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El estómago de Sakura se encogió mientras luchaba contra las náuseas.

— ¿Quieres decir que podría invitar a sus malditos amigos y entonces ofrecerme a ellos? Estamos hablando de montar, ¿verdad?

Konan pareció furiosa otra vez mientras sus ojos se entrecerraban y asentía con su cabeza —Si eres una ayudante de casa él podría y lo haría, pero tú solo lo eres de titulo, sin ninguna de las responsabilidades. Esas fueron las palabras que Uchiha nos dijo esta mañana mientras dormías.

Moviéndose, Sakura se las arregló para sentarse, se tuvo que sentar de lado en la cama, dado de que tenía las muñecas atadas sólo tenía unos cuantos centímetros para moverse.—Estoy tan confundida. Dijo que yo era una ayudante de casa.

Konan caminó hasta el extremo de la cama, sus manos agarraban las sabanas de la cama con sus blancos nudillos, sacudió la cabeza, extendiendo su cabellera sobre sus hombros mientras fulminaba con la mirada a Sakura.

— Es el título que debes utilizar, ya que es incapaz de vincularse contigo, pero tú no eres una ayudante de casa. Fue muy claro acerca de tu lugar con él cuando se reunió con todas nosotras para hacernos saber que él nunca te entregara.

Sakura odio como sus ojos se llenaron de lagrimas por la frustración, parpadeo parpadeo para intentar contenerlas, pero se dio cuenta que la otra mujer las vio—Sólo quiero regresar a la Tierra.

El rostro de Konan se suavizó. —Estoy tratando de no odiarte, humano. Sé que a la fuerza fuiste traída a nuestro planeta del tuyo e intento sentir empatía por ti —Ella tragó. —Uchiha ya está vinculado a Karin pero no comparten casa o sus cuerpos. Dejó muy claro que tienes el estatus de vinculada, sin el título en su casa, matará a cualquier hombre que te toque como si fueras su vinculada, te buscara y te traerá de regreso a casa si escapas y por mucho que todas odiemos esto, estas aquí para quedarte.

Mirando fijamente a la otra mujer, Sakura suspiró. —Solo porque Uchiha Sasuke lo haya dicho no significa que va a ser de esa manera. ¿Quién es su jefe? ¿Puedes conseguir que pueda ponerme en contacto con él? Apuesto a que su superior podría hacer que Uchiha me entregue a otra persona.

Los ojos de Konan se abrieron ampliamente. —¿No lo sabes?

— ¿Saber qué?

— No hay nadie más fuerte, más sabio o más poderoso que Uchiha. Él es el líder de todos los Zorn.

Sakura miró a la mujer Zorn mientras que la sangre desaparecía de su rostro.

Esperaba que no hubiera escuchado bien. —¿Qué?

Asintiendo, la mujer Zorn parecía sombría.—Uchiha Sasuke es el líder de todos los Zorn, es el guerrero más poderoso del planeta. Si tú fueras a abandonarlo él simplemente le pediría a todos sus guerreros que te buscaran. No habría ninguna parte donde pudieras esconderte de él, porque ningún hombre quien desee vivir te escondería de Uchiha.—La compasión lleno los ojos de la mujer, suavizando un poco el aspecto de estos. —No hay escape de Uchiha si crees que puedes huir. Ni siquiera te daría un par de horas antes de que te regresaran, sería una muy mala idea enojar a Uchiha y haría que todos sufriéramos si él se siente infeliz por tus acciones.

Muda del asombro, Sakura se quedó mirando a la mujer Zorn. Konan realmente ahora parecía compasiva mientras dejaba la cama, aproximándose al lado de esta mientras se acercaba a Sakura, dándole una inclinación de cabeza.

— Tú estás vinculada a Uchiha para todas las funciones, excepto que en el titulo en sí, el no podrá liberar su semilla dentro de tu cuerpo para que le des descendencia. Ha sido muy claro que no quiere que ninguna de las ayudantes de la casa lo toquemos de nuevo por miedo a que tú nunca desees que te toque de nuevo.—El rostro de Konan se puso rígido con rabia. —Eso es muy egoísta de tu parte y quiero que retires tus peticiones de que Uchiha solo tiene que estar en tu cama.

Sakura se enfureció al instante mientras miraba a la mujer Zorn.—¿Cómo dices?

Konan detuvo los pies de Sakura al lado de la cama. —Nosotras debemos respetarte, pero no puede pedirnos que nos agrades o que seamos amables contigo si vas a hacer que nuestras vidas sean infelices. Tú eres una mujer muy pequeña y será mejor que recuerdes que nosotras somos seis. Queremos seguir compartiendo la cama con Uchiha y también queremos acceso a su cuerpo. Sentimos lástima por ti al ser siendo tomada por la fuerza de tu mundo, pero nosotras no vamos a sufrir por tus extrañas costumbres en la relación de hombre y mujer. Esta es egoísta y cruel para todas las ayudantes de la casa, el no tener más el tacto de Uchiha sólo porque te hace enojar. Cuando Uchiha regrese de sus reuniones le dirás que él continuara durmiendo en nuestra cama y montara a cada una de nosotras todos los días como lo hacía antes de vinieras. ¿Comprendes, humana?

Sakura entendió perfectamente. —¿Me está amenazando, Konan?

Konan parpadeó un par de veces. —Yo nunca pondría en peligro el liderazgo de la casa, humana.—Su boca se tensó. —Es una advertencia.

Definitivamente, la perra me está amenazando, Sakura pensó, mirando a la mujer. Peor aún, estaba atada a la maldita cama de manera que si las Zorn atacaban no sería capaz de defenderse mucho. Konan media unos seis pies, una mujer musculosa quien probablemente pesaba cerca de 200 libras, incluyendo los huesos del cuerpo fornido y grueso.

— ¿Quieres que te alimente? Se me ordenó que te ofreciera el alimento.

Sacudiendo su cabeza, Sakura se negó. Por todo lo que le había dicho la otra mujer, esta podría envenenarla o alimentarla con algo horrible. De ninguna manera iba confiar en ninguna de las ayudantes de la casa de Sasuke, ahora que Konan había dejado malditamente claro que ninguna de ellas estaban felices de tener a un ser humano en sus vidas.

Konan sonrió fríamente. —Nos entendemos, ¿no es así, humana? Uchiha sale muy a menudo y tú estarás aquí con nosotras, a veces por días y días cuando viaja a distancias muy lejos en Zorn.—Su mirada recorrió todo el cuerpo de Sakura.—¿Sabes que hay muchas maneras de infligir dolor sin dejar marcas en la piel incluso en una piel tan pálida como la tuya?

— Lo entiendo. — Sakura se aparto tan lejos como pudo con sus muñecas atadas.—Ahora puedes detenerte has dejado bien claro tu maldito punto. No hay forma de que escape y si no sigo con el plan... el tuyo... vas hacerme sufrir un infierno mucho después por ello.

— No conozco algunas de tus palabras, pero sí, te hare sufrir mucho si no le dices a Uchiha que mantenga las cosas como estaban antes de que vinieras y no te alimentare, te atrapare en pequeños espacios en la oscuridad, mientras que Uchiha no este y no dejare marcas en tu cuerpo para que las vea. Sería una lástima si le cuentas cualquier cosa, tu cabello se podría incendiar por acercarse demasiado a las llama o tendrías un accidente preparando una comida. Tus dedos son tan pequeños que un cuchillo podría rebanarlo con demasiada facilidad, pero parece que eres inteligente humana, por lo que no tienes que decirle nada a Uchiha de mi o de las otras ayudantes de casa que pidiera hacerlo infeliz, ¿verdad?

El horror le hacia un hoyo en el estomago a Sakura mientras veía fijamente los fríos ojos de la mujer. Todos los rasgos de su compasión que antes mostraron se habían ido, dejando a Sakura preguntándose si todo había sido una farsa en primer lugar mientras negaba con la cabeza.

Konan sonrió fríamente y después se volvió, caminando a través de la habitación con paso determinado. Los ojos de Sakura se llenaron de lágrima al segundo de que se cerró la puerta y una vez más se quedo sola. Era como si de nuevo estuviera en los hogares temporales, como la primera vez cuando fue enviada hacia el sistema.

En el pasado, los niños más grandes la habían aterrorizado y amenazado sobre lo que le sucedería si los acusaba con cualquier persona. Afortunadamente creció y había tomado todas aquellas clases para aprender defensa personal así que aprendió como defenderse, ahora se enfrentaba a seis matones con una mentalidad de pandilla y Sakura no podría crecer tan grande comparada con aquellas mujeres amazónicas, estaba en un mundo de mierda sin salida.

La humedad caliente se deslizaba por sus mejillas a medida que más lágrimas cayeron, sólo quería regresar a casa, pero aun si se las arreglaba para escapar de la casa, no habría lugar donde pudiera ir donde Sasuke no la encontrara y no había manera de salir del planeta gobernado por Sasuke para volver a casa a la Tierra.

Sakura levantó sus rodillas y se acurrucó, poniendo su rostro contra sus piernas, y solo dejo salir sus emociones. Nunca fue de las que recurrían a las inútiles lágrimas, pero a veces un buen llanto era la mejor manera de que sacarlo de su sistema, utilizo sus rodillas para silenciar sus sollozos cuando se apoderaron de ella. Su futuro iba a ser un infierno viviente y ella lo sabía. Había pasado muchos años de su vida tratando de sobrevivir a su infancia para así poder controlar su propio futuro y ahora todo se lo arrebataban.

Un rato después, una mano que la toco asustó a Sakura lo suficiente como para que diera un brinco. Su rostro se levantó bruscamente, para mirar con miedo a un par de ojos negros tristes y brillantes, mientras Sasuke la observaba en silencio. Estaba apoyado sobre el borde de la cama, con el rostro cerca del suyo, su enorme mano tocando su pantorrilla. Su boca se entreabrió ligeramente para revelar sus afilados dientes y mientras Sakura lo veía fijamente él se acerco levantando la rodilla, haciendo que la cama se hundiera mientras se subía para estar junto con ella.

— Por favor, Sakura, no derrames más lágrimas.—Su voz era profunda, pero su tono era suave, dulce y reconfortante.—Lo siento, tarde más de lo que dije que seria, pero quería hablar con mi hijo Daisuke y su vinculada humana, así que los visite después de mis reuniones.

Sakura se obligó a mirar hacia otro lado y bajar la cabeza, usó el vestido holgado para limpiar sus lágrimas, sorbió un poco por las narices y se sintió avergonzada de que la sorprendió llorando. La cama se movió más cuando Sasuke se coloco a su lado para sentarse de espaldas a la cabecera. Ella vio como movía su mano hacia el otro lado de su muslo y lo observo en silencio mientras él sacaba algo de uno de sus bolsillos de sus pantalones de cuero ajustados, vio el afilado cuchillo un segundo antes de que cortara las correas que sujetaban sus muñecas. Tiró el cuchillo, el cual hizo un sonido fuerte mientras caía a través de suelo de mosaico.

Sakura jadeo, pero no peleo cuando Sasuke de repente la levantó, poniéndola sobre sus piernas así que su culo quedo firmemente entre sus muslos entreabiertos. Dos grandes y musculosos brazos, la envolvieron apretándose alrededor de ella mientras la tiraba con fuerza contra su pecho. La abrazó a su cuerpo, apoyando su barbilla en la parte superior de su cabeza mientras él la sostenía.

— Sé que esto es difícil para ti y sé que debes de tener miedo. No debería haberte atado a la cama, pero tenía miedo de que trataras de huir mientras yo no estaba y eso hubiera sido peligroso. Los guerreros Zorn son muy sexuales y tú eres humana, lo que hace que seas muy deseada. Si tú les dijeras que eras mía nunca te tocarían, pero me doy cuenta de que estás enojada conmigo, así que no sé si les darías mi nombre cuando fueras capturada. —Hizo una pausa.—Serias capturada.

Sakura se relajó en sus brazos, en realidad sintiéndose reconfortada y segura en su cálido abrazo. Sabía que debía pelear con él, decirle que se fuera al infierno, y sólo para comenzar, maldecirlo por lo que le había hecho por atarla a la maldita cama, pero no lo hizo. Ella se enterró mas apretándose contra su enorme pecho. Olía realmente muy bien con la esencia de cuero, hombre y bosque. Necesitaba consuelo así que lo tomo donde ella pudo obtenerlo en ese momento.

— Hablé con la vinculada humana de mi hijo, ella no quería estar con él cuando llegó a Zorn, se sintió ofendida porque Daisuke tenía tres ayudantes de casa en su hogar, me conto la manera en que eso a ella le había lastimado, estoy muy apenado por el dolor que debes de sentir, mi Sakura.—Él le frotó su espalda, sujetándola con más fuerza todavía. —Quiero que sepas que nunca habrá otras mujeres que yo toque ni permitiré que me toquen. Desde el momento en que te vi no hubo otra mujer que yo deseara. ¿Entiendes?

Ella vaciló y luego levantó la cabeza, encontrándose con su sincera mirada y no dijo una palabra.

Sasuke respiró profundamente, su pecho expandiéndose contra su cuerpo, mientras continuaba acariciándola suavemente. —Me vincularía a ti si pudiera y te daría todo lo que tengo, pero no lo puedo hacer por las razones que te he dicho. No puedo darte mi semilla o descendencia, pero te daré todo lo que tengo. —Su mano se deslizó de su espalda por encima de su brazo y entonces tomo suavemente su rostro mientras la miraba a los ojos. —Haré cualquier cosa para hacerte feliz.

— ¿Puedo volver a casa a la Tierra?—Ella sabía que por lo menos debía intentarlo.

Los ojos de Sasuke se cerraron. Su cuerpo se tensó y luego negó con la cabeza, sus ojos se abrieron y su cuerpo se relajó de nuevo. —Nunca te dejaré ir, Sakura. Pídeme cualquier cosa que te pueda hacer feliz.

Mirando dentro de sus hermosos ojos, Sakura se dio cuenta de que nunca iba a encontrar la manera de regresar a su antigua vida. Este hombre no era responsable de haber sido secuestrada por Hidan y sus dos secuaces de modo que odiarlo o culparlo de lo sucedido no sería justo, la había salvado de ser vendida como esclava sexual de algún imbécil, y cuando le dijo que quería ir a casa con él, no se había negado. De hecho, intento en repetidas ocasiones concederle todos los deberes sexuales a ella, aun si en ese momento no había entendido que demonios significaba, quería volcar todas las tareas de las ayudantes de la casa a ella.

— Entiendo lo que la palabra monogamia significa y puedo darte eso, Sakura.— Él le acarició su mejilla.—Mi hijo vinculado, dijo que tú deseas amor. Sé lo que esto significa, pero nunca lo he experimentado. Alguna vez pensé que Karin alegraba mi corazón, pero me lastimo con sus palabras y su rechazo hacia mí. He sufrido el dolor y la vergüenza de sus acciones que hirieron mi orgullo. Juré no permitiría que otra mujer significara tanto para mí como para que me importara si ella me quería rechazarme o no. —Hizo una pausa, la palma de su mano dejo su rostro, y sus dedos recorrían su pelo.—Tu rechazo me lastima.

Sakura observaba sus ojos tristes y ¡maldita sea! si ella no veía que era sincero y esto la hacía querer maldecir en voz alta porque sabía que su corazón se derritió un poco por su confesión. Había sido herido antes, ella lo podía ver claramente, y eso la atraía aún más al tipo por abrirse con ella sobre eso. El mismo desnudo su alma, muy pocos hombres lo hacían, y ella también lo sabía. Esta no era una línea para llevársela a la cama o de un hombre diciéndole una historia triste tratando de conseguir una segunda cita. El hombre era dueño de su culo, no tenía que decirle una cosa, y no vio engaño en sus ojos.

— Dame un tiempo sin pelear, te demostrare que podemos ser felices juntos y que voy a ser el mejor protector para ti, mi Sakura. Me comprometo a no tocar a otra mujer y tener tiempo para ti siempre. Me dijeron que esto podría hacer que tú te des cuenta de que verdaderamente estoy dispuesto a hacerte entender cuan serio soy y que estoy decidido a conservarte. —Sus ojos buscaron los suyos durante un largo minuto.— Dame la oportunidad de ver si podemos resolver las cosas entre nosotros. ¿Qué tienes que perder?

Cerrando los ojos para no ver dentro de esos increíbles ojos más, trató de calmar su corazón que palpitaba con fuerza. Sasuke solo la abrazaba, esperando pacientemente, mientras ella estaba sentada y entre sus brazos. Estaba cansada y asustada, en un mundo extraño y la única cosa que conocía era al hombre que la sostenía entre sus brazos.

Podría ser un infierno mucho peor y ella lo sabía, podría haber sido vendida a uno de esos hombres en la subasta y dudaba de que jurarían su fidelidad o prometerían tratar de hacerla feliz. A otra persona no le importaría si estaba herida, asustada, y no quería ni siquiera considerar la clase de infierno que iba a enfrentar en las manos de un hombre decidido a utilizar sólo su cuerpo sin importar si lo disfrutaba, o no.

— ¿Sakura? Por favor, mírame. ¿Me darás la oportunidad de tratar de hacerte feliz?

Al abrir los ojos, se encontró con su intensa mirada. Sus hermosos ojos la miraron en silencio mientras esperaba una respuesta. Sakura respiró profundamente y asintió.

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