¡Hola de nuevo, chicos! Lamento la tardanza, pero lo importante es que el nuevo capítulo ya está aquí… ¡VAMOS!

JeGaOr: ¡Hola de nuevo! Gracias por usar tu sagrado tiempo del ciber para leer mi historia, lo digo totalmente en serio ¡Creo que eres de las pocas personas que lo recuerdan! ¡La pelea contra Tristán ya se acerca! Por cierto, la meta sólo era un árbol cualquiera, el Árbol de Combate está mucho más alejado. ¡Hasta otra!

NesRedTrebol: Los únicos Pokémon débiles de Lillie al fuego son Shiron y Ribombee, los demás lo llevan mucho mejor. ¡No sé si la futura campeona, pero definitivamente tiene un buen equipo! Si, vi lo del peluche y otras buenas publicaciones que hiciste en tu página ¡Sigue así! (¡Te apoyo en tu grito de fangirl!)

RFederer: Yo mismo he dejado varias series en hiatus, pero La Leyenda del Héroe es mi bebé, no puedo dejarla en hiatus XD
Desafortunadamente, no todo sale como uno lo planea. Creo que fue un escenario un poco más realista.
¡Faba recibió su merecido, eso es algo que también disfrute de escribir! La parte de Hau me puso un tanto sentimental si les soy sincero.
No cambié mucho su equipo, es el de los juegos.
Respondiendo a tus observaciones:
1-Puede que así haya sido, pero realmente tuve que simplificar las cosas, como el recorrido de los chicos por el lugar. No podía pararme a detallar cada paso que daban ya que se la pasaron corriendo por prácticamente todo el lugar, haciendo un destrozo. Aunque tampoco dejo de sentir que tomé un ritmo algo rápido en el capítulo.
2-Es como tú dices, como usaré luego a Lusamine y a Guzma, no quise exponer todas sus "cartas" en este pequeño confrontamiento.
No será como el de Saphire. Mientras que la Pokédex holder cambió totalmente su personalidad, Lillie mantiene rasgos de la anterior, sólo que ahora es mucho más determinada y segura de lo que hace. Vivió por años siendo así, no cambiará ciertas cosas tan fácilmente.
¡En fin! ¡Muchas gracias por tu review y observaciones! ¡Te lo agradezco muchísimo!

¡Ahora sí, pasen a leer!


—¡Cuerpo pesado!

Con velocidad, Mudsdale se arrojó en contra de esa extraña cucaracha, la cual lanzó una patada dirigida directamente a su rostro.

La patada conectó, pero Mudsdale no se dejó amedrentar y siguió avanzando, golpeando fuertemente al enemigo, quien salió volando hacia el aire para después, recuperarse con una ágil voltereta.

—¡Terremoto!— ordenó Hapu, apuntando hacia el enemigo.

El tipo tierra relinchó y posteriormente golpeó el suelo con ambas patas delanteras, causando un fuerte temblor que hizo a la cucaracha perder el equilibrio.

—¡Vamos con Avalancha, grandote!

Otro relinchido fue soltado al aire y del cielo comenzaron a caer grandes rocas, las cuales iban dirigidas hacia el enemigo.

Luego de ser golpeado por varias rocas, el Ultraente recuperó la compostura y comenzó a destruir las demás que quedaban con sus poderosas patadas.

Después de varios segundos, el ataque cesó pero no hubo descanso. Mudsdale cargaba contra el ser con Fuerza equina, movimiento que impactó.

La cucaracha retrocedió y agitó la cabeza para espabilar. No pareció haber recibido mucho daño, cosa que Hapu notó.

Fuerza equina no fue un ataque efectivo… Entre todos los tipos que resisten a la tierra el Bicho es el que más le pega, quiero decir, es una cucaracha. Si esta muchachona fuera sólo tipo Bicho la Avalancha de antes la habría devastado pero pareció hacer un daño normal… ¿Bicho/Lucha? ¿Al igual que el musculitos? Okey, una vez que sé de qué lado pega esta cosa y como se las gasta puedo pasar a pensar en cómo atacarla. Cuerpo pesado no será eficaz al igual que Terremoto y Fuerza equina por lo que sólo me queda Avalancha, pero no soy lo suficientemente mema como para pelear en total desventaja así que sintiéndose mucho grandote, pero este combate no va para ti.

O eso hubiera pensado Hapu de haber tenido el tiempo, por lo que en su lugar analizó todo en menos de dos segundos y actuó.

—¡Vamos!— un rayo de luz roja absorbió a Mudsdale y otro liberó a Golurk.

Al ver ese cambio, el Ultraente no dudó en dar un gran salto y atacar al tipo Fantasma con un rodillazo, el cual falló completamente, atravesando el cuerpo del Pokémon de Hapu.

La cucaracha chocó contra el suelo, haciendo un gesto de dolor al haberse golpeado con fuerza la rodilla pero no tuvo mucho tiempo para pensar en su dolor al ser acribillada por la espalda con Roca afilada.

Luego de que el ataque cesó, la tipo Bicho lanzó una patada baja hacia las piernas del tipo Tierra, la cual de nuevo falló.

El Ultraente lucía sumamente desconcertado al ver eso por lo que comenzó a atacar de forma continua con sus poderosas patadas, las cuales no surtían efecto.

Golurk se le quedó viendo mientras hacía eso y finalmente, le asestó un poderoso golpe en la cara, mandándola a volar hacia unas rocas cercanas.

Cuando el ser se desencajó de las piedras, sus piernas flaqueaban y su cuerpo se balanceaba de un lado a otro, indicando confusión.

Hapu suspiró al saber que eso ya estaba ganado.

—Vaya chasco… Creí que los Ultraentes tendrían un poquito más de cerebro—señaló al enemigo y dio la orden—. Golpe fantasma.

Golurk asintió y en cuestión de segundos, desapareció.

Luego de algunos segundos, la cucaracha pareció recuperar el sentido y miró hacia todos lados en busca de aquel mastodonte pero en su lugar sólo se topó con la pequeña Hapu.

En la mente del Ultraente, acabar con la chica era equivalente a dejar sin el cerebro al cuerpo por lo que se dirigió a atacarla. Se movía con una velocidad increíble y rápidamente se acercaba a Hapu.

Justo cuando estaba por dar una patada, un puño salido de la nada conectó contra su cara, derribándola al suelo.

La cucaracha, debilitada y con el aliento entre cortado, levantó la cabeza, sólo para ver como Golurk aparecía de pronto.

—Bueno, bueno, señorita… Aquí es donde tomamos dos rutas bastante diferentes— Hapu se acercó un poco a ella, seguida de Golurk—. Su primera opción, es irse en paz y no volver a molestarnos nunca. Usted es libre y ya nadie sale lastimado luego. La segunda por otra parte, es un poco menos favorable para usted. Si sigue peleando entonces…

La tipo Lucha lanzó una patada a traición aun estando en el suelo, la cual fue detenida por la gran mano de Golurk. El golem la levantó de la pierna y luego la azotó fuertemente contra el suelo, agrietándolo para después comenzar a golpear con fuerza la cara del enemigo una y otra vez.

Luego de cinco golpes, Hapu intervino.

—Tranqui, gigantón. No queremos que la señorita aquí presente se nos muera, ¿o sí?— preguntó, deteniéndole el puño.

Golurk dejó en paz a la cucaracha, la cual estaba más que inconsciente.

Honua suspiró al ver eso.

—Eres un tremendo bruto, ¿sabes?— dijo riendo para luego sacar un Videomisor—. Pues habrá que llamar a Gladio…

El aparato comenzó a marcar y luego de algunos segundos, la llamada fue atendida.

—¿Qué pasa?— preguntó el rubio desde el otro lado de la línea. De fondo podían oírse multitud de voces y en general, un gran ajetreo.

—¡Ohh! ¡Esa es una total mejoría ante tu usual "¿Qué quieres?"!— exclamó la morena, entre risas.

Gladio suspiró algo exasperado.

—Honua, estoy ocupado aquí. Dime que quieres.

—Bueno, supongo que esto te interesará— apuntó la cámara del Videomisor hacia la debilitada Ultraente, haciendo que Aether abriera bien los ojos.

—¿Un Ultraente?...— preguntó el rubio, sorprendido— Nunca había visto uno así… Debe ser de los que la Unidad Ultra no le habló a Lusamine… ¿Dónde estás? Enviaré a un escuadrón de la Fundación Aether de inmediato para que lo traigan hacia aquí.

—En las afueras de las Ruinas del Tránsito— respondió—. Por cierto, traigan una jaula súper fuerte o lo más duro que tengan. Esta chica sí que sabe dar patadas.

—¿Es una hembra?— interrogó el rubio, curioso por lo de "chica".

—¡Ni idea! Aunque vamos, mírala… ¡Tiene toda la pinta de hembra!— aseguró, volviendo a reír.

De nuevo, Gladio suspiro.

—Mandaré al escuadrón en helicóptero. No te muevas de ahí y mucho menos le quites un ojo de encima.

—¡Moviendo motores, chico!— ordenó, cosa que al parecer molestó a Gladio ya que colgó la llamada— No aguanta ni una broma…

Otras cinco Pokéballs se abrieron, dejando salir a los otros Pokémon de Hapu, quienes la rodearon.

—¡HAPU!— se escuchó gritar a lo lejos.

La futura Kahuna reconoció esa voz sin mucho esfuerzo y de inmediato volteó hacia arriba, por donde ella había llegado.

Luego de unos instantes, el Silvady de Lillie llegó al lugar con la chica y Ash en la espalda, los cuales bajaron de inmediato.

—¡Mozuelos, hola!— saludó, agitando los brazos— ¡Llegaron algo tarde, la fiesta ya acabó!

Ambos entrenadores y los Pokémon vieron al debilitado Ultraente y suspiraron con alivio.

—¡En un segundo bajamos!— gritó Lillie.

—¡No planeo moverme, señorita!— aseguró Hapu.

Honua se encontraba frente a un gran arco que llevaba al interior de una cueva, pero para llegar hacia ese lugar debías bajar por una gran escalera de caracol creada de forma natural. Rotom simplemente bajó levitando y los Pokémon saltaron.

Ash no quiso tardarse mucho por lo que comenzó a deslizarse por las paredes (las cuales estaban algo inclinadas) y para sorpresa del azabache, la rubia lo imitó.

—¡Woah, woah! ¡Señorita, no debería hacer eso mientras usa falda!— le dijo Hapu, corriendo hacia ella.

Lillie estaba sacudiéndose el polvo y luego sonrió de forma triunfante.

—¡No te preocupes por eso, Hapu!— de pronto, se levantó la falda— ¡Ya tomé medidas para ello!

Un short deportivo blanco defendía la imagen pura de Lillie.

Honua estaba con la boca levemente abierta.

El lugar se quedó en silencio por unos instantes, hasta que la rubia dejó caer la prenda a su posición normal.

—D-Dejemos de lado esto… ¿Q-Qué fue lo que pasó?— preguntó Aether, tratando de sonreír pero con la cara roja cual tomate.

Ash sonrió. La Lillie tímida seguía ahí en parte.

Hapu le dio unas palmadas a la chica en la espalda y luego procedió a explicarles todo lo acontecido.

—Entonces, ¿antes del acto de exhibicionismo de Lillie y de nuestra llegada, te encontrabas a punto de entrar para tener una audiencia con Tapu Fini y luego eso pasó?-Roto— interrogó la Pokédex, recapitulando.

La rubia le dio un golpe a la carcasa de Rotom.

—¡Lo haces a propósito!— le dijo, con las mejillas infladas.

—Es divertido verte molesta-Roto.

Y como era costumbre, comenzaron a discutir.

—Entonces un escuadrón de la Fundación Aether debería estar por llegar…— Ash estaba cruzado de brazos— Es raro considerarlos aliados luego de todo lo que ha pasado.

—Coincido-Roto— la Pokédex abandonó temporalmente la disputa para dar su opinión y luego, volvió a ella.

—¡Ah, yo quiero intentar algo!— Lillie también dejó la discusión y sacó una Pokéball— ¡Ribombee, usa Paralizador contra el Ultraente!

La mosca no dudó en pasar sus patitas por todo su cuerpo para luego dejar caer el polvo, el cual hizo salir pequeños rayos del cuerpo del ser.

—¡Listo! Ah… ¿En qué estábamos?...— la rubia volvió a lo suyo.

Ash y Hapu rieron para luego ponerse a charlar.

—¡No podrías medir la presión ejercida sobre un gas ni aunque tuvieras una calculadora!-Roto.

—¡Yo estoy muy segura de que ni siquiera podrías mencionar las diferencias entre un sólido y un líquido!

—¿¡EH?! ¿¡Por quién me estás tomando?! ¡Eso es un completo insulto a mi inteligencia! ¡Retráctate ahora mismo!-Roto.

Lillie puso una sonrisa ganadora.

—¿Oh? ¿Eso te ofendió? Ni creas que es mi mejor insulto— dijo, sintiéndose la vencedora.

Rotom estaba tan molesto que amenazó con la primera cosa que se le ocurrió.

—Discúlpate o le revelaré a Ash que estás enamorada de él-Roto— le murmuró en el oído.

Pikachu escuchó eso y simplemente pudo pensar en lo bajo que era Rotom.

Lillie se alejó, sorprendida, sólo para ver la gran sonrisa de superioridad que tenía la Pokédex, pero ella no se dejó intimidar.

—¡Antes de que se lo digas tú, se lo diré yo!— exclamó, con el ceño fruncido, dejando a su rival desconcertado.

—¿¡Eh?!... ¡No, espera…! ¡Yo no iba a…!

—¡Ash!— gritó Lillie, llamando la atención del azabache.

—¿Si?— preguntó, dejando de hablar con Hapu y viendo a su amiga con algo de intriga.

La rubia caminó hacia él con paso firme y se le plantó enfrente.

—¿Pasa algo, Lillie?— preguntó el azabache, cada vez más confundido.

La rubia lo vio fijamente y luego lo dijo.

—Creo que el entrenamiento que realicé hasta ahora ha sido algo flojo. Si pudieras hacerlo un poco más estricto, te lo agradecería— le pidió con una mirada de total seriedad.

Una gran sonrisa se formó en el rostro de Ketchum.

—¡Claro! ¡Sólo no te sobreexijas, ¿okey?!

—¡Intentaré dar todo de mí!— los brazos de la rubia bajaron con fuerza y determinación, cosa que hizo sonreír a Ribombee y Shiron.

RotomDex lucía confundido y el signo de interrogación en su pantalla lo demostraba. Lillie se dio la vuelta y le sonrió de forma burlona, para luego sacarle la lengua.

—¡Se lo diré!-Roto— exclamó, molesto.

Volvieron a discutir.

—¿De qué crees que hablen?— preguntó Ash, viendo divertido a sus amigos.

—Temas algo complejos para ti, mozuelo. No te preocupes— Hapu le dio unas palmaditas al chico en el hombro.


Luego de alrededor de media hora, un helicóptero llegó al lugar y de él bajaron 6 reclutas de la Fundación Aether, los cuales metieron a la cucaracha en una jaula echa de energía similar a la que salía de sus escudos para posteriormente, llevársela.

—Eso de hacer de niñera para los Ultraentes es algo que poca gente puede vivir, ¿eh, chiquelos?— Hapu vio como el vehículo se iba.

—Bueno, Nebulilla es un Ultraente— rio Ketchum.

Lillie asintió y sacó a Nebby para acariciarlo.

—Tampoco es como que lo hayamos cuidado mucho. Lillie se encargaba siempre de todas sus necesidades-Roto.

—¡Bueno, ella nunca me dejó usar el Estimulador de Nebulilla!— se quejó el chico.

—No creí que de verdad quisieras hacerlo— la rubia rio al oír eso.

Ash iba a decir algo, pero Hapu interrumpió.

—Bueno… Ya que están aquí, ¿les gustaría entrar a las Ruinas del Tránsito conmigo? Quiero preguntarle unas cosas a Tapu Fini y ustedes son Representantes así que…

Lillie, Rotom y Pikachu volteron a ver a Ketchum, sabiendo lo que esa Tapu le había hecho.

Incluso el mismo Ash lucía algo dudoso.

—Bueno… No me agrada mucho Tapu Fini, pero si tú me lo pides…— vaciló un poco pero al final aceptó.

Honua arqueó una ceja. No comprendía del todo bien esas palabras, pero suponía que no podían hablar de ello por el momento.

—Bueno, pues entonces vengan. No debería haber ningún lío porque entren aquí al ser Representantes— dijo, empezando a caminar hacia la entrada.

La siguieron.

El interior del lugar era igual que el de las Ruinas de la Guerra y de la Vida, con una decoración tradicional labrada sobre roca, en la cual predominaba el azul, con la única diferencia de que el pasillo que llevaba hacia el santuario de Tapu Fini se trataba de una plataforma elevada sobre el agua.

Tardaron tal vez tres minutos en llegar al fondo de las Ruinas y una vez más, todo lucía prácticamente igual.

—Voy a subir, chicuelos— informó Hapu, señalando lo alto del altar.

Asintieron.

Honua se quitó las botas y luego comenzó a subir por las escaleras, cosa que dejó pensando a Ash. Alola realmente tenía cierta influencia por parte del oriente.

Una vez que estuvo en la cima del todo, la morena se arrodilló y juntó ambas manos frente a su cara, cerrando los ojos.

Lillie volteó a ver en ese momento a Ketchum, quien se mantenía serio. Al sentir como lo observaban, el azabache giró la mirada hacia su amiga.

La rubia le dio una cálida sonrisa, gesto que fue inmediatamente devuelto.

El entrenador se sintió mucho más relajado.

—Gran señora, diosa de los océanos, oh adorada Tapu Fini… Hoy me presento ante usted para solicitar una audiencia después de mi viaje de peregrinación por toda Alola en el que espero haber reunido aquellas preciadas aptitudes que busca en una digna Reina— murmuró la chica, en un tono sumamente formal—. Así que por favor, Diosa guardiana de Poni, permítame verla… Permítame tomar el cargo de mi predecesor.

El lugar se mantuvo en silencio por alrededor de diez minutos.

El grupo de Ash no hizo ni un solo ruido en ese tiempo.

Luego de un rato, Honua abrió los ojos y se rascó la cabeza.

—Quiero quedarme un tiempecillo más. ¿Les molesta volver a mi choza en lo que termino?— preguntó la morena, volteando a verlos.

—Podemos esperarte si quieres— aseguró Lillie.

Ash, Rotom, Pikachu y Shiron asintieron.

—Agradezco la intención, mozuelos pero creo que de verdad tardaré algo de…— un acontecimiento interrumpió a la morena.

El lugar de pronto comenzó a llenarse de una fina neblina que empezó a salir por el agua, cosa que alertó a todos.

Ash, al verse rodeado por ella, comenzó a sentirse ansioso de la forma mala. Aunque sabía que ya no tenía nada que ver con él, su mente asociaba a la niebla de Tapu Fini con aquel desagradable evento.

Empezó a sentir el sudor corriendo por su rostro y su respiración se empezó a agitar, cosa que Rotom notó.

Antes de que la Pokédex pudiera actuar, alguien más lo hizo.

Lillie sujetó con fuerza la mano de Ash y se acercó a él tanto como pudo.

—Estamos aquí…— le recordó en un murmuro.

Ketchum la vio y cerró los ojos, para luego inhalar profundamente y exhalar por la boca. Despegó los parpados y le sonrió a Aether.

—Sí… Están aquí…— y dicho eso, sujetó también la mano de la rubia.

Ambos se sonrieron.

Rotom, Torracat y Pikachu vieron eso con alegría. Era bueno saber que el entrenador lentamente trataba de dejar eso atrás.

Shiron no entendía muy bien, pero se sintió feliz por su entrenadora.

Luego de que la neblina se asentó, un ruido de salpiqueo se escuchó.

Por detrás del altar, había emergido algo.

Se trataba de la mismísima Tapu Fini.

Hapu tenía la boca abierta y de inmediato espabiló, haciendo una gran reverencia.

El grupo de Ash imitó el gesto, sólo que en menor medida.

—Muchísimas gracias por honrarme con su presencia— dijo Honua, con la frente en la plataforma de madera.

Se quedó así por alrededor de 2 minutos hasta que de pronto, vio un brillo emerger frente a ella.

Lentamente levantó la cabeza para darse cuenta de que un Cristal Z flotaba frente a sus ojos. Era amarillo y con una extraña figura negra y ovalada en su centro.

Los ojos de Hapu resplandecieron y con velocidad miró a Tapu Fini, quien la observaba con seriedad.

—Esto… Es un enorme honor ser reconocida por usted, Tapu Fini— tomó el Cristal y volvió a pegar la frente al suelo—. Le juro que no le fallaré y siempre velaré por el bien de mí amada región.

Fini asintió y luego, voló hacia Ash y Lillie.

Ambos chicos retrocedieron ante su cercanía. La Tapu los miraba fijamente y luego señaló la mochila de la rubia.

Ambos adolescentes vieron el bolso con sorpresa. Sabían que se refería a Nebulilla.

Lillie le devolvió la mirada y con seriedad, asintió.

Tapu Fini captó el mensaje, haciendo que de pronto, la neblina se volviera mucho más espesa.

Cuando la niebla se despejó, la guardiana ya no estaba.

Hapu miraba el lugar donde la diosa había estado con una enorme sonrisa para luego ponerse de pie, hacer una última reverencia y bajar las escaleras corriendo.

—No entiendo muy bien que pasó, pero supongo que el hecho de que Tapu Fini se mostrara ante ti es una buena señal— dijo la rubia, recuperándose un poco del impacto de ver tan de cerca a una deidad guardiana por tercera vez.

—¡Tomé muchas fotografías!-Roto— dijo, sin poder ocultar su emoción. Mostró una en específico donde se retrataba a Hapu viendo fijamente el Cristal Z, con Tapu Fini de fondo.

La morena vio eso y soltó un gran sonido de alegría.

—¡Esa es una foto formidable! ¡Debes darme una copia!— pidió la Kahuna.

—Claro, ¿qué título le pongo?-Roto— interrogó.

Honua se quedó pensativa y luego lo dijo:

—¡La coronación de la moza!— exclamó.

Todos tardaron un poco en procesar eso.

—¿¡Co…?!— Ash se calló— E-Estamos en un lugar sagrado… Vamos afuera…— señaló la salida, con el dedo ligeramente tembloroso.

Todos asintieron, conteniendo la reacción.

—¡Bastante educado de tu parte, oriental!— rio la morena.

Luego de unos minutos, finalmente salieron del lugar y ahí, explotaron.

—¿¡CORONACIÓOOOOON?!— gritó Ash con fuerza y sorpresa.

—¡WOAH! ¡Muchas felicidades, Hapu!— exclamó la rubia con un tono de voz similar.

—¡INSÓLITO! ¡Acabo de documentar un momento sumamente importante en la historia de Alola! ¡Soy un afortunado!-Roto.

Pikachu y Shiron también se veían emocionados al saber lo mucho que eso significaba para Honua.

—¡Gracias, mozuelos!— dijo la Kahuna con un pequeño sonrojo en la cara y con una sonrisa de oreja a oreja.

Lillie trató de ir a abrazarla pero sintió un jalón que le impidió acercarse. Confundida vio hacia su mano, la cual aún estaba unida con la de Ketchum.

—Vaya… No pierden el tiempo— dijo Hapu con una sonrisa pícara.

—Ah… No me di cuenta, perdón Li…— un estirón lo interrumpió.

—¡Da igual! ¡Únete al abrazo!— exclamó, atrayéndolo hacia ella y envolviendo a la nueva Kahuna con el brazo que tenía libre.

Ketchum se rio y así lo hizo.

—¡Larga vida a la Reina!— exclamaron los dos.

Hapu soltó una carcajada y luego los abrazó.

—¡Muchas gracias, mozuelos!— exclamó.

Luego de un rato, se escucharon unos sollozos.

—¡Es el mejor día de mi vida!…

Los adolescentes voltearon a verse y sonrieron.

Siguieron abrazándola por varios minutos.

Rotom y los Pokémon se sintieron conmovidos por la escena.

Una última foto no estaría mal-Roto…

Nombre del archivo:
Amistad humana.


—¡Coman sin temor, chiquelos!

Haua puso sobre la mesa una bandeja llena de Galletas Lava.

—¡Muchas gracias!— exclamó Ash, tomando una y llevándosela a la boca.

—Tiene nuestro agradecimiento-Roto.

—¡Tapu Fini!... Pensar que llegaría el día en el que esta pequeñilla se convertiría en Kahuna— la señora Honua apretó las mejillas de la nueva Reina—. Apúrate a terminar este asunto para que podamos informarle sobre esto a toda la región.

—Shi aguela…— murmuró la morena sin poder hablar bien.

Haua soltó la cara de su nieta y luego le acarició la cabeza.

—Estaré en mi cuarto. Diviértanse— dijo, para luego retirarse.

Lillie no había dicho mucho. Estaban sentados alrededor de una mesa y sobre ella había un mapa de la región de Alola; la rubia lo observaba fijamente.

—Bien… Regresando al tema que nos importa— Hapu también se concentró en el pedazo de papel—. Un sitio ideal para guardar un objeto de leyenda…

—¿El Cañón de Poni? Según mi base de datos es prácticamente un laberinto natural de roca y tierra-Roto— planteó la Pokédex.

La Kahuna negó con la mano.

—Olvídalo, para mí el Cañón es como las marcas en las pezuñas del grandote— dijo Honua, haciendo que Rotom buscara otra solución.

—¿Y eso qué significa?— interrogó el azabache, comiéndose otra galleta.

—Quiere decir que conoce a la perfección el lugar— respondió Lillie.

Ash y Pikachu soltaron un sonido de comprensión.

Luego de un rato de pensar, Hapu se rascó la cabeza.

—Puedo decir con seguridad que he estado en cada rincón de Poni y no hay ninguno que tenga una seguridad extrema o algo sospechoso— dijo, para luego apuntar a una pequeña isla a un lado de Poni—. Por descarte diría que aquí, la Isla Exeggutor. Es un lugar deshabitado donde, válgame la redundancia, sólo hay Exeggutors.

Rotom se vio dudoso.

—He oído que los Exeggutors del lugar son particularmente agresivos con cualquiera que se acerque, así que no es un lugar visitado con frecuencia-Roto.

Una bombilla se encendió en la cabeza de todos, quienes se voltearon a ver.

—Ohhh…— exclamaron al mismo tiempo.

—¡Pikachu pi!— exclamó el roedor. Tenían ubicación.

Todos se levantaron de sus sillas.

—La mejor forma de llegar a la Isla Exeggutor es por medio de un barco y da la casualidad de que la Aldea Marina es un embarcadero gigante— dijo Hapu.

—¿Entonces?— preguntó Lillie, entusiasmada— ¡No esperemos más!

—¡Apoyo a Lillie!— exclamó el azabache.

Hapu rio de forma nerviosa y luego se rascó la mejilla.

—Lamento darles las malas noticias, mozuelos, pero no podré acompañarlos de nuevo. Tengo que atender todo este lío de mi coronación— les informó.

El grupo de Ash volteó a verse entre sí y luego la miraron con despreocupación.

—Estaremos bien, Hapu— aseguró el chico.

—Sí, siempre podemos contar con Rotom cuando se trata de guiar— dijo Lillie, señalando a la Pokédex.

—Por supuesto que pueden-Roto.

—¡Pika pikachu!— él era la fuerza.

—¡Kou!— ella intentaría ayudar.

La morena sopló aire por la nariz y luego rio.

—Realmente hacen un grupo interesante, ¿eh?— dijo, cruzándose de brazos.

Ash, Pikachu, Rotom, Shiron y Lillie se miraron. Rieron divertidos.

—De cualquier forma, pasen la noche aquí y partan mañana por la mañana. Seguro que les vendrá bien para recuperar fuerzas— ofreció la Kahuna.

Nadie se negó.

—¡Entonces esperen un segundo! Vuelvo en un visto y no visto— dicho eso, comenzó a caminar hacia la salida de la cocina, no sin antes darles un último vistazo—. En estos diez días que hemos estado juntos me han hecho más feliz que nadie. Creer que podría volver a sentirme así luego de lo del viejo… Seguro que fue gracias a ustedes que conseguí lo necesario para ser Kahuna… Gracias, señorita, Ash, Rotom, Pikachu… Todos…


12 p.m. Aldea Marina.

Cuando lleguen ahí, encuéntrense con Mina. Es la única Capitana de la isla de Poni. Díganle que van de mi parte y que quieren saber cómo llegar a la isla Exeggutor, si ve que son Representantes seguro que los deja ir. De todas formas, intentaré echarle una llamada para avisarle y que se encuentre con ustedes.

Las palabras de Hapu resonaron en la cabeza de Lillie, quien veía en todas direcciones.

Había leído antes sobre esa mujer.

Mina Kauai, una joven en sus veinte bastante talentosa en el mundo del arte y que siempre va a su bola. Según entrevistas, era sumamente despreocupada y no es como que las cosas le importaran mucho a menos que fuese pintar, dibujar o su labor como Capitana.

Una persona interesante— pensó Lillie, con la mano en el mentón. Un pequeño destello salió de su ojo.

—¿Qué estás haciendo?— preguntó Ash divertido.

—Silencio, joven Ketchum. Mi labor como detective está comenzando— dijo la muchacha con la voz más gruesa que pudo hacer y usando un tono misterioso.

Ash, Shiron y Pikachu se rieron ante ello.

Mientras tanto, Rotom estaba tal vez a unos cincuenta metros de distancia, escaneando el lugar.

—Mina… Me pregunto dónde le habrá dicho Hapu que nos encontrara-Roto…— murmuró en voz alta.

—Es un buen cuadro…— se escuchó decir.

La Pokédex reaccionó ante ello y de inmediato se giró.

Frente a Rotom había una mujer rubia (con el pelo manchado de pintura al igual que partes de su cara). Vestía una blusa larga (también sucia) y unos pantalones de mezclilla, así como una bolsa en la espalda llena de cuadernos que sobresalían. Sus grisáceos y despreocupados ojos mostraban cierto interés en lo que veía.

—¡Usted debe ser…!

—¿No te parece fascinante?— interrumpió la mujer, haciendo un cuadro con sus dedos, el cual enfocaba a Ash, Lillie, Pikachu y Shiron— La viva expresión de la amistad y el romance… Un cuadro que representa la humanidad…

Rotom escuchó eso con cierta curiosidad y luego miró a sus amigos, quienes seguían riendo.

Lillie de verdad desprendía esa aura de chica enamorada.

—Dime, Pokédex— llamó la rubia, tomando un cuaderno de su espalda y comenzando a hacer unos trazos rápidos con un lápiz que se sacó de detrás de la oreja—, ¿qué es para ti la humanidad? ¿Puedes comprender la belleza de este momento?

—De cierta forma— respondió Rotom—. Pero tal vez no como usted. Para usted el amor romántico debe ser algo sagrado y sumamente valioso. En cuanto a mí, sólo veo una serie de reacciones químicas en el cerebro asociadas al instinto de reproducción-Roto.

—¿Estás diciendo que ahora mismo, esa chica simplemente busca tener relaciones con ese chico?— preguntó la pintora, sin dejar de dibujar.

—Tal vez ella no lo sabe, pero seguro que eso llegará en algún momento si es que se va por el camino del noviazgo-Roto.

La artista dejó su cuaderno y señaló a la Pokédex con su lápiz.

—Y ahí es donde entra la humanidad— exclamó, para luego volver a trabajar—. Tu visión de máquina te deja ver solamente lo literal y dejas lo espiritual de lado. Donde tú solamente ves sexo, yo veo afecto. Puedo ver las ganas de esa chica por mantenerse con ese chico por siempre y para siempre, de no apartarse de su lado y hacerle llegar lo que siente. Veo sus ganas de reír juntos, vivir montones de experiencias nuevas y gratificantes, así como sucesos que los hagan crecer juntos… Y claro que también veo un inevitable deseo sexual.

Rotom se quedó callado. Él sabía que las relaciones humanas iban de eso, pero nunca se había puesto a pensar mucho en ello.

¿Qué era lo que le conmovía del abrazo de Hapu con Ash y Lillie? ¿Por qué se sentía feliz cuando Ash decía que eran un paquete? ¿Por qué sus días se sentían vacíos sin una discusión con Lillie?...

Como Pokédex… ¿Qué eran para él los sentimientos?... ¿De verdad podía sentir?

—Lamento plantearte esta duda sin antes presentarme y de la nada. Quería ponerte a prueba de cierta manera— dijo la mujer, haciendo una última línea de trazo.

—Tranquila, sé quién es usted, Capitana Mina Kauai-Roto.

La Capitana asintió y luego le mostró su cuaderno.

—¿Qué opinas? Es una fase temprana pero creo que va bien— en el cuaderno podían verse trazos tan limpios e impecables que prácticamente lucían como una versión final y tanto los humanos como Pokémon en ese retrato eran idénticos a los de la vida real.

Rotom enfocó a los chicos y tomó una fotografía.

—Es un gran trabajo— aseguró—. Puedo mandarle esta fotografía después en caso de necesitarla como material de referencia-Roto.

La artista asintió con algo de lentitud.

—Gracias, pero creo que me quedaré con la imagen que tomé con mis ojos— dijo, viendo una última vez a los chicos—. Mientras pueda recordar que sentí al ver el momento, podré plasmarlo en mi arte.

Rotom se sintió confundido.

No entendía a esa mujer.

Fue en ese momento que Ash y Lillie parecieron recordar la ausencia de la Pokédex y miraron hacia todas direcciones, finalmente topándose con ellos.

Aether pareció identificar de inmediato a Mina ya que estiró la sudadera de Ash y le dijo algo.

Sobra decir que el azabache salió corriendo hacia ellos.

—¡Rotom!— exclamó, llegando al lugar— ¡Cielos, me asusté cuando no te vi!

—Tampoco es como que sea indefenso-Roto— sacó sus cañones de electricidad.

Ash asintió, mientras Lillie llegaba al lugar.

—¡De todas formas me alegra mucho que estés bien!— exclamó.

—¡Pikachu!— el roedor sentía lo mismo.

Rotom se sintió algo extraño.

—Le agradecemos por hacerle compañía a Rotom, Capitana Mina. Espero que no haya sido grosero con usted— Lillie hizo una pequeña reverencia.

—Ey, tú eres quien está siendo grosera-Roto— le hizo notar la Pokédex.

—Bueno, es que con lo indiscreto que eres y…

—¡Ja! Deberías dejar de ser Lillie para poder llamarme indiscreto-Roto— dijo, cruzándose de brazos.

—¿¡Eh?! ¿¡Qué quieres decir con eso?!

—¿Quién sabe?-Roto.

La chica comenzó a pedirle explicaciones, al igual que Shiron y de nuevo lo sintió.

Esa calidez.

¿Qué eran los sentimientos para él en realidad?...

—En fin. Ustedes son Ash Ketchum y Lillie Aether, ¿verdad?— preguntó Mina, guardando su cuaderno.

Eso tomó por sorpresa a los chicos y Pokémon.

Duró más bien poco.

—Supongo que Hapu le habló sobre nosotros— dijo Lillie, dejando de lado su discusión.

—No me llames de "usted"… Es incómodo— murmuró, rascándose la mejilla.

—¡Entendido!— exclamó la rubia— ¿Entonces? ¿Sabes de nosotros por Hapu?

Mina asintió.

—Eso está mejor…— masculló— Sí, la Reina me llamó y me dijo que los guiara. La Isla Exeggutor, ¿no? Me dijo que tenían algo importante que hacer ahí y que luego me lo contaría… De cierta forma muero de emoción por saber a qué se refería.

Todos se sintieron algo dudosos por ello. Su tono de voz realmente no mostraba mucha emoción.

En ese momento, Rotom entendió como es que ella sabía que era él.

—¡Por favor! Realmente necesitamos llegar ahí— dijo Ash.

La Capitana asintió.

—Conozco a alguien que puede llevarlos— dijo, comenzando a caminar hacia el sur—. Síganme.

El grupo volteó a verse y asintió.

—Hapu nos dijo que eras la única Capitana de Poni, ¿puedo pedirte una Prueba luego de que termine todo esto?— preguntó Ash.

—Seguro. No es como que tenga mucho trabajo como Capitana actualmente, las personas no me retan con demasiada frecuencia— respondió.

—¿Te especializas en un tipo como los demás Capitanes?— volvió a interrogar Ketchum.

—Es especialista del tipo Hada— contestó esta vez Aether.

—¡Woah! ¡Como tú, Lillie!— exclamó, cosa que llamó un poco la atención de la Capitana.

—Es cierto que tengo tres Pokémon de tipo Hada, pero no me considero una especialista en el tipo. También tengo a Shiron, Mudbray y Silvady— corrigió la chica.

—Tal vez me equivoco pero Shiron es esa Vulpix, ¿verdad?— preguntó, señalando a la pequeña blanca.

Lillie volteó a ver a su primer Pokémon, quien estaba caminando por su cuenta.

—Ah, sí. Shiron es mi Vulpix— dijo.

Mina se le quedó viendo un poco más y luego comenzó a buscar algo de su mochila.

—Ten— dijo, extendiendo su mano y dándole algo a Lillie—. Hazla evolucionar.

Todos escucharon eso con confusión hasta que vieron lo que la Representante tenía en la mano. Era una piedra azul con la imagen de un copo de nieve blanco en el centro.

Ash, Pikachu y Shiron siguieron confundidos.

—Una… ¿Piedra Hielo?...— murmuró la chica, sorprendida— ¡Espera! ¿¡Estás segura de que quieres darme esto?!

Mina se encogió de hombros.

—Tampoco es como que la quiera— dijo, de forma indiferente.

—Ey, Rotom… ¿Qué es eso?— preguntó Ketchum. Pikachu y Shiron también estaban poniendo bastante atención.

—La Piedra Hielo es un objeto evolutivo como la Piedra Agua, Fuego, Planta, etc. Permite a Eevee evolucionar en Glaceon, a Sandshrew de Alola evolucionar en Sandslash, a Darumaka de Galar convertirse en Darmanitan y a Vulpix de Alola en Ninetales de Alola-Roto— explicó.

Ash, Pikachu y Shiron se sorprendieron tanto que ignoraron por completo la palabra "Galar".

—¿¡Entonces Shiron puede evolucionar ya?!— preguntó Ash, impactado.

—¡Pika pikachu!— exclamó el tipo Eléctrico, emocionado.

Lillie entonces se acuclilló frente a su inicial.

—¿Qué dices, amiga?— preguntó, mostrándole el objeto— ¿Quieres hacerlo?

La Vulpix tenía el ceño algo fruncido y luego de unos instantes de pensarlo, asintió.

Lillie sonrió y luego comenzó a acercarle la piedra.

Shiron veía como lentamente se acercaba ese trozo de roca y cuando estuvo por tocarla, se alejó de pronto.

Todos se sorprendieron al ver eso.

La mirada de la tipo Hielo mostraba duda.

—K-Kou…

—Dice que no está segura de querer hacerlo-Roto— tradujo.

Lillie asintió. Ella también lo había comprendido.

—Está bien, Shiron. No tienes que forzarte si no quieres evolucionar— aseguró la entrenadora, descolgándose su mochila y guardando con sumo cuidado el objeto para no molestar a Cosmoem.

Vulpix se vio algo decaída y volvió al lado de su cuidadora.

La chica le sonrió y acarició con ternura su flequillo.

Mina suspiró.

—Bueno, supongo que no importa. Sigamos— retomó la marcha.

Pikachu saltó del hombro de su entrenador y comenzó a caminar junto a Shiron.

—Pika pika pi— le dijo.

—Kou…

Ash vio a su mejor amigo. Él sabía lo que se sentía el no querer evolucionar.

Lillie, por su parte, pensaba.

Luego de varios minutos de camino, llegaron a un gran bote con forma de Magikarp. Tenía ventanas, las cuales estaban tapadas con cortinas y una entrada abierta por el costado.

—Capitáaaan…— "gritó" la adulta, cosa que hizo reír un poco al grupo de Ash.

Al parecer, ese llamado surtió efecto ya que del bote salió un hombre alto, de complexión robusta. Su pelo, barba y bigote eran de color negro, pero tenían unas cuantas canas por la edad. Llevaba puesta una camisa hawaiana de flores azules y unos shorts caqui, así como sandalias negras.

—¡Ah! ¡Mina!— exclamó al ver a la mujer, comenzando a salir del que al parecer, era su hogar— Ha pasado un tiempo desde que nos vimos, ¿qué te trae a los aposentos del viejo Capitán?

—Estos niños quieren ir a la Isla Exeggutor— explicó, señalando a los mencionados, quienes saludaron— y dado que usted es el único que puede ir ahí sin temor alguno, pensé en venir a verlo.

El adulto asintió.

—Ya veo, ya veo… Sin duda alguna puedo echarles una mano con ello— aseguró, viéndolos— ¡Un placer, soy el Capitán!

Ash se sorprendió al oír eso.

—¿¡Mina no es la única Capitana de Poni?!— interrogó.

La mencionada negó con la cabeza.

—No le llaman así por eso. El Capitán es el que coordina todas las grandes excursiones que hace la gente de la Aldea Marina, es un hombre muy fiable— respondió.

Todos escucharon eso con interés.

—De cualquier forma, es un gusto conocerlo, Capitán. Mi nombre es Lillie Aether y esta es mi amiga, Shiron— se presentó, cargando a su Vulpix.

—¡Yo soy Ash Ketchum, de pueblo Paleta! ¡Este de aquí es Pikachu!— dijo, señalando al roedor, quien saludó con su patita.

—Y yo soy el proyecto RotomDex. Fui creado por el profesor Kukui y otros científicos de poca…

—¡Ya sabemos eso!— interrumpieron Ash y Lillie.

—¡Pero él no!-Roto.

El Capitán rio al ver eso.

—Un grupo interesante el de hoy. Una máquina que vuela y habla, un niño oriental y una chica que al parecer tiene algo que ver con la Fundación Aether— dijo, viendo a Mina.

—Los envió la Reina en persona, así que son algo importantes— dijo la Capitana.

Esa noticia impactó al adulto.

—¡Por todos los mares! ¿¡Hapu ya es Kahuna?!— interrogó, asombrado.

—Ah, sí… Era sorpresa, creo— dijo, rascándose la parte de atrás de la cabeza.

El adulto estaba por decir algo, pero entonces…

—No queremos interrumpir ni nada, pero… ¿Podríamos ir? Le recompensaremos bien, Capitán— dijo Lillie.

—¡No sabemos cómo, pero definitivamente lo haremos!— aseguró Ketchum.

—No se supone que contaras esa parte-Roto.

Pikachu y Shiron suspiraron por el despiste de Ash.

—Ah, no se preocupen por ello. Navegar es mi pasatiempo y trabajo, disfruto mucho haciéndolo— contó, para luego señalar el interior del bote—. Así que vamos, suban. Es un pequeño viaje de dos horas hacia el oeste.

—¡Gracias!— exclamaron Ash y Lillie.

Cuando estaban por entrar al Magikarp, Mina se puso frente a ellos.

—Bueno, sí… La Reina los aprobó y todo eso, pero hay algo que no puedo dejar pasar— dijo, sorprendiéndolos. Apuntó a Lillie—. Tú no irás. La Isla Exeggutor es un lugar peligroso al que sólo pueden ir entrenadores experimentados y la verdad, te veo algo verde.

Lillie frunció el ceño.

—Puede que sea algo novata en todo esto de entrenar Pokémon, pero tengo compañeros bastante fuertes que…

—Lo siento. No me harás cambiar de parecer— se mantuvo Mina.

Ash y Rotom voltearon a ver al Capitán, quien se encogió de hombros y negó con la cabeza.

No podrían hacer nada.

—¿Entonces así será?— preguntó Ketchum, viendo a la Capitana.

—Sí, eso creo— respondió la adulta.

Ash simplemente suspiró y le quitó la mochila a Lillie, para luego sacar algo de su riñonera.

La rubia se veía sumamente confundida, pero también se mostraba algo impotente ante la decisión de Kauai.

De pronto, apareció el Buscamontura del azabache. Ash se lo puso a su amiga en la mano sin darle tiempo a reaccionar.

La activó.

Un traje de baño de dos piezas (la de abajo un short y la de arriba, algo parecido a un sujetador deportivo) reemplazó a la ropa de Lillie, junto a unas zapatillas para el agua, un chaleco salvavidas y un casco parecido a la cara de Hawlucha.

La chica vio eso confusa. En el agua, al lado del bote Magikarp había un Lapras, al que Ash saltó de golpe.

—¡Vamos!— exclamó, extendiendo su mano hacia Lillie.

La chica tardó un poco en reaccionar, pero luego, no dudó.

Subió a la Pokémontura.

Pikachu, Rotom y Shiron los siguieron.

—¿Sabes que subir a una Pokémontura sin traje es ilegal?— preguntó Mina, viéndolo fijamente.

—¡Pensemos en esto como una misión que estoy cumpliendo para Tapu Koko!— dijo Ash, quitándose la sudadera y guardándola en su mochila— ¡Así que estoy en una misión divina! ¡Vamos, Lapras!

—¡También estoy en una misión divina por parte de Tapu Lele!— gritó Lillie, una vez que el tipo Agua comenzó a alejarse de las costas— ¡Nos veremos, Mina!

—¡Tuvimos una charla interesante!-Roto.

Pikachu y Shiron también se despidieron.

Al final, se terminaron perdiendo en el oeste.

Mina suspiró y luego se rascó la cabeza.

—Supongo que son adolescentes haciendo de las suyas, ¿eh?— preguntó el Capitán, riendo.

—Ya luego se lo comunicaré a la Reina… Aunque tampoco es como que me importe mucho— dijo con honestidad, sentándose en la madera y sacando su cuaderno, así como unas pinturas y pinceles.

El Capitán vio como Mina pasaba las páginas de su cuaderno hasta llegar a la más nueva.

—Entonces tienen tu atención, ¿no?

—Algo así…


—El corazón me está latiendo a mil por hora…— dijo Lillie, con una gran sonrisa y sudor corriendo por su rostro levemente sonrojado.

—¡Ahora somos como Gladio! Sólo falta Hau para ser los Representantes irresponsables— rio Ash.

—Técnicamente, sólo tú eres como Gladio. Lillie está usando equipo de seguridad-Roto.

—Pikachu.

El azabache se dio cuenta de que era cierto.

—¡No importa! Navegué con Lapras por casi seis meses cuando era niño, puedo hacerlo ahora, ¿¡verdad, amigo?!— preguntó en un grito.

El tipo Hielo asintió con alegría.

—Por cierto, creo que es una buena oportunidad para ver sus habilidades… ¡Golisopod, yo te elijo!— una Pokéball se abrió y de ella apareció el samurái, quien cayó pesadamente sobre el agua.

—¡Poood!— exclamó, comenzando a nadar a la par de Lapras.

—¡Está enorme!— gritó Lillie, viendo con gran alegría al tipo Bicho, quien le devolvió la sonrisa— ¡Mira que grande estás, Wim… Golisopod!

Comenzaron a hablar sobre lo sucedido en pueblo Po.

—¡Cielos, Guzma en serio es alguien bajo!— exclamó Aether, cruzada de brazos.

—Ash lo tenía contra las cuerdas. Si la Fundación Aether no hubiera llegado a salvarlo, lo hubiéramos vencido sin duda-Roto— aseguró la Pokédex.

—Pobre Acerola… No me imagino lo mal que debió sentirse al perder así…— murmuró Lillie.

—Seguro que los niños la están ayudando con eso. Son como una familia— dijo Ketchum.

—Eso espe…— una pequeña ola interrumpió a Lillie.

La rubia recuperó el poco equilibrio que había perdido por la ola y de pronto, se dio cuenta del hermoso paisaje que la rodeaba.

Kilómetros y kilómetros de mar. El hermoso sol en el cielo, alumbrando las vastas aguas. Pokémon volando y nadando a sus anchas.

Los verdes ojos de la chica brillaron y luego, una enorme sonrisa se formó en su rostro.

—Hermoso…— alcanzó a decir.

—Me alegra mucho que lo estés pasando bien— dijo Ash, llamando su atención—. Tenía esto planeado desde hace un mes, cuando fuimos al PokéResort.

Lillie lo recordó.

No negaré que es algo interesante y me ayudará a ver Pokémon acuáticos para ampliar mis conocimientos empíricos, pero… no lo sé… le quita la magia al hecho de viajar en barco.

Él había recordado esas palabras y había pensado en ellas hasta que finalmente las hizo verdad.

No aguantó más y lo abrazó.

Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero…— esas palabras se repetían una y otra vez en el subconsciente de la chica, pero lo que dijo fue— Muchas gracias, Ash.

El azabache rio y le correspondió el abrazo.

—¡No es nada!


Al final, llegaron.

Aunque el cielo se había nublado un poco, a lo lejos podía verse la Isla Exeggutor, principalmente por los largos cuellos de los Pokémon de tipo Planta.

"Exeggutor forma Alola, el Pokémon Coco. Tipos: Planta/Dragón. Habilidades: Cacheo, Cosecha. Por la cantidad de sol en Alola, este Pokémon se encuentra como pez en el agua. A medida que creció, su poder psíquico desapareció, pero ha despertado en cambio el poder dragón que tenía latente. Es el orgullo de la región de Alola. Aparece representado en obras de arte y edificios a lo largo de la historia".

Ash ya había visto antes a la forma Alola de Exeggutor, pero siempre era un gusto verlos de nuevo.

Cuando iban llegando al lugar, montones y montones de los tipo Dragón se juntaron en la cosa, viéndolos fijamente, cosa que los puso un tanto nerviosos.

De pronto, simplemente volvieron a sus actividades normales.

—Eso fue raro…— murmuró Ash, desembarcando.

—Mi corazón va a mil por hora…— volvió a decir la rubia.

—Juraría haber sentido como se formaban varios Pulso dragón-Roto…

Pikachu y Shiron también habían sentido una gran tensión.

—Muchísimas gracias por traernos, Lapras. Nos vemos en unos minutos— Ketchum acarició al tipo Hielo, quien aceptó el gesto gustoso.

—También te agradezco, Lapras— dijo Lillie, imitando a su amigo.

Al final, Ash estuvo por desactivar la Pokémontura.

Cuídalo— pidió una voz que al parecer, sólo la rubia escuchó.

Aether se quedó boquiabierta por unos instantes y luego sonrió.

¡Déjamelo a mí!— pensó.

Lapras finalmente asintió y desapareció al igual que la ropa de préstamo de la rubia. Ash le devolvió su mochila luego de ponerse la sudadera.

—¿Y bien? ¿Empezamos a buscar?— preguntó Ash, viendo bien el lugar.

Era una isla pequeña, tal vez del tamaño de un pueblo no muy grande pero estaba lleno de vegetación, con Exeggutor y Exeggcute dominando por completo el lugar.

Golisopod se vía fascinado ya que antes, esos Pokémon era inmensos para él. Ahora también lo eran, pero mucho menos.

—Yo no recomendaría comenzar ahora— dijo Rotom, llamando la atención de todos—. Según mi función climatológica, comenzará a llover dentro de muy poc…

La lluvia inició repentinamente.

El grupo de Ash no tuvo más remedio que buscar un sitio para refugiarse, encontrándose así una pequeña cueva.

—¡Ah, no puede ser!— exclamó el chico, sentándose en una gran roca cercana.

—Justo cuando habíamos llegado…— murmuró Lillie, tomando asiento al lado del chico.

—De verdad fue algo inoportuno-Roto.

Se quedaron viendo la fuerte lluvia durante un rato.

—¡No haremos nada así!— volvió a decir Ketchum— Lamento pedirte esto, Golisopod, pero ¿podrías buscar la Flauta Solar por nosotros? Es algo como esto…

Lillie sacó la Flauta Lunar de su mochila.

El gran samurái asintió. Él la buscaría por ellos.

—¡Gracias, amigo! ¡De verdad eres confiable!— agradeció el entrenador.

Golisopod se rascó la cabeza algo apenado y luego partió.

—¡Lilliesfuérzate, Golisopod!— le gritó la rubia.

—¡Pika pika!

—¡Koou!

—Y ahí va…— murmuró Ash.

—Es sorprendente ver lo mucho que ha crecido en este corto tiempo… No me quiero ni imaginar cómo será dentro de algunos años— dijo Lillie, poniendo su cara sobre sus manos. Luego de eso, se dio cuenta de lo que dijo.

Ellos podrían no existir para "dentro de algunos años".

—Él será grandioso. Seguramente se volverá súper fuerte— dijo el Representante.

Lillie entonces sonrió.

—También me pregunto cómo seremos nosotros…— susurró la chica, atrayendo la mirada de Ketchum— Ey, Ash.

—¿Qué pasa?

—Cuando termines tu Recorrido Insular… Cuando llegue el momento en el que tengas que irte de Alola… Tú…— los ojos de Lillie se movieron de un lado a otro y finalmente, se animó a decirlo— ¿Me llevarás contigo?...

Esa pregunta tomó por sorpresa a todos. Los Pokémon decidieron ir un poco más profundo en la cueva, para dejar hablar a los entrenadores.

—Quiero decir… En todos mis momentos difíciles, cuando no he sabido que hacer, tú siempre has estado ahí para darme tu apoyo, Ash— dijo, viéndolo a los ojos—. Actualmente, no me imagino una vida sin ti en ella… ¡No! ¡No quiero imaginarme mi vida sin ti! ¡Sería algo muy triste! ¿¡Sabes, Ash?! ¡Yo…! ¡Yo…!— su ceño se frunció y luego se quedó callada.

Luego de unos instantes de silencio, el azabache por fin habló.

—¡Por supuesto que puedes venir conmigo! ¡Una vez que termine todo lo que deba hacer puedes venir conmigo a pueblo Paleta! ¡Será por un poco de tiempo y luego, partiremos a una nueva aventura!— dijo, feliz.

Eso alegró un montón a Lillie.

—¡Sí! ¡Me encantaría conocer el laboratorio del profesor Oak y ver a los Exeggutor de Kanto en su hábitat natural y…! ¡Muchas gracias!— con gran emoción, se levantó de la roca.

—¡Sólo imagínalo, Lillie!— Ash también se levantó— ¡Nuevos amigos, nuevos lugares por visitar, nuevos Pokémon que nunca hemos visto! ¡Será algo maravilloso!

—¡Sí! ¡Sí lo será!— exclamó— ¡Seguro que mejoraré muchísimo como entrenadora!

Ambos se vieron y sonrieron.

Puede ser… ¿Qué estás perdido?

Un gusto, Ash, mi nombre es Lillie.

¡No puedes ir, Ash! ¡Tiene que haber otra forma!

Es un lugar hermoso, ¿no lo crees?

Lo siento… Lo siento tanto, Ash…

¡Espera… no… te rías… me duele el estómago!

Lo que quiero decir es que… A pesar de todo, tú logras sobreponerte a las adversidades.

¡Así que dame dos meses!

Soy una entrenadora, Ash… Una entrenadora igual que tú…

¿Podemos…? ¿Podemos hacer un juramento?...

Aquí y ahora, con el sol y la luna de Alola como mis testigos…

Ash…

—Estoy enamorada de ti.

Aún con la fuerte lluvia de fondo, esas palabras resonaron en toda la cueva.

Pikachu, Rotom y Shiron voltearon con rapidez al escuchar eso.

Ketchum, quien seguía sonriendo, lentamente fue perdiendo la sonrisa, hasta que finalmente quedó un gesto de enorme confusión.

—¿Eh?... ¿Lillie?...— murmuró el azabache, con la boca entreabierta.

—Lamento mucho decírtelo de repente pero he decidido que ya no quiero contenerme— la rubia tenía una pequeña sonrisa, el ceño fruncido y un gran sonrojo en el rostro—¡Me ha tomado mucho darme cuenta, pero ahora ya no quiero ocultarlo! ¡Estoy enamorada de ti, Ash!

La cabeza del chico comenzó a maquinar a toda velocidad.

—¡E-Espera, ¿estás diciendo "enamorada" como novios y esas cosas?!— preguntó el chico.

—¡Es la única forma de decirlo, tonto!— la rubia rio.

—Yo… Esto… Pero…— Ash sintió como sus sesos se convertían en humo lentamente, retrocedió un poco y sin darse cuenta, chocó contra la pared de la cueva.

De pronto, un brazo se puso justo a un lado de su cara.

Lillie lo había encerrado entre ella y la pared. Al ser la rubia más alta, Ash tenía que verla hacia arriba y en esa situación, definitivamente se sentía mucho más pequeño.

—Durante toda mi vida he estado ocultando lo que siento pero es gracias a ti que ahora, lentamente, puedo comenzar a expresarme de la forma en que me plazca. Siempre has estado ahí a mi lado para darme tu fuerza sin pedir nada a cambio, ayudándome en mis momentos felices y tristes, preocupándote por mí antes que por ti… Creo que… era de esperarse, ¿no?— Lillie rio—. Lo diré de nuevo…— suspiró, haciendo al chico encogerse un poco más— Te amo, Ash.

El corazón del azabache dio un pequeño vuelco al oír eso.

—¡A-Aunque bueno…! ¡Tal vez me esté apresurando un poco y "amar" sea ir algo lejos, pero te aseguro que estoy enamorada de ti!— exclamó con fuerza.

El chico bajó la mirada, por lo que Lillie no podía ver sus ojos, cosa que hizo que se preocupara.

Ella estaba segura de que Ash no sentía lo mismo, pero no le importaba. Lo que de verdad sería malo es que él se alejara por no compartir esos sentimientos.

Una risa alejó sus preocupaciones.

—¡Entonces el niño del Absol tenía razón!— dijo Ketchum, riendo— ¡Solamente debiste habérmelo dicho y ya está, Lillie! ¡No tenías por qué complicarte tanto!

La rubia se alejó un poco y luego infló las mejillas.

—Esto no es algo que se pueda decir tan a la ligera, ¿sabes? ¡Estamos hablando del corazón de una dama!— le recordó.

—Sí, sí…— Ash se siguió riendo.

Lillie definitivamente estaba más aliviada, pero tenía mucha curiosidad.

—¿E-Entonces?... ¿Qué opinas?— preguntó, un tanto nerviosa.

—Bueno… ¡Me siento algo tonto! Me digo a mí mismo que soy bueno interpretando emociones, pero nunca pude ver que yo… bueno, te gusto— dijo, llevándose las manos a la cintura.

—¡Otra cosa en la que el niño del Absol tenía razón!— exclamó Lillie, sacándole una carcajada a Ash— P-Pero yo no me refiero a eso… Quiero decir… ¿Qué piensas sobre mi confesión?

Ash entonces se puso un poco más serio.

—Sólo sé del noviazgo por animes y parejas que me he topado en mis viajes. Creo que te mentiría si te digo que tú también me gustas de esa forma— eso último desanimó a la chica— ¡pero definitivamente no me disgustas! Si te preocupa que deje de hablarte o que las cosas cambien, no te preocupes ¡no va a pasar! Y sin vas en serio con esto, pues te desearé toda la suerte posible.

—Ohhh, ¿estás diciendo que necesito suerte para hacer que te enamores de mí?— preguntó Lillie, acercándose un poco más a Ash.

—¡N-No quería decirlo así! ¡Me refiero a que…!

—¿A que…?— repitió la rubia.

El azabache se sonrojó un poco y desvió la mirada.

—No lo decía de esa forma…— dijo, haciendo un pequeño puchero.

Aether entonces se rio.

—Tranquilo, entiendo de cierta forma lo que quisiste decir— aseguró Lillie—. Haré todo lo que esté a mi mano para que puedas sentir lo mismo que yo, así que por favor…— tomó las manos de Ash entre las suyas y luego, lo miró a los ojos— ¡Por favor mírame! ¡No como a una hermana menor, sino como a una mujer que en serio te ama!

Ash tragó saliva. El que le dijeran eso de forma tan explícita aún era algo impactante para él.

—S-Sí…— dijo, de forma algo tímida.

Lillie entonces soltó sus manos y bajó los brazos con entusiasmo.

—¡Me siento muy motivada de pronto!— dijo, encarando el exterior.

Ash la vio y notó el gran contraste entre la Lillie del hoy y la de hacía unas semanas. Suspiró, para luego sonreír.

Él no sabía si podría enamorarse de ella, pero definitivamente sentía conflicto.

Por un lado estaba Gladio, quien lo mataría si supiera que a Lillie le gustaba él.

Por el otro estaba Hau, quien le había pedido ayuda para acercarse a la rubia y ahora había pasado… Esto.

Y por otros dos estaban ese sentimiento de hermandad hacia la rubia, junto con aquel de extraña felicidad.

Su cabeza estaba hecha una revoltijo y se sacudió más cuando Rotom le dio un golpe en la parte trasera de la cabeza.

—Pareces una doncella del manga-Roto.

Ash espabiló y volteó a ver a todos sus amigos.

—¿Eh?... ¿¡Ustedes ya lo sabían?!— interrogó impactado.

—¡Tú eres demasiado lento!-Roto.

—¡Pika pikachu!

—¿¡Incluso tú, Pikachu?!

—Kou…

—¿¡Shiron también?! ¡AHHHH! ¡ME SIENTO MUY TONTO!

Todos rieron ante eso.

Lillie se quedó viendo como Rotom y Ash discutían sobre ello. Pikachu no tardó mucho en unirse a la charla, seguido de Shiron.

Ella estaba segura de que ese pequeño momento definitivamente cambiaría su viaje, pero ella no se arrepentía.

Sus sentimientos habían sido puestos sobre la mesa y ahora era cuestión de Ash el aceptarlos o no… Claro que ella también haría ciertas cosas para persuadirlo, pero eso era otro asunto totalmente diferente.

Miró hacia el cielo nublado y sonrió.

Ey, papá… Creo que tu pequeña está creciendo un poco más…

Lillie Aether ha iniciado su propio equipo de invasión.


¡Hola! Terminé luego de varias semanas.

No nos andemos con rodeos. La declaración de Lillie:

Originalmente, la declaración de Lillie iba a ser totalmente diferente pero en el momento en el que decidí cambiar la situación en la casa Aether (en la que originalmente Ash consolaba a Lillie), decidí que la declaración también sería totalmente diferente.

Como dato curioso, ya tenía escritas esas dos escenas que mencioné antes y ahora simplemente puedo considerarlas como versiones alternativas XD
Sigo teniéndolas guardadas, pero eso es un tema aparte.

Si me preguntan a mí, no creo que esto sea algo apresurado. Lillie sabe que está en una situación contrarreloj y ella misma siente que ha perdido demasiado tiempo dándose cuenta de sus propios sentimientos, por lo que no quiere perder más en lo que Ash se enamora de ella. Fue una jugada arriesgada, pero tenía poco margen de perdida al tratarse de Ketchum.

Además, siento que su declaración es algo que sirve para dar inicio a una vida en la que puede decir lo que siente. Si ella puede confesar una emoción tan importante y bonita como el amor, puede confesar casi cualquier cosa.

¡Así que bueno! Después de 63 capítulos del fanfic, finalmente ocurrió… ¡Tres hurras para Lillie!

Pasando a hablar del anime.

¡Realmente me está gustando mucho! Estos dos primero episodios han sido realmente entretenidos (el segundo mucho más al ya contar con los dos protagonistas) y espero ver más a futuro que nos traerá este nuevo arco del anime.

Sin nada más que decir, me despido.

¡Hasta otra!