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¿Sasuke se siente honrado? ¿Realmente dijo eso? Sakura sabía que sí. Aparto la vista de su expresión sincera, centrando su atención en el techo ligeramente curvo de piedra blanca mientras sus mejillas se calentaban un poco. Era fuerte, pero no era una puta. No iba por ahí haciendo locuras, podía contar a los tipos con los que había dormido a lo largo de su vida con los dedos de una sola mano. La mayoría de sus ex novios no habían estado muy dispuestos a practicar sexo oral. Sólo uno de ellos había tratado de poner su cara entre sus muslos para ver su coño de cerca de una manera más intima y personal. No había sido una gran experiencia para ella.

No pudo ver a Sasuke mientras extendía sus muslos, diciéndose a sí misma que ella no era de esa manera y puesto que Sasuke solo quería examinarla, así que se imagino que era un doctor revisándola, algo que ella había hecho incontables veces en sus chequeos médicos, miro hacia abajo para ver dónde ponía los pies, dándose cuenta que la completa atención de Sasuke, estaba concentrada en el área entre sus muslos mientras esperaba atento.

— Demonios,— ella murmuro y abrió sus muslos completamente, descansando sus pies en los omoplatos de Sasuke.

El gruñó suavemente, sorprendiendo a Sakura lo suficiente como para hacerla saltar un poco. Su mirada bajó hacia su cuerpo pero Sasuke estaba absorto en la visión de su sexo expuesto, así que no levantó la vista hacia ella. Él apoyó los brazos sobre la cama, extendiendo los labios de su sexo con los pulgares, y se inclinó más cerca. Él estaba tomándose este asunto del examen en serio mientas la abría completamente para verla, avergonzando a Sakura hasta enrojecerle las mejillas.

Un suave sonido provino de ese enorme hombre, otro suave ronroneo, y ella lo escuchó como la olfateaba. Deseó que se abriera la tierra y se la tragara, si hubiera adivinado que estaría de acuerdo en hacer estas locuras, le habría pedido que le permitiera tomar una ducha primero, pero ahora era muy tarde. El enorme alienígena se movió en la cama, haciendo que esta se moviera, mientras se acomodaba la sostenía así que una de sus manos la cubría la otra sostenía sus partes femeninas visiblemente abiertas.

Sakura se sacudió un poco, sorprendida cuando él tocó su clítoris con el dedo, lo frotó ligeramente con la yema de su dedo pulgar sobre esta para explorar aquel nudo sensible. Agarrada a la cama, Sakura se forzó a si misma a permanecer quieta después de que él hiciera el primer movimiento.

— Bueno, ahora ya has visto uno ¿Puedo cerrar mis piernas?

Él le gruñó suavemente.—No te muevas.

Su pulgar se deslizó más hacia abajo para trazar su hendidura. Sakura se dio cuenta que estaba mojada cuando Sasuke frotó un círculo alrededor de la entrada de su coño. Respiró despacio y con calma en un intento de regularizar los fuertes latidos de su corazón. Su dedo dudó, y entonces para la sorpresa de Sakura, suavemente lo introdujo hacia dentro de ella.

Sakura se agarro más fuerte a la cama, el sentir el dedo de Sasuke presionando dentro de su vagina hizo que se pusiera tensa, el se detuvo y después comenzó suavemente a mover el dedo, metiéndolo y sacándolo lentamente. Lanzando su cabeza hacia atrás, Sakura se mordió fuertemente el labio. Las sensaciones eran buenas, cercanas a una tortura placentera, sintiendo su gruesa intrusión, recordándole que había pasado un buen tiempo desde que alguien la toco. Hasta ahora nunca tuvo tiempo y después de su desagradable divorcio no tuvo fuerzas suficientes para tener citas con otro potencial idiota.

— Eres tan estrecha y pequeña,—Sasuke más que decirlas, gruñó las palabras, lo que hizo que fuera difícil entenderlo.—Hueles tan condenadamente bien y haces que me duela de necesidad. Eres tan suave y maravillosa por dentro.

Él cambió de posición su pulgar, frotando un poco más rápido y encontró su punto G. Sakura dejó caer su cabeza hacia atrás, un gemido rompiendo por entre sus dientes fundiéndose en su labio superior. El dedo dejó de moverse dentro de ella.

— ¿Te lastimé?

Ella sacudió su cabeza.— Tienes que parar. Eso se siente... tan bien. Detente. Estas vinculado.

— Quiero que te dejes ir para mí, Sakura. —Su voz disminuyo hasta escucharse áspera.—Quiero sentirte cuando esto suceda, dime que hago para aumentar tu placer.

Soltó su labio inferior antes de que le saliera sangre, mantuvo sus ojos cerrados, quería hacerla disfrutar y a la vez ella lo también lo deseaba, no era una persona fácil de complacer. Lo había aprendido ya de alguno de los tipos con los que estuvo, no pudieron hacer que terminara a menos que usaran un vibrador con ella. Al final de las relaciones sexuales, los hombres la dejaban dolorida, ninguno de ellos tuvo la paciencia para aprender a darle placer. Sasuke le estaba preguntando cómo exactamente hacerlo y obviamente estaba bien dispuesto a hacerlo. Libraba una batalla moral en su interior sobre si debía o no decirle, Sasuke lo arregló por ella.—Vi hacer esto en la VID. Los humanos parecen disfrutar esto realmente. Dime cómo se siente esto Sakura.

Él se movió en la cama y le arrancó un gritito de asombro a Sakura cuando enterró su rostro entre sus muslos abiertos. Su boca se cerró sobre su clítoris, sus labios sellados alrededor de él y su lengua comenzó a hacer estragos en ese nudo sensible frotándola con el músculo firme.

— Oh Dios,—gritó Sakura.

Sus dedos se enterraron más profundamente en la cama y su espalda se arqueó, presionando su coño, apretándolo contra su boca. El éxtasis fluyó por ella hasta el punto de dolor. Sasuke despiadadamente manipulaba su clítoris con sus labios y su lengua. Nada había estado mejor, ni los vibradores que compró, ni siquiera su propio dedo cuando se daba placer a sí misma, ni de cerca. La ruda y áspera lengua de Sasuke, recorrió de arriba a abajo contra el pequeño capullo, y sus labios sellados alrededor de ella le daban a él la capacidad de mamarla todo el tiempo.

Su dedo estaba todavía dentro de ella y sabía que las paredes de su vagina estaban tensándose, mientras que su cuerpo frenéticamente alcanzaba el clímax. Gemidos salían de su garganta y ni siquiera se molestó en detenerlos. Lo que Sasuke le estaba haciendo sentir era demasiado bueno como para preocuparse por nada más que las sensaciones que disparaba en su cuerpo, ni siquiera le importaba un comino quien escuchara sus gritos.

Él comenzó a follarla con su dedo al que empujaba profundamente adentro y después casi lo retiraba por completo mientras su boca trabajaba en su clítoris. Sakura empujó sus caderas, sus talones se clavaban en la espalda de Sasuke cuando se apoyó con fuerza. El placer se tornó tan intenso que sintió la urgencia de cerrar de golpe sus piernas antes de que se volviera casi insoportable, insegura de que pudiera sobrevivir a tan salvaje éxtasis.

El dedo de Sasuke se movió más rápido, entrando y saliendo más profundamente de ella, mientras que sus músculos luchaban contra la intrusión, su coño apretaba más fuerte, listo para correrse, Sakura se dio cuenta de lo que pasaba a solo un instante de que sucediera. Ella gritó, sacudiendo las caderas, su espalda arqueándose por encima de la cama mientras que lanzaba su cabeza hacia atrás cuando el clímax la golpeó brutalmente, invadiéndola completamente e inundando su interior.

Sakura se relajó después de eso, se dio cuenta que Sasuke la había liberado de su boca pero su lengua había ido a parar donde su dedo estuvo después que lo retiro de su cuerpo, comenzó a lamer su abertura. Era una sensación extraña pero no desagradable para su aturdido estado mental, abrió sus ojos para observar hacia el techo blanco, liso y ligeramente curvo. Sasuke dejó de lamerla. Cuando la cama se movió al mismo tiempo que Sasuke, Sakura se obligó a mirarlo. Los ojos de Sasuke estaban definitivamente encendidos, estaban asombrosamente más oscuro de lo usual.

Su boca estaba abierta, sus labios parecían ligeramente más hinchados, y se veía increíblemente sexi con el cabello que ella había alborotado hacia poco con las manos.

No estaba siendo imparcial, admitió silenciosamente para sí misma, ya que el tipo había hecho volar su mente y cuerpo con su devastadora boca.

Él se subió a la cama por completo y se apoyó en sus rodillas. Los ojos de Sakura bajaron hacia su amplio pecho, los músculos marcados de su abdomen, hasta la cinturilla de sus pantalones de piel que él alcanzó con sus dos enormes manos.

Ella parpadeo, sabiendo instantáneamente que él iba a mostrarse en ese momento. Él no la hizo esperar mucho ya que casi desgarró sus pantalones. Su boca se abrió cuando él los empujó por sus musculosos muslos hasta debajo de sus rodillas, observando que Uchiha Sasuke era grande en todo.

Vio asombrada hacia el grueso y magnifico sexo que sobresalía, ella ni siquiera pestañeo incapaz de apartar la mirada de la cabeza redondeada de su polla, la base era ligeramente más delgada debajo de la misma, y descendiendo mas se engrosaba de nuevo cerca de la base, donde un par de pesados y lampiños testículos colgaban. Si alguien alguna dijera que Uchiha Sasuke tiene unas grandes bolas, sería la declaración más acertada, pensó Sakura.

Se obligó a si misma a moverse aunque era lo último que quería hacer, su cuerpo se sentía aletargado después de su clímax estelar, se sentó. Levanto su mirada y vio los brillantes ojos de Sasuke observándola con una intensidad que ella entendió completamente después de que él hiciera a su cuerpo pasar por todo eso. Ahora el estaba dolorido por el deseo de liberarse y seriamente excitado. La atención de Sakura descendió a las partes más impresionantes del cuerpo de Sasuke.

— ¿Podrías hacerme una mamada?—Su voz gravemente más baja, áspera, casi discordante.

Sakura lo miró a los ojos.—No creo que eso vaya a entrar. Un millón de veces he mencionado que tengo una enorme boca, pero me refería a las cosas poco inteligentes que digo. Maldición, nadie nunca te ha dado una mierda en los vestidores, ¿verdad?

La confusión cruzó su cara: —No entiendo que es un vestidor y no necesito estar en tu boca.

Por supuesto que no comprendía el comentario que hizo sobre los vestidores, Sakura frunció el ceño, mirando fijamente a su rebosante rostro. — ¿Quieres que tome tu cabeza, no?, ¿que use mi boca para que te corras?.

Él asintió, la pasión resplandecía en sus ojos.—No puedo montarte.

Ella asintió con la cabeza, sabía que él estaba vinculado a la miserable perra quien se volvió loca con la muerte de su ex vinculado.

— Recuéstate sobre tu espalda para mí.

Él no dudó. En segundos Sasuke estaba tumbado sobre su espalda sobre la cama, sus brillantes ojos fijos en ella mientras esperaba a ver qué haría mientras que de una patada se quitaba los pantalones. Sakura estaba asombrada de sí misma mientras su mirada se movía nerviosamente sobre su polla. La cabeza de esta era la parte más gruesa, le recordó a un hongo, solo que en comparación su eje no era delgado. Se deslizo hacia adelante, dándole un codazo a sus muslos, y el los extendió más ampliamente atendiendo su petición, se movió en medio de ellos hasta que su cabeza quedó solo pulgadas por encima de la enrojecida y pulsante punta de su sexo.

— ¿Hay algo que debería saber?—Su mirada se dirigió hacia Sasuke.

— No entiendo.

— Físicamente no eres muy diferente de los humanos, así que dime, si hago esto, tú eyaculas, ¿cierto? ¿Te corres desde la punta? Tú semen no es ácido o algo así, ¿verdad?

El frunció el ceño.—No quiero lastimarte Sakura. No entiendo lo de ácido o eyacular.

Bueno, demonios. Tal vez he visto demasiadas películas de horror y ciencia ficción. Ella asintió con la cabeza. Su Mirada descendió sobre el hombre más grande que jamás había visto en su vida, había navegado en la Internet y había visto tan grandes como Sasuke pero algo real era impresionante, se lamio los labios para humedecerlos, bajando se acerco un poco.

De repente una mano le tomo su rostro. Sakura levanto la vista hasta la intensa mirada de Sasuke — Hay un lugar duro en la parte superior de la punta que es muy sensible y que me traerá mucho placer si la lames una y otra vez.

Su mano tembló un poco mientras la envolvía alrededor del grueso eje cerca de la base de su polla, agarrándolo firmemente. Instantáneamente el cuerpo de Sasuke se tensó, sus muslos se separaron más y un suave gruñido retumbó desde lo profundo de su pecho. Sakura lo miró, viendo placer en lugar de dolor en sus ojos abiertos de par en par, haciéndole saber que no lo estaba lastimando. Ella abrió ampliamente su boca, dándole a su polla su completa atención. En una inspección cercana de su cabeza, pudo ver el punto duro ligeramente inclinado que él había mencionado.

El perlado líquido pre seminal salía de la punta así que Sakura se acerco, curiosa de probar su sabor, su lengua se deslizó sobre la pequeña abertura humedecida de su polla y la sorpresa la traspaso hasta que sus papilas gustativas entraron en acción, retrocedió, viéndolo mientras movía su lengua en su boca, tragándolo. Él tenía buen sabor, parecido a la miel de sirope que se pone en los panecillos, así que bajó su cabeza de nuevo, lamiendo más del fluido que casi se derrama, realmente sabía bien, definitivamente dulce, y ella disfrutó del sabor.

Sasuke ronroneó suavemente. Movió su cuerpo ligeramente, casi retorciéndose. Sakura sabía que estaba muy excitado porque estaba duro como una roca, hinchado hasta el punto que parecía dolorosamente rojizo, y decidió no atormentarlo.

El punto duro tenía el tamaño de la yema de un dedo apenas creciendo sobre la suave superficie de la corona de su polla, deslizó su lengua por encima de esta y en respuesta Sasuke gruñó una palabra que ella no pudo entender pero no le pidió que la repitiera, abrió más ampliamente su boca inclinando la cabeza en el ángulo correcto para que su lengua pudiera rozarse contra la creciente sección, y después bajó su cara, tomando las primeras pulgadas de Sasuke dentro de su boca.

Él apenas cabía, envolvió sus labios alrededor de él y arremolinó su lengua alrededor de su punta. Sasuke rugió de nuevo pero no se movió ni empujó dentro de su boca, lo que probablemente hubiese ocasionado que se atragantara o se lastimara, empezó a succionar y a atender solo las primeras pulgadas con él, dentro de su boca, sabiendo que no habría manera de que pudiera tomarlo todo dentro de ella. Sus habilidades no eran tan grandiosas respecto a las mamadas pero por la manera en como Sasuke jadeó y ronroneó mientras lentamente se ocupaba de él con su boca, parecía no tener ninguna queja.

Más de ese cremoso líquido broto de él y sabía bien, dulce pero no era empalagoso como el azúcar, moviéndose a lo largo y ancho de él, una de sus manos levantó su eje en sintonía con el ritmo de su boca mientras ella sostenía su peso agarrando el hueso de su cadera con la otra mano. Escuchó a Sasuke jadeando con fuerza, como si estuviera corriendo y él deslizó una de sus manos hacia su cabello, cerrándolo en un puño en la nuca, no trató de controlarla o empujarla hacia abajo para que tomara más de él.

Él se sacudió debajo de ella, un sonido parecido a un gemido salió de él, un segundo antes de que la mano en su cabello la tomara y jalara de su cabeza apartándola, así que ella se vio obligada a retirar su boca, jadeo cuando Sasuke le jaló el cabello para moverla. No le dolió pero no fue una sensación placentera la ser controlada por alguien que estira de tu cabello. Su mirada se dirigió a su rostro.

Él tenía la boca abierta, sus ojos cerrados y una expresión de dolor tensaba sus rasgos. Su cuerpo se agitó mientras lentamente ella bajaba hacia su polla, vio como el movía su otra mano para envolverla junto con la de ella, la cual estaba puesta en su polla, él empezó a bombear. Hizo tres movimientos y un gruñido salió de sus labios mientras Sakura lo veía correrse. El disparo un sólido y blanco chorro de semen brotando de él, imitando a una fuente. Ella solo miraba aturdida en silencio. El tipo se sacudió y tembló mientras continuaba derramando su esperma hasta que la liberación terminó.

La mano que estaba sobre la de ella se retiró. Sakura dudó y entonces lo liberó. Los ojos de Sasuke se abrieron y levantó la cabeza de la cama. Su resplandeciente y brillante mirada se dirigió hacia ella, y ambos se miraron fijamente, se veía un poco sudoroso y enrojecido pero sonreía mostrando algunos de sus afilados dientes.

— Siento haberte jalado el cabello pero me iba a correr y no quería derramar mi semilla en tu boca.

Él era el primer tipo que conocía que no quería que tragara su semen. Ella arqueó una ceja.—Está bien. No me lastimaste.

Sasuke se sentó en lo alto de la cama, mirando fijamente los ojos de Sakura, sonrió ampliamente y entonces la sorprendió tomándola por la cadera levantando su cuerpo fácilmente para acomodarla suavemente sobre su regazo. Sus piernas se movieron y Sakura giró la cabeza para verlo quitarse los pantalones que seguían atorados en una de sus piernas de una patada. Ella se sacudió sobre él, aun era muy alto que aun sentada en su regazo, tenía que levantar la vista para verlo.

— Me honras con lo que has hecho.

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