¡Hola a todos! ¡Explicaciones al final del capítulo y pasemos con las reviews anónimas!

JeGaOr: Y ahora pasó muchísimo más tiempo XDD
Me parece imposible que Ash como tío haga ese tipo de cosas, que, a decir verdad, es el actuar de un enfermo XD
Con respecto a Hau y Mallow, ya tengo planeadas sus parejas. La de Hau, de momento, es la que más ha tomado forma. Espero no spoilear con eso último XD

Ember30: Siempre pienso en los títulos de los capítulos justo antes de subirlos, ya veré como lo llamo XD

Ember69: Creo que en el combate veremos de forma acertada la diferencia de nivel que hay entre ambos, sin exagerar las cosas. No haciendo a Ash demasiado roto ni endiosando a Red. ¡Uy, muy cerca con tu apuesta! Son una combinación del manga y los juegos. Pensé en darle algunos que tenía de Pokémon Los Orígenes pero al final me decanté más por el equipo que le estoy dando ahora, el cual, por cierto, tardaré unos capítulos en revelar por completo. Sería genial que uno de mis personajes se volviera la waifu de alguien XD
¡En este capítulo tenemos una muestra de la reacción!
Bueno, razón no te falta.
¡Nos leemos!

FakeEmber: Me encantan estos nombres de usuario XDDD
Honestamente, tampoco es muy de mi estilo shippear a Red (no del manga) con Yellow ya que me gusta más Blue, pero por temas de historia y de compatibilidad, creí que era mejor darle de pareja a la chica de Viridian. Mmm… Si hablamos de un combate largo, tal vez no pueda ser. La diferencia de nivel entre Ash y Red es algo a tener en cuenta. Eso sí, trataré de darle la longitud necesaria para que el combate se desarrolle de forma correcta. Tienes razón, Red es por así decirlo, el jefe del arco actual pero tras el combate contra él todavía hay muchas cosas interesantes que ver y descubrir, así como en el transcurso de la batalla. ¡Espero poder cumplir con las expectativas!
No tengo nada en contra del Amour, de hecho, Serena me parece bastante linda, pero mi corazón… Mi corazón siempre estará con Lillie…
¡Debería actualizar los arcos pronto! XD

RFederer: Me gustaría poder responder de forma correcta a tu review, pero parece que esta se cortó, lo cual es una verdadera lástima…
¡Me alegra haberte leído de todas formas!

¡En fin! ¡No le demos más vueltas! ¡Pasen a leer!


—¿Me pasas la sal?, por favor.

Red tenía la mirada clavada en la de su hermano menor, quien le sonreía con determinación. Estiró su brazo derecho y le pasó el salero.

—Aquí tienes.

—Gracias— dijo Ash, vertiendo parte del contenido del recipiente en sus huevos revueltos.

—¿Tú podrías pasarme el kétchup?— solicitó el castaño, señalando la botella que Pikachu tenía entre sus patas.

—Vamos, amigo, préstaselo a Red por un momento— Pikachu obedeció a su entrenador a regañadientes.

El campeón de Kanto apretó la botella, dejando caer la salsa de tomate en su plato, justo al lado de unas rebanadas de salchicha bien cocidas.

—¿Quieres, Pika?— le preguntó a su fiel compañero, quien negó de inmediato— Lo suponía— le devolvió el condimento al Pikachu de su hermano.

Mientras todo lo anterior pasaba, los hermanos nunca pararon de verse. Era evidente que ambos estaban desafiándose con la mirada.

Lillie, Rotom y Kukui lucían realmente interesados por lo que estaba ocurriendo. Esa interacción era algo ciertamente fascinante de analizar, según la curiosidad científica de los tres.

Delia simplemente sonreía. Ella conocía mejor que nadie a sus hijos.

Y alrededor de la mesa…

Un gran público se encontraba ahí, observando expectante cualquier acción que los hermanos Ketchum fueran a realizar, incluso habían llegado reporteros hacía pocos minutos que ya se encontraban grabando todo.

Algo curioso de la escena era que muchos de los espectadores estaban desayunando de pie, sin parpadear.

—Diferentes reportes y testimonios de los presentes nos confirman datos realmente asombrosos— una reportera, vestida con una blusa de botones blanca, pantalones vaqueros negros y zapatos del mismo color, susurraba a la cámara—. A mi lado izquierdo tengo a un entrenador que es conocido por muchos por el sobrenombre de "El veterano más joven", alguien realmente sobresaliente. Él es Ash Ketchum, de pueblo Paleta— dijo, señalando con una mano al muchacho—. Por mi lado derecho, tenemos al gran, conocido y popular, campeón de Kanto. Un hombre realmente habilidoso y respetado en el ámbito del entrenamiento Pokémon, pero cuya vida privada es todo un misterio— apuntó directo hacia la cámara— ¡Hasta ahora!...

Kukui se rio un poco al oír el reportaje que se estaba haciendo de la situación. De seguro varios se estarían riendo también al verlo en la televisión.

—Muchos especialistas han tratado de determinar el verdadero origen de Red por años, desde su coronación como campeón de Kanto a los quince años, todos sin éxito. Estoy segura de que ahora mismo, se deben estar llevando una enorme sorpresa ya que según nuestras fuentes, el misterioso apellido de este entrenador sería en realidad, Ketchum, revelándonos así su relación fraternal con Ash Ketchum, cumpliendo así una de las teorías más famosas de los conspiranoicos— la reportera, una vez más, señaló a los dos entrenadores—. El campeón de Kanto y el Veterano más joven son, de hecho, hermanos.

Una gran ola de murmullos se escuchó en el lugar.

—¡Y eso no es todo!— exclamó la reportera— ¡La reunión de gente conocida no se detiene aquí!— apuntó a la mesa— ¡Desayunando junto a los hermanos Ketchum tenemos al profesor Kukui Sorba, un investigador por demás respetado a pesar de su corta edad a comparación de otros de sus compañeros del ámbito de la ciencia Pokémon!— el mencionado volteó a la cámara y la saludó con una sonrisa en el rostro— ¡Oh, parece que obtuvimos su atención!— con gestos, la mujer solicitó su permiso para acercarse ante lo que Kukui respondió, también con gestos, que en un momento— ¡Bien! ¡En unos minutos les traeremos en exclusiva una entrevista con el profesor Kukui!— dijo con emoción—, pero, regresando a las personas reconocidas que se encuentran aquí…— esta vez, señaló a la rubia— ¡También tenemos a la misteriosa hija de una de las personas más polémicas del momento; estamos hablando de Lillie Aether, un nombre que ha estado siendo mencionado mucho gracias al Incidente Aether que aconteció hace once días, exactamente!

La joven Aether se sintió un tanto nerviosa por la repentina atención, pero no dudó a la hora de hacer una reverencia ante la cámara.

—¡Oh, que buenos modales!— exclamó la reportera, sorprendida— ¡Pero bueno! ¡Eso no es todo!— se acercó un poco a la cámara y comenzó a "susurrarle"— En la mesa también tenemos a una misteriosa mujer, la cual sospechamos, podría ser la madre de los hermanos Ketchum…

—Sip, soy su madre— dijo Delia, saludando a la reportera y al camarógrafo.

—¡OHHH! ¡Tenemos declaraciones, audiencia!— dijo con gran emoción la mujer— ¡Sigan sintonizando a "Alola Fresh", su canal de noticias más querido para saber qué ocurrirá en lo que podría convertirse, en uno de los combates más impresionantes del momento! ¡Red Ketchum vs Ash Ketchum!

Y hablando de ellos…

Les daba igual lo que pasaba, les daba igual cualquier cosa que no fuera el otro.

En el pensamiento de Ash, dejar de ver a Red en ese momento de paz previo a la lucha, significaría que se estaba rindiendo; desistiendo del desafío. Dejar de ver a su hermano sería lo equivalente a demostrarle que se sentía intimidado por él.

En la mente de Red, quitarle la vista de encima a Ash era un error fatal, algo que podría ser cien veces peor que un descuido cualquiera. Quitarle la vista de encima a su hermano tendría como resultado un cambio en las tornas como sólo él sabía hacerlos.

Por eso, para los hermanos Ketchum era importante el contacto visual y, sin saberlo, esa también era una de sus mejores armas a la hora de llegar a los corazones de las personas.

Sin que ninguno de los dos se diera cuenta, casi se habían terminado su desayuno. Repararon en ello cuando sus tenedores simplemente picaron el plato sobre el que comían.

Ambos se vieron y de pronto, se pusieron de pie.

—Bueno, ya desayunamos— dijo Red, encaminándose hacia la salida del hotel, la cual los llevaría a un campo de combate.

—¡Estoy con energías de sobra para un buen combate, hermanote!— aseguró Ash, girando su brazo derecho.

Ambos Pikachu subieron a las cabezas de sus respectivos entrenadores.

—Deberíamos seguirlos-Roto— dijo la Pokédex al ver como ambos salían del lugar, seguidos por la multitud. Él se adelantó.

—¿Ya terminaron de comer?— preguntó Kukui, atento a las dos mujeres que todavía estaban en la mesa. Ambas asintieron, ante lo cual, el profesor tomó sus platos— Ustedes pueden adelantarse, yo iré a dejar esto.

—Muy amable de su parte, profesor— dijo Delia, sonriéndole.

—Es bueno ver que aún sabe recoger los platos, profesor— bromeó Lillie.

—Me las he tenido que arreglar sin ti de una forma u otra estos meses, ¿sabes?— el adulto rio, tomando también los platos de Ash y Red.

Lillie y Delia se rieron, para luego voltear hacia la salida, donde vieron a la multitud tratando de salir de la forma más ordenada posible. No había rastros de la reportera por lo que seguramente habían salido primero.

Cuando casi todos salieron, las dos mujeres aprovecharon.

—Después de usted, señora Delia— dijo Lillie, haciéndose a un lado.

—Con Delia basta, cielo— la señora Ketchum pasó, seguida por Lillie.

—Le tomaré la palabra, entonces— sonrió.

Cuando salieron pudieron ver a los hermanos Ketchum, quienes ya tenían sus posiciones. Ash estaba en el extremo derecho y Red en el izquierdo.

El campo de batalla era medianamente grande, lo que se podría esperar de un hotel como el Aloha. Tenía una sección de gradas donde el público no tardó en acomodarse.

Tras unos segundos, Kukui apareció por detrás de ellas.

—¡Profesor!— escucharon decir a la reportera, quien de inmediato se acercó al mencionado— ¿Podemos tener algunas palabras suyas?

—¡Seguro!

—Bien, Ash— dijo Rotom, unos pocos metros adelante—, estás luchando contra el campeón de Kanto… Será un combate difícil y puede que muy posiblemente pierdas, pero tranquilízate, si piensas de forma fría y metalizas a sus tres Pokémon más poderosos tal vez podrías crear una buena…

—Sé cuál es el equipo de mi hermano— aseguró Ash, viendo a su hermano con una sonrisa (este no apartaba la mirada de él tampoco)—, pero dijimos que usaríamos a nuestros tres más fuertes y es algo en lo que no pienso fallarle.

Rotom se tranquilizó un poco.

—¿Entonces con quién irás?-Roto— preguntó.

—Bueno, Pikachu está en mis primeras opciones, eso es obvio— acarició la cabeza de su compañero amarillo, quien asintió de inmediato—. A veces no lo uso, pero eso suele ser en los combates contra pesos muy pesados.

La Pokédex recordó un combate que Ash les había comentado antes, uno contra el profesor Oak donde no utilizó a Pikachu. Suponía que se refería a eso.

—Por cierto, trae a…

Unos metros delante de Ash, Red veía como unas Pokéballs desaparecían y aparecían otras dos nuevas.

—La tecnología realmente ha avanzado…— murmuró, descolgándose la mochila y sacando dos objetos. Uno era ese gran aro de metal que le pertenecía a su Charizard y el otro era la caja donde todavía estaba la Charizardita X— ¡Ash!— llamó en voz alta, pero con un tono tranquilo.

—¿¡Sí?!— preguntó este desde la distancia.

—¡Asegúrate de ponerle esto a Charizard!— dijo, mostrándole el accesorio metálico al cual acababa de incrustarle la Megapiedra.

—¡Claro, lánzalo!— el azabache levantó el brazo derecho al aire.

—¡Asegúrate de atraparlo!— con fuerza, arrojó el objeto.

Y vaya que voló.

Red lanzó con tanta fuerza el accesorio que estuvo por pasar de largo, pero por suerte Pikachu estaba ahí para atraparlo con su cola.

—¡Mi error, gracias Pikachu!— dijo Red, haciendo una pequeña reverencia.

—¡Pika pikachu!

—De acuerdo…— dijo Ash, tomando el aro de metal— ¿Me ayudan a ponerle esto a Charizard?

—A la orden-Roto— con una protuberancia, sacó la Pokéball de la riñonera de Ash (la cual hacía poco había sido colocada en ella) y la abrió.

El tipo Fuego cayó con pesadez sobre el campo e hizo su característica entrada de siempre.

—¡Que poder!— exclamó la reportera, haciendo que el camarógrafo enfocara al Charizard de Ash, quien se agachó ante este— ¡Podemos ver a uno de los Pokémon que Ash Ketchum utilizará en su combate contra su hermano mayor, nada más y nada menos que un Charizard, uno de los sellos personales del campeón de Kanto!

—Me han hablado maravillas de ese Charizard— dijo Kukui, atrayendo la atención de la entrevistadora—, pero en fin, ¿en qué estábamos?

—Nos comentaba sus predicciones sobre el combate, ¿qué cree usted que pasará?— la mujer le acercó el micrófono.

—Cierto…— Kukui cerró los ojos y se rascó la perilla— Bueno, al igual que muchos de aquí, creo que soy de los que apuesta por la victoria de Red— la reportera estuvo a punto de hablar pero fue interrumpida— ¡No me malinterpreten! Ash es un formidable entrenador y una de las personas más poderosas que he conocido en mi vida. No niego que dará una batalla más que digna pero, como entrenador Pokémon que soy, debo admitir que hay brechas que no pueden llenarse de un día para otro. La experiencia de Red es superior a la de Ash, una experiencia de más de cinco años.

—¡Sabias palabras del profesor Kukui!— aseguró la mujer— Aún con todo y sus predicciones, estoy segura de que espera con ansias ver como se desarrollará este combate, ¿cierto?

—¡Oh, pero por supuesto que sí!— respondió, sonriente— Siempre he querido ver a Ash dándolo todo en un combate y creo que esta será una buena oportunidad.

—Como organizador de la primera Liga Pokémon de Alola, ¿qué le diría a todas las personas que estarán viendo este evento entre dos grandes entrenadores que combaten ahora en nuestra región?— volvió a acercarle el micrófono.

El investigador se lo pensó un poco y finalmente…

—Les diría que estén bien atentos a los que están a punto de presenciar— volteó la mirada hacia los hermanos Ketchum— porque de alguna u otra forma, estarán presenciando el combate entre dos grandes campeones. El campeón de Kanto contra el futuro campeón de Alola.

Esa revelación tomó por sorpresa a la reportera y al camarógrafo.

—¿Está confirmando usted la participación de Ash Ketchum en la primera Liga Pokémon de Alola?— preguntó, intrigada.

Kukui asintió y luego, se señaló a sí mismo.

—Lo invité yo mismo— reveló.

—¿¡Escucharon eso, señores?!— preguntó la reportera a la cámara— ¡Tenemos un bombazo en exclusiva! ¡Ash Ketchum participará en la Liga Pokémon de Alola, la cual abrirá sus puertas en un año!— el camarógrafo apuntó al azabache— ¡Así que ya lo saben, entrenadores! ¡Si alguno de ustedes quiere medir fuerzas en contra del Veterano más joven, podrán encontrarlo en la Liga Pokémon de Alola! ¡Vamos contigo, Sam!

—El mundo de la televisión es intenso, ¿eh?— dijo Lillie, realmente interesada por todo ese reportaje.

—Bueno, esa es una de las cosas a las que los entrenadores deben acostumbrarse— dijo Delia, viendo con una sonrisa a sus dos hijos, quienes se alistaban para el combate—. Ellos transmiten con gran pasión sus sentimientos, los cuales inevitablemente llegan a las personas. No pueden esperar no ser queridos luego— se volteó hacia la rubia—. Dices que quieres ser investigadora, ¿verdad, Lillie?

Ella asintió de inmediato.

—Aunque el entrenamiento Pokémon también es de mi agrado.

Delia le sonrió.

—Entonces, deberás aprender a lidiar con ello en algún punto de tu vida. Los investigadores son realmente acosados por la prensa, ¿sabes?— se le acercó— Además, estás tratando de conseguir el corazón de un futuro Maestro Pokémon. Estoy segura de que a futuro, eso atraerá más la atención de los medios— le murmuró.

—Dicho así…— la rubia se cruzó de brazos, algo pensativa— Supongo que tendré que acostumbrarme.

La señora Ketchum rio.

Que interesante señorita se había encontrado su hijo.

—Entonces, todo listo…— murmuró Ketchum, terminando de ajustar el aro en el cuerno de Charizard— ¿Estás cómodo, amigo?

El gran lagarto asintió. Si lo que Ash le había contado era cierto, estaba sumamente emocionado por iniciar el combate, además, no podía esperar por volver a verlo a él.

No olvidaría jamás la paliza que le había dado hace tantos años.

—Bien— de su riñonera, Ash sacó tres Cristales Z. El Electrostal, el Pirostal y el Hidrostal—. Rotom, lo siento pero esta vez tendrás que luchar del lado de mi hermano.

La Pokédex se le quedó viendo a los tres rombos y lo entendió.

—Quieres que lo guíe, ¿no es así?-Roto.

—Inteligente como siempre.

—En ese caso, déjamelo a mí. Haré lo mejor posible para que Red comprenda de forma apta los fundamentos de los Movimientos Z-Roto.

Ash asintió.

—Cuento contigo, Rotom— le dijo, cediéndole el trío de cristales.

Rotom los tomó y se fue hacia el campeón.

El azabache, por su parte, suspiró un poco para luego sonreír.

—Es la primera vez que intentaré esto de la Megaevolución— cerró los ojos un momento—. No puede ser tan diferente a lo que hacía con Greninja, ¿no?

Pikachu negó con la cabeza. Seguramente sería algo un tanto similar.

—¿¡Listo, Ash?!— preguntó Red desde lo lejos.

—¡Listo, Red!— respondió Ash.

—¡Mi Megaevolución contra tus Movimientos Z!— señaló Red, con Rotom a su lado y la Súperpulsera Z de Ash en la muñeca izquierda.

—¡O más bien, mi Megaevolución contra tus Movimientos Z!— corrigió Ash, dejando ver el aro metálico en su brazo derecho, el cual contenía la piedra activadora.

—¡Atención, espectadores!— dijo la reportera, haciendo que el camarógrafo enfocara la desafiante mirada de los hermanos Ketchum— ¡El duelo está por comenzar!

—¡Yo seré el árbitro!— dijo repentinamente Kukui, poniéndose en el medio del campo de batalla.

Lillie y Delia no notaron el momento en el que el hombre se había separado de ellas. La rubia simplemente se limitó a reírse un poco y luego, dejó ver varias Pokéballs.

—¿Deberíamos ir a las gradas, Delia?— preguntó, dejando salir a todos sus Pokémon. Entre los espectadores se hizo un revuelo al ver a Silvady; el mundo ya conocía de la existencia de los Código Cero, pero ver uno en persona era diferente. La reportera tuvo que contenerse para no distraerse.

—Vayamos— dijo Delia, viendo como de poco en poco, las gradas se quedaban sin lugar al ir llegando más y más gente.

Consiguieron asiento hasta el frente, que eran los lugares menos codiciados ya que el campo de visión era menor. Quedaron realmente cerca de donde Kukui estaría arbitrando.

Lillie aprovechó la cercanía con sus Pokémon.

—Miren bien, chicos— la rubia les señaló al azabache con la mirada—. Están a punto de ver la verdadera fuerza de Ash.

Todos asintieron. Mimikyu y Silvady se quedaron en silencio, mientras que este último junto a Mudsdale se retiraron un poco del lugar para no ser un estorbo a la hora de ver el espectáculo.

Comfey, Ribombee, Shiron y Mimikyu se quedaron junto a la entrenadora.

—¡Que encantadores Pokémon!— exclamó Delia, viéndolos detenidamente— Demuestras perfectamente que uno no debe fiarse de las apariencias.

—Me han dicho algunas veces que tengo Pokémon que no se parecen mucho a mí— admitió Lillie, riendo de forma nerviosa.

—Tal vez no por fuera, pero ¿qué tal por dentro?— las palabras de Delia hicieron reaccionar a Aether.

Había tanta seriedad oculta tras esa sonrisa que lucía sumamente cotidiana.

Lillie comenzó a sospechar en ese entonces que, aunque los hermanos Ketchum no habían heredado la apariencia de su madre, sin duda había heredado otra cosa.

—Bueno…— sonrió, tomándose de buena manera la sorpresa— ¿Quién sabe?

Ambas rieron.

Por la pequeña charla, Lillie no lo vio.

Ella no vio la mirada de Shiron.

Ella nunca la veía.

Varios metros adelante…

Ash había notado lo que Lillie había hecho. Creyó que era una buena idea.

Levantó su mano derecha hacia el profesor y Red, pidiéndoles un momento. Cuando ambos asintieron, él los dejó salir.

Decidueye, Lycanroc e Incineroar.

Sonidos de sorpresa se escucharon, cosa que aumentó la gran emoción que ya había de por sí en el lugar. Ese Lycanroc era una absoluta rareza.

—¡Quiero que vean esto!— les dijo, dándose de nuevo la vuelta hacia los dos adultos— ¡Quiero que vean lo genial que puede ser su entrenador!— se apuntó a sí mismo con un dedo.

Los Pokémon de Ash llevaban días sin hablar con él, estando totalmente preocupados y, ahora que podían, correr hacia él y llenarlo de atenciones (la primera cosa que querían hacer) no les era posible.

Estaban conteniéndose con fuerzas, pero, aún con ese esfuerzo, ellos lo pensaron.

Pensaron que su entrenador era genial.

Los tres temblaron un poco y, finalmente, asintieron.

—¡De acuerdo!— exclamó Kukui, volteando hacia ambos lados— ¡Participante Red, ¿está listo?!

—Listo— dijo, ajustándose la gorra y sacando una Pokéball.

—¡Charizard, vuelve por el momento!— le dijo Ash con rapidez, ante lo cual, el tipo Fuego retrocedió con un batir de sus alas.

—¡Participante Ash, ¿está listo?!— preguntó el investigador, volteando a verlo esta vez a él.

—¡Listo!— dijo Ketchum, dejando ver una de las Pokéballs que había traído.

—¡Entonces… COMIENCEN!

—¡EMPIEZA!— gritó la reportera.


A muchos kilómetros de distancia. Paraíso Aether.

En el interior de la mansión Aether se estaba llevando a cabo una junta previa a la verdadera conferencia que se daría. El lugar, servía como hospedaje de muchos de los científicos y entrenadores que habían sido llamados.

Actualmente, se encontraban reunidos en la enorme sala de estar de la mansión. El objetivo principal era charlar y discutir los temas a tratar en la junta que se llevaría a cabo dentro de varios días, pero dicho objetivo había cambiado en cuanto alguien encendió la TV para "escuchar algo de fondo y que las cosas no fueran tan fúnebres".

En ese instante, una charola llena de vasos con todo tipo de líquidos en ellos casi cae al suelo pero fue salvada de milagro por la rápida recuperación de la persona que cargaba la charola. Gladio.

El rubio se había desbalanceado enormemente al ver lo que estaba ocurriendo en la televisión y su rostro mostraba un enorme impacto. Por su parte, las demás personas ahí reunidas también lucían sumamente sorprendidas.

¿Quién no lo estaría al ver al famoso Red de pueblo Paleta apunto de pelear, y más aún con ese titular?

En la parte inferior de la pantalla había un texto que se movía de derecha a izquierda, desapareciendo y volviendo a aparecer a los pocos segundos.

"Batalla fraternal. Red Ketchum se enfrenta a su hermano menor, Ash Ketchum".

—¿Red Ketchum?— murmuró uno de los entrenadores, viendo fijamente lo que estaba por ocurrir— Hermano de Ash… Esto explica tantas cosas…

Gladio volteó a ver a la persona que había dicho eso.

Se trataba de Cynthia, campeona de la región de Sinnoh. El que ella conociera a Ketchum (el menor) era sorprendente, pero no era lo que más le llamaba la atención a Gladio.

Tampoco reaccionó mucho cuando Steven y Alder dieron una cabeceadas en señal de asentimiento.

Se acercó un poco más a la televisión, dejando la bandeja en una mesa cercana. Para su buena suerte, la sala era tan grande que aunque todos se reunían alrededor del aparato, él todavía podía ver bien.

Lo que a él le importaba era ese tal Red.

Lo reconocía. Reconocía su rostro y reconocía su Pikachu.

¿Quieres ver un truco? Mi hermanito se ríe mucho cuando hago esto…

Recordaba el chorro de leche que había salido disparado por sus ojos, ¿cómo no hacerlo? Era una de sus memorias más divertidas de cuando vivía con Amapola.

El rubio tragó saliva al darse cuenta que, ese hombre, era el hermano mayor de Ash Ketchum…

—¿Es la primera vez que ves a Red en acción, Gladio?— preguntó Steven, al ver la expresión en su rostro.

Aether asintió.

—Yo…— frunció el ceño y luego, se giró hacia el campeón de Hoenn— ¿Usted… cree en el destino?

Esa pregunta tomó un poco por sorpresa al campeón, quien luego de un poco, sonrió y asintió.

—Como muchos otros.

Gladio volvió la vista al televisor.

Él le había dicho a Ash hace mucho que él no creía en el destino, pero ahora, viendo esto… su mente no podía evitar hacerse la pregunta.

¿Todo estaba predestinado?...

—Está empezando— dijo Cynthia, sentándose en uno de los sofás—. Ha pasado un tiempo desde que vi a Ash combatir.

—Yo no lo recuerdo bien, pero seguro será interesante— Alder se sentó a un lado de ella, tratando de rodearla con un brazo, gesto que la campeona rechazó de inmediato—. Igual de fría que siempre…

—Ash contra Red, ¿eh? Será algo digno de apreciarse— una voz se escuchó detrás de todos.

Todos supusieron que, si había algún presente que supiera con antelación la relación entre esos dos, sin duda era el recién llegado; el erudito llamado Samuel Oak.


—¡Sceptile, yo te elijo!

—¡Vamos, Poli!

Las cápsulas se abrieron al mismo tiempo en el aire, dejando salir a dos Pokémon.

Sceptile del tipo Planta y Poliwrath del tipo Agua.

El gecko miró a su entrenador. Era buena volver a combatir a su lado después de tan poco y el oponente que tenía enfrente de él era aún mejor que cualquier otro.

El renacuajo, por su parte, le dio una "sonrisa" a Red, quien le correspondió.

—¡El entrenador Ash parte con una ventaja de tipo, pero ¿será eso suficiente para cubrir la brecha que nos mencionó el profesor Kukui?!— narró la reportera.

En la cabeza del azabache, estaba bien clara la respuesta.

Un rotundo "No".

Rotom analizó a ambos contendientes. La diferencia de poder, en papel, no era tan grande.

En práctica ya era otra cosa totalmente distinta.

—¡El que ataca primero, gana!— exclamó Ash, apuntando su brazo derecho hacia el frente— ¡Hoja aguda!

—¡Recibe!— dijo Red, sin alterarse en lo más mínimo. Aunque su tono de voz mostraba serenidad, sus ojos eran todo lo contrario. Ardían en pasión.

Poliwrath esperó pacientemente a Sceptile y cuando el ataque de este estuvo por conectar, el tipo Agua utilizó Puño hielo, comenzando a congelar las cuchillas de los brazos del gecko.

Comenzó un forcejeo el cual el renacuajo no tardó en empezar a ganar.

Una mueca de dolor se formó en el rostro de Sceptile, quien se veía obligado a retroceder.

—¡Pulso dragón!— exclamó Ash al ver que no podían seguir así.

—¡Esquiva!— ordenó Red sin más.

El hocico del tipo Planta se abrió, dejando ver una gran masa de energía azulada que no tardó en disparar pero, antes de que esta pudiera tocar a Poliwrath, este salió disparado con un Cascada hacia los cielos, quedándose a unos seis metros del suelo.

—¡Síguelo!— dijo Ash.

Con sus patas, Sceptile alejó la cortina de polvo que se creó por el impacto entre su ataque y el suelo, acto seguido, volvió a disparar.

—¡Golpea!

Poliwrath ni siquiera tuvo que pensarlo. Una vez más, sus puños se llenaron de escarcha y con ellos, golpeó el ataque especial, comenzando a atravesarlo mientras caía.

El ceño de Ash se frunció al ver eso y una sonrisa lo acompañó.

—¡No esperaba menos!— aseguró, señalando hacia el cielo— ¡Salta y Tijera X!

—¡Golpea!— repitió Red.

Las cuchillas de Sceptile se descongelaron al verse cubiertas de un aura verdosa (aunque sería más correcto decir que el hielo se rompió) y con ellas apuntó directo hacia el pecho del rival, quien abrió las palmas.

Demolición y Tijera X chocaron en cuestión de segundos.

La diferencia fue evidente.

Poliwrath además de estar atacando con un movimiento tipo Lucha, tenía impulso por la caída por lo que no le fue difícil mandar a Sceptile directo al suelo con un golpe.

—¡Pulso dragón!

Antes de que el tipo Planta chocara contra el campo de batalla, la energía morada fue directa hacia Poliwrath, dándole en el abdomen y elevándolo más en el aire.

—¡Recupérate!— indicó Red.

A Lillie, desde las gradas, esa orden la intrigó.

"Recupérate" podía tener muchas interpretaciones. Podía utilizar un movimiento de estado como "Deseo", "Relajo", "Recuperación" o incluso "Descanso". Ella recordaba que los Poliwrath podían aprender Descanso, ¿sería acaso la tan famosa combinación que involucraba Sonámbulo?

Claro que también podía estarse refiriendo a que simplemente se recuperara del impacto producido por Pulso dragón.

De cualquier forma, Lillie y muchos de los presentes, incluidos Rotom y Kukui, pensaron en lo increíble que era Red.

Podía hacer que los Pokémon obedecieran sus órdenes al pie de la letra con indicaciones simples que, además, no revelaban sus intenciones.

La rubia frunció el ceño.

¿Ese era el nivel de un campeón?

—¡Vamos, Ash!— gritó sin dudarlo. Desde hacía varios segundos la gente había comenzado a ovacionar el combate, pero los gritos de apoyo hacia Ash resonaban mucho menos.

Pero para eso estaba ella.

Delia, manteniendo la imparcialidad de una madre, animó a ambos.

Al final, la segunda opción que Lillie pensó fue la que ocurrió.

Utilizando Cascada, Poliwrath se estabilizó en el aire y logró descender con cuidado. No lucía realmente afectado por el golpe, pero sí que tenía ciertos raspones en el abdomen.

El renacuajo se le quedó viendo directamente a la nube de polvo que había frente a él, causada por el aterrizaje de Sceptile. Tras varios segundos, un torrente de hojas salió disparado.

—¡Bloquea!— exclamó Red de inmediato.

Las palmas de Poliwrath se cubrieron de un aura morada, la cual lucía cierto aire ponzoñoso que le hizo creer a Lillie que se trataba de Puya nociva.

Con velocidad, el tipo Agua bloqueaba varias decenas de hojas pero no podía evitar que varias otras le dieran directamente. Entonces, de entre la polvareda, emergió él.

Sceptile salió disparado, con sus brazos frente a él en forma de X y sus cuchillas brillando en un color verde intenso. Un aura azul lo rodeó por unos segundos.

Hoja aguda impactó directamente contra Poliwrath, haciéndolo retroceder.

El público estalló en ovaciones, especialmente Lillie, quien se puso de pie por la emoción. Los Pokémon de la rubia contemplaban, impresionados.

No habían visto el momento en el que Sceptile había salido.

—¡Bien hecho!— exclamó Ash, con una gran sonrisa en el rostro. Charizard y Pikachu lucían el mismo gesto, al igual que Sceptile, varios metros adelante— ¡No somos los mismos de hace tres años, Red!

El mayor sonrió.

—No me cabe ni la menor duda— murmuró. Estaba seguro de que el Sceptile de su hermano era muchísimo más rápido que su Poli— ¿Estás bien?— le preguntó a su Pokémon, quien asintió, haciendo músculo. Red y Ash rieron.

Poli era el primer Pokémon de Red y no había cambiado para nada en los dieciséis años que tenía al lado de su entrenador.

—¡Sigamos, entonces!— exclamó Ash, elevando un puño frente a su cara— ¡Hoja aguda!

—¡Contrarresta!— dijo Red.

Sceptile comenzó a correr a toda velocidad, rodeando por completo a Poliwrath y obligando a este a seguirle con la mirada, cosa que, si era honesto, le era bastante difícil.

Si bien, no podía verlo, sí que podía oírlo. Por muy bajo que fuera el sonido producido por las pisadas de Sceptile (algo que debía reconocérsele) y por muy fuertes que fueran las ovaciones de las personas, él aún podía sentirlo. Podía sentir ciertas ondas en el campo de batalla, ciertas vibraciones, ciertas impurezas.

Gracias a eso podía saber dónde había estado Sceptile y, por ende, imaginar a donde iría.

Tras unos breves instantes, lo predijo.

Por el costado izquierdo, desde atrás.

Poliwrath elevó con fuerza el brazo, bloqueando completamente el ataque de Sceptile y dejándolo con la guardia abierta. El gecko abrió los ojos de par en par, completamente impactado, cosa que se vio acompañada por unos suspiros de asombro.

—¡Pulso dra…!

Antes de que Ash pudiera terminar de dar la orden, Poliwrath ya había golpeado con fuerza a Sceptile en el abdomen con Puño hielo, haciéndolo doblarse por el dolor y dejándolo sin aliento.

Acto seguido, con la mano abierta, le dio un fuerte golpe en el cuello con Puya nociva, mandándolo a volar directo hacia Ash.

—¡Sceptile, ¿puedes seguir?!— preguntó, preocupado. Habían sido dos golpes contundentes y súperefectivos.

El tipo Planta abrió los ojos con algo de dificultad y luego, se apoyó sobre una rodilla. Podía seguir, podía resistir eso y más.

Recogió del piso su ramita favorita para morder y se la puso en el hocico. Frotó rápidamente sus dos cuchillas, las cuales se encontraban rígidas.

—Bien— dijo Ash, sonriendo— ¡Pulso dragón!

El ataque especial iba a toda velocidad pero, a comparación de los otros lanzados previamente por Sceptile, era mucho más pequeño, mucho más débil.

Poliwrath lo vio y, sin dudarlo, lo golpeó con Puño hielo, redirigiéndolo hacia los cielos.

Pero ese no era el verdadero ataque.

Sceptile llegó detrás de Pulso dragón, golpeando con fuerza a Poliwrath en la cara con Hoja aguda. El ataque obligó al renacuajo a cerrar los ojos para evitar daños, cosa que el gecko aprovechó.

Una rápida sucesión de hojas agudas llegó por parte de Sceptile. Eran tajos realmente precisos, veloces y poderosos.

Poliwrath sólo podía cubrirse, esperando el momento ideal para liberarse de la constante presión ejercida por Sceptile.

El público estaba ardiendo. Ver como Ash tenía "contra las cuerdas" a Red era algo simplemente digno de apreciar, mucho mejor que cualquier evento televisado, con la diferencia de que este, al contrario que mucho de estos, era totalmente gratuito.

Pero mientras que Lillie, las personas y los Pokémon apoyaban con fuerza el combate, había otros que veían el verdadero peligro.

Entre ellos, Shiron.

Shiron podía sentirlo.

Ella sentía como, en cualquier momento, las cosas podrían salir increíblemente mal, tan mal que significaría el final para Sceptile.

Y eso, tanto Ash como el tipo Planta, lo sabían.

La mirada en el rostro de Red lo decía todo.

Una mirada seria, analítica y serena.

Una mirada que hacía sudar a entrenador y Pokémon rival.

Entonces, hubo ese algo.

Ese algo que dejó temblando a Shiron, ese algo que activó todas las alarmas en Kukui, los Pokémon y Ash.

Ese algo era tan fuerte que incluso Lillie lo sintió por un momento.

Ese algo, venía de Red y de Poliwrath.

—¡Retrocede!— ordenó de inmediato Ash, claramente intimidado.

—¡No le des descanso!— dijo Red.

Sceptile comenzó a retirarse a toda velocidad pero de inmediato fue perseguido por Poliwrath, quien había salido disparado con Cascada.

En medio del vuelo, el movimiento del tipo Agua comenzó a congelarse lentamente y cuando esto ocurrió, el Pokémon se pegó al suelo, llenando de hielo y escarcha los lugares por donde pasaba.

No podía alcanzar a Sceptile, quien huía a toda velocidad, pero si podía reducir su campo de movimiento.

Reducirlo al punto de encerrarlo.

Todos vieron cómo, de forma calmada, Poliwrath aterrizaba sobre la helada superficie y veía fijamente a Sceptile, quien se encontraba en un pequeño trozo de tierra descongelada.

El renacuajo estaba lleno de cortes y raspones, pero, por algún motivo, no lucía siquiera cansado. Tal vez algo agitado, pero nada más.

Sceptile y Ash fruncieron el ceño, al igual que Charizard y Pikachu.

El tipo Planta había dado más de treinta golpes seguidos y él sólo había recibido cuatro o cinco; a pesar de eso, se encontraba mucho más dañado que su oponente.

Ash tenía la piel de gallina. Apartó la vista de Sceptile para dirigirla a su hermano, quien lucía una pequeña sonrisa.

Él en ocasiones podía llegar a ser intimidante, el azabache reconocía eso de sí mismo. Eso del entrenamiento mental, cuando sus ojos lucían vacíos era una técnica muy eficaz a la hora de tratar con indeseables (aunque realmente detestaba usarla) pero ni eso, ni su instinto de pelea podían igualar esa aura que se desprendía de Red cuando iba en serio.

La diferencia en habilidad y experiencia era amplia.

Lo suficiente como para que sus auras fueran distintas totalmente.

Lillie, desde las gradas, se frotó los brazos, sintiendo escalofríos.

Esa sensación que le había recorrido la espina dorsal por menos de un segundo, similar a un chispazo (totalmente distinto al que sintió las dos veces que besó a Ash), había sido suficiente para tenerla inquieta; para callarla.

—¿También lo sentiste?— le preguntó Kukui con una sonrisa nerviosa, sudando. Sus ojos seguían clavados en la batalla, la cual debía seguir viendo al ser el árbitro.

La rubia estaba sorprendida de ver así al profesor, considerando que él, como Royale y cuando se ponía serio, era capaz de provocar una sensación similar totalmente a voluntad.

—E-Eso creo…— murmuró, sintiendo como los ánimos que había ganado al ovacionar a Ash disminuían.

—Mira bien, Lillie— dijo Kukui, quitándose el sudor de la frente—. Esa es el aura que da un verdadero maestro.

La rubia comenzó a analizarlo. Ella era capaz de sentir aquella desprendida por Kukui, la cual, según sus palabras, era mucho menor a la del campeón de Kanto por lo que llegó a una conclusión.

Cuando más poderosa fuera un aura, más complicada era detectarla. Al menos, eso explicaba porque la había sentido mucho menos que la de Kukui o la de Ash.

Algunos metros adelante, Rotom estaba llegando a la misma conclusión.

—Puedo ver…— murmuró, realmente impresionado e intimidado a la vez— Que el titulo le va como anillo al dedo, señor Red-Roto.

El castaño amplió un poco más su sonrisa.

—Eres el compañero de Ash— le dijo a Rotom, con tranquilidad, una que contrastaba enormemente con su aura—, así que espero que puedas acostumbrarte a esta sensación.

—Sé lo sorprendente que es Ash, pero esto… No sé si él podrá…

—Él podrá. Cualquiera puede con la experiencia y el esfuerzo necesario… Si es Ash, estoy más que convencido de que lo logrará— dijo, viendo como su hermano menor comenzaba a impacientarse.

Rotom quiso decir algo más pero no pudo. Estaban en medio de un combate.

—¡No dejaremos que nos acorralen así! ¡Despeja el campo con Pulso dragón, Sceptile!— indicó Ash, tratando de recuperar el ritmo.

El gecko asintió, dispuesto a no dejarse intimidar y mientras corría, apuntaba al piso un constante Pulso dragón que deshelaba el lugar por donde iba a pasar.

—¡Golpea!— dijo Red, señalando al tipo Planta.

Poliwrath de inmediato obedeció y una vez más, salió disparado con Cascada. Esta vez, seguir el rastro de Sceptile era muchísimo más sencillo ya que este, además de contener su velocidad, dejaba un brillante rastro ahí por donde pasaba.

El renacuajo apuntó directamente a la espalda del Pokémon enemigo cuando de pronto…

—¡GOLPEA!— imitó Ash.

Sceptile giró con una velocidad insólita. Un rápido movimiento de columna le permitió derribar a Poliwrath al suelo con un increíble Hoja aguda.

El golpe fue tan potente que el tipo Agua rompió sin quererlo el hielo que él mismo había creado y luego, cuando dejó de rebotar por el suelo, comenzó a deslizarse.

Para cuando el renacuajo se recuperó y puedo reincorporarse, ya tenía de nuevo a Sceptile sobre él.

El gecko llegaba desde los cielos, gracias a un gran salto, con sus dos chuchillas apuntando hacia Poliwrath.

En ese momento, el tiempo se detuvo para Red.

La expresión de alegría de su hermanito, la determinación en el rostro de Sceptile y la emoción de todos los que apoyaban a Ash. Los vio todos y decidió que los rompería.

No por crueldad, no por gusto.

Lo haría porque era lo que debía pasar.

Lo que iba a pasar.

Ash era increíble, genial diría Red pero aún le faltaba poder.

Al menos para estar a su nivel, porque estaba seguro de que ya era lo suficientemente fuerte como para llegar contra el Alto mando de cualquier región que se propusiera.

Él y sus Pokémon.

La velocidad de Sceptile, el poder bruto de Charizard y la determinación de Pikachu. Eran un trío demoledor, un trío ganador que tenía a su lado al mejor entrenador posible.

Porque Ash tenía algo que Red no. Algo impresionante.

Pero esos pensamientos podían esperar.

Lo que no podía esperar era su orden.

El final de Sceptile.

—¡Bloquea y contraataca!— dijo, moviendo con fuerza el brazo izquierdo.

Las cuchillas del gecko habían formado una X, la cual iba directo hacia Poliwrath pero que nunca conectó.

El tipo Agua sujetó las dos cuchillas de Sceptile con una sola mano, dejándolo totalmente inmovilizado de los brazos.

El tipo Planta se vio desesperado. Trataba de liberarse pero el agarre era simplemente brutal.

Trató de liberarse impulsándose con las piernas pero al hacerlo, se resbaló.

Vio como el puño de Poliwrath se elevaba en el aire.

—¡Pulso dragón!— gritó Ash, viendo como el siguiente ataque podría significar la caída de su primer Pokémon.

Sceptile abrió el hocico y disparó, dando en el blanco pero eso no fue suficiente para hacer que Poliwrath lo soltara.

—¡Lluevehojas!— dijo el azabache esta vez.

El cuerpo de Sceptile entonces comenzó a brillar en un color verde que los hermanos Ketchum y muchos de los espectadores reconocieron.

Era la habilidad especial de Sceptile: Espesura.

A su alrededor comenzaron a arremolinarse las hojas, pero…

El puño de Poliwrath, cubierto de escarcha, impactó directamente contra la mandíbula inferior de Sceptile y, al mismo tiempo, liberó su agarre sobre él lo que ocasionó que el tipo Planta saliera rodando por tierra.

—¡Sceptile!— gritó Ash, viendo como su Pokémon se detuvo cuando chocó contra un árbol cercano.

El tipo Planta estaba jadeando de forma pesada y sus ojos no se abrían. Con sus extremidades superiores trataba de ponerse en pie.

—¡Levántate, Sceptile, tú puedes!— aseguró el menor, con el ceño levemente fruncido— ¡Vamos, amigo, levántate!

—¡Voy a admitirlo, Ash!— Red alzó la voz— ¡Definitivamente no son los mismos con los que luché la última vez! ¡Te has convertido en un increíble entrenador, por eso iré con todo lo que tengo en tu contra!

El azabache escuchó eso, increíblemente halagado pero, al mismo tiempo, presionado.

Se centró en lo importante.

Animó a Sceptile.

Todos veían como el tipo Planta trataba de ponerse en pie de forma desesperada, dando más de su cien por ciento.

Al final, no sirvió de nada.

Los brazos de Sceptile y la rodilla sobre la que ahora se apoyaba flaquearon, perdieron toda su fuerza y él cayó de cara al suelo. Sus ojos, como espirales, indicaban el resultado.

Un suspiro de tristeza y decepción se escuchó por parte del público. Sceptile lo había hecho increíble contra Poliwrath a pesar de la evidente diferencia de nivel.

Tras varios segundos, Poli se dejó caer sobre una rodilla y cerró los ojos en señal de cansancio. Podía ser más fuerte que su rival pero recibir tantos ataques de ese calibre era agotador sin dudarlo.

A Lillie y Rotom se les dibujó una sonrisa al ver ese gesto, al igual que al resto de Pokémon, tanto los de ella como los de Ash. El poder de Sceptile no era algo que tomarse a la ligera.

Delia aplaudía para sus dos hijos, contenta de verlos a ambos desenvolverse de esa manera.

—¡Sceptile no puede continuar!— anunció Kukui, elevando un brazo hacia Ash— ¡El participante Ash debe sacar un nuevo Pokémon! ¡El participante Red es libre de seguir con Poliwrath o de cambiar de Pokémon si así lo desea!

Ash dejó su lugar en el campo para ir a socorrer a su Pokémon. Red hizo lo mismo.

—Estuviste increíble, Sceptile— dijo, ayudándolo él y Charizard a que se pusiera de pie— ¡De verdad te has fortalecido!

La sonrisa del azabache contagió al tipo Planta, quien le levantó un pulgar mientras se llevaba la ramita a la boca.

—Rrgh, rgh— le dijo Charizard mientras sonreía.

—¡Pikachu pika pi!— añadió el roedor.

Al final, los cuatro rieron.

—¡Sigamos mostrándole a Red lo mucho que hemos mejorado!— exclamó Ketchum, realmente emocionado.

—¡Rrgh/Tile/Pikachu!— exclamaron los Pokémon.

Por detrás, Incineroar, Decidueye y Lycanroc veían. Ellos eran posiblemente los Pokémon más fuertes de Ash en Alola pero, en ese momento, se sentían como bebés recién salidos de un huevo.

—Fue un increíble combate, Poli— Red abrazó levemente a su Pokémon, acariciándole la espalda.

—Poli…— dijo el renacuajo, bostezando un poco.

—¿Cansado?— le preguntó a su Pokémon, quien asintió— Por supuesto que lo estás. Sceptile es impresionante.

De nuevo, Poli asintió.

De verdad lo era.

—¡Aquí lo hemos visto, señores y señoras!— la presentadora se puso a un lado de Kukui— ¡Ash Ketchum, a pesar de poseer el título de el Veterano más joven aún no es capaz de luchar al tú por tú contra su hermano mayor, Red Ketchum! ¿¡Algunas palabras, profesor?!

Kukui volteó a verla de reojo.

—Sí, algunas— dijo, comenzando a hablar sin siquiera ver a cámara—. Pienso que estás quedándote sólo con lo superficial. A pesar de que Ash no fue capaz de derrotar al Pokémon de Red, lo que hizo tiene un mérito enorme. Luchó contra uno de los entrenadores más fuertes del mundo, contra un hombre que le saca varios años de experiencia y no sólo golpeó con fuerza, sino que también resistió los golpes como un verdadero campeón. Una comparación entre ambos no es justa a estas alturas de la carrera de Ash; espera unos cuantos años, vuelve a decir lo que acabas de decir y piensa si opinas lo mismo— volteó a ver a cámara con una sonrisa—. Red Ketchum es impresionante, pero Ash Ketchum lo es por igual.

El camarógrafo volteó a ver a la reportera quien parecía haberse quedado sin palabras.

—Ejem…— carraspeó el camarógrafo, haciendo espabilar a la mujer.

—¡E-Este, si…! ¡Red Ketchum ha derrotado al primer Pokémon de Ash Ketchum, dejando el marcador en un tres a dos de momento!— dijo, sudando un poco por los nervios— ¡Sigan sintonizando a "Alola Fresh" para ver cómo se desenvuelve este combate en la siguiente ronda en la cual, todo apunta, combatirá el Charizard de Ash Ketchum!

Lillie y Delia sonrieron al escuchar las palabras de Kukui.

Era bueno saber que alguien veía las cosas de forma objetiva y las decía como eran.

—¿Vieron eso, chicos? ¡Sceptile era increíblemente veloz y muy fuerte!— exclamó la rubia, girándose hacia sus Pokémon, quienes asintieron. Ellos ni siquiera habían podido ver bien los movimientos del tipo Planta— ¡Sigamos dando lo mejor de nosotros para que en un futuro, nuestro poderpueda estar más cerca del de ellos!

Todos los Pokémon de Lillie asintieron, menos uno.

Notaron como faltaba una y de inmediato, miraron hacia todas direcciones, topándose con una escena que los dejó totalmente extrañados.

Shiron caminaba hacia Decidueye, Incineroar y Lycanroc, quienes veían atentos a su entrenador. Parecieron espabilar al notar a la tipo Hielo ponerse entre ellos.

Lucieron intrigados por un momento pero luego pasaron a mostrar una gran sorpresa.

Los ojos de Shiron lo decían todo.

Tras unos segundos, los tres sonrieron a su manera.

—Shiron…— murmuró Lillie con el ceño algo fruncido.

Mr. Mime veía todo desde el balcón en el cuarto de Delia, en lo alto del hotel. Se encogió de hombros.

Ya iría a ver el combate cuando terminara de doblar la ropa.

Con Sceptile debilitado y Red contando todavía con sus tres Pokémon, la expectativa crece.

¿Será Ash capaz de derrotar a su hermano mayor?

¿Cuál es el secreto tras el increíble comando de Red a la hora de luchar?

¿Cómo será el choque de Movimiento Z y Megaevolución?

¡Sigan sintonizando a Alola Fresh, su canal de entretenimiento Pokémon favorito!

¡Nos vemos!


¡Hola! Nos leemos después de mucho tiempo. Desgraciadamente, di positivo en CockBig-19, por ello el retraso a la hora de subir el capítulo :(

Dejando las vulgaridades de lado XD

Lamento la tardanza y al mismo tiempo no la lamento. Estuve jugando The Witcher 3 y Arceus, que juegazo… Me enganchó totalmente y no me dejó ir hasta que terminé toda la historia principal, los contratos de brujo y los DLC. Valió cada centavo y cada segundo invertido, convirtiéndose, sin duda alguna, en uno de mis videojuegos favoritos de la historia.

También agradezco mucho la preocupación que mostraron algunos por mi estado de saludo con todo lo relacionado con el COVID-19.

Pasando a temas de Pokémon…

¡JODER! Es una verdadera lástima que Pokémon Viajes (el título de la nueva temporada en español, que la verdad, no está tan mal) haya suspendido su emisión por tiempo indefinido, más si consideramos que el combate contra Korrina habría sido en dos semanas… Pero bueno, era por la salud de los miembros del anime.

Sólo esperemos que esto no afecte demasiado a Pokémon Viajes que, sinceramente, pinta a ser una de las mejores temporadas de Pokémon por todo lo que se viene.

Bueno, realmente estoy desanimado por lo de Pokémon Viajes… Con lo mucho que me estaba gustando la temporada XD

En fin, creo que eso es todo lo que tengo que decir.

¡Nos leemos!