Sakura sabía que era tarde, se rio mirando dentro de los increíbles ojos de Sasuke mientras se sentaba a horcajadas en su cintura, con sólo una sábana separando sus cuerpos desnudos. El fuego en la chimenea que había encendido horas antes ardía tenue, de modo que la habitación se encontrara en penumbras, pero muy romántica.
Sasuke era un hombre increíble, extraterrestre o no, la había alimentado bien, con su mano, dándole a probar de todo, y la hizo reír todo el tiempo tratando de explicarle como era todo, su ingenio era ágil al describirle los animales de Zorn de los cuales provenían las tiras de carne que había probado. Incluso, compartió algunos de sus historias de pesca cuando probó dos tipos diferentes de pescado. La comida de Zorn era deliciosa.
— Mi hijo Sanosuke es el que más se parece a mí, —admitió con una sonrisa. —Él es mi hijo mayor y un día va a tomar mi lugar cuando tenga que dimitir como Uchiha. Mi segundo hijo es Daisuke, también es como yo. Mi tercer hijo es Itachi, él es más apasionado de lo que yo soy. Luego está mi hijo menor.—Suspiró en voz alta. — Todavía es joven y rebelde, pero estoy seguro de que algún día Shisui madurará.
— Sin embargo eso no será por mucho tiempo, antes de que tú te jubiles.—Dijo ella con su mirada recorriéndolo sobre su pecho y sus brazos—Te ves tan joven que yo no puedo creer que tengas hijos mayores.
Él sonrió. —Soy un guerrero que siempre me he mantenido en forma, nunca he sido perezoso.
Inclinándose, ella se aferró a su pecho para acariciarle con sus dedos su largo y sedoso cabello negro. —¿Será tu cabello de otro color, cuando seas mayor? En la Tierra, cuando llegamos a cierta edad el cabello se vuelve blanco o gris. Como mi cabello es rosa se convertirá en blanco en unos pocos años. Me sorprende que todavía no tenga ninguno.
Sasuke asintió con la cabeza.—El mío se convertirá en blanco también, ya tengo algunas, pero Konan siempre los quita de mi cabeza.
— ¿Quién es Konan? ¿La persona que cuida tu cabello? ¿Tienes a alguien para cortarte el pelo? En la Tierra tenemos barberos que cortan el cabello de los hombres.
— Ella es una de los ayudantes de mi casa y procura cortar mi pelo, sí.
— Wow. Eso está bien, tienes un personal de servicio completo. —Sonriendo, ella se echó hacia atrás, soltándole su cabello.— Yo misma me corto el cabello. En casa, soy camarera, eso significa que preparo y sirvo bebidas a personas en un edificio donde la gente sale a divertirse, —explicó.— No gano mucho dinero por lo que nunca puedo darme el lujo de pagar a otras personas para hacer cosas para mí. —Ella volvió la cabeza, mirando alrededor de la gran sala en sombras. —Esta es la habitación más grande que he visto en mi vida. Mi casa entera podría caber aquí.
Unas grandes y cálidas manos se deslizaron hasta el interior de sus muslos, atrayendo de regreso la atención de Sakura hacia Sasuke. Su cuerpo respondía a sus caricias, mientras sus manos se detenían a centímetros de donde la sábana se agrupaba entre sus muslos. Su pulgar frotó en círculos sobre la piel, haciéndola estremecer con el recuerdo de lo que ese hombre podía hacer en su cuerpo.
Después de la cena Sasuke le quito la toalla desnudándola, la levantó y la puso sobre la cama. Le ordenó que extendiera sus muslos y de nuevo descendió acercándose a ella, enseñándole que con sus dedos y su boca, podía llegar al clímax otra vez.
Con gusto ella le devolvió el favor mediante el uso de las manos y la boca sobre él. Para su sorpresa él la había volteado cuando se corrió y comenzó de nuevo sobre su cuerpo. Dos rondas más tarde se acurrucaron en la cama para hablar y esta fue una gran manera de pasar la noche.
— Te deseo de nuevo.—Bajó su voz hasta un profundo tono el cual ella encontró increíblemente sexy.—¿Estas adolorida? no quiero agotarte ni causarte daño, Sakura. Me dirás si te hago daño, ¿no?
— No estoy dolorida. Tengo que decirte que tienes mucha resistencia. ¿De verdad estás dispuesto a ir por otra ronda?
Él asintió—Los hombres Zorn son muy sexuales.
— No es broma. ¿Has estado guardándote durante un tiempo? —Ella sonrió.—Para mí ha pasado mucho tiempo desde que dejé que alguien me tocara.
Su boca se abrió, y después la cerró, sus ojos se estrecharon ligeramente a medida de que él se sentaba sus miradas se encontraron entre sí.—¿Guardándome de qué?
— Es sólo un dicho. ¿Ha pasado mucho tiempo desde que tuviste relaciones sexuales con alguien? ¿Estás tratando de recuperar el tiempo perdido conmigo?
No sonrió, de hecho, frunció el ceño lo suficiente como para que aparecieran unas líneas en su rostro.
— No ha sido durante mucho tiempo en absoluto.
Eso hizo que el buen humor de Sakura se desplomara y desapareciera casi al instante. El pensar que él estuviera con alguien mas no le sentaba nada bien a ella, sólo suponiendo que desde que él estaba vinculado no tuvo citas o realizo la cosa del sexo oral como ellos lo hicieron, pero era evidente que se había equivocado. Una parte de ella pensó que tal vez estaba tan atraído a ella que rompió alguna regla de Zorn de normas de etiqueta de los vinculados para ser infiel con ella en primer lugar.
Su mirada oscura vio hacia la izquierda para echar un vistazo al fuego antes de que él le devolviera la mirada.
— Yo...
Un golpe en la puerta de la habitación interrumpió lo que estaba a punto de decir. Sakura se sobresalto al escuchar el ruido, nunca espero que alguien viniera a su puerta. Peor aún, la puerta se abrió sin que nadie le diera permiso de entrar. Sakura se tensó y frenéticamente miró hacia abajo para asegurarse de que estaban cubiertos, vio que una sábana escondía su cuerpo y la cintura de Sasuke desde donde estaban sentados.
La mujer que entró llevaba uno de esos deformes vestidos de sacos de patatas. Ésta tenía el pelo rubio cobrizo que caía por su cuerpo hasta sus hombros con unos ojos verdes azulados, casi de aspecto negro. Ella inclino la cabeza, sin mirar ni una vez a Sakura, o Sasuke cuando se detuvo en la puerta.
— Hemos terminado por el día y nos retiramos a dormir, Uchiha.
Dando un suspiro fuerte, Sasuke asintió. —Gracias, Temari.
La mujer salió de la habitación, pero no antes de que su mirada se levantara, y le dirigiera una mirada llena de odio a Sakura. Cerró detrás de ella la puerta suavemente, dejándolos solos de nuevo. Sakura sabía que su rostro estaba rojo como un tomate por la vergüenza de haber sido sorprendida en la cama con Sasuke por una desconocida, se imagino que probablemente ahora la mujer estaría corriendo por toda la casa para contarle a todo el personal que Sasuke y Sakura estaban juntos y desnudos en la cama.
— Ellas me van a odiar, ¿no es cierto?—Sakura casi dio un respingo, dándose cuenta de que había dicho en voz alta sus pensamientos. Volvió la cabeza, y su mirada se encontró con la de Sasuke. Ella suspiró. —Se veía demasiado enojada por encontrarnos juntos en la cama.
Sasuke se encogió de sus enormes hombros.—Ellas se están ajustando al hecho de que estás en mi vida ahora, Sakura. No tiene que gustarles, viven bajo mi techo y están bajo mi protección, pero lo que hago en mi casa eso es algo que no lo deciden ellas, les guste o lo aprueben. Tienes tu propia habitación para que no te molesten.
Ella asintió.—Supongo que nadie le enseño a no sólo entrar en una habitación sin ser invitados.
Él inclinó la cabeza.—Nosotros tocamos la puerta, así que se avisa y luego se abre la puerta.
Ella asintió.—Ya lo tengo. Zorn es un planeta diferente para vivir con un conjunto de diferentes reglas para convivir por ahora.
Él la miró fijamente durante un largo momento.—Puedo limitarte a ciertos deberes por lo que no tendrás ningún contacto con ellas si lo deseas. —Entornó sus ojos negro. —Te ofrezco esto, Sakura. ¿Deseas hacerte cargo de sus deberes?
— Estoy seguro de que se van a acostumbrar a mí, e infiernos no. Por la mañana, una de ellas tendrá que mostrarme lo que hacen por aquí, así me pondré a trabajar y ayudarles. Esta casa es enorme, así que estoy segura de que hay un montón de cosas que hacer.
Sasuke asintió estando de acuerdo, cuando alguien llamó a la puerta de nuevo. Sasuke hizo un suave gruñido mientras su cuerpo se tensaba. Sakura espero esta vez mientras volvía su cabeza, viendo como las puertas del dormitorio se abrían para permitir que una mujer alta de ojos ámbar y con el cabello morado-azulado hasta los hombros, entrara en el dormitorio en esta ocasión. Su cabeza no hizo ninguna reverencia mientras veía a Sakura con el ceño fruncido antes de que su mirada se dirigiera a Sasuke.
— Nosotras nos vamos ahora a la cama, Uchiha.
Él parecía irritado.—Ya fui informado por Temari.
La mujer frunció el ceño.—¿Vas a dormir aquí esta noche con ella?
Sasuke gruñó, parecía que se había enfadado al instante.—Puede ser.
La ira hizo que la boca de la mujer se torciera hacia abajo.—Las ayudantes de la casa están molestas y preocupadas porque ella es humana y no aprueban su presencia aquí. No quiero que se cree un caos en la casa y como la principal, es mi deber hacerle saber que lo van a resentir si se queda la noche en su cama. Creo que hay que darles tiempo para adaptarse a que usted pase las noches enteras a solas con ella.
— Yo no te pedí tu opinión, Konan. Esta es mi casa y no voy a permitir que mis ayudantes me digan dónde puedo dormir.
Esta era la mujer quien le corta el cabello a Sasuke, Sakura pensó, sintiéndose un poco avergonzada de que Sasuke y la mujer estuvieran discutiendo. Por lo que había visto, esta era una versión Zorn de las otras mujeres que justo había conocido solo hizo una reverencia y aparto de la vista de Sasuke cuando él se enojó. Sakura dirigió su mirada hacia él, vio como miraba fijamente a Konan, obviamente, de muy mala forma a la mujer que lo llamaba tapete por jugar con Sakura. Konan menciono que era la principal de la casa de modo que debía significar que estaba a cargo del personal.
— Él se estaba retirando, —dijo Sakura rápidamente mientras se encontró con los enfadados ojos de Sasuke y continúo hablando.—Debes dormir en tu habitación. No quiero causar una guerra con tu personal y es probable que tengan razón. Acabo de llegar de otro planeta y probablemente se necesitará un tiempo para que me conozcan, y para que no se preocupen que vaya a hacer sus vidas miserables.
Se notaba que Sasuke no era feliz, ni un poco, por como él frunció el ceño ante Sakura.—¿No deseas dormir conmigo?
Plenamente consciente de que la otra mujer estaba parada en el dormitorio viendo y escuchando todo lo que decían, Sakura se mordió el labio, y luego lo soltó.
— No es eso, pero creo que será mejor si vas a tu propia habitación esta noche. Mañana voy a verte a primera hora, si estás en casa. ¿Trabajas mañana?
Él respiró hondo.—Tengo reuniones a primera hora del día, pero luego regresare.
— Te veré entonces.
La puerta se cerró. Sakura volvió la cabeza. Aliviada se dio cuenta de que la mujer Zorn había dejado la habitación, mientras se movía se alejó de Sasuke para sentarse en la cama, lo vio de nuevo.— No quiero que me odien. Dijiste que nunca voy a volver a la Tierra, así que estaré aquí por en largo tiempo. No quiero hacer enemigos. Me encanta dormir contigo pero no quiero que en tu casa se forme un escándalo sobre esto tampoco.
— Mi habitación está justo a tu izquierda. —Sasuke rodó de la cama y se inclinó para recoger los pantalones del suelo.—Si me gritas, te escucharé. —Parecía furioso mientras se subía los pantalones se dio la vuelta cuando el frente de estos estaba cerrados. Sus brillantes ojos negros resplandecían en la habitación en penumbras.—Te veré después, cuando regrese de mis reuniones. Espérame para el almuerzo.
Sakura vio como Sasuke salía con furia de su dormitorio, cerrando la puerta firmemente detrás de él. Lo echo de menos de inmediato mientras su mirada deambulo alrededor de la gran habitación llena de sombras. La habitación parecía más grande, incluso daba un poco de miedo, y por un infierno, era mucho más fría sin Sasuke.
La depresión golpeó a Sakura fuertemente. La vida como ella la conocía se había ido, estaba en un planeta distante, lejos, y no tenía forma de regresar al suyo. Tenía que admitir que tampoco tenía mucho por el que regresar. Su trabajo era una mierda, su vida era francamente triste, y realmente no tenía mucho que echar de menos, además de un apartamento de porquería con muebles viejos que estaría como en casa en un basurero de la ciudad, un coche que necesita cientos de dólares en reparaciones, y un montón de borrachos pervertidos que la acosaban en el trabajo. Estaban también los cobradores que todavía la había estado rondando, tratando conseguir que pagara todas las deudas que sus padres habían acumulado antes de que murieran hace tan sólo dos años antes, por enfermedades relacionadas con el abuso de alcohol. En otras palabras, no se perdía de mucho.
— Oh, a la mierda con todo, —suspiró Sakura.
Si sentara a pensar en eso, todo lo que conseguiría sería realmente afligirse. ¿Qué importa si el maldito personal de Sasuke tenía un problema con su estadía ahí? Preferiría lidiar mañana con algunas de sus miradas hostiles que pasar una noche sin dormir y en un lugar extraño sola. Sasuke estaba justo al lado y el tipo era lo mejor que probablemente nunca le había sucedido.
Ningún hombre nunca la había hecho reír como él, o alguna vez logro que se corriera repetidamente, era divertido, dulce, sexy y quería estar con él. Salió de la cama envolvió alrededor de su cuerpo una sabana sujetándola firmemente. Mirando el fuego, se dio cuenta que era seguro dejarlo encendido, así que no se preocupo por apagarlo. Incluso si una brasa saltaba no había nada ni remotamente cerca de él para que provocara un incendio, ya que el suelo era de baldosas.
Abrió la puerta con cuidado para mirar por el pasillo oscuro. Entró en él, dejando la puerta entreabierta para ver por la oscuridad nocturna, ya que no habían dejado nada encendido, sonrió cuando vio la luz bajo la puerta de la izquierda, dándose cuenta de que la puerta de Sasuke realmente estaba muy cerca a la de ella, pensó que tal vez nadie se daría cuenta si entraba y salía de su habitación. Si se levantaba temprano, podría volver a su habitación y el personal no podría saber que durmieron juntos.
Se acercó a su puerta y vaciló. Tomo una profunda respiración, golpeó la puerta y agarró el picaporte, abriendo la misma. Como la costumbre en Zorn... Sonrió. Ellos solo tocaban y entraban, así que ella hizo esto, entro a una bien iluminada habitación que era mucho más grande que la suya, pero muy parecidas.
Ahí había un fuego que ardía en la chimenea justo a su derecha, obviamente iluminándola y su mirada recorrió alrededor de la gran sala. La cama estaba a su izquierda, casi detrás de la puerta abierta a la que estaba agarrada así que tuvo que asomarse detrás de esta, la cama era incluso más grande que la que estaba en su cuarto, y después sus ojos vieron todo lo que estaba en la cama.
La sorpresa golpeo a Sakura tan fuerte que sus piernas temblaron, y si no se hubiese aferrado a la puerta, estaba segura que habría terminado sobre su trasero. Su mano se apretó dolorosamente contra el picaporte, se aferro a esta en un agarre mortal. Sasuke estaba desnudo, sentado en la cabecera con un montón de almohadas detrás de él y seis mujeres desnudas de Zorn se encontraban sentadas o acostadas en la enorme cama cerca de él.
