¡Alola, chicos! Esta vez la cantidad de reviews anónimas se redujo, pero bueno, era de esperarse XD Los capítulos 98 y 99 fueron bastante movidos a comparación del 100... Pero aún así, ¡a responder!

PendulumGear: Escribiste esta review en el capítulo 99, pero ya había publicado el cien para ese entonces, así que la responderé en este capítulo XD
No te preocupes por eso de ofenderme. Ya antes hubo un usuario que le deseó literalmente la muerte a mis familiares, que me amenazó con agredirme y prácticamente me acosó en mis otras historias, ¿y qué hice yo? Bueno, pues me reí XD
Tu comentario estuvo hecho siempre desde el respeto y sería pretencioso de mi parte esperar que mi historia sea perfecta y que nadie tenga quejas sobre ella por más mínima que sea. Así que no te preocupes por ofenderme, no es fácil hacerlo realmente.
En efecto. El equipo Noche tuvo que esforzarse por dejar atrás muchas cosas, mientras que el equipo Día solamente tuvo que centrarse en reafirmar el hecho de que, en efecto, ya habían superado eso.
Como pudimos ver, Ash superó dos de sus temores y no pudo demostrar que había superado otros dos, por lo que sí, él está en un punto medio. Ash es un personaje que no ha sufrido algo específico como Gladio, Lillie o Hau y es alguien que ha vivido más cosas que Elio y Selene, por lo que la cantidad de cosas que lo abruman es superior, pero no tan fuertes como para centrarse solo en una. No sé si me explico. Por ejemplo, los Aether y Mahalo tenían problemas en sus vidas los cuales se veían fácilmente opacados por sus problemas principales, los cuales eran muchísimo más grandes; Ash por otra parte, tiene varios pero como, a su forma de ver las cosas, todos son igual de serios para él, debió afrontarse a todos ellos. Ash es el personaje que más se me dificulta a la hora de escribir, precisamente por el hecho de que ha tenido muchas personalidades a lo largo del anime, por lo que trato de que la mía (una mezcla entre la de XYZ y S&M, mucho más inclinada al lado de S&M) tome decisiones parecidas a las que tomaría el personaje en el canon. No siempre lo logro, pero hago mi mejor esfuerzo.
Esta es una de las situaciones a las que me refiero. Ash no sabe lo que es estar enamorado y sabe que ser egoísta está bien con sus claros límites, pero en el amor, como bien dices, hay que ser un poco más egoísta de lo normal. Ash no quiere que nadie más tenga a Lillie, pero ese pensamiento lo hace sentir mal ya que piensa que está viendo a Lillie como una pertenencia, eso desde el punto de vista de alguien que no entiende el amor. Mientras que Ash le ha dicho a Lillie que es bueno ser egoísta de vez en cuando, a él no le gusta serlo en demasía y precisamente, el hecho de querer a Lillie solo para él, es algo que lo hace sentirse realmente egoísta.
De hecho, con este son cuarenta capítulos desde que Lillie aceptó abiertamente sus sentimientos por Ash, ya casi la mitad de la historia XD
¡Nos leemos, Pendulum!

A reader: Thanks a lot! Your review made me quite happy as I know there are people who read me despite the language. I'm sorry if my English is bad!

Invitado: ¡Te reconoceré con este nombre a partir de ahora, así que seré que eres tú en cuanto lo vea! Muchas gracias por animarte a dejar reviews dos capítulos seguidos. También, muchas gracias por tus felicitaciones. Cien capítulos es una cifra bastante grande. ¡Espero que el arco de Necrozma te traiga más de una sorpresa!

ElTrigon: ¡Lamento estar respondiendo esto cuando ya has dejado tu siguiente review, Trigon! Fue con ellas con quienes se empezaron a notar las consecuencias de lo que ocurría en el mundo, pero la situación en Alola y en el mundo fue empeorando conforme pasaba el tiempo. Tranquilo, todo está bien por el lado de las Capitanas.
En efecto, hay algo que todavía no menciono en todo esto de la situación de Gladio, pero que me lo reservaré para el futuro.
¡Eso lo veremos en el siguiente capítulo!
Bueno... ¿quién dijo que Ash debe ser quien se declare? Solo dejo ahí la posibilidad, jeje.
Ahora mismo, Ash y Lillie son como esas parejas que son realmente empalagosas, pero sin ser del todo pareja. Es cuestión de tiempo para que se acostumbren a la presencia del otro y adquieran una nueva dinámica de pareja... o no XD
Lusamine es un personaje que considero, es como mínimo, interesante. Me dejará explorar nuevas facetas de mis personajes y ver que tan humanos puedo hacerlos... Ya veremos como va la situación con ella.
Veremos qué ocurre con Serena en el arco de la Liga Pokémon XD
Mi primer contacto con él fue por el meme de "Amor propio, Kishimoto" y a partir de ahí vi uno que otro de sus vídeos. No diría que soy el mayor fan, pero más de un vídeo si que he visto XD
¡Muchas gracias Trigon, espero seguir leyéndote!

Guest: Eso está basado en hechos reales, de hecho, mi historia personal es similar XD Mi pareja y yo llevamos ya más de tres años de novios y ambos aclaramos nuestros sentimientos un día, pero tardamos casi un mes entero en formalizar la relación XD

¡En fin, eso es todo! ¡Pasen a leer, por favor!


—Así que estás de vuelta, Ash…

El claxon de un automóvil se escuchó en el exterior y ella se apresuró a guardar su teléfono celular en su bolsillo. Abrió la puerta con rapidez y entonces, lo vio.

—¡Brock!— exclamó Misty, cerrando la puerta de su casa detrás de ella.

—¡Hola de nuevo, señorita!— dijo el moreno, sonriendo desde el volante del auto.

Misty caminó rápidamente hacia la puerta del copiloto y se subió. Tras ponerse el cinturón de seguridad, miró a su viejo amigo.

—¡Tengo años que no te veo en persona!— le dijo, con una gran sonrisa— Realmente te ves más viejo.

—Yo prefiero "maduro". A las damas les fascina un hombre maduro— dijo el joven adulto, acelerando.

—Cómo digas…— Misty entrecerró los ojos y sonrió, conociendo la personalidad de Brock.

—El camino hacia Azafrán no es tan largo en auto, pero aun así debería tomarnos unas horas llegar— dijo, apoyando un brazo sobre la puerta del vehículo, el cual tenía ambas ventanas abajo—. Así que... ponte cómoda.

—Una reunión de líderes de gimnasio…— Misty dejó salir un suspiro— Pensar que te llamarían también a ti, Brock…

—Fui líder por una cantidad considerable de años— le dijo a su amiga, poniéndose un poco más serio—. Aunque mi experiencia no es nada comparada a la que tiene ahora Forrest, ellos todavía piensan que puedo ayudar y oye, yo estoy de acuerdo. Soy casi un doctor Pokémon graduado, seguro seré útil.

La pelirroja dejó salir otro suspiro. Miró hacia el exterior y vio un gimnasio, el cual estaba lleno de personas.

—Refugiados de Alola…— murmuró, haciendo que Brock mirara en esa dirección por el rabillo del ojo.

—Yo también estoy preocupado por él— dijo de pronto, haciendo que Misty volteara a verlo—. Está justo en el ojo del huracán y tiene una labor de suma importancia.

Misty asintió.

—Y aunque no la tuviera… ¿De verdad crees que se quedaría de brazos cruzados en lugar de simplemente saltar a la acción?— le preguntó, recibiendo una negativa con la cabeza.

—Ash no es ese tipo de persona. Es incapaz de ignorar a alguien cuando necesita ayuda y esta vez, el mundo entero lo necesita.

Misty se recargó sobre su brazo y sonrió.

—Cuando todo esto termine, ¿te has puesto a pensar en que seremos los amigos de una celebridad?

Brock se llevó una mano al mentón.

—Sabía qué hacerme amigo de aquel niño tendría beneficios a futuro… Ya puedo ver a las damiselas hacer fila por tener un pedazo de Brock.

Misty esta vez, no pudo evitar soltar una carcajada.

—Tú realmente nunca cambias, ¿verdad?

—Le seré fiel a mi naturaleza hasta el día que muera— aseguró, con una sonrisa.

—Aunque si yo fuera tú, me preocuparía por Ash… Por lo que parece, conseguirá novia antes que tú— le dijo, con una sonrisa burlona.

—¿Viste el vídeo también?— le preguntó el moreno, con una media sonrisa en el rostro.

—¿Cómo no hacerlo? Es tendencia en internet… Claramente la gente iba a notar que nuestros salvadores volvieron luego de estar desaparecidos por más de dos meses— elevó las manos al techo del auto mientras las sacudía. Contuvo la risa—. Pensar que llegaría el día en el que lo consideraríamos nuestra esperanza…

—Creo que ese día llegó desde el momento en el que lo conocimos— aseguró Brock, sin dejar de sonreír.

Misty también sonrió y entonces, sacó su teléfono.

GumshoosFanN1: ¡Miren a quienes me encontré hoy en el CentroPokémon de la Aldea Marina, en Poni! ¿¡Estamos salvados?! (¿Va primero el baño o la comida?...)

Junto a aquella publicación había un vídeo que Misty reinició.

Aunque seguía siendo él, cosa que se demostraba con sus preguntas tontas de siempre, en realidad también había cambiado.

Se fijó en el rostro lleno de felicidad de aquella chica rubia y no pudo evitar sonreír.

Bien por ti, Ash…


Ash abrió los ojos esa mañana y se encontró justo frente a él, el rostro de la persona de la cual se había enamorado. Ella parecía dormir pacíficamente, pero Ketchum se preguntaba si eso era cierto.

Había recibido permiso cuando pidió dormir junto a Lillie esa noche, ya que realmente, todos estaban preocupados por los hermanos Aether; por lo que habían visto el día anterior. Gladio, por su parte, había dormido en el sofá junto a los Pokémon y Rotom, quienes se encargaron de hacerlo sentir lo más cómodo posible.

Un poco dudoso, puso su mano sobre la mejilla de Lillie, apartándole el cabello del rostro. Se puso nervioso simplemente haciendo eso, pero es que tenía una muy buena razón para hacerlo.

Lillie era extremadamente hermosa.

Su suave piel, su sedoso cabello, sus hermosos ojos… y sus labios…

Ash cerró los ojos con fuerza. Recordaba que algo así le había sucedido antes, cuando durmieron juntos en el hotel Aloha; sentía que estaba repitiendo aquel momento y de nuevo, sintió los mismos deseos que sintió aquella vez.

Realmente quería besarla.

De hecho… No se habían besado en todo el día anterior; ni siquiera una vez y eso era algo que Ash echaba en falta. Desde el día en el que aclaró sus sentimientos por Lillie, se habían dado al menos, un beso al día.

No sabía por qué era tan necesario para él, pero el contacto con sus labios era algo que lo hacía sentirse realmente cercano a ella.

Ahora estaba realmente seguro de lo que sentía, no como en aquella ocasión; si era así, no había problema… ¿verdad?

Cerró los ojos con fuerza, sintiéndose todavía más nervioso. Normalmente, era Lillie quien tomaba la iniciativa en todas esas cosas; claro que él también la había besado más de una vez por su propia cuenta, pero por lo general, solía ser ella quien actuaba primero.

Y de cierta forma, Ash también esperaba que fuese Lillie quien le pidiera a él salir con ella, pero había recordado que Brock frecuentemente hablaba de como "el hombre debía ser quien invitara a la mujer a salir". ¿No podía ser al revés? Lillie era muy buena con las palabras y en cambio, él no; de seguro se trabaría y diría alguna estupidez. No quería que un momento tan importante para ambos se arruinara por algo como eso.

—Beso…— escuchó murmurar, abriendo de nuevo los ojos.

Se topó los ojos verdes de Lillie, los cuales se veían un tanto adormilados.

—Dame un beso…— le volvió a murmurar.

Ketchum se sonrojó y rápidamente, quitó la mano de su rostro.

—R-Realmente me gustaría, pero mi boca debe oler mal y además…

Lillie le dio un pequeño beso en los labios de menos de dos segundos antes de que siquiera pudiera terminar de hablar.

—Eres realmente lindo, ¿sabías?— le preguntó, recargándose sobre su brazo mientras le sonreía.

Ketchum, sonrojado, asintió.

—Me lo dices todos los días…

—Hablando de días… Buen día, Ash.

—Buenos días, Lillie…


—¿Están seguros de que están bien?— preguntó Burnet, viendo a ambos con preocupación.

Gladio y Lillie asintieron, sin dejar de comer.

—Me sigue costando trabajo procesarlo…— admitió Gladio— Pero no voy a quedarme quieto solo porque tengo cosas en las que pensar.

—Voy a admitir que por mi parte, fue bastante impactante… Todo lo vivido ayer se siente casi como un sueño, pero tengo que moverme— la rubia frunció un poco el ceño—. No puedo dejar de hacerlo.

Los profesores asintieron con una sonrisa.

—Ey, tu no-novia acaba de decir algo realmente genial— le dijo Rotom a Ash, quien no había dejado de comer—, ¿no vas a decirle nada?

Ketchum levantó la mirada de su plato, hacia los rubios.

—Y los escuché; a ambos— le sonrió a Rotom—. ¿Esperabas algo más de ellos? No son los mismos que conocimos en aquel entonces.

La Pokédex se encogió de brazos.

—Pues algo de razón tienes.

Ninguno de los hermanos Aether pudo evitar sonreír al escuchar eso.

—Hablando de los planes que tenemos para hoy— Burnet los señaló—. Debemos salir en media hora para llegar a Hau'oli. Como Ash va a quedarse a recibir a su hermano, los demás deben decidir a dónde quieren ir.

—Me gustaría recoger personalmente al Campeón León y a la profesora Magnolia— dijo Gladio, hablando primero.

—Cierto… Te llevaste realmente bien con Sonia, ¿verdad, Gladio?— recordó Burnet.

El rubio se rascó la cabeza, sin saber muy bien cómo responder a eso.

—Es una persona muy… amigable…— murmuró, cerrando los ojos. Tal vez era demasiado amigable.

—Yo quisiera ir con usted al Paraíso Aether, profesora— esta vez fue el turno de Lillie de hablar—. Si al final todos nos reuniremos ahí, creo que prefiero quedarme a recibir a todos cuando lleguen.

Burnet asintió y luego, volvió a mirar a Ash.

—Los profesores Oak y Sakuragi vienen con Red, por cierto— le dijo, señalándolo con su cuchara—. Habrá una lancha esperando por ustedes en el puerto, los llevará a…

—Profesora, creo que sería mejor que me diera todos esos detalles a mí— interrumpió Rotom, dándole unas palmadas en la cabeza a Ash—. Este chico luces, luces, lo que serían luces… pues no tiene, realmente.

Nadie intentó negarlo, cosa que hizo que Ash bajara la mirada a su plato de comida, desanimado. Todos rieron.

—Entonces cuento contigo, Rotom.

—A su servicio.

Kukui se levantó de la mesa luego de terminar de comer y se estiró.

—Yo tengo que irme ya— les dijo—. Lario y yo tenemos algunos asuntos que tratar y el Monte Hokulani no queda precisamente cerca.

—Que te vaya bien, cariño— Burnet también se puso de pie, dándole un beso en la mejilla a su esposo. Ella también recibió uno.

—Me voy.

Ketchum se quedó viendo atentamente la escena. De niño, nunca vio a su madre despedir a su padre de esa manera, principalmente porque nunca había visto a su padre.

Cuando Ash pensaba en el matrimonio, nunca solía pensar en esas cosas pero ahora que tenía un ejemplo de la vida de casados justo frente a sus ojos… Volteó a ver a Lillie, quien se sonrojó un poco al percatarse de su mirada.

—Tal vez en un futuro…— murmuró ella, con una pequeña sonrisa en el rostro.

En ese momento, Ketchum supo que Lillie había pensado lo mismo que él. También se sonrojó, volteando la mirada hacia su comida.

¡Son realmente tiernos!— pensó Burnet, con ambas manos tapando su boca.

Kukui se rio y luego, salió del lugar.

Gladio también se puso de pie.

—Entonces prepararé mis cosas— dijo, caminando hacia su mochila, la cual estaba colgada en el perchero.

—Ah, Gladio. Sobre el equipo que te recogerá a ti…

—No se preocupe por eso, profesora— el rubio la volteó a ver, con una cápsula en la mano—. Tengo a Kaguron.

Burnet sonrió y asintió.


—Entonces los dejamos, Ash, Rotom— Burnet le dio un golpecito al azabache en el hombro—. Confío en que recuerdas todo lo que te dije, Rotom.

—Hasta la última palabra.

—¡Nos vemos en unas horas, chicos!— dijo el azabache, sonriéndoles a todos. Volteó a ver a Lillie, quien supo lo que quería decir.

—Habla mucho con tu hermano, ¿sí?— la rubia se acercó a él y le dio un beso en la mejilla.

—Por supuesto.

Ash y Gladio voltearon a verse y se sonrieron.

Ketchum y Pikachu los despidieron, agitando una mano en lo alto hasta que se perdieron en la distancia.

—No hay nadie aquí, ¿eh?...— murmuró Ash, mirando hacia todos lados. En el exterior del aeropuerto no se veía ni la más mínima persona.

—Pika— el roedor subió a la cabeza de su entrenador para ver mejor, pero seguía sin ver a nadie.

—Deberíamos entrar. El avión estará aterrizando en unos minutos— les dijo Rotom, señalando el interior.

Ambos asintieron.

—Los profesores y Red estarán súper cansados— supuso Ash—. Salieron cuando era de día y llegaron por el día… Que confuso.

—Así funciona la tierra— le dijo Rotom, luego de pasar por las puertas corredizas.

Ash, Pikachu y Rotom buscaron con la mirada un buen lugar para sentarse a esperar. Encontraron un buen asiento que tenía los dos lugares colindantes totalmente libres.

Ketchum caminó hacia él y se sentó.

—No pude… dormir muy bien anoche— dijo, bostezando.

—¿Lillie?

—Y Gladio— aclaró Ketchum—. Parecen estar bien, pero no lo sé del todo… Si ellos lo dicen debe ser así, pero en el fondo sigo preocupado.

—Bueno, es normal preocuparse por los amigos— le dijo a su dueño—. Esa preocupación es lo que nos distingue de las plantas o las máquinas.

Ash asintió, dejando salir otro bostezo. Estar sentado en ese asiento tan mullido era realmente cómodo.

Cerró los ojos, con la certeza de que Rotom y Pikachu estaban a ambos lados de él.

Solo sería un segundo…

Solo un segundo…

—¡Ey! ¡Esto es una advertencia, déjanos en paz!— escuchó hablar a Rotom.

—¡Pika Pikachu!

Abrió los ojos de nuevo, sintiéndose adormilado. ¿Se había quedado dormido sin darse cuenta?

Miró hacia sus costados, donde ambos tipo Eléctrico estaban forcejeando con unos tipos. Uno de ellos era una mujer bastante regordeta con un corte de pelo que le llegaba hasta los hombros; llevaba unas gafas puestas. El otro era un adulto de mediana edad, moreno y de larga cabellera negra.

—¿¡Este tipo es Ash Ketchum, no?!— preguntó la mujer, tratando de quitar a Pikachu de su lugar, pero el roedor la detenía en cuanto comenzaba a liberar chispas.

—¡Nos debe una explicación!— aseguró el hombre, tratando de hacer lo mismo con Rotom, pero él por su parte no dudaba en soltarle pequeñas descargas que lo alejaban— ¡Están siendo unos idiotas!

—¿Qué está pasando?...— preguntó Ketchum, espabilando un poco.

—¡Claro, el mundo terminándose y tu dormido como si nada, ¿verdad?!— preguntó la mujer, dirigiéndose completamente a Ash.

—Estoy…

—¿¡Sabes lo difícil que lo tenemos las otras personas?! ¡Me despidieron de mi empleo por tu culpa!— dijo el hombre, casi golpeando el rostro de Ash con su índice.

Ketchum arqueó una ceja, realmente confundido.

—¿Mi culpa?— preguntó.

—¡Si hubieran detenido a esa cosa antes, nada de esto estaría ocurriendo!— le dijo, asintiendo con la cabeza— ¡En los centros comerciales ya no hay comida, ni siquiera papel higiénico! ¿¡No se supone que ustedes son los emisarios divinos de no sé quién?! ¡Tienen que hacer algo al respecto!

—Señor, estamos haciendo…

—¡No intentes excusarte!— le gritó la mujer, apuntando la cámara de su teléfono móvil hacia el rostro de Ash, quien se veía realmente confundido— ¡Vamos, dile a la cámara todas tus excusas! ¡Tú y tu panda de amigos adolescentes se desaparecieron por completo cuando el mundo los necesitaba!

—Pero Necrozma todavía…

—¡Sabemos que todavía no ha llegado, pero si ustedes son los que van a derrotarlo debieron haberlo ido a buscar para que ni siquiera pisara el planeta!— siguió reclamando el hombre.

—Esto está empezando a hartarme— dijo Rotom, frunciendo el ceño al igual que Pikachu.

—¡No tienen ni idea de lo difícil que es la situación para personas normales como nosotros!— aseguró la mujer, pinchando el pecho de Ash con una de sus afiladas uñas.

Ketchum tomó la mano de la mujer y la apartó de él.

—¿¡Quién te crees que…?!

—¿Va a pelear?— preguntó Ash, mirándola fijamente. Sus ojos luego miraron al adulto— ¿Van a pelear?— reiteró.

—¡Por supuesto que no!— respondió el hombre, siendo secundado por la señora— ¿¡Te parece que somos guerreros?! ¡Somos padres de familia preocupados por el bienestar de…!

—Entonces no tienen ni idea de lo que están pasando las personas para prepararse en la lucha contra Necrozma— Ash volvió a interrumpir—. No saben la cantidad de esfuerzo, sudor y dedicación que le ponemos a cada entrenamiento para hacernos lo suficientemente fuertes como para defenderlos de él.

—¡Eso no tiene nada que ver! ¡Verdadero sufrimiento es el que vivimos las personas comunes en el día a día! ¡No tenemos electricidad y los servicios básicos están en declive! ¡Alguien con tus privilegios no lo entendería!— el hombre se había alterado más— ¡No hay posibilidad de que el hermano de un Campeón sepa lo que es ganarse la vida!

Ash dejó salir un suspiro. Rotom y Pikachu estaban comenzando a enojarse de verdad.

—¿Saben dónde estuvimos mis amigos y yo durante el tiempo que desaparecimos?

—¡En alguna mansión o algo por el estilo! ¡Tus amigos son esos malcriados de Aether, que tienen todo el dinero del mundo y…!

—¡Suficiente!— Ash de verdad se había enojado— ¡No hable de ellos como si siquiera los conociera! ¡Ellos dos han sufrido más en un año que ustedes y yo en todas nuestras vidas!— comenzó a acercarse a ellos, haciéndolos retroceder— ¡Estuvimos más de dos meses en el Cañón de Poni, durmiendo en tiendas de acampar, sin electricidad, bañándonos en un río y arreglándonoslas para ir al baño!— Ash comenzó a enlistar todas esas cosas con un dedo— ¡Aunque nuestros cuerpos estaban demolidos por entrenar todo el día, todavía teníamos que lavar nuestra ropa y prepararnos la cena! ¡Teníamos que soportar el frío y el calor cuando lo había! ¡No teníamos aires acondicionados, no teníamos refrigeradores, no teníamos microondas y tampoco teníamos camas! ¡Dos meses viviendo eso!— su ceño se frunció todavía más— ¡Pero a nosotros no nos importaba en lo más mínimo porque lo hacemos con la intención de ayudar a salvar al mundo! ¿¡Ustedes cuánto tiempo tienen sin electricidad?! ¡Y aunque no la tengan, al menos tienen un techo debajo del cual dormir!

Ambos adultos se quedaron callados. La mujer trató de balbucear algo, pero fue nuevamente interrumpida.

—¡Y dicen que no van a pelear! ¡Si no van a pelear, entonces no tienen ni idea de lo que están hablando!— se señaló a sí mismo, a Rotom y a Pikachu— ¡Somos nosotros los que van a arriesgar la vida! ¡Cualquiera de nosotros podría morir en cualquier momento, pero no nos importa! ¡Si es por la tierra, por la humanidad y por los Pokémon, no nos importa!

—¡Eres un maldito mocoso desagradable!— le gritó el hombre, viéndose más molesto— ¿¡Cómo te atreves a hablarle así a los mayores?! ¡Simplemente deberías…!

Ash cerró los puños y ojos con fuerza.

—¡Ustedes simplemente deberían cerrar la boca y dejar que las personas que queremos pelear por nuestro futuro lo hagamos!— gritó a todo pulmón.

—¿¡Qué está pasando aquí?!— escucharon gritar. Todos voltearon a ver a un guardia de seguridad, que estaba llegando rápidamente al lugar.

—¡Este chico nos estaba atacando con sus Pokémon!— dijo la mujer, apresurándose a hablar— ¡Debería llevárselo!

El hombre volteó a ver a Ash, quien tenía el ceño fruncido.

—Eres Ash Ketchum, ¿verdad?

—Soy yo, señor— le dijo, asintiendo.

—Sus motivos debieron darle para que los atacara— dijo el guardia, mirando a ambos hombres y cruzándose de brazos—. Si no quieren más problemas, será mejor que lo dejen en paz.

—¡Esto es increíble!— gritó el hombre— ¿¡Van a dejarlo irse impune?! ¡Claramente los privilegiados no van a perjudicarse entre sí!

—Váyanse— el guardia los miró a ambos—. AHORA.

Ambos adultos fruncieron el ceño.

—¡Ni siquiera crean que no subiré esto a internet!— les gritó la mujer, sin dejar de apuntarlos con la cámara. Apuntó al guardia— ¡Me encargaré de que lo despidan!

El guardia despidió con una mano a ambos adultos, quienes salieron del aeropuerto, hechos unas fieras.

—Muchas gracias, señor— Ash hizo una reverencia.

El guardia se rascó la nuca, un poco sonrojado.

—Disculpa si esto es un poco repentino, pero… ¿podrías darme un autógrafo?— le pidió, sorprendiendo a Ketchum y sus tipo Eléctrico— Me hice fan tuyo desde tu combate contra Red… Le diste una batalla increíble a alguien de su talla.

El azabache sonrió ampliamente.

—No tengo una pluma o una hoja, pero…

—¡No te preocupes, yo tengo!— le dijo, sacando papel y bolígrafo.

Ash las tomó y sin dudarlo, escribió su nombre. Pikachu puso su patita en la hoja y el entrenador contorneó su pata. Le devolvió sus cosas al adulto, quien se veía realmente emocionado.

—Esto… ¿crees que podría acariciar la cola de Pikachu?— le preguntó, viendo al pequeño tipo Eléctrico.

—No hay problema, ¿verdad, amigo?— Ketchum miró al roedor, quien negó con la cabeza.

El guardia estuvo acariciando la cola de Pikachu casi dos minutos y luego, se despidió, no sin que Ash le agradeciera de nuevo.

El azabache tenía una gran sonrisa en el rostro.

—Nunca te había visto así de enfadado. No desde tu pelea con Gladio— le dijo Rotom al azabache.

Ash frunció un poco el ceño.

—Me… puso de muy mal humor que insultaran a Gladio y Lillie— admitió, llevándose una mano a la cara, apenado—. Creo que exageré demasiado…

—Nah, todo lo que dijiste fue correcto. Esos tipos eran unos idiotas— Rotom no parecía preocupado en lo más mínimo—. Te apuesto lo que quieras que borrará ese vídeo de la red en unas cinco horas horas… aunque claro que alguien más lo re-subirá.

—Yo le doy solo tres.

Esa voz exaltó a los tres, quienes voltearon de inmediato hacia atrás.

El profesor Oak, con Red y el profesor Sakuragi en los costados, los saludó.

—Hay personas así en todo el mundo— dijo Sakuragi—. No deberías dejar que sus comentarios te afecten, Ash.

—Realmente estallaste, ¿eh?— Red le sonrió.

Ketchum y Pikachu sonrieron ampliamente.

—¿¡En qué momento llegaron?!— preguntó, realmente emocionado.

—Casi al comienzo de la discusión— respondió Oak, viendo hacia la salida del aeropuerto—. Red quería ver como lo manejabas, así que decidimos escondernos un poco.

—Aunque creo que salimos en la grabación, al fondo— Sakuragi se rascó la cabeza, riendo.

—Y cuando todo terminó, no queríamos interrumpir tu Meet&Greet— dijo el Campeón.

Ketchum simplemente sonrió. Abrazó a su hermano y al profesor Oak, y luego, extendió su mano hacia Sakuragi.

—Es muy bueno verlos— dijo. Los tres sonrieron.

—Digo lo mismo, muchacho— Oak le dio unas palmadas en el hombro.

—Tenemos que ir al puerto, Ash— le recordó Rotom—. Ahí estará la lancha que nos llevará al Paraíso Aether.

El azabache asintió.

—Guíanos, Rotom— pidió.

Salieron del aeropuerto, con Rotom liderando la marcha.

—¿Cómo está Yellow, Red?— preguntó Ash, viendo a su hermano.

El Campeón sonrió al escuchar eso.

—Su panza está… así de grande— con su mano, trazó un gran medio círculo frente a su abdomen—. La niña debería nacer en mayo.

—¡Esas son grandes noticias!— exclamó Ash, con una gran sonrisa en el rostro— ¿Y cómo están todos en pueblo Paleta?— le preguntó a Red y Oak, luego dirigiéndose a este— ¿Cómo están mamá y Gary?

Samuel volteó a verlo.

—Todos en pueblo Paleta evacuaron a distintas partes de Kanto— respondió—. Gary, Delia y Tracey incluidos, claro está.

Eso preocupó un poco a Ash.

—Los tres fueron a ciudad Carmín— le dijo Sakuragi—. En mi laboratorio hay espacio suficiente para ellos.

Red asintió.

—El profesor también acogió a Yellow, por lo que le estamos realmente agradecidos.

Ketchum miró a Sakuragi.

—Muchas gracias por lo que está haciendo por nuestra familia, profesor— le dijo. Pikachu también lo agradeció en su idioma.

—No tienes nada que agradecerme, Ash— le dijo—. Mi familia también estará pasando estos días en mi laboratorio, así que me siento mucho más tranquilo al saber que no estará sola… Y hablando de familia, ¿recuerdas a mi asistente Go?

Ash asintió. Había olvidado el nombre, pero recordaba que al chico que quería atrapar a Mew.

—Tenía planes de venir a agradecerte en persona por tus palabras, pero consideró que era mejor quedarse con su familia hasta que todo pasara— le dijo—. Así que me pidió que te deseara suerte de su parte.

El azabache sonrió.

Continuaron caminando hasta llegar al puerto. Fueron reconocidos en la calle por bastantes personas, quienes de inmediato comenzaron a grabarlos, pero eso no los detuvo.

Hubo más personas como las que Ash encontró en el aeropuerto, pero esta vez las ignoraron por completo.

—¡Señor Ketchum, por aquí!— gritó un recluta de la Fundación Aether, alzando un brazo.

Caminaron hacia la lancha y sin dudarlo, subieron. El recluta parecía considerarse a sí mismo la persona más afortunada del mundo.

El motor se puso en marcha y entonces…

—Así que Ash… ¿Lillie ya es tu novia?

—… No todavía…

Con grandes sonrisas en el rostro, partieron hacia el Paraíso Aether.


Ciudad Kantai, Akala.

—¡Rubio!

Gladio cerró los ojos, preparándose para lo que se venía. Sonia rodeó su cuello con un brazo, sonriendo.

—¡Ha pasado tiempo, rubio!— le dijo, sonriendo.

—Digo lo mismo…— Gladio trató de liberarse de su agarre.

—Ey, esa mochila realmente te combina. ¿Sabes algo? Tu estilo me recuerda al de un líder de gimnasio de nuestra región. ¿Conoces a…? ¡Auch!— Sonia soltó a Gladio— ¡Abuela, estoy hablando con el rubio!

—Tienes una edad, Sonia… Deja de comportarte como una niña frente al señor Gladio— le dijo su abuela, con los ojos cerrados y volviendo a apoyarse sobre su bastón.

La asistente hizo un puchero.

—¡Hola otra vez, Gladio!— Leon levantó la mano— Hasta parece cosa del destino que seas tú quien nos recoge de nuevo.

—De hecho, ya no trabajo en la Fundación Aether— el rubio le sonrió—. Yo pedí hacerlo— extendió su mano hacia MacKay—. Quería verlo, Leon.

El Campeón sintió una enorme presión salir de Gladio. Sonrió ampliamente.

—Te has hecho más fuerte— reconoció, estrechando su mano—. Mucho más fuerte.

El rubio asintió.

—Eso espero— dijo, soltando la mano de Leon—. Me encantaría demostrárselo ahora mismo, pero tenemos un lugar al que ir. Si pudieran seguirme…

Los tres asintieron, caminando detrás de Gladio.


Monte Hokulani, Ula-Ula.

—Entonces cada Capitán protegerá su isla…— murmuró Kukui, viendo un mapa electrónico de la región, con Lario a un lado suyo.

—En el caso de Melemele, espero que puedas ayudar a Liam— le dijo el rubio. En la pantalla apareció un mini-Kukui que se encontraba en Melemele junto a Ash, Hala, Elio y Liam.

En Akala podían verse las figuras de Olivia, Lillie, Kiawe, Lana y Mallow. En Ula-Ula las de Chirs, Acerola, Nanu, Hau y Lario. Por último, en Poni, podían verse las representaciones de Hapu, Gladio, Selene y Mina.

—En principio, esta será nuestra formación. Ellos ya lo saben, ¿verdad?

—¿Te refieres al equipo S&M?— preguntó Kukui, recibiendo un asentimiento— Apenas me lo contaste les envíe un mensaje; lo vieron en uno de los días que se reabastecieron de suministros así que sí, ya lo saben.

—Bien. Ahora tendremos que asignar áreas por proteger, empezando con Melemele— en el mapa, la imagen de la zona conformada por la ruta 2 y la cueva Sotobosque se iluminó—. Liam se encargará de liderar a todas las unidades en esta área— luego, toda ciudad Hau'oli se iluminó—. Tú cuidarás Hau'oli junto a tus tropas— las Afueras de Hau'oli fueron las siguientes en iluminarse—. Ash se encargará de esta zona junto a sus hombres— Lario señaló la última zona—. Pueblo Iki y la Ruta 1 serán custodiadas por el señor Hala y Elio.

Kukui miró fijamente el mapa.

—Liam, Ash y Elio… Son demasiado jóvenes como para estar participando en una guerra así…— murmuró, frunciendo el ceño.

—Es cierto que a su edad, nadie debería vivir algo como esto, pero al final serán ellos quienes nos salvarán— le dijo Lario—. No tienes la más mínima duda de eso, ¿verdad?

—Claro que no— se puso las manos en la cintura—. Continúa.

—Entonces, Akala— lo primero en iluminarse fue toda el área conformada por la ciudad Konikoni y sus alrededores, así como Kantai—. Toda esta zona será protegida por Olivia y Lillie, ambas juntas. Se asignarán escuadrones a ambas en caso de que deban separarse, pero mientras estén juntas, Olivia será la líder absoluta— eso relajó un poco a Kukui, quien vio cómo se iluminaban la Avenida Royale y el Wela Volcano Park junto a sus alrededores—. Kiawe liderará la protección de esta zona— luego, se iluminaron la colina Saltagua, la Jungla Umbría, el pueblo Ohana y las Rutas 5 y 8— Mallow y Lana protegerán todo este sector juntas. Claro que, como Olivia y Lillie, tendrán tropas que cada una comandará pero en principio, deben actuar en conjunto; cuando lo hagan, será Lana quien dirija— por último, se iluminó el Resort Hanohano—. Aunque actualmente está desocupado, sigue siendo una zona importante porque colinda con la Avenida Royale y ciudad Kantai, por lo que Kahili se encargará de protegerla.

Kukui asintió.

—Su padre se esforzó toda su vida para construirlo. No va a dejar que esos esfuerzos se vayan así como así.

Lario le dio la razón.

—Con eso dicho, pasamos a Ula-Ula. La mayor cantidad de la población se centra en la parte este de la isla, por lo que dividimos todas nuestras fuerzas en ese sector— el Monte Hokulani fue el primero en iluminarse y sus alrededores fueron los primeros en iluminarse—. Este lugar será nuestra segunda base de operaciones, por lo que es importante que lo protejamos bien, por ello, Chris y yo nos encargaremos de que nadie lo dañe— en cuanto vio que Kukui asintió, iluminó el siguiente punto. La Aldea Tapu, la Ruta 15, el Ultraganga y la Ruta 13 eran las ubicaciones—. Puede parecer que en principio, esta es una zona deshabitada, pero necesitamos protegerla a como dé lugar. No podemos permitir que los Ultraentes accedan al Monte Lanakila… Tú sabes el valor que tiene para los Tapus.

—Si alguno de ellos llega a caer en batalla, solamente necesitamos llevarlo ahí— Kukui frunció el ceño—. Pero estaríamos en grandes problemas si llegan a derribar a cualquiera de ellos… y no precisamente por el hecho de que los derroten.

Lario asintió. Sabía que, si aunque fuese un Tapu llegaba a faltar, no podrían contener a Necrozma en caso de necesitarlo.

—Como decía… Acerola y Hau cuidarán este lugar. Ambos son jóvenes, pero tienen experiencia; en especial Acerola, así que será ella quien lidere de los dos cuando estén juntos— Kukui le dio la razón. Finalmente se iluminó ciudad Malíe y una parte del mapa en la que se podía ver una planta eléctrica—. Y por último, esta zona. Será el señor Nanu quien la cuide. Tenemos que proteger con fiereza la Central Geotérmica, es de ella de quienes recibimos electricidad. Será una labor dura, pero tendrá tropas de la Fundación Aether, así como gran apoyo policial… Sabemos lo peligroso que sería si la prisión de Malíe llegara a sufrir daños.

—Estoy seguro de que el señor Nanu no lo permitirá— dijo Kukui. No había forma de que lo hiciera cuando el asesino de su hijo estaba encerrado ahí. Sorba frunció el ceño—. Lario… ¿y qué pasará con pueblo Po? Cuando me hablaste de la idea general del plan no quise preguntarlo, pero ahora que estamos profundizando en ello…

El rubio se acomodó las gafas.

—Guzma, ¿cierto?

Kukui apretó los puños.

—El Team Skull ha hecho muchas cosas malas, pero estoy convencido de que Guzma no se ha manchado las manos… Si es así, todavía hay esperanza para él…— se llevó una mano al pecho— Mi yo de catorce años se niega a abandonar esa idea…

Lario asintió.

—Siento lo mismo que tú. Aunque nos hemos distanciado mucho, no puedo olvidar los días que compartimos juntos…— murmuró, levantando la mirada— No puedo olvidar aquella época en la que lo consideré uno de mis mejores amigos… Por eso— miró a Kukui— quería ir a hablar con él a pueblo Po… ¿qué me dices?

Sorba se vio sorprendido, pero asintió sin dudar.

—Vayamos— respondió con seriedad.

Lario le sonrió.

—Pero primero, terminemos de ver esto… Solo nos faltan dos lugares— un mapa de Poni se vio y la Aldea Marina se iluminó—. Toda la población de Poni se encuentra justo aquí, por ello, pondremos tropas cuidando los alrededores, para que ningún Ultraente se acerque; en caso de que lo hagan, Hapu será quien los defienda, acompañada por Selene— después de eso, se iluminó el Prado de Poni—. Mina estará aquí junto a sus hombres; cuidarán todos los alrededores y serán la segunda línea de defensa…— el Antiguo Paso de Poni fue el último en iluminarse— Finalmente, tenemos este lugar. Gladio será el encargado de protegerlo.

Kukui se llevó una mano al mentón.

—¿Qué hay del Altar del Eclipse?...— preguntó, arqueando una ceja— Su valor es realmente alto para Solgaleo y Lunala. Quién sabe qué podría pasar si llega a ser destruido.

Lario negó con la cabeza.

—Esos son detalles que debemos ver luego— le dijo, pasando a mostrar el último lugar—. Antes dije que este sitio sería nuestra segunda base de operaciones… Pues la Fundación Aether, nuestra primera base, será quien le debe dar el visto bueno a este plan.

Kukui vio como las imágenes de todos los profesores de las regiones aparecían en el lugar, junto a su esposa, Wicke y Sonia.

—¿No habría sido mejor que hubiéramos hecho el plan en colaboración con ellos?— preguntó, recibiendo otra negativa.

—Fuera de modestias, Kukui, tú y yo somos los hombres más inteligentes de esta región, sin contar a Burnet, Lusamine o Faba. Pero además de ser inteligentes, somos fuertes— le dijo, sonriendo—. Si dos hombres como nosotros, que tienen capacidad estratégica y poderío físico, aprueban el plan de antemano, entonces solo quedaría esperar una confirmación de la base, ¿no lo crees?

Kukui asintió. El de Lario no sonaba para nada como un mal plan.

—Una última duda…— dijo Sorba, mirando a su amigo, quien simplemente arqueó una ceja— ¿Qué pasará con los Campeones?

Lario sonrió y luego se rascó la nuca.

—Veo que está relacionado, ¿eh?...— murmuró, confundiendo un poco a Kukui— Antes te dije que dejaríamos pendiente el tema del Altar del Eclipse, en cuanto recibiéramos una confirmación, pero supongo que si quieres saberlo ahora, podría decírtelo— Lario mostró en pantalla imágenes en miniatura de los siete Campeones con los que estaban aliados—. Una vez que este plan reciba el visto bueno, tengo planeado asignarlo de la siguiente manera— en Melemele fue colocado Alder; en Akala, Dianta y Lance; en Ula-Ula, Cynthia y Leon y por último, en Poni, Red y Steven—. El plan es que los Campeones den cobertura en los sitios donde más se les necesita, pero hay dos que si tienen una tarea fija— señaló a Red y Steven, quienes se movieron rápidamente al Altar del Eclipse—. Ellos serán los encargados de proteger el lugar.

—Steven es un experto en el campo de los cañones y minas, por ello entiendo que él defienda el lugar, pero… ¿y Red?— preguntó Kukui, intrigado.

—Soporte, más que nada— respondió Lario—. El equipo de Steven es débil principalmente a los tipos Lucha y Tierra. No tenemos confirmación de un Ultraente de tipo Tierra, pero si los Buzzwole invadieran el lugar, Steven la tendría realmente difícil— en pantalla apareció el equipo completo de Red, conformado por Pika, Char, Poli, un Venusaur, un Blastoise y un Espeon—. Tres Pokémon que hacen frente a los tipo Lucha y otros cuatro que derrotan a la Tierra… Además de que si hablamos de sinergias, Red y Steven tienen una compatibilidad alta.

Kukui recordaba que, hacía dos años, se había llevado a cabo un torneo de parejas, con los entrenadores de la clase Master compitiendo entre ellos. Red y Steven al final, se alzaron con la victoria.

—Por otra parte y regresando al plan…— enfocó la pantalla en los dibujos de Elio y Selene— No podemos permitir que le hagan el más mínimo daño a ellos dos, así que deberán estar junto a los Kahunas u otros líderes de escuadrón en todo momento. Estará estrictamente prohibido que vayan por su cuenta.

Kukui asintió.

—Las flautas gemelas serán realmente importantes en la batalla— dijo, cruzándose de brazos—. Si nos quedamos sin fuerzas y no podemos escucharlas para reavivar el fuego de nuestros corazones, entonces todo estará perdido.

—Por eso cargarán con equipos diseñados por Chris y por mí— le recordó Lario—. Estarán conectados a uno de los satélites de Hoenn, el cual, a su vez, estará colaborando con el Miniler-03 de Alola, por lo que la señal debería llegar a casi todo el mundo— Lario mostró ver varias imágenes en la pantalla—. Hace dos semanas pusimos equipos de sonido por toda la región que estarán escondidos de los Ultraentes y es en ellos donde resonará la canción. Están colocados estratégicamente en cada zona para que nadie se quede sin oírlos.

—Aunque digas "escondidos"… ¿No podrían llegar a ellos simplemente guiándose por el sonido?— preguntó Kukui.

—Tú no te preocupes por eso. Ellos no lo descubrirán— aseguró Lario, con total confianza.

Kukui no tuvo de otra más que confiar en la palabra de su amigo.

—Hablando desde un punto de vista objetivo…— Sorba vio a su amigo, con una sonrisa nostálgica— Podríamos no salir vivos de esta, ¿sabes?

Lario también sonrió.

—Las posibilidades existen— afirmó, poniéndose de pie y caminando hacia un mini-refrigerador—. Pero ey… He vivido bien. Jugué cuantos videojuegos quise; viví de la forma que mejor me pareció; tuve buenos amigos y compañeros… Aunque tal vez me faltó un poco de contacto femenino.

Kukui se rio, tomando la lata de cerveza que le habían lanzado.

—Envía eso a la Fundación Aether y luego, juguemos un poco de Mario Kart o Contra— le dijo, caminando hacia un armario cercano del cual sacó una vieja consola.

—¿Cómo en los viejos tiempos, eh?— preguntó, sonriendo. Pulsó un botón, enviando el archivo hacia la Fundación.

—Y después… veamos si a Guzma le queda algo de sentido común.

—No tenía de eso ni siquiera cuando éramos niños.

—No… No lo tenía.


—Gracias por eso, Gary…

El castaño asintió ante el agradecimiento de un joven adulto rubio y delgado, que vestía una larga bata de laboratorio que acababa de acomodarse las gafas.

—Si tienes algún problema como ese no dudes en decírmelo— le dijo Oak, revisando una última vez que todos los sistemas de seguridad funcionaran.

—Eres realmente bueno con estas cosas…— le dijo una mujer joven que también vestía una bata de laboratorio, de ojos color violeta. Su cabello azul estaba atado en una cola de caballo.

—Hice mi pasantía en un museo; revisar los sistemas de seguridad eran el pan de cada día— dijo el castaño, terminando de confirmar que todo estaba bien.

—Voy a dejar estas aquí— se escuchó decir. Los tres voltearon a ver a Tracey, quien acababa de llegar con una caja llena de papeles.

—Disculpa el desastre, Tracey… Nos dimos cuenta de que la fecha se acercaba demasiado tarde— le dijo la mujer.

—No hay de qué preocuparse, Kikuna— dijo el asistente de Oak con una sonrisa, para luego dirigirse al hombre—. Reiji, ¿podrías ayudarme a mover unas cosas? Parecen partes de electrónica, pero no sé qué tan delicadas sean realmente.

—¡Claro!— exclamó, caminando hacia Tracey— Gracias de nuevo, Gary.

—Ni lo menciones— el investigador se puso a ojear los papeles que habían traído. Le habían dado permiso de hacerlo para despejar la mente.

Tracey y Reiji caminaron hacia una habitación que había en la primera planta y la abrieron, encontrándose a cuatro mujeres. Dos de ellas estaban limpiando una cama que se veía un poco polvorienta por el desuso. La otra, una adolescente de tal vez quince años, movía las cajas como podía.

—¡Ah, déjanos eso a nosotros, Koharu!— exclamó Tracey, corriendo rápidamente a ayudarla.

—G-Gracias…— murmuró la joven, dejando la caja en sus manos.

—Déjame ayudarte, Tracey— le dijo Reiji, ayudando a cargar otra parte de la caja—. Llevemos esto al sótano.

Sketchit asintió y juntos, salieron.

Koharu se recargó contra la pared, jadeando.

—Te dije que era muy pesada para ti…— le murmuró una mujer que físicamente, era idéntica a ella, solo que varios años mayor. Su figura era la de una mujer adulta, al igual que sus facciones. El color de sus cabellos y casi idénticos eran sus peinados. En cuanto a vestimenta, utilizaba en la parte de arriba una blusa de manga larga, en la cual solo los brazos eran negros. Unos jeans cubrían su parte inferior. En sus ojos se veían unas gafas y colgando de su cuello, un collar con un dije con forma de pétalo.

—Los jóvenes son así, Yoshino— le dijo Delia, con una sonrisa—. Aunque bueno, puede que no sepa de qué estoy hablando; solo tengo dos varones.

Yoshino Sakuragi, la esposa del profesor Cerise, sonrió.

—Y a la espera de una nieta— dijo, mirando a la última chica, la cual estaba sentada en una silla. Utilizaba un vestido largo blanco de una pieza y su largo cabello rubio estaba suelto.

—Realmente lamento que tengan que hacer todo esto por mí…— murmuró.

—Tonterías, Yellow— Delia le sonrió—. Red jamás me perdonaría que dejara dormir a su princesa en una cama sucia.

—Estás por cumplir tu séptimo mes, ¿verdad?— preguntó Yoshino, recibiendo un asentimiento.

—El veintidós— respondió, acariciando su vientre.

Delia sonrió ampliamente.

—¿Imaginas que nazca el mismo día que Ash?— le preguntó— Tío y sobrina cumpliendo años el mismo día.

Yellow rio un poco.

—Sería una divertida coincidencia.

Koharu se puso de pie, dispuesta a seguir ayudando.

—Ah, preferiría que fueras afueras con los chicos, linda— le pidió su madre—. Go tiene bastantes Pokémon de los que hacerse cargo, así que creo que podrías facilitarles el trabajo.

La joven asintió en silencio y salió del lugar.

Caminó por los pasillos del gran laboratorio hasta llegar a una puerta que había en la parte trasera, la cual llevaba a un camino que terminaba conectado con una especie de cúpula de cristal bastante grande. Abrió la puerta, observando el panorama.

Era como un inmenso jardín totalmente verde, lleno de árboles. El sitio incluso tenía su propio lago y toda la cosa.

Bajó unas escaleras y entonces, se puso a buscar.

Vio a un Butterfree volar a toda velocidad y entonces decidió seguirlo.

—¿Lo sabías?... Escuché que el cumpleaños de Tracey es mañana; es decir, el once de marzo… Eso sí que es mala suerte— murmuró un niño de unos diez años, de cabello marrón y ojos verdes. Vestía una camisa abierta, debajo de la cual llevaba otra camiseta con el diseño de un Bulbasaur; usaba unos pantalones cortos.

—El once de marzo pero de Kanto, no el de Alola— le dijo un joven moreno, que se encontraba alimentando a un Oddish—. En Kanto la hora está diecinueve horas por delante, por lo que para cuando nosotros sea once, para ellos apenas será el diez… Además, hablar ese tipo de cosas a sus espaldas está mal, Sota.

—Simplemente debiste decir eso último— le dijo Koharu, acercándose a él sin voltear a verlo.

—Quería aclarar el punto— le dijo el moreno, sirviendo un plato de comida para un Ekans—. ¡Scorbunny, ¿podrías ver si todavía tenemos comida?!

—¡Bunny, Bunny!— le respondió un pequeño conejo blanco. Su nariz era rosada y sus ojos eran rojizos. En la punta de sus patas y cola, así como en el cuello, el color de su pelaje era naranja. Sobre su nariz había un pequeño rectángulo amarillo, que compartía color con el interior de sus orejas.

—Entonces… ¿en qué ayudo?— preguntó Koharu, todavía sin voltear a verlo.

—En lo que sea— le respondió el joven—. Gracias.

El niño los miró a ambos con los ojos entrecerrados.

—¿En serio todavía siguen peleados, Go, hermana?— les preguntó, arqueando una ceja— Ya tienen quince años, creí que a su edad, la gente ya no se peleaba.

—La gente se pelea incluso cuando son adultos, ¿sabías eso?— le preguntó Koharu a su hermano.

—Además, no estamos peleados— dijo Go, poniéndose de pie—. No hay nada por qué estarlo.

Dicho eso, se alejó del lugar.

Sota también se puso de pie, junto a su hermana.

—Lo que le dijiste aquella vez…

—Calla, Sota— le dijo Koharu, caminando hacia uno de los botes de comida—. Lo hice por su bien.

O eso quería creer ella.

Go caminó hacia donde estaba su Scorbunny, quien le apuntó con alegría unos botes de comida; la alegría se fue al ver el rostro de su entrenador.

—¿Bunny?...— murmuró, preocupado.

Conocí en Alola a un chico. Su nombre es Ash Ketchum y por lo que parece, es amigo de Elio y Selene. ¿Sabes? Le hablé de tu sueño… ¡Tranquilo, tranquilo, él no se rio! De hecho, al contrario; me pidió que te dijera que nunca te rindieras y que, aunque no te conoce, alguien que tiene un sueño como el tuyo debe ser realmente increíble… Bien por ti, ¿eh, Go?

—¿Es tan difícil tener un amigo así?...— murmuró, apretando los puños— Si ese chico hubiera sido mi amigo de la infancia en lugar de Koharu, entonces seguro… seguro…— frunció el ceño— No tengo tiempo para esto.

Levantó dos botes de alimento y comenzó a cargarlos. Scorbunny subió a su hombro.

—Ah… Yamper, aquí estabas… Koharu debe estar buscándote, ¿sabes?

—¡Yam!


Estaban sentados alrededor de la gran mesa de la sala de reuniones, todos viendo en el gran monitor las posiciones que tomarían cuando el día llegara.

Había una gran cantidad de personas que escuchaban todo en persona, pero los que no podían, lo hacían mediante llamada.

—Entonces… Repasémoslo por última vez— Wicke apuntó con una batuta a la isla de Melemele—. El equipo de Melemele, que será conformado por el Kahuna Hala Mahalo, el Capitán Liam Sotobosque, el profesor Kukui Sorba, el Campeón Alder Moore y los entrenadores Ash Ketchum y Elio Asutoro. Contarán con cuatrocientos reclutas de la Fundación Aether y a excepción de Elio Asutoro, cada uno contará con un escuadrón de ochenta personas.

Todos los miembros del equipo Melemele asintieron. Ninguno tenía duda alguna.

—Los siguientes serán los del equipo Poni— la imagen se movió rápidamente a dicha isla—. Conformado por la Kahuna Hapu Honua, la Capitana Mina Kauai, los Campeones Red Ketchum y Steven Stone, así como los entrenadores Gladio Aether y Selene Asutoro. Igualmente contarán con cuatrocientos reclutas a modo de apoyo y, con excepción de Selene Asutoro, cada uno tendrá su propio escuadrón. Mientras que el escuadrón de los Campeones Steven y Red será uno conjunto de cuarenta personas, el del resto será de ciento veinte.

El equipo Poni tampoco tenía nada que objetar. Dado que Steven y Red protegerían una zona más remota y angosta, era claro que serían ellos quienes menos reclutas tuvieran, por no mencionar la fuerza de ambos.

—Sigue el equipo Ula-Ula— la imagen cambió, mostrando la isla—. Estarán en él el Kahuna Nanu Malíe, los Capitanes Chris Hokulani y Acerola Tapu, los Campeones Cynthia Kunashir y Leon MacKay y los entrenadores Lario Hokulani y Hau Mahalo. Los Campeones Leon y Cynthia compartirán un mismo escuadrón de ochenta personas; Hau Mahalo y Acerola Tapu tendrán uno compartido de cien personas y Chris y Lario Hokulani tendrán uno conformado por noventa. Por último, el Kahuna Malíe tendrá un escuadrón conformado por ciento treinta personas.

Nadie en el equipo Ula-Ula tuvo algo que decir. Les parecía correcto.

—Y por último, el equipo Akala— los ojos de Wicke se posaron sobre Lillie antes de cambiar la imagen en pantalla por la isla rosa—. Será conformado por la Kahuna Olivia Konikoni, los Capitanes Kiawe Wela, Lana Saltagua y Mallow Aina, los Campeones Dianta Legrand y Lance Ryutaro y las entrenadoras Lillie Aether y Kahili Hanohano. Debido a la densidad de población que hay en Akala, hemos tenido que asignar un total de quinientos treinta unidades en la isla. La Kahuna Olivia Konikoni compartirá un escuadrón de ciento veinte hombres con Lillie Aether; las Capitanas Mallow Aina y Lana Saltagua compartirán otro de ciento veinte hombres; los Campeones Dianta y Lance tendrán uno de cien hombres, mientras que el Capitán Kiawe Wela tendrá uno de ciento diez y la entrenadora Kahili Hanohano, uno de ochenta.

Todos parecían conformes con eso, por lo que Wicke pudo proseguir.

—Por último, tenemos a la Fundación Aether. El resto de nosotros nos quedaremos; quienes no tenemos una capacidad destacable en batalla, con sus excepciones— miró a los primos Oak y a otros varios—, vigilaremos desde aquí en rumbo de la batalla y desplegaremos unidades en puntos donde sean necesarias. Tendremos un total de 535 unidades que serán movilizadas de inmediato… Si necesitan la más mínima cosa, por favor no duden en decírnoslo.

—La organización estratégica es realmente fundamental en batalla— dijo Samuel, cerrando los ojos—. Así que siéntanse libres de confiarnos sus vidas.

Los entrenadores y científicos asintieron.

—Hace unas horas— Wicke volvió a hablar— lanzamos una convocatoria a todos los ciudadanos de Alola. Aunque la sede de Alola de la Fundación Aether cuenta con más de dos mil reclutas, realmente esas fuerzas se quedan un poco cortas… Necesitamos que todo el planeta peleé si queremos ganar.

—Si tuviéramos el apoyo de todos los entrenadores de Alola, nuestro poderío aumentaría exponencialmente— dijo Magnolia, acomodándose las gafas.

—Y eso sumado al cuerpo de policía…— Nanu bostezó un poco—, conformado por más de mil quinientas personas… Tendríamos un número decente.

Una vez más, todos asintieron.

Entonces, alguien se puso de pie.

—No quiero sonar como un ecocentrista… egocentrista, disculpen— se corrigió de inmediato, cosa que hizo sonreír a Lillie—, pero tengo un total de setenta y cuatro Pokémon realmente fuertes…— esa cifra sorprendió a la gran mayoría de presentes— Aunque treinta de ellos son Tauros— dijo, riendo un poco. Todos se preguntaron por qué alguien querría tantos Tauros. Ash se puso más serio— El caso es que, sin contar a nueve de ellos, puedo prestar a los otros…— hizo cuentas con los dedos, cosa que le tomó casi medio minuto— ¡Sesentaitres Pokémon!

—Son sesenta y cinco— corrigió Red, haciendo reír a los demás— y yo puedo dar fe de lo dicho por Ash. A excepción de seis de ellos, todos los demás superan el nivel sesentaicinco como mínimo.

La risa se fue, dando paso a la sorpresa. Todos miraron a Ash con asombro.

Sesentaiocho Pokémon que superaban el nivel sesentaicinco… Era una cifra insana para cualquier entrenador Pokémon, de hecho, casi podría considerarse un obstáculo en su carrera.

Lillie lo miró.

—Permite que le confíe mi vida a tus Pokémon— dijo, llevándose una mano al pecho. Ash sonrió al escuchar eso.

—Digo lo mismo— Gladio cerró los ojos.

—Si son ellos, no tengo nada de qué preocuparme— aseguró Elio. Selene, a su lado, asintió.

—Me tomaré la libertad de depender de ellos— Hau sonrió ampliamente.

Ketchum miró a todos los demás, quienes le sonreían.

—Entonces contamos con tus Pokémon, Ash— le dijo Wicke, sonriendo.

El azabache asintió y de nuevo, tomó asiento.

Todos vieron hacia la pantalla.

—Este será el plan, entonces— dijo la Directora de sucursal—. Por favor, siéntanse libres de difundirlo a tantas personas como quieran y de revisarlo las veces que lo necesiten.

En aquella pantalla, estaba la formación que tomarían cuando se decidiera el destino del mundo.

Muchos tragaron saliva, otros sintieron como su corazón se aceleraba y otros cuantos temblaron un poco. Al final, nadie podía estar completamente tranquilo.

El ceño de Ash se frunció.

Tiempo para la llegada de Necrozma: Inminente.


Finalmente terminé… Les seré sincero; este capítulo debió haberse terminado hace más de una maldita hora, pero me quedé repartiendo los Pokémon de Ash a los escuadrones pero a la hora de hacer el recuento, los malditos Tauros no cuadraban ¡Siempre me sobraban 4! ¿¡Por qué?! Chicos, tal vez yo me esté equivocando y no sean 74 los Pokémon que Ash tiene… Si pudieran ayudarme con eso, se los agradecería (considerar que en esta historia, Ash tiene de vuelta a Pidgeot y Primeape, además de la existencia de tres Pokémon que no tiene en el canon como lo serían Ninetales, Golisopod y Gumshoos, así como la ausencia de Melmetal).

¡Con la estrategia ya decidida, Necrozma llega el siguiente capítulo! Veremos muchos puntos distintos en la batalla por el mundo, así que no debería ser sorpresa para nadie que este arco tenga una duración un tanto extensa XD

En fin… Fuera de eso, realmente no tengo nada que decir ya que no han salido cosas de Pokémon, por lo que yo sé…

Así que, sin nada más, me despido por el momento.

¡Nos leemos!