¡Ey, hola de nuevo! Lamento la tardanza. Ustedes saben, las mismas excusas de siempre… Espero poder contestar sus reviews en el trascurso del domingo. Con eso dicho… ¡Reviews anónimas!

Kamijou Killer: ¡Tu idea me agrada! Te sugeriría que siguieras adelante con ella ya que parece interesante. Yo en lo personal, me veo bastante ocupado con este proyecto, aparte de con un más "privado" que tengo por ahí. ¡Suerte si decides llevar acabo esta obra!

Shinydreamer: ¡Hola de nuevo!
Rotom tiene en su memoria millones de datos de todo tipo, nunca sabes que encontrarás ahí ¡es como una caja de Pandora!
Ellos le enseñaron de una forma más tradicional: Con libros. Le hablaron de la función de cada parte del cuerpo, además de charlar sobre la moral y la ética que conllevaban ese tipo de cosas. Le explicaron muchas cosas que Lillie agradece ya que gracias a ello, siempre pudo defenderse muy bien de hombres y mujeres que trataron de aprovecharse de ella (que pasó muchas veces, por cierto).
¡Si, lo sé! El Ganbalillie day se llenó mi Facebook de imágenes de la hermosa Lillie ¡Fue un buen día, creo!
Por eso mismo no le puse la Pokéfobia. Quería que mi protagonista fuese débil, no una completa inútil de pies a cabeza. Honestamente, yo también preferiría salir de fiesta con alguno de ellos antes que con Lillie (y mucho antes que con Gladio), la rubia es muy linda pero no era realmente el alma de la fiesta…
Creo que basé esa escena en aquella frase que dice algo como "El ayer es historia, el mañana es un misterio y el hoy es un regalo". Solía leerla bastante cuando era niño y creí que sería conveniente usar su significado, aprovechando el cumpleaños de Lillie.
Yo pienso que el terminar su rivalidad amorosa realmente fue lo mejor que le pudo haber pasado a Tristán. Su amor era tóxico y le impedía avanzar como entrenador, que es algo que el niño realmente ama junto a los Pokémon. Espero que pueda crecer como un capo en el futuro.
Recientemente el anime de Pokémon ahondó más en este tema. Podemos ver que es sumamente común para los niños el seguir su educación, como es con el caso de Koharu y todos sus compañeros de clase, siendo niños como Ash una excepción al parecer, no del todo común. Aunque como tú dices, no parece que haya ningún tipo de presión social sobre aquellos niños que dejan la escuela para seguir sus sueños de ser entrenadores Pokémon o coordinadores, etc.
Si, como te decía, yo no me refería como tal a una serie de desastres naturales. Me refería más bien a la aniquilación de la vida en la tierra, o más bien, su extinción. En el anime se ve de una forma, pero yo quise hacerla de otra para darle un peligro real a la situación. En general, temas de historia.
Yo también espero que mi batalla final pueda ser tan remotamente como me lo tengo imaginado.
¡Siempre intento traer referencias de actualidad que se ajusten a las tendencias Galarianas!
En este capítulo hay una interacción entre los Asutoro y la primera parte del equipo "Salvemos al mundo", espero que te entretenga. A mí también me gustaría poner a Elio y Selene en situaciones de peligro porque hay algunos rasgos de su personalidad que sólo se pueden ver al máximo cuando están en ciertas situaciones peliagudas.
Desde hace mucho que Lillie es la rompecorazones aquí XD
Tori, Tristán, Hau… ¡Y va por Ash! ¡No es Ketchum quien va por ella, es ella quien va por él! ¡QUIERE ROBAR SU CASTIDAD! O tal vez sólo quiere un lindo romance que dure toda la vida… Una de esas dos es.
Nah, el motivo del repelús de Gladio cuando veía a Ash iba más que nada a que Tapu Fini le mostró cosas del futuro que se relacionan a Ketchum y a su hermana. A Gladio no le agrada del todo Ash y pensar en él como el interés amoroso de su hermana (o en otras palabras, su pequeña a la que debe proteger), le revuelve el estómago.
Gladio está pasando por unos momentos raros, eso sí lo puedo asegurar.
Hau… Su principal problema radica en la falta de acción… Creo que él espera que las cosas surjan entre él y Lillie de forma natural, sin hacer él realmente un intento por dejarle en claro lo que siente. Su mayor error fue no considerar a Ash como un factor en la ecuación. Al estar Ketchum todos los días junto a Lillie y todo el día, es normal que su relación sea muy íntima. Pienso que si Hau hubiese sido el compañero de Lillie, tal vez habría logrado algo, pero como no lo es y no intentó demostrar nunca de manera franca lo que sentía… El pobre perdió hace mucho tiempo. ¡En eso tienes razón! ¡Hau tiene muchísimas opciones de donde elegir y todas ellas son muy buenas! Lana o Acerola, incluidas las primas de Kiawe, todas ellas son bellezas que no encuentras normalmente ¡Ánimo, Hau!
Espero hacer mi propio final y tengo una idea bastante clara de como será.
Yo de momento estoy disfrutando el anime como un niño. Nunca lo disfruté realmente cuando era uno, pero ahora sí que lo hago. El Ash de S&M y de Pokémon 2019 es fácilmente mi favorito de todos. Siento que tiene un aire fresco y que por fin el personaje tiene una estructura fija. También me encanta como en cada capítulo se demuestra lo enérgico y destacado que es en cuanto al físico (siendo más ágil, veloz y fuerte que Go en todo).
¡Espero también que los autores puedan hacer relucir Galar como se lo merece! ¡Es una joya en bruto llena de historias por contar y secretos por revelar!
Yo por lo general también trato de imaginar cómo hablarían los seiyuus japoneses en los diálogos de mi obra, es divertido hacerlo XD
¡El mundo es un lugar peligroso y cruel! Pero al mismo, tiempo, es un lugar hermoso y maravilloso.
¡Gracias a ti por dejar tan buenas reviews! ¡Nos leeremos!

JeGaOr: ¡Hola de nuevo! Apuesto a que Gladio definitivamente se sentirá raro cuando vea a Ash… Pobre Hau, el chico no tiene muchas oportunidades… ¡En fin, doy libertad a la teoría pero me niego a responder de forma oficial nada! ¡Deja volar tu imaginación, socio! ¡Hasta otra!

RFederer: Tardé bastante, eso sí lo admitiré.
Me gusta también la nueva química entre personajes. Lillie a cada día se va volviendo un poco más picarona con Ash, en un intento de que él la note realmente como una mujer. Aunque siente un poco de vergüenza por decir cosas así, realmente también se divierte por las reacciones de Ketchum y porque puede decir lo que piensa, así como expresar el gran amor que siente por su amigo. Me gusta mucho también el que Ash no sea de piedra, que pueda reaccionar ante tan directos ataques que tratan de ganarse su corazón. Él podrá saber mucho sobre la vida, pero definitivamente no sabe nada del amor romántico. Es bueno ver una nueva faceta de él. ¡Lillie es cinco centímetros más alta que Ash y es un año menor que él! Ella es bastante alta, la verdad. Mide casi un metro con ochenta.
Nanu sabía que tenía una hija en Acerola, pero la muerte de Hal realmente lo afectó y su búsqueda de venganza lo cegó, haciendo que no recordara que, a pesar de haber perdido a un hijo, todavía debía preocuparse por su otra hija. Él entiende eso y por ello busca emendar sus errores, pasando junto a Acerola el tiempo que no pasaron juntos los últimos cinco años desde la muerte de Hal.
Lillie realmente estima y quiere al matrimonio Sorba. Los atesora mucho como sus tutores y al igual que con Hobbes y Wicke, los ve como figuras paternas aunque no lo diga. Kukui y Burnet, por su parte, quieren a Lillie como una hija y no tienen miedo en demostrar que para ellos, es su pequeña, por mucho que sólo tengan un año conociéndose.
Sé perfectamente que un abuelo puede tomar sin problemas el rol de un padre para su nieto (como el caso de Tristán y su abuelo). Hala no estuvo muy presente para su hijo ya que tenía un montón de obligaciones como representante de Alola y rey de Melemele, pero siempre le demostró su amor y aprovechó al máximo el tiempo que estaban juntos. Es cierto que no siempre estuvo presente, pero se aseguró de dejar a su hijo en manos sumamente capaces, cosa que Nanu agradece ya que Hal le dio unas de las mayores alegrías de su vida. Ahora Hala quiere pasar todo el tiempo posible con su muchacho Hau, a quien quiere como a su propio hijo y por el que daría todo.
Posiblemente Elio, Ash y Hau reencarnaron alguna vez como mujer pero ellos no lo saben, Gladio es el único que tiene recuerdos vividos de ser una chica y de… que le hagan cosas que le hacen a las chicas…
¡No daré respuesta oficial! ¡No al spoiler!
¡Hasta otra, RFederer!


—¡Silvally, Kaguron!

La quimera y el cohete aparecieron ante el llamado de su entrenador, quien desde un inició obtuvo una posición defensiva.

Por su parte, el enemigo no parecía tener muchas complicaciones a la hora de evadir a los residentes de la isla. Los Exeggutor atacaban en grupo, siendo frenados por unas poderosas llamaradas que salían de las manos del Ultraente, el cual estaba rodeado por esa extraña aura rojiza.

Los gemelos Asutoro estaban anonadados ante la bestia llamada Silvally, pero fueron sacados de su trance por las palabras de Gladio.

—¡Elio, que ni te pase por la cabeza ponerte enfrente de mí!— gritó a modo de orden— ¡Selene y Mahalo, frente a él!

Cumpliendo con lo dicho, tanto Hau como la entrenadora cubrieron con sus cuerpos al mayor de los Asutoro, quien frunció el ceño con frustración.

El ceño del rubio también se frunció.

¿Una batalla de dos contra uno? No… Se estaban jugando la vida de un chico en ese momento, no se podía permitir no ir con todo.

Otras cinco Pokéballs fueron arrojadas al aire, de las cuales salieron Lycanroc, Umbreon, Lucario, Zoroark y Crobat.

—¡Roca afilada!— indicó Gladio, logrando obediencia absoluta.

Blacephalon estaba a punto de repeler un ataque de Martillo dragón por parte de un Exeggutor, pero en eso, unas rocas aparecieron en sus pies, mandándolo a volar y dejándolo vendido para el movimiento tipo Dragón, el cual hubiera conectado no ser porque la cabeza del tipo Fuego explotó, alejando a la palmera lo suficiente como para recuperarse y derribarla con una llamarada.

Los verdes ojos de Gladio se clavaron en lo que parecía ser el "cuello" de Blacephalon, esperando y calculando. El tiempo se volvió lento para él y gracias a eso, pudo medir (tan precisamente como pudo) el tiempo de regeneración de la cabeza: Dos segundos y medio.

En ese momento, también notó algo más. Un pequeño desliz, un desbalanceo, como si se hubiera tropezado con algo.

En su cabeza, todo hizo "click".

—¡Tajo aéreo! ¡Bola sombra! ¡Esfera aural!— ordenó. Silvally, Kaguron, Umbreon y Lucario atacaron.

El poderoso golpe propinado por Lycanroc pareció ser suficiente como para dirigir toda la atención del Ultraente al grupo de Gladio. Al ver los golpes llegar, trazó con sus manos una especie de barrera invisible contra la cual impactaron los movimientos.

Aether chasqueó la lengua. Pantalla de luz era lo que menos quería en ese momento.

Si quería mantener al equipo tan saludable como se pudiera, no podía hacerlos ir directamente contra el tipo Fantasma. La explosión de su cabeza era sumamente poderosa y para colmo, no conocía el tipo elemental al que pertenecía el movimiento ¿Fantasma o Fuego?...

—¡Acua jet!— escuchó decir desde sus espaldas. Se giró levemente sólo para ver a Hau. Al parecer no había sido el único en hacer un análisis.

Primarina salió disparada hacia el cielo y luego, voló en dirección a la espalda del Ultraente. Cuando estuvo por golpearlo, la cabeza explotó haciéndola retroceder violentamente. El daño había sido considerable pero no estaba debilitada.

En ese momento, Gladio obtuvo información más que buena. De haber sido un movimiento tipo Fantasma, Primarina sin duda alguna habría caído, lo cual significaba que esa explosión pertenecía al tipo Fuego.

Además, le dieron el momento perfecto para atacar.

—¡Lucario, Velocidad extrema y Cola de hierro!— gritó.

El tipo Lucha salió disparado a una velocidad sorprendente, apareciendo antes de que la cabeza del Ultraente se regenerara y con Cola de hierro, lo mandó a volar en dirección a donde estaban los otros Pokémon de Gladio.

—¡Multiataque, Pulso noche, Pulso umbrío!

En el intervalo entra que Lucario corrió hacia Blacephalon y lo golpeó, Aether había aprovechado para cambiar el tipo de Silvally a Siniestro. Sus ojos, cola y cresta eran de un negro sumamente intenso.

El Ultraente llegó hacia los tipo Siniestro y lo atacaron, pero entonces…

Una explosión. Una explosión con todas las de la ley, una que hacía ver al resto como meros fuegos artificiales, una que levantó una enorme polvareda.

Los tres Pokémon salieron volando. Mientras que Umbreon y Silvally lograron aterrizar a duras penas, con la respiración agitada y los cuerpos llenos de quemaduras, Zoroark no corrió la misma suerte, cayendo debilitado al instante.

Los humanos y Pokémon se quedaron boquiabiertos al ver eso, incluido el propio Gladio.

Para cuando el polvo se disipo, podía verse el destello de un Ultraumbral. Frente al portal estaba Blacephalon, con las piernas temblando, su cuerpo dañado y quemado. Las rayas de su cuerpo eran de un color rojo carmesí.

Un dato importante que ni el rubio ni nadie dejó pasar por alto, fue la ausencia de cabeza y el tiempo que tardó en regenerarse. Más de diez segundos que, sumados al tiempo pasado desde la explosión, se convertían en más de treinta.

Nadie tenía intenciones ya de acercarse a ese ser. Era brutalmente peligroso.

Blacephalon comenzó a caminar lentamente hacia el interior del Ultraumbral y cuando estuvo por irse, dos Rayo burbuja lo golpearon en la espalda. Se giró, viendo a su presa, quien tenía el ceño fruncido y apretaba fuertemente los dientes.

—¡TE LO ADVIERTO!— gritó a todo pulmón, con la sangre hirviendo— ¡SI TENGO QUE ELEGIR ENTRE TÚ Y YO, ME ELEGIRÉ A MÍ SIN DUDARLO! ¡ASÍ QUE INTENTA MATARME Y SERÉ YO QUIEN TE MATE A TI!

Araquanid y Crabrawler asintieron ante lo dicho por su entrenador.

La intensidad del rojo en las rayas del tipo Fantasma aumentó al punto de que casi parecían ser lámparas. Finalmente, se fue.

El Ultraumbral se cerró detrás de él, pero al parecer, Elio no había tenido suficiente. Corrió hacia el lugar donde desapareció, sin hacerle caso alguno a su hermana.

—¡MUÉRETEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!— gritó hasta que su garganta dolió.

Selene lo veía preocupada. Hau lo comprendía de corazón. Gladio, por su parte, no veía lo malo en que el niño se desahogara. Corrió hacia sus Pokémon rápidamente sin pensar más en Elio.

—¡Zoroark!— exclamó, arrodillándose a un lado de su debilitado Pokémon, el cual abrió los ojos un poco— Me alegro de que estés bien… Come esto— de su riñonera sacó un pequeño rombo amarillo que metió en la boca del tipo Siniestro.

Luego de unos segundos, el Pokémon Disfrazorro pudo erguirse por sí mismo.

Un suspiro de alivio salió de la boca del joven adulto quien de inmediato comenzó a sacar pociones para atender a sus heridos amigos.

Hau no era menos, ya que él también había corrido al auxilio de su Primarina.

Cuando Elio se calmó y los Pokémon recuperaron tanta energía como pudieron, se reunieron.

—¡Eso… fue… demencial!— aseguró el moreno, con los ojos bien abiertos.

—Esa explosión fue más fuerte que cualquiera que le haya visto hacer— informó Selene, siendo la única presente (o que al menos recordaba) casi todas las explosiones de Blacephalon.

—Voy a admitir que incluso yo estoy sorprendido…— murmuró Gladio, fijando la vista en el lugar donde el enemigo había desaparecido.

Elio estaba cruzado de brazos y con el ceño fruncido.

—Esa cosa va a regresar— dijo, preocupando a Selene.

Hau asintió al igual que Gladio.

—Los datos de la Unidad Ultra dicen que el color de los puntos y rayas de su cuerpo indican su estado de ánimo— recordó Gladio.

—Y ese color rojo no se veía del todo agradable— añadió Mahalo.

A Selene se le puso la piel de gallina.

Un suspiro se escuchó.

—Voy a ayudar a los Exeggutor— dijo Elio, comenzando a caminar hacia uno de ellos—. Terminaron lastimados porque yo estaba aquí.

—Hermano…— murmuró la adolescente.

Una palmada en la espalda detuvo momentáneamente el avance del mayor de los Asutoro. Era Hau, quien le sonreía.

—Te ayudaremos— le dijo.

Elio asintió.

—Gracias…

Los cuatro se pusieron manos a la obra.

Nadie lo dijo en ese momento por el simple hecho de que ni siquiera era necesario. Habían descubierto la mayor fortaleza de Blacephalon… y su mayor debilidad.


5 p.m. Ciudad Konikoni.

Preocupación.

Esa era la mejor palabra para describir la situación en la ciudad.

En esos precisos momentos las dos Capitanas de Akala, Mallow Aina y Lana Saltagua, se encontraban tratando de tranquilizar a una gran multitud conformada por casi toda la ciudad.

—¿¡Qué era eso?!

—¿¡Es cierto todo lo que dijeron en el Incidente Aether?!

—¿¡Por qué no han atrapado al Team Skull?! ¿¡O a Lusamine?!

—¿¡Qué es todo eso de los Ultraentes?!

—¡Por favor, Reina, queremos respuestas!

—¿¡Estamos en peligro?!

—¡Primero necesitamos que se calmen!— dijo Mallow.

Ellas dos estaban frente a la casa de la Kahuna, protegidas de la multitud por sus Pokémon.

—¡Necesitamos silencio!— gritó Lana.

El llamado de las dos jóvenes no parecía funcionar.

Pero para eso está la Reina, la mayor figura de autoridad en la isla.

La puerta de la casa de Olivia se abrió de golpe, revelando a la mencionada y a su Lycanroc.

—¡SILENCIO!— exclamó nada más salir.

Su mirada lo decía claramente, ella no estaba para juegos. Todo aquel que no pudiera mantenerse callado podía dar media vuelta y largarse.

Con paso firme y una postura tan refinada como intimidante, se paró frente a sus Capitanas, las cuales suspiraron con alivio.

—Todas sus preguntas serán dirigidas a mí. Responderé únicamente con la información que tenga a la mano— informó—. Quien quiera hablar, levante la mano en orden y silencio.

De una en una, las manos fueron alzándose.

Mallow y Lana se quedaron al lado de su Reina junto a Tsareena y Primarina (respectivamente).

Pregunta hecha, pregunta respondida por Olivia.

Mallow lo admitía, una parte de su cerebro escuchaba todo y lo asimilaba, pero la otra pensaba.

Las cosas estaban saliéndose totalmente de control en la región de Alola.

Primero estaba esa profecía del fin del mundo, después, la Presidenta Lusamine, un icono de Alola, era expuesta por su propio hijo (descubrir que él era hermano de Lillie casi hizo que sus ojos salieran de sus cuencas) y finalmente, estaban esas criaturas como el cable.

Ella, Lana, Kiawe y Olivia se habían tenido que enfrentar a más de uno en el último par de días, cada cual más raro que el anterior.

Y más peligroso.

También estaba él.

Ash Ketchum. Causante de muchos de sus suspiros y principal motivo de preocupación actualmente.

Ese chico era un experto en meterse en situaciones por demás peligrosas.

El secuestro de Lillie (que le había helado la sangre cuando se enteró), su posterior rescate y por último, aquel vídeo donde se encontró con un cable muchas veces más grande que el que ellos se encontraron (lo cual también le dejó la piel de gallina).

Mallow no había llamado a Ash por el simple motivo de que estaba demasiado ocupada con todo el asunto de esas cosas conocidas como Ultraentes.

Olivia acababa de terminar de responder una pregunta, cuando de pronto…

—¡Hola, Olivia!— escucharon gritar.

Todos se giraron ante la interrupción en el silencio. La Kahuna abrió bien los ojos al ver a la persona. O bueno… no era como tal una persona.

Un holograma de Burnet, cargado por Darius.

Zoe los saludó a todos amablemente.


6 p.m. Cañón de Poni.

En medio de su recorrido, el grupo de Ash se vio obligado a frenar el paso gracias a que Rotom había comenzado a vibrar incesantemente.

LLAMADA ENTRANTE.
DE:
HERMANO DE LILLIE, GLADIO.

Lillie se apresuró y de inmediato pulsó el botón verde.

En la pantalla apareció la cara de Gladio, detrás de él podía verse el rojizo cielo y de fondo, varias voces.

—¡Hermano!— exclamó la rubia al ver al mayor. La cara de emoción de la rubia desapareció— Aunque claro… seguramente llamas para hablar con Ash… ¡A…!

—¡No!— el repentino grito de Gladio sobresaltó a Lillie y al propio azabache, quien se había ido a sentar a unas rocas cercanas. Su rostro lucía serio y tenía el ceño fruncido— No quiero ver la cara de Ketchum a menos que sea estrictamente necesario.

A Lillie eso le pareció raro, iba a preguntar pero luego, identificó una cueva. ESA cueva.

Un gesto desanimado apareció en el rostro de la rubia.

—Veo que ya te enteraste…— murmuró, apartando la mirada.

Gladio simplemente se quedó en silencio.

No dijeron nada por algunos segundos, creando un ambiente bastante incómodo que Ash sintió.

Creyó que debía decir algo para aliviar la "tensión".

—¡N-Nuestra boda fue bastante bonita, Gladio!— gritó desde lo lejos.

Las voces de fondo cesaron, Lillie se desanimó más y al rubio se le marcó una vena en la frente.

Ash tragó saliva. Tal vez no había sido el mejor comentario.

—De todas formas…— la Aether menor seguía sin poder ver a los ojos al mayor— ¿Qué necesitas, hermano?...

Un suspiro de irritación se escuchó.

—Llegaremos a Poni esta noche, ¿dónde están ahora mismo?— interrogó, tratando de olvidarse de todo el tema de las vidas pasadas.

Lillie apuntó con la cámara de Rotom a todo el lugar.

—¡El cañón de Poni, rumbo al Altar del Eclipse!— exclamó, tratando ella también de centrarse— Rotom encontró un atajo que nos ahorró varios días de camino ¡Puedo pedirle que te mande el mapa!

Gladio asintió.

—Eso estaría bien.

Lillie iba a decir algo más, cuando de pronto, vio como una chica azabache se le acercaba a su hermano por la espalda. La joven la saludó al verla con una reverencia y luego, comenzó a murmurarle algo al oído al mayor de los Aether.

Evidentemente, eso confundió a la rubia un poco.

—Sí. Dame un momento— pidió Gladio. La azabache asintió y se retiró silenciosamente.

—Oye, Gladio— llamó Lillie, atrayendo la atención del mencionado— ¿Hay más gente contigo?

El rubio asintió y levantó su Videomisor, mostrando a Hau y a los gemelos Asutoro. Mahalo y Elio saludaron a Lillie al verla.

—Está el idiota y los dos de ahí son los hermanos Asutoro; quieren hablar con Ketchum— informó.

Los ojos de la rubia se entrecerraron y luego, con un dedo, le indicó a su hermano que se acercara a la pantalla. Él obedeció.

—Hermano, creo que esa chica es un poco menor para ti…— le murmuró.

Gladio se apartó de la pantalla y se llevó una mano a la cara. Suspiró y sonrió levemente.

—Es bueno saber que estás bien, Lillie— le dijo, obteniendo una sonrisa por parte de su hermanita.

—Igualmente, Gladio.

Se quedaron viendo por unos segundos y luego, el mayor volvió a hablar.

—En fin, discutiremos todo una vez que nos encontremos en el Altar del Eclipse. Voy a poner a los gemelos al teléfono— le hizo saber.

—Hasta pronto, hermano.

—Nos vemos, Lillie.

La rubia caminó hacia Ash con Rotom en manos. El azabache se le quedó viendo con una sonrisa nerviosa.

—Es para ti— dijo, entregándole a la Pokédex.

Ketchum vio con curiosidad la pantalla, topándose con los dos hermanos.

—¡Ah! ¡Elio y Selene!— exclamó. Pikachu también los identificó.

Los ojos de ambos adolescentes brillaron.

—Es un gran honor que recuerde nuestros nombres, jefe…— aseguró Elio, pasándose un dedo por los ojos, los cuales se le pusieron algo llorosos.

—Qué gentileza… Qué hombre tan admirable…— murmuró Selene, haciendo lo mismo que su hermano.

Ash simplemente pudo reír nerviosamente ante las palabras de sus mayores fans. Lillie se veía todavía más confundida ¿Jefe?

—¡Cambiando de tema, jefe!— exclamó el Asutoro— ¡Descubrimos algo que puede ser importante para usted!

El rostro de Ketchum se puso un poco más serio pero aun así, mantuvo la sonrisa.

—¿En serio? Si están con Gladio, seguro que fue algo genial.

Los gemelos asintieron.

—Me atrevo a suponer que usted también vivió aquel cegador resplandor, seguido de la reencarnación, jefe— dijo Selene, obteniendo una cabeceada por parte del entrenador de Paleta.

—¡Nosotros también la vivimos, jefe!— se adelantó a decir Elio.

Los ojos de Pikachu, Shiron, Ash y Lillie se abrieron más de lo normal.

Rotom, Pikachu y Shiron habían estado presentes y aún con eso, no habían sufrido aquel extraño fenómeno… ¿Eso quería decir que…?

—Al parecer mi hermano mayor fue alguna vez Ikaika Ikena, apodado en ese entonces como "La mano de Dios", el mejor instrumentalista de toda Alola— informó la azabache.

—Y Selene fue Kanani Ikena… o "El coro del cielo", como guste llamarla— añadió el mayor.

Ash estuvo a punto de abrir la boca, pero en eso, Lillie apareció.

—¡Disculpen por entrar en la conversación sin permiso!— exclamó al llegar— ¿Podrías hacerme un poco de espacio, Ash?

El mencionado se movió levemente de la roca en la que estaba, dejándole espacio suficiente a su amiga para que tomara asiento a un lado suyo.

Los gemelos Asutoro se vieron algo sorprendidos por lo repentino de la interrupción.

—Primero que nada, un gusto. Mi nombre es Lillie Aether— se presentó, con una mano en el pecho.

Los hermanos asintieron.

—La hermana de Gladio. Te han mencionado varias veces— dijo Elio.

—Su hermano ha cuidado muy bien de nosotros— agradeció Selene, haciendo una reverencia.

Lillie sonrió al escuchar eso y aunque ciertamente tenía curiosidad del porqué estaban juntos, se lo ahorró. Ya habría tiempo para hablarlo luego.

—Bien. Chicos, de casualidad, cuando encarnaron a aquellas personas, ¿estaban tocando dos flautas?— buscó entre su mochila y sacó ambas— ¿Cómo estas?

Los jóvenes las reconocieron al instante.

—¡La Flauta Solar!— exclamó Elio.

—Y la Lunar…— murmuró Selene.

Ambos se voltearon a ver, evidentemente sorprendidos porque conocían sus nombres.

—Lo sé por los recuerdos— se dijeron al unísono para luego hacer un gesto de comprensión—. Oh, ya veo.

Si bien la sincronía de esos dos era impresionante, no era ni de cerca tan relevante como lo que se tenían entre manos.

Lillie miró a Ash.

—Sabes lo que esto significa, ¿verdad?— le preguntó en un murmullo.

—Ellos son los Flautistas— respondió, en un tono de voz similar.

—Jefe— escucharon que llamó Selene—. Aunque tenemos mucha curiosidad, queríamos esperar a preguntárselo a usted.

Ash enfocó la cámara en él.

—¿De qué se trata?

—¿Qué es todo esto?— Elio tomó la palabra— Me refiero a todas esas cosas de Laliona y Mahi… Mahino…

—Mahina Pe'a— corrigió Selene.

—Eso. Mahina Pe'a. ¿Qué tienen esas dos criaturas que ver con Tapu Koko y las Deidades guardianas de Alola? Y…— el joven de Carmín se rascó la cabeza— ¿Qué es eso de Necrozma?

El ceño de Ketchum se frunció y Lillie puso cara de preocupación.

Ambos Representantes supusieron que sus compañeros de cargo tenían la misma cara.

—Quiero decir, ¿cómo estamos relacionados nosotros seis con ese pasado? ¿Qué se supone que tenemos que hacer como "Flautistas"?

Un pequeño suspiro salió de la boca del azabache.

—Elio— dijo, haciendo que el mencionado se pusiera totalmente firme.

—¿¡S-Sí?!

Sonrió.

—Te los diré todo cuando lleguen aquí, al Altar del Eclipse, ¿sí?

El Flautista del sol asintió, un tanto anonadado.

Selene sintió mucha envidia. En ese momento, de verdad quería ser su hermano…

—Por supuesto que también a ti, Selene— le sonrió.

Olvídenlo. En ese momento, Selene Asutoro estaba perfectamente bien con ser ella misma.

Los gemelos se quedaron boquiabiertos e incapaces de decir nada por unos instantes. A Lillie, Pikachu y Shiron eso les pareció muy divertido.

Elio agitó fuertemente la cabeza y luego, volvió a hablar.

—¡Otra cosa, jefe! ¡Tenemos un problema!

—Es un gran problema— aseguró Selene.

El grupo de Ash dejó de reír y se pusieron un poco más serios por el tono de voz del adolescente.

La misión de Burnet, su primer y segundo encuentro con Blacephalon y la amenaza que éste representaba.

Al final de todo, Ash y Lillie lucían evidentemente preocupados. La segunda se apuntó con la cámara de Rotom a ella misma.

—¡Tranquilos!— exclamó la rubia, tratando de darles confianza a los chicos— ¡Con mi hermano y Hau acompañándolos estarán más que seguros hasta que se reúnan con nosotros aquí en el Cañón de Poni! Si lo que nos describen es cierto, entonces ese Ultraente no puede utilizar todo el poder de su…

—Cabeza sorpresa— terminó de decir Elio—. Así se llamará el movimiento.

Lillie asintió y Ash contuvo las ganas que tenía de decir que era un nombre genial.

—Entonces, Blacephalon no puede utilizar todo el poder de su Cabeza sorpresa sin sufrir un potente daño de retroceso al hacerlo. Podrá ser fuerte pero no tengo duda de que la ventaja en sus números será la clave para la victoria en futuros encuentros, así que ¡anímense!— Lillie bajó ambos brazos con velocidad y fuerza— ¡Además! Cuando lleguen aquí, tendrán el apoyo de Ash— le dio unas palmadas en la espalda al entrenador—. Puedo confirmar de primera mano que este chico es más que una simple cara bonita.

Ketchum se sonrojó un poco.

—Lillie…— le murmuró para que se detuviera, avergonzado.

La rubia se rio.

—Claro, no frente a tus fans, ¿cierto?

Los gemelos volvieron a quedarse boquiabiertos y de inmediato, se giraron hacia atrás. Gladio estaba algo rojo por algo que identificaron muy bien como enfado. Hau tenía un rostro mucho más neutral.

Ash carraspeó un poco y luego se dirigió a los hermanos Asutoro.

—¡También tienen mi palabra de que los protegeré cueste lo que cueste, su padre me ayudó dos veces antes!— un bombillo se encendió en la cabeza de Ash— ¡Cierto! Lillie, ellos son Elio y Selene Asutoro. Fue su padre quien me ayudó a llevarte al Centro Pokémon, cuando te conocí.

Un gesto de sorpresa apareció en el rostro de la rubia. Los gemelos, por su parte, ya suponían que ella era la chica (claro que después de exigirle a su padre que les contara toda la historia).

Lillie hizo una reverencia y entonces, los hermanos entendieron a qué se refería Hau cuando les dijo que "se parecían a Ash y Lillie".

—Su padre hizo un gran servicio por mí en aquel entonces— dijo, antes de levantar la cabeza—. Estoy en gran deuda con su familia, chicos.

Los hermanos sonrieron (claro que cada uno con diferente magnitud).

—Igualmente nosotros con su familia, Lillie— dijo Selene.

Elio fue el siguiente en hablar.

—No queremos molestarlos más tiempo, jefe y Lillie— dijo, despidiéndose con la mano—. Así que, ¡nos vemos pronto!

—Hasta que nos veamos de nuevo— Selene se despidió con una reverencia.

—¡Adiós, chicos!— exclamó Ash.

—¡Alola!— dijo Lillie.

La llamada entonces se colgó.

Los gemelos Asutoro caminaron hacia Gladio para devolverles su Videomisor.

—Gracias— dijo el rubio de la nada, tomando por sorpresa a todos—. Oí lo que Ketchum dijo. Su padre ayudó a mi hermana y agradezco eso. Los protegeré con más ahínco de ahora en adelante.

Una repentina y amplia reverencia sorprendió todavía más a los presentes.

Desde el otro lado de la línea…

Ash se puso de pie mientras se estiraba, preparándose para retomar el camino. Lillie lo imitó a su manera.

—¿Me resumen la llamada?-Roto— pidió la Pokédex, saliendo de aquel extraño trance en el que entraba durante una llamada telefónica.

La rubia así lo hizo.

—¡Un nuevo Ultraente, fantástico! ¡Creí que las cosas no se podían poner peor, pero claro que estaba equivocado!-Roto…— exclamó, como si aquel ser de cabeza explosiva fuese la cereza de un pastel de desgracias.

—Creí que nunca te equivocabas, Rotom— recordó Ash, risueño. Pikachu, subido al hombro de este, también adquirió un gesto burlón.

Lillie y Shiron no tardaron mucho en unirse a las risas.

—¡En cuando a conocimiento!— aclaró la Dex— ¡Nadie me vence en conocimiento!-Roto.

—Deberías entonces pulir tus habilidades de predicción— la rubia le dio unas palmaditas en la carcasa, comenzando a caminar.

Un ceño fruncido se vio en la pantalla de RotomDex.

—Mis habilidades de predicción también son impecables… Puedo plantear cientos de escenarios y resolverlos en…— un repentino golpe interrumpió su frase— ¿¡Por qué fue eso?!-Roto.

Ash estaba sonriéndole, con su mano alejándose de la carcasa tras haberle dado un manotazo.

—Dijiste que podías ver cientos de escenarios, ¿no pudiste prever eso?— preguntó Ketchum, señalándolo con un índice.

Dueño y máquina comenzaron a discutir (el primero no se lo tomaba muy en serio), mientras que Lillie y los Pokémon se reían.

Aether sintió que entendía como se sentía Ash cuando los veía a ella y a Rotom discutir todos los días.

Era refrescante, pensó ella.


8 p.m. Konikoni. Casa de la Kahuna Olivia.

—Burnet, nos conocemos desde antes de siquiera tener edad para entrar a la escuela Pokémon y, ¿me dices esto apenas ahora?...

En la mesa redonda del comedor de Olivia, estaba esta misma, con sus dos Capitanas sentadas a sus lados. La reina tenía las manos sobre su mentón, apiladas un arriba de otra, con una mirada interrogante.

Del otro extremo del círculo de madera, estaban Zoe y Darius, con sus expresiones inalterables. El holograma de Burnet se rascaba la cabeza de forma ligeramente nerviosa.

—¡Sorpresa!...— exclamó. Nadie se rio realmente de su broma.

—Entonces, profesora Burnet, si todo lo que dijo es cierto, ¿eso significa que lo que dijo Hau sobre la muerte de su padre es cierto?— preguntó Lana, llamando la atención de los presentes.

Olivia frunció el ceño. Pensaba en cómo debían estar pasándolo Hala, Hau y Nanu.

La científica asintió, poniéndose seria.

—Sí, por desgracia. El señor Hal fue asesinado por el Ultraente que les describí como Guzzlord durante su encuentro hace cinco años— confirmó—. Creo que también se los comenté, pero lo repetiré de todas formas. Faba, antiguo director de sucursal, estuvo abiertamente implicado con la muerte del señor Hal. Ahora mismo enfrenta varias cadenas perpetuas por atrocidades similares que cometió durante su carrera como científico.

Mallow sintió unas ligeras nauseas.

—Qué persona más horrible…— murmuró, con un rostro afligido.

—Espero no sonar mal educada o insensata, pero…— el rostro de la Capitana de tipo Agua se puso mucho más seria— ¿Existe algún Ultraente como el llamado Guzzlord que pueda moverse por los mares?

Aina y Olivia se vieron intrigadas por esta pregunta. La primera también estaba sorprendida.

Burnet dirigió su mirada hacia los miembros de la Unidad Ultra.

—Hemos investigado a los Ultraentes por años y, aunque sabemos que se mueven por diversos hábitats y entornos, no conocemos de ninguno que prefiera específicamente el agua. Lo sentimos— dijo Darius, haciendo una pequeña reverencia.

Zoe asintió enérgicamente.

—Ya veo.

La expresión en el rostro de Lana se relajó y aunque parecía haber vuelto a su cara estoica de siempre, dejó una pequeña ventana de posibilidad para que Mallow viera sus intenciones. Las intenciones tras esas preguntas.

El rostro abatido de Lana, oculto tras esa firmeza y seguridad, preguntaba por una respuesta.

Una respuesta a la pregunta: "Si el padre de Hau que desapareció, murió por un Ultraente, ¿entonces mi padre también está realmente muerto?".

Mallow sabía que esa joven Capitana, dentro de su ser, muy, muy dentro de su ser, albergaba la pequeña y minúscula esperanza de que su padre siguiera vivo de algún modo.

Esa esperanza se enterraba más y más en lo profundo del abismo conforme pasaban los días.

La morena espabiló al escuchar hablar a su reina.

—Entonces, ¿qué sugieres que hagamos con el tema de los Ultraentes, Burnet?— preguntó, cruzándose de brazos.

La científica sonrió.

—Por favor, intenten repelerlos lo mejor posible y de ser posible, retenerlos para que la Fundación Aether pueda hacerse cargo de su estudio.

—¿Van a estudiarlos o algo así?— preguntó Lana, moviendo sus dedos cual viscosos tentáculos— ¿Diseccionarlos?

Mallow sintió un pequeño escalofrió.

—D-Detente, Lana, eso es asqueroso— le pidió, riendo de forma nerviosa. Si su amiga estaba haciendo el intento por mantenerse fuerte, ella sólo podía corresponder a su deseo.

—Tal vez lo hagamos— dijo Zoe, llevándose una mano al mentón. Las mujeres de Akala se quedaron serias por un momento— ¡O no lo haremos! ¡Sólo vamos a estudiarlos y a mandarlos luego de vuelta a casa!

—Lo último que queremos es Ultraentes molestando en tierras ajenas a las que les corresponden— aseguró Darius.

Olivia entonces asintió.

—¿Por cuánto tiempo necesitan que aguantemos? Ellos son fuertes y aparecen mínimo dos veces al día, en varias partes de la isla. Eso los hace más difíciles de derrotar— añadió.

—Oh, pero imagino que ya descubriste donde suelen aparecer más, ¿cierto?— preguntó Burnet, señalándola con un dedo índice.

Mallow no lo captó al principio, pero luego de una mirada de Lana, lo hizo.

Olivia asintió.

—En las zonas relacionadas con el Recorrido Insular.

—¡Exacto!— exclamó la científica— Guzzlord en el Monte Hokulani. Xurkitree en la Jungla Umbría. Buzzwole y Kartana, cerca de la Cueva Sotobosque en Hau'oli. Celesteela en el Desierto de Haina, cerca de las Ruinas de la Cosecha. Blacephalon en el Túnel del Volcán, cerca del Wela Volcano Park. Pheromosa cerca de las Ruinas del Tránsito… Resulta que los Ultraentes se sienten muy atraídos por el aura de los Tapus y de los Pokémon Dominantes, lo cual tiene una explicación verdaderamente interesante que…

—Nos quedaremos por el momento con esa información, Burnet. Gracias— interrumpió Olivia—. En cuanto al tiempo que tenemos que contenerlos…

—Claro, cierto, me puse a divagar— Sorba se rio un poco—. Espero que todo esté solucionado dentro de dos o tres días.

Eso definitivamente tomó por sorpresa a las Capitanas y Kahuna.

—¿Dos o tres días?...— murmuró Mallow. Ella esperaba que una cosa así tardara más… tiempo en solucionarse.

—Yo quiero saber por qué— dijo Lana sin tapujos.

Olivia secundó con una cabeceada.

—Bueno, tengo una teoría— empezó a decir Burnet—. Mi teoría dice que Lusamine vendría siendo el principal puente entre nuestra dimensión y las dimensiones de todos los Ultraentes. Mientras ella esté allá, del otro lado, actúa como una gran antena que le dice a los demás Ultraentes algo como: "Oigan, chicos, vayan a mi dimensión. Comida gratis, yo invito".

—Entonces si ella vuelve aquí, esa señal se ¿cortara?— preguntó Aina.

—Así es— respondió la científica.

—Yo tengo otra duda— expresó Olivia.

—¿Si?

—¿Cómo planeas sacar a Lusamine de dónde sea que esté?— la curiosidad se podía ver en el rostro de Olivia— Por lo que nosotros sabemos, ella podría estar en la dimensión de al lado o en la más alejada del multiverso entero.

—Eso es fácil de responder— Burnet se cruzó de brazos y cerró los ojos, confiada—. Verás, resulta que tengo a mi propio escuadrón trabajando para que la operación "Traer de vuelta a Lusamine" funcione como un éxito. Debo aclarar que gran parte del plan fue de ellos, pero es mi ayuda emocional la que hace posible la presencia de ciertas piezas valiosas en el rompecabezas.

—¡Nos enteramos de ello hace apenas dos horas!

—Antes de eso, no teníamos ni idea de la importancia de las personas que enviamos— admitió Darius ante lo dicho por Zoe.

Burnet se quedó callada, sudando levemente y luego carraspeó.

Quería verse genial…— pensaron Mallow, Olivia y Lana.

—¡De cualquier forma! Ash y los demás deben estar ahora mismo por llegar al Altar del Eclipse y…

—¿¡Dijo Ash?!— Mallow se puso de pie repentinamente, golpeando la mesa con las palmas— ¿¡Usted quiere que él y por ende, muy posiblemente Lillie, vayan a una dimensión desconocida?!

Lana se sorprendió un poco al ver lo exaltada que estaba su mejor amiga.

—Burnet, debo coincidir… ¿Tu plan es que esto lo resuelvan un puñado de adolescentes?... ¿Quiénes más se verán involucrados? ¿Gladio? ¿Hau?— interrogó Olivia.

Sorba negó con la cabeza.

—Ellos no son adolescentes comunes.

—Sé de la condición de Ash como Representante y hace varias semanas que Tapu Lele me informó que Lillie era la suya, pero aun así…

—Dime, Olivia— Burnet la interrumpió, con una mirada que te hacía quedarte sin palabras. Era una mirada que te inspiraba a mantenerte callado y escuchar— ¿Has oído hablar de la leyenda de Solgaleo y Lunala?

Zoe y Darius asintieron.


10:30 a.m. Cañón de Poni. Falta una hora para llegar.

Los pies de Ash y Lillie avanzaron al mismo tiempo hacia lo que parecía ser la entrada a una cueva, alejada de ellos varios metros.

—Es el último tramo…— murmuró la rubia, viendo hacia el frente.

—Una última cueva…— dijo el azabache.

—No es una cueva cualquiera— dijo Rotom, viéndola fijamente—. Imagino que tú también lo sabes, Lillie-Roto.

Al oír eso, Aether se sorprendió.

—¿¡E-Eh?! ¿¡Ya llegamos a ESE punto?!— preguntó, altamente impactada. Realmente habían avanzado rápido.

Ash, Pikachu y Shiron lucían confundidos.

—¿De qué están hablando?

Lillie de inmediato volteó a ver a Ketchum.

—Verás, el Cañón de Poni es un lugar creado como un sendero de meditación, donde los entrenadores pueden embarcarse para encontrarse con ellos mismos, por eso, no es extraño que haya algo fuera de lo común aquí— explicó.

Ash y los Pokémon estaban en las mismas.

—Lillie habla de la Prueba más difícil de toda Alola, aquella que tiene que ser supervisada por un Kahuna para que las cosas no vayan mal-Roto— añadió.

Un gesto de sorpresa apareció en el rostro del entrenador, Pikachu y Shiron.

—¿¡Cómo es que no sabía nada de esto hasta ahora?!— preguntó, anonadado.

—Bueno, estoy segura de que de haber seguido tu Recorrido Insular como normalmente lo harías, alguien te lo habría contado tarde o temprano, pero…— murmuró Lillie.

—Te saltaste la Gran Prueba de Nanu y la Prueba de Mina. Era inevitable que, dado el sendero que seguimos, esta fuera la siguiente Prueba que tomaras-Roto.

Ash comenzó a rascarse la cabeza.

—P-Pero, ¿no necesito que Hapu esté aquí para coordinar la Prueba?... ¿Cómo sabrá ella que la completé?...— empezó a preguntarse.

Pikachu estaba en las mismas que su entrenador.

Lillie y Rotom voltearon a verse.

—¡Estoy segura de que ella te creerá cuando te vea con el Cristal Z que obtendrás!— exclamó la rubia, convencida.

—También lo creo. Además, ella sabía que pasaríamos por aquí tarde o temprano-Roto.

El azabache sintió curiosidad, la cual se mezcló con su confusión. ¿Por qué esta era la Prueba más difícil? ¿A qué se enfrentaría? ¿Obtendría un Cristal Z genial?... No pudo seguir pensando ya que Lillie comenzó a empujarlo por la espalda.

—Vamos, chico grande— indicó, con una sonrisa—. Hay que movernos.

—¿"Chico grande"?...— preguntó Ash, dejando de lado la confusión y la curiosidad, para dar paso a la diversión— ¿Qué pasa con ese apodo?— rio.

—El gran Ash Ketchum de pueblo Paleta. Creí que era un apodo que te quedaba bien— respondió la rubia entre risas.

—Tiene sentido que te refieras a sus logros y no a su estatura, considerando lo pequeño que es-Roto.

Ash no dejó pasar por alto ese comentario.

—¡Soy como diez veces más alto que tú!— exclamó de inmediato.

—No puedes comparar nuestros tamaños. Soy un Pokémon y tú un humano. Si te comparamos con los ejemplares de tu misma especie, entonces eres realmente pequeño… Aunque bueno, si consideramos que eres más bajo que una hembra de menor edad a la tuya-Roto…— la Pokédex parecía querer echar a reír.

Lillie notó como Ash notó en la provocación y comenzó a reírse.

—Creo que es simplemente el hecho de que mi hermano y yo somos más altos que el promedio— dijo, tocándose la cabeza—. Soy sólo cinco centímetros más alta que Ash, estoy segura de que me pasará en unos pocos años, además, considero que él está en el promedio, no por debajo.

Los ojos de Ketchum brillaron.

—¿¡En serio crees eso, Lillie?!— preguntó, mirándola con alegría.

Aether asintió.

—De verdad lo creo, Ash. Tengo mucha fe en tus factores de crecimiento. Asegúrate de comer y dormir bien y te garantizo que pronto serás más alto que yo— le dio unas palmaditas en la espalda.

Ash se sintió profundamente conmovido por esas palabras.

Pikachu sonreía. Le agradaba que Ash, Lillie y Rotom se llevaran tan bien, pero principalmente, le agradaba que ellos pudieran hacer que su entrenador se distrajera lo suficiente como para no reparar en la cada vez más notoria ausencia de luz.

Claro que, en ese lugar, parecía ser imposible quedarse totalmente a oscuras.

El techo tenía montones de agujeros repartidos de maneras inconsistentes. En un lugar podía haber veinte agujeros, luego, en los siguientes cien metros sólo habría otros cuatro para luego, encontrarse de nuevo con otros quince o diez agujeros que permitían la entrada de la luz del sol.

La cueva tenía el ancho suficiente como para que una hilera conformada por veinticinco personas caminara en línea recta sin chocar contra ningún obstáculo, así como el alto necesario como para que un Exeggutor de Alola cupiera perfectamente. Era realmente espacioso.

Caminaron por cerca de cuarenta minutos sin encontrar nada de nada, incluso habían pasado un letrero que decía: "Esta tierra esta consagrada a la Prueba. Quienes no sean dignos de afrontarla deben retroceder ahora. Quien no tenga valor de enfrentarse al Pokémon Dominante no sera bienvenido. Aquellos que confían en sus Pokémon obtienen la fuerza de los que caminan a su lado."

O bueno, al menos no encontraron nada que pareciera una trampa o alguna prueba como tal.

El camino era tan normal que incluso llegaba a ser un poco… ¿aburrido? O al menos, lo habría sido si ellos no hubieran estado platicando en todo momento.

—¿Falta mucho para que salgamos?— preguntó Ash, forzando la mirada, tratando de encontrar una salida a la lejanía.

—Diez minutos, solamente-Roto— respondió, rascándose la carcasa. También se veía extrañado.

—No quiero decir esto, ya que podría darnos mala suerte pero…— Lillie paseaba los ojos de un lugar a otro— ¿no está todo demasiado tranquilo?

Todos asintieron.

—Aunque estoy seguro de que ahora que dijiste eso, todo se pondrá sumamente difícil. Nuestra suerte es así-Roto…

Ash se rio un poco.

—Lo imaginaba… Perdón por eso…— dijo Aether.

El entrenador de Paleta iba a decir algo, por lo que volteó a ver a Rotom, a su derecha cuando de pronto, vio un destello.

Un pequeño destello a varios metros, pegado a la pared de roca de la cueva.

Lo vio y, sin decir palabra, comenzó a acercarse a aquel extraño brillo.

—¿Ash?— lo llamó Lillie, extrañada.

Rotom no dijo nada y simplemente levitó tras su dueño. La rubia los siguió.

Ash y Pikachu habían llegado a una pequeña saliente en la pared. En ella, encajado, había un pequeño rombo azul con una extraña imagen como un espiral, grabado en su interior. Parecía como un ataque Lanzallamas.

—Esto es…— Ketchum comenzó a acercar la mano pero de inmediato la quitó. Retrocedió rápidamente, siendo imitado por sus amigos.

La pared se rompió de un fuerte puñetazo que mandó a volar un montón de escombro y polvo. Una vez que el grupo de Ash se recuperó del repentino impacto, todos pudieron ver al agresor.

Era una bestia enorme, de al menos cuatro metros de alto.

Aquel "reptil" estaba parado sobre sus dos grandes patas negras. Su cuerpo estaba cubierto de unas escamas grandes y vistosas, de colores amarillos, grises y rojos que se extendían desde su cabeza hasta su cintura.

Su cola era larga y gruesa, gris al igual que el resto de su cuerpo. En la punta, estaba llena de escamas amarillas que la hacían parecer una sonaja para bebés.

Su hocico era largo, lleno de afilados colmillos y su mirada era sumamente intimidante.

El reptil extendió sus brazos hacia Ash y el resto, haciendo que sus escamas retumbaran de tal forma que creaban un estruendoso sonido. Su cuerpo se vio rodeado por aquella característica aura amarilla.

"Kommo-o el Pokémon Escamas. Tipo: Dragón/Lucha. Habilidad: Antibalas. Al avistar a su enemigo, lo intimida con el tintineo que producen las escamas de su cola. Sus sólidas escamas le sirven tanto para atacar como para defenderse. Antaño se usaban para fabricar armas u objetos de uso cotidiano."

Luego de algunos segundos, al lado del llamado Kommo-o aparecieron otros dos reptiles mucho más pequeños. Sus cuerpos no eran tan alargados y lucían más bípedos que el tipo Dragón. Las escamas de sus brazos eran las más desarrolladas, junto a la enorme escama de su frente. Tenían una pequeña escama al final de su cola.

Y finalmente, llegaron otros pequeños reptiles cuadrúpedos, aproximadamente unos veinte. Grandes ojos, escasas escamas y al igual que el dúo de bípedos anterior, tenían una enorme escama en la cabeza y una muy pequeña en la cola.

"Hakamo-o, el Pokémon Escamas y prevolución de Kommo-o. Tipo: Dragón/Lucha. Habilidades disponibles: Antibalas, Insonorizar, Funda. Golpe sus escamas entre sí. Cuando culmina el ritmo de esta percusión, se abalanza sobre el enemigo, entonando un grito de guerra. Golpea a su presa y la hace trizas con sus escamas."

"Jangmo-o, el Pokémon Escamas y prevolución de Hakamo-o. Tipo: Dragón. Habilidades disponibles: Antibalas, Insonorizar, Funda. Jangmo-o posee el orgullo propio de un guerrero, aunque no se vanagloria de sus destrezas. Sigue su entrenamiento con gran perseverancia con el objetivo de volverse más fuerte."

—Ya entiendo a qué se referían con Prueba peligrosa…— murmuró la Pokédex, intimidada— Ten cuidado, Ash. Ese es, por mucho, el Pokémon Dominante más poderoso que existe-Roto…

Ketchum tragó saliva al escuchar eso.

—Te toca, amigo— le dijo a Pikachu, para luego poner una mano sobre su cabeza—. Recuerda Electrobola por Destello.

El roedor bajó del hombro de su entrenador de un salto y luego, comenzó a expulsar electricidad de las mejillas. Estaba emocionado por la idea de un desafío.

—¿Qué hacemos con los demás, Ash?— preguntó Lillie, viendo que aquel montón de dragones lucharía junto a su jefe sin importar qué.

—Puede que esto suene duro, pero… ¿te importaría echarme una mano con los más pequeños, Lillie?— pidió.

Aether dio una cabeceada y sacó una Honor Ball junto a una Sana Ball.

—Si son Dragón, entonces un tipo Hada como Ribombee será la mejor opción— analizó, bajando a Shiron al piso—. Necesitaré de tu cooperación, amiga.

—¡Kou!

El lugar se quedó en silencio por unos momentos, hasta que todos los dragones comenzaron a rugir al tiempo que agitaban sus escamas.

Era la señal de que la Prueba había iniciado.

—¡Pikachu, Ataque rápido!

El roedor se vio rodeado por un aura blanquecina que luego se extendió, formando una estela que se marcaba por ahí por donde pasaba. Su velocidad era asombrosa y eso lo notaron los rivales.

A pesar de su increíble velocidad, los dos Hakamo-o notaron la trayectoria que llevaba y con sus cuerpos, bloquearon lo que habría sido un golpe directo al torso del Pokémon Dominante.

El golpe de Pikachu fue suficiente para hacerlos retroceder violentamente. El tipo Eléctrico también retrocedió para reposicionarse.

Al ver la oportunidad, el Dominante se abalanzó en contra del roedor. Era rápido.

Uno de los puños de Kommo-o se veía envuelto en un aura morada que trató de impactar a Pikachu sin importar el costo.

—¡Cola de hierro!— ordenó Ash al notar que el movimiento se trataba de Puya nociva.

La cola de Pikachu brilló en una tonalidad metálica y la utilizó de inmediato para bloquear la mayor parte del daño, sin embargo, no fue suficiente.

El rival era arrolladoramente fuerte.

Forcejearon por unos instantes, instantes en los que Pikachu de verdad hizo sudar al tipo Lucha pero al final, fue mandado a volar en contra de una pared.

—¡Recupérate con Ataque rápido, Pikachu!

En mitad de su vuelo, el tipo Eléctrico maniobró de forma ágil y en lugar de golpear la pared de forma brusca, aterrizó en ella de manera elegante para después, usarla de impulso para salir disparado en contra del enemigo una vez más.

Sin embargo, Kommo-o no se iba a quedar solamente viendo.

Extendió sus manos hacia el frente y las agitó con velocidad, haciendo que todas sus escamas brillaran en un color azulado. De pronto, un potente estruendo avanzó rápidamente hacia Pikachu.

—¡Electrobola!— ordenó Ash al ver la inminente llegada del movimiento.

—¡No, Ash! ¡Ese Pokémon tiene Antiba…!— Rotom no pudo terminar de hablar.

La bola de electricidad fue arrojada, atravesando por en medio de aquellas ondas de sonido las cuales impactaron contra el roedor, haciéndolo caer al suelo mientras intentaba con fuerza taparse los oídos.

Ash también se vio obligado a taparse los oídos.

La Electrobola impactó en contra de Kommo-o pero fue como si el viento lo hubiera rozado. No pareció afectarle en lo absoluto.

Entonces, cuando Pikachu estuvo vulnerable, los Hakamo-o aprovecharon. Corrieron hacia él, con sus brazos brillando y le asestaron al mismo tiempo un poderoso movimiento de Gancho alto que lo mandó a volar hacia el techo de la cueva, creando un nuevo agujero que dejó pasar la luz del sol.

—¡Pikachu!— gritó Ketchum al ver el resultado de los ataques.

Luego de unos pocos segundos, el roedor se asomó por el hueco que su propio cuerpo había hecho, sacudiendo el cuerpo para quitarse el polvo. Estaba perfectamente bien.

Ash suspiró del alivio y luego se llevó una mano a la riñonera.

—Rotom, tres contra uno no es una batalla justa, ¿verdad?— preguntó, revelando una Ultra Ball y una Pokéball.

—Según la lógica… No, esto no puede considerarse una batalla justa-Roto.

—Bien…

—¡Silvady, Garra brutal!

Las garras de la quimera brillaron y se alzaron en el aire para luego bajar con fuerza, golpeando a dos Jangmo-o descuidados. El resto aprovechó para atacarlo con movimientos de Placaje, Cola dragón y Golpe cabeza.

Sobra decir que esos movimientos sólo aturdieron un poco a Silvady.

—¡Bola de polen seguido de Beso drenaje!— ordenó entonces Lillie.

Las patitas de Ribombee pasaron rápidamente por todo su cuerpo, creando una gran cantidad de esferas que no dudó en lanzar, las cuales explotaban nada más entrar en contacto con el enemigo. Una vez que varios de ellos se vieron dañados, Ribombee aprovechaba para plantarles un beso que robaba su vitalidad.

Mientras hacía eso, la mosca no se dio cuenta de la cercanía de un Jangmo-o, quien saltó hacia él y lo golpeó con un fuerte coletazo metálico que tiró a Ribombee al suelo en el acto.

Lillie abrió los ojos con inmensa sorpresa. Cola de hierro era un movimiento que los Jangmo-o sólo podían aprender por medio de un tutor… Estaba claro que esos Pokémon eran diferentes a cualquier otro Pokémon común y corriente.

Todos y cada uno de ellos.

—¡Shiron, Canto helado!— señaló al Jangmo-o del Cola de hierro, quien se preparaba para atacar de nuevo a Ribombee, el cual apenas se estaba recuperando.

Un pequeño grito al aire bastó para crear unos cuantos trozos de hielo que salieron disparados en contra del dragón, haciéndolo retroceder con éxito.

—¡Silvady, Tajo aéreo!— ordenó Lillie al ver una oportunidad.

De la cresta de la quimera salieron varias ráfagas de viento que estuvieron por impactar en contra del Jangmo-o herido pero entonces, montones de campos de energía verde aparecieron frente a él.

Por los menos otros cinco Jangmo-o estaban utilizando Protección para cubrir a su camarada herido.

—Son demasiados…— murmuró la rubia, frunciendo el ceño y sacando otra Pokéball. Necesitaba hacer daño de área y tenía al Pokémon perfecto para ello.

Mudbray apareció, rebuznando y elevando las patas delanteras.

—¡Terratemblor!

Nada más recibir la orden, obedeció.

Sus patas golpearon el suelo con fuerza, una y otra vez, haciendo retumbar el suelo. Una onda expansiva de color naranja avanzó hacia los enemigos, golpeando violentamente a varios de ellos.

—¡Canto helado!

Los trozos de hielo por parte de Shiron volaron, golpeando a varios Jangmo-o de forma eficaz.

—¡Bola de polen, Ribombee!

Las esferas moradas también salieron disparadas, pero parecía que los tipo Dragón habían tenido tiempo para recuperarse ya que bloquearon el daño con Protección.

Lillie los señaló a todos.

—¡Carga con Tijera X, Silvady!

El Pokémon así lo hizo. Salió corriendo en contra de sus oponentes, con sus garras brillando en un color verdoso, preparándose para asestar un poderoso golpe.

Uno de los Jangmo-o se abalanzó contra Silvady, con su cabeza brillando.

Por algún motivo, Lillie sintió que aquel pequeño dragón no esperaba realmente darle una pelea a Silvady, más bien… parecía que se estaba sacrificando.

Las garras de Silvady golpearon en contra del Jangmo-o enemigo. El golpe fue suficientemente potente como para estamparlo contra el piso y dejarlo ahí, derribado.

Las sospechas de Lillie, sin embargo, se confirmaron.

Había sido un sacrificio.

Una decena de Jangmo-o saltó sobre Silvady, atacándolo de forma incesante. Pulso dragón, Enfado, Cabeza de hierro, Acua cola… Se veían todo tipo de movimientos impactando una y otra vez a la quimera.

Eso añadió presión a los hombros de Lillie, quien sabía, debía actuar tan pronto como fuese posible.

—¡Tajo aéreo!— ordenó.

Las ráfagas de viento lograron su cometido y casi todos los Jangmo-o se alejaron, pero aun así, mantuvieron una postura hostil en contra del Pokémon Multigénico.

—¡Sigue con Cabeza de hie…!

Un golpe se escuchó y cuando Lillie se dio cuenta, Mudbray estaba siendo embestido por cuatro Jangmo-o con Golpe cabeza. El burro rebuznó y luego, trató de alejarlos con sus patas.

—¡M-Mudbray, utiliza Fuerza equina!

El cuerpo del burro se cubrió de aquella energía anaranjada y luego, salió disparado hacia el frente, obligando a los tipo Dragón a alejarse.

Lillie suspiró por el alivio y luego trató de volver a centrarse en Silvady, quien más problemas enfrentaba.

Pero no pudo.

Ribombee trataba desesperadamente de alejar a seis Jangmo-o que iban por Shiron de forma frenética.

—¡Co-Combinen movimientos!— ordenó— ¡Viento hielo y Zumbido!

El tipo Bicho y la tipo Hielo se pusieron espalda con espalda, para luego, atacar.

Las alas de Ribombee se movían con enorme velocidad, liberando aquellas ondas de sonido que golpeaban todo lo que encontraban.

Shiron, por su parte, abrió el hocico, dejando salir una ráfaga de aire helado que dañaba y hacía retroceder a los rivales.

Antes de que Lillie se diera cuenta, sus cuatro Pokémon habían sido pastoreados, viéndose rodeados por todos los Jangmo-o que podían seguir de pie.

La rubia comenzó a sudar frío, sabiendo que, numéricamente, tenía la desventaja y que si dejaba que el enfrentamiento se alargara de más, algunos de sus Pokémon podrían salir muy heridos.

La situación no era la mejor, sin duda, pero ella aún no perdía.

Aún tenía otros dos Pokémon con ella.

—¡Tóxico!— ordenó Ash, señalando al gran Kommo-o.

Golisopod obedeció y se preparó para disparar una burbuja de veneno. Se vio interrumpido a la mitad de su ataque.

Un Hakamo-o llegó por debajo de él, lanzando un ataque de Gancho alto que el samurái apenas pudo bloquear con sus dos grandes escudos.

Decidueye llegó por un lado, con su pico brillando en celeste y sin dudarlo, golpeó.

El daño había sido muy efectivo y la lechuza trató de volver a golpear a su enemigo con Picoteo, pero el otro Hakamo-o se interpuso con un Garra dragón.

Decidueye tuvo que frenar violentamente y utilizar Hoja aguda para repeler el daño, dándole así al Hakamo-o el tiempo suficiente para recuperarse.

Lechuza y dragón se batieron en un duelo de Hoja agua y Garra dragón.

Golisopod, por su parte, cargo en contra del otro Hakamo-o con Concha filo. Su ataque era brutal pero de alguna manera, el tipo Lucha logró bloquearlo con un Pulso dragón.

O bueno, logró bloquearlo lo suficiente como para evadir el gran golpe.

Los Pokémon estaban tan enfrascados en sus combates, que Ash y Pikachu vieron la oportunidad para ir en contra del Dominante.

Claro está que Kommo-o también la vio.

—¡Rayo!— ordenó el azabache.

Pikachu cargó electricidad en su cuerpo y acto seguido, la liberó junto con un sonoro grito.

Kommo-o vio como la energía se acercaba y colocó un puño frente a él, el cual, comenzó a rodearse de electricidad. Una vez que su movimiento de Puño trueno estuvo cargado, golpeó con él el Rayo de Pikachu.

El intercambio de poderes se prolongó por un rato, hasta que, finalmente, el roedor comenzó a ganar terreno de forma notoria.

Rayo golpeó a Kommo-o, rodeándolo por completo y haciendo un daño considerable considerando el hecho de que era un ataque poco eficaz.

Ash no planeaba desperdiciar la oportunidad.

—¡Sigue con Ataque rápido!

El roedor salió disparado.

El Pokémon Dominante se agitó levemente para salir del aturdimiento producido por la electricidad, cuando vio llegar a Pikachu.

No dudó en lanzar un fuerte puñetazo contra el tipo Eléctrico para intentar derrotarlo. Aquella aura verde sólo podía indicar que se trataba de Puño drenaje.

Pikachu, sabiendo lo malo que sería que eso llegara a conectar, saltó y comenzó a escalar por el brazo del gran dragón el cual luego utilizó como impulso para golpearlo en la mandíbula con un potente cabezazo.

Kommo-o retrocedió, sacudiendo la cabeza y Pikachu aterrizó en el suelo.

—¡Cola de hierro a las patas!

Al escuchar la orden de su mejor amigo, el tipo Eléctrico giró por la tierra cual bailarín de break dance y golpeó con su endurecida cola la pata izquierda del tipo Dragón, haciendo que se arrodillara.

—¡Rayo!

La poderosa descarga eléctrica rodeo de nuevo al Dominante, quien resintió el daño.

Luego de algunos segundos, por fin paró. Una explosión fue creada, la cual levantó polvo y tierra.

Pikachu estaba seguro de haber hecho un daño más que decente pero no pudo seguir pensando en ello al ser alcanzado por aquel fuerte estruendo una vez más.

De entre la polvareda emergió Kommo-o, quien si bien, no lucia fresco, sin duda no lucía tan dañado como debería.

Aprovechando el momento de debilidad de Pikachu, el tipo Dragón lo golpeó fuertemente con un Puño drenaje que mandó a volar al roedor en contra de Decidueye, golpeándolo.

El Hakamo-o que peleaba en contra de la lechuza no desaprovechó la oportunidad para abalanzarse con un potente Garra dragón.

Ash estaba sorprendido.

Era increíble lo mucho que aquel Pokémon podía resistir…

Rotom no se equivocaba cuando había dicho que era, sin duda, el Dominante más poderoso.

—¡Ash, he terminado mi análisis sobre el Pokémon Dominante!— exclamó la Pokédex, poniéndose a un lado suyo— ¡No me lo vas a creer! ¡Esa aura que rodea su cuerpo sube todas sus estadísticas en dos niveles!-Roto.

Los ojos del azabache se abrieron como platos.

—¿¡Dos niveles?!— preguntó, altamente sorprendido.

Tenía mucho sentido ahora que fuera tan ridículamente fuerte.

Ash lo pensó y pensó pero simplemente no encontró la lógica en aquella Prueba.

Ningún aspirante normal del Recorrido Insular podría afrontarla y salir victorioso.

El ceño de Ketchum se frunció y una sonrisa se pintó en su rostro. Con su mano derecha sujetó la visera de su gorra y la hizo girar hacia atrás.

Rotom se vio un poco sorprendido. No había visto a Ash hacer eso casi nunca, salvo en vídeos sobre sus combates en Ligas Pokémon.

—Rotom, ve a ayudar a Lillie— pidió Ash, sintiendo como la adrenalina subía por sus venas—. Esto va a ser muy emocionante.

La Pokédex no dijo nada y simplemente se fue levitando al lado de la rubia.

Kommo-o sintió una enorme presión sobre sí, seguido de una sensación de ligero escozor en su cuerpo.

Se giró, sólo para encontrarse la determinada y encendida mirada de Ketchum, quien lo veía con una pasión desbordante.

Aquella mirada no sólo alertó todos los sentidos de peligro del Dominante, sino que también, encendió por completo sus ganas de luchar.

Una enorme sonrisa se formó en el rostro de Kommo-o, quien soltó un potente rugido al aire.

Al escuchar eso, los Hakamo-o y los Jangmo-o detuvieron sus ataques, agitándose levemente por lo que parecía ser excitación.

Cuando el grito de guerra de Kommo-o terminó, en las caras de todos los tipo Dragón había grandes sonrisas que posteriormente desaparecieron, al estos rugir.

Lillie comenzó a sudar frío, sabiendo que la batalla había subido su intensidad de un momento a otro.

Ash, por su parte, sintió sus venas arder.

Estaba emocionándose.

Estaba emocionándose muchísimo.

Una enorme sonrisa se pintó en su rostro, una que iba a de oreja a oreja.

—¡Pikachu, Decidueye, Golisopod!— gritó, sin apartar la mirada del oponente— ¡GANEMOS!

Los tres Pokémon asintieron, también comenzando a sonreír.

Finalmente, los rugidos por parte de los Hakamo-o y los Jangmo-o terminaron.

Sin mediar palabra, sin hacer ningún sonido.

Se abalanzaron el uno contra el otro en lo que prometía ser, un combate apantallador.

La batalla entre el equipo "Salvemos al mundo" y los dragones, comienza.


¡Ey, pues terminé!

Apuesto a que tienen sus dudas con respecto a la Prueba que se está desarrollando ahora, pero estoy bastante seguro de que tengo unas explicaciones bastante buenas para cualquier posible duda que tengan. Espero poder resolverlas con la siguiente aparición de Hapu.

Bueno… Pasando a otros temas…

Sobre el anime.

¡Ash atrapó a un Dragonite! Miento si digo que estoy poco sorprendido ya que la verdad, no me lo esperaba para nada. Me alegra que Ketchum tenga semejante calidad de capturas, ya que considero que es hora de que se le empiece a tratar como el campeón que es.

Hablando del Lance VS León… Creo que la victoria de León fue justificada en cierto modo.

Admitámoslo, todos sabíamos que el pecho frío iba a ganar, principalmente por ser la novedad pero si hablamos del canon de la serie, tiene sentido que sea más fuerte que Lance.

Lance admitió haber entrenado en el gimnasio de Raihan y recordemos que este último es más débil que León (pero que es lo suficientemente fuerte como para ser campeón en otra región).

Además también está el hecho de que Charizard tenía un movimiento súper eficaz como lo era Puño trueno, mientras que Gyarados apenas y conectó una Acua cola… Además, Charizard le dio con un Maxitormenta, si eso no reventaba a Gyarados, no sé qué lo haría.

En fin, estoy impaciente por ver mañana la batalla entre Pikachu y Charizard, para saber qué forma le dan al roedor (posiblemente la Gigamax).

Hablando de otros temas más mundanos…

Espero que se la hayan pasado bien este 14 de febrero. Yo la pasé normal, con mi pareja pero sin hacer realmente gran cosa. También disfruté con mis amigos ese día, espero que ustedes también :D

En fin, supongo que es todo lo que tengo que decir por el momento. Tal vez se me olvide algo (no mencioné lo del nuevo singular ya que me lo quiero reservar para cuando salga) pero espero que no.

¡Hasta otra, chicos!