Sabía lo que quería y Sakura no dudó. Ella retrocedió y se sentó, sujetando sus rodillas las levanto mientras se acostaba sobre su espalda. Sasuke no se había movido ni un centímetro, pero su atención estaba fija en sus muslos, los cuales lentamente separo para mostrarle sus partes intimas, que él encontró realmente fascinantes. Sea cual sea lo que sostenía a Sasuke desapareció al instante, al segundo que ella se abrió a él. Con ensordecedor gruñido, el gran hombre salto, abalanzándose sobre ella.

Sasuke se tendió sobre su estómago, la parte superior del cuerpo apoyada sobre sus codos, usó sus manos para separar sus labios inferiores para exponer su coño a él. Sin pausa bajo su cabeza para poder deslizar su caliente y húmeda lengua a través de su clítoris. La sorpresa recorrió a través de Sakura, junto con sensaciones de instantáneo placer mientras él cerraba sus labios alrededor de su protuberancia. Sus dedos se clavaron en las sabanas cuando la boca Sasuke comenzó a jugar como el infierno con su cuerpo.

Ella no intento detener los gemidos que liberó mientras Sasuke usaba su boca para tirar y lamer su clítoris. Sus afilados dientes eran malditamente delicados, mientras raspaban contra la sensible carne que sostenía en su boca. Su fuerte lengua levantaba la capucha de su clítoris, frotando de ida y vuelta con la suficiente presión como para tenerla jadeando y arqueando sus caderas contra su maravillosa y talentosa boca. Sus paredes vaginales se apretaron, cerrándose con fuerza y se estremeció con la necesidad de un poco más de Sasuke.

— Por favor, —suavemente le gritó.

Sasuke se quedó inmóvil, sus labios y boca liberando su clítoris.—¿Qué necesitas de mí, Sakura?—Su voz era áspera, cruda y tan profunda que era más bien un gruñido que palabras reales. —¿Necesitas la liberación?

Levantando la cabeza, Sakura bajo la vista hacia su cuerpo y a la ardiente mirada de Sasuke, quien estaba respirando con dificultad y tan excitado como ella, respiro profundamente. —Te necesito en mí cuando me tocas allí. Me duele por dentro.

Sus ojos se entrecerraron mientras la veía y luego, lentamente, la soltó. Apoyó las manos sobre la cama empujándola hasta sus manos y rodillas. Al instante la atención llamo a Sakura hacia la parte baja de su cuerpo a la enorme erección que Sasuke lucía. Ella quería que él la tomara, pero mientras miraba lo ancho que era, se preguntó si podría lastimarla, nunca antes había sido tomada por algo tan grande. No era un monstruo, pero él era más grande que el del idiota de su ex marido y más grande que de los pocos los novios con los que había tenido relaciones sexuales.

— Date la vuelta. — Sasuke ordenó en un tono áspero.

Apartando la atención de su polla, Sakura se movió. Se dio la vuelta y supo de inmediato lo que él quería sin necesidad de preguntar mientras se levantaba y se ponía sobre sus manos y rodillas. Había escuchado suficiente el término montar, desde que había llegado a Zorn ya podía adivinar que era su versión normal de sexo en Zorn era al estilo perrito. En sus manos y rodillas, Sakura vio sobre su hombro al enorme hombre quien se quedó mirando su cuerpo.

El rígido cuerpo de Sakura se relajó mientras veía a Sasuke, se dio cuenta que confiaba en el, que no la lastimaría. Era un hombre malditamente grande, por encima de más de cien libras más pesado que ella, y ¡demonios! Mucho más fuerte, así que podría lastimarla si no era cuidadoso. Comprobó su idea de que a pesar de todo no la lastimaría se acerco mas descendiendo lentamente sobre ella para que su pecho y espalda se tocaran. Una de sus manos la apoyo en la cama junto a la suya cuando sus miradas se encontraron. Su otra mano se fue entre sus cuerpos, los cuales estaban a unas cuantas pulgadas de distancia de su culo a sus caderas porque él se había detenido allí.

— Eres tan pequeña que me preocupa hacerte daño. ¿Estás segura de esto, mi Sakura? Deseo montarte tanto que me duele por la necesidad, pero nunca te forzaría a mi deseo en ti si con este te causo dolor.

Maldición, realmente es un gran tipo, ella lo sabía mientras mantenía su mirada fijamente en la suya. Nunca había conocido a un hombre que hubiese detenido en este punto para asegurarse de que estaba dispuesta y lista. Ella asintió.

— Sólo tienes que ir condenadamente lento.

— No necesito que me digas eso. —Hizo una pausa.—Si te causo cualquier tipo de dolor debes de decírmelo para que me detenga de inmediato.

Sakura asintió y bajó los codos a la cama para apoyarse en ella, levantando su culo para darle un mejor acceso a Sasuke. Él se movió detrás de así sus piernas pudieron abrirse para acomodarse a las de ella y bajar sus caderas hasta el mismo nivel que las de Sakura. Ella se preguntó si sería incómodo para él follarla en esa posición con sus piernas tan abiertas; pero al siguiente minuto dejo de pensar.

Los dedos de Sasuke acariciaban su abertura, deslizándolos lentamente en la humedad de su clítoris. Si pensaba que simplemente iba a entrar en ella, al instante se dio cuenta que estaba estaba equivocada. Ella movió sus caderas, atormentada mientras jugaba con su clítoris con su dedo. La sensación era buena, pero mantuvo la presión suficientemente suave para no hacerla llegar de inmediato. Alternaba entre, la lenta exploración alrededor de la hinchada protuberancia y después lo hacía girar un poco en su contra.

— Por favor, —jadeó Sakura. — Ahora me estás atormentando.

El dedo de Sasuke dejo su clítoris. Ella abrió la boca en protesta, pero la repentina sensación de un dedo trabajando lentamente en su empapado coño necesitado la hizo agarrarse a la cama, gimiendo en voz alta.

Un profundo y ensordecedor gruñido salió de Sasuke. —Eres tan apretada, Sakura.

— Por favor.—Casi gimió, la sensación de sentirlo casi dentro cuando estaba adolorida por desearlo era un tormento. Se empujo hacia atrás con sus caderas obligando a su dedo a profundizar más dentro de su cuerpo y gimió mas fuerte—Necesito que te muevas.

Su dedo se retiró. Sakura quería llorar de frustración y abrió la boca para animarlo cuando de repente empujó dentro de ella dos dedos. La enorme sensación de ser estirada, pero no dolorosamente fue maravillosa, golpeando las terminales nerviosas que estaban rogando su atención, y Sakura gimió su nombre en voz alta.

— Tan caliente y apretada, —gruñó Sasuke detrás de ella. —Eres la cosa más suave que jamás he sentido. Mi Sakura. Deseo estar dentro de ti lo suficiente como para dar mi vida en este momento por conocer esa sensación.

Él lentamente, la follaba con sus dedos. Sakura movió sus caderas, encontrando los suaves empujes de sus dos dedos. El placer se volvió agobiante y sabía que se iba a venir si él solo frotaba su clítoris. El éxtasis se cernía fuera de su alcance.

Era casi imposible pensar, pero Sakura sabía que había algo que quería decirle, luchó contra el placer tratando de despejar su mente y entonces emergió a través de su cerebro lleno de éxtasis.

— ¿Sasuke?

Él dejó de mover los dedos. —¿Quieres que me detenga? ¿Estás dolorida?

— Te voy a matar si te detienes. No puedo quedar embarazada así que no te preocupes por eso. Tengo una DIU.

— ¿Es una enfermedad que impide que te embaraces? —No parecía feliz.—¿Los humanos transmiten enfermedades a través del sexo?

Ella volvió la cabeza para ver su rostro con el ceño fruncido.

— No tengo ninguna enfermedad. Me realice exámenes de todo después de descubrir que mi ex marido no solo era un idiota, sino que también era infiel. No, es un pequeño dispositivo implantado dentro de mi cuerpo que previene el embarazo, te puedes correr en mí y no puedo quedar embarazada sin que un médico primero lo retire

Los ojos de Sasuke se abrieron enormemente, su miraba bajo sobre su espalda encorvada y salió un gruñido de su garganta. Este fue un sonido aterrador que instantáneamente hizo que Sakura se asustara lo suficiente como para saltar. La mirada de Sasuke se dirigió de nueva a ella.

— No fue mi intención asustarte, Sakura. Lo siento.

— ¿Decirte que no puedo quedar embarazada te molesto?

Él negó con la cabeza.—Me excita más allá de las palabras que pueda derramar mi semilla dentro de ti.

Sus ojos brillantes parecieron oscurecerse mucho cuando Sakura lo miro con asombro. Su mano se deslizó sobre la curva de su culo y entonces se deslizó alrededor de la cadera en la parte de enfrente. Ahora mantenía clavada su mirada en la suya, no aparto su mirada mientras tenía su mano doblada sobre estomago descendió hasta que con encontró su clítoris frotándolo con dos de sus dedos.

Ella estaba húmeda del deseo por Sasuke así que sus dedos utilizaban esa humedad para estimular su hinchada carne, suavemente pellizco su clítoris entre sus dos dedos para darle un ligero tirón una y otra vez. Sakura se agarró de la cama y luchó contra el impulso de cerrar los ojos. Tenía la intención de mirar fijamente a los ojos de Sasuke, aunque consiguiera torcerse el cuello viéndolo por encima de su hombro.

Él movió su cuerpo acercándose más a ella mientras presionaba su enorme y gruesa polla rozándola contra su culo. El entusiasmo la inundó ante la idea de Sasuke entrando en ella... grande o no deseaba sentirlo en su interior, no tuvo que guiar su erección puesto que estaba tan duro que todo lo que tenía que hacer era mover sus caderas para posicionarse en contra de su apertura. Sus miradas se encontraron, sin parpadear.

Sasuke presiono suavemente contra Sakura. Obligó a su cuerpo a relajarse a pesar de que era algo difícil de conseguir estando tan cerca del orgasmo y ella lo sabía, lo sentía, y el persistente tirón en su clítoris sólo estaba llevándola más cerca. Los ojos de Sasuke se entrecerraron ligeramente y entonces presionó más contra ella.

Su cuerpo resistió, pero entonces se empujó más, obligando a su cuerpo a tomarlo. Sakura quedó sin aliento cuando su coño empezó a estirarse por la intrusión, pero no sintió dolor mientras que Sasuke muy lentamente comenzó a penetrar su cuerpo. Era grande, grueso y tan increíblemente fuerte que ella gritó por la sensación.

Sasuke se paralizo. Sakura cerró la boca de golpe, apretando los dientes, y le asintió con la cabeza para que siguiera adelante, estaba confundiendo su placer con el dolor y ella lo sabía por lo que se ordenó a sí misma guardar silencio. Él parpadeó y luego empujó más. Una lenta pulgada a la vez se hundió aún más profundo, estirando su coño alrededor de su gruesa polla hasta cerca del punto de dolor, pero era del tipo agradable. Sakura jadeo por aire, al darse cuenta que sus dientes ya no estaban apretando más.

— Oh Dios, eres tan grande, —gimió. — Sin embargo, no te detengas. Por favor. No estás lastimándome.

Sasuke empujó más adentro y Sakura agarro frenéticamente las sabanas de la cama mientras que cada maldito centímetro de él la extendía golpeando las terminaciones nerviosas que ni siquiera sabía que tenía. Estaba tan cerca de llegar, tan cerca, pero no le pidió que soltara su clítoris, el éxtasis puro que estaba experimentando era tan bueno que preferiría morir antes que hacer que se detuviera.

— Maldición, —gruñó Sasuke.

Esta vez no tuvo miedo de áspero y duro sonido de su voz. Él estaba realmente excitado y ahora entendía la diferencia entre la intensa pasión y la ira. Sasuke continuaba todavía dentro de ella y luego se retiró un poco. Sakura vio gotas de sudor que se reunían en la frente causada por como intentaba controlarse a sí mismo. Su boca se puso tensa, casi hasta el punto de un ceño fruncido, y entonces se empujo dentro de ella.

Sakura volvió la cabeza, cerró los ojos y se sintió abrumada por el éxtasis de sentir a Sasuke dentro de ella. —Voy a correrme, —se quejó ella, jadeante. —No puedo esperar.

Empezó a moverse dentro y fuera de ella, sus dedos frotaban su clítoris más rápido mientras sus caderas comenzaron a moverse más rápidamente. La sensación de él tocando su sensible e inflamado nudo y la sensación de su gruesa polla, dura como el acero dentro de ella era demasiado para que Sakura lo tomara . El clímax la golpeó fuertemente, enviando al placer a través de ella despedazándola, mientras sus paredes vaginales se volvieron locas con las contracciones, apretando fuertemente y moviéndose, mientras se escuchaba a si misma gritar mientras se corría.

Sasuke se estremeció en su interior, el fuerte latido de su polla golpeando fuertemente en lo más profundo de su coño y después el caliente calor se vertió en ella cuando Sasuke se corría. Sasuke rugió su placer, escuchándose como un león. Sus dedos soltaron su clítoris y su brazo se envolvió fuertemente alrededor de sus caderas, aprisionándola contra su cuerpo inclinándose sobre ella mientras seguía sacudiéndose dentro de ella, contra ella y más caliente calor se disparó en su interior mientras continuaba corriéndose.

El rugido ceso y el fuerte agarre de Sasuke, su cuerpo rígido se quedó inerte sobre el de ella. Los dos estaban con la respiración entrecortada, respirando fuertemente y Sakura podía sentir como ambos aun continuaban experimentando los efectos de su clímax. Sus paredes vaginales y la polla de Sasuke palpitaron con un latido tan fuerte que podían haber tomado su pulso con este.

— Sakura, —dijo con voz áspera Sasuke.

— Estoy bien, —jadeó. —Mejor que genial.

— Nunca te dejaré ir.

El sexo ha sido malditamente increíble y alucinante, quizás fue porque nunca tuvo a ningún hombre la había hecho gritar Sakura sonrió mientras intentaba recuperar el aliento. La idea abandonar ahora a Sasuke no era algo en lo que estaba dispuesta a pensar. El hombre acababa de hacer que se corriera tan fuerte, que probablemente estaría ronca después, quizás incluso perdería su voz totalmente. Con su mente aturdida, pero con su cuerpo totalmente saciado no quería pensar en nada.

— Mía, —Sasuke acariciaba su cuello, besando la piel sensible detrás de su oreja. Su húmeda y caliente lengua la acariciaba provocativamente.—Siempre mía, Sakura.

Ella se echó a reír.—Si puedes hacer esto en mí todo el tiempo Sasuke, voy a permitir que me conserves.