¡Hola, chicos! Lo sé, lo sé, soy muy rápido… ¿¡No es eso bueno?! ¡Jaja! En fin, responderé a la única review anónima del día de hoy. Sé que tienen ganas de lo que se viene.

RFederer: Y aquí me tienes, subiendo otro capítulo tres días después XD
No sé si sea el segundo gran evento, pero sin duda es algo bastante importante. Lillie sin duda alguna ha cambiado en el transcurso de su viaje y se ha vuelto cada vez más capaz de hacer más y más amigos por su cuenta. (No es que sea mala interpretando… Eso lo retomaré más tarde).
Como tal, los tres Representantes sufrieron mucho. Hau sintió frustración y rabia contra sí mismo por ser débil. Gladio sintió odio contra los que lastimaron a su hermana y ganas de venganza. Ash por su parte, se sintió sumamente estúpido por haber caído en la trampa y también sintió un miedo tremendo, así como rabia hacia la bajeza de los Skull. La Profesora Burnet está atendiendo otros asuntos bastante importantes.
Ufff… A partir de aquí realmente estaremos entrando en la recta final de la historia…
¡Si lo vi! ¡Luce realmente interesante!
Si quieres saber que pienso sobre toda esa información, en la parte de abajo (sueno a YouTuber XD) podrás verlo.

¡En fin! ¡Pasen a leer!


Entraremos de forma sigilosa y nos escabulliremos tan rápido como podamos.

El Paraíso Aether se veía ya a lo lejos y con velocidad, los Pokémon viraron hacia la derecha, al lugar donde estaba el embarcadero.

Antes de que ellos se den cuenta, nosotros ya estaremos a punto de llegar a la mansión de Lusamine.

Descendieron, volando un poco por encima del agua y a toda prisa.

Pero ese sólo es un escenario donde todo salió bien, algo casi imposible de que ocurra, considerando la seguridad del Paraíso Aether.

Ash, Hau, Gladio, Hapu, Pikachu y el Team Rocket, todos ellos saltaron al agua en pleno vuelo. Garchomp, Golurk y Kaguron volvieron a sus cápsulas.

Rotom se mantenía flotando mientras avanzaba, mientras que los demás buceaban hasta lentamente llegar a la entrada.

En caso de que todo salga mal, de que nuestra infiltración sigilosa se vaya por la borda, no quedará otra opción.

La mano de Ash emergió del agua, sujetándose de una escalera metálica que conectaba al mar con la superficie del embarcadero; subió.

Uno a uno, todos llegaron a la cima y fue en ese momento, que escucharon un sonido de sorpresa.

Cuando voltearon la cabeza, pudieron ver como un recluta de la Fundación Aether los veía con los ojos abiertos como platos.

—Cola de hierro— ordenó Ketchum.

Pikachu salió disparado hacia el enemigo, éste intentó poner su brazo frente a él, pero el roedor era más rápido. Con un coletazo en el estómago, el recluta cayó al suelo, inconsciente.

No hay segundas oportunidades, no hay un guardar y cargar.

El impacto causado por el Cola de hierro de Pikachu produjo un sonido que llamó la atención de otros reclutas que se encontraban en el lugar. Eran demasiados los que habían acudido al lugar.

El tipo Eléctrico disparó una fuerte descarga eléctrica que impactó contra la mayor parte de ellos, pero algunos lograron desplegar ese raro escudo.

La alarma fue dada, no sólo por el destello causado por Pikachu.

Luces rojas comenzaron a parpadear y grandes pantallas que habían en el lugar, las cuales mostraban comerciales sobre la Fundación Aether, pasaron a enseñar unos signos de exclamación.

Deberemos pelear y ganar.

No había vuelta atrás.

Pokémon como Tauros, Tsareena y Toucannon aparecieron.

Al instante, todos los presentes sacaron a sus Pokémon.

Pikachu, Garchomp, Infernape, Sceptile, Seismitoad y Glalie.

Primarina, Raichu, Flareon, Noibat, Tauros y Crabrawler.

Silvally, Umbreon, Lycanroc, Lucario, Zoroark, Crobat y Kaguron.

Mudsdale, Golurk, Gastrodon, Dugtrio de Alola, Krookodile y Flygon.

Wobbuffet y Mareanie.

Esos eran los Pokémon que combatirían.

—¡DESPLIEGEN ESCUDOS! ¡INTRUSOS EN EL EMBARCADERO!

Cuando dos reclutas se unían, los escudos de sus brazos formaban uno más grande, el cual de alguna manera, lograron colocar sobre el suelo.

Los ataques no tardaron en llover, pero el equipo de invasión tenía más poder destructivo.

El equipo de Hapu (con excepción de Gastrodon), Glalie y Seismitoad se pusieron frente a todos. Usaron Terremoto a la vez.

Con fuerza y brusquedad, el terreno comenzó a moverse, causando un daño colosal en los Pokémon que ahí había, debilitándolos a todos.

Los escudos fueron destruidos y en ese momento, Pikachu y Lucario aprovecharon. Rayo en combinación con Velocidad extrema fueron los encargados de dejar inconscientes a los reclutas.

El equipo de invasión volteó a verse y asintieron.

Rápidamente se dividieron. Jessie, James, Meowth y Wobbuffet tomaron a dos reclutas y los arrastraron hacia unos contenedores cercanos. Desaparecieron después de eso.

Por otra parte, el grupo de ataque corrió hacia el ascensor, no sin antes toparse con un montón de enemigos.

—¡No pasarán de aquí!— les gritó uno. Varios escudos grandes se juntaron, formando uno que medía casi quince metros de ancho.

—¡Lanzallamas!— ordenó Ash.

—¡Rayo hielo!— dijo Hapu.

—¡Aria burbuja!— exclamó Hau.

—¡Bola sombra!— indicó Gladio.

Los ataques de Infernape, Gastrodon, Primarina y Umbreon salieron disparados, impactando directamente contra el escudo.

No era suficiente.

Todos los Pokémon atacaron a la vez, rompiendo la protección de inmediato, pero ésta había cumplido uno de sus cometidos.

Distraerlos.

Por todas las direcciones comenzaron a llover ataques y fue Glalie quien se interpuso con Protección.

Por más que intentó mantenerla, el tipo Hielo terminó cediendo y recibiendo la mayor parte de los impactos.

—¡No los dejen seguir!

El equipo de Hau era el principal encargado de tantear al enemigo. Si resistían sus movimientos, quería decir que eran tan fuertes como él o al menos, estaban por encima del promedio, por lo que rápidamente aparecía Gladio a rematar al enemigo.

Ash y Hapu eran los que derrotaban oponentes en masa.

El Ultrapuño de Infernape era tan veloz que sólo Flygon con Carga dragón podía seguirle el paso. Cubriéndoles las espaldas estaban Seismitoad con Surf y Gastrodon con Agua lodosa.

Pero el enemigo era fuerte.

Atacaban de por todas partes y con una amplia variedad por eso, nadie se sorprendió demasiado cuando un Hidropulso chocó contra la espalda de Gladio, lanzándolo por el piso.

Los Pokémon del rubio vieron eso y con ira miraron al enemigo.

Se trataba de un Slowking, quien lucía algo nervioso por lo que acababa de hacer.

Lycanroc fue el primero en atacar con una Roca afilada que terminó atrapando a un Trumbeak, Sudowoodo, Magneton, Smeargle y Haunter (entre varios más).

Siguió Umbreon con Pulso Umbrío, acompañado por el Pulso noche de Zoroark y la Esfera Aural de Lucario. Crobat y Kaguron se lanzaron con Ataque ala y Cabeza de hierro, respectivamente.

Silvally socorrió a su entrenador.

—Gracias…— murmuró el rubio, algo adolorido.

—¡Cuidado, Gladio!— gritó Hau, al ver como un Lanzallamas iba hacia él.

El Flareon de Mahalo se interpuso al ataque y lo absorbió por completo, para después lanzar su propio Lanzallamas contra los enemigos, el cual era mucho más potente.

—¡A cubierto!— escucharon gritar y cuando vieron al cielo, meteoritos caían.

Era el Meteoro Dragón de Garchomp actuando.

Cuando el ataque impactó, levantó humo y polvo por todos lados, creando la distracción perfecta. Todos los Pokémon aliados regresaron a sus cápsulas y los entrenadores junto a Rotom y Pikachu, salieron corriendo.

No podrían lograr mucho en un entorno así.


Con rapidez, un dedo retumbaba contra la madera de un escritorio.

Lusamine veía fijamente una pantalla que había a su derecha, la cual le mostraba todo el embarcadero.

—Un Ultraente que desconozco… ¿obedeciendo al ingrato de mi hijo?...— murmuró con molestia— No sólo utilizó nuestro invento… ¡También me quitó el título de la primera persona en entrenar un Ultraente!— con fuerza, golpeó el escritorio— ¡Mocoso estúpido!

La puerta de su oficina se abrió, llamando la atención de la mujer.

Faba entró al lugar.

—Aquí está, Presidenta Lusamine— dijo el científico, cerrando la puerta tras de él—. Supongo que se ha enterado de lo que está pasando en el embarcadero.

—Sí— Lusamien lucía más irritada a cada minuto—. No puedo creer que entrenadores tan bellos como Ash y Hau colaboren con mis sucios hijos… Incluso la prometedora Hapu…

—Tenía tantos planes para ella…— murmuró Faba, un tanto decepcionado— En fin, creo que lo mejor será que se refugie en su mansión mientras terminamos todo esto, Presidenta.

La rubia volteó a verlo y asintió.

—Me servirá para terminar de una vez por todas la máquina— se levantó de su asiento y empezó a caminar hacia la salida.

—Por cierto…— Faba interrumpió su avance— Ese indeseable de Guzma ya se encuentra ahí, al menos le servirá de protección.

Aether lo miró y simplemente sonrió.


—Llegaron… ¡Llegaron, llegaron, llegaron!— comenzó a gritar Lillie con emoción— ¡Llegaron, Nebby!

El pequeño nebuloso ya se había resignado a estar encerrado, por lo que liberó un débil sonido.

Los ojos de Lillie mostraban esperanza.


—¡Movilícense!— gritó un hombre vestido con una máscara— ¡Estamos siendo atacados por Hapu Honua y Hau Mahalo, futuros Kahunas de Poni y Melemele! ¡Los acompañan los entrenadores Ash Ketchum y Gladio! ¡No podemos dejarlos lastimar el lugar que tanto cuidamos!

Detrás de la Reserva, en los pasillos del lugar, había una zona que ninguna persona ajena a la Fundación Aether había visto antes.

Una armería.

Los reclutas tomaban porras y pistolas eléctricas, además de unos pequeños círculos blancos que se ponían por debajo de los guantes del uniforme.

Entre toda esa confusión, había tres individuos.

James y Jessie se estaban equipando, pasando desapercibidos gracias a los uniformes que habían hurtado, mientras que Meowth, a cuatro patas, analizaba el escenario.

Si pudiéramos destruir esas cosas antes de que aparezcan…— pensaba el tipo Normal, viendo como los reclutas se las ponían— Nos evitaríamos grandes problemas… pero, ¿cuál es su debilidad?...

Por las prisas, dos reclutas chocaron, haciendo que el escudo de uno de ellos cayera al suelo, rompiéndose al instante para sorpresa del minino.

—¡Ahhhhhh!— exclamó al que se le cayó— ¡Odio que estas porquerías sean tan frágiles!

—L-Lamento eso, ten la mía— el que lo chocó se quitó el suyo propio y se lo cedió a su compañero.

—Es lo menos que puedes hacer— con brusquedad, se la arrebató y puso—. Al menos cumplen bien su función cuando están desplegados…

Meowth nada más ver eso corrió hacia sus amigos, subiéndose al hombro de James.

—¡Descubrí algo muy interesante!— exclamó en voz baja. Sus amigos humanos lo voltearon a ver.

—También lo vimos…— murmuró James.

—Estas cosas— Jessie agitó levemente su escudo— son tan frágiles como un disco de vidrio, pero cuando se activan…— el escudo salió y la adulta volvió a mostrar el círculo— Son duros como el acero.

—Como una Pokéball cuando no tiene un Pokémon adentro…— notó Meowth.

Ambos Rocket asintieron.

—La forma de acabar con estas cosas es…

—Romperlas antes de que se activen.


Habían logrado llegar a un pequeño callejón ubicado entre dos grandes contenedores. Ese sería su refugio temporal.

La llamada se colgó.

—Entonces… Romperlos antes de que se activen…— repitió Hau, pensativo.

—Para eso necesitaremos gran velocidad y agilidad— dijo Honua, cruzada de brazos—. El chiquitín seguro que podrá hacer algo con eso.

Pikachu se dio unos golpecitos en el pecho.

—Ahora que sabemos eso, simplemente queda llegar a la entrada principal. Llegar por ahí estaba descartado por la cantidad de gente, pero ahora que nos descubrieron no es como si importara mucho-Roto…

—Subir por el elevador está descartado entonces…— murmuró Gladio, sobándose la espalda.

Todos asintieron.

—No podremos hacer lo mismo que Acerola y yo hicimos en pueblo Po…— les dijo Ash, alerta ante posibles amenazas— Son demasiados enemigos, tardaremos mucho tiempo en vencerlos y puede que nos ataquen a nosotros en medio de la confusión…

El equipo de ataque, en su totalidad, estaba de acuerdo. Gladio todavía seguía un poco dolido por el Hidropulso.

—Hay que hacer un plan de acción distinto, algo que nos permita crear un caos; algo que divida a los empleados para reducir a los enemigos y ganar aliados-Roto.

Todos sabían que era ese algo.

—Exponer la verdadera naturaleza de Lusamine— masculló Hau, rascándose el mentón.

Voltearon a ver a Gladio, pendientes de su respuesta.

—Hagámoslo— dijo con simpleza—. La sala de comunicaciones está en los pasillos del Paraíso Aether; así le decimos a la zona por la que se mueven los empleados.

—¿Cómo llegamos a ella?— interrogó Ash.

—Hay varias puertas en puntos estratégicos, pero seguro que no podremos llegar a ellas sin atraer toda la atención— respondió el rubio—. Tendremos que ir hacia la que da directamente a la sala de comunicaciones, entrar por ella y ganar el suficiente tiempo como para dar el mensaje.

—¿Y eso está en…?— Hapu lucía expectante.

Aether suspiró, algo resignado.

—La Reserva— contestó.

La Reserva era un lugar definitivamente arriesgado. Podrían lastimar sin quererlo a Pokémon inocentes.

Todos se quedaron pensando, pero en eso, el cerebro del equipo habló.

—Tengo un plan-Roto.


—¡Sigan buscando! ¡No pueden haber huido!

El embarcadero era el sitio con más vigilancia al ser por donde los enemigos habían llegado y como tal, estaba repleto de enemigos.

De pronto y sin que nadie se diera cuenta, un destello amarillo seguido de uno blanco y otro rojo comenzaron a saltar de persona en persona.

Los reclutas, uno a uno, comenzaron a verse confundidos por eso ya que todos habían sentido esa pequeña presión en los brazos, ninguno actuó hasta que se escuchó un grito.

—¡Ahí!— exclamó una mujer, señalando la cima de uno de los contenedores.

Sobre un contenedor de metal, Infernape y Lucario estaban parados codo con codo, mientras que Pikachu estaba en el hombro del simio.

—¡Los Pokémon invasores!

Pokéballs se abrieron, dejando salir todo tipo de Pokémon.

Píkachu volteó a ver a los tipo Lucha, los cuales le asintieron.

Con fuerza, Infernape arrojó al roedor hacia el aire para después inflar el pecho y lanzar un poderoso Lanzallamas. Lucario junto ambas manos y creó una Esfera aural que salió disparada, seguida de muchas otras.

Ya en el aire, el tipo Eléctrico acumuló electricidad y la disparó.

Los reclutas pusieron sus brazos frente a ellos pero el escudo no emergió, en su lugar, pequeños pedazos de vidrio y metal comenzaron a caer de sus guantes.

Los ataques conectaron y esa simple estrategia derribó a más de ciento cincuenta entrenadores. 450 Pokémon menos.

Los refuerzos no tardaron en llegar y aprovecharon que Pikachu seguía en el aire para atacarlo por la espalda entre un Marowak de Alola, un Trevenant y un Lycanroc Diurno. Huesomerang, Energibola y Lanzarrocas fueron los ataques elegidos.

Pikachu simplemente escuchó el impacto. Cuando se giró, pudo ver como Infernape había repelido el Lanzarrocas con su Ultrapuño, lo cual lo había dejado vendido para Huesomerang y Energibola, los cuales impactaron contra él.

El inicial de Fuego salió volando directamente contra un contenedor, haciéndole una gran abolladura. Pikachu no dudó en arrojar un Rayo contra sus atacantes, dejándolos inconscientes incluso teniendo ventaja de tipo (Trevenant).

Se acercó a su amigo con Ataque rápido para comprobar su estado. Como si no hubiera sido la gran cosa, Infernape se reincorporó y le levantó un pulgar.

El roedor sonrió, aliviado y juntos se prepararon para la batalla.

Lucario peleaba ferozmente contra varios enemigos, pero rápidamente lo superaban en número. Con Velocidad extrema se reposicionó, corriendo al lado de los Pokémon de Ash.

Estaban rodeados, pero aun así, no parecían preocupados.

Porque no estaban solos.

Otro contenedor de metal salió volando, seguido de eso, un poderoso rugido se escuchó. Todos se vieron obligados a esquivar, dejándolos a merced de Garchomp, quien voló hacia ellos con Garra dragón.

Seguido del tipo Dragón, llegó el Mudsdale de Hapu, quien embistió con fuerza a reclutas y Pokémon, mandándolos a volar.

Uno a uno, los Pokémon de Ash y Hapu fueron apareciendo, seguidos de éstos.

Ketchum y Honua ahora eran el señuelo.


Gladio y Hau se movían en medio de los disturbios. Gracias a que por todo el campo había montones de reclutas inconscientes, no la tuvieron nada difícil para obtener sus tarjetas.

Se habían puesto de acuerdo con Jessie y James, quienes los encontrarían en los pasillos del embarcadero para después subir hacia la Reserva.

No les costó mucho llegar.

El rubio pasó su tarjeta por un sensor y de inmediato, la puerta se abrió.

Voltearon hacia ambos lados antes de poder entrar.

—¿Por dónde?— preguntó Hau, parándose en una esquina.

Gladio comenzó a hacer memoria.

—Según los planos… Izquierda— respondió.

Dicho y hecho, comenzaron a correr hacia ese lugar.

Mientras iban corriendo, llegaron a otra esquina que doblaba hacia la derecha. Estaban a punto de doblarla, cuando tres reclutas llegaron por el mismo lugar.

Aether chocó contra un chico joven de pelo negro y ojos marrones.

Los dos grupos se quedaron viendo por unos instantes.

—¡T-Tú eres…!— intentó decir el recluta pelinegro pero un fuerte golpe en la mandíbula lo dejó en la lona.

¡D-Detente ahí!

Un viejo recuerdo del pasado llegó a la mente de Gladio.

Los otros dos reclutas trataron de actuar, pero Crabrawler con su Puño mareo fue suficiente para dejarlos totalmente fuera de combate.

El cangrejo comenzó a dar golpes hacia el aire, un tanto orgulloso de lo que acababa de hacer.

—¿Lo conocías, Gladio?— interrogó el moreno, algo exaltado. Había sido una sorpresa inesperada después de todo.

¡N-N-No dejaré que te lleves el bote, incluso si tengo que p-pegarte!

Negó con la cabeza.

—No… No lo conozco

Y sin más, siguieron corriendo.

Atravesaban los pasillos con velocidad y de pronto, irrumpieron por una puerta. Era un cuarto totalmente vacío que conectaba cuatro pasillos.

—Se tardaron en llegar...— murmuró Jessie, sentada en el suelo y cruzada de brazos— Tuvimos que deshacernos de cualquier cosa que nos delatara.

Apuntó hacia el techo y pudieron ver una cámara de seguridad hecha pedazos. Tenía marcas de garras.

—Les dije que era un experto— Meowth sacó sus filosas garras. Lucía orgulloso.

—¿Entonces? ¿Vieron cómo llegar a la Reserva desde aquí?— preguntó Gladio, acercándose a ellos.

James se levantó del piso y apuntó hacia una puerta que había a su derecha.

—Fue una de las primeras cosas que nos enseñaron cuando trabajamos aquí— respondió el peliazul, abriendo la puerta—. Es bueno que aún tengamos nuestras tarjetas.

Teniendo como guías al Team Rocket, corrieron.

—Oigan— los llamó Hau, sin detener el paso—. Lamento haberlos atacado en Konikoni hace unas semanas ¡Creí que eran malos tipos pero veo que me equivoqué con ustedes!

—Bueno, no estabas equivocado. Aún somos malos tipos— dijo Meowth, corriendo a cuatro patas—. Somos miembros del Team Rocket.

Hau rio.

—¡No importa! Si se preocupan por los Pokémon y ayudan a los demás, para mí son buenas personas— aseguró.

—Yo todavía tengo ganas de darte un buen golpe, niño— le dijo Jessie—. Casi se me salió el corazón cuando nos atacaste de pronto.

—Bueno, de hecho fue tu culpa por mencionar ese tema, Jessie— le recordó James.

—¡Eso da igual! ¡De no ser por mí no habríamos descubierto que el niño era amigo del mocoso y no lo habríamos seguido! ¡Es decir, no nos hubiéramos infiltrado en la Fundación Aether en primer lugar y estarían fritos sin nuestra información!— gritó la mujer, molesta.

Mahalo volvió a reírse.

—¡Entonces nuestro encuentro tuvo un gran significado!

Gladio no hablaba, pero él sabía que muchas cosas se habían logrado gracias a esos tipos.

Habían salvado a los Código Cero, obtenido información vital sobre los Ultraentes, conocían relativamente bien el sistema de pasillos e incluso, gracias a ellos, había logrado capturar a Kaguron.

Luego de un rato, lo lograron. Una puerta fue abierta y vieron la vegetación y Pokémon que habitaban la Reserva.

Pero con ellos, había otra cosa: Reclutas.

Tardaron en reaccionar por lo espontaneo de su aparición, dándoles a Gladio y Hau el tiempo suficiente para hacer aparecer a sus Pokémon. Mareanie y Wobbuffet también salieron de nuevo.

Las reacciones de los reclutas se dividieron en dos. Un grupo que atacó sin dudar a los intrusos y otro que, rápidamente corrió hacia los Pokémon y los defendió de cualquier posible daño con los escudos.

Los Representantes supieron de inmediato a quienes atacar.

El tipo Psíquico se colocó frente a todos y con Manto espejo, devolvió los movimientos especiales que le arrojaron.

Tauros cargó contra los entrenadores, quienes usaron sus escudos para defenderse a sí mismos. Los Pokémon de los reclutas intentaron atacarlo pero Lycanroc no lo permitió, cubriéndolo con Roca afilada por ambos lados.

Zoroark corrió hacia el toro, saltó sobre él y una vez que atravesó los escudos por arriba, atacó a los entrenadores con Pulso noche, derribándolos.

Luego de eso, encargarse del resto de Pokémon fue pan comido.

El resto de reclutas no bajaban sus escudos, mirando con el ceño fruncido a Gladio y los otros mientras protegían a los Pokémon de la Reserva.

El equipo de reconocimiento los vio y siguieron avanzando.

Corrieron por los largos caminos de la Reserva y subieron unas escaleras. Con rapidez, saltaron una barda que separaba los terrenos de los Pokémon de las rutas que seguían los empleados y turistas.

Escucharon gritos y supieron que habían llegado muchos más refuerzos.

Pero daba igual ya, porque habían arribado en su destino.


Lillie escuchó como esa cosa que parecía ser un teletransportador se activaba y con algo de temor, vio cómo su madre llegaba al lugar.

La miró de reojo y avanzó hacia la caja que contenía a Nebulilla.

—Mira lo que ocasionas…— murmuró la presidenta, tomando el cubo entre sus manos y moviéndolo a una especie de base metálica que ahí había— El lugar que tu abuelo construyó con tanto cariño está siendo destruido por tus amigos y el ingrato de tu hermano.

Lillie frunció el ceño.

—¿I-Ingrato?...— murmuró— ¿Qué habría de agradecerte él?...

Lusamine ni siquiera volteó a verla.

—No lo sé… ¿Qué le di la vida? ¿Qué lo cuidé toda su infancia? ¿Qué le di un hoga…?

—No… Tú lo único que hiciste fue dar dinero… Prácticamente nos abandonaste hace diez años; fue Hobbes quien nos crió— interrumpió Lillie, armándose de valor al no tolerar que insultaran a su hermano.

—¿Hobbes?... Cierto… El mayordomo— masculló la adulta. De la base salió un pequeño tablero y comenzó a teclear algo— Bueno, ¿crees que él lo habría hecho sin dinero de por medio?... Niña tonta e ingenua.

Lillie tuvo que contener las ganas de decirle que el amor por Hobbes hacia ellos era auténtico. Que él los había ayudado a escapar tanto a ella como a Gladio.

Pero por el bien del mayordomo, se calló.

Un sonido llamó la atención de la adolescente, quien por fin reparó en lo que estaba haciendo su madre.

Luz comenzó a desprenderse de las hendiduras del cubo y lentamente se comenzó a acumular en la cima de éste.

Lusamine retrocedió mientras reía, confundiendo levemente a Lillie.

—Lo logré… ¡Lo logré!— exclamó con inmensa felicidad.

Lillie no entendía nada, pero de pronto, algo la hizo dejar de pensar.

Un haz de luz salió disparado al techo y un fuerte grito se escuchó.

Nebulilla gritaba de dolor.

—¿¡Qué le estás haciendo?!— interrogó Lillie, alterada. Con fuerza, intentó zafarse de las esposas.

Lusamine volteó a verla, con una inmensa sonrisa en el rostro y un pronunciado sonrojo.

—Lo vuelvo útil.


Glalie fue fuertemente golpeado por un Skarmory, haciéndolo retroceder.

El tipo Hielo disparó un Rayo hielo que lo congeló al instante, seguido de eso, recibió por la espalda un fuerte golpe de Pedrada, cortesía de un Boldore.

Molesto, el tipo Hielo se giró y lo atacó con Terremoto, haciendo temblar el campo de batalla. Unos Lanzallamas cortesía de un Magmortar y varios Magmar le hicieron aún más daño. Se cubrió con Protección.

Seismitoad llegó al rescate de su camarada, utilizando Surf, el cual arrastro a los tipo Fuego sin mucho esfuerzo. Gastrodon salió del ataque y los remató con Agua lodosa, el cual también golpeó a Pokémon como Pinsir y Machoke.

Unas esferas verdes golpearon a los tipo Agua/Tierra y de sus espaldas, salieron otras cuantas.

Un grupo de Lilligant y Whimsicott los atacaron con Energibola y Megagotar.

Infernape los contrarrestó con Envite ígneo, recibiendo daño de retroceso y debilitándolos pero fue atacado a traición por un Crobat con Ataque ala seguido de Veneno X.

El Flygon de Hapu apareció con Roca afilada, aniquilando por completo al tipo Volador. Un fuerte Carambano por parte de un Sandslash hecho de hielo lo golpeó.

Desgraciadamente para los Pokémon del equipo de distracción, eran superados ampliamente en número.

Se defendían unos a otros pero eran atacados por los enemigos, quienes utilizaban las efectividades de tipo para causar un gran daño.

Entre un Ninetales de Alola, Lapras, Froslass, Weavile y un enorme cangrejo lleno de pelaje blanco hicieron retroceder a Garchomp, quien ya comenzaba a jadear.

El hielo era su principal enemigo.

—¡Ash, Seismitoad, Glalie y Garchomp se encuentran con menos de un cuarto de su salud!-Roto— informó la Pokédex.

El azabache asintió, moviéndose entre el campo de batalla junto a Hapu.

Apenas vio a esos tres Pokémon los regresó a sus Pokéballs, haciendo aparecer otras tres con ayuda de Rotom.

Los nuevos elegidos fueron Heracross, Crawdaunt y Scrafty.

Pero no siguieron peleando.

Por los altavoces del lugar, comenzó a sonar una voz.

—Atención a toda la Fundación Aether— se escuchó decir—, este es un mensaje de uno de los invasores.

Al escuchar eso, todos se quedaron quietos.

—Ustedes pueden estarse preguntando: "¿Por qué?" "¿Por qué estas personas nos están atacando? Somos una asociación que lo único que quiere es el bienestar de los Pokémon, ¿por qué estamos recibiendo este trato tan injusto?"— la voz siguió hablando. De fondo de escuchaban fuertes ruidos que indicaban un combate— Yo les diré el motivo, pero primero déjenme decirles quien soy yo…

Sonidos de confusión comenzaron a escucharse y aprovechando eso, Ash y Hapu regresaron a sus Pokémon para luego salir corriendo hacia el elevador con Pikachu, Lucario y Rotom acompañándolos.

—Mi nombre es Gladio Aether, nieto del creador de la Fundación Aether, hijo de la Presidenta Lusamine y el investigador Mohn Aether. Al igual que mi hermana, escapé de casa cuando tenía quince años de edad. Hace dos días, mi hermana menor, Lillie Aether, fue secuestrada por nuestra propia madre— las pantallas del lugar, que antes mostraban alegres comerciales sobre la Fundación, pasaron a transmitir el serio rostro del Representante quien enseñaba un papel. Ya no podía escucharse ruido de fondo—. Ustedes creerán que es ridículo, sólo es una madre tratando de hacer volver a su hija después de todo, pero están totalmente equivocados. Legalmente, mi hermana y yo teníamos todo el derecho de irnos y no volver si así lo deseábamos ¿Por qué entonces hacerla regresar por la fuerza? Por definición y bajo la ley de Alola, eso es llamado secuestro.

Una ola de murmullos silenció el sonido del elevador. Nadie podía creer lo que estaban escuchando pero las pruebas estaban ahí. Muchos recordaban como una tropa había zarpado a Ula-Ula varios días antes y el parecido entre el intruso y la Presidenta era enorme.

Por no mencionar el sello que tenía el papel, junto con la firma que todos podían leer. Era escrito por el puño y letra de Nanu Malíe.

Lo que estaba pasando era un acto totalmente legal.

—Ahora ustedes tienen tres opciones— dijo Gladio, bajando el papel—. La primera y que nos deja con una menor cantidad de bajas por ambos lados: Ustedes se quedan callados y nos dejan llegar hasta mi madre para poder llevarnos a mi hermana. La segunda: Insisten en sus actos y se vuelven cómplices del secuestro.

Las palabras del rubio pusieron nerviosos a muchos reclutas, quienes lucían llenos de dudas. No querían ser criminales.

—¡No lo escuchen!— comenzó a gritar un recluta.

—¡E-Es un farsante, no le hagan caso!

Pero no conseguían su atención.

—Antes de darles su última opción, quiero mostrarles algo— Gladio retrocedió levemente y abrió su riñonera, sacando tres Pokéballs (dos Honor Balls y una que casi ningún recluta reconoció)—. Lusamine se especializa en un campo de trabajo. Ella investiga a las criaturas interdimensionales conocidas como Ultraentes— la Ente Ball de Gladio se abrió, dejando salir a Kaguron. Por la altura del tipo Acero, éste rompió el techo, dejando caer unos cuantos escombros—. Este de aquí es al que yo apodé como Kaguron.


En la Entrada del Paraíso Aether, Zoe y Darius veían fijamente las pantallas.

—… al que yo apodé como Kaguron.

—¡Es un Celesteela!— exclamó Zoe, asombrada— ¡La Ente Ball fue un éxito!

Darius veía fijamente la transmisión.

Faba, quien estaba algunos metros detrás de ellos, frente a una enorme puerta metálica, lucía altamente preocupado.

—¡A-Apresúrense!— les ordenó a unos reclutas que estaban con él— ¡Vayan a la Reserva, detengan a ese delincuente!

Sólo la mitad de los reclutas lo escucharon.

—Kaguron es un Ultraente, un ser de otra dimensión. El objetivo de mi madre es controlar a estos Ultraentes para sus propios propósitos egoístas y con eso en mente construyó la Ente Ball, una cápsula específicamente diseñada para capturarlos— Gladio mostró con mayor detalle la esfera—. Pero habría sido genial que se le ocurriera antes esa idea, ¿no? Hace unos años, ella no podía acceder a esa tecnología, no había manera, así que junto con el imbécil de Faba jugaron a ser dioses— las Honor Balls se abrieron, dejando salir a Silvally y a uno de los Código Cero—. Estos de aquí fueron nombrados como Código Omnia, un intento de Lusamine por controlar a los Ultraentes por sí en alguna ocasión éstos se volvían contra ella.


Dentro de una lujosa mansión, más en concreto, en una sala de estar, estaban varias personas. Algunos reclutas del Team Skull, Guzma y Francine, todos sentados en los sillones del lugar.

Un poco por detrás, estaba Wicke, quien tenía una amplia sonrisa en el rostro.

Todos veían la televisión.

—… en alguna ocasión éstos se volvían contra ella.

—No me jodas… Seres de otra dimensión…— murmuró uno de los reclutas.

Francine lucía algo sorprendida, al contrario que Guzma.

—Los Código Omnia fueron creados utilizando ADN extraído de diversos Pokémon, es decir, dentro de la genética de estos Pokémon se encuentran los 18 tipos elementales y gracias a ello, son capaces de adquirir cualquiera de ellos según se necesite— Gladio acarició la máscara de su Silvally—. Esto es posible gracias a un mecanismo llamado Sistema Alfa que el cuerpo de los Código Omnia rechazaron, enloqueciéndolos. Ellos eran poderosos, demasiado para Lusamine y Faba por lo que decidieron ponerles estas pesadas máscaras que contenía su poder y criogenizarlos como si no fuera suficiente, cambiando sus nombres a Código Cero. Cuando hui de casa hace casi cuatro años robé el mío, al cual bauticé como Silvally.

—Ey, jefe— llamó Francine, haciendo que Guzma volteara a verla— ¿Esto supondrá un problema?

—Nah— respondió el líder Skull con simplicidad—. A ella ni siquiera le debe de estar importando eso en este momento.

Francine frunció el ceño al escuchar eso.

—Les muestro esto para que puedan darse una idea del tipo de persona que es mi madre. Una mujer trastornada que juega con la naturaleza de los Pokémon a su gusto con la ayuda de su desquiciado perro faldero— se acercó a donde estaba la cámara—; el tipo de mujer que deja de lado a sus hijos por una investigación de mierda; el tipo de mujer que los humilla física y psicológicamente para moldearlos a su gusto… ¿Cuál fue el motivo por el que mi madre nos castigó a nosotros dos por tantos años?— Gladio dio un fuerte golpe a la mesa sobre la que se estaba recargando— ¡Perseguir un ideal estúpido de belleza que no existía en nuestra dimensión! ¿¡Por qué motivo mi hermana tuvo que ser secuestrada y el futuro Kahuna de Melemele ser golpeado hasta el cansancio?!— Gladio se hizo a un lado, mostrando a Hau, quien había entrado al lugar. Aunque sus heridas se encontraban mejores, la hinchazón de su ojo aún era notable al igual que cortes en su ceja y labios— ¡Porque al igual que yo, mi hermana intentó salvar a un pobre Pokémon torturado por esta psicópata al que tengo el total desagrado de llamar madre!— Gladio se alejó de la cámara, poniéndose a un lado de Mahalo— Aquí les va algo que seguro la perra no les contó… Ahora mismo, probablemente a unos metros de ustedes, están Guzma y Francine, los altos mandos del Team Skull junto a varios de sus sucios reclutas. "Eso es imposible, los del Team Skull son nuestros enemigos" ¡Y una mierda! La maniática se alió con ellos para poder tendernos una trampa y así secuestrar a mi hermana Lillie.

—Como futuro Kahuna de Melemele, doy total fe de ello— Hau tomó la palabra, llevándose una mano al pecho—. De estar mintiendo, con gusto me auto exiliaré de Alola.

Los miembros Skull escucharon eso y se pararon furiosos.

—¿¡Qué mierda cree que hace ese estúpido de Gladio?!— interrogó uno de ellos.

—¡Se supone que ese imbécil trabaja para nosotros!

Guzma no lucía alterado en lo absoluto.


Ash, Hapu, Rotom, Lucario y Pikachu podían ver desde el ascensor en movimiento como los reclutas comenzaban a verse cada vez más convencidos.

—Bien… Aquí les va su tercera opción— Gladio se cruzó de brazos—. Únanse a esta operación. ¡Seguro que todos lo han notado! ¡La actitud de cientos de sus miembros es deplorable y sólo ven a la Fundación como un lugar para ganar poder! ¿¡Es ese de verdad su objetivo?! ¡Dejen de atacarnos y cooperen con nosotros! ¡Hagamos que la Fundación Aether vuelva a los días de gloria que tuvo, cuando era una asociación honesta a la que de verdad le interesaban los Pokémon!

La ola de murmullos incrementó.

—¡SALVEMOS A UNA JOVEN INOCENTE Y SALVEMOS A LA FUNDACIÓN AETHER!

En ese momento la transmisión se cortó. Luego de unos instantes el embarcadero explotó en gritos y de un segundo a otro, los reclutas comenzaron a pelear entre sí de forma.

Ash, Hapu y Pikachu le sonrieron a Rotom.

—Mi plan fue un éxito-Roto.


Lillie tenía una enorme sonrisa. Había escuchado lo dicho por su hermano en su totalidad.

—Toda la verdad ha sido revelada, madre… Se acabó.

Pero Lusamine no escuchaba.


Finalmente, el ascensor llegó a la entrada, lugar donde también se había extendido el caos.

—Debo decirlo, Gladio tiene una lengua de serpiente sin lugar a duda— exclamó Hapu, cruzada de brazos.

—La verdad es que fue bastante bien— admitió Ketchum, viendo todo el desastre interno.

—¡No olviden mi planificación maestra!-Roto— les recordó.

—Pikachu…— el roedor le dio unos toquecitos a la carcasa de la Pokédex.

Esperaron unos minutos en el ascensor y claro que hubo quienes intentaron atacarlos, pero eran rápidamente despachados por Pikachu y Rotom.

Al final, Gladio, Hau y el Team Rocket llegaron.

—Bien hecho, chico— felicitó Hapu, sonriéndole al rubio.

—Vámonos ya— ordenó Gladio, mientras caminaba. Le dirigió una mirada a Lucario, quien le asintió y sonrió.

Los miembros del Team Rocket y Hau lucían bastante cansados, cosa que Ash notó.

—¿Están bien?— interrogó, acercándose a ellos.

—Bueno… Tuvimos que pelear en lo que el rubio daba su mensaje— murmuró Meowth, saltando y arañando la cara de un recluta que tenía intenciones de atacarlos.

—Estamos algo cansados, es todo— dijo Hau con una sonrisa.

Ash los vio y asintió.

Terminaron llegando a una enorme puerta.

—Detrás de esta cosa está la mansión de Lusamine. Seguro que es ahí donde tiene encerrada a Lillie— indicó Gladio.

—Parece que necesitaremos algo para poder abrirla— señaló Hau, acercándose a una especie de panel de control— ¿Pero qué será…?

—Vaya, vaya… Llegaron hasta aquí— escucharon decir. La sangre de Hau comenzó a hervir de pronto, haciéndolo girar la cabeza para encontrarse con Faba, quien los veía con una sonrisa ganadora—. Creo que están buscando esto— en su mano, meneaba una tarjeta con su rostro—. Sólo es accesible para miembros de nivel 4 y 5.

Todos lo miraron con el ceño fruncido.

—Faba…— murmuró Gladio con evidente molestia.

—Un gusto volver a verlo, señorito Gladio— dijo con un tono burlón, para luego dar un chasquido. Al instante, una decena de reclutas aparecieron y para sorpresa de Ash, Zoe y Darius también—. Creo que su pequeña aventura terminó ya que no hay forma de que puedan obtener esto de aquí.

—Bueno, ya que no hay otra forma de cruzar esta puerta, ¿no habría sido más difícil cruzarla si te hubieras escondido?— preguntó Hapu, sonriendo de forma burlona— Quiero decir, te estás enfrentando a dos futuros Kahunas y dos entrenadores bastante fuertes aquí.

La momentánea cara de sorpresa que puso Faba valió el viaje entero.

—¡E-Eso no importa ya! ¡No hay forma de que puedan vencerme!— aseguró el Director de sucursal.

Los entrenadores voltearon a verse y asintieron. Comenzaron a caminar hacia el frente y se detuvieron poco antes de llegar a ellos.

—No quiero lastimarlos— aseguró Ash, viendo fijamente a los miembros de la Unidad Ultra—. Apártense.

Los dos no lucían preocupados en lo más mínimo.

—Una única pregunta, señor Ash— dijo Darius.

—¡Ey! ¿¡Qué crees que haces?! ¡Atáca…!— Faba fue interrumpido por Zoe.

—No somos tus sirvientes, cooperamos contigo, así que cierra la boca— pidió con una sonrisa de oreja a oreja.

El adulto frunció el ceño, lleno de rabia por cómo le habían hablado.

Ash estuvo dispuesto a escuchar.

—¿Es cierto eso de que la tal Lillie robó a Cosmog para intentar protegerlo de la tortura?— interrogó el pelimorado.

—Sí; ella intentó salvarlo de la Fundación Aether y Faba— respondió de inmediato, volteando a ver al mencionado.

Zoe y Darius voltearon a verse.

—¡Entonces no hay más que decir!— exclamó la chica.

Sin mucha prisa, ambos caminaron hacia Ash y encararon a Faba.

—Gracias por su hospitalidad, señor Faba, pero nuestro trato fue cancelado— informó Darius.

Ketchum sonrió al escuchar eso. Ellos dos realmente le caían bien.

El Director de sucursal escuchó eso y se puso rojo a rabiar.

—¿¡Qué creen que…?! ¡Nosotros…! ¡ARGHH! ¡ATAQUEN!— dicho eso, los Pokémon de los reclutas aparecieron al igual que los de Faba: Hypno, Alakazam, Claydol, Slowbro y un pez rosado de carnosos labios, el cual hizo temblar levemente al Mareanie de James.

"Bruxish, el Pokémon Rechinante. Tipos: Agua/Psíquico. Habilidad: Mandíbula fuerte. Así como Mareanie es el depredador de Corsola, Bruxish es el de éste. Este colorido Pokémon emite una potente energía psíquica por la protuberancia que tiene en la cabeza que provoca terribles dolores de cabeza a sus opoenentes y hace que pierdan el conocimiento. Son temidos inclusos por los mismísimos Sharpedo".

Así mismo, los Pokémon aliados aparecieron.

Hau estaba decidido; aunque él no fuera de gran ayuda, se enfrentaría a Faba por cualquier medio.

Su Raichu comenzó a surfear por el aire, lanzando un poderoso Rayo que el Claydol de Faba bloqueó con su cuerpo.

Entre los Representantes se lanzaron contra el adulto, cada quien luchando contra dos de sus Pokémon.

Para sorpresa de todos, era mucho más débil de lo que se imaginaban.

Al tener ventaja de tipo, Scrafty y Crawdaunt fueron los primeros en atacar. Comenzaron a atacar a Slowbro y Bruxish con Triturar y Tajo umbrío respectivamente.

Los tipo Agua trataron de defenderse con Golpe cabeza y Cascada. Las grandes tenazas de Crawdaunt golpearon fuertemente el cráneo de Slowbro, haciéndolo caer al suelo, para luego golpearlo sin descanso.

Bruxish logró esquivar por los pelos el mordisco de Scrafty y atacó con Acua jet a la langosta pero fue rápidamente derribada por un Patada salto alta.

Ya en el suelo, el tipo Lucha mordió fuertemente el costado del pescado, zarandeándolo como si fuera una bestia para posteriormente lanzarlo al aire. Bastante herido, Bruxish volvió a utilizar Acua jet para intentar reposicionarse, saliendo del rango de Scrafty, quien lucía irritado al haber estado a punto de acabar con el enemigo.

Slowbro, quien a duras penas estaba consciente, liberó un sonoro bostezo en el rostro de su atacante, haciendo que sus parpados comenzaran a pesar. Crawdaunt dio una cabeceada y cerró los ojos. El tipo Psíquico creyó que tenía el camino libre así que comenzó a levantarse con dificultad, sólo para volver a ser derribado por la langosta, quien lo devolvió al suelo de un poderoso Martillazo y una vez ahí, comenzó a machacarlo con Tajo umbrío hasta que finalmente, se quedó dormida.

Slowbro también se había quedado fuera de combate.

Por el lado de Gladio, el combate fue un poco más igualado.

Umbreon y Zoroark corrieron en contra de Alakazam y Claydol. Cuando estuvieron a una distancia prudente, ambos usaron ataques expansivos; Pulso noche y Pulso umbrío.

Con Poder pasado, Claydol logró cubrir a Alakazam y un poco a sí mismo, aunque aún había recibido daño.

Los ojos de Alakazam brillaron en un tono verde y entonces Umbreon lo supo. Su Pulso umbrío había sido anulado.

Las cucharas de Alakazam brillaron, desprendiendo un fuerte destello rosado que obligó a los tipo Siniestro a retroceder. Fue entonces cuando Kaguron actuó como escudo, recibiendo el daño de lleno en lugar de sus camaradas.

Umbreon y Zoroark agradecieron eso y volvieron a la carga.

Tierra viva fue utilizado por Claydol y al ver la inminente colisión, Zoroark lanzó a Umbreon hacia el aire. La evolución de Eevee sin dudarlo, disparó un poderoso Bola sombra que dio en el blanco para luego arrojarse con Persecución, haciendo caer a Claydol quien impidió su avance con Hierba lazo, ganando el suficiente tiempo como para ponerse de pie.

Zoroark había esquivado el ataque gracias a la intervención de Crobat, quien voló sobre él en el último instante. El zorro se sujetó fuerte y se dejó caer sobre Alakazam, quien lo atacó con Tajo umbrío. El psíquico volvió a utilizar Anulación, causando que el aura oscura que rodeaba las patas de Zoroark desapareciera, cosa que no molestó mucho al tipo Siniestro, al utilizar Pulso noche cuando estaba por llegar a donde el enemigo, dando el golpe de forma efectiva.

Alakazam retrocedió levemente pero seguía siendo más fuerte que el enemigo.

Sus cucharas volvieron a brillar sólo que no pudo atacar gracias a que Lycanroc había atrapado su pierna derecha con Triturar, comenzando a arrastrarlo con ferocidad por el suelo para luego lanzarlo hacia Zoroark, quien lo recibió con Pulso noche.

Cuando el tipo Psíquico cayó al suelo, fue elevado de nuevo por un Roca afilada de Lycanroc y ya en el cielo, Crobat mordió su costado con Chupavidas durante un buen rato. Una vez que el murciélago al fin lo soltó, fue recibido por un Garra brutal de Silvally, quien saltó en su contra.

Los golpes de Zoroark y Crobat no habían sido tan duros, pero lo distraían lo suficiente como para no evitar los demoledores ataques del licántropo, sin mencionar el devastador daño causado por la quimera.

Claydol vio cómo su compañero había caído por lo que algo desesperado, utilizó Poder pasado, el cual fue interceptado por las Esferas aurales de Lucario y aunque el ataque tipo Roca era más poderoso, los proyectiles de energía eran más numerosos, quedando finalmente en un empate.

Umbreon saltó al aire y junto a Kaguron, dispararon Bola sombra y Bomba germen, golpeando al enemigo y derribándolo.

Lucario utilizó Velocidad extrema para alcanzar al oponente en plena caída. Dio un salto y lo golpeó fuertemente en el estómago, acelerando su inminente aterrizaje. Una vez que ya estaban en el suelo, el Pokémon Aura miró al cielo y se apartó rápidamente, dejando que Umbreon lo rematara con un Persecución.

Finalmente, el equipo de Gladio estaba pasando un rato difícil en contra de Hypno.

Primarina, Tauros y Crabrawler se lanzaron con Acua jet, Derribo y Puño hielo, sólo para ser bloqueados por Psíquico, el cual los dejó inmovilizados.

Flareon, Noibat y Raichu al ver eso se decidieron a ayudar con Lanzallamas, Viento cortante y Rayo. Primarina no se quedó de brazos cruzados ya que comenzó a cantar, utilizando así Aria burbuja.

Los movimientos volaron en contra de Hypno, quien mandó a volar a los Pokémon que tenía aprisionados para después defenderse con Bola sombra.

Los ataques fueron destruidos sin mucho problema por parte del tipo Psíquico. Flareon vio esto con frustración y atacó con Envite ígneo.

Cuando el ataque estuvo por conectar, Hypno comenzó a mover su péndulo de un lado a otro, haciendo caer dormido al tipo Fuego.

Los ojos de Hau se abrieron ante esa acción.

Era cierto, entonces.

Había sido él.

Por culpa de Faba, por culpa de su Hypno, su padre había muerto y no volvería a verlo jamás. Los dientes de Hau chirriaron y se arrojó sin pensárselo contra Faba, embistiéndolo fuertemente para sorpresa de todos.

Hypno al ver eso, trató de utilizar Psíquico pero el Acua jet de Primarina se lo impidió. Ella también estaba furiosa.

En ese momento, Tauros llegó con Derribo, haciéndolo caer de cara al suelo y Crabrawler aprovechó para conectar una potente ráfaga de Puño mareo que cumplió con su cometido: Confundió a Hypno.

Con el tipo Psíquico en ese estado, los Pokémon de Hau no tuvieron problema para apalearlo entre los cinco.

Primarina lanzaba un potente y constante Rayo hielo.

Raichu le arrojaba una corriente eléctrica que rodeaba todo su cuerpo.

Noibat mordía con fuerza su cuello, utilizando Chupavidas.

Tauros pisaba sin descansar el torso del tipo Psíquico.

Crabrawler lo golpeaba en la cara con Puño incremento, subiendo así su ataque y cambiando después a Puño mareo para asegurar que la confusión siguiera.

Ellos no tenían planeado darle el más mínimo respiro. Era el asesino del padre de su entrenador.

Los del Team Rocket y la Unidad Ultra veían la fiereza y el odio con el que golpeaba a Hypno, mientras que Gladio, Pikachu, Ash y Hapu veían el forcejeo que Hau y Faba tenían.

—¿¡Q-Qué crees que…?! ¡S-Suéltame, maldito niño!— ordenó Faba, tratando de quitarse a Hau de encima, estuvo a punto de desplegar uno de esos escudos pero el moreno apretó su brazo, rompiendo el aparato.

Por más que Faba intentaba, no lograba sacarse a Mahalo de encima por varias razones. Una era que la condición física del Director de sucursal era lamentable, al igual que la de sus Pokémon, quienes prácticamente nunca tenían actividad física. Otra era que Hau ya había alcanzado la edad en la que podía ser más fuerte que un adulto y la última era la increíble rabia que éste sentía.

—¡Te ordeno que me suel…!

Un fuerte puñetazo calló a Faba. El puño derecho de Hau había conectado directamente contra la cara del investigador, partiendo sus gafas en pedacitos e incrustándoselas a Faba en la cara y a él mismo en la mano.

El adulto comenzó a retorcerse con las manos en el rostro. Ash y Hapu estuvieron dispuestos a intervenir pero Gladio se colocó frente a ellos. Con la cabeza, señaló a una dirección.

—¡DIME!— gritó Hau de pronto, sujetando al científico de su bata— ¿¡POR QUÉ LO HICISTE?! ¿¡POR QUÉ IMPEDISTE QUE PAPÁ SALIERA A SALVO DE ESE COMBATE?! ¿¡POR QUÉ MATASTE A MI PAPÁ?!

Faba se destapó la cara y vio con algo de sorpresa al chico. Luego de un rato, sonrió.

—Así que al fin te enteraste… Sólo te tomó varios años darte cuenta…— murmuró, con una sonrisa burlona— ¿Por qué, preguntas?...— dijo con lágrimas en los ojos, producidas por el dolor— ¡F-Fue para obtener datos sobre mi investigación! ¡Debía conocer el comportamiento de Guzzlord! ¡Un Ul-Ultraente es algo más valioso y raro que cualquier diamante en bruto! ¡Estudiar sus métodos de com-combate era algo invaluable!

Las venas de Hau comenzaron a marcarse. En su cara, en sus manos, en sus brazos, en su cuello.

—¿Lo dejaste morir… ¡SÓLO PARA VER SUS COSTUMBRES?!— cuando dijo eso, no pudo evitar soltarle otro fuerte puñetazo al Director de sucursal, el cual hizo temblar fuertemente su cabeza.

Faba, con la mejilla algo inflamada por el golpe, volteó a verlo con una mirada cada vez más asustada.

—¡N-No tenía elección!— comenzaba a costar un poco entendérsele— ¡L-La muerte del señor Ha-Hal fue muy valiosa! ¡Gra-Gracias a ella descubrimos el tipo Siniestro/Dra-Dragón de Guzzlord! ¡DEBERÍA ESTAR AGRADECIDO DE MORIR EN POS DE MI INVESTIGACIÓN!

Un fuerte izquierdazo del moreno lo hizo chillar del dolor.

Al escuchar como Faba realmente decía eso en serio, Ash no pudo más.

—¿¡Cómo ese pobre niño que murió en el Motel Slaking por culpa de Nihilego?!— interrogó en un grito— ¡ÉL VIO COMO SU ABSOL LO MATABA POR TU CULPA! ¡TÚ ABRISTE ESE ULTRAUMBRAL!

Faba, a duras penas logró ver a Ketchum.

—E-Ese niño… Sí… Ese-e niño ayudó a que pudiéramos co-comprender el método de actuar de Ni-Nihi-Nihilego… Él fue de mucha ayu…

Repugnado, Ash apartó la mirada. No creía poder seguir viendo a un ser tan despreciable.

Hau esta vez no sólo le dio un puñetazo. Le dio varios seguidos.

—¿¡A CUÁNTOS?! ¿¡A CUÁNTOS MATASTE POR TU MALDITA INVESTIGACIÓN?!— preguntó Mahalo, ardiendo en ira, dejando de golpearlo.

Faba apenas y podía abrir los ojos.

—So…n… todos igua…les… ¡Mo…ral!... ¡Éti…ca!... ¡Todos quier…en eso! ¡U-Ustedes y la A-A.C.P. son unos mal… ditos inge… nuos!— Ash recordaba el nombre de la A.C.P. Era esa organización a la que pertenecían grandes científicos como el Profesor Oak y Kukui. El rostro de Faba se puso rojo por la sangre y la ira— ¿¡QUÉ ES LO BU-BUENO DE ESA BASU…RA?! ¡UNA INVESTI… GA… CIÓN REQUIERE SACRIFICI… OS! ¡ELLOS CONTRI… BUIRÁN A LA SOCIE… DAD Y SU DESARROLLO! ¡HAL MA… HALO HABRÍA MUERTO TARDE O TE-TEMPRANO! ¡SU MUE… RTE AL MENOS TU-TUVO SIGNIFICAD… O!

Al oír eso, todos se quedaron realmente sorprendidos.

Faba hablaba totalmente en serio.

—Tú…— murmuró Hau, viéndolo con la mirada perdida— No lo entiendes, ¿verdad?... No entiendes lo que hiciste mal, ¿verdad?... Es cierto que en unos años, papá habría envejecido y muerto… pero eso habría estado bien, ya que así lo habría querido la naturaleza… En esos años, él pudo haberme visto crecer… pudo haberme visto convertirme en un gran entrenador… pudo haberme visto madurar, casarme y hacerme Kahuna… pudo conocer a sus futuros nietos… Él pudo ser feliz con sus seres queridos…— el ceño de Hau volvió a fruncirse y su agarre sobre Faba se hizo más fuerte— pero tú… ¡JUGASTE A SER DIOS!

De forma incesante, Hau comenzó a golpear repetidamente a Faba en la cara con fuerza e ira.

Ash estuvo a punto de detenerlo al considerar que ya era suficiente pero Gladio al igual que Hapu, lo detuvieron.

Era este momento el que definiría el resto de la vida de Hau Mahalo.

Si decidía asesinar a Faba, lo detendrían pero el daño ya estaría hecho. Hau habría intentado matar a una persona y ya no volvería a ser el mismo nunca.

Pero si por el contrario, decidía perdonarle la vida; ser mejor que él, Hau habría ganado. Habría demostrado que la venganza no lo había consumido por completo y que era una persona ejemplar.

Gladio sabía eso mejor que nadie, ya que él, era el ejemplo de una persona consumida por la venganza.

El moreno siguió golpeando a Faba una y otra vez.

Levantó el puño.

—¡BASTARDO ASQUEROSO!

¡Ey, gran Hau! ¡Dame esos cinco!

Y lo impactó.

Levantó el puño.

—¿¡POR QUÉ USAS EL MISMO TIPO QUE ÉL?! ¡NO TIENES DERECHO!

¡Justo lo que esperaba de mi campeón!

Y lo impactó.

Levantó el puño.

—¡ERES UN HIJO DE PUTA!

Estoy tan orgulloso de que seas mi hijo...

Y lo impactó.

Levantó el puño.

—¡VOY A MATARTE!

Te amo, Hau. Eso nunca cambiará, ¿lo sabes?

Y lo impactó.

Levantó el puño una vez más.

—¡VOY A…!

—… pero no lo mates. Somos hombres de leyes, hay límites que no debemos rebasar.

¡Hau es un gran chico!

¡Me preocupé mucho!

Duele mucho… Escuchar a un preciado amigo hablar así…

Así que por favor… Sé el Hau que tanto queremos, aquel que afronta la adversidad con una gran sonrisa…

He extendido mi conocimiento sobre este dulce típico de Alola gracias a Hau-Rotom.

¿Qué? Me preocupó-Roto.

Que no vuelva a ocurrir-Roto.

Necesitamos tu fuerza, Mahalo.

Eres mejor que esto, mozuelo. No te dejes consumir por un bastardo.

El señor Hal fue un increíble hombre ¡Seguro que eres igual de genial, HauHau! ¿¡Te molesta que te diga HauHau?!

Pero ya no pudo impactarlo.

Los brazos de Hau comenzaron a temblar fuertemente y su agarre sobre Faba se deshizo. Lágrimas comenzaron a caer sobre el rostro del científico.

—No seré como tú…— murmuró, arrugando fuertemente el ceño— ¡No seré como tú! ¡NO SERÉ COMO TÚ!— le gritó en la cara, levantándose lentamente— ¡NO SERÉ UN ASESINO!

Faba ya sólo podía verlo sin hablar gracias a los numerosos golpes en la cara.

—Disfruta pudriéndote en la cárcel…— Hau lo vio con desprecio y lágrimas para luego dar media vuelta, causando que Faba sonriera levemente.

Por detrás del chico, Bruxish había llegado, cargando contra él con las mandíbulas cubiertas por una energía rosada.

No llegó muy lejos. Por algún extraño motivo, el cuerpo del pez se movió violentamente, impidiéndole golpear a Hau, fue entonces cuando Scrafty con Patada salto alta apareció, derribando al pez de una vez por todas y Gladio, con su puño izquierdo, golpeó fuertemente a Faba, dejándolo inconsciente al fin.

Un tanto sorprendido, Mahalo volteó hacia atrás; por algún motivo sentía una especie de sensación cálida en el cuerpo. Al final, volvió a girarse. No esperaba menos de una escoria como Faba.

Llegó al lado de Ash, Hapu, Pikachu y Rotom, quienes también lucían algo extrañados por el cambio de trayectoria repentino de Bruxish pero al final ignoraron eso.

Ketchum se acercó a él y lo abrazó sin decir nada, al igual que Hapu.

Hau aceptó el gesto y lo correspondió.

—Te dije que no volviera a pasar, ¿no?-Roto…

El moreno asintió, llorando un poco más.

Había logrado vengar a su padre… En parte.

Cuando se separaron, Ash le dio unas palmadas en el hombro.

—Hiciste lo correcto. No sólo lo creemos nosotros— con un dedo, apuntó hacia sus espaldas.

Por estar tan enfrascado con Faba, Hau no se había dado cuenta de que el alboroto causado por la lucha interna entre los reclutas de la Fundación había cesado.

Todos los que seguían de pie lo miraban con admiración y lágrimas. Lentamente, comenzaron a aplaudirle.

—¡El señor Hal estaría orgulloso!

—¡No te rebajes al nivel de la basura!

—¡La justicia llegó para el imbécil!

Montones de reclutas le daban mensajes similares. Hau logró salir de la sorpresa hasta que sus Pokémon llegaron a su lado, no sin antes haber dejado a Hypno en un estado similar al de su entrenador. No dudó en abrazarlos.

—N-Nosotros nos quedaremos con el chico— informó James a Ash, con lágrimas en los ojos.

—U-Ustedes sigan— les dijo Meowth, tallándose los ojos.

—V-Vamos, mocoso… Tienen alguien a quien salvar— Jessie sorbió fuertemente la nariz.

—¡W-Wooooobbuffet!— gritó, llorando a lágrima viva.

Mareanie también lloraba como el tipo Psíquico.

—También nos quedamos, señor Ash— Darius se puso a un lado suyo.

—¡Suerte en el rescate y perdón por cooperar con estos tipos!— exclamó Zoe.

Ash, Pikachu, Rotom, Hapu y Gladio asintieron.

El rubio, quien era el más cercano a Faba, tomó su tarjeta y juntos, corrieron hacia la gran entrada.

El rubio pasó la tarjeta, logrando abrir la puerta.

Frente a ellos, se alzaba un enorme pasillo con árboles como decoración por ambos lados. Al final del todo, había una enorme mansión pintada de blanco. Tenía como mínimo dos pisos y el techo pintado de color gris.

Detrás de la casa, podía verse un gigantesco ventanal con vistas al mar.

Corrieron a toda prisa por el pasillo, cuando de pronto, de detrás de los árboles aparecieron ataques, en su mayoría venenosos. Kaguron cubrió al equipo con su cuerpo.

Uno a uno fueron apareciendo varios reclutas del Team Skull.

—¡Gladio!— exclamó uno, con una mirada burlona— ¡Tiempo sin verte, idiota!

—¡Teníamos muchas ganas de jugar contigo!— rio otro.

—¡Muy matón por una transmisión, ¿pero en persona?!— interrogó una recluta.

Ash y Hapu avanzaron.

—Corre, Gladio— le indicó Ash—. Sé que eres el que más desea encontrar a Lillie.

El rubio lo vio por unos instantes.

—Sí… Gracias, Ketchum— y sin decir mucho más subió a lomos de Kaguron. El resto de sus Pokémon volvieron a sus Pokéballs.

—¡No lo dejen escapar!— ordenó uno de los reclutas, cuando de pronto, tanto él como su Charjabug y Golbat salieron volando gracias al Cabeza de hierro de Dugtrio.

Los otros once reclutas vieron eso con sorpresa. No los dejaron pensar.

Ellos eran presa fácil para Pikachu y Gastrodon, los atacantes especiales.

El tipo Agua utilizó Agua lodosa, arrastrando violentamente a Pokémon como Parasect, Electabuzz, Nosepass y Pangoro

Pikachu entonces lanzó una poderosa descarga que derrotó a los tipo Volador como Mandibuzz, Fearow y Toucannon.

En cuestión de segundos, los enemigos se habían ido.

Hapu y Ash no dudaron en seguir corriendo.

Luego de casi tres minutos de correr, llegaron al frente de la mansión, donde no estaba otro que el mismísimo Guzma, acompañado de Francine.

La mujer atacaba con su Salazzle a Gladio, el cual la contrarrestaba perfectamente con ayuda de Lycanroc.

—¡ABRAN PASO, IMBÉCILES!— ordenó el rubio.

La tipo Veneno repentinamente salió volando. Para cuando los altos mandos del Team Skull se dieron cuenta, Sceptile ya había atacado con Pulso dragón.

Guzma se llevó una mano a la cabeza.

—Vaya… Llegaste…— murmuró. En lugar de sonar frustrado o molesto, Guzma sólo tenía una sonrisa que decía algo parecido a un "Bueno, ya da igual".

—Si estás buscando pelea, entonces…— Ash fue interrumpido.

—No, no— con las manos, Guzma señaló la entrada del lugar—. Pasa, con todo gusto. Mis Pokémon siguen demolidos por el combate que tuvimos, apenas y los están tratando y realmente no hay forma de que Francine pueda vencerlos a los tres juntos.

La mujer regresó a su Salazzle a su Pokéball.

Todos vieron a Guzma con desconfianza.

Rotom no se aguantó las ganas y lanzó una poderosa corriente eléctrica contra el líder Skull, quien se vio obligado a caer de rodillas.

—¡GUZMA!— gritó Francine, socorriéndolo apenas la descarga terminó.

—Eso es por todo el daño que nos has causado-Roto…— murmuró con enojo.

Los humanos dudaron. Era la oportunidad perfecta para acabar con el Team Skull de una vez, pero debían hacer algo más importante.

Sin darle la espalda a Guzma, entraron, sólo para luego escuchar la fuerte carcajada de éste. Sceptile y los Pokémon de Gladio volvieron a sus Pokéball.

Gladio vio las paredes del que antes era su hogar.

—Lo recordaba más grande…— murmuró.

—¡Señorito Gladio!— se escuchó decir de pronto.

El rubio y los otros voltearon, sólo para encontrarse con Wicke y un hombre mayor, quienes corrían hacia Aether.

Con fuerza, lo abrazaron.

—¡Es tan bueno volver a verlo, señorito Gladio!— aseguro el adulto, limpiándose las lágrimas que ahora caían por sus mejillas.

—Como era obvio, realmente ha crecido en este tiempo que se fue…— murmuró Wicke, dejando correr el agua por su cara.

Gladio estaba bastante impactado y luego de un rato, asintió.

—También es bueno saber que están bien, Wicke, Hobbes— dijo, dándoles unas palmadas en los brazos.

Hapu no entendía quiénes eran esas personas, pero Ash, Rotom y Pikachu sí.

Los adultos se separaron de Gladio y voltearon a ver a los jóvenes.

—Usted debe ser la futura Kahuna de Poni— el anciano le tendió una mano—. Mi nombre es Hobbes, mayordomo de la Familia Aether desde hace treinta años. Muchas gracias por cuidar al señorito Gladio.

La Kahuna aceptó el apretón.

—¡Nah, al contrario! Gladio podrá ser algo chabacano, pero es realmente útil cuando se pone serio— Honua rio un poco.

—Señor Hobbes, mire— Wicke acercó a Ash—. Este de aquí es Ash Ketchum y su Pikachu. Son los chicos que han cuidado a la señorita Lillie en su viaje por Alola.

—Yo también estuve-Roto.

El mayordomo se acercó.

—Un gusto conocerlos, señor Ketchum, señor Pikachu, señor Pokédex parlante. Realmente les estamos agradecidos por lo que han hecho por nuestros señoritos— dijo, también dándole un apretón de manos.

Algo nervioso, el azabache aceptó el gesto. Rotom se sintió satisfecho porque también le agradecieran y Pikachu lucía cómodo siendo llamado "señor".

Un carraspeo los hizo espabilar.

—Lo siento, pero no tenemos tiempo para esto— aseguró Gladio— ¿Dónde tiene Lusamine a Lillie?

Wicke y Hobbes voltearon a verse.

—Se encuentra en el cuarto de la Presidenta Lusamine— contó Wicke, comenzando a caminar hacia unas escaleras que había en el lugar.

—Es una habitación oculta que obviamente, está oculta detrás del espejo de su habitación. Utiliza un mecanismo transportador que puede ser tomado con facilidad— una vez llegaron al final de uno de los pasillos que había en el segundo piso, Hobbes abrió una puerta.

El cuarto era enorme pero estaba bastante vacío. Tenía dos grandes libreros repletos a más no poder, un escritorio de madera grande con su respectiva silla, uno sofá familiar cercano a un gran televisor y una inmensa cama donde fácilmente cabrían siete personas.

Sin mencionar lo que buscaban. En la pared paralela a la puerta había un gran espejo al que Wicke se acercó y derribó sin cuidado, partiéndolo en pedacitos.

Ahí, frente a ellos, había una especie de baldosa.

—Es est…— antes de que Hobbes pudiera terminar de hablar, Gladio ya la había pisado, desapareciendo al instante.

El siguiente fue Ash con Pikachu y Rotom.

—¡WOAH! ¡LA TECNOLOGÍA NO CONOCE LÍMI…!— Hapu también desapareció.

Hobbes y Wicke voltearon a verse.

—Supongo que el señorito siempre será el señorito— dijo el mayordomo.

—Como era de esperarse— secundó Wicke.


Los ojos de Lillie volaron rápidamente del cubo hacia el otro extremo de la sala, donde se había escuchado el ruido. De pronto, los vio.

Uno a uno fueron entrando. Primero fue su hermano, luego Ash, Pikachu y Rotom y finalmente, Hapu.

Una gran sonrisa se pintó en el rostro de la rubia.

—¡CHICOS!

Equipo de invasión VS Fundación Aether: Victoria del Equipo de invasión.


¡Hola! Lol, realmente han pasado apenas unos tres días XD

No sé, creo que me inspiré mucho y terminé de escribir el capítulo hoy día dos de noviembre (para cuando lo vean publicado, ya será tres aquí en México).

Pasaron muchas cosas interesantes y otras cuantas divertidas. Definitivamente fue algo diferente a la invasión a pueblo Po, pero pienso que igual fue algo entretenido (muy trabajoso de escribir, la verdad XD).

Tal vez algunos esperaban que esto abarcara más de un capítulo pero la verdad, no me daría para tanto la imaginación XD
Creo que duró el tiempo necesario.

Y después de 60 capitulazos, llegamos a la tercera parte de la historia…

Bueno… ¡Feliz día de muertos, también!

En memoria de Pokémon como Latios, Luxray, Snubull, Stoutland, Lucario y personas como Sir Aaron.

Se mostró un primer tráiler del nuevo anime de Pokémon y HOOOO BOY, se ve 10/10. La animación luce simplemente genial y me alegra mucho saber que Ash seguirá teniendo esa increíble personalidad que tanto me hizo quererlo en S&M.

No puedo esperar a ver cómo serán sus aventuras al lado de Gou y Pikachu ¡Sólo me queda verlo por mi propia cuenta!

(Muchos dicen que es un reboot entero del anime de Pokémon, pero no lo creo si les soy sincero).

También, hablando de los juegos, se han filtrado muchísimos Pokémon y Gigamax de algunos otros. Lapras, Machamp, Kingler y Garbodor obtienen Gigamax (tal vez me esté olvidando de alguno) y pudimos ver las evoluciones finales de Sobble y Grookey.

De momento, la de Grookey es la que más me gusta y aunque al principio no me convencía del todo la de Sobble, me terminé acostumbrando a ella ayer y hoy creo que ya me gusta lo suficiente como para poder elegirlo en mi equipo de Espada.

¡Por cierto, Impidimp está mamadísimo! Aunque realmente sigue sin gustarme mucho Impidimp en sí XD

¿Cuál es el Pokémon filtrado que más les ha gustado?

¡Personalmente, la evolución de Sobble es la que más me ha dejado pensando! (Aunque el supuesto Galarian Meowth me da mucha risa XD)

Sin nada más que decir, nos leemos a la siguiente (donde sí o sí les diré mi impresión sobre el final de S&M. Me acabo de dar cuenta de que subí tres capítulos en el transcurso de una semana).

¡Hasta otra!