El hombre estaba agarrando su brazo y su pie. Su cabeza se levantó, la rabia salía de sus brillantes ojos negros, justo mientras daba un fuerte rugido que lastimo los oídos de Sakura. Demonios, el muchacho era ruidoso cuando se enojaba, ella pensó, la rabia casi salía de él, siguió su mirada y vio a dos ayudantes de casa retroceder con el semblante aterrorizado en sus facciones. La cabeza del hombre bajo a mirar a Sakura.
— No voy a lastimarte, estas gravemente herida. No te voy a atacar, humana. Soy Itachi, el hijo de Sasuke. Te voy a levantar con mucho cuidado para que no te duela más.— El parpadeo. —¿Me dejas hacer eso?
Sakura asintió con la cabeza, sabiendo que el hijo de Sasuke no le haría daño, solo sus ayudantes lo harían. Lentamente el hombre le soltó el brazo y el pie y se arrodillo frente a ella. Ella se levantó un poco mientras el deslizaba sus brazos por debajo de la parte posterior de sus rodillas y hombros, se sorprendió cuando el hombre la levanto y se ponía de pie con ella en brazos a partir de estar arrodillado. Él la miro una vez y después camino regresando por el pasillo por donde que acababa de escapar.
El dormitorio estaba vacío cuando él la llevo ahí, pero se detuvo, su furiosa mirada recorrió toda la habitación y olfateo ruidosamente. Un profundo gruñido salió de su garganta mientras la boca se torcía en una mueca, camino de nuevo, dirigiéndose a la cama donde gentilmente acostó a Sakura. Sus brazos se deslizaron debajo de ella y después sus miradas se cruzaron.
— Voy a llamar a un sanador y a mi padre.
Asintiendo, Sakura se relajó.—Creo que necesito a un sanador.—Su mano toco la parte posterior de su cabeza, aún le dolía mucho, mientras que con su otra mano se froto un costado donde la habían pateado. —Gracias.
Todavía parecía furioso mientras la observaba y olfateo la habitación de nuevo.—Todas fueron detrás de ti, ¿no? Conozco sus olores y huelo a cada una aquí.
¿Podía olerlas? No estaba segura que decir acerca de eso así que asintió. —Konan es la líder de la pandilla. Me ordenaron que le dijera a tu padre que yo quería que se las follara pero me rehusé.
El hombre se dio la vuelta y salió rápidamente por la puerta.—Ellas no regresaran, pero volveré en menos de un minuto. Quédate acostada y no te muevas.
Tan pronto como el salió de la habitación Sakura ignoro su orden y se sentó lentamente. Le dolía el cuerpo y sabía que iba a tener un montón de malditos moretones en los brazos, la espalda y los tobillos lastimados por algunos de los fuertes golpes que ella repartió. Mientras movía las extremidades e inspeccionaba con la vista los tobillos, se dio cuenta que estaba mejor estado de lo que había temido en primer momento, ahora que el shock había pasado.
Uno de sus tobillos estaba un poco hinchado pero no se fracturo, miro alrededor de la habitación, al ver los dos vestidos que Konan y Hinata se quitaron y habían dejado en su prisa por escapar para que no las encontraran en el dormitorio.
Lo única cosa que podía oler en el cuarto fue donde Hinata se había vomitado y había dejado la cena en el suelo al final de la cama. Sakura se bajó cuidadosamente del colchón para poner a prueba su peso en ambos tobillos. La sostuvieron y dio unos pasos para asegurarse de que todavía podía caminar, podía aunque con un poco de dolor. De nuevo levanto su mano para tocarse la cabeza, donde todavía le latía, pero su mano no se mojó, lo que confirmo que no sangraba. Algo se movió lo que hizo que su mirada se dirigiera a la puerta abierta para ver como Itachi repentinamente regresaba a la habitación, y seguía enojado.
— Te dije que te quedaras en la cama,—el gruño.
— Lo siento yo no acato órdenes muy bien que digamos. Quería ver si podía caminar. Voy a estar bien, creo que no me he roto nada. Estoy mallugada hasta el infierno pero no tan mal como yo temía.
El hombre se acercó a ella. —Mi padre y el sanador del centro médico están en camino. —Él se detuvo a unos metros de ella para mirar hacia abajo. —Por favor regresa a la cama de mi padre antes de que te caigas. Tu eres humana y estas más lastimada de lo que crees. Estas en estado de shock por el ataque y no evaluaste tus heridas adecuadamente. Aun nuestras mujeres necesitan protección de los hombres, y ellas son más fuertes de lo que tú eres y fuiste superada en número. Tuvieron que haberte lastimado gravemente.
— Creo que a ellas les fue muchísimo peor de lo que me hicieron. Tal vez deberías verlas a ellas.
Sus cejas negras subieron repentinamente por la sorpresa mientras sus ojos se abrían enormemente.
— En serio, ve a verlas, Creo que a la que mas lastime fue a Hinata, se quedó tirada después de que le di un puñetazo en la garganta. La rubia podría tener la mandíbula fracturada. —Sakura se froto la parte posterior de su cabeza donde aun le dolía. —Por supuesto, mejor su mandíbula que mi cráneo.
A Sakura esto le resulto semi divertido que él estuviera tan aturdido que no pudiera hablar, pero la miraba fijamente, obviamente no estaba seguro de que pensar. Ella dejo caer su mano y lo miro hacia arriba, forzando una sonrisa que no sentía.
— Yo sé que tú y todos los hombres de este planeta piensan que las mujeres humanas son totalmente indefensas, pero me crie siendo una persona ruda en la tierra, sé cómo defenderme y lastime a las ayudantes de la casa así que deberías ir a revisarlas...
— No me importa si están lastimadas. Atacaron a un ser humano que mi padre trajo a su casa y si tú te las arreglaste para hacerles daño, se lo merecían.
Sakura se sintió aliviada al escuchar sus palabras, lo que demostraba que obviamente él era pro humanos. Entonces él se dio la vuelta, revisando la habitación y se dio cuenta de los vestidos que estaban tirados, de la cena de Hinata y un poco de sangre en el blanco azulejo. Lentamente se dio la vuelta para mirarla a los ojos de nuevo.
— Vine a hablar con mi padre sobre mi hermano Sanosuke y Ino. Mi vinculada también está embarazada y es humana, así que estoy preocupado porque mi hijo sea demasiado grande para que ella dé a luz, así que quería pedirle a mi padre que tengamos más sanadores capacitados para tratar humanos. —Se pasó la mano por su pelo negro. —En este momento Tsunade es la única que cuida a nuestra familia pero si algo le pasa a ella o no está disponible, podría poner a nuestras vinculadas en peligro. Mi otro hermano también está vinculado a una humana la cual también está embarazada.
— ¡Wow! ¿Ustedes ralamente son potentes, no?
El negó con la cabeza, frunciendo el ceño. —No entiendo.
— Tienen espermatozoides muy buenos.
El asintió con la cabeza. —Todos los hombres Zorn fácilmente consiguen embarazar a sus mujeres. Es por eso que solo se nos permite compartir nuestra semilla con nuestro vínculo femenino. De lo contrario el planeta estaría sobre poblado, nosotros no podríamos respaldar por lo que se convirtió en ley mucho antes de que mi padre se convirtiera en Uchiha. Estoy seguro que mi padre te explico porque nunca te podrá dar su semilla. —La boca del hombre se tensó.—Mi madre fue cruel por obligarlo a vincularse con ella, pero no quiso escuchar a sus hijos sobre esa cuestión.
— No puedo embarazarme, así nosotros no platicamos mucho acerca de porque existe esa norma.
Itachi miro la región de su estómago y luego frunció el ceño, mirándola fijamente a los ojos.—¿Tuviste algún accidente que daño tus órganos internos femeninos por lo que no puedes tener hijos?
— Tengo un implante médico de la tierra en mi cuerpo que me impide quedar embarazada hasta que lo retire un médico.
— Debes de decirle a Tsunade esto. En Zorn no hemos podido encontrar una manera eficaz de controlar que una mujer no se embarace. Nuestra semilla es muy resistente y supera todos los medicamentos de nuestros sanadores para evitarlo, estará muy interesada en esa cosa que tienes en tu cuerpo.
— ¿Sakura?
El rugido de su nombre hizo que Sakura saltara por la sorpresa. Su atención se dirigió a la puerta del dormitorio y en unos segundos Sasuke entro muy rápido, sin aliento y dando una buena impresión de un nubarrón oscuro de su rabia. Sus ojos oscuros estaban llenos de furia mientras él llegaba abruptamente, sudando obviamente por la carrera. Sus miradas se encontraron durante una fracción de segundo antes de que Sasuke se moviera otra vez. Itachi se quitó del camino de su padre.
Sasuke fue rápidamente hacia Sakura, solo aparto su mirada de ella para ver la sangre en el piso la cual paso por encima y entonces él la tuvo en sus brazos, levantándola de sus pies y apretándola a su sobrecalentado cuerpo.
— Estoy bien, —murmuro en su camisa, donde su rostro termino hundiéndose con Sasuke sosteniéndola con demasiada fuerza.—En serio.
— No la tritures, —Itachi declaro en voz baja. —Ella dijo que solo esta golpeada pero bien, estaba caminando y hablando cuando regrese de informarte.
Sasuke cambio la posición de su abrazo en Sakura, un brazo envolvió con fuerza su cintura elevándola con cuidado un poco más arriba, la otra mano le agarro la parte trasera de la cabeza para obligarla a mirarlo a la cara, que era el nivel que ella estaba sujeta lejos del suelo. Su expresión era de furia contenida, pero demasiado preocupado mientras estudiaba su rostro y sostuvo su mirada.
— De verdad estoy bien.
Sasuke gruño y volteo la cabeza, mirando a su hijo. —¿Dónde están?
— Probablemente escondidas, —suspiro Itachi— Fueron sorprendidas atacando a una humana y sabían que ibas a estar molesto. Necesitas tranquilizarte antes de acercarte a ellas, padre, entiendo tu rabia, pero son mujeres. Si hubieran atacado a mi Azumi las mataría pero no puedes hacer eso.
Volteado su cabeza, Sasuke miro los ojos de Sakura. —¿Que paso y quien te ataco? Quiero todos los nombres.
— Konan me ordeno que te dijera que las montaras a todas y cuando me negué todas me atacaron.
— Fueron todas las seis —dijo Itachi en voz baja. —Yo olí a cada una de ellas aquí cuando la traje aquí primero.
Un feroz gruñido salió de Sasuke mientras mantenía su mirada clavada en Sakura.
— ¿Las seis te atacaron?
Ella asintió con la cabeza, poniendo sus manos sobre sus hombros y lo acaricio para calmarlo, porque parecía que lo necesitaba.— Sin embargo, estoy bien. Le dije a tu hijo que fuera a verlas porque realmente creo que lastime algunas de ellas. No esperaban que fuera capaz de defenderme tan bien como lo hice, pero tu hijo me salvo el culo. Me tenían en el piso de la sala de estar y no podía escapar. Él las asusto.
Sasuke gruño profundamente en su pecho, el cual literalmente vibro y volteo la cabeza para mirar a su hijo. —Sácalas de mi casa ahora. Que se vayan así como están y que no tomen nada de lo que yo les he dado.—Él se movió a medida que hablaba, suavemente sentó a Sakura en el borde de la cama.—No me importa a donde vayan o en qué tipo de casa acaban. Las quiero fuera y quiero guardias apostados para proteger a Sakura en caso que traten de volver por venganza. Hazlo ahora hijo.
Itachi asintió.—Yo haría lo mismo.
— Voy a matarlas si las vuelvo a ver, —gruño Sasuke.
— Me asegurare que lo sepan. —Itachi camino alejándose, dejando rápidamente la habitación.
Sakura se quedó mirando a Sasuke asombrada de que él se deshiciera de las ayudantes de casa por ella y sabía que era por lo que habían hecho con ella, que él las estaba expulsando de su casa. El volteo la cabeza para mirar los ojos de Sakura y levanto la mano para acariciar su mejilla.
— Nadie nunca te hará daño otra vez, mi Sakura. Deja quitarte la ropa para que pueda ver donde te han hecho daño. Un sanador viene en camino.
Un pensamiento le surgió a ella. —¿Que pasara con los huéspedes que llegan mañana? Si te deshaces de todas las ayudantes de casa...
Sasuke gruño, interrumpiéndola. —Tú eres lo único que importa. Voy a tratar con ese lio más tarde. Mi preocupación ahora es asegurarme de que tú no estás gravemente herida,—su pulgar rozo la curva de su mejilla suavemente. —¿Realmente estás segura de que estas bien?
Maldita sea pensó Sakura, sintiendo que su corazón se derretía incluso aun más. Estoy enamorada de ti, sin lugar a dudas. ¿Cómo no amarte? Eres increíble. Sonriendo a pesar de que estaba experimentando un poco de miedo por estar enamorada, ella asintió con la cabeza.
— Estoy mucho mejor ahora que estás conmigo, Sasuke.
— Entonces no te dejare sola otra vez.
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Continuara...
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