Antes de empezar, quiero decirles que el español no es mi lengua materna, asi que pido disculpa de antemano por las posibles faltas de ortografía que intentaré sean las mínimas posibles.

Aclaración: No soy dueño de Naruto ni de Sekirei, tampoco de cualquier personaje de otro anime/manga/videojuego que aparezca en este fic.

ADVERTENCIA: Este capítulo contiene lemon

Capítulo 2

La mañana siguiente, Naruto se despertó con el sonido de la lluvia golpeteando contra el ventanal. Llovía con fuerza, y el cielo estaba coloreado de un tono gris pálido. Abrió los ojos pesadamente y miró a su alrededor. Estaba en su dormitorio.

Su cuarto era grande, rectangular, con suelo de madera y paredes pintadas en un pálido tono gris. La cama estaba en el centro de la habitación, pegada a la pared larga, a su lado derecho había un armario y una guitarra acústica, recostada en el suelo, y al lado izquierdo una mesa de noche y un librero. Frente a la cama había un enorme ventanal que ocupaba por completo toda la pared. Junto al ventanal, había un telescopio. En la pared derecha se encontraban dos puertas, una que daba al baño y otra al pasillo, y en la pared izquierda una silla y un escritorio, sobre este, un ordenador portátil, un flexo, algunos libros de astronomía, varios cuadernos de apuntes y varias fotos de estrellas, planetas y nebulosas.

Naruto hizo un vago intento por levantarse, sin embargo, sintió un peso en su pecho y un ligero cosquilleo en su cuello que lo hizo volver a echarse. Al levantar un poco su cabeza pudo notar que Yomi estaba recargada sobre su pecho y sus cabellos rozaban su cuello. Eso no sería nada de no ser por el hecho de que estaba vestida tan solo con una camisa que el mismo le había prestado y debajo solo unas bragas que apenas cubrían su intimidad.

-(Hormonas, por favor no me traicionen ahora)- .El rubio sintió que cierta parte de su cuerpo se endurecía. Reprimió un gemido cuando sintió una mano de la chica rozando su miembro.

-(Mierda)-

Tuvo que recurrir a todo su autocontrol para no poseerla ahí mismo. Respiró profundamente, intentando pensar en cosas desagradables para calmar su erección.

Después de haberse calmado un poco, procedió a despertar a su Sekirei.

En un principio pensó en moverla un poco para despertarla, pero luego cambió de idea y le acarició la cabeza suavemente. -Yomi-chan, despierta, ya es hora de levantarse-

Yomi oyó en la lejanía una voz, abrió los ojos muy despacio y levantó la cabeza -Cinco minutos más-

-Vamos dormilona, levántate-

-Mmm- Murmuró, levántandose lentamente, quedando a horcajadas sobre él. -Buenos dias, Naruto-sama- Estiró los brazos, pegando un pequeño bostezo, para luego plantarle un beso en los labios muy apasionado y lleno de amor, haciendo que sus alas aparecieran iluminando toda la habitación.

-B-buenos días a ti también- Balbuceó con la cara completamente roja.

-Mmm, que es esto- Preguntó Yomi al sentir algo duro presionando contra su intimidad.

-(Mierda)- El rubio, comenzó a sudar balas -N-nad...-

-¡Ah, ya sé!- Ella lo interrumpió. -Mi sintonizadora me lo había explicado hace tiempo. Esto, es una erección-

-E-eh-

-Tambien me enseñó lo que debo hacer- Una sonrisa se formó en su rostro, y empezó a moler su trasero sobre el miembro de Naruto, sacándole leves gemidos.

Ella sonrió al oírlo gemir. Sin perder tiempo, aumento sus movimientos.

Perdiendo todo auto-control y rindiéndose a sus emociones, Naruto llevó sus manos debajo de la camiseta de Yomi y le acarició los senos.

-Ahhh, Naruto-sama~ Gimió levemente la rubia. Naruto entonces la levanto sin esfuerzo y la recosto sobre la cama en un solo movimiento rápido y fluido, invirtiendo así las posiciones. Yomi instintivamente rodeó la cintura de Naruto con sus piernas y abrazó fuertemente su cuello, rápidamente él comenzó a moverse, lo único que los separaba era la tela de los pantalones y bóxer de él y las bragas de ella.

-N-naruto-sam-ma~

-¡Riiiingg!-

De repente la alarma de un reloj sonó con fuerza, haciendo que los dos jóvenes se asustaran y se separaran.

-Dios, que susto..¿Q-qué fue eso?- Ella se tocó el pecho, donde su corazón se movía de manera acelerada

-Lo siento, es mi despertador- El ojiazul, apagó el aparato que estaba en la mesa de noche, y se levantó de la cama.

-¿A dónde vas?-

-Yo...bueno...ehm...voy a prepar el desayuno- Respondió mientras sacaba ropa de un armario. -Puedes usar el baño de mi cuarto, yo usaré el de abajo.-

-Si quieres, puedes venir conmigo al baño~ Le propuso la rubia con una sonrisa coqueta.

-B-Bueno...yo...eh-

-Vamos, Naruto-sama, no seas timido- Ella se alzó de la cama, y caminó hacia él moviendo las caderas sugerentemente.

-¡Lo siento!- Exclamó el rubio con la cara roja antes de salir corriendo de su habitación. La risa de Yomi quedo silenciada cuando cerró la puerta del cuarto a sus espaldas.

(Media hora despues)

-Listo- Dijo Naruto colocando dos platos con tortillas sobre la mesa.

-Huele delicioso- La rubia entró al comedor, vistiendo sólo una camiseta y nueva ropa interior.

-¿Porqué no te has vestido?- Preguntó el rubio con la cara roja.

-Bueno, me siento más cómoda así, ¿no hay ningún problema verdad?- Sin dejar de mirarle, se inclinó sobre la mesa, mostrando de lleno su escote, y se lamió seductoramente los labios con un gesto lento y cargado de intención que enardeció por completo el miembro del rubio. Ella no llevaba sujetador.

haciendo un esfuerzo casi sobrehumano y recuperando el autocontrol le dijo. -N-No c-claro que no-

Yomi sonrió complacida y procedieron a comer sus respectivos desayunos.

-Naruto-sama-

-¿Si?-

-¿Has pensado en alar a más Sekireis?-

-En realidad...no ¿Por qué me lo preguntas?-

-Necesitamos más Sekireis de nuestro lado si queremos ganar este juego. Me duele admitirlo pero llegará un momento en que las cosas se complicaran y yo no seré suficiente.- La Sekirei dejó de comer y miró a su Ashikabi con una expresión seria.

El rubio se quedó en silencio por unos momentos, en los que casi pudo adivinar los pensamientos que corrían por su mente con sólo observarlo.

-Ah..yo...lo pensare- Murmuró, antes de soltar un largo suspiro. Yomi asintió complacida por la respuesta y regresó a su comida.

Después de un rato ya habían terminado de desayunar, y los dos estaban sentados en el mueble de la sala, hablando para conocerse mejor, riendo como ninguno de los dos lo había hecho nunca, tanteando secretos mal guardados, asomándose con cuidado en el mundo del otro.

-Me gusta leer, tocar la guitarra, la jardineria, el ramen, la astronomía y escuchar música, sobre todo el metal progresivo.-

-Bueno de eso ya me habia dado cuenta ayer- Yomi se tapó la boca con las manos, ahogando una risita.

-Sí, jejeje- Naruto sonrió, sobándose la nuca. -Ahora te toca a ti dattebayo-

-Bueno...ami me gusta cocinar, especialmente los brotes de soja, limpiar, me gustan los animales, sobretodo las golondrinas, leer libros y mi Ashikabi- Esto último provocó un fuerte sonrojo en el rubio, por lo que volteó el rostro apenado.

Yomi sonrió y se sentó a horcajadas sobre Naruto. -¿Qué te parece si continuamos donde lo habíamos dejado antes?-

-E-espera...Yomi...yo...soy virgen- Admitió apenado.

-Yo también soy virgen Naruto-Sama. Todas las Sekirei también lo son para su Ashikabi- Ella le dio una hermosa mirada que expresaba todo su amor, para luejo esbozar una sonrisa lujuriosa -Además, quiero ser tu primera vez.-

-Yo...de acuerdo- El rubio asintió, más sonrojado aún. Yomi sonrió por su respuesta y su sonrojo, se veía muy tierno así.

La Sekirei sin perder más tiempo comenzó a besarlo apasionadamente, quería sentirlo, quería tocarlo, necesitaba tenerlo cerca, ella comenzó a acariciar su cuerpo, a recorrerlo suave y desesperada a la vez, él comenzó a responder las caricias, a responder cada uno de los besos, ambos tenían la respiración agitada, sentían vibrar sus cuerpos de deseo, ella sonrió y bajo las manos por el torso de su ashikabi hasta que pudo tomar la camiseta de él y la subió hasta sacársela por completo y aventarla fuera del mueble, deseando, necesitando sentirse más cerca de él, luego tomó su propia camisa y también la sacó sobre su cabeza, quedando solo en bragas.

Naruto se estremeció mientras miraba sus senos grandes, deliciosos, coronados con unos pezones de color rosa pálido. Yomi sintió su mirada en ellos y al instante estaban tensos, duros y excitados. El ojiazul agarró con firmeza ese par de pechos, de los cuales no había podido quitar los ojos, y los apretó un poco. Eran blandos y tan grandes que no le alcanzaban las manos para sostenerlos. La Sekirei involuntariamente arqueo su espalda cuando sintió que Naruto lamia con deseo uno de sus senos y luego se lo metía a la boca.

-ahhh si...sigue así ahhh~ Gimió la Sekirei al sentir los labios de su Ashikabi chupando y lamiendo sus senos mientras sus manos masajeanban sus redondas nalgas.

De repente Yomi sintió como su zona intima se humedecía considerablemente, pero esto solo la hacía sentir mejor. La rubia tomó la iniciativa de nuevo, bajó las manos y le quitó el short. El rubio estaba muy erecto, lo notaba, lo veía, lo quería tocar, lo quería probar.

-A-ah...Naruto-sama.. ~ Gimió cuando mordio uno de sus pezones. Naruto dejo de lado sus senos y volvió a los labios de Yomi, se dieron un beso intenso, en el cual sus lenguas jugaban sin parar. Despues de jugar un rato con sus lenguas, se separaron por la falta de aire, dejando un hilo de baba uniendo sus labios.

-Eso...fue intenso- Murmuró el rubio con la cara roja.

Yomi se levantó de él y se arrodilló entre sus piernas.

-¿Qué vas a hacer?- Preguntó el ojiazul con las mejillas rojas.

-Ahora lo veras- Sonrió Yomi, quien en ese momento bajó el bóxer de su Ashikabi, liberando su erección. -Es enorme- Murmuró sorprendida, a pesar de que era la primera vez que estaba mirando un miembro.

El ego de Naruto se infló al notar la mirada de sorpresa que tenía la Sekirei.

Yomi lo tomó desde la base y lamió desde la vena en la parte inferior hacia arriba, lentamente. Cuando llegó a la cima dio varias lamidas a su ranura, saboreando el pre semen que se había formado allí.

-Ahhh...nhh...Yomi.. ~

Yomi ebria de lujuria beso el glande de Naruto, y sin más preámbulo lo introdujo en su boca, hasta la mitad. El chico se tensó pero Yomi comenzó a chupar y valancear su cabeza hacia atrás y adelante, cada vez más rápido y más fuerte. Masajeándo la base al ritmo que hacía todo aquello. La sala se llenó con el sonido vulgar de Yomi chupando y sorbiendo el pene de su Ashikabi.

-Oh..k..kami... ~ Exclamó el ojiazul agarrando la cabeza de la rubia y cerrando los ojos.

-(Delicioso)- Pensó la Sekirei mientras seguía succionando como si no hubiera un mañana.

Yomi supo que Naruto estaba cerca del clímax cuando sintió su miembro hincharse y temblar dentro de su boca.

En un fuerte gruñido él acabo viniéndose en la boca de la rubia. Yomi se tragó toda la esencia de Naruto sin quejas y succionó la punta del miembro.

-Eso fue increible dattebayo- Dijo Naruto jadeando mientras Yomi dejaba libre su miembro con un sonoro "plop" que a su sorpresa todavía estaba erecto.

Yomi se levantó y se sentó a horcajadas sobre él, movió un poco sus bragas hacia un lado y se introdujo el pene de Naruto de un solo golpe, rompiendo su himen y abriendo su vagina de paso. La pelirubia cerro los ojos y apretó sus labios, ante el dolor producido.

-¿Yomi-chan, estás bien?- Preguntó Naruto preocupado.

-No te preocupes, estoy bien. Solo debo acostumbrarme- La ojiverde le dio un beso en los labios, tranquilizándolo un poco, y espero un minuto antes de comenzar a moverse. Poco a poco empezó a moverse arriba y abajo para ir acelerando el ritmo.

-Aahhh Naruto-Sama..eres muy...grande...me llenas mucho..aahhh~ Gimió la Sekirei mientras saltaba sobre el miembro del rubio de manera rápida, con una gran sonrisa y con la vista perdida en el techo, el sonido de sus glúteos que sonaban al chocar con la entrepierna de Naruto la hacia exitar más. Naruto gimió, empujando sus caderas hacia arriba inconscientemente para encontrarse con los movimientos de Yomi.

Yomi aumentó la velocidad de sus brincos mientras montaba el miembro de Naruto, él cual comenzó a lamer y chupar sus pezones.

-Ahh..Naruto-sama...hmmm...me estás haciendo...adicta a ti...ahhh~ Gimió la rubia, mientras sus movimientos se volvían cada vez más rápidos y bruscos.

-ahh…yomi ~ Naruto hundió su cara en los pechos que estaban frente a él mientras disfrutaba del cálido y elástico interior de la ojiverde que no paraba de gemir. De pronto sintió como las paredes del sexo de Yomi se empezaron a contraer alrededor de su miembro, haciendo que él derramara su semilla dentro del útero de la Sekirei.

Ah..ah..me..me vengo! ~Gritó Yomi abrazando con fuerza la cabeza de Naruto, él cual gruñia extasiado, preso del más maravilloso de los placeres que había experimentado en su vida.

Ambos se quedaron en silencio y quietos por un minuto mientras el orgasmo se desvanecía, lo único que se escuchaba era la intensa lluvia que rugía en el exterior y los truenos.

-¿Estás listo para el segundo round?- Preguntó seductoramente la rubia, al oido de su Ashikabi.

En un movimiento rápido Naruto cambio las posiciones, dejando a una sorprendida Yomi debajo de él.

-Inclinate sobre el sofá- Ordenó el rubio, mánsamente ella obedeció y se doblo sobre el frente del sofa, apoyando la frente contra los almohadones, dejando su trasero en el aire.

Naruto le bajó las bragas hasta las rodillas. Apoyó su miembro contra la vagina de Yomi y la penetró. Cuando estuvo totalmente dentro, retrocedió y volvió a entrar una, dos, tres veces, sacando leves gemidos a Yomi. Entonces sujetó con ambas manos las caderas de la rubia y comenzó un movimiento constante hacia dentro y hacia fuera.

Poco a poco comenzó a embestirla con más fuerza, su pelvis chocaba deliciosamente contra sus glúteos, haciéndolos rebotar, una y otra vez, en un delicioso y adictivo circulo

-N..naruto..sama~Yomi gimió presionando su rostro en el mueble sin saber que más hacer para apaciguar sus sentidos. Estaba aturdida de tanto placer.

Naruto siguió follándola sin parar, duro y con fuerza una y otra vez mientras la rubia seguía gimiendo y moviendo la cadera para encontrarse con él en cada embestida.

La Sekirei pudo sentir como las embestidas del rubio eran cada vez más fuertes y erraticas.

-Yomi..chan...Yomi-chan ~ Gimió apoyando su cuerpo contra la espalda de la rubia.

-N-naruto...sama...m-más...más...fuerte ~ Exigió mientras su voz jadeante se hizo más alta hasta que se convirtieron en gritos cuando Naruto entró en su útero.

Yomi no pudo más, la sensación era tan intensa, que el orgasmo se hizo presente ante ella, su vagina palpitaba y un liquido salía de ella, lo cual humedeció la entrepierna de su Ashikabi, pero no pudo recuperarse porque Naruto aún seguía penetrandola con fiereza. El ojiazul siguió unos minutos más así, embistiendo salvajemente el cuerpo de su Sekirei.

-Y-yomi...chan...Yomi..chan..Yomi-chan..¡Yomi-chan!- Con una última y profunda estocada se derramó dentro de ella, llenándola de nuevo con su esencia y haciéndola temblar. El semen comenzo a desbordarse al no encontrar más lugar que llenar.

Se quedaron así, recuperándose en silencio, hasta que la rubia hablo

-Uff, esto se tiene que volver a repetir- Murmuró mientras sentía el miembro de Naruto salir de ella.

-Tienes un hermoso culo, Yomi-chan- Dijo el rubio amasando su suave trasero. -¿Puedo...?-

-Claro- Volteando la cabeza, ella le sonrió por encima de su hombro, moviendo el culo hacia él invitándolo.

-Ah, me olvidé que no tenemos lubricante-

-No te preocupes, ya te dije que nosotras las sekireis somos más fuertes y resistentes que los humanos.-

-E-entonces aqui voy- Naruto le agarró la mejilla izquierda de su carnoso culo y se la puso a un lado, dejando al descubierto el ano de la ojiverde y, suavemente metió su miembro.

Ella se estremeció cuando sintió la punta del pene de Naruto entrar en su agujero. El rubio agarró sus caderas y de una embestida la penetró por completo. Yomi abrió los ojos enormemente y arqueó su espalda, soltando un profundo gemido de placer y dolor.

-Ah, eres tan apretada Yomi-chan ~ Gimió Naruto totalmente inmóvil, disfrutándo enormemente de la inmensa estrechez de Yomi, se sentía derretir en su interior.

Tenía que controlarse para no empezar con un ritmo brutal. Nunca había sentido algo tan caliente y apretado, era casi como si estuvieran fundiéndose y resultaba difícil siquiera pensar. Y Yomi estaba tan increíblemente hermosa. Su rostro ruborizada, jadeando y gimiendo. Si pudiera tenerla así cada noche sería un hombre feliz.

-¡Oh kami! Me vas partir en dos ~ Gritó la Sekirei en éxtasis puro.

Después de un rato, Naruto comenzó a moverse freneticamente, mientras escuchaba el maravilloso sonido de el trasero de Yomi chocando contra su pelvis. La ojiverde enterró la cara de nuevo en el mueble para amortiguar sus sonidos, empujando sus caderas hacia atrás para encontrarse con las embestidas de Naruto.

-(Te amo..Naruto-sama..te pertenezco...)~ Yomi tenía la cabeza completamente ida, únicamente era capaz de sentir como el rubio se enterraba con fuerza en ella, mandándole millones de corrientes eléctricas por su columna mientras ella únicamente era capaz de gemir y clavar sus uñas en el sofa.

-¡Aahhh... N-naruto-sama! ~ Exclamó la rubia ante una furiosa y selvaje embestida.

El rubio llevó sus manos hacia los senos de su Sekirei, apretándolas con fuerza mientra que cada vez las estocadas se hacían más fuertes. Estuvieron asi por un largo tiempo hasta que el orgasmo se hizo inevitable para ambos.

-Estoy al limite, Yomi-chan~ .

-Sí, correte conmigo~ Murmuró la rubia mientras sacudia su trasero de lado a lado.

Usando todas sus fuerzas, Naruto sacó completamente su pene del trasero de Yomi para meterla de golpe de nuevo, en una estocada final, haciendo que ambos llegaran al orgasmo y llenando de semen el culo de su Sekirei.

Luego de unos segundos Naruto salió de ella y se tumbó a su lado.

Jadeantes, sudorosos y temblorosos se abrazaron fuertemente, permanecieron inmóviles temblorosos, casi sin respiración, sin apartar la vista uno del otro, con una intensa mirada de amor y ternura, disfrutando de aquel momento mágico. Cuando sus respiraciones se apaciguaron ambos se fundieron en un largo y apasionado beso.

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Sekireis de Naruto

1)#56 Yomi (Senran Kagura) Altura 160cm/ busto 95cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm

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