...

La mirada oscura de Sasuke se encontró con la de Sakura y lentamente le frunció el ceño, mirando, hasta que ella apartó la mirada horrorizada de la suya, se encontró con la mirada de cada una de las mujeres que había conocido hasta el momento y echó un vistazo a algunas caras nuevas, sabiendo en su interior que todas estas eran de los ayudantes de la casa, todas estaban desnudas, en la cama con Sasuke, y mientras su mirada se deslizaba por encima de su cuerpo, ella se pudo asegurar de que si, que también estaba totalmente desnudo.

— ¿Sakura?—Sasuke se movió en la cama, con un gesto firme en su lugar mientras avanzo alrededor de una mujer que plácidamente dormía a su lado junto a él. —¿Qué es lo que pasa?

Se había olvidado de respirar, Sakura se dio cuenta, ya que se quedó sin aliento, tuvo que hacer varias inhalaciones profundas sólo para no desmayarse. Su mirada horrorizada se nuevamente se dirigió a Sasuke mientras él, literalmente, tuvo que levantar un cuerpo desnudo de su camino para llegar hasta el lado de la cama y bajar de ella. Tenía el ceño fruncido cuando se puso de pie y comenzó a caminar hacia ella.

— ¿Estas enferma? Estas tan pálida. ¿Necesitas que llame a un sanador?—Él se acercó, parecía alarmado y totalmente con el culo al aire desnudo.

Su mirada se levantó de su semi erecta polla, hasta su bronceado pecho, y después a sus hermosos ojos que brillan intensamente. No hacia ni cinco minutos antes había estado en su cama, diciéndole que la quería, y ahora parecía listo para tener una orgía con seis mujeres en la habitación al lado de ella. La sorpresa se transformó en ira cuando Sasuke quiso alcanzarla para intentar tocarla con su mano, ese movimiento finalmente la sacudió sacándola del desconcierto por la sorpresa.

Sakura dio un salto atrás fuera de su alcance, casi tropezando con la orilla de la sabana que envolvía su cuerpo. Su mano se movió sin pensarlo, bloqueo su mano y después la golpeó lo suficientemente fuerte como para que le doliera su muñeca, que había golpeando su mano para apartarla. Ella lo miró a los ojos, viendo como cambio su expresión de alarma a confusión.

— ¿Sakura?

— Eres un hijo de perra.

Dio un paso atrás, mirándola aun confundido.—Sé que este término es un insulto.

Sakura se dio la vuelta, saliendo a toda prisa de su habitación, estaba tan enfadada que se fue dando tumbos hacia el marco de la puerta abierta, desviándose de la salida y maldijo a sus codos ya que los golpeó muy fuerte con la puerta entreabierta, se dio la vuelta con la intención de cerrarla una vez que estuviera adentro en la habitación, pero Sasuke estaba detrás de ella en el pasillo, como una gran sombra obscura. Sakura miró hacia él, sujetando la puerta.

— Quiero ser llevada con Sasori mañana. No quiero vivir más contigo.

Le cerró la puerta en su cara y se dio la vuelta, yendo furiosa hacia el baño para tomar una ducha. Ninguna cantidad de agua va a lograr que me sienta limpia, pero tan seguro como el infierno voy a intentarlo. Ese pervertido hijo de puta estaba haciéndolo con todas las ayudantes de su casa. No sólo se lo hacía a ellas sino que probablemente estaban haciéndoselo unos a otro, ya que estaban todos desnudos y juntos en la cama. Escucho que se abría la puerta detrás de ella, se dio la vuelta para mirar sorprendida que el bastardo se había atrevido a ir tras ella.

Sasuke irrumpió en su habitación, mirando a la cama en primer lugar no viéndola en la obscurecida sala, hasta que su mirada recorrió alrededor hasta fijarse en ella por la puerta del baño. Él gruñó profundamente en su garganta con una fulmínate expresión en su rostro mientras que ambas manos las tenia apretadas en puños a sus costados.

— ¿Qué he hecho para enojarte?

Su boca se abrió y después se cerró de golpe. Se dio la vuelta y regreso furiosa al cuarto de baño, trato de encontrar una luz, pero esta automáticamente se encendió cuando entró en la habitación. Arrancó la sabana de su cuerpo en su prisa y se dirigió a la cabina de ducha. Cerró los ojos, bajó la cabeza y levanto los brazos. El agua cayó sobre ella.

— ¿Ahora eliges limpiarte?—Sasuke estaba en el baño detrás de ella y estaba gruñendo cuando hablaba.—¿Necesitas un sanador?

— Lo que necesito, —Sakura casi gritó, —es que salgas de mi habitación, vete al infierno y dejarme en paz hasta que llegue Sasori para llevarme a casa con él.

— Me elegiste a mí.

Sakura frotaba su piel, tratando de lavar el recuerdo de los labios de Sasuke en su cuerpo, sus manos y todo él en general. Él gruñó desde la puerta del cuarto de baño ya que estaba haciendo lo imposible para que no lo ignorara. Ella echó la cabeza hacia atrás, permitiendo que el agua se vertiese por su rostro, abrió la boca, llenándola con agua para después escupirla cuando bajó la cabeza, levanto los brazos para indicar que el agua se detuviera.

Limpiándose los ojos, se dio la vuelta, ignorando a propósito al enorme idiota desnudo en la puerta del baño. Se inclinó, agarró la sábana y furiosamente se seco la piel. Se inclinó de nuevo y usó la sabana para exprimir su rosada cabellera secándosela.

— ¿Sakura? ¿Por qué no me hablas?

Se enderezó y miró directamente a Sasuke.—Aquí esta una Terrícola diciéndote algo que debes aprender. Si no tienes nada bueno que decir, no digas nada en absoluto. No tengo nada que decirle a un enfermo, pervertido, idiota asqueroso. Ahora apártate de mi camino, demonios. Voy a tomar prestada un algo de la ropa de tu esposa y a primera hora de la mañana estaré esperando en la puerta principal a Sasori para venga a buscarme.

Los brillantes ojos negros de Sasuke resplandecían de furia.—Me escogiste a mí así que no te vincularas a Sasori, Sakura. Tú eres mía.

— Tú no eres de nadie, Sasuke. Lo siento, Uchiha. No volveré a llamarte Sasuke nunca más.

Cruzando sus brazos sobre su pecho, él la miró.—Estás enojada.

— ¿Eso crees? —Ella lo miró. —¡Gua, punto para el gran simio! Ahora vete al infierno fuera de mi camino.

Él no se movió ni un centímetro.—¿Qué es pervertido?

— Tú lo eres. Eres un enfermo, retorcido, pervertido hijo de perra.

— No estoy enfermo y mi madre no era un animal así que no soy lo que dices.

— Oh, confía en mí, lo eres. No puedo creer que deje que me tocaras. Eso fue un enorme maldito error y nunca volverá a suceder.

Él la miró y entonces su boca se abrió mientras sus facciones se relajaron. —Esto es por las mujeres.

Ella sólo lo miró boquiabierta.

— Te enfadaste por verme con las ayudantes de la casa.

— Santo Infierno. ¿Eres tan vulgar? ¿Un Uchiha? hombre, tu planeta esta jodido si se supone que tú debes de ser uno de los mejores y más brillantes del mundo.

Un gruñido salió de sus labios, sus brazos fueron a sus costados y apretó los puños los suficientemente fuerte como para que sus nudillos se pusieran blancos.—Eres afortunada de ser mujer o te haría pagar por ese gran insulto. Me ofrecí a darte sus deberes, pero tú me dijiste que no los quería tomar, que querías que todo siguiera igual. Duermen en mi cama conmigo todas las noches. Me ofrecí a dormir en la tuya, pero me dijiste que me fuera a mi cama. Ahora no te enojes conmigo si no te gusta la opción que escogiste, si el verme con ellas te molesto.—Él tomó una respiración profunda. —Tú me enviaste con ellas ¿por qué estás tan enojada ahora?¿Qué cosa mala piensas que te he hecho?

Las palabras fueron más allá por unos largos segundos, mientras que todo lo que decía la destrozaba, respiro profundamente y lo vio fijamente.—Sabes, si me hubieras dicho que dormías con ellas, no habría dejado que me tocaras. —Su voz se elevó. —¡No sabía que entre las tareas que ellas tenían y que me ofreciste, incluían el tocarte! Pensé que un ayudante de la casa era alguien que preparaba tus comidas, limpiaba tu casa y solo trabajaba para ti.

Su postura rígida al instante se relajo y ligeramente palideció. Sus ojos se cerraron por un segundo y entonces los abrió. —Lo siento, Sakura. Creía que sabias lo que era un ayudante de casa y cuáles son sus deberes hacia mí como su protector.— Tomó unas cuantas respiraciones.—No las voy a tocar nunca más. Eso era lo que te ofrecía hoy, pero te lo ofrezco de nuevo. Si estás de acuerdo en hacerte cargo de sus deberes para atender mis necesidades personales ya no las necesitare en mi cama.

Moviendo la cabeza, Sakura solo lo miraba.—Wow. Y yo que pensé que mi ex marido era un idiota engreído, ¡vaya que te llevas el premio especial! si piensas que quiero tocarte otra vez, piénsalo de nuevo si crees que voy a dejar que me toques después de esto. Puedes llevarte tu oferta y metértela por el culo.

— Te estoy ofreciendo acceso exclusivo a mi cuerpo.—Él estaba atónito.

— Qué suerte tengo, pero paso. Quiero ir a vivir con Sasori. Él no va a joder con otras mujeres si estoy vinculada a él, ¿verdad?

Un gruñido salió de Sasuke. —Eres mía.

— No, tienes a seis malditas mujeres que son tuyas. Tu cama está demasiado llena para agregar otra más. No sabía que al decirte que quería ir a casa contigo que eras un prostituto, sino me hubiera ido con gusto con Sasori.

— No vas a vincularte con Sasori, y ¿qué es un prostituto?

— Es un hombre quien toca un montón de mujeres, es una cosa mala, y me da asco. No puedes impedir que me vaya, Uchiha. Si no es con Sasori entrégame a otro hombre quien no tenga empleadas domésticas, y que sólo me toque a mí.

— Te ofrezco eso.

— Caramba, gracias, pero no.

Se miraron el uno al otro. Sasuke finalmente le gruñó.—No dejare que te vayas.

— No te estoy pidiendo permiso. Si no te comunicas con Sasori entonces yo misma encontraré a otra persona, cualquiera, tendrás que acostumbrarte.

— ¿Por qué estás tan enojada?

Ella bajo la mirada hacia el suelo entre ellos. ¿Por qué estoy tan malditamente enojada? No debería importarme si tiene tantas mujeres que no sabe qué hacer con ellas. Sin embargo estaba furiosa y era porque tenía que admitir que había conocido a un hombre con el que creía haber congeniado un tipo quien realmente le gustaba y alguien por el que comenzaba a enamorarse. Ese hombre realmente no existe. Eso le dolía y la enfurecía. El dolor inducido por la ira era totalmente aceptable para ella, ya sentía palpitar de las lagrimas querían salir ya que el idiota era un hombre prostituto.

Ella lo miró.

— Quiero ir a vivir con Sasori. Cometí un error y no comprendía que lo que querías decir con ayudante de casa significaba mujer del harem. —Ella levantó el brazo para detenerlo cuando su boca se abrió. —Mujer de harem significa una de las muchas mujeres que se acuestan con un hombre. Este lugar es un circo y me voy de aquí.—Ella dejó caer el brazo.—Te voy a dejar, Uchiha. Fue un enorme error estar contigo en primer lugar.

Sus furiosos ojos brillantes se posaron en ella y un peligroso gruñido broto de su garganta.—No voy a dejarte ir, Sakura. Tú eres mía.

Sakura le devolvió la mirada.—No puedes evitar que me vaya.

— Puedo —Él cruzó los brazos sobre el pecho.—Tú me perteneces.

Levantando su barbilla, Sakura apretó los dientes por un segundo.—Ya veremos.

...