¡EY! Ha pasado… ¿Cuánto? ¿Una semana? La verdad es que fue bastante rápido comparado a otros episodios. ¡Es algo sorprendente si soy sincero!
(Si pueden quedarse a leer las respuestas a las reviews, se los agradecería, tengo algo muy importante que decir)
Bueno, quiero contestar algunas reviews de personas anónimas, así que… Empecemos.
Binga69: De momento y como dije, esto es apenas el aperitivo. Entraremos con mucha más fuerza en el futuro al arco de los Ultra-Entes. ¡No creas que esto es lo último que verás de Xurkitree! Si, a decir verdad yo también me sorprendí mucho de lo rápido que fui… No te preocupes, incluso yo como lector tengo muchas historias que me encantaría leer sus continuaciones (siendo la principal "Second Chance" de FireAkai). ¡Gracias por tus palabras y espero verte por aquí en el futuro!
Y esta es la review a la que quería llegar, la única que comentaré que no es anónima en esta sección principalmente por el mensaje que quiero darles.
Skatemanmyserty me escribe: "Pedofilo Lillie es una mierda".
En su momento, cuando respondí esta review lo hice desde el respeto. Aclarándole al lector que realmente no entiendo por qué me llama así dado que en la historia, Lillie y yo tenemos la misma edad (además de que realmente ni siquiera hay motivos para decirlo ya que es un personaje ficticio que no existe). Posteriormente le dije que él puede tener los gustos que quiera, yo no lo criticaré y espero él pueda hacer lo mismo, respetando mis gustos personales. Le pedí que por favor si solamente quería decir esos insultos gratuitos, se abstuviera no comentar.
OJO con esto. No estoy en contra de los comentarios o críticas "negativas" (aunque realmente no creo que haya algo como "crítica negativa" ya que todas te ayudan a crecer), de lo que estoy en contra es de comentarios tontos que solamente buscan tirar odio sin siquiera haber leído nada de la obra.
Por pura curiosidad entré al perfil del autor de la review y vi que tiene bastantes "historias" en inglés donde no solamente le tira odio a Lillie, también es a otras Pokégirls como Misty, May, Dawn, etc. (Excepto a Serena, personaje que al parecer es su favorito) Al ver el tipo de persona que era y un review que sugería que lo bloqueara, así lo hice. No tengo la necesidad de estar recibiendo comentarios como esos que si bien, incrementan el número de reviews, no son necesarios. No quiero que mis números crezcan por simples comentarios de odio.
Bueno, pues tras bloquearlo, volvió a comentar con cuentas anónimas en dos capítulos al azar que estoy seguro, ni siquiera leyó. En ambas reviews deseó que "mi madre enfermara de cáncer". Evidentemente las borré. No pasó mucho hasta que fue a otras de mis historias para seguir comentando. En "El camino de una leyenda" puso algo así como "Te partía la cara si te viera por la calle"; en "Sonrisas falsas" (un fanfic de My Hero Academia que no tiene NADA que ver) puso "Asquerosa historia Lilliefan". Es aquí donde me di cuenta de que realmente su problema no era con mi persona, era con mis gustos.
Desde un inicio he sabido que el fandom de Pokémon puede llegar a ser extremadamente tóxico, principalmente por el tema de los shippeos y es este tipo de personas el que demuestran el estereotipo de un fan tóxico que no respeta los gustos ajenos (por desgracia y lamento muchísimo decirlo ya que no quiero que todos los fans del personaje se sientan incluidos, esto es mucho más frecuente con Serena), llegando al punto de acosar simplemente por eso o de desear la muerte de personas que ni siquiera conocen. Quiero que lo sepan, los comentarios de este usuario me importan más bien poco. No lo conozco, nunca lo conoceré y ni me interesa conocerlo. Aprecio las reviews positivas y las atesoro siempre, pero este tipo de comentarios son un cero a la izquierda para mí.
Tal vez dirán que le estoy dando demasiada importancia a esto y que por lo mismo, el usuario podría llegar a insistir en su "acoso", pero créanme, es algo que sólo haré esta vez y nunca más. Tarde o temprano aparecería alguien así.
Para todas las personas que en un futuro lleguen con las mismas intenciones que el usuario antes mencionado, quiero que sepan que pueden comentar cuanto quieran con la intención de hacerme dejar de escribir, me importa un bledo. Sus comentarios no me afectan y nunca lo harán, seguiré haciendo lo que me gusta y amo por tanto tiempo yo quiera hacerlo. Lo único que tendrán será un buen bloqueo.
Y a todos los que me siguen, esperan un capítulo de la Leyenda del Héroe y me dejan saber su apoyo dejando una review, quien que sepan que les agradezco inmensamente por su apoyo capítulo a capítulo.
(No le den tanta importancia a esto si no quieren. Si pueden comentar con normalidad sobre el capítulo, sería genial)
Muchísimas gracias por leer esto sí lo hicieron. Pueden iniciar a leer.
—¿Apodos?...
La ruta por la que atravesaban Ash y Lillie era una montañosa, llena de desniveles, huecos y terreno rocoso. En resumen, el perfecto escenario para un increíble dolor de pies pero que, por otra parte, era necesario para llegar rápidamente a la Ruta 5, la cual los llevaría hacía Kantai.
Por eso, no es sorpresa que ahora mismo ambos entrenadores estén descansando junto a sus Pokémon a un costado del sendero, sentados sobre unas rocas no muy cómodas.
—Sí, apodos— contestó Ash, cruzándose de brazos—. He oído que la gente de nuestra edad los usa mucho.
Lillie asintió.
—Por lo general son utilizados para abreviar un nombre o como símbolo de confianza y amistad. ¡Yo le puse un apodo a Nebulilla!— dijo, recordando aquel momento en las aguas termales. Su bolso se abrió ligeramente, mostrando la cara del mencionado— ¡Es Nebby!
Ash miró a los ojos a Lillie. Era obvia la ilusión que le había hecho el ponerle dicho apodo.
—Suena bien— dijo el azabache, asintiendo con la cabeza.
—¿¡Verdad?!— en su voz podía notarse el entusiasmo.
—¿A que vino todo esto, Ash?-Rotom— preguntó la Pokédex, confundido.
—Sólo quería saber si alguno de ustedes tiene un apodo— respondió, desparramándose un poco en la roca.
Lillie se llevó una mano al mentón.
—No tengo ninguno— informó.
—Yo tampoco-Rotom.
Los ojos de Ash se entrecerraron con algo de malicia y entusiasmo.
—Entonces yo nos pondré uno a cada uno— dijo, con una sonrisa en la cara.
Rotom tragó saliva. No sentía que eso fuera algo bueno.
—Rotom va a ser "Pokédex"— Ash se levantó de su asiento y fue a donde los Pokémon—. Pikachu es "Rayo", el de Dartrix es "Ave"— esas palabras impactaron a la lechuza, mientras que hicieron reír a Yungoos*.
*Por sí no lo recuerdan, Yungoos se refiere a Dartrix como "Ave".
—Yungoos va a ser "Gruñón"— ahora fue Dartrix el que comenzó a reír, mientras que la mangosta se empezó a quejar—. Rockruff se llamará "Perrito", Peke es "Brillante"— por algún motivo desconocido, la tipo Fuego infló en pecho con orgullo.
—(Él lo dice porque eres variocolor…)— pensaron todos los Pokémon de Ash.
—El de Shiron será "Nieve", el de Cutifly: "Bicho" y el de Litten "Gato"— una bola de fuego no tardó en impactar contra la cara de Ash.
—(¡Esos son apodos ho…!)
—¡Esos apodos son horribles!-Rotom
—¡ÉL LO DIJOOOOO!— gritaron colectivamente los presentes (Litten no está incluido, él odia este tipo de cosas).
—¿Ehhh?— exclamó Ash, recuperándose del impacto— ¡Pero estuve pensando en ellos desde que salimos de la Jungla Umbría!
Tiempo desde que salieron del lugar: 3 horas y media.
—¿Estuviste tres horas pensando en eso?-Rotom…
—Me gustan— dijo Lillie.
Todos voltearon a verla y fueron altamente sorprendidos por la cantidad de brillo que sus ojos desprendían.
—¿¡Es en serio?!-Rotom— preguntó la Pokédex.
—Si— asintió con la cabeza—. Son minimalistas y van de acuerdo a las cualidades de todos ustedes. Como nombres claves son geniales.
—¡Si, pero estoy seguro de que no son apodos con el cual un amigo se sienta bien siendo llamado!-Rotom.
—Bueno, tal vez no, pero…
—Lillie es "Rubia"— dijo de la nada Ketchum, con los brazos en la cintura—. Fue el que más me costó decidir. También estaba pensando en otros como "Ojos verdes", "Mujer", "Vestido", "Sombre…"
—No, pensándolo bien creo que no me gustan…
—¿¡EHHHH?! ¡Lillie…!
En la pantalla de la Pokédex apareció un ceño fruncido.
—¡De todas formas, ¿Qué apodo tenías pensado para ti?!-Rotom— interrogó, mirando fijamente a Ash.
El azabache lo miró con cara de ofendido.
—¿No es obvio?— preguntó, cruzándose de brazos.
Rotom fue tomado por sorpresa. Si lo pensaba bien, tenía lógica. Ash había pensado en los apodos basándose en las características más notorias de cada uno de ellos, por lo que el apodo de Ash sólo podía ser uno…
Claro que lo mismo pensaron los demás.
—Entrenador-Rotom.
—Entusiasta.
—Loco.
—¡Noooo!— negó fuertemente— ¡Y por algún motivo sentí que lo que dijeron los Pokémon fue algo muy hiriente!
Rotom resopló.
—¿Entonces cuál es?-Rotom.
—¡"El mejor entrenador del mundo que se convertirá en un maestro Pokémon con un gran club de fans"!— dijo rápidamente.
Todos los presentes (Con excepción de Litten, recuerden, él odia estas cosas) se quedaron con cara de póker.
—Muy largo— dijo Lillie— Además, ¿sigues con lo del club de fans?...
—Apesta-Rotom.
—Aunque sea verdad, no suena bien…— pensaron los Pokémon de Ash, con excepción de uno.
A Peke sí que le había gustado su apodo.
Y así gente, es como es un momento normal en el viaje de Ash y compañía.
A la distancia, tal vez a unos 400 metros habían tres per… seres que buscaban incansablemente algo en particular.
—¡Meowth, busca bien!— reclamó una mujer de largo pelo magenta.
—¡Si tan mal lo hago, deberías hacerlo tú!— se quejó el Pokémon felino.
Las miradas de ambos se dirigieron con molestia hacia cierta persona en común.
—¡Deja de comer y ayúdanos!— gritaron al unísono a James, un adulto de pelo corto y azul.
Ambos adultos tenían puestas ropas hawaianas.
James se les quedó viendo a ambos mientras seguía masticando un pedazo de onigiri. Tras unos segundos, finalmente tragó.
—Los onigiris están muy ricos… Es muy difícil encontrar aquí en Alola…— murmuró, llevándose el trozo restante a la boca.
—¡No te preguntamos eso!
Jessie se colocó una mano en la frente, irritada.
—En primer lugar, ¿Por qué estábamos persiguiendo a ese supuesto "Wimpod"?— preguntó, volteando a ver a James.
—Evoluciona en un Pokémon muy fuerte. Si se lo diéramos al jefe posiblemente estaría muy feliz— contestó, sacando de quien sabe dónde un libro azul que decía en el título "Todos los Pokémon de Alola. Entérate de todas las especies de esta hermosa región". Rápidamente buscó una página (en concreto la 182) y se la mostró a Jessie.
En ella se podía ver un pequeño bicho que no pasaba los 50 centímetros de largo. Su cuerpo era similar a un medio ovalo, el color gris abundaba en la parte superior de éste mientras que el morado era el que dominaba en la inferior. Su cola era larga y plana, en la frente tenía dos antenas moradas que se extendían hacia atrás. Sus ojos eran amarillos y lucían levemente entrecerrados. El nombre de dicho Pokémon, según se podía leer, era Wimpod.
A un lado del ya mencionado, había otro Pokémon.
Su aspecto, comparado con el de Wimpod era totalmente distinto. Era amenazador por decir poco. Su cuerpo parecía una armadura samurái. Poseía seis brazos, los del centro eran pequeños y contaban con garras bastante grandes, mientras que los dos de los extremos eran enormes; las garras en éstos también eran gigantescas. El color gris ahora se ubicaba solamente en la armadura, mientras que el morado lo hacía en las zonas que no eran cubiertas por dicha defensa. La cara también presentaba un tono de morado mucho más intenso. El nombre era "Golisopod".
—Tienes razón… Se ve poderoso— murmuró Jessie, con la mano en el mentón.
—¡Imagínate los halagos que nos daría el jefe si le llevamos a esa belleza!— exclamó Meowth, pensando en todo tipo de escenarios donde el jefe del Team Rocket lo acariciaba a él y no a ese tonto Persian.
Un fuerte coscorrón lo sacó de su imaginación.
—Si tanto lo quieres, entonces deja de fantasear y ponte a buscar— dijo Jessie, malhumorada.
—¿Qué les parece si seguimos avanzando? Tal vez está más adelante— sugirió James, comiendo apaciblemente— No deberíamos pelear sólo porque algo no sale como queremos.
Meowth y Jessie voltearon a verse y seguido de eso, miraron al peliazul.
—James…— murmuraron.
Lo siguiente que pasó fue que los onigiri fueron lanzados fuertemente contra el suelo para posteriormente empezar a ser pisoteados.
—¡MI COMIDAAAAAAAAAAA!— gritó fuertemente el hombre, viendo con lágrimas en los ojos como el arroz era aplastado pisotón por pisotón.
El sonido de una Pokéball abriéndose llamó la atención del grupo.
—¡Wobbuffet!— exclamó el Pokémon del mismo nombre.
Las horas pasaron y la noche llegó al igual que nuestros protagonistas al Centro Pokémon de la ruta 5.
—Que sitio tan nostálgico…— murmuró Ash, viendo fijamente el videoteléfono que había utilizado anteriormente para contactar a sus acompañantes de Sinnoh.
Lillie por otra parte, estaba hablando con la enfermera Joy (quien al parecer los había recordado) para pedir habitaciones y así pasar la noche en el establecimiento.
—Es increíble pensar que ya vamos por la segunda Gran prueba…— dijo, también sintiéndose un poco nostálgico— Me hubiera gustado hablar un poco más con Garchomp, ¿Por qué lo devolviste nada más salir de la Jungla Umbría?-Rotom…
Ash paseó la vista por el lugar, haciendo caso omiso a las palabras de la Pokédex. ¿Sería así siempre que regresara a un lugar que ya había visitado? ¿Siempre diría "Que nostálgico…"? En el fondo de su corazón, deseaba que así fuera.
Miró en dirección a Lillie, pero no era ella quien le interesaba en ese instante.
El azabache llamó con la mano a Cutiefly, quien también estaba observando todo el lugar con atención. Al ver este gesto, el pequeño mosquito también llamó a Shiron.
¿Ash Ketchum quería algo de ellos? Si eran honestos, tenían más bien poco de conocerlo pero no se veía como una mala persona. Tenía la confianza de Lillie después de todo…
Ambos Pokémon avisaron a su entrenadora de su destino, quien volteó a ver a Ash y asintió sin dudar. Si era él, todo estaría bien.
Ambos pequeños y el entrenador salieron del establecimiento, no sin antes Ash ordenarle a todos sus Pokémon (RotomDex incluido) que no los siguieran.
Una vez estuvieron alejados 10 metros de la salida del Centro Pokémon, Ketchum se acuclilló para estar a la altura de ambos monstruos de bolsillo.
—Ey, chicos— inició, sonriendo ampliamente—. Lo de hoy fue bastante intenso, ¿verdad?
Ambos Pokémon asintieron. Sabían que se refería a lo de la cueva, de otra manera habría permitido a sus compañeros seguirlo.
—Bueno… ¿Cómo decir esto?...— se preguntó a sí mismo en tono pensativo— A decir verdad, lo que vieron hoy es un secreto enorme que todavía no puedo contarle a Lillie.
¿"Lo que vieron hoy"? ¿De tantas cosas que habían visto?...
Un bombillo se iluminó en la cabeza de Cutiefly y acto seguido, se lo comunicó a Shiron. Ash se refería al miedo a la oscuridad.
—Estaría bastante agradecido si no le dijeran nada.
Las miradas de ambos Pokémon mostraron duda. Ocultarle cosas a su entrenadora era…
Ash suspiró. Los entendía perfectamente.
—Entiendo lo que deben estar pensando. ¿Este chico que no conocemos casi nada nos está pidiendo que le mintamos a nuestra entrenadora?— dijo, haciendo un tono bastante chistoso en la voz— La verdad es que no los culpo por pensar así, estoy seguro de que mis Pokémon también lo harían, pero quiero que entiendan porque todavía no puedo contarle esto a Lillie todavía— Shiron y Cutiefly vieron a Ash expectantes, lo estaban escuchando—. Ahora mismo, no quiero preocupar a Lillie con cosas como estas. Quiero que su viaje sea tan feliz y placentero como pueda serlo. Cuando llegue el momento, se lo explicaré todo ya que si se lo dijera ahora, no podría contarle los detalles y eso no sería justo para ella.
Los Pokémon de Lillie se voltearon a ver.
—Así que es por el bien de Lillie…— dijo Cutiefly en su idioma.
Shiron asintió.
Tras quedarse pensativos por unos instantes, ambos miraron a Ash y afirmaron fuertemente. Si era por su entrenadora, estaban dispuestos a hacer lo que sea.
—¡Muchas gracias, chicos!— exclamó con gran alegría— Por cierto, tengo una última cosa que pedirles.
Shiron ladeó la cabeza, confundida. Cutiefly no; él lo había comprendido de inmediato.
—Verán, la historia que nos contó Mallow en la cueva… ¿Sería posible que no se la contaran a Rotom?— preguntó. Rotom era el único puente entre el idioma Pokémon y humano que tenían, por lo que si alguien podía hacer llegar esa historia a oídos de Lillie y el resto de Pokémon, era él— Lo que Mallow nos contó fue algo muy privado y siento que no estaría bien que todos los demás lo supieran.
Esta vez, ninguno de los dos dudó. Ambos asintieron con fuerza.
—¡De nuevo, gracias!
La mano del chico se posó en las cabezas de ambos Pokémon.
Al sentir el contacto, Shiron estuvo a punto de lanzar un Nieve polvo.
La visión de Cutiefly disfrutando el contacto la tranquilizó. En lugar de quejarse, Shiron simplemente aceptó la caricia y su cuerpo recordó algo que se suponía no debía recordar.
La calidez en la mano de Ash Ketchum era algo que había sentido antes, mucho antes de nacer. Estaba segura de ello.
Domingo 13 de Octubre. 9:20 a.m.
—¡Nieve polvo, Shiron!
El hocico de la cuadrúpeda se abrió, dejando salir una ráfaga de aire gélido que amenazaba con impactar a Cutiefly.
Rápidamente, el insecto alzó el vuelo y batió la alas con fuerza, lanzando una gran ráfaga de Viento plata que impactó contra Shiron, haciendo un daño considerable pero que permitió a la pequeña seguir sin muchos inconvenientes.
Ash observó la distancia el combate de su amiga, para luego sonreír con satisfacción y seguir contemplando el duelo que se desarrollaba entre Rockruff y Yungoos.
Una fugaz idea pasó por su mente.
—¡Un batido de fresa saliendo!— anunció Mallow desde la cocina. De inmediato, uno de los meseros del restaurante llegó a donde ella, tomó la orden y partió a entregarla a su respectivo cliente— ¡Y con esos son 25 clientes satisfechos!
El padre de Mallow asintió.
—Puedes tomarte un descanso; come un poco. El doble trabajo debe ser pesado— le dijo, mientras seguía agitando ingredientes en un tazón.
—Sí, si— exclamó la morena, desabrochándose el delantal. Su padre le decía esas palabras todos los días.
Tras guardar el delantal en su casillero y sacar su caja de desayuno de éste, salió de la cocina rumbo a la planta alta del restaurante, es decir, a la parte donde ellos vivían.
Una vez llegó a su habitación, cerró la puerta, se sentó en la cama y empezó a comer. No llevaba ni 7 bocados cuando el Videomisor en su muñeca vibró levemente.
—¿Un mensaje?...— se preguntó, dejando de lado su comida para ver el remitente. Sus ojos se abrieron de par en par.
Ahí, en la pantalla del aparato se podía leer bien claro: "Un nuevo mensaje de: Ash Ketchum".
De inmediato, la morena abrió la notificación, leyendo el contenido.
Ash: Hey, Mallow! Como estas? No soy de mandar mensajes asi que perdón si no escribo muy bien. Queria saber como estabas.
Una sonrisa apareció en la cara de la morena. Había notado claramente la falta de acentos en ciertas palabras y la carencia de los signos de interrogación y exclamación iniciales, aunque si lo pensaba bien, Ash era de Kanto… Según lo que sabía, ahí no existían esos símbolos.
Sin dudarlo, comenzó a escribir también.
¡Hola, Ash! Estoy bastante bien, gracias.
¡Lo de ayer estuvo bastante movido, ¿no?!
En menos de 2 segundos el mensaje fue marcado como leído. Pasaron otros 2 minutos hasta que la respuesta llegó.
Ash: Y que lo digas!
Por cierto es muy bueno saber que estas bien, era lo que
mas me preocupaba. Ahora que lo se, quiero preguntarte algo.
Mallow: ¡Seguro! Pregunta lo que quieras.
Ash: Rotom acaba de ajustar algo para que ya no tenga
tantas fallas. Es un molesto.
Mallow: Jajaja. Es bueno saber que se preocupa por ti.
Ash: Si, bueno… De todas maneras, quería preguntarte
cuál es ese Poder Aina del que me contaste.
Mallow: Ohhh… Te refieres al que usé con Lana…
Ash: ¡Sí, me refiero a ese! (Rotom también empezó a
poner esos símbolos volteados al revés… Es un raro)
Mallow: Jeje… Bueno, respondiendo a tu pregunta
el poder Aina es una habilidad que sólo los de
mi familia conocen, la técnica definitiva para
hacerse amigos de otras personas y que ellas se
abran contigo.
Ash: ¿¡En serio?! ¡Me serviría mucho si me lo contaras!
Mallow: Bueno, supongo que no tengo problemas con
decírtelo… Pero no se lo contarás a nadie, ¿cierto?
Ash: ¡Claro que no! ¡Jamás lo haría!
Mallow: ¡Entonces está bien! Te lo contaré por ser tú.
Ash: ¡Muchísimas gracias, Mallow!
Después de eso, ambos siguieron chateando por alrededor de quince minutos, tiempo en el que una enorme sonrisa nunca desapareció de la cara de la morena.
Ash: Entonces, en resumen son tres cosas…
Mallow: Sí, repítemelas.
Ash: La primera era la comprensión.
Mallow: ¿La segunda?
Ash: La aceptación.
Mallow: ¡Sí! ¡Ya casi terminas!
Ash: Y la última es el amor, ¿verdad?
Mallow: ¡Exacto, ya tienes todas las bases!
Ash: ¡Increíble! ¡Con esto estoy seguro de que podré
ser mejor con las personas!
Mallow: Vamos, tampoco es como que yo haga mucho…
¡Estoy segura de que simplemente siendo tú
ya eres bueno con las personas!
Ash: De todas formas, esto es muy útil ¡Gracias
otra vez!
Mallow: Bueno, si tanto insistes en agradecer…
¡Supongo que de nada!
Ash: Oh, rayos… Tengo que irme, Mallow.
Lillie y yo vamos a partir ya del Centro Pokémon
¡Vamos hacia Kantai!
Mallow: De acuerdo, Ash ¡Que te vaya bien en la prueba!
Ash: ¡Si, muchas gracias!
¡Te mandaré mensaje cuando gane, te lo prometo!
¡Adiós!
La sonrisa de Mallow creció aún más. Podría hablar de nuevo con él… Estuvo a punto de lanzarse a la cama y de rodar como loca, pero una nueva vibración la detuvo. Cuando abrió el mensaje, no pudo evitar reírse.
Rotom: No he leído nada de la conversación a petición
de Ash, sólo he modificado errores ortográficos.
Esto es una postdata-Rotom.
Esos dos eran un dúo fascinante. Luego de eso, se arrojó a su cama y rodó como loca.
—¡Por fin vamos por la segunda Gran prueba!— gritó con entusiasmo el azabache, subiendo los brazos hacia arriba.
—¡Sí!/¡Afirmativo!-Rotom.
Todos los demás Pokémon también asintieron (con excepción de Litten). El entusiasmo de Ash era un tanto contagioso.
—¡Me pregunto qué tan fuerte será Olivia!— exclamó, llevándose los brazos atrás de la cabeza aprovechando que Pikachu estaba caminando junto a los demás Pokémon.
—He oído que de entre todos los Kahunas, la Reina Olivia es la más fácil de vencer, principalmente por las debilidades que tiene el tipo Roca-Rotom— informó.
—Cierto… Olivia se especializa en tipo Roca… ¡Dartrix, podrás brillar en esta prueba!— dijo, volteando a ver a su tipo Planta.
El ave asintió gustoso. Por otra parte, Yungoos, Rockruff y Peke comenzaron a quejarse; Dartrix había tenido demasiada participación últimamente.
El perrito empezó a dar ladridos en su respectivo idioma. Rotom fue el encargado de traducirlo.
—"Dartrix ya peleó contra la Gumshoos dominante, contra el Rey de la primera isla, el Wishiwashi de la segunda prueba, el montañero raro de la tercera prueba y contra Lurantis. ¡Él siempre pelea en todo!". O eso es lo que dice-Rotom.
Ash se llevó una mano al mentón.
—Tienes razón…— dijo, para terror de Dartrix.
Esta vez fue el turno de Yungoos de hablar.
—"¡Rockruff también ha peleado mucho! ¡Luchó contra la Gumshoos, el Rey de Melemele y el Marowak de la tercera prueba!-Goos". Eso es lo que dice él-Rotom.
—Bueno, pues es cierto…— murmuró el azabache, alarmando al perrito.
Claro que Peke no se iba a quedar atrás.
—"¡Yungoos peleó contra su mamá y contra la Lurantis! ¡Yo nunca he peleado contra nadie importante!". Fue lo que dijo-Rotom.
—Bueno, es que tú estás en entrenamiento, Peke— contestó Ash sin vacilar.
Esta vez la que sentía que perdía el alma era la Vulpix en lugar de Yungoos.
—Bueno, creo que decidiré como pelearemos una vez llegue el momento así que si quieren pelear, deben esforzarse mucho para ganarse un lugar— dijo finalmente el azabache, incentivando a los cuatro Pokémon, quienes dieron un gran grito de determinación.
Pikachu y Lillie veían con los ojos entrecerrados y una sonrisa. Al parecer se habían olvidado de que el roedor existía.
Litten volteó la cabeza hacia un lado. Eran un grupo de fastidiosos. Ansiaba poder volver a Melemele.
—¡Vamos, Litten, arriba ese ánimo!— exclamó el entrenador, acercándose al minino quien en lugar de atacarlo, simplemente se alejó más de él— ¡Vamos, sé que las batallas te encantarían, se ve que serías bueno en ellas!
El gato volvió a alejarse y el entrenador a acercarse, esto se repitió al menos tres veces más hasta que al tipo Fuego se le acabó la paciencia y le lanzó una bola de fuego.
—Prácticamente estabas rogando porque lo hiciera-Rotom— dijo, observando como su entrenador caía de espaldas por el ataque.
—Tú no lo ves, Rotom…— dijo, recobrando la compostura— ¡Sé que Litten definitivamente tiene potencial para las batallas! ¡Su bola de fuego me lo dice todo!
—¿Qué eres? ¿Un masoquista?-Rotom…
—¿Masajista?
—Masoquista-Rotom.
Ash ladeó la cabeza, confundido. En su vida había oído esa palabra.
—De todas formas, Ash ¿Cómo sabes que un Pokémon tiene potencial para algo?— preguntó Lillie, interesada por el método del chico.
—No sabría explicarte… ¡Es solamente una sensación de que es así! ¡Mi instinto me lo dice!— declaró, habiéndose recuperado por completo del ataque.
—Una respuesta no científica otra vez-Rotom…
—Como se esperaba de Ash— dijo Lillie, riendo por lo bajo.
—Algún día lo entenderán— aseguró, continuando la marcha.
El grupo siguió caminando y por el paso que siempre llevaban Ash y sus Pokémon, la rubia quedó un poco por detrás. Se quedó viendo la espalda de su amigo mientras montones de cosas pasaban por su cabeza.
¿Cómo podía estar como si nada tras ver una especie de Pokémon que podía abrir el cielo?... A ella no le quedaba otra opción. Debía fingir que los acontecimientos anteriores no le habían sorprendido en absoluto. No podía preocupar a Ash.
Al parecer, había reducido demasiado el paso ya que Ketchum volteó a verla.
—¿Lillie? ¿Estás cansada? ¿Quieres descansar?— preguntó con esa expresión de preocupación sincera que tanto le intrigaba.
Las mejillas de la rubia se sonrojaron levemente.
No me había fijado bien, pero… Es guapo.
¿A ti te gusta él?
¿Cómo puedes asegurar que no lo sientes?
El sólo contacto de su mano fue suficiente para hacer que un calor indescriptible surgiera dentro de mí ser…
Mi cabeza da vueltas, ¿Qué tipo de efecto tiene este hombre?...
El paso de Lillie se detuvo, deteniendo también el del resto de presentes.
Tras unos instantes en el que todos se le quedaron viendo a la chica, la cara de ésta comenzó a humear y su caminar aumentó un 200% de velocidad.
—¿¡Lillie?!— exclamó Ash, viendo como la chica prácticamente iba corriendo.
—Esto es por los mensajes subliminales de la señorita Lana y de la señorita Mallow… ¡Definitivamente es eso!— pensó Lillie, sin detener el paso.
Al parecer y sin darse cuenta, esas dos habían hecho el viaje de Ash hacia Kantai mucho más rápido.
¡Hola! Me presento. Mi nombre es Hau Mahalo, nieto del Kahuna de Melemele Hala Mahalo y siguiente Rey por sucesión. Tengo 16 años, cumplo 17 el 6 de Abril del año que viene y amo a los Pokémon.
Tengo dos rivales, Gladio y Ash, quienes siempre están un paso por delante de mí. Podría decir que es porque tienen más experiencia, pero eso no es excusa; si quiero estar a su nivel, debo esforzarme el doble para que así la experiencia no sea algo que determine nuestro poder.
Ash me cae bien, es mi amigo de Malasadas y principal rival. Desde que nos conocimos nos hicimos bastante amigos y estoy feliz de poder llamarlo así ¡Es un entrenador súper fuerte al que respeto muchísimo! Siempre me demuestra lo mucho que quiere a los Pokémon como yo y eso hace que lo admire aún más. Algún día, espero poder llegar a ser como él.
Gladio por otra parte no me cae muy bien que digamos, pero lo respeto mucho por lo fuerte y determinado que es. Una vez entrené con él y fueron unas horas bastante entretenidas. Además de que es el hermano mayor de Lillie.
Lillie es la chica que me gusta. ¿Qué que me gusta de ella?... ¡Todo! Me gusta su piel blanca como la nieve, sus ojos verdes y cabello rubio. Es muy inteligente, sabe muchas cosas de todo, siempre es muy amigable y considerada con los demás. Nunca haría nada que dañara a los demás a propósito y a decir verdad, es bastante linda.
Ash me prometió que me ayudaría a acercarme más a ella y saber más sobre lo que le gusta y esas cosas ya que creo que son muy importantes si quieres salir con una chica… Jeje… Salir con Lillie…
¡Lo siento! ¿Estoy hablando de más? A veces me emociono un poco y no puedo callarme, no viniste a escuchar la historia de mi vida, sólo quieres saber lo que corresponde.
Esto empezó el día 12 de Octubre como a las 2:30 p.m.
—¡Malasada, Malasada, Malasada!— iba cantando Hau mientras caminaba acompañado de todos sus Pokémon (quienes le estaban haciendo un coro).
Tras vencer a la prueba de Lana el día anterior con ayuda de todo su equipo, Hau tomó un camino bastante difícil de seguir pero que, gracias a su Pokémontura de Tauros pudo pasar sin problemas. Tras despedirse de su Pokémon asignado, el moreno continuó a pie hasta estar a unos 50 minutos de camino a pie para llegar a la Jungla Umbría.
—Conociendo a Ash él ya debió terminar la prueba…— dijo Mahalo hacia nadie en particular, llevándose los brazos tras la cabeza como tanto le gustaba hacer— ¡Qué envidia! ¡Viajar con Lillie sería increíble!
Todos los Pokémon del chico lo vieron divertidos, ya era costumbre que su entrenador hablara de esa muchacha que tanto lo había cautivado.
—¡En fin! Si queremos ser fuertes para alcanzar a Ash y a Gladio, debemos seguir viajando así que…— antes de poder terminar de hablar, un evento interrumpió sus palabras.
Frente a él, en el cielo, un gran agujero se abrió. No era capaz de ver que lo había provocado debido a la lejanía (sólo alcanzaba a ver un pequeño punto negro alargado), pero sin duda vio los hermosos colores que ese hueco en el cielo desprendía.
—¿¡Qué es eso?!— exclamó con gran sorpresa— ¡Viene de la Jungla Umbría!
Todos sus Pokémon tenían la misma expresión y antes de que Hau siquiera dijera algo, comenzaron a correr en dirección a la ubicación del punto.
Hau corrió hacia el lugar incluso después de que el agujero se había cerrado. Tal vez alguien había salido herido por lo que fuese que fuera eso y él no se quedaría de brazos cruzados. Tras correr unos 40 minutos, decidió llamar a Tauros y montar en él para hacer más rápida la marcha (cosa que ni se le había pasado por la mente al estar tan concentrado en el hueco).
La Jungla Umbría estaba a la vista. Hau se bajó un poco antes de llegar, retiró a su Tauros y siguió el resto del camino a pie. Cuando llegó a una de las entradas del lugar, se topó con algo que lo sorprendió.
Unos uniformados que Hau reconoció como la Fundación Aether estaba discutiendo con el Capitán de tipo Fuego, Kiawe.
—Ya se los dije, no pasó nada de nada— repitió el Capitán, cruzado de brazos y con el ceño fruncido.
—Entendemos su posición como Capitán, señor Kiawe, pero entienda que ocultar información de esa clase podría ser considerado hasta un delito y ser clasificado como un atentado contra el bien común— dijo un recluta que estaba al frente del grupo. Al parecer era el líder del escuadrón.
—¿Kiawe?— llamó Hau, acercándose al lugar seguido de su Brionne (el único Pokémon que llevaba fuera de su Pokéball).
El joven reconoció esa voz de inmediato y volteó en la dirección de dónde provenía la voz.
—¿Hau?— preguntó, confundido— ¿Qué haces aquí? ¿No se supone que llegarías hasta mañana?
—Bueno, tomé un atajo para acortar tiempo y la verdad es que…— los ojos del recluta Aether cortó las palabras del moreno. El sujeto lucía confiado, como si Hau estuviera a punto de revelar la información que querían; por otra parte, Kiawe lucía un poco alterado— ¡Estaba muy emocionado por poder pelear contra el Lurantis dominante!— exclamó con energía. Si querían información, no la obtendrían de él.
La mirada del recluta líder cambió rápidamente a sorpresa.
—U-usted es el señor Hau Mahalo, ¿verdad? Siguiente Rey de Melemele— cuestionó, nervioso—. ¿Está seguro de que no vio nada inusual que lo haya traído hasta aquí?
Hau se llevó las manos atrás de la cabeza y sonrió ampliamente.
—¡Nada de nada!— respondió. Su Pokémon lo respaldó al instante— ¿Usted si vio algo?— le preguntó esta vez él al recluta.
Dicha pregunta hizo tragar saliva al líder del escuadrón.
—La verdad es que no, pero…
—¿Entonces insistirán en sus acusaciones aun cuando ni ustedes ni nosotros vimos nada?— interrogó Kiawe con una mirada autoritaria.
Hau juraría que alcanzó a escuchar un chasquido de lengua hecho con enojo.
—Lamentamos los inconvenientes…— dijo el recluta, haciendo una reverencia para posteriormente dar media vuelta y seguir su camino.
Los demás reclutas se vieron bastante sorprendidos por dicha acción pero no tuvieron más opción que seguir a su líder.
—¡Que les vaya bien!— gritó Hau, despidiéndolos con la mano— ¡Sigan cuidando a los Pokémon, por favor!
Alrededor de 4 minutos pasaron antes de que los reclutas de la Fundación Aether desaparecieran de su vista.
—¡Wow, Hau! ¡Comprendiste la situación perfectamente!— exclamó Mallow, saliendo desde detrás de un árbol acompañada de Lana— ¡Nosotras no sabíamos ni cómo salir a ayudar a Kiawe!
—Fue bastante impresionante— admitió Lana.
—Si… Gracias por eso, Hau— Kiawe hizo una leve reverencia.
—¡Que va! Eso hacen los amigos de la infancia, ¿no?— dijo, sonriendo ampliamente.
Wela suspiró y luego sonrió también.
—Supongo que sí, de verdad te debo una, amigo— su mano se extendió en dirección a Mahalo.
El sucesor de Hala no dudó en estrechar la mano del Capitán.
—Y hablando de esto… ¿Me contarán que era ese gran agujero en el cielo?— preguntó, sin dejar de sonreír.
Los tres Capitanes voltearon a verse entre sí, con sudor corriendo por sus caras.
—¿¡Lillie y Ash estuvieron aquí?!
—¡Brionne!
—¿Eso es lo que más te sorprende?...— preguntó Lana con los ojos entrecerrados.
—¡Bueno, eso del monstruo de cables que abre el cielo también es muy raro!— reconoció Hau.
—Sin mencionar lo absurdamente fuertes que eran sus ataques— mencionó Kiawe, cruzado de brazos.
—Yo siempre digo "Ash y Lillie"…— pensó Mallow. Lillie y Ash sonaba muy raro.
—Por algún motivo, siento que no estás pensando en nada serio…— pensó Lana, viendo fijamente a su mejor amiga.
—De todas formas, eso de un monstruo de cables suena demasiado raro…— reflexionó Hau, con una mano en el mentón.
—Dímelo a mí. En el Recorrido insular se suelen ver cosas muy extrañas, pero esto es algo que jamás había visto antes— dijo Kiawe.
—Por cierto, Kiawe, ¿por qué no se lo quisiste contar a la Fundación Aether?— preguntó Hau, intrigado— ¿Ellos no son los buenos?
—Ah, eso… La Fundación Aether nunca me ha dado buena espina. Estoy seguro que detrás de toda esa amabilidad y buenas intenciones hay algo bastante malo. Sólo hay que mirar a sus reclutas un poco para darte cuenta de que algo no anda bien— contestó, sin vacilar.
Hau lo meditó un poco. Era cierto que el líder del escuadrón Aether lucía bastante enojado por no conseguir lo que quería, pero… ¿Estaba bien desconfiar así de ellos?
—Bueno… supongo que por mucho que lo piense, no puedo imaginármelo ni mucho menos entenderlo, ¿o tú que crees, Brionne?— preguntó a su inicial, quien negó con la cabeza. Ella tampoco podría entenderlo sin siquiera haberlo visto— ¡Cambiando de tema!...
—¡Eso fue rápido!— pensó el trío de Akala.
—¿Es cierto eso de que una nueva Capitana fue asignada a Ula-Ula?— interrogó, bastante curioso.
Lana asintió.
—Dicen que es una protegida del Kahuna de Ula-Ula. Al parecer la crió desde niña o eso es lo que me contó la Reina Olivia— contestó.
Hau conocía perfectamente bien al Kahuna de Ula-Ula. Una sonrisa se formó en su rostro al éste ser mencionado. Le habían contado cosas increíbles de él.
—¡Yo escuché que es la última superviviente de la Familia Fundadora de la "Aldea Tapu"!— añadió Mallow.
—¿¡De la Aldea Tapu?! ¡Mi abuelo me contó que todos los que vivían ahí fueron asustados o directamente asesinados por el Tapu de Ula-Ula!— la sorpresa se podía ver en los ojos de Hau.
—Eso es precisamente lo sorprendente. Todos en Alola creían que la Familia Tapu se había extinto— Kiawe miró al cielo. Recordaba a la perfección la historia que su abuelo le había contado en antaño.
—La Familia Tapu…— murmuró Hau.
Cuando estaba por volver a hablar, un grito lo interrumpió.
—¡CHICOOOOS!
A la distancia, un Braviary iba descendiendo hasta donde los adolescentes estaban, en su lomo iba el profesor Kukui acompañado de otra persona que no podía apreciarse del todo bien.
—¿¡El profesor Kukui?!— exclamó Mallow, sorprendida.
—¿¡Que hace él aquí?!— se preguntó también Hau.
No dijeron nada, pero Kiawe y Lana también estaban bastante confusos.
Tras unos instantes, el tipo Volador aterrizó y el profesor bajó de un salto, seguido de la otra persona. Una vez que ésta bajó, todos pudieron apreciarla perfectamente.
Era una mujer de pelo blanco y largo, peinado de forma bastante extravagante. Piel morena y ojos amarillos. Era tal vez diez centímetros más baja que el profesor Kukui. Llevaba puesto un pantalón y zapatillas deportivas de tonalidades verdes así como una camisa de resaque color gris. En la cintura llevaba colgado una sudadera. Su cabello llevaba un adorno verde que iba desde la parte trasera de su cabeza hasta unos centímetros por arriba de la frente y en su cuello había un collar con un anillo en él.
—¡Profesora Burnet!— exclamó Hau, aún más sorprendido.
—¡Ey, Hau! ¡Tiempo sin verte, chico!— saludó. Su tono de voz era bastante agradable y animado.
Los ojos de Mallow, Lana y Kiawe se abrieron de par en par.
—¿¡La esposa del Profesor Kukui?!
—¿¡Ustedes lo vieron?!— interrogó Kukui sin rodeos.
Los cuatro chicos retrocedieron un paso. El profesor estaba siendo muy intenso.
—Déjamelo a mí, cariño— dijo Burnet, dándole unas palmaditas a su marido y haciéndolo hacia atrás— ¿¡Ustedes lo vieron?!— preguntó con la misma agresividad que su esposo.
Hora de las explicaciones. Otra vez.
—¿Oíste lo mismo que yo oí, terroncito?...
—Estoy seguro de que lo hice…
La pareja volteó a verse a los ojos y posteriormente empezaron a dar saltos de euforia.
—¡Sabía que la investigación de años no sería en vano, al fin está sucediendo!— exclamó la profesora con gran alegría.
—¡Estás a unos pasos de lograrlo, cariño!— Kukui también lucía bastante animado.
—No quiero arruinar el momento, pero… ¿podrían explicarnos que era esa cosa que casi nos mata?...— pidió Lana, algo irritada por la celebración.
—Oh, cielos…— exclamó Kukui, dejando de lado su festejo— Lo siento por eso, chicos, es sólo que Burnet ha estado esperando este momento por años…
La mencionada asintió.
—Perdón por dejarnos llevar— dijo, haciendo una pequeña reverencia—. De todas formas, esto no es algo que pueda explicar aquí— dijo, viendo hacia todas direcciones—. Puedo contárselos si vienen a mi laboratorio en Kantai.
Los adolescentes adquirieron diferentes gestos.
—Me gustaría saberlo, pero tengo muchas responsabilidades actualmente— dijo Kiawe—. Aunque le diré a la Reina Olivia que se pase por ahí después…
—Yo tengo que ayudar en el restaurante familiar— explicó Mallow.
—Debo ayudar a mamá en ciertas cosas y mañana tengo una prueba que atender— se excusó Lana.
—Y-yo tengo que hacer la prueba de Mallow…— finalizó Hau, con los ojos brillando intensamente y una cara de resignación.
—Se nota a kilómetros que quieres ir…
—Brionne…
Mallow suspiró.
—Supongo que si haces la prueba ahora, podrías irte con ellos, ¿no?— dijo, cruzándose de brazos.
Kiawe y Lana voltearon a verla con sorpresa (no de la buena).
—¿¡Lo dices en serio?!— antes de seguir con su entusiasmo, recordó algo— Pero, ¿Lurantis no estaba lastimada?...
—Ella es fuerte. Con un buen descanso, comida y medicamentos, estará lista para enfrentarte en un santiamén— respondió.
—¡Woah! ¡Muchísimas gracias, Mallow!— dijo, para posteriormente correr hacia el interior de la Jungla Umbría— ¡Vamos por Lurantis!
—¡E-espera!...— dijo Mallow para luego ir tras el chico.
—¿¡Tenemos que ayudar otra vez?!— gritaron ambos Capitanes antes de ir también tras los otros dos.
Kukui y Burnet voltearon a verse y se sonrieron.
La mujer al fin estaba cerca de lograr su cometido.
13 de Octubre. Presente. 5:30 p.m
—¡Las carretas de Tauros son las mejores!— exclamó Ash, levantando los brazos en el aire.
A mitad de su camino por la Ruta 5, el grupo de Ash se encontró con una conductora que se iba transportando en una carreta gracias a un Tauros.
Gracias a la mujer, el grupo estaba por llegar a Kantai. De haber ido a pie, habrían tardado mínimo un día y medio.
—De verdad tuvimos suerte— dijo Lillie, sintiéndose aliviada por sus pies.
—Cierto… Creo que nunca te lo dije, Lillie pero cuando nos conocimos y te llevé al Centro Pokémon un hombre en carreta me ayudó a llevarte hasta ahí— contó, recargándose en su asiento. Pikachu asintió ya que también lo recordaba.
—¿En serio?... Creo que es una razón más para estar agradecida con las carretas y los Tauros— dijo, sonriendo y dándole unas palmaditas al asiento de madera en el que estaba.
—Me muero de ganas por llegar a Kantai-Rotom.
Ambos adolescentes voltearon a ver a la Pokédex.
—¿En serio? Es muy raro que digas algo así, Rotom— notó Ash.
—Concuerdo. Por lo general nunca dices lo que quieres— apoyó Lillie.
Pikachu, Shiron, Cutiefly y Yungoos vieron interesados a Rotom (principalmente porque eran los únicos fuera de sus Pokéballs junto a Litten).
—Bueno, más que en Kantai, estoy interesado en el "Túnel Diglett". Dicen que hay un Tyranitar rondando por el lugar, lo cual es bastante raro ya que ellos no suelen vivir ahí. Quiero investigar eso un poco-Rotom— explicó.
—Cierto… Aunque en el Túnel Diglett hay avistamientos casuales de Larvitar, misteriosamente nunca se ha visto ningún miembro de su familia evolutiva… ¡También estoy un poco interesada en ello!— Lillie se unió a la emoción, bajando ambos brazos con fuerza y entusiasmo— Aunque un Tyranitar suena peligroso…
Ash asintió. Sonaba a demasiado peligro.
—De todas formas— el azabache se unió a la conversación— ¿Qué es el Túnel Diglett?
—Ah, no te lo he contado. Bueno, el Túnel Diglett es…
—¡El Túnel Diglett es el camino que conecta ciudad Kantai con nuestro siguiente destino, ciudad Konikoni! Se estima que el tiempo de camino es de alrededor de 40 minutos— contestó Lillie con rapidez, viendo desafiante a Rotom.
—Tú… ¿Estás tratando de convertir esto en una competición?-Rotom…— preguntó, sintiendo como su orgullo como el ser más inteligente de la existencia era magullado por una mortal.
—¡Ya veo! Entonces solamente pasamos por ahí y vamos a Tokikoni— resumió Ash.
—Konikoni.
—¿Konitoki?
—¿Esto no había pasado ya antes?-Rotom…
—¡Muchachos, ya estamos llegando a Kantai!— exclamó la mujer que los llevaba en Tauros.
—¿¡En serio?!— tan rápido como pudo, Ash asomó la cabeza por la carreta, viendo como la entrada a la ciudad estaba a pocos metros.
—Ash, ¿no dijiste que no te gustaba Kantai? Te vez muy emocionado— notó Lillie, viendo fijamente al chico.
El azabache se sobresaltó por esas palabras y luego regresó a su lugar.
—C-cierto… ¿A-A quién le gustaría ciudad Kantai?— dijo, sudando levemente mientras desviaba la mirada.
—Se supone que el papel de mal mentiroso es de Lillie-Rotom…
—¡O-Oye, no estoy mintiendo!— se quejó el muchacho, encarando a su Pokédex.
—¡Díselo a tus signos vitales!-Rotom.
Ambos se enfrascaron pronto en una discusión mientras los Pokémon apoyaban el "combate" verbal.
La rubia suspiró para después sonreír levemente.
—Haces mucho por mí…— murmuró sin alcanzar a ser escuchada por nadie— Perdón por tan poco…
—Y ya estamos aquí, chico.
—Muchas gracias por su ayuda— dijeron Ash y Lillie al mismo tiempo.
—¡No ha sido nada! Aquí en Alola nos ayudamos unos a otros todo el tiempo— respondió la mujer— De todas formas, el llamado me llama ¡Alola!
—Alola— dijo Lillie.
Tras decir eso, volvió a poner en marcha a su Tauros, perdiéndose entre las calles de Kantai.
—¡Alola!— gritó Ash.
La rubia y la Pokédex voltearon a verlo con caras confundidas.
—¿No crees que es un poco tarde para eso?-Rotom.
—Bueno, es que me confundí un poco porque no recordaba que "Alola" también significa "Adiós"— contestó el entrenador, ajustándose la mochila.
Justo antes de que nadie pudiera decir nada, Rotom empezó a vibrar fuertemente.
—Llamada entrante del Profesor Kukui. Llamada entrante del Profesor Kukui. Llamada entrante del Profesor Kukui…— empezó a repetir consecutivamente, mostrando en su pantalla dos botones con la silueta de un teléfono, uno verde y otro rojo.
Ash, Lillie y Pikachu se miraron mutuamente.
—Contestar— dijo Ketchum, presionando el botón verde.
Rápidamente la pantalla cambió y pasó a mostrar la cara de Kukui.
—¡Ash, Lillie; cuanto tiempo!— saludó, levantando la mano que no cargaba su Videomisor. De fondo se podían oír unos cuantos grititos de alegría.
—Hola de nuevo, Profesor Kukui— devolvió el gesto Lillie.
—Sólo ha pasado una semana desde que nos separamos, ¿no?— preguntó Ash, poniéndose las manos en la cintura y sonriendo.
—No, estuvimos en la Avenida Royale el lunes— respondió la rubia, sobresaltando enormemente a Kukui, mientras que Ash la vio confundido.
—¿Eso que tiene que…?
—¡D-D-DE TODAS FORMAS…!— interrumpió el adulto— Asumo que ahora mismo están por el Rancho Ohana según lo que me comentó Kiawe. Cuando lleguen a Kantai les contaré algo muy impor…
—No, ya estamos en Kantai— dijo Ash, apuntando la cámara de Rotom hacia el gran hotel que había en la ciudad. Lillie asintió ante las palabras del azabache.
—¿¡Qué?! ¡Ese es el Hotel Arrullo de Mar! ¿¡Cómo llegaron tan rápido?!— preguntó Kukui, impactado.
—Una mujer muy amable nos trajo hasta aquí con un Tauros— contestó Lillie.
Kukui mantuvo su gesto de sorpresa un poco más hasta que finalmente lo cambió a una sonrisa.
—Desde que ese hombre llegó a Alola, los Tauros se han hecho muy populares— dijo el profesor, rascándose la cabeza.
—¿Ese hombre?...— murmuró Ash.
—¡De todas formas, esto es mucho mejor para mí!— afirmó el adulto— ¡Voy por ustedes ahora mismo, no se muevan!
—¿¡Usted también está en Kantai?!— interrogó Ash, sorprendido.
—Bueno, la esposa del Profesor Kukui trabaja aquí, ¿recuerdas?— contestó Lillie.
El azabache giró la mirada hacia su amiga con rápidez.
—¡Lo había olvidado totalmente! ¡Él está casado!— gritó, señalando a la pantalla de Rotom.
—Sí, y señalar es de mala educación— informó, viendo con seriedad al chico.
—Pero tú me señalaste en el Centro Pokémon de Hau'oli*— recordó Ash.
Referencia al capítulo 13: "Hau'oli, el lugar del comienzo".
—¿¡M-Me estabas viendo?!— preguntó la rubia, sonrojándose.
—Bueno, sí pero… ¡Espera, yo no estaba hablando de esto!— cuando volteó a ver hacia donde estaba la imagen de Kukui, ésta ya no estaba.
—El Profesor colgó hace como 10 segundos-Rotom.
—¿¡Ehhh?! ¡Yo quería preguntarle más cosas de su esposa!— dijo, con algo de resignación.
Lillie estaba viendo hacia el suelo.
—Intenté hacerme la genial diciendo eso…— pensó, sumamente avergonzada— N-no esperaba que tuviera tan buena memoria…
—Veo que hay una hipócrita entre nosotros-Rotom— dijo la Pokédex, acercándose a la chica con un gesto divertido.
Lillie lo miró rápidamente.
—¿Te estás vengando por lo de antes?— preguntó, con una cara de molestia que seguía estando bastante colorada.
—Al cien por ciento-Rotom— contestó, risueño.
Las mejillas de la chica se inflaron para después voltear a ver a Ash. Le preocupaba que él de verdad pensara que ella era una hipócrita.
Para su alivio, el azabache había comenzado a insistirle de nuevo a Litten que tuvieran una batalla, incluso Yungoos y Pikachu se le habían unido.
Suspiró aliviada.
20 minutos pasaron cuando un gritó desde la distancia llamó su atención.
—¡Chicos!
Kukui estaba corriendo hacia ellos, agitando el brazo en alto.
—¡Ah, Profesor Kukui!— respondió Ash saludando de la misma manera.
Tras unos instantes más, el hombre llegó a donde ellos estaban (sentados frente a la fuente del hotel).
—¡Bueno verlos!— dijo con felicidad.
De inmediato una serie de gruñidos llamó su atención, haciendo que volteara hacia las piernas de Ash, donde estaba Yungoos, mostrándole los colmillos al bolsillo de Kukui.
—¿Yungoos? ¿Qué sucede, amigo?— preguntó Ash, acuclillándose.
Lillie, Rotom y Pikachu lo supieron al instante. La mangosta no había olvidado la humillación que le hizo pasar el Incineroar de Kukui, el cual obviamente llevaba consigo.
Litten se vio un poco intrigado. Su hermano mayor lucía bastante más molesto de lo que normalmente estaba.
Kukui suspiró al darse cuenta también, por lo que se inclinó a un lado de Ash.
—Lamento lo de aquella vez, Yungoos. Él se emociona demasiado, no quiso hacerlo a propósito— se disculpó, sorprendiendo levemente a Ash.
Yungoos dejó de gruñir y giró su mirada resignado. No lo había perdonado y no lo haría hasta darle una paliza a ese enorme gato.
—¿De qué está hablando, Profesor?— interrogó el entrenador.
Kukui no respondió y se puso de pie rápidamente.
—Bueno, ¿nos vamos ya? Nos están esperando— dijo Kukui, comenzando a caminar por donde había llegado.
—¿Nos?...— murmuró Lillie. Era claro que una persona era la Profesora Burnet, esposa de Kukui, pero ¿había más?...
Sin decir nada, todo el grupo siguió al adulto.
—¡Aquí estamos!— exclamó el Profesor, señalando un edificio de al menos tres pisos de altura que estaba pegado a otro de dos pisos. El lugar contaba con un amplio estacionamiento— ¡El "Centro de Investigaciones Dimensionales"!
—¿¡Su esposa trabaja en este enorme edificio?!— preguntó Ash, altamente sorprendido.
Lillie negó con la cabeza.
—La Profesora Burnet es la dueña de este lugar— informó, viendo hacia el tercer piso.
—¿¡Cómo?! ¡Pero si es enorme!— la cara de sorpresa de Ketchum era digna de enmarcar.
—La Profesora Burnet. Graduada como la número 1 de su generación en la Escuela Pokémon de Alola, subdivisión de Ciencias Pokémon y posteriormente becada para ir a estudiar a Unova, donde obtuvo uno de los mejores promedios en toda la historia de la Universidad Autónoma de Unova o U.A.U para abreviar-Rotom— en la pantalla de la Pokédex apareció la imagen de Burnet, quien estaba sonriendo ampliamente a cámara mientras hacía el signo de Amor y Paz con ambas manos pegadas a la cara.
—¡Eso es impresionante! ¿¡Profesor, usted también es así de asombroso?!— preguntó Ash, boquiabierto.
—El Profesor Kukui. Graduado como el número 1 de su generación en la Escuela Pokémon de Alola, subdivisión de Entrenadores y posteriormente retador del Recorrido Insular. Obtuvo un record como el hombre que más rápido terminó el Recorrido Insular en sólo 3 meses y 3 semanas, obteniendo resultados increíbles para alguien de su edad. Tiempo después fue a Kanto donde no sólo entró a la Universidad de Ciencias Aplicadas Pokémon, sino que también desafío a todos los Líderes de Gimnasio de Kanto y resultó vencedor de la Meseta Añil-Rotom— esta vez apareció una imagen de un Kukui varios años más joven parado en el campo de batalla de la Liga de Kanto que Ash tanto recordaba.
—¡Asombroso! ¿¡Ganó en la Meseta Añil?!— la cara de Ash mostraba aún más sorpresa.
—Vamos, Ash, no te pongas así. Estoy seguro de que has hecho cosas más impresionantes que yo— respondió Kukui, sonriendo mientras le restaba importancia al asunto.
—Ash Ketchum. Debutó en el mundo de los entrenadores a la edad de 10 años con su fiel Pikachu y fácilmente llegó a los 16 mejores en la Meseta Añil. Unos meses después se coronó campeón de la Liga Naranja. A los 11 años de edad participó en la Conferencia Plateada donde llegó a los cuartos de final. Tras eso, a los 12 años apareció en el Campeonato de la Liga Hoenn, llegando de nuevo a los cuartos de final donde perdió contra el ganador de la Liga; Tyson. A sólo días de eso, inició el reto de la "Batalla de la Frontera", logrando superarla con sólo 12, obteniendo el título de la persona más joven en logarlo. A los 13, Ash Ketchum quedó como semifinalista en el Torneo de la Liga de Sinnoh donde venció a dos Pokémon legendarios utilizando Pokémon comunes, poniéndolo en el punto de mira de varios críticos especializados. A los 14, la carrera del entrenador pareció ir en declive ya que en la Liga Unova retrocedió hasta los 8 mejores pero tras eso, sorprendió a cientos llegando a la final de la Liga de Kalos a los 15 donde mostró un poder digno de admirarse, enfrentando un Mega-Charizard con un Greninja desconocido. Todas estas hazañas le han valido a Ash Ketchum ser puesto en el top 5 de "Entrenadores Promesa" hecho por la revista "Variedades Pokémon". Tras un año de ausencia en el mundo de los combates Pokémon, actualmente por diversos reportes, el entrenador ha sido visto en Alola, tomando el Recorrido Insular— en la pantalla aparecieron decenas de fotos de Ash en distintas épocas del tiempo—. Esta información fue directamente extraída de "Wikidex", la fuente más confiable del mundo Pokémon-Rotom.
Ash tragó saliva un tanto nervioso.
—¿Qué pasa con toda esa información?...— se preguntó— ¿Y cuándo fue que aparecí en "Variedades Pokémon"?...
—¿Ves? Wikidex tiene mucho más que decir de ti que de mí a pesar de que eres bastante joven. Es frustrante pero así funciona la vida— la cara de Kukui no mostraba ningún indicio de "frustración", más bien parecía contento de estar frente a un entrenador tan prometedor.
Lillie también se mostraba seriamente impresionada. Conocía de primera mano el tipo de persona que era Ash, había visto su poder y sabía de sus logros (Los había visto varias veces con Rotom para motivarse en sus entrenamientos), pero escucharlos todos juntos era bastante intimidante en el sentido positivo.
Aunque hubo otra cosa que le llamó la atención.
—Por diversas fuentes, ellos se refieren a…— la rubia vio con los ojos entrecerrados a Kukui, quien notó la mirada y giró la cabeza rápidamente, comenzando a silbar haciéndose el tonto— ¡Lo sabía, sabía que había sido usted!
Ash por su parte estaba bastante incómodo. ¿Había tanta gente pendiente de su vida? No es que le molestara, solamente lo ponía un tanto nervioso.
Un sonido parecido a un *TIN* llamó la atención de Ash, haciendo que viera sus alrededores. Por algún motivo, estaba adentro de un elevador.
—¿¡Cuando llegamos aquí?!— preguntó, bastante confundido.
—Entramos mientras hablábamos— contestó Kukui, arqueando una ceja y volteando a ver a Lillie con una mirada de "¿Suele ser así?".
La rubia suspiró y asintió. Kukui rio.
Las puertas del ascensor se abrieron, dejando ver todo tipo de aparatos tecnológicos colocados en diferentes lugares además de varias personas trabajando utilizando dichos aparatos.
Ash entró al lugar, viendo su entorno con los ojos echando chispas al igual que Pikachu.
—La ciencia es increíble…
Tras de él pasaron Kukui, Lillie (quien cargaba a Shiron), Cutiefly, Yungoos y Litten (acurrucándose en una esquina nada más entrar).
—¡Kukui, por aquí!— se escuchó en el lugar.
Una sonrisa apareció en el rostro del adulto, quien miró a ambos adolescentes y a Rotom.
—Bien, chicos, síganme— indicó, caminando unos 12 metros de distancia desde la salida del elevador a la derecha.
Ambos chicos no objetaron nada y lo siguieron sin dudar.
Una pequeña puerta que parecía llevar a otra habitación del mismo piso fue abierta por Kukui, dejando pasar primero al grupo de Ash.
Nada más entrar pudieron ver que el cuarto era algo así como una sala de reuniones, con una gran mesa ovalada en el centro y unas 12 sillas alrededor.
En la pared más alejada a la puerta había una gran pantalla plana. La luz entraba por las ventanas colocadas en la pared paralela a la de la entrada.
Y entonces, todos repararon en la presencia de dos personas. Una era Burnet, mientras que la otra se trataba de nada más y nada menos que Hau.
—¡Lillie, Ash!— exclamó Mahalo con alegría, levantándose rápidamente de su asiento.
—¡Hau!— dijo Ash, también sonriendo ampliamente— ¿¡Cómo es que estás aquí?!
—Es una gran sorpresa verte, Hau— admitió Lillie y la verdad, sus ojos mostraban que realmente estaba sorprendida.
—Ayer me encontré con el Profesor Kukui y la Profesora Burnet cuando iba a hacer la prueba de Mallow así que me dieron un aventón hacia aquí— contestó, acercándose a los chicos de su edad.
—¿Ayer?... Espera… Quiere decir que tú…— Ash se vio bastante sorprendido.
Hau rio levemente y luego infló el pecho con orgullo, sacando de su bolsillo el rombo verde llamado Fitostal Z.
—¡Asombroso, Hau! ¡Los dos lo logramos!— exclamó el azabache, sacando también su Fitostal Z— ¿¡Cuánto tardaste en derrotar a Lurantis?!
—¡Como una hora! ¡Fue absurdamente difícil! El combo de Lurantis y Comfey es aterrador— admitió con sinceridad— ¿Tú cuanto tardaste?
—El tiempo estimado de Ash fueron 22 minutos con 32 segundos-Rotom.
—¿¡En serio?!— preguntaron tanto Ash como Hau, viendo a la Pokédex.
—¡Como lo esperaba de ti, Ash!— declaró Mahalo— Oh ¡Es bueno verte, Rotom!
—Digo lo mismo, Hau-Rotom.
—Mis más sinceras felicitaciones para ti, Hau— dijo Lillie, uniéndose a la conversación—. No tengo duda de que lo hiciste genial.
Esas palabras le borraron momentáneamente la sonrisa al moreno, para después volver con mucha más fuerza.
—¡Muchas gracias!— exclamó, con las mejillas levemente sonrojadas.
Lillie respondió sonriendo levemente.
El rostro de Ash adquirió un gesto pícaro del cual Hau se dio cuenta de inmediato.
—¡E-Es cierto, estamos interrumpiendo a los Profesores!— dijo Hau, corriendo a sentarse de nuevo en su silla.
Ambos adultos no lucían del todo preocupados por ello ya que estaban sonriendo mientras se veían.
Ash y Lillie fueron a sentarse junto a Hau, quien los estaba observando fijamente. El azabache no tardó en darse cuenta de las intenciones de su amigo de Malasadas.
Al ir caminando Ketchum delante de Lillie, se detuvo un instante.
—Las mujeres primero— dijo, sonriendo.
La rubia vio este gesto un tanto confundida, por lo que procedió a seguir caminando para luego sentarse justo a un lado de Mahalo. Posteriormente Ash se sentó a un lado de Lillie quedando en el siguiente orden de izquierda a derecha: Hau-Lillie-Ash.
El peliverde se recargó aún más en su silla, haciendo un gesto de gratitud que Lillie no alcanzó a ver al estar a sus espaldas. Ash también se recargó y respondió levantando su pulgar.
Kukui apagó el foco de la habitación mientras que su esposa encendía el televisor tras correr las cortinas que había en las ventanas. Ambos adultos se colocaron frente a la pantalla.
—Bien, ya que nos hemos acomodado todos, quiero iniciar presentándome para los que no me conocen— empezó a hablar Burnet. De inmediato, todos voltearon a ver a Ash, Rotom y los Pokémon—. Mi nombre es Burnet y soy investigadora dimensional, es decir, me dedico a estudiar las distintas dimensiones que hay en la existencia.
—¡Yo soy Ash Ketchum y estos son mis amigos Pikachu y Yungoos!— se presentó, levantando la mano para que se le pudiera ver.
—Soy el Proyecto RotomDex. Creado en la isla de Melemele por su esposo y otros científicos no realmente relevantes-Rotom— esta vez fue el turno de la Dex de presentarse.
—¿Sigues con eso?...— se preguntó Lillie.
—Al fin conozco al famoso Ash Ketchum del que Kukui tanto me ha hablado y ni hablar de RotomDex— dijo la Profesora, llevándose las manos a las caderas—. Es un gusto conocerlos al fin.
—¡Gracias, digo lo mismo!
Kukui unió las manos, tomando el relevo de su esposa.
—Ahora que las presentaciones están hechas, pasaremos a explicarles porqué están aquí— utilizando un control remoto, puso una imagen en el televisor que decía "Los seres de otros mundos". Al ver esto, Ash, Lillie y Hau entendieron de inmediato el tema.
—No me diga que es por…— supuso Lillie.
—Así es. El día de ayer, cerca de la 1:30 p.m., un suceso inesperado ocurrió— esta vez fue Burnet quien habló—. Creemos que se trata de la primera aparición de un ser interdimensional en años.
—¿¡Una criatura de otra dimensión?!/-Rotom— preguntaron Hau, Ash, Rotom y sorprendentemente al mismo tono de voz, Lillie.
Todos los Pokémon también se veían altamente sorprendidos por eso.
—Espera, ¿Sabes de esto, Hau?— preguntó Ash, viendo al moreno quien asintió en respuesta.
—Ayer, cuando me encontré con Mallow, Kiawe y Lana ellos me lo contaron todo— respondió.
Burnet levantó la mirada con seriedad.
—Eso que ustedes vieron, ha sido el objetivo de mi investigación por más de 6 años— informó la Profesora—. Aunque he de aclarar que no es la primera vez que un ser de este calibre aparece en nuestro planeta. Quiero que por favor presten atención a las siguientes imágenes. ¿Me harías el honor, pichoncito?
—A la orden, cariño— con el control remoto, Kukui colocó dos imágenes de dos distintos seres por delante y por detrás.
El de la parte derecha era robusto, de color negro con algunas partes amarillas y dotado de una enorme boca llena de grandes colmillos. De su boca salían dos extremidades con la apariencia de pequeñas bocas. Cerca de la parte más alta de su cuerpo había dos pequeños brazos con tres garras en casa uno. Contaba con dos pequeñas alas y una cola que terminaba en una especie de maza con púas en la punta. Sus ojos eran azules y contaba con cuatro de ellos.
El de la izquierda tenía aspecto de medusa y su cuerpo era transparente. Su cabeza parecía una especie de gorro de tonalidades blancas y azules de la cual caían varias extremidades largas parecidas a cabello; dos de ellas eran más largas que el resto, dando un aspecto similar al de unas piernas, mientras que había otras 4 que eran más cortas, las más pequeñas parecían mechones de cabello mientras que las otras dos lucían como brazos.
Nada más aparecer esas imágenes ocurrieron dos sucesos bastante extraños.
El sonido de una silla arrastrándose por el suelo se hizo presente. Era Hau, quien se había parado rápidamente de su asiento, estrellando sus manos contra la mesa en el proceso. En su mirada no había nada más que algo que Ash reconoció como odio puro con una mezcla de… ¿miedo? El sudor no tardó en llenar la cara del moreno.
Por otra parte, los ojos de Lillie se abrieron de par en par. Acto seguido, la chica sintió una intensa punzada de dolor en la cabeza la cual la obligó a llevarse ambas manos a la zona dolida, soltando a Shiron en el proceso. Sus ojos se abrieron un instante que Ash aprovechó para darse cuenta de que en ellos no había más que confusión. Una serie de quejidos llegó por parte de la chica, mismos que hicieron a Nebulilla salir del bolso.
—¿¡Lillie, Hau?! ¿¡Que tienen?!— preguntó Ketchum, parándose también de su silla.
—El corazón de Hau está sumamente acelerado, mientras que Lillie presenta indicios de… ¿recuperación de memoria?-Rotom— la Pokédex se vio sorprendida por su propio diagnóstico.
Los adultos se voltearon a ver altamente sorprendidos.
Algo les decía que no era la primera vez que ellos veían un ser de otra dimensión.
Algo no muy bueno acababa de pasar.
Terminé. ¿Quién diría que sería más activo estando de vuelta en clase que en vacaciones?... ¡Qué raro!
Hoy no tengo mucho que decir, si les soy sincero… Salvo que el siguiente capítulo tendrá bastante de Cutiefly (ya saben, si no me extiendo demasiado, cosa que dudo bastante).
Como habrán notado tal vez, este capítulo tuvo demasiados "intentos de comedia" (ya que no sé si les darán risa XD), últimamente estuve leyendo varios mangas de comedia y la verdad me dieron ganas de intentarlo.
Otra cosa es que tal vez notaron las notas y aclaraciones que dejé en ciertos puntos del capítulo. Bueno, la verdad es que comenzaré a hacer eso más seguido para que las referencias que hago a mi propia obra no sean tan difíciles de entender por si a alguien se le olvidó cierta cosa.
Algo más que tengo que decir… ¿Les gustaría que en ciertos momentos de los capítulos les recomendara una canción que vaya con la escena? Ciertamente no lo haría todo el tiempo ya que tampoco quiero hacer de esto un musical, lo utilizaría más bien para momentos importantes por así decirlo. Ustedes coméntenme que les parece.
Así que… ¡Ficha de personaje doble! ¡Terminamos con los Pokémon de Ash!
-Nombre: Yungoos.
-Tipo: Normal.
-Género: Macho.
-Habilidad: Mandíbula Fuerte.
-Lugar de origen: Cueva Sotobosque.
-Sueño: Demostrarle al mundo que los Yungoos no son plagas ni Pokémon inútiles.
-Movimiento insignia: Superdiente.
-Disfruta de: Conseguir comida por su cuenta. Terminar los combates con rapidez. Entrenar. Pelear con Dartrix. Jugar con sus amigos. Pasar tiempo con su hermano.
-Odia: El picante. Que lo molesten cuando duerme. La humillación.
-Resumen: Hijo de la Gumshoos Dominante y hermano mayor de Litten. Un malhumorado a tiempo completo y mejor amigo de Dartrix. Eligió unirse a Ash voluntariamente y ahora es un confiable compañero de batallas. ¡Este tipo Normal acaba con todos y todo utilizando su poderosa mandíbula! ¡Su meta es llevar a su especie al estrellato!
-Nombre: Peke.
-Especie: Vulpix.
-Tipo: Fuego.
-Género: Hembra.
-Habilidad: Absorbe Fuego.
-Lugar de origen: Kanto. Nació en las Ruinas de la Guerra, Alola.
-Sueño: Vivir todo tipo de experiencias junto a sus amigos.
-Movimiento insignia: Ascuas. ¡Ella intenta por todos los medios cambiarlo a Lanzallamas!
-Disfruta de: Hacer las cosas bien para que Ash la adule y acaricie. La comida picante. Combatir. Ash Ketchum.
-Odia: Que la subestimen.
-Resumen: Una hermosa Vulpix variocolor que desde su nacimiento encontró en Ash y su grupo una numerosa familia. Siempre está dispuesta a combatir y ser más fuerte para enorgullecer a su entrenador. ¡No te dejes engañar! ¡A pesar de tener poco de nacer, esta tipo Fuego que no dudará en quemarte si te metes con lo que ama!
