¡Ey, ¿Qué pasa?! ¡Vuelvo tan pronto! Es hasta aterrador XD
No tengo mucho que contarles, gente, salvo unas pequeñas preguntas para las personas que no leen las palabras finales del fic (curiosamente, siempre tiene más contenido que la inicial XD).
En fin, si pudieran ver y responder las preguntas, lo agradecería mucho.
¡No he respondido las reviews del capítulo 43, pero tranquilos, lo haré en el transcurso de unas horas! (Ya son 444; a Mista no le gusta esto…)
Cristhian: ¡Gracias por responder las preguntas! Gladio ciertamente es interesante de explorar y ya quiero contar como vivió. Wimpod también es un pequeñín con bastante futuro por delante ¡Y la villana, no hay más palabras! Me gustó la parte donde ellos entrenan, hace que sienta que se vuelven más cercanos (aunque tampoco es como que Gladio lo vea así). También extrañaba al grupo. Bueno, de hecho, se vienen dando puyas de su conexión desde el capítulo 22, creo. ¡Gracias por comentar!
RFederer: ¡Claro que puedes! Incluso me alegra que lo hagas, siempre disfruto mucho de las reviews largas; no las considero pesadas de leer, mientras más sepa que piensa la gente del capítulo, más feliz me pongo.
Eso está totalmente a tu imaginación, la respuesta llegará dentro de muuuuchos capítulos ¿A qué te refieres con subir el tono? Recuerdo cuando leí Pokémon Special, tampoco me gustó mucho cuando el trío Diamond-Pearl-Platinum se separó. De hecho, el por qué Lillie es precisamente la de Tapu Lele tiene una clara justificación y de hecho, es como si cada Tapu fuera la representación de cada uno de los cuatro personajes principales de la séptima generación (Protagonista, Lillie, Hau y Gladio). Si miras bien la información en la Wikia podrás darte cuenta (estoy casi seguro de que fue hecho a propósito). ¿Le tocará a Ash? Mmmmh… No sé yo.
R1- ¡Eso es secreto! De momento sólo se conoce a la Lusamine actual, no puedo revelar mucho más de ella sin caer en el spoiler.
R2-Si te refieres al Stenee que peleó con Dartrix, es simple: Le pertenece a Mallow. Pero si dices por la especie en general, simplemente siento que no le quedaría muy bien a Lillie.
R3-De hecho, en el universo del anime si existen esos entrenadores. En el especial de Raikou, los protagonistas son las versiones anime de Gold y Crystal. Brendan también aparece durante unos segundos.
R4-¡Spoiler! XD
Supongo que es porque hay mayor diversidad en la interacción.
Me pasa lo mismo con personajes como Midoriya de Boku no Hero Academia.
Yo, en lo personal, el que más me desagrada es Faba XD
¡Gracias por el review! (También fue raro eso de que no se publicara, al parecer se arregló cuando un usuario registrado publicó una review. No estoy seguro de que haya pasado).
¡En fin, pasen a leer!
—¡Me sorprende que lo hayas comprado!
En frente de una boutique, cuya fachada era un calco idéntico a los edificios de las regiones Kanto y Jhoto (en especial éste último), se encontraban un hombre adulto al que podemos reconocer como Kukui. A su lado estaba Lillie, quien llevaba una bolsa en la mano. Shiron, Ribombee y Comfey se encontraban a cerca de ella (dos volando, y la primera en el suelo).
—En estás dos semanas me he sentido más fuerte, ¿sabe? ¡C-Creí que empezar con algo así me ayudaría a ganar más confianza!— respondió la rubia, viendo con determinación al profesor.
—Los grandes cambios inician con pequeños avances, ¡sigue así, Lillie!— incitó el adulto, levantándole el pulgar derecho.
—¡Gracias! ¡Daré lo mejor de mí!— aseguró. Sus Pokémon también la animaron— P-Por cierto, profesor… ¿No cree que deberíamos…?
Kukui lo recordó.
—¡Cierto! El punto de reunión…— murmuró, volviendo a lo importante. Con un simple vistazo a su muñeca, obtuvo la hora— Según mis cálculos, todavía tenemos 30 minutos hasta que siquiera llegue su barco, pero deberíamos ir yendo de todas formas.
Los verdes ojos de Lillie brillaron.
—¡S-Si! ¡Vamos!— exclamó con emoción.
Comenzaron el recorrido hacia su destino. Cada rincón del lugar te hacía sentir como si estuvieras en Jhoto, desde la arquitectura, hasta las personas. Aunque la ciudad era grande y montones de personas transitaban las calles, no se sentía agobiante. Por algún motivo, la ciudad estaba decorada con cosas como calabazas, telarañas y otros objetos de monstruos típicos así como de Pokémon fantasma.
—Es por el festival de noche de brujas— contó Kukui, llamando la atención de la rubia—. Parece llamarte la atención la cantidad de gente y la decoración. Eso es porque hoy en la noche, se celebra el festival de noche de brujas. La gente de Ciudad Malíe ama los festivales.
Los ojos de la rubia destellaron.
—Y-Ya veo… Un festival— murmuró con un evidente temblor en la voz.
—Está emocionada…— pensó el científico, riendo.
El paso de ambos se volvió constante, e incluso podría decirse que iban un poco rápido, pero Lillie… Cada vez que Kukui se daba cuenta, la rubia ya estaba por lo menos, 50 cm delante de él, por lo que tenía que acelerar el paso para alcanzarla.
Cuando esto ocurrió por quinta vez, Sorba habló.
—Realmente estás emocionada, ¿eh?— preguntó, sonriéndole.
Esto bastó para calmar los ánimos de Lillie, quien lo volteó a ver, levemente sonrojada.
—B-Bueno… No he visto a Ash en un tiempo y-y… ¡N-No podemos dejar que su Recorrido insular se retrase más!... Si… ¡Es sólo eso!— respondió, tratando de convencerse a sí misma de ello.
La rubia volvió a acelerar el paso.
—Que chica tan más deshonesta…— pensó Kukui, divertido.
La caminata continuó hasta que por fin llegaron a un terreno gigantesco, el cual estaba cercado por en frente con unos altos muros de concreto; evidentemente, contaba con una entrada (con dos bustos de Growlithe) que ellos tomaron.
—El Parque de Malíe…— masculló el adulto con las manos en la cintura. No importaba cuantas veces lo viera, siempre volvía a enamorarse del sitio.
Los ojos de Lillie se abrieron con sorpresa gracias al panorama. Todos sus Pokémon estaban igual.
El llamado Parque de Malíe era un lugar enorme y completamente verde, rodeado de vegetación y bambú por la parte posterior, la izquierda y la derecha. Un gran lago con forma de Gyarados dividía el parque en dos partes, por lo que era necesario cruzar por uno de los cuatro hermosos puentes para llegar al otro extremo. En todo el lugar había pequeñas pagodas, pintadas con negro y amarillo, así como estatuas de Horsea (en el lago) y de Swablu (en los puentes). En la parte media del lugar se encontraba una zona de descanso, la cual consistía en una tienda y varias bancas acolchonadas (así como mesas de madera simples) para sentarse y relajarse, el resto del lugar era campo libre.
Un poco detrás, se encontraba un enorme templo oriental.
Montones de personas se paseaban por el lugar, haciendo todo tipo de actividades.
—Es hermoso…— susurró Lillie con fascinación.
Los Pokémon de la rubia asintieron, mientras veían a sus alrededores.
—¿Te parece si lo esperamos allá?— preguntó el moreno, apuntando hacia la zona de descanso— Todavía faltan unos 20 minutos hasta que llegue.
La ojiverde asintió.
Sin ningún tipo de prisa, cruzaron por el puente principal. Una placa hecha de oro mostraba la siguiente leyenda:
PUENTE PEPITA.
EN HONOR A KANTO.
Una vez que llegaron al área de descanso, tomaron asiento en una de las bancas acolchadas.
—¿Quieres algo de beber, Lillie?— preguntó el profesor, pero de inmediato, negó con la cabeza mientras sonreía. Fue a comprar sin esperar respuesta.
El motivo del actuar de Kukui era que la rubia ni siquiera parecía hacer caso a lo que pasaba a su alrededor. Su mirada estaba fija a la entrada del parque.
Mientras Shiron, Ribombee y Comfey jugaban por la zona, Lillie esperaba. Su corazón estaba latiendo sumamente rápido.
Por fin volvería a verlo. El tiempo transcurrido se le había pasado de forma endemoniadamente lenta.
Pensaba en lo que le diría y cómo se lo diría. Quería enseñarle que tan fuerte se había hecho, pero al mismo tiempo, quería preguntarle a él sobre su entrenamiento. Quería contarle todo lo que le había pasado, pero también quería que él le contara todo lo que había vivido.
Lillie estaba totalmente perdida en su pensamiento, mirando hacia el frente y desconectando de todo lo que no fuera él, pero misteriosamente, una voz llamó su atención.
—¡Eres como un rayo, Wimpod!
A unos cien-ciento cincuenta metros de ella, cerca de unos puentes de madera bastante simples a comparación de los otros cuatro que había en la zona, había un chico. Estaba acuclillado frente al lago, viendo como el agua se movía de forma incesante, en su cabeza llevaba una capucha que pertenecía a su sudadera. A su izquierda podía verse de forma muy leve una cola amarilla.
Debido a la lejanía, Lillie no pudo escuchar del todo bien su voz por lo que se decidió a ignorarlo, volviendo su atención hacia el frente pero por más que trató, ya no lo logró.
La voz de ese chico la inquietaba bastante y no de una mala manera.
De nuevo, volteó a verlo y fue ahí que escuchó una risa que provenía de él al haber sido salpicado por el agua del lago.
Eso sólo la inquietó más.
Sólo podía verle la espalda y eso era suficiente para levantarle sospechas.
El diseño de rayas blancas de su sudadera era idéntico a la que tenía él en su camiseta. Pero no tenía mochila.
Sus deportivas eran exactamente las mismas que las de él. Pero su barco todavía no llegaba.
—¿Quieres el refresco o el agu…?— preguntó Kukui, regresando con dos bebidas.
Antes de que nadie se diera cuenta, Lillie se había levantado y estaba caminando hacia su dirección.
Los tres Pokémon de la chica y el adulto la vieron con curiosidad, para luego fijarse en su ruta. Ribombee, Shiron y Kukui también parecían haber despertado la misma sospecha.
Una vez más, el corazón de Aether se aceleró.
Cada vez, a cada momento y con cada metro avanzado, su expectativa crecía más y más. ¿Era él? ¿Realmente era él?
Ya no le importaba. Si no lo era, solamente se disculparía y se retiraría, pero si sí lo era… si sí lo era…
Finalmente, se colocó detrás del chico, quien había guardado silencio para ver el nado del Pokémon. Gracias a ese nuevo ángulo, pudo ver que frente a él había un Pikachu y una mochila negra, lo cual aumentó aún más su emoción.
Justo cuando estaba por tocarle el hombro, el chico se giró.
Ahí estaban.
Viéndola fijamente, estaban esos ojos marrones que se le habían grabado en la mente; antes de percatarse, la enorme sonrisa que hacía su corazón palpitar con gran velocidad también apareció.
—¡Lillie!— escuchó decir a la voz que tanto anhelaba volver a escuchar.
Con velocidad, Ash Ketchum se levantó del suelo para encarar a su amiga.
Todo lo que pensaba decirle, todo lo que pensaba mostrarle y todo lo que quería preguntarle se fue por el drenaje.
Lo único que alcanzó a hacer fue abrazarlo con fuerza como si fuera a desaparecer.
—Ash…— murmuró, negándose a soltarlo.
Al principio, el azabache se mostró sorprendido, pero luego de escasos segundos, sonrió.
—Hola de nuevo, Lillie— le susurró, correspondiéndole el gesto.
A lo lejos, Kukui y los Pokémon de la rubia veían el reencuentro con una sonrisa.
Las bancas acolchadas eran 16 en total, todas colocadas en un total de dos hileras verticales separadas por más de dos metros de distancia.
Kukui estaba en la hilera izquierda, en el sillón número 6 de arriba hacia abajo, mientras que frente a él, estaban sentados Ash y Lillie.
La rubia estaba a poco más de 10 centímetros del azabache, mientras su torso se movía de izquierda a derecha, con la mano derecha acariciaba a Pikachu, quien no tenía intención de presentar la menor queja. El sonriente rostro de Lillie estaba levemente sonrojado.
Era la cara de una persona verdaderamente feliz.
Ash y Kukui rieron al ver la emoción de la muchacha.
—Cielos… Fui muy ingenuo por considerar los retrasos del barco como un factor a tener en cuenta para su llegada ¡Con tu suerte, debí saber que no habría ningún retraso!— exclamó Sorba, llevándose una mano a la cara.
Ketchum volvió a reír.
—Llegué como a las 10 o algo así— respondió, acariciando al pequeño Wimpod. El tipo Bicho lucía totalmente complacido—. Por cierto, Lillie, veo que tienes un nuevo amigo— señaló con la mano izquierda al aro de flores.
—Sí, Comfey se ha convertido en un buen amigo en estas dos semanas~— dijo en un tono cantarín.
Sus Pokémon se le quedaron viendo; Ribombee con dulzura, Shiron algo extrañada y Comfey simplemente quería preguntarle donde estaba esa lechuza para pelear de una vez.
—Por cierto Ash…— llamó Kukui, notando algo que Lillie, por la emoción, no había hecho— ¿Y Rotom?
Esa pregunta calmó un poco a la rubia, quien también vio hacia todas direcciones, en busca de la Pokédex.
—Cierto… ¿Dónde está Rotom?— preguntó también ella.
—Oh, bueno, él está…
—¡Exploración completa-Roto!— se escuchó a la distancia.
Cuando todos voltearon a ver en dirección al sonido, un escuadrón de Pokémon liderado por Rotom se dirigía a toda velocidad hacia ellos.
—¡Rotom!— exclamó la rubia, levantándose de la banca para recibir a la Pokédex.
—¡Oh! ¿¡Esa que veo es Lillie?!— preguntó, aún con camino por delante— ¿¡Pero qué pregunto?! ¡Mi cámara no falla nunca!-Ro…
Las palabras de la Pokédex sólo provocaron que tres de los cuatro Pokémon que lo seguían se descontrolaran y aumentaran la velocidad, pasándole dos de ellos por encima.
Los ojos de Lillie se abrieron con sorpresa al ver a Dartrix y a Lycanroc, así como a un Gumshoos junto a un Torracat.
Los tres Pokémon que Lillie ya conocía se acercaron a ella rápidamente.
—¿¡Y-Yungoos?!— preguntó, sorprendida al ver la nueva apariencia de la mangosta, quien asintió complacido. Llevaba días esperando esa reacción— ¡E-Estás enorme!... ¿¡Espera, ese es Litten?!— con el dedo, apuntó a Torracat. Asintió— ¿¡C-Cuándo fue que lo atrapa…?!
Dartrix y Lycanroc se comenzaron a quejar, calmando así a Lillie. Ellos también querían su atención.
La rubia les sonrió y se acuclilló para estar a su altura.
—Sigue siendo muy raro verte así. Antes eras un pequeño Rockruff— con cariño, abrazó al tipo Roca, quien ladró complacido. Lillie sólo lo había visto en esa forma por poco más de una hora o dos— Y Dartrix…
Justo cuando la lechuza esperaba su cumplido, se puso alerta.
Con habilidad y suma destreza, lanzó una serie de hojas afiladas, las cuales destruyeron las hojas mágicas lanzadas por Comfey.
Todos en el lugar se les quedaron viendo con sorpresa, con excepción de Lillie, Ribombee y Shiron. Ellos suspiraron con resignación; sabían que el tipo Hada haría eso nada más ver a Dartrix.
—¿Q-Qué está pasando aquí?-Roto…— interrogó la Pokédex, quitándose los rastros de tierra que tenía en la pantalla.
Dartrix y Comfey se veían con seriedad, hasta que luego de un rato, el gesto de la lechuza se relajó y su cabeza se ladeó. Ululó.
De pronto, la cara de Comfey pasó a demostrar una ira tremenda que no tardó en explotar contra Dartrix. Con rapidez, el aro de flores empezó a lanzar hojas, así como a utilizar sus látigos cepa.
La lechuza, confundida y alarmada, comenzó a volar para evitar los movimientos.
—R-Rotom, ¿qué fue lo que le dijo?— preguntó Kukui, acercándosele a su creación.
—Oh, un gusto verlo, profesor Kukui-Roto— saludó, extendiendo una de sus protuberancias.
—H-Hola, Rotom— el profesor devolvió el gesto—, y respecto a lo que le dijo…
—Cierto. Dartrix dijo "¿Y tú eres?" mientras que ese Comfey, el cual asumo, es Pokémon de Lillie simplemente dijo "Tú…"-Roto— tradujo.
Ribombee rio un poco y Lillie se llevó una mano a la cara (Shiron también lo habría hecho de haber podido). Sabían lo enojado y frustrado que debió haberse sentido Comfey; su mayor rival ni siquiera lo recordaba.
—Es bueno verte bien, Lillie-Roto— saludó la Pokédex, poniéndose al lado de la rubia, quien lo volteó a ver sorprendida.
—¡Rotom!— exclamó la muchacha, abrazándolo a él también— ¡Me alegra mucho verte! y espera… ¿"-Roto"? ¿Tú no decías "-Rotom"?
La Pokédex intentó hablar pero no podía. Al darse cuenta de que estaba tapando sus bocinas, Lillie lo soltó.
—Bueno… a decir verdad yo tampoco tengo una respuesta a tu duda. Un día sólo desperté y decía "-Roto" por inercia-Roto— le contó, extrañando aún más a la rubia.
Lillie se llevó una mano al mentón. Eso era raro.
—Cambiando de tema, ¿cuándo atrapaste al Comfey que ayudó a la Lurantis Dominante?-Roto— interrogó.
La rubia lo miró con sorpresa.
—¿¡Lo recuerdas?!
—Yo recuerdo a todos los Pokémon que veo-Roto.
La ojiverde seguía sorprendida por eso, pero aun así, respondió.
—Bueno, cuando fui a la Jungla Umbría junto a la profesora Burnet él nos encontró. Luego de pelear contra Ribombee y de conocer sus intenciones, decidí traerlo conmigo. Le guarda bastante resentimiento a Dartrix por el combate que tuvieron.
—Ya veo… Venganza-Roto…
Kukui suspiró. Eran un grupo problemático, pero, al final, eso los hacía únicos.
—¿Entonces por qué no peleamos?— soltó de golpe Ash, quien veía fijamente como Comfey intentaba golpear a Dartrix.
Todos escucharon sorprendidos esas palabras con excepción de Rotom y los Pokémon de Ash. Ellos sabían que aprovecharía la más mínima oportunidad para desafiar a Lillie.
—E-Este…— tartamudeó la mencionada.
—Quiero ver lo fuerte que te has vuelto— informó el azabache, viéndola con un rostro tranquilo.
Lillie no sabía qué hacer. Ciertamente quería combatir, pero luego del entrenamiento que Ash había hecho, tenía dudas de siquiera llegarle a los talones.
—Deberías hacerlo— la animó Kukui, cruzándose de brazos—. Es una oportunidad perfecta y además, las batallas Pokémon aquí son permitidas.
Aether vaciló otro poco y finalmente, aún un tanto indecisa, asintió.
—B-Bien ¡H-Hagámoslo!— exclamó, intentando reunir todo su coraje.
Ash sonrió y asintió.
—¡Dartrix!/¡Comfey!— llamaron ambos a la vez.
Al escuchar a sus entrenadores, ambos Pokémon se vieron obligados a detenerse.
Los dos bajaron al suelo.
Los dos adolescentes explicaron la situación a sus Pocket Monsters (Lillie la tuvo peor debido a la impaciencia de Comfey). Dartrix se sorprendió enormemente al saber la identidad del tipo Hada.
Ash le pidió unas cuantas cosas a Rotom. De pronto, Wimpod desapareció.
Y así, antes de que nadie se diera cuenta, el combate había iniciado.
—¡Yo me ofrezco a ser el arbi…!
—Yo seré el árbitro— interrumpió Kukui, poniéndose en medio de ambos. Rotom lo vio con cara de súplica—. Lo siento, Rotom, pero quiero ver de primera mano cómo han crecido mi asistente y el chico al que patrocino.
La Pokédex se resignó.
Así, los bandos fueron formados y las masas fueron atraídas. Un combate Pokémon siempre era digno de verse y más si el famoso profesor Kukui hacía de árbitro.
Por el lado derecho estaba Lillie y detrás de ella se encontraban Shiron y Ribombee, animándola. Enfrente estaba Comfey.
En el lado izquierdo se encontraba Ash, respaldado por Lycanorc, Pikachu, Gumshoos y Torracat. Dartrix se encontraba listo para pelear.
—¡Un combate tres contra tres está por empezar! ¡El uso de objetos curativos está prohibido, así como los de combate y cualquier otro que aumente estadísticas! ¡No se permiten sustituciones!— indicó, levantando ambos brazos— ¡Participante Ash, ¿estás listo?!
—¡Totalmente!— respondió el azabache, girando su brazo izquierdo.
—¡Participante Lillie, ¿estás lista?!
—¡Lo estoy!— aseguró, bajando ambos brazos con determinación.
—¡COMIENCEN!
—¡Hoja afilada!/¡Hoja mágica!
Con velocidad, ambos Pokémon lanzaron sus movimientos. Las hojas salieron al encuentro, impactando unas contra otras. Mientras que el ataque de Dartrix partió de forma perfecta las hojas mágicas, el de Comfey sólo había servido para detener las hojas afiladas un poco.
Lillie, al ver una inminente colisión, dio su siguiente orden.
—¡Látigo cepa!
Las lianas salieron y, de forma veloz, comenzaron a repeler todas las hojas que amenazaban con conectaron.
Ash sonrió con satisfacción, no sólo al saber que su movimiento era más fuerte, sino que también lo hizo por la evidente mejoría que presentaba Lillie.
—¡Picoteo!
—¡Espéralo, Comfey!— ordenó la rubia. El aro de flores obedeció.
Con velocidad, la lechuza se acercaba al tipo Hada y cuando estuvo por impactar.
—¡Tormenta floral!
Un grito del pequeño Comfey bastó para arremolinar a su alrededor un montón de pétalos, hojas y una que otra rama.
—¡Frena!— indicó Ketchum.
En medio de su vuelo, Dartrix dio una pirueta y de sus alas salieron ráfagas de hojas afiladas que detuvieron su camino.
—¡Nada mal!— felicitó Ash, llevándose las manos a la cintura.
Lillie comenzó a sentirse nerviosa. El azabache parecía estar a punto de ponerse serio.
Y no se equivocó.
—¡Garra umbría!
La simple mención a ese movimiento bastó para hacer que Lillie perdiera la concentración y el hecho de que Dartrix desapareciera de un segundo a otro fue todavía peor.
La gente del público liberó sonidos de sorpresa por la velocidad de la lechuza.
—¡R-Rodéate con Hoja mágica!— ordenó Lillie.
Comfey, quien también estaba nervioso, asintió. Una defensa se levantó a su alrededor.
Cinco segundos pasaron y el suspenso aumentó.
Todos esperaban la inminente llegada de Dartrix, pero nadie esperaba la dirección.
El sonido del viento se hizo cada vez más fuerte, alertando a Lillie y a Comfey, quienes no dejaban de recibir palabras de apoyo por parte de sus compañeros de equipo.
Finalmente, a la ojiverde le dio por ver hacia el cielo.
Dartrix estaba ahí, cayendo a toda velocidad con sus garras envueltas en un aura oscura.
—¡Arriba, Comfey! ¡Hoja mágica!— ordenó, señalando la dirección.
El aro de flores no dudó al arrojar todos sus proyectiles.
La velocidad de la caída de Dartrix no le permitiría desplegar las alas para defenderse ¡Era un impacto casi seguro!
Y lo fue, las hojas dieron en el blanco, sólo que éste desapareció nada más impactar.
La fuerte patada que conectó Dartrix por la derecha ni siquiera le dio tiempo a Lillie o a Comfey de sorprenderse.
El impacto fue tan potente, que el pequeño tipo Hada rebotó tres veces antes de caer de forma definitiva al suelo.
—¿¡C-Cóm…?!— iba a exclamar Lillie, pero lo recordó. El movimiento estrella de Gumshoos: Doble equipo.
—¡Deberías poner más atención, Lillie!— le recordó Ash.
Para cuando la rubia se dio cuenta, Comfey había sido impactado con otra horda de hojas afiladas.
El público vitoreó a Ash por lo increíble de su presentación.
Dartrix aterrizó en el suelo y con un ala, se movió el flequillo. Estaba fresco como una lechuga.
Comfey trató de levantarse con dificultad y finalmente lo logró.
El ceño de Lillie se frunció.
—¡Síntesis!— exclamó para sorpresa de Ketchum.
Un aura verde rodeó al aro de flores, quien recuperó parte de su vitalidad. De cualquier modo, seguía viéndose dañado.
Ash sonrió ampliamente al igual que Dartrix.
—Has mejorado— afirmó, comenzando a emocionarse cada vez más.
—Sólo hago lo que puedo— respondió Lillie, también comenzando a sentir la adrenalina que usualmente lo poseía cuando combatía.
Kukui los vio a ambos.
Sabía que si las cosas seguían así, no sólo concluiría con la evidente derrota de Comfey, sino que también sería el nacimiento de la eterna rivalidad entre Ash y Lillie.
Sonrió.
Aether frunció el ceño. Estaba pensando en una estrategia, pero el costo sería alto y la recompensa poca.
—¡Picoteo!
Nada más escuchar las palabras de Ash, Lillie se decidió.
—¡Comfey, confía en mí!— pidió. El aro de flores la volteó a ver y sin dudarlo, asintió. En esas dos semanas, su entrenadora le había mostrado que era alguien digna de seguir.
El tipo Hada se quedó quieto.
El tiempo transcurría con normalidad, pero para Ketchum no. Él pensaba.
Sabía que podría detener a Dartrix si volvía a usar Tormenta floral, si Lillie también lo sabía, ¿por qué repetirlo?
Dio con la respuesta fácilmente y suspiró para sus adentros.
Ella definitivamente había mejorado si estaba tomando decisiones tan arriesgadas como esas.
—¡Sigue, Dartrix!— ordenó.
Finalmente, el impacto llegó. El pico de la lechuza chocó directamente contra el cuerpo de Comfey, quien sintió el retroceso de forma tremenda.
Pero ya era el momento.
Las lianas salieron de él y envolvieron a Dartrix por el torso, impidiéndole el escape o el vuelo. El pájaro no parecía particularmente alarmado.
Los espectadores veían eso con asombro ¿La chica le daría la vuelta a la situación?
—¡Tormenta floral!— indicó Lillie.
El grito de Comfey fue suficiente para volver a invocar el torbellino, el cual golpeó de forma despiadada a Dartrix por más de 20 segundos.
Cuando el movimiento finalmente terminó, el tipo Hada estaba jadeando con fuerza y el tipo Volador se encontraba en el suelo.
Lillie y su Pokémon esperaban ver el daño causado y la respuesta los alarmó.
Dartrix levantó la mirada como si nada le hubiera pasado y sin ningún problema, se paró del piso. Comfey se sintió frustrado al ver esto, apretando aún más su agarre.
El tipo Planta ni siquiera estaba luchando para zafarse.
O al menos no hasta ese momento.
—¡Libérate!
Al escuchar las palabras de su entrenador, el cuerpo de Dartrix comenzó a temblar y luego de dos segundos, sus alas de desplegaron por completo, rompiendo la presión ejercida.
Comfey retrocedió, adolorido.
Lillie lucía un poco fuera de sí, pero se recuperó rápido. No podía esperar vencer a Dartrix de forma tan sencilla.
—¡Síntesis!
—¡Hoja afilada!
Comfey sabía que tenía que darse prisa. Si no era rápido, Dartrix lo atacaría y ese sería el fin. Había entrenado duro esperando ese día, no podía fallar…
Pero lo hizo.
Apenas comenzó a ser cubierto por el aura verde, una hoja lo golpeó en la frente, desconcentrándolo. Seguido del primer ataque, llegaron otros que terminaron acribillándolo y finalmente, acabó tumbado en el suelo.
Los sonidos de angustia del público no tardaron en llegar.
—¡Comfey!— exclamó Lillie con preocupación.
El pequeño aro de flores tenía la mirada nublada. Intentó ver a su oponente; esperaba al menos el más mínimo gesto de cansancio pero en lugar de eso, Dartrix simplemente se acomodó el flequillo con naturalidad.
Con gran frustración en su ser, Comfey quedó inconsciente.
Lillie frunció la boca. Esperaba el resultado, pero creyó que al menos haría un poco más de daño… Regresó al tipo Hada a su Pokéball, no sin antes agradecerle por su trabajo.
—¡Comfey no puede continuar!— anunció Kukui, señalando a Ash con su brazo— ¡La participante Lillie cuenta ahora con dos Pokémon! ¡El participante Ash tiene permitido continuar con su Pokémon actual o en todo caso, elegir otro!
El azabache asintió.
—Regresa, Dartrix— el tipo Planta no dudó al colocarse del lado de su entrenador— ¡Y ahora yo te elijo a ti! ¡Ve, Gumshoos!
La mangosta dio un salto al aire, seguido de una voltereta para finalmente aterrizar. Veía fijamente a Lillie, esperando que mandara a su contrincante.
La rubia tragó saliva. Gumshoos era alguien nuevo para ella, siendo que estaba acostumbrada a Yungoos. No sabía que tan fuerte se había hecho por la evolución o que movimientos había aprendido pero sabía que tenía darlo todo.
—¡Ribombee, por favor!— pidió Lillie, señalando hacia el frente.
La mosca avanzó con seguridad. Estaba listo para lo que fuera.
Todos comenzaron a animar a Gumshoos, en especial Torracat.
Por el lado de Lillie, Shiron se veía un tanto intimidada por la fuerza del oponente, por lo cual simplemente guardó silencio.
—¡La pelea entre Gumshoos y Ribombee está por comenzar!— anunció el árbitro, viendo a ambos participantes— ¡Dicho esto… COMIENCEN!
—¡Doble equipo!— indicó Ketchum nada más comenzar.
Gumshoos ni siquiera se movió y al instante, decenas de copias de él mismo aparecieron por todo el campo de batalla.
Lillie suspiró aliviada. Conocía bien ese movimiento.
—¡Ribombee, Bola de polen!— ordenó la rubia.
Las patas del pequeño insecto, solamente tuvieron que tocar su cuerpo para lograr crear una pequeña esfera morada. Con velocidad, Ribombee comenzó a lanzar montones de esas bolitas.
Ash y todos sus Pokémon (incluido Rotom) se vieron sorprendidos.
Por lo que ellos sabían, Ribombee sólo podía lanzar una bola de polen a la vez.
Los proyectiles impactaban contra los clones de Gumshoos, quienes comenzaron a correr para evitar disminuir sus números.
—¡Superdiente!
Lillie volvió a sentir alivio. Un movimiento a corta distancia era algo bueno para ella.
Las réplicas, con el original entre ellas, comenzaron a avanzar hacia Ribombee, quien seguía arrojando su movimiento.
Consiguió disminuir los números del ejército rival, pero no fue suficiente para acabar con todos. Al final, montones de mangostas se le echaron encima y cuando parecía que lo iban a acabar…
—¡Zumbido!
El cuerpo de la mosca comenzó a vibrar con fuerza así como sus alas; a su alrededor se formaron ondas de color morado que destruían clones nada más tocarlos.
Ash abrió los ojos, sorprendido.
Las copias desaparecieron y sólo un Gumshoos cayó al suelo: el original.
—¡Paralizador, Ribombee!— ordenó.
Las patas del mencionado recorrieron con rapidez su cuerpo y sin dudarlo, arrojó un polvo amarillo contra el rival.
—¡Persecución!
Un aura oscura rodeó a Gumshoos. Con gran velocidad, evadió el movimiento e intentó golpear a Ribombee sin éxito.
La mosca se encontraba arriba en el cielo.
—¡No puede alcanzarte desde ahí, Ribombee! ¡Bola de polen!— observó Lillie, viendo la oportunidad ideal. No había forma de perder ese combate, no si se mantenía en el cielo.
Gumshoos suspiró y simplemente comenzó a crear clones de él mientras observaba el cielo.
Los proyectiles comenzaron a caer en tierra, pero eso no parecía preocupar mucho al tipo Normal. Con velocidad, dos Gumshoos se sujetaron de las manos, y en eso, entre otros cuatro Gumshoos cargaron a los dos primeros, fue en eso que llegaron otros ocho para cargar toda la alineación.
Lillie, Ribombee (quien dejó de atacar) y todo el público en general (incluido Kukui) vieron eso con sorpresa ¿Estaban exhibiendo algo?...
Nadie le encontraba mucho sentido al actuar de los Gumshoos, pero todo cambió cuando los ocho que había en la base comenzaron a subir y a bajar con rapidez a los cuatro que tenían cargados, lo cuales comenzaron a hacer lo mismo con los dos que llevaban.
De un segundo a otro, los seis Yungoos fueron lanzados con velocidad por los otros 8 de la base, alcanzando una altura considerable. Luego, los otros cuatro lanzaron a los dos de la cima, los cuales alcanzaron una altura aún mayor.
Lillie se dio cuenta en ese momento.
—¡Vuela más alto, Ribombee!— le ordenó, apurada.
La mosca no dudó y comenzó a subir su altitud.
Los últimos dos Gumshoos que quedaban comenzaron a girar en el aire y así, el último fue lanzado todavía más alto.
En medio de su vuelo, Ribombee vio como algo pasaba rápidamente a un lado suyo por lo que se detuvo. Grave error.
Antes de darse cuenta, Gumshoos ya lo había atrapado en sus fauces cubiertas por fuego.
El tipo Bicho empezó a sentirse sumamente acalorado y sentir la cabeza nublada. Sabía que su defensa no era buena y si se trataba de un movimiento de tipo Fuego, la cosa era aún peor.
Su pelea había sido la mitad de corta que la de Comfey, pero le daba igual. Si perder era su destino, lo aceptaría; eso sólo significaba que aún le faltaba mucho por aprender.
Pero su cuerpo no pensaba así. De forma involuntaria, utilizó Zumbido, logrando que Gumshoos sintiera el movimiento y se viera obligado a soltarlo.
Con una pata, la mangosta atrapó a la mosca. Sería malo si caía estando inconsciente.
Abajo, en tierra, todos se preguntaban cómo aterrizaría el tipo Normal y no tardó mucho hasta que obtuvieron respuesta.
Todos los clones que aún había en el suelo, comenzaron a formar una enorme pirámide de Gumshoos que tenía el propósito de actuar como cojín.
Y el Gumshoos original no era para menos. Clones salieron de su cuerpo, y con rapidez, comenzaron a caer a mayor velocidad que él para finalmente tomarse todos de las manos, creando así un segundo cojín.
Ambos cojines colisionaron, creando una nube de humo.
Cuando finalmente se dispersó, Gumshoos salió de ella como si nada hubiera pasado, con Ribombee en su pata derecha.
Las masas explotaron en ovaciones. Algunos seguían sorprendidos por la forma de volar de Gumshoos y otros por su habilidad para aterrizar, pero definitivamente, todos admiraban su destreza.
El objetivo de todos los elogios se acercó a Lillie para entregarle a su Pokémon personalmente.
—¡Ribombee!— llamó la entrenadora, algo asustada, tomándolo con sus manos. Sólo estaba inconsciente.
Miró a Gumshoos, quien tenía un raspón en el hocico. La rubia sonrió.
El tipo Bicho se había esforzado hasta el final.
—Gracias por cuidarlo, Gumshoos— hizo una leve reverencia y luego, lo acarició—. Realmente te has vuelto sorprendente.
La mangosta sonrió y luego prendió sus colmillos con fuego. Dio unas cuantas mordidas.
Lillie rio levemente.
—Eres un presumido…— dijo entre risas.
—¡Ribombee no puede continuar!— anunció Kukui, levantando un brazo en favor de Ketchum— ¡La participante Lillie debe cambiar de Pokémon! ¡El participante Ash puede continuar con Gumshoos o por el contrario, elegir otro Pokémon!
Gumshoos volvió finalmente al lado de su entrenador, donde todos lo felicitaron. Se veían realmente impresionados y felices al ver en acción la técnica de la mangosta.
—Todo el entrenamiento valió la pena— exclamó Ash, sonriendo ampliamente y comenzando a acariciar a su Pokémon— ¡Eres maravilloso, Gumshoos!
—Una estrategia que sólo pudo ser ejecutada con paciencia y mucha práctica. Eres digno de alabanzas-Roto— aseguró la Pokédex.
El tipo Normal se rascó la cabeza, ligeramente avergonzado.
Torracat le dio un leve golpecito en la espalda.
En el lado de Lillie, ésta ya había regresado a Ribombee ya su Pokéball y se encontraba hablando con Shiron.
—Es tu turno, amiga. Si sientes que no puedes hacerlo, no estás obligada— le recordó—. Todavía tenemos mucho que crecer, así que está bien que no te enfrentes a Ash todavía.
La tipo Hielo miró detrás de su entrenadora, viendo los ánimos que tenían tanto Ketchum como sus Pokémon. Estaba intimidada por la sensación de confianza que ellos transmitían pero al final, decidió que lo haría.
Frunció el ceño y asintió.
Lillie la vio sorprendida.
—¡Entonces vamos por ellos!— exclamó, recuperando la sonrisa— ¡Yo te elijo, Shiron!
La pequeña can avanzó al campo de batalla.
Ash vio esto con satisfacción.
—¡La sustitución que pedí antes del combate no fue en vano!— exclamó Ash, mostrando una Pokéball que tanto Lillie como Shiron reconocieron; fue ahí cuando repararon en la ausencia de Wimpod— ¡Sal, amiga!
De una Honorball arrojada al cielo, salió Peke, cuyo cuerpo brilló nada más aparecer. Acto seguido, comenzó a golpear el suelo con sus dos patas como si estuviera haciendo un redoble de tambores para, finalmente, apuntar con su hocico al cielo y lanzar un potente Lanzallamas.
Los más pequeños del público vieron impresionados la exhibición de Peke y los más grandes apreciaban su hermoso color dorado. La zorra infló el pecho con orgullo al escuchar las expresiones de sorpresa.
Ash empezó a reírse. Se le había pegado esa costumbre de Charizard.
Luego de unos segundos, la tipo Fuego le puso atención a su entorno, llevándose una sorpresa al ver a Shiron.
La forma Alola veía a la forma Kanto con una mezcla de nerviosismo y alegría. No se sentía lista para pelear con ella.
Peke, por su parte, no dudó en sonreírle a Shiron y decirle algo que sólo se podía interpretar como un "Buena suerte".
Rotom veía el futuro combate con seriedad. Era un duelo por ver cuál de ellas dos era mejor y conocía bien la respuesta. Quería ver el posible impacto psicológico.
—¡La pelea entre Vulpix y Vulpix está por empezar!— volvió a anunciar Kukui. Ni Ash ni Lillie dijeron nada— ¡COMIENCEN!
Azabache y rubia se quedaron viendo por unos instantes, para luego, dar inicio a la pelea.
—¡Canto helado!
—¡Ataque rápido!
Sin dudar, Peke se vio envuelta por un aura blanquecina y acto seguido, salió disparada contra Shiron, quien si dudó un poco antes de saltar para luego dar un coletazo que mandó volando montones de fragmentos de hielo contra la rival.
De forma hábil, Peke evadía todos los proyectiles que podía, dando piruetas, arrastrándose y saltando. Lentamente se acercaba a Shiron.
—¡Utiliza Viento hielo!— indicó Lillie al ver la cercanía entre ambas.
Shiron abrió el hocico y de éste, salió una ráfaga de viento mucho más potente y helada que el Nieve polvo que antes solía utilizar.
—¡Detente y Lanzallamas!— ordenó esta vez Ash.
Peke frenó de forma abrupta para luego imitar a Shiron sólo que de su boca no salió un simple viento. Llamas a montones fueron arrojadas por su hocico, las cuales acabaron con suma facilidad con el Viento hielo de la forma Alola.
—¡Esquiva, Shiron!
Así lo hizo. A último momento, la tipo Hielo evadió el movimiento al rodar por tierra.
—¡Ataque rápido, Peke!
De nuevo, el aura blanquecina cubrió a la tipo Fuego, quien salió disparada con velocidad.
—¡Viento hielo contra el suelo!
La forma Alola hizo lo que se le indicó y lanzó el ataque contra el suelo frente a ella, congelándolo. No pasó mucho hasta que las patas de Peke comenzaron a moverse de forma descontrolada.
Tuvo que detenerse.
Ahí Lillie vio una oportunidad.
—¡Placaje!
Shiron se apuró a arrojarse contra Peke y, para alegría suya, asestó el golpe.
Con fuerza, golpeó su costado derecho, haciéndola tambalearse.
De inmediato, la tipo Hielo volteó a ver a Lillie, esperando que la felicitara pero en lugar de eso, sólo vio su expresión de terror.
Antes de darse cuenta, Peke le dio un fuerte cabezazo en el cráneo gracias a Ataque rápido.
Shiron no sólo se tambaleó como la tipo Fuego, sino que también comenzó a sentirse mareada y a perder algo de fuerza en las patas. La cabeza le daba vueltas y veía luces donde no las había.
Podía escuchar como decían su nombre de forma leve, pero no entendía nada más.
Ni siquiera notó cuando comenzó a sentir calor por culpa del Giro fuego de Peke, quien la había atrapado en su movimiento.
Cuando el movimiento terminó, Shiron lucía todavía más agotada. Estaba sudando y tenía leves quemaduras por el cuerpo.
—¡S-Shiron, usa…!
—¡Lanzallamas!— ordenó Ash.
Peke abrió el hocico y de éste salió un torrente de fuego que cada vez iba acercándose más.
—¡N-Nieve polvo! ¡Gana algo de tiempo!— pidió, pero no fue escuchada.
Shiron, tumbada en el suelo, veía con miedo como se acercaba el movimiento.
Cada centímetro que se le acercaba era peor para la Vulpix de hielo.
—¡Shiron!— gritó Lillie, desesperada.
A unos pocos centímetros de golpearla, Lanzallamas desapareció.
Todos vieron eso con sorpresa. Lentamente, Peke se acercó a su amiga de la infancia y se acurrucó junto a ella. Murmuró algo a su oído.
Kukui, al ver que Shiron no se movía, se acercó a verla.
Se había desmayado del miedo.
—¡Shiron no puede continuar! ¡La victoria es para Ash Kecthum y Peke!— anunció Kukui.
El público aplaudió el combate y luego, lentamente se fueron retirando.
Lillie se acercó a su pequeña Pokémon, quien estaba inconsciente en el suelo y la cargó en brazos. Peke se levantó para ver cómo estaba.
—Gracias por preocuparte, Peke— dijo Lillie, sonriéndole—. También te has hecho mucho más fuerte desde que nos vimos por última vez.
La tipo Fuego asintió con alegría.
—También gracias a ti, Shiron— le susurró a su Pokémon—. Eres increíble.
Una Gloriaball absorbió a la Pokémon.
—¡Ese fue un combate genial, Lillie!— aseguró Ash, acercándosele— ¡Bien hecho tú también, Peke!
Vulpix dio unos pequeños golpes al suelo e infló el pecho con orgullo.
—Gracias, Ash. A pesar del entrenamiento, sigo poniéndome nerviosa e indecisa… es evidente que tú eres quien más fuerte se ha hecho— dijo Lillie, bajando la mirada con algo de amargura.
—¡Pues estarás ciega!— se rio el azabache— ¡Has crecido un montón! Tomas decisiones más arriesgadas y te adaptas a la situación mucho mejor que antes ¡Eres mucho más espontanea como te dije que debías serlo!
—Ash tiene la razón. Te he visto entrenar a diario en estos días y sin duda he notado como has mejorado— respaldó Kukui, llegando por un lado.
—Sin mencionar el nivel y movimientos de tus Pokémon-Roto— la Pokédex también se unió.
Lycanroc, Dartrix, Gumshoos, Pikachu y Peke también se unieron. Torracat no decía nada, pero se daba cuenta de que la rubia no era igual que antes.
Lillie miró sorprendida a todos.
—Chicos…
—¡Así que no desprecies tu progreso! ¡Eres fantástica!— las palabras de Ash sonrojaron a Lillie. Acto seguido, el azabache le extendió una mano.
—S-Si… ¡Seguiré esforzándome, maestro!— aseguró la chica, aceptando el apretón. Al sentir el contacto con la mano de Ketchum, Lillie sintió como si fuera a volar lejos; la sensación desapareció cuando el gesto se deshizo para desgracia de ella.
—¡Ahora vamos a descansar y luego a comer algo en conmemoración de esta gran pelea!— dijo Kukui, sonriendo ampliamente.
—¡Sí!/¡Afirmativo!-Roto.
Sin demora, tomaron rumbo.
—¡Ramen!... ¡Extrañaba tanto el ramen!...— exclamó Ash (quien se había quitado la gorra) entre sollozos, sin dejar de comer sus fideos, sorbiéndolos con fuerza.
Lillie veía eso con una risa nerviosa. Era raro, anteriormente ella lo hubiera considerado de mal gusto.
Ash, Lillie y Kukui (en ese orden) estaban sentados la barra de un restaurante de comida Tohjonesa (ramen en concreto). Sus Pokémon y Rotom (incluidos los recién recuperados de Lillie) se encontraban en una zona exclusiva para ellos.
Cerca de ellos, había mucha otra gente, comiendo lo mismo.
—Puede que a ti te parezca raro, Lillie— dijo Sorba (también estaba sin su gorra), atrayendo la atención de la rubia—, pero en Kanto y Jhoto, así como en algunas partes de Hoenn y Sinnoh, sorber los fideos es bien visto. Es una muestra de que la comida está deliciosa.
La rubia no tuvo que observar demasiado para darse cuenta de que muchos comensales se encontraban igual que Ash, incluido el propio Kukui.
Se sintió un tanto confundida.
—Deberías apresurarte a comer, Lillie— le sugirió Ketchum, apuntando al plato de su amiga—. Los fideos se pondrán malos.
—¿E-Eh?... D-Digo, ¡sí, en seguida!— haciendo, su mayor esfuerzo, Lillie dio una pequeña probada al caldo, seguido de eso, tomó con unos palillos (que manejó bastante bien para sorpresa de la rubia) y le dio una probada a los fideos. Estaban muy ricos.
Reunió todo su valor para dar un fuerte sorbo a éstos; el gesto pareció complacer no sólo al cocinero, sino también a Kukui y a Ash. La rubia se apresuró a limpiarse la cara con una servilleta gracias al caldeo que le había caído.
—¡Esa es la actitud!— felicitó Ash, dándole unas palmaditas en la espalda— ¡Otro miso ramen, jefe!— pidió, levantando su tazón.
—¡En seguida!— exclamó el chef.
—¡Para mí otro tonkatsu ramen!— dijo esta vez Kukui, haciendo lo mismo que Ash.
—¡Saliendo!
Lillie veía un tanto sorprendida la fascinación con la que Ash y Kukui comían.
—Les gusta bastante el ramen, ¿no?— preguntó, viéndolos a ambos.
Ketchum asintió energéticamente.
—Hace mucho que no lo como, incluso desde antes de llegar a Alola cuando todavía estaba en Kanto llevaba meses sin comerlo— contó, sonriente— ¡Por esta comida, si tuviera que vivir aquí en Alola, definitivamente elegiría ciudad Malíe!
—Yo vengo de vez en cuando a este restaurante. Cuando viajé por Kanto solía comerlo unas tres veces a la semana. Era un verdadero gusto probar un buen plato de ramen tras un duro entrenamiento— esta vez fue turno de Kukui para hablar.
Lillie miró el plato fijamente y luego volvió a comer.
—Por cierto, Ash, esa sudadera y tu nueva gorra se ven bastante bien— elogió el científico, señalando la prenda mencionada—. Te pegan bastante.
—¿Eso cree?— preguntó el entrenador mientras esperaba su comida. Comenzó a ver su sudadera— Las compré en Hau'oli hace unas semanas porque me gustaron, aunque en realidad se parecen mucho a las que me regaló mi mamá.
—La camiseta negra de debajo le da un mejor toque, ¿sabes? Creo que luce mucho mejor que si hubiera sido blanca— siguió hablando Kukui.
—¡Entonces estoy feliz de haber elegido así mi ropa!— aseguró Ketchum, sonriendo.
Durante el tiempo que duró su sonrisa, Lillie no le despegó la mirada ni un solo momento.
—Por cierto, Lillie también compró nue…
—¡A-AHHH! ¡N-No es necesario decir eso, profesor!— interrumpió la rubia, agitando ambas manos con fuerza.
Ash y Kukui la vieron un tanto confundidos.
Lillie carraspeó.
—Y volviendo a lo anterior, también creo que la ropa te queda bien, Ash— opinó, viéndolo de reojo.
Ketchum abrió la boca, pero en eso, su comida llegó.
Cuando vio su plato, se dio cuenta de que había carne extra. Al voltear a ver al chef, éste simplemente le levantó el pulgar.
Ketchum ni siquiera dudó al hacer lo mismo.
En el ambiente se podía sentir la oración: El oriente es lo máximo.
Para cuando terminaron de comer, dieron las 3 de la tarde.
Gracias a que al parecer, el jefe conocía a Kukui de hace bastante tiempo la cuenta les salió a mitad de precio.
Caminaron un poco por la ciudad hasta que el científico les dio una noticia interesante.
—¿¡Viajará con nosotros?!— preguntó Ash, sorprendido. Lillie y los demás estaban igual.
—Sólo será hasta que lleguen a su siguiente objetivo, el Observatorio de Hokulani en el Monte Hokulani— respondió el profesor— ¿Podrías mostrarle a Ash dónde está eso, Rotom?
—¡A la orden!-Roto— dicho eso, un mapa apareció en su pantalla. Ash y sus Pokémon se acercaron a ver (incluso Lillie, quien no tenía necesidad al ya conocer el camino por los mapas). Los Pocket Monster de la rubia también observaron.
Por el suroeste de la gran Malíe había una carretera que llevaba directamente hacia la llamada Ruta 10. Luego de eso, el mapa cambió, mostrando un sendero de tierra enorme y recto; al norte se encontraba el Monte Hokulani, el lugar de la siguiente prueba.
—Se ve algo cercano, ¿no?— preguntó Ash, viendo detenidamente el mapa.
—En realidad, todo ese sendero toma tres días enteros recorrerlo a pie— respondió Kukui, también viendo el mapa. El azabache lo miró impactado.
—Creo que ahora mis piernas son lo suficientemente resistentes como para aguantarlo— informó Lillie, dando unos pequeños pasos.
—Por cierto, chicos— llamó el profesor— ¿Quieren que vayamos al festival del día de brujas?
Los ojos de Lillie relucieron, mientras que Ash ladeó la cabeza, confundido.
—¿Qué es "el festival del día de brujas"?— preguntó. Había escuchado de ese día en su viaje por Unova, pero jamás de un festival.
—Bueno, como su nombre bien lo dice, es una fiesta enorme en la que toda la ciudad participa. La temática principal es del día de brujas; tú sabes, espantos y todo eso. El distrito comercial de Malíe estará repleto de turistas y locales comiendo y haciendo otras cosas de festivales— le respondió; cuando terminó de hacerlo, Ash se encontraba igual que su amiga.
—Vayamos— le dijo con seriedad a Lillie, quien le asintió con fuerza.
Pikachu, Lycanroc y Peke comenzaron a soltar sonidos de entusiasmo.
Gumshoos sonreía ampliamente igual que Ribombee.
Torracat y Shiron se mantenían serios pero bien atentos a todo.
Y Dartrix evitaba que Comfey lo atacara.
—¡Entonces está decidido!— exclamó Rotom— ¡Siguiente objetivo: Festival del día de brujas!-Roto.
¡El grupo vuelve a las andadas!
De nuevo tres días XD
He estado demasiado entusiasmado, gente. Ya quería llegar a este punto de la historia.
El siguiente capítulo seguirá estando ambientado en ciudad Malíe en su totalidad, pero se abarcarán temas interesantes y necesarios para la trama.
Tengo tres preguntas para ustedes. Me gustaría que las respondieran ya que siento que eso aumenta nuestra dinámica como autor-lectores.
¡Así que ahí van!
1-¿Qué Pokémon creían que Ash iba a atrapar?
2-¿Cuántos de esos ha capturado hasta la fecha? ¿Cuáles son?
3-¿Qué Pokémon creen que se unan al grupo a futuro?
Esas son todas. Tranquilos, no es una votación para ver que Pokémon se une después ni nada, sólo me interesan sus respuestas.
¡Bueno, eso es todo lo que tengo que comentarles por el momento!
¡ULA-ULA INCIA! ¡FICHA DE PERSONAJE!
-Nombre: Mallow Aina.
-Edad: 17 años.
-Estatura: 1.70 metros.
-Lugar de origen: Ciudad Konikoni.
-Sueño: Crear una comida deliciosa para humanos y Pokémon.
-Pokémon insignia: Tsareena.
-Disfruta de: Cocinar. Hacer su trabajo de Capitana. Estar con Lana. Charlar y ver a Ash. Estar con su familia.
-Odia: Sentirse impotente.
-Resumen: La chica que rompió todos los estándares. Mallow Aina, originalmente hija de una simple familia de cocineros logró abrirse paso hasta tomar el puesto de Capitana del tipo Planta, convirtiéndose así en la primera en ser Capitana o Capitán fuera de un linaje de Familias fundadoras. ¡Dulce y determinada por igual, Mallow Aina es la viva definición de esfuerzo! ¡Atención, damas y caballeros, el platillo principal está servido!
