El alivio fue de inmediato y evidente en el rostro de Sasuke mientras lentamente le sonreía a Sakura.
— Haré todo lo que esté a mi alcance para darte una vida buena y feliz conmigo.
Asintiendo nuevamente, Sakura dirigió su mirada hacia él.
— ¿Puedes deshacerte de todas las ayudantes de tu casa?
Los labios de Sasuke cambiaron descendieron sorprendido, ante sus palabras, mientras la miraba fijamente a los ojos. Claramente estaba pensándolo, mientras las emociones se reflejaban por su rostro mientras reflexionaba, pero un buen minuto más tarde, negó con la cabeza.
— Es mí deber protegerlas, incluso si nunca les toco nuevamente. Sería una crueldad despojarlas de su posición enviándolas a hogares que tienen menos de lo que están acostumbradas. No sé cómo explicártelo, pero sería un duro castigo si yo les hiciera eso, no se lo merecen.
El no tenía ni una maldita idea de lo que aquellas mujeres se merecían y Sakura estaba considerando si debía decirle que ellas la habían amenazado. Él no la conocía bien y ella no lo conocía bien. No tenía ni idea de cuánto tiempo Sasuke y sus ayudantes de la casa habían vivido juntos, por lo que no estaba segura si iba a creerle.
— Se acostumbraran a esta nueva forma de vida.—Se escuchaba muy seguro de sí mismo.—Esto funcionara para ellas. A partir de mañana tengo una reunión con muchos invitados los cuales llegaran para hospedarse en nuestra casa en la mañana. Esos guerreros mantendrán a las ayudantes de la casa muy ocupadas.
El terror golpeó a Sakura. —Vas a ofrecer sus cuerpos a esos hombres, ¿no es cierto?
Inclinando su cabeza, Sasuke la observaba entrecerrando los ojos.—A ellas no les importa, puedes preguntarles sobre de esto si dudas de mi palabra, me disculpo si esto ofende tus costumbres humanas pero esta es una forma de vida de la cultura Zorn y las mujeres necesitan del contacto masculino. Y si no es mi cuerpo, entonces van a querer a otro hombre que las monte.
El miedo subió a través de su columna vertebral. —¿Y yo qué? ¿Me vas a ofrecer también? Te lo advierto desde ahora, ni siquiera intentes hacer eso conmigo, o alguien va a morir.
Levanto sus cejas.—Tienes razón, Sakura. Si algún guerrero intenta tocarte entonces alguien va a morir. Matare a cualquier hombre quien se acerque demasiado a ti. Eres mía y sólo yo puedo tocarte, nunca permitiré que otro guerrero ponga las manos sobre ti.
Se relajó en sus brazos.—Así que estamos en la misma página. Bien.
— ¿La misma página?
— Es un dicho que significa que estamos de acuerdo y estamos pensando las mismas cosas.
Él asintió con la cabeza.—Estamos en la misma página. Si algún guerrero te toca habrá una muerte.
Asustada se dio cuenta mientras lo miraba fijamente, que estaba hablando muy en serio. No hubo ni un destello en su mirada que indicara que estaba bromeando. —¿En serio matarías a un hombre solo por tocarme? ¿Realmente lo matarías?
Un suave gruñido retumbo desde su garganta.—¿No es así en tu mundo? ¿Sus hombres no matan a otros para proteger a sus mujeres?
— A veces, pero generalmente no.
Sasuke movió su cabeza, definitivamente parecía disgustado mientras se movía para levantar a Sakura de sus piernas.—Es bueno que ya no estés en un planeta en el que no estás protegida. Les he ordenado a las mujeres que preparen una comida para nosotros, ya que me dijeron que no has comido.—Se puso de pie y se dio la vuelta, mirándola con el ceño fruncido.—Es tu responsabilidad el ayudarme a cuidar de ti y quiero tu palabra de que vas a comer más.—Examino cuidadosamente su cuerpo. — Necesitamos que seas más grande, así serás más resistente.
Las cejas de Sakura se arquearon mientas veía fijamente hacia él cuando se alejaba hacia la puerta del dormitorio. Hablaba en serio y eso le sorprendió. ¿Él quiere que sea más grande? Su mirada se dirigió hasta su estómago ligeramente redondeado con los siete kilos que tenía de sobrepeso. Pasó saliva, y rápidamente levanto la cabeza para dirigir su atención hasta Sasuke cuando se detuvo en la puerta del dormitorio.
— Ven conmigo, Sakura. Las ayudantes de casa han sacado sus pertenencias de mi habitación y ahora vivirás allí conmigo.—Su boca se torció en una mueca mientras su mirada recorría la habitación.—Esta habitación tiene demasiados malos recuerdos, así que estoy contento de que ya no tengamos que volver aquí.
Ella se arrastro lentamente saliendo de la cama y comenzó a caminar hacia él.—¿Debería tomar prestado algo de ropa del armario?—Pasó sus manos sobre el enorme vestido holgado.—Esto es todo lo que tengo.
— Le ordene a una de las mujeres que fuera hoy a comprarte algo nuevo, así que la ropa que mejor te queda debe de estar en mi armario. —Con una ardiente mirada, levanto la mano, poniendo su palma hacia arriba le ofreció su mano.—Ven, Sakura. Los alimentos deben estar esperándonos.
La habitación era casi dos veces más grande que la habitación que acababa de dejar, se dijo, mientras entraba en la habitación de Sasuke. Hoy, su cama estaba vacía, no había otras mujeres en la habitación, y estaba bien iluminada por muchas ventanas con la luz del sol de color rojo brillando a través de cada una ya que no estaban cubiertas por cortinas.
— ¿Ustedes no utilizan revestimientos para tener privacidad?
La mirada de Sasuke siguió la suya al vidrio transparente.—¿Por qué desearíamos esconder el exterior de nuestra vista?
— ¿Qué pasa con la privacidad? Cualquier persona en la noche podría quedarse ahí y observar todo lo que haces.
Una sonrisa apareció en sus facciones mientras Sasuke se dio la vuelta completamente para estar frente a ella, agarro su mano mientras miraba hacia ella.
— ¿Por qué alguien haría eso?
— Podrían ser pervertidos. ¿Quién sabe?
Con su cabeza ligeramente inclinada respondió.—Recuerdo que la palabra es mala en tu dialecto y lo entiendo, pero no sería honorable espiar mi habitación o atacarme furtivamente. Los guerreros son entrenados para ser honorables, Sakura.
— ¿Y qué pasa con aquellos quienes fallan en esa lección? —Le dijo frunciéndole el ceño—El tipo quien está vinculado a Karin no fue honorable cuando trató de matarte, ¿verdad?
La sonrisa desapareció en los labios de Sasuke.—No. No tenía honor. Si te molesta tanto le diré a las mujeres que las cubran. ¿Qué es lo que más sugieres, para hacerte sentir más cómoda aquí?
Ella se impresionó al instante con su oferta, sabiendo que él no tenía por qué impórtale un comino lo que quería. Respirando profundamente, ella le explicó lo que eran las barras para cortina y las cortinas. El escuchó con atención, asintiendo un par de veces y le apretó la mano.
— Se hará por ti. ¿Hay algo más en la habitación que te gustaría cambiar? Quiero que seas feliz aquí.
— No... Eso es todo.
El se dio la vuelta dirigiéndose a una mesa junto a las puertas de doble cristal que se abría en el rincón más alejado. El olor de la comida hizo que sus estomago se quejara al instante en respuesta. Sasuke gruñó suavemente mientras se sentaba, tirando de una sorprendida Sakura, encima de sus piernas, en donde aterrizó sobre su culo.
— Pasaste demasiado tiempo sin comer por tu rebeldía y enojo conmigo.—Con un gesto la coloco firmemente en su lugar, acerco una de los platos colocados sobre la mesa y tomó una tira de carne, sosteniéndola frente a su boca.—Ahora come.
La carne olía similar al tocino y era realmente buena. Los ojos de Sakura se entrecerraron, mientras veía a Sasuke.—Voy a comer, pero ¿qué me harías si me niego a hacerlo?
Las cejas negras del hombre se arquearon.—¿Me estas poniendo a prueba a propósito, Sakura?
Abriendo su boca, ella le dio un mordisco y se encogió de hombros. La comida era deliciosa y no sólo olía igual al tocino, sino que también sabia igual, lo que a ella le encanto. Masticando y tragando, nunca aparto su vista de él, estiro su mano para quitárselo, pero el rápido la retiro hacia atrás y continúo sosteniendo el pedazo de carne entre su dedo índice y su pulgar. Lentamente lo acerco nuevamente a la boca de Sakura evidentemente su intención era alimentarla.
— Tengo curiosidad. Nosotros nunca tuvimos exactamente una cita y no pudimos llegar a conocernos el uno a otro, por eso estoy intentando tratar de conocerte. ¿Qué harías si me negara a comer?
Una expresión confusa tenía sus labios girando ligeramente hacia abajo.—¿Qué es una cita? ¿Es algún tipo de ritual de apareamiento extraño que se hace para conducir a ambos a un sexo loco?
Una carcajada brotó de Sakura.—No tienes ni idea de que tan cerca es eso exactamente. Un hombre y una mujer salen a ver eventos de entretenimiento y comen juntos para hablar y llegar a conocerse uno a otro antes de llegar a la parte de la relación sexual.
Sasuke puso una cara de aversión provocando que Sakura se riera otra vez. Él le sonreía mientras ella abría la boca, para tomar un bocado más. Metió el brazo rodeándola para alcanzar con su mano una pieza de fruta para después alimentarla con esta.
— En Zorn las familias suelen ofrecer a sus mujeres a los hombres que conocen y desean ser parte de su núcleo familiar. Que hombres y mujeres no hablen mucho entre sí para llegar a conocerse no es relevante. Si existe el deseo de montar entre ambos, eso es todo lo que importa después de la capacidad de cuidarnos unos a otros. Los guerreros son juzgados por sus habilidades de lucha y los hogares que puedan proporcionar. Las mujeres son juzgadas por sus habilidades en la casa y algunos consideran también su belleza.
Ella lo miró fijamente asombrada. Eso era tan endemoniadamente sexista, pero se tragó sus palabras, puesto que ya nunca más iba a regresar a la Tierra. Sin embargo, su mente comenzó a trabajar rápidamente completando lo que él no le estaba diciendo.
— ¿Así que tienes tus ayudantes de casa porque sus familias se contactaron contigo porque las mujeres estaban interesadas en vivir contigo?
Él asintió con la cabeza, dándole de comer un bocado a la vez, ocasionalmente tomando una para sí mismo.—Eso es exactamente lo que sucede y es así como yo las obtuve en los últimos años. Todavía me ofrecen más, pero seis es mi límite. Como Uchiha tengo más mujeres que la mayoría, porque tengo muchos invitados que viajan largas distancias para asistir a reuniones conmigo. El solo hecho de tener dos o tres empleadas domésticas al igual que muchos en los altos cargos no sería una presión para sus funciones y sus cuerpos.
Dejó a un lado su indignación por los derechos sexuales, ya que en este momento esas mujeres eran cualquier cosa menos sus amigas. —¿Qué tipo de reuniones tienes?
— Es mi deber asegurarme de que mi pueblo está feliz y protegido de esa manera la vida es buena para todos nosotros. El planeta es grande, así que Uzumaki de todos los distritos vienen a reunirse conmigo para decirme lo que puedo hacer para mejorar sus distritos.
Ella lo miró y después asintió, pensando, bien, el planeta debe dividirse en distritos y los Uzumaki son probablemente similares al gobernador de un Estado por lo que representan cada uno de ellos. La política Zorn no es tan complicada.
— ¿Y mañana? ¿De qué trata esa reunión?
El rostro de Sasuke se puso rígido.—Tenemos áreas salvajes en Zorn, donde algunos de nuestros hombres Zorn que no están civilizados viven sin reglas y sin honor. Cada año nos adueñamos de más tierras y los integramos a nuestra sociedad, pero últimamente hemos tenido algunos problemas con hombres salvajes tratando de traspasar las zonas civilizadas buscando robar a nuestras mujeres. Estamos llevando a cabo reuniones de los distritos donde tienen estos problemas y enviare a más de mis guerreros a estas áreas problemáticas para que persigan a estos peligrosos hombres. O bien cumplen las leyes Zorn o morirán después de ser capturados.
Sakura se quedó sin habla. ¿Sasuke es un dictador? Ella esperaba que no, se le quedo mirando fijamente sorprendida.
Frunciendo el ceño Sasuke, vio dentro de sus ojos estudiándola.—¿No estás de acuerdo con mi decisión?—sus cejas se arquearon.—Tú no comprendes lo peligroso que son estos hombres salvajes o de lo que le harían a cualquier mujer que es capturada y que se llevaran consigo, Sakura. No uses tu criterio extraterrestre para condenarme por desear la muerte a nuestros enemigos.—Hizo una pausa.—Mataran a las mujeres que son capturadas por qué abusaran demasiado de sus cuerpos y en primer lugar les causaran un gran daño y sufrimiento. Los hombres salvajes son infractores de la ley, toman la vida sin tener en cuenta el honor, la rectitud, son hombres muy malos. ¿Comprendes?
Estaba comenzando a comprenderlo. Se escuchaba como si los hombres salvajes merecían estar en la cárcel, lo peor de lo peor de la población de Zorn si fueran asesinos y violadores. Sasuke no lo tuvo que decir, pero ella se imagino que era lo que quería decir sobre el severo abuso a las mujeres que como resultado serian sus muertes, ella le asintió indicándole que comprendía lo que decía.
Su tenso cuerpo se relajó mientras terminaba de alimentarla con el almuerzo.
— Terminamos aquí.
Sasuke de repente puso su brazo debajo de las rodillas de Sakura mientras ponía su otro brazo alrededor de su espalda. Se puso de pie, levantándola en sus brazos, y se dirigió a la cama con una Sakura sorprendida sostenida entre sus brazos. Él la puso suavemente en el borde de la cama antes de dar un paso atrás, mientras que sus miradas se encontraron.
— Desnúdate para mí, mi Sakura. Recuéstate sobre tu espalda en el centro de la cama y déjame ver todo de ti.
— No hay juegos previos, ¿eh?
Las botas de Sasuke hicieron un estruendoso ruido en el azulejo cuando él las quito y aventó lejos. Después sus grandes manos alcanzaron su camisa y en un santiamén se la quito por la cabeza para mostrar su torso desnudo. Sakura se quedo mirando fijamente su perfecto pecho, hombros anchos y su mirada recorrió lentamente por su abdomen musculoso. Sus dedos se doblaron justo antes de que empezara a abrir sus pantalones de cuero.
— Desnúdate para mí, Sakura.—Su voz bajo de tono hasta que se escucho profunda y áspera.—Te deseo.
Tragando saliva, Sakura se movió de rodillas sobre la cama. Se movió un poco para bajarse el holgado vestido mientras observaba a Sasuke como se quitaba sus pantalones. Estaba duro como una roca, su erección ya estaba rígida sin ni siquiera aun estar desnudo y su rodilla golpeó la cama mientras se subía a la cama con ella.
Sakura se paralizo mientras agarraba su vestido. Vio cómo la mirada de Sasuke viajaba por su cuerpo, ya que ambos estaban sobre sus rodillas. Se acercó más, sus brillantes ojos ardiendo con pasión, y sus miradas se encontraron de nuevo. Ella lo deseaba, pero no estaba tan excitada como él en ese momento. Sin embargo, al ver su grandioso cuerpo y recordar las cosas que le había hecho, la calentó poniéndola de humor para desear besarlo en unos cuantos lugares.
— ¿Te asuste?— Sasuke frunció el ceño ligeramente. —No te has quitado el vestido por encima de tu cabeza. ¿No deseas que te toque?
— Lo deseo. Es sólo que no esperaba pasar de estar hablando de sexo a practicarlo con tanta rapidez.
Sasuke llego a ella, se apoderó de su vestido el cual de un tirón se lo saco por encima de su cabeza y lo arrojo de la cama.—Nunca tengas miedo de mí porque yo nunca te haría daño, Sakura. Mi apetito sexual es muy alto y a menudo te deseare y será varias veces al día. —Paseo sus ojos por su cuerpo y un suave salió de su garganta.—Muchas, muchas veces.
La expresión en los ojos de Sakura era de asombro. Ningún hombre antes la había visto jamás con esa necesidad y pasión. Los ojos de Sasuke brillaron intensamente de pura lujuria mientras estudiaba cada centímetro de ella hasta que finalmente se encontró con su mirada.
— Sobre tu espalda ahora.
