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El hombre de piel bronceada con el resplandeciente cabello rubio parecía tan sorprendido como ella mientras lo veía después de que corrió hacia él.
Él le bajó.—Fíjate a dónde vas,—el resoplo.—Eso me dolió. Puede que seas pequeña, pero me alegra que te vi con la suficiente rapidez para amortiguar tu impacto girándolo suficiente como para simplemente agarrarte. Un golpe directo te habría enviado al suelo o algo peor.
Danzo gruñó. Sakura volvió su cabeza bruscamente para ver con horror al idiota de Danzo. Él le gruño nuevamente, mostrando los dientes, se veía súper enfadado.
— Entrégamela. Huía de mí,—gruñó Danzo. Sus malignos ojos negros veían fijamente a Sakura, mostrando su ira.—Vas a pagar por haberme engañado y pateado.
Otro gemido escapó de Sakura, levanto su vista hacia al enorme hombre Zorn.—Por favor ayúdame. No dejes que me toque. Eres amigo de Sasuke. Karin me persuadió con engaños trayéndome aquí y entregándome a ellos para que me montaran y tú sabes que Sasuke no quiere que nadie me toque.
La sorpresa hizo que el hombre de piel morena palideciera notablemente.—Ni siquiera Uzumaki Karin podría ser tan cruel.
— Ella fue entregada a nosotros,—gruñó Danzo.—Entrégamela ahora. Puedes montarla después de que haya terminado con ella.—El Zorn avanzo hacia adelante, extendiendo la mano para agarrar Sakura, pero antes de su mano pudiera lograr sujetar su brazo, Naruto se dio la vuelta alejándose, tirando de Sakura bruscamente levantándola otra vez y casi estuvo a punto de lanzarla hacia la esquina mientras él la soltaba. Sakura cayó de pie sobre el suelo fuertemente, chocando contra la pared, apenas pudo extender su brazo, a tiempo para detenerse antes de golpearse la cabeza con esta. Estaba sorprendida de que el amigo de Sasuke la había lanzado.
Sakura también se sorprendió al darse cuenta de que todavía tenía agarradas algunas partes de su camisa, que se había desgarrado cuando él la arrojo lejos de él. Un feroz gruñido se escuchó a sus espaldas. Sakura se dio la vuelta, de espaldas a la esquina, para contemplar con horrorizada fascinación lo que estaba sucediendo.
Naruto estaba de espaldas, sólo a unos cuantos pies frente a ella, atrapándola en la esquina. Enfrentaba a un Danzo muy furioso, tapándole el camino al idiota hacia Sakura, le tomo unos cuantos segundos darse cuenta de que el amigo de Sasuke la estaba protegiendo. La había arrojado hacia la esquina para ponerla en un lugar seguro. Danzo estaba furioso mientras le rugía con rabia y trató de moverse alrededor de Naruto.
— ¿Quieres hacer esto?—Naruto gruñó las palabras.—Voy a pelear por la humana Danzo.
— Fue dada a los invitados de Uchiha para montarla.—Danzo gruñó una vez más, escuchándose similar a un perro a punto de atacar.—No tienes derecho a interferir.
El terror golpeó Sakura mientras que un movimiento por el rabillo de su ojo la hizo volver la cabeza para ver como los otros ocho hombres los siguieron hacia el área de la sala más grande y siguiéndoles los talones los guardias uniformados de Sasuke. Naruto era superado en número, había muchos de ellos para pelear y Sakura se dio cuenta de que lo matarían si no se movía apartándose del camino para que esos hombres le hicieran daño.
Estremeciéndose intensamente, Sakura se acercó y coloco su mano sobre su supuesto nuevo salvador. Por mucho que no deseara enfrentar el destino que Karin le había preparado, no deseaba que este amigo de Sasuke muriera. Su voz tembló mientras lo tocaba.
— Te van a matar. Gracias por intentarlo, pero esto no los detendrá.
Naruto ni siquiera volvió su cabeza para mirarla.—Cállate y estate quieta, humana. Tengo esto.
Mordiéndose los labios, Sakura dejó caer su mano y retrocedió encajonándose hacia la esquina. Su mirada pasó por encima del gran hombre delante de ella. Naruto era del tamaño de Sasuke, más grande que los hombres que se enfrentaba, pero era superado en número todavía. No le importaba que tan buen peleador fuera, nadie podía ganar contra las probabilidades. Tragó saliva y se mantuvo en silencio. Tal vez se podría ganar tiempo y Sasuke pudiera llegar a casa.
— Yo la reclame primero,—gruñó Danzo. —Muévete.
— Te desafío para montarla primero —dijo suavemente Naruto. —Puedo hacer eso, Danzo. —Gruñó profundamente, haciendo un aterrador sonido.—Concédeme que la tome primero o pelea conmigo. Estoy de ánimo para una buena pelea.
Sakura podía ver el rostro de Danzo. El hombre parecía furioso, pero también parecía un poco nervioso. Sus ojos se entrecerraron, apretó sus puños a sus lados, y entonces gruñó, dando la espalda dio unos pasos unos cuantos metros antes de girar de nuevo para mirar a Naruto.
— La reclamo en segundo lugar.
Sakura no sabía si debería sentir alivio o más terror. Pensaba que Naruto estaba salvándola, pero en lugar de eso ¿estaba dispuesto a pelear solo para poder follarla primero? La sorpresa recorrió atreves de ella, mientras él se daba la vuelta. La mirada atónita de Sakura se dirigió hacia arriba para ver fijamente hacia el interior de un par de hermosos ojos azules. Naruto le guiñó un ojo y después tendió su mano hacia ella.
— Ven conmigo, humana. Te montare primero y entonces Danzo podrá tenerte.
Retrocediendo y agachándose contra la pared, presiono su espalda con fuerza, negó con la cabeza frenéticamente.—Pensé que eras amigo Sasuke y él no quiere que nadie me toque.
Los hermosos ojos azules se entrecerraron mientras el hombre la miró con el ceño fruncido. —Confía en mí, humana. Toma mi mano y ven conmigo a mi habitación.
Algo en sus ojos lograron traspasar su pánico y ella se acercó a él con una mano temblorosa. Su enorme mano era cálida y suave mientras se apoderaba de la suya, se volvió para mirar a los otros hombres mientras comenzaba a caminar. Las piernas de Sakura no querían funcionar correctamente así que la estiraron con fuerza hacia adelante, casi tropezando, medio jalada, medio arrastrada por la gran sala hacia el otro pasillo.
Naruto abrió una puerta y la arrastró a través de esta y sólo soltó su mano cuando estuvieron en el dormitorio grande. Sakura se dio la vuelta, mirando hacia el enorme alienígena, mientras que se apartaba de él. Azoto la puerta del dormitorio cerrándola, encerrándolos a ambos dentro de su habitación.
— Relájate, humana,—Naruto se inclinó contra la puerta, cruzando los brazos sobre su pecho, sus ojos azules brillando con diversión.—No tengo ninguna intención de montarte. —Él dijo las palabras suavemente. —Sólo necesitaba alejarte de ellos hasta que podamos pensar en un plan.
Sakura dejo de retroceder y sus rodillas se volvieron débiles por el alivio.—Gracias. Yo pensé... —Ella tragó. —Sólo te lo agradezco. ¿Qué hacemos? ¿Me puedes sacar de aquí y regresarme a la casa del hijo de Sasuke? Estaba con Itachi, cuando los guardias de Sasuke llegaron para decirme que Sasuke me quería en casa, pero fue esa conspiradora perra de Karin quien los envió.
Él negó con la cabeza. —Si son listos del todo, estarán atentos y Danzo es torcidamente malvado. Él sabe lo cercano que soy con Sasuke y sabe que no quiere que seas montada por nadie. Él y Karin provienen del mismo distrito, crecieron juntos durante su infancia así que probablemente es él quien pensó llevar a cabo plan de venganza de Karin, esta celoso de Sasuke y siempre lo ha estado.—Sus ojos recorrieron rápidamente sobre ella.—Eres muy afortunada de que regresara cuando lo hice. Sasuke tenía sospechas cuando no todos sus invitados llegaron a la reunión, se preguntaba qué era lo que estaban haciendo, así que me envió en busca de ellos.
El miedo se deslizó en el interior Sakura de nuevo.—Entonces estoy impresionada de que Danzo te dejara sacarme de ahí.
— Él sabe que tengo el derecho a retarlo para montarte primero y no quiere pelear conmigo. Hemos entrenado juntos y yo siempre gano los retos donde peleamos juntos. Estarán afuera esperando a que termine contigo.—Suspiró, empujándose para alejarse de la puerta, y se dirigió a uno de los grandes ventanales sin cortinas para mirar por ella. —Son varias horas, hasta que Sasuke regresar.
— ¿Vendrán aquí tras de mí?—Sakura clavo los ojos en la espalda del hombre, quien se mantuvo así mientras continuaba mirando por la ventana.
Se encogió de hombros.—No estoy seguro. Depende de los otros Uzumaki que Karin les ha dado permiso para montarte y de que tan impaciente es Danzo para tenerte en segundo lugar.
— Entonces salgamos a toda prisa.
— No.—Él se volvió lentamente, sus hermosos ojos azules deambularon sobre el cuerpo de Sakura de pies a cabeza y entonces sus miradas se encontraron.—Nos quedaremos aquí. Soy un guerrero Zorn, así que no huyo de una pelea. Si entran en mi habitación voy a pelear y tú debes ir a esconderte en el baño.
— Realmente es un plan muy malo ya que te superan en número y no puedes ganar.
El hombre se encogió de hombros.—Sasuke y yo somos muy cercanos y él haría lo mismo para proteger a mi mujer.—Se dio la vuelta de nuevo para mirar la ventana.— Vamos a esperar y ver qué pasa.
— Al diablo con eso,—murmuró Sakura, recorriendo con sus ojos la habitación.— Tu espera mientras yo voy a igualar las probabilidades.
Naruto se volvió, su brillante ceja roja arqueada. —¿Qué planeas hacer? O bien ellos se impacientan, y vienen aquí para tomarte y después se enfrentan a mi ira o no lo harán. No hay nada que lo impida, excepto la esperanza de que pueda detenerlos hasta que mi amigo Sasuke vuelva. Hasta entonces no tengo ningún plan para salvarte de lo que su vinculada ha hecho. Las leyes son las leyes, incluso para un Uchiha y de lo que yo entendí ella te ofreció para el uso de sus huéspedes. Él tiene que cumplir lo que ella ha hecho.
Sakura miró al hombre conmocionada.—¿Qué?
Él asintió con la cabeza. —Como su vinculada te ofreció a sus invitados. Él tendrá que cumplir con lo que su vinculada hace, y como eres una ayudante de la casa de Sasuke no tiene ningún derecho de defenderte de los hombres que ha invitado dentro de su casa como invitados de honor, realmente fue mucho más hábil que él esta vez.
— Si eso es cierto y Sasuke no puede detener a esos hombres de que me lastimen,¿por qué acabas de salvar mi trasero?
Una sonrisa apareció en sus facciones.—Eso es lo que hacen los amigos y Sasuke apreciará el gesto que hice. Quiero que me envíe una humana si se encuentra una perdida. El no haría menos tratando de salvar a mi mujer. Sasuke por lo menos estaría aquí para asegurarse de que no te hagan daño, aun si no pueda detenerlos de usar su cuerpo. Me quedaré con él para detenerlo de que no los mate, reteniéndolo si es preciso, mientras ellos te montan, porque será arrestado si mata a un huésped de su casa.
— Sus leyes son tan jodidas,—Sakura se sintió enferma y horrorizada.
El hombre asintió con su gran cabeza.—Estoy de acuerdo, pero así es como es. Sasuke ha cambiado muchos de ellas pero sólo puede ir tan lejos hasta que el descontento de la opinión pública podría poner a su familia en peligro. Él escoge sus batallas con las leyes, pero desafortunadamente la forma en que los sirvientes son tratados, no es algo que se le permitirá cambiar. Nuestras mujeres no pueden soportar a más de un hombre adulto y durante el viaje sería imposible llevar a nuestros sirvientes con nosotros por lo que tener acceso a los sirvientes de la casa de un anfitrión es una necesidad. Así ha sido durante miles de años.
Moviendo la cabeza con repugnancia, Sakura se dirigió hacia el armario, lo abrió y tomo la barra de la ropa extendiéndola atreves del área. Naruto no había colgado su ropa así que esta no se estaba usando. Ella tiró con fuerza de la gruesa madera redondeada, rompiéndola para soltarla, y agarro su nueva arma de cinco pies. No era un bate de béisbol, pero se acercaba lo suficiente. Sus ojos recorrieron la habitación, en busca de otra arma. Sabía Naruto se divertía mientras la miraba en silencio, pero no le hizo caso, dirigiéndose después hacia su cuarto de baño.
Su mente estaba trabajando al tiempo que abría los cajones y encontró un cuchillo de aspecto promedio. Sakura lo tomo y salió del cuarto de baño. No tenía muchas armas, pero un bate de béisbol y un cuchillo eran mejor que no tener armas. Las cejas de Naruto se elevaron, su sonrisa se amplió cuando vio el cuchillo en su mano.
— ¿Me quieres cortar el pelo?
Sakura le dio un vistazo al pequeño e inservible cuchillo con el ceño fruncido.—¿Te cortas el cabello con esto?
— Y me afeito la línea de la mandíbula
Maldición, estaba impresionada. ¿Con la tecnología Zorn no tenían máquinas de afeitar eléctricas? Tal vez era una cosa masculina cortarse el cabello con un culo cuchillo de promedio con un borde excepcionalmente filoso para comparar quien tenía las bolas más grandes.
— Para mí es un arma y confía en mí, no querrás que te corte el cabello. No podía cortar una línea recta aunque mi vida dependiera de ello.
— ¿Así que quieres golpear a cualquiera que entre con la barra de colgar y afeitarlo con mi Shara?—Un tono de diversión adornaba su voz.
— No. Quiero que bloquees la puerta con ese gran armario y si logran pasarlo, quiero que les des una paliza, mientras yo los golpeo fuertemente con la barra de colgar y tal vez no apuñalar a alguien que sea lo suficientemente estúpido como para venir tras de mí con su pequeño cuchillo.
— Sakura.
— No importa. Esa es mi gran plan hasta que Sasuke llegue a casa. Ahora, por favor mueve ese pesado armario delante de la puerta. — Le dio su mejor sonrisa.—¿Por favorcito?
El encogió sus enormes hombros. —Lo haré, pero esto no detendrá a nadie de que entre. Es por eso que nadie se molesta con tener cerradas las puertas interiores. Cualquier digno guerrero en su edad adulta podría venir y atravesar las paredes si es necesario.
Parpadeando, Sakura suspiró.—Por lo menos los detendrá un poco y se lastimaran si tienen que romper las paredes.
— La destrozaran al atravesarla.
Rodando sus ojos, Sakura se dio la vuelta.—Grandioso. Por favor, sólo bloquea la puerta. Tengo que pensar.
El sonido extremadamente alto de madera siendo arrastrada mientras Naruto empujaba el armario a través de la habitación sólo distraída un poco a Sakura, realmente necesita pensar en una manera de salir de este lío. Ella se paseaba, a sabiendas de que un par de hermosos ojos azules estaba viéndola, mientras rezaba para que la única persona que llegara a la puerta fuera Sasuke.
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