Alola. Tengan ustedes un buen día.

¡Y pues hola de nuevo! No tarde mucho de nuevo. Creo que mi ritmo de subida es bastante bueno. En fin…

Antes de responder la review, quiero ver si adivinan quien es el personaje que saludó el día de hoy. Creo que es algo que iré poniendo de forma frecuente. Agradecimientos a RFederer por esta idea.

RFederer: Se podría decir que éramos los dos saludando a los lectores.
Algo es evidente. Hau y Faba se encontrarán; sólo queda ver cómo responderá el heredero Mahalo ante el asesino de su padre. Lo que más hizo enfurecer a Tapu Bulu fue que estuvieran destruyendo el bosque del que él tomaba fuerzas para construir algo tan simple como un "Centro comercial". Además, él les advirtió muchas veces que se detuvieran.
Que yo recuerde, aunque puede que se me haya pasado, Lillie no tiene el peluche de Clefairy hasta este momento. Ya verás cómo sale todo al final del capítulo.
La respuesta a tu primera pregunta está en este capítulo.
¡Gracias por tus sugerencias! Explicaré la segunda al final del capítulo.

¡Ahora sin más nada que decir, pasen a leer! Creo que lo de ahora será una muy buena forma de festejar el mes del terror por adelantado.


—Ey…

Los pequeños vellos en el cuello de Lillie se erizaron y de inmediato, se cubrió dicha zona. Volteó alterada, jurando haber escuchado algo.

—No se alejen de mí— escuchó decir a su amigo, regresando su mirada hacia él.

Tal vez sólo había sido el viento…

Decidió centrarse.

Una vez que volvió su atención al presente, pudo ver con gran sorpresa los movimientos de Ash. Eran rápidos pero sigilosos, no hacía ninguna acción innecesaria y conocía la forma de avanzar largas distancias con unos pocos pasos. Se detenía cada cierto tiempo para esperarla.

Rotom no la tenía difícil para seguirlo ya que simplemente flotaba sin hacer el mínimo ruido, mientras que Pikachu estaba en su hombro.

Dartrix batía las alas de una forma tan sigilosa que no había prácticamente sonido y Lycanroc caminaba de manera que la planta de sus patas apenas y tocaba la superficie.

Peke intentaba imitar de forma algo torpe al tipo Roca y Wimpod veía a los lados frecuentemente, totalmente aterrado.

A Gumshoos le daba directamente igual. Él simplemente avanzaba como siempre lo hacía pero incluso con eso, el ruido era mínimo.

Y fue ahí que Lillie se preguntó: "¿Qué hago yo aquí?".

Posiblemente Ash quería que ella viera su Prueba, pero en un lugar como ese, donde tenías que mantenerte muy callado para no llamar atenciones innecesarias, ella literalmente sobraba.

¿Tal vez era una forma de fortalecer su corazón? Él y su hermano, incluso Tapu Lele, solían decirle que su corazón aún era muy débil y que debía hacerlo más fuerte. Un lugar aterrador tal vez era lo que necesitaba… ¿No?

Por estar perdida en sus pensamientos, chocó contra una estantería. Las patas del mueble flaquearon y de inmediato comenzó a caer sobre ella.

La rubia vio esto y puso sus manos frente a ella rápidamente al tiempo que cerraba los ojos.

Escuchó una serie de fuertes ruidos y esperó el impacto.

No llegó. Confundida, abrió los ojos.

Ash estaba frente a ella, con los brazos extendidos de forma que su cuerpo actuaba como un escudo y la estantería… Bueno, antes estaba mejor.

El Avalancha de Lycanroc y el Lanzallamas de Peke habían sido suficientes para dejarla hecha polvo.

Literalmente.

—Buena reacción— le dijo Ash, sonriendo.

La rubia se sonrojó levemente y luego asintió.

—Creo que estoy mejorando, ¿no?— preguntó, imitando el gesto de su amigo.

—Definitivamente— respondió.

Se quedaron viendo fijamente por unos instantes.

—Dejando de lado la evidente tensión sexual que hay aquí… El sigilo ya no es necesario, además, tampoco es como que no sepan que estamos aquí-Roto— dijo, volando un poco más alto.

—No era para que no supieran que estamos aquí, era para encontrar al enemigo sin que nos detectara— informó Ash, cruzándose de brazos.

—Bueno, pues ya da igual-Roto.

Ketchum suspiró y se rascó la cabeza.

Aether, por otra parte, estaba roja cual tomate.

¿¡Cómo no sabes a que se refieren con Protección pero si hablas de esto?!— se preguntó internamente. Esa Pokédex era sumamente impredecible.

Decidieron seguir avanzando.

No quedaba mucho por ver del Ultraganga ya que habían recorrido buena parte de los pasillos y mucha de esa atmosfera aterradora desaparecía gracias al Destello de Pikachu (además de la presencia de los otros Pokémon de Ash), el único genuinamente aterrado era Wimpod.

—¿Y si vamos a la trastienda?— preguntó Lillie de pronto.

Todos voltearon a verla.

—Buena idea. Si aquí no encontramos nada, seguramente haya algo en la zona para empleados-Roto.

—¿Y dónde está la trastienda?— interrogó Ash, curioso.

Ante la duda, Aether se quedó un tanto reflexiva.

—Bueno, generalmente suelen estar al final de los centros comerciales o por puertas alternas en localizaciones al azar— dijo finalmente.

Ash soltó un sonido de sorpresa.

—Bueno, estamos bastante adentrados ya, así que sería mejor ir a ver hasta el fondo-Roto— sugirió, comenzando a poner rumbo a su destino.

—¡No me quejo!— exclamó el azabache, siguiéndolo.

—Ni yo— secundó Lillie.

Los Pokémon también dieron su aprobación.

Siguieron caminando.

Tras muy pocos minutos, llegaron finalmente al fondo del lugar.

Ahí había sólo una puerta en bastantes malas condiciones en la que apenas y podía leerse lo siguiente: "NO P R. ACC O SÓL PA A PER NAL A RIZA ".

—Bueno, supongo que sólo tenemos que entrar…— murmuró Ash, llevando la mano a la perilla y justo cuando la giró, ésta se rompió— Ah…

—Inconveniente pero tampoco inesperado…— Lillie suspiró.

—Yo sugiero que la rompamos-Roto.

Los Pokémon asintieron, mientras que Lillie volteó a verlo como si estuviera loco.

—¡No podemos hacer eso! ¡Es el lugar de la Prueba de Acerola! ¿¡Verdad, A…?!— se interrumpió a sí misma al ver como el chico lo estaba pensando muy seriamente.

—Bueno… Supongo que sólo tendremos que arreglarla después— dijo, encogiéndose de hombros—. Incluso podríamos poner una más bonita.

Todos le dieron la razón menos Lillie, quien los veía como si estuvieran por cometer un delito.

Lycanroc comenzó a avanzar para romper él la puerta, pero Dartrix lo interrumpió. Lo haría él. Gumshoos entonces entró también a la pelea por ver quien lo haría.

Peke interfirió con un Lanzallamas hacia el aire. Ella era la estrella del show, ella lo haría.

O bueno, así se suponía que sería.

—¡Y ahí va!— Ash le dio una fuerte patada a la puerta que no sólo la arrancó de su marco, sino que también la mandó hacia el fondo de la habitación.

Lillie se quedó con la boca abierta ante eso.

¿Era cosa suya o Ash tenía una destreza física un poco, demasiado, buena?

También era cierto que ella lo había visto mandar volando a un hombre de un puñetazo o escalar un árbol gigantesco sin apenas esfuerzo, pero hasta ese momento, no se había preguntado el porqué de su habilidad.

No tardó en hacerle la pregunta.

Antes de entrar al lugar, Ketchum volteó a verla.

—Bueno, cuando estaba en pueblo Paleta me peleaba con mis Pokémon de tipo Lucha— le respondió, ante lo cual Pikachu asintió—. Eran muy duros conmigo— dijo entre risas.

Lillie sintió terror ante la idea. Recordaba al Primeape de Ash, a su Infernape y a su Heracross por poner ejemplos (a los dos últimos por vídeos de la Liga de Sinnoh) y lucían terriblemente poderosos.

—¿T-Te lastimaron?— preguntó, levemente alterada, pero bastante preocupada— ¿Te-Te encuentras bien?

Ash rio y Rotom la vio como si fuera una rara.

—Creo que es un poco tarde para preguntar eso— dijo el chico entre risas.

Lillie pasó por alto esas palabras.

—Todavía me sorprende esa historia de cuando cargaste un Larvitar de niño y lo llevaste en tu mochila por días. O al Hippopotas que llevabas en la cabeza-Roto— mencionó, viendo a Ash.

Y fue ahí cuando Aether también lo recordó.

La fuerza de Ketchum no sólo era adquirida. Él ya era fuerte naturalmente.

—Bueno, pues yo digo que entremos— dijo Ash, volviendo a lo importante.

Todos asintieron.

Con precaución, cruzaron el espacio en el que antes estaba la puerta.

Se quedaron de piedra.

La habitación era lo que cabía esperarse de un lugar que llevaba cerrado años. El olor a humedad era horrible, y no podías evitar toser gracias al polvo acumulado. Las losas del piso estaban agrietadas e incluso vegetación crecía por entre ellas (como algunos pequeños hongos).

Las paredes, al igual que el suelo, estaban en muy malas condiciones. La pintura podía removerse de un simple estirón y el material del que estaba hecho se encontraba tan débil que un puñetazo no muy fuerte fácilmente lo rompería.

Aparte de eso, lo más destacable del lugar era su amplitud. Era un cuarto grande que tenía dos puertas a los lados que seguramente llevarían a un pasillo donde la mercancía debía almacenarse. También cabía mencionar la falta de cualquier tipo de mueble en el interior.

Oh, cierto. Como detalle extra estaban las decenas de imágenes de Pikachu pegadas en todo el cuarto. Las había de todas las formas y tamaños, no importaba que fueran. Anuncios de artículos, campañas promocionales, fotografías, reportes periodísticos, todo entraba.

Una en específico alarmó a Ash.

Era el recorte de un artículo del periódico.

En él, Ketchum vio la fecha. Era una noticia de hacía seis años y en ella, estaba él.

Tanto Ash como Pikachu podían verse en la foto, ambos riendo. Por lo poco que pudo entender del amarillento papel periódico, era un reportaje que cubría su participación en la Conferencia Plateada.

—Todas las piezas están unidas-Roto…— murmuró, sintiendo algo similar a los escalofríos.

Lillie asintió.

—Ya sabemos de quien se trata…— secundó Lillie, también algo abrumada por la cantidad de imágenes.

El Representante de Tapu Koko vio a su mejor amigo, quien estaba algo pálido y con la piel de gallina.

—Por favor, Rotom— pidió Ash, tomando entre manos a la Pokédex.

Pasó la cámara por todos lados, desde el techo hasta la esquina más alejada.

Pero no encontró nada.

Al menos, no hasta que apuntó a sus pies.

No pudo evitar sobresaltarse por la sorpresa.

Ahí estaba un Mimikyu mucho más grande que Mimikins, posiblemente el doble. Su mirada era fija y penetrante, centrada principalmente en Pikachu.

Escuchó el pequeño grito de sorpresa liberado por Lillie y vio a sus Pokémon ponerse a la defensiva.

Ash podía sentir montones de emociones con sólo la mirada del Pokémon.

Odio, tristeza, envidia, repulsión, admiración, felicidad, frustración, enfado.

Pero él esperaba. A pesar de que Ketchum y Pikachu sabían que ese Pokémon tenía ganas de atacarlos con todo su ser, él esperaba.

El azabache tragó saliva, volteó a ver a Lillie, indicándole que se alejara y se decidió.

Pulsó el botón y tomó la fotografía.

De inmediato y por debajo de su disfraz, salieron dos largas extremidades que atacaron sin pensarlo.

Ash rodó por el piso instantáneamente y Pikachu saltó.

—¡Peke, Lanzallamas!— exclamó el entrenador, soltando a Rotom.

La tipo Fuego no dudó al saltar a la acción, arrojando un potente torrente de fuego que hizo retroceder al enemigo.

El adolescente se reincorporó con velocidad, encarando así al enemigo.

"Mimikyu, el Pokémon Disfraz. Tipo Fantasma/Hada. Habilidad: Disfraz. Vive toda su vida debajo de un saco para evitar los rayos del sol. Para atacar es capaz de sacar su oscura garra de debajo de la tela. Se dice que si alguien llega a ver su aspecto real, será víctima de una terrible enfermedad, de hecho, el investigador que lo descubrió falleció de un ataque al corazón al intentar ver bajo su saco. En realidad, el verdadero motivo por el que Mimikyu utiliza un disfraz de Pikachu es porque…"

No dejaron terminar a Rotom.

Las garras del tipo Fantasma se desplegaron de nuevo y volvieron a atacar a Pikachu.

—¡Cola de hierro!

Típicamente, pensamos en Pikachu cuando Ash ordena utilizar el movimiento de tipo Acero, sólo que esta vez, no fue él quien lo ejecutó.

Peke saltó, con sus colas envueltas en un aura metálica.

Mimikyu sintió el peligro y se defendió; el pedazo de madera que tenía en la parte trasera creció de tamaño, rodeado por una energía morada. La artificial cola de madera del tipo Hada contra la cola de hierro de la tipo Fuego.

¡Mazazo!— pensó Lillie. Ella ya no podía hablar.

Comenzaron a forcejear en el aire y no pasó mucho hasta que Peke fue mandada a volar contra una de las paredes del lugar, haciéndole un gran hueco.

—¡Peke!— exclamó el azabache, preocupado.

A pesar de ser un ataque súperefectivo contra uno poco eficaz, Mimikyu había ganado por el simple hecho de que era más fuerte.

Se quedó viendo en dirección a donde la variocolor salió volando y luego miró a Pikachu, quien le mantuvo la mirada. Decidió que atacaría primero a los que se interponían.

Un sonido escalofriante salió de él y repentinamente, unas espadas se materializaron a su alrededor, girando por todo su cuerpo y finalmente, desapareciendo. Se vio rodeado por un aura rojiza.

Ash, Rotom y Lillie vieron esto con gran confusión pero no pudieron pensar.

Un grito fue pronunciado al aire y entonces, un Banette apareció.

—¡Vamos, Wimpod!— Ash señaló al frente.

Con algo de desgana, pero con bastante más motivación, el tipo Bicho se plantó en el campo de batalla.

Un potente Lanzallamas lo obligó a esquivar bruscamente.

Peke llegó del hueco que había hecho, cubierta de polvo y suciedad, sumamente molesta.

Mimikyu los veía fijamente, mientras que Banette se reía.

Por su parte, Peke tenía el ceño fruncido, enfurecida a rabiar. Wimpod lucía algo nervioso.

Las garras del tipo Hada se desplegaron y las del tipo Fantasma puro se juntaron, creando una Bola sombra.

—¡Lanzallamas y Escaldar!— ordenó Ketchum sin perder tiempo.

El torrente de fuego evitó que Mimikyu avanzara con su ataque, además de detener parcialmente a Bola sombra. El movimiento tipo Agua llegó como soporte, destruyendo por completo el ataque fantasma.

En un abrir y cerrar de ojos, Banette había desaparecido.

Ash y sus Pokémon se alertaron ante eso.

—¡Giro fuego sobre ustedes!

Peke no dudó. Apuntó su hocico hacia arriba, preparando el movimiento de tipo Fuego.

Mimikyu no estaba dispuesto a permitir eso. Una vez más, utilizó su ataque de Garra umbría sólo que esta vez fue obligado a retroceder por unas burbujas de veneno cortesía de Wimpod.

El tipo Bicho tenía el ceño levemente fruncido (por el miedo y un poco por su determinación).


Mis amigos esperan mucho de mí…

Aunque soy débil y muy patoso, ellos jamás se burlan de mí. Me tratan bien y me consideran como uno más de ellos.

Yo no creo en mí, pero ellos si lo hacen y Ash también. Eso me dará fuerza para pelear.

Peke ha utilizado su Giro fuego y ahora estamos cubiertos.

Lo único bueno de esto es que ahora el fantasma ese no podrá hacernos daño y que no tartamudeo cuando pienso.

Buen trabajo cubriéndome la espalda, pequeño— me dice Peke, alerta por lo que pueda pasar.

S-Si trabajamos en eq-equipo estaremos bien… E-Eso es lo que A-Ash siempre di-dice…— le respondo. La verdad, este es mi primer combate doble y aunque tengo miedo, confío en que Peke podrá sacarnos adelante— Po-Por cierto… ¿Estás b-bien?...

No te preocupes por mí. Soy fuerte, no hay forma de que algo así pueda dejarme mal— admiro la confianza que Peke tiene en sí misma. Nunca parece pensar mal de ella ni se menosprecia. La admiro—. La Cola de hierro que Pikachu me enseñó es fuerte y puedo golpear a ese sujeto súpereficaz… ¿Entonces por qué me ganó?...

Escucho su duda y no sé si responderle o no. Pero creo que ella debe saberlo.

T-Tal vez por…que... Es más fuerte q-que tú fí-físicamente…— tengo miedo de que se enfade conmigo así que lo digo en un susurro pero aún con eso, me escucha.

Voltea a verme con una ceja arqueada.

¿Estás jugando, verdad? No hay forma posible de que sea más débil que alguien que no sea alguno de ustedes— responde.

Me encojo y me siento tonto. ¿Cómo pude haber insinuado algo así?

L-Lo siento…

Suspira y vuelve a pensar, pero es entonces que escuchamos la siguiente orden de Ash.

—¡Ataquen arriba! ¡Escaldar, Lanzallamas!

Volteo y ahí está el fantasma que desapareció.

¡Ahora mismo te demuestro lo fuerte que soy!— me dice Peke, saltando mientras usa Cola de hierro.

¡S-Sí!...

Como salta, no puedo usar Escaldar, pero no hay problema ¡Confío en Peke!

Veo cómo va en el aire y el fantasma se ríe.

¡Idiota!— le grita, riéndose.

¡Ya verás quien es el idiota!— Peke es muy genial…

El puño del enemigo choca contra la cola de Peke y empiezan a forcejear para ver quién es más fuerte.

No me creo lo que veo. Peke fue mandada a volar sin dificultad, pasando a través de su Giro fuego, el cual se deshizo.

El fantasma se ríe más fuerte de Peke.

¡Eres una estúpida si crees que eres más fuerte que yo!— le dice, siguiéndola con rapidez.

Peke choca contra la pared que está frente a la que rompió hace unos momentos y también rompe esta.

Ash está muy sorprendido y de la forma fea.

Voltea a verme con velocidad.

—¡Tóxico!

Me apresuro a hacer muchas burbujas como las que me enseñó a hacer Ribombee y las pongo a mis alrededores.

Escucho como una de ellas explota y cuando volteo hacia mi derecha veo a Mimikyu. Él… me atacó.

Esto no es bueno, no es bueno, no es bueno, no es bueno, no es bueno ¡NO ES BUENO! ¡Peke tiene que pelearse con él, no yo! ¡Él es el más fuerte y Peke es la más fuerte! ¡Yo no debo pelear con él!

¡NO PUEDO GANARLE!


—¡Escaldar! ¡Luego avanza y usa Tóxico!— ordenó Ash.

El pequeño tipo Bicho dudó muchísimo a la hora de ejecutar la orden pero finalmente, con lágrimas en los ojos, disparó.

El tipo Hada dio un salto y con su ataque de Mazazo, repelió toda el agua.

Wimpod se apresuró a correr tan rápido como sus patitas se lo permitieron y arrojó una burbuja de veneno.

Mimikyu desplegó sus garras y con ellas se impulsó en el suelo, saliendo del rango de Tóxico. Una vez que estuvo a salvo del ataque de estado, volvió a atacar al tipo Agua.

Wimpod al verse amenazado, no tardó en disparar un fuerte Escaldar que obligó a Mimikyu a defenderse con Mazazo.

Aterrizó.

Ash rápidamente miró en dirección a Peke, viendo como Banette estaba por llegar a donde ella.

—¡Giro fuego!— ordenó, esperando que su variocolor pudiera escucharlo.

Y así fue.

Apenas el tipo Fantasma se asomó por el hueco hecho por Peke, se vio obligado a retroceder por el gran torbellino de fuego.

—¡Reubícate con Ataque rápido!

Un destello blanquecino corrió por todo el campo y al final, la tipo Fuego se plantó frente a sus enemigos, jadeando levemente.

¿Qué fue lo que pasó?...— se preguntó Ash, viéndola fijamente— ¿Por qué salió volando desde arriba? ¡No había forma de que estuviera ahí!

Sintió unos pequeños toquecitos.

—Detecté el uso de Cola de hierro por parte de Peke-Roto…— le informó su Pokédex.

Ash lo volteó a ver, sorprendido.

Era literalmente lo opuesto a lo que quería hacer.

¿Por qué Peke lo había desobedecido?...

Frunció el ceño y dio su siguiente orden.

—¡Estoicismo, Lanzallamas!

Ambos Pokémon atacaron con sus respectivos ataques, mientras que los oponentes esquivaron.

Pikachu, Dartrix, Lycanroc y Gumshoos veían serios el combate. Esperaban que por fin pasara algo que debió pasar hacía mucho tiempo.

Peke lucía harta y comenzó a aporrear con fuerza el suelo. No los había golpeado ni una sola vez.

Wimpod disparó un Escaldar y luego volteó a ver a su compañera, preocupado. Iba a preguntarle cómo se encontraba pero escuchó un grito.

—¡ESCALDAR!

Volteó hacia el frente y vio como Fuego fatuo estaba por impactarlo.

No alcanzaría a disparar.

Cuando creía que estaría quemado, fue salvado.

Peke se puso frente a él, absorbiendo así los ataques del tipo Fuego y sin dudarlo, salió disparada contra el Banette enemigo.

Confiado, el tipo Fantasma se arrojó con Golpe fantasma y cuando creyó que la Vulpix utilizaría Cola de hierro, se llevó una gran sorpresa.

Un poderoso Lanzallamas fue lanzado contra él. Quiso frenar y contraatacar con Bola sombra, pero le fue imposible.

Era muy tarde.

El poderoso movimiento de tipo Fuego dio de lleno y cuando terminó, Banette estaba con la mente en blanco. Un fuerte Cola de hierro impactó contra su cabeza, derribándolo al suelo.

Peke vio esto con gran satisfacción e iba a empezar a alardear de no ser porque tuvo que esquivar el Garra umbría de Mimikyu de un salto.

La intervención del Dominante le dio el tiempo suficiente a Banette para levantarse y al ver la posición en la que estaba el enemigo, no dudó en lanzar un Bola sombra que dio de lleno.

Aprovechando que Peke no podía moverse, Mimikyu la sujetó con sus garras y comenzó a azotarla por toda la habitación con gran brusquedad.

—¡Escaldar!— indicó Ash, esperando que no fuera demasiado tarde.

Aunque Banette intentó interponerse, no llegó a tiempo.

El movimiento tipo Agua dio de lleno contra el tipo Hada y tras unos instantes, terminó.

Wimpod tenía una inmensa sonrisa en el rostro ¡Había golpeado al enemigo por primera vez! ¡Había sido él!

Pero esa alegría se borró de golpe.

Mimikyu estaba totalmente intacto, sólo que con su disfraz mojado y el cuello de éste roto. Lo volteó a ver fijamente para terror del pequeño bicho.

Sin siquiera vacilar arrojó a Peke fuera de la trastienda, rompiendo en el proceso uno de los muros.

—¡PEKE!— gritó Ash, esperando poder recibir respuesta.

Frustrado, frunció el ceño. Wimpod todavía lo necesitaba.

—¡Defiéndete con Tóxico!


¿Por qué pasa esto?...

Mi cuerpo está débil y mis patas no reaccionan como quiero. Escucho los chillidos del pequeño pero no puedo correr a ayudarlo.

¿Por qué pasa esto?...

¡Yo soy fuerte! ¡Soy tan fuerte que doy envidia!

¿¡Por qué no puedo ganarles?!

Ese Mimikyu o el fantasma, ambos son mucho más fuertes que yo, ¿pero cómo? ¿Cómo es que son tan fuertes?

¡Debieron aumentar sus estadísticas! ¡Debió ser eso!

Pero me ganó usando Mazazo al inicio de todo…

¡No, definitivamente hay algo mal! ¡No puede ser que esos tipos sean más fuertes que yo! Me redimiré derrotándolos a los dos yo sola, el pequeño sólo me estorbará.

Intento levantarme pero no puedo. Mi mirada está borrosa, pero no voy a caer. Yo soy fuerte…

¿O no lo soy?...

Si no hubiera sido por Wimpod, ahora estaría debilitada. Realmente… No hay forma de que pueda ganarles a esos dos yo sola… ¿verdad?

Ellos son más poderosos que yo. Creí que ahora que la diferencia entre mis amigos y yo era menor, significaba que yo era muy fuerte.

Pero me estoy quedando atrás.

No soy Pikachu, quien tiene entrenamiento, experiencia y mucha habilidad. Alguien cuyo sueño es ser el mejor del mundo.

No soy Dartrix, un Pokémon que rompió la expectativa de su especie con su velocidad, dotado de grandes habilidades. Quien desea con todo su ser demostrarle a su padre quien es realmente.

No soy Lycanroc, aquel que superó la evolución misma y adquirió una forma nunca antes vista, cumpliendo así su mayor deseo.

No soy Gumshoos, quien es potente y agresivo, además de severo en sus entrenamientos para así demostrar que la gente se equivoca con su especie.

Tampoco soy Torracat, un tipo Fuego bendecido con gran poder nato y que se entrena para proteger lo que ama y vivir como quiere.

Y ni siquiera soy Wimpod, el pequeño que supera constantemente su miedo para ser fuerte y así vivir sin preocupaciones a futuro. De hecho, lo está haciendo ahora mismo…

Yo sólo soy Peke. La Vulpix variocolor que simplemente combate para convencerse de que es la mejor.

Me dejé llevar tanto por mi raro color y por haber logrado dominar Lanzallamas que ni siquiera noté lo que fallaba en mí a pesar de que todos mis amigos me lo dijeron.

Y a decir verdad, los halagos de Shiron siempre me hicieron sentir superior a ella. Sentía que yo era un ídolo inalcanzable para mi amiga, que ella jamás me llegaría a la punta de los talones…

Me doy asco.

Pero aun así… Es muy frustrante.

Es tan frustrante darte cuenta de estas cosas de esta forma.

Me obligaron a caer de mi nube de forma repentina y la caída dolió mucho.

Con lágrimas en los ojos me arrastro hacia lo que espero, me ayude a superar esta situación.

Cambiaré. Juro que cambiaré.

Una vez que termine esto, me esforzaré tanto en mis entrenamientos que no sentiré el cuerpo, entrenaré hasta desfallecer. Seré humilde y una mejor amiga con todos.

Seré alguien digna de seguir a Ash, mi amado entrenador que tanto da siempre por mí.

En su equipo no hay cabida para Pokémon arrogantes y soberbios, como dice Gumshoos.

Yo soy Peke, la Vulpix variocolor.

Y juro que ganaré este combate.


—¡Tóxico de nuevo!

Banette estaba reapareciendo tras usar Golpe fantasma y para su mala suerte, apareció justo frente a Wimpod, quien ya tenía preparada una burbuja de veneno.

La disparó, impactando directamente.

Banette retrocedió, con la piel ardiéndole por la sustancia tóxica. Burbujas moradas salieron de su cuerpo, indicando así que estaba envenenado.

—¡Sigue con Escaldar!— ordenó Ash.

Pero Mimikyu no iba a permitirlo.

Utilizó su Garra umbría para intentar interceptar a Wimpod, pero éste disparó su Escaldar al suelo, elevándose en el aire.

Una vez que aterrizó de nuevo, el entrenador de Paleta frunció el ceño.

—¡Corre, Wimpod!— dijo, señalando el marco donde antes estaba la puerta.

El tipo Bicho sin dudarlo, huyó.

Los tipo Fantasma vieron su trayectoria y lo siguieron de inmediato al igual que el grupo de Ash.

Un espacio abierto es lo que necesitamos. La estatura de Wimpod lo dejará moverse fácilmente entre las estanterías y atacar a discreción ¡También podremos reunirnos con Peke!— pensó Ketchum mientras corría— ¡Detente y Estoicismo!

Wimpod frenó y giró su cuerpo en dirección a los enemigos, disparando una bola de energía verde, la cual fue destruida por la Bola sombra de Banette.

El efecto de Tóxico comenzó a hacer daño y el tipo Fantasma puro lo decidió.

Mimikyu se lanzó con sus garras y las clavó contra el suelo, levantándolo y obligando a Wimpod a saltar.

Para mala suerte suya, eso era una trampa.

Wimpod, el Pokémon más suertudo del mundo, había tenido por primera vez un golpe de mala suerte.

Un pequeño clavo se incrustó en su costado, cortesía de Banette, quien lo veía con una gran sonrisa.

Wimpod sintió como el clavo entraba a su cuerpo y lo vio con terror. De pronto, un dolor considerable recorrió todo su ser.

—¡Maldición!— exclamó Ash, y no, no era la expresión, sino el movimiento del mismo nombre.

Wimpod por primera vez no sintió miedo.

Sino enojo. Su ceño se frunció por lo frustrante de la situación y a modo de venganza, arrojó un potente Escaldar contra Banette, el cual dio en el blanco.

El tipo Fantasma puro comenzó a perder la consciencia, no sin antes decir unas últimas palabras con malicia para por fin, caer gustoso.

El tipo Bicho no pudo seguir pensando en lo molesto que estaba ya que se vio obligado a esquivar otro golpe de Mimikyu.

La Hada lo veía fijamente y justo cuando volvió a intentar atacar, fue detenido.

Un potente Lanzallamas se interpuso entre él y Wimpod.

Sorprendidos, todos voltearon en la dirección de dónde provino el ataque, topándose así a un gran y majestuoso Ninetales, el cual estaba subido en una de las estanterías. Su cuerpo era de un hermoso color plateado que prácticamente brillaba en la oscuridad, sus largas colas lucían tan esponjosas como sedosas y la punta de éstas era azulada.

Arrojó otro Lanzallamas que hizo retroceder a Mimikyu contra su voluntad.

De un grácil salto, el Pokémon variocolor aterrizó frente a Wimpod, volteándolo a ver con seriedad.

Todos estaban con la boca abierta, en especial Ash.

—¿P-Peke?...— preguntó en un susurro, ante lo cual, recibió un asentimiento. Sus ojos brillaron de la emoción.

Peke la Ninetales variocolor se había unido a la batalla.

Wimpod tenía la mirada levemente llorosa. Por el dolor, además de lo genial que Peke lucía ahora y, principalmente, al ver que su amiga estaba bien.

La Ninetales le dijo algo, ante lo cual Wimpod asintió.

Estaban listos para pelear.

Mimikyu los encaró y sin dudarlo, se arrojó contra ellos.

Peke también se lanzó con Cola de hierro, ante lo cual el tipo Hada contestó con Mazazo pero esta vez, la variocolor era más rápida.

Con gran potencia, mandó a Mimikyu a volar hacia unas estanterías, rompiéndolas en el proceso.

Todos admiraron su nuevo potencial.

Los ojos de la Ninetales brillaron en un tono amarillento y entonces abrió el hocico, dejando salir unas grandes ondas del mismo color, las cuales avanzaron en dirección a donde había ido Mimikyu.

Wimpod aprovechó la forma del ataque para subirse en la cabeza de la variocolor y disparar su Escaldar por en medio del movimiento.

—¡Es Paranormal!-Roto— dijo, bastante sorprendido.

Ash tenía una gran sonrisa, la cual incrementó al ver el potencial destructivo que ahora poseía su tipo Fuego.

Los demás Pokémon de Ash lucían satisfechos. El simple hecho de que dejara que el tipo Bicho colaborara con ella de forma tan activa ya significaba un cambio enorme.

Tanto Escaldar como Paranormal hicieron estragos a su paso, destruyendo las estanterías y obligando al Pokémon Dominante a salir.

Usando sus garras, tomó pedazos de los muebles y los arrojó con fuerza.

Fueron repelidos por Lanzallamas y Estoicismo.

Wimpod entonces cerró los ojos por el dolor. Maldición estaba haciendo de las suyas.

Mimikyu estaba por atacar pero fue obligado a retroceder por el Lanzallamas de Peke, quien corrió hacia una posición más segura.

Con preocupación, le preguntó a Wimpod sobre su estado.

El tipo Agua estaba ligeramente sorprendido por decir poco pero al final asintió. Creía poder seguir combatiendo.

Ambos se vieron con confianza y decidieron continuar.

—¡Ataque rápido y Cola de hierro! ¡Wimpod, apoya con Tóxico!— ordenó Ash, señalando al enemigo.

Peke flexionó las patas y salió disparada. Su velocidad era increíble, casi el doble de la que tenía antes. Antes de que el tipo Hada lo notara, ya la tenía a un lado, preparando un potente ataque.

Desplegó sus garras y alcanzó a cubrirse por los pelos pero aún con eso, fue mandado a volar nuevamente.

Wimpod corrió por el cuerpo de la tipo Fuego y dio un salto, disparando su Tóxico.

En el aire, Mimikyu tomó uno de los pedazos rotos de estantería y lo puso delante de él, de forma que le cubría totalmente el cuerpo.

La burbuja explotó sobre el trozo de mueble.

Una vez más, el pequeño bicho volvió a sentir el daño causado por Maldición y eso era malo.

Podía sentir como de poco en poco, su salud bajaba hasta estar casi a la mitad de sus fuerzas.

Y eso activaría su habilidad.

Si el Banette enemigo siguiera en pie eso no significaría ningún problema. Otro de sus amigos entraría al combate y sería un dos contra dos.

Pero él ya no estaba.

Si Ash sustituía ahora un Pokémon por otro que no estaba en el campo, sería considerado como una falta y aunque Acerola no estaba, no podía permitir eso. Lastimaría su orgullo y el de su entrenador.

Frunció el ceño y se decidió. Le iba a doler muchísimo pero al final, debía hacerlo.

Saltó del cuerpo de Peke y corrió velozmente hacia el enemigo.

La variocolor intentó detenerlo y Ash le gritó que se detuviera.

Pero era su momento de lucir genial.

Mimikyu lo vio llegar y aprovechó la oportunidad.

La parte inferior de su disfraz se abrió, engullendo así al pequeño Wimpod.

Ahora sólo podía escuchar los gritos de sus amigos, diciéndole que saliera de ahí. No podía ver nada por la gran oscuridad pero de algo estaba seguro.

No caería sin darle un último golpe al enemigo.

Disparó Escaldar con toda su fuerza hacia todas direcciones y no pasó mucho hasta que sintió unos fuertes golpes por todo su cuerpo.

Ash estaba impactado. Veía como el saco de Mimikyu se movía de un lado a otro con brusquedad y escuchaba los chorros de agua a presión lanzados por su Pokémon.

Él sabía por qué Wimpod había hecho lo que hizo pero realmente no se lo esperaba.

Definitivamente había crecido. Ya no era aquel indeciso Pokémon que no podía hacer nada por miedo; ahora era capaz de tomar una decisión cuando debía tomarse.

—¡Paranormal!— ordenó Ash, decidido a ayudar a su bicho.

Peke obedeció de inmediato y arrojó el ataque.

Mimikyu lo evadió con un salto, liberando finalmente a Wimpod, quien salió volando en dirección a Ash y sus amigos.

Ninetales dejó de atacar para atrapar a su camarada en plena caída y con Ataque rápido lo llevó hasta Ketchum cargado en su espalda.

—¡Wimpod!— llamó el azabache, preocupado. Al ver al pequeño, suspiró y finalmente sonrió— Eres fabuloso, amigo…

La Pokéball absorbió al debilitado tipo Agua.

Ash volteó a ver a Peke, quien le correspondió el acto.

—Todo depende de ti, amiga— le dijo—. Demuéstrale que tu evolución no sólo te hizo más grande.

—¡Nine!— exclamó, sonriendo con confianza.

Incluso Lillie pudo notar el cambio que había en la tipo Fuego. Esa no era una sonrisa de arrogancia y confianza ciega en sus habilidades; era una que dejaba ver lo mucho que creía en lo que ella y Ash podrían lograr juntos.

Mimikyu ignoró toda la escena e intentó volver a atacar, sólo que se vio interrumpido por un abrupto cambio de estado.

Su cuerpo se vio envuelto en llamas para sorpresa de todos.

El efecto secundario de Escaldar se cumplió. El Dominante había sido quemado.

Ash y Peke no dudaron en aprovechar esa oportunidad.

—¡Cola de hierro!— indicó el entrenador.

Ninetales salió corriendo a toda velocidad, pero Mimikyu no cometería los mismos errores.

Esperó a que el enemigo llegara y cuando lo hizo, lo atrapó en su saco.

Pero ellos ya no temían.

Aunque Peke sentía los golpes, éstos eran débiles y carentes de ritmo. Las quemaduras hacían lo suyo y ella ahora resistía más.

Dispuesta a no dejarse golpear, arrojó un poderoso Lanzallamas que obligó a Mimikyu a liberarla.

El fantasma retrocedió y su gesto impasible ya no estaba.

Jadeaba y uno de sus ojos estaba entrecerrado. La quemadura actuó de nuevo.

Wimpod había dejado un último regalo.

Ash entonces preparó su Pulsera Z, con el Metalostal Z en ella.

Los nudillos del Representante chocaron y luego apuntaron hacia el frente. La energía del Poder Z apareció en el accesorio para luego pasar hacia Peke.

Mimikyu vio eso, intimidado pero luego decidió que no huiría.

Espadas aparecieron a su alrededor y finalmente, hizo crecer su cola.

Peke por su parte, saltó y comenzó a girar con gran velocidad en el aire.

—¡HELICE TREPANADORA!

Con velocidad y potencia, avanzó hacia el enemigo.

Mimikyu interceptó el ataque con su Mazazo y empezó a forcejear, haciendo de todo para no ser golpeado.

Pero estaba quemado y ahora se encontraba debilitado.

La cola artificial del tipo Fantasma se astilló gracias al Movimiento Z y finalmente, su cuerpo también fue alcanzado.

Tras varios segundos en los que el disfraz se movió violentamente, Mimikyu salió disparado hacia la entrada.

Ash y todos sus amigos escucharon como montones de cosas se rompían a su paso hasta que finalmente escucharon el sonido de madera quebrándose.

Peke aterrizó, jadeante.

No podía bajar la guardia. Ese rival era duro de roer así que posiblemente había aguantado.

Rotom los desconcertó a todos.

Su cuerpo empezó a vibrar y a emitir sonidos, en señal de que estaban recibiendo una llamada.

Algo confuso, Ketchum vio que se trataba de Hau así que la tomó.

—¿¡Fuiste tú?!— preguntó Mahalo nada más iniciar la llamada.

Ash y los demás se taparon los oídos ante tan potente grito.

—H-Hau, estoy haciendo la Prueba y…

La cámara del chico se giró bruscamente hacia el suelo, donde estaba Mimikyu, tirado bocabajo.

—Cielos… El pequeño recibió un buen golpe— murmuró Acerola, tocando levemente al tipo Hada.

—Sí que lo mandaste a volar, chico…— susurró Hapu.

Eso era la confirmación. Ash y Peke voltearon a verse con brillo en los ojos.

—¡LO LOGRAMOS!/¡TALES!— gritaron los dos con gran alegría mientras corrían a abrazarse. Pikachu aprovechó que estaba en el hombro de Ash para saltar al lomo de Peke.

Ahora ella era más alta que él.

—¡Felicidades, chicos!— dijo Lillie, uniéndose a la conversación.

—Espera… ¿¡Esa es Peke?!— interrogó Hau, aún más sorprendido— ¿¡Cómo evolucionó?!

Ash detuvo su celebración y volteó a ver a su tipo Fuego.

—Cierto… ¿Cómo fue que evolucionaste?— le preguntó.

Peke sonrió y comenzó a caminar en dirección a los artículos para entrenador. Para cuando finalmente llegó, apuntó al lugar del que habían caído Dartrix y Gengar cuando lucharon. Se podían ver montones de objetos de combate como Restaurar todo viejos o incluso Chalecos asaltos rotos.

—Una caja llena de objetos para entrenadores… ¡Ahí debió haber una Piedra fuego!— supuso Lillie, golpeando la palma de su mano con uno de sus puños.

—Fue cuando Mimikyu te mandó a volar… ¡Él firmó su derrota!— Ash seguía luciendo igual de emocionado.

Peke volteó a ver a Dartrix y le sonrió, agachando la cabeza en señal de gratitud.

Una risa burlona salió de la lechuza y sin dudarlo, acarició levemente su cabeza. Era raro verla así.

Ash, Pikachu, Lycanroc, Gumshoos y Dartrix vieron nostálgicos a Peke.

Recordaban cuando era un pequeño huevo y ahora… Era la más alta.

Sonrieron ampliamente y todos la abrazaron.

Con gran alegría en el rostro, Peke volvió a su Pokéball.

No sólo ella, los tipo Planta, Roca y Normal también lo hicieron.

Ketchum, Pikachu, Aether y Mahalo en el teléfono, vieron eso con enorme confusión.

—¿Qué fue l-l-l-l-l-l-l-loo-o-o-o-o qu-qu-qu-que-e-e-e-e p-p-p-p-p-paaa…?— la llamada se cortó. Estática era lo único que podía verse en la pantalla de Rotom quien al cabo de unos segundos, recuperó su rostro.

—¿¡Que fue eso?!-Roto— preguntó, sumamente alterado.

Los otros tres comenzaron a sudar levemente ante lo acontecido.

Lillie estaba viendo en todas direcciones y se topó con algo que le heló la sangre.

—¡CUIDADO!— gritó, abalanzándose contra Ash y derribándolo al suelo junto a Pikachu.

Un gran pedazo de madera había salido volando y si antes Ketchum era el objetivo, gracias a la intervención de la rubia, Rotom fue la víctima.

La sorpresa por la caída y el impacto hicieron que Pikachu perdiera la concentración, dejando así de utilizar Destello.

Por su parte, el fuerte golpe desactivó el modo linterna de la Pokédex, haciéndolo caer con gran brusquedad al suelo.

Y eso, se resumía en oscuridad.

Ash abrió los ojos y sintió un peso sobre él pero no le dio importancia.

Su respiración se agitó, sus glándulas sudoríparas comenzaron a trabajar al máximo y sus pupilas de dilataron.

Estaba muy oscuro.

Sus dientes comenzaron a chasquear como si estuviera en un frío extremo y su cuerpo a temblar.

Con rapidez, se quitó a lo que fuese que tenía encima y se levantó con gran brusquedad. Escuchó un leve quejido pero le dio totalmente igual.

Debía hacerle saber a Pikachu y a Rotom que estaba oscuro, que necesitaba luz.

Y lo hizo, pero no de forma muy discreta.

—¡E-ESTÁ OS-OSCURO!— gritó a todo pulmón, tratando de forzar la vista para así encontrar a su mejor amigo.

De pronto, lo sintió.

Sintió esa sensación de calma y paz que la luz le producía. Corrió hacia ella y para cuando el Destello de Pikachu se hizo más potente y él recuperó la compostura, vio con terror lo que había hecho.

Lillie estaba viéndolo con los ojos bien abiertos y con los labios ligeramente separados. En su brazo tenía un corte de tal vez tres centímetros y en sus rodillas tenía varios raspones.

Pikachu y Rotom también se habían recompuesto del todo y al igual que Ash, vieron con miedo la posible reacción de Lillie.

Por su parte, todas las piezas se unieron en la cabeza de la adolescente.

Cuando se desplomó al tener los ojos vendados. Cuando dejó las luces encendidas el día del nacimiento de Shiron. Cuando se detuvo frente al Túnel del Volcán. En la Jungla Umbría, cuando ni siquiera dudó al momento de ordenar usar Destello. Hacía unos instantes, cuando se quedó estático frente a la entrada del Ultraganga.

Después del Wela Volcano Park, ella no recordaba ninguna ocasión en la que Ash se hubiera quedado completamente a oscuras. Él siempre llevaba una pequeña luz con él, incluso si era el tenue brillo producido por Pikachu con su Destello. Pero eso no tenía sentido.

Lo había visto antes convivir con la oscuridad sin preocupación alguna.

Y fue entonces que reparó en la fecha.

Apenas unos días después de que Gladio le contara eso que lo tenía tan mal.

El rompecabezas entero se había armado en su mente.

—L-Lillie, yo…— murmuró, acercándose a ella, preocupado.

—Tienes nictofobia…— dijo la chica, poniéndose lentamente de pie. Luego de unos segundos, su expresión de asombro e impacto cambió a uno de indignación— Y no me lo dijiste… Me lo ocultaste…

—¡Pika pi! ¡Pikachu!— el roedor intentó calmarla, poniéndose entre ella y su entrenador.

El bolso de la rubia se abrió levemente. El pequeño Nebulilla se asomó con tristeza.

—¡Esto tiene una explicación lógica, Lillie! ¡Déjanos contarte to…!

—¡NO!— gritó la rubia, dando un pisotón en el suelo— ¡No, Rotom! ¡Quiero oírlo de él! ¡Quiero que sea él quien me lo diga!

Ash en ningún momento apartó la mirada.

—Escucha Lillie, yo…

—¿¡Qué cosa?! ¿¡Mi débil corazón no te dejaba decírmelo?! ¿¡Si me lo decías iba a darme un infarto?!— preguntó entre gritos— ¿¡Cuántos secretos más vas a ocultarme?! ¡Yo te hablé de Nebulilla!

Ash notó como la voz de Lillie estaba quebrándose de poco en poco. No estaba molesta; ella estaba dolida.

—¡No!— el azabache negó con la cabeza y los brazos— ¡No es eso, yo iba a…!

—¿¡Si no es eso entonces qué es?! ¿¡Por qué luces tan preocupado, Ash?! ¿¡Te asusta que descubriera el secreto que con tanto esmero me ocultaste?!— Lillie no parecía querer calmarse.

Ash recordaba la primera vez que se habían peleado. Cuando la rubia se enojaba, no permitía que tomaras la palabra, así que debías arrebatársela.

—¿¡Cómo no me di cuenta antes?! ¡Era tan obvio que…!

—¡NO ES ESO!— gritó Ash con fuerza— ¡No es eso, Lillie! ¡Te traje conmigo para poder decírtelo!

Rotom comprobó que el ánimo de la chica se había controlado considerablemente al escuchar esas palabras.

—¡Sabía que debía decírtelo tarde o temprano! ¡Lo decidí cuando nos contaste sobre tu historia con Nebulilla!— siguió diciendo— ¡No me preocupa que lo descubrieras, de hecho, ya me da igual! ¡Me preocupa que por mi miedo te lastimé!— dicho eso, señaló a las heridas de su amiga.

Lillie las miró y entonces, se sintió terrible.

Había vuelto a hacerlo. Comenzar a gritar sin antes escuchar la versión de la otra persona.

Volteó a ver a Ash con arrepentimiento.

—A-Ash, yo…

Una sonora risa la interrumpió.

Alterados, miraron hacía todas direcciones.

Las carcajadas resonaban por todo el lugar, haciendo eco entre cada pared y cada esquina.

—¿Q-Qué es…?

Lillie, por algún motivo, sintió que ya había oído esa voz.

—Él no le ha contado nada a ella y ella no le ha contado nada a él… ¡Son tan deshonestos!— escucharon decir desde arriba.

Con rapidez, voltearon hacia una de las estanterías y ahí lo vieron.

Era un niño de tal vez 11 años, de largo cabello castaño que tapaba sus ojos y piel pálida. Su ropa consistía en una sudadera azul y unos pantalones cortos, ambos llenos de marcas de garras.

Ketchum lo reconoció al instante.

—¡TÚ…!

—Silencio— dijo con simpleza el chico. Las mandíbulas de Ash se juntaron y aunque intentaba separarlas, no lo lograba—. Es mucho mejor cuando te callas, Ash.

Lillie no comprendía nada de lo que ocurría ¿El niño y Ash se conocían de algún lado? ¿Ellos eran…? Y la descripción llegó a su mente.

Aterrada, volteó a verlo.

—Primera vez que nos vemos en persona, Lillie— dijo el chico, con una gran sonrisa burlona—. Te has vuelto más fuerte pero sigues siendo igual de patética…

Justo cuando iba a hablar, sus mandíbulas también se cerraron con fuerza.

Rotom y Pikachu ya no dudaron. Ambos dispararon su electricidad, la cual el chico ni siquiera tuvo que esquivar.

Fue atravesado directamente.

—¿¡Pero cómo?!-Rot…

—Piérdanse— con ambas manos, los mandó a volar a los dos.

Antes de desaparecer a la distancia, Pikachu amplió su Destello para que así Ash pudiera verlo.

Ketchum intentó abrir su riñonera, pero entonces, su cuerpo dejó de responder.

Lillie al ver esto, trató de hacer lo mismo, sólo que con el mismo resultado.

Estaban inmóviles y desprotegidos, totalmente a su merced.

Un pequeño suspiro seguido de una risa se escuchó.

—Los seguí durante semanas, sabiendo que algún día llegarían aquí, al lugar donde mis poderes serían cien veces más fuertes…— murmuró con algo parecido a la satisfacción— Aunque realmente, para los de mi tipo, semanas son realmente nada. El tiempo no es importante cuando estás muerto.

Bajó de la estantería de un salto y se acercó a ambos.

—¿Por qué? Se están preguntando, ¿por qué los ataqué en primer lugar?— comenzó a pasearse alrededor de Lillie, quien lo seguía con la vista, temblando levemente. El niño rio— Arceus, ustedes me dan tanto asco… Son el claro ejemplo de los entrenadores que creen que el mundo es genial e ideal, aquellos que consideran a esas asquerosas bestias llamadas Pokémon como iguales y aún peor, como familia— un tono de repulsión se escuchaba en su voz.

Las Pokéballs de Ash salieron flotando de su riñonera, ante lo cual, el azabache comenzó a intentar agitarse con fuerza mientras se quejaba de forma incesante. Las cápsulas se quedaron flotando alrededor del niño.

—Creo haberte dicho… ¡QUE TE CALLARAS!— el cuerpo de Ketchum se movió con brusquedad hacia la estantería en la que el niño estaba sentado antes y siguió avanzando varios metros más para terror de Lillie.

Tras varios segundos, el entrenador volvió. Su cuerpo estaba lleno de cortes y raspones y su respiración agitada.

Lillie sintió las lágrimas caer por sus mejillas.

—Lágrimas… ¡Lágrimas!— la cabeza de la rubia comenzó a girar contra su voluntad, encarando al chico— ¿Crees que tienes derecho de derramar lágrimas, Lillie? Reconozco tu pútrida esencia. Eres igual que aquel Absol que creí era mi amigo; tienen el mismo asqueroso y repugnante aroma.

Aether no comprendía. ¿De qué estaba hablando? ¿A qué se refería con "aroma?

El niño dejó de hablar por algunos instantes y finalmente, dio un suspiro.

—Dulce silencio…— murmuró, satisfecho— Ahora bien, creo que estabas quejándote de mantener cosas en secreto, Lillie. ¿Quieres que nos pongamos honestos? ¿Qué tal si empezamos contigo?

La ojiverde abrió los ojos fuertemente y trató de pedir que no lo hiciera.

—¿Qué tal si empezamos con el secreto que no quieres ni siquiera saber tú?— preguntó, comenzando a caminar hacia Ash y acuclillándose ante él— Oye, campeón, ¿sabías que Lillie está empezando a enamorarse de ti?

Con los ojos abiertos como platos, los dos lo vieron.

Ash dirigió su mirada después hacia su amiga, quien apartó la suya con brusquedad.

—¡Apuesto a que no lo habías notado! Eres tan perceptivo, tan comprensivo con las emociones de los demás… ¡Pero jamás te diste cuenta de la más evidente! Y lo que es peor… ¡Lillie tampoco se percató!— dijo entre risas— ¿¡Sabes algo, Lillie?! ¡Siempre que Ash piensa en el amor romántico recuerda a su antigua compañera de viaje! ¿¡Y sabes por qué?! ¡Porque ella lo besó! ¡Le robó su primer beso!

Los ojos de la rubia se abrieron rápidamente y un fuerte dolor en el pecho la azotó.

—Uy…— su semblante cambió de burlón a preocupado— Lo siento, ¿eso te dolió? ¡Tranquila! La buena noticia es que él sólo la considera una amiga, ¡Eres una suertuda, ¿no?!

Un pequeño sollozo salió de la boca de la rubia.

—Llanto… Ash y Gladio tienen razón, sí que eres débil— se cruzó de brazos, con un gesto similar a la decepción— ¿Lloras sólo porque dije un secreto? ¡Vamos, no es la gran cosa! No es nada comparado a lo que tuve que sufrir… Ver como aquel que creías era tu amigo te abre el estómago, desparramando tus tripas por todos lados es mucho peor que tener un secreto inofensivo revelado.

De la nada, montones de heridas se abrieron por todo el torso del fantasma y sangre a montones comenzó a salir de ella. Luego de unos instantes, un pedazo de intestino comenzó a asomarse y cuando parecía que saldría, todo rastro de herida desapareció.

—¡Tranquilos, no mostraré más! ¡No quiero que Lillie se desmaye!— rio y luego comenzó a pasearse entre los dos— No me malinterpreten. No los odio realmente, de hecho, me he encariñado con ustedes. Claro que eso no significa que no quiera hacerles daño. Mi obsesión por ustedes es principalmente por culpa de Lillie. Como ya les dije, su aroma me recuerda mucho al de mi asqueroso Absol y eso me hace enfadar un poquito así que les contaré que va a pasar… Primero los dejaré una semana entera sin comer; les daré agua, claro, no quiero que mueran. Cuando pase la semana les permitiré comerse un buen plato de mie…

Lillie comenzó a pensar con rapidez.

Su cuerpo era inútil en esa situación, pero su mente no.

Simplemente escuchándolo, podía notar el inmenso odio que sentía hacia su Absol, el mismo que lo mató a zarpazos, lo que quería decir que no estaba enterado de que había ocurrido en realidad.

Lo que a su vez, quería decir que no los había estado siguiendo siempre, así que había cosas que él podía no saber.

Pensó en eso que dijo, sobre el aroma. Pensó en todos los posibles motivos que podía haber para que tuvieran un olor siquiera parecido.

¿Qué tenían en común ella y un Absol que fue controlado por Nihilego?...

El perfume estaba casi descartado al igual que el olor natural.

Pensó y pensó.

Algo en común entre ella y Absol…

Estrujó su cerebro tan fuerte como pudo y finalmente, se planteó una pregunta mejor.

—… una vez que estén a punto de morirse de sueño, los colgaré de cabeza y los dejaré dormir para que así…

¿Puedes oírme verdad? Si sabes que piensa Ash sobre su anterior compañera de viaje, eso significa que puedes leer el pensamiento, ¿no?.

La voz de Lillie sonó en su cabeza, así que volteó a verla.

—Niña lista, no me sorprende porque tú eres el cerebro y Ash el músculo— se acercó a ella— ¿Quieres decirme algo? ¿Era sobre las tonterías que estabas pensando hace un momento? Lo siento, no puse mucha atención y la verdad es que…

Tu Absol no fue quien te quitó la vida.

Esas palabras lo hicieron arquear una ceja.

—Lo siento, pero creo que te confundes un poco— señaló su ropa— ¿Ves esto de aquí? Son garras: de un Absol.

No fue su culpa. Yo sé quién lo hizo.

Eso llamó inmensamente la curiosidad del espectro. Con un simple movimiento de mano, separó las mandíbulas de Lillie.

—Habla.

La rubia tragó saliva y luego se dispuso a hablar ante la mirada aterrada de Ash.

—No sé porque no lo sabes, pero me da igual— su ceño estaba relajado—. No es tu culpa hacer lo que haces ahora y no puedo odiarte de ninguna manera a pesar de que estés lastimando a mi familia.

Con un gesto de confusión, el de pelo marrón se acercó hasta quedar su cara frente a la de la rubia.

Lillie pudo ver sus ojos. Eran negros y profundos, vacíos y carentes de cualquier emoción.

—Ahórrate tu mierda y habla.

La boca de la rubia se frunció.

—Hace años, cuando tú moriste, se abrió un Ultraumbral…

El niño flotó en el aire.

—¿Ultraumbral? Esas cosas para viajar entre dimensiones…

Lillie asintió.

—Aquel Ultraumbral fue abierto por un hombre avaricioso llamado Faba, quien deseaba y sigue deseando abrirlos para su propio beneficio. El Ultraumbral se abrió en la isla de Melemele, en una de las habitaciones del Montel Slaking, dejando tras de sí un olor a parrillada.

El gesto del fantasma adquirió seriedad.

—¿Cómo sabes es…?

—Del Ultraumbral— interrumpió— apareció un Ultraente, un ser interdimensional con intenciones malvadas. Su nombre era Nihilego, una criatura capaz de controlar a sus víctimas con unas neurotóxinas que los enloquecen por completo. Esa noche, Nihilgo se adueñó de tu Absol, haciéndolo perder la cordura.

El niño no dijo nada, sólo escuchaba.

—El aroma de Absol no te recuerda a mí. Es el de Nihilego. Al igual que él, yo crucé por un Ultraumbral una vez, lo cual me dejó cubierta de la misma energía que los Ultraentes… O al menos, es la única explicación lógica a lo que afirmas— terminó de decir, viéndolo fijamente.

—Entonces dices que ese Ultraente que Ash se encontró en el Paraíso Aether, donde conocieron a tu mamá, ¿es el mismo que hizo que mi Absol me matara?— interrogó, cruzándose de brazos.

—No sé si sea el mismo, pero definitivamente es de la misma especie.

Se quedaron viendo fijamente por unos instantes hasta que una sonora carcajada salió de la boca del chico.

—¡Eres buena contando historias! Pero no hay forma de que me lo trague, no te librarás de mi ira tan fácil, después de todo, aún me tengo que desquitar con alguien— dijo, dando una voltereta en el aire.

Lillie frunció el ceño, comenzando a sentir miedo.

—¿P-Por qué no crees lo que te digo?— preguntó, sin apartar la mirada.

—Porque sé que lo dices para librarte de esto. Definitivamente fue mi Absol quien me mató— contestó, acostándose en el viento.

—Puedes leer la mente, ¿no? Lee la mía y te darás cuenta de que no miento.

Se encogió de hombros.

—Bueno, como me divierte hablar con ustedes lo ha…

Pobrecito…

Él no tuvo la culpa de que esto sucediera.

Nihilego es un ser terrible…

¿Por qué haría eso? ¿Qué beneficio tiene controlar a un Pokémon para asesinar a alguien?...

Faba debe pagar por lo que hizo.

No podemos permitir que su memoria quede sin vengar.

¿Qué hizo una contribución para la investigación de los Ultraentes? ¡Debe ser una broma! ¡Fue asesinado!

Debemos salvarlo.

No puedo dejar que siga sufriendo.

La Fundación Aether es culpable de su sufrimiento.

Es un ser humano, no tiene la culpa por llegar a odiar.

Era tan sólo un niño…

Lo siento tanto…

Quiero llorar…

Sé que Ash, mi hermano y Hau le darán su merecido a Faba ¡ellos lo harán! Pero también debo hacer algo yo…

Quiero ayudarlo. Debo ayudarlo…

La cantidad de pensamientos que pasaban por la mente de Lillie eran tan inmensa que casi le daba un dolor de cabeza, lo cual era especialmente raro considerando que ya no podía sentir dolor.

Retrocedió. Ella parecía estar diciendo la verdad pero si leía la mente de Ash, seguro que descubriría la mentira.

Lamento tanto que las cosas hayan salido así… Puede que si Faba nunca hubiera hecho eso, tú y yo hubiéramos tenido un buen combate Pokémon. Seguro que eras fuerte y me hubiera encantado enfrentarte. No odies a los Pokémon por culpa de un Ultraente. Ellos son nuestros amigos, son nuestros confidentes y nuestros aliados. No tienen la culpa de lo que pasó y seguro que tu Absol también sufrió al final. Asesinó a su mejor amigo porque lo controlaron, debió haber sufrido tanto… Yo los vengaré. Te juro que los vengaré. A ti, a tu familia y a tu Absol… No sólo porque quiero que dejes de lastimarnos. Cada parte de mi ser me pide que se haga justicia y justicia haré.

El castaño volvió a retroceder.

—No hay forma de que digan la verdad… ¡DEJEN DE MENTIR!— ordenó, elevándolos en el aire.

—Cielos, hay un chico bastante ruidoso aquí…

Todos reconocieron la voz.

Con gran sorpresa, vieron a Acerola.

—Ya decía yo que estaban tardando mucho, pero la energía fantasmal me confirmó que algo malo estaba pasando. Claro que no podía ser ninguno de mis amigos ya que ellos no hacen el mal— con paso tranquilo, la Capitana avanzaba. Mimikins volaba a su lado.

El niño la vio con ira.

—¡VETE DE AQUÍ, PERRA!— ordenó, empujándola con una mano.

Sólo que no pasó nada.

Acerola continuó caminando con total tranquilidad mientras que el fantasma trataba desesperadamente de mandarla a volar.

—Lamento decirte que no va a funcionar— rio un poco—. ¿Por qué crees que tardé un poquitín en llegar? Estaba reuniendo a los chicos.

Desde detrás de Tapu fueron apareciendo lentamente montones de personas. Ancianos y adultos todos.

—¿Q-Qué es est…?— de pronto, el espectro dejó de poder moverse.

—Tu mayor error fue creer que ellos estaban solos— informó, llegando finalmente a donde estaban Ash y Lillie—. Puede que el rencor y la ira te hayan hecho fuerte, pero el alma pura y noble de estas personas que han decidido pasar el resto de la eternidad en penitencia por sus pecados excede con creces tu capacidad.

Ash y Lillie bajaron lentamente, siendo por fin capaces de moverse. Lo primero que hizo el chico de Kanto fue abrazar a su amiga y retroceder al lado de Acerola rápidamente.

Las Pokéballs de Ketchum también bajaron y antes de que nadie se diera cuenta, Pikachu había llegado, seguido de Rotom.

El roedor se arrojó hacia su entrenador, quien estaba algo adolorido del cuerpo.

—¡Lamento llegar tarde! ¡No podía moverme!-Roto— contó la Pokédex nada más llegar.

—¡E-Esto no es posible! ¿¡Quién eres tú?!— interrogó el castaño, alarmado.

—La Capitana de tipo Fantasma, Acerola Tapu— respondió, dando una pequeña vuelta.

El cuerpo del espectro se dobló y comenzó a retorcerse al tiempo que descendía.

—¡ESPERA!— escuchó que la Capitana gritar, cuando se dio cuenta, Ash y Lillie estaban frente a ella, con sus brazos extendidos, intentando defender al fantasma.

—¡Él no tiene la culpa, señorita Acerola! ¡Fue una víctima de las circunstancias! ¡Por favor, no le haga daño!— pidió Lillie.

—¡Lillie tiene razón! ¡Aunque nos haya hecho daño, no le guardamos rencor! ¡Él no pidió esto!— Ash la secundó.

Los ojos del espíritu se abrieron con fuerza.

Ellos no mentían.

—¿Están seguros de lo que dicen?— cuestionó, sin perder su usual gesto— Podemos hacer que descanse eternamente, ¿seguros que quieren dejar que siga vagando por el mundo físico?

—¡Esa decisión no es nuestra!— contestó Ash.

—¡Sí, lo que decida hacer de ahora en adelante es algo que él elegirá! ¡No tenemos derecho a intervenir con sus deseos!— dijo Lillie, manteniéndose firme.

—¿Incluso si los ataca de nuevo?

Ambos adolescentes voltearon a ver de reojo al chico, quien estaba paralizado por el resto de espíritus. Su determinación no flaqueó.

—¡Confiamos en que sabrá elegir lo correcto!— dijeron al mismo tiempo.

Pikachu se paró en la cabeza de su entrenador y extendió sus brazos.

—¡PIKA!— dijo. Tampoco permitiría que lo lastimaran.

—Dejarnos llevar por algo tan simple como "haber hecho un poco de daño" es algo estúpido. Es una pobre alma en pena cuyo juicio está nublado por el odio, alguien con la mente de un niño que se vio obligado a vivir una experiencia que nadie debería vivir. Tiene todo el derecho del mundo a estar enojado y manifestarlo-Roto— la Pokédex también se unió.

Acerola se les quedó viendo con una gran sonrisa.

—E-Escúchense…— dijeron a sus espaldas— ¡ESTÁN JUSITIFICANDO MI COMPORTAMIENTO DICIENDO QUE ESTÁ BIEN QUE LES HAGA DAÑO!

Ash lo vio fijamente.

—Por supuesto que no está bien. Te equivocaste enormemente y no sólo te hiciste sufrir a ti, también nos hiciste sufrir a nosotros, pero eso no significa que creamos que eres malvado— dijo, comenzando a caminar hacia él.

—Aunque causaste un daño inmenso y me hiciste perder el sueño incontables noches, no puedo odiarte bajo ninguna circunstancia. Fue prácticamente culpa de mis padres y sus empleados que terminaras así. Debo asumir la responsabilidad como su hija— Lillie también empezó a avanzar.

Cerró los ojos al ver su inminente acercamiento e inesperadamente, sintió calor.

Ellos estaban acariciando su cabeza.

Abrió los ojos con una sorpresa enorme.

¿Cómo era eso posible? Él no podía tocarlos a ellos físicamente, ¿por qué ellos a él sí?...

—No te odiamos— dijeron con seriedad.

Pikachu saltó a su hombro y por primera vez luego de montones de años, sintió el calor de un Pokémon. Era tan agradable y esponjoso…

Su cuerpo tembló y asintió.

—Gracias… y perdón…

Lentamente, fue desapareciendo.


El camino era largo y brillante, tanto que era cegador.

Sentía como su cuerpo era arrastrado de forma gentil y amable, sentía que llegaría a un lugar mejor.

De pronto, el movimiento terminó y abrió los ojos.

Estaba rodeado por un inmenso negro, como la pantalla de carga de algún videojuego antes de iniciar. A pesar de la monotonía, sentía como su cuerpo era fuertemente abrazado por una cálida sensación.

Si esa era su otra vida, él estaba conforme con eso.

Pero no era todo.

Escuchó unos pasos que cada vez se hacían más fuertes. Con curiosidad, volteó en esa dirección.

Un Absol iba corriendo hacia él y sintió como su cuerpo se helaba.

¡D-DETENE, ABSOOOL! ¡SOY YO… AAAAARGHHH! ¡SO-SOY TU AMIGOAAAAAAAAAAAAAAAAH!

—¡ALÉJATE DE MÍ!— pidió en un grito se suplica, cerrando con fuerza los ojos.

Los pasos se detuvieron justo como lo pidió.

Una vez abrió los ojos, vio como el tipo Siniestro se mantuvo a metros de él, con la mirada fija en él.

Lo siento tanto…— escuchó decir. Estaba escuchando hablar al Pokémon— ¡LAMENTO TANTO LO QUE HICE!

Las piernas del Absol flaquearon y cayó al suelo.

¡Estaba consciente mientras lo hacía! ¡Quería detenerme, quería que todo parara! ¡Tus gritos desgarraban mi alma y me hacían desear la muerte! ¡Te esperé por años aquí para poder decirte todo! ¡Para poder decir…! ¡Decir…! ¡QUE LO SIENTO TANTO, JOEY!— volvió a gritar, rompiendo en llanto.

Se quedó pensando en lo que Ash y Lillie le habían dicho.

Su Absol no lo había matado. Lo habían controlado para que lo hiciera. Aquel a quien tanto rencor guardó por años, era en realidad una víctima al igual que él y al igual que él, sufrió muchísimo por lo sucedido.

Su llanto era autentico. Sus lágrimas genuinas y el arrepentimiento, sincero.

Aun sabiendo la verdad, le temía. No podía sacarse de la mente la imagen de su Pokémon matándolo sin piedad.

Absol lloraba desconsoladamente y de repente, un pequeño toque en la cabeza lo hizo callar. Subió la mirada con rapidez sólo para ver al que antes era su entrenador, intentando con todas sus fuerzas acariciarlo mientras apartaba la mirada.

—Yo también… te hice sufrir… Sentía tanto odio que… te dejé esperando… por años… lastimándonos… a los dos…— murmuró, haciendo uso de toda su valentía.

Joey…— murmuró, volviendo a llorar.

—Así que… intentemos de… nuevo… compañero…— masculló.

S-Sí… Por favor…

Y entonces el negro se convirtió en verde.

A su alrededor, se extendió un inmenso campo donde había decenas de personas jugando con sus Pokémon y otros humanos.

Ante el hermoso cielo azul del paraíso, dos víctimas de la casualidad vieron su amistad reforjada una vez más.


—¡Se ven terribles, ¿qué les pasó?!— preguntó Hau, alarmado.

—Concuerdo con Hau, ¿Qué rayos pasó ahí adentro, mozuelos?— preguntó Hapu con una ceja arqueada.

—Nada realmente importante— respondió Ash, con una gran sonrisa.

—Todo salió como debió salir— dijo esta vez Lillie, con la misma expresión.

—Pika pika…— secundó.

—Bueno, mi teoría de la vida después de la muerte se confirma-Roto— murmuró la Pokédex para sí misma.

Honua y Mahalo voltearon a verse, confundidos.

Acerola solamente rio.

—En fin, dejando todo esto de lado, debo hacerte entrega del premio por haber superado mi Prueba, Ash— dijo Tapu, dando una vuelta y mostrando algo en su mano— ¡El fantástico Espectrostal Z!

Ash asintió y lo tomó entre manos para luego sacar a Peke y a sus otros Pokémon, quienes lucían sumamente confundidos. Wimpod ya estaba consciente.

—Lo logramos, chicos— dijo, con una inmensa sonrisa.

Peke y Wimpod ignoraron la confusión previa y dieron una gran salto de alegría.

—¡TENGO EL ESPECTROSTAL Z!

Rotom tomó una fotografía.

—¡Woaah! ¡La pequeñina se puso hermosa!— exclamó Hapu, acercándose a ver a la tipo Fuego.

—¡Tienes razón! ¡No creí que el plateado pudiera verse más bonito que el dorado!— dijo Hau, acariciándola.

Peke recibió con gusto los halagos y los agradeció con un movimiento de cabeza.

—¿Y bien? Mimikyu era duro, ¿verdad?— preguntó la Capitana, viendo a Ash.

—¡Y que lo digas, apenas y podíamos tocarlo! ¡Disfraz en serio es una habilidad increíble!— respondió Ketchum, viendo con gran admiración al tipo Fantasma.

Acerola se dio unos golpecitos en el pecho con orgullo.

—¡Yo le enseñé todo lo que sabe!— aseguró, ante lo cual, todos la vieron confusa.

—¿De qué hablas? ¿No se supone que los Dominantes son buenos peleando por naturaleza?— interrogó Hapu.

—Bueno, Hapumpkin, la cosa es que Mimikyu no es un Pokémon Dominante— respondió, dando una vuelta.

Todos voltearon a ver al tipo Hada, impactados.

—¿¡Cómo que no es un Dominante?!— preguntó Hau, con los ojos saltados.

—Bueno, el en realidad es un Mimikyu común y corriente que se esfuerza mucho en sus entrenamientos— contestó. Mimikyu no dijo nada, simplemente se les quedó viendo a Ash y Pikachu.

—Eso explica que no tuviera esa aura tan característica y que utilizara Danza espada para subir su Ataque-Roto…

—¿¡Entonces por qué es tan grande?!— preguntó ahora Ash, comparando su tamaño con el de Mimikins.

—¡Él simplemente es así!— contestó.

Todos sintieron que esa explicación era muy poco aclarativa.

Mimikyu los vio unos instantes más y luego comenzó a irse.

—¡Espera!— escuchó que le gritaron. Cuando volteó, la rubia lo estaba viendo— Tu disfraz se dañó mucho, puedo arreglártelo si gustas.

El tipo Hada apartó la mirada.

—Vamos, soy buena con las manualidades— aseguró, tratando de acomodar el cuello del saco—. Aunque el disfraz te quedó muy bonito si me dejas decirlo.

Al oír eso, Mimikyu subió la mirada con rapidez y empezó a hablarle en su idioma con gran emoción.

Peke, Wimpod y todos los demás escucharon impactados sus palabras, aunque no precisamente por lo que decían.

Lillie no entendía muy bien.

—Ella te pregunta que sí de verdad crees eso-Roto— tradujo.

—¿Ella?...— murmuró Aether, viendo de nuevo al tipo Hada, quien tenía los ojos brillosos.

—Mimikyu es hembra— informó Acerola, riendo.

Una sorpresa, pero nada que no pudieran esperar.

Lillie volteó a verla y asintió finalmente.

—De verdad lo creo. Es muy bonito. Me sorprenden los detalles que le diste y aunque las personas puedan creer que da miedo, yo creo que es muy original— aseguró—. Tu cola de madera incluso te ayuda a hacer un ataque muy poderoso.

Un sonido de admiración salió de la boca de Mimikyu.

Lillie entonces recordó su descripción en la Pokédex.

—Sé cómo se siente…— le murmuro en un tono de voz muy bajo, que sólo ellas podían escuchar— Ser constantemente juzgada por tu apariencia, diciéndote como debes lucir y actuar… Es frustrante, ¿no?... Yo odio eso.

La tipo Fantasma se quedó viendo al suelo y asintió.

Era muy molesto pero era la única forma.

Aether la acarició.

—Ven con nosotros, te arreglo el traje y luego vuelves, ¿qué te parece?— preguntó, viéndola con ternura.

Mimikyu la miró fijamente y luego lo decidió.

Saltó a su bolso y luego lo abrió, dejando ver a Nebulilla, quien sorprendió a Acerola.

—¡W-Woah!— exclamó la chica por lo repentino de la situación.

Todos veían con curiosidad la escena, pero dicha emoción cambió a asombro al ver como la tipo Hada tomaba una Pokéball y voluntariamente se introducía en ella.

—¿Eh?...— Lillie no se creía lo que acababa de pasar— ¿¡EHHHHH?!

—¡Vaya! Pues al parecer Mimikyu quiere ir con Lillie-tan— dijo Acerola, divertida.

—¿E-Eso de verdad está bien?... Es tu Pokémon Dominante después de todo…— Hapu lucía extrañada por decir poco.

Hau, Ash y Rotom directamente se quedaron sin palabras.

La Pokéball (específicamente una Ultra Ball) se abrió, dejando salir a Mimikyu, quien se le pegó a Lillie.

La rubia volteó algo rígida hacia Acerola.

—¿E-Esto de verdad está bien?...— preguntó, nerviosa.

—¡Tranquila! Ya encontraré la forma de encontrar otro Pokémon para mi Prueba. Tampoco es que la gente venga mucho de todas formas— dijo, encogiéndose de hombros.

Todos rieron ante eso.

—Ah, por cierto, Acerola— dijo Ash, llamando la atención de todos—. Tuve que romper la puerta de la trastienda para entrar. Si quieres mañana podemos venir a repararla.

Tapu lo vio algo confundida.

—¿Mmmh? No hay ninguna trastienda en el Ultraganga— informó, dejando a todos helados.

—¿D-De qué hablas? ¡Estuvimos dentro! ¡Era donde Mimikyu tenía todas sus fotos de Pikachu!— dijo Ketchum.

—Yo incluso tengo la fotografía en mi cámara, ¿ves?-Rot…— en la pantalla de Rotom si apareció una foto, pero sólo era Mimikyu borroso frente a un fondo negro.

—Vaya…— murmuró Acerola, rascándose la mejilla— Supongo que fueron los fantasmas, jeje.

Todos voltearon a verse entre sí, liberando un potente grito.

—¡LO SIENTO, ACEROLA PERO NO HARÉ TU PRUEBA!— gritó Hau, comenzando a correr.

—¡CORRAN, CHIQUELOS, CORRAN!— dijo Hapu, huyendo tan rápido como podía.

—¿¡DÓNDE ESTUVIMOS TODO ESE TIEMPO?!— se preguntó Ash.

—¡ESTO CARECE DE LÓGICA!-ROTO

—¡KYAAAAAAAAAAAA!

Los Pokémon también gritaron en sus respectivos idiomas.

—¡Vamos, chicos, no me dejen sola!— pidió Acerola entre risas, corriendo detrás de ellos.

Tras unos segundos, el miedo se convirtió en risa.

Todos corrían por la arena negra de la playa mientras reían alegremente.

Lillie volteó a ver a Ash.

Ahora sabía sobre su nictofobia.

Lo dicho por el niño del Absol era un verdadero problema, ¿y si Ash creía que eso era verdad? ¿Su amistad se arruinaría?...

Ella sabía que no podía estar enamorada de Ketchum, pero temía los posibles malentendidos. Los aclararía tan pronto como pudiera.

Ahora, solamente disfrutaría del momento.

"En realidad, el verdadero motivo por el que Mimikyu utiliza un disfraz de Pikachu es porque se siente terriblemente solo y, debido a la popularidad de los productos basados en Pikachu, llegó a la conclusión de que la mejor manera de hacer amistad con los humanos y otros Pokémon era si se parecía a éste".

A lo lejos, montones de ojos los miraban alejarse y reír para luego desaparecer.

It's Spooky Time.


Buuuufff… Estoy destrozado. Escribí las últimas 7000 palabras hoy día viernes por lo que terminé algo cansado…

Hoy me arriesgué bastante al introducir temas como los fantasmas reales, algo que ya se ha visto y por fin le di un cierre adecuado al niño del Absol (Joey). Espero que haya sido de su agrado.

Por cierto… La nueva Pokégril ha sido revelada. Koharu, hija del profesor Sakuragi con su Yamper. Me parece interesante ver que pasará y como se manejará eso de que Ash y Gou tengan una "base de operaciones".

Por otro lado, el último capítulo de Ash vs Kukui fue uno de los más emocionantes que he visto nunca. La alegría y emoción con la que combaten padre e hijo es simplemente fabulosa, siendo mi parte favorita cuando combaten Empoleon y Pikachu con Garra de acero y Cola de hierro, respectivamente. No puedo esperar a ver la culminación del combate, al que todo apunta, se tratará de un Tapu Koko vs Pikachu.

Si Ash gana esto, demostrará que es el entrenador más fuerte de toda Alola.

¡Espero con ansias el desenlace!

Explicando cosas del fanfic:

Mimikins:

Mimikins, el Mimikyu de Acerola es literalmente un fantasma. En resumen, es un Pokémon ya fallecido cuya alma no pasó a la otra vida. Gracias a que es un ser del plano espiritual no puede interactuar físicamente con las personas u otros Pokémon, pero si puede mediante sus habilidades fantasmales.

Acerola lo conoció cuando estaba en su lecho de muerte y una vez que falleció, se quedó a su lado como un alma. Puede atravesar paredes, personas, ataques y Pokémon sin ninguna dificultad.