Hey, hola a todos… Bueno, realmente no tengo mucho que decir, chicos. Perdón por la demora, tal vez, pero ese cuento ya se lo saben…

En fin, hay sólo dos reviews anónimas que responder.

Guest: Hey, thank you for the review. I really don't speak (or write) the english very well, so i don't have very much to say. I hope you can keep following my history! (I didn't used the traductor… I don't know if I wrote all well)

Cristhian: Es un Pokémon que había estado pensando, pero no sé si pueda hacerlo ya que aparece muy tarde en la aventura. Para cuando ellos lleguen a ese punto, el fic estará a punto de acabar.

En fin. ¡Pasen a leer el final de Akala!


—¿Qué deberíamos hacer ahora?

El grupo protagonista acababa de salir de casa de Olivia, adentrándose lentamente en las calles de Konikoni.

—¡Oh, oh, yo propongo que vayamos al "Faro del cabo"! ¡Es un lugar con vistas muy buenas!— sugirió Mallow, levantando la mano ante la pregunta hecha por Lana— ¡Y dicen que si vas con la persona que te gusta, serán atados por el destino!

—Estoy de acuerdo con lo que propongan, son nuestras guías después de todo— secundó Lillie con una sonrisa.

—Un poco de trabajo de campo no viene mal nunca-Rotom— dijo, pensando en las fotos que podría tomar en el lugar.

—¿¡Qué opinas, A…?! ¿Ash?

Ketchum estaba con el cuerpo totalmente encorvado, como si estuviera viendo algo sumamente interesante en el suelo.

—Ahhh…— suspiró con resignación.

—No estás bien en lo absoluto, ¿verdad?...— preguntó Lana, entrecerrando los ojos.

—¡Es que…!— Ketchum se irguió de golpe, mostrando un puchero en su cara— ¡Es que no me gusta esperar! ¡Quiero tener mi segunda Gran prueba!

¡Se ve tan lindo!— pensó Mallow, llevándose una mano a la boca.

Por algún motivo le queda bien…— ahora fue turno de Lana, cuya expresión no cambió mucho salvo por un pequeño sonrojo en su cara.

A-Adorable…— fue lo único que alcanzó a pensar Lillie.

—Creí que ya lo habías superado-Rotom.

—¡Bueno, sí, pero ahora que sé que quiero hacer, estoy aún más entusiasmado!— contestó el chico.

Un pequeño suspiro hizo que el grupo dirigiera su atención a otra parte. Se trataba de Lillie, cuya mirada (llena de brillo) estaba dirigida hacia un edificio con fachada similar a todos los de la ciudad, con la excepción de un gran logo de la silueta de una camiseta y el texto "Boutique" en una de las ventanas.

—Oh… ¿Te gustan ese tipo de cosas, Lillie?— preguntó Lana, tratando de ver mejor el rostro de la rubia.

—Honestamente, sería un poco raro si no fuera así. Lillie se ve muuuy femenina— aseguró Mallow.

—B-Bueno, no es como que r-realmente me gusten mucho…— murmuró la chica, un tanto sonrojada.

—Siempre estás visitando las que nos encontramos-Rotom.

—¡R-Rotom, eso no era necesario!— se quejó Lillie, haciendo un puchero.

Ella también es muy linda…— pensaron ambas adolescentes con una sonrisa en el rostro.

—Pueden adelantarse si quieren, chicas— dijo Ash de la nada, mirando hacia atrás.

—¿Eh? ¿Por qué? ¿Pasa algo, Ash?— preguntó Mallow de inmediato.

—Bueno, hay algo que olvidé preguntarle a Olivia así que regresaré un momento— contestó, volteando a verlas.

Mallow ladeó la cabeza un tanto confundida.

—Podemos ir contigo si quieres— dijo esta vez Lana.

—Sí, no necesitas ir solo— ahora fue turno de Lillie.

Ash movió su mano de un lado a otro, restándole importancia al asunto.

—No se preocupen, será rápido ¡Las alcanzaré luego con ayuda de Rotom! ¡Él sabe muchas cosas!— aseguró el chico.

Ese comentario activó a Rotom al 100%.

—Si Ash dice que está bien, entonces todo está bien. Déjenlo en mis manos-Rotom— dijo de forma autoritaria. Nadie le robaría su momento de gloria.

—¡Vamos, chicos!— indicó Ash, comenzando a correr seguido por todos sus Pokémon y Litten— ¡Las veo en un rato!

El trío de chicas se quedó viendo la ruta que el azabache había tomado y luego, voltearon a verse entre ellas.

—¿Quieren ir a comer algo?— preguntó Lana.

—Me encantaría.

—¡Una buena comida luego de mucho esfuerzo siempre es necesaria!

Tras dar media vuelta y comenzar a caminar, Lillie reparó en otra tienda que llamó su atención.


—Entonces este es el Faro del cabo…— murmuró Ash, recargado en una valla que evitaba que la gente cayera del acantilado al mar.

Tras el tiempo acordado, el grupo volvió a reunirse, dirigiéndose hacia su destino inicial. El sitio era enorme, tenía al menos 1/5 parte del tamaño de Ciudad Konikoni y montones de familias (además de parejas) se podían ver en el lugar. Una subida que se encontraba a al menos 100 metros de distancia hacia la izquierda de ellos los llevaba directamente al faro por el cual el lugar recibía su nombre.

Los Pokémon de todos (incluidos el Tsareena de Mallow y el Chinchou de Lana) estaban jugando por el lugar. Litten estaba acurrucado en una banca cercana y Rotom tomaba fotografías del lugar.

—Este lugar es bastante famoso entre jóvenes y adultos. Siempre encontrarás gente aquí— informó Lana, sentada en la misma banca que el gato.

—Hace buen clima…— murmuró Ash, cerrando los ojos y quitándose la gorra con la mano izquierda, permitiendo que las ligeras ráfagas de viento alborotaran sus ya alborotados cabellos.

Lillie, quien se encontraba a su izquierda, admiraba el paisaje, más no tanto como Ash. En su lugar, tenía casi toda su atención centrada en el chico azabache. Pensaba en la diferencia de reacciones que tenía entre la situación actual y la que tuvo cuando viajaban en barco para llegar a Akala.

¡SOY EL REY DEL MUNDO!

Hace buen clima…

El ceño de la rubia se frunció ligeramente. Era un cambio demasiado grande. Luego de eso, apartó la mirada ya que Ash se había dado cuenta de que ella lo estaba observando.

Por otra parte (la derecha concretamente), Mallow tenía un serio debate interno. La mano de Ash estaba ahí, a unos centímetros de la suya, libre… De inmediato se llevó ambas manos a su ya roja cara.

D-Demasiado rápido— pensó. Al menos sabía que si llegaba a abrazar a Ash, éste le regresaría el abrazo— y demasiada gente…

Lana miró fijamente el actuar de su amiga y recordó la conversación que habían tenido el día que había ocurrido todo.


12 de octubre, 2 días antes. 9:34 p.m.

Ha pasado un rato desde que tuvimos una pijamada, Lana— dijo Mallow, recostándose en su cama mientras comía frituras.

Sí que ha pasado tiempo…— asintió Saltagua.

Fue bastante raro que quisieras tener una, sobre todo después de todo ese asunto raro con el cable abre cielos— recordó la morena, pasándole el bol con comida a la peliazul.

Bueno, tú sabes… Hay veces en las que tenemos que tener pláticas casuales— al decir esto, entrecerró los ojos, mirando fijamente a su mejor amiga—. Sobre trivialidades.

Mallow ladeó la cabeza.

¿Trivialidades?

Sí. Tú sabes, cosas del día a día, como el trabajo, la salud…

¡Oh! Es cierto, eso es refrescan…

El amor…

Tras decir eso, ambas chicas se quedaron en silencio. Una de ellas miraba fijamente a la otra, quien evitaba el contacto visual.

N-No sé de qué puedes estar hablando…— aseguró Mallow, sudando.

Creí que nunca tendría algo relacionado con el amor con lo cual molestarte… Señorita "La cocina es mi único interés"— suspiró Lana, recargándose un poco en la cama de la anfitriona.

¡E-Es porque lo es!

Ash Ketchum— dijo la menor de forma tajante.

La cara de la peliverde se puso roja al instante.

Lo sabía…— suspiró Lana, llevándose una mano a la cara— ¿Qué fue lo que pasó en esa cueva? Caíste enamorada de un chico que conoces de apenas unos días…

¿¡Q-Qué querías que hiciera?! ¡É-Él es muy genial!— se defendió Mallow, cerrando los ojos mientras agitaba ambos puños de arriba hacia abajo.

Woah… Eso es un tanto superficial para ti, Mallow— reconoció la peliazul.

La morena negó rápidamente con la cabeza.

¡Eso no es todo! ¡Su mirada, su mirada!— repitió con fervor— Transmite tantos sentimientos… Es como si no ocultara nada, como si pudieras saber que piensa en todo momento.

Okey, eso es algo más tuyo— accedió Lana, encogiéndose de hombros— ¿Pero cómo fue que descubriste eso? Digo, uno no simplemente va fijándose en las miradas de todos porque sí.

Al oír esa pregunta, Mallow volvió a sonrojarse. Su mirada bajó y sus dedos índices comenzaron a tocarse constantemente.

Lana hizo un gesto de sospecha.


Un suspiro sonó en toda la habitación. Lana retiró las manos de su cara.

¿Pusiste su cabeza entre tus pechos?— interrogó, resumiendo todo lo que le habían contado.

S-Sí…

¿Y no puedes contarme por qué?

N-No…

Otro suspiró salió de la boca de la chica.

¡P-Pero él no tenía malas intenciones! ¡Lo pude saber por su mirada!— insistió Mallow.

¿Y cómo sabes que no estaba fingiendo?— preguntó Saltagua.

¡Oh, vamos! ¿Te parece del tipo de personas que puede fingir en una situación así?— le preguntó, arqueando una ceja ante lo ridículo que sonaba esa idea.

(¡Un Mega-Swampert!)

(¿¡DÓNDE?!)

Bueno, si lo dices así, supongo que realmente no…

Además, no es sólo eso… ¡Él tiene esa aura de "Todo estará bien", ¿sabes?!— siguió contando.

Sí, sí… Bueno, dejando de lado el hecho de que lo conoces de hace poco tiempo y que no sabes prácticamente nada de él, hay otra cosa que también deberías tener en mente— recordó Lana.

¿¡Y cuál es?!— interrogó Mallow, frunciendo el ceño.

Lillie— respondió con simpleza Saltagua, haciendo que el ánimo de su mejor amiga cambiara por completo.

La boca de la morena se frunció.

Lo sé, ¿sabes?... Entre ellos dos hay ese "algo" que te hace creer que no pueden ser sólo amigos, pero aún con eso…

El gesto de Lana, el cual había estado firme durante toda la charla, cambió a uno más sereno.

Quieres que tu amor florezca, ¿verdad?— preguntó, viéndola fijamente.

Sí, quiero que mi primer amor no se quede sólo como eso, quiero que sea algo más… Aunque, ¿Qué estoy diciendo? Sólo tengo unos días de conocerlo, no debería pensar en esto de forma seria…

Toooonta…— exclamó Lana, con un tono de fastidio y cerrando los ojos— No hay nada de malo en querer ser feliz con alguien más; tiempo más o tiempo menos. No le pongas excusas o justificantes a tus actos; si quieres hacerlo, hazlo. Eres una persona maravillosa y mereces lo que tienes— la peliazul se cruzó de brazos y levantó la mirada—. Te estaré apoyando, Mallow.

Lana…— murmuró la morena, para luego asentir con determinación— ¡Aplastaré a mis rivales, te lo garantizo!

O-Oye, vas un poco rápido…

¡Ah, es cierto! Lillie no me ha hecho nada malo… No debo ser cruel con ella.

Es bueno que lo tengas en mente…


La cabeza da la peliazul se movió de arriba hacia abajo varias veces mientras tenías los ojos cerrados.

¿¡ENTONCES POR QUÉ ESTÁS DUDANDO?!— le preguntó a Mallow, abriendo los ojos de golpe. Obviamente no recibió respuesta.

Pero fue una pequeña acción de Mallow la que hizo a Lana dejar de pensar.

Con una mano, la morena tomó la manga de la camisa del chico y la estiró levemente.

—¿Pasa algo, Mallow?— preguntó Ketchum, volteando a verla.

—V-Verás, Ash…— empezó a murmurar con timidez— ¿Recuerdas la promesa que hicimos cuando llegaste a Akala?*


Referencia al capítulo 16 "¡Alola, Akala!".


Siempre que necesites que alguien pruebe lo que cocines… Llámame… Por favor…

Ash asintió fuertemente.

—¿¡Cómo olvidarlo?! ¡Espero que esa promesa siga en pie!— dijo, sonriendo ampliamente, contagiándole su estado de ánimo a Aina.

—¡Lo está! ¿Sabes? ¡He estado practicando un platillo que mandará tus papilas gustativas a volar!— aseguró la chica.

—¡Muero por probarlo!

—Si tanto quieres hacerlo, ven al Restaurante Aina esta noche y lo prepararé para ti, ¿Qué dices? ¿Es una cita?— preguntó, guiñándole un ojo mientras le sonreía.

Ash extendió su mano hacia la morena.

—¡Es una cita entonces!— respondió.

Mallow vio con brillo en los ojos la extremidad del azabache.

—¡Las puertas de mi restaurante están abiertas para ti, Ash!— dijo, agarrando la mano del mencionado y estrechándola con fuerza.

Lillie veía de reojo la escena. Sentía un poco de envidia.

Para Mallow parecía ser muy fácil interactuar con Ash de esa manera. Se sintió un tanto rara al pensar en ello.

Por su parte, la Capitana de tipo Planta volteó a ver a su amiga, la cual estaba sorprendida por decir poco.

Lo hiciste genial…— pensó Lana en silencio, atónita, levantándole un pulgar.

G-Gracias…— su cara estaba roja y sus pupilas eran espirales.

Mallow definitivamente no habría sabido cómo reaccionar a un escenario donde Ash se hubiera negado a aceptar su "cita".

A la lejanía, Rotom tomaba fotos con un oído bien puesto en la conversación.

Mallow no era alguien que se pudiera tomar a la ligera.


Melemele. Pueblo Iki. Varias horas después.

—Los preparativos para la llegada de los demás Kahunas están listos, Rey— anunció un hombre de mediana edad.

Un largo sorbo se escuchó en el sitio, luego de eso, el sonido del metal chocando. Hala volteó hacia atrás, viendo directamente al hombre tras dejar el cucharon de sopa sobre un plato.

—Sí… La comida definitivamente está rica— afirmó, asintiendo con la cabeza.

—Eh… Rey, creo que hay otras cosas aparte de la comida que verificar…— le recordó el ayudante.

—¿Qué es la vida sin un buen plato de sopa caliente? Considero el poder reunirme con colegas del trabajo mientras comemos, una bendición del más alto calibre— informó, llevándose a la boca un pedazo de pastel.

El ayudante suspiró. Estaba acostumbrado a tratar con el carácter despreocupado que Hala demostraba en algunas situaciones.


Ula-Ula. En algún lugar a las afueras de algún pueblo.

Una habitación oscura. El lugar era solamente iluminado por una lámpara de escritorio que apuntaba directamente hacia un tablón el cual estaba tapizado con documentos gracias a unos pines que evitaban su caída al suelo. Una serie de hilos rojos se conectaban entre cada pin, formando, inintencionadamente, una figura de lo más extraña.

Una serie de pasos se escuchó en medio del silencio absoluto del cuarto para luego detenerse. El dueño de esos pasos comenzó a leer un pedazo de papel, el cual seguía caliente gracias a que acababa de salir de la impresora.

El misterio de los árboles desparecidos.

Recientemente, en varias partes de Poni,
ha habido una serie de desapariciones.
Múltiples árboles han sido cortados por la
mitad de forma brusca, quedando sólo las raíces
y desapareciendo la parte superior por completo…

—Sólo ve al punto, joder…— murmuró una voz cansada. Los ojos del individuo se dirigieron con rapidez al final del texto.

Actualmente y gracias a las investigaciones
del equipo forestal de Alola se ha llegado a
la conclusión de que se trata de una pandilla
de Pokémon tipo Lucha, quienes utilizan los
árboles para sus entrenamientos y ejercicios.

Un sonido de irritación fue lo siguiente en oírse.

—Basura…— posteriormente, con ambas manos, rompió el papel a la mitad para luego hacerlo bola y lanzarlos hacia una papelera desbordada— Debería dejar de imprimirlos directamente y leerlos en línea… Pero odio la luz del computador…

Los pasos se reanudaron y, tras unos segundos, la luz fue tapada por un cuerpo humano, el cual se posicionó frente al tablón.

Unos ojos rojos pasearon por los títulos de la información que llevaba años recopilando.

¡La desaparición de una montaña!

¿¡Qué ocurrió con la planta de residuos abandonada?!

El misterio de los cultivos ¿Al fin resuelto?

¿Alguien ha visto a este hombre?

¡Esperé en el lugar de las desapariciones y ESTO pasó!

*ASOMBROSO* No creerás que ocurrió con esta casa.

Nada… Había reunido tanto, preguntado tanto, investigado tanto, pero al final, los resultados seguían siendo los mismos. Nada.

Un fuerte puñetazo hizo retumbar el tablón.

—No descansaré hasta atraparlo…— murmuró la voz— Vengaré tu memoria. Eso te lo prometo Hal

El sonido de una puerta abriéndose obligó al hombre a voltear hacia atrás.

—Es hora de irnos, Nanu— le avisó una voz infantil.

—Te he dicho que no abras sin avisar "Acerola"…— recriminó el Kahuna de Ula-Ula, retirando la mano de la pizarra con brusquedad.

—No volverá a pasar.

—Siempre dices eso…

Un portazo indicó que ambos habían salido y fue justo eso lo que hizo caer el papel que se encontraba en el centro del tablón, el cual tenía pedazos arrancados.

Día triste para la región de Alola.
Ha muerto el hijo de


—¡DELICIOSO!

El grito de Ash logró que todos los presentes tuvieran que taparse los oídos, aunque eso sí, todos ellos tenían una sonrisa en la cara.

Ash, Lillie, Lana y Mallow estaban sentados en una mesa redonda del restaurante Aina, el cual ya había cerrado. La posición era tal que así: Ash-Lillie-Lana-Mallow, formando un círculo.

—¡Sabía que te gustaría!— aseguró Mallow, llevándose las manos de las orejas a las caderas— Es Loco Moco, un plato típico de Alola, aunque he oído que un oriundo de Kanto ayudó a crearlo. El nombre es un tanto raro, pero el sabor en inigualable.

—Arroz blanco con carne… Me recuerda mucho al Katsudon…— dijo Ketchum con nostalgia.

—Gastronomía de Kanto… ¿Cómo sabrá?— se preguntó Lana, recargando su cabeza sobre sus brazos, los cuales estaban apoyados en la mesa.

—Hace no mucho tuvimos una conversación como esta, ¿no, Ash?— preguntó Lillie. Algo dentro de ella le decía que trataran de evitar el tema al recordar cómo había acabado la anterior.

—¡La recuerdo! Era sobre el arroz de Kanto y el de Alola, ¿cierto?— preguntó el azabache.

—Sí, fue sobre eso— respondió Lillie.

—He comido bastante arroz blanco a lo largo de mi vida, ¿sabe igual el de aquí que el de Kanto?— interrogó Mallow, viendo fijamente a Ash.

El entrenador se llevó una mano al mentón.

—Realmente saben bastante parecidos, pero siento que algo le falta al de aquí… Bueno, realmente creo que sólo es mi paladar que se acostumbró al de Kanto— dijo, riendo de forma nerviosa—. No es como si yo fuera un crítico profesional de cocina o algo así.

—¡No digas eso! Es interesante conocer los puntos de vista de muchas personas, por mínimo que parezca, influye— Mallow le sonrió ampliamente.

Ash se quedó serio un momento y luego le devolvió el gesto.

—¡Entonces supongo que está bien!

—¡Lo está!

Lana veía con una pequeña sonrisa la interacción entre los dos. Era bueno saber que su amiga podía hacerlo si se lo proponía.

Lillie por su parte, había cambiado toda su atención hacia los Pokémon, quienes estaban jugueteando por el lugar con cuidado de no romper nada.

La rubia adoraba ver como su pequeña familia interactuaba. Adoraba sentirse parte de algo.

Y la mirada de ternura de la rubia no pasó desapercibida por su amigo.

Hay ocasiones en las que una persona muestra una cara totalmente distinta a lo que piensa. Este es, actualmente, el caso de Ash Ketchum.

Ahora mismo, él muestra una sonrisa, pero piensa algo completamente opuesto.

Aunque son incorpóreos, Ash siente que sus pensamientos están arrugando el ceño, que la boca de éstos se está frunciendo.

Ash Ketchum de pueblo Paleta está determinado.

Siente determinación por proteger aquello que le importa.

Su familia, sus amigos y sus Pokémon. El mundo entero.

Siente la determinación suficiente para proteger los pequeños momentos como estos que tanto valora.

Momentos de alegría y despreocupación.

Está determinado a proteger el mañana del planeta Tierra.

El mañana de todos los que ama.

Determinado a proteger a todos, Ash Ketchum se hace una promesa compleja.

Cuando derrote a Olivia, no irá a Ula-Ula. Él volverá a Melemele a hacer su tarea como Representante de Tapu Koko.

Las Pokéballs de sus amigos Pokémon, las cuales tiene en los bolsillos son un recordatorio de esa promesa.

El cristal Z que el Dios de la guerra le dio y nunca ha usado también es uno, al igual que RotomDex.

Y por supuesto, su mayor preocupación y prioridad número 1 también lo es.

Lillie es el principal recordatorio de la promesa que acababa de hacerse.

Él no iba a morir.

Porque tenía algo por lo que pelear.

Ash Ketchum está lleno de determinación.


Miércoles 17 de octubre. 3 p.m. A las afueras de Konikoni.

Al sur de Konikoni, justo por donde el grupo de Ash había entrado, no sólo se encontraba la pequeña Ruta 9, también estaba el camino que los llevaría directamente al lugar de la segunda Gran prueba.

Y ahí había tres personas, cinco Pokémon, una máquina y un carruaje con lona como techo.

—¿Listo, Ash?— preguntó Olivia, subiéndose a la parte delantera del vehículo, el cual tenía a un Tauros tirando de él.

—Tanto como se puede estar— respondió el azabache, haciendo lo mismo que la Reina, sólo que en la parte posterior. En silencio, ayudó a Lillie a subir también.

—¡Entonces vamos, a la "Colina del Recuerdo"!— exclamó la Kahuna.

El carruaje emprendió su camino.

Pikachu bajó del hombro de su entrenador para acomodarse en el carruaje, cosa que Litten ya había hecho. Shiron estaba en brazos de su entrenadora y Ribombee en su sombrero.

—Es una lástima que Mallow y Lana no pudieran venir— dijo la Pokédex—. Mallow se veía particularmente deprimida-Rotom.

—Ser un Capitán debe ser algo muy ocupado— dijo Lillie—. No me quiero imaginar cómo es la carga que conlleva el ser Rey o Reina.

—Dejando de lado el horrible papeleo, es una tarea bastante divertida. Siempre hay algo por hacer— contó la mujer—. A menos, claro, de que seas un flojo como el Kahuna Nanu— al mencionar al hombre, la ceja de Olivia obtuvo un pequeño tic.

Hay una historia detrás de esto/-Rotom…— pensaron Lillie y Rotom al unísono.

—C-Cambiando de tema… La Colina del Recuerdo, tengo entendido que es el cementerio más grande de todo Akala, ¿cierto?— cuestionó Lillie, viendo hacia el exterior.

—Lo es. Aquí es donde la gente de Kantai y Konikoni suelen venir a enterrar a sus seres amados o, por el contrario, a esparcir sus cenizas— Olivia miró a un lado del camino, donde había un acantilado que daba directamente hacia el inmenso mar de Alola—. Un paisaje como este… Pienso que es un buen lugar para descansar por toda la eternidad.

Lillie y Rotom también miraron hacia el mar.

—Descanso eterno…— murmuró la rubia— Espero estar en un lugar bonito cuando eso me pase…

—Eso no va a pasar pronto, Lillie— aseguró Ash, hablando por primera vez desde que inició el trayecto.

Al oír eso, Rotom, Olivia y Pikachu miraron al entrenador. Sabían que significaban esas palabras.

—Espero que no— masculló la chica—. Aún hay muchas cosas que quiero hacer…— tras eso, miró a sus Pokémon.

Ash miró en dirección opuesta al acantilado, es decir, a sus espaldas. Montones de lapidas bien cuidadas y alineadas de forma perfecta eran el paisaje que podía apreciarse.

El camino continuó por al menos una hora. Llegaron a una curva que los dirigía hacia la izquierda, y al inicio de ésta había un letrero de madera que decía en grande "Afueras de Akala: El lugar más remoto de la isla".

El sitio era bastante simple. Mantenía la vegetación verde y abundante de la Colina del recuerdo, siendo lo único diferente que el camino recto terminaba directo en el mar, en un gran precipicio. Rotom comenzó a tomar fotografías.

—Esta ruta no es tan larga. Tal vez nos tome unos 35 minutos llegar a nuestro destino— informó Olivia, sin apartar la mirada del camino.

—35 minutos… Curiosamente, me siento un poco ansiosa… A decir verdad, no sé por qué— dijo la chica, riendo con nerviosismo.

—Es normal sentirse así. Las personas suelen sentir ese tipo de cosas cuando un ser querido está a punto de pasar por algo desafiante— exclamó la Kahuna— Debe ser bueno tener a alguien que se preocupe así por ti, Ash.

Lillie volteó un tanto expectante a ver a su amigo, pero se topó con algo que no esperaba.

—Está dormido…— murmuró la rubia.

Y así era. Ash Ketchum estaba con la cabeza inclinada hacia abajo, con un gesto apacible en su cara y la respiración calmada. Pikachu se había acurrucado entre sus piernas.

—El viaje debe ser agotador… Deberías descansar también, Lillie. Todavía tienes un poco para dormir— sugirió la adulta.

—No, estoy bien— aseguró, acomodándose al lado del entrenador—. En momentos así, uno de los dos debe prestar su hombro al otro. Ash siempre lo hace por mí, así que al menos ahora…— con sus manos y tan delicadamente como pudo, Lillie acomodó la cabeza del chico en su hombro— debo ser yo ese apoyo.

Olivia los miró de reojo, apartando la vista del camino por primera vez. Inmediatamente después, regresó la mirada hacia el frente.

Lillie estaba centrada en sus pensamientos mientras veía como RotomDex fotografiaba todo lo que podía, como si no le importara lo que pasaba. Rio mentalmente. Esa Pokédex era muy rara.

—Mamá…

Ese pequeño murmullo llamó la atención de Lillie, quien miró a Ash a la cara. Su gesto estaba levemente ceñido y su rostro no mostraba la serenidad de antes.

—Hermano…— volvió a murmurar.

Lillie sintió como el sudor se formaba en su frente. ¿Podría estar a punto de descubrir que era lo que afectaba a Ash? ¿Era él el tipo de personas que exteriorizaba sus más profundos secretos al dormir? Y por sobre todo, ¿descubriría más de su vida privada como ese tal "Hermano"?... Lo siguiente que pasó le provocó un nudo en la garganta.

La mano de Ash tomó con firmeza el brazo de la rubia, como si fuera a desaparecer y de los labios del azabache salió:

—Lillie…

¿Por qué exactamente ella? Una madre y un hermano, dos seres importantísimos en su vida… ¿Entonces por qué también ella?

No lo entendía.


—Mmh…— fue lo que exclamó Ash justo cuando estaba despertando al ya no sentirse acurrucado por el movimiento del carruaje. Su cuello no se sentía adolorido. Cuando volteó hacia los lados, sólo se encontró con Pikachu, Litten y un bolso puesto tras su cabeza.

Era raro que, con la cantidad de cosas que tenía Lillie en ese bolso, no le hubiera dolido como mínimo la cabeza. Se preguntó dónde estaría Nebulilla pero su duda se resolvió al ver un bulto cubierto por una manta a unos centímetros de él.

—Ya despertaste-Rotom— notó la Pokédex, entrando de nuevo al carrito.

—Rotom…— murmuró el chico somnoliento, tallándose levemente los ojos— ¿Ya llegamos?

—Sí. Olivia y Lillie están comprobando el terreno, deberías salir también-Rotom.

—Eso haré— aseguró, reincorporándose y tomando el bolso de Lillie entre las manos.

Con delicadeza, despertó a su Pikachu, quien no tardó nada en subir de nuevo a su hombro.

—¿Despertamos a Litten?— preguntó Ash.

—Posiblemente te ataque si lo haces-Rotom.

—Pika— asintió, en señal de que estaba de acuerdo.

—Entonces dejémoslo dormir.

Con un pequeño salto, Ash bajó del carruaje y vio bien su entorno. Se encontraba en un amplio claro de al menos 300 metros de diámetro, rodeado de vegetación. En el centro había un cuadrilátero de madera de 25x25 metros, sorprendentemente parecido al que tenía Hala frente a su casa, sólo que el poco color que había sobre la madera era rosado en lugar de amarillo. A ambos costados del campo de batalla había unas gradas para los posibles espectadores del combate.

Ketchum volteó la mirada hacia la derecha, donde encontró un largo camino que llevaba directo a un portal bien adornado con tonalidades y adornos rosados, frente a él, estaba Lillie, quien lo llamaba con una mano.

—¡Ash, la Reina Olivia está adentro!— gritó desde la distancia.

—¡Voy!— gritó el muchacho, acelerando su paso. Recordaba que había hecho con Hala y si no se equivocaba, debía hacer lo mismo ahora.

Con Pikachu en el hombro y Rotom siguiéndolo, llegó hasta la entrada de las "Ruinas de la Vida".

—No sé qué hagan ahí adentro, pero mucha suerte para lo que sea, Ash— le deseó Lillie, con una sonrisa.

—Gracias. Volveré pronto— Ketchum miró a sus amigos Pokémon—. Confío en Ribombee y Shiron, pero quiero que estén aquí como refuerzo en caso de que algo llegue a pasar.

—¡Pika!— asintió el roedor, saltando al hombro de Lillie y haciendo un saludo militar.

—Sólo tengo que electrocutar a mis agresores, ¿no?-Rotom.

La mosca imitó casi de inmediato al tipo Eléctrico. Shiron dio una ligera cabeceada.

Ash sonrió y asintió para luego entrar al lugar.

Era tan sorprendentemente igual las Ruinas de la Guerra que se quedó sin habla por unos instantes, luego, cuando volvió en sí, miró hacia el gran altar sobre el cual estaba Olivia, haciendo su oración. Sus ojos estaban cerrados y sus manos juntas frente a su cara.

—Perdón por la intromisión— murmuró, comenzando a quitarse los zapatos para, acto seguido, guardarlos en su mochila.

Con paso calmado, subió las escaleras que lo pusieron al mismo nivel que la Kahuna y luego, se sentó sobre sus piernas.

—Hoy tendré una batalla con Ash Ketchum de Kanto, el retador— comenzó a decir Olivia, con seriedad—. Protectora de la isla, Tapu Lele, por favor, denos el poder de Alola; de la isla que juré proteger.

—No te conozco, Tapu Lele, pero por favor, dame fuerza para poder superar esta y más pruebas en el futuro…— dijo ahora el azabache.

Mantuvieron la posición por al menos 5 minutos más hasta que la Kahuna abrió los ojos, separó las manos y volteó a ver al azabache.

—Hemos terminado, Ash— le informó, poniéndose de pie. Para su sorpresa, incluso tras decir esas palabras, el retador no había dejado de rezar— ¿Ash?— llamó con curiosidad en la voz.

Al instante, los ojos del muchacho se abrieron y se dirigieron en dirección a la Kahuna.

—Sólo estaba asegurándome de que mis plegarias fueran escuchadas— informó, sacando los zapatos de su mochila al tiempo que se ponía de pie.

—Muchacho…— murmuró la Reina. No quería ni imaginar que pasaba dentro de la cabeza de ese joven.

—¿Vamos ya?— preguntó Ketchum, empezando a bajar las escaleras que lo llevarían hasta el piso.

Olivia asintió— Deben estar esperándonos— dijo, para luego imitar al entrenador.

Cuando llegaron finalmente a la salida se encontraron con Shiron compitiendo contra Pikachu en una carrera. Pikachu evidentemente iba ganando.

—¡Oh, eso fue rápido!— notó Lillie, uniendo ambas manos frente a su cara.

—No es algo realmente tardado. Sólo tenemos que rezar y presentar nuestros respetos a la deidad de la isla— contó la Kahuna, comenzando a andar hacia el cuadrilátero—, para luego empezar con el evento principal.

No se cayó…— pensó la rubia, sorprendida al ver como la adulta había subido sin problema las escaleras de la plataforma.

—¿Listo, Ash?— preguntó la mujer.

—Más que listo— contestó el mencionado, pasando por un lado de Lillie y colocándose en el extremo derecho de la pista.

—Ahora bien, necesitamos un árbitro y debería ser…— la Kahuna pasó la mirada entre Rotom y Lillie, ambos se veían ansiosos, como si esperaran ser elegidos— ¿Por qué no? La experiencia de ver un combate tan de cerca puede ayudar a crecer a Lillie, así que sube aquí, jovencita.

Los ojos de la rubia brillaron fuertemente, para luego correr hacia el lugar seguida de una levemente agotada Shiron y de un totalmente fresco Ribombee. Rotom comenzó a descender lentamente hacia el suelo con aire desanimado y se silenció; sabía que empezaría a quejarse si lo no hacía.

—¡Es un honor ser elegida para esta tarea!— aseguró la muchacha, haciendo una gran reverencia.

Olivia rio un poco al ver la escena y Ash por su parte, escuchó con algo de inseguridad.

—¿Lillie estará bien? Sería malo que un ataque impactara contra ella— dijo el chico, viendo fijamente a la reina, sin siquiera mirar a su amiga.

—¡Vamos, seguro que lo estará! Es muy improbable que algo así pueda pasar— aseguró la mujer.

—¡Sí, Ash! ¡Últimamente siento que estás desconfiando mucho de mí!— reprochó la rubia, inflando las mejillas y frunciendo el ceño.

—¡Claro que no! Preguntaba sólo por si había la posibilidad— se defendió el azabache— ¡Sería malo que te lastimaras y luego no pudieras entrenar!

—Mmmmh…— Lillie no estaba muy convencida del todo.

—¡Ya, ya! ¡El atardecer está por caer en cualquier momento y si no nos damos prisa se nos hará de noche!— informó la Reina, evitando que la "discusión" siguiera.

—Cierto… ¡Empecemos ya!— pidió Lillie.

Sí que está emocionada por esto…— pensó Ketchum, sorprendido al ver los ánimos que presentaba su amiga.

—¿Nos haces el honor, Lillie?— pidió Olivia.

—¡Con mucho gusto!— rápidamente, la mencionada corrió hacia un lado de la pista y levantó ambos brazos hacia el aire— ¡La batalla entre la Kahuna de Akala, Olivia Konikoni y el retador de Kanto, Ash Ketchum está por empezar!

Ambos combatientes tomaron sus respectivos lugares y se miraron con firmeza. Pikachu no tardó en correr hacia el hombro de Lillie.

—¡Este será un combate al estilo típico! ¡3 Pokémon contra 3! ¡Las sustituciones no están permitidas así como el uso de objetos curativos! ¡Sólo se permiten los Movimientos Z!— anunció la réferi.

—¡Como usuaria del tipo Roca, da igual que Pokémon utilices, me encargaré de ir contra él con todo mi poder!— advirtió Olivia.

—Lamento decepcionarla pero mis Pokémon y yo no tenemos la intención de perder contra nadie— respondió Ash sin vacilar en lo más mínimo.

—¡Que la batalla…!

Tanto Reina como Representante se vieron directamente a los ojos; podían ver el ardiente fuego invisible que éstos desprendían. Por lo mismo, ninguno se dio cuenta del lejano observador que tenían.

—¡Comience!

—¡Demuestra tu poderío, Nosepass!/¡A darlo todo, Dartrix!— exclamaron al mismo tiempo.

De la Pokéball de Olivia salió un Nosepass, quien comenzó a mover ambos brazos de forma robótica, mientras que de la de Ash emergió la lechuza, alzando el vuelo hacia el cielo.

No hacían falta más palabras. El duelo ya había comenzado.

Un Nosepass… Entonces la Reina Olivia se está conteniendo contra Ash... Es normal que no use a sus más fuertes si el retador tampoco lo hará— pensó Lillie, viendo detenidamente el escenario.

—¡Empecemos con Hoja afilada!— ordenó Ash, interrumpiendo los pensamientos de la adolescente.

Dartrix no tardó nada en lanzarse en picada contra el oponente mientras era seguido por una horda de hojas que había invocado previamente. Justo cuando estaba por llegar hacia donde estaba el enemigo, llegó el contraataque.

—¡Destrúyelas con Chispa!— en los ojos de Olivia no había más que firmeza, como si estuviera completamente segura de que ese ataque no le haría el más mínimo daño.

En menos de un segundo, el cuerpo entero de Nosepass fue rodeado de una fuerte capa de electricidad que al instante rostizó las hojas lanzadas por Dartrix y obligó al mismo a virar de emergencia hacia la arriba.

—¿¡Chispa?!— se preguntó Ash. No esperaba ese tipo de respuesta, aunque era un alivio que fuera un ataque físico.

Aunque no pueda usarlo para atacar a la distancia, es una excelente defensa contra cualquier cosa que haga Dartrix ¡La defensa perfecta!— analizó la rubia. Si algún día tenía un tipo eléctrico, intentaría hacer eso.

—¡No le des respiro, utiliza Avalancha!— indicó la Reina.

—¡Pass!

Los brazos del tipo Roca se elevaron hacia el cielo y ahí comenzó a formarse una considerable cantidad de peñascos de gran tamaño. Dartrix iba directo hacia ellos gracias a la acción evasiva que había hecho antes.

—¡Hoja afilada de nuevo, Dartrix! ¡Intenta volar entre ellas!— Ash veía como su Pokémon estaba a nada de adentrarse en esa tormenta rocosa.

El ave frunció el ceño. Debía concentrarse al máximo si quería salir de esa; había destruido las rocas de esa asquerosa Tyranitar con ayuda de Rockruff, las de un Pokémon al menos tres veces más débil no debían ser la gran cosa.

—¡Prrrr!

Las alas de Dartrix se movieron hacia adelante, lanzando montones de hojas afiladas que eran seguidas por unas que él mismo acababa de invocar. Su ataque sirvió para partir varias piedras a la mitad y pasar entre dichas mitades, sorpresa la suya al ver que tras cada piedra venía una nueva en un ciclo que parecía no terminar.

Nosepass estaba abajo, moviendo fuertemente los brazos mientras seguía utilizando Avalancha una y otra vez.

Moverse hacia un lado. Esa fue la primera idea que tuvo la lechuza al ver que el ataque no paraba y Ash lo entendió de inmediato.

—¡NO LO HAGAS!— gritó con todas sus fuerzas al estar su Pokémon cada vez más alto.

Muy tarde. Dartrix intentó dar una vuelta para salir de la trayectoria del ataque de tipo Roca, pero fue ese mismo momento de distracción la que hizo que no pudiera defenderse contra una roca que estaba por impactarle.

El pedrusco rozó su ala lo suficientemente fuerte como para hacerlo perder el control, llevándolo a caer de forma inminente contra el suelo.

Ash vio con impotencia como su compañero había caído en la trampa del oponente.

—¡Justo la abertura que esperábamos!— exclamó Olivia triunfante— ¡Recíbelo con un buen Joya de luz!

—Nosepass— con tranquilidad, el Pokémon apuntó ambos brazos en dirección a Dartrix, quien iba cayendo. Entre ambas extremidades, comenzó a formarse una circunferencia de energía que a los pocos segundos, fue disparada a forma de rayo láser.

Decir que el ataque impactó es casi innecesario.

Dartrix salió disparado hacia un lado, dejando tras de sí una cortina de humo generada por el impacto.

Gracias a la increíble resistencia de los tipo Roca, la señorita Olivia pudo utilizar su ataque de forma repetida para asegurarse de impactar con él a Dartrix… Una estrategia sencilla pero que sólo podría ser aplicada por alguien con un extenuante entrenamiento— pensó Lillie.

—¡Recupérate con Hoja afilada!— ordenó Ash.

En medio del vuelo (no intencional), Dartrix movió una de sus alas de forma que arrojó varias hojas frente a él. El contrapeso ejercido por su ataque redujo su movimiento lo suficiente como para ayudarlo a estabilizarse.

—¡Ohh! ¡Que interesante forma de usar Hoja afilada!— reconoció la Kahuna.

—Debo decir lo mismo. Su Nosepass es excelente, nos llevan la ventaja totalmente— Ash por su parte, hizo lo mismo. Aunque sonreía levemente, su rostro empezaba a producir sudor.

Ambos se miraron por un poco más y luego…

—¡Joya de luz!/¡Hoja afilada!

Otro rayo de luz salió disparado hacia Dartrix, quien lo evadió dando una voltereta sobre sí mismo para luego lanzar su ataque.

—¡Chispa!

Al igual que antes, un manto de electricidad cubrió por completo al tipo Roca, destruyendo al instante las hojas que lo tocaban.

Dartrix no dejaba de avanzar y todo apuntaba a que pasaría lo mismo. En ese momento, el tipo Volador tenía dos opciones: Arriesgarse a que pasar lo mismo o una colisión inminente.

Ash vio una tercera.

—¡Hoja afilada contra el suelo!

Una gran serie de hojas fue arrojada hacia abajo, impulsando a Dartrix lo suficientemente alto como para pasar sobre Nosepass con su vuelo.

—¡Impresionar!— ordenó Ash al instante al ver como la electricidad desaparecía.

Sin dudarlo, Dartrix dio una fuerte patada contra la parte trasera del tipo Roca, la cual lo hizo perder el equilibrio.

—¡Hoja afilada!

—¡Chispa!

Nosepass cayó al suelo de cara, rodeado por su ataque y carbonizando las hojas. No tenía forma de levantarse.

—¡No dejes de usar Chispa, Nosepass!— ordenó Olivia.

Ash tiene a la señorita Olivia contra las cuerdas… Con el rival incapaz de levantarse, Dartrix sólo tiene que esperar una pequeña abertura para atacar y hacer un gran daño— analizó la rubia.

El azabache también se dio cuenta de eso.

—¡Aprovecha y utiliza Síntesis!— indicó el entrenador.

Dartrix abrió ambas alas hacia los costados y en seguida fue cubierto por una energía verdosa que desprendió unos leves brillos.

¡Ahí está! ¡El nuevo ataque que Ash hizo que Dartrix aprendiera!

—Qué problema…— murmuró Olivia con un semblante preocupado— Todo el daño que habíamos hecho se fue y ahora Nosepass no puede levantarse… Si no fuera una sorprendente entrenadora del tipo Roca estaría acorralada… ¡Pero lastima para ti que si lo soy!— de inmediato, su gesto cambió— ¡Joya de luz!

El cuerpo del tipo Roca dejó de brillar y en su lugar, lo único que se iluminó fue la parte que había entre su cara y el suelo.

—¡La oportunidad! ¡Hoja afilada!

Con gran velocidad, las hojas fueron lanzadas mientras que por otra parte, la explosión que estaba acumulando Nosepass fue utilizada. La onda expansiva no sólo bastó para detener el movimiento de Planta, sino que también impulsó al Pokémon por los aires, dejando un hueco donde estaba antes.

—¡Ahora está desprotegido! ¡Utiliza de nuevo Hoja afilada!— ordenó Ash sin vacilar al ver la abertura.

—¡Avalancha!

Los brazos de Nosepass comenzaron a moverse de arriba abajo, creando una serie de rocas que comenzaron a caer entre él y Dartrix a modo de barrera pero antes de que eso pasara, una cantidad considerable de hojas lo impactó.

—¡Súperefectivo!— exclamó Ash con emoción.

Justo cuando la última roca terminó de caer, tras de ella apareció un rayo azul que impactó por sorpresa a Dartrix. Asombrados, todos pudieron ver como Nosepass estaba parado en el campo de batalla sobre sus piernas, iluminado tenuemente de azul.

—Al parecer mi estrategia sirvió— notó Olivia con satisfacción.

¡Eso fue…!

—¡Onda trueno!— terminó de decir Ash, con evidente preocupación en la voz.

Al poco tiempo, unas pequeñas chispas empezaron a salir del cuerpo de Dartrix y sus alas se agarrotaron, haciéndolo caer directo al suelo.

—¡Lo tienes donde quieres, Nosepass! ¡Utiliza Joya de luz!— ordenó la Kahuna.

Tras concentrarse la energía, salió disparada, volviendo a impactar a Dartrix y mandándolo a volar otra vez.

—¡Dartrix!— gritó Ash, preocupado por el estado de su Pokémon.

La lechuza se desplomó pesadamente contra el suelo y rodó durante unos centímetros. Volvía a sentirse muy lastimado. Debía usar Síntesis.

—¡Síntesis!— ordenó Ketchum al pensar lo mismo que su Pocket Monster.

Sin siquiera intentar levantarse, Dartrix comenzó a ser rodeado por energía verdosa, cosa que el rival notó.

—¡No lo dejes! ¡Avalancha!— indicó Olivia.

Las rocas no tardaron en empezar a caer sobre el tipo Volador.

—¡Rueda, Dartrix! ¡RUEDA!— pidió Ash. Si ese ataque conectaba, sería el fin.

Para buena suerte de la lechuza, pudo girar lo suficiente como para salir del rango del ataque.

Ash liberó un suspiro de alivio. Sabía que debía ir por todo si quería ganar contra Nosepass.

Con la mano izquierda retiró el Pirostal Z de su pulsera y con la derecha sacó el Fitostal Z para luego ponerlo en el hueco que le correspondía.

Así que piensa apostarlo todo en un último movimiento… Sabe que no podrá quitar la parálisis y esta es su única manera de sacar ventaja con Dartrix…— analizó Olivia con seriedad. Una gran sonrisa apareció en su cara— ¡Carga el Joya de luz más potente que hayas hecho alguna vez, Nosepass! ¡Vamos a terminar con esto!

—No es necesario que te muevas, Dartrix. Yo puedo hacerlo solo— dijo Ash, viendo con seriedad al oponente.

Dartrix negó con la cabeza como pudo. Ese era SU Movimiento Z, el suyo y el de Ash, de nadie más.

No perdería la oportunidad de usarlo en sincronía con su amado entrenador.

Ketchum asintió ante el deseo de su Pokémon. La Pulsera Z de Ash comenzó a brillar intensamente.

Sus brazos y las alas de Dartrix se cruzaron hacia adelante, sus cuerpos de contrajeron de forma que parecía que estaban acumulando poder y finalmente, sus extremidades subieron en diagonal hacia arriba, como si dicho poder fuera liberado de golpe.

La luz que antes estaba en la Pulsera Z ahora pasó a rodear por completo a Dartrix y frente a él apareció el símbolo Z, luego de eso, hubo una gran ola expansiva que dejó tras de sí un hermoso campo floreado compuesto puramente de energía.

Al igual que la lechuza, Nosepass había terminado de cargar su ataque, el cual salió disparado.

—¡MEGATÓN FLORAL!— gritó Ash con fuerza.

Una columna de luz apareció sobre el tipo Roca y a partir de ahí se generó una enorme explosión que no llegó a tocar a ninguno de los humanos cercanos, pero si los hizo retroceder por la presión de viento. Al mismo tiempo, Joya de luz impactó contra Dartrix, mandándolo a volar.

Cuando la explosión y la consiguiente humareda generada por ella desaparecieron, pudieron ver el resultado del intercambio de ataques.

Los dos estaban debilitados.

Lillie veía con sorpresa el escenario. Las flores desaparecieron; Nosepass estaba ligeramente quemado y debilitado, mientras que Dartrix descansaba en los brazos de su entrenador, quien había alcanzado a sujetarlo cuando el ataque lo mandó a volar.

Ribombee y Shiron también lucían sorprendidos. Era la primera vez que veían que Dartrix era derrotado.

—Lo hiciste perfecto, amigo… Lo tenía todo en tu contra pero lograste vencer— murmuró Ash, acariciando levemente a su tipo Planta para luego tocarlo con la Pokéball.

—Gracias por tu gran trabajo, Nosepass. En otra situación, pudiste haber salido victorioso— Olivia también regresó a su Pokémon.

Ambos entrenadores se vieron a los ojos.

—¡Dartrix y Nosepass no pueden continuar! ¡Se les pide a los combatientes que saquen a su siguiente Pokémon!— gritó Lillie.

Ambos sabían que era un dos contra dos.

—¡Vamos, Boldore!/¡Es hora, Wimpod!

Al oír eso, los ojos de Lillie, Pikachu y el aún muteado Rotom se abrieron más de lo normal.

De la Pokéball de la Kahuna salió un Boldore, que comenzó a dar golpes al suelo con una de sus patas delanteras.

—¡DOOORE!— gritó con fuerza.

Mientras que por otra parte, de la esfera lanzada por Ash apareció un pequeño bichito al que podemos reconocer como Wimpod. Contraria a la aparición fuerte y decidida del rival, el pequeño liberó un grito y luego comenzó a temblar fuertemente al ver al enemigo. Inesperadamente, el Ribombee de Lillie estalló en vítores hacia su compañero de tipo.

¿¡Va a usarlo a él?!— se preguntó Lillie, sorprendida por la decisión de su amigo.

Recordó lo ocurrido hacía dos días.


15 de octubre. 8:00 a.m. Faro del cabo, Konikoni.

El grupo de Ash acababa de terminar el entrenamiento diario y se encontraban descansando en un banco cercano.

La mirada del azabache estaba centrada en una Pokéball que tenía en la mano.

Ey, Ash, ¿esa no es…?— comenzó a preguntar Rotom al ver la capsula.

La Pokéball que se sentía pesada— respondió Ketchum, analizando de cerca la esfera.

Es… cierto…— notó Lillie, con la respiración levemente agitada— Había olvidado totalmente esa Pokéball ¿Por qué… se sentiría como si tuviera algo adentro?...

Ash negó con la cabeza.

Sigue sintiéndose así— informó.

Rotom, Lillie y todos los Pokémon escucharon sorprendidos la afirmación.

¿V-Vas a abrirla?-Rotom.

Todos voltearon a ver a Ketchum al oír la pregunta formulada por la Pokédex.

El entrenador asintió.

Quién sea que está adentro, sal— ordenó, moviendo la Pokéball hacia el frente.

Un rayo de luz rojo fue liberado, el cual terminó materializándose como Wimpod. El bicho al ver a toda la multitud que lo rodeaba liberó un fuerte grito y luego con sus antenas intentó taparse los ojos al tiempo que los cerraba.

¡Es un Wimpod!— exclamó Lillie sorprendida.

¡Imposible! ¿¡Cuándo fue que lo atrapaste, Ash?!-Rotom— interrogó Rotom.

N-No tengo ni idea… Jamás había visto un Pokémon así…— contestó— ¿A qué especie pertenece, Rotom?

"Wimpod el Pokémon Huidizo. Tipo Bicho/Agua. Habilidad "Huida". Es un cobarde de primera. Cuando se asusta, huye despavorido moviendo rápidamente sus múltiples patas. Deja el suelo limpio y pulido allí por donde pasa. A pesar de su naturaleza asustadiza, es también un Pokémon extremadamente curioso, por lo que no es raro que se acerque a personas o Pokémon si se quedan muy quietos".

Ash liberó un sonido de sorpresa por la descripción recibida. Lillie comenzó a hacer memoria.

Según recuerdo, los Wimpod son solamente vistos en la Ruta 5 y algunas veces por los arrecifes de la lejana Poni… Descartando los arrecifes, la Ruta 5 es el único lugar en donde pudo haberlo atrapado, pero jamás hubo ni el más mínimo indicio de su avistamiento…— recordó la rubia, con la mano en el mentón y el ceño fruncido.

Pikachu y todos los demás Pokémon se acercaron al bicho con lentitud y curiosidad.

Rotom también se puso a hacer memoria. No tardó mucho para que se le viniera a la mente algo curioso.

¿Recuerdan cuando íbamos saliendo de la Jungla Umbría?-Rotom— preguntó.

Los dos adolescentes asintieron y de inmediato se dieron cuenta.

¡Cuando sentí que mis pantalones se movieron!/¡Cuando Ash dijo esa cosa rara!— exclamaron al unísono.

Ketchum volteó a verla con los ojos entrecerrados.

¡L-Lo siento, es que sí se escuchó muy raro!— dijo, con los ojos cerrados por la vergüenza.

Otra cosa es que seas una pervertida-Rotom…— murmuró la Dex.

¡AHHH! ¿¡Qué fue lo que dijiste?!— gritó con fuerza la rubia, totalmente colorada. No tardó mucho en levantarse para ir a reclamarle a RotomDex.

Ash había dejado de prestarle atención a la conversación de sus acompañantes y fijó su atención en el que aparentemente era su nuevo Pokémon.

Estaba en un dilema. Él mismo había dicho que no atraparía más Pokémon para dedicarse a entrenar a los que tenía… ¿Qué debía hacer con el tal Wimpod?

No pudo seguir pensando en ello.

Peke presionó con una de sus patas la espalda del tipo Bicho, haciéndolo sobresaltar. Del hocico del pequeño salió disparado un chorro de líquido morado que de no ser por Yungoos, habría impactado contra la cara de la tipo Fuego.

Ash se paró rápidamente y corrió hacia el lugar donde estaban sus Pokémon.

¡Denle espacio!— ordenó en tono autoritario. Sabía, por la reacción del pequeño que sus Pokémon lo estaban sofocando.

Ninguno dudó en retroceder.

Lillie y Rotom también dejaron de discutir para llegar junto al azabache.

Ese es uno de los mecanismos de defensa de Wimpod. No sólo es venenoso, sino que también libera un olor que alerta a otros de su especie; puedes considerarlo como una forma previa del ataque "Tóxico"-Rotom— informó.

Debe estar bastante asustado… Está en un entorno que no conoce, rodeado de seres que no conoce…— notó Lillie, poniendo un gesto de tristeza por el pequeño.

Ash frunció levemente el ceño y comenzó a caminar hacia el Pokémon.

Con lentitud, se arrodilló para estar a la altura del tipo Agua.

Al darse cuenta de la presencia de Ash, Wimpod volvió a estremecerse fuertemente por el miedo.

Tranquilo. No te haré nada— le aseguró Ketchum. Su cuerpo estaba quieto y su respiración era tan calmada que su pecho prácticamente no tenía movimiento.

Eso relajó mucho a Wimpod.

No sé cómo fue que llegaste aquí y perdón por haberte atrapado, aún si fue por accidente… Si tú quieres puedo liberarte, no es un problema para mí, pero seguro que tienes miedo… Todo esto es un entorno tan raro para ti…— la voz de Ash salía en forma de un tranquilizante murmullo que prácticamente hipnotizaba al tipo Bicho— Por eso quiero proponerte un trato. Yo te entreno durante el tiempo que estemos juntos y cuando llegue el momento, podrás irte tranquilamente y siendo mucho más fuerte, ¿Qué dices?

Wimpod ni lo dudo. Asintió con su pequeña cabeza.

Entonces está hecho— con la misma tranquilidad, extendió su brazo hacia el insecto—. Un placer, Wimpod.

El bichito analizó la extremidad de Ash y tras un rato, se subió en ella.

Ribombee vio esta interacción con sorpresa. ¿Lo que el nuevo quería era confianza? Porque dar confianza era su trabajo.

La mosca imitó a Ash. Tan lentamente como pudo, aterrizó en el brazo del entrenador y comenzó a charlar con su compañero de tipo.

Hicieron migas fácilmente.

Lillie liberó un pequeño suspiro para luego sonreír.

Una de las cosas que más le agradaba de Ash Ketchum era la fuerte sensación que transmitía. Esa sensación de "Todo va a estar bien".

Le agradaba mucho.


—Tu Pokémon parece estar bastante asustado… ¿Seguro que quieres usarlo a él?— preguntó la Reina, un tanto insegura por la decisión de Ash.

—¡Claro! Esto es parte del entrenamiento de Wimpod— aseguró el azabache.

—Entonces, supongo que sabes en que consiste la habilidad "Huida", ¿no?— preguntó, teniendo una idea de cuál sería la respuesta.

—¡No tengo ni idea!— respondió con naturalidad.

Olivia rio de forma nerviosa. Se lo esperaba.

—Permítame a mí informarle-Rotom— dijo, volviendo a activar el sonido de su sistema.

—Adelante.

—Huida es una habilidad que hace que cuando la salud del Pokémon se encuentra por debajo de la mitad, éste se sustituya con un compañero del equipo al azar. Lo malo aquí radica en que como las sustituciones están prohibidas, si la habilidad de Wimpod llega a activarse, tanto él como el Pokémon que salgan serán descalificados y como sólo tienes dos Pokémon, perderás por default-Rotom.

Ash parpadeó varias veces.

—Vaya, eso es un problema… Entonces, ¿sólo tenemos que asegurarnos de que ningún ataque golpee a Wimpod?— preguntó.

—Bueno, es cierto que si no te tocan la habilidad no se activaría pero su especie es bastante frágil por lo que cualquier movimiento podría dejarlo muy herido-Rotom…— respondió. Sabía lo que iba a pasar, al igual que lo sabían todos los demás presentes.

—Entonces está bien. Iré con Wimpod— aseguró, sin verse siquiera intimidado o nervioso.

—Ohh… ¿Estás seguro de que lo apostarás todo a él?— los ojos de Olivia se afilaron— Parece que nos estás subestimando.

Ash comenzó a mover el brazo de arriba abajo.

—Claro que no. Sólo confío en que no podrán tocarnos— respondió el muchacho, sonriendo de forma provocativa.

Rotom se puso a un lado de Lillie y aunque normalmente se llevarían las manos a la cabeza, esta vez no lo harían.

Porque en el poco tiempo que tenían de conocer al tipo Bicho sabían muy bien una cosa: Era un suertudo de primera.

—¡Ya que todo está aclarado, doy por iniciado el enfrentamiento entre Boldore y Wimpod! ¡COMIENCEN!— gritó fuertemente Lillie.

—¡Boldore, ataca con Pedrada!— ordenó la Kahuna sin perder tiempo.

De la frente del tipo Roca salieron disparadas a gran velocidad tres piedras de tamaño considerable, al ver los proyectiles, Wimpod gritó con fuerza y luego comenzó a correr por el campo de batalla como loco.

—¡Tranquilo, Wimpod!— dijo Ash— ¡Sólo trata de esquivar! ¡Corre en diagonal hacia la derecha!

Al oír eso, el pequeño bicho empezó a mover sus patitas tan rápido como pudo en la dirección mencionada.

—¡No le des descanso!— indicó la Reina.

Montones de pedruscos salían disparados con Wimpod como objetivo, impactando todos a unos centímetros detrás de él, cosa que sólo servía para asustar más al pequeño.

Boldore, cansado de eso, trató de predecir la trayectoria del enemigo y disparó. Las rocas iban justo hacia Wimpod.

—¡Cuidado, Wimpod!— gritó Ash.

—¡Lo tenemos!— exclamó Olivia. Si el ataque conectaba, ella ganaría.

Pero no conectó. Pudo haber impactado de no ser porque el tipo Agua se cayó dentro del agujero que había dejado Nosepass cuando usó Joya de luz contra el suelo.

—¿¡Cómo?!— se preguntó asombrada la adulta.

—¡Que golpe de suerte!— dijo Ash, bajando el brazo derecho con fuerza.

Lillie, Rotom y Pikachu se vieron obligados a asentir en silencio. Era sólo el inicio.

Wimpod asomó lentamente la cabeza para comprobar sus alrededores.

—¡Es nuestro turno, Wimpod! ¡Usemos lo que aprendiste!— la emoción de Ash no encajaba muy bien con el miedo que su Pokémon mostraba— ¡Utiliza Escaldar!


15 de octubre. 8:35 a.m. Faro del cabo, Konikoni.

Como tipo Agua que eres, deberías conocer un buen movimiento de tipo Agua y dado que Rotom dice que eres fuerte pero no tienes tantos ataques, te enseñaré uno de mi catálogo personal— ante la mirada de Wimpod, Ketchum sacó un estuche de su mochila, el cual al abrirlo, contenía una gran cantidad de discos que el chico había obtenido a lo largo de su viaje— ¡Escaldar!

Wimpod veía con cierta fascinación la MT de color azul.

Ash, con lentitud, colocó el CD sobre la frente del tipo Bicho, dejando su mente en blanco por un segundo.

Wimpod se sintió un tanto raro. Era como si hubiera leído un instructivo para cocinar una baya aunque nunca lo hubiera hecho antes.

Escaldar fue una buena elección— le comentó Lillie—. No sólo le estás dando una herramienta muy eficaz para defenderse, sino que también lo ayudas a acostumbrarse a su tipo secundario.

Dado que los Wimpod no aprenden movimientos tipo Agua de forma natural hasta que evolucionan, esta será una buena forma de entrenarlo y para que cuando llegue el momento, no sienta tanto el choque entre su tipo primario y secundario-Rotom— añadió la Dex.

Ash asintió y luego volteó a ver a su Pokémon con una sonrisa.

El sólo había elegido Escaldar porque le parecía un movimiento que pegaba bien con Wimpod.

El resto del día, hasta el atardecer consistió en Wimpod practicando el movimiento, mientras que Ash y Ribombee lo acompañaban escupiendo agua que tomaban de una botella.


El tipo Agua vaciló y usando la poca concentración que tenía, lanzó un chorro de agua de potencia media, el cual iba con dirección a Boldore.

—¡Destrúyelo con Pedrada!— ordenó Olivia.

De nueva cuenta, una serie de piedras (dos en total) chocó contra el chorro de agua. La primera partió el chorro a la mitad, pero algo raro pasó con la segunda, la cual impactó justo contra la primera, generando una pequeña explosión que dispersó el agua hacia todos lados.

Principalmente hacia Boldore.

La mayor parte del agua aterrizó sobre los ojos del tipo Roca, cegándolo momentáneamente.

—¿¡Ehhh?!— exclamó Olivia sorprendida.

—¡Corre debajo de él, Wimpod!— ordenó Ash sin perder el tiempo.

El pequeño bicho empezó a desplazarse tan rápido como pudo, dejando tras de sí un suelo totalmente pulido y liso. Justo cuando llegó a donde estaba Boldore, Olivia reaccionó.

—¡Debajo de ti, a tu izquierda! ¡Pisa tan fuerte como puedas!— indicó a su cegado Pokémon.

El tipo Roca no lo dudó y dio un fuerte pisotón hacia donde creía que se encontraba el enemigo. Dado que la pata de Boldore terminaba en una roca naranja de muy poco diámetro, no le fue muy difícil a Wimpod esquivar el ataque, logrando así que el pisotón impactara contra el suelo, suelo que estaba liso y pulido.

En una fracción de segundo, la extremidad izquierda de Boldore se resbaló, provocando que la derecha y la trasera también lo hicieran. El pesado tipo Roca cayó al suelo, deslizándose por el camino que había trazado Wimpod al correr, llegando así hasta el agujero que había dejado Nosepass y que antes había salvado al tipo Agua. El cuerpo de Boldore había quedado dentro del hoyo y sus patas fuera, imposibilitándole el poder salir.

La Kahuna tenía una cara de estupefacción. O bien no era su día de suerte o por el contrario, Wimpod había acaparado toda la del mundo.

Ash frunció el ceño con perspicacia, no podía dejar pasar esa oportunidad.

—¡Utiliza Tóxico!— ordenó Ketchum.


El día de hoy. 8:30 a.m. Faro del cabo.

Ya entrenamos tus dos nuevos movimientos. Antes de que vaya a afrontar la Gran prueba de Olivia quiero que mejoremos uno que ya sabes usar un poco— comentó Ash— ¡Estoy hablando de Tóxico!

Wimpod asintió. ¿Lo que él usaba cuando se asustaba era un ataque? Siempre lo había considerado algo tan natural como escupir o algo así.

En casos como estos, cuando el Pokémon ya tiene una base para realizar un ataque, ¿cómo haces que lo aprenda, Ash?— interrogó Lillie, curiosa por el método de enseñanza de su amigo.

Seguramente será algo poco convencional-Rotom…— murmuró.

El azabache se llevó una mano al mentón mientras lo pensaba.

Intento que piensen una manera de crear su ataque— contestó.

Rotom se vio levemente sorprendido por ello.

¿Te refieres a "materializar"?— volvió a preguntar la rubia, recibiendo una mirada confusa— Es decir, a que imaginen como concentrar y lanzar el movimiento.

Ketchum hizo un gesto que demostraba que acababa de comprender el significado de la palabra.

Sí, creo que sí. Por ejemplo, si van a lanzarla en forma de esfera, de chorro o cosas así— añadió el muchacho.

Pues tiene más lógica de lo que creí. Te lo reconozco, Ash-Rotom— dijo la Pokédex.

¡Gracias, Rotom!

Oh… De nada-Rotom— Ash no solía agradecer de forma tan literal, pensó Rotom.

Dado que está practicando con chorros de agua y actualmente ya lanza su veneno a forma de chorro, sería mejor enseñarlo a usar Tóxico de esa manera, ¿no?— preguntó Lillie.

Me parece una buena idea— reconoció Ash.

Cuando se dieron vuelta, Ribombee estaba enseñándole a Wimpod como lanzaba su bola de polen, cosa que el tipo Agua imitó, arrojando una esfera de líquido morado desde su boca, que al chocar contra la superficie lanzó veneno a todas direcciones.

Bueno… Olvidémonos del chorro— dijo el azabache.

Ribombee…— masculló Lillie con los ojos entrecerrados.


El Pokémon Huidizo tardó un poco en finalmente decidir llevar a cabo la orden y cuando lo hizo, utilizó el camino que él mismo había hecho para desplazarse rápidamente y a mitad de camino comenzó a crear una bola de veneno en su boca.

—¡Boldore, encaja tus patas contra el campo! ¡Nivélate!— ordenó Olivia.

La roca encajo sus tres extremidades contra el piso que no estaba hundido, haciendo que pudiera levantarse lentamente.

El ataque de Wimpod fue lanzado y Boldore se movió rápidamente hacia un lado, esquivándolo de no ser porque su pata trasera se quedó atorada el suficiente tiempo como para que Tóxico acertara de lleno.

La mitad del cuerpo del tipo Roca fue cubierto de la sustancia morada, haciendo que de su cuerpo salieran unas pequeñas burbujas del mismo color. Estaba envenenado.

—¡Lo hiciste, Wimpod!— exclamó Ash con felicidad.

Esto no puede ser posible… A pesar de que todas nuestras estrategias debieron de haber funcionado, por algún motivo las hemos fallado todas— pensó Olivia sorprendida— ¿Esto es obra de la planificación de Ash o es pura suerte?... No… Decir que no han tenido mucha suerte sería una enorme mentira.

—Olivia, creo que está divagando— informó Ketchum con cierto tono de desafío— ¿Será que después de todo el daño que hemos hecho tiene una estrategia para derrotarnos?

La Reina sonrió.

—Chico…— masculló. Sabía que eso era una forma de decirle "Sigamos peleando"— ¡Utiliza Bofetón lodo!

—¡Escaldar!

Un chorro de lodo y otro de agua salieron disparados de las bocas de los respectivos Pokémon, impactando ambos en el aire. Al Wimpod ser mucho más rápido, los dos movimientos colisionaron cerca de donde estaba Boldore, creando una explosión que dejó caer contra el área del tipo Roca (y sobre éste mismo) un montón de lodo caliente que comenzó a solidificarse.

Olivia soltó un suspiro de preocupación al ver como de a poco su Pokémon perdía movilidad por el lodo solidificado, además de como el veneno iba surtiendo efecto.

Ash por otra parte, soltó un grito de entusiasmo.

Wimpod veía con desconfianza y miedo al oponente.

Esto es simplemente increíble…— pensó Lillie asombrada— A pesar de lo eficaz que está siendo Wimpod en combate, eso no parece subirle el autoestima en lo más mínimo… Es como si no sintiera mérito alguno por lo que está haciendo.

A la distancia, Litten salía del carruaje en el que habían llegado. Todo el ruido lo había despertado. Sin preocupación, analizó su entorno y luego procedió a divagar por el lugar con tranquilidad.

Mientras tanto…

—¡Utiliza Estoicismo!— indicó el entrenador de Paleta.

—¡Pedrada!— ordenó Olivia.

Wimpod al oír eso se sintió un poco más seguro. Estoicismo había estado con él desde su nacimiento. En su boca se formó una bola de color verde que salió disparada contra el Pokémon rival, dándole de lleno.

Unos segundos después, salieron disparadas las rocas.

—¡Wimpod, muévete!— gritó Ash al ver como el ataque se acercaba.

El pequeño no lo pensó mucho y comenzó a correr por todas direcciones con desesperación.

Olivia notó eso y ordenó su siguiente movimiento.

—¡Golpe cabeza!

Boldore comenzó a correr tan rápido como el lodo en sus articulaciones se lo permitía.

—¡Wimpod, tranquilo! ¡Ya no te están lanzando rocas, Boldore va por ti!— gritó Ash, viendo como el pequeño Pokémon seguía corriendo hacia ninguna dirección en particular.

Para cuando el tipo Agua se dio cuenta, la roca llegó hacia él y cargó su cabezazo, estando a punto de impactarlo.

Un chillido de terror salió del pequeño Wimpod quien por instinto lanzó un potente Escaldar contra el enemigo, haciéndolo retroceder lo suficiente como para que el ataque no conectara contra él al instante.

Cuando el chorro de agua terminó, Boldore estaba a sólo centímetros de Wimpod. Inconsciente.

Y para sorpresa de todos, el pequeño Wimpod, aunque ileso, también tenía los ojos en blanco y espuma saliéndole de la boca. Se había desmayado del miedo.

Todos vieron con sorpresa el resultado. Ribombee con tristeza.

—¡W-Wimpod y Boldore no pueden continuar!— anunció Lillie, levantando ambas manos hacia el aire.

—Qué resultado tan inesperado-Rotom…— murmuró, recibiendo un silencioso asentimiento por parte de la rubia.

—Fuiste genial, Wimpod— felicitó Ash, devolviendo al Pokémon a su capsula— ¡Toda una estrella!

—Bien hecho, Boldore— Olivia también regresó a su tipo Roca—. Hiciste lo que pudiste.

De nueva cuenta, ambos oponentes voltearon a verse.

Ahora era un uno contra uno. El combate final.

—Antes de que empecemos, quiero preguntarle algo a Ash— interrumpió Olivia, viendo como Lillie había comenzado a subir los brazos para anunciar el inicio de la siguiente ronda.

—Adelante— dijo el mencionado.

—¿Usarás a Pikachu en esta ronda?— cuestionó sin dudar la Kahuna.

Ash negó con la cabeza y sacó una Lujo Ball con rapidez.

—Iré con este pequeño de aquí— respondió, seguro de sí mismo.

Esa es…— pensó Lillie.

—Ya veo…— murmuró la Kahuna— Entonces tendrás que perdonarme por no ir con todo lo que tengo— ella también sacó una Pokéball común y corriente—. Puedes seguir, Lillie.

—Con su permiso— dijo la muchacha— ¡El combate se reanuda! ¡Cada entrenador cuenta con un solo Pokémon por lo que quien gane esta vez, ganará la pelea!

El agarre de ambos entrenadores sobre sus capsulas se aflojó un poco. Estaban listos para lanzar.

El atardecer comenzó.

—¡COMIENCEN!

—¡Ve, Lycanroc!/¡Es un todo o nada, Rockruff!— gritaron al mismo tiempo.

Ambos cánidos salieron. Rockruff empezó a ladrar con fuerza y el Lycanroc forma Nocturna de Olivia liberó un fuerte aullido hacia el cielo.

—Un combate final que trasciende la evolución-Rotom— dijo para sí mismo, siendo escuchado por Lillie.

La mirada de Rockruff estaba que ardía. No sólo sería el que enfrentaría al jefe final, sino que ese jefe era un Lycanroc de los que tanto odiaba y aunque era obvio, el que tuviera el mismo aspecto que su mamá era un plus aún mayor.

Tanto entrenadores como Pokémon rivales se vieron fijamente, creando un aura de tensión que incomodó a Lillie.

Y luego…

—¡Rugido!— dijo Ash.

—¡Mordisco!— ordenó Olivia.

El perro de Ash lanzó un fuerte rugido al aire que cubrió su cuerpo de un aura rojiza que simbolizaba el aumento de sus estadísticas.

Por su parte, el licántropo de Olivia corrió con el hocico abierto hacia el perrito.

—¡Lanzarrocas!— gritó Ketchum al ver la cercanía que había comenzado a ganar el oponente.

—¡Responde con Lanzarrocas también!— espetó la Kahuna.

Las caderas de Rockruff se movieron y un montón de rocas aparecieron a su alrededor. Lycanroc sólo tuvo que aullar para que unas piedras al menos 4 veces más grandes que las de su preevolución aparecieran.

Cuando los movimientos fueron disparados, el ganador fue obvio.

Una piedra impactó a pies de Rockruff, creando una explosión que lo mandó a volar hacia el aire.

Ash no se preocupó por gritar. Pensó en un plan al instante para volver a tierra firme.

—¡Lanzarrocas de nuevo!— ordenó.

—¡También vuelve a usar Lanzarrocas!— imitó la adulta.

Los procesos realizados se repitieron y las rocas volaron unas hacia otras.

Ash sonrió satisfecho.

—¡Muévete entre las rocas!— indicó.

El pequeño tipo Roca comenzó a desplazarse entre las piedras grandes y pequeñas.

Una vieja confiable de Rockruff— pensó Lillie, recordando lo bien que le había funcionado siempre esa técnica al perrito.

—¡Bien, Lycanroc, haz lo mismo!— dijo Olivia para sorpresa de todos.

Al gran tipo Roca sólo le bastó un gran salto para llegar a una de las piedras que había lanzado y comenzar a moverse entre ellas.

Cada segundo que pasaba, ambos cánidos estaban más cerca el uno del otro.

—¡Colmillo rayo!— ordenó Ash.

Las fauces de Rockruff se rodearon de electricidad y se lanzó contra el oponente.

—¡Contraataque!— dijo con tranquilidad la Reina, alterando a Ketchum.

—¡Rockruff, espera!— trató de avisarle, pero era demasiado tarde.

Los colmillos del pequeño se clavaron sobre el costado derecho del licántropo, el cual estaba rodeado por una aura azul que acto seguido se colocó sobre su puño, puño que la evolución estrelló contra la cara de Rockruff, mandándolo a volar contra el suelo y sacándoselo de encima.

El pequeño can cayó pesadamente contra la plataforma y seguido de él, llegó Lycanroc.

—¡Mordisco!— ordenó Olivia al ver la oportunidad.

Las mandíbulas del Pokémon Lobo se abrieron y luego se juntaron alrededor del lomo del Pokémon Perrito, comenzando a zarandearlo.

—¡Lanzarrocas contra su cara, Rockruff! ¡Oblígalo a soltarte!— aunque la situación se veía mal, Ash no lucía realmente alterado.

Rockruff creó tantas rocas como pudo y cuando estuvo por lanzarlas, Lycanroc lo lanzó contra el suelo.

—¡Enfado!— dijo sin dudar la adulta.

Los ojos rojos del licántropo comenzaron a brillar y un aura roja rodeó todo su cuerpo. Con rapidez y ferocidad, los puños de Lycanroc comenzaron a golpear al derribado Rockruff, quien sólo podía chillar al sentir los impactos.

—¡Rugido!— ordenó Ash, en un intento de aturdir momentáneamente al oponente.

Justo cuando el hocico del perrito se abrió, el licántropo lo cerró a la fuerza al haber tomado la cara de Rockruff con su pata. Sin esfuerzo alguno, levantó a su preevolución en el aire y luego lo estrelló directamente contra el piso una y otra vez.

Lillie intentó no cerrar los ojos. Necesitaba fortalecer su corazón.

Cuando Lycanroc estuvo por azotarlo una onceava vez, una descarga en la mano lo obligó a retirarla por inercia. Los colmillos de Rockruff estaban brillando con una tonalidad amarilla.

Lycanroc gruñó molesto y luego lanzó un puñetazo que no alcanzó a conectar.

—¡Se confundió!— notó Ash con algo de esperanza. Ese Pokémon era un verdadero problema por lo que debían tratar de inmovilizarlo— ¡Rugido y luego Colmillo rayo a su máxima potencia, Rockruff!

Luego de jadear una vez, el pequeño tipo Roca lanzó un fuerte Rugido y luego se lanzó contra el hombro izquierdo del enemigo, encajando con fuerza sus colmillos por todo el tiempo que pudo.

—Sé que puedes oírme, Lycanroc. Cuando te recuperes, golpea a Rockruff y luego tómalo de la cola— Olivia sonaba alarmantemente calmada, como si sus preocupaciones se hubieran ido con ese combate. Como si supiera que iba a ganar.

Unos segundos más bastaron para que Lycanroc recuperara la conciencia y comenzara a llevar a cabo la orden de su entrenadora.

—¡Ni pienses en soltarte, Rockruff, así tengas que arrancarle el hombro!— aunque lo que decía Ash sonaba cruel, era una forma de hacerle saber a su Pokémon lo importante que era que resistiera.

Lycanroc comenzó a golpear constantemente a Rockruff con sus puños y lo empezó a jalonear de vez en cuando. Pero no podía desaferrarlo. Comenzó a golpearlo en la cabeza repetidamente.

Ash cruzó los dedos, sólo tenía que paralizarlo. Sabía que estaba por lograrlo.

El chillido ahogado de su Pokémon se lo impidió.

Lycanroc también había encajado sus colmillos en el enemigo.

—Haz que Rockruff suelte a Lycanroc y yo también lo haré— la mirada de Olivia se afiló—. A menos que quieras averiguar que mandíbula tiene más potencia.

Litten veía ligeramente interesado a la mujer adulta. Le gustaba lo intimidante que era con sólo su mirada.

Ash chasqueó la lengua con impotencia.

—¡Suéltalo, Rockruff!— indicó.

El perrito así lo hizo y en unos segundos, Lycanroc también lo soltó.

Cuando Rockruff comenzó a caer al suelo, el licántropo lo atrapó por la cola y lo arrojó hacia los pies de Ash con fuerza para luego comenzar a girar su hombro lesionado y sangrante. Le había dolido bastante.

Litten comenzó a comparar ambos Pokémon. Uno tenía sólo un hombro sangrante, mientras que el otro tenía la cabeza llena de sangre, así como el lomo, además de uno que otro moretón.

Desgraciadamente para el humano de su hermano mayor, no podía ganar.

—¡Lanzarrocas!— escuchó Litten gritar a los dos humanos.

El gato pensó que ya no había sentido en ver esa pelea. Comenzó a caminar por detrás de Ash Ketchum con tranquilidad sin percatarse de lo que pasaba a su alrededor.

Los ataques de Rockruff y Lycanroc habían salido disparados, terminando el del perrito totalmente destruido, mientras que unas rocas lanzadas por el licántropo siguieron avanzando. Dichas rocas no hubieran sido problema, iban a pasar a un lado de Ash.

Pero una en específico…

—¡Cuidado, gato!— gritó fuertemente Olivia al ver como una parte del ataque iba a en dirección al despistado Litten.

Ash miró lo suficiente como para saber que la piedra le daría a Litten y sin pensárselo, se interpuso en el camino con su cuerpo.

Los presentes soltaron un grito de miedo al ver eso.

La roca no sólo impactó en el estómago de Ash con la suficiente fuerza como para hacerle abrir los ojos más de lo normal y tumbarlo de rodillas, sino que también tuvo la potencia necesaria para hacerlo devolver el desayuno y la comida de ese día.

—¡Ash!— gritó Lillie alarmada, dejando de lado su papel como árbitro y corriendo a ayudar a su amigo. Pikachu se adelantó con su Ataque rápido.

La Kahuna y la RotomDex tampoco tardaron en correr a su ayuda.

Lillie veía con miedo en los ojos al azabache, quien estaba tosiendo con fuerza.

—Muchacho, tranquilízate— le dijo Olivia tratando de mantener la compostura—. Vamos, respira, tranquilo…

—Ash… ¿¡Por qué siempre cometes estas locuras?!-Rotom— le cuestionó, tan preocupado como molesto.

Al cabo de unos segundos, el entrenador Pokémon pudo recuperarse.

—¿E-Estás bien… Litten?— preguntó, volteando a ver al tipo Fuego para después toser nuevamente.

El gato lo veía con cara de asombra. Sabía que lo de ahora había sido su culpa y de haberlo impactado el ataque posiblemente hubiera terminado muy dañado, ¿por qué ese humano al que él mismo había insultado lo había protegido? ¿Por qué Ash Ketchum era…? Trató de decirle algo, pero fue interrumpido.

—N-No tienes que decir nada… Sólo saber que estás bien me hace feliz— aseguró, sonriendo tanto como pudo.

Litten no supo que decir.

—¿Puedes pararte, Ash?— preguntó Olivia, prestándole su hombro.

Lillie hizo lo mismo con el suyo.

Entre ambas mujeres reincorporaron al azabache.

—No m-manché la camisa pero… no debe-deberían tocarme… Estoy sucio— dijo, riendo levemente— Jeje… De alguna forma… s-se siente como un deja v-vu…

Lillie tuvo que suprimir las ganas de llorar con todas sus fuerzas. Ese hombre era tan inconsciente… pero tan gentil…

Rotom también estaba serio y tenía la mirada en el suelo. Quería gritarle a Ash hasta que su sistema de sonido se dañara, pero sentía que no podía hacerlo.

Pikachu tuvo que tragarse la amargura que sentía. Sabía que su mejor amigo tomaría la misma decisión sin importar cuantas veces volviera a pasar.

Al parecer, todos habían asimilado relativamente bien lo que acababa de pasar.

O eso pensó Ash hasta que vio a Rockruff.

Sus ojos mostraban pánico absoluto y su respiración estaba totalmente agitada; sus patas temblaban.

Todo el estrés que había acumulado hasta el momento le cayó encima.

La derrota contra el Machop de Hala, la humillación que le había propinado el profesor Kukui, la estúpida profecía del fin del mundo, la derrota contra esos tontos Sudowoodo, cuando por su falta de habilidad al rastrear Peke, Shiron y Ribombee casi morían.

Y ahora el cómo por su debilidad, no había podido repeler el ataque enemigo, permitiendo que el ser que más le importaba en el mundo pasara dolor.

—O-oye, Rockruff…— llamó Ash, preocupado. Con lentitud, se separó de sus soportes femeninos— E-esto no es tu culpa, ami…

Antes de que pudiera terminar de hablar, todo el estrés de Rockruff terminó materializándose en un charco de líquido que comenzó a formarse debajo del pequeño tipo Roca.

Todos vieron con sorpresa lo que acababa de acontecer y Pikachu recordó algo que el mismo perrito había dicho hacía unos días.

"¿No le dan ganas de ir al baño cuando está en un momento importante?"

Porque sí. Rockruff se había orinado.

Lágrimas se formaron en los ojos del tipo Roca y con sus patas delanteras se los cubrió. Tenía tanto miedo…

Miedo de que Ash pudiera abandonarlo por ser un inútil.

Lentamente, sintió como su cuerpo era despegado de ese líquido que él mismo había secretado.

—Mírame, R-Rockruff…— escuchó decir a Ketchum.

Más él no abrió los ojos.

—Por f-favor, necesito que me mires, amigo…— insistió el azabache.

Más él no abrió los ojos.

—¡Rockruff, mírame!— gritó en tono suplicante Ash.

Esta vez, el perrito sí que despegó los parpados con lentitud.

Ash lo estaba mirando con culpa y tristeza.

—Lo siento tanto por no haberme dado cuenta hasta ahora…— comenzó a decir, intentando controlar su respiración— No había siquiera pensado en que todo lo que habías pasado pudieras haberlo estado ocultando… Siempre estabas tan alegre, mostrando esa sonrisa todo el tiempo… No pensé que hubiera algo malo detrás de ella… Lo siento tanto, Rockruff…

El perrito negó con fuerza y luego comenzó a ladrar desesperado.

Quería decirle que a él que no tenía la culpa de nada. Que Ash no había hecho nada malo y que no tenía por qué disculparse. Que todo había terminado así por su falta de habilidad. Que no merecía estar a su lado.

Que no merecía siquiera estar vivo.

—¡Rockruff!— interrumpió Ketchum— ¡Está bien, amigo!— con fuerza, lo abrazó— ¡Está totalmente bien! ¡No te has equivocado en nada! Eres joven, eres inexperto… ¡Está bien que falles en cosas; no tienes que ser perfecto! Incluso aunque seas el más veterano, está permitido que te equivoques ¡Yo sigo cometiendo tantos errores como cuando era un novato!

Rockruff negó con la cabeza lentamente. Ash no lo entendía, alguien como él…

—Pregúntale a Pikachu cuantas veces me he equivocado, cuantos errores he cometido a lo largo de mi vida ¡Son tantos que de seguro no puede ni contarlos!— aseguró, intentando usar su tono más alegre— Y tú, Rockruff, así como yo y como todos los demás en este mundo, tienes permitido cometer errores. Un error o un fallo no es algo de lo que deberías arrepentirte, es algo de lo que deberías aprender.

Ash separó a Rockruff de su cuerpo para poder verlo a los ojos. El pequeño perrito ya no estaba llorando, mostraba ahora una mirada de arrepentimiento y miedo.

—No importa cuánto te equivoques o que tan grande sea esa equivocación. Eres mi familia y jamás te abandonaré— le garantizó—. Y como a toda mi familia…— una gran sonrisa se formó en su rostro— Yo te amo, Rockruff.

Los ojos del pequeño can se abrieron fuertemente y su entrenador era lo único en ellos.

A espaldas del tipo Roca, el atardecer había creado un destello verde que podía verse por todo el horizonte.

Y antes de que nadie se diera cuenta, el cuerpo de Rockruff fue cubierto por una intensa aura azul blanquecina.

Los ojos de casi todos los presentes, se ampliaron con sorpresa al ver el evento.

—¡Está…!— exclamó Olivia con sorpresa.

—Evolucionando…— murmuró Ash, estupefacto, dejando lentamente a su Pokémon en el suelo.

El cuerpo de Rockruff comenzó a crecer, manteniendo su forma cuadrúpeda. Su cola se volvió larga y por lo que parecía, era bastante esponjosa. Cuatro rocas grandes salieron desde su cuello, similares a las que tenía la forma Diurna; una gran melena apareció también en su cuello, semejante a la que tenía la forma nocturna.

Cuando el aura abandonó el cuerpo del antes llamado Rockruff, se pudo apreciar una tonalidad naranja que recubría casi todo su cuerpo con excepción de la melena, patas y cara. Sus ojos eran de un verde esmeralda, similar al provocado por el atardecer.

Ash sonrió con emoción. Rockruff había cumplido su objetivo.

—¿¡Pero qué…?!— exclamó con sorpresa Rotom— ¡Nunca había visto una forma así de Lycanroc! ¡D-Debo fotografiarlo!-Rotom.

—Forma Crepuscular…— masculló Olivia, anonadada— Ni la forma Diurna ni la Nocturna… El intermedio entre el día y la noche…

El ahora llamado Lycanroc vio con sorpresa su nuevo cuerpo. Tenía rasgos combinados de las dos formas alternas, pero no era como ninguno de ellos.

El Lycanroc de Olivia se acercó con lentitud. Acababa de presenciar una especie de milagro… Tenía tantas ganas de luchar contra ese nuevo oponente que liberó un aullido hacia el cielo.

Al oír dicho sonido, el cuadrúpedo no pudo resistirse a imitarlo.

—Al parecer, ambos quieren continuar con la pelea— dijo Olivia, con una sonrisa— ¿Puedes continuar?

—Sin duda…— respondió Ash, sin poder quitar su sonrisa de bobo al ver la nueva evolución de su Pokémon.

Rotom sabía lo que significaba eso.

—Ey, Lillie, tenemos que volver a nuestros lugares-Rotom— dijo, un tanto resignado al no poder estudiar de inmediato esa nueva forma de Lycanroc.

Pero no recibió respuesta.

Un tanto confuso por esto, Rotom volteó a ver a la rubia, quien tenía la mirada perdida en dirección al tipo Roca y además mostraba un pequeño sonrojo en la cara. Un tanto impaciente, le pasó la extremidad derecha por enfrente de los ojos.

—Entiendo que la nueva forma de Lycanroc es totalmente desconocida, pero no es para quedarse así— le dijo, tratando de sacarla del trance en el que parecía estar—. Vamos, tenemos que movernos-Rotom.

Lillie movió la cabeza, un tanto atontada.

—Ah… Sí, vamos…— masculló, comenzando a caminar hacia su puesto anterior.

Pero si Rotom se hubiera fijado bien, se hubiera dado cuenta de que lo que miraba Lillie no era precisamente Lycanroc y que de hecho, casi ni le había puesto atención a él.

Los ojos de la adolescente se habían clavado en Ash, mientras una sola pregunta pasaba por su mente.

¿Por qué Ketchum estaba brillando de esa forma?

Quien sí comprendió todo fue Ribombee. No por nada tenía la habilidad de leer el aura.

Todos regresaron a sus respectivas posiciones y con ayuda de Wimpod (quien acababa de despertar) y su Escaldar, limpiaron tanto el vómito de Ash como la orina de Lycanroc.

—¡D-Doy por reanudado el combate! ¡Pueden comenzar!— gritó Lillie sin haber espabilado del todo.

Esta vez, ninguno de los dos dudó.

—¡Utiliza Lanzarrocas!— gritaron al mismo tiempo.

Ambos lobos aullaron y al igual que los ojos de la forma Nocturna, los verdes orbes de la forma Crepuscular brillaron en un intenso rojo carmesí, invocando así una considerable cantidad de grandes piedras que se lanzaron el uno contra el otro.

Tal vez por la evolución o tal vez por el aumento de ataque que se había realizado cuando era un Rockruff, el asunto era que las rocas del Pokémon de Ash ganaron terreno fácilmente, impactando fuertemente al enemigo.

—¡No cedamos, Lycanroc! ¡Utiliza Colmillo rayo!— ordenó Ash.

Con una velocidad sorprendente, el cuadrúpedo salió disparado hacia el oponente.

—¡Recíbelo con un Mordisco!— indicó Olivia.

Las fauces del bípedo también se abrieron, corriendo al encuentro del enemigo.

Cuando estaban por impactarse, la forma Crepuscular dio un grácil salto y en medio de su vuelo, enterró sus colmillos en el hombro derecho del enemigo. Una vez que aterrizó, el enemigo ahora se encontraba derribado.

Totalmente a su merced.

Con la misma ferocidad que antes había mostrado el enemigo, el Lycanroc de Ash comenzó a zarandearlo con tanta fuerza como pudo, mandándolo a volar.

Olivia vio esto con seriedad.

—¡Ya lo usaste tú una vez, así que supongo que es justo que yo también lo haga!— exclamó, mostrando su Pulsera Z, la cual tenía un rombo de color gris incrustado; en el centro se podía ver la silueta de una roca.

—¡Va a usar un Movimiento Z!-Rotom— exclamó, impresionado. En las condiciones de Lycanroc y a pesar de su evolución, la Pokédex sabía que no podría aguantar un ataque así.

Ash frunció el ceño con determinación al darse cuenta del peligro que corrían.

En el aire, a varios metros del suelo, la forma Nocturna acababa de recobrar la compostura.

—¡Aquí voy!— informó la Reina. Su Pulsera Z empezó a brillar, seguido de eso, los brazos de Olivia se cruzaron hacia el frente para acto seguido, dirigirlos hacia los costados, doblándolos hacia arriba; luego de eso, las piernas de Olivia se inclinaron hacia la derecha, al igual que todo su cuerpo.

En el cielo, Lycanroc acababa de recibir toda la energía que había antes en la Pulsera, listo para hacer su ataque, aulló con fuerza.

—¡APLASTAMIENTO GIGALÍTICO!— gritó a todo pulmón la Kahuna.

Un montón de rocas comenzaron a juntarse sobre el Lycanroc de Olivia, creando así un enorme peñasco que no dudó en arrojar.

Todos los que no eran Olivia, veían con sorpresa la inmensidad del ataque.

—¡Vuela, Lycanroc!— ordenó Ash, viendo de forma desafiante el obstáculo a superar.

El cuadrúpedo ladró a forma de asentimiento y sus ojos comenzaron a brillar. Con rapidez, lanzó un montón de rocas al cielo, escalando sobre ellas hasta llegar a la gigantesca piedra sobre la cual comenzó a escalar.

—¿¡Cómo?!— preguntó Olivia, sorprendida al ver lo que estaba haciendo el enemigo.

El truco era simple. Tan velozmente como podía, Lycanroc buscaba los lugares en los que había pequeños huecos para así, con sus garras, tomar un gran impulso y poder seguir corriendo.

La forma Nocturna veía ligeramente intimidado el avance del enemigo.

—¡Recíbelo con Enfado!— escuchó decir desde abajo.

Antes de que pudiera usar su ataque, el Movimiento Z impactó contra el suelo, generando una gran onda expansiva acompañada de una gruesa capa de polvo y humo que lo elevó un poco más alto.

Y para cuando se dio cuenta, la forma Crepuscular ya estaba a su misma altura, con los ojos brillando intensamente.

Sin dudarlo, el Pokémon de Olivia brilló en un aura roja. Ambos cánidos se lanzaron contra el otro, ambos impactándose con sus extremidades tan fuertemente como podían.

—¡El Lycanroc de Ash está utilizando Golpe!-Rotom— notó la Pokédex, luego de recuperarse del impacto que había provocado el ataque de Olivia.

—¿Lo aprendió al evolucionar?— se preguntó la Kahuna, sorprendida.

E igual de sorprendido estaba Ash, viendo la destreza y majestuosidad con la que ahora atacaba su Pokémon.

Sonrió con orgullo.

De vuelta al aire, el intercambio de golpes había terminado al menos por parte de la forma Crepuscular, quien al haber utilizado antes su movimiento, se había quedado confundido primero. Un potente golpe en la mandíbula por parte de la forma Nocturna lo elevó aún más alto.

Y sorprendentemente, lo hizo espabilar.

Olivia vio eso impactada. ¿Era suerte? ¿Era la voluntad de Lycanroc de no perder? No lo sabía, así que solamente suspiró y se resignó.

Había perdido la batalla.

—¡LANZARROCAS!— el potente grito llenó los oídos de todos los presentes.

Un nuevo aullido fue formado en el aire y las rocas volvieron a ser invocadas para posteriormente ser arrojadas contra el ahora confuso Lycanroc Nocturno, acribillándolo de forma que chocó contra el campo de batalla en cuestión de segundos. Estaba debilitado.

El Lycanroc de Ash cayó inmediatamente después con un gesto de determinación y fiereza en el rostro. No tardó mucho en desplomarse por el agotamiento.

—¡Lycanroc!— exclamó Ketchum, corriendo al encuentro con su Pokémon.

Por otra parte, un rayo de luz absorbió al bípedo.

—Gracias por todo— murmuró Olivia, poniéndose la Pokéball en la frente.

El silencio dominó el lugar por unos segundos.

—Hazlo oficial, Lillie-Rotom— le dijo, dándole un pequeño toquecito que la sacó de su aparente trance.

—¡A-Ah, s-sí!— exclamó, torpemente— ¡El Lycanroc de la Kahuna Olivia ya no puede continuar! ¡El ganador de este combate es el retador… Ash Ketchum de Kanto!

—Lo hicimos, amigo— murmuró el azabache a su débil Pokémon, quien soltó un gruñido de alegría—. Eres increíble…— con fuerza, lo abrazó.


Todos los Pokémon se habían recuperado y tanto Peke como Yungoos y Dartrix veían con fascinación la nueva forma de Lycanroc, analizándolo por todas partes. Incluso Wimpod se veía bastante interesado por su nueva forma.

Ribombee y Shiron también estaban dándole un vistazo al ahora más fuerte del grupo (después de Pikachu).

—Fue un combate excepcional, Ash— reconoció Olivia, estirando su mano—. Sin duda no lo olvidaré nunca.

—Lo mismo digo, Olivia— sin dudarlo, aceptó el apretón—. Aunque he de decir que también tuvimos mucha suerte.

—Vamos, chico, no menosprecies tu gran esfuerzo— dijo, sonriendo. Una vez que el agarre se deshizo, se puso un poco más seria—. Ahora toca tu recompensa por haber superado esta prueba…

Al oír eso, Ash también se puso serio.

Olivia sacó de uno de sus bolsillos el mismo Cristal Z que ella había utilizado hacía poco tiempo y luego lo extendió en dirección al retador.

—Ash Ketchum de pueblo Paleta. Has demostrado el suficiente coraje y determinación para superar todas y cada una de las pruebas de Akala, así como el combate final contra mí. Sin lugar a dudas, semejante firmeza sólo puede ser recompensada con esto que ahora te entrego— con delicadeza, depositó el rombo sobre las manos el chico— El Litostal Z, que te permitirá utilizar el Movimiento Z del tipo Roca, ahora es tuyo. Felicidades.

El entrenador acumuló energía y luego la liberó.

—¡OBTUVIMOS EL LITOSTAL Z!— gritó a todo pulmón.

Lycanroc y Dartrix soltaron sonidos de alegría, mientras que Wimpod vio con timidez todo eso.

—¡Y no sólo eso, Rockruff por fin cumplió su sueño de ser algo más que la forma Diurna o Nocturna!— añadió el azabache, arrodillándose y abrazando fuertemente a su Pokémon.

—¡Procedo a fotografiarlo ahora que puedo!-Rotom.

Lillie se sentía un tanto avergonzada de decir que ni siquiera se había fijado bien en la evolución del Pokémon, por lo que decidió decir su mejor excusa.

—¡Iré por Nebulilla, él también debería verlo!

—¡Buena idea!— reconoció Ash— ¡Él también es parte de nuestro grupo después de todo!

Y dicho eso, Lillie salió corriendo hacia el carruaje.

Cuando todo parecía calmado, una serie de pisadas se hizo audible.

Todos voltearon en dirección a donde estaba el vehículo con el cual habían llegado, encontrándose con un montón de reclutas de la Fundación Aether los cuales acababan de llegar a pie.

Los ojos de Ash se abrieron con algo similar al miedo. Rápidamente, volteó a ver el carruaje, topándose con Lillie, quien estaba cubierta con la manta hasta la cabeza y mirándolo con terror.

—¿La Fundación Aether?— se preguntó un tanto curiosa la Kahuna.

—No mencione a Lillie— dijo Ketchum en un susurro, sin siquiera voltear a ver a la Reina.

—¿Eh? ¿Por qué?— interrogó, sin recibir respuesta.

Tras unos segundos, los reclutas se detuvieron.

—¡FORMACIÓN!— gritó uno de ellos. Todos los demás, incluido él, formaron dos filas, una se abrió hacia la derecha y otra hacia la izquierda, dejando al descubierto el centro.

—Vaya, vaya… Estaba buscando a la Kahuna Olivia y sorpresa la mía al enterarme que estaba ateniendo la Gran prueba de ni más ni menos que el joven entrenador promesa del que todos hablan— dijo una voz desconocida; no tardó mucho hasta que el dueño hiciera acto de presencia.

Un hombre de edad avanzada, de piel pálida y corto cabello rubio se presentó frente a ellos. Utilizaba una bata blanca de extenso cuello (en cuyas mangas poseía dos largas muñequeras verdes), así como unos pantalones, guantes y grandes zapatos del mismo color; todos ellos tenían una gran cantidad de detalles dorados. En su cara había unas enormes gafas protectoras de color verde.

—Permítanme que me presente— dijo, haciendo una reverencia—. Soy un empleado de la Fundación Aether. El Director de la sucursal de Alola; Faba.

A lo lejos, el espectador misterioso desapareció. Había encontrado algo muy, muy interesante.


Terminé… Finalmente terminé este capítulo y con él, todo el arco de Akala… ¡Al fin lo logré!

He de decir que todo el mes y medio que me tardé no lo dediqué a escribir realmente. Prácticamente toda la parte final (a partir de la llegada a las Ruinas de la vida) la escribí en unos tres días… Lo demás fue pura pereza y falta de ganas para escribir. Lo siento, me pasa mucho…

En fin, gente… Sería genial poder contarles este tipo de cosas más seguido. Es una lástima sólo poder hablar con ustedes cada vez que actualizo.

Otra cosa que tengo que decirles es que se preparen porque muy posiblemente el fic vaya a subir su intensidad. No sé si podría llegar a ponerlo en categoría "M", pero por si acaso, cada vez que quieran buscar mi fanfic, pongan "Cualquier categoría" en la sección de filtros ya que normalmente la categoría "M" está deseleccionada por default.

En fin… El arco Post-Akala será bastante interesante si sale como me lo espero y habrá una generosa cantidad de revelaciones. Durará poco. Unos tres capítulos a lo mucho, incluso tal vez cuatro si me extiendo demasiado (como es costumbre).

Ah, por cierto… Hubo revelaciones interesantes en este capítulo… ¿Les gustaron? Creo que una de ellas va a emocionar a los que leen este fic principalmente por la pareja protagonista.

Bueno… ¿Ficha de personajes?

-Nombre: Wimpod.
-Tipo: Bicho/Agua.
-Género: Macho.
-Lugar de origen: Ruta 5. Llegó hasta donde estaba Ash por culpa del Team Rocket.
-Sueño: Desconocido.
-Movimiento insignia: Tóxico.
-Disfruta de: No hacer nada riesgoso. Comer todo tipo de cosas. Satisfacer su curiosidad.
-Odia: Los riesgos y pasar miedo.
-Resumen: Un Pokémon terriblemente suertudo que llegó a manos de Ash por mera coincidencia. Bajo el trato de que Ash podría entrenarlo a cambio de ser liberado eventualmente, Wimpod se esfuerza lo más que puede para así llegar a su hogar algún día. ¡El bicho con más suerte del mundo está, paradójicamente, en el peor lugar del mundo!