¡Ey! Fue rápido, ¿no? ¡Aquí de nuevo en sólo 3 días, ¿quién lo diría?!
En fin… Sólo hay una review anónima el día de hoy, así que la responderé.
JeGaOr: ¡No te preocupes! Son cosas que están fuera de tu control y que desgraciadamente pueden pasar, de todas formas agradezco la review.
¡Pienso que la misión de Elio y Selene será interesante de ver ya que nos permitirá conocer más a los Ultraentes como tal, así como su desarrollo de personajes! ¡Veo que muchos quieren ver cómo reaccionará Gladio! ¡Espero que mis intentos de comedia puedan hacer que al menos sonrían un poco! Y nope, Ash todavía no ha hecho la Gran Prueba de Nanu. En el juego la afrontamos antes de ir a rescatar a Lillie, pero siendo sinceros, ¿creen que la situación se prestaba para detenerse a echar un combatito? ¡Ash debía estar en plenitud de condiciones!
¡En fin! ¡Hasta otra!
—Es una lástima que se terminara…
El recorrido por mar a lomos de Lapras llegó a su fin apenas arribaron a los puertos de la Aldea Marina para disgusto de la rubia, quien realmente se divertía en el viaje.
—Gracias por traernos, Lapras— agradeció Ketchum, abrazando al que antaño, fue su Pokémon.
—Pika pi— el roedor también se abrazó del largo cuello de su antiguo compañero.
El tipo Agua correspondió el gesto con alegría.
—Viajar a lomos de un Lapras es una experiencia fascinante. Gracias por ampliar mi conocimiento empírico-Roto— la Pokédex le dio unos golpecitos con su protuberancia derecha.
Lapras no sabía muy bien de que estaba hablando, pero le respondió con un "De nada" (en su idioma, claro está).
Shiron le lanzó un poco de aire helado a modo de agradecimiento, el cual fue muy bien recibido por parte de la Pokémontura.
—Espero que en un futuro podamos volver a viajar juntos, Lapras— Lillie acarició su cabeza y su cuerno—. Gracias a ti pudimos lograr muchas cosas.
El Pokémon transporte sonrió y luego, lanzó un Rayo hielo hacia el aire. Segundos después, desapareció y las ropas de Lillie reaparecieron.
—Tu mochila— Ash le tendió el bolso.
La rubia agradeció y se la colocó.
Todos voltearon hacia el frente sabiendo que, era hora de cumplir con su deber.
—Espera un poco más, Nebulilla…— murmuró Aether— Pronto volverás a ser tu "yo" original.
—¡Y más vale que Nihilego se prepare!— Ash puso un puño frente a su cara— ¡Estamos listos para luchar!
—¡Pika pikachu!— secundó el tipo Eléctrico, imitando la postura de su entrenador.
Lillie vio a ambos y asintió.
Traer a su madre de regreso a su dimensión también era una preocupación mayor.
—Oigan…— llamó Rotom— ¿No está el lugar muy callado?-Roto.
Y, sorpresivamente, era cierto.
No había ni una sola persona en las "calles" (si así se le podía decir a la enorme plataforma de madera flotante) y la única señal de "alguien" eran los Pokémon acuáticos y voladores que rondaban por el lugar.
Era como si todos hubieran desaparecido.
Hasta que escucharon como unos tambores eran golpeados con fuerza.
Alertados por ese sonido, se pusieron en marcha.
Caminaron rumbo al norte, hacia la salida de la Aldea Marina sólo para ver cómo, a lo lejos, una gran hilera de gente vestida con raras faldas de hojas, prendas superiores extrañas (las mujeres, ya que los hombres no llevaban camisetas, además de tener pintados el torso del cuerpo, partes del brazo y de la cara) y aros de flores en las cabezas, muñecas y tobillos, danzaban de forma sincronizada mientras que otra hilera marchaba mientras tocaban grandes tambores. También estaba la población que directamente, sólo veía el espectáculo.
Era una celebración.
—Es por Hapu…— murmuró Lillie, recordando que su amiga había sido elegida por fin como Kahuna hacía dos días.
Ash abrió la boca con sorpresa.
—¿¡Qué estamos esperando?!— exclamó el muchacho, preparándose para correr— ¡Debemos pasar al menos a ver a Hapu!
—¡Pikachu pika!— el inicial de Ash bajó del hombro de su entrenador y comenzó a dar saltitos en el suelo.
—Concuerdo. Es un momento importante para ella-Roto.
—¡Si nos apuramos podremos ver hacia donde se dirigen, vamos!— aseguró Lillie, liderando la marcha.
—¡Kouu!
—¡ALTO AHÍ!
El avance de todos se vio frenado por un fuerte grito. Extrañados por ello, se giraron hacia sus espaldas, sólo para toparse con tres personas que no veían desde hacía meses (al menos Lillie).
Eran Tristán, su madre y su abuelo (quienes saludaban alegremente a los dos jóvenes). El niño tenía el ceño fruncido y la cara fuertemente sonrojada.
—El sonrojo es por ti-Roto— le informó Rotom a la rubia, quien todavía se veía algo sorprendida.
—Lo sé— le murmuró—. Está volteándome a ver de vez en cuando…
—¡Tristán!— exclamó Ketchum, asombrado y regresando sobre sus pasos— ¿¡Tan pronto llegaste a Poni?! ¡Sólo ha pasado un mes desde la última vez que nos vimos y todavía no podías superar la prueba de Hala!— le dio una gran sonrisa de felicidad— ¡Es increíble lo rápido que progresas!
Al oír eso, el sonrojo del pequeño desapareció casi en su totalidad y la vena de su frente se marcó. Estuvo a punto de arrojarse hacia Ash pero su abuelo lo detuvo.
—Oh no, guapo. Tristán todavía está trabajando en la prueba del Kahuna Hala. Él se enteró de que estarías aquí en Poni así que nos insistió mucho en venir— informó la madre del joven entrenador.
—¡Ya veo!— dijo el azabache, pero entonces, otra duda llegó a su mente— Y… ¿cómo te enteraste de que estaría aquí?
Tristán pareció calmarse y su abuelo lo soltó.
—Fue hace dos días…
19 de Noviembre. Pueblo Iki.
El joven Tristán se paseaba como siempre por los alrededores del campo de batalla frente a la casa de Hala, planeando estrategias y pensando en cómo poder hacer más daño en ciertas situaciones para cuando desafiara a Hala de nuevo, al día siguiente.
Reunía la experiencia acumulada de sus combates contra el Kahuna, cuando de pronto, escuchó algo sumamente interesante.
—¡… debe de estar por llegar a la Aldea Marina en estos momentos!
—¡Oh, gracias por hacérmelo saber, Hau!— escuchó que dijo una voz más que conocida para él— Si necesito a Ash ya sabré donde buscarlo.
Tristán dirigió la mirada hacia la entrada de la casa de Hala Mahalo, encontrándoselo a él charlando con su nieto por el Videomisor.
—¡No es nada, abuelo! Yo muy pronto también iré a Poni, por si te interesa saber. Terminaré la Gran Prueba del tío Nanu y luego iré a toda prisa— por lo que parecía, Hau estaba en medio del mar.
Hala rio.
—¿También tú lo llamas "Tío Nanu"?— preguntó, sonriente—. Eres igualito a tu padre.
Hau sonrió ampliamente.
—Siempre me lo dices, abuelo— respondió con alegría.
—¡Por otra parte, también es maravilloso saber lo rápido que tú y Ash mejoran! Hace tan sólo dos meses estaban aquí, desafiándome y ahora… ¡llegaron a Poni, su último escalón! ¡Son verdaderamente increíbles!— dijo, volviendo a reír.
—¡Me verás en la Liga Pokémon, abuelo! ¡Yo ganaré!— aseguró el joven Mahalo.
—Espero que así sea, hijo. Tienes rivales muy fuertes a los cuales vencer.
La conversación siguió, pero Tristán ya no estaba escuchando.
Se quedó sólo con la parte en la que Ash había llegado a Poni.
—¡Dijimos cuatro meses, Ash Ketchum!— Tristán lo señaló molesto— ¿¡Qué haces aquí dos meses antes?!
Ash se estaba rascando la mejilla con una sonrisa tonta en la cara. El halago de Hala realmente le había llegado.
—¡ESTOY HABLÁNDOTE, ASH KETCHUM!— insistió, sacando al chico de su "trance".
—¡Ah! ¡Lo siento mucho, me quedé en las nubes!— se apresuró a decir, recordando también que Hau le había pedido permiso para revelarle su ubicación a Hala— ¿Me lo repites?
El ceño de Tristán se frunció todavía más (si es que era posible).
—¡Te pregunté que qué haces aquí dos meses antes de lo que acordamos! ¿¡Por qué te me adelantaste tanto?!— le preguntó, molesto.
—Ah, bueno… Verás, no estoy aquí por el Recorrido Insular, de hecho, todavía no hago la Gran Prueba de Nanu— señaló a su amiga rubia—. Pasaron un par de cosas así que Lillie y yo tuvimos que venir aquí pero regresaré a Ula-Ula apenas terminemos.
Aether saludó con una pequeña sonrisa al niño, quien se sonrojó levemente.
Y entonces, su enojo aumentó.
—No puedo perdonar que hayas viajado tanto con la señorita Lillie y estés como si nada…— murmuró, sacando una Pokéball— ¡¿A quién le importan los cuatro meses?! ¡Pelea contra mí ahora mismo, Ash Ketchum!
El mencionado rio de forma nerviosa.
—Me encantaría, Tristán, en serio, es sólo que ahora estamos ocupados porque…
—¡NO ME IMPORTA!— interrumpió con fuerza, abriendo su Pokéball, de la cual salió un Carvanha— ¡LUCHA CONMIGO!
Ash trató de volver a decirle que estaba ocupado, pero se topó con su mirada.
Esa mirada…
—Lo lamento, chicos. Tendremos que buscar luego por nosotros mismos el lugar de la celebración de Hapu— les dijo Ketchum, sin voltear a verlos y sacando una Pokéball de su riñonera.
—No te preocupes por eso— dijo Lillie, retrocediendo.
—No te tardes mucho-Roto— Rotom siguió a su rival de conocimiento.
Aether volteó a ver a los tutores de Tristán, quienes tenían una sonrisa no del todo alegre. Ella podía decir, sin miedo a equivocarse (y con gran sorpresa), que sabían cómo terminaría la batalla.
—Será un cuatro contra cuatro, Ash Ketchum— le informó el niño, viéndolo con seriedad y enojo.
—¡No pienso contenerme, Tristán!— le dijo el entrenador de Paleta con una sonrisa de seguridad en el rostro. Pikachu lo respaldó— ¡Vamos, Lycanroc!
La Pokéball se abrió, dejando salir al tipo Roca.
—¡AUUUUUUUUUUUU!— aulló nada más salir.
Tristán y su familia ya habían visto antes a ese Lycanroc.
Una sonrisa de alivio se pintó en el rostro del niño. Tenía la ventaja de tipo.
—Si se me permite, yo seré el juez— el abuelo del moreno dio un paso al frente. Ya que nadie se quejó, tomó el puesto— ¡Será un combate de cuatro contra cuatro con sustituciones permitidas! ¡Los objetos curativos y de combate están prohibidos! ¿¡Entendido?!
—¡Entendido!— exclamaron ambos, sólo que con tonos de voz diferentes.
—¡Entonces… COMIENCEN!
—¡Acua jet!— ordenó Tristán.
—¡Roca veloz!— dijo Ash.
Carvanha salió disparado hacia Lycanroc, pero éste, con un increíble juego de pies, lo esquivó y retrocedió.
La piraña se re direccionó en el aire y volvió a atacar al tipo Roca, quien una vez más, lo esquivó sin problemas.
Tristán chasqueó la lengua, muy molesto.
—¡Mordisco!
El tipo Agua, entonces, se arrojó de nuevo contra su oponente sólo que éste esta vez no se quedó quieto. Al verlo llegar, lo golpeó fuertemente con una de sus patas delanteras, aprisionándolo contra el suelo.
Un quejido salió del hocico del lobo. Era la habilidad Piel tosca de Carvanha.
Tristán vio ese pequeño momento de debilidad.
—¡Usa Acua jet otra vez!
El pez se vio rodeado de agua y salió disparado, golpeando el costado de Lycanroc, haciéndolo retroceder un poco.
Rotom analizó al Pokémon de Tristán y se quedó seriamente confundido.
—¡Pasemos a la ofensiva, Lycanroc! ¡Avalancha!— Ash señaló al oponente.
El can agitó la cabeza y asintió. Sus ojos se pusieron de un color rojo carmesí y lanzó un aullido al cielo, del cual comenzaron a caer montones de rocas en contra del tipo Agua.
—¡Utiliza Buena baza, Carvanha!— gritó Tristán entonces. Se veía algo desesperado al ver todo el espacio que abarcaba el ataque.
Rotom en ese momento confirmó sus sospechas. ¿Por qué no ir con Buena baza cuando Lycanroc se había herido por obra de Piel tosca para causar el doble de daño, en lugar de utilizar Acua jet?
Y también… ¿por qué Tristán no le ordenaba a Carvanha entrar al agua?...
La piraña trató de maniobrar lo mejor que podía en el aire pero eso no le duró mucho. Una piedra lo rozó, lo cual bastó para desequilibrarlo y tirarlo al suelo, dejándolo vendido para la siguiente gran roca.
—¡C-Colmillo hielo!— indicó el niño.
Las mandíbulas de Carvanha se abrieron, viéndose cubiertas luego por escarcha. Se preparó para rechazar el ataque pero, como diría el dicho, trató de morder más de lo que podía masticar.
El resultado al final, fue evidente.
El tipo Siniestro se encontraba totalmente debilitado.
—¡Carvanha ya no puede continuar!— exclamó el abuelo de Tristán.
—¡Increíble como siempre, Lycanroc!— felicitó Ketchum.
El lobo le ladró con felicidad, pero si era honesto, él esperaba más de Tristán.
Creyó que habría mejorado mucho en comparación a antes, pero por lo que parecía, su nivel era prácticamente el mismo.
Tristán no dijo nada y sólo se limitó a devolver a Carvanha a su Pokéball.
—¡Esto aún no se acaba!— le hizo saber a Ash, mirándolo con enojo— ¡Vamos, Emolga!
—¡Tú lo dijiste!— Ash sacó otra Pokéball y la apuntó hacia el frente— ¡Torracat, yo te elijo!
Lycanroc retrocedió de inmediato, dejándole vía libre al tipo Fuego.
—¡MIAAAAU!— exclamó nada más salir, desprendiendo unas pequeñas ascuas de la campanilla de su cuello.
—¡COMIENCEN!
—¡Ataque rápido, Emolga!
—¡Corpulencia!
Atrás, viendo la batalla, estaba Lillie.
—Rotom…— llamó a la Pokédex.
—¿Sí?-Roto.
—Carvanha… Pudo haber evadido esa roca si hubiera usado Acua jet, ¿no?
La Pokédex asintió.
—Creí que era el único que se había dado cuenta de eso-Roto…
—Es por esto que no quiero que mi Tristán gane— dijo una voz de pronto. Cuando Lillie, Shiron y Rotom se giraron, pudieron ver a la madre del niño—. Ha estado tan enfrascado en su "rivalidad" con Ash que ni siquiera se detiene a pensar de forma coherente… Toma decisiones irresponsables, riesgos innecesarios y siempre es temerario… Sus estrategias no van más allá de tratar de hacer daño…
—Es lo que puedo notar, señora-Roto.
Lillie vio al niño, vio como ordenaba con desesperación a su Emolga que utilizara Impactrueno, el cual fue fácilmente evadido por Torracat, quien comenzó a perseguir a la ardilla.
Ella recordaba que Tristán llevaba meses estancado en la prueba de Hala. Quería preguntar cuántas veces había perdido, pero sería muy irrespetuoso.
—25 veces…— murmuró entonces la madre del joven— Mi Tristán ha perdido contra el Kahuna Hala 25 veces en poco menos de dos meses…
Rotom y Lillie se vieron increíblemente sorprendidos por esas cifras.
—Lo reta un día sí y un día no. Sólo cuando hay más de un aspirante debe esperar más tiempo pero si fuera por él, lo retaría a diario— les contó, con el ceño fruncido por la amargura—. Nunca logra derrotar ni al primer Pokémon del Kahuna… Mi bebé debe de sentirse tan frustrado y lo que es peor, no deja que ni su abuelo ni yo lo ayudemos…
La rubia fijó su mirada en el niño, quien seguía desesperado tratando de aguantar lo más posible contra Torracat.
Era sorprendente que no se hubiera rendido.
—Al día siguiente, después de perder, él siempre repite lo mismo… "Debo superar esto. Debo abrirle los ojos a la señorita Lillie"— la madre de Tristán y la mencionada cruzaron miradas—. Sé que si llegaras a corresponder sus sentimientos, él se sentiría muchísimo mejor y sería capaz de dejar de lado esa rivalidad tan tóxica y unilateral que está sosteniendo ahora mismo…
En ese momento, Lillie apartó la mirada.
—Señora, yo…
—Pero a ti no te gusta mi Tristán, él es sólo un niño, lo sé— la mujer vio hacia el frente con una sonrisa, para sorpresa de Aether y luego, volvió a mirarla a ella—. Estás enamorada de Ash Ketchum, ¿verdad?
La boca de Lillie se abrió levemente y tanto Rotom como Shiron se veían realmente interesados en la conversación.
Entonces, el ceño de la rubia también se arrugó.
—Sí— respondió con total sinceridad.
Un pequeño suspiro salió de la boca de la mujer.
—Sin la victoria, sin la chica… Mi pequeño habrá perdido totalmente pero sólo él sabrá que es lo que sigue. Sólo en su mano está decidir si continuará con su Recorrido Insular, superándose a sí mismo o por el contrario, abandonará todo aquello que desea…— dijo y, aunque se veía tranquila, todos sabían que por dentro debía estar hecho un manojo de nervios— Claro que no debes sentir culpa si llega a pasar la segunda cosa, querida. Nadie puede obligarte a amar a alguien que no quieres.
Lillie sintió que lo que ella estaba pensando era cruel, pero… en ningún momento tuvo ni la más mínima sensación de culpa.
Ella lo sabía. Estaba enamorada de Ash y realmente lo lamentaba por aquellos que estuvieran enamorados de su persona, pero…
—Ningún chico ha hecho tanto por mí como ha hecho él en este corto tiempo…— pensó, viendo fijamente a su primer amor.
—¡Em-Emolga, Moflete estático!— gritó Tristán.
—¡Esquiva y Colmillo ígneo!
La ardilla voladora se arrojó en picada hacia su enemigo, con las mejillas desprendiendo chispas y justo cuando estaba por golpearlo, éste saltó, colocándose sobre ella y mordiendo su espalda.
—¡Emolga, Im-Impactrueno!
La tipo Volador intentó cargar la energía y dispararla, en serio lo intentó, pero se sentía sumamente débil. El calor y la presión dolían mucho, así que lo único que logró hacer su cuerpo fue desmayarse.
Torracat soltó a su oponente, quien cayó al suelo, totalmente derrotada.
—¡Emolga ya no puede continuar! ¡El participante Tristán cuenta ahora con sólo dos Pokémon!
—¡Bien, Torracat! ¡Tus movimientos son cada vez más precisos!— el azabache se arrodilló y le tendió una mano. El gato tardó un poco en "chocarle los cinco".
—¡Pika pikachu pika!— lo felicitó el roedor.
—¡Woof, woof!— el lobo también lo hizo.
—Miaaau— dijo, retirándose al lado de su entrenador.
—¿¡Seguimos, Tristán?!— preguntó Ash, poniéndose de pie y mostrando su siguiente Pokéball.
El niño levantó la mirada, la cual lucía confiada pero su sonrisa torcida, así como sudoroso rostro decían lo contrario.
—A-Ahora verás… ¡Te mostraré mi arma secreta! ¡El Pokémon más fuerte que he entrenado!— la Pokéball, entonces se abrió, dejando salir a un enorme Exeggutor de Alola.
Ash miró hacia arriba, realmente sorprendido al igual que el resto de sus Pokémon. ¿¡Tristán tenía algo así?!
Ketchum sonrió, viendo la posibilidad de un buen desafío.
—¡Entonces, vamos! ¡Golisopod, yo te elijo!— la cápsula dejó salir al samurái.
—¡Goli!— exclamó, golpeando sus dos grandes extremidades con forma de escudo.
—¡Golisopod contra Exeggutor! ¡COMIENCEN!— anunció el abuelo del retador.
—¡Martillo dragón!— ordenó de inmediato Tristán.
—¡Escaramuza!
De pronto, el tipo Bicho desapareció, cosa que no detuvo al tipo Dragón de realizar su ataque. Con su gran cuello, golpeó la superficie en la que antes estaba el enemigo y, para sorpresa de Tristán, éste retrocedió violentamente.
Con Exeggutor sin bloquear el panorama, el joven entrenador pudo ver cómo Golisopod tenía una de sus garras apuntando al cielo, demostrando el poderoso golpe que le había dado a su Pokémon.
La palmera retrocedió dando tumbos, viéndose enormemente agitada y lastimada, con un rasguño gigantesco en el cuello. Sus tres caras mostraban un gesto de dolor.
—¡N-No te detengas! ¡Martillo dragón otra vez!— Tristán se sentía cada vez más acorralado.
El Pokémon tardó un poco en acatar la orden, pero una vez que espabiló, atacó con fuerza.
—¡Cúbrete!— indicó Ash.
Golisopod puso sus brazos frente a él a modo de escudo, complacido por la orden de su entrenador. Podría medir directamente la fortaleza de su oponente.
El golpe llegó y, sorprendentemente, no movió al tipo Bicho ni siquiera un milímetro.
Lillie y Rotom comenzaron a sospechar enormemente.
Ash, sus Pokémon y Shiron, por su parte, ladearon la cabeza como símbolo de confusión.
Golisopod también se veía extrañado. ¿De verdad lo habían golpeado?
—¡P-Pulso dragón!— ordenó de inmediato Tristán.
Las tres bocas de Exeggutor se abrieron y dispararon tres pequeñas versiones del ataque, las cuales se combinaron creando uno de tamaño normal e impactando de nuevo contra la defensa del tipo Agua.
El resultado fue exactamente el mismo. Ni siquiera lo movió un poco.
Una vez más, todos se vieron confundidos.
Rotom analizó los datos del Exeggutor y vio algo que lo dejó frío.
Era nivel 16.
Se lo dijo a Lillie de inmediato, sorprendiendo muchísimo a Shiron en el proceso.
—El abuelo paterno de Tristán le regaló un Exeggcute que pertenecía a mi esposo cuando todavía estaba con nosotros— empezó a explicar—. Él se emocionó tanto que gastó sus ahorros en comprarse una Piedra hoja. Dijo que un Pokémon tan grande y fuerte definitivamente lo ayudaría a derrotar a Ash.
Lillie, Rotom, Shiron y los Pokémon de Ketchum con buen oído (Lycanroc y Pikachu) pensaron en que ese no estaba siendo para nada el caso.
—Esto… ¡Vamos con Chupavidas, Golisopod!— exclamó Ketchum, señalando al enorme Pokémon.
El samurái asintió y luego, comenzó a correr con pesadez.
—¡Bomba huevo, Exeggutor, USA BOMBA HUEVO!— ordenó con desesperación.
El trío de bocas del Pokémon escupieron unos grandes proyectiles que iban directo contra el tipo Agua, quien las bloqueó con una de sus extremidades mientras que seguía cargando con la otra.
—¡PSICOCARGA!
Los tres pares de ojos de Exeggutor comenzaron a brillar en un color azulado, mismo que rodeó su cuerpo y a su alrededor, aparecieron decenas de pequeñas bolitas moradas que salieron disparadas hacia Golisopod, quien volvió a cubrirse de forma muy eficaz, aunque esta vez, realmente sintió escozor.
Tristán sintió muchísima presión en ese momento.
Todos sus movimientos estaban siendo bloqueados sin el más mínimo esfuerzo y lo que era peor, el enemigo ya había llegado a su Pokémon.
Las garras del samurái golpearon el cuerpo de Exeggutor, mandándolo a volar y rodeándolo de un aura verde que el tipo Agua absorbía.
Tristán vio aterrado (mientras que los demás, impactados) como su tipo Dragón comenzaba a caer del aire, por lo que se apresuró a regresarlo a su Pokéball.
—¡Exeggutor no puede continuar!— anunció el árbitro— ¡Este es el último Pokémon del entrenador Tristán!
Ash subió los brazos con enorme sorpresa.
—¡ERES SÚPER FUERTE, GOLISOPOD!— gritó, con enorme emoción.
—¡Golisopod!— exclamó, corriendo en dirección a su entrenador, quien saltó hacia él dándole un abrazo.
—¡Pika pika pikachu!— el roedor se subió a la coraza de su compañero y comenzó a saltar, impresionado por su destreza.
—¡Woof, woof, woof!— Lycanroc también se veía realmente impresionado. Los de su especie sí que eran fuertes.
Incluso Torracat estaba asombrado. Había sido una increíble demostración de poder bruto.
Solamente Ash notó como el puño de Tristán tembló levemente, sacando su última Pokéball.
—Vamos, Magby…— murmuró, abriendo la esfera y dejando salir a su tipo Fuego.
Ash notó al Pokémon y de inmediato, sonrió.
—¡Tu primer Pokémon!— exclamó emocionado, dejando ver una Ultraball— ¡Entonces yo también iré con mi primer Pokémon de Alola! ¡Vamos, Dartrix!
La cápsula se abrió y nada más salir, la lechuza comenzó a volar hacia el cielo. Una vez ahí, descendió a toda velocidad, deteniéndose justo antes de tocar el suelo, para finalmente, colocarse en el hombro de su entrenador.
El abuelo de Tristán entrecerró los ojos con angustia y luego, levantó ambas manos.
—¡Dartrix contra Magby! ¡COMIENCEN!
—Magby…— Tristán tenía la mirada gacha— Giro fuego…
El primer Pokémon del niño asintió de inmediato y luego, disparó un gran torbellino de fuego.
—¡Esquiva y luego Hoja afilada!
Una vez el gran ciclón apareció frente a él, Dartrix viró con rapidez hacia su derecha, lanzando una serie de proyectiles en contra de su enemigo.
Magby esperó una orden que nunca llegó así que, desesperado, comenzó a correr tratando de evadir las hojas.
Una de ellas logró darle en el tobillo, haciéndolo caer al suelo. El pequeño tipo Fuego se giró, sólo para ver como muchas otras hojas afiladas iban hacia él. Disparó un Giro fuego que arrasó con los ataques, quemándolos.
Con lentitud, se levantó del suelo.
—Usa Ascuas…
Magby asintió, corriendo hacia su enemigo y lanzando por el hocico un pequeño chorro de brasas que fue fácilmente evadido.
—¡Garra umbría!— ordenó Ash.
La lechuza voló a toda velocidad contra su oponente, con sus garras rodeadas por un aura morada y cuando estaba por golpearlo, éste se agachó de inmediato, esquivando por los pelos.
—¡Picoteo!
Dartrix se elevó en el aire y luego, se arrojó con su pico de frente.
Magby vio al tipo Planta acercarse y le lanzó un montón de espeso humo que Ash identificó de inmediato.
—¡Detente, Dartrix!— gritó el entrenador— ¡Retrocede!
El impulso que llevaba el tipo Volador hizo que pareciera imposible que pudiera esquivar ese ataque, por lo cual, por unos instantes, la mirada de Tristán se iluminó.
Esa ilusión no le duró mucho.
La lechuza giró sobre sí misma, lanzando varias hojas afiladas que le ayudaron a frenar, deteniéndose justo a tiempo.
Una vez más, los ojos de Tristán se apagaron.
—¡Doble equipo! ¡Dispersa el humo!
Del cuerpo del ave salieron decenas de copias de él mismo, las cuales comenzaron a aletear fuertemente, haciendo que el ataque de Polución desapareciera.
Magby vio intimidado al cielo, notando como estaba completamente rodeado por el enemigo.
—¡Hoja afilada!— indicó Ketchum.
Montones de hojas (tantas como para tapar el sol) salieron disparadas hacia el pequeño tipo Fuego, quien lucía una mirada desesperada.
—Aguantaste más de lo que creí, Magby…— pensó Tristán, viendo derrotado al gran ataque— Al final, perdedores contra nosotros nunca podrían hacerle nada al prodigio…
La mano de Tristán apuntó hacia su Pokémon, con intención de hacerlo volver a su Pokéball.
—Supongo que no fuimos hechos para esto…
Pero antes de que el haz de luz saliera de la esfera…
Un gigantesco tornado de fuego amarillo interrumpió los pensamientos de Tristán.
Las llamas eran tan potentes y abrasadoras, que todos los presentes comenzaron a sudar de inmediato. El movimiento logró alcanzar a casi todos los Dartrix, los cuales desaparecieron de inmediato y ni hablar de las hojas, las cuales terminaron completamente carbonizadas.
Una vez que el ataque finalizó, pudo verse a Magby, con la respiración agitada y lo que era más sorprendente: su cuerpo brillaba en una tonalidad roja y a su alrededor, podían verse ondas de calor. Su ceño estaba fruncido, mientras veía fijamente a su entrenador.
—Cuando los Magby se enfadan, sus cuerpos aumentan tanto en temperatura como en presión, haciéndolo prácticamente una caldera viviente que alcanza los 600 grados centígrados-Roto…— murmuró, asombrado por la magnitud del ataque.
—Liberan todo ese enojo en un enorme ataque de tipo Fuego— añadió Lillie.
La madre y el abuelo de Tristán (además del propio niño), se veían increíblemente sorprendidos. El siempre apacible y a veces tímido Magby, estaba literalmente, rojo de la ira.
Ash identificó de inmediato lo que sentía el Pokémon rival. Sonrió y luego, dio una enorme bocanada de aire.
—¡ESTO NO HA TERMINADOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!— gritó a todo pulmón, haciendo que Tristán retrocediera por inercia— ¡Eso es lo que él está diciéndote, Tristán! ¡Él quiere que pelees con todo lo que tienes! ¿¡No es así, Magby?!
El niño volteó a ver a su Pokémon, quien asintió con seriedad.
Su boca se frunció.
—¿¡De qué sirve?!— gritó, cerrando los ojos— ¡No sirve de nada seguir peleando contra ti! ¡No puedo ganarte! ¡No puedo vencerte a ti, ni al Kahuna Hala! ¡Ni siquiera debería estar haciendo el Recorrido Insular, el señor Hala sólo me dejó hacerlo porque le doy lástima por no tener papá!... ¡YO…! ¡YO…! ¡YA NO QUIERO VOLVER A PERDER!
Los tutores de Tristán escucharon con el corazón en la mano los verdaderos sentimientos de su pequeño.
—¡Pero lo harás!— le dijo Ash— ¡Perderás hoy contra mí!...
Los adultos escucharon eso con sorpresa.
Tristán, por su parte, sintió la impotencia recorrer su ser.
—¡YA LO SÉ…!
—… ¡Y volverás a levantarte!— interrumpió Ketchum. Los ojos del niño se abrieron de golpe, viendo la radiante sonrisa de su rival— ¡Volverás a intentarlo! ¡Volverás a desafiarme y verás lo fuerte que te has hecho! ¡No te rendirás, Tristán!... ¡Porque eres mi rival!
Los ojos del pequeño se entrecerraron al oír eso, comenzando a lagrimear, y su mano derecha se dirigió a su corazón.
Él no lo sabía. Hasta ese momento, no sabía que lo único que necesitaba para sentirse con un propósito era eso.
Que Ash Ketchum lo llamara su rival.
—¡ASÍ QUE PELEEMOS, TRISTÁN!— le pidió Ash, con la emoción a tope.
—¡S-SÍ!— el niño se reincorporó, con una enorme sonrisa en el rostro y limpiándose el líquido del rostro— ¡PELEEMOS, ASH!
Ambos rivales se vieron y entonces, atacaron.
—¡ASCUAS!/¡HOJA AFILADA!
El abuelo de Tristán simplemente podía tratar de contener las lágrimas que salían sin advertencia, mientras que su progenitora, cayó de rodillas mientras lloraba.
—¡Señora!— exclamó Lillie, corriendo a ayudarla.
—¿Este es…?— preguntó en un sollozo la madre de Tristán— ¿Este es el efecto que tiene Ash Ketchum?...
Lillie sonrió al saber que esas lágrimas eran de total felicidad al saber que su hijo no desistiría de su sueño.
Dartrix salió disparado hacia Magby mientras utilizaba Garra umbría, pero cuando estuvo por llegar a donde él, un intenso calor lo obligó a retroceder, seguido de un Polución.
—¡Despéjalo, Dartrix!
Apenas la lechuza comenzó a batir las alas, un torrente de Ascuas salió del humo. Al no tener tiempo para reaccionar, el ataque le dio de lleno al Pokémon de Ketchum, quien retrocedió por el calor.
—¡Rueda por el piso!— le indicó Ash, en un intento de hacer que el dolor de la quemadura pasara.
El ave obedeció y apenas se tiró al suelo, de la cortina de humo salió Magby, dejando pequeñas flamas allá donde pisaba.
—¡FINTA!— exclamó Tristán.
El tipo Fuego se apresuró a golpear con fuerza a su oponente, arrojándolo unos cuantos metros y, al estar Dartrix rodando, cayó directo al mar.
—¡Dartrix!— gritó Ketchum, preocupado.
Pikachu, Lycanroc, Torracat y Golisopod se vieron sorprendidos al ver como el segundo más fuerte era puesto de esa forma contra las cuerdas.
Tanto Tristán como su Magby voltearon a verse con una sonrisa en el rostro.
Estaban contraatacando.
Ash, al no ver señales de su tipo Planta, corrió junto al resto de sus Pokémon y Rotom hacia el final del muelle, agachándose nada más llegar.
—¡DARTRI…!
Del agua, salió disparada una figura que era el doble de grande que Dartrix y una vez en el cielo, sus alas se extendieron, lanzando agua a todas direcciones. Cada una era tan grande como su cuerpo.
Nadie podía ver bien a aquella extraña figura gracias al sol que estaba a sus espaldas, pero una vez que ésta descendió, lo presenciaron.
A un lado de Ketchum había una enorme lechuza que era casi tan alta como el propio entrenador. Su plumaje era blanco en casi todo el cuerpo (color que compartía con sus garras), mientras que el de las alas era completamente marrón (salvo en las puntas y unos pequeños puntitos, que eran color beige) al igual que el de su espalda, dándole la apariencia de una capa.
Las plumas de la cola eran verdes, e igualmente verdes eran las del cuello y cabeza, las cuales asimilaban una capucha con dos largos cordones (que salían de un extraño plumaje con la forma de una "X" de color naranja que remplazaba su anterior pajarita) la cual era decorada en la cima con una gran pluma blanca con naranja.
Sus ojos eran serios y su oscuro pico lucía increíblemente afilado. En su rostro predominaba el color naranja, el cual rodeaba sus ojos y pico. El beige cubría la parte inferior y el negro el superior, así como los parpados.
La enorme lechuza veía fijamente a Ash, quien le devolvió una anonadada mirada.
—¿Dar… trix?...— murmuró.
El ave cerró los ojos y le sonrió.
Todos veían con enorme impacto a la que todo apuntaba, era la evolución final de Rowlet.
Los ojos del entrenador y de sus Pokémon brillaron.
—¡EVOLUCIONASTE!— gritó con fuerza Ketchum, arrojándose hacia su tipo Planta, quien le correspondió el abrazo.
"Decidueye, el Pokémon Pluma flecha. Tipo: Planta/Fantasma. Habilidad: Espesura. En una décima de segundo, Decidueye arranca una de las plumas en forma de flecha de sus alas y la dispara hacia el objetivo. Su asombrosa velocidad solo se ve superada por su puntería, que le permite hacer blanco en un objetivo que se halle a un kilómetro de distancia."
—¿¡Escuchaste eso, Decidueye?! ¡Ahora eres tipo Fantasma! ¡ERES INCREÍBLE!— Ash siguió abrazando con alegría a su Pokémon.
Pikachu saltó sobre la cabeza de Ketchum y comenzó a felicitar con gran emoción a su amigo.
Lycanroc también se acercó, maravillado por la nueva altura de su compañero. Golisopod y Torracat, por su parte, vieron con gran incredulidad el momento.
Lillie, a lo lejos, sólo podía recordar.
Recordaba aquel entrenamiento en la Ruta 1, a las afueras de pueblo Iki.
Recordaba cómo Ash, Pikachu, Rowlet y Rockruff entrenaron duramente contra Ledybas hasta quedar completamente agotados.
En ese entonces, todos ellos eran tan diferentes.
Rockruff siempre estaba ladrando de alegría y hasta pecaba de híper activo. Ahora era fuerte, sereno e implacable.
Rowlet a veces podía ser algo flojo, pero sus ansias por mejorar eran de todo menos despreciables. Ahora era grande, poderoso y veloz.
Ash y Pikachu, por su parte, eran chicos sumamente alegres. Lo seguían siendo, ambos, pero por dentro, habían cambiado.
Necrozma los había forzado a cambiar y a fortalecerse para poder luchar.
En sólo dos meses, ellos habían cambiado.
Y ella también.
Sonrió con gran ternura al ver a los que consideraba su familia.
Su hermosa familia.
Tanto Ash como Decidueye dieron un paso al frente.
—¿¡Seguimos, Tristán?!— preguntó Ketchum, ansioso de ver la nueva fuerza de su Pokémon.
El moreno se veía impresionado, al igual que Magby, pero no dudó.
—¡Sí!
Se vieron fijamente por unos segundos y luego…
—¡Hoja afilada!/¡Ascuas!
El tipo Fuego volvió a disparar las brasas, mientras que por su parte, Decidueye simplemente se encorvó un poco y desapareció.
Todos vieron eso, totalmente sorprendidos.
—¿¡Dónde está?!— preguntó Tristán, viendo a todas direcciones al igual que el resto de presentes.
Luego de unos instantes, por fin apareció.
Detrás de Magby, a más de treinta metros.
De forma instantánea tomó uno de los cordones que salían del plumaje naranja (causando que la abertura de su capucha se cerrara levemente) con una de sus alas, con la otra lo estiró, y en él puso una especie de flecha que nadie vio cuando sacó. Un arco había sido creado en menos de un segundo.
El proyectil salió disparado a una velocidad incomparable.
—¡Ascuas, Magby!— ordenó el joven entrenador.
Pero no logró acertar el ataque.
Antes de que el tipo Fuego siquiera pudiera darse la vuelta, la flecha había impactado contra su sombra, impidiendo que éste pudiera moverse la más mínima distancia.
Todos vieron eso, sencillamente impresionados.
Ash no iba a desaprovechar la oportunidad.
—¡Hoja afilada, Decidueye!— ordenó de nuevo, moviendo con fuerza los brazos.
—¡GIRO FUEGO!— Tristán gritó, viendo que si no hacía algo pronto, todo se acabaría.
La lechuza se encorvó y extendió las alas a su máxima capacidad.
Salió disparado, con sus plumas brillando en un color verde.
Ash, Lillie, Pikachu y Rotom identificaron ese ataque como Hoja aguda, el cual impactó de inmediato contra Magby, quien ni con el golpe se logró mover.
Dartrix tocó el suelo, dándole la espalda a su oponente con total seguridad. La pluma que él mismo había disparado, entonces, explotó de forma súbita.
Magby por fin se movió, sólo que no como quiso.
Salió volando por los aires.
En ese momento, el tiempo comenzó a hacerse más lento para Tristán.
Veía como su Pokémon surcaba los cielos de forma involuntaria.
—Se terminó…— pensó, sonriendo.
Magby aterrizó, con su temperatura normal otra vez de vuelta, sólo que no chocó contra la madera.
Cayó en los brazos de su entrenador.
Debilitado.
—Gracias por todo, amigo…— abrazó a su Pokémon antes de regresarlo finalmente a su cápsula.
—Ma-Magby no puede continuar…— dijo el abuelo del niño, señalando con su brazo al entrenador de Paleta, mientras sollozaba— ¡A-Ash-sh… Ketchum es el ganador!
—¡DECIDUEYE!— gritó el azabache— ¿¡Q-Qué fue eso?! ¿¡Cómo hiciste eso de la flecha?! ¿¡En que momento aprendiste Hoja aguda?!
Montones de preguntas llegaron por parte de los demás, lo cual hizo que el tipo Fantasma jalara los dos "cordones" de su capucha, cerrándola.
—¡No intentes parecer tímido ahora!-Roto.
Lillie, por su parte, ayudaba a la mamá de Tristán a ponerse de pie.
—Al fin… mi pequeño al fin estará en paz…— murmuró, secándose las pocas lágrimas que seguían saliendo.
Aether miró hacia el frente, al igual que Shiron, y asintió.
La verdadera rivalidad entre Ash y Tristán apenas había empezado.
Un apretón de manos acababa de terminar.
Ash y Tristán, ahora declarados oficialmente como rivales, con Dartrix y Magby a su lado, se felicitaron por el buen combate.
—Espero verte en la Liga Pokémon, Tristán— le dijo Ash, sonriendo.
—Tendré mi revancha, eso tenlo por seguro— el niño le devolvió la mueca, seguro de sí mismo.
Decidueye y Magby también se veían con una mirada desafiante. Era el inicio de una rivalidad mutua entre ellos.
—Joven…— el abuelo del moreno dio un paso al frente— Gracias por considerar a nuestro Tristán como un igual. No tienes ni idea de lo feliz que eso nos hace.
Ketchum lo vio y se rio.
—¡Todos los que peleen por sus sueños son mis iguales!— exclamó.
Ambos adultos voltearon a ver a Rotom y a Lillie.
Ellos dos asintieron. Ash Ketchum siempre era así.
También rieron.
Lillie entonces vio como algo entraba a su campo de visión. Bajó la mirada, encontrándose con Tristán, quien la veía con un pequeño sonrojo en la cara.
—Señorita Lillie…— murmuró para luego, mirarla fijamente— Sé que soy sólo un niño para usted, pero al menos… al menos déjeme decirle lo que siento…
Todos abrieron los ojos como platos.
—¿¡DE VERDAD LO HARÁ?!— se preguntaron mentalmente.
La rubia lo vio y entonces, le sonrió.
—Adelante— le dijo.
—Yo… yo…— la voz del pequeño tembló por unos instantes— He estado enamorado de usted desde que la conocí…
Aether se agachó lo suficiente como para estar a su altura.
—Lo sé, Tristán— informó, haciendo que el sonrojo del chico se pronunciara todavía más—. Pero me temo que no puedo corresponderte.
La boca del niño se curveó en una sonrisa.
—Hay alguien más, ¿verdad?...
Todos. ABSOLUTAMENTE TODOS, sin excepción, voltearon a ver a Ketchum.
El azabache rio de forma nerviosa, comenzando a jalar su sudadera (para ventilarse) y desvió la mirada, apenado.
—Sí…— respondió Lillie, viendo fijamente a su primer amor— Hay alguien más…
Tristán asintió y luego, repentinamente, pateó a Ash.
—¡AUUU!— exclamó el azabache, sobándose el trasero.
—¡Tristán!— regañaron sus tutores.
El moreno se le quedó viendo al chico de Kanto.
—No hagas que la señorita Lillie se preocupe, extranjero— le dijo, sonriendo.
—Intentaré no hacerlo…— murmuró, aún sobándose.
—¿¡Qué fue eso?!
—¡Nada! ¡Definitivamente no lo haré!
Las risas llegaron y entonces, también el momento de la despedida.
—¡Nos veremos en unos meses, Tristán!— gritó Ketchum a la distancia.
—¡Hasta pronto!— Lillie también se despidió.
—¡Veremos qué tan fuerte te vuelves!-Roto
—¡Pika piiii!
—¡Koooou!
—¡Dueeye!
—¡Adiós, Ash! ¡Adiós, señorita Lillie! ¡Todos!— con sus manos, el pequeño se despedía.
—¡Magbyyyyy!
El grupo de su rival desapareció a la distancia y el sólo pudo ver como lo hacían.
Dos manos tomaron sus hombros. Su abuelo por la derecha, su madre por la izquierda.
—Aguantaste como un campeón, hijo— le dijo el hombre.
—Igualito a tu padre…
Los ojos de Tristán se empañaron y su boca se frunció.
—¡S-Sí!…— exclamó.
Así termina la historia del primer amor de Tristán e inicia la de su primera rivalidad.
Ash y Lillie corrían mientras llevaban con ellos a sus Pokémon insignia, Rotom levitaba y Decidueye… volaba de forma majestuosa.
El entrenador de Paleta tenía la mirada en el cielo, viendo fascinado el gran tamaño que tenía su Pokémon, así como su sigilo al volar.
No hacía ni el más mínimo ruido al batir las alas.
—Es genial…— murmuró, con los ojos clavados en el cielo.
—Pika— asintió. Tal vez podría hacerle competencia a las demás aves de Ash.
—Decidueye es un luchador silencioso. Lo más común es que sus enemigos reparen en su presencia cuando ya estén derrotados— empezó a informar la Pokédex— y eso no es todo. Gracias a sus poderes fantasmales puede hacer que las plumas en forma de flecha que dispara tomen el rumbo que desee sin perder ni un poco de velocidad, así como hacerlas explotar-Roto.
Ketchum volteó a ver a la máquina, con los ojos brillando.
—¡Fue por eso que explotó la flecha de antes!— recordó, realmente impresionado. Su Pokémon se había vuelto diez mil veces más genial.
—Así es— afirmó—. La intervención de Tristán realmente sirvió al parecer-Roto.
Ketchum asintió.
—¡Me da mucho gusto saber que al fin podrá dar su cien por ciento!— dijo con alegría— ¡Encontrarnos aquí de verdad fue bueno para ambos!
Una sonrisa apareció en el rostro de Rotom.
—Y hablando de Tristán… Te viste sorprendentemente madura allá atrás, Lillie— le dijo, con una protuberancia en la pantalla—. ¿Qué pasó con todo eso de sonrojarse cuando los chicos te dicen cumplidos?-Roto.
La rubia volteó a verlo, algo sonrojada.
—¡No lo hagas sonar así!... ¡Además, no es como que no me haya dado vergüenza!— le hizo saber— ¡Pero debía responder con seriedad a los sentimientos de Tristán! ¡No es algo que puedas tomarte a la ligera o en broma!
—¡Koou!
RotomDex hizo un gesto similar a encogerse de hombros. Lillie vio como Ash simplemente se limitó a reírse.
Su boca se frunció levemente.
—Ash…— el paso de la rubia se detuvo, haciendo que por consiguiente, el de todos también. Voltearon a verla, serios— Cuando dije que había alguien más… noté que lucías algo tenso, ¿debería dejar de decir que… me gustas? ¿Te estoy incomodando en algún sentido?
El azabache, sorprendentemente, negó con rapidez.
—¡No!— respondió de inmediato— ¡Es cierto que es de las primeras veces que una persona es tan directa conmigo sobre sus sentimientos y que me pone algo nervioso, pero no por eso tienes que dejar de hacerlo!
La rubia no lo entendía.
—P-Pero si te pone nervioso quiere decir que te molesta de alguna manera. Mi intención en ningún momento es hacer que te sientas mal…
De nuevo, el entrenador volvió a negar.
—¡Es raro!— exclamó— ¡No estoy acostumbrado a este tipo de cosas, Lillie, pero eso no quiere decir que quiero que dejes de expresar tus sentimientos por mí!
La rubia estaba realmente confundida, al igual que el resto del grupo.
—Pero…
—¡No quiero que te reprimas a ti misma!— le dijo, llevándose una mano al pecho— ¡Aquí!— golpeó el área de su corazón varias veces— ¡Lo que hay aquí es realmente importante para los seres vivos! ¡Por ningún motivo debemos tratar de esconderlo!
Lillie se le quedó viendo y luego de un rato, se rio.
—Eso es tan "tú", Ash…— dijo, llevándose una mano frente a los labios.
Ketchum también se rio.
—Me gusta ser yo— aseguró, con las manos en las caderas.
Pikachu se subió a la cabeza de su mejor amigo e imitó su pose.
Rotom se les quedó viendo unos instantes.
—Váyanse a un hotel-Roto…— dijo de forma burlona, aunque el comentario en sí iba dirigido a molestar a Lillie.
Funcionó.
—¡OTRA VEZ TÚ!— exclamó, roja hasta las orejas— ¡Sólo un día, Rotom! ¿¡Puedes dejar de hablar de eso por un día?!
—¡Kou kou!— Shiron no entendía realmente, pero también protestó.
—No es como que hable de esto todos los días, además, es algo perfectamente natural en todos los seres vivos. No entiendo cómo te puede avergonzar de esa manera— dijo, aunque por dentro, se estaba divirtiendo de lo lindo—. Piensa en que tus padres lo hicieron para concebirte a ti, y a Gladio antes de eso.
La imagen mental llegó al cerebro de Aether (aunque su padre era una persona totalmente en blanco).
Quiso picarse los ojos.
—¡NO DIGAS ESO!— gritó.
Ash tenía la cabeza ladeada al igual que Pikachu.
—¿De qué están hablando?— preguntó.
Rotom de inmediato vio una oportunidad.
—¡Verás, Ash…!
—¡No te atrevas, Roto…!— Lillie fue de inmediato interrumpida por los cañones de la Pokédex.
—¡Atrás, mujer!— le advirtió— ¡No dejaré que intervengas en este viaje de conocimiento y cultura para un pobre ignorante!-Roto.
—C-Creo que te estás pasando, Rotom…— murmuró Ketchum con los ojos entrecerrados.
—¡No hay nada en este mundo que me moleste más que la ignorancia!— informó, guardando sus cañones— Oh, y lamento haber hecho eso, Lillie-Roto.
—N-No te preocupes…— la rubia también se vio algo nerviosa al ver lo extremo que era la Pokédex, ¿tantas ganas tenía de educar a Ash?...
—¡Y tú presta atención!— Rotom se mantuvo volando cerca de su dueño mientras continuaban con su camino— ¡Te enseñaré sobre las flores y las abejas!-Roto.
El gesto de Ash se despejó, como si por fin estuvieran hablando de algo que él comprendía.
—¡Oh, yo sé de eso, yo sé de eso! ¡Mamá me lo explicó hace algún tiempo!— les hizo saber a ambos, subiendo una mano al aire constantemente, como si estuviera participando en alguna clase.
Rotom y Lillie lo vieron, confundidos.
—Dijiste que no sabías de sexualidad-Roto.
Aether lo secundó con una cabeceada.
—¿¡Eh?! ¿¡Las "cosas de mayores" son eso de la "sexualidad"?!— interrogó, asombrado. Volteó a ver a Lillie, extrañado— ¿¡Por qué no me lo dijiste, Lillie?!
La rubia se rascó la cabeza.
—B-Bueno, creí que no sabías que era eso…— murmuró, algo apenada.
Ash pareció ofenderse un poco.
—¡Mamá dijo que eso era algo que toda la gente grande sabía! ¿¡Por qué creíste que yo no?!— preguntó, cruzándose de brazos.
—¡Lo siento, Ash! ¡Desconfié de tu capacidad!— Lillie se llevó una mano frente a la cara, a modo de disculpa.
—¡Hmph!— Ketchum giró la cabeza hacia otro lado— No quiero hablar contigo, Lillie.
Pikachu, Rotom y Shiron entrecerraron los ojos al ver la actitud que estaba tomando el entrenador.
—¡Vamos, no seas así!— la rubia se le acercó y le guiñó un ojo— Te compraré algo de comer después, así que perdóname, ¿sí?, ¿sí?
Eso llamó la atención de Ash, quien volteó a verla de reojo.
—¿Lo que yo quiera?— preguntó en un susurro.
—¡Lo que tú quieras!— aseguró Aether, sonriendo ampliamente.
—¡Entonces está bien! ¡Te perdono, Lillie!— exclamó.
—¡Gracias!
—¿Por qué ahora actúas como un niño?... ¿Qué edad tienes realmente?-Roto…
Los Pokémon se preguntaron lo mismo.
La Pokédex dio un leve suspiro.
—Al menos ahora sé que no eres un ignorante completo, Ash… Eso es bueno-Roto— le dijo, dándole unas palmaditas en la espalda— Aunque conocerlo por "cosas de mayores" y "flores y abejas"… Señora Ketchum, ¿cómo le habló de esto a su hijo?-Roto…
A cientos de kilómetros, en la lejana Kanto y en medio de la noche, Delia se despertó inquieta. Sentía que alguien se estaba burlando de su bebé.
De regreso a Alola…
—Entonces supongo que sabes de que va todo, Ash-Roto.
El azabache asintió.
—¿Tiene que ver con mi "wee wee", no?
El grupo se quedó en completo silencio mientras que Decidueye se lo pasaba de lo lindo en el cielo.
—¿¡DE QUÉ FORMA LE ENSEÑARON DE ESTO?!/-ROTO— se preguntaron Rotom y Lillie al mismo tiempo.
Delia, ahora preparándose un café, estornudó. Sintió unas repentinas ganas de llamar a Ash.
Y a su hijo mayor, por si acaso.
Al final, tuvieron que dejar esa charla de lado ya que a lo lejos podían escucharse los tambores.
Corrieron tan deprisa como pudieran y entonces, llegaron.
Era una zona abierta, prácticamente un lote baldío con una gran plataforma en el centro. Decenas de personas estaban reunidas en el lugar, posiblemente toda la población de la isla de Poni (aunque también podían verse varios turistas que se habían visto atraídos por el espectáculo).
La decoración era alusiva a la deidad guardiana de la isla, en otras palabras, el azul y morado abundaban.
Pero sin duda, lo que más llamó la atención de nuestros protagonistas fue la persona que había arriba de la plataforma.
Se trataba de Hapu, acompañada de su abuela. Llevaba puesto un vestido morado con detalles azules que le llegaba hasta las pantorrillas y en su cabello, unos accesorios que recordaban a las aletas de Tapu Fini a cada lado de la cabeza.
De un momento a otro, el sonido de tambores terminó.
Todas las miradas se posaron sobre Hapu, quien se mantenía seria.
Entonces, comenzó.
La Pulsera Z en su muñeca comenzó a brillar con intensidad mientras que sus brazos se cruzaban hacia el frente.
Las personas presentes comenzaron a imitarla. El grupo de Ash volteó a verse entre sí.
También comenzaron a copiar sus movimientos.
Las manos de Hapu, entonces, formaron un corazón para después subir los brazos levemente y luego doblarlos un poco al tiempo que se paraba en un pie.
La energía desprendida por su Pulsera Z se hizo casi cegadora y de un momento a otro, se elevó en el aire, explotando en montones de pequeñas partículas.
Los habitantes de Poni, así como nuestros protagonistas, veían maravillados al cielo.
—¡Como Kahuna de Poni juro cumplir con mi deber como protectora de esta isla! ¡Por eso hoy ofrezco a mi pueblo y tierras, una parte de mi ser, para que sepan que sin duda alguna, daré todo de mi hasta que sea hora de pasar la antorcha al siguiente rey o reina!— gritó, haciéndose oír a lo largo y ancho del lugar.
Los presentes le aplaudieron con fuerza.
—¡LARGA VIDA A LA REINA HAPU!— gritaron todos.
Los turistas tardaron unos segundos en unirse a los habitantes de Poni.
Nuestros protagonistas no fueron para menos.
—¡LARGA VIDA A LA REINA HAPU!/-Roto— exclamaron, con sus extremidades frente a sus bocas sirviendo como amplificadores (en caso de Rotom, frente a sus bocinas).
—¡PIKA PIKAAAAAAAAAA!
—¡KOOOOU!
—¡DUEYEEEEE!
Levantaron la mirada y entonces, se dieron cuenta de que Hapu los estaba viendo a ellos fijamente, con una gran sonrisa pintada.
Naturalmente, ellos le correspondieron.
Luego sus ojos se abrieron como platos, clavándose en Decidueye.
Ash y sus amigos rieron ante eso.
Todo en la celebración eran risas y alegrías, pero claro que eso no podía durar para siempre.
No con los tiempos que se vivían.
Un sonido por demás conocido para el grupo conformado por Representantes y Kahuna, así como Pokémon, comenzó a hacerse notar.
La mirada de todos se dirigió al cielo donde un Ultraumbral comenzaba a formarse.
Sus ceños se fruncieron.
Habían comenzado a celebrar antes de tiempo.
¡Ey, terminé por fin!
Dartrix por fin evolucionó y se convirtió en un fuerte Decidueye... Eso no es del todo bueno para su padre, honestamente... ya que bueno... ¡No diré más!
Me da algo de gusto que Dartrix lograra evolucionar en el combate contra Tristán. Así, no sólo simbolizó el inicio de la rivalidad formal contra Tristán, sino que también ganó un rival propio (Magby).
Pero bueno... ¿algo relevante que contarles en estos…? ¿qué? ¿tres días?
¡Realmente no tengo nada interesantes que contarles, salvo que agradezco mucho el apoyo a la historia!
Saben que una review es más que recibida ya que esa es mi única forma de recibir interacción de su parte, así como conocer opiniones sobre la historia. ¡Gracias a todos los que dejan su review y todavía más a aquellos que se toman la molestia de leer estos apartados finales para leer lo que tengo que decir, así como responderlo!
¡Cuídense mucho, chicos!
¡Hasta otra!
