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Su advertencia llego demasiado tarde mientras Sakura chocaba contra una mesa, había calculado mal en donde estaba colocada detrás de ella. Se había movido demasiado rápido para detener su impulso y perdió el equilibrio, no pudo evitar su caída. Nunca llego al suelo, cuando unos fuertes brazos la agarraron y tiraron de ella hacia un pecho fuerte, sólido y caliente. Sakura se quedó viendo con asombro a Sasuke, que pudiera moverse tan rápido mientras ella oyó la mesa caer al suelo detrás de ella.

Frunciendo el ceño, Sasuke la miro fijamente.—¿No te lastimaste?

Ella negó con la cabeza, sus miradas se encontraron. La piel de él estaba caliente y presionaba firmemente contra la suya mientras la abrazaba, la había salvado de tener una mala caída si hubiera aterrizado en la parte de arriba de la mesa, volteo su cabeza para ver detrás de ella, casi asustada al ver la mesa rota a su lado donde se había estrellado sobre el impecable suelo de baldosas.

— Necesitas ser más cuidadosa para no lastimarte cuando juegues conmigo.

Volvió la cabeza bruscamente, entrecerró los ojos mientas levantaba la vista hacia él.—No estoy jugando contigo, maldita sea.

Los Labios de Sasuke temblaban mientras una carcajada hacia que se iluminaran sus ya brillantes ojos y una sonrisa aparecía en su boca.—Te tengo, ¿así que admites que soy más fuerte que tú, más rápido y que necesitas mi protección? Si eres una mujer guerrera entonces has que te suelte.

La ira estallo rápida y ardiente en Sakura. El bastardo parecía petulante pero el si la tenía y sabía que con sus fuertes brazos envueltos firmemente alrededor de su cintura no tenía ninguna posibilidad de liberarse a menos que le diera un rodillazo. Estaba tentada, pero cuando miro a sus hermosos ojos no quiso lastimarlo de esa manera.

— No es ninguna vergüenza admitir que necesitas a un guerrero que cuide de ti. Es la costumbre Zorn y tú eres Zorn ahora.

Escenas corrieron por su cabeza de cómo podría salir de su control, mientras ella y Sasuke se miraban el uno al otro, paso su lengua por sus labios porque estaban secos. La respuesta inmediata que recibió de Sasuke la lleno de asombro mientras la atención de el descendió a su boca, su enorme cuerpo se tensó. Ella no pudo ignorar el calor del deseo que ardía en su mirada que despertó únicamente con el inocente movimiento de mojar sus labios. Sasuke creció en la parte delantera de sus pantalones de cuero contra su estómago, el duro bulto en cuestión de segundos era notable mientras su cuerpo respondía al suyo.

El haber trabajado durante diez años en un bar le había enseñado bastante a Sakura y una lección que aprendió fue la capacidad de saber cómo coquetear para controlar a los hombres, al haber conocido a un sinfín de hombres borrachos que se pasaban de manos largas y se sobrepasaban con ella, había aprendido que la mejor manera de lidiar con ellos cuando la acorralaban, era conseguir que bajaran la guardia. También se despertó la curiosidad en ella sobre el enorme alienígena, sabiendo que él no podía follarla, pero obviamente se sentía atraído a ella.

Sakura abrió sus manos sobre sus pecho y las deslizo sobre su musculoso estomago hasta sus hombros. La mirada de ella se cerró sobre la de él para ver qué clase de efecto tenía al tocarlo. La respuesta fue instantánea cuando él cerro sus ojos, la inconfundible mirada de placer, mientras él de hecho se inclinaba un poco para que su cuerpo fuera más accesible a sus exploradoras manos.

Sasuke tenía la piel cálida y tersa esta era suave al tacto hasta que ella presiono sus manos un poco más fuerte contra él, capaz de sentir la dureza de sus músculos bajo sus dedos. Su mano se detuvo sobre su corazón, donde realmente pudo sentir que este palpitaba en forma errática. Ella miro su rostro y vio sus labios un poco abiertos, lo suficiente para mostrar sus dientes afilados que asomaban mordiendo su labio inferior donde dejaban marca, sus Las manos se deslizaron más alto hasta que se detuvieron en la curva de sus fuertes hombros.

Los increíbles ojos negros se abrieron, luciendo aún más de un brillante neón que antes, con las pupilas ligeramente dilatadas. Eran los ojos más peculiares que nunca había visto, fascinantes y mirando fijamente a los suyos. Estos se entrecerraron mientras un suave sonido salía de él, haciendo que su pecho vibrara un poco. Las cejas de Sakura se elevaron.

— ¿Acabas de ronronear?

— ¿Que es un ronroneo?

Riendo ella le sonrió.—Ese sonido que acabas de hacer.

— Tus manos son tan suaves como el más suave galtis que he sentido.

— ¿Qué es eso?

El dudo.—Un tipo de sabanas que muy común, además de cara, la compras para tenerla contra la piel mientras duermes.

No era una mala comparación, ella decidió, adivinando que él la estaba comparando con la seda o el algodón egipcio, se rio por su pensamiento.

— ¿Te divierte que te haga un cumplido? —El frunció el ceño, luciendo un poco irritado.—Yo no entiendo a las mujeres humanas.

— ¿Entiendes a las mujeres Zorn?

El asintió con la cabeza.—Por supuesto.

— Este planeta definitivamente es muy diferente a mi mundo donde los hombres y las mujeres siguen sin entender los conceptos básicos de cada uno.

— ¿Hay alguna dificultad en el lenguaje en el dialecto humano?

— Se podría decir que sí.—Sus manos se movieron de nuevo, recorriendo a lo largo de su clavícula y localizando la curva de su espalda con las uñas. —Los hombres y mujeres piensan una cosa, pero suelen decir algo más el uno del otro de donde yo vengo. En realidad no son realmente honestos o sinceros como para llegar a conocer muy bien cómo actúa el otro.

— Yo nunca te mentiría y siempre te diré lo que pienso. Tu mundo parece engañoso.

Sasuke se estremeció ligeramente y ella vio como sus pezones reaccionaban, arrugándose por sus uñas que ligeramente los raspaban de arriba hacia abajo desde los costados de su garganta. Nunca había tenido a un hombre que respondiera tan fácilmente a su toque. Era una forma de gran poder e increíble, mantuvo su mirada centrada en él.

— ¿Te importa que te toque? Soy curiosa

Él negó con la cabeza. —Tengo curiosidad por ti. ¿Puedo tocarte?

Sakura no esperaba esa respuesta mientras lo miraba, recordándose a sí misma que él estaba vinculado así que no podía ir muy lejos. Era solo curiosidad y ¡demonios!, ella también tenía una buena dosis de esta así que asintió, preguntándose qué era lo que el haría. Un jadeo salió de su garganta mientras caía sobre la cama, donde él suavemente la había lanzado sobre su espalda. En un instante tenía a un enorme hombre con solo unos pantalones de cuero sujetándola hacia bajo con su cuerpo aprisionándola con cuidado para que su peso no la aplastara, estaban casi nariz con nariz, el cuerpo de él flotando encima de ella, con las piernas hacia afuera para sujetarle las piernas.

— ¿Que estás haciendo?

— Estate quieta.

Ella levanto sus cejas.—¿Estate quieta?

Él se levantó un poco alejándose de ella y bajo por su cuerpo para que su rostro quedara a la altura de sus pechos. Su mirada de aparto de la de ella hacia sus pechos, los cuales casi salían desbordados de su sujetador. Sus fosas nasales se abrieron mientras el inhalaba profundamente por su nariz, otro ronroneo suave salió de él.

— Hueles tan bien.

— No debería. Esos idiotas que me secuestraron solo me dejaron lavarme con agua antes de que intentaran venderme, ni siquiera tenían Shampoo ni jabón.

Los ojos azules se levantaron, encontrándose con los de Sakura.—Tu olor es dulce y agradable.

Ella lo inhalo, su olor era masculino con un suave olor a almizcle y a madera se había dado cuenta en cuanto se puso su camisa. Cualquier colonia que usara vale la pena su precio. Conseguir estar en su casa era una pista para ella de que Sasuke tenía prestigio en su planeta por lo que probablemente tenía lo mejor de todo que Zorn podía ofrecer.

El bajaba su rostro hacia el valle de sus pechos, haciendo que Sakura jadeara. Sus dedos se apoderaron de su cabeza, para después deslizarlos por su oscuro cabello agarrándolos y darles un fuerte tirón. El respondió haciendo lo contrario de lo que ella quería, realmente presionando fuerte contra su piel. El volteo su cara hacia la derecha y le acaricio el costado de su pecho. Una caliente y húmeda legua, humedeció su piel de repente, haciéndola que se sacudiera debajo de el.

— Hey, deja de hacer eso.

Sasuke le gruño fuerte ignorando su orden, solo para volver su rostro al lado izquierdo de su pecho donde lamio la piel una vez más antes de abrir la boca más grande. Sus dientes rasparon suavemente el área entre sus pechos y luego tiro con fuerza del material. Su pecho se desbordo libre después de que utilizara sus dientes para rasgar el material que sostenían las copas del sujetador completamente separándolas.

Él se negó a mover su rostro aun mientras que los dedos de Sakura agarraban su cabello apretándolo fuertemente, para después tomarlo con ambas manos sacudiéndolo frenéticamente para obligarlo a retirarse. Él la ignoro, como si no le estirara el cabello. Su boca era boca cálida y húmeda mientras la cerraba sobre un pezón para tomar una cantidad generosa dentro de su boca aún más caliente, chupándolo fuertemente.

La sorpresa atravesó a Sakura, no le estaba haciendo daño, pero nunca antes tuvo a un hombre que le hubiera hecho eso. Por supuesto, que hubo hombres que la chuparon pero no tan fuerte, no de la forma en que él lo hacía devorándola, succionándola como Sasuke lo hacía. Peor aún, la sensación era tan maravillosa que dejo de resistirse y en su lugar se retorció debajo de él mientras su boca tiraba más fuerte de su pezón y sus dientes raspaban sobre su sensible carne.

Experimentaba una sensación intensa todo el camino desde su pecho bajando hasta su clítoris como si estuvieran conectados entre sí. Lo que uno sentía el otro también. La imagen de él usando su boca más abajo en su cuerpo hizo que las paredes de su vagina se apretaran e hizo que un gemido saliera de sus labios.

De repente el libero su pecho, levanto la cabeza para mirar su cuerpo, inhalando por su nariz una vez mas y el sonido que salió de él casi asusto a Sakura. Se escucho primitivo, similar al de un animal salvaje que advertía a un depredador, sufrió un destello de miedo junto con el deseo.

Él la besaba bajando, húmedas caricias, en la parte baja de sus costillas al centro de ellas y centímetros más abajo. Su larga cabellera le hacía cosquillas a sus costados donde caía hacia adelante. El apoyo su peso sobre una mano para liberar la otra y tocarla. La áspera y callosa palma de su mano le acariciaba sus caderas y después la parte superior de sus muslos hasta que sus grandes dedos se deslizaron entre sus bragas y su piel.

— Maldición, — exclamo Sakura cuando Sasuke dio un tirón fuerte encima de sus caderas y muslos.

El sonido de tela desgarrándose penetro en su cerebro el mismo instante que se dio cuenta de lo que significaba el tirón, aire la golpeo donde su ropa interior estaba. Sasuke arrojo lejos la pieza destruida, tirando con fuerza sacándola fácilmente debajo de ella, dejando a Sakura totalmente expuesta.

Desesperadamente se aferró a su pelo y su hombro, tratando de tirar la cabeza hacia arriba y apartarla de donde ahora su nariz estaba presionando. Sasuke le gruño, negándose apartarse de la V de sus muslos. Él le acaricio el costado de una pierna con la barbilla, empujando su muslo, obviamente tratando de hacer que se abrieran para él.

— ¡Basta!

Sasuke levanto la cabeza y sus brillantes ojos negros se centraron sobre los ojos sorprendidos de Sakura, sus ojos se entrecerraron y la mirada en su rostro la asusto por la intensidad de la pasión que ahí vio reflejada.

— ¿Que estás haciendo? Tú no puedes hacer eso, maldita sea. Eso es grosero. Quita tu cara de ahí y solo déjame ir.

— Muéstrame todo, — le dijo él con voz profundamente ronca. —Pon tus piernas sobre mis hombros y flexiona las rodillas para que pueda verte.

Sakura se quedó sin habla cuando comprendió lo que él quería hacer, que ella abriera sus malditas piernas y le mostrara los bienes de una chica. Honestamente, estaba más que excitada pero también un poco asustada, sin saber cual emoción era más fuerte.

— No voy a hacerte daño, Sakura. Tu olor me llama y quiero ver tu clítoris. Las mujeres de Zorn no lo tienen en el exterior de sus cuerpos. Te mostrare mi cuerpo después de que yo acabe de explorar el tuyo. Ábrete para mí.

En este momento podría tomarme algunos de tragos de bourbon, ella pensó, mordiéndose el labio mientras forcejeaba. Él estaba vinculado así que no podía follarla, se preguntaba qué tan diferentes lucían los hombres de Zorn sin pantalones comparados con los humanos, tenía curiosidad, pero le estaba pidiendo que fuera completamente vulnerable a él, mostrándole su coño. Ella no era del tipo que andaba mostrándolo por ahí y diciéndolo...nunca, solo se quedó mirando a sus hermosos ojos mientras sus miradas se centraron.

— Muéstrame Sakura, —el suavizo su tono de voz. —Ya no tengo tus piernas atrapadas entre las mía. Ábrete y deja que te explore.

Ella tomo un par de respiraciones profundas.—¿Así que si yo te muestro la mía, tú me vas a mostrar el tuyo? Este es un juego al que nunca jugué mientras crecía.

Un gesto torció sus labios hacia abajo.—No estoy jugando. Te mostrare cualquier cosa que quieras ver de mi cuerpo.

Mirándolo directamente a los ojos, ella hizo algunas decisiones en fracción de segundos, la había salvado de la esclavitud, mato al bastardo de Hidan quien la había secuestrado de la tierra y cuando lo había pateado en el trasero, había reaccionado divertido en lugar de prenderse como fusible. Era un buen tipo y confiaba que no la lastimaría o se convertiría en una especie de monstro que le haría algo horrible.

— Está bien, pero no me siento cómoda con esto.

— ¿La cama no es lo suficientemente suave?

— La cama está bien, es solo que yo no permito que los hombres me vean, no dejo que los hombres me vean por ahí. Sasuke. Es una cosa muy personal mostrarle a un hombre mis partes de chica.

La diversión brillo en sus ojos.—Entonces me siento honrado. Muéstrame.

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