¡Alola a todos! Al igual que el anterior capítulo, tengo bastantes reviews anónimas que responder. ¡Muchísimas gracias por el apoyo, chicos!

Guest: ¡Al menos en esta historia sí que lo es!

Nimbus2000: ¡Hombre! ¡Si no mal recuerdo, ha pasado mucho desde la última vez que te leí, Nimbus! ¡Bueno hacerlo de nuevo!
¡Ahora imagíname a mí, que he esperado esto incluso antes del capítulo 1! XD
Dejen su F por Hau…
¡Nos leemos!

Romao: ¡Hola de nuevo, Romao! Bueno, los que hayan jugado los juegos y visto el anime, seguro ya saben la respuesta XD La respuesta a tu segunda pregunta se verá pronto. Todos dejen sus F por Hau, por favor…
¡Era imposible que Elio muriera! XD

ElTrigon: ¡Hola! Justo había editado el capítulo cuando unnamed me dijo que ya habías dejado una review XD
Como el día y la noche, ambos capítulos son opuestos.
Deja al adolescente, está en esa fase de las pajas donde sus hormonas están realmente alborotadas XD La verdad es que no te mentiré, yo también me reí un poco al escribir la parte en la que Elio se ve ahí abajo; me sentí un poco tonto al reírme de mi propio chiste XD
Lillie es, junto a Gladio, el personaje que más crecimiento ha tenido en la historia. La niebla le sirvió para reafirmar que ya no le teme a su pasado.
De hecho, fueron cuatro. Su envidia por Red, el miedo a perder a sus amigos, el miedo de perder a Lillie y el miedo a la oscuridad.
Creo que a todos, incluido a mí, nos da muchísima satisfacción poder leerlos luego de todo el tiempo que los hemos visto crecer juntos…
Justo pensé en esa parte cuando escribí el diálogo de Lillie, así que sí, es lógico que te recuerde al Cap XD
Pobre Hau… Sus días de simp terminaron, pero no de la buena forma. La verdad es que sé que muchos de ustedes quieren ver sangre… sangre de Kalos XD
Ambos capítulos eran distintos, pero en esencia eran parte de un todo… Creo que solo yo me entiendo XD
¡Muchas gracias, Trigon! ¡Nos leemos!
RPD: Lo fue totalmente XD

Invitado: Ufff… Menos mal saberlo, la verdad XD He visto también fics donde Ash tiene novia y créeme que también he sentido cringe; aunque bueno, estoy casi seguro de que habrá alguien a quien le de cringe mi historia. ¡Pues con este, es el capítulo 100!

Joshua: Me tardé un poco ya que nada más despertar, me ocupé con ciertas cosas. ¡Lamento la tardanza!
¡Me siento honrado entonces de recibir reviews tuyas, Joshua! Me da gusto saber que pude ayudarte a que un día malo se hiciera un poco menos malo :D
Ash y Lillie si crecerán en la historia como pareja, pero eso tendrá que ser un poco después, aunque en este capítulo aprovecho para fangirlear un poco, no te voy a mentir XD
Tapu Fini comparó las decisiones de Ash con lo que ella esperaba que sintiera cada Representante. Por ejemplo, Gladio, el Representante de la noche, superó su miedo con ayuda de la niebla, como Fini lo esperaría del Representante del atardecer; Hau lo hizo por sí mismo, como Fini lo esperaría del Representante del día y Lillie, aunque superó la cueva por sí misma, en realidad superó su pasado con ayuda de alguien más, esta vez sí, coincidiendo con lo que Fini esperaría de la Representante del amanecer. Ninguno de ellos fue incapaz de superar un temor, como si lo hizo Ash, cosa que Fini esperaría del Representante de la noche.
Buff… Creo que ese momento realmente tiene una gran carga emocional. Voy a admitir que me pasó lo mismo que a Eiichiro Oda cuando escribía un momento específico de One Piece, que es que se me pusieron los ojos llorosos con mi propia historia XD
Comparar al Gladio Aether de quince años con su versión de dieciocho te hace ver lo mucho que el personaje cambió y luego, cambiaría con respecto a su versión de diecinueve años.
No creo que Hau sea el favorito de nadie, si te soy sincero. Aunque claro, no creo que a nadie le desagrade tampoco, aunque sea tremendo simp… o puede que sí, quién sabe XD
Pues cuéntale a tu amiga que estoy aquí de nuevo, actualizando dos días después XD
¡Nos leemos, Joshua!

Guest: Así como lo lees XD El capítulo 99 fue el más largo de toda la historia, pero imagino que a más de uno se le hizo corto.

¡En fin! ¡Pasen a leer, por favor!


—Fueres disturbios se han registrado en ciudad Hau'oli desde el día de ayer y la cosa no parece querer calmarse.

El presentador acomodó unos cuantos papeles en su escritorio.

—Los mismos disturbios también se han visto en otras áreas, principalmente en aquellas donde la densidad de población es mayor, como ciudad Malíe o Kantai— el hombre se llevó una mano a la oreja—. Tenemos a una de nuestras reporteras cubriendo el terreno… Vamos contigo, Gabi.

La toma cambió completamente, mostrando a la reportera, quien estaba en ciudad Hau'oli. Las calles estaban llenas de gente que levantaba carteles en lo alto, alzando con fuerza la voz.

—Muchas gracias, Brando— Gabi hizo que la cámara apuntara hacia la zona de las disputas—. Como todos podrán ver, la población últimamente se ha ido inquietando más y más, hasta que finalmente hemos llegado al punto en el que estamos. Vandalismo, robo y saqueos son cosas que se viven en la siempre segura ciudad Hau'oli desde hace más de una semana.

—¡El mundo está por acabarse, imbécil! ¡Es nuestro momento para aprovecharlo!— gritó un hombre de mediana edad, sujetando un cartel en el que se leía: "HARÉ DE LA VIDA MI PERRA".

—¡Pues entonces espero verte en prisión cuando todo esto termine, grandísimo estúpido!— un joven adulto de cabellera marrón lo señalaba con rabia— ¡Todos los crímenes que ustedes están cometiendo no quedarán impunes!

—¿¡Ah, sí?! ¡Ya quiero ver tu cara de arrepentimiento cuando tu familia se esté muriendo y te des cuenta de que no aprovechaste al máximo tus últimos días!

—¿¡Qué dijiste, malnacido?!

La cámara los desenfocó, justo cuando se lanzaron uno contra el otro con intención de iniciar una pelea a puñetazos. El silbato de un policía se escuchó a la distancia.

—Estas situaciones están siendo el pan de cada día en Alola… La población se encuentra dividida entre quienes creen que podremos salvarnos de la amenaza de Necrozma y aquellos que piensan que nuestro destino es la muerte— Gabi frunció un poco el ceño—. Sin duda, las tensiones han aumentado mucho ahora que estamos a tan solo tres días de la llegada del Refulgente y Alola se hace la misma pregunta: "¿Dónde están quienes se supone, deben salvarnos?". Gabi Vaitiare reportando para Alola Fresh; volvemos contigo, Brando.

—Muchas gracias, Gabi. Y hablando sobre el autodenominado "equipo S&M", debemos recordarles al llamado UE-09 Bloques o también llamado "Stakataka"— en la pantalla se vio la imagen de aquel ser—.Este Ultraente fue descubierto vagando en el Cañón de Poni hace más de un mes y medio, por los miembros del equipo S&M. Es un Ultraente realmente raro cuyo cuerpo está compuesto por un aproximado de ciento cincuenta bloques, cada uno siendo una forma de vida independiente por lo que puede desarmar su cuerpo para aprisionar a sus presas en su interior con facilidad. La forma para saber si este Ultraente está en modo de ataque o no es basándose en el color de los puntos que tiene cada bloque, los cuales se presume, son sus ojos. Si estos son rojos, quiere decir que atacará sin dudar, pero si son azules actuará de forma pacífica. La mejor forma para derrotarlo es poniendo algo encima de ellos ya que se concentrarán completamente en quitárselo de encima, ignorando a sus oponentes… otra cosa que también funciona, pero que no se recomienda, es tratar de domarlo. Si alguien puede aguantar encima de él sin caerse tras sus violentas sacudidas, se habrá ganado el respeto del Ultraente. Les recordamos que posee los tipos Roca y Acero, mientras que su habilidad, Ultraimpulso, incrementa su elevada defensa física.

El sonido de la televisión siguió escuchándose de fondo, pero nadie la escuchaba realmente. En el Centro Pokémon de la Aldea Marina, los pocos entrenadores que ahí estaban murmuraban entre ellos.

—¡Esta es una realmente difícil!

—¡Déjeme escucharla!

—Bien… Verás, ¿qué va primero? ¿Un relajante baño o la deliciosa comida de la noche?...

—Mmmm… Esa es una realmente difícil…

—¿No puedes simplemente cenar y luego irte a dormir? Podrías bañarte el día siguiente.

—¡No lo entiende! No hay nada como bañarse con el estómago lleno o comer luego de relajar los músculos tras un baño.

—¡Ella tiene razón!

—¡La gente de Kanto realmente es otra cultura!

—¡Tiene que ser primero la deliciosa comida, ¿no?!

—¡Definitivamente!— Ash puso una mano sobre la cabeza de Lillie y la acarició— ¡Como se esperaba de Lillie!

—¡Pikachu!

La rubia aceptó el gesto con una linda sonrisa en el rostro.

—Aunque también depende de la situación— añadió Rotom—. Durante los entrenamientos, ustedes iban a bañarse primero antes de cenar, ¿recuerdan?

—Bueno, Rotom tiene un punto…— murmuró Elio, cruzándose de brazos— Comer mientras estás empapado de sudor es realmente asqueroso.

—Entonces es mejor el baño primero solo si es un día en el que hiciste mucho ejercicio, ¿verdad?— preguntó Hau, chasqueando los dedos.

—Y en cualquier otra situación, primero es la deliciosa comida— Selene asintió.

—Creo que también estoy de acuerdo con ustedes— admitió Gladio.

Sentados en una mesa, el equipo S&M era el blanco de varias miradas y de más de una cámara. Acababan de terminarse el desayuno, siendo ese el momento en el que se pusieron a hablar de aquellos temas tan importantes y vitales de los que solo ellos sabían hablar.

Gladio se llevó una mano a la barriga.

—Deberíamos irnos ya— les dijo a todos, poniéndose de pie—. El ferry a Melemele sale en unos minutos.

Rotom se sobresaltó al escuchar eso.

—¡Lo había olvidado completamente!— exclamó, mostrando la hora en su reloj. Eran las nueve con diez.

—Realmente nos costó conseguir un ferry…— Elio se rascó la cabeza— Últimamente nadie va a trabajar.

—Supongo que mucha gente piensa que ya no es necesario— Selene se despidió de las cámaras que los grababan, agitando una mano.

—Hablé la semana pasado un rato con el tío Nanu y me dijo que en el departamento de policía tienen más trabajo que nunca— Hau se llevó las manos detrás de la cabeza—. La gente realmente está alterada.

Ash asintió.

—Solo tres días, ¿eh?...— se cruzó de brazos y luego, cerró los ojos— ¡Cómo sea! ¡Iremos el próximo domingo a ver la película del Rey Infernape, ¿verdad?!

—Desde que escuchaste que había salido la semana pasada estás realmente emocionado por ella— Lillie rio un poco— ¿No la habías visto ya cuando estuviste en Sinnoh?

—¡Lo hice, pero quiero que ustedes la vean!— exclamó, mirando a Pikachu— Era una película realmente buena, ¿cierto?

—¡Pika!— el roedor estiró su cara, dándole una forma similar a la de un Infernape.

Se rieron al ver la imitación del tipo Eléctrico.

—Yo escuché que era un clásico, así que por mi parte, estoy más que dispuesta— Selene asintió, sonriendo.

—Si está Selene, casi seguro que estoy yo… Además, ¿cómo rechazaría una invitación del jefe?— Elio sonrió mientras cerraba los ojos.

—¡También me apunto!— exclamó Hau— Ash ha estado hablando de ella durante toda la semana, así que realmente quiero verla.

—Aunque ya nos contó casi toda la historia, también me interesa— les dijo Gladio— ¿Por qué no?

—Entonces lo agendaré. La próxima semana tenemos una cita, así que nadie puede cancelarla, ¿de acuerdo?— la Pokédex mostró en su calendario el día dieciséis de marzo.

—¡Por cierto!— Ketchum señaló a Mahalo— ¡Cumplirás años el próximo mes, Hau! ¡Tenemos que hacer una fiesta! ¡Una grande!

—¡Eso suena bien para mí!— Hau le sonrió— ¡Tienes que regalarme algunas Malasadas!

—¡Pero debes compartirme!

—¡Trato!

Ambos se miraron y se rieron.

Llegaron hasta donde el ferry los esperaba y ante la sorprendida mirada del hombre que recogía los tickets, abordaron.

—Realmente extraño Melemele…— dijo Hau, extendiendo sus brazos en la cubierta del ferry.

—Yo también…— Elio se recargó en el barandal, justo a un lado de él— Quiero mi cama, para variar…

—Yo quiero comer algo rico… No me quejo de la comida que hacíamos, pero la de mamá sabe miles de veces mejor— Selene volteó rápidamente a ver a Ketchum—. Aunque no se compara a la comida que hace la mamá del jefe.

El azabache y Pikachu pensaron en la comida de Delia; unas tontas sonrisas se pintaron en sus rostros.

—La comida de la señora Ketchum realmente no tiene igual…— Lillie estaba parada junto a Ash, sonrojándose un poco. Recordaba lo bien que sabía.

—Yo nunca llegué a probarla— dijo Gladio, viendo a todos— ¿Mahalo también lo hizo?

El moreno sonrió y dio una pequeña cabeceada.

—Comí las sobras una vez pero aun así sabía increíble… ¡Te perdiste de algo realmente bueno, Gladio!— Hau se rio.

—¡No pasa nada!— el azabache miró al rubio— Cuando vayas a pueblo Paleta, le diré a mamá que cocina algo rico para ti; estoy seguro de que te encantará. Nada muy dulce, ¿verdad?

El rubio le dio una media sonrisa, para luego asentir.

—De ser posible.

—Cuando llegue el momento, saldré de la Pokédex para comerla también— Rotom se cruzó de brazos.

Elio, por otra parte, se sentó en la cubierta.

—Ir al pueblo natal del jefe… ¡Que suerte, Gladio!— exclamó.

—Eso es realmente suerte…— murmuró Selene.

—¡Todos están invitados a pueblo Paleta!— les dijo, volteando a verlos— ¡Vayamos cuando terminemos aquí y antes de que inicie la Liga Pokémon! Van a participar, ¿verdad, Elio, Selene?

Ambos asintieron con rapidez.

—¡Claro! ¡Siento que tengo muy buenas oportunidades para llegar al menos a octavos de final!— Elio bufó con seguridad.

—Pienso lo mismo que Elio— Selene sonrió—. ¿Quién sabe? Hasta podría ganar.

—Soñando en grande, ¿eh?— Rotom se rio— Suerte con Ash en el mismo torneo.

—Déjala en paz— le dijo Gladio—. Ella es bastante fuerte.

Selene le sonrió al rubio, que le devolvió el gesto.

—Seh, no dudes de la capacidad de Selene— Elio se llevó las manos detrás de la cabeza—. Podrían sorprenderte las cosas que puede hacer cuando se pone seria.

—Estuve en el mismo campo de entrenamiento que ustedes, ¿sabían?...

—No lo notamos; como nunca entrenabas…

Todos se rieron por el comentario de Gladio.

—¡No volveré a medir su mejoría física nunca más!— se quejó, dándoles la espalda.

—Vamos, Rotom… Sabes que es una broma— Lillie sujetó a la Pokédex y luego, la atrajo hacia ella— Ven con mamá, pequeño…

—¡No digas esas cosas! ¡Es desagradable que te consideres mi mamá!— trató de liberarse como pudo— ¡Eres mi rival de conocimiento!

—Rotom, no le hables a tu madre de esa manera— Ash se cruzó de brazos y frunció el ceño, tratando de mostrar un gesto firme.

—¿¡Papá Ketchum?!— exclamó la Pokédex incrédula al ver la actuación del azabache.

Una vez más, todos se rieron.

Aunque una de esas risas no era del todo sincera.


Cuando arribaron al puerto de Hau'oli aprovecharon que la mayoría de la gente estaba en el centro de la ciudad para irse volando en Celesteela. Llegaron pronto a las Afueras de Hau'oli y descendieron en el crucero que llevaba hacia la Ruta 1, la casa de los Asutoro y la casa de los Sorba.

—Supongo que por el momento, nuestros caminos se separan…— murmuró Hau, viendo hacia el norte, hacia su hogar— Me sentiré bastante solo sin ustedes, chicos.

—Digo lo mismo— Elio asintió, mirando hacia el este—. Ser solo Selene y yo otra vez, aunque sea por solo unos días…

—No será lo mismo— terminó de decir la Asutoro.

—Fueron unos meses realmente divertidos— les dijo Gladio, cruzándose de brazos y sonriendo—. Muchas gracias.

Todos sonrieron ante eso.

—Entonces… Lo veré en unos días, jefe— Elio se preparó para retomar el camino.

—Nos veremos, señor Gladio.

—Descansen bien, chicos. Se lo merecen— Ash le sonrió, siendo secundado por Gladio.

Al final, todos despidieron a Elio y Selene, quienes se marcharon primero.

—Entonces… Me voy yendo— Hau sacó una Pokéball, de la cual salió Noivern—. Después de que todo termine, reunámonos para comer Malasadas, ¿de acuerdo?

—¡Es un hecho!— exclamó Ash.

—¡Pikachu!

—Me apunto una y mil veces— aseguró Lillie.

—Será la primera vez que las coma… No puedo esperar— dijo la Pokédex.

—No me gustan, pero si es para hacerles compañía…— el rubio cerró los ojos.

Hau les sonrió a todos una última vez y entonces, se fue volando.

Al final, los Aether, Ash, Rotom y Pikachu fueron los últimos en partir.

Empezaron a caminar tranquilamente hacia el sur.

—Ni siquiera avisamos que vendríamos hoy— dijo Rotom, poniendo luego una sonrisa burlona—. A los profesores les costará asimilar lo que hay entre ustedes dos.

—¡Rotom, no frente a Gladio!...— le reclamó Ash en un murmuro, sonrojándose. Pikachu rio nervioso al ver la reacción de su entrenador.

—Búrlate lo que quieras, tus insultos de niño de preescolar no me afectan— Lillie infló en pecho y le dirigió una sonrisa de superioridad.

—¡Oh, no creas que eso es todo lo que tengo!

De nuevo, una de sus discusiones empezó.

Ketchum se rascó un poco la nuca, evitando el contacto visual con Gladio.

—Al principio…— al escucharlo hablar, tuvo que mirarlo— me costaba bastante aceptar que Lillie estuviera enamorada de ti— Ash se sorprendió al verlo sonreír; el rubio puso una mano sobre su hombro—. Pero ahora creo que no hay nadie más para ella. No te preocupes por mí; simplemente haz feliz a mi hermana.

Ketchum sonrió ampliamente.

—¡Te lo juro!

Lillie seguía discutiendo con Rotom, pero en su rostro estaba pintada una enorme sonrisa a la que solo la Pokédex le prestó atención.

Al final, llegaron a la cabaña de los Sorba. Todos estuvieron de acuerdo en que Lillie debía ser quien estuviera al frente.

La rubia suspiró, se acomodó la mochila y entonces, tocó.

Esperaron varios minutos, hasta que se escuchó un:

—¡Un segundo!— la voz era la de un hombre.

Ese "segundo" se convirtió en un minuto. La puerta se abrió, dejando ver a Kukui, quien estaba acomodándose el cabello.

—¿Quién e…?— se quedó mudo al verlos frente a él.

—Estoy en casa— dijo Lillie, sonriendo.

Los ojos del adulto brillaron.

—Bienvenida de vuelta…


—¡Es… toy en… CASA!— gritó Hau con fuerza, abriendo la puerta de su hogar con brusquedad.

Su madre y su abuelo, quienes estaban sentados en el sofá más grande, tomando un café. Ambos se sobresaltaron, derramando parte de sus bebidas.

—¡Volví!— Hau los saludó, dejando su mochila en una esquina y caminando hacia uno de los sofás.

Hala y Malvácea lo miraron con los ojos bien abiertos hasta que tomó asiento.

—Hombre… Extrañaba esta comodidad…— murmuró el joven Mahalo, cruzándose de brazos.

Hubo silencio unos segundos, pero no duró demasiado.

—¡Hijo!— exclamó su madre, levantándose rápidamente y abrazando a Hau.

—¡Debiste habernos dicho que volverías hoy!— Hala también se puso de pie, con una gran sonrisa.

—¡M-Me estás asfixiando, mamá!— le dijo Hau, riéndose, pero sin hacer el más mínimo esfuerzo por alejarla.

—¡Te fuiste por dos meses, Hau! ¡No sabíamos nada de ti más que los mensajes que nos enviabas cada miércoles!— Malvácea acarició a su hijo, tomándolo de la cara— ¿Estás más musculoso?— le apretó un brazo, sorprendiéndose— ¡Tu brazo está durísimo, Hau! ¿¡Qué tanto hiciste en ese lugar?!

El moreno se rio.

—Fue bastante duro, si te soy sincero.

Hala dio unas palmadas, atrayendo la mirada de ambos.

—¡No dejemos esto así! ¡Tenemos que celebrar que nuestro Hau está de regreso!— exclamó, apuntando los pies en dirección a su cocina— No hemos comprado Malasadas, pero tenemos pastel; iré por él.

Ambos asintieron.

—¿Y bien? ¿Qué tal te fue? ¿Sientes que creciste, Hau?— Malvácea se sentó a su lado, sonriente.

—Definitivamente— Mahalo hijo asintió—. Teníamos una base y todo, ¿sabes? Hicimos un montón de cosas divertidas, pero también mucho entrenamiento que te dejaba hecho polvo por las noches… Pero valió la pena todo el esfuerzo.

Su madre le sonrió.

—Tenía miedo de que el lugar fuera muy peligroso, pero veo que lo que dijiste era cierto— le puso una mano en el hombro—. Tú y tus amigos fueron los que descubrieron a ese Ultraente, ¿verdad? O eso es lo que dice la Fundación Aether.

Hau asintió.

—Aunque bueno, realmente solo fuimos nosotros quienes lo vencimos… Fuera de eso, no hicimos gran cosa— se rascó la nuca.

—El Cañón de Poni es un lugar fascinante— Hala había llegado con una bandeja llena de pequeños trozos de pastel de fresa—. Lo visité hace mucho tiempo, cuando todavía podía escalar sin cansarme. ¿Ha cambiado?

Hau le sonrió.

—No lo sé realmente, pero hay un lugar realmente interesante— tomó uno de los pasteles cuando su abuelo los dejó sobre la mesa—. Es una cueva, con una niebla creada por Tapu Fini.

Hala dejó salir un "Ohhhh".

—¿Tapu Fini? Lo que he aprendido en todo el tiempo que tengo de vida es que todo lo que ella hace es como mínimo, muy interesante— Hala tomó también un pedazo— ¿Se adentraron en la niebla?

Una pequeña sonrisa apareció en el rostro del moreno, quien dejó de lado su postre, causando que sus familiares lo miraran intrigado.

—Ahí adentro, tu mente es transportada a un mundo de fantasía, donde puedes encontrarte con aquello que tu corazón más anhele…— los miró a los dos— ¿Saben?... Encontré a papá ahí dentro.

Hala y Malvácea se quedaron boquiabiertos. El primero tiró su pedazo de pastel por accidente.

—¿Q-Qué cosas estás diciendo, Hau?— preguntó su madre, tratando de sonreír y comenzando a sudar un poco. Hala simplemente se quedó callado.

—Supe que no me creerían… Y creo que él también lo sabía; por eso me dio tres mensajes para entregar— Hau caminó hacia su mochila y la abrió. Rebuscó en su interior y sacó una pequeña caja, dentro de la cual había un bello lirio que sobresaltó a Malvácea—. Papá me dijo que los lirios son tu flor favorita porque te recuerdan a Leyla, tu amiga a la que tanto aprecio le tienes ya que gracias a ella, pudiste conocerlo…

—¿Cómo… sabes eso?...— murmuró Malvácea. Ya ni siquiera hacía el intento por sonreír. Sus ojos estaban abiertos como platos y su cuerpo temblaba un poco.

—Papá me lo dijo— respondió Hau, arrodillándose frente a ella—. "Que nuestro matrimonio sea como el sol y la luna; siempre radiante y a veces oscuro, pero iluminado". Fue lo que te dijo cuándo te pidió matrimonio, ¿verdad?

Malvácea se llevó una mano a la boca, comenzando a derramar lágrimas a montones.

—Me dijo que siempre te amará y que eres la única persona que vivirá en su corazón, incluso hasta el fin de la eternidad— Hau le entregó la flor a su madre—. Dijo… que te da las gracias por haberme traído al mundo.

Los sollozos de la viuda comenzaron a escucharse por toda la casa.

Los ojos de Hala estaban bien abiertos y se abrieron más en cuanto Hau lo miró a él. Su nieto le puso una mano en el hombro.

—Él me miró y se rio fuertemente al recordar todas las divertidas anécdotas que le contaste en su niñez— sonrió con dulzura—. Dijo que jamás olvidará la vez que te preguntó cómo empezaste a salir con la abuela; dice que su estómago dolió por casi media hora cuando le dijiste que una de tus sandalias se rompió y caíste en un charco, justo en su primera cita— Hala fue abriendo la boca de poco en poco—. Aunque admite que no estuviste con él en momentos en los cuales le habría gustado verte, dijo que no te culpaba en lo más mínimo. Dijo que siempre admiró de ti la capacidad que tenías para inspirarle valor a la gente de Alola y que tú eras lo único que llegaba a su mente cuando pensaba en un rey… Dijo que espera que no sea pronto, pero que, cuando el momento llegue, él y la abuela te recibirán con los brazos abiertos y juntos…— Hau entrecerró los ojos, sintiendo como empezaba a lagrimear— juntos… gritarían "Alola" para ti…

Hala bajó la mirada y luego, apretó la mandíbula.

—Gracias…— sujetó a su nieto por el brazo, con la voz quebrada— Gracias, Hau… Muchas… muchas gracias…

El joven ni siquiera dijo nada. Se puso en medio de ambos y los rodeó con sus brazos.

La familia Mahalo, o lo que quedaba de ella, tuvo un buen reencuentro ese mismo día.


Tsukishima Asutoro retrocedió a tropezones, soltando la manguera con la cual regaba su jardín. Sus ojos estaban abiertos como platos.

—Hola, papá— Elio lo saludó, haciendo un movimiento simple con la mano.

—Volvimos— dijo Selene, sonriendo.

El hombre se quedó temblando un rato, totalmente mudo y entonces, salió disparado al interior de la casa.

—¡ASAHI, ASAHI!— lo escucharon gritar con fuerza.

Los gemelos voltearon a verse, riendo.

—¿¡MIS BEBÉS?!

La puerta se abrió con fuerza, dejando ver a la señora Asutoro y detrás de ella, a su marido. Se quedaron en el marco de la puerta, temblando con una enorme sonrisa en sus rostros y unos ojos brillantes.

—¿Ya está lista la…?

Antes de que Elio pudiera terminar de hablar, fue rodeado por su madre y Selene, por su padre.

—¡Mis niños, están de vuelta! ¡Regresaron!

—¡WOAHHH! ¡La casa no se sentía igual sin ustedes!

—Papá, estás sudando…— Selene rio.

—Mamá, hueles a caldo de pollo… ¿Por qué haces caldo de pollo en una región tropical como Alola?...— Elio se liberó y luego, le puso una mano en la cabeza a su madre— Aunque supongo que puedo comerlo.

—Hay… Hay un montón de cosas de las que tienen que hablarnos, niños…— Asahi tenía los ojos llorosos, al igual que su marido— Ambos se ven mucho más maduros que antes.

—Y también musculosos— Selene le enseñó a sus padres sus piernas torneadas. Se levantó un poco la blusa, mostrando un abdomen realmente plano, en el cual podían verse abdominales ligeramente definidos.

—¡Selene, tienes un cuerpo de envidia!— su madre se acercó a ver a su hija, quien sonrió con satisfacción.

—¿Qué tal tú, Elio?— Tsukishima le dio un golpe en la espalda— No me digas que solo tu hermana se volvió musculosa en su tiempo allá.

Elio sonrió y negó con la cabeza, chasqueando la lengua.

—Mira esto— le dijo, quitándose la gorra y luego, la camiseta. Su cuerpo estaba tonificado, pero la camiseta lo ocultaba bastante bien.

—Y yo con una barriga cervecera…— el señor Asutoro se tocó el estómago— ¡Tienes que enseñarme tu rutina, hijo!

—Oh, Rotom las diseñó para nosotros— Elio miró hacia atrás— ¿Crees poder hacer una para papá, Roto…?

Se detuvo al darse cuenta de que él ya no estaba ahí.

—Cierto…— murmuró, mirando hacia el cielo— Cierto…

Selene también sentía el mismo vacío que su hermano. En el tiempo que habían estado juntos, se habían sentido como si estuvieran haciendo una nueva familia… la familia conformada por el equipo S&M.

Tsukishima y Asahi voltearon a verse con los ceños fruncidos y se asintieron.

—¡No se queden ahí! ¡Entren, entren! ¡Meowth estará realmente feliz de verlos!— la señora Asutoro comenzó a empujarlos a ambos.

—¡Queremos ver a sus Pokémon!

Al final, terminaron entrando a su casa luego de más de dos meses.

—¿¡Y ESTO?!

—¡E-ESPEREN, NO TENEMOS TANTO ESPACIO DENTRO DE LA CASA!

La familia Asutoro siempre está realmente animada.


—¡ARCEUS, ARCEUS, ARCEUS, ARCEUS!— Burnet daba unos brinquitos, mientras se abanicaba el rostro con las manos— ¡Cariño, nuestra Lillie por fin consiguió el amor!

—Siempre supe que Ash era el indicado— Kukui asintió mientras sonreía—. Mis más sinceras felicitaciones a ambos.

La rubia y el azabache se rieron, un poco avergonzados y sonrojados.

—Muchas gracias, profesores— dijo Lillie.

—Esto… es algo realmente nuevo para mí— admitió Ash, sin dejar de sonreír. Pikachu le dio unas palmaditas en la cabeza, felicitándolo también.

Gladio estaba sentado, sonriendo.

—Vamos, de seguro tienes algo que comentar sobre tu nuevo cuñado, Gladio— Rotom le dio unos toquecitos, sonriendo de forma burlona.

—Ellos tienen mi bendición— dijo, siendo el centro de atención—, pero realmente no la necesitan. Mientras ellos sean felices…

Todos sonrieron al escuchar eso. El matrimonio Sorba supo de inmediato que Gladio había aceptado a Ash en su viaje de entrenamiento.

—¿¡Y bien?!— Burnet volvió a emocionarse, encarando a ambos— ¿¡Cuándo pasó?! ¿¡Cuánto tiempo llevan saliendo?!

—Si mis cálculos no me fallan, fue el treintai…

—¿Eh?

—… ¿Eh?

Todos miraron confundidos a la rubia y al azabache, quienes también se veían confundidos.

—Ahora que lo pienso…— Lillie volteó a ver a Ash.

—Sí… ahora que lo pienso…— Ketchum también la volteó a ver.

Al final, los dos miraron hacia el frente; hacia Burnet.

—No estamos saliendo.

La cabaña se quedó en completo silencio.

Burnet parpadeó varias veces, con una cara de incredulidad.

—¿Perdón?

—Bueno…— Ash se rio, rascándose la cabeza— Yo realmente no sé cómo pedirle a alguien que salga conmigo, así que quería pedirle consejos a unos amigos antes de hacerlo…

—Y a mí… creo que simplemente se me olvidó esa parte— Lillie también rio, nerviosa.

El matrimonio Sorba volteó a verse entre sí, mientras que Gladio se llevó una mano al rostro, conteniendo la risa.

Kukui se cruzó de brazos y cerró los ojos.

—Bueno… Ellos están en esa edad en la que las declaraciones son realmente importantes y como es el primer amor de ambos…

—¡Pero aun así!— Burnet se veía un poco desesperada— ¡Deberían hacerse novios cuanto antes! ¡Se están perdiendo de muchas cosas!

—No, no, no— dijo Lillie rápidamente, sonriendo—. Aunque aún no estemos saliendo oficialmente, sí hacemos cosas como tomarnos de las manos, ¿ven?— levantó su mano, la cual estaba unida a la de Ketchum.

—¡También hemos ido a citas!— Ash se vio bastante emocionado al decir eso, cosa que pareció darle ternura a Lillie y Burnet.

—Aunque por citas, se está refiriendo a ir a dar un laaaargo paseo en el Cañón de Poni— dijo la Pokédex, encogiéndose de hombros.

Burnet negó con un dedo.

—En una cita no importa el lugar, Rotom; lo que importa es la compañía de tu ser querido, ¿verdad, corazón?— le preguntó a su marido.

—Aunque una cita en un estadio para ver un buen combate Pokémon tampoco está mal…— murmuró Kukui, comenzando a soñar despierto.

—¡Cielo!— le reclamó Burnet.

—Al parecer ya le pegó la idea a Ash— señaló Rotom, apuntando a su dueño.

Lillie rio al ver como Ketchum también se había perdido en sus pensamientos, con una sonrisa tonta en la cara.

Burnet aprovechó para acercarse a Lillie y murmurarle algo al oído.

—Y… ¿ya se han besado?— le preguntó, bajando su tono de voz para que ni Gladio ni Kukui o Ash la escucharan.

Lillie la miró un tanto sorprendida, pero luego le sonrió y levantó un pulgar.

El gritito de alegría que Burnet dejó salir hizo regresar a Ash y Kukui a la realidad.

—¡No me quedé pensando en que definitivamente quiero que Lillie me vea competir en la Liga Pokémon!— exclamó Ash, poniéndose bastante rígido.

Kukui por su parte, se llevó una mano al pecho, exaltado por lo repentino del grito de su mujer.

Lillie le sonrió a Ash.

—Eso es bastante tierno de tu parte— le dijo.

Ketchum se encogió un poco en su lugar, sonrojado y avergonzado. Pikachu se rio.

Rotom, por su parte, no pudo contener más algo que realmente le estaba molestando.

—Oigan, sé que tal vez quieren ahorrar luz, pero… ¿no está todo muy oscuro?— preguntó, señalando hacia las ventanas— Solo entra la luz natural.

Kukui volteó a verlo, rascándose la cabeza.

—Últimamente hemos estado teniendo problemas con la electricidad. Muchos electricistas y técnicos de Hau'oli están dejando sus trabajos y como nosotros recibimos corriente eléctrica de ellos…— suspiró— Tienen el mismo problema el Centro Pokémon cercano, la Escuela Pokémon y la casa de los Asutoro…

Gladio se acomodó en su asiento.

—Escuchamos esta mañana que ha habido muchos disturbios— dijo, mirando a Kukui—. Por lo que se ve, la gente no está muy tranquila.

Burnet negó.

—Ha habido renuncias masivas. Muchas empresas y compañías han dejado de funcionar correctamente; en la Fundación Aether no sufrimos mucho por la ausencia de personal ya que la inmensa mayoría son creyentes de que saldremos de esta.

—Es bueno saber que Wicke no ha estado teniendo problemas— dijo Gladio, asintiendo— ¿Saben algo de otras sedes del mundo?

Un bombillo se iluminó en el cerebro de la adulta.

—Hablando de otras sedes… Hace cinco días se comenzaron los preparativos para trasladar a todos los Pokémon del Paraíso Aether hacia otras sucursales del mundo— informó, sorprendiendo a los recién llegados—. La invasión empezará aquí en Alola, así que pensamos que debíamos evacuar a todos los Pokémon en cautiverio que tenemos.

—Y hablando de evacuar…— Kukui se levantó, caminado hacia su televisor. Regresó con un periódico— Hace dos semanas, los aeropuertos de Alola estuvieron saturados ya que un montón de personas volaron hacia otras regiones, tratando de huir de lo que se aproxima… Según los gobiernos de Kanto y Johto, fueron ellos quienes recibieron una mayor cantidad de refugiados.

—Irse a la otra punta del mundo…— murmuró Ash.

—Incluso aunque lo hagan— Lillie frunció el ceño—, ellos deberían de saber que si perdemos, no habrá lugar donde puedan ocultarse de Necrozma.

—Están tomando medidas desesperadas— notó Rotom—. Desesperadas, e inútiles.

Kukui asintió.

—Recibimos confirmación de nuestros aliados a nivel mundial— Burnet habló—. Los Campeones y científicos llegarán mañana a primera hora.

—Disculpe, profesora— Ash se veía inquieto—. Si los Campeones vendrán a proteger Alola… ¿entonces quién protegerá sus regiones?

—El punto de contacto con Necrozma será aquí, por lo que una mayor cantidad de Ultraentes aparecerá en Alola— Burnet comenzó a explicarle—. No descartamos la teoría de que muchos Ultraentes aparecerán en otras partes del mundo, pero todo estará bien.

Kukui sonrió.

—Los Altos mandos y líderes de gimnasio cuidarán de sus regiones. Puede que no sean los Campeones, pero son fuerzas realmente imponentes.

Ash no pareció tranquilizarse con esa respuesta. Lillie se acercó a su oído.

—Recuerda que eso fue una ilusión, Ash… Ellos estarán bien; no hay de qué preocuparse— le murmuró, acariciando su mano.

Ketchum asintió como pudo. La imagen de las tumbas de Brock y Misty, y la posibilidad de que pudieran convertirse en una realidad realmente le aterraba. Respiró para calmarse.

—Profesora, ¿quiénes serán los encargados de recoger a nuestros aliados?— preguntó Gladio, visiblemente curioso.

—Será como la última vez. Enviaremos a escuadrones a recogerlos en los aeropuertos— le respondió—. Para nuestra buena suerte, pudimos conseguirles vuelos privados… Estos días es realmente difícil conseguir uno comercial.

El rubio la miró con determinación.

—Permítame estar ahí el día en que los reciban— solicitó—. Me gustaría participar en todos los preparativos.

—¡A mí también!— Ash se levantó rápidamente, con el ceño fruncido— Quiero verlo… Quiero ver a Red.

—Si yo puedo ser útil de alguna manera…— Lillie se llevó una mano al pecho—, entonces me gustaría serlo.

—Y si Ash va, entonces yo también voy— dijo Rotom. De hecho, él sí que tenía ganas de ir.

Burnet los miró a los cuatro.

—Saldremos mañana temprano a la Fundación Aether— se quedó un poco pensativa—. Si Ash quiere encontrarse con Red… Su avión va a aterrizar en Hau'oli, así que no tendrá demasiadas complicaciones.

Ketchum sonrió al escuchar eso.

—Hay varias cosas de las que quiero hablar con él— dijo en un murmuro.

Kukui se dio unas palmadas en las piernas y luego se levantó de su asiento.

—Bien… ¿Por qué no aprovechamos que están aquí y comemos algo? Moví el refrigerador al sótano, donde tengo mi generador de emergencia— informó, señalando a Ash y Gladio— ¿Me ayudan a traer todo?

Ambos asintieron.

—Volvemos en un momento— dijo Gladio, también poniéndose de pie.

—¡Algo rico para comer!— Ash caminó con una gran sonrisa en el rostro. Pikachu parecía pensar lo mismo que él.

Burnet y Lillie se quedaron viendo.

—Esto me huele a charla de chicas…— murmuró, con un rostro que mostraba un poco de incomodidad— Me voy.

Él también salió disparado hacia el sótano.

—¿¡Y es dulce?!— preguntó Burnet de pronto, sentándose a un lado de la rubia.

—¡Es súper dulce!— Lillie tenía una sonrisa gigantesca, acompañada por un pequeño sonrojo— ¡Toma mi mano siempre que puede, y me da un beso en la mejilla cada vez que nos separamos un momento o antes de irnos a dormir!

Burnet comenzó a abanicarse el rostro con las manos, llena de emoción.

—¡Y también, y también…!— en el rostro de la rubia podía verse que llevaba tiempo queriendo compartir eso con alguien— ¡Es muy tierno! ¡Cada vez que le digo algo lindo, se sonroja y se vuelve tímido!

Burnet sujetó a Lillie de los hombros y la movió un poco.

—¡Que feliz estoy por ti, Lillie!— le dijo, sin dejar de sonreír. Cuando finalmente dejó de zarandearla, la miró— Si te soy honesta, siempre pensé que Ash sería el tipo de novio que priorizaría sus entrenamientos antes que a su pareja… Aunque claro, ustedes aún no son novios.

Lillie negó con la cabeza.

—Él es realmente cariñoso. Con sus amigos, sus Pokémon o su familia; él no duda en mostrarles su cariño— una tierna sonrisa apareció en su rostro—. Y por supuesto que no duda en mostrar su cariño por mí.

Burnet sintió como su corazón se derretía.

¡No puedo con toda esta dulzura!— pensó, realmente conmovida. Abrió la boca para hacer otra pregunta, pero justo en eso, se escuchó el sonido de su Videomisor— Oh… Es Wicke. Un segundo, Lillie.

La rubia la vio con una sonrisa.


—Pues… tenemos carne, queso, verduras…— Kukui analizaba el interior de su refrigerador— ¿Les parecen unas hamburguesas?

—¡Hamburguesas suena genial!— dijo Ash. Pikachu asintió de inmediato.

—Ninguna queja de mi parte— Gladio tomó la carne entre sus manos, dispuesto a llevarla al piso de arriba.

—¿Tiene pan, profeso…?— la Pokédex de pronto se quedó muda y en su pantalla pudo verse una expresión de incredulidad.

—¿Rotom?...— murmuró Ash, viendo al mencionado.

El ceño de RotomDex se frunció.

—¡Rápido, vamos arriba!— exclamó, levitando hacia las escaleras.

Los tres humanos voltearon a verse y asintieron. Guardaron todo de vuelta en el refrigerador y corrieron escaleras arriba.

Lo primero que vieron fue a Lillie y Burnet, cuyos rostros mostraban preocupación.

—¡Gladio!— exclamó Sorba al verlo llegar— ¡Justo a tiempo!...

—¿Qué es lo que está pasando?— preguntó el rubio, mirando a ambas mujeres.

—Señorito Gladio…— se escuchó decir a través del Videomisor de Burnet. Miraron a la pantalla, topándose con Wicke— Ella despertó. La presidenta Lusamine ha despertado.

Los ojos de Gladio se abrieron de par en par.


—Somos los hijos de Lusamine Aether; queremos verla.

La recepcionista se sobresaltó un poco al escuchar la voz de Gladio y de inmediato, asintió. Ella parecía saber quiénes eran, pero su profesionalidad le impidió decir nada.

—Síganme por aquí, por favor— les dijo, levantándose de su asiento.

Los pasos de los cinco se escucharon por los pasillos vacíos. Debían subir al menos seis pisos y para ello, necesitaban el elevador.

Ash estaba un poco nervioso, por lo que buscó cualquier cosa para distraerse.

—Profesor, ¿cómo es que los hospitales funcionan si no hay electricidad?— preguntó una vez que subieron al elevador.

—Los hospitales tienen generadores de emergencia en casos de apagones, así como múltiples Pokémon de tipo Eléctrico para ayudar en caso de ser necesario— explicó Kukui, con un rostro serio—. Sería realmente malo que no hubiera electricidad, en especial en pacientes que necesiten asistencia de máquinas.

Ketchum asintió. Había entendido al menos lo más básico. Miró hacia adelante; hacia Lillie. Se puso a un lado de ella y la tomó de la mano.

Ella volteó a verlo, pero no le dijo nada.

No necesitaban decirse nada.

Cuando las puertas del elevador se abrieron, todos salieron detrás de la recepcionista. Luego de caminar por el largo pasillo, llegaron a una habitación; ahí podía leerse el siguiente nombre: "Lusamine Aether". Frente a esta, estaba Wicke.

—¡Chicos!— exclamó en un pequeño murmuro al verlos llegar.

—Gracias por avisarnos en cuanto pudiste, Wicke— Burnet le dio un abrazo.

—¿Hace cuánto despertó?— preguntó Gladio, acercándose a ella.

—Despertó ayer por la noche… Fue apenas hoy que nos confirmaron que se encontraba lo suficientemente estable como para recibir visitas— dijo la mujer, viendo fijamente a Gladio—. Lamento no haberles dicho de inmediato, señorito…

—No te preocupes por eso— le dijo Lillie—. Muchas gracias, Wicke.

El rubio asintió. Sentía lo mismo que su hermana.

La ahora Directora de sucural, Wicke, les sonrió.

—Mucha suerte…

—Nosotros esperaremos aquí afuera— dijo Kukui, señalando los asientos que había a unos metros de distancia, hacia los cuales Wicke ya caminaba.

—Si nos necesitan… Lo que sea…— Burnet tomó a los hermanos Aether de los hombros— Llámenos.

Ambos asintieron.

—Todo va a estar bien— le dijo Ash a Lillie, dándole un beso en la mejilla; ella se lo devolvió. Justo cuando estaba por retirarse, fue tomado del brazo.

—Entra con nosotros— pidió Gladio, viéndolo fijamente. Ketchum y Lillie se sorprendieron por esto—. Perdóname por seguir arrastrando a esta disputa familiar, pero…— miró a Lillie— ella realmente…— se quedó callado para luego, negar con la cabeza y fruncir el ceño— No… Nosotros; ambos, realmente te necesitamos.

—Se su voz de la razón, Ash— le dijo Rotom—. Tienen demasiados sentimientos encontrados con su madre. Estoy seguro de que tenerte ahí los ayudará a sentirse mejor.

El azabache miró a Lillie, quien asintió. Ketchum tomó a Gladio del brazo.

—Estoy con ustedes— le dijo, con seguridad—. Siempre.

Los hermanos Aether sonrieron.

Abrieron la puerta y en ese momento, Pikachu saltó del hombro de su entrenador, hacia los profesores.

Entraron.

La habitación del hospital estaba realmente limpia y justo frente a la entrada, había una gran cama. Lusamine estaba sentada en ella, mirando hacia su derecha; hacia una gran ventana que daba vistas de todo Hau'oli. Tenía varios cables conectados al brazo, los cuales mandaban sus signos vitales hacia un monitor, así como un catéter que introducía medicamento en sus venas.

La mano de Lillie apretó fuertemente la de Ash, quien la acarició, tratando de calmarla.

Todos se quedaron en silencio. Nadie sabía bien qué decir hasta que finalmente, ella volteó.

Sus ojos estaban apagados y su cabello lucía carente de brillo; era mucho más delgada que antes.

—Hay… un montón de cosas que les quiero explicar— dijo. Su voz sonaba débil y sin energías—. Un montón de cosas que quiero decir… y un montón de cosas por las que quiero pedir perdón…

Gladio tembló un poco al oírla hablar.

—Ahora mismo… todo mi cuerpo me pide que conecte este puño contra tu mandíbula una vez más— le dijo, levantando su mano izquierda—. Pero yo ya no soy esa persona…— su ceño se frunció— Te odio como no tienes una idea, Lusamine… pero antes de que nuestros caminos se separen para siempre… quiero escuchar lo que tienes que decir.

Lillie asintió.

—Ni Gladio ni yo te consideramos una madre— le dijo, sin soltar la mano de Ash—; no te has ganado ese reconocimiento y sin duda, no lo mereces… Yo también estoy conteniéndome ya que, aunque nunca he aprobado la violencia innecesaria, ahora mismo realmente quiero darte una bofetada como las que solías darnos en aquellos días… pero al igual que Gladio… quiero escuchar los intentos de excusas que tienes que ofrecer.

Lusamine asintió, sin decir nada.

—Cuando me desperté…— murmuró— supe de inmediato que lo que más temía era volver a verlos a ambos. Todas las cosas que les hice; todo el daño que causé en sus vidas… Eso no va a olvidarse nunca… Ustedes me odian y lo entiendo…, pero agradezco de todo corazón que me den la oportunidad para al menos contarles mi versión de la historia… Si después de esto, no pueden perdonarme ni siquiera desde lo más profundo de sus corazones; si no pueden ni siquiera pensar en volver a verme como una madre algún día y si, después de esto, deciden que van a seguir odiándome por lo que les quede de vida… Entonces que así sea…

Gladio se alejó y tomó unas sillas de madera que había en una de las esquinas de la habitación. Se las cedió a Ash y Lillie.

—No— dijo Ketchum, haciendo que Gladio se sentara en el asiento que se suponía, era para él—. El suelo está bien para mí.

El rubio asintió al ver cómo Ketchum se sentaba a un lado de Lillie, sujetando su mano.

—Empieza— le dijo a su madre.

—Cuando su padre desapareció, yo estaba devastada… Los primeros días fueron los más fáciles de llevar. Era joven y por lo tanto, era realmente optimista. Pensé que si Mohn había podido abrir un Ultraumbral, yo también podría… Me centré tanto en mi trabajo… Lentamente, lo que empezó como un intento; una esperanza de poder ver a mi marido otra vez… se terminó convirtiendo en obsesión…

—Y como no pudiste con la carga de saber que tu esposo había muerto, decidiste revelárselo a tus hijos mientras tu aliento apestaba a alcohol— Gladio frunció el ceño.

—Ese fue un error que jamás me perdonaré…— aceptó Lusamine— En aquel entonces, luego de meses sin lograr nada, caí en la desesperación; me sentía impotente y busqué un escape en la bebida… Ese día, Gladio, cuando te tomé por los hombros y te dije que Mohn había muerto, yo ya había bebido más de media botella de wiski…— recordó, con la mirada perdida— Mi propia frustración y miedo, combinadas con mi ebriedad, me hicieron estallar… El oírlos a los dos hablar sobre su padre siempre que nos encontrábamos era desgarrador para mí, así que supongo… que al final la culpa de ocultarles la verdad también influyó en mí…

—¿Sabes algo?— Lillie tomó la palabra, haciendo que su madre volteara a verla— Yo ni siquiera recuerdo el rostro de papá… Si tan solo no hubieras quemado todas las fotos de él por obra de tu "desesperación", tal vez podría saber cómo lucía el hombre que me dio la vida.

—A ese punto quería llegar…— le sostuvo la mirada a su hija y al final, no pudo seguir haciéndolo; la mirada de Lillie era realmente penetrante—Esto ocurrió hace casi once años… Me perdí más y más en mis investigaciones, pero al fin logré lo que parecía imposible; logré abrir un Ultraumbral… o eso fue lo que creía…


Abril del 2003; Paraíso Aether.

Lusamine estaba parada en medio del mismo lugar donde Faba abriría un Ultraumbral un año después y donde su esposo lo había hecho meses antes que ella.

De una máquina de dos metros de altura emergía un haz de luz rojo que golpeaba contra el techo. Lusamine tenía los dedos cruzados y el ceño fruncido.

Por favor…— murmuró— Lo he intentado todo… Déjame verlo una vez más… Déjame recuperarlo… Por favor… Por favor… Por favor…

El haz de luz fue haciéndose cada vez más delgado y débil, causando que el ánimo de Lusamine decreciera inmensamente. Justo en ese momento, la maquinaria interna de la máquina se sobrecalentó, comenzando a expulsar un oscuro humo.

Lusamine comenzó a toser con fuerza y a alejar el humo con sus manos. El sistema de ventilación se activó, aspirando todos los gases con gran rapidez. Los aspersores empaparon a Lusamine de pies a cabeza.

Cuando pudo abrir los ojos de nuevo, sintió una frustración enorme que no hizo más que crecer. Le dio un fuerte golpe a la máquina con su tacón, la cual liberó un último haz de luz que duró menos de un segundo.

Lusamine se dejó caer al suelo, pero justo en ese momento, una grieta se abrió en el cielo. La rubia abrió los ojos como platos y una inmensa sonrisa se pintó en su rostro.

¿Lo hice?...— murmuró, incrédula— ¡Lo hice! ¡LO HICE!

Vio atenta el Ultraumbral, el cual fue abriéndose rápidamente. Lusamine estaba realmente contenta solo con eso, pero las cosas no hicieron más que mejorar… aunque realmente, estaban empeorando.

Un tentáculo emergió del Ultraumbral, asombrando enormemente a Lusamine, quien se quedó estupefacta.

¿Eso es… ¡un Ultraente?!— se preguntó. Los ánimos que había perdido antes los había recuperado con creces. Vio con una inmensa ilusión al que, en un futuro, sería el causante de todas las desgracias de la familia Aether.

Le tomó unos segundo salir del todo, pero cuando finalmente lo hizo, Nihilego fue revelado; claro que en ese entonces, ella no lo conocía por ese nombre.

Es… el UE-01 Parásito…— murmuró al verlo completo. Embelesada por la figura de aquel ser al que había buscado por años, bajó la guardia— Eres… tan bello…

El Ultraente se quedó levitando, sin hacer el más mínimo sonido y en su lugar, esperó a que Lusamine se acercara lo suficiente. Una vez que lo hizo, fue demasiado tarde para ella.

Nihilego descendió rápidamente, sujetando a Lusamine con todas sus extremidades. En ese momento, ella recordó las cualidades de Nihilego. Sus ojos se abrieron, llenos de terror.

Lusamine se comenzó a mover bruscamente, tratando de zafarse de su agarre y entonces, una Pokéball cayó de su vestido, saliendo de ella un Clefable.

Antes de que el Pokémon pudiera reaccionar, Nihilego apuntó una de sus extremidades y disparó una potente carga de veneno en contra del rostro de la tipo Hada, quien retrocedió adolorida. Nihilego levitó rápidamente hacia ella y, justo cuando se quitaba el veneno de los ojos, introdujo uno de sus tentáculos en su oreja.

Clefable se agitó adolorida, y luego de unos cinco segundos, el tentáculo de Nihilego salió de nuevo, mostrando que de la punta secretaba una sustancia morada.

¡CLEFABLE!— gritó Lusamine, aterrada, pero su Pokémon no podía oírla ya que justo se había desplomado. En ese momento, sintió un inmenso dolor en su oído y se dio cuenta de que lo que sea que le hubieran hecho a su Pokémon, se lo estaban haciendo a ella también— ¡De… Detente!— le ordenó, tratando de jalar el tentáculo fuera de su oído, pero le era imposible. El dolor era increíblemente agudo, tanto que sentía que su cabeza explotaría en cualquier momento. En esos segundos de desesperación, lo único que pudo gritar fue…— ¡GLADIO!... ¡LILLIE!...

Perdió la consciencia poco después.


—Faba fue quien me encontró, al día siguiente… Mi cabeza dolía, igual que la de Clefable, pero ambas creíamos estar bien…— negó con la cabeza— No lo estábamos; estábamos lejos de estar bien… Conforme pasó el tiempo, ella y yo comenzamos a quedarnos inconscientes de pronto y cuando despertábamos, nos encontrábamos en un lugar totalmente diferente… Empezamos a perder el apetito y nuestros estados de humor se volvieron más inestables…— murmuró— Aquella vez, Lillie… cuando quemé todas las fotos de Mohn, me sentí invadida por una cólera sin sentido; pensé en que ya nada de lo que hacía valía la pena y en que ustedes se preocupaban más por su padre que por su madre… También sentí celos y fueron ellos los que me llevaron a hacer lo que hice… Hobbes intentó detenerme, pero lo amenacé con violencia y, para cuando me di cuenta, ya era demasiado tarde… Todos los recuerdos de él se habían ido.

—Incluso aunque me crea eso…— la voz de Gladio tembló— aunque me crea que comenzaste a cambiar porque fuiste… abducida… por un Ultraente… ¿eso cómo explica todo lo que nos hiciste? ¿Eso como justifica todo lo que sufrimos por ti?

—Lillie— Ash se volvió el centro de atención—, ¿podrías repetirme lo que hace Nihilego?

La rubia cerró los ojos y asintió.

—Nihilego libera neurotoxinas en los cerebros de sus víctimas, actuando de manera simbiótica con ellas e induciéndoles un estado de frenesí… El estado mental de una persona o Pokémon puede verse afectado por sus toxinas a corto y largo plazo…— murmuró.

Gladio apretó con fuerza los puños. Lo peor era que la historia de Lusamine coincidía, pues recordaba la mirada de su Clefable. Aquella vez cuando Lusamine lo había golpeado con un látigo, Gladio vio a la tipo Hada a los ojos, esperando ver algo, lo que fuese… simplemente encontró dos ojos vacíos. Eso también explicaba porque, durante su viaje al Ultraabismo, el único Pokémon de su madre que se comportaba con verdadera malicia era Clefable.

—Sigue hablando, Lusamine— le ordenó Gladio, llevándose su tembloroso brazo izquierdo al rostro.

Ella asintió.

—El tiempo pasó y fue a finales de noviembre cuando sentí que había perdido el control… Mi cuerpo no obedecía a mi mente y decía cosas que no pensaba… Todo mi "yo" se volvió una forma primitiva de mis deseos y pensamientos, los cuales se distorsionaron… Mi deseo por traer a Mohn de vuelta, se convirtió en el deseo de traer a los Ultraentes a Alola; mi deseo por crear un mundo perfecto, se convirtió en el deseo de hacer un paraíso para los Ultraentes en Alola… y mi deseo por cuidar de mis hijos se convirtió en el deseo de hacerlos lo suficientemente aptos como para que pudieran estar conmigo, en un mundo donde los Ultrentes reinarían, y nosotros seríamos los únicos humanos que tendrían permitido caminar junto a ellos… Todos mis sueños y aspiraciones pasaron a ser únicamente con el fin de beneficiar a los Ultraentes… — sus ojos miraron a Gladio— Y tal parece que, en aquel entonces, Faba notó mi vulnerabilidad y aprovechó para exhibir su verdadera naturaleza… Su visión coincidía perfectamente con mis distorsionados deseos, así que aprobé todas sus propuestas… Y entonces pasó, Gladio… Lo recuerdo vívidamente; recuerdo mi mano volando contra tu mejilla y recuerdo cada uno de los setenta y tres golpes que te di aquella vez… Me rogaba a mí misma; me gritaba "alto" con toda la fuerza que podía, pero ya no tenía el control de mi cuerpo… Pasé a convertirme en una simple espectadora, sin personalidad y sin poder…

—Lo único que estoy sacando de todo esto es que simplemente te pudriste desde la raíz y sacaste a la luz tu verdadera naturaleza…— murmuró Gladio.

—Estás cegándote por el enojo, Gladio— Ash habló, haciendo que el rubio volteara a verlo—. Conoces la historia de aquel niño y su Absol, ¿verdad? Su Absol no tuvo control de su cuerpo y terminó asesinándolo, pero como no pudo soportar las no-sé-qué-toxinas de Nihilego, murió también… Tal vez lo mismo le sucedió a tu madre, solo que su cuerpo y el de Clefable si las pudieron soportar.

El rubio apretó la mandíbula con fuerza y bajó la mirada.

—Gracias, Ash…— murmuró el rubio, apretando los puños.

Lillie se llevó una mano a la frente.

Lusamine miró a Ash.

—Aquella vez en el Paraíso Aether, cuando nos conocimos… dije que de verdad me agradabas… Esa es la única cosa en la que estuve de acuerdo durante todo el tiempo que estuve corrompida…— le dijo, haciendo que Ketchum la mirara fijamente.

—Yo… no soy parte de su familia y jamás sufrí de sus abusos— dijo Ash, sin apartar la vista de ella—, así que puedo ver más claramente todo lo que está sucediendo… Sé que usted tal vez fue una víctima de las circunstancias y que nunca quiso lastimar a sus hijos, pero al final… lo hizo… Lastimó a dos personas muy importantes para mí y tal vez eso…— Ash cerró los ojos— es lo que tampoco me deja pensar con total claridad… ya que en otras circunstancias, habría dicho sin dudarlo que usted es inocente…

Lusamine lo miró.

—Recuerdo perfectamente todas y cada una de las situaciones en las que abusé de mis hijos… Recuerdo todos los golpes que le di a Gladio; cada latigazo y cada corcholata en la que lo obligué a hincarse… Recuerdo a todos los hombres a los que contraté para que lo golpearan y las veces que lo hicieron… Recuerdo el calor en mis manos al calentar el hierro con el que marqué sus pies… También recuerdo todos los insultos que les dije a ambos… Todos los mechones de pelo que le arranqué a Lillie… Todas veces que encajé mis uñas en su piel… Todas las veces que rasguñé su espalda… Todas las veces que…

Siguió enlistando, con su rostro mostrando cada vez más dolor y sus manos apretando cada vez más fuerte la cobija que tapa sus piernas.

Gladio y Lillie no recordaban todo a la perfección; solo recordaban el dolor. Escuchar de nuevo todos los maltratos de su madre, a comparación de recibirlos, no era nada.

Pero si era algo para otra persona.

—Recuerdo cómo esposé a Lillie… Recuerdo…

—Deténgase…— pidió Ash, poniendo una mano frente a él. Sus ojos mostraban una mezcla de enojo y dolor— Por favor…, se lo suplico…, deténgase…

—Ash…— murmuró Lillie, viendo como todo aquello realmente le afectaba al azabache.

Lusamine lo miró.

—También recuerdo todos los golpes que te di, Ash…— le dijo, con la mirada gacha— Recuerdo el miedo y rabia que le hiciste sentir… Él de verdad quería matarte… Recuerdo perfectamente los dieciocho golpes que te dimos… y recuerdo escuchar el sonido de tu brazo al romperse… Realmente lo siento…

Ketchum negó con la cabeza.

—Si de verdad es una víctima, soy yo quien debería disculparme…— dijo Ash— Pero si Nihilego no influyó en nada de lo que hizo… entonces no soy yo a quien debe decirle esas palabras…

Lusamine volteó a ver a sus hijos.

—No— interrumpió Lillie—. Aunque tengo la firme creencia de que puedes volver a ser la mujer de antes, aún tengo muchas dudas… No sé si estoy escuchando a la mujer que solía considerar mi madre, o a la que trató de matar a las personas que más amo, la cual está mintiendo solamente para salvarse.

—No sé si haya forma alguna de probarlo— admitió Lusamine—. Wicke dice que mi cuerpo resiente el envenenamiento neuronal, pero eso podría ser perfectamente por mi fusión con Nihilego… No hay forma posible de que ustedes crean que todo lo que hice fue por el control de Nihilego, pero… tengo algo que tal vez… y solo tal vez… podría hacer que perdonaran un poco a su madre…

Gladio y Lillie voltearon a verse.

—Dijiste que sabías su plan— dijo Lillie, con el ceño fruncido— ¿A qué te referías con eso? ¿De qué plan estabas hablando?

Lusamine asintió.

—Cuando me corrompí totalmente, pude escuchar las órdenes que se le daban a mi cuerpo. Nihilego me controlaba remotamente; a Clefable a mí. La raíz de mis deseos distorsionados fueron los deseos del propio Nihilego… Quería que utilizara mi tecnología para así, poder abrir un camino directo para ellos; crear una enorme señal que les dijera la ubicación exacta de nuestra dimensión… Querían esa señal para que Necrozma nos encontrara con facilidad…

Lillie y Gladio abrieron los ojos como platos, al recordar unas palabras que la profesora Burnet les había dicho hacía un tiempo.

El Ultraumbral que abrió su madre les indicó el camino a muchos Ultraentes… En otras palabras, como se lo dije a Olivia, se convirtió en una gran señal que decía "Mírennos, estamos aquí".

El rubio también recordó las palabras de Cynthia.

Si nos basamos en la descripción de Nihilego, ¿no existiría la posibilidad de que todo este tiempo las acciones de tu madre fueran controladas por él para lograr abrir un camino a todos sus amigos Ultraentes?

Gladio agitó con fuerza la cabeza.

—¿Cómo sabes tú ese nombre?— le preguntó, frunciendo el ceño. Se veía desconfiado— Estabas en coma cuando hicimos pública toda la información sobre Necrozma… ¿Y cómo sabes tú que los Ultraentes son sus esbirros? Zoe y Darius se dieron cuenta hasta hace apenas unos meses; me aseguraron que nunca compartieron esa información contigo.

—Lo sé porque Nihilego lo repetía constantemente… No dejaba de hablar sobre su "Lord Necrozma" y de cómo debían hacerlo venir al mundo— murmuró Lusamine—. Cuando Zoe y Darius llegaron a mí, Nihilego planeó su asesinato, pero enseguida vio que podía darles un uso. Estaban buscando a Cosmog y como yo sabía que con él podría abrir un Ultraumbral fácilmente, Nihilego decidió hacer un trato con ellos.

—En ese caso, Nihilego era un completo imbécil— dijo Gladio—. Recibimos información vital de sus colegas y a cambio, no consiguió nada más que su propia muerte.

Por un momento, el brillo volvió los ojos de Lusamine.

—¿Está… muerto?— preguntó, con incredulidad.

—Gladio dice que lo vio morir justo después de que se separó de ti— respondió Lillie. Vio con sorpresa como su madre sonreía enormemente y se retiraba unas lágrimas de alegría.

—Gracias… Muchas gracias por decírmelo…— dijo, sin dejar de llorar.

Gladio y Lillie se sintieron realmente confundidos. Todo eso sonaba demasiado real, pero… perfectamente podía ser una mentira.

—Deja de llorar y sigue hablando— le dijo Gladio.

—S-Sí… Disculpa, Gladio…— sus ojos, una vez más, perdieron el brillo— Veo que mis conocimientos sobre los planes de Nihilego se quedaron muy atrás, pero… espero que la siguiente información que tengo para ustedes les sea de utilidad…— los miró a los tres— Cosmog… todo este tiempo…, él era el legendario Pokémon del sol que ayudó a derrotar a Necrozma, ¿verdad?

Ash, Lillie y Gladio abrieron los ojos como platos.

Lusamine no podía saber eso. No había forma de que ella lo supiera; Zoe y Darius se los habían confirmado al decirles que Lusamine no conocía el verdadero valor de Cosmoem. Tampoco había forma de que supiera del nombre de Necrozma, el cual ellos habían descubierto y tampoco había manera de que averiguara que los Ultraentes eran los peones de Necrozma… entonces, ¿por qué?...

—Nihilego lo reconoció en cuanto Faba lo llevó al Paraíso Aether… Dijo que desprendía la misma energía que su señor y que debía ser el mismo que Necrozma asimiló hacía miles de años; Solgaleo.

Ella… tampoco debía de saber eso. Era otro descubrimiento que ellos habían hecho.

—Nihilego dijo que Solgaleo se había debilitado mucho luego de su victoria contra Necrozma y que por ello, había adquirido esa forma; por su debilidad— les contó—. Es por eso que Necrozma no está interesado en Solgaleo… Él quiere fusionarse con Lunala, quien tiene la mayor parte de su luz y si lo consigue…, podría recuperar todo su poder…

Una vez más, todos escucharon con enorme sorpresa lo que se acababa de decir.

—Los Ultraentes, además de ser sus esbirros, son quienes han estado alimentando con luz a Necrozma… Es gracias a ellos, que ya ha recuperado la mitad de su poder y es gracias a ellos que volverá a despertar pronto.

De nuevo, Lusamine había dicho una cosa que no debería saber; una cosa que habían descubierto gracias a una persona que había fallecido hacía más de mil setecientos años.

—Algo que descubrí luego de que Nihilego se fusionó completamente conmigo es que, cuando Necrozma llegue, ellos planean aparecer por todo el mundo, pero van a centrarse aquí, en Alola… Harán todo lo posible para que Necrozma pueda absorber a Lunala, incluso si les cuesta la vida… Por eso, a toda costa, deben protegerla… Si permiten que Necrozma ponga sus garras sobre ella…— su ceño se frunció un poco— No sé qué destino le esperará a la tierra…

Gladio miró hacia abajo y se puso ambas manos en el rostro; Lillie, por su parte, miró hacia el techo, cubriéndose los ojos con una mano.

La excusa de "crear una utopía para los Ultraentes" había sido una mentira; todo ese tiempo había sido una manipulación de Nihilego para indicar el camino.

Lusamine sabía el nombre de Necrozma; sabía que los Ultraentes eran sus esbirros, quienes lo fortalecían, aun cuando ella había estado en coma durante la revelación de toda la información… aun cuando apenas iban a revelarle al mundo que Necrozma había recuperado fuerzas por los Ultraentes.

Ella sabía que Cosmog siempre había sido Solgaleo, aun cuando Zoe y Darius les aseguraron que no sabía de su verdadero valor…

Gladio la miró, sintiendo como su estómago se revolvía.

—¿Por qué les dio… Nihilego a Zoe y Darius la Flauta lunar?— preguntó— Si sabía que Cosmog era la preevolución de Solgaleo… ¿por qué no simplemente la destruyó para evitar su regreso? Sin Solgaleo, habría un obstáculo menos para su adorado Necrozma…

Lusamine se vio confundida.

—¿La Flauta lunar?...— preguntó en un murmuro y luego, pareció recordar— Oh… Esa flauta… Nihilego la conservó simplemente porque le recordaba a la luz de Necrozma y se las dio a Zoe y Darius simplemente para tenerlos contentos… ¿De qué forma destruir esa flauta afectaría a la evolución de Solgaleo?

Gladio casi se cae de la silla al escuchar eso y entonces, se levantó. Salió de la habitación a toda prisa.

—¡Gla…!— Lillie no pudo terminar de decir su nombre ya que este ya había cerrado la puerta detrás de él.

Justo cuando Ash estuvo por ponerse de pie, la puerta volvió a abrirse.

—¡Repite todo lo que nos acabas de decir!— le ordenó a Lusamine, con Rotom entre sus manos— ¡Exactamente palabra por palabra! Rotom, en el momento en el que detectes la más mínima duda en su voz, el más mínimo vacile o cuando sientas que está mintiendo aunque sea un poco…

La Pokédex asintió.

—Te lo informaré de inmediato; confía en mí.

Ash y Lillie se dieron cuenta. Podrían saber si Lusamine estaba mintiendo gracias a Rotom, quien siempre sabía detectar a ciencia cierta las emociones de las personas.

Lusamine reconoció a RotomDex y sonrió, para sorpresa de todos.

La joven Aether espabiló y luego, dejó salir a Ribombee.

—Por favor, apoya a Rotom. Si cualquier cosa se le llega a escapar por puro milagro, confío en que tú podrás detectarlo— le dijo al tipo Bicho, quien asintió sin dudar. Habla, Lusamine.

Ella empezó a decirles exactamente lo mismo que les había dicho a los demás y en todo el tiempo en el que estuvo hablando, Rotom y Ribombee jamás mostraron intenciones de dejar salir un sonido.

Finalmente, volvió a repetir la misma pregunta.

—¿De qué forma destruir esa flauta afectaría a la evolución de Solgaleo?

Los cuatro humanos miraron a ambos Pokémon. Ribombee negó con la cabeza, al igual que Rotom.

—No detecté ni la más mínima mentira en sus palabras. Desde el inicio hasta el final, todo lo que dijo fue la verdad… o al menos, lo que ella piensa que es la verdad— Rotom los miró a todos—. Cuando la conocimos por primera vez, Ash, Pikachu y yo definitivamente sentíamos que había algo malo detrás de sus palabras que no parecían dudar… pero esta vez no siento lo mismo. Es como si fueran personas completamente diferentes.

Gladio cayó al suelo y Lillie perdió el equilibrio, por lo que Ash tuvo que sujetarla con fuerza.

Todo lo que habían sufrido no era culpa de su madre… ¿era culpa de un Ultraente?...

—No… No, no puede ser… Ella es culpable— Gladio se llevó ambas manos a la cabeza—. Después de todo lo que pasó…

Lillie fue rápidamente abrazada por Ash, quien la llevó con él a rastras hacia Gladio, a quien también abrazó.

—Yo… entiendo que no puedan perdonarme… Fui débil y me dejé corromper… Sé que cuando piensan en los peores días de sus vidas, piensan en mi rostro…— ella les dio una sonrisa a sus hijos, quienes la veían con incredulidad— Pero está bien si me odian… Está bien si nunca volvemos a vernos… Sé que ahora, ustedes son distintos… Sé que tienen personas que son importantes para ustedes y que los hacen felices…— miró a Ash, con la misma sonrisa— Y si ustedes son felices…, yo soy feliz…

Rotom y Ribombee entonces lo sintieron. La única emoción que no se podía fingir… Sintieron un gran amor emerger de Lusamine.

Entonces, ocurrió algo que ninguno esperaba. Lusamine cerró los ojos con fuerza y se llevó una mano a la sien.

—No… no me estoy sintiendo…— sus ojos se pusieron en blanco y entonces, cayó inconsciente. Su cuerpo, de pronto, empezó a convulsionar y el monitor que detectaba los signos vitales de Lusamine comenzó a pitar como loco.

Todos vieron eso con horror. Lillie se llevó una mano a la boca y Gladio simplemente se quedó con los ojos bien abiertos.

Rotom de inmediato se dirigió hacia un botón, el cual tocó incesantemente. Con él, le avisaba a las enfermeras de que algo estaba mal.

Ash vio eso y entonces, se levantó.

Abrió la puerta con fuerza y tomó todo el aire posible.

—¡AYUDAAAAAAA!— gritó a todo pulmón— ¡UN MÉDICO!

Lillie y Gladio veían sin poder hacer nada como el cuerpo de su madre sufría esos horribles espasmos, hasta que un doctor, acompañado por varias enfermeras, entró a la habitación.

—¡Tienen que salir de aquí!— les dijo el médico, haciéndolos salir del lugar con ayuda de Ash y Kukui— ¡Necesitamos actuar rápido!

Lo último que los hermanos Aether vieron antes de que la puerta fuera cerrada frente a sus rostros, era como el personal rodeaba completamente a su madre.

Ambos hermanos fueron rápidamente abrazados por Ash, quien no tenía la más mínima intención de soltarlos. Los dos estaban mudos; viéndose incapaces de pronunciar el menor sonido.

Kukui y Burnet también los abrazaron.

Wicke, por otra parte, estaba hablando con un poco de desesperación al nuevo "Subdirector de sucursal".

Aunque al final no sepamos exactamente la verdad, la más mínima posibilidad de que sea lo que nosotros deseamos es realmente esperanzadora.

Con un nuevo mundo de preguntas, Gladio y Lillie Aether se preparan.

Días para la llegada de Necrozma: Tres.


¡Yyyyy oficialmente arranca el arco de Necrozma!

¡El capítulo 100 está aquí, luego de más de 900,000 palabras! ¡Muchísimas gracias a todos por seguir esta historia por tanto tiempo!

Este capítulo fue también más largo de lo habitual, pero al final, es un capítulo un poco "transitorio", aunque de hecho, tiene cosas muy interesantes.

Algo que les quería comentar también y que olvidé completamente el capítulo pasado fueron los motivos que encaminaron a Ash a enamorarse de Lillie. La primera fue Tapu Fini, quien fue la que hizo que el miedo de Ash hacia la oscuridad emergiera, por lo cual nació esa sensación de seguridad que Lillie le da cuando están juntos, cosa que fue bastante decisiva, como pudieron notar; la otra fue Hau. Si Ash no hubiera considerado a Hau, aunque fuera un poco, como una amenaza, entonces Tapu Fini no le habría hecho ver en la niebla aquella escena en la que Ketchum descubrió que quería a Lillie solo para él. Al final, la declaración de guerra de Hau terminó jugando en su contra y al final, fue Tapu Fini quien los unió, primero de forma inconsciente y después, de forma consciente… Como bien dijo glamorousdays, Tapu Fini es el alcahuete supremo de Alola XD

Lusamine ya se despertó, pero vemos que aún no se encuentra realmente bien. Esto es importante a futuro, como ya muchos sabrán… No tengo nada que comentar respecto a ella, al menos, no de momento.

Pasando a otros temas, como el anime de Pokémon… La evolución que Go está teniendo en el anime realmente se nota y la influencia que Ash tiene sobre él definitivamente también lo hace; incluso la propia GODharu lo nota al decir que "cada vez se parece más a Satoshi". Parece haber dejado atrás esa mentalidad de "Si no puedes hacer algo, entonces deja de intentarlo, porque ya habrás llegado a tu límite". Raboot es alguien que también se ha estado luciendo últimamente. Espero con ansias los nuevos capítulos y en especial, el arco de la Negra noche, que según yo, empezará la próxima semana.

¡Y creo que eso es todo lo que tengo por comentar! Vi el avance de la película de Coco, pero bueh, no hay mucho más que comentar sobre eso, más que pinta bien.

Así que… ¡me despido, gente!

Nos leemos pronto.

¡Alola!