...
Sakura abrió la boca y después la cerró, frunció el ceño mirándolo fijamente. ¿Lo honré?—¿Cómo diablos hice eso?
Riendo, la envolvió entre sus brazo a su alrededor, estrechándola más cerca entre sus brazos.—Nunca tuve una mujer que hiciera lo que tú hiciste al ponerme dentro de su boca.
— ¿Ustedes no tienen mamadas en este planeta?
Él encogió sus hombres.—Las mujeres lamen la punta, solo lamiéndonos.
Mirándolo fijamente, se preguntó en que más sería diferente, había escuchado la expresión montar pero le hacía preguntarse si se refería a lo mismo que en la tierra.
— ¿Cuando tú montas a una mujer se refiere a que pones tu polla dentro de ella?
El asintió con la cabeza.—Conozco el término follar y joder. Mi hijo se vinculó con una humana y ella me enseñó algunas palabras y sus traducciones. Nosotros follamos igual que en tu mundo. De eso estoy seguro, pero la mamada es diferente.
Sakura tomó una nota mental, es bueno saberlo.
— Nosotros no tenemos sexo anal. Mi hijo me platico sobre esa costumbre terrestre.
Sus ojos se abrieron de golpe, Sakura se sonrojó. —Es bueno saberlo.
Él se encogió de hombros. —Mi hijo dijo que lo intentaría si su pareja vinculada lo deseaba, hará cualquier cosa por complacerla pero ella dijo que él era muy grande.
Si el hijo era parecido al padre, podía totalmente simpatizar con la mujer que se casó con el hijo de Sasuke. Ella no intentaría sexo anal con Sasuke tampoco. Era demasiado grueso y no disfrutaría tenerlo ahí. Lo había intentado un par de veces con su ex - esposo pero él realmente también era inepto, en eso o es que realmente no era para ella porque había sido realmente incómodo y doloroso.
— Desearía no estar vinculado.—La mano de Sasuke se movió, deslizándose hacia arriba de su espalda, agarrando el sujetador roto, el cual todavía colgaba inútil sobre los hombros de Sakura cruzando su espalda, se lo quitó con su ayuda mientras ellas se sacaba los tirantes por los brazos. —Me encantaría sentirme dentro de ti y correrme ahí.—Entornó sus ojos negros y estudio los de ella. —Creo que sería lo mejor que hubiese sentido jamás. Si no estuviera vinculado, haría eso contigo Sakura. Te ofrecería todo lo que tengo.
La idea de Sasuke dentro de ella hizo que sintiera mariposas en el estomago, estaba sentada sobre sus muslos desnudos, su polla semidura descansando entre su estómago y su cadera, y su pecho contra el hombro de Sakura, del lado de donde estaba sentada sobre su regazo, se sorprendió cuando él la abrazó, los hombres no se acurrucaban con Sakura después del sexo a no ser que estuvieran muy cansados pero Sasuke se veía tan despierto como podía estar.
Levantó su mano para acariciarle la mejilla. —Escuché a tu estomago gruñir de hambre. Traeré algo de ropa de Karin para que la uses hasta que mande a alguien a comprarte algo de tu talla. Daré la orden para que lo hagan hoy mismo y no tengas que usar nada que le haya pertenecido a ella. Me pondré los pantalones e iré a traerte comida. ¿Te gustaría comer aquí en privado o quieres comer con los otros sirvientes? Quiero que seas feliz Sakura. Tú me has hecho muy feliz.
Dudando, lo considero. Probablemente sería bueno conocer a la otra mujer e intentar hacerse amigas. Entonces de nuevo, en ese momento, sus emociones se volvieron tan inestables como correr diez millas en una mala carretera, vio fijamente a los ojos de Sasuke, viendo cómo se suavizaban. Él le sonrió, su enorme mano deslizándose por su rostro, bajando por su hombro, hasta su cadera que frotó gentilmente.
— Te traeré comida aquí y comeremos juntos a solas. Quiero pasar tiempo contigo y quiero saber más de ti Sakura. ¿Está bien? ¿Me permitirías compartir la comida contigo?
Ella asintió con la cabeza.—Me encantaría.
— Bien. Esta hecho.
Sasuke la levantó de sus piernas y la puso en la cama junto a él, se movió alejándose desnudo saliendo de la enorme y alta cama. Sakura miró su ancha espalda, su grandioso y musculoso trasero, sonrió cuando él recogió del piso los pantalones que había pateado fuera de la cama para liberar su pierna. Demonios, el hombre tenía un buen trasero, vio como se movían sus músculos al ponerse sus pantalones y entonces se volvió despacio, su mirada encontró la de ella. —Te traeré algo para que lo uses.
— ¿Puedo solamente usar tu camisa otra vez?
El parpadeo y después asintió.—Te daría cualquier cosa Sakura. Quiero que seas feliz conmigo así que siempre hare mi mejor esfuerzo para hacerte sonreír.
Él desapareció dentro del baño mientras Sakura salía de la cama. Había hecho un desastre el edredón que trató de arreglar con sus manos. Ella se percato de el más que escucharlo cuando Sasuke caminó detrás de ella, estaba totalmente desnuda cuando lo encaró para ver cómo él recorría con atención como su mirada paseaba por su cuerpo y un suave ronroneo salió de su garganta. La mirada de Sakura voló hacia la parte delantera de los pantalones y miró sorprendida como el hombre parecía endurecerse mientras ella lo observaba. Sus pantalones de piel eran ajustados y no escondían el bulto que incrementaba su tamaño, mostrándole a ella, que Sasuke lo tenía aprisionado y a la izquierda.
— Iré por comida. Debes comer.
Alejando su atención de su bulto, ella lo miró. —Gracias. Estoy hambrienta.
Sasuke le sostuvo la camisa abierta.—Póntela. Tu cuerpo me tienta a ponerte de nuevo en la cama y tú tienes que comer primero. Después de alimentarte, podremos repetir lo que hicimos el uno al otro.
Se escuchaba tan seguro de sí mismo, estudio su rostro, reparando en la sonrisa que él le brindaba mientras que le ayudaba a ponerse la enorme camisa. Él dudó.
— Me daré prisa en volver.
— Gracias.
Dándole un guiño, Sasuke caminó descalzo por el piso, abrió la puerta, y la dejó sola.
Suspirando fuertemente, Sakura observo el enorme cuarto en el que estaba y que pertenecía a la esposa de Sasuke, acababa de tontear con un tipo casado, aún si técnicamente ya no estaba casado, era más como un arreglo solo de nombre.
Caminó hacia el baño y se quitó la camisa que no se había molestado en cerrar puesto que Sasuke ya la había visto desnuda, ya no le importaba más si le daba un vistazo de su frente. Se movió sobre la bañera y miró fijamente abajo, hacia la enorme máquina redonda. Al lado estaba una ducha del tamaño de cuatro juntas de las que había en la Tierra, estudio la enorme barra de metal que estaba arriba, pero no vio ningún grifo. Frunció el ceño y pasó sobre el borde del recinto que no tenía puertas. Tal vez no es una ducha, se estiró hasta tocar la barra.
El agua la empapó desde arriba. Se rió, y permaneció ahí mientras una versión de una ducha Zorn la empapaba con una lluvia de agua tibia, mantuvo los ojos cerrados y usó sus manos para lavar su cuerpo pues no sabía dónde estaba el jabón, toalla, ni siquiera el shampoo. Finalmente caminó hasta la orilla del agua y se giró para mirarlo, preguntándose como apagarlo.
Ella alcanzó la cosa y esta se giró así en lo que la alcanzó de nuevo, el agua dejó de caer instantáneamente. Arqueó las cejas. Levantó los brazos de nuevo sobre su cabeza y entonces el agua corrió a lo largo de la barra, bajó y levantó de nuevo sus brazos para hacer que el agua se detuviera.
— Bastante bien, —musitó. —Sensor de movimientos.
Girando, miró alrededor del baño y encontró toallas enormes dobladas debajo del gabinete del lavamanos, se secó rápidamente y solo envolvió la toalla alrededor de ella. Sasuke parecía convencido que iban a tontear de nuevo y diablos, no iba a engañarse a sí misma. Quería repetir lo que habían hecho juntos. El hombre tenía una boca asombrosa. El hecho de que nunca le había hecho a una mujer lo que le hizo a ella le hacía sonreír de regocijo, pensando sobre como él era mejor en eso que ella. Pensando como él era mucho mejor en esto que el "mujeriego" de su ex marido.
Observo el cuarto, se dirigió a las ventanas sin cortinas para mirar a través del vidrio el cielo de Zorn. Era hermoso y extraño con sus tonos de rojo y rosa, sus nubes rayadas eran un poco más oscuras que un rojizo rosa claro, mezclándose con el color del cielo. De verdad era muy hermoso y vio una luna gris oscuro a pesar de que la luz del día estaba lejos de extinguirse.
Los árboles eran como los de la Tierra, excepto por sus colores. El bosque que estaba enfrente era exuberante, con árboles rojos, morados y negros. La base de los troncos eran todos de color oscuro con las copas en un tono más claro que las ramas y los troncos. La tierra era negra y roja mientras que el pasto era de color rojo ladrillo brillante. Le iba a costar algo acostumbrarse a vivir en este planeta.
La puerta detrás de ella se abrió, haciendo que Sakura se girara. No pudo más que sonreír ante la visión del musculoso Sasuke sin camisa llevando una bandeja realmente grande cargada de comida y una jarra o algo encima en ella. Se adelantó para ayudarle.
— Estas mojada.
Riendo, Sakura movió las cosas de una mesa con sillas que no estaba muy lejos de la ventana, así Sasuke podía colocar la bandeja.—Descubrí tu ducha. Toqué la barra para ver que era y quede empapada cuando comenzó a cáeme agua encima. Hablando de sorpresas.
Él no le devolvió la sonrisa. En su lugar frunció los labios y sus brillantes ojos negros se estrecharon. —No sabes nada sobre mi mundo. Puedes herirte accidentalmente si no sabes cómo funcionan algunas cosas. Pudiste haberte resbalado cuando te sorprendió el agua.
— Pero no me resbalé.
— Te mostraré toda la casa y te enseñaré lo que necesites saber, así no te harás daño Sakura. Nunca debes salir sin mí o alguno de los guardias quienes te protegerán mientras yo esté fuera.
Su sonrisa se desvaneció. —¿Soy una prisionera?
Sasuke frunció el ceño.—Eres libre pero no estás segura sin los guardias y la protección de mi hogar. Las mujeres humanas son muy deseadas en Zorn así que no será seguro para ti estar en presencia de otros machos.—Su Mirada bajó hacia el vestido que se había hecho con la toalla y que envolvía su cuerpo. —Ellos querrán tocarte y montarte. —Su mirada se dirigió hacia arriba, su rostro mostraba su malestar.—Si un hombre trata de acercarse a ti dile que perteneces a Uchiha Sasuke. Ningún hombre será lo suficientemente tonto como para herirte si saben que eres mía. Mataré a cualquier guerrero que considera siquiera tocarte.
Aturdida, Sakura lo miró. —Wow, así que eres posesivo, ¿huh?
Él inclino su cabeza. —No entiendo.
— Realmente no mataras a nadie por tocarme, ¿verdad?
Él se movió rápidamente y agarró a Sakura por las caderas para de un tirón acercarla contra su cuerpo. La ira endureció sus facciones.—Mataré a cualquiera que intente dañarte o alejarte de mí. —Un gruñido se formó en lo profundo de su garganta.— Tú elegiste ser mía y soy posesivo si eso significa que nunca te dejaré ir.
Mirando en sus ojos, Sakura tragó saliva. La intensidad de su mirada a la altura de los ojos de ella, no mentía cuando dijo que mataría para protegerla y conservarla. Ella levantó las manos por encima de sus costillas para acariciarlo y calmar la ira que vio en sus ojos, instintivamente supo que no era dirigida a ella debajo de sus dedos él tenía la piel ardiendo y los músculos que no eran visibles pero pudo sentirlos por encima de su bien formado cuerpo, era simplemente hermoso, todo, desde sus ojos, su cabello negro hasta su pulido cuerpo. Más que eso, era un gran hombre en verdad, por todo lo que había aprendido de él.
Se dio cuenta que estaba siendo una perra, Sakura decidió, aun mirándolo a los ojos. Este era un tipo del que podía enamorarse intensamente. Ningún hombre la había mirado como lo hacia él y ningún hombre había estado dispuesto a matar por ella. Tomó un profundo respiro.
— Estoy hambrienta, Sasuke. Esos idiotas que me secuestraron apenas nos alimentaban. Lo que sea que hayas traído huele realmente bien.
El cuerpo de Sasuke se relajó y le sonrió. —Entonces te alimentaré. Creo que disfrutarás la comida de Zorn.
...
