Antes de empezar, quiero decirles que el español no es mi lengua materna, asi que pido disculpa de antemano por las posibles faltas de ortografía que intentaré sean las mínimas posibles.
Aclaración: No soy dueño de Naruto ni de Sekirei, tampoco de cualquier personaje de otro anime/manga/videojuego que aparezca en este fic.
ADVERTENCIA: Este capitulo contiene lemon
Capítulo 5
Era un miércoles por la noche, más concretamente las 21:00.
Naruto estaba sentado junto al ventanal que daba al parque trasero de la casa, mirando la luna llena, respirando el dulce aroma de las flores y sintiendo el viento acariciar su rostro.
Uzume y Yomi se estaban bañando, y el ya había terminado de estudiar.
Tomó la guitarra, que estaba posada a su lado, y pasó gentilmente sus dedos sobre las cuerdas, tocando un par de acordes.
-Veamos- Sonrió. Puso sus dedos en la posición correcta. Segundos después sus dedos comenzaron a crear una hermosa melodía, para luego comenzar a cantar una canción que el mismo había compuesto, la cual era acompañada por una melodiosa brisa que agitaba las hojas de los árboles.
(Beat crusaders – Moon on the water)
La luna llena se balancea...
suavemente en la noche de un buen día
En mi camino..
buscando un momento con mi amada
Ondas de luna llena..
lentamente en la superficie de un lago
Y tú estabas allí..
Sonriendo en mis brazos por todos esos años
Qué tonto..
Yo no sé nada sobre el mañana..
ni comó será
Fuí un idiota
No podía dejarme llevar
aún sabiendo que se aproximaba
el final...
El viento soplo con más fuerza, moviendo la cabellera de Naruto, y las nubes taparon la luz de la bella luna.
Un viejo amor...
Flotando como un ave descansando sus alas
Y tú estabas allí...
sonriendo en mis brazos por todos esos años
Qué tonto...
Yo no sé nada sobre el mañana...
ni comó será
Fuí un idiota
No podía dejarme llevar
aún sabiendo que se aproximaba...
el final...
La luna llena se balancea...
Suavemente en la noche de un buen día
Y tú estabas allí...
sonriendo en mis brazos por todos esos años...
Cuando terminó de cantar, escuchó unos débiles aplausos detrás de él, Yomi y Uzume estaban aplaudiendo.
-Wow, Naruto-kun, no sabía que cantabas- Dijo Uzume con las mejillas rojas como tomate. -Tienes una voz muy linda-
El rubio tosió, cohibido, y bajó la mirada apenado -G-gracias-
Yomi sonrió, le encantaba ver esa reacción en Naruto. Lo rodeó en un cálido y cariñoso abrazo desde atrás y lo besó en el cuello.
-Yomi-chan...- Murmuró Naruto. Uzume se sentó a su lado derecho y apoyó su cabeza en el hombro de él.
Los tres se quedaron en silencio durante un largo rato, contemplando la luna
-Chicas, ¿las Sekireis tienen alguna forma de telepatía?- Preguntó el ojiazul mientras volvía a tocar su guitarra acustica.
(Ferenc Hegedus- Past And Future)
-Sí ¿Por qué lo preguntas?- Preguntó la rubia, dejando de abrazarlo, y sentándose a su lado izquierdo.
Naruto negó con la cabeza, como si hubiera estado pensando en algo que no quería expresar en voz alta.
-Ayer tuve un sueño sobre una Sekirei, ella me estaba pidiendo que me convirtiera en su Ashikabi.-
-¿Ya sabes quién es? ¿Qué aspecto tiene?- Preguntó Uzume
-No. Apenas podía verla, un manto de una densa niebla la ocultaba casi por completo-
-Bueno, no es inusual que una Sekirei aparezca en los sueños de su Ashikabi o viceversa, sin embargo la mayoria de las veces se trata de una reaccíón inconsciente de nosotras para cumplir con nuestro Ashikabi. Para tener una reacción tan fuerte y sin haberla conocida jamás...los dos deben tener una conexión de gran alcance.- Comentó la pelicastaña.
-¿La ubicación del sueño podria significar algo?- Preguntó el ojiazul mientras seguía tocando su guitarra. Uzume y Yomi cerraron los ojos y se abandonaron al sonido de la guitarra.
-No necesariamente- Murmuró la pelicastaña. -Podría ser un lugar significativo para ustedes dos, o podría ser totalmente aleatorio.-
-¿Dónde te encontrabas exactamente?- Preguntó la ojiverde
-En un bosque...pero no creo que signifique algo.-
-Probablemente no- Dijo Uzume.
Naruto estaba a punto de hablar de nuevo, cuando su celular comenzó a sonar, anunciando que había recibido un mensaje. El rubio suspiró y dejó de tocar, para gran disgusto de las dos Sekireis.
-Lo siento chicas- Se disculpó mientras sacaba su teléfono del bolsillo y veía la pantalla. -Un Mensaje del presidente del M.B.I-
-¿Un mensaje del Presidente?- Murmuró Yomi.
Naruto abrió el mensaje y leyó. -Soy el presidente del M.B.I, Minaka Hiroto. A todos los caballeros Ashikabis que recibieron este mensaje. Hoy les premiare con un poco de información muy interesante. Dos Sekireis sin alas estan en el jardín Botánico. ¿El más rápido ganara?. Tú podrías ser el que les de las alas.-
-Ese idiota- Siseó Uzume, apretando sus puños.
Naruto se quedó en silencio por un momento, mirando fijamente su celular.
-¿Entonces...qué hacemos?- Preguntó Yomi mirando a su Ashikabi -¿Quieres ir?-
-Sí. Una de las dos podría ser la Sekirei con la que he soñado ayer- Naruto soltó un largo suspiro, y se levantó del piso. -(Hijo de puta...cuando lo tenga enfrente le voy a dar una trompada)-
-Hinata-sama ¿vas a ir al jardín botánico?-
-Sí, Musubi-chan- Respondió la ojiperla mirando a su Sekirei, era una chica de su misma estatura, tenia el cabello castaño oscuro, ojos del mismo color, un cuerpo voluptuoso, caderas anchas, cintura pequeña y senos grandes, traía puesto un curioso traje de miko.
-(Seguramente las dos van a necesitar ayuda)- Pensó Hinata, frunciendo ligeramente el ceño. -(No dejaré que les den alas por la fuerza a las Sekireis)-
-Entonces, Musubi va a ir contigo- Exclamó la pelicastaña, sacando de sus pensamientos a su Ashikabi.
-Por supuesto, Musubi-chan- Hinata sonrió y le acarició la cabeza de forma cariñosa.
-Nosotras también vamos a ir contigo-
La Hyūga se giró y se encontró con sus otras dos Sekireis -Kaho-chan, Akitsu-chan-
-Eres nuestra Ashikabi, es nuestro deber protegerte- Kaho tenía el cabello largo y liso de color negro con un largo lazo rosa, su piel era blanca y sus ojos eran marrones, tenía un cuerpo curvilíneo, con grandes senos, traía puesto un traje de miko, y tenía una naginata.
Al lado de ella estaba Akitsu. Llevaba puesto un kimono blanco sujetado en el abdomen por una faja negra y unas cadenas entre sus grandes pechos.
-Gracias, chicas- Dijo mirando a sus 3 Sekireis. -Vamos-
-Parece que alguien se ha estado divirtiendo- Comentó Naruto mirando a su alrededor, las calles estaban destruidas, habían varios soldados heridos y vehículos destrozados por todas partes, eran vehículos militares con la insigñia de M.B.I. Estaban en llamas y destrozados por completo.
-Seguramente esto es obra de una Sekirei- Murmuró Uzume mientras se acercaba a un letrero. -Bienvenidos al jardín botánico-
Yomi miró alrededor y entrecerró los ojos para ver mejor en la oscuridad. A parte de los soldados, no había cilviles heridos -Menos mal que este jardín esta situado dentro de una zona completamente aislada-
-Sigamos avanzando-
Cuando llegaron a la entrada del jardín, vieron a cuatros personas paradas ahí. Naruto reconoció uno de ellos.
-¡Hey Minato!- Gritó mientras miraba a las otros tres personas, un hombre y dos mujeres. Las dos chicas eran gemelas, ambas vestían una rara vestimenta negra que constaba de un top, un short diminuto, unos guantes largos y unas botas. El hombre era bastante alto y delgado, tenía el cabello castaño, piel blanca y una mirada ruda y salvaje, traía puesto una camiseta blanca con un par de pantalones vaqueros.
El pelinegro se giró hacia él y sonrió -Naruto-san-
-Veo que tú también has recibido el mensaje de Minaka-teme- El namikaze se paró frente a él. Uzume y Yomi se pusieron a los lados de Naruto.
Minato lo miró, y poco a poco su expresión cambio de "feliz" a "preocupado". -N-no me digas que tú también has venido por Kusano-
Naruto ladeó la cabeza y se pasó los dedos de la mano derecha por el pelo -¿Kusano? ¿Quién es Kusano?-
-Es el nombre de la Sekirei que esta reaccionando a Minato- Dijo el pelicastaño para luego mirar a Uzume. -Jejeje, veo que por fin has encontrado a tu Ashikabi-
-Seo- La pelicastaña lo saludo con un leve movimiento de la mano.
-¿Lo conoces?- Preguntó el rubio
-Sí, era el amigo del difunto esposo de Miya-
-Jejeje, así es, soy Kaoru Seo, el Ashikabi de estas dos- Se presentó el pelicastaño mientras abrazaba a las dos gemelas, sosteniendo a una por la cintura y a la otra le apretaba un seno, tal caricia pareció no gustarle a la Sekirei ya que inmediatamente utilizo sus poderes y su Ashikabi fue electrocutado por un rayo.
A todos les resbalo una gota de sudor en la nuca.
Naruto, tratando de ignorar aquella escena, volvió a mirar a Minato. -No te preocupes Minato, no he venido a quitarte a tu Sekirei. A mi me interesa la otra. Tengo el presentimiento de que ella podría ser la Sekirei con la que he soñado ayer.-
-Interesante, así que tu también...- Murmuró Seo, levantándose de golpe, y sobándose la barbilla.
-Naruto-sama, será mejor empezar a movernos- Comenzó a decir Yomi, captado la atención de todos los presentes. -Los otros Ashikabis podrian adelantarse a nosotros-
-Tu Sekirei tiene razón, movámonos- Dijo Seo ingresando al jardín botánico, seguido inmediatamente por los demás.
Instantes después una persona vistiendo una máscara negra y ropas del mismo color llegó al lugar.
-(No puedo creerlo)- Pensó palmeándose la frente con una mano, para después soltar un sonoro suspiro de exasperación. -(Takami me advirtió que algunos Ashikabis llegarían para tratar de alar a la N° 108 y n° 33, pero entrar directamente por la entrada mejor vigilada, que clase de idiota haría esto)-
-Ara, Homura, ha pasado mucho tiempo- Dijo una voz detrás de él y al voltearse se encontró con dos personas, una de ellas era N° 43 Yomi, una chica de largo cabello castaño y ojos del mismo color, llevaba un vestido de volados blanco con rayas negras a los lados y lo que parecía una guadaña en sus manos, el otro era N°05 Mutsu, un hombre alto, de cabello color plata, desordenado, y ojos grises, llevaba un pantalón negro y una camisa de manga larga del mismo color. La camisa estaba abierto en la parte delantera, deteniéndose a pocos centímetros por debajo de su plexo solar, con bandas de cuero que entrecruzan formando una X.
-Puedo preguntar ¿qué hacen las Sekireis de Mikogami aquí?-
-Jojojo, esa es una forma desagradable de dirigirse a una persona- Respondió Yomi
-Vinimos a llevarnos a la N° 108 y N° 33- Dijo Mutsu, con una expresión serena.
-Me lo suponía, ¿acaso Mikogami no cuenta ya con un gran número de Sekireis?-
-Por desgracia nuestro Ashikabi tiene una extraña manía por querer atrapar al mayor número de Sekireis-
-Bueno, primero pero...tendrán que pasar por encima de mi- Siseó Homura, formando una pequeña bola de fuego en su mano derecha.
Yomi hizo una mueca y levantó su guadaña -No me gusta como actúas por ser simplemente el protector de los Sekireis.-
-Yomi, ve a capturarlas- Ordenó el peliplata, desvainando su espada. -Yo me encargo de él-
La pelicastaña iba a protestar, pero se calló ante la mirada de Mutsu.
-De acuerdo- Murmuró, antes de saltar por encima de Homura que trato de interponerse pero fue detenido por Mutsu.
Homura apretó las manos y después las separó de golpe en un gesto de frustración -Maldición- Se puso en posición de combate.
-Lo siento, pero son ordenes de mi Ashikabi-
Justo cuando iban a empezar a pelear, fueron interrumpidos por una voz femenina
-Ah, parece que necesitas una mano-
Naruto, Minato y Seo continuaban caminando seguidos por las 4 Sekireis, el pelinegro caminaba delante sin detenerse ni dudar ni por un segundo acerca del camino a tomar, como si supiera exactamente por dónde ir.
Siguieron caminando hasta llegar a un claro.
-¡Ku-chan! ¡Ku-chan!- Minato comenzó a gritar lo suficientemente alto para que lo oyera. -¿¡Estás aquí!?-
-¿Onii-chan?-
De repente, unos arbustos se movieron y detrás de ellos salió la figura de una pequeña niña rubia de ojos verdes.
-¿Onii-chan, eres tú?-
-Sí, soy yo Ku-chan- Caminó hacia la Sekirei, procurando ir suavemente para no asustarla, y se arrodilló frente a ella. -Por fin nos conocemos-
La niña se quedó mirándolo por un momento y poco a poco comenzó a sonrojarse. Lentamente se acercó a él y lo abrazó.
-Onii-chan-
-¡Espera, Kusano!- Gritó otra figura saliendo de otro arbusto.
Los seis se giraron y vieron a una joven hermosa con un característico cabello color rojo carmesí que le llegaba hasta los muslos, con una sola hebra de cabello que sobresale de la parte superior de su cabeza, con una figura espectacular y envidíable, con grandes pechos, caderas anchas y glúteos redondos, de piel clara y ojos verdes azulados, traia puesto una camisa blanca manga larga con botones, con una cinta negra en el cuello, una capa sobre los hombros y un corsé, una falda de color magenta con acentos blancos, zapatos de vestir marrones y calcetines blancos.
-Aléjate de ella- Gritó la pelirroja mirando a Minato mientras generaba unas llamas negra de sus manos.
-Hey, hey, calmémonos un poco- Gritó naruto, captando la atención de la Sekirei
-No voy a dejar que..-Comenzó a decir la pelirroja, pero de repente paró, frente a ella estaba lo que creyó era una visión. Nada más y nada menos que él hombre más hermoso que había visto en su vida, ojos azules como el cielo, claros y brillantes, cabello rubio con reflejos rojos en punta que le llegaba hasta la nuca, unas facciones delicadas y unas marcas de bigotes en la mejilla que le daban un toque adorable.
La chica se quedó mirándolo durante unos segundos y sintió un fuerte dolor en su pecho. -(Mi Ashikabi)- Pensó con la cara enrojecida.
-Vaya, debo decir que ella es realmente hermosa. Jejeje, Naruto, eres un bastardo muy suertudo- Murmuró Seo, con una gran sonrisa pervertida en su cara, ganándose unos gruñidos de molestia por parte de sus dos Sekireis.
-¡Rias-Onee-chan, mira, he encontrado a mi Onii-chan!- Gritó la niña, sacando de su ensoñación a la pelirroja.
-¡¿Eh?!- Masculló con un fuerte rubor en las mejillas.
Uzume y Yomi sofocaron una risita ante las reacciones de Rias.
-¡hey, ustedes, aléjense de esas dos chicas!- Les interrumpió una voz. -¡Esas Sekireis le pertenecen a mi maestro!-
Naruto y los demás se voltearon para encontrarse a una chica de cabello castaño que cargaba una guadaña.
-Una Sekirei- Dijo Yomi poniéndose delante de Naruto.
-¡No se los volveré a repetir, aléjense, esas dos pertenecen a mi maestro!- Gritó de nuevo la Sekirei guadaña
-Tch…ni en tus sueños- Gruñó la pelirroja. -Yo no pertenezco a tu maestro-
-Jejeje, me da igual lo que pienses- Yomi saltó delante de ella blandiendo su guadaña, con una malvada sonrisa extendida en toda su cara -Tu perteneces a mi maestro- Con un brillo siniestro en sus ojos, dirigió un potente golpe hacia la cabeza de la pelirroja. Ella se hizo a un lado, y corrió al lado de Naruto. La Sekirei guadaña gruño y atacó de nuevo con un golpe horizontal que fue bloqueado por la hoja de la espada de Yomi.
-Aleja tus garras de ella- La rubia la fulminó con la mirada. -Ella y mi Ashikabi están destinados a estar juntos-
-¿Tu Ashikabi?- La pelicastaña miró a Naruto, y se lamió los labios. -Hmm..nada mal-
Uzume tomó a Naruto de la cintura y lo jaló para que quedara detrás de ella y la Sekirei no lo siguiera desnudando con la mirada.
La pelicastaña iba a hacer un comentario malicioso cuando de pronto se dio cuenta de que Minato se estaba alejando con Kusano.
-¿Tú dónde piensas ir?-
-¡Mierda!- Exclamó el pelinegro sudando balas.
-¿Qué hacemos Seo? ¿los ayudamos?- Preguntó Hibiki, mirando a su Ashikabi.
-No- Respondió, rascándose la cabeza con una perezosa expresión el el rostro. -No será necesario-
De repente el ambiente pareció volverse más oscuro. Comenzó con un sonido fuerte, después como si algo te levantara del suelo y te empujara en dirección contraria, en tan solo un segundo el panorama cambio, una fuerte explosión se escucho primero al sur y después otras más se sintieron por todo el jardín, pronto una gruesa nube de polvo y escombro sumergió todo a su paso.
-(Esto debe ser obra de Mutsu)- Pensó la pelicastaña, levantándose del suelo.
-¿Qué fue eso?- Se preguntó Seo confundido mientras sus dos Sekireis lo ayudaban a levantarse.
-¿Estás bien, Naruto-kun?- Preguntaron al mismo tiempo Yomi y Uzume.
Naruto se incorporó y tosió mientras se tapaba la boca y la nariz. Esperó unos segundos, inmóvil, hasta que la nube de polvo se dispersó -Sí, no se preocupen, pero, ¿qué está pasando?-
La Sekirei guadaña aprovechando la distracción de Yomi y de los demás, se lanzó hacia Minato.
-¡Muere!-
-(Maldición)- El pelinegro cerró los ojos mientras giraba con Kusano en brazos para protegerla, utilizando su proprio cuerpo como escudo, esperando el dolor que nunca llego, al abrirlos vio como Kuruse estaba detrás de él sosteniendo el brazo de aquella Sekirei, y fulminándola con la mirada.
-No te atrevas a tocarlo, insecto- Gruñó la rubia. La pelicastaña se quedó helada al ver a Kuruse con un tridente en su mano libre.
-K-Kuruse- Susurró Minato, mirándola con la boca abierta.
-Basura- Con un rápido movimiento, la lanzo contra el tronco de un árbol, y sin darle tiempo a reaccionar, con su tridente le dio de lleno en el hombro, atravesándola completamente.
-¡Aahhh!-
-Tsk- Sacó con violencia su tridente del hombro de la Sekirei y la alzó, agarrándola del pelo con una mano. -Dime ¿Cuál es tu nombre y numero?-
-N° 43..Y-yomi- Respondió dolorosamente.
-Gracias, voy a terminar esto ahora- Apenas terminó de decir eso, la tiró al césped, boca abajo, le arrancó la parte posterior de la ropa de un solo tirón, colocó un dedo en la marca Sekirei y comenzó a recitar -Este es el contrato de mi tridente, atraviesa los enemigos de mi Ashikabi-
La marca Sekirei de Yomi comenzó a brillar intensamente de un color rosa. Después de varios segundo empezó a atenuarse hasta desaparecer por completo, incluida la marca.
-¡Maldita sea!- Exclamaron sorprendidos Seo y sus dos Sekireis mientras Kuruse se acercaba a su Ashikabi.
-Minato-sama ¿Estás bien?-
-S-sí- Tartamudeó el pelinegro, sorprendido todavía por lo que acababa de presenciar. -K-Kuruse-chan ¿Qué haces aqui? No es que no esté feliz de verte.-
-He venido a traerte esto- Kuruse se agachó y metiéndose las manos en los bolsillos, sacó algo y se lo entregó a su Ashikabi. -Tu celular-
-Bueno, parece que todo ha terminado bien- Dijo Naruto.
De pronto, sintió la calidez de una mano sobre la suya. Se giró y vio que se trataba de Rias.
-¿Deseas algo?- Le preguntó consiguiendo un sonrojo de parte de la pelirroja.
-Emm...yo..bueno...yo quiero...que tú seas mí Ashikabi- Ni bien terminó de decir eso, lo besó. Le dio un beso largo y dulce que la excitó e hizo que le diera vueltas la cabeza. Él le devolvió el beso, con una respiración tan sutil como la brisa de verano.
Cuando por fin el beso terminó, ella estaba sonriendo e instantes después todos los presentes observaron cómo unas hermosas alas de luz roja crecían en la espalda de la chica, las alas permanecieron solo unos momentos y luego desaparecieron.
-Sekirei N° 33 Rias, será tuya ahora y para siempre- Musitó. Entonces, se acercó a él y lo besó de nuevo, profundamente, dejándose llevar por las sensaciones.
(Con Hinata, Musubi y Kaho)
-No es justo, Musubi también quería pelear- Se quejó la Sekirei, haciendo un adorable puchero. Kaho suspiró para luego dirigir su mirada a Hinata.
-¿Qué hacemos ahora, Hinata-sama?-
-Nada. Vamos a esperar a Akitsu-chan, después nos vamos de aquí- Dijo la ojiperla, apartando la mirada de Naruto y Rias, y tratando de controlar sus emociones y el llanto, pero fue inútil, ya que unas cuantas lágrimas cristalinas resbalaban por su cara, perdiéndose en la comisura de sus labios. Terminó rompiendo en llanto y abrazó por el cuello a su Sekirei Naginata. Kaho se sorprendió ante la repentina actitud de su Ashikabi, pero aún así la abrazo, tratando, de forma inútil, de controlarla.
-Hinata-sama ¿Qué te pasa? ¿Estás bien?- Preguntó Musubi preocupada.
Kaho dirigió su mirada hacia donde Hinata estaba mirando antes, y estrechó sus ojos en Naruto, reconociéndolo.
-Ahora entiendo- Susurró, sobando la espalda de su Ashikabi.
Hinata sintió como un escalofrió recorría cada centímetro de su cuerpo, no le gustaba que la viesen llorar, y mucho menos sus Sekireis, debía ser fuerte, a pesar del dolor que sentía, sus lágrimas eran algo común en ella, pero nadie jamás la veía, ella acostumbraba llorar silenciosamente en las noches, esperando que el dolor de su corazón se esfumara, cosa que nunca pasó.
-Lo lamento- dijo ella, tratando de separarse de Kaho, pero ella se lo impidió.
-Estás triste porque el chico que amas tiene tres Sekirei, ¿verdad?-
La ojiperla asintió en silencio.
-¿Y qué?- Dijo entre risas ganándose unas miradas confundidas de parte de Hinata y Musubi. -Eso no te impide acercarte a Naruto y tratar de ser parte de su vida-
-Y además, pase lo que pase, no te olvides que yo, Kaho-chan y Akitsu nunca te vamos a dejar, vamos a estar contigo para siempre.- Dijo Musubi en uno de sus raros momentos serios.
-Yo...gracias, chicas-
-De nada, Hinata-sama-
Musubi se acercó a Hinata y le dio un abrazo y una cálida sonrisa.
-Ah ¿me he perdido algo?- Akitsu entró al claro donde se encontraban Hinata, Kaho y Musubi.
-Sí- Respondió Kaho mientras miraba a la Sekirei de hielo acercarse.
Hinata se secó las lágrimas y sonrió a su Sekirei -Akitsu-chan, ¿cómo te fue?-
-Ah, bien-
De pronto una rafaga de viento sopló en el claro, haciendo que el kimono de la Sekirei de hielo se alzara.
Hinata se tapó la boca con una mano. Tenía las mejillas rojas como la grana y los ojos abiertos -A-akitsu...¿d-dónde está tu ropa interior?-
-Ah...me olvide de ponérmelas...-
En un auto, un chico muy joven se encontraba sentado con una expresión aburrida.
-Esos dos se están demorando mucho- Bufó un poco molesto. De pronto sintió que alguien tocaba la ventana de su carro, se giró y vio a uno de sus dos Sekireis.
El joven abrió la puerta del auto y lo dejó entrar.
-Mikogami-
-Mutsu ¿Dónde está Yomi y por qué no traes a las N° 108 y N° 33 contigo?- Preguntó el joven, tratando de mantenerse sereno.
-Yomi fue derrotada y las dos Sekireis han sido aladas por otros Ashikabis.- Respondió el peliplateado tranquilamente. Un silencio sepulcral se formó en el auto, el semblante sereno pero irritado de Mikogami callo y la ira floreció.
-¡¿Qué? ¿Estás hablando en serio?!- El Ashikabi dio un puñetazo en la puerta del carro.
-Sí- Respondió Mutsu, sin inmutarse por el arrebato, ya estaba acostumbrado al temperamento variable de su Ashikabi.
-¡Ahhh, maldición!- Al decir esto, se jalaba el cabello con ambas manos, manía desagradable que tenía cada vez que algo lo molestaba -¡Mutsu, eres un inútil!-
(Casa de Naruto)
-Nos vemos luego- Naruto se encaminó hacia las escaleras que llevaban al segundo piso, necesitaba un baño.
-Nosotras tres necesitamos una ducha y ropa limpia- Comentó Uzume al tiempo que se dirigía a unos de los dos baños del primer piso. Las otras dos Sekireis asintieron y la siguieron.
-Por culpa de unos idiotas necesito bañarme de nuevo- Yomi abrió con brusquedad la cristalera de acceso a la sala de baños, se acercó a la bañera a grandes pasos y abrió el grifo.
-Naruto-kun, ¿no se va a bañar con nosotras?- Preguntó Rias.
Uzume negó con la cabeza, y empezó a desabrocharse los pantalones cortos -No, a veces a Naruto-kun le gusta tener un poco de privacidad cuando se baña-
-Entiendo- Murmuró un poco desanimada
-Oye, creo que deberíamos apagar eso...- Uzume señaló la bañera que ya estaba rebalsando y comenzaba a inundar la habitación, las tres comenzaron a reír.
Yomi cerró el grifo, y sin moverse de donde estaba comenzó a quitarse la ropa poco a poco, una vez desnuda entró en la bañera y se sumergió hasta el cuello. La temperatura era ideal e instantáneamente disfrutó de una sensación placentera y reparadora. Casi al instante, reposó su cabeza sobre el borde y miró a sus dos hermanas. -¿No vienen?-
-Ya voy- Rias comenzó a desvestirse hasta quedar completamente desnuda, y se unió a su hemana Sekirei.
-¿Tú no vienes, Uzume?- La rubia enarcó una ceja mirando a la pelicastaña que se había quedado mirándolas fijamente.
-Saben, me acabo de dar cuenta de que nosotras tres tenemos algo en común- Uzume sonrió y se tocó los senos. -Parece que a Naruto-kun le gustan las de pechos grandes-
-No solo eso- Insinuó la rubia levantándose, y dándose una palmada en su redondo trasero. -Tenemos algo más en común-
-Sí, jejeje, somos súper sexys- Uzume asintió entusiastamente con la cabeza, estando de acuerdo con Yomi, y entró en la bañera. Rias solo se limitó a sonreír ante las palabras de sus dos hermanas.
-Entonces, esto significa que voy a ser la favorita de Naruto-kun- La pelirroja cruzó los brazos bajo los pechos, haciéndolos resaltar más.
-Claro que no- Dijo Uzume con una pequeña sonrisa. -Todas sabemos que la favorita de Naruto-kun, soy yo-
-Si, en tus sueños- Bufó Yomi rodando los ojos. -La favorita soy yo-
Entonces las tres comenzaron una discusión amistosa. Rias comentaba que ella tenía los senos más grandes que las dos, por ende la favorita de Naruto iba a ser ella. Uzume le respondió diciendo que ella tiene el mejor culo entre las tres. Naturalmente, Yomi no estaba de acuerdo con ninguna de las dos.
(Media hora después)
-Bien, estoy lista- La rubia salió de la bañera y agarró una toalla.
-¿A dónde vas?- Preguntó Uzume.
Yomi se rió mientras se secaba con la toalla -¿Te has olvidado de que hoy es mi turno?-
Uzume parpadeó varias veces confundida, frunció el entrecejo y cimbró la cabeza. Luego de unos segundos, la pelicastaña entendió y comenzó a reír, era una risa cantarina, muy agradable de oír y muy contagiosa -Jejeje, se me habia olvidado por completo... Bueno, diviértete-
-Eso pienso hacer- La ojiverde lanzó la toalla que tenía en la canasta, y salió del baño completamente desnuda, contoneando sus caderas.
-Ehmm ¿Me he perdido algo?- Preguntó Rias confundida.
-No te preocupes, ya lo sabrás más adelante- La pelicastaña cerró los ojos y se relajó.
-(Joder, se me olvido traer ropa limpia)- Pensó Naruto mientras terminaba de secarse el cabello con una toalla.
Soltó un suspiro y salió del baño. Su cuarto estaba totalmente oscuro, rápidamente busco el interruptor de la luz; al prender las luces, se encontró con Yomi completamente desnuda sobre su cama, con las piernas abiertas, y sus enormes pechos al aire.
-Y-yomi-
-Ven aquí, Naruto-kun, te necesito- Lo miró con una sonrisa pícara en la cara, separó un poco más las piernas, y con sus manos abrió sus labios vaginales, invitándolo.
Naruto, seducidó, se acercó rápidamente a ella, y de una sola estocada se sumergió por completo dentro de la ojiverde.
-¡Ahh!- Gritó la rubia. Naruto la había penetrado mucho, tanto que el útero de la Sekirei casi pareció estirarse para recibir todo el falo.
La ojiverde no pudo evitarlo y soltó un fuerte gemido que encendíó al rubio más de lo que ya estaba.
Sin perder tiempo, Naruto comenzó a moverse, despacio, entrando y saliendo, se recostó sobre ella y empezó a chuparle los pezones, succionándolos y jugando con su lengua, pasados unos segundos comenzó a moverse más rápido.
-Así, así...más fuerte..Naruto-sama- Pidió con voz cargada de placer.
Naruto gruño, y comenzó a aumentar la fuerza y la velocidad de sus embestidas.
Yomi con sus piernas rodeó la cintura de Naruto y se aferró a él con fuerza.
No faltaba mucho para que llegaran al límite.
-Sí, sí...sí, ¡SÍ, ¡oh, kami! ¡Naruto-sama...!-
Yomi comenzó a arañar la espalda de su Ashikabi mientras que él seguía chupandole los pezones, llegando con el vaivén a una rapidez casi inhumana. Ambos cuerpos se crisparon al sentir que pronto alcanzarían el éxtasis del momento, y Naruto ahogó el grito de placer de ambos con un beso para que así no se escuchara por todo la casa, Yomi abrazó más fuerte a su Ashikabi, apretándolo contra sí mientras sentía que él la llenaba en cada rincón, mientras sentía que él se esparcía en ella y en todo su ser. Naruto se quedó ahí, sobre ella mientras recuperaba el aire a bocanadas, ambos se encontraban en las mismas condiciones, sudorosos, embriagados de placer, y unidos.
Estuvieron en la misma posición por unos minutos, finalmente cuando el rubio logro volver a respirar regularmente, salió de ella, y luego la giró, colocándola en cuatro, dirigió su pene a la entrada húmeda de Yomi y entró de nuevo de una sola embestida.
-Ahhh~
Sin dejar de embestirla, Naruto se inclino hacia ella y empezó a repartir besos en su espalda mientras le apretaba los pechos.
-Más...~ Yomi podía sentir como el semen que Naruto había depositado en su interior sé comenzaba a derramar con cada penetración.
-N-naruto-sama, m-más fuerte, más f-fuerte- Pidió empujando su culo contra la dura verga, golpeando su trasero contra la pelvis de Naruto.
El rubio sonrió y incremento la velocidad de sus movimientos sin dejar de estrujarle los senos
-Sí, Naruto-sama….sigue… así...no pares- Los gemidos se escapaban de su boca ni si quiera siendo consciente de lo que decía, su mente estaba nublada por el placer.
Naruto aceleró aún más sus movimientos. Yomi se agachó más para que toda la extensión de Naruto se adentrara más en ella, necesitaba sentirlo muy adentro. El rubio enloquecido por el placer aceleró sus embestidas, sintiendo llegar a la cúspide. Yomi llevó sus dedos a su clítoris, frotándolos, aumentando el placer.
La habitación se llenó con los sonidos de bofetadas de piel contra piel, gemidos y gruñidos y el rechinido de la cama
-Córrete conmigo, Yomi-chan- Rogó Naruto. La Sekirei asintió. Y los movimientos se hicieron más frenéticos, el placer era inmenso. Yomi sentía el palpitar de su intimidad, llegando al éxtasis.
-oh! Sí-
Con una última estocada, Naruto depositó su simiente dentro de la rubia, luego se desplomó encima de Yomi con la respiración agitada, y con su miembro aun dentro de ella.
Luego de un largo rato, el ojiazul retiro su miembro, dejando salir gran parte del semen. Respirando cansadamente, la rubia giró su rostro para ver a Naruto.
-Naruto-sama, te falta llenar este hueco- Dijo Yomi, moviendo su culo para enfatizar sus palabras.
El pene de Naruto se sacudió ante esas palabras y Yomi una vez más decidió provocarlo. Llevó las manos a sus nalgas y las separó, mostrándole su hambrienta entrada.
-Yomi-chan- Gruño el rubio mientras ponía la punta de su miembro en la entrada del culo de su Sekirei, y en un movimiento rápido y brusco la penetró hasta el fondo, y comenzó a embestirla de nuevo rápidamente.
-¡Ah!- Exclamó la rubia mientras sentia como Naruto entraba y salía de ella con fuerza y rapidez -Me encanta tu polla, Naruto-sama-
-Amo tu culo- Gimió Naruto, meciendo las caderas adelante y atrás, clavó una mano en su cadera y con la otra comenzó a masajearle el afeitado coño empapado.
-Oh, Kami- Masculló el rubio, su voz tan ronca como si lo estuviesen torturando a muerte. -Estás tan apretada, Yomi-chan, estás tan apretada- Aumentó la velocidad, llegando hasta el fondo.
Yomi empujó las caderas contra él, disfrutando de la manera en que la estaba enculando. Sus embestidas la hicieron lloriquear, sus tetas colgaban brincando frenéticamente mientras su Ashikabi masajeaba su coño y su verga empalaba su trasero.
-Me vengo..- Sollozó, y el orgasmo inminente fue tan poderoso que la condujo a la histeria -Oh, Naruto-sama-
Se corrió violentamente alzando la voz mientras él continuaba montándola por detrás.
Él gimió agónicamente, masajeando la vagina empapada de su Sekirei con movimientos rápidos, circulares, mientras le follaba el culo más y más fuerte, continuó bombeando otro minuto más, inundando el cuarto con sus gruñidos.
-Yo también me voy a correr- Jadeó Naruto, incapaz de aguantar tanto como quisiera dentro de una vaina tan apretada, sus caderas martillearon adelante y atrás, golpeando salvajemente el de Yomi.
Ella sintió como se le aceleraba la respiración y los jadeos caldeaban su oído -Oh, Yomi-chan-. Gritó su nombre mientras se corría, y todo su cuerpo se estremeció encima de ella. Ella continuó empujando las caderas contra él, haciéndolo gemir, mientras su cavidad exprimía hasta la más pequeña gota de semen que pudo extraer de su cuerpo
-Yomi-chan- Gruñó de nuevo, aunque más débil este vez. Sus dedos se clavaron en la carne de sus caderas mientras sus movimientos ondulantes comenzaban a disminuir. -Yomi-chan- Musitó. -Te amo-
Yomi cerró los ojos cuando cesaron las sacudidas. -Yo tambien, Naruto-sama, te amo con toda mi alma.-
Naruto tomó una boconada de aire y luego cayó al lado de ella, exhausto. Yomi lo abrazó, le besó la nariz y se taparon con las sábanas como pudieron y se quedaron dormidos profundamente.
Sekireis de Naruto
1)#56 Yomi (Senran Kagura) Altura 160cm/ busto 95cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
2)#10 Uzume (Sekirei) Altura 163cm/ busto 95cm/ cintura 57cm/ caderas 90cm
3)#33 Rias Gremory (High School DxD) Altura 172cm/ busto 99cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
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