¡Hola a todos! ¡Yo otra vez por aquí! ¡Con la misma velocidad con la que actualicé, pasemos a las reviews anónimas! ¡Responderé las de usuarios en el transcurso de mañana, lo prometo!

JeGaOr: ¡Llegaste temprano! ¡Alola, JeGaOr! Espero que tu duda quede resuelta en este capítulo, o más bien, tu teoría.
¡Creo que el personaje con más apoyo por la parte de los lectores es Lillie! ¡No es sorpresa, la verdad, ya que también es mi favorita!
Sobre Guzma… ¡Ya quiero trabajar más con él!

Josezcri: Mmm… Greninja aparecería, sí, pero todavía no habría terminado su labor en Kalos al contener a las "raíces" de Zygarde que provocó Lyssandre por lo que tendría que regresar a Kalos de forma indefinida. Podría alcanzar a los demás pero le tomaría demasiado tiempo. ¡Así que digamos que la respuesta es un tal vez!

En fin… ¡Pasen a leer, por favor!


—¡Silvally, cambio!

El Sistema alfa de la quimera se abrió, permitiéndole a Gladio lanzar un disco hacia este.

La cresta, escleróticas y cola de Silvally se volvieron naranjas.

—¿¡Usas mis propios inventos contra mí?! ¿¡Utilizas MI PROPIEDAD?!— Lusamine se veía cada vez más molesta con cada acción de su primogénito.

—¡Silvally no es una propiedad, perra loca!— le gritó Gladio, apuntando ahora a Lopunny— ¡Multiataque!

La quimera no dudó en arrojarse contra la liebre al tiempo que sus garras brillaban.

—¡Ataque rápido!— gritó Ash.

—¡Tajo aéreo, Silvady!

—¡Raichu, Rayo!

—¡Crabrawler, Rayo burbuja!

—¡Hoja afilada, Dartrix!

Rotom disparó sus cañones.

Mientras Pikachu y Silvally cargaban contra Lopunny, los movimientos especiales del resto del equipo llegaron a ella.

La tipo Normal comenzó a bloquear sin problema el Rayo burbuja y la Hoja afilada pero eso le permitió a Rayo conectar. El daño no había sido ni siquiera considerable, pero si lo suficiente para lo que se venía.

Tajo aéreo de Silvady conectó, haciéndola retroceder y dejándola vendida para lo que se venía.

Pikachu, con toda la velocidad que llevaba, golpeó directamente el abdomen de Lopunny, haciéndola arrodillarse del dolor. No era todo lo que Pikachu haría.

Una vez que el roedor tocó tierra, preparó un Cola de hierro que conectó contra la mandíbula de la rival, haciéndola elevarse en el aire.

Y ahí entró Silvally.

Con sus garras impactó directo al cuerpo de Lopunny, estrellándola contra el suelo y haciendo un boquete en donde esta aterrizó.

Cosa impresionante si se considera que la dureza de ese suelo es mayor a la del acero.

Lopunny se quedó tirada en el suelo y de poco en poco, fue levantándose.

A Lusamine se le formó una sonrisa en el rostro.

El equipo S&M se vio realmente sorprendido. Resistir tantos ataques, incluidos los de Pikachu… Algo no iba bien y se los confirmaron.

—¿¡Impresionados, asquerosos?!— preguntó Lusamine, triunfal— ¡Este es el regalo de los elegidos por mí y por Nihilego! ¡SOLO AQUELLOS QUE COMPRENDAN LA VERDADERA BELLEZA LO RECIBIRÁN!

Por mucho que Lusamine se jactaba, todos notaron el deplorable estado en el que estaba Lopunny, apenas manteniéndose en pie.

Era evidente que, con la combinación de movimientos de Pikachu, Silvally y Silvady, la liebre ya debería estar fuera de combate.

Otra cosa de la que se dieron cuenta era que…

—No está comandando a su Pokémon-Roto…— murmuró, desconfiado por ello.

Gladio y Ash asintieron.

—¿¡Qué sucede, Lusamine?!— gritó Gladio, avanzando un poco más— ¿¡Perdiste la poca capacidad de razonar que tenías?! ¿¡Por fin te volviste una demente total como creí?!

Lillie corrió hacia su hermano.

—¡TÚ NO ERES ASÍ!— le aseguró a su madre— ¡Yo recuerdo como eras! ¡Eras una mujer amable, honesta y trabajadora, que siempre se preocupaba por sus Pokémon y por sus hijos! ¿¡Qué te pasó?!

Los tentáculos de Lusamine formaron puños y con ellos, golpeó repetidamente el suelo.

—¡NO SE ATREVAN A HABLARME COMO SI ME CONOCIERAN!— les advirtió— ¡NO USTEDES, QUE ME ABANDONARON AL IGUAL QUE MOHN!

Ash, Hau y los Asutoro veían eso, sorprendidos. Era como si estuviera haciendo una rabieta típica de un niño pequeño…

Lillie y Gladio continuaron acercándose, siempre teniendo cuidado de no dejar atrás a sus Código cero.

—¿¡NOSOTROS?!— preguntó Gladio— ¡Fuiste tú quien nos dejó cuando más te necesitábamos!

—¡Habíamos perdido a papá y te distanciaste de la familia sin decir nada!— gritó Lillie, mostrando un semblante similar al de Gladio.

—¡NOS TORTURASTE PARA UN CONSEGUIR UNA BELLEZA INEXISTENTE!

—¡NOS ABANDONASTE A NUESTRA SUERTE!

Lusamine chirrió los dientes.

—¡QUERÍA QUE FUERAN DIGNOS! ¡LUCHÉ POR CONVERTIRLOS EN PERSONAS QUE PUDIERAN LLAMARSE A SÍ MISMOS, MIS HIJOS!— se excusó, señalándolos con sus tentáculos.

—¡Y en el proceso dejamos de serlo!— Gladio, cada vez lucía más enojado— ¿¡De qué te sirvió todo lo que hiciste si sólo conseguiste que te odiáramos?! ¿¡De qué sirvieron tantos años de maltrato?!— señaló a su hermana—
¡Lillie cree que podemos salvarte, que podemos hacer algo por ti! ¡Yo no soy tan idealista!... ¡YO TE VERÉ PODRIRTE EN PRISIÓN Y ESPERO ESTAR EN LA MISMA CELDA QUE TÚ, ZORRA!

—¡SI QUIERES EVITAR ESO, VUELVE SIN PELEAR!— amenazó Lillie.

Al final, Lusamine sólo se puso más furiosa.

—Niños ingratos… Di todo de mí por ustedes… ¡NO QUIERO VERLOS NI UN SEGUNDO MÁS! ¡VÁYANSE! ¡FUERA DE MI PARAÍSO!— el resto de Pokéballs de Lusamine salieron disparadas hacia el cielo. Todas se abrieron, dejando salir a los Pokémon que había en ellas.

Clefable, Lilligant, Milotic, Mismagius y Bewear. Todos estaban envueltos en esa aura.

La medusa entonces, se fue volando por un camino de rocas ascendentes que luego se convertía en un simple cumulo de piedras flotando sin rumbo alguno para finalmente, llegar a una gigantesca plataforma que parecía ser la guarida de Lusamine.

—¡SE ESCAPA!— gritó Gladio.

Apenas dio un paso al frente, todos los Pokémon de su madre se abalanzaron contra él, pero no estaba solo.

Más de veinte Pokémon salieron a su defensa, liderados por Pikachu.

Una enorme oleada de ataques especiales hizo retroceder a los Pokémon de Lusamine.

Todos los compañeros de Ash, de Lillie, de Hau, de Elio y de Selene estaban fuera de sus cápsulas, todos listos para pelear contra los enemigos. Guzma veía desde atrás.

Gladio retrocedió de inmediato y dejó salir también a sus compañeros Pokémon.

—¡Clefable y Milotic tienen Muro mágico y Escama especial de habilidad!— informó Rotom— ¡Las alteraciones de estado son inútiles contra ellas!-Roto.

—¡Gracias, Rotom!— dijo Ash, girando su gorra.

Una tensión se creó en todo el lugar y luego… atacaron.

Decidueye, Lucario y Lycanroc nocturno salieron corriendo directo hacia Lopunny, listos para darle el golpe de gracia pero en su camino se vieron interrumpidos por la gran Bewear.

La combinación de Electrotela, Telaraña y Disparo demora hicieron que la osa no pudiera seguir interponiéndose. Fue arrastrada hacia atrás gracias a Tauros, Mudsdale, Silvally y Golisopod.

Lycanroc crepuscular, Umbreon, Pikachu, Raichu, Flareon y Shiron apuntaron sus movimientos en contra de Lilligant. Los cuatro primeros salieron disparados gracias a Roca veloz, Persecución y Ataque rápido; la última utilizó su Canto helado.

Por Milotic fueron Silvady, Noibat, Mimikyu, Dartrix y Gumshoos. Todos ellos cargaron físicamente.

Mismagius fue atacada por los Torracat de Elio y Ash, Meowth, Primarina, Zoroark y Comfey.

Finalmente, Clefable. Los ataques de Ribombee, ambos Crabrawler, Mareanie, Grimer, Charjabug, Araquanid, Kaguron y Crobat.

Lopunny trató de huir pero un rápido flechazo en la sombra de sus piernas se lo impidió. El movimiento de Puntada sombría había dado en el blanco.

Vio como rápidamente sus atacantes llegaban a donde ella estaba y trató de moverse sin éxito. Lycanroc golpeó fuertemente el suelo, levantando una gran cantidad de rocas puntiagudas que avanzaron hacia la liebre.

Hubo una fracción de segundo en la que Lopunny pudo moverse al romperse al levantarse el suelo debajo de ella, deshaciendo así el efecto de Puntada sombría, pero no había alcanzado a reaccionar.

Roca afilada dio de lleno, elevándola en el aire para que así, Lucario pudiera conectar un poderoso Combate cercano que, tras terminar, continuó elevándola todavía más arriba, cosa que Decidueye aprovechó.

Un montón de lechuzas salieron disparadas hacia la liebre, quien, de forma desesperada, trató de golpearlas a todas. Justo cuando el verdadero Decidueye impactó contra Lopunny, el resto desapareció.

Hoja afilada dio en el blanco. El tipo Planta, aprovechando que tenía el completo control, descendió a toda velocidad, apuntando a realizar daño por caída. Justo cuando estuvo por hacer que Lopunny se estrellara contra el suelo, recibió un poderoso Puño fuego que lo golpeó en la cara.

La tipo Normal golpeó con fuerza el suelo pero Decidueye también recibió un enorme daño. De no ser porque la Lopunny estaba debilitada y había dado mal el golpe, la lechuza estaría más que debilitada.

Lucario aprovechó la oportunidad y se colocó sobre Lopunny, creando una enorme cantidad de Esfera aural que disparó a quemarropa y sin descanso. Los ataques fueron tantos que de inmediato se creó una cortina de humo.

Pero la cosa no terminó ahí. Lycanroc apartó a Lucario y con sus mandíbulas levantó a Lopunny del suelo, zarandeándola con fuerza para después, arrojarla hacia Decidueye, quien se la devolvió a Lucario con un Picoteo.

Lucario la vio llegar y, de nuevo, la bombardeó con Esfera aural.

La liebre estaba inmóvil en el aire, cosa que Lycanroc aprovechó para volver a conectar Roca afilada, elevándola todavía más. Lucario se acercó con velocidad extrema y cuando la liebre estaba por tocar tierra, la recibió con un poderoso Combate cercano.

Justo cuando la ráfaga de golpes terminó, Decidueye dio un último golpe de Hoja afilada que hizo rodar a Lopunny por todo el suelo.

Los tres Pokémon jadeaban un poco y sus ojos mostraban desconfianza.

Se preguntaban si eso había sido suficiente para vencerla. Se comenzaron a acercar lentamente mientras escuchaban de fondo el ruido producido por los demás combates.

Cuando llegaron hacia donde la tipo Normal, vieron que estaba completamente debilitada y aquella aura había desaparecido de su cuerpo.

Lucario de todas formas volvió a atacarla con un gigantesco Esfera aural.

Lycanroc y Decidueye voltearon a verlo, haciendo que el tipo Lucha se encogiera de hombros. No quería confiarse…

Bewear era obligada a retroceder gracias a que su cuerpo estaba lleno de telaraña y al gran poder de carga de los cuatro que lo empujaban.

Forcejeó por varios segundos, tratando de liberarse. Telaraña y Disparo demora no habían sido gran cosa, pero Electrotela sí que lo era.

Agitó sus brazos tanto como pudo y sintió como finalmente el ataque eléctrico cedía. Los Pokémon aliados no dejarían que se liberara sin recibir daño.

Mudsdale atacó con Fuerza equina, arrastrándola todavía más. Tauros lo apoyó con un Cabezazo zen súper efectivo, Golisopod con su Concha filo y Silvally con un Multiataque igual de efectivo que el movimiento tipo Psíquico.

Los tres primeros movimientos no fueron realmente peligrosos pero el último sí que le había dolido. Se sintió aliviada.

Por fin podía liberarse de la telaraña.

Sus brazos se extendieron, rompiendo su prisión y con las dos manos sujetó a Tauros de los cuernos, estrellándolo contra Mudsdale, haciendo que ambos cayeran al suelo.

Golisopod de inmediato trató de detenerla con Concha filo pero Bewear fue más rápida. Lo sujetó fuertemente del caparazón y lo arrojó hacia el aire.

Era un duelo uno contra uno de Silvally versus Bewear. Golisopod cayó detrás de la tipo Lucha, provocando un fuerte ruido.

La quimera mantuvo su distancia y utilizó Tajo aéreo. La osa se cubrió con sus brazos pero aun así el daño era realmente notorio, su defensa especial no era realmente buena después de todo.

Para cuando los brazos de Bewear se alejaron de su rostro, Silvally ya había corrido hacia ella, cargando con Multiataque.

De cerca, sí que era más fácil lidiar con la quimera.

El brazo derecho de la osa bajó fuertemente gracias a Machada y con él impactó las patas delanteras de Silvally, quien tuvo que hacer un esfuerzo supremo por no dejarse vencer en el forcejeo por el enemigo pero Bewear no se la ponía fácil.

La osa puso su otra mano sobre la derecha, haciendo mucha más fuerza para que de este modo, Silvally tuviera que retirar las patas y recibir el movimiento justo en el rostro.

Desesperado, el Código cero dejó salir ráfagas de viento desde su cresta, las cuales impactaron en contra del hocico de Bewear.

La osa las aguantó. Un poco más y daría un golpe devastador…

Pero no hubo "un poco más". Bewear sintió un largo corte en su espalda, uno no realmente profundo, pero era un corte. Giró la cabeza, topándose a Golisopod quien dio muchos más cortes a toda prisa.

Al final, en la espalda de Bewear quedó grabado un gran asterisco de ocho puntas. Golisopod se dispuso a crear una burbuja de veneno con la cual atacar a la oponente pero en eso, un poderoso golpe fue arrojado hacia él.

Para suerte del samurái, logró cubrirse con sus dos grandes escudos pero aún con eso, fue arrastrado varios metros hacia atrás.

Cuando su avance involuntario terminó, el tipo Agua comenzó a jadear y sus extremidades dejaron de cubrirlo. Le dolían como el infierno.

Silvally agradeció la intervención de Golisopod y con sus garras atacó la espalda de Bewear (ya que esta estaba viendo en dirección al bicho).

Cuando Multiataque conectó, la tipo Normal hizo un rápido movimiento de torso y golpeó con Puño drenaje a Silvally, mandándolo a volar.

Chocó contra el lomo de Mudsdale, quien se había puesto ahí a propósito para detenerlo.

Ambos cuadrúpedos voltearon a verse y se asintieron.

Comenzaron a cargar juntos en contra de Bewear, uniéndoseles Tauros en el camino. Cuando llegaron a donde la osa, Silvally se arrojó hacia ella nuevamente con Multiataque, siendo detenido esta vez por el Cabezazo zen de la enemiga.

Entonces, llegaron Mudsdale y Tauros con Fuerza equina y Cabezazo zen.

Ambos golpes combinados hicieron que Bewear retrocediera levemente, dándole la oportunidad de Silvally de arañar su rostro.

Bewear atacó con Machada, siendo Mudsdale quien se lanzó a recibirlo. Estaba usando Contraataque.

Un rayo de luz rojo salió disparado hacia Bewear. Fue tan poderoso que lo mandó a volar algunos metros, haciéndola caer pesadamente sobre la superficie.

Bewear escuchaba como los cuadrúpedos iban hacia ella de nuevo pero, al estar tumbada en el suelo, vio como Golisopod cargaba en su contra con Chupavidas. La osa reaccionó de inmediato y antes de que una de las garras del samurái pudiera tocarla, ella lo sujetó de ambas extremidades y sin problemas lo mandó a volar en contra del resto de oponentes.

Silvally, Tauros y Mudsdale tuvieron que servir de cojín para el tipo Bicho, cuyo cuerpo los golpeó con tanta fuerza que hizo los hizo retroceder varios centímetros.

Bewear aprovechó la oportunidad que se le presentó y utilizó Derribo. Su golpe dio directo en contra de la espalda de Golisopod lo que por consiguiente, hizo retroceder todavía más a los cuadrúpedos.

Intentaron de todo para que Bewear dejara ir a Golisopod y que de esa manera, ellos pudieran atacarla, pero nada servía. Era ridículamente fuerte, seguramente por aquella extraña aura.

Mudsdale no vio otra elección. Con una de sus patas delanteras, hizo temblar levemente el suelo y con ello, a sus compañeros. El ritmo con el que el caballo golpeaba el suelo incrementó constantemente hasta lograr un gran temblor que apenas dejaba a los aliados estar en pie pero que, en cambio a Bewear no parecía afectarle en casi nada. Dejó de pisotear.

Tauros y Silvally no podían atacar, el primero por sólo tener movimientos físicos y el segundo porque Golisopod tapaba su cresta, la cual utilizaba para Tajo aéreo.

El avance de Bewear los llevó hacia el borde de la plataforma. Escucharon a sus entrenadores gritar por ellos y cuando creyeron que estaban por caer…

Una gran cantidad de rocas emergieron del piso, una de ellas, saliendo de debajo de la pata izquierda de la osa, haciendo que se desbalanceara lo suficiente para dejar de utilizar Derribo.

Gracias a que no había presión por las dos partes de su cuerpo, Golisopod por fin pudo caer al suelo. Se levantó tan pronto como pudo, con ayuda de Tauros y se alejaron del borde de inmediato.

Cuando la tipo Normal recuperó el equilibrio, trató de volver a ir en contra de sus enemigos con el mínimo detalle de que sus piernas no se movían y cuando creyó que podría no ser peor, sintió una rápida sucesión de puñetazos y patadas en la espalda. Trató de alcanzar la zona de impacto pero le era imposible. Sus brazos no llegaban.

Detrás de ella y alejándose de un salto, apareció un Lucario que, en medio del aire, la acribilló con Esfera aural.

Lycanroc y Decidueye también se habían unido al combate.

Ahora sin mucha prisa gracias a que estaba inmovilizada, los Pokémon aliados tomaron sus posiciones para atacar a Bewear, poniéndose Silvally por detrás para asegurar que la osa no pudiera defenderse.

Justo cuando todos estaban por saltar, una Bola sombra rompió el suelo debajo de la Puntada sombría y para cuando los aliados repararon en ello, era demasiado tarde.

De un rápido movimiento, Bewear sujetó a Silvally de la cara, haciéndolo girar con velocidad e impactando a todos los que se arrojaron sobre ella. Cuando los derribó a todos, levantó a la quimera en el aire y cuando pareció que esta estaba por utilizar Tajo aéreo, fue estrellado contra el suelo de forma estrepitosa.

Una rápida sucesión de Machada aterrizó sobre el cuerpo de Silvally. Golpe tras golpe, Bewear se enlentecía.

Cuando la quinta Machada estuvo por conectar, su brazo fue detenido por los escudos de Golisopod en cuyo rostro podía verse una increíble expresión de dolor. Sus grandes extremidades temblaban por lo duro que le era recibir un ataque así de un Pokémon que era mucho más fuerte que él pero aun así, se mantuvo firme.

Debía darles tiempo…

Fueron Lycanroc y Lucario los encargados de alejar a Silvally de Bewear tan rápido como pudieron (el golpe de la osa realmente había sido duro). Le agradecieron a Golisopod por lo que había hecho.

Bewear vio eso con su gesto inexpresivo de siempre y luego, apartó su mano de los escudos de Golisopod, lista para darle otro golpe.

Fue demasiado descuidada.

Las extremidades del samurái se separaron y lo único que le esperó a la tipo Normal fue un gran escupitajo de veneno directo al rostro. Sus ojos comenzaron a arder y empezó a tallarlos con fuerza, intentando retirar la sustancia. Trastabilló por el ardor y tanto caballo como toro aprovecharon. Cargaron contra sus patas utilizando su combo de Cabezazo zen y Fuera equina. El golpe apuntó justo a las rodillas, haciendo que la tipo Normal callera de rodillas.

Cuando esta intentó ponerse nuevamente de pie, notó como su cuerpo no se movía y lo que era peor, no podía llevarse las manos a la cara. Esta vez, todos rodearon la flecha (incluido el golpeado Silvally) para evitar que la rompieran.

Lucario de inmediato saltó sobre la cara de Bewear y utilizó sus brazos como soporte.

En un abrir y cerrar de ojos, su rostro recibió un combo digno de un maestro de artes marciales o del mejor jugador de videojuegos de lucha. Un aura azul cubrió el cuerpo de Lucario, indicando su bajada de estadísticas pero no le importó. Sus manos se juntaron frente a su cara y empezó a preparar un Esfera aural que dispararía a quemarropa.

Un fuerte Hidrobomba a su espalda se lo impidió, mandándolo a volar hacia el frente.

Todos vieron hacia atrás, topándose con Milotic, quien, aunque esquivaba los ataques combinados de Mimikyu y Silvady, tuvo el tiempo para atacar al tipo Acero.

Lucario aterrizó cual muñeco de trapo, totalmente debilitado.

Silvally se le quedó viendo hasta que escuchó un grito de Gladio.

—¡MULTIATAQUE!— le ordenaba.

Reuniendo sus fuerzas, se arrojó hacia Bewear y con sus dos garras, la golpeó. Los leves quejidos que salían de la osa se fueron por completo al recibir ese golpe. El aura se desvaneció de su cuerpo.

Silvally comenzó a jadear. Esas Machadas realmente lo habían dejado demolido.

Golisopod, por su parte, cayó de espaldas al suelo, totalmente debilitado.

El resto de Pokémon vio eso, sorprendidos, sí, pero no demasiado.

Bewear lo había maltratado en demasía a lo largo del combate y aun así, había continuado de pie.

—¡Bewear cayó! ¡Golisopod y Lucario están fuera de combate! ¡La salud de Mudsdale, Tauros, Decidueye y Silvally se encuentran realmente comprometidas!-Roto

Ash y Gladio fruncieron sus ceños. Sacaron las Pokéballs de sus respectivos Pokémon y sin voltear, los hicieron volver.

Ambos querían felicitar a sus Pokémon por su increíble desempeño pero no podían darse el lujo de hacerlo. Estaban en situaciones complicadas…

—¡Torracat, Colmillo ígneo!— ordenó Ketchum.

Mismagius era rápida y, definitivamente, más fuerte que todos sus oponentes.

El combate había sido de golpear y esquivar durante demasiado tiempo, tanto que los tres felinos, el gran zorro, la leona marina y el aro de flores, todos lucían realmente cansados. No había podido lograr mucho.

Y el más frustrado de todos era sin duda alguna el Torracat de Ash.

Doble patada era completamente inútil; Chupavidas, aún si llegaba a conectar, ni siquiera sería realmente efectivo y Colmillo ígneo, su orgullo y única buena opción, también sufría el mismo inconveniente que Chupavidas.

Veía como Mismagius no parecía ni siquiera estarse tomando el combate en serio, muestra de ello había sido aquella Bola sombra que, en lugar de atacarlos a ellos, decidió lanzar para ayudar a Bewear.

Pero lo hizo. La obligaron a hacerlo.

Lycanroc, el único que seguía plenamente sano de los enfrentamientos anteriores, llegó a apoyar. Se arrojó detrás de la tipo Fantasma con Triturar, logrando atraparla con sus mandíbulas. La zarandeo con todas sus fuerzas, ensañándose con ella y no la dejaba ir, con sus ojos le pidió algo a Zoroark.

El Pokémon Disfrazorro corrió a toda velocidad y apenas estuvo lo suficientemente cerca, utilizó Pulso noche. La onda expansiva atrapó también a Lycanroc, pero el daño no fue realmente grande.

Mismagius, en cambio, sí que resintió un poco más los golpes, principalmente el Triturar.

El Torracat de Ash vio la oportunidad de atacar y sin dudarlo, se arrojó en contra de la bruja con Colmillo ígneo. Su frustración lo había llevado a actuar impulsivamente y por ello, no vio el peligro. Fue Comfey quien tuvo que apartarlo a último momento con sus látigos para que así, no recibiera el daño del Joya de luz que estaba por golpearlo. El felino agradeció eso, sudando.

Aquel movimiento definitivamente lo habría acabado y lo que era todavía peor en el asunto… Mismagius ahora lucía enojada.

En una demostración excepcional, utilizó Bola sombra contra Lycanroc, quien apenas y pudo esquivarla. El Torracat y el Meowth de Elio trataron de aprovechar la distracción pero, en lugar de conseguir golpear al enemigo, recibieron para sí mismos una Bola sombra que los mandó a volar.

Sobra decir que terminaron en la lona inmediatamente.

—¡Chicos!— escucharon gritar a Elio.

Tenía sentido… Estaba demasiado verde para lo que estaban haciendo… Arceus, ¡incluso ellos eran demasiado inexperimentados! ¡Se había necesitado de toda la fortaleza de Silvally, uno de los más fuertes, para derrotar a un solo Pokémon! ¡Y tenía ayuda!

Comfey, por su parte, no se dejó impactar por la baja del Torracat de Elio, en su lugar, atacó por sí mismo. Hoja mágica salió disparada hacia Mismagius, quien no tuvo problema para deshacerlas con un Llama embrujada, centrando así su atención en Comfey.

Estuvo a punto de atacarla cuando un poderoso coletazo la hizo caer de cara al suelo.

—¡Comfey, cambió!— le gritó Lillie— ¡Ve a ayudar contra Lilligant!

El tipo Hada asintió de inmediato, dándole su espacio en el combate a Pikachu. El roedor se posicionó al lado de sus aliados con Ataque rápido, no sin antes atacar a Mismagius con un Rayo que fue seguido por otro Pulso noche de Zoroark y un rápido Acuajet de Primarina.

El roedor le dijo algo a todos los presentes, quienes asintieron.

Mantendrían sus distancias, atacarían de cerca y cuando el enemigo estuviera en el suelo, atacarían sin cesar.

La estrategia no podía llevarse a cabo ahora ya que Mismagius acababa de levantarse.

Pikachu atacó con Rayo, tomando la delantera, pero la tipo Fantasma bloqueó con Bola sombra el movimiento. El roedor tenía más entrenamiento pero naturalmente, la bruja era más poderosa.

Ambos ataques se neutralizaron y crearon una cortina de humo de la cual, salió un Llama embrujada que apuntaba hacia el tipo Eléctrico.

Lycanroc y Primarina la vieron llegar. La segunda contuvo el ataque tipo Fuego tan bien como pudo con su Aria burbuja mientras que el Primero creó una barrera de roca con la que Llama embrujada chocó.

Pikachu agradeció eso y le ordenó a Zoroark que lo siguiera. Tenía un plan que había repasado un poco con su entrenador.

Ratón y zorro corrieron juntos hacia Mismagius, quien por fin era visible gracias a que la humareda se había disipado.

Pikachu lo tenía claro.

¡Es débil ante los ataques físicos!-Roto.

Su Cola de hierro, el Tajo Umbrío de Zoroark y el Triturar de Lycanroc. Esos serían los ataques de la victoria.

No le gustaba dejarlos fuera, pero ni Torracat ni Primarina tenían la fuerza o los movimientos necesarios para el combate. Creyó que sería mejor si fuesen a apoyar en otro combate.

Pikachu miró a Zoroark, quien le asintió. El tipo Eléctrico dejó salir una rápida ráfaga de Rayo que hizo a Mismagius retroceder rápidamente, como si estuviera siendo obligada a bailar por el ratón.

Pero era una estrategia.

Una buena estrategia.

Mismagius se concentró tanto con evitar los duros golpes de Pikachu que olvidó por completo a Zoroark quien, aprovechó su distracción para utilizar Tajo umbrío en su espalda.

De nuevo, se repitió lo anterior. El ataque en sí había dolido, no lo negaba, pero realmente no había representado algún peligro.

Lo peligroso venía luego.

Pikachu cayó a toda velocidad mientras giraba utilizando su Cola de hierro y con ella, golpeó a Mismagius en la cabeza, derribándola en el suelo.

Dio un grito, avisándoles a los demás, quienes no dudaron en llegar.

Para asegurarse de que no escapara, el pequeño utilizó Electrotela para mantenerla fijada al suelo, provocando todavía más daño.

Mismagius trató ponerse de pie pero una descarga recorrió su cuerpo. Un rápido Tajo umbrío de Zoroark la obligó a bajar de nuevo la cabeza.

Primarina llegó con su Aria burbuja, aportando su pequeño granito de arena en el combate. Luego de eso, estuvo Torracat, quien, tras haber usado todos los Corpulencia posibles, se animó a utilizar Colmillo ígneo.

Fue interrumpido por Lycanroc, quien, sin importarle la posible descarga que podía sufrir, sujetó a Mismagius entre sus mandíbulas y volvió a moverla de un lado a otro como si fuese un juguete. Se enfocó principalmente en el cuello.

Torracat se sintió algo molesto por eso pero no dijo nada.

El ataque de Lycanroc no duraría para siempre. Una vez que el aturdimiento se fue del cuerpo de la bruja, sus ojos brillaron en un color verdoso.

Las rodillas del licántropo flaquearon un poco y su mandíbula se abrió, por otra parte, Mismagius lucía mucho más fresca.

Pikachu ni siquiera tuvo que pensarlo. Había visto antes ese movimiento y supo identificarlo como Divide dolor.

Si no tenían cuidado con ese movimiento, el combate podría alargar…

Una gran cantidad de rocas salieron disparadas por un lado suyo al haberse quedado pensando. Esas rocas tenían como objetivo a Zoroark, quien trató de bloquearlas con Tajo umbrío pero se vio incapaz.

Pikachu estuvo a punto de ir a su rescate cuando una de las piedras, la más grande, impactó al tipo Siniestro con fuerza, seguida de otras cuantas que finalmente, lo dejaron debilitado.

Lycanroc alcanzó a ver eso y con enojo, se abalanzó en contra de su enemiga, quien tenía a pocos centímetros.

Mismagius lo atacó a quemarropa con Llama embrujada, acabándolo de un solo golpe.

El roedor se vio realmente impactado. En un segundo, aprovechándose del momento de sorpresa, Mismagius había aprovechado para acabar con sus dos mejores aliados.

Su ceño se frunció.

Serían él contra ella, entonces.

Torracat se puso a su lado, al igual que Primarina. Pelearían con él.

El roedor no estaba del todo convencido, pero aceptó.

Al mismo tiempo, los tres salieron disparados.

Pikachu fue el primero en llegar gracias a su Ataque rápido y al hacerlo, utilizó Rayo. Mismagius no se quedó atrás ya que disparó una Bola sombra que volvió a chocar contra la descarga eléctrica.

El resultado del impacto entre ambos ataques tuvo como resultado otra explosión que hizo volar a Pikachu por los aires, mientras que Mismagius sólo retrocedió algunos metros.

La tipo Fantasma planeó aprovechar la oportunidad para atacar a Pikachu pero entonces, Primarina llegó con Acua jet. Mismagius no lo pensó mucho y simplemente la atacó con una Bola sombra con la cual, Primarina salió disparada en dirección contraria.

El golpe fue tremendo y parecía que la leona de mar había quedado debilitada ya que apenas se movía.

Torracat tomó eso como un motivante extra para atacar. Si caía, al menos le habría ganado tiempo a Pikachu…

Se arrojó con Colmillo ígneo pero en lugar de ser atacado, simplemente fue esquivado. Mismagius simplemente se apartó un poco, haciendo que Torracat fallara por completo. No dispuesta a perder tiempo, la bruja avanzó hacia Pikachu, preparando un Joya de luz que pretendía hacerle un buen daño.

Torracat, en el suelo, sintió su frustración llegar a su límite.

No sólo era muchísimo más débil que el enemigo, sino que sus movimientos tampoco funcionaban y para colmo, aquella Pokémon (a servicios de una loca de los ULTRAENTES, cabe resaltar eso último) ni siquiera lo consideraba una amenaza como para pensar en acabar con él.

El ceño de Torracat se frunció al máximo y de su cuerpo comenzó a desprenderse un gran calor. Se sentía asqueado solamente estando en un lugar lleno de asquerosos Ultraentes, las cosas que más odiaba en el universo, y ahora, su frustración se había apoderado de él.

Volvió a arrojarse en contra de Mismagius, sólo que esta vez, si tuvo lo que quiso.

Joya de luz fue arrojada hacia él. Torracat apenas pudo reaccionar y tan rápido como pudo, comenzó a tratar de saltar entre las rocas, las cuales de por sí eran lo suficientemente grandes como para que un Pokémon de su tamaño pudiera moverse entre ellas.

Torracat lo notó. Mismagius había lanzado ese ataque con la confianza de que acabaría con él por lo que ya ni siquiera lo estaba viendo…

Avanzaría entre las rocas, mordería a Mismagius y así, Pikachu la acabaría.

Se quitaría su enojo y de paso, vencerían a un enemigo más…

No pudo seguir pensando mucho en ello ya que, justo cuando Joya de luz estuvo por terminar, una de las piedras rozó su pierna, haciéndolo perder el equilibrio y dejándolo a merced de otra nueva que esta vez, si lo golpeó a él.

Torracat se vio arrastrado hacia donde habían impactado el resto de rocas. Con lo poco que le quedaba de consciencia, pudo ver como otro proyectil le daría, debilitando completamente. Entonces, pasó lo inesperado.

Primarina había aparecido con Acua jet, apartando con su cuerpo la roca que se aproximaba hacia él, recibiendo ella la pequeña explosión generada por el impacto del proyectil y cayendo esta vez, definitivamente debilitada.

Finalmente, Torracat el cuerpo de Torracat chocó contra la superficie de la plataforma. La humareda de su roca se sumó a la creada por las muchas otras, creando una gruesa cortina que impedía ver el estado del Pokémon.

Se escuchó gritar su nombre.

Pikachu por fin logró espabilar en aquel lapso de poco menos de diez segundos y atacó de inmediato a la Joya de luz que Mismagius había disparado en su contra. Destruyó varias rocas y avanzó entre las restantes de forma tan veloz que la bruja apenas pudo verlo y cuando lo hizo bien, un Cola de hierro ya había sido impactado en su cabeza, obligándola a caer otra vez.

Pikachu retrocedió, conectando otro fuerte Rayo.

Se giró hacia sus últimos dos aliados, no sin antes encerrar a Mismagius en una Electrotela.

Primarina sin duda estaba debilitada y la humareda no dejaba ver el estado de Torracat, quien, seguramente, también estaba inconsciente.

La empatía de Pikachu sería su perdición, pensó Mismagius, quien, lentamente, quemaba la telaraña con un poco de su Llama embrujada.

Ash fue el que notó eso.

—¡CUIDADO!— le advirtió a su mejor amigo.

Para cuando el roedor se dio cuenta, Mismagius ya lo veía con aquellos ojos verdes de los cuales hacía tiempo que habían salido dos proyecciones de energía con la misma forma de sus globos oculares. Avanzaban rápidamente hacia Pikachu.

Entonces, se escucharon unos pasos. Unos pasos pesados que provenían de la humareda, unos pasos apresurados.

Para cuando Pikachu, Ash o Mismagius se dieron cuenta, un gran Incineroar se encontraba entre el tipo Eléctrico y Divide dolor, recibiendo el movimiento con su propio cuerpo.

Mismagius se sintió totalmente debilitada de golpe mientras que el cuerpo del gran tigre pareció mejorar considerablemente.

Por el shock en el cambio de condición, Mismagius no fue capaz de notar como acababa de ser tomada con fuerza de la cara y para cuando reaccionó, ya estaba girando a una velocidad alarmante, atrapada en el Lariat oscuro de Incineroar.

En un abrir y cerrar de ojos, Mismagius estaba siendo estampada contra el suelo con una brutalidad excepcional, pero Incineroar no terminó ahí. Con sus mandíbulas atrapó a Mismagius, quemándola y zarandeándola cual muñeco de peluche; el fuego que emanaban sus fauces era inmenso y de un color rojo intenso. Duró un buen rato así, desquitándose, para finalmente, escupirla al suelo como si fuese nada. Aquella aura desapareció.

El tigre se golpeó el pecho y luego, rugió con fuerza.

Ash y Pikachu veían con los ojos abiertos al que antes había sido Torracat.

"Incineroar, el Pokémon Rudo. Tipo: Fuego/Siniestro. Habilidad: Mar llamas. A medida que aumentan sus ganas de luchar, las llamas que produce Incineroar en el interior del cuerpo brotan en su vientre. En el fragor del combate, Incineroar no muestra preocupación alguna por sus oponentes y, en ocasiones, hasta llega a golpear al entrenador rival con sus ataques. Si el público que lo observa se entusiasma, el espíritu de luchador de Incineroar arderá con mayor intensidad".

Lo siguiente que pasó tras la descripción de Rotom fue que Incineroar se desplomó, cayendo de espaldas al suelo.

Ash vio eso con amargura. A él realmente le habría encantado celebrar la evolución de su Pokémon… Lo hizo regresar.

—¡No hay tiempo que perder, Pikachu!— le recordó, señalando a Lilligant— ¡Vamos!

El roedor salió disparado cuando Primarina fue devuelta a su cápsula por Hau.

—¡Mismagius ha caído! ¡Incineroar, Meowth, Primarina, Lycanroc, Torracat y Zoroark están debilitados!-Roto.

Varios metros adelante, Gumshoos escuchó eso. Su hermanito había evolucionado, ¿eh?...

Sintió la emoción correr por sus venas. Definitivamente lo felicitaría como el hermano mayor que era, pero por el momento, debía hacer lo que tenía enfrente.

Mimikyu lo sujetó de las patas y sin mucho esfuerzo, lo arrojó hacia el aire. Justo en ese momento, una Hidrobomba arrasó con Mimikyu, cuyo disfraz ya se había roto hacía un buen rato.

Gumshoos, desde el cielo, vio eso con frustración. Una vez arriba, montones de clones se formaron a su alrededor, los cuales comenzaron a descender con velocidad en contra de Milotic, quien esquivaba los ataques de Silvady, Dartrix y Noibat.

Al ser un combate cuerpo a cuerpo, la tipo Agua sólo podía defenderse con Azote, cosa que no era realmente efectiva, pero todos sabían que pasaría si se alejaban de ella…

En el cielo, todos los clones de Gumshoos comenzaron a utilizar Superdiente. Necesitaban una herida profunda, de preferencia, en el cuerpo para así limitar su movimiento.

Milotic vio como todas las copias del tipo Normal se acercaban a ella por lo que hizo algo que no había hecho antes.

Se dejó golpear.

Dejó que Dartrix la golpeara con Hoja afilada y que Noibat la atacara con un Chupavidas, entonces, al tener que defenderse solamente de Silvady, bloqueó su Garra brutal con Azote, recibiendo algo de daño pero volviendo a atacar con Hidrobomba a los pocos segundos.

La quimera retrocedió una gran cantidad de metros y con sus patas trató de frenar el ataque hasta que este terminó. Cuando el agua dejó de empujarlo, la respiración de Silvady se había vuelto más pesada. La máscara realmente le pesaba… Se le ocurrió una idea.

Ahora, los únicos que quedaban en el combate cercano contra Milotic eran Dartrix y Noibat, en otras palabras, una sentencia.

El hocico de la tipo Agua se abrió, dejando ver un vapor gélido que no dudó en disparar en contra de Dartrix quien lo esquivó al principio pero, eventualmente cayó derrotado por el brutal daño. El siguiente fue Noibat, cosa mucho más sencilla al Milotic solamente tener que apuntar a su cuello.

El pequeño murciélago cayó de espaldas, fulminado.

El siguiente objetivo de Milotic fue Gumshoos. Apuntó su hocico hacia toda la horda de clones y disparó una Hidrobomba que rápidamente fue destruyendo a todos hasta que sólo quedaron unos cuantos.

La mangosta original reaccionó rápidamente y comenzó a crear decenas de clones frente a él. El poderoso ataque no parecía dar señales de querer detenerse y Gumshoos comenzaba a cansarse por crear tantos clones pero eso era mejor a dejar que lo debilitaran.

Además, le estaba ganando tiempo.

El tipo Normal dio un grito al aire y entonces, más y más clones salieron de su cuerpo, ya no sólo los que utilizaba para cubrirse. Las réplicas de Gumshoos lograron caer al suelo y avanzaron hacia Milotic, quien seguía tratando de acabar con el original.

Recibió un poco de daño por todas direcciones hasta que pareció hartarse. Giró su cuerpo con rapidez, acabando con todos los clones de su alrededor y, finalmente, volvió a tratar de usar Hidrobomba contra Gumshoos (quien estaba demasiado elevado en el aire).

Silvady no lo permitió.

La Garra brutal del Código cero impactó directo en la cara de Milotic, haciéndola retroceder por el dolor.

Gumshoos vio ahí su oportunidad y comenzó a aterrizar en picado, directo hacia su oponente.

Milotic abrió los ojos y en su rostro se podía ver enojo. Sin siquiera voltear a ver a la mangosta, la golpeó con su cola, utilizando Azote.

Normalmente, al estar totalmente sano, ese golpe no le habría dolido en lo más mínimo a Gumshoos. Normalmente.

El golpe hizo que Gumshoos rodara por el suelo hasta que una roca detuvo su avance. La mangosta se puso de pie, escuchando como uno de sus brazos crujía levemente. Una amplia sonrisa se puso en su rostro.

La diferencia de nivel era demasiada, ¿eh?

Volvió corriendo a la pelea.

A varios metros de Gumshoos, Milotic acababa de utilizar Viento hielo en contra de Silvady, mientras que este lo recibía con un lado concreto de su máscara la cual, terminó siendo congelada.

Una vez que el ataque terminó, la quimera sacudió su cabeza y salió en contra de Milotic, quien esta vez utilizó Hidrobomba. Silvady volvió a cubrirse con el mismo lado de la máscara y con todas sus fuerzas, trató de avanzar.

Conforme caminaba, iba escuchando pequeños "cracks".

Dentro de su prisión facial y sin que nadie lo viera, Silvady sonrió.

Era lo que necesitaba… Un enemigo fuerte. Un enemigo del calibre de Milotic.

Entonces, dejó de sentir la Hidrobomba y el frío volvió.

Viento hielo volvía a ser usado y eso sólo puso más feliz a Silvady.

Mientras más frágil la volviera, mejor.

Una vez que su máscara volvió a ser congelada casi totalmente, la quimera volvió a avanzar contra Milotic, quien simplemente seguía retrocediendo.

En la cabeza de la tipo Agua, quien ahora utilizaba Pulso dragón, sólo había una pregunta: ¿Por qué?

¿Por qué ese raro Pokémon insistía en ir por ella? ¿Por qué no sólo retrocedía e intentaba algo más? ¿Por qué cargar de frente, sabiendo que no lograría nada? ¡Incluso su entrenadora le decía que se detuviera!

Su hocico se cerró luego de varios segundos y vio impactada como su enemigo simplemente sacudió la cabeza de un lado a otro e iba directo hacia ella.

Una emoción se apoderó de su cuerpo. Podía ser miedo, podía ser sorpresa o podía ser admiración.

Algo le impedía moverse mientras veía como el extraño ser cargaba en su contra, con lo que parecía su cara totalmente agrietada.

Lo tenía a unos pocos centímetros y cuando creyó que la atacaría, escuchó algo detrás de ella, un salto. Por mero instinto se alejó y logró ver como una criatura igual a la que ella enfrentaba (sólo que sin esa cosa rara en la cara), golpeaba con fuerza a su enemigo.

Vio como un gesto de culpa apareció de inmediato en el rostro del nuevo Pokémon que acababa de llegar al tiempo que su enemigo de antes caía pesadamente contra el suelo, provocando una polvareda.

Milotic se alejó lentamente, sólo para sentir un poderoso mordisco en mitad de su cuerpo, el cual le hizo soltar un grito. Giró la cabeza, topándose con Gumshoos, quien le guiñó un ojo.

La sangre de la serpiente marina se molestó en demasía y su cuerpo dio un rápido latigazo que hizo a Gumshoos soltara. Cuando la mangosta estuvo en el aire, fue debilitada por un poderoso Pulso dragón que lo dejó clavado en el suelo.

Volvió la vista al frente, sólo para toparse a un enorme caballo que iba en su contra. Milotic no lo pensó nada y le disparó una Hidrobomba que lo hizo retroceder.

Cuando el ataque terminó, el caballo simplemente se quedó de pie por unos segundos para después, desplomarse.

Milotic intentó arrastrarse hacia donde estaban los otros enemigos pero al hacerlo, sintió un gran dolor. Esa mordida realmente había sido fatal. Vio a Gumshoos detrás de ella y cuando estuvo por desquitarse con él de un coletazo, un rayo de luz roja lo absorbió. Con la mirada siguió a aquella luz y se topó con un chico que la veía seriamente.

Volvió a lo suyo y cuando lo hizo… Oh, sorpresa.

Contra ella, se estaba abalanzando el Pokémon nuevo que había llegado, ese que golpeó a su compañero. Lo analizó poco antes de recibir un impacto tremendo, dándose cuenta de que no era él.

Este tenía una quemadura a la altura del ojo derecho, justo el lugar donde el Pokémon persistente tenía la máscara derretida.

Un poderoso golpe en la cara mandó a volar a Milotic para después, recibir otro ataque, cortesía de Silvally.

Silvady se había librado de su prisión gracias a su estrategia, la cual había armado a sabiendas de que él no era lo suficientemente poderoso para liberarse por sí mismo de su prisión.

El plan consistía en que él recibiría los Viento hielo con la máscara, haciendo que esta se volviera más frágil por las bajas temperaturas, específicamente, la zona que ya tenía derretida; luego, la utilizaría como escudo para todos los ataques de Milotic, comenzando así a agrietarse.

La intervención de Silvally al final fue algo inesperado pero que adelantó el proceso. Estaba aturdido, sí, pero por fin era libre.

Rugió con fuerza.

Lillie se le quedó viendo con la boca abierta al igual que Gladio.

Lo siguiente que vieron los rubios fue a Milotic caer desplomada en el suelo por obra de ambos Código cero, quienes la habían encerrado entre ambos y la habían machacado.

Fueron, entonces, sacados de sus trances por la voz de Rotom y las expresiones de sus compañeros.

—¡Milotic ha caído! ¡Gumshoos, Mimikyu, Dartrix, Noibat, Mudsdale, Crabrawler de Hau, Crabrawler de Elio, Mareanie, Grimer, Charjabug y Araquanid han sido debilitados! ¡La salud de Silvady, Ribombee, Shiron y Comfey están en niveles bajos!

—¡Lo sentimos mucho!— gritó Elio, con un tono de voz que denotaba impotencia.

—¡Perdón por no poder hacer más!— dijo también Selene .

—¡Todo está bien, chicos!— aseguró Ash, cubriéndolos con un brazo— ¡Gracias por todo lo que hicieron, retrocedan de momento!

Los entrenadores vieron como Clefable acababa de utilizar Psíquico, acabando con los tres Pokémon de Selene y los Crabrawler.

Aquella tipo Hada sería la más peligrosa de todas y su mirada lo demostraba.

En pie, sólo quedaban Lycanroc crepuscular, Decidueye, Pikachu, Raichu, Flareon, Tauros, Silvally, Crobat, Kaguron, Umbreon, Silvady, Shiron, Ribombee y Comfey.

Pero los únicos que no estaban todos magullados eran Pikachu y Kaguron.

Los catorce Pokémon que quedaban se reagruparon.

El Lycanroc de Ash jadeaba con pesadez. Lilligant había atacado antes con Danza pétalo y una parte del movimiento lo había golpeado. Raichu, Flareon, Shiron y Comfey estaban igual.

Decidueye lucía realmente cansado y a punto de caer. Seguía resintiendo el daño del Puño fuego de Lopunny, así como el del golpe que Bewear les dio a todos.

Silvally, Tauros y Silvady cojeaban un poco por el daño recibido. El Pokémon Toro bravo se veía a un soplido de caer.

Crobat y Umbreon se habían cubierto bien entre ellos pero aun así, resentían bastante el daño que recibieron en la pelea, siendo Umbreon salvado por los pelos de un Fuerza lunar gracias a Crobat y viceversa.

Ribombee se estaba secando el sudor pero parecía más que dispuesto a seguir peleando. Le daba igual si los ataques le impedían totalmente acercarse, él seguiría luchando.

Gladio veía con frustración a los dos Pokémon restantes. Estaban algo golpeados, pero no se podía decir que estuvieran a nada de ser derrotados.

Habían perdido dieciséis aliados derrotando a cuatro enemigos y en el proceso, otros doce habían resultado increíblemente heridos y lo que era peor, Lusamine se estaba yendo.

Tomó su decisión.

—¡Ketchum!— le dijo, viéndolo fijamente— ¡Ve tras Lusamine, usa a Kaguron!

Apuntó a la gran medusa, la cual estaba desapareciendo a la distancia.

Ash volteó a verlo como si estuviera loco.

—¿¡De qué hablas?! ¡Si me voy ahora, ustedes…!

—¡Sabemos bien que Pikachu y Kaguron son los únicos que están sanos!— interrumpió Hau, uniéndose de golpe a la conversación— ¡Pero tienes que ir! ¡Ella es nuestro objetivo!

Ash y Pikachu voltearon hacia todos lados. Los Pokémon, ahí donde veían, les decían que fueran.

Elio y Selene le decían que fuera, aunque ellos lucían atemorizados por lo que podría ocurrir en su ausencia.

Sintió una mano en el hombro.

—Ve.

Los ojos de Ketchum se cerraron con fuerza y corrió hacia Kaguron. Se trepó en él con gran facilidad.

—¡ROTOM, TE ENCARGO A TODOS!— gritó a todo pulmón, lanzándole las Pokéballs de Decidueye y Lycanroc— ¡NO DEJES QUE NADA LES PASE!

—¡Afirmativo!-Roto.

—¡VAMOS, KAGURON!— ordenó Gladio, señalando hacia el frente— ¡VE POR ELLA!

Los cohetes de Kaguron comenzaron a quemar combustible y su cuerpo se separó del suelo.

Clefable y Lilligant intentaron impedirlo pero se vieron rápidamente detenidas por los ataques combinados de Hau, Lillie y Gladio.

Ketchum los vio una última vez mientras se alejaba con Pikachu en su hombro. Vio como Tauros, Shiron y Crobat caían de golpe.

Miró hacia el frente, donde podía ver a Lusamine cada vez más cerca.

—Cuando lleguemos, vuelve a ellos— le dijo a Celesteela, recibiendo un asentimiento.

El vuelo fue turbulento gracias al terreno, el cual obligaba a Kaguron a hacer giros bruscos gracias a aquellas piedras flotantes que aparecían de vez en cuando, incluso tuvieron que esquivar uno de los muchos ataques de Solgaleo, quien en ningún momento había dejado de combatir (aquellas maniobras eran especialmente difíciles y lentas de hacer por el gran y pesado cuerpo de Celesteela). Por todo eso, tardaron aproximadamente seis minutos en llegar hacia su destino.

Aquella gran isla flotante de roca.

Lusamine les estaba dando la espalda cuando aterrizaron y no parecía querer darse la vuelta.

—¡LUSAMINE!— gritó Ash, bajando de la espalda de Kaguron, quien no tardó en volver a ascender— ¡YA BASTA DE ESTO! ¡SÓLO QUEDAN DOS POKÉMON, HAS PERDIDO!

Ash y Pikachu escucharon una risa que los hizo ponerse a la defensiva.

—Yo no estoy atrapada contigo, mocoso— le dijo, dándose la vuelta y apuntándolo con sus tentáculos— ¡TÚ ESTÁS ATRAPADO CONMGIO!

De aquellas extremidades salieron cantidades inmensas de veneno (similar a como lo haría Onda tóxica) las cuales rodearon los bordes de la plataforma, creando algo así como un lago de veneno morado.

Ash volteó hacia todos lados, sudando.

Aquella sustancia que cubría el suelo, tapaba la refracción de luz de la superficie y por ende, aumentaba la oscuridad del lugar. Ketchum comenzó a sentirse presionado.

—¡Ya no hay lugar a donde huir, Ash Ketchum!— le dijo Lusamine, con una sonrisa triunfal— ¡Eres tú contra mí! ¡Por muchas competencias en las que hayas estado y perdido, no eres rival para la fusión entre mi hermoso Nihilego y yo!

Ash frunció el ceño. ¿Esa medusa enorme era el Nihilego que había aparecido en el Paraíso Aether?...

—¡Lillie y Gladio estarán aquí en cualquier momento!— le advirtió— ¡No los hagamos sufrir más de lo que ya lo has hecho, Lusamine!

Los oriundos de Kanto notaron algo.

Era como si el mencionar esos dos nombres fueran un tabú para la adulta, ya que apenas los escuchaba, enloquecía.

—¡NO LOS MENCIONES! ¡NO MERECEN LLEVAR LOS NOMBRES QUE YO LES OTORGUÉ! ¡NO MALAGRADECIDOS COMO ELLOS!— exclamó, realmente furiosa.

—¡Ellos solamente escaparon de lo que les estabas haciendo!— dijo Ash, señalándola— ¡Estabas lastimando a tus propios hijos!

Lusamine negó con fuerza y repetidas veces.

—¡NO, NO, NO! ¡LOS ESTABA VOLVIENDO BELLOS, DIGNOS DE SER MIS HIJOS!— aseguró— ¡DI TODO POR ELLOS Y ME ABANDONARON! ¡IGUAL QUE SU PADRE, ELLOS ME ABANDONARON, ME DEJARON COMPLETAMENTE SOLA!

Ash tragó saliva. Cada vez que la escuchaba hablar no podía evitar compararla con una niña pequeña.

—¡La desaparición de Mohn no fue culpa suya! ¡Estoy seguro de que él jamás los habría abandonado!— dijo Ash.

—¿¡QUÉ SABRÁS TÚ DE MI FAMILIA, MOCOSO IMPERTINENTE?!— le preguntó Lusamine, señalándolo con un tentáculo y disparando en su contra aquellas cosas que parecían Picotazo veneno.

—¡Rayo!— ordenó Ketchum.

Pikachu saltó y de su cuerpo, liberó la energía necesaria para contener el ataque; ambos explotaron en el aire.

Gracias a la explosión, Ash pudo ver como pequeños escombros caían por todos lados.

No era Picotazo veneno… Era Joya de luz.

—¡Podré no saber nada de tu familia, Lusamine!— dijo, comenzando a avanzar hacia Pikachu, quien saltó a su hombro— ¡Pero sé que tipo de personas son los hombres que abandonan a sus familias! ¡Y por lo que Gladio me dijo, Mohn no era ese tipo de persona!

—¡NO, NO, NO! ¡NO LO ENTIENDES! ¡ÉL PUDO HABER HECHO ALGO! ¡FUE SU CULPA EL MORIR! ¡TODO EL SUFRIMIENTO DE ESOS DOS CALLEJEROS FUE SU CULPA! ¡NO ACEPTARON MI AMOR!

Ash frunció el ceño.

—Echándole la culpa a todos, menos a ella misma— murmuró, poniendo su mano sobre la cabeza de Pikachu—. Vamos a acabar con esto de una buena vez, amigo…

Pikachu saltó del hombro de su entrenador a buena hora ya que Lusamine acababa de atacarlos con otro movimiento de Joya de luz.

—¡Electrobola!


—¡Lo siento mucho!— exclamó Hau, retrocediendo lleno de impotencia.

Decidueye, Flareon y Lycanroc habían salido volando, uniéndose a los recién debilitados Ribombee, Comfey, Raichu y Umbreon.

Los únicos que quedaban ahora en pie eran Silvally y Silvady, ambos sumamente golpeados a pesar de que estaban convertidos en tipos Veneno gracias al Sistema alfa.

Lillie y Gladio jadeaban por el estrés que sentían.

La combinación de Lilligant con Danza caos y Clefable con Fuerza lunar era arrolladora.

—La salud de Silvally y Silvady se encuentra debajo del quince por ciento-Roto…

—No podremos mantener más la posición, hermano…— murmuró Lillie, secándose el sudor de la frente.

Gladio negó con la cabeza.

—Si perdemos aquí, todo habrá sido en vano…— se le ocurrió una idea— Si me ganaras tiempo para usar con Silvally Aplastamiento Gigalítico, tal vez…

Lillie lo vio como si esta vez, él fuera el loco.

—¡Eso…!

—¡Me dejaría a mí y a Silvally fuera del juego, lo sé!— crujió los dientes— ¡Es una apuesta arriesgada pero es lo único que nos queda!

Clefable lucía gustosa por tener a sus enemigos contra la pared, en cambio Lilligant no parecía particularmente emocionada. En general, no parecía pensar nada al respecto.

La tipo Hada estuvo a punto de atacar a los hermanos cuando unos pasos se escucharon, junto a unos crujidos.

—Ya descansé los pies el suficiente tiempo…— se escuchó decir detrás de todos. Al voltear, se encontraron con Guzma— Nada me gustaría más que ver a Gladio frustrado y llorando en el suelo, pero eso implicaría que no podría irme de aquí.

Fruncieron el ceño.

Se había tardado demasiado en actuar.

—Ey, caritas de mierda— Guzma los señaló y con una mano los provocó. Tenía una sonrisa burlona en el rostro—, su jefa me dio muchos problemas, dejándome aquí varado como una bolsa de basura. Quiero desquitarme un poco, así que asegúrense de divertirme.

Gladio se contuvo de decirle a Guzma que si era una bolsa de basura.

Golisopod y Scizor salieron justo en el momento en el que Kaguron comenzó a aterrizar.

—¡Mantente en el aire, Kaguron!— le gritó Gladio, haciendo regresar a Silvally.

Lillie hizo lo mismo, así como Rotom, los Asutoro y Hau.

Todos corrieron hacia la Ultraente y rápidamente subieron por su cuerpo.

Ni Clefable ni Lilligant trataron de detenerlos; estaban demasiado ocupadas tratando de sobrevivir a Escaramuza y Puño bala.

Los puños de Lillie se cerraron con fuerza. Decir que estaba preocupada por Ash era decir poco.


—¡Pikachu, Ataque rápido!

El roedor se puso en posición y salió disparado, esquivando los constantes Joyas de luz por parte de Lusamine, unos cuantos lo rozaban, sí, pero no estaban ni cerca de dejarlo debilitado.

Pikachu saltó y empezó a avanzar por entre los tentáculos de la fusión entre Lusamine y Nihilego, la cual trató de quitárselo de encima.

—¡FUERA DE AQUÍ! ¿¡CÓMO TE ATREVES A TOCARME?!— con uno de sus tentáculos se comenzó a sacudir en el que estaba Pikachu, obligándolo a saltar y con otro, golpeándolo.

—¡Pikachu!— exclamó Ash.

El tipo Eléctrico dio una voltereta en el aire y aterrizó completamente bien.

—¡Pika pika!— dijo. De momento, no debía preocuparse por él.

Ketchum se puso a un lado de su amigo amarillo.

—Hagamos esto— le dijo, mirándolo con una sonrisa—. Tú distrae a esa cosa y yo trataré de jalar a la mamá de Lillie fuera, ¿de acuerdo? De otra forma, no nos dejará acercarnos.

—¡Pika!— exclamó, asintiendo.

Ash se acuclilló ante la confundida mirada de Lusamine y luego, se puso en posición.

—¿Listo?... En sus marcas…— las patas traseras de Pikachu comenzaron a moverse rápidamente— Listos…— la estela blanca apareció— ¡FUERA!

Ambos salieron corriendo al mismo tiempo, ganando Pikachu por mucho la delantera. Ash corría tan rápido como podía, alejándose lo más posible del rastro que dejaba su mejor amigo allá por donde pasaba.

Lusamine, evidentemente se centró en Pikachu, atacándolo con lo que parecía ser, Carga Tóxica.

Pikachu saltó y giró, lanzando una Electrotela que atrapó en su interior el ataque, causando una explosión que Ash aprovechó para escabullirse.

El azabache dio un gran salto, tratando de treparse en el cuerpo de Lusamine pero lo único que recibió fue un golpe en las piernas, el cual lo hizo caer de cara al suelo para posteriormente, ser arrastrado por el suelo (por obra de los tentáculos de la fusión), lejos de Lusamine.

Pikachu vio eso y de inmediato regresó hacia su entrenador.

Ash se levantó, con la cara y los brazos llenos de raspones por culpa de las imperfecciones del duro y áspero suelo.

Se llevó una mano a la nariz, la cual le sangraba por haber caído de cara.

—¿¡Pikachu?!— le preguntó, evidentemente preocupado.

—Eshto..— Ash se quitó la sangre que le había salido— Estoy bien, amigo. Debemos seguir intentando— le dijo, poniéndose de pie mientras otro hilillo de sangre caía por su nariz.

El roedor no lucía realmente confiado por esas palabras, pero asintió.

Encararon de nuevo a Lusamine.

—¿Qué estabas intentando hacer?...— la escucharon interrogar— ¿Estabas intentando tocarme? ¿Intentaste… tocarme?... ¿¡CON TUS SUCIAS MANOS?!

Todos los tentáculos de Lusamine apuntaron a los oriundos de Kanto y dispararon sin piedad Joya de luz.

—¡Electrotela, seguida de Rayo!

De la cola del roedor salió disparada una telaraña que recibió la mayor parte del ataque; con Rayo, Pikachu se encargaba de las rocas restantes.

—¡Vamos de nuevo, amigo!

Ambos salieron corriendo, Pikachu de nuevo atraía la atención de Lusamine, dándole la oportunidad a Ash de acercarse tanto como pudiera.

Esta vez, el golpe que recibió fue en el estómago.

Fue un golpe increíblemente fuerte, cargado de enojo y de malos sentimientos, un golpe que mandó a volar a Ash, dejándolo a centímetros del lago de veneno que lo rodeaban a él y a Lusamine.

Los ojos de Ketchum se abrieron de par en par y con desesperación, se acercó a aquella sustancia morada, desechando por la boca todo lo que había ingerido ese día (es decir, el desayuno).

Lusamine aprovechó el momento de debilidad de Ash para intentar lanzarlo al lago de veneno pero, evidentemente, Pikachu lo impidió.

Rayo volvió a impactar con Joya de luz.

Ash había dejado de vomitar para comenzar a toser con fuerza. Estuvo unos segundos más inclinados hasta que finalmente, se pasó una mano por la boca. Le sabía del asco pero aun así, sonrió.

—¡ESO ME DOLIÓ!— gritó, apareciendo detrás de Pikachu, quien se vio realmente sorprendido por la rápida recuperación de su amigo.

El roedor corrió junto a su amigo y logró ver su expresión.

Sonreía.

Como si realmente estuviera teniendo una increíble batalla.

Pero Pikachu lo detectaba, habían sido amigos por demasiado tiempo como para no darse cuenta.

Ash no sonreía porque sintiera que tenía que hacerlo.

Sonreía porque era una forma de seguir.

Porque le dolía.

Porque él no quería hacer lo que estaban haciendo.

Pero era la única manera.

—¡Rayo!— exclamó.

Pikachu disparó y Ash saltó.

La descarga chocó contra las dos extremidades frontales de Lusamine y una de las laterales se encargó de alejar a Ash de ella, golpeándolo en el cuerpo.

Ketchum apenas logró cubrirse con los brazos por lo que en lugar de salir volando cual muñeco de trapo, salió volando, pero manteniendo su posición y permitiéndole aterrizar correctamente.

Al caer, los pies de Ash ardieron al igual que sus brazos.

El entrenador de Paleta comenzó a agitar todo su cuerpo, intentando liberarse de aquel dolor.

—¡Una última vez, Pikachu!— dijo Ash— ¡Esta vez lo lograremos!

Pero no lo lograron en ese intento, ni en los siguientes cuatro.

Ketchum había sido arrastrado por el suelo y luego, arrojado con fuerza hacia el aire por Lusamine (quien sólo lo había soltado porque Pikachu la había atacado).

La caída de Ash fue amortiguada por una enorme Electrotela de Pikachu que sólo alcanzó a pegarse a tres pilares de roca realmente alejados los unos de los otros por lo que si bien, la caída del azabache fue amortiguada casi en su totalidad, aun así recibió un buen golpe.

Pikachu apareció a un lado de su entrenador en un abrir y cerrar de ojos.

—¡Pika pikachu pika chu!— exclamó desesperado.

Ash no respondió por unos segundos pero cuando lo hizo, lo primero que salió de su boca fue una risa. Sonrió y lentamente, se puso de pie.

—Todavía no…— murmuró, poniéndose de pie— ¡Todavía no terminamos!


—¡CUIDADO!

Celesteela tuvo que virar bruscamente para evitar lo mejor posible una enorme cantidad de ataques, algunos de ellos Psicoonda, otros Carga tóxica (que no servían para absolutamente nada) y uno que otro Joya de luz.

Varios Nihilego habían dejado la lucha contra Solgaleo e, inesperadamente, habían decidido atacarlos a ellos.

La tipo Acero esquivaba todo cuanto podía y cubría con su cuerpo los posibles ataques que pudieran darle a sus aliados humanos.

—¡No nos…!— una fuerte sacudida de Celesteela interrumpió a Elio— ¡No nos dejarán aterrizar! ¡Si todos vamos con el jefe, interrumpirán su combate!

Selene asintió ante lo dicho por su hermano.

—¡Uno de… guuh…!... ¡Uno de nosotros tiene que ir a apoyarlo!— dijo con firmeza.

Rotom se agitó de golpe.

—¡Debemos darnos prisa!— gritó, agitando sus protuberancias fuertemente— ¡Ash está realmente golpeado! ¡No podrá resistir más por su cuenta!-Roto.

—¿¡Golpeado?!— Hau sonó realmente preocupado— ¿¡Qué está haciendo?!

Lillie sintió como su corazón se estrujaba.

La Pokédex trató de concentrarse bien. Era difícil entre tanta turbulencia y los gritos de Gladio.

—¡Está intentando… intentando acercarse a Lusamine para sacarla por sí mismo! ¡No la está atacando!-Roto.

Todos vieron a la Pokédex.

—¡Eso es una locura!— aseguró Lillie— ¡No hay otra forma de vencer a mamá si no es atacándola, Ash debe saber eso!

—¡A mí no me lo digas! ¡Es él quien está hacie…! ¡NO!— el fuerte grito de la Pokédex alarmó a todos— ¡GLADIO, DEBEMOS DARNOS PRISA!-Roto.

Eso último sólo los asustó más.

—¡Kaguron está haciendo lo que puede!— dijo el rubio, frunciendo el ceño. Pensó en algo— ¡Kaguron, pasa por encima de la isla!— se giró hacia Lillie— ¡Tú irás con Ketchum!

La rubia se quedó impactada.

—¿Y-Yo?... ¡Pero…!— otra turbulencia— ¡Pero tú serías más útil para Ash que yo, Gladio!

—¿¡Y quién pilotaría a…?! ¡A LA IZQUIERDA! ¡GIRA!

Gladio no tuvo que terminar su oración para dar a entender su punto.

Lillie, finalmente, asintió.

—¡Baja a Elio y a Selene contigo, estarán más seguros abajo!— le aseguró— ¡Mahalo, la Pokédex y yo nos quedaremos!

Hau asintió.

—¡Ya nos las ingeniaremos para llegar con ustedes!— dijo.

Los Asutoro realmente habían empezado a apreciar mucho a Gladio y Hau.

—¡Lillie, cuando bajes, asegúrate de hacer que Silvady cambie al tipo Acero con el Sistema alfa!— dijo Rotom— ¡Hay un lago de vene… veneno rodeando el lugar!-Roto.

Los ojos de todos se abrieron como platos.

¿¡Qué rayos estaba pasando ahí abajo?!

Lillie asintió y con extremo cuidado, rebuscó entre su mochila, dentro de la misma abrió el estuche con los CD's para evitar que alguno cayera al vacío por accidente.

Alistó el disco de tipo Acero e introdujo su dedo en el pequeño hueco central para así evitar que se le pudiera caer.

Dejó salir a Silvady sobre el lomo de Kaguron (era una completa suerte que ella volara en horizontal) y con sumo cuidado (lo cual no fue fácil), insertó el disco en el Sistema alfa de su Pokémon.

Cresta, escleróticas y cola se volvieron de un color plateado.

—¡Contamos contigo, amigo!— dijo Lillie, subiéndose al lomo de su Pokémon junto a los gemelos.

—¡Nos acercamos!— gritó entonces Gladio.

Lillie se dio cuenta de que era cierto cuando pudo ver como Ash se ponía de pie.

Silvady esperó el momento ideal y entonces…

—¡SALTEN!— gritaron Gladio, Hau y Rotom al mismo tiempo.

Justo cuando estaban entrando al área de la isla, la quimera bajó de un gran salto mientras los humanos se sujetaban fuertemente de él y entre ellos.

—¡…VEZ MÁS!

Vio debajo de él una gran cantidad de lo que parecía ser veneno y cuando hizo contacto con él, no sintió nada en lo más mínimo. Sonrió.


Algunos segundos antes de la llegada de Lillie y los Asutoro, Ash estaba siendo mandado a volar por los aires. Su brazo izquierdo estaba colgando como si Ash no tuviera voluntad alguna sobre él.

Pikachu, quien acababa de volver a donde su amigo, había oído unos quejidos salir de su boca.

Para buena suerte de Ketchum, Pikachu ya había tomado sus precauciones, haciendo varios pilares de los cuales sostener Electrotela por su propia cuenta, con ayuda de Cola de hierro.

Ash se puso de pie muy lentamente ante la asustada mirada de Pikachu. Tardó cerca de quince segundos en lograrlo.

—¡UNA VEZ MÁS!— gritó apenas se puso de pie.

Lusamine adquirió en su rostro un gesto de repulsión absoluta.

—¡YA BASTA, NIÑO NECIO!— ordenó, llena de enfado— ¿¡Por qué haces esto?! ¿¡Por qué insistes en sacarme de mi paraíso?! ¿¡Quieres impresionar a tus amigos al decir que me derrotaste?! ¿¡Quieres fama por ser quien me llevó de vuelta a la tierra?! ¿¡QUIERES EL DINERO DE MI FUNDACIÓN?! ¡PUES QUÉDATELO!

Una pequeña risa se escuchó, la cual rápidamente desapareció, dando paso a un quejido y a una serie de jadeos.

Lillie y los Asutoro salieron del lago de veneno gracias a Silvady; justo a tiempo.

—¡PORQUE NO QUIERO QUE ELLOS SUFRAN!

Esas palabras retumbaron en el corazón de las rubias, para bien y para mal.

—¿¡Es por esos mocosos feos?! ¿¡Quieres destruir mis sueños por unos niños que no aceptan el amor de su madre?! ¡NO ME JODAS!— Lusamine lucía totalmente colérica— ¡GLADIO, EL PERRO SUCIO QUE SIEMPRE SE REBELÓ CONTRA MÍ Y QUE ME LLEVÓ LA CONTRARIA SIEMPRE!... ¡LILLIE, LA LLORONA FEA QUE NUNCA TUVO EL CARÁCTER NECESARIO!... ¿¡ES POR ELLOS QUE LO HACES?!

Una vez que pudo recuperar el equilibrio, Ash comenzó a caminar con lentitud.

—¿La llamas fea?...— una risa salió de su boca— ¡Entonces deberías usar lentes porque claramente estás ciega!— tosió, interrumpiéndose a sí mismo— No hablo de su apariencia… Ella es bondadosa— el paso de Ash se aceleró—, atenta— volvió a hacerlo—, divertida— y otra vez—, inteligente— y otra—, cariñosa— ya no se podía decir que caminaba; estaba corriendo—… Y por sobretodo… ¡ELLA ES FUERTE!— tomó aire para decir una última cosa— ¡RAYO!

Pikachu cerró los ojos con resignación. No quería obedecer, no quería contribuir a que su entrenador se matara, pero… tenía que hacerlo…, su lealtad al muchacho superaba su capacidad de razonar.

En el momento en el que la adulta se defendió del movimiento eléctrico, Ash se lanzó de nuevo hacia ella, cosa totalmente inútil al recibir de lleno el poderoso impacto de la fusión.

—¡SÓLO MUERETE!— no sonaba como una orden… más bien parecía una petición.

En pleno vuelo, Ash sintió como su consciencia se nublaba, pero entonces, la escuchó.

—¡ASH!

Sus ojos se fijaron en el suelo, en el cual Lillie y los Asutoro trataban de atraparlo. El sólo verla a ella hizo que su cuerpo y cerebro volvieran a activarse.

Finalmente, impactó.

En lugar de sentir el fuerte dolor provocado por caer en la dura superficie o el chispazo producto de Electrotela, sintió algo duro, pero no tanto. El golpe fue absorbido por el cuerpo de sus tres mayores fans, quienes dejaron salir gemidos de dolor.

—¿¡Chi…?!— antes de que Ash siquiera pudiera tratar de reincorporarse, dejó salir un fuerte gruñido mientras se sujetaba el brazo izquierdo. Su cuerpo se retorcía involuntariamente.

—¡JEFE! ¡N-No lo intente, por favor!— pidió Elio, lagrimeando incesantemente.

—¡Por favor, espere a que llegue la ayuda, el señor Gladio, el señor Hau y Rotom volverán en cualquier momento!— aseguró Selene, igual que su hermano.

Ambos Asutoro se pusieron de pie para que Ash estuviera más cómodo con Lillie. Pikachu quería ir con su entrenador pero Lusamine no paraba de atacar; era su obligación detenerla.

Cuando el chico de Paleta dejó de quejarse y de retorcerse, por fin reparó en las lágrimas que caían en su rostro.

—¿Qué estás haciendo?...— escuchó que le preguntaban. Levantó la mirada, encontrándose los ojos llenos de angustia y dolor de Lillie— ¿¡Por qué no estás atacando?! ¿¡Por qué dejas que te trate así?!

Ash la vio con sorpresa y luego, le sonrió. Tocó su mejilla izquierda con su mano derecha.

—Es algo tonto pero creí… creí que te dolería ver a tu madre herida— dijo, riendo un poco pero después, parando por el dolor. Lillie se asustó aún más pero al final, Ketchum volvió a sonreír—. Pensé que no te gustaría… ver como yo lastimaba a tu madre…, ya que ella no siempre fue así…, ¿verdad?...

El rostro de Lillie se arrugó levemente al oír eso y comenzó a negar con la cabeza mientras las lágrimas seguían cayendo.

—¿¡Y cómo crees que me siento al verte así, tonto?!— preguntó entre sollozos.

—Lo sé, pero ella… ella es tu madre y yo soy…

Lo siguiente que Ash vio fue como el rostro de Lillie se acercaba al suyo.


Inmediatamente después de que Lillie y los Asutoro bajaran, Gladio, Hau y Rotom ascendieron con Kaguron.

—¡Solgaleo es nuestro objetivo!— gritó Gladio.

Rotom y Hau lo entendieron.

—¡Si vamos con él, derrotará a los que nos siguen!-Roto.

Hau dio una rápida sucesión de cabeceadas.

Para suerte de ellos, Solgaleo sólo estaba a varias decenas de metros.

Rotom vio las Pokéballs que tenía con él. Definitivamente debían hacerlo.

Kaguron cada vez se hacía más lenta. Aunque los ataques que la golpeaban no hacían demasiado daño y aunque su aura estaba activada… eran demasiados golpes.

Demasiados y por todas direcciones.

Debían darse prisa en llegar hacia Solgaleo.

—¡UN POCO MÁS, KAGURON! ¡HACIA ARRIBA Y LUEGO A LA DERECHA!— comandó Gladio, dándole pequeños golpecitos para indicarle a donde ir.

—¡Rotom, intenta…! ¡Intenta mandarle una señal a Solgaleo!— le dijo Hau— ¡Intenta que nos vea!

La Pokédex asintió y luego, apuntó sus cañones hacia donde el león estaba viendo. Disparó.

En medio de la oscuridad, en medio de esa gran nada, los cañonazos de Rotom resaltaron como el sol.

Cumplió su cometido al ser visto por Solgaleo.

El tipo Acero comenzó a correr hacia ellos a toda velocidad, dejando atrás a sus otros enemigos, los cuales eran cada vez menos.

Y entonces, salvación.

La cabeza de Solgaleo comenzó a brillar en un color rosado, indicando así el uso de Cabezazo zen y, sin esfuerzo alguno, acabó con todos sus perseguidores en un abrir y cerrar de ojos.

—¡GRACIAS, SOLGALEO!— gritó Hau, saludándolo con energía.

—¡NOS SALVASTE!-Roto.

—¡GRACIAS!— dijo el propio Gladio.

Si Kaguron no hubiera estado tan cansada, habría agradecido seguro.

—¡Lamento pedirte esto, amiga, pero necesitamos ir a donde están Lillie y Ketchum!— le dijo Gladio, acariciando su metálico cuerpo.

Celesteela asintió y dio vuelta.

—¿No nos perseguirán más?— preguntó Hau, viendo hacia atrás, preocupado.

—No lo creo— respondió Rotom—. Estoy casi seguro de que esos Nihilego estaban acudiendo a una especie de llamada de auxilio de Lusamine cuando se empezó a enfrentar a Ash e iban a ayudarla, pero se toparon con nosotros primero-Roto.

Hau dio una ligera cabeceada. Tenía sentido.

—¡Estamos a punto de lograrlo!— exclamó, volviendo la vista al frente— ¡Ya casi recuperamos a Lusamine!

Gladio asintió para después señalar hacia el frente. Ahí estaba su destino.

Rotom se quedó realmente serio de un momento a otro. Lo que estaba escuchando no le gustaba mucho.

Hau se sentía realmente emocionado pero al mismo tiempo, preocupado.

Veía como Lillie sostenía a Ash entre sus brazos, pero todo estaba bien. Su amigo se movía e incluso estaba hablando ¡Estaban a punto de conseguirlo!

Aprovechando que Pikachu estaba peleando contra Lusamine, Kaguron aterrizó y todos bajaron de inmediato.

Hau estuvo a punto de correr hacia sus dos amigos, pero entonces…

Ocurrió.

Ash vio como el rostro de Lillie se acercaba al de él, y aunque ella tenía los ojos cerrados, sus intenciones eran más que claras. El tiempo se volvió lento para Ketchum.

Podía pararlo ahora; podía mover el rostro o cubrir su boca con una mano, decirle que no, que se detuviera, que no lo hiciera.

Pero no lo hizo.

Él dejó que pasara. Algo dentro de su ser lo pedía y lo deseaba.

Los labios de Lillie se unieron con los de Ash y lo único que pudo hacer él fue cerrar los ojos.

Ketchum estaba seguro de que su boca sabía horrible, a una mezcla de sangre y vomito pero, realmente, no le importaba y estaba seguro de que a su amiga tampoco.

Fue el primer beso de Lillie y el primer beso largo de Ash.

Los movimientos eran torpes, los de dos completos novatos, al punto de que sus dientes chocaron unas cuantas veces pero les dio igual.

La sensación era inigualable. Era suave, cálido y algo húmedo a la vez, tal como Ash lo recordaba, pero esta vez había algo. Algo que hacía que los labios de Serena y los de Lillie fueran completamente distintos.

Esa descarga eléctrica que recorría su cuerpo, desde la columna hasta los dedos de los pies, una sensación tan agradable y reconfortante que lo llenaba de un éxtasis momentáneo que hacía que quisiera decirle a Lillie todo lo que pensaba de ella. Era esa descarga eléctrica la que hacía que los labios de la rubia se sintieran como otra cosa totalmente distinta.

Si eso era besar, definitivamente había descubierto una nueva cosa favorita.

Continuaron así por unos segundos, disfrutando de ese éxtasis mutuo, sintiendo el tiempo detenerse alrededor de ellos. Era como si la batalla de Pikachu fuese a una velocidad ultra lenta o como si Gladio y los demás apenas estuvieran por dar el primer paso tras bajar de Celesteela.

Pero como es evidente, todo termina.

Los pulmones querían oxígeno, por lo que los obligaron a separar sus bocas dejando ver un pequeño hilillo de saliva que aún los conectaba.

Y el tiempo retomó su curso.

Ash rio levemente.

—¿Por qué fue eso?— interrogó, sonriendo y pasándose una mano por la boca. Sintió la cara caliente.

Lillie tuvo que limpiarse las lágrimas y la saliva para después, sonreírle. También estaba bastante roja.

—Es una promesa— respondió, ayudándolo a ponerse de pie—. Una promesa de que en un futuro, habrá muchos más como esos. La promesa de que saldremos de aquí y estarás bien.

Ketchum sonrió y asintió.

Vio como todos los veían con los ojos abiertos como platos; vio a Hau, cuyo semblante era uno de confusión y dolor.

A Ash le dolía ver a su amigo así, obviamente le dolía. Hau había confiado en él y se lo había pagado de ese modo.

Pero Ash tampoco quería reprimirse.

Él quería su propia felicidad, así como la de sus amigos. Vio hacia su derecha, donde Lillie le sujetaba la mano y sonreía mientras veía al frente.

El azabache entonces supo cual camino elegir.

Optó por la opción que le proporcionaba ambas felicidades.

Pikachu entonces cayó del aire, deteniendo su caída con Cola de hierro.

—¡Tenemos su permiso, amigo!— exclamó, recibiendo un asentimiento de Pikachu, quien lucía realmente feliz por eso— ¡Necesito que me consigan tiempo!— exclamó, soltando la mano de Lillie y buscando en su riñonera— ¡Todo el que puedan darme!

Los que actuaron fueron los hermanos Aether, los únicos que podían seguir luchando.

—¡Silvally!/¡Silvady!— exclamaron ambos— ¡Cambio a tipo Tierra!

Silvally, quien acababa de salir de su Pokéball, expulsó el disco de su Sistema alfa, el cual Gladio atrapó con habilidad para luego lanzarle el otro CD que cambió sus colores a unos naranjas opacos.

Lillie, por su parte, tuvo que buscar el CD correspondiente, sacar el que ya tenía Silvady e introducir el otro. Sus colores también cambiaron.

—Toma— escuchó decir Ash, viendo como Rotom ponía una Ultra Ball y una Lujo Ball frente a su cara—. Ellos lucharon bien-Roto.

El azabache le sonrió.

—Gracias, Rotom— tomó ambas cápsulas y las guardó en su riñonera.

—De nada…— murmuró para después decir— Tendrás que contarme qué diablos pasó aquí-Roto.

Ash se rio.

Lillie y Gladio se pusieron a ambos lados de Ash junto a sus quimeras.

Lusamine entonces, rompió en carcajadas.

—¡No creas que un beso y la unión de los inútiles de Gladio y Lillie harán un cambio, niño imbécil!— le dijo Lusamine entre risas, señalándolo.

Ketchum por fin encontró lo que buscaba y sin dudarlo, cambió el cristal de Solgaleo y puso este.

El Electrostal Z.

—Yo creo que si…— murmuró.

—¡Multiataque!— gritaron al unísono ambos hermanos.

Silvally y Silvady, sin dudarlo, comenzaron a correr a toda velocidad.

—¡YO LOS CREE!— les recordó Lusamine, sintiéndose ganadora— ¡SÉ TODO SOBRE ELLOS! ¡SON UNOS IDIOTAS SIN CREEN QUE PODRÁN VENCERME USANDOLOS!

Los tentáculos de Lusamine comenzaron a tratar de golpear a los ahora tipo Tierra, pero le era inútil.

Ellos, de alguna forma, siempre lograban esquivar.

La adulta vio eso y comenzó a molestarse.

—¿¡Por qué no…?!

—¿¡Dices que los conoces?!— preguntó Gladio.

—¿¡Qué sabes todo sobre ellos?!— siguió Lillie.

Lusamine trató con desesperación de alejarlos. Si lograban golpearla, estaría en un peligro real. Pikachu ya la había dejado algo lastimada.

—¡No tienes ni idea de lo que pueden hacer!

Gladio recordó aquellas veces que fue salvado por ellos.

—¡No entiendes sus corazones!

Lillie rememoró aquel innegable deseo de lucha cuando combatió junto a ellos.

Lusamine vio con horror como estaban a punto de llegar hacia ella.

—¡Y por eso mismo…!

—¡Por eso mismo…!

Las dos quimeras saltaron al mismo tiempo y con sus garras, golpearon a la fusión directamente en el cuerpo.

—¡VAS A PERDER HOY!

Silvally y Silvady aterrizaron del otro lado de Lusamine, girando sus cabezas hacia ella y viendo su cuerpo convulsionar violentamente.

—¡KETCHUM!/¡ASH!— los rubios voltearon a ver a Ketchum, cuya Superpulsera Z brillaba— ¡HÁZLO!

Ash, con toda la dificultad del mundo, subió su brazo izquierdo y entonces, algo ocurrió.

Sobre su Electrostal Z apareció una especie de cristal delgado, con la forma de un rayo o más bien… con la forma de la cola de Pikachu. En su centro tenía grabado un rayo acostado en horizontal.

Ketchum simplemente lo vio y sonrió.

Con la mano derecha mandó a volar su gorra, la cual Pikachu atrapó en medio del aire y se la colocó igual a como la tenía su entrenador: Girada hacia atrás.

El roedor saltó y le chocó el puño izquierdo a Ash para luego, golpear su cola en contra de la palma derecha del chico.

Cuando Pikachu cayó al suelo, tanto él como el azabache extendieron sus brazos derechos hacia Lusamine. La energía pasó de la Superpulsera hacia Pikachu, frente al cual apareció aquel símbolo Z.

—Más fuerte que un Rayo…— murmuró Ash— Más poderoso que un Trueno…— levantó la voz— ¡Gigavoltio…! ¡No!... ¡Incluso más que eso! ¡Nuestro máximo poder!— el brazo derecho de Ash subió con fuerza hacia el cielo— ¡Pikachu!... ¡GIGARRAYO FULMINANTE!

Pikachu, quien estaba siendo envuelto en electricidad, dio un enorme salto y sobre él, se conglomeraron montones de nubarrones, negros como una noche sin luna.

—¡Pika… ka… ka… ka… ka… ka!...— una esfera enorme rodeó a Pikachu por completo y de esta salieron rayos de diferentes colores; verde, naranja, azul, cian, rosa, rojo, morado, todos ellos apuntando a Lusamine— ¡PIKA PIKAAAAAAAAA!

El grito de Pikachu resonó por todo el lugar y fue la señal para que los rayos fueran en contra de Lusamine.

La fusión vio eso y entonces… Explosión.

Una enorme onda expansiva se creó y de esta emergió una gigantesca columna de luz de decenas de metros de altitud.

Pikachu aterrizó sobre el hombro derecho de su entrenador, sujetándose la gorra para que la presión de viento no se la llevara.

Todos habían visto con inmensa sorpresa aquel nuevo Movimiento Z que Rotom tuvo que grabar desde un inicio de forma obligatoria.

Tras casi veinte segundos, todo rastro del ataque desapareció. Ash y Pikachu jadeaban pesadamente pero lo habían logrado.

La fusión cayó desplomada al suelo, desparramándose como si no fuese más que gelatina. Sin que nadie se diese cuenta, aquel cristal con forma de rayo desapareció del Electrostal Z.

Lillie y Gladio corrieron de inmediato hacia donde Lusamine había caído; ahí los esperaban sus quimeras.

De entre todo ese montón de "gelatina" oscuro, vieron sobresalir un brazo, el cual se estiraba para intentar salir.

La rubia de inmediato, lo sujetó y con todas sus fuerzas, así como las de su hermano, jaló.

Unos pocos instantes después, el cuerpo de Lusamine fue liberado, cayendo recargada sobre Lillie, quien de inmediato la recostó en el suelo, recargada en esa cosa viscosa.

Lo que Lillie no notó fue al Nihilego que también emergió del cuerpo de lo que antes era la fusión. El Ultraente estaba derritiéndose.

Le dio una última mirada a Gladio y a Lillie, convirtiéndose en líquido.

El rubio vio a ese Ultraente y escupió en lo que todo apuntaba, era su cadáver.

—¡Mamá!— Lillie la movió gentilmente— ¡Mamá, resiste!

Gladio quiso decirle que se detuviera, que simplemente debían llevársela y ya estaba, pero para su sorpresa, Lusamine abrió los ojos.

Eran unos ojos que mostraban confusión, miedo y por sobretodo, alivio.

—¿Li… llie?— preguntó la presidenta— ¿Gla… Gladio?...

Los hermanos Aether se vieron realmente sorprendidos cuando los ojos de Lusamine se llenaron de lágrimas.

—Mis hijos… ¡Mis amados hijos!— exclamó, comenzando a sollozar— ¡Cuánto lo siento! ¡Cuánto lamento todo lo que les hice!

Gladio sintió como su sangre hervía.

—¿¡Estás intentando excusarte ahora, perra?!— levantó un puño para golpearla, pero Lillie lo detuvo— ¿¡Qué haces, Lillie?! ¡Es evidente que está…!

—¿Por qué lo hiciste?— preguntó la menor— Todos estos años de maltrato… de tortura hacia mi hermano… ¿por qué lo hiciste?...

Los ojos de Lusamine entonces mostraron desesperación.

—¡No fui yo!— aseguró, llorando a raudales— ¡Traté de detenerlo! ¡Traté de hacerlo parar pero su control era demasiado fuerte! ¡Se apoderaba de mí cada día más y más!

—¿De quién estás hablando?...— preguntó Lillie una vez más.

—¡De Nihilego!

Esa respuesta dejó helados a ambos hermanos. Ellos recordaban la información sobre el Ultraente.

Por la mente del rubio pasó la idea. No había sido su madre la que le había hecho esas cosas… ¡había sido Nihilego, claro!...

—¡Sólo podía ver como mi cuerpo actuaba por sus órdenes y sus deseos! ¡Vi todas las torturas, todos los castigos, vi su plan!— eso último interesó a la rubia menor— Gladio… ¡Gladio, amor!... ¡GLADIO, LO LAMENTO TANTO, CIELO! ¡LAMENTO TANTO TODO LO QUE TE…!

Un fuerte izquierdazo la cayó. Lillie volteó a ver a su hermano con rapidez.

—¿¡Por qué hiciste eso?!— interrogó, viéndose molesta— ¡Pudimos haber hecho que confesara todo!

Gladio simplemente se giró, con sus cejas temblando de la ira.

—Larguémonos de aquí.

Cuando el rubio estuvo por empezar a caminar, llegaron Ash, Hau, los Asutoro y Rotom.

—¡Lo logramos!— exclamó el entrenador, visiblemente cansado.

El rostro de Gladio mostró más enojo.

—¡TÚ…!— no pudo seguir.

Los ojos de Ash se pusieron en blanco y su cuerpo cayó contra el suelo.

—¡ASH!— escuchó que gritaron detrás de él.

Lillie sujetó a Ketchum con sus brazos y trató de hacerlo reaccionar, pero no tenía respuesta.

No pasó mucho hasta que todos los demás de preocuparon por él.

Antes de que nadie se diera cuenta, Solgaleo estaba a un lado de ellos.

Todos lo vieron sorprendidos pero no dudaron en hacer lo obvio.

Era hora de salir corriendo de ahí.

Entre todos subieron a Ash a lomos de Solgaleo, poniéndolo justo detrás de su melena.

Gladio volvió por Lusamine pero en su camino, reparó en el charco que había dejado Nihilego. Frunció el ceño y sacó un pequeño frasco en el que solía guardar sus Pokéhabas más raras; tomó una muestra.

—¿¡Qué haces, Gladio?!— preguntó Hau, siendo seguido por Elio— ¡Tenemos que irnos!

El rubio los vio y asintió. Entre los tres cargaron a Lusamine, no sin que antes Elio tomara las cápsulas que ella tenía entre sus ropas.

—¡Las necesitaremos para hacer volver a sus Pokémon!— informó antes de que nadie lo viera raro.

Acto seguido, la subieron a ella también, detrás de Lillie y en frente de donde iría Gladio. Todos tomaron sus asientos en el lomo de Solgaleo, repitiendo la misma formación que había utilizado para el viaje de ida salvo el pequeño añadido de Lusamine.

Solgaleo comenzó a correr por el aire y Gladio se dio cuenta del porqué de las prisas. Aunque el legendario del sol no lucía para nada cansado, aún llegaban Nihilego de vez en cuando, cosa que era mala para ellos, los humanos.

Kaguron, Silvally y Silvady fue rápidamente regresados a sus Pokéballs.

—¡Esto es malo!— exclamó Elio— ¡Se supone que Solgaleo necesita del Movimiento Z que hace con el jefe para poder ubicar la tierra!

Todos se dieron cuenta de eso.

Lillie, quien era la más preocupada de todos, se giró hacia el león.

—¡Solgaleo, ¿recuerdas como regresar?!— preguntó, casi cruzando los dedos.

Para alivio de todos, este asintió.

Tras algunos segundos (Solgaleo era más rápido que Celesteela y sin duda, más capaz al momento de maniobrar en el aire), llegaron al lugar donde habían combatido a los Pokémon de Lusamine, topándose con Guzma, quien estaba acuclillado en el suelo, entre Clefable y Lilligant, ambas debilitadas.

—¡Ey, se tomaron su tiempo, renacuajos!— dijo al ver a Solgaleo descender— Vi una explosión gigante desde aquí— levantó el brazo izquierdo de Ash y lo dejó caer como si fuera un pedazo de trapo— ¿Fue el traga mierda?

Lillie le dio un rápido manotazo y lo vio molesta.

—¡No lo toques!— exclamó.

Pikachu lo amenazó con su electricidad, al igual que Rotom.

—Mantén tu distancia-Roto.

Guzma levantó ambas manos a la altura de su cabeza.

—De acuerdo, de acuerdo… No nos alteremos… Ya me has disparado dos veces, no quiero una tercera— dijo, con un gesto burlón.

—¡Elio, los Pokémon de Lusamine, rápido!— ordenó Gladio. El joven azabache hizo regresar a todos de inmediato. El rubio luego vio a Guzma.

—Ey, no planearás dejarme aquí, ¿cierto?— preguntó, sonriendo— Les salvé el pellejo.

El rostro de Gladio mostró desagrado pero finalmente, aceptó.

—Ketchum y Lillie le hicieron una promesa a Francine por algún motivo que no conozco, así que súbete— señaló la parte de hasta el fondo. Solgaleo tuvo que hacerse más grande para que hubiera espacio para Guzma—. Pero te lo advierto, si haces…

—Sí, sí, me tirarás al vacío y me dejarás flotando en medio de toda esa basura espacial, ¿verdad?— Guzma lucía fastidiado así que solamente saltó al lomo de Solgaleo.

Gladio se giró hacia el frente, realmente irritado.

—No estoy de humor para esto…— dijo.

—Qué curioso… Tampoco yo— el líder Skull se quedó callado después de eso.

—¡Vamos, Solgaleo!— exclamó Lillie.

Entonces, un Ultraumbral se abrió frente a ellos y se cerró justo cuando algunos Nihilego estaban por llegar.

—¿No podrán seguirnos por aquí?— preguntó Selene.

—Espero que no…— murmuró Hau.

El resto del camino fue totalmente distinto al anterior. No había risas, no había ánimos y no había fotos.

Habían ganado, sí, pero también habían perdido a su manera.

Todos se sentían realmente exhaustos para siquiera celebrar.

Vieron a lo lejos un Ultraumbral, uno de los excéntricos hacia el cual Solgaleo comenzó a correr.

Una vez que lo atravesaron, vieron el destello blanco y, finalmente, la noche.

La hermosa noche de la tierra que les hizo preguntarse a los Aether, a los Asutoro y a Hau: ¿cuánto tiempo habían estado allá?

—Esto no es posible… Solamente estuvimos del otro lado por poco más de dos horas y media… ¿¡Por qué es de noche aquí si nos fuimos en la mañana?!— Rotom entonces, se quedó pasmado— La relatividad del espa…

—¡Por muy interesante que sea eso, ahora no hay tiempo de pensar en ello, Rotom!— le dijo Lillie, bajando a Ash con ayuda de todos (menos de Guzma). Solgaleo contribuyó al agacharse.

—¡Debemos llevar al jefe al hospital más cercano y…!— Selene se vio interrumpida por Solgaleo, quien se puso de pie en el momento en el que Gladio, Hau y Elio bajaron a Lusamine.

—¿Te vas ya, Solgaleo?...— preguntó Lillie, anonadada.

El león le asintió y entonces…

Lamento… no poder… Ash a hospital… necesitar… encontrar a… Mahina Pe'a…— se escuchó en la cabeza de todos— Ser urgente… que yo… ir…-Roto…

—¡No, no, espera! ¡Yo no digo "-Roto" porque quiera, sino que es por…!

—Entendemos, Solgaleo— interrumpió Lillie—. Sabemos lo importante que es que te reúnas con Lunala.

Elio hizo una reverencia.

—Nos fuiste de gran ayuda, en el otro lado. Estaríamos muertos sin ti— dijo.

Selene lo imitó.

—Agradecemos en demasía lo que ha hecho por nosotros, Solgaleo…

Gladio se le acercó y el león se le quedó viendo.

—Muchas gracias… Por todo.

Laliona sonrió. Sabía las cosas que eran englobadas en ese "todo".

Luna… la… estará contenta de… ser tú… su hijo…

El rubio le sonrió también.

—Eso espero.

Solgaleo se dio media vuelta y comenzó a caminar hacia el Altar del Eclipse, abriendo un Ultraumbral. Antes de entrar por él, vio a Lillie.

Ser divertido… viajar con tus… Agradezco… todo lo que tú… hacer por mí, Lillie— Solgaleo le dio un último vistazo—. Gracias por… aguantar desastre mío… Nunca olvidar… a tus… a ningún…

Los ojos de la rubia se empañaron en lágrimas.

—No te metas en problemas, ¿de acuerdo?— le pidió, mientras abrazaba a Ash y tenía a Pikachu en su hombro.

Solgaleo los vio, a aquel grupo que tantos viajes habían compartido con él.

Todos los recuerdos de todos los días, todos los problemas de siempre y todos los momentos donde reían y descansaban.

Hasta… volver a vernos…

Atravesó el Ultraumbral finalmente.

Nebulilla se había ido y Lillie lo sabía pero no era tiempo para llorar por él.

Necesitaban ayudar a Ash y a Lusamine.

—Hermano, ¿cómo se encuentra Kaguron?... ¿Podría llevarlos hacia…?

Entonces, escucharon un sonido.

El de otro Ultraumbral abriéndose.

Elio y Selene se voltearon.

—¿Habrá olvidado al…?— las palabras se escaparon de la boca del Asutoro al ver como una gran cabeza salía del portal, seguido de un cuerpo delgaducho.

Gladio, Selene y Hau sudaron frío, incluidos también Lillie, Rotom y Pikachu al recordar la descripción.

El peor escenario posible en el peor momento posible.


¡EYYYY! ¡TERMINÉ! ¡EN POCO MÁS DE UN DÍA!

¡SI QUE ESTABA MOTIVADO, HOMBRE!

Ufff… Me siento contento con el resultado final del capítulo, el cual tuvo la extensión de dos capítulos normales… ¡Podrían considerarlo especial!

Y sí, por fin se ha cumplido lo que muchos llevaban esperando… ¡EL BESO! ¡Arceus, cuantas ganas tenía yo de escribir el beso! ¡Hasta hace unos meses, no tenía planeado que apareciera sino hasta el final, pero finalmente me decanté por esta elección! ¡Estoy realmente contento!

¡Capítulo 76 y bastantes cosas que tenemos para el futuro! ¡Como dirían en el anime! LET'S GO!

¡Díganme sus opiniones del capítulo, por favor! ¡Realmente me encantaría leerlos!

Pasando a otros temas como lo serían el anime de Pokémon…

¡Gengar es un dios, me encanta que hayan recordado el combate del LT. Surge vs Ash y que lo hayan mencionado con tanto lujo de detalle y que estoy ansioso por ver como lo hará Ash en la PWC!

¡Eso es todo, me iré a dormir, mis ojos me están matando!

¡HASTA OTRA!