...
Sakura iba a matar a Uchiha Sasuke, de eso no cabía duda, dio un tiró a su brazo, pero no pudo soltarlo de la cabecera mientras veía al material blando atado a sus muñecas de cada brazo y quiso gritar... otra vez. El hombre era un cerdo, un imbécil, un chovinista, y maldita sea, realmente fuerte.
Ayer por la noche se había negado a salir de su habitación por lo que ella tuvo que lentamente rodearlo para poder salir del cuarto de baño. La siguió alrededor del cuarto hasta el armario que había revisado, lo único que encontró fueron unos vestidos anchos y sin forma. Los mendigos no pueden escoger por lo que ella agarro el más suave, empujándolo sobre su cabeza, sólo para estar cubierta. Se dio la vuelta y casi golpeó directamente contra el alienígena desnudo, quien la fulminó con la mirada.
— ¿Por qué te vistes? Es hora de dormir y me gusta dormir sin ropa.
— Bien por ti. ¿Por qué no te vas a hacer eso? Tienes seis mujeres que esperan por
ti.
Sasuke le frunció ceño profundamente. —Estas molesta conmigo por las mujeres, así que no voy a dormir más con ellas. Ya están acomodadas en mi cama para pasar la noche, así que voy a dormir aquí contigo.
Se quedo con la boca abierta mientras volteaba a verlo, y después la cerro de golpe. —No vas a dormir conmigo jamás. En la mañana me voy de aquí, Uchiha.
Él gruñó. —Debes de llamarme Sasuke.
— Y tú debes mantenerte lo más lejos posible de mí, Uchiha. Deja que tú harem te llame por tu nombre.
— Sólo le permito a una ayudante de casa llamarme Sasuke y esa eres tú, eres especial para mí, Sakura. Yo no quería dejar tu cama, pero me pediste que fuera a la mía.
— Y te lo vuelvo a pedir nuevamente. Déjame, Uchiha.
Él sacudió su cabeza hacia atrás y hacia adelante. —Las otras mujeres te molestan, así que cambiare sus deberes en la mañana. No tengo ningún deseo de compartir sexo con ellas. Nosotros dormimos sin ropa puesta. Yo ya había rechazado su oferta de lamerme.
— No te molestes. —Ella se movió rodeándolo, dirigiéndose a la cama. La enorme prenda que usaba era tan grande que parecía más un cobertor que un vestido. Karin, la ex o lo que sea de Sasuke, debe de ser una mujer enorme. —No es necesario que hagas ningún cambio porque no me voy a quedar.
— Tú vas a quedarte. —Él la siguió. —Me elegiste a mí, Sakura, y estoy honrado. Entiendo por qué mis hijos están vinculados a humanos. Ahora que te conozco me niego a dejar que me dejes por otro guerrero.
Girando, ella lo fulmino con la mirada. —¿Te niegas? Bueno, me niego a quedarme contigo, maldita sea. Eres un prostituto y yo no lo hago con prostitutos.
Su boca se tensó. —De ahora en adelante, no voy a tocara a ninguna mujer. Ese es mi ofrecimiento para ti y esta es generosa deberías de apreciarla profundamente, Sakura. Tengo un gran apetito sexual y estoy muy limitado contigo porque no te puedo montar. Todavía estoy dispuesto a ofrecerte esto porque encuentro un inmenso placer al tocarte y que me toques.
Ella ladeó su cabeza, mirando hacia él, frunciendo el ceño. Fue la manera en que dijo esto que no le cayó nada bien, algo que hacía que su alarma interna se apagara. Hizo clic.
— Tampoco puedes montar a tus ayudantes de casa así que ¿por qué lo mencionas?
Él parpadeó, frunciendo el ceño. —Yo las monte.
Mirando hacia él, tratando de entenderlo, pero se perdió. —Tal vez estamos logrando que nuestros cables se crucen. Montar significa follar, ¿verdad? El acto literal donde pones tú... —Su mirada bajó a su polla y luego subió a su rostro. —Dentro de una mujer, ¿verdad? ¿Eso es montar? Pensé que habías dicho que era...
Él asintió, cruzando los brazos sobre el pecho. —Eso es montar.
El desconcierto la desgarro atravesándola. —Tú las montas a ellas pero dijiste que no podías montarme a mí. Pensé que en realidad no podías entrar en una mujer de esa manera debido a que estabas vinculado con alguien.
—El castigo de Karin consiste en que no puedo liberar mi semilla dentro de una mujer a la que no estoy vinculado, nunca tendré el placer de derramar mi semilla en el cuerpo de una mujer y traer vida en su cuerpo con más hijos o hijas.
Todo se derrumbo. Sasuke follaba con las ayudantes de su casa, pero no había follado con ella y eso la hirió. Se dio la vuelta, caminando el resto del camino a la cama. —Vete, Uchiha. Vete a montar tus ayudantes de la casa y ¡con un demonio déjame sola!
— ¿Otra vez estás enojada conmigo otra vez, por no te monte? —Se escuchaba sorprendido.
Ella se negó a aun mirarlo mientras arrancaba el edredón y se metía en la cama.
— Déjame, Uchiha. Estoy agotada y mañana será un día largo para mí. Me voy a casar con Sasori o algún otro alienígena quien no tenga ayudantes de casa.
Un fuerte gruñido se escucho en la habitación. Ella lo ignoró mientras se acomodaba en la cama bajo las sábanas. Había aprendido este ingenioso truco de su ex maridó, como era prácticamente imposible discutir con alguien quien se negaba a hablar y quien justo se acababa de acostar, el se lo había hecho a ella un montón de veces. Cerrando los ojos, tomó incesantes y profundas respiraciones tratando de calmarse. Sasuke no merece que este así de molesta. Él puede tomar a las seis mujeres que tiene en su harem y follarlas hasta caer muerto, yo me voy mañana.
Escucho que se abría la puerta y el alivio se extendió por ella, sabía que iba a regresar con sus mujeres, pero el dolor la golpeo demasiado, realmente se había sentido atraída por Sasuke, pero esperaba encontrarse mejor con Sasori, lamentó no haberle dado una oportunidad a Sasori, estaba asustada, enojada, y se aferró a Sasuke porque él la había protegido y la hacía sentir segura.
Las lágrimas ardían detrás de sus párpados mientras que el dolor la desgarraba, e intentaba contenerlas. ¡Y qué más da!, ¿qué si me hubiera enamorado del tipo? Los hombres son idiotas, lo debería saber a estas alturas. Fui una estúpida al bajar la guardia, estúpida al pensar que él era diferente, estúpida por permitirme enamorarme de él, se dijo a sí misma.
La puerta se abrió, sorprendiendo a Sakura lo suficiente como para hacer que levantara la cabeza y mirara hacia la puerta. Uchiha Sasuke irrumpió desnudo en el dormitorio, cerró la puerta detrás de él, entro sosteniendo algo en sus manos que se parecía un poco a un cinturón de finos materiales, rápidamente se dirigió directo a su cama, Sakura solo se quedó viendo hacia el furioso Zorn.
— Les dije que no vinieran aquí y que en la mañana se cambiaran a otra habitación así que está hecho. —Él se subió a la cama. —Sé que estás enojada, pero conseguirás olvidarlo, una vez te des cuenta que solo estaré contigo como lo exigen los códigos humanos de honor para un hombre y ese seré yo. Voy a dormir solo contigo todas las noches.
— Al diablo contigo.—Se sentó Sakura. —Si vas a dormir en la cama, entonces yo dormiré en el suelo. Me niego a...
Sakura gritó con furia, cuando Sasuke se abalanzó, la agarro, y la giro para aplastarla sobre su espalda mientras levantaba su pierna, bajándola por el otro lado de su cadera. Se sentó en ella, sin apoyar todo su peso, sólo lo suficiente para sujetarla, y se apodero de uno de sus brazos justo debajo de la venda que él le había puesto anteriormente.
— ¿Qué estás haciendo? ¡Con un demonio, quítate de encima y déjame ir!
Sasuke levantó la mano que no estaba agarrándola, tomo con su boca una de las cintas para cerrarla y tiró su cabeza hacia atrás para apartarla del camino. El sonido que hacia al gruñirle se escuchaba fuertemente en la habitación mientras ella seguía luchando.
Sakura intento quitarse de encima al gran bastardo cuando se dio cuenta de lo que iba a hacer pero la tenía atrapada, su culo arriba de ella mientras que sus muslos sostenían sus piernas aprisionándolas para que no pudiera utilizarlas para pelear mientras él comenzaba a atarle las muñecas a la cabecera.
— ¡Déjame ir, tu alienígena bastardo!
Sasuke descendió sobre ella, inclinándose hacia adelante hasta que unas cuantas pulgadas separaban sus rostros. Él gruñía, mostrándole sus blancos dientes afilados mientras le gruñía.
— No te monte, porque eres muy pequeña y yo no, Sakura. Apenas puedo lograr que mi pulgar este dentro de tu ajustado cuerpo, sin sentir como me aprietas, así que no quiero lastimarte. Espero que con el tiempo pueda lograr que te acostumbres a unos cuantos de mis dedos para que eventualmente puedas tomarme sin dolor, ya que no te dejaré ir. Sabré lo que es estar profundamente enterrado dentro de tu cuerpo, lo que se siente el montarte y completamente disfrutar de tu cuerpo con el mío.
Ella sacudió la cabeza, mirándolo sorprendida. —Eso nunca va a pasar porque me voy, Uchiha.
Sus labios se curvaron en una mueca. —No me dejaras, Sakura. Tome la decisión de que tú eres mía y seguirás siendo mía.
— Puedes irte a la mierda.
Sus cejas se arquearon. —Estás enfadada por lo que te permitiré dormir, pero mañana después de que regrese de mis reuniones comenzaremos a preparar a tu cuerpo para que tome el mío. La única cosa que deseo es follarte, Sakura. —Bajo su rostro hasta que estuvieron casi nariz con nariz. —Me aseguraré de que lo disfrutes tanto como yo lo haré.
Entonces él se movió, se levanto quitándose de su cuerpo para acostarse junto a ella. Sakura volvió la cabeza, sacudiendo las cintas que la ataban a la cabecera, pero no pudo soltarse. Sasuke estaba de su lado, dándole la espalda. El se movió hasta que encontró una posición cómoda encima del edredón, y luego se quedó dónde estaba.
— Tú no dormirás conmigo, maldita sea. Déjame ir, gran matón.
Él tuvo la osadía de reírse.—Descansa, Sakura. Lo vas a necesitar.
Ella apretó los dientes fuertemente para retener de nuevo el grito de rabia que se estaba construyendo. El engreído idiota pensaba que podía obligarla a que se quedara y hacer que ella lo deseara, tendría que pensar en otra cosa si creía que podía asustarla.
Se había criado en un ambiente difícil y tuvo que lidiar con todo tipo de matones en su vida.
Sus ojos se posaron sobre su ancha espalda y descendieron a su bonito culo desnudo. Por supuesto, los matones que he tratado no tenían un increíble sexy culo. El recuerdo de él en la cama con esas mujeres rápidamente enfrió sus calientes pensamientos. Él solo era un idiota que se acuesta con seis mujeres al mismo tiempo.
Ella se dio cuenta el momento en que él se quedo dormido, podría patearlo ahora que no estaba sujetándola, pero prefería que durmiera a que intentara tocarla, cerró sus ojos resignada de estar atrapada por ahora pero tendría que dejarla en algún momento.
El ruido de la puerta abriéndose sacó a Sakura de sus pensamientos. Este no era Sasuke que regresaba de sus reuniones, sino que era una de las ayudantes de la casa de ojos ambar y cabello morado. Sakura olvido el nombre de la mujer, pero sabía que era la quien se hacía llamar la principal de la casa y quien se encargaba del cuidado del cabello de Sasuke.
La mujer debía de medir unos seis pies de altura, tal vez seis pies y dos de altura. No parecía muy feliz de estar de pie junto a la puerta mientras se examinaban mutuamente. La mujer se humedeció lo labios y respiro profundamente.
— No estoy feliz de que tú estés aquí humano, pero esa es una decisión que no puedo tomar. Uchiha nos ordeno que te aceptemos incondicionalmente y te tratemos con todo respeto. Se le estaba haciendo tarde así que me ordeno que te preguntara si ya tienes hambre. Me dijo que te negaste a desayunar así, que vengo a ofrecerte de comer.
— ¿Me puedes repetir tu nombre?
Ella dudó. —Yo soy Konan.— Su boca se tensó y sus dedos se apretaron a los costados. —Yo era la principal de la casa hasta que tú llegaste, pero Uchiha me ha quitado ese cargo hasta que aceptes el honor que él te ha dado.
— Si me sueltas, podre irme de aquí. ¿Por qué no lo haces?—Sakura forzó una sonrisa.—¿No te encantaría ver que me vaya?—Ella se sacudió sus muñecas. —Sólo libérame y puedes recuperar tu trabajo el cual yo ni siquiera quiero.
La mujer extraterrestre suspiró.—No creas que no estoy tentada, pero Uchiha nos ha advertido que habrá graves consecuencias si se te permite escapar, es un hombre muy inteligente, después de todo él es Uchiha, ya había pensado en esto. Si escapas todas nosotras pagaremos un alto precio y no hay ningún lugar al que vayas donde él no pueda encontrarte.
Sakura rodo los ojos. —Es sólo un hombre. Confía en mí, ocultarme en cualquier lugar aun en un planeta alienígena ¿conoces a un tipo llamado Sasori? El se ofreció a vincularse conmigo ¿tal vez puedas encontrar alguna manera de comunicarte con él y pedirle que venga a recogerme? Apuesto a que llegara rápidamente por mí ya que ayer realmente parecía que me quería.
Konan se acercó a la cama. —Uchiha mataría a Sasori, si viniera por ti, aun cuando tú se lo hayas pedido, eres una ayudante de casa, pero él está actuando como si tú fueras su vinculada.—La mujer parecía malditamente infeliz mientras hablaba.—Él le dijo a los guardias que te vigilen y si intentas escapar te detengan pero que si te tocan los va a matar, el nunca antes ha amenazado a los guardias por tocarnos a nosotras.— Su mirada brillo extrañamente sobre Sakura. —Él nos ha compartido con sus invitados y algunos de sus guardias de honor, pero ahora se supone que los guardias están para que en caso de que logres soltarte te escapes, y eso tienen que hacerlo sin acercarse lo suficiente como para siquiera rozar tu cuerpo. No tiene ningún sentido, pero esas son sus órdenes.
EL desconcierto a travesó a Sakura.—¿Él las ha compartido con otros hombres? ¿Es eso lo que estás diciendo?
La mujer asintió con la cabeza. —Somos ayudantes de casa y orgullosamente servimos a Uchiha en todos los sentidos, así como igualmente servimos en especial a sus invitados de honor y amigos, es la costumbre Zorn que los hombres compartan a sus ayudantes de casa, el ofrecer compañía es un símbolo de cortesía en Zorn. Uchiha es un hombre importante y tiene muchos invitados de honor que vienen de lejos para reunirse con él.
...
