¡Soy veloz! ¡Hola a todos, chicos! Bueno, pues en esta sección no es que tenga mucho por decir, pero al menos puedo jactarme de mi ritmo de subida XD
Cristhian: ¡Es como si hubiera hecho la Prueba de tipo Acero! XD
El trasfondo de Ash con los Rocket se verá en algunos episodios, creo. Espero poder llevarlo de forma creíble, de forma que la gente se vea satisfecha con ello.
¡Ember fuera!
—¿Tienes unas últimas palabras antes de morir?
La tensión en el ambiente era tanta que podías cortarla con un cuchillo y untarla en un pan.
Ash y Guzma, el líder del Team Skull, se veían cara a cara. Con montones de reclutas detrás de ellos y actuando Rotom, Lillie y Kukui como espectadores (por no mencionar a los montones de otras personas).
El Golisopod de Guzma se mantenía firme; listo para atacar apenas se lo ordenaran.
—Discúlpate con ella— repitió Ash.
Lillie tragó saliva al saber que lo que estaba pasando era por ella. Quería hablarle a su amigo, decirle que lo que hacía no era necesario, pero no podía. Su cuerpo no respondía como deseaba.
Una gran sonrisa se formó en el rostro del líder Skull para, acto seguido, crujirse los nudillos. Dio un rápido vistazo a su oponente, centrándose en un lugar en específico. Su ceño se frunció por un instante.
—Bonito vendaje— le dijo, señalando su brazo izquierdo—. Veo que te gustó tanto como para querer que te pongan otro en todo el cuerpo.
Ash no dijo nada y simplemente se llevó una mano a la riñonera, sacando una Ultra Ball.
Kukui reaccionó a eso con rapidez y se acercó al azabache, poniéndole una mano en el hombro.
—Sé que eres lo suficientemente fuerte como para luchar contra Guzma— le murmuró al oído, sin lograr que volteara a verlo—, pero eso sólo será posible si vas con Pikachu. Dartrix no tendrá oportunidad contra su Golisopod; eso te lo garantizo.
Ash pasó la mirada del llamado Guzma a la que sabía, era la evolución de Wimpod, para luego mirar su Pokéball y finalmente a Kukui.
—Tengo una meta aquí, profesor Kukui— dijo de la nada—. Por lo que estos tipos le hicieron a Lillie; por todos los Pokémon y personas que han dañado… Yo quiero destruirlos.
Sorba lo comprendió de inmediato. Esta era una prueba.
Aunque Ash no ganara, sabía que Guzma no podría llegar a hacerle nada grave ya que Kukui estaba ahí para respaldarlo. Era un adelanto de lo que significaba una verdadera batalla contra él a futuro; una en la que serían sólo ellos dos y posiblemente, decenas de reclutas Skull.
En otras palabras; Ash quería medir la diferencia de poder de sus Pokémon actuales con la del líder de la organización.
Kukui asintió y le dio un golpecito en la espalda.
—Ten mucho cuidado. Si la cosa se complica, actuaré— volteó a ver a Guzma con el ceño fruncido—. También le tengo resentimiento.
Pikachu levantó el pulgar por su entrenador y entonces, el profesor se fue a un lado de Lillie y Rotom, quienes lo vieron con sorpresa.
—¡P-Profesor, ¿no hará nada?!-Roto— preguntó la Pokédex.
El científico negó.
—Esto es necesario— contestó sin vacilar, para luego mirar a Lillie—. Quiero que le des una probada al verdadero mundo de los entrenadores.
La rubia volvió a tragar saliva con fuerza y centró su mirada en el combate.
Tras segundos de tensión, el combate por fin comenzó.
—¡Dartrix, yo te elijo!— gritó Ash, arrojando la Pokéball de su lechuza al aire.
Nada más salir, el tipo Planta emprendió el vuelo con gran velocidad y agilidad. El público vio un tanto inquieto la elección de Ash; en cuanto a tipos, estaban parejos, pero lo preocupante era el nivel…
Guzma y Golispod lo siguieron con la mirada.
—¿Es en serio, chico?— preguntó el líder Skull, con aparente decepción—. Esperaba que dieras más reto…
Una mirada desquiciada apareció en el rostro de Guzma.
—¡Pero si tanto quieres morir, entonces aquí voy!— con el índice, señaló a la lechuza— ¡Acua jet!
El tipo Bicho se vio rodeado por agua en un instante y con velocidad, salió disparado.
—¡Doble equipo y Hoja afilada!— ordenó Ash, al ver el despegue del oponente.
Dartrix se quedó bastante sorprendido por la velocidad de Golisopod, pero no dudó en actuar. De su cuerpo, salieron montones de copias que posteriormente comenzaron a arrojar ráfagas de hojas afiladas hacia el rival.
Golispod se veía enorme, pero aun así era rápido. No le tomaba nada de trabajo esquivar los proyectiles, mientras que sin dudarlo, avanzaba.
Cada clon de Dartrix que se topaba, lo destruía al instante, haciendo que el resto de lechuzas se dispersara todavía más en el cielo para evadir al enemigo.
—¡Hidroariete!— ordenó Guzma.
Ash se sorprendió, pero no lo demostró. No conocía ese movimiento.
Repentinamente y mientras esquivaba, Golisopod subió lo suficiente como para quedar todavía más arriba que Dartrix y sus clones. De pronto, el agua que lo rodeaba desapareció y se llevó su gran extremidad derecha a la parte izquierda de su cintura. Ash pensó que lucía como si estuviera desenvainando una katana y, curiosamente, cuando su gran "brazo" se separó de su cintura, tenía en él un gran filo hecho de agua.
—¡Hoja afilada y Picoteo!— este vez fue el turno de Ketchum, quien no se dejó intimidar.
Dartrix obedeció. De las alas de las lechuzas salieron montones de hojas que usaron para cubrir su rastro y lanzarse hacia Golisopod.
Si no sabía a dónde atacar, crearía un punto ciego del cual podrían aprovecharse.
El enemigo se mantuvo en el aire, impasible, viendo fijamente como el ataque se aproximaba y una vez que llegó…
La espada de agua aumentó su tamaño y el tipo Bicho dio un rápido giro de 360 grados que no sólo destruyó todas las hojas, sino que también hizo desaparecer a montones de copias de Dartrix y reveló la posición del original, quien estaba cayendo directo al suelo.
Ash abrió la boca, impactado.
—¿¡Creías que ese era todo el alcance de Hidroariete! ¿¡Qué piensas ahora, forastero?!— Guzma se veía burlón y su mirada lo corroboraba— ¡Acua jet!
De nuevo, Golisopod se vio envuelto en agua y salió disparado contra el tipo Volador.
—¡Dartrix recupérate con Hoja…!
—¡ES MUY TARDE!— gritó el líder Skull con satisfacción.
El bicho chocó contra el ave, golpeando fuertemente su estómago y aumentando la velocidad de caída, para, finalmente, estrellarlo contra el suelo con una brutalidad impresionante.
—¡Da…!— las palabras de Ash tardaron en salir gracias a la cortina de polvo creada por el aterrizaje— ¡DARTRIX!
Cuando la polvareda se disipó, Golisopod estaba de pie, sosteniendo a la lechuza con una de sus garras y sin ningún tipo de resentimiento, la arrojó directo hacia su entrenador.
El ceño de Ash se frunció al ver el estado de su Pokémon.
—¡Guzma, Guzma es el mejor! ¡Guzma, Guzma destruirá! ¡Guzma, Guzma vencerá!— los reclutas Skull cantaban de felicidad al ver la fácil victoria de su líder.
Detrás de todos, estaba la mujer llamada Francine, cruzada de brazos. Muy en el fondo, se sentía mal por ese chiquillo que ahora se estaba llevando una paliza.
Mientras que con los aliados…
Lillie y Rotom no se lo podían creer. Dartrix, uno de los Pokémon más fuertes de Ash, cuya habilidad había mejorado enormemente tras el entrenamiento, ahora estaba completamente derribado… tras sólo dos ataques…
Comfey estaba más que impactado. Su enemigo, su principal blanco a vencer, estaba tendido en el suelo tras un combate menos que emocionante.
Kukui sabía que eso pasaría. Guzma era alguien deplorable, pero su fuerza era simplemente admirable.
—¡Vamos, imbécil!— se mofó el líder de los Skull— ¿¡Es todo lo que tienes por ofrecer?! ¿¡Ese débil pájaro?!
Ash se arrodilló para cargar a Dartrix, ignorando los comentarios del enemigo. Con delicadeza, lo devolvió a su Pokéball.
Aún no era suficiente para comprender el verdadero poder de Guzma, por lo que decidió que debían continuar.
—¡Vamos, Lycanroc!— llamó, lanzando una Lujo Ball.
Nada más salir el lobo, todo el lugar se llenó de murmullos de sorpresa, incluidos los del Team Skull. Kukui también lucía bastante asombrado.
El mismo Guzma había dejado de burlarse para apreciar esa forma de Lycanroc nunca antes vista.
Pero eso sólo duró un poco.
Sin vacilar, Guzma devolvió a Golisopod a su Pokéball, sorprendiendo a todos, sólo para volverlo a enviar de inmediato.
Ash vio con confusión ese gesto, pero Kukui lo entendió. En un combate arbitrado, eso no sería ni por asomo legal; este no era uno de esos.
—¡Roca veloz!
Lillie y otros cuantos (incluido el mismo Kukui), escucharon eso con sorpresa. Sabían que Roca veloz era el movimiento característico de Lycanroc en su forma Diurna, por lo que no esperaban que la forma Crepuscular también fuera capaz de utilizar dicho movimiento.
Lycanroc se vio rodeado por una energía blanquecina y de inmediato, salió disparado contra el oponente.
Guzma no lucía preocupado.
—Escaramuza— ordenó con simpleza.
Otro ataque que Ash no conocía. Al oírlo, estuvo por ordenarle a Lycanroc que cancelara el movimiento y que tomara una distancia segura pero antes de poder hacerlo, Golisopod había desaparecido.
El lobo frenó al ya no ver a su enemigo, sólo para ver como éste aparecía a su costado.
—¡Roca velo…!
El tipo Bicho no dio tiempo de pensar. Un potente golpe conectado directamente a sus costillas tuvo la potencia necesaria como para mandarlo volando hacia el cielo.
Todos vieron la potencia y velocidad del movimiento con absoluta sorpresa.
Ash vio cómo su Pokémon caía al suelo sin poder hacer nada.
—¿¡Puedes pararte, Lycanroc?!— preguntó el entrenador, preocupado.
Con una enorme dificultad, el tipo Roca trató de levantarse. Su respiración estaba completamente alterada y sus patas temblaban, por no mencionar que lucía como si quisiera vomitar.
Tras unos instantes de forcejeo, logró ponerse en pie y luego aulló con fuerza.
Ash sonrió levemente y se preparó para dar su siguiente orden.
Lycanroc se desplomó espontáneamente.
Los ojos de todos se abrieron como platos.
—¿L-Lycanroc perdió tan fácil?...— se preguntó Lillie, viendo como aquel valiente Pokémon que siempre se negaba a caer había mordido el polvo de un solo golpe— El líder del Team Skull es… aterrador…
—Ese golpe hizo más de un 150% de daño— analizó la Pokédex—. Fue un milagro que Lycanroc siquiera se haya puesto de pie tras recibirlo-Roto…
Shiron, Ribombee y Comfey tragaron saliva. Sabían de la fuerza que tenía el lobo.
Ash avanzó lentamente hacia su Pokémon, mientras las risas de Guzma y de sus secuaces le entraban por un oído y le salían por el otro.
—¡Su apariencia me sorprendió un poco pero a la hora de la verdad sólo resulto ser otro patético debilucho!— se mofó el adulto mientras los reclutas lucían alegres.
Ketchum lo miró con seriedad, callando por completo las burlas de Guzma. Por algún motivo, esa mirada…
Finalmente llegó a donde Lycanroc, sólo para verlo derribado, sin energía para continuar. Pikachu frunció el ceño y luego volteó a ver a los enemigos con enojo.
—No, Pikachu…— murmuró Ketchum— Esto es necesario. Ellos deben de comprender que aún no somos lo suficientemente poderosos.
El roedor entendía el punto de su entrenador. Si querían pelear contra el Refulgente, un enemigo como el de ahora no debía ser más que carne de cañón, pero seguía sin poder estar tranquilo.
—Gracias, Lycanroc— le susurró a la Lujo Ball que ahora contenía a su Pokémon y de forma estrepitosa, se giró con una Pokéball en manos— ¡Tu turno, Gumshoos!
Los transeúntes se veían entre ellos. ¿El chico iba a seguir? Su equipo no era malo, pero era evidente que no tenía nada que hacer contra el líder del Team Skull.
La mangosta llegó al campo de batalla, lista para combatir.
Sabía que si él estaba ahí, era porque Dartrix y Lycanroc habían sido derrotados, por lo cual tenía que ser extra cuidadoso.
—Me mostraste a un inicial y a un Pokémon muy raro y ahora vas… ¿con un Gumshoos?— le preguntó Guzma, cruzándose de brazos— Muchos de mis muchachos tienen ese mismo Pokémon y sigue sin parecerme especial en lo absoluto.
Esas palabras lograron alterar notablemente al tipo Normal, quien comenzó a gritar cosas en su idioma.
—¡Gumshoos, tranquilízate!— ordenó Ash al ver el estado de su Pokémon.
La mangosta trató, y aunque sabía que no debía enfadarse, la ira simplemente no desaparecía. Estaba harto de los idiotas que decían que su familia evolutiva era una simple plaga.
—Empiezo yo, niño— dijo Guzma—. Escaramuza.
Ash vio eso con preocupación. Ese movimiento era tan sumamente rápido que debía buscar la forma de contrarrestarlo.
—¡Doble equipo!— indicó Ketchum.
Al igual que con Dartrix, Gumshoos comenzó a clonarse lo suficiente como para que hubiera copias suyas por todo el lugar. Ash volteó a ver al rival, esperando su ataque, pero para sorpresa suya, tardó muchísimo más en llegar.
Golisopod parecía estar cargando el movimiento y cuando finalmente se movió, lo hacía con lentitud y pesadez.
—¿Qué fue lo que pasó?...— se preguntó Ash, asombrado— Antes fue tan rápido que ni siquiera Lycanroc pudo detectarlo… ¿Por qué ahora…? ¿¡Fue por…?!
El azabache espabiló y pensó que era una buena oportunidad.
—¡Gumshoos, Superdiente!
Todas las mangostas abrieron el hocico, viendo el tamaño de sus colmillos aumentado gracias al movimiento y sin dudarlo, comenzaron a correr en contra del rival.
Ash frunció el ceño. Tenía una contramedida arriesgada contra el llamado "Hidroariete" que tenía un 50% de probabilidades de salir bien.
Una vez que Golisopod se vio completamente rodeado por el enemigo, impactó su gran brazo izquierdo contra el suelo, levantando así rocas y alterando el terreno. Los Gumshoos vieron su ritmo disminuido.
—Hidroariete— ordenó ahora Guzma.
El movimiento se repitió y la espada de agua fue desenvainada; gracias a las rocas, nadie podía ver por donde atacaría el enemigo.
—¡Rueda y salta!
Si, el plan de Ash era hacer que la mitad de los Gumshoos esquivaran el movimiento al posicionarse por debajo de él, mientras que la otra mitad simplemente debía dar un salto como si se tratara de una cuerda.
A partir de ahí, Golisopod sólo tenía dos opciones:
1-Elevaba su espada.
2-La hacía bajar.
Cualquiera de las dos tenía un 50% de probabilidades de golpear al verdadero Gumshoos, el cual ni siquiera Ash sabía dónde estaba.
Hidroariete comenzó a girar con fuerza, destruyendo rocas a su paso y fue en ese momento que se elevó lo suficiente como para impactar contra los Gumshoos que habían saltado.
Todos sabían lo que había pasado cuando las réplicas de Gumshoos desaparecieron de golpe. La potencia de Hidroariete había sido suficiente como para mandar a la mangosta original a volar directo hacia el lago y lo habría hecho de no ser porque Ash lo devolvió a su Pokéball en pleno vuelo.
Ash frunció el ceño al ver la cápsula de su Pokémon. La probabilidad por lo general había estado de su lado, pero era ingenuo creer que siempre sería así.
Guzma suspiró y luego se pasó una mano por el cabello.
—Era obvio que terminaría así— dijo, con total seguridad—. Un simple Gumshoos no podría derribar a Golisopod.
Ash respiró con fuerza. Guzma era bueno provocándolo, pero no podía permitirse perder el control.
Esta batalla era una prueba y cuando llegara el turno de pelear de Pikachu… se tragaría sus palabras.
—¡Vamos, Torracat!— de la Pokéball salió el gato fuego, quien de inmediato adquirió una posición defensiva.
Los ojos de Guzma y Golisopod se abrieron por la sorpresa. Fue un destello, un leve recuerdo del pasado. Ash adquirió la forma de un adolescente moreno que también combatía con un Torracat. El líder Skull frunció el ceño; ya sabía porque la mirada de Ash lo molestaba tanto.
Kukui también recordó. Este enfrentamiento era algo malo…
Torracat, por otra parte, podía saber con sólo mirar a Golisopod que era endemoniadamente fuerte.
—Un tipo Fuego… ¿Estás desesperado, verdad?— preguntó Guzma, sonriendo de forma aún más burlona y dejando de lado el gesto que tenía antes— ¡Acua jet!
—¡Doble patada!
La velocidad de Golisopod gracias a Acua jet era increíble, por lo que el gato tuvo que actuar de la forma más rápida posible.
Dio un pequeño salto y con fuerza, comenzó a patear el terreno, logrando así levantar el suficiente polvo como para dificultar la visión y la roca necesaria como para hacer de un pequeño escudo que ralentizara aunque fuese un poco a Golisopod.
Antes de que nadie se diera cuenta, Torracat se había subido a la espalda del tipo Bicho. El agua le ardía por la presión, pero lo aguantó.
Guzma ahora lucía un poco más sorprendido. Ese Pokémon tenía un instinto de pelea nato por lo que pudo ver. El público e incluso los Skull lucían igual.
Era el primer Pokémon de Ash que no había caído nada más atacar el enemigo.
—¡Corpulencia y Doble patada otra vez!
Sosteniéndose con las patas delanteras, Torracat comenzó a patear la coraza de Golisopod con las traseras fuertemente mientras sus músculos se tensaban. Aunque podría no estar haciéndole daño, el impacto era suficiente como para moverlo levemente y desviarlo de su trayectoria.
Golisopod dejó de utilizar Acua jet para tratar de quitarse al tipo Fuego de encima.
—¡Chupavidas!— ordenó, viendo que tenían la oportunidad de hacer algo de daño y de paso, recuperar levemente la condición de Torracat.
El gato tuvo que bajar hasta la cintura del bicho para poder acceder a una zona sin armadura y apenas lo hizo, clavó sus colmillos.
El oponente no lucía en lo más mínimo alterado.
—¡Y ahora Colmillo fuego!
De repente, las fauces de Torracat se prendieron en llamas, haciendo que Golisopod hiciera un leve gesto de dolor.
—¡Quítatelo de encima de una buena vez!— ordenó Guzma, comenzando a mostrar enojo.
Su Pokémon asintió y se volvió a ver envuelto en agua.
El tipo Bicho despegó y comenzó a arrastrar su cintura por todas partes. El agua, el suelo e incluso árboles; nada se quedaba fuera; el público y los reclutas Skull tuvieron que agacharse al pasar volando él por arriba. Todo era con la intención de que Torracat, quien se mantenía firme y reacio a soltarse, se cayera de una vez por todas.
No fue sólo hasta que Golisopod subió tan alto como cuando peleó con Dartrix y se dejó caer de espaldas, que todos sintieron el verdadero peligro.
Ash frunció el ceño al saber que su única ventaja se había ido.
—¡Ve a su cabeza!— ordenó. Si hacía que se soltara, estaría dejándolo en el aire, vendido para que Golisopod lo atacara con Acua jet.
Torracat escaló al lugar indicado pero fue en ese momento que el tipo Bicho apuntó el cráneo al suelo y se rodeó de agua, atrapando al gato en el ataque.
Pero no se dejarían vencer tan fácil.
El gato usó ambas patas traseras para impulsarse levemente contra los hombros del rival y para cuando Golisopod chocó contra el suelo, él logró saltar y llegar a salvo a tierra.
Lentamente, la gente comenzó a ver una ligera esperanza. Torracat era mucho más débil que Golisopod, pero era increíblemente escurridizo e incluso más rápido. Si mantenía ese ritmo, podría llegar a un buen resultado.
Lillie había comenzado a sonreír. La tenacidad de Ash y sus Pokémon volvía a mostrarse; sólo necesitaban acostumbrarse al enemigo.
Una polvareda se levantó y para cuando se disipó, Golisopod ya estaba cargando contra Torracat.
—¡Vamos con Doble patada!
El gato sin dudarlo comenzó a correr hacia el enemigo.
—Hidroariete.
La katana de agua volvió a aparecer y amenazaba con golpear a Torracat. Ese ataque era el principal rival a vencer.
Un tajo certero por parte de Golisopod llegó; cuando estaba por impactar contra el tipo Fuego, éste uso sus patas para impulsarse en la tierra y lograr pasar por arriba de la espada, sin darle tiempo al samurái de levantarla.
Para sorpresa de Guzma, ahora Torracat estaba lo suficientemente cerca como para que su Pokémon no pudiera utilizar Hidroariete.
—¡Doble patada otra vez!
Golisopod simplemente pudo poner sus brazos frente a su cuerpo, los cuales recibieron el impacto del movimiento sin siquiera inmutarse.
—¡Escaramuza!— Guzma a cada segundo lucía más y más molesto.
La imagen de ese joven moreno cada vez se hacía más fuerte.
Golisopod tardó en atacar y gracias a ello, recibió muchos más golpes de Doble patada. De un movimiento brusco, mandó a volar a Torracat, quien aterrizó al dar una pirueta hacia atrás.
—¡Acua jet!
El tipo Agua volvió a despegar y el gato lo esperaba.
—¡Salta!— indicó Ash, tratando de repetir la estrategia.
Fue una sorpresa ver como Torracat ahora estaba en pleno vuelo, mientras que Golisopod había detenido su movimiento.
Lentamente, el tipo Fuego caía hacia el enemigo sin poder cambiar su trayectoria; Golisopod abrió los brazos para recibirlo nada más caer.
—¡Tu apestoso gato me ha hecho enfadar!— informó Guzma, sonriendo satisfecho al ver que estaba por lograr su objetivo— ¡Haré que lloren de la desesperación!
Ash frunció el ceño y apretó los dientes.
—¡Corpulencia y Doble patada!
Aprovechando el tiempo que tenían antes del aterrizaje, Torracat subió su ataque físico una vez más.
Para cuando finalmente cayó, comenzó a patear con todas sus fuerzas, esperando poder impulsarse con los dos inmensos escudos que el enemigo tenía por brazos.
Pero no pasó.
En ningún momento Golisopod se cubrió, sino que al contrario, permitió que Torracat lo atacara y cuando éste lo hizo, lo atrapó en un abrazo.
Ash abrió con fuerza los ojos al ver eso. Las seis extremidades superiores del tipo Bicho apretaban fuertemente a su Pokémon.
—¡Chupavidas!— ordenó.
Torracat, quien tenía frente a él del abdomen del rival, no dudó en morderlo con fuerza para tratar de recuperar vitalidad y de hacer daño.
—¿¡Crees que eso es un Chupavidas?! ¡Yo te demostraré lo que es uno de verdad!— Guzma adquirió una gran sonrisa en la cara— ¡Chupavidas!
Todas las ocho garras de Golisopod brillaron en color verde y se clavaron en Torracat, quien soltó un fuerte grito de dolor.
La sonrisa en la cara de Lillie se borró por completo y por pura inercia, se cubrió los ojos.
Los puños de Ash se apretaron.
—¡Doble patada y Colmillo ígneo!
Torracat trató de recuperar la compostura y con sus patas, comenzó a golpear fuertemente la cintura del enemigo, mientras que encajaba sus colmillos una vez más.
Era una batalla de desgaste y rápidamente, el gato empezó a perderla.
Cada vez sus golpes eran más débiles y el fuego en sus fauces se iba debilitando. No fue hasta que las patas de Torracat dejaron de moverse y quedaron colgando cual muñeco de trapo que todos supieron que el combate había terminado.
Golisopod soltó a Torracat y antes de que éste pudiera caer, lo mandó a volar de un manotazo hacia donde estaban Lillie, Kukui y Rotom.
La rubia sólo sintió la fuerte brisa creada por el vuelo del Pokémon de su amigo y lo siguiente que vio fue como Ash corría hacia el lago y se arrojaba a él.
Los Skull celebraban, mientras que los civiles despreciaban la crueldad de Guzma, quien reía a carcajadas.
—¡Vamos, vamos, vamos!— incitó, mientras que se mofaba de Ash con las manos— ¿¡Es todo lo que tienes por ofrecerme?!
Los amigos de Ash voltearon a ver a la dirección en la que éste había ido, sólo para verlo salir del agua totalmente empapado con Torracat en brazos. Pikachu había esperado en tierra, al igual que su riñonera.
La gorra de Ketchum tapaba su mirada.
—Eres increíble, Torracat— le murmuró a su Pokémon—. Diste una pelea genial… Estoy seguro de que Stoutland y Gumshoos están orgullosos de ti.
La Pokéball absorbió al tipo Fuego.
Guzma y los del Team Skull estallaron en carcajadas al ver el estado de Ash.
Ketchum no hizo ni el más mínimo sonido y comenzó a avanzar, dispuesto a seguir con la pelea, pero en eso…
Lillie sujetó con fuerza su brazo izquierdo, impidiendo su avance.
—No hagas esto por mi…— susurró, haciendo que volteara a verla— Esto no es necesario, Ash…
Tras unos segundos de silencio, el azabache se soltó del agarre de su amiga con delicadeza.
—Tranquila— le dijo, comenzando a sonreír—. Todo saldrá bien.
La boca de la rubia se frunció.
—No voy a perdonarte si pierdes…— dijo en un murmuro, ante el cual Ash negó.
—No lo haré— colocó su riñonera en las manos de Lillie, no sin antes sacar una última Pokéball—. Te los encargo otra vez.
Y sin más, volvió a su posición, dejando tras de sí un camino de agua.
Pikachu saltó a su hombro.
Guzma dejó de reírse un momento para ver a Ash.
—¿Te queda algún otro debilucho o irás con ese ratón? Porque tengo unas ganas enormes de darle una paliza— informó, señalando la marca de quemadura que había dejado el Rayo del tipo Eléctrico.
Rotom y Lillie pensaron en el penúltimo Pokémon de Ash. Si recordaban bien, había sido un cambio de Peke por…
—¡Vamos con todo, Wimpod!— exclamó Ketchum, sacando a su propio tipo Bicho.
Nada más salir, Wimpod comenzó a ver hacia todas direcciones y finalmente, miró al frente, topándose con el mastodonte que tenía por oponente. Un gran grito salió de él.
Todo el mundo se veía sorprendido. Era una batalla entre evolución y pre-evolución.
Guzma era el que más. Ahora Ash ya no era un joven moreno; ahora era un chico de pelo negro que lucía feliz de poder combatir junto a su pequeño Wimpod. Negó con la cabeza rápidamente, espabilando.
—No sé qué pretendes hacer con ese enano, pero déjame decirte que no lograrás nada— Guzma regresó a Golisopod a su Pokéball para acto seguido volver a sacarlo— ¡Acabaremos contigo en un instante!
Ash sabía que era lo que Guzma estaba por hacer y actuó de inmediato.
—¡Escaramuza!/¡Tóxico!
Con gran velocidad, Golisopod había desaparecido, mientras Wimpod comenzó a crear una burbuja de veneno que dejó flotando encima de él.
El samurái apareció de golpe frente al pequeño bicho, quien se alteró bastante al verlo, haciendo que por pura inercia lanzara un Escaldar hacia él.
Golisopod se cubrió con sus grandes extremidades, haciendo que el chorro de agua rebotara e impactara directamente contra la burbuja de veneno y para cuando el gran tipo Agua se descubrió, Tóxico estalló, dándole de lleno en la cara.
Guzma lucía tremendamente sorprendido al igual que el resto de las personas; un estado alterado era una gran ventaja en combate y más si éste era el envenenamiento.
Golisopod por su parte, trataba de quitarse el veneno de la cara utilizando sus garras, cosa que no conseguía. Unas burbujas moradas salieron de su cuerpo.
—¡Escaldar, Wimpod!
El pequeño no dudó y disparó su potente chorro de agua contra el abdomen del oponente, haciéndolo retroceder por la temperatura de éste.
—¡Acua jet!— ordenó Guzma, quien ya no poseía ese aire de superioridad.
El tipo Agua se vio cubierto de líquido, el cual lentamente fue removiéndole el veneno de la cara. Comenzó a moverse en el aire, con la intención de que su pre-evolución no pudiera atacarlo hasta poder ver bien.
Todos veían como Golisopod prácticamente volaba sin rumbo fijo, pero de pronto, lo adquirió. Comenzó a cargar contra Wimpod, quien vio esto con sumo terror.
—¡Estoicismo!— ordenó el entrenador de Paleta.
Una bola de energía verde se formó en el miedoso bicho, quien comenzó a hacerla cada vez más y más grande.
Golisopod estaba a nada de impactar, pero justo en ese momento unos pequeños destellos morados lo rodearon, indicando que el veneno estaba haciendo efecto; por esto, el gran bicho cayó al suelo, comenzando a rodar al haber perdido velocidad de forma tan abrupta.
La cara de Golisopod quedó justo frente a la boca de Wimpod, quien disparó de inmediato y luego salió corriendo.
Guzma estaba boquiabierto.
—¡Arriba, Golisopod!— ordenó— ¿¡Vas a dejar que esa basura te derrote?!
Con un poco de dificultad, el Pokémon de Guzma se levantó. El veneno en su sistema era doloroso.
—¡Escaldar, Estoicismo, Escaldar…!— comenzó a ordenar Ash al ver como era su oportunidad de atacar.
Wimpod dudó un poco al principio, pero al ver que se encontraba a una distancia un poco más segura, comenzó a disparar.
Alternaba entre el chorro de agua y la bola de energía, las cuales hacían que Golisopod se desconcentrara.
Para cuando el Pokémon finalmente se levantó, Wimpod ya había atacado más de doce veces.
El público aplaudía al ver como ese pequeñín a primera vista incapaz de hacer nada, daba una increíble guerra.
Por otro lado, Lillie y Rotom eran conscientes de la gran suerte que Wimpod siempre poseía.
El pequeño insecto, aún con todo, seguía luciendo sumamente desconfiado.
Guzma tenía el ceño fruncido al ver el estado de su Pokémon.
—¡Hidroariete!— ordenó.
Golisopod, volvió a desenvainar su espada de agua y comenzó a correr hacia un aterrado Wimpod.
—¡Corre tan rápido como puedas! ¡Ve al lago!— indicó Ash.
El pequeño ni dudó. Le estaban diciendo que hiciera lo que mejor sabía: Huir.
Golisopod era más veloz que Wimpod, pero aún con eso, el segundo logró llegar al agua antes.
Ya en el lago, Golisopod no podía ver al enemigo, quien se movía realmente rápido.
—¿¡Por qué estás dudando?! ¡Corta el agua!— Guzma veía como de a poco, la vitalidad se iba de su Pokémon. Necesitaba quitarse el envenenamiento pronto.
Golisopod asintió y con su Hidroariete dio un rápido tajo al agua que prácticamente la dividió en dos. El público vio impactado como algo salía volando del agua, siendo ese algo, Wimpod.
Tras unos segundos, el pequeño cayó en el suelo de forma estrepitosa, pero logró ponerse de pie, temblando completamente.
—El ataque no le dio a él, fue el choque el que lo mandó a volar…— analizó Lillie.
De un segundo a otro, Wimpod se vio rodeado por un aura roja y fue absorbido por su Pokéball.
Ash vio eso con sorpresa pero de inmediato supo que se trataba de la habilidad de su Pokémon: Huida.
Rotom estaba sorprendido. El impacto había sido más que suficiente como para dejar realmente herido a Wimpod.
Ribombee suspiró. Su aprendiz lo había hecho bien.
—¡Jefe!— escuchó Ash que gritaron a sus espaldas y para cuando se dio cuenta, una baya Meloc había aterrizado en manos de Guzma.
Todos voltearon a ver al dueño de la voz, topándose con un recluta Skull (en específico, el que había chocado contra Ash en el Monte Hokulani), quien sonreía satisfecho.
—Bien hecho— felicitó el líder Skull, arrojándole la baya a su Pokémon, quien no dudó en comerla.
El veneno se había ido, pero ya no importaba.
Porque era el turno de Pikachu.
—Terminemos con esto de una buena vez— le murmuró a su inicial, quien asintió con una gran sonrisa en el rostro.
Guzma lucía divertido.
—¡Finalmente es su turno!— dijo, satisfecho— ¡Será peor que lo que le hice a tu Torracat, así que prepárate!
Lillie y Rotom dieron un suspiro de alivio al ver que por fin todo acabaría. Kukui también sonrió, sabiendo que el mayor error de Guzma había sido subestimar a Ash.
—¡Acua jet!
—¡Ataque rápido!
Golisopod, ahora libre del veneno, podía moverse con mucha más facilidad. De inmediato, salió disparado hacia un objetivo que ya no estaba.
Pikachu había desaparecido y antes de que se diera cuenta, un golpe por la izquierda lo hizo perder la trayectoria.
Guzma estaba más que impactado. No era posible que ese roedor fuera tan rápido.
Pero sí que lo era.
Golisopod dejó de utilizar Acua jet para comenzar a utilizar Hidroariete por orden de su entrenador. Esperaba el momento en el que Pikachu apareciera para darle un buen golpe.
Lo siguiente que sintió fue un impacto en la parte trasera de la cabeza, por lo que se giró rápidamente, sólo para sentir como lo golpeaban en el abdomen.
Guzma y el Team Skull (incluida Francine, quien se había mantenido al margen todo el tiempo) lucían seriamente sorprendidos.
—¡Haz girar tu ataque!— indicó el entrenador del tipo Bicho.
Golisopod así lo hizo.
Comenzó a girar sobre su propio eje con velocidad pero tuvo que parar de inmediato al sentir un golpe en su pierna derecha que hizo que se arrodillara.
Pikachu estaba ahí, a unos cuantos metros de él, con su cola brillando en un tono metálico.
—¡Vamos, Pikachu!— exclamó Ash, señalando al enemigo— ¡RAYO!
La electricidad comenzó a cargarse en el cuerpo del ratón, quien tras unos instantes, la arrojó hacia su enemigo.
Golisopod veía como el ataque iba hacia él y en un instante, fue rodeado por un aura roja y desapareció. En su lugar, salió un Masquerain, quien antes de darse cuenta, ya estaba tirado en el suelo, completamente chamuscado.
Todos vieron con la boca abierta el verdadero poder de Ash y su Pikachu, quienes derrotaron a uno de los Pokémon del líder del Team Skull sin el más mínimo problema.
Guzma tenía los ojos abiertos como platos y de inmediato devolvió a su Pokémon a su cápsula.
Sus dientes comenzaron a rechinar y se llevó las manos a la cabeza.
—¿¡QUÉ ESTÁS HACIENDO, GUZMA?! ¡SE SUPONÍA QUE DERROTARÍAS A ESTE PEDAZO DE BASURA EN UN DOS POR TRES! ¿¡QUÉ HACES PERDIENDO UN POKÉMON?!— comenzó a gritar con fuerza, despeinándose el cabello con fuerza.
El público veía la escena que estaba montando Guzma, la cual fue interrumpida por Ash.
—¡Saca a Golisopod!— ordenó, haciendo que el líder Skull volteara a verlo— ¡No hemos terminado esto!
Una vena se marcó en la frente del adulto, quien estaba matando a Ash con la mirada.
—¡Te arrepentirás!— aseguró, arrojando la Pokéball de su tipo Bicho— ¡ESCARAMUZA!
El samurái reapareció y desapareció, utilizando su movimiento.
—¡Destello!— indicó Ash.
Pikachu tenía la mirada perdida y antes de que el siquiera pudiera pensar, su cuerpo ya se había movido. Con agilidad, esquivó el movimiento de Golisopod al saltar y girar sobre sí mismo. Su cuerpo se vio rodeado de luz, la cual se esparció por todo el lugar, cegando al enemigo.
—¡Cola de hierro!
De un salto, Pikachu llegó hasta la cabeza de Golisopod y sin dudarlo, la golpeó, haciendo que se estrellara con fuerza contra el suelo.
El tipo Bicho, aún aturdido, intentó levantarse, pero otro Cola de hierro lo volvió a tirar al suelo.
Pikachu retrocedió hasta donde estaba Ash.
Guzma no podía creérselo. Ahora sabía que ese Pikachu era un poco más fuerte que su Golisopod, pero lo que le daba semejante ventaja ante él, era ni más ni menos que la velocidad.
Su Pokémon no podía tocarlo.
—He querido probar este movimiento en una batalla desde hace días— Ash mostró su Pulsera Z; nada más verla, Guzma sintió como su sangre hervía. En el accesorio estaba el Metalostal Z— ¡Y lo usaré contra ti!
Los nudillos del entrenador comenzaron a chocar, al igual que los de su Pokémon, para luego apuntar con ambos brazos hacia el frente. La energía del Poder Z apareció en la pulsera de Ash, la cual luego se pasó hacia Pikachu.
—¡NO TE ATREVAS A USAR ESA MIERDA EN MI PRESENCIA!— ordenó Guzma; su rostro estaba levemente enrojecido por la ira— ¡GOLISOPOD, HIDROARIETE!
—¡HÉLICE TREPANADORA!
La katana de agua fue desenfundada, mientras que Pikachu dio un salto en el aire con su cola envuelta por un brillo metálico para acto seguido, comenzar a girar con rapidez, creando así un gran taladro.
Ambos contrincantes corrieron a atacarse y fue justo en ese momento que chocaron. Hidroariete contra el movimiento Z de tipo Acero, Hélice trepanadora.
Era ahí que el verdadero poderío físico de Golisopod podía mostrarse ya que estaba resistiendo el ataque de Pikachu.
El forcejeo comenzó a desprender una gran cantidad de viento que se esparció hacia todas direcciones.
—¡VAMOS, PIKACHU!
—¡NI SE TE OCURRA PERDER, GOLISOPOD!
El tipo Bicho comenzó a avanzar lentamente para temor de todos y satisfacción de Guzma, quien sonrió levemente.
Pero no duró mucho.
De un momento a otro, Pikachu comenzó a ganar terreno, haciéndolo retroceder considerablemente.
La sonrisa de Guzma pasó ahora a Lillie, sus Pokémon, Rotom y Kukui.
Estaba hecho.
Hidroariete se deshizo y Hélice trepanadora impactó directamente contra el pecho de Golisopod, quien comenzó a moverse violentamente por el impacto y las sacudidas de ese gran taladro.
Tras unos segundos en los que el tipo Bicho era arrastrado por el Movimiento Z, finalmente fue mandado a volar, mientras que Pikachu aterrizó entre jadeos.
Lo había arrojado tan lejos que había pasado más allá de la entrada al Parque de Malíe, haciendo que las personas que se habían reunido ahí para ver el combate tuvieran que escapar para no ser golpeadas por el Pokémon.
Guzma vio cómo su Golisopod había caído totalmente derrotado.
Con gran rabia, volteó a ver a Ash.
—Discúlpate con Lillie— dijo Ketchum manteniéndose serio.
Los puños del líder Skull se apretaron con fuerza y comenzó a caminar hacia Ketchum pero a mitad de camino, Kukui apareció.
—Será mejor que des media vuelta y te vayas— le dijo, sosteniéndole la mirada—, porque si no lo haces, el siguiente contra el que pelearás seré yo.
Guzma chirrió los dientes y le dio un empujón a Kukui para acto seguido, hacer lo que se le indicó.
—¡NOS VAMOS!— le gritó a sus secuaces, quienes seguían anonadados— Destruiré tu proyectito de la Liga Pokémon… Ya lo verás…
Kukui lo miró fijamente, sin dejarse intimidar por la amenaza.
Francine se le quedó viendo a Ash con sudor en el rostro.
—Ese chico…
Al ver que su líder ya lo había rebasado, comenzó a caminar detrás de él, seguida por los demás reclutas.
—¡No creas que te saldrás con la tuya, pedazo de mierda!
—¡El jefe se vengará de ti, escoria!
—¡Ya lo verás, estúpido foraste…!
—¡Ya cállense!— ordenó Francine, obteniendo obediencia inmediata.
Ash y todos sus amigos vieron como Guzma se alejaba poco a poco, pero en eso, cinco rayos de luz se hicieron presentes.
Dartrix, Lycanroc, Gumshoos, Torracat e incluso el mismo Wimpod salieron de sus Pokéballs. Todos se veían cansados, unos mucho más que otros.
—¡PRRRRRRRRR!
—¡AUUUUUUUUUUU!
—¡SHOOOOOOOOOOOS!
—¡MIAAAAAAAAAAAAAAAAAU!
El fuerte grito de esos cuatro Pokémon hizo que Guzma volteara hacia atrás, sólo para ver como aquellos a los que había derrotado lo observaban con una intensa mirada.
Wimpod no había hecho ningún sonido, pero el hecho de que estuviera afuera, sin temblar en lo más mínimo, era una seña de su determinación.
No olvidarían la paliza que Golisopod les había dado.
Guzma los observó por unos instantes más y luego se giró hacia el frente, para regresar a su tipo Bicho a su Malla Ball.
Una vez que desapareció de la vista de todos, los Pokémon de Ash se desplomaron y el público estalló en aplausos para el chico. Pikachu se acercó a sus camaradas.
—¡No debieron haber salido!— dijo Ketchum, arrodillándose para estar a la altura de sus Pokémon, quienes estaban con la respiración bastante agitada. Todos ellos lo vieron y sonrieron. El gesto se le pegó al entrenador— Arceus… Son tan imprudentes…
—Justo como el dueño-Roto.
—Siempre haces este tipo de locuras…— murmuró Lillie, abriendo su bolso mientras sacaba unos Restaura Todo.
Ash no respondió, pero no dejó de sonreír.
Mientras Lillie cuidaba de sus Pokémon, montones de gentes le dieron palmadas de felicitaciones en la espalda al tiempo que se retiraban.
Kukui también le dio unas cuantas al chico.
—Siempre me sorprende de lo que están hechos tú y tus Pokémon— admitió, viendo como todos ellos lentamente se veían un poco mejor.
—Sólo derrotamos a Golisopod gracias a la colaboración de todos— aseguró Ash—. Dartrix fue el que nos dio una idea de cuánto era el rango de ataque de Hidroariete; gracias a Lycanroc y a Gumshoos supe sobre la desventaja de Escaramuza; Torracat hizo un increíble trabajo desgastándolo y Wimpod logró envenenarlo y utilizar la estrategia que teníamos contra Escaramuza.
Los Pokémon sonrieron al escuchar eso. Era bueno saber que habían servido para algo.
—Supongo que debió ser realmente difícil pelear contra un oponente que tenía dos movimientos que jamás habías visto— supuso la Pokédex—. Pero al parecer, tú mismo descubriste que Escaramuza sólo tiene prioridad en el primer turno en el que el Pokémon hace aparición-Roto.
Ash asintió.
—Fue el gesto de devolverlo a su Pokéball el que te lo dijo, ¿verdad?— preguntó Lillie.
—Sí. Utilizar un ataque expansivo fue lo que nos permitió contrarrestarlo.
Kukui rio.
—Y me alegra ver que el regalo que te hice en el Motel Slaking fue de utilidad— dijo, provocándoles un escalofrío a todos menos a Wimpod, Torracat y los Pokémon de Lillie.
—S-Sí… Corpulencia es un muy buen movimiento…— respondió el chico, riendo de forma nerviosa. Un bombillo se encendió en la cabeza de Ketchum— Por cierto, profesor, Lario nos dijo que le entregáramos… Lo tienes tú, ¿verdad?— preguntó, volteando a ver a Lillie, quien asintió.
—Tome— dijo, sacando una máscara de su bolso, sin dejar de atender a los Pokémon de Ash.
Los ojos de Kukui brillaron con intensidad.
—¡NO PUEDE SER!— exclamó, tomando la máscara entre sus manos— ¡Creí que la había perdid…!— de golpe, se calló, volteando a ver a su protegido, quien lo veía con una sonrisa.
—Sí que es fan de Royale, ¿no?— preguntó.
Kukui asintió con fuerza.
—B-Bueno, pero claro que lo soy…— respondió, riendo de forma nerviosa. De forma disimulada, vio a Lillie y Rotom, quienes suspiraron. Mentalmente les agradeció.
Gumshoos sintió bastante desagrado al ver esa máscara.
Por otra parte, Comfey había comenzado a gritarle a Dartrix bastantes cosas en su idioma, ante lo cual la lechuza simplemente escuchaba. No estaba en forma como para ponerse a discutir con él.
Todos se sintieron más relajados y hablaban de forma tranquila, pero Lillie no decía ni una palabra, en su lugar, veía a Ash de reojo cada cierto tiempo, con un marcado sonrojo y una pequeña sonrisa en la cara.
Los únicos que se percataron de eso fueron Kukui, Rotom y Ribombee.
Centro Pokémon de Malíe. 3:30 p.m.
—Tendrán que descansar todo el día de mañana…— murmuró Ash, cruzado de brazos.
—Bueno, era algo obvio. Golisopod era muy fuerte— le respondió Lillie, sonriéndole.
Estamos en la sala de estar del establecimiento de salud. La ropa de Ash ahora estaba totalmente seca (aunque tuvo que usar la anterior durante un rato). Kukui, Rotom, Ash, Pikachu y Lillie estaban sentados en un sofá, quedando la rubia entre el investigador y el entrenador.
—¡Está a punto de comenzar, guarden silencio!-Roto— ordenó la Pokédex, sin apartar la mirada del gran televisor que había frente a ellos.
Rubia y azabache obedecieron.
—Hoy, en lo más ardiente de la semana…— comenzó a decir la presentadora. A su lado apareció un recuadro donde podía verse al profesor Kukui en un escenario— Hace dos días, el profesor Kukui, la eminencia Pokémon de Alola dio una conferencia de prensa impactante que dejó a todos con la boca abierta, ya que tanto él como los tres Kahunas actuales dieron una increíble noticia… ¡La Liga Pokémon llega a Alola!
Montones de ovaciones y aplausos se escucharon en el Centro Pokémon, ya que el investigador como los adolescentes, estaban rodeados de entrenadores y otras personas.
Sorba agradeció con un leve sonrojo en la cara.
Ash recordaba que Rotom les había mencionado algo sobre esa conferencia pero por estar viajando no lo habían podido ver. Estaba deseoso de ver cómo había dado la noticia el profesor.
—Y ahora, los dejamos con una repetición del evento— el recuadro en el que estaba Kukui abarcó toda la pantalla, y la grabación empezó a rodar.
El científico se veía en medio de un gran escenario, detrás de él había una gran cortina con el logo de una Pokéball rodeada por palmeras y cuatro listones (cada uno representando los colores de cada isla) por debajo. En letras grandes decía: ALOLA. A un lado, había una mesa vacía con cuatro asientos y cuatro micrófonos.
Montones de destellos productos de las cámaras se veían, pero aún con eso, Kukui no lucía alterado en lo absoluto. Dio unos golpecitos al micrófono.
—¿Se escucha todo bien? Bueno, supongo que sí— dijo, llevándose el brazo derecho a la cintura—. Este… No estoy muy acostumbrado a las cámaras, ¿saben?— dijo, provocando risas entre el público. Lillie y Rotom pensaron que eso era mentira mientras volteaban a ver al Kukui de carne y hueso— En fin… Hemos decidido traer la Liga Pokémon a Alola.
La espontaneidad con la que lo dijo hizo que a los reporteros les costara unos instantes lanzarse a preguntar cosas; incluso Ash y su grupo lucían asombrados por lo rápido que había dado la noticia.
—Uno por uno, por favor— pidió, comenzando a pasar el dedo entre los reporteros para seleccionar una pregunta—. ¡Usted!— dijo, señalando a un hombre trajeado y de pelo marrón.
—La Liga Pokémon es un evento muy popular en las otras regiones, pero debemos considerar que ellas si cuentan con Gimnasios Pokémon que son las que demuestran que un entrenador tiene la habilidad necesaria para entrar a ella. ¿Cuál será la prueba que tendrá que superar un entrenador de Alola para demostrar su valía? ¿El Recorrido Insular?— interrogó.
Kukui negó con la cabeza.
—El Recorrido Insular es una tradición maravillosa de nuestra amada Alola, pero no muchos han logrado superarlo, además de que limitaría la entrada a muchos forasteros, cosa totalmente opuesta a lo que quiere representar esta Liga— contestó, comenzando a sonreír—. La Liga Pokémon de Alola estará abierta para todo público pero sólo los mejores llegarán a la etapa del torneo.
Montones de otros reporteros salieron a preguntar aún más.
Kukui seleccionó a otro.
—¿Llegar al torneo? ¿A qué se refiere exactamente?
—La Liga Pokémon como tal se divide en dos partes. La primera, que se apega a la tradición de Alola, siendo ésta un Battle Royale donde todos los participantes se enfrentarán en un enorme coliseo…— las cortinas detrás de él se abrieron, haciendo visible el Monte Lanakila—¡En la cúspide de Alola! ¡En el Monte Lanakila!— los reporteros estallaron en preguntas— Ah, esperen, todavía no termino. Bueno… Como iba diciendo, el Battle Royale se hará para seleccionar a los 16 mejores participantes, los cuales pasaran a formar parte de un formato de torneo donde el mejor irá avanzando entre rondas para finalmente proclamarse como primer Campeón de Alola.
Ash lucía bastante interesado por eso ¿Tendría que luchar de nuevo en un Battle Royale? ¡Estaba que moría de la emoción!
—¡Profesor, ¿usted es consciente del significado que tiene el Monte Lanakila no sólo para la gente de Alola sino que también para los Tapus, cierto?!— interrogó otro reportero.
Kukui asintió.
—Por supuesto que lo sé. La cima del Monte Lanakila por cientos de años fue un lugar donde los chicos que terminaban el Recorrido Insular se volvían hombres fuertes y capaces de todo ¡Yo mismo combatí ahí cuando era un adolescente!— exclamó, viendo con nostalgia el lugar— Y aunque la Liga ahora esté ahí, el Monte Lanakila no dejará de tener su función como prueba final del Recorrido Insular. La Liga Pokémon y el Recorrido Insular serán cosas totalmente separadas, unidas únicamente por los combates y la ubicación. De todas formas, para aquellos más escépticos, el estadio de la Liga fue hecho respetando el ecosistema del Monte Lanakila, así que no hay nada que temer.
El público parecía haberse calmado un poco más.
—Ahora bien… Se estarán preguntando "¿Cómo logró hacer esto?" "¿Cuenta con algún permiso?" y la respuesta no se las daré yo. ¡Por favor, denle la bienvenida a los líderes de Alola; los Kahuna!
Hala, Olivia y un hombre que Ash y Lillie reconocieron como Nanu, jefe de policía y Rey de Ula-Ula, subieron al escenario.
Todo el lugar se llenó de aplausos.
Los tres adultos tomaron asiento, quedando de la siguiente forma frente al público:
Vacío-Nanu-Olivia-Hala.
El primero en hablar fue el abuelo de Hau.
—Conozco a Kukui desde que tenía apenas este tamaño— puso su mano a la altura de la esquina de la mesa en la que estaban sentados— y siempre fue un chico sumamente determinado y entregado a lo que amaba. Fue un entrenador promesa que aparecía en todos los medios de comunicación pero que optó por un camino diferente al del entrenamiento Pokémon, por eso, cuando hace años me contó sobre su plan de traer la Liga Pokémon a Alola, no pude hacer nada más que apoyarlo ya que sabía que si era él quien lo llevaría a cabo, nadie quedaría disconforme.
El profesor se rascó la parte trasera de la cabeza con vergüenza (el actual y el de la repetición).
—Este hombre tuvo la capacidad de mover los corazones de Kahunas y Capitanes, por lo que estoy seguro, de que quedarán encantados con el resultado— aseguró el gran Mahalo.
—Alola siempre ha sido una Región bastante cerrada y estricta con sus costumbres, las cuales como ya se dijo, llevan siglos de existir y es por eso que nunca hemos destacado demasiado en el mundo como tal. La gente de fuera nos ve como un lugar turístico y bonito para visitar, pero sentimos que eso no debería ser lo único por lo que se nos conozca. Estamos seguros de que hay entrenadores fabulosos que tienen muchísimo que ofrecer, lo cuales podrán llevar el nombre de Alola en alto con orgullo y honor— dijo Olivia, muy segura de sí misma.
Los entrenadores que estaban alrededor de Ash y su grupo comenzaron a asentir. Ellos eran más que un simple lugar en el cual vacacionar.
Luego de varios segundos de flashes y murmuros, Nanu, el Kahuna que Ash debía conocer en Ula-Ula, habló.
—La Liga Pokémon no es tan molesta como el Recorrido Insular— dijo sin más, cruzándose de brazos y cerrando los ojos.
—Así que es ese tipo de personaje, ¿eh?...— pensó Lillie con los ojos entrecerrados.
—Y ahora bien… Como todos sabrán, hace varios años que nuestro colega, el Rey de Poni partió a una mejor vida— dijo Hala, sorprendiendo enormemente a Ash—. Sofu'u, antiguo Kahuna de Poni fue un gran hombre que siempre cuidó de su gente hasta el último instante. Fue como un ejemplo a seguir para mí, es por ello que decidimos llevar esto a cabo sólo si su descendencia estaba de acuerdo con la idea… Por eso, hoy está con nosotros su nieta… ¡Hapu Honua!
Ketchum, quien todavía no salía del impacto de saber que el Kahuna de Poni estaba muerto, recibió uno todavía más fuerte al ver como Hapu, la chica del Mudsdale que había peleado junto a él en la Avenida Royale subía al escenario. Lillie, Pikachu y Rotom voltearon a verlo, estando ellos también bastante asombrados.
—Primero que nada, gracias por recibirme aquí...—la chica hizo una reverencia, tomó asiento en el lugar vacío junto a Nanu y preparó sus palabras—Desde que tengo memoria, mi abuelo fue alguien increíble. Ese viejo era tan duro como un Mudsdale y se negaba a dejar de lado su trabajo aún si eso implicaba desfallecer. Podrían catalogarlo como imprudente, pero yo lo considero alguien tenaz— comenzó a decir—. Lo amé como a un padre y siempre estuve junto a él. Si había algo que nunca rechazó fue el cambio; siempre estaba abierto a nuevas posibilidades y fue algo que me traspasó a mí. Puede que aún no sea oficialmente la Kahuna de Poni, pero en un futuro lo seré y estoy segura de que no me arrepentiré de apoyar la Liga Pokémon de Alola; el cambio que hará a Alola una Región todavía más maravillosa.
El público aplaudió al igual que los Kahunas y el profesor.
Ash, Lillie, Rotom y Pikachu conocían muy poco a Hapu, pero ya la admiraban.
—Para finalizar, no me queda más que agradecer a los Kahunas de Alola, quienes me dieron todo su gran apoyo, así como también a nuestra futura reina, la señorita Hapu— dijo Kukui, tomando de nuevo la palabra—. Quiero invitar a todo entrenador que se sienta capaz de volverse el campeón a entrar a la Liga; a luchar por sus sueños. Este no será un simple torneo, será un lugar donde los Pokémon y entrenadores podrán combatir como uno sólo, enfrentándose a formidables oponentes para crecer no sólo en cuanto a fuerza, sino que también como personas. Quiero que sea un lugar donde los participantes puedan aprender del otro ¡Dónde los vínculos puedan reforzarse por medio de apasionados combates que despertarán los sueños, esperanzas y la admiración de la gente! ¡Quiero que este sea un evento ideal para chicos y grandes!
En el escenario y en el Centro Pokémon, todos aplaudieron con fuerza ante el discurso del profesor, quien tenía un brillo inmenso en la mirada.
Ash se sintió increíblemente determinado y listo para darlo todo.
Estaba determinado para derrotar al Refulgente al lado de sus amigos.
Él ganaría la Liga Pokémon de Alola.
Hau estaba preparado.
Con sus Pokémon junto a él, estaba seguro de que lograrían lo que fuese.
Él ganaría la Liga Pokémon de Alola.
Gladio estaba convencido de que Ketchum y Mahalo participarían en ese evento.
Su entrenamiento no sería en vano ya que él, así como sus Pokémon, eran fuertes.
Él ganaría la Liga Pokémon de Alola.
Por algún motivo, Lillie sentía que era la única de un grupo que no estaba sumamente decidida en algo.
Confiaba en sus Pokémon y en el entrenamiento de Ash.
Intentaría dar su mejor actuación en la Liga Pokémon de Alola.
9 de Noviembre. Dos días después. Entrada a la Ruta 11. 8 a.m.
—¡Woah, señorita, Ash Ketchum!— exclamó Hapu, bajando de su Mudsdale y corriendo hacia ellos— ¡La máquina que habla y el Pikachu también están!
Los del grupo de Ash estaban casi boquiabiertos. Sabían que eventualmente la encontrarían, pero no esperaban que fuese tan pronto.
—¿Qué pasa? ¿Tengo un Ribombee en la cara?— preguntó, sonriendo mientras se llevaba las manos a la cadera.
Una nueva aliada se une al viaje… O eso creo.
Pufff… Terminé de escribir este capítulo prácticamente en doce horas. Fue bastante tardado, pero creo que el resultado no estuvo mal.
Hoy oficialmente entro a clase y debería estar dormido… En fin. Creo que a partir de ahora el ritmo de actualización será menos frecuente, una lástima ya que estamos llegando al punto en el que la historia está por tener sus eventos más importantes.
La batalla de Ash contra Guzma se me hacía tan lejana… Y ahora la he escrito... Lentamente nos acercamos al final del viaje, chicos.
Gracias por las casi 500 reviews y los casi 200 favoritos. Sigamos así.
En fin… No tengo mucho más que decir, salvo que espero que Torracat pueda derrotar a Golisopod, considerando que le hizo un 1HKO al Scizor (cosa que era obvia y por primera vez, lógica en el anime de Pokémon).
Bueno…
Creo que de momento no habrá ficha de personaje.
¡Nos vemos en la próxima!
