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Sakura le sonreía a Sasuke. —Te dije que estoy bien.

La sanadora Zorn, Tsunade, asintió a Sasuke. Ella le había vendado el hombro y los rasguños del brazo, le dio algo para el dolor a Sakura y acomodo de nuevo la camisa por su brazo. —Los cortes por las uñas de Karin sangraron mucho, pero tu humana no necesita cirugía y la hinchazón a consecuencia de los golpes no es mucha. Los moretones son escandalosos, pero nada está roto. —La mujer puso sus cosas dentro de su maletín. —Ahora los dejo. —Ella inclino la cabeza y se apartó de la cama de Sasuke saliendo rápidamente de la habitación.

Mirando a Sasuke, Sakura se incorporó lentamente, dando vuelta en la cama para hacerle frente a él con las piernas cruzadas. —Deja de fruncir el ceño de una vez y de estar molestó. Gané, Karin ya no podrá hacernos daño y estamos vinculados. —Ella le sonrió. —¿Así que tendremos una ceremonia o qué? no tengo que hacer algo realmente raro, ¿verdad?

— Podrías haber muerto. Karin te subestimo y no te ataco con tanta fuerza por lo que pudiste conseguir dar algunos golpes buenos para vencerla, estaba jugando contigo. ¿Sabes lo afortunada que fuiste? Te dije que acabaras con ella cuando la derribaste la primera vez pero ignoraste mi pedido y le permitiste que consiguiera lastimarte en tu hombro y brazo. Habría tomado ventaja, si te hubiera golpeado más fuerte, estaría enterrándote.

Él todavía estaba muy molesto y Sakura sabía que fue afortunada. No necesitaba que le señalara lo obvio, pero obviamente Sasuke no iba a dejarlo pasar con facilidad. Ella se movió en la cama, poniéndose de rodillas. Miraba fijamente a Sasuke mientras lentamente se quitaba su camisa por la cabeza, la lanzo hacia el suelo y alcanzo la cintura de sus pantalones. La mirada Sasuke descendió a sus pechos desnudos.

— ¿Qué estás haciendo?

— Distrayéndote. —Ella se movió sobre la cama, para bajarse los pantalones en el proceso, dando patadas para quitárselos. De pie completamente desnuda a pocos metros de Sasuke, se giró, presionando su espalda con la de él, y caminaron a la cama. Ella puso las manos sobre la cama, se inclino, y extendió sus pies un buen pie de distancia. Sakura volvió la cabeza para mirar por encima del hombro. —¿Está funcionando?

Un suave gruñido salió de Sasuke, toda su atención estaba puesta en el culo levantado y su expuesto coño. Él se movió, agarrándose su camisa, lo observo mientras tiraba de la camisa quitándosela con sus brazos para exponer la musculatura del pecho y brazos, su mirada apreciativa tomo cada centímetro de lo que él revelaba. El tipo era simplemente hermoso y perfecto.

Casi desgarró el frente de sus pantalones, liberando su pene que ya estaba muy duro y erecto. Él no se molestó en quitarse las botas o quitarse el pantalón en el camino. Avanzo los pocos centímetros que los separaban, alcanzando con sus manos sus caderas, pero se detuvo a centímetros de tocarla, suspendidas sus manos, mientras que sus miradas se sostenían.

— Estás herida.

— No es gran cosa. Estoy más adolorida por ti.

— Métete en la cama, boca arriba ahora y separa las piernas.

Sakura rodó sobre la cama hasta quedar boca arriba, tratando de moverse más hacia el centro del colchón, pero las enormes y cálidas manos de Sasuke repentinamente la agarraron por las caderas, arrastrando su trasero hasta el borde de la cama. Lo miró, sorprendida, esperaba que se uniera a ella en la cama en vez de tirar de su cuerpo más cerca de donde estaba de pie. Se movió de repente, cayendo de rodillas mientras sus manos liberaban sus caderas para agarrar los muslos, abriéndolos, exponiendo su coño para él.

— No hay ceremonia para la vinculación. —Sasuke se inclinó hacia adelante, girando la cabeza para besar la cara interna del muslo. Sasuke abrió la boca, dejando que su lengua trazara la piel hacia arriba, avanza poco a poco a su coño. —Sólo una mujer vinculada puede tomar la semilla de su guerrero en su cuerpo. Has sido la mía desde la primera vez que te monte, mi Sakura. Ahora sólo es oficial.

Sasuke movió las piernas de Sakura, colocándolas sobre sus hombros para que apoyaran en su espalda cuando se acercó más a ella, su boca tan cerca de su clítoris que podía sentir su cálido aliento. El corazón de Sakura empezó a palpitar fuertemente sabiendo lo que iba a hacer con ella y su cuerpo respondiendo con toda su fuerza.

— No más peleas para mi mujer, —dijo Sasuke suavemente, levantando su mirada para encontrarse con la de ella. —Prométeme ahora que nunca tendré que preocuparme de que intenten matarte de nuevo.

— Oye, nada de esto fue mi culpa. Yo no pedí ser atacada por las ayudantes de tu casa y no pedí que Karin tratara de usarme para vengarse de ti, y que no me dejara otra opción que luchar contra ella.

— Quiero tu promesa de que no peleara más.

— No puedo prometer eso. ¿Qué pasa si...?

Sasuke bajó su rostro, sus manos se deslizaron sobre sus muslos en el interior, manteniendo las piernas de par en par, con los pulgares extendió sus labios vaginales. Su boca bajo, abriendo, y luego él empezó a lamer su clítoris. El placer la golpeó de inmediato en una maravillosa sensación por la lengua espesa, húmeda lamiendo su sensible protuberancia.

Los dedos de Sakura agarraron las sabanas en un puño. —Eso se siente tan bien. Si crees que me puedes seducir para que te prometa...

Un gemido salió de ella, cortando sus palabras, cuando Sasuke empujó el dedo dentro de su coño, los labios cerrados sobre su clítoris, chupándolo, mientras que su fuerte lengua se deslizaba entrando y saliendo a través de la piel sensible atrapada en su boca.

— Oh, Dios mío.

Sasuke gruñó, la vibración de su boca contra su clítoris. Sakura se tensó, arqueando la espalda y gimiendo más fuerte. Sus dedos se clavaron en las sabanas, agarrándolas, soltándolas, y después clavándolos de nuevo. El hombre era increíble, con esa boca y su dedo pulgar estaba dentro de ella directo rozando el punto G. El placer la invadió, por lo que fue casi imposible pensar. Empujó sus caderas, moliéndose en sintonía con el movimiento del pulgar, gimiendo más fuerte.

— Yo no voy a durar, — ella jadeó. —Eres tan jodidamente bueno en esto.

Él gruñó más fuerte, vibrando más fuerte, y su lengua se desliza arriba y abajo en el punto mágico en su clítoris hinchado, el éxtasis la inundaba hasta que no estaba segura de poder soportarlo. El placer se volvió casi dolor, las sensaciones eran intensas y fuertes, pero Sasuke la sostenía en su lugar con sus fuertes manos, haciendo caso omiso de la presión del lado de la cabeza mientras Sakura trataba de cerrar sus muslos para hacer que la soltara.

— Sasuke, no puedo soportarlo. —Ella gimió, retorciéndose contra el edredón, ni siquiera tuvo cuidado de su hombro lesionado, se frotaba sobre la cama. —Oh, mierda.

El clímax fue brutal en intensidad cuando se precipitó dentro de ella. Sus músculos vaginales internos comenzaron a tener espasmos en torno al movimiento del pulgar, su liberación inundo su coño con la humedad caliente, un desgarrador grito salió de sus labios. Sasuke soltó su clítoris de la boca, levantando la cabeza.

Sakura se obligo a abrir los ojos después de unos segundos más tarde, cuando se recuperó lo suficiente como para darse cuenta que Sasuke seguía agarrándola, con su dedo pulgar todavía dentro de ella, estaba totalmente quieto. Ella lo miro a los ojos, fijamente mientras él le sostenía la mirada.

— Dame tu promesa, mi Sakura. Si no lo haces voy a seguir haciendo esto hasta que ruegues para que me detenga. Te atare a mi cama si es necesario, con las piernas abiertas, de manera que no podrás detenerme hasta que me jures lo que quiero.

Arqueando una ceja, Sakura no pudo contener la risa. —¿Se supone que es una amenaza? Cariño, yo no soy Zorn. Me encanta tener múltiples orgasmos. Si quieres hacerme correr media docena de veces eso es algo que me gustaría provocarte para hacer. —Ella le sonrió. —Átame y lámeme hasta muerte. Adelante.

Los hermosos ojos de Sasuke se entrecerraron, evidentemente no le pareció divertido su atrevimiento. —Lo dices por ahora, pero imagina lo sensible que estarías.

— Imagino lo fuerte que vendría y con qué frecuencia. —Ella le guiñó un ojo, sabiendo que estaba retándolo, pero maldita sea él la excitaba. No le importaría que Sasuke le lamiera lentamente toda su vida. —Succionándome, literalmente, amenazas, pero de la mejor manera.

La diversión suavizó sus ojos y sus labios se curvaron un poco hacia arriba.

— Estoy hablando en serio, mi Sakura.

— Yo también. —Ella le guiñó un ojo.

Una risa se le escapó a Sasuke mientras se levantaba lentamente, su prominente polla gruesa, claramente excitada sobresalía. La mirada de Sakura descendió para ver a esa parte de su anatomía, se lamió los labios, se sentó, y Sakura puso sus manos sobre la parte inferior del estómago de Sasuke, empujándolo un poco hacia atrás. Sasuke dio un paso atrás, casi tropezando con los pantalones en los tobillos, donde las botas lo sostenían.

Sakura acaricio la piel, disfrutando de la sensación de la carne suave con los músculos tensos. Una de sus manos descendió para acariciar sus pesadas bolas. Le encantaba su textura satinada y el peso de ellas. Su otra mano acaricio la parte inferior de su polla, rozando la unión de la suave piel sobre un apretado, estirado e increíblemente rígido Sasuke. Al igual que el hombre mismo en su personalidad, su sexo atrajo su plena atención y admiración por la forma suave y sin embargo, lo duro que podía ser, al mismo tiempo.

Un suave rugido salió de Sasuke. —Tus manos se sienten tan bien y me encanta cuando me tocas.

Lamiéndose los labios, Sakura los humedeció y entonces bajó la cabeza, ajustando en él su mano para quedar a nivel con su boca. Su lengua se encontró con ese punto duro maravillosamente único Zorn en la corona de su polla, su lengua se lanzo a lamerlo. El líquido pre seminal sabía cómo un jarabe dulce, muy dulce. Le encantaba el sabor de él. Su lengua se arremolinó alrededor de la punta gruesa unas cuantas veces antes de tomarlo todo en la boca.

Él ronroneaba por ella, los dedos de Sasuke acariciaron el cuello de Sakura, para sostenerla muy suavemente mientras ella lo tragaba profundo en su boca. Una de las manos de Sasuke bajo por la garganta de Sakura hasta la curva de su otro hombro y luego se adentró más bajo hacia su pecho, tomando un montículo en la palma de su mano caliente. Las texturas ásperas en la piel de Sasuke frotaba el pezón, endureciéndose al instante. Sakura gimió mientras lo tragaba.

— Mi Sakura, —gruñó Sasuke.

Ella entendió su tono y la forma en que pronunció su nombre, sabiendo que estaba disfrutando de lo que estaba haciendo con él mientras chupaba y lo lamía, retirándose hasta que casi salió de su boca y luego movió la cabeza, chupándolo más profundo en cada movimiento. Inclinó la cabeza, girando la boca en él, y luego se enderezó cuando empezó un ritmo lento de follarlo con su boca.

La respiración de Sasuke se incrementó por la velocidad de cada golpe, hasta que lentamente comenzó a mover sus caderas, trabajando con ella pero cuidando de no presionar demasiado profundamente en el interior. No había manera de que tomara toda la polla de Sasuke en su boca. La ahogaría por su generoso tamaño.

— Sakura, —gruñó. —Detente o liberare mi semilla en tu boca.

Sakura gimió, su mano dejo sus bolas para envolverse alrededor de la cadera, la mano que estaba en su culo lo mantuvo en su lugar mientras él se movía más rápido, el dulce sabor de él cada vez más fuerte a medida que más liquido pre seminal comenzaba a liberarse desde la punta de la polla en su lengua, un signo seguro de que él estaba a punto de llegar al clímax.

La mano de Sasuke en su pecho la apretaba y su cuerpo se puso rígido, los músculos de su culo se contrajeron antes de que Sasuke empezara a liberar su semilla. Rugió fuertemente, su cuerpo temblaba, mientras que Sakura se tragó su liberación. El sabor era de un jarabe azucarado para algo mejor, más un sabor de maple, un poco más rico, un poco menos dulce pero delicioso de todos modos. Ella le ordeño con la boca, tomando hasta la última gota, hasta que Sasuke la obligó a dejarlo ir apartándola.

Lamiéndose los labios, Sakura levantó la vista para verlo a la cara. La cabeza de Sasuke estaba echada hacia atrás, respiraba con dificultad con su boca ligeramente abierta lo suficiente como para mostrar sus blancos dientes afilados. Se veía tan increíblemente sexy para ella, su propio guerrero Zorn con su gran cuerpo, musculoso y acalorado por lo que acababa de hacer con él. El gusto de él le fascinaba.

— Voy a encontrar la manera de hacer panqueques aquí y traerlos a la cama todas las mañanas, —dijo Sakura suavemente. —Tú eres mi mejor desayuno.

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