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Sakura sabía que estaba en un mundo de mierda. La enorme mujer Zorn parecía perversa, parecía ser del tipo de mujer que "patea traseros y no se molestaba en preguntar nombres". Su corte de cabello era diferente de cualquier otra mujer de Zorn que Sakura hubiese visto y vestía ropa masculina, intento no entrar en pánico.

— Es un placer conocerte.—Sakura mintió rápidamente.—Tú debes de ser Karin. He escuchado hablar tanto sobre ti.

Un gruñido salió de la mujer y de manera amenazadora dio un paso hacia adelante.—Baja la vista ante mí y llámame Uzumaki, humana grosera.

Este bien, Sakura pensó sombríamente mientras bajaba sus ojos, odiando hacerlo, pero asintió con un movimiento de cabeza, fijando su atención en las botas de la mujer Zorn, dándose cuenta de que se parecían a las que Sasuke y sus hombres llevaban. ¿Podía ser la mujer más varonil? Sakura lo dudaba. Aunque, estuvo agradecida cuando la mujer no se acercó más, deteniéndose a esa distancia.

— Que es lo que Sasuke ve en ti es un misterio,—continuó la mujer gruñendo mientras hablaba.—Los humanos son débiles y patéticos. Son demasiado pequeños e inútiles para tener algún valor en mi planeta. Le dije que debería de enviarlos a todos ustedes fuera de este mundo, lejos de Zorn. Mis hijos han envenenado nuestro gran linaje, con sus debilidades de la Tierra. Todo esto es sobre la raza, sobre sacrificio, de continuar permaneciendo en la cumbre.

Sakura entonces la miro, recordando lo que Sasuke le había dicho.—Tú te sacrificaste por el linaje, ¿no es cierto?

Los oscuros ojos de la mujer se abrieron enormemente, pareciendo un poco sorprendida ante la pregunta de Sakura. Ella frunció el ceño.—¿Sasuke te conto lo de nuestra unión?

— Dijo que tus padres eran de una familia acomodada y que deseaban que tú y Sasuke combinaran sus linajes.—Sakura vaciló, no estaba segura de que tan lejos podía llegar sin sacar a la mujer de sus casillas, pero tenía que encontrar algo en común con ella antes de que Karin estallara en un ataque de ira. Enfurecer a una mujer de aspecto medio malvado era lo último que Sakura quería hacer. Parecía ruda y no alguien con quien Sakura quisiera terminar peleando.—Lamento lo que te ha pasado. En la Tierra la mayoría creemos que debe existir amor entre un hombre y una mujer que tienen hijos juntos. Eso debió de haber sido muy duro para ti.

— ¿La mayoría?

Levantando la vista para verla de nuevo, Sakura asintió con la cabeza.—Algunos hombres y mujeres están juntos por... poder.—Sakura no estaba segura si Karin entendería si ella le dijera que por dinero.—A veces es una cuestión cultural, como con lo que te ha pasado a ti dos familias organizan la unión entre sus hijos.

Karin ladeó la cabeza un poco.—Eres un adulto. ¿Estabas vinculada en la tierra antes de que fueras tomada a la fuerza? Soy consciente de cómo has llegado hasta aquí y cómo te adquirió Sasuke.

— Estaba vinculada a un hombre inadecuado quien me golpeaba.—Sakura trató de hablar con las palabras que Sasuke había utilizado para que la mujer entendiera. Sabía de Karin y ella nunca podrían ser amigas, pero tampoco quería que fueran enemigas. La enorme mujer Zorn le sacaba un susto de mierda, al verse tan fuerte como Sasuke.—En la Tierra se te permite terminar la relación e irte por tu camino. No necesitamos la protección de un hombre.

Un resoplido provino de la alta mujer.—¿Son sus hombres tan débiles como sus mujeres?

Ahora miro hacia arriba, sin apartar la mirada, Sakura frunció el ceño.—No seremos somos tan grandes como la mayoría de tu gente. Soy más pequeña que una mujer promedio y tú serias considerada muy grande en mi planeta, pero no somos una raza guerrera como Sasuke me explicó. Las mujeres y los hombres son generalmente considerados iguales.

Karin la miró fijamente durante unos largos segundos.—No me tuviste miedo cuando deberías habérmelo tenido.

Encogiéndose de hombros, Sakura suspiró.—Obviamente tú querías verme y hablar conmigo ya que los hombres de Sasuke me trajeron aquí.

— Quería ver qué era lo que Sasuke encontraba fascinante.—La mujer se movió, caminando lentamente hacia Sakura, y entonces dio una vuelta alrededor de ella, dejando sólo unas cuantas pulgadas entre ellas mientras su mirada recorrió su cuerpo.— No eres lo que me esperaba. El siempre tiende a sentirse atraído por las mujeres de cabello rojizo, como yo, con cuerpos más grandes. A él le encantan las mujeres musculosas para luchar con ellas, pero te romperá los huesos o te lastimara si él juega contigo.—Karin se detuvo frente a Sakura, frunciendo el ceño hacia ella.—No tomes esto personal ya que tú eres un medio de venganza. Estoy impresionada con tu osadía, así que seré más benévola que mi plan original, humano. Esperó que vivas al final de esto.

Estremeciéndose intensamente, Sakura retrocedió, levantando sus brazos en una postura defensiva. —¿Qué es lo que vas a hacer? Supongo que Sasuke no está en casa.

— Estás en lo correcto. Sasuke fue a su cena con algunos de sus invitados para discutir el problema con los salvajes y no estará en casa durante muchas horas, pero a algunos de sus invitados se les pidió que se quedaran para un festín especial. —Karin suspiró.—Espero que sobrevivas, pero no estoy segura de que lo harás. Quería ser la encargada de entregar tu cadáver a mi vinculado cuando regresara a casa, pero creo que si aún respiraras sería más efectivo. El sufrirá al saber que sufres puesto que significas algo para él.

— Oh, mierda.—Sakura retrocedió un poco más, tratando mentalmente de prepararse para que la gran mujer la atacara. Su mirada se dirigió sobre la mujer, buscando los puntos débiles. Rodillas, garganta y estómago eran los más obvios, ya que sería muy difícil arañar en la cara a una mujer tan alta, al menos Sakura podía patearla con la fuerza suficiente en las entrañas para lograr que se doblara. —Por favor, no hagas esto, Uzumaki. Tú sabes que él realmente se va a enfurecer y yo no tengo nada que ver con lo que pasó entre ustedes dos.

— No importa nada.—Karin dejó escapar un extraño silbido y entonces cinco de los hombres de Sasuke entraron al dormitorio.

El pánico y el terror golpearon Sakura intensamente mientras cinco enormes guerreros Zorn entraban en el dormitorio, reconoció a uno de ellos como el hombre que había ido a buscarla a la casa de Itachi. Parecía que era él quien guiaba a los otros tipos.

— ¿De quién recibes ordenes?—Sakura se le quedo mirándolo fijamente.—Sasuke te va a matar si permites que me lastime. ¿Entiendes eso?

El gran hombre frunció el ceño, dirigiendo su atención hacia Karin, quien no parecía feliz.—Con todo respeto, Uzumaki, por favor no nos ordenes hacer esto.

Ella gruñó. —Uchiha no está en casa y vas a hacer lo que te digo y de la manera en que te lo diga estas obligado a hacer esto.

El mostro sus afilados dientes mientras gruñía algo que el traductor no pudo reconocer. Sakura se imaginó que era una maldición Zorn. Su atención se centraba en Sakura.—No te resistas y no te verás severamente lastimada. ¿Entiendes?

Fue una lucha interna no resistirse mientras el enorme hombre se aproximaba a ella para agarrarla. Su mano fue suave mientras la envolvía firmemente alrededor de su brazo. Sakura lo miró, temblando un poco, preguntándose a dónde él la llevaría. Su primer pensamiento fue que Karin y los guerreros iban a golpearla. El parecía contrariado mientras sus miradas se encontraron y entonces le dio un suave tirón.

— Ven conmigo, humana.

—Sasuke te va a destrozar si me lastiman.— Dijo Sakura suavemente.— Maldición, sabes muy bien que ellos no se llevan bien y que él es una mayor amenaza para ti de lo que es ella.

— No luches y no serás severamente lastimada,—repitió en voz baja. —No tengo elección, ya que tengo que seguir sus órdenes cuando Uchiha no está en la residencia. Es la ley.

Sakura estaría contra seis Zorn incluyendo a Karin si ella peleaba. Sabiendo que no tendría ninguna oportunidad, se dejó conducir hacia afuera de la habitación y bajando hacia el vestíbulo, a través de la casa Sasuke hacia otro lado de la misma, donde nunca había estado. Pasaron más salas y entonces fue conducida a través de un pasillo hasta dentro de una habitación más grande. Lo que vio la aterrorizo.

Al menos nueve hombres Zorn estaban en la habitación sentados en una gran mesa conversando, todos eran extraños menos uno. El único hombre que reconoció hizo palpitar su corazón mientras el volvía su cabeza para mirarla, y los guardias se aproximaban. Sakura miraba fijamente a Danzo y entonces se obligó a apartar, su mirada de la suya. Danzo aun le sacaba un susto de mierda con su obscura mirada maligna. Sakura volvió su cabeza para ver que Karin los había seguido, tenía sus brazos sobre su pecho con una sonrisa maligna curvando sus labios. El hombre Zorn aun tenia agarrada a Sakura se detuvo, estaba parada a unos tres metros dentro de la gran sala.

Karin caminó hacia delante, deteniéndose a cierta distancia.—Es un honor para mí presentar a los invitados de honor de Uchiha a su última ayudante de casa. Ella es un ser humano de la Tierra y es una rareza en Zorn. Sé que muchos de ustedes han visto el video del humano y un Zorn montando a uno. —Karin se rió.—Todos ustedes disfruten de ella, ya que es bien sabido que las hembras humanas pueden copular varias veces en un día. Sólo pedimos que no la despedacen.

El horror invadía completamente a Sakura mientras sus ojos se dirigieron hacia los nueve hombres en la mesa, ahora sabía lo que Karin le tenía reservado para ella y el tipo de venganza, que había planeado para cuando Sasuke volviera a casa. Sakura escuchó un gemido y se dio cuenta que el sonido provenía de su propia garganta. La silla de Danzo golpeó el suelo donde esta cayó hacia atrás por la rapidez en la que él se levantaba.

— Yo voy primero.—Danzo sonrió, mostrando unos afilados dientes mientras comenzaba a avanzar.

— ¡NO!—Gritó Sakura y le clavo las uñas en la mano del hombre que aun la tenía agarrada por el brazo.—Sasuke dijo que nadie puede tocarme más que él.

Danzo no se detuvo o intento detenerse mientras avanzaba. El único indicio de que él había escuchado las palabras de Sakura fue que él se volvió a ver a Karin con una ceja levantada. Karin rió y agitó la mano hacia Sakura, instando al gran mono que siguiera adelante. El guardia que tenía agarrada a Sakura gruñó, ella sabía que estaba clavándole las uñas en su piel, pero él no la soltó.

— No te resistas,—el ahora sangrante guardia le gruño suavemente,—y sobrevivirás a ellos. Si peleas accidentalmente podrían matarte mientras te están montando.

¿Ese era su mejor consejo? ¿Permitir ser violada por nueve hombres? El terror inundaba a Sakura mientras trataba de alejarse, pero otro de los uniformados guardias de Sasuke la agarró de sus caderas, con su cuerpo impedía que escapara. En cuestión de segundos Danzo estaba frente a ella, recorriendo su cuerpo, mirándola de forma lasciva y entonces dos grandes y fornidas manos cubiertas de vellos llegaron hasta ella.

La reacción se hizo cargo. Sakura gritó y pateó fuertemente la rodilla de Danzo y su pie consiguió golpearlo directamente a su rodilla, vio como sus ojos se abrían enormemente un segundo antes de que gritara de dolor, saltando hacia atrás de su camino. Un gruñido salió de su garganta mientras se inclinaba hacia adelante para frotar su rodilla lesionada. Él todavía estaba casi desnudo, sólo llevaba unos pantalones cortos, con lo que mostraba todo el vello corporal.

— ¿Quieres jugar?—Sus oscuros ojos se entrecerraron.—No pareces lo suficientemente fuerte como para jugar el tipo de juegos que me provocas.

— No estoy jugando,—forcejeo Sakura, tratando de soltarse de los dos hombres que ahora la agarraban. El guardia detrás de ella le agarro la muñeca que tenia libre así que estaba siendo sujetada por ambos brazos con el hombre más grande detrás de ella y otro a su lado. —Uchiha Sasuke te dijo que no soy una sirvienta. Él no sabe nada de esto y realmente se enfadara si me pones un dedo encima. No quiero que me toques. Me niego, ¿Lo entiendes? Por todos los infiernos te estoy diciendo no. Sasuke te hará pagar, si me haces daño.

Karin se echó a reír, sus ojos carmesí brillaban con diversión.—Tu eres una ayudante y Sasuke no le puede hacer nada a estos hombres, independientemente de lo que quieras o no. Todos son invitados en su casa y todos ellos tienen el derecho a copularte mientras seas la ayudante de Sasuke. Lucha si lo deseas, humana, para estos guerreros sólo son los juegos previos para la copula más ruda. — Karin alegremente juntó las manos de la forma en que un niño lo haría emocionado con la Navidad. —Si Sasuke pierde el control y ataca a cualquiera de los Uzumaki en su casa, rompería las leyes de Zorn, será detenido y castigado para que lo vean todos los Zorn. —Ella se echó a reír.—Y tendré mi venganza.

— Eres una perra malvada,—susurró Sakura, aun forcejeando contras las manos que agarraban sus brazos. —Tal vez que no te preocupes por Sasuke pero ¿qué hay de tus hijos? ¿Crees que van a escuchar lo que le hiciste a un humano y solo dejarlo pasar? Ellos están casados con humanas te odiaran tanto como Sasuke lo hará.

Karin encogió sus anchos hombros, su sonrisa desapareció, mientras algo en sus ojos se endurecía su mirada. —Son los hijos de Sasuke, la sangre de Sasuke, y todos ellos comparten sus debilidades.

Su mirada recorrió Sakura y entonces se dio la vuelta para darles la espalda a todos ellos. —Yo no tengo debilidades. Móntenla. Insisto en que todo el mundo disfrute de la ayudante incluyendo a los guardias presentes. —Ella salió de la habitación, aun hablando sobre su hombro mientras salía. —Como vínculo de Sasuke sería un insulto para su precioso Uchiha que no siguieran mis órdenes. Disfruten guerreros Zorn, patética humana, dudo mucho que puedas sobrevivir.

Danzo se movió, abalanzándose ante el horror de Sakura y la agarro directamente por las caderas, mientras ambos guardias la soltaban de los brazos. Un grito salió de su garganta cuando era levantada y arrojada sobre el hombro de Danzo. Su estómago se golpeó lo suficientemente fuerte en el ancho hombro como para sacarle el aire a sus pulmones, luchó para recuperar el aliento, aturdida por la sorpresa del repentino movimiento que la dejo adolorida y mareada.

— Despejen la mesa,—gruñó Danzo.—Así podremos disfrutar de ella todos juntos.

El sonido de vidrios rotos, penetraron en la aterrorizada mente de Sakura, sabía que los hombres habían arrojado sus bebidas y platos de la mesa al suelo como el idiota que la tenía agarrada por el trasero se los había ordenado. Ella jadeo para tomar más aire, gritando de nuevo, mientras su cuerpo era arrojado fuertemente sobre la mesa y el enorme hombre se inclinaba. Sakura golpeó la mesa con la espalda lo suficientemente fuerte como para que le sacara el aire de nuevo. Se quedó mirando los rostros alrededor de ella, viendo que Danzo intentaba alcanzar sus piernas, su cuerpo se arrastró hasta el borde mientras él la agarraba por sus tobillos, jalando de ellos así que sus caderas terminaron entre sus separados muslos de ella. Danzo se inclinó hacia adelante, inmovilizándola abajo, su rostro suspendido sobre el de ella. Mostraba sus afilados dientes mientras le gruñía.

— He querido montar un ser humano. ¿Qué prefieres hacia arriba o hacia abajo?

Tomando algunas respiraciones profundas, Sakura se quedó mirando aterrorizada al idiota con terror.—Abajo,—mintió.—Retrocede y deja que me dé la vuelta para quitarme los pantalones.

Él retrocedió, moviéndose para dejar que se diera vuelta. Sakura ataco, pateando al hijo de perra fuertemente en la entrepierna con todo lo que tenía, mientras se agarraba por el borde de la mesa. Envolvió su mano alrededor de esta y se impulso misma hacia un costado, dándole una patada al otro hombre quien se abalanzó sobre ella. Sakura gritó otra vez, pateando al hombre quien casi la agarraba, lo golpeó en el estómago y entonces se cayó de la mesa.

Sakura cayó al suelo, golpeándose fuertemente las rodillas, la acción envió una punzada de dolor a ambas piernas, pero lo ignoró, metiéndose debajo de la mesa para desesperadamente arrastrarse lejos de sus dos presuntos violadores. Alguien gruñó, pero no le importaba quién era, sólo quería escapar. Se metió bajo una silla y la empujó con sus manos mientras levantaba la mesa, poniéndose de pie. Por el rabillo del ojo vio un movimiento, pero no volteo la cabeza, corrió hacia una de las puertas tan rápido como pudo.

Un rugido se escuchó detrás de ella saliendo de uno de los hombres a sus espaldas, probablemente de Danzo expresando su rabia, pero el aterrador sonido sólo impulso a Sakura para que corriera más rápido, alcanzo la puerta principal por donde había llegado, paso de largo a los cinco uniformados guardias Zorn quienes se sorprendieron pero no hicieron nada por tratar de detenerla. Si, ella no estaba imaginándose cosas ellos dieron un paso atrás para despejar su camino. ¿Estarán ayudándome a escapar? No tenía tiempo para pensar en ello mientras escuchaba una áspera y pesada respiración, un sofocante gruñido le pisaba los talones haciéndole saber que alguien la perseguía.

Ella casi se deslizó hacia la pared cuando tuvo que dar la vuelta en curva del pasillo, su hombro y su cadera chocaron contra la pared, y después se fue corriendo por el pasillo. Vio que este se extendía dentro de una de las salas de estar que había pasado. No tenía idea de hacia dónde correr para salvarse, pero siempre y cuando se alejara de esos hombres no le importaba un bledo donde terminara. Escucho al hombre o los hombres detrás de ella, acercándose mientas la pesada respiración se hacía más fuerte. Volvió la cabeza para mirar, casi grito, cuando se dio cuenta que era Danzo corriendo tras ella, y que sólo estaba a un pie detrás. Su brazo se estiro para agarrarla.

Sakura abrió la boca para gritar, pero en lugar de eso se golpeó duramente contra un enorme, fuerte y solido cuerpo. Dos fuertes brazos se envolvieron alrededor de ella, levantándola, haciéndola girar en el aire mientras el cuerpo se daba vuelta con ella en sus brazos, el repentino movimiento hizo que se mareara. Cuando se detuvieron levantó la cabeza y se quedó en estado de shock ante el ceño fruncido de Naruto.

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