¡Hola! No nos tomemos mucho tiempo y contestemos las reviews anónimas de hoy… Let's Go!

Glamoursdays: ¡Hola! Quiero suponer que eres Shinydreamer, espero estar en lo correcto XD No pude responderte por MD ya que aparece que lo tienes deshabilitado así que responderé por aquí.
La verdad es que al leer algo de tirón se te pueden escapar ciertas cosas ya que es como si "consumieras rápidamente" el producto, o algo así XD
La primera Lillie tenía algunos puntos fuertes como los que mencionaste (y sí, puede ejercer la mayoría de sus conocimientos teóricos dependiendo del ámbito en el que se desarrollen), pero también servía como motivante para Ash para hacer cierto tipo de cosas como su lucha contra el Team Skull.
¡También prefiero a la Lillie fuerte! Me agrada mucho más escribirla ya que no se limita y puede actuar de la manera que mejor le convenga (además de que me encanta cuando "molesta" a Ash a su manera XD). Se está volviendo fuerte gracias al apoyo de aquellos que la quieren y como dicen, una vez que tocas fondo, sólo puedes subir. La Prueba de tipo Dragón es realmente peligrosa si eres un novato y no tienes intervención de un Kahuna… Los esbirros te estorbarían en el combate y el Dominante no la tendría difícil para matarte a ti o a tus Pokémon… Es un lugar cruel y que Lillie pudiera vencer a los esbirros por su cuenta es un gran logro.
Lo veo igual XD Pienso que Lillie iría a una fiesta para convivir y ese tipo de cosas, no tanto para bailar o cantar. Ella sería la que observaría a Ash o Hau hacerlo y les aplaudiría mientras ríe.
Oh, no retes a Ash, el podrá ser de todo, pero no un cobarde… Aunque en los temas del amor si es que es un poco más indeciso XD
Bueno, son las figuras de autoridad de Alola. Son ellos la primera línea de contención del pánico y luego, viene la policía. La gente cree en los Capitanes y Kahunas, haciendo que escucharlos hablar los tranquilice.
Mmmm…
Imposible, en Pokémon sólo existen los días. Que yo recuerde, nunca he escuchado una mención a las semanas o meses en la serie XD
Entonces es una gran suerte tenerte por aquí y agradezco que me siguieras apenas tuviste tu cuenta.
Sería interesante saber qué te dejó pensativo…
¡Gracias a ti por tu review!
¡Nos leemos!

¡Bueno! ¡Pasen a leer!


—¡Acérquense, acérquense!

Ocho de la mañana, veinticuatro de noviembre del año 2013.

La voz de Ketchum resonó por todo el campamento, haciendo que los humanos así como los Pokémon se acercaran al lugar. Gladio mantuvo un poco más las distancias mientras que, evidentemente, los Asutoro fueron los primeros en llegar.

—¡Presentándonos!— exclamaron al unísono.

Rotom hizo un rápido escaneo del lugar, comprobando que todos estaban ahí.

Lo informó.

—Bien, bien…— dijo Ash, cruzado de brazos y asintiendo repetidas veces con la cabeza. Se puso serio— Esto que vamos a discutir es muy importante, así que necesito que todos estén atentos.

La expectativa creció en los gemelos, en Lillie y en Hau. Gladio solamente se veía algo interesado.

Pikachu subió al hombro de su entrenador, justo cuando este formaba la tensión previa a la revelación.

—Necesitamos saber…— dijo, haciendo una dramática pausa. Lillie pensó que no debía hacerse ilusiones ya que seguramente era una de las cosas típicas de…— ¡Qué nombre le pondremos a nuestro equipo!

La rubia cerró los ojos y sonrió.

Típico de Ash.

Gladio de inmediato perdió todo el interés por la conversación y se puso a cuidar a sus Pokémon.

Hau también se puso serio. Era un asunto importante.

—¡Inteligente como siempre, jefe!— exclamó Elio, haciendo pensar a Lillie que él era realmente un gran fan de Ash si no veía la pequeña "falta de utilidad" en discutir algo como eso— ¡Un nombre de equipo ayuda a elevar la moral, así como dar un sentimiento de unidad a todos sus miembros!

—Además de aquella inexplicable exclusividad que tiene el grupo luego de ser formado con sus primeros miembros. Usted pensó en todo eso al momento en que sugirió hacer una actividad de equipo como esta, uniéndonos a todos para un objetivo en común: Elegir el mejor nombre de equipo— añadió Selene.

Lillie se había tragado sus palabras y Gladio había retomado el interés. ¿Ash de verdad había pensado todo eso? ¿Él en serio había…?

—Bueno, sólo pensé en que sería divertido ponerle un nombre a nuestro equipo, algo como "equipo alfa buena maravilla onda dinamita escuadrón lobo"— se rio al decir eso—, además de que eso haría más fácil el describirnos, imagínenlo, que nos vean por la calle y digan: "¡Ahí va el equipo buena alfa dinamita onda lobo maravilla escuadrón!"— Ash se quedó pensativo un momento— ¡Creo que me equivoqué!— se rio.

Rotom casi se golpeaban la pantalla. Eso sólo alargaba más las cosas, además de ser muy confuso. Pikachu lucía realmente interesado.

Lillie siguió con los ojos cerrados y su tonta sonrisa, acompañada de un leve sonrojo. Ash y su ingenuidad/inocencia siempre la purificaban desde el interior hasta el exterior.

—Qué hombre tan humilde…— murmuró Elio, sujetando su pecho con una mano.

—A pesar de tener ideas brillantes, se rehúsa a admitirlo…— Selene imitaba el mismo gesto de su hermano— Un ejemplo de vida y de ideología…

Gladio siguió cuidando a sus Pokémon, sin saber que en ese instante donde todos parecían hacer otra cosa, en realidad lo observaban a él.

Para todo el campamento había sido igual.

Todos tardaron varias horas en caer dormidos ya que los constantes pensamientos sobre la historia de Gladio llegaban a sus mentes sin ellos quererlo. La más afectada, evidentemente, era Lillie.

Ella sabía que no podía volver al pasado (no sin el favor de Dialga) así que pensar en lo que pudo haber hecho simplemente no servía; se estaría mortificando por algo que ya no sería pero aun así, pensar en ello le dolía, después de todo, el ser al que más amaba en el mundo había sufrido y contenido sus lágrimas por ella.

Lusamine tenía razón al decir que ella se había hecho débil por la constante protección de su hermano. De haber recibido los castigos que le tocaban, tal vez Gladio no sería así. Tal vez ella no sería así.

Pero eso ya se había acabado. Gladio ya no tomaría su carga por su cuenta.

Ahora, al igual que con Ash, compartirían ese peso y lo llevarían juntos.

Y sobre el Team Skull… Pensó en los motivos, en el por qué alguien haría eso y muy dentro de su ser, tal vez para que Gladio pudiera dejar un poco de lado sus instintos asesinos, buscaba algo para decir que lo que habían hecho "El hermano" y "Big-J" fuera algo razonable o siquiera "justificado".

No encontró absolutamente nada y eso, más que frustrarla, la dejó saciada.

Ella había intentado ver lo bueno del asunto pero realmente no había funcionado en lo más mínimo, así que nadie podía decir que no lo había intentado.

Lillie abrió los ojos de nuevo, sólo para ver como Ash insistía en que simplemente le parecía gracioso ponerle un nombre al equipo.

—¡"Equipo Malasada"!— exclamó Hau, subiendo un brazo con fuerza.

—¡Me gusta ese!— dijo Ketchum, señalando al chico.

Los Asutoro pusieron un gesto un tanto inconforme pero asintieron.

—Supongo que está bien…— murmuró Elio, rascándose la cabeza.

—Sí… supongo…— Selene solamente desvió la mirada

Ash notó eso de inmediato.

—Oigan, si el nombre no les gusta, no pasa nada— dijo—. Pueden decir su opinión aunque sea diferente a la mía, está bien ¿saben?

Los gemelos se llevaron una mano al pecho.

—Aceptaré con gusto su permiso, jefe— dijo el mayor, sorbiendo un poco de moco.

—Tan gentil y tan atento…— murmuró Selene.

—Como dije, no necesitan mi permiso…— Ketchum rio al igual que Pikachu.

Lillie sintió como una de sus cejas sufría un pequeño tic por lo que rápidamente se llevó una mano a la zona.

No podía estar sintiendo celos de una chica de catorce años… ¿Verdad?

Con ambas manos se golpeó fuertemente las mejillas.

—En lo personal, considero que es un nombre algo superficial para lo que vamos a hacer— opinó Lillie, acercándose al grupo de debate.

Ash, los gemelos y Hau abrieron los ojos fuertemente.

¿¡Qué le pasó?!— pensaron al ver sus increíblemente rojas mejillas.

—Opino algo similar— Rotom por fin se unió a la conversación—. No tiene nada que ver con nuestro objetivo y tampoco posee significado alguno, o un trasfondo interesante.

Los gemelos, saliendo de su asombro, asintieron.

—Tiene muy poco impacto y se siente algo genérico, como el tipo de nombre que le pondrías a tu equipo en un festival deportivo…— Ash entendió lo dicho por Elio. Recordaba que cuando estaba en primaria, le habían puesto a su equipo una vez, "Equipo Gary, los demás… y Ash", eso le molestó un poco.

—Considero que tampoco suena genial— Selene mantenía su mismo gesto—. No me imagino a alguien gritando de la emoción al ver al "Equipo Malasada".

Hau, por fin, cayó derrotado.

—Supongo que fue una mala idea— murmuró, rendido.

Primarina le dio unas palmadas en la espalda.

Ash se quedó pensativo, con una mano en el mentón y luego señaló a los gemelos.

—¿Qué tienen ustedes, chicos?— preguntó.

Los Asutoro se miraron al mismo tiempo.

—Equipo Ash— dijeron sin dudar.

—Rechazado/Rechazado-Roto— hablaron Gladio y Rotom al unísono.

Todos voltearon a ver al rubio, sorprendidos.

—Creí que no te interesaba esta charla, Gladio— recordó Hau, confundido.

—No me interesa, pero no perteneceré a un equipo llamado "Equipo Ash"— informó, mirándolos de reojo.

Usualmente eso hubiera molestado un poco a alguien más, pero para el entrenador de Paleta…

—¡Es la primera vez que dices mi nombre desde que nos conocimos!— exclamó, contento.

Lillie, Rotom y Hau voltearon a verlo sorprendidos.

¿Él realmente recordaba algo como eso?...

—No lo dije refiriéndome a ti, lo hacía hablando del equipo que insistes en formar, Ketchum— respondió Gladio, más Ash no escuchaba.

—Entonces, descartando a "Equipo Ash"…— a Lillie realmente le dolía tener que hacerlo, pero era obvio que su hermano no lo aceptaría nunca— ¿Qué otras opciones tenemos?

Rotom y Ash comenzaron a pensar, el primero lo hizo de inmediato mientras que el segundo usó toda su capacidad para hacerlo.

—Equipo "lo que sea que ustedes decidan"— dijo la Dex, cruzándose de "brazos"—, realmente prefiero ver como la mente colectiva del grupo, incluyéndome, arregla un problema como este basándonos en soluciones planteadas por otras personas sin contarme a mí, para, de esa forma…

—¡Equipo Ka-ba-ba-bamp!— gritó Ash, algo rojo por el esfuerzo que le había supuesto pensar tanto. Parecía agotarse más rápidamente pensando treinta segundos que corriendo tres horas sin descanso.

—¿Qué se supone que significa eso?-Roto— preguntó la Pokédex.

Los Aether, los Asutoro y Hau tampoco lo entendieron (aunque Lillie se hacía una idea ya que conociendo a Ash era algo sumamente abstracto).

—¡Es esa sensación que te da cuando haces algo increíble con tus amigos y comparten un vínculo que hace sentir cómo todos sus corazones están conectados! ¡Cómo si fueran uno sólo!— Pikachu levantó una pata, totalmente de acuerdo con la idea, al igual que los Pokémon de Ketchum.

Para sorpresa de todos (menos de Lillie, quien simplemente miró con adoración al chico), era un significado realmente profundo.

Se quedaron pensativos…

—Es algo difícil de describir si te llegan a pregunta por el significado, pero…— murmuró Hau.

—Es increíblemente aceptable-Roto…

—¡Tómense su tiempo para decidir!— dijo Ash. La idea le había llegado de pronto cuando su atención se desvió de, un buen nombre para el equipo, a, querer tener una buena batalla, así que no le importaba mucho si su sugerencia ganaba o no.

—Yo apruebo totalmente la idea del jefe, pero supongo que sería bueno escuchar las sugerencias de Gladio y Lillie— dijo Elio, mirando a los rubios.

Selene, Hau y Rotom asintieron.

Mahalo tenía clarísimo que apoyaría a su amor platónico sin importarle qué.

Lillie frunció el ceño un poco y finalmente, dijo su opinión.

—Lo siento, pero realmente los nombres de "Equipo Ash" y "Equipo Ka-ba-ba-bamp" fueron mis favoritos— dijo, riendo.

Ash se sonrojó un poco y exclamó su gratitud con una sonrisa.

Hau, por otra parte, había perdido toda su motivación para apoyar a Lillie en su sugerencia.

Los Asutoro no notaron lo obvio y simplemente creyeron que la rubia tenía un buen gusto en cuanto a nombres.

—Entonces, con "Equipo Malasada" y "Equipo Ash" descartados, el ganador de momento es "Equipo Ka-ba-ba-bamp"…— Rotom miró fijamente a Gladio, quien acababa de terminar de acariciar a Zoroark— a menos que Gladio de una sugerencia mejor.

Aether volteó a verlos a todos, a punto de decir que no participaría dando una sugerencia, pero entonces…

—¡Sería increíble escuchar tu idea, Gladio!— exclamó Lillie, bajando con ánimo los brazos.

No podía decirle que no a esos brillantes ojos.

Se quedó dónde estaba, dándoles la espalda a todos y tardó un buen rato en decidir.

Se giró y con seriedad dijo:

—"Equipo Salvemos al Mundo".

Todos en el lugar se quedaron callados y pensativos.

Era algo bastante cliché, pero, si era Gladio quien lo decía, ganaba muchos puntos…

Estuvieron a punto de optarse por "Equipo Ka-ba-ba-bamp" pero Rotom habló.

—Saben, en unovano antiguo, al Sol se le llamaba "Sun" y a la Luna, "Moon"-Roto…

La relación entre ambas cosas llegó a las cabezas de todos, incluido Gladio (quien simplemente lo había dicho para terminar rápido el asunto).

—"Salvemos al mundo" o por sus siglas "SM" que, además de significar sadomasoquismo, puede ser usado para referirse al Sol y a la Luna-Roto.

Lillie lo pensó.

—"Equipo Sun & Moon"…— murmuró para luego mostrar un gesto maravillado— ¡Increíble, hermano!

—¡Detrás de un completo cliché se esconde un gran significado! ¡Nada mal!— Hau le levantó un pulgar.

—¡Lo que nos une a todos nosotros en un nombre que combina nuestros dos propósitos!— Ash también lucía sumamente contento.

—Revivir a Solgaleo y con ayuda de Lunala derrotar a Necrozma… Debo admitir que Gladio se lució-Roto— la Pokédex asintió, conforme con la elección.

Los Asutoro seguían sin entender a que se referían con "Necrozma" o quien era realmente él (ya que se les había olvidado pedirle a Ash una explicación por pasarse todo el día charlando con él) pero también creían que era un buen nombre, como Flautistas de Solgaleo y Lunala, sonaba realmente bien.

—¡Aprobado!/Aprobado— dijeron los dos.

—¡Por decisión unánime el nombre de nuestro equipo será "Salvemos al Mundo" o "Equipo Sun & Moon"!— exclamó Lillie.

Gladio se quedó completamente serio al recibir los aplausos de humanos y Pokémon.

Él sólo lo había dicho porque si y había ganado…

Ash sonrió ampliamente.

—¡"Sun & Moon"! ¡Cuánto más lo repito, más me gusta!— dijo, totalmente complacido.

Todos asintieron. Los ánimos continuaron así por unos instantes hasta que Rotom hizo la pregunta.

—Entonces, ahora que somos un equipo formado, ¿quién será nuestro líder? Un equipo necesita de un líder que lo mantenga unido-Roto.

A la mente de los Asutoro, Lillie, Hau y casi todos los Pokémon, llegó sólo una opción.

Las miradas se centraron en Ketchum y la de él, en Gladio.

—Eres el más involucrado con lo que estamos por hacer— le dijo el azabache, viéndolo fijamente—, creo que sería justo que fueras el líder.

Gladio escuchó eso. Sabía que si esa era la decisión de Ketchum y él aceptaba, todos lo apoyarían sin dudar y él se convertiría en el líder de inmediato, siendo capaz de darle ordenes al chico de Paleta.

Pero no lo hizo.

—Pero no con lo de Necrozma. Yo sólo soy bueno comandando Pokémon, no a otras personas— dijo, dando la espalda de nuevo—, además, el líder debería ser el más fuerte para imponer respeto a sus seguidores, aunque yo sea el líder, todos te obedecerían a ti primero antes que a mí.

Los Asutoro, Hau, Rotom y los Pokémon (con excepción de los de Gladio), pensaron que tenía toda la razón.

Lillie sintió conflicto. Por una parte estaba su adorado hermano mayor, pero por otro, estaba Ash, quien ella sabía, tenía muchísima más experiencia y capacidad táctica que Gladio.

Era el sentimiento contra el razonamiento.

—¿Estás seguro, Gladio?— preguntó de nuevo Ash— Eso significaría que yo podría darte órdenes.

El rubio asintió.

—Si es para completar esta misión con éxito, haré lo que se deba hacer.

El azabache mayor se le quedó viendo y luego, también asintió.

—Entonces lo haré.

Todos lo miraron y le sonrieron.

—¡El jefe se convirtió en el jefe de verdad!— exclamó Elio.

—Un título digno del jefe…— dijo Selene.

—¡Felicidades, Ash!— Hau le chocó los cinco.

—La elección obvia-Roto…

Lillie, la cual hasta hace pocos segundos seguía pensando a quien apoyar, espabiló.

—¡Vayamos juntos a la victoria, jefe!— le dijo, frunciendo el ceño, sonriendo y bajando ambos brazos con fuerza.

Ketchum se rascó la cabeza, algo apenado.

—¡Gracias!— dijo sin más, recibiendo unas palmaditas en la cabeza de Pikachu— ¡Haré lo mejor que pueda para que todos estemos siempre a salvo!

Continuaron hablando, tal vez porque de verdad estaban emocionados o tal vez porque querían elevar los ánimos del grupo.

Posiblemente las dos cosas.

Mientras tanto, arriba en el cielo, a más de doscientos metros de altura…

¿Qué estamos esperando?— preguntó Tapu Bulu, cruzado de brazos.

¡No seas tan impaciente, Bulu! ¡Si no estamos contentos, nuestro señor no responderá a la llamada!— Lele miró hacia abajo, donde estaba Cosmoem— Pensar que volvería a ver a mi señor después de sólo unos días…

Tapu Koko entendía la sensación. Volteó a ver a Tapu Fini.

¿Está todo listo para el ritual?— le preguntó.

La deidad del océano negó con la cabeza.

A la Representante de Tapu Lele le hace falta una Pulsera Z— respondió, haciendo que la Tapu se impactara levemente.

¿¡Qué haremos ahora?!— preguntó, impactada.

Somos los Sagrados— le recordó Bulu—. Hacer algo como una Pulsera Z es cosa fácil para nosotros.

Oh, tienes razón… ¡Lo había olvidado!— Lele comenzó a reírse.

Aunque… ¿Estás seguro de que las Pulseras Z de tu Representante y del mío bastarán para poder ayudar a nuestros señores, Tapu Koko?— Fini lucía curiosa y un tanto dudosa.

Koko negó con la cabeza.

Habrá que mejorarlas— dijo.

Ya veo…— murmuró la tipo Agua.

¿Todos recuerdan sus pasos?— interrogó el dios de la fertilidad.

¡Yo lo hago! ¡Observen…!— justo cuando Tapu Lele estaba por hacer algo, fue interrumpida.

Resérvalo para cuando llegue el momento— ordenó el dios de la guerra.

La diosa de la paz se resignó.

Han pasado varios siglos desde la última vez que hicimos esto— recordó Tapu Fini.

Espero no estar oxidado…— Bulu comenzó a girar sus brazos (o patas).

Entonces sólo queda esperar— Tapu Koko miró fijamente a su Representante. Creía en él. Sus hazañas hablaban por sí mismas.

De vuelta en tierra firme, doscientos metros abajo, la pequeña celebración ya había terminado y un silencio inundó el lugar.

Todos se veían fijamente.

—Ya es hora…— murmuró Ash. Ahora las miradas de todos fueron dirigidas hacia los Asutoro.

—Contamos con ustedes, chicos— Hau les levantó un pulgar, sonriéndoles.

—¡Ustedes pueden!— aseguró Lillie.

Gladio asintió.

Tanto Elio como Selene se veían un tanto nerviosos. En ellos estaba recayendo la responsabilidad de resucitar a un dios y…

Ash sujetó a Selene de los hombros, poniéndose atrás de ella. Pikachu había vuelto a tierra.

—Vamos— le dijo, haciendo que caminaran hacia el lugar que les correspondía en las plataformas—. Yo estaré contigo.

La azabache se sintió muchísimo más tranquila pero Elio se sintió ahora un tanto mal.

Cuando estaba por avanzar solo hacia el su posición, Ash lo interrumpió.

—¡No te muevas de ahí!— le ordenó— ¡Volveré por ti!

El Asutoro mayor se sintió increíblemente aliviado.

—Eres la menor, ¿verdad?— le preguntó Ash a Selene, comenzando a bajar por la parte izquierda de la plataforma.

Selene asintió.

—Y aun así siempre mantienes un gesto tan serio… Eres realmente fuerte, ¿no?— Ash le sonrió.

Selene, esta vez, negó.

—No sé en qué momento me hice de esta forma…— murmuró, atrayendo la atención de Ash— Cuando éramos niños, mi hermano siempre estaba peleando con gente y generalmente salía lastimado… Siempre lloraba al verlo en ese estado y los niños se burlaban de mí, haciendo que mi hermano volviera a pelear. Un día… simplemente comencé a ser así…

Ash escuchó eso.

—No querías demostrar emociones para que la gente no se metiera contigo y Elio no tuviera que salir lastimado, ¿verdad?

Selene asintió de nuevo.

—Entonces yo tenía razón. Eres una chica realmente fuerte, Selene— repitió Ash, haciendo que la azabache volteara a verlo con sorpresa—. Si tuviste la voluntad y determinación de suprimir de forma tan eficaz tus emociones es porque realmente eres alguien increíble… Una cosa es no sentir nada, pero otra es sentir y ocultarlo.

La entrenadora se quedó pensativa. Nunca lo había pensado así.

—Ahora, ¿a qué le temes, Selene?— preguntó Ash— ¿Por qué no muestras tus emociones ahora? Elio y tu son realmente fuertes ahora, estoy seguro de que le darían una lección a aquellos niños que se burlaban de ustedes.

Selene asintió, sintiéndose más confiada por las palabras de su ídolo.

—Creo que tiene razón, jefe…— murmuró.

—Has llegado hasta este punto, Selene. Un punto al que nadie más podría llegar. ¿Esos niños siquiera podrían soñar con decir que son las Flautista e invocadoras de la diosa de la luna?— volvió a preguntar, recibiendo una negativa por parte de la Asutoro— ¿Podrían atreverse a decir que han superado casi la mitad del Recorrido Insular, un punto al que muy pocos llegan?— de nuevo, Selene respondió que no. Ash la giró hacia él, haciendo que se vieran a los ojos— ¿Podrían atreverse a hacerse llamar Selene Asutoro, integrante del equipo "Salvemos al Mundo?

A Selene le brillaron los ojos.

—No podrían…

Ash sonrió ampliamente.

—Exacto, no podrían ya que ellos nunca podrían soñar con ser igual a ti— cerró un puño frente a su cara—. Porque nadie será nunca como tú. Si tienes miedo de que algo salga mal, confía en mí, yo estaré ahí. Si tienes miedo de que Elio se lastime, confía en mí, yo lo cuidaré... Y si tienes miedo de que alguien se burle de ti por mostrar quien eres, confía en nosotros— con su mano, señaló al resto de seres vivos que había ahí, quienes los vieron algo confundidos— ¡Jamás nos burlaremos ya que, aquella persona que demuestra lo que siente sin miedo alguno, es una persona realmente increíble!

Lentamente, una gran sonrisa fue apareciendo en la cara de Selene, una que acompañó a sus brillantes ojos y su pequeño sonrojo.

—¡SÍ!— exclamó, comenzando a caminar por sí sola hacia su puesto.

Ash sonrió, lleno de satisfacción y luego, se dio media vuelta.

En medio de su caminata, Selene recordaba.


¡Movimiento sísmico!

Ella recordaba tener ocho años. Sus padres los habían llevado a ver la Conferencia Plateada a modo de viaje familiar cuando entonces, llegó a su batalla favorita de todas.

Era un niño, igual que ellos, un niño de once años.

La batalla ya tenía un tiempo de haber iniciado pero no fue hasta que ese gran Charizard voló con el Blaziken en brazos, que se quedó realmente encantada.

Estaba tan alto, giraba tan rápido y con el sol detrás de él, se veía magnifico, casi como un ser divino.

La velocidad con la que bajó y la fuerza con la que impactó al enemigo contra el suelo. Recordaba aquella cortina de tierra que se formó y cuando esta se disipo, el tipo Lucha estaba en el suelo, dañado.

¡SÍ!— escuchó exclamar al chico que comandaba al Charizard.

Sin que ella se diera cuenta, sus ojos brillaban con fuerza y estaba de pie, gritando con todas sus fuerzas por la victoria del llamado Ash Ketchum.

Toda la pelea fue increíble pero se sintió increíblemente frustrada cuando Charizard había caído definitivamente. Sintió unas ganas inmensas de quejarse, patalear, llorar y decir que la pelea estaba vendida.

La Conferencia Plateada se acabó y si era honesta, no tenía muchas ganas de ver los combates finales… Solo recordaba que había un tipo llamado Jon Dickson que había ganado, fue tan poca la impresión que tuvo en Selene que olvidó su cara a los pocos días.

Ella se centró en Ash Ketchum.

Junto a su hermano, comenzó a investigar al chico.

Uno de los dieciséis mejores de la Meseta Añil… Había ganado la Liga Naranja en un increíble combate pero… era la segunda vez que él perdía en una liga regional. ¿No se sentía frustrado? Viajar por un año entero, llegar a las mejores posiciones y luego, ser derrotado, ¿no era frustrante?

Continuaron siguiendo la carrera como entrenador de Ash Ketchum.

Todos los años era algo similar. Entre los ocho mejores en el Campeonato de la Liga Hoenn.

¿¡Ganador de la Batalla de la Frontera?! ¡Eso era un gran logro!

¡Cuatro mejores en el Torneo de la Liga de Sinnoh! Aunque su derrota había sabido especialmente amarga, vencer a un Darkrai con tan sólo trece años era un algo increíble.

El nivel como entrenador de Ash Ketchum parecía haber aumentado en demasía, pero…

Ocho mejores en la Liga Unova… ¿Tal vez estaba retrocediendo? ¿Tal vez Sinnoh había sido su cúspide?...

Subcampeón de la Liga de Kalos.

Selene entonces lo supo. Por fin pudo definir lo que sentía al ver a Ash Ketchum.

Libertad. Sentía libertad.

Ash Ketchum era un ejemplo de alegría y libertad, un espíritu libre que daba todo de sí para lograr lo que amaba.

Era su inspiración para volverse entrenadora Pokémon.


—¿Qué le dijiste?— preguntó Lillie, sonriendo.

—La verdad— Ash tenía aquel gesto que tanto le encantaba a la rubia.

Rotom, por supuesto, había oído todo al igual que algunos Pokémon.

Ash era un gran tipo.

Ketchum rodeó con uno de sus brazos a Elio.

—¡Vamos, amigo! ¡Tú y yo!— exclamó, comenzado a bajar por la izquierda de la plataforma.

El Asutoro sintió como sus piernas se derretían al oír eso.

Era como un sueño hecho realidad.

—Oye, Elio.

Elio, nervioso, volteó a verlo.

—¿¡S-SÍ, JEFE?!

Ash se rio al ver eso.

—¿Cuál es tu parte favorita de entrenar Pokémon? ¿Por qué te gusta hacerlo?— preguntó, viéndolo con una sonrisa, pero por dentro, era una pregunta realmente seria.

Elio lo pensó detenidamente, mirando al frente.

—Al principio… Quería ser como usted, jefe. Quería dar batallas espectaculares y llenas de momentos épicos que se quedaran grabados en las cabezas de todos, quería que mi nombre se hiciera conocido…— hubo un momentáneo silencio— Pero ahora, mis motivos han cambiado— volteó a ver al de Paleta con gran seriedad—. Ahora, quiero que mis Pokémon y yo podamos confiar nuestra vida al otro sin dudarlo, que seamos un solo ser que de todo de sí en un combate, poder escuchar el grito de nuestros corazones al unísono y llegar juntos a horizontes nuevos e inexplorados. A la cúspide del poder.

Ash mantuvo su gesto por un rato más hasta que su sonrisa se amplió todavía más.

—Es increíble que puedas describirme tan bien tu sueño… ¿¡Es como un "Tsu-ba-ba-bakamp", cierto?!— Elio se rio, algo confundido.

—¿No sería eso un "Ka-ba-ba-bamp"?...

—¡No! Hay una gran diferencia entre ambos, ¿sabes?— Ash adquirió mágicamente el gesto de un profesor.

Elio pensó en que sólo se cambiaba el "Ka" por el "Tsu" y el "Bamp" por el "Bakamp"… Aunque tal vez tenía sentido…

El Asutoro seguía pensando en eso, cuando entonces, Ash lo acercó más a él.

—Llegar a la cima del poder es una gran meta y debe sentirse increíblemente satisfactorio llegar ahí, pero…— una mirada nostálgica apareció en su rostro, sorprendiendo a Elio— el recorrido… el viaje que hacemos para intentar llegar a ella… creo que es lo más importante— volvió a mirar a Elio—. Es el viaje el que te definirá como la persona más poderosa del mundo. Tus amigos, tus Pokémon, todas las batallas que has tenido, los momentos peligrosos, felices y tristes, todos ellos son los que te harán quien tú serás en un futuro.

Elio se quedó pensativo.

—Por eso, creo que no hay prisa alguna para llegar a ese punto— volvió a hablar Ketchum—, porque al final, cuando te conviertas en el mejor, ¿no sería eso muy aburrido? No habría retos… no habría nuevos lugares que visitar…

El gemelo se quedó serio, mientras caminaba, sin darse cuenta de que Ash ya lo había soltado hasta que este tiró de él.

—Por eso, Elio…— el mencionado se quedó algo sorprendido por lo repentino del movimiento— Como alguien que tiene el mismo sueño que tú, quiero decirte que no tengo planeado perder contra ti.

El azabache se quedó frío. Era una declaración de guerra… ¿de su ídolo?...

No supo que decir hasta que este extendió su mano.

—Y cuando yo llegue a la cima, te diré como se ve todo desde arriba. Te diré lo malo y lo bueno y, si estrechas mi mano ahora mismo, jamás olvidaré este pacto formado aquí y ahora, Flautista del sol— aseguró Ash, con un gesto determinado.

Elio vio la mano frente a él y recordó. Recordó su infancia.


Las explosiones, los golpes, los increíbles movimientos… todos ejecutados por un chico que no parecía ser mucho mayor que él y su oponente.

El combate era espectacular, pensó Elio.

Cada vez que los Lanzallamas chocaban, la imagen se quedaba grabada en su retina. Estaba tan absorto en la batalla que ni se dio cuenta del momento en el que su hermana se puso de pie para admirar mejor el combate.

En su interior, decenas de voces gritaban. Algunas le rogaban intensamente al entrenador de Paleta que hiciera ciertas cosas en lugar de otras (cosas que si Ash de verdad hubiera hecho, la batalla habría terminado mucho antes), algunas le decían que gritara de emoción, así como había otras que le ordenaban sin parar que corriera de su asiento y saltara al campo de batalla para ver todo más de cerca.

Para desgracia de Elio, esos golpes que para él se veían épicos, en realidad resultaron ser demoledores para Charizard y Blaziken, cayendo el primero rendido.

Recordó a sus padres reír levemente cuando puso la más grande cara de desilusión del mundo pero no le importó.

Al llegar a casa, tras ver la pelea de un tipo del cual ni recordaba el nombre pero que había ganado la Conferencia Plateada, él y Selene comenzaron a buscar los antecedentes de Ash.

Había ganado una liga pequeña y algo reconocida, pero había perdido dos grandes ligas.

Le pareció sencillamente admirable.

Los años pasaron y lentamente, Ash Ketchum comenzó a labrarse un nombre en el mundo del entrenamiento Pokémon.

Cada liga en la que participaba, quedaba en las mejores posiciones pero nunca lograba la victoria.

Hasta que Kalos llegó junto a la mayor pesadilla de Elio.

Ash Ketchum, "El veterano más joven", había sido derrotado en las finales.

El Asutoro creyó que sería como en cualquier otra liga, que se recuperaría y volverían a saber de él en unas pocas semanas.

Cuando los meses pasaron y la noticia de que Ash se tomaría un "descanso", Elio sintió un miedo incomparable.

Su ídolo, aquel símbolo de fortaleza que le había enseñado a nunca rendirse y a superar las dificultades sin importar lo dura que fuese la caída… ¿iba a rendirse? ¿Tras tantos años?...

Enterarse meses después gracias a WikiDex que Ash Ketchum y su fiel Pikachu habían vuelto a las andadas, esta vez en Alola, lugar donde él y su familia se mudarían…, lo hizo sentir una emoción incomparable.


Y ahora su ídolo lo estaba desafiando, viéndolo como un igual.

Sin dudarlo, Elio le tomó la mano.

—Encontremos juntos como llegar a la cima y no morir en el intento, jefe— le dijo Elio, sonriendo.

—Hagámoslo, Elio— Ketchum sonrió—. Y ahora… ve, todos nosotros estaremos rezando por tu éxito. ¡Confía en el equipo "Salvemos el Mundo"!

El ceño del azabache menor se frunció, sin quitar la sonrisa.

—¡CUENTE CONMIGO!— gritó, avanzando de inmediato a su puesto.

Una vez más, Ash obtuvo esa sonrisa de satisfacción y volvió hacia la plataforma del centro del altar.

—¿Ahora si nos dirás que le dijiste?— preguntó Hau, divertido.

Ketchum vio hacia el frente, donde Selene ya estaba posicionada y Elio estaba llegando.

—Ellos son buenos chicos… ¿No crees, Gladio?— le preguntó al rubio, volteando a verlo.

El Aether se quedó serio y luego, suspiró.

—Tienen un enorme potencial.

Eso era un "sí" en lenguaje Gladio.

Lillie se puso entre su hermano y Ash. Los tomó a ambos de la mano.

Rubio y azabache voltearon a verla. Ella simplemente se quedó viendo hacia el frente, sonriendo, sin hacer nada más.

Hau veía desde atrás, con el ceño algo fruncido.

Él entendía a Gladio, pero… ¿por qué a Ash?... ¿No era algo injusto dejarlo fuera sólo a él?...

Esperó que Ketchum soltara la mano de Lillie y de la mejor forma posible se la ofreciera a él, pero eso nunca pasó.

Ash simplemente se veía tranquilo y algo gustoso; su mirada clavada hacia los gemelos.

Hau trató de tranquilizarse un poco. Ellos simplemente eran mejores amigos, evidentemente debían serlo, llevaban semanas viajando juntos…

Sus ojos se abrieron como platos.

(No es el mejor momento para ponerte a pensar en eso, Hau-Roto…)

Ribombee, aunque no sabía que Rotom lo había pensado, creyó lo mismo.

Por fin, Elio y Selene estaban en sus posiciones cuando de pronto, las dos flautas bajaron con rapidez hacia ellos, flotando sobre sus cabezas.

Ambos azabaches las tomaron con sus propias manos y las analizaron fijamente por unos segundos, luego voltearon a verse para después asentir al unísono.

Se llevaron las flautas a la boca y entonces…

Cuatro figuras descendieron de inmediato, rodeándolos y asustándolos.

Junto a Selene estaban Tapu Bulu y Tapu Fini.

Junto a Elio estaban Tapu Koko y Tapu Lele.

Sobra decir que el equipo "S&M" estaba realmente impactado.

—¿¡L-Los Tapus?!— se preguntó Elio impresionado.

—¡Tapu Koko!— señaló Selene.

Reconocerían a ese Pokémon donde fuera. Él mismo les había entregado sus Piedras Z.

Los Representantes salieron corriendo hacia los Flautistas.

Ash y Lillie bajaron junto a Elio, mientras que Gladio y Hau fueron por Selene.

Los Tapus estaban ahora frente a sus Representantes.

Pikachu subió de un salto al hombro de Ash, quien no se veía especialmente contento al ver a Tapu Fini.

Ha pasado un tiempo desde la última vez que lo vimos…

Los humanos se quedaron en shock al oír como en lugar de salir el usual "Pika pika chu" salía una oración perfectamente entendible.

¿Es él de quién tanto hablaban?-Shoos— preguntó Gumshoos, acercándose.

El que salvo la vida de Ash— Decidueye también se acercó.

Ni idea de quien sean— Lycanroc se veía algo confundido.

Los Sagrados— le recordó Torracat.

¿Los qué?...— Golisopod se veía perdido.

Los seis entrenadores voltearon a ver a sus Pokémon y ellos voltearon a verlos.

Lillie fue la primera en salir de ese gran impacto al ya haberlo vivido antes, Ash fue el segundo evidentemente.

A Hau y Gladio pareció no importarles ya que los Tapus estuvieran ahí ya que rápidamente corrieron hacia sus Pokémon.

—¿Umbreon, todos?... ¿Pueden entenderme?...— preguntó, esperando una respuesta.

¿Tú nos entiendes a nosotros, Gladio?— Lycanroc lucía sorprendido.

Sin dudarlo, el rubio los abrazó.

—Soñé con este momento infinidad de veces… Poder hablar con ustedes de esta forma…— murmuró.

Intentaste hablar conmigo por años. Entiendo a qué te refieres— la voz de Silvally, tan clara como el agua, dejó seriamente estupefacto al rubio.

Gladio no dijo nada más y los siguió abrazando tan bien como pudo.

—¡Primarina! ¡Primarina!— exclamó Hau, llegando a donde ella— ¡Lo hice, Primarina! ¡Atrapé a Faba! ¡Atrapamos a Faba! ¡Papá podrá descansar en paz!

La tipo Agua asintió, sonriendo.

Esperamos mucho para esto, ¿verdad, Hau?— las palabras de la inicial atravesaron los tímpanos del moreno quien, al igual que Gladio, la abrazó.

Los demás Pokémon de Gladio, lejos de sentir celos o algo así, comprendían el momento.

Habían sido Hau y Primarina los que había visto morir a Hal Mahalo.

—¡ADORO PODER ENTENDERTE!— el grito de Hau retumbó por todo el Cañón de Poni.

Primarina se rio.

Lillie volteó a ver a su deidad.

—Fue usted, ¿cierto?...

Lele asintió y comenzó a girar en el aire.

¡Justo como la última vez que nos vimos!

Volverla a ver me da mala espina…— murmuró Comfey, desconfiado.

¿Quién es?— preguntó Mudsdale, intrigado.

Cierto…— murmuró Shiron— No estuviste la primera vez que la vimos.

¡Permítanme a mí, dar la explicación!— Ribombee llegó al lugar volando.

Cuento contigo, Ribombee— dijo Mimikyu.

Lillie estaba sorprendida, sí. Era la primera vez que oía hablar a Mudsdale y Mimikyu, pero, a quien realmente quería escuchar hablar (por mucho que le fascinara entender a la tipo Fantasma y al tipo Tierra) era a…

¿¡Comprendieron?!— preguntó Ribombee tras su bien resumida explicación— ¿Admirable caballo? ¿Dulce Mimikyu? ¿Feroz amigo de plata?

Los dos primeros dieron su respectivo agradecimiento por haber sido puestos al día.

Ribombee se le quedó viendo fijamente a Silvady hasta que por fin, lo hizo hablar.

Entendido— un eco metálico acompañó la gruesa voz de la quimera.

Lillie se sintió complacida.

Sin previo aviso, Ash se arrodilló y pegó la cabeza al suelo, sorprendiendo a los humanos que le estaban poniendo atención.

—En aquella ocasión no pude agradecerte por salvarme la vida— dijo—. Gracias, Tapu Koko.

El dios de la guerra solamente se le quedó viendo.

Levanta la cabeza, Ash Ketchum— le ordenó—. No estamos aquí para agradecer, estamos aquí para devolver.

La voz de Tapu Koko no pasó desapercibida para nadie.

Tapu Bulu infló los pulmones y luego, gritó.

¡ASH KETCHUM, GLADIO AETHER, LILLIE AETHER! ¡AL FRENTE!— su potente grito hizo que muchos tuvieran que taparse los oídos.

Ash se puso de pie al instante y Lillie obedeció con rapidez.

Gladio se tardó un poco más pero al final lo hizo sin rechistar.

Hau se quedó pensativo… ¿y él qué?...

¡Tu primero, Lillie!— Tapu Lele se puso al frente.

La rubia volteó a ver a su hermano y a su amigo. El primero le asintió y el segundo le levantó un pulgar con confianza.

Lillie se tranquilizó, puso un gesto determinado en su rostro y avanzó hacia el centro de todos los Tapus.

Tu piedra. Sabemos que tienes una— ordenó Tapu Fini.

A la Aether no le sorprendió que lo supieran. Era la diosa del océano quien había visto seis meses a futuro.

Ahora, sin Cosmoem en su bolsa, puso sacar lo solicitado sin tener excesivo cuidado por lo que no tardó mucho.

Levantó la Piedra Z sobre su cabeza, ofreciéndosela a su deidad guardiana.

Lele la hizo levitar sin esfuerzo y luego, cerró su "caparazón" con la Piedra Z de Lillie, dándole la apariencia de una gota de lluvia. Los mechones de su pelo sobresalían por el frente.

Sobra decir que todos se quedaron sorprendidos y confusos por lo que acababa de pasar.

La diosa de la paz comenzó a vibrar incesantemente y tras lo que parecieron diez minutos, volvió a abrir su coraza.

¡Toma!— todos vieron impactados la Pulsera Z que reposaba en el aire. Era incluso más bonita que las normales y su característico color blanco había pasado a ser un color rosa pálido.

Lillie, aún sorprendida, extendió su mano para alcanzar la pulsera.

—¿Cómo lo…?

¡Soy Tapu Lele!

Eso explicaba muchas cosas pero, al mismo tiempo, no explicaba absolutamente nada.

Ash y Gladio se quedaron expectantes a su turno. ¿Quién pasaría primero?

¡Oh, van los dos!— respondió Tapu Lele de inmediato.

Azabache y rubio se sorprendieron. Voltearon a verse para después avanzar.

Tendrían que felicitar a Lillie por lo de su pulsera después.

Sus pulseras— ordenó Tapu Bulu, el más imponente de todos.

Los Representantes aceptaron y las entregaron, estas salieron volando de sus muñecas.

Aquí vamos…— murmuró Tapu Fini. Los demás Tapus asintieron.

Tapu Koko pasó al frente y, sin previo aviso, engulló ambas con su caparazón. Su cuerpo comenzó a desprender electricidad y empezó a moverse de forma extraña, como si estuviera bailando de un lado a otro, de arriba abajo.

Ash y Gladio al principio se preocuparon por eso, pero luego recordaron lo que Tapu Lele había hecho.

Pero, ¿qué le harían a sus Pulseras Z? Ya no podrían hacerles nada, ya estaban en su estado final…

Tapu Koko "escupió" ambas Pulseras Z, las cuales se veían rodeadas por un brillo amarillo.

Tapu Lele fue la siguiente en tomarlas. Su baile consistía moverse de un lado al otro, agitando los "mechones" de cabello que sobresalían de su coraza. De su cuerpo se desprendían pequeños brillos. Tardó unos segundos y luego, disparó las pulseras hacia Tapu Bulu, las cuales ahora brillaban en color rosa.

El dios de la creación cerró su caparazón, con ambas pulseras dentro. Se agitaba de izquierda a derecha, haciendo sonar la campana de su cola mientras dejaba salir una energía verdosa. Cuando escupió ambas Pulseras Z, ahora se veían cubiertas de un pequeño resplandor verde.

Tapu Fini fue la última. Comenzó a moverse en diagonal repetidas veces, como si estuviera nadando, cosa que se reforzó por el agua que salía de su cuerpo. Dio un gran giro y luego, disparó ambos accesorios hacia el aire.

Ash y Gladio miraron hacia arriba, viendo como bajaban lentamente hacia ellos dos Pulseras Z, o bueno, eso creían que eran.

Ahora, en lugar de ser blancas, eran negras casi en su totalidad y el lugar para el Cristal Z se había ampliado. A los extremos del pequeño rombo central, podían verse dos huecos para dos pequeños triángulos.

Todos en el lugar estaban asombrados. Había sido un espectáculo tan interesante como bello (aunque a Gladio y a los Código Cero les dio un poco igual). Sobra decir que Rotom grabó absolutamente todo.

—Mi Pulsera Z…— murmuró Ash, boquiabierto— ¿¡evolucionó?!

Son afortunados, Ash Ketchum, Gladio Aether— los mencionados voltearon a ver a Tapu Bulu—. Eso de ahí es algo que sólo le aguarda a los verdaderos hijos del sol y la luna, un valioso objeto que algunos jamás podrán ver en sus vidas por más que lo deseen.

Los hijos del sol y la luna vieron detenidamente sus nuevas Pulseras Z y luego, notaron algo.

El símbolo de la luna estaba en la parte superior de la Pulsera Z de Gladio y el del sol en la de Ash.

—La Superpulsera Z…— murmuró Ketchum, maravillado. Levantó una mano con fuerza hacia el aire— ¡TENGO LA SUPERPULSERA Z!

Pikachu, sin perder la costumbre, celebró junto a su entrenador esa nueva adquisición.

Superpulsera Z… Algunos pensaron que era un nombre algo infantil, pero al final, estaba bien. Ni los Tapus se quejaron de ese nuevo nombre.

Elio y Selene sintieron como sus piernas se derretían al ver esa mítica pose de celebración.

Gladio dejó de ver sus Superpulsera Z y luego se dirigió hacia los Tapus.

—¿Esto era necesario? ¿Qué significa ser el hijo de la luna?— la mirada impasible de Aether exigía respuestas.

Las deidades se le quedaron viendo y entonces, Tapu Fini lo hizo flotar.

—¿¡Qué ha…?!

Lo comprenderás ahora mismo— dijo antes de que el rubio pudiera terminar de quejarse.

Al igual que Gladio, Ash, Lillie y Hau también flotaron gracias a sus respectivos Tapus. Los otros tres Representantes, en cambio, si disfrutaron del pequeño paseo.

Desde la tierra, los Pokémon y los Asutoro los veían. Pikachu fue el único que también subió. Rotom grababa todo en silencio.

El primero en ser bajado fue Gladio, justo en el pilar inferior izquierdo, el que tenía el símbolo de la luna.

La siguiente fue Lillie, en el superior izquierdo, aquel que tenía el símbolo del sol saliendo tras la luna.

Luego fueron Ash y Pikachu. A ellos les esperaba el pilar superior derecho, el que tenía el símbolo del sol.

Finalmente, fue el turno de Hau, en el pilar inferior derecho, el que tenía el símbolo del sol siendo engullido por la luna.

Los cuatro vieron hacia abajo. Estaba alto pero, no estaban solos.

Detrás de ellos estaban sus deidades guardianas.

Hau Mahalo— empezó a decir Tapu Bulu, con un fuerte tono de voz—. Representante del atardecer, aquel que demuestra que incluso el ser más brillante puede comenzar a caer en la oscuridad con las circunstancias adecuadas. El símbolo de la transición entre el bien y el mal, quien por sus propios medios hará su destino y elegirá su porvenir.

Hau no se sintió realmente cómodo con esa descripción, pero la aceptó. No se equivocaba para nada, después de todo.

Al final, pensó que "Representante del atardecer" sonaba increíblemente genial. Se lo presumiría luego a su abuelo.

¡Lillie Aether!— esta vez fue Tapu Lele, quien comenzó a lucir juguetona pero, tras una mirada de todos los demás Sagrados, se calmó— La Representante del amanecer, quien demuestra que hasta una persona caída en sufrimiento puede levantarse y cambiar su vida, guiándola hacia el bien. El símbolo de la superación y crecimiento.

Lillie, en cambio, sí que se sintió mucho más satisfecha y, aunque su hermano había hecho todo por ella, había sido Ash quien le había dado luz a su vida. Su corazón agradecía eso de la mejor forma posible.

"Representante del amanecer"… Creyó que le pegaba bastante bien.

Ash Ketchum— fue el turno de Tapu Koko—. Hijo del sol y Representante del día, aquel que demuestra que incluso entre la más negra noche hay luz y esperanza, quien nunca se deja derrotar y brinda calor a los que lo rodean, el elegido por Solgaleo para portar su regalo— un objeto comenzó a descender del cielo, del caparazón del dios de la guerra.

Era un Cristal Z, naranja y con el símbolo del sol en su centro. A los extremos horizontales del rombo se podían ver dos pequeños triángulos colocados en horizontal, con sus puntas apuntando hacia izquierda y derecha.

Ash lo tomó y de inmediato supo dónde iba. Colocó el Cristal Z en su Superpulsera Z y luego, esta comenzó a brillar intensamente.

¡Símbolo del bien absoluto y de la inquebrantable justicia! ¡Hijo de Solgaleo y de la más grande estrella! ¡Cumple con tu rol como Representante del día y otórgale tu fuerza a nuestro señor!

El resplandor salía no sólo de la Superpulsera o del Cristal Z, también lo hacía del mismísimo Ash. Todos lo veían con la boca abierta.

Ese mismo resplandor, el poder de Solgaleo, comenzó a inundar el pilar sobre el que estaba Ash y luego, descendió con rapidez al suelo y luego, hacia la gran cruz de piedra.

¡Gladio Aether!— fue esta vez Tapu Fini quien tomó la palabra, haciendo que el rubio volteara a verla— ¡Hijo de la luna y Representante de la noche, aquel que actúa con bien a pesar de verse sumido en la oscuridad, el que posee un negro corazón con el que sigue llevando justicia hacia sus semejantes! ¡La noche más temida, aquel que provoca temblor a quien se cruce, ese eres tú! ¡El elegido por Lunala para portar su regalo!— al igual que con Ash, un rombo comenzó a bajar.

Era idéntico en forma al Cristal Z del día sólo que este era morado y en su centro se veía el símbolo de la luna. También colocó el cristal en su pulsera. El brillo que emanó de Gladio, aunque inmenso como el de Ash, no era cegador, más bien, era tranquilizante.

¡Símbolo de justicia propia, quebrantador de leyes y protector del inocente, que con su brillo cobija a los desamparados en la desesperación, aquel que vela en silencio por la gente que salvaguarda! ¡Cumple con tu rol como Representante de la noche y presta tu poder a nuestro señor para una vez más, devolverlo a lo que era!

Como con Ketchum, la Superpulsera Z, el Cristal Z y el propio Gladio, estaban brillando y al igual que el primero, la energía siguió el mismo recorrido hasta llegar a la cruz.

¡REPRESENTANTES!— gritó Tapu Bulu— ¡ENTREGUEN A NUESTROS SEÑORES SU ENERGÍA!

Lillie y Hau se apresuraron a sacar sus Cristales Z. La rubia el Dracostal y el moreno su Alola-Raistal.

Los pusieron en sus Pulseras Z (algo que para Lillie se sintió realmente bien al ser la primera vez que lo hacía) y sólo eso bastó para que energía saliera de sus cuerpos también. Una brillante luz amarilla y rojiza en el caso de Lillie y en el de Hau, fue una rojiza también pero tenía algunos cuantos resplandores verdosos que podían verse ocasionalmente.

Sus energías también corrieron hacia el gran altar.

¡FLAUTISTAS!— volvió a gritar Bulu— ¡TOQUEN! ¡LLAMEN A NUESTRO SEÑOR!

Elio y Selene obedecieron de inmediato, llevándose las flautas a la boca.

Ellos no sabían tocar la flauta, nunca lo habían hecho pero ahora… era como si sus vidas pasadas hubieran tomado control de sus cuerpos.

La más hermosa, dulce y cálida melodía que los presentes habían oído nunca, una que estremecía el corazón de todos sin excepción, una que hacía su sangre hervir en éxtasis y a sus cuerpos querer llegar al cien por cien de sus capacidades.

La energía proveniente de todos los Representantes se intensificó, haciendo que las luces brillaran el doble de lo que ya lo hacían.

Apenas comenzó a sonar la melodía, la cual Elio dirigía, dos resplandecientes luces azules aparecieron bajo las plataformas donde estaban los Asutoro, luces que después subieron con rapidez hacia el altar. Seis canales de pura luz aparecieron.

Los más externos eran los de los Asutoros, aquellas luces azules y no tan brillantes. Luego estaban las de Lillie y Hau, luces iguales pero que se diferenciaban notoriamente. Finalmente, en la parte más interna, estaban el contraste de Ash y Gladio; una luz cegadora y naranja, así como una luz agradable y blanquecina que no se dejaba opacar por su opuesto.

Cosmoem, entonces, comenzó a bajar hacia la plataforma donde el equipo S&M había establecido su campamento, en medio de las cuatro columnas.

Los Pokémon rápidamente quitaron todo lo humano que había ahí y despejaron el área para Cosmoem. Una vez que llegó al centro, el gran símbolo del eclipse que se encontraba en medio del altar comenzó a abrirse, dejando ver el brillo más radiante que nadie había visto nunca, pero, misteriosamente, sus ojos no dolían para nada.

Nadie se dio cuenta del momento en el que aquel enorme haz de luz salió disparado hacia Nebulilla, creando una gigantesca cúpula de energía que abarcó casi toda la plataforma central.

Veían con fascinación lo que estaba ocurriendo, incluso Gladio y los Código Cero.

La luz continuó brillando para maravilla de los Tapus y luego, entre una enorme explosión de radiante luz naranja, él apareció.

El señor del sol. El amo del día. El león que salvaguarda a Alola de la oscuridad.

Solgaleo.

Era sencillamente enorme. Era casi tan alto como una casa de dos pisos de altura y lo suficientemente largo como para llevar en su lomo a más de veinte personas.

Lentamente, el símbolo del eclipse volvió a cerrarse y la luz dejó de salir hacia el altar. El equipo Salvemos al Mundo volvió a dejar de brillar aunque por dentro, sentían esa agradable sensación.

Para Lillie, era ver un amanecer junto a Ash y Gladio, los tres en una playa tras toda una noche charlando, compartiendo experiencias y riendo.

Para Ash, era como estar en pleno día, como si acabara de tener la más emocionante batalla del mundo y descansara a la luz del sol, celebrando su mayor triunfo.

Para Hau, eran aquellos atardeceres donde veía al horizonte con su padre, reían y comían Malasadas juntos, pensando en el que harían al día siguiente.

Para Gladio fue como volver a aquellas noches cuando tenía cinco años, cuando sus padres se tomaban el tiempo para leerle una historia antes de dormir. Aquellos lejanos tiempos de hace catorce años.

Todos volvieron a la realidad cuando un poderoso rugido salió de la mandíbula del Pokémon legendario.

Los Representantes, los Flautistas y los Pokémon sonrieron al oír eso mientras se tapaban los oídos. Rotom no había parado de grabar en ningún momento y supo que aquel rugido era tan potente que seguramente había sido escuchado por toda la parte sur de Poni, incluso tal vez, por toda la isla.

La rubia vio a Solgaleo con increíble ilusión. Lo tenía frente a ella ya que era tan alto como las columnas.

Aquellos días donde era el pequeño Nebulilla. Cuando tuvo que salvarlo, ganarse su confianza y salir juntos de aquel infierno.

Cuando tenía que arreglar los desastres que hacía en el laboratorio del profesor.

Cuando lo alimentaba y lo hacía dormir.

Cuando con el Estimulador de Nebulilla, liberaba toda la energía que tenía contenida, producto del estrés.

Aquellas ocasiones cuando se escapaba de la bolsa y tenía que, desesperadamente, hacer de todo para que no lo viera nadie.

Cuando Ash lo salvó de caer al vacío y comprendió que lo que hacía no era bueno, como un niño pequeño regañado.

Escuchar su vocecita a través de su anterior bolso, verlo jugar cuando acampaban, verlo dormir cuando despertaba.

Gracias a él, había huido del Paraíso Aether.

Gracias a él, había conocido a los que consideraba sus verdaderos padres.

Gracias a él, había conocido a la luz de su vida, a su primer y mejor amigo.

Gracias a él, había emprendido aquel increíble viaje donde conoció amigos inigualables.

Gracias a él, se reencontró con su hermano.

Gracias a él, salvarían a su madre.

Nebulilla… no… Solgaleo, había sido, sin darse cuenta, el causante de todo.

Una enorme sonrisa se pintó en la cara de Lillie y sin poder contenerlo, las lágrimas salieron a raudales.

Recordarlo cuando era aquella pequeña bolita de gas y verlo ahora, convertido en un enorme ser de leyenda… ¿Así se sentía una madre al ver crecer a sus hijos?...

Quería bajar, ella en verdad quería bajar para reunirse con Solgaleo pero los Tapus parecían estar tan ocupados admirándolo que no había forma de hacerlo. Estuvo a punto de pedirle a Decidueye que fuera por ella pero él volteó justo antes.

Solgaleo la veía a ella y a Ash. Sus ojos eran serios pero pudieron detectar su interior.

Un agradecimiento inmenso.

El azabache también sintió unas pequeñas lágrimas asomarse por sus ojos.

La salvación del mundo y su amigo.

Solgaleo.

Sin dudarlo un solo segundo más, ambos saltaron, siendo bien atrapados por el legendario en su lomo. Los dos se quedaron acostados ahí, riendo y abrazándolo.

Los Pokémon de Ash y Lillie tampoco dudaron en correr hacia él. Lucían realmente maravillados ante la evolución del que ellos conocían como Nebulilla.

La escena duró un rato ante la mirada del resto del equipo "S&M" hasta que Gladio volteó a ver a Tapu Fini.

—¿Nos vas a bajar?— preguntó, sin darse cuenta de que estaba sonriendo levemente.

La tipo Agua ni siquiera volteó a verlo y con rapidez, los bajó a él y a Hau al suelo.

Tras varios minutos de felicidad, Ash y Lillie bajaron del lomo del legendario, volviendo a la plataforma de piedra. El señor del sol, increíblemente, comenzó a encogerse ahora midiendo sólo tres metros y un poco más. ¿Podía cambiar su tamaño a voluntad?

Los tres se quedaron viendo.

El Representante del día y la del amanecer mantuvieron el contacto visual con el león hasta que, sin aviso, ambos lo abrazaron. Pikachu también lo hizo.

—Es tan cálido…— murmuró Lillie, acariciando a Solgelo, quien lucía totalmente complacido por ello.

—Sí…— secundó Ash, pegando su rostro al del legendario— Es bueno volver a verte bien, Solgaleo…

Era extraño, pensó Ketchum. Sentía una conexión con Solgaleo que nunca antes había sentido con Nebulilla. Una conexión tan especial que lo hacía sentir como si se conocieran incluso desde antes de él nacer.

Rotom entonces bajó de los cielos, habiendo grabado todo el proceso.

—Ey, Nebulilla— dijo, dándole unas palmadas con sus protuberancias—. Realmente creciste, ¿eh?

El león simplemente le sonrió.

Tapu Fini, de pronto, sintió un agudo dolor de cabeza que indicaba que estaba por tener una premonición.

Millones de imágenes corrieron por su cabeza a una velocidad alarmante, tantos futuros, tantas probabilidades, tantos resultados.

Cuando las visiones terminaron, se le quedó viendo fijamente a Ash.

En medio del Altar del Eclipse, el equipo se ha reunido.

El equipo "Salvemos al Mundo" ha revivido a Solgaleo, trayendo la esperanza al mundo de manera anónima.

Tiempo para el rescate de Lusamine: 15 minutos.


¡HOLA! Terminé en poco menos de tres días XD

Para cuando estén leyendo esto, ya será dieciocho, pero terminé de escribir justo antes de que terminara el día diecisiete.

En fin… Se creó el equipo "Salvemos al Mundo" y con ello, al equipo "Sun & Moon", Solgaleo revivió y ya inicia la exploración al Ultraespacio… ¡Estoy muy emocionado! Aprovecharé la cuarentena para ponerme a escribir muchísimo ya que en unos dos o tres capítulos llegará una escena que amaré escribir…

¡LLEVO ESPERANDO ESTO POR AÑOS! ¡AL FIN!

Gladio siendo más importante que Lillie en la resurrección de Solgaleo, ¿alguien lo veía venir? La verdad es que Lillie tiene mejor desarrollo hasta el momento, pero Gladio es bastante más relevante en la trama XD

¡Aunque los quiero a ambos!

Bueno, con gusto escucharé sus opiniones del capítulo y las responderé.

¡Cómo no tengo nada más que decir aparte de que tomen sus precauciones, me despido por hoy!

¡Nos leemos!