¡Hola a todos! Creo que el día de hoy también hay bastantes reviews anónimas así que me pondré a responder ya.
Zim: ¡Me alegra saber eso!... Aunque preferiría que no se hubiera caído la página…
Invitadísimo: Creo que lo único bueno que me trajo esto de que se cayera FanFiction fue que la gente se animó a comentar mucho más de lo usual XD
¡Me alegro de saber que te estoy sorprendiendo con el tramo final de este arco! ¡Espero poder mantener arriba tus expectativas y las ansias que tienes por ver la resolución de este conflicto! ¡Nos leemos, Invitadísimo (XD)!
Deluxe: Leer tu comentario fue una inyección pura de felicidad al saber que la página por fin había vuelto a su funcionamiento normal… Por Dios, de verdad fue molesto este error.
Supongo que depende mucho de la interpretación. Hay quienes dirán que matarlos era la mejor opción y hay quienes dicen que no debían hacerlo… al final, cada uno elige su bando y sinceramente, yo soy parte del primero XD
La rubia lo hizo más que nada para aligerar el ambiente… y porque también se puso un poco celosa XD
Mmm… ¡No sé si este vaya a ser el más épico, pero si espero que te guste!
Guest: ¡Muchas gracias por avisarme! No sé cómo distinguirte especialmente de los otros "Guest", pero espero que sepas que te hice una pequeña mención honorifica en la sección de abajo :D
Guest: ¡Me alegra que te haya gustado! ¡Espero poder seguir haciendo un buen trabajo!
PendulumGear: La verdad es que fue el peor error que recuerdo que ha tenido FanFiction en estos tres años que he estado publicando historias… Tal vez me equivoque, pero es lo que personalmente, yo recuerdo.
¡Gracias! Me salió del corazón, por decirlo de alguna manera. Sobre tu pregunta… Bueno, ya lo veremos.
Me alegra haber tenido la habilidad para poder transmitir sensaciones así con mi villano. Voy a admitir que me preocupé mucho tiempo de que Necrozma fuera a ser un antagonista sencillamente malo y sin presencia, que arruinara el tramo final de la historia; me habría hecho sentir que hice demasiado hype por nada… ¡Me alegro de que al menos pude lograr transmitir un par de cosas con su personaje!
Opino lo mismo que tú. Ash ahora mismo se siente devastado por toda la muerte que ha llevado y por todo lo que ha hecho, de forma que no sabe si podrá seguir siendo el mismo, pero él mismo debe de darse cuenta de que hizo lo que debe hacerse en las guerras y si no puede darse cuenta por sí mismo, entonces necesitará ayuda de sus amigos para hacerlo.
Creo que Mewtwo lo dijo, más que nada, con decepción. Para él, Ash fue la persona que lo llevó por el camino correcto y quien le hizo darse cuenta de que podía tomar las propias riendas de su destino… Creo que de cierta forma, para Mewtwo, fue como si su ejemplo de cómo vivir, de pronto, rechazara todos los ideales y valores que solía poseer. Espero poder explicarme.
Muchas gracias con tus palabras. La verdad es que no planeo cambiar el final de mi historia, ya que es el que tengo decidido desde hace años. Por lo mismo, espero que ese final no sea malo, pues es con el que iré sí o sí.
Respondo tu pregunta en este capítulo, así que no la responderé en la respuesta, si no te molesta.
Sobre esto último, pues ya veremos. Realmente no quiero spoilear a nadie confirmando si muere o no muere, pues eso arruinaría sorpresas y cosas así.
¡Espero que puedas leer este nuevo capítulo sin problema alguno!
¡Nos leemos, Pendulum!
Anansi: Espero poder llevar correctamente las consecuencias de la post-guerra, de forma que luzca al menos, un poquito realista.
¡AshXLillie forever!
Miza: Investigué y parece ser una referencia a SAO, aunque yo solo vi hasta antes de Alicization cuando tenía unos… trece años, por lo que ya no estoy actualizado con esa serie XD
¡Espero que sí!
En fin, pasen a leer, por favor.
—Hay… momentos en la vida en los que sabes que todo está terminado; que ya no hay más por hacer… Damas y caballeros…, este es… uno de esos momentos…
En los cielos, había un enorme ser; alto, alto, alto… Su cuerpo era de un color tan brillante que iluminaba el oscuro cielo y de hecho, no podías saber si se trataba de amarillo o blanco, pues eran tonos tan parecidos que podían ser fácilmente confundidos. Tenía cuatro alas; dos inferiores y dos superiores sobresaliendo por los costados de su torso. Su cabeza parecía tener forma de estrella y esta parecía tener también sus propias alas. En sus largas piernas estaban las que antes eran sus garras, actuando ahora como una brillante armadura que también se ubicaba en su pecho, bordes de las alas y rostro. Su larga cola con tres pinchos repartidos a lo largo de esta se agitaba con lentitud; de forma amenazante.
Lunala caía hacia la tierra, con su cuerpo lleno de quemaduras y completamente debilitado, habiendo perdido todo su brillo.
Él es Necrozma y con su plan, ha alcanzado la perfección.
Arceus frunció el ceño, viendo a la bestia que había frente a él. Había sido muy piadoso al decidir que simplemente le arrebatarían todo su poder; se había equivocado…
—¡DEBÍ MATARTE!— gritó con fuerza, lanzándose directamente contra su enemigo.
—¡GRACIAS POR NO HACERLO!— exclamó Necrozma, lanzándose también en su contra— ¡NO TENDRÉ LA MISMA CONSIDERACIÓN!
—(¡No alcanzaré a atacarlo!)— notó Arceus al ver la increíble velocidad de Necrozma, quien no dudaba en lo más mínimo en su ataque.
La gravedad entorno a Necrozma se incrementó, pero esto solo pareció ralentizarlo un poco.
—¡YO SOY PODER! ¡YO SOY… LUZ!— aseguró, conectando con una de sus alas un poderoso Demolición que hizo retroceder al Dios Pokémon.
Arceus retrocedió varios metros y luego, recuperó la compostura. Su cara ardía y también dolía como nunca. Vio a su oponente con el ceño fruncido y sin dudarlo, se lanzó con Velocidad extrema.
Necrozma pudo interceptarlo a la perfección y con sus cuatro alas, lo sostuvo. El creador sintió un intenso ardor en todo su cuerpo, pero no vacilaría a la hora de atacar. Levantó la cabeza para utilizar su poderoso Sentencia, pero entonces, esta bajó por sí misma; sentía una fuerte presión que hacía a su cuerpo mucho más pesado.
—¿Quién te permitió verme a la cara?— le preguntó Necrozma, con un tono de voz burlesco.
Arceus ardió en cólera y con pura fuerza bruta, levantó el rostro, cargando su movimiento.
—¡SÍ! ¡ATACA! ¡DÉJAME VER CON MIS PROPIOS OJOS LO FUERTE QUE ME HE VUELTO!— el Ultraente también comenzó a concentrar energía, poniéndola justo frente a la de Arceus, de modo que parecía que iban a darse un beso…; un beso mortal— ¡TE PRESENTO A MI LÁSER PRISMA!
Montones de haces de luz salieron disparados del uno contra el otro, golpeando tanto a Arceus como a Necrozma; Sentencia y Láser prisma chocaron, creando una poderosa explosión que generó una cantidad insana de humo, así como una fuerte corriente de viento que desestabilizó el helicóptero de Gabi, el cual había comenzado a alejase del lugar con rapidez.
Kyogre, Groudon, Regigigas, Ho-Oh y Xerneas eran incapaces de acercarse, pues ellos estaban a una escala de poder completamente diferente. Solo podían intentar apoyar con ataques a distancia.
Necrozma y Arceus retrocedieron involuntariamente. Mientras que el creador jadeaba un poco, Necrozma lucía como nuevo; a Arceus ya no le quedaba ni la más mínima duda, pues ahora era un hecho que su enemigo era incluso más poderoso que él.
Arceus frunció el ceño al saber que solo podría utilizar su forma Siniestro para enfrentarse al Ultraente, pues aunque había diseñado ese tipo elemental para tener completa inmunidad al Psíquico, Necrozma aun así podía lastimarlo. No quería ni imaginarse lo que sucedería si no fuera "inmune" a sus ataques y aun con eso, debía cuidarse de sus otros movimientos.
—¿Puedes sentirlo?... ¡¿Puedes ver lo grandioso que soy?!— la sonrisa que antes se veía en el rostro de Necrozma, desapareció, dando paso a un gesto serio— Por supuesto que no… Naciste poderoso y morirás poderoso… No podrías comprender el trabajo duro ni aunque te lo estamparan en el rostro.
El ceño de Arceus volvió a fruncirse.
—Así que…, Dios Pokémon… ¡Asegúrate de disfrutar tu última batalla!
Una vez más, se lanzaron el uno contra el otro.
—Me estás jodiendo…
En el lugar, todos veían fijamente a Ash, cuyo rostro había comenzado a palidecer y sus pupilas a contraerse.
Nadie pudo decir nada; nadie sabía qué decir… Demonios, no sabían ni siquiera qué pensar al respecto.
Y entonces, él habló. Él siempre hablaba.
—Bien…— esa palabra que Ash había tratado de decir con firmeza, salió casi como un suspiro de resignación. Giró su cuerpo en dirección al este.
Entonces, al mismo tiempo, todos reaccionaron.
—¡¿CÓMO QUE BIEN, IDIOTA?!— Rotom gritó con todas sus fuerzas, luciendo realmente alterado— ¡Están diciéndote que vas a morir, ¿y simplemente dices "Bien"?!
Los puños de Ketchum se apretaron con fuerza.
—¿Y qué más puedo decir?...— preguntó el azabache en un murmuro, todavía dándoles la espalda.
—¡Di que vas a pelear!— Lillie sujetó a Ash con fuerza por la sudadera, comenzando a zarandearlo— ¡Di que no vas a aceptar la muerte y ya está!... ¡Si dices… Si dices que vas a darlo todo para evitar ese destino, entonces…!
—No se puede evitar… Es absoluto y definitivo. Al contrario de todas mis otras predicciones, esta es la primera y la única en la que estoy cien por ciento segura de que sucederá— dijo Fini, desviando la mirada. Escuchó el bufido de Gladio y pudo sentir como la miraba con sus afilados ojos.
El agarre de Lillie sobre la sudadera de Ash se volvió tan débil que este podría soltarse simplemente moviéndose un poco. La rubia bajó la mirada, sintiendo como el mundo se le venía abajo.
Pikachu y Charizard voltearon a verse con el ceño fruncido. No dejarían que eso pasara; no dejarían que Ash pensara de esa manera. Ambos comenzaron a caminar rápidamente frente a su entrenador para decirle un par de cosas y cuando lo hicieron, se quedaron helados.
Las venas del cuello y frente de Ash estaban saltadas; sus puños apretados con tanta fuerza que las palmas comenzaron a sangrarle, así como su labio inferior, el cual se estaba mordiendo; su tembloroso ceño estaba fruncido a un punto que nunca antes habían visto y de sus ojos salían lágrimas de frustración y rabia.
—Decidí…— la voz de Ketchum sonaba rasposa, pero fue lo suficientemente clara como para que todos voltearan a verlo— Decidí participar en esta guerra, sabiendo que podría morir; sabiendo que con cada minuto que pasaba, ponía mi vida en juego… Pero que te lo digan… que te lo afirmen… saber que no hay otra opción…— su mano derecha voló hacia su pecho, tomando su sudadera con fuerza— ¡ES TAN FRUSTRANTE, MALDICIÓN!
El fuerte grito de Ash, lleno de dolor, hizo que todos sufrieran un escalofrío. Lillie y Pikachu no pudieron evitar comenzar a liberar lágrimas a raudales; por otro lado, Gladio, Charizard y Rotom, desviaron la mirada, conteniéndose lo más que podían.
—¡NO QUIERO MORIR!— volvió a exclamar el azabache— ¡Quiero hacer muchas cosas antes de irme de este mundo! ¡Quiero vencer a mi hermano; quiero ser el entrenador más fuerte del mundo; quiero luchar y luchar hasta que sienta que ya no puedo mejorar más; quiero participar en la Liga Alola; quiero que mis amigos me apoyen; quiero tener mi propia familia; quiero tener una casa; quiero tener un auto!... ¡QUIERO QUE TODO EL MUNDO SEPA QUIÉN SOY!
Solgaleo se vio realmente frustrado al escuchar los deseos de aquella joven alma. Él sabía bien que cuando Tapu Fini hacia una predicción, esta no fallaba casi nunca y si ella estaba tan segura…
—¡PERO…!— todos voltearon a ver al muchacho— ¡Pero si voy a morir aquí!...— dio una rápida media vuelta, encarando a todos los presentes y dándole la espalda a sus Pokémon— ¡Entonces me aseguraré de que Necrozma no sea un problema para ustedes nunca más! ¡Dejaré un mundo en el que puedan vivir felices!
La mandíbula de Gladio se apretó con fuerza.
—¿Por qué intentas lucir genial, idiota?...
La enorme sonrisa de Ash contrastaba completamente con las lágrimas que salían sin cesar. El joven Ketchum fue rápidamente abrazado por Lillie.
—No vas a morir hoy…— le aseguró la rubia, pegando su rostro en contra del hombro del azabache— ¡Por ningún motivo vas a morir hoy!
Ash abrazó a Lillie con todas sus fuerzas.
—Ash— Gladio lo llamó, caminando hacia él con el ceño fruncido—. Fini me mostró una visión... el día en el que te enseñó a ti sobre la muerte de tus seres queridos…— Ketchum se le quedó viendo fijamente— En esa visión, yo me enfrentaba a Guzma y él no tenía ninguna de las heridas que Blacephalon le hizo aquel día… Creo que sus predicciones se pueden cambiar, aunque sea el más mínimo detalle, podría hacer la diferencia; sus predicciones no son el futuro absoluto…
El azabache le sonrió.
—Gracias, Gladio— le dijo.
Aether asintió, tratando de sonreír también, pero él no sabía que Ketchum estaba viendo justo arriba de su hombro; hacia Tapu Fini. La deidad negaba con la cabeza.
Ash cerró los ojos. Tapu Fini no quería darle falsas esperanzas, eso lo sabía… Pero… rendirse antes de empezar no era algo que Ash Ketchum haría, ¿cierto? "Nunca te rindas hasta el final", era una de sus frases, ¿cierto?
Cierto. No podía pensar como un perdedor y simplemente resignarse.
—Me pase lo que me pase, prométanme que seguirán viviendo sus vidas, sin quedarse atascados en el pasado, ¿de acuerdo?— preguntó, separándose de su enamorada.
Lillie frunció el ceño y negó con fuerza.
—¡No! ¡Si tú mueres, nunca me enamoraré de alguien más y moriré como una anciana solitaria que nunca tuvo hijos!— le dijo, inflando las mejillas— Así al menos me aseguraré de que tengas un incentivo extra por el cual seguir luchando… No quieres verme triste, ¿verdad?
Ash se rio.
—Tienes razón— le puso una mano en la cabeza y se la acarició.
Pikachu subió al hombro de su entrenador de un salto.
—Nos enfrentamos a otro dios… Nunca les hemos ganado, pero siempre hay una primera vez, ¿no?
—Habla por ti, enano— Charizard se señaló a sí mismo—. Yo ya he derrotado Pokémon legendarios.
Pikachu reaccionó rápidamente ante eso.
—¡Yo también lo he hecho, pero no quería presumir, gordo!— le respondió, poniéndose a la defensiva.
Ambos Pokémon se vieron desafiantes.
—Entonces…— Ash se ajustó su gorra, mientras miraba hacia Ula-Ula— Vamos a enseñarle al mundo por qué se nos eligió como Representantes.
Solgaleo y los Tapus se vieron asombrados. Luego de todo el miedo que había mostrado antes, la sincera determinación de sus ojos era lo último que esperaban ver en él.
—Ey, Cacareo Sagrado… ¿Por qué fui yo?... Hay personas en las islas que son más fuertes, entonces… ¿por qué yo?
Tapu Koko cerró los ojos, teniendo un recuerdo del pasado.
—Solgaleo— llamó Lillie, haciendo que el legendario volteara a verla, topándose con los determinados rostros de todos—. Hasta que se me ocurra un plan… ¿Crees que podrías hacer algo para intentar detener a Necrozma?
El león se le quedó viendo fijamente por unos segundos.
—Actualmente, si me enfrento a Necrozma, solo me espera la muerte. Haga lo que haga, use el plan que use, todo será en vano…— todos se pusieron un poco más nerviosos al escuchar eso— Pero… si Arceus sigue de pie, combatiendo…— les sonrió, aliviando sus corazones—, entonces definitivamente puedo hacer algo.
Todos sonrieron.
—Un futuro que nosotros mismos escribamos— Gladio se crujió los nudillos, volteando a ver a Kaguron, quien le asintió—. Vamos a buscarlo.
Los puños de Sycamore golpearon con fuerza la mesa, expresando los sentimientos de todos en ese momento.
—Ese maldito…— murmuró, lleno de rabia.
Todos en el lugar se veían absurdamente frustrados, incluso el siempre sereno Sajalín Rowan.
—Al final, sí que nos tenía justo donde quería…— murmuró Samuel, quien tenía una mano en la frente.
En ese lugar, si había alguien que podía considerarse como "el más optimista", entonces era sin duda la persona más joven del lugar.
Sonia se levantó rápidamente, volteando a ver a todos.
—¡Aún no hemos perdido!— exclamó, haciendo que todos voltearan a verla— ¡Sin importar lo dura que sea la situación o lo desesperante que pueda parecer, mientras aún tengamos fuerzas para pelear; mientras aun tengamos aliados con los que combatir... ENTONCES NADA ESTÁ PERDIDO TODAVÍA!
Magnolia vio a su nieta con la boca entreabierta.
—¿En qué momento…?— dejó de murmurar y luego, sonrió— Tienes razón, Sonia. Mientras la humanidad siga de pie, entonces lucharemos— vio a todos sus colegas científicos—. Si Necrozma quiere nuestras vidas, entonces que las tome… pero debemos hacerle saber que tendrá que luchar por ellas hasta el final.
Los ojos de la nieta Prince brillaron al oír a su abuela. Las palabras de ambas mujeres accionaron algo en todos los demás.
—Según los reportes de otras partes del mundo, todos los Ultraentes que solamente fueron debilitados, ahora están muertos— dijo Aurea, cambiando la imagen que había en la pantalla de la mesa de la región de Alola, al noticiero de Unova llamado: "Sky News".
En las imágenes que se transmitían, podía verse el escenario desde ciudad Gres, específicamente una en la que los tres Líderes de gimnasio del lugar inspeccionaban con detalle los cadáveres de los Ultraentes.
—Por otro lado— las miradas se centraron en Sakuragi—, solo unos pocos Ultraentes de Alola murieron. Eso significa que, fuese lo que fuese que ordenara ese grito, Necrozma exentó a los Ultraentes que están en la región de llevarlo a cabo.
—Por las grabaciones, es claro que Necrozma utilizó la vida de sus súbditos para recuperar fuerzas— analizó Elm, acomodándose las gafas—. Fingió estar derrotado y esperó que Lunala se acercara lo suficiente para utilizar su carta del triunfo, aprovechando que ninguno de nosotros sabía que tenía esa capacidad.
—Y en el proceso, se aseguró de dejar suficientes de sus esbirros como para enfrentar a las fuerzas de Alola— Sycamore se llevó una mano al mentón, pensativo—. Él de verdad tenía todo planeado…
—Entonces sigamos con el plan que teníamos— Burnet atrajo todas las miradas—. Los Representantes siguen en el juego. Solo necesitamos ganar el tiempo suficiente como para que Hau despierte— frunció el ceño, decidida—. En el pasado, Necrozma asimiló a Solgaleo y fueron los Tapus, Arceus y Lunala quienes se encargaron de separarlos y posteriormente, absorber su luz. Es cierto que Solgaleo es más débil que en ese entonces; es cierto que Necrozma es más fuerte ahora y es cierto que ahora tiene su propio ejército… Pero también es cierto que ahora, nosotros contamos con la fuerza del mundo entero.
Todos sonrieron y asintieron, por lo que Burnet accionó la radio, en la línea externa.
—¡Lillie, Ash, Gladio, ¿pueden escucharme?!— preguntó, esperando unos segundos.
—¡Fuerte y claro, profesora!— escuchó decir a Lillie y de fondo, escuchó a los otros dos Representantes; el sonido del viento se escuchaba con facilidad, por lo que nadie dudó al suponer que estaban volando.
—¡Vamos a seguir con el plan! ¡Necesitamos que los Tapus sujeten a Necrozma mientras que Arceus lo debilita y Solgaleo extrae toda su fuerza! ¡¿Dónde están ahora mismo?!
—¡Estamos yendo hacia Ula-Ula!— respondió Lillie de inmediato— ¡Curiosamente, nosotros teníamos exactamente la misma idea!
Una vez más, Sorba sonrió.
—Resistan lo más que puedan hasta que Hau despierte— les pidió, y justo antes de que pudieran responderle, volvió a hablar—. Demuéstrenle a Necrozma lo aterradora que es la humanidad.
—… ¡SÍ!
Lillie volteó a ver a Tapu Lele, quien volaba a un lado de ellos junto a Tapu Fini y Tapu Koko.
—¿Cree que podrían sujetar a Necrozma considerando la fuerza que él posee actualmente y la fuerza que ustedes tienen?— le preguntó directamente, frunciendo un poco el ceño.
—Bueno… Su cuerpo quema y si absorbió toda la fuerza de nuestra señora, va a ser realmente difícil sujetarlo…— se veía indecisa.
—Pero...
Lele le sonrió a Lillie.
—Si nos prestan su fuerza, entonces no me cabe duda de que podremos sostenerlo por al menos diez segundos.
Los tres humanos, Pikachu y Rotom, asintieron.
—Buscaré la manera de hacer que esos diez segundos sean todo lo que necesitemos— aseguró Lillie, mirando hacia el frente.
—Gladio y yo no somos tan listos…— Ketchum escuchó a Gladio carraspear— Bueno… yo no soy tan listo…— aceptó, desviando un poco la mirada y luego, volviendo a centrarla— ¡Pero sin duda somos fuertes! ¡Si se trata de darles nuestro poder, entonces definitivamente incrementaremos sus fuerzas un trescientos por ciento!
Gladio se rio.
—Me sorprende que sepas cuánto es eso— le dijo, cruzado de brazos.
—¡Es como…!— frunció el ceño y luego, empezó a contar— ¡Tres veces cien, por supuesto que lo sé!
—¿Entonces por qué contaste?
—¡E-Eso fue…! Grrrr…
Pikachu, Solgaleo y Rotom sonrieron. Era bueno saber que, a pesar de la predicción de Tapu Fini, el chico aún sonaba como siempre.
"A mal tiempo, buena cara"… o eso se le había dicho Luanala cuando le estaba enseñando el nuevo lenguaje humano.
Nanu llegó justo a tiempo para ver como los dos colosos combatían en el aire. Frunció el ceño al ver como Necrozma hacía retroceder a Arceus de vuelta a ciudad Malíe.
El Kahuna definitivamente estaba preocupado por eso, pero no podía darse el lujo de quedarse pasmado admirando los brillantes colores de Necrozma. Gracias a las fuertes alas de su oxidado Honchkrow, pudo poner rumbo rápidamente hacia el centro médico de Malíe. Había varios esparcidos por toda la ciudad, pero uno en concreto era el más importante y era el sitio donde seguramente estaría la mayoría de sus tropas.
Uno a primera vista pensaría que el Centro Pokémon sería ese lugar, pero nada más lejos de la realidad. Si bien contaban con equipo médico, no era nada que no pudiera trasladarse con un poco de mano de obra.
El verdadero centro médico de Malíe, aquel que tenía capacidad para albergar a decenas y decenas de heridos, era ese lugar. El Centro Cultural de Malíe.
Nanu se aseguró de acelerar lo más posible, pero en el camino, alguien apareció.
Tuvo que soltar a Honchkrow y este último tuvo que ascender rápidamente para esquivar la patada de un Pheromosa.
—Creí que todos ustedes se habían muerto…— murmuró el Kahuna, molesto— ¡Honchkrow, Psíquico!
El Ultraente corrió rápidamente contra Nanu y antes de que su patada conectara, fue detenida por la fuerza psíquica del tipo Volador, quien la mandó a volar hacia una casa, haciendo que rompiera la pared.
Pheromosa sacudió la cabeza y luego, se desprendió de la derribada pared, volviendo a salir al exterior. Miró hacia donde antes había visto a Nanu, encontrándolo de nuevo; el Kahuna simplemente estaba ahí, parado, sin hacer nada.
"Presa fácil", pensó Pheromosa, para luego ser fuertemente impactado por un Golpe aéreo en su costado. El golpe de Honchkrow mandó a volar a Pheromosa, haciendo que rodara por metros y metros, estrellándose contra un árbol.
Nanu puso cara de desagrado al ver el extraño ángulo hacia el cual estaba girado la cabeza del Ultraente.
—Mejor eso a que ese de ahí los use para recuperar sus fuerzas— murmuró Malíe, volviendo a sujetarse por las patas de su tipo Volador.
Honchkrow puso rumbo al destino y gracias a la fuerza de sus alas, llegaron sin contratiempos en unos pocos minutos. Vio que el Centro Cultural estaba rodeado por Ultraentes derribados a los cuales los reclutas Skull, con ayuda de Guzma y Francine, habían combatido.
—¡TÚ!— escuchó gritar a Guzma, quien lo señaló rápidamente; jadeaba— ¡¿Qué carajo se te pasó por la cabeza al dejarme encargado de todo esto?!
Los Skull se alejaron del Centro Cultural, caminando hacia Nanu; todos se veían molestos.
—Ya, ya… Lo siento— murmuró el Kahuna, rascándose la cabeza—. Los protegiste mientras yo llegaba, ¿no? Entonces todo está bien. }
Guzma frunció el ceño todavía más.
—¡Me importaba una mierda lo que le sucediera a tus hombres, solo vine aquí porque habían herido a varios de los míos!— le dijo con firmeza.
Nanu sintió como lo tomaban por una pierna y luego, miró hacia abajo. Un Buzzwole totalmente debilitado trataba desesperadamente de levantarse.
—Honchkrow— llamó el Kahuna con seriedad.
Una de las alas del tipo Volador se clavó en el pecho del Ultraente, terminando con su vida rápidamente.
Guzma retrocedió al ver eso, desviando la mirada.
—Mira, tus hombres están siendo atendidos y los míos fueron protegidos. Bien está lo que bien termina, ¿no?— Nanu le dio unas palmadas en el hombro, comenzando a caminar hacia el Centro Cultural— Ahora vamos adentro y…
Antes de que pudiera terminar de hablar, un enorme rayo de luz que cubrió por completo el largo y ancho edificio (el cual era del tamaño de un gran centro comercial) apareció.
Lugar que ese rayo de luz tocó, lugar que fue completamente carbonizado hasta los cimientos. Por donde pasaba, solo quedaba destrucción, fuego y muerte.
De poco en poco, los ojos de todos fueron abriéndose hasta llegar a su punto máximo. En un segundo y como si fuera nada, ese gran edificio había sido totalmente borrado del mapa, junto con las posibles centenas de vidas que había ahí dentro.
Guzma apretó con fuerza la mandíbula y sintió como las lágrimas se formaban en sus ojos; dejó salir un fuerte grito de ira. Francine, por otra parte, cayó de sentón al suelo, así como muchos de los reclutas Skull que habían sobrevivido.
Nanu apretó con fuerza un puño y luego, subió la mirada hacia el cielo. Una de sus venas estaba saltada y en sus ojos podía verse rabia y resentimiento.
Ya lo entendía… Nanu por fin lo comprendía. Mientras que el cerebro detrás del actuar de aquel Guzzlord no estuviera muerto, Hal no sería realmente vengado.
Nanu estaba completamente seguro de que Necrozma lo estaba viendo a él, por lo que sin dudarlo, lo señaló.
Quería hacerle saber que seguía él.
Para desgracia del Kahuna, o tal para fortuna, Arceus hizo retroceder con violencia a Necrozma.
—¡SIGUE! ¡Ataca más fuerte!— los gritos del Ultraente se escuchaban por toda la ciudad.
Arceus utilizó Corte vacío en contra de Necrozma, haciendo que este lo recibiera con su gran bola de luz.
—En el idioma que los humanos hablan actualmente, lo llamaría… Géiser fotónico…— Necrozma le sonrió a Arceus— Me gusta, ¿tú qué opinas?
—Te garantizo que luego de acabar contigo, tu alma jamás encontrará descanso eterno— respondió el creador, viendo fijamente y con rabia a Necrozma.
—¡Respalda tus…!— antes de poder seguir hablando, el Ultraente sintió un escalofrío. Su sonrisa se hizo más grande— Vienes tú también…, ¡¿EH, GATITO?!
A la distancia, se veía a Solgaleo, quien cargaba directamente contra Necrozma. Su cuerpo estaba brillando completamente y su ceño estaba fruncido.
Una vez más, la sonrisa de Necrozma aumentó en tamaño.
—¡Y la trajiste directo a mí! ¡Trajiste a la persona que más quiero ver muerta!— del cuerpo de Necrozma, salieron disparados grandes rayos de luz como los que previamente habían carbonizado el Centro Cultural, solo que esta vez, al no tratarse de un edificio, los ataques fallaron. Arceus aprovechó esa oportunidad para atacarlo con un fuerte Garra dragón que lo hizo perder momentáneamente el equilibro y mientras descendía involuntariamente, gritó— ¡LILLIE AETHER!
La rubia sintió un fuerte escalofrío al escuchar ese grito. Sintió como su garganta se secaba.
Vio como todos volteaban a verla, sorprendidos. ¿Cómo sabía Necrozma su nombre?...
—A la cuenta de tres, van a saltar— ordenó Solgaleo, haciéndolos espabilar y sin voltear a verlos. Sus ojos estaban clavados en Necrozma, tratando de apuntar hacia un buen lugar—. Cacareo, Aleta, Mariposa; por ningún motivo se les ocurra pelear. Refúgiense lo más que puedan, pues si pierden fuerzas aquí, nuestra última esperanza de verdad se irá.
Los tres Tapus asintieron.
—Iremos a buscar a Tapu Bulu, mi señor— dijo Koko, mirando en dirección a la Aldea Tapu—. Seguramente está protegiendo a su Representante.
—¡Yo haré lo posible para curarlo!— exclamó Lele.
—El agua sagrada ya lo curó; no hay nada que tú puedas hacer que ella no haga— le dijo Fini, viéndola de reojo.
—¡Entonces curaré a nuestra señora!
—Una mejor idea…
—¡UNO!...— el repentino conteo de Solgaleo sobresaltó un poco a los humanos, quienes de inmediato se prepararon— ¡DOS!...— Gladio y Ash sacaron una Pokéball, mientras que Lillie sujetó con fuerza el Buscamontura de Ketchum— ¡TRES!
Saltaron.
Era como hacer paracaidismo, solo que sin paracaídas. Pikachu se sujetaba con fuerza del hombro de su entrenador, tratando de no caerse.
Vieron como Solgaleo impactaba en contra de Necrozma y entonces, los dejaron salir. Dos Charizard y un Celesteela aparecieron en el cielo, deteniendo la caída de los tres humanos, el pequeño Pokémon y la Pokédex parlante.
Con rapidez, descendieron hacia la tierra.
Y entonces, abrió los ojos.
Se reincorporó tan rápido como pudo, pero no dejaba de sentir que la cabeza le daba vueltas.
—¡HAUHAU!— escuchó gritar y cuando volteó, vio la enorme sonrisa de Acerola. La Capitana estaba por volver a hablar, cuando de pronto, fue envuelta en una abrazo por Mahalo— ¿HauHa…?
—¡Lo siento, Acerola!...— exclamó, sujetándola con fuerza— ¡Por dejar que te encargaras sola de todo!... ¡Realmente lo siento!
Tapu suspiró y luego, sonrió, devolviéndole el abrazo.
—Los Ultraentes dejaron de ser problema hace un rato— le dijo, haciendo que Hau se separara de ella y la viera con confusión.
—¿A qué te refieres?...— y entonces, pareció recordar que estaban en medio de una guerra— ¡¿T-Todo terminó?! ¡¿Ganamos?! ¡¿Dónde están mi abuelo, los chicos, el tío Nanu?!— preguntó a toda velocidad.
—No hemos ganado, HauHau— le respondió Acerola, frunciendo el ceño—. Necrozma consiguió fusionarse con Lunala hace poco y ya recuperó toda su fuerza.
El ya de por sí pálido rostro de Hau, palideció un poco más.
—No es posible… ¿cómo fue que…?
—¡Eso no importa, HauHau!— lo cortó Acerola, poniéndose de pie y llevándose las manos a la cintura— ¡Todo el mundo esperaba tu despertar! ¡Eres el único Representante que falta!
Los ojos de Mahalo se abrieron de par en par.
—¡Es cierto!... ¡Mientras podamos sujetar a Necrozma, entonces…! ¡Entonces podemos ganar!— se puso de pie rápidamente, tan rápidamente que casi se cae al suelo, pero para suerte suya, alguien lo detuvo.
Mahalo volteó hacia atrás, topándose con Ben, el recluta Aether.
—Los Representantes actualmente están en ciudad Malíe. El combate final se está llevando a cabo ahí, señor Mahalo— le informó el recluta, poniéndole una radio en la mano—. Tenemos preparado un helicóptero, una radio con acceso al canal externo y personal dispuesto a llevarlo hacia Malíe. Esperamos solamente su señal.
—Él es el líder del escuadrón que te encontró, HauHau— le informó Acerola, susurrándole al oído.
Mahalo rápidamente reaccionó y justo cuando estuvo por agradecer, fue detenido.
—No necesita agradecer; al contrario, nosotros deberíamos disculparnos. Fuimos muy lentos, además de que por una equivocación, todo el mundo creyó que había muerto, señor Hau— informó Ben, haciendo él la reverencia a modo de disculpa.
El moreno se quedó de piedra. Pensó en lo mucho que habría entristecido a todos sus seres queridos y… Agitó la cabeza con fuerza, pues no era momento de pensar cosas tristes. Volteó a ver a Acerola, con una sonrisa.
—¿Lloraste mucho?— le preguntó, en tono burlón. Se llevó una gran sorpresa cuando la Capitana lo tomó de las manos.
—Como nunca— respondió, sonriéndole ampliamente y derramando unas últimas lágrimas.
Hau desvío la mirada, avergonzado.
—N-No tenías que responder tan en serio… Era una pequeña broma…— murmuró.
Acerola rio un poco y luego, paró al escuchar la radio que Hau tenía en una de sus manos.
—Aquí Malíe.
—¡Es papá!— exclamó Tapu, aliviada.
Hau sonrió al ver lo cercanos que ellos dos se habían vuelto. Pensó que sería un buen momento para saludar a Nanu, pero en eso, él volvió a hablar.
—Voy a decirlo claro y sin rodeos. Necrozma acaba de lanzar un enorme rayo de luz que destruyó por completo el Centro Cultural de Malíe. Todos murieron.
Un escalofrió recorrió por completo el cuerpo de todos los que escucharon eso, haciendo que sus cuerpos comenzaran a sudar más de lo normal; un sudor frío producto del miedo.
—Está… ¿seguro de eso, Kahuna Nanu?...— escucharon preguntar a Wicke.
—Sí. Honchkrow ya revisó toda el área y no quedó nada. No hay cuerpos, ni restos, solo cenizas; al parecer ese ataque carboniza todo lo que toca.
—Enten…
—¡HAU MAHALO, REPORTÁÁÁÁÁÁÁÁÁÁNDOSE!— el fuerte grito de Mahalo interrumpió a Wicke e hizo que todos los que estaban conscientes en el centro médico tuvieran que taparse los oídos.
—¡¿H-Hau?!— preguntó Burnet, asombrada.
—¡¿E-Ese fue Hau?! ¡¿De verdad fue él?!— escuchó preguntar a Kukui.
—Ya era hora, chico…— murmuró Nanu.
Y cuando el moreno estaba por responder.
—¡HAU!— escuchó gritar a tres voces al unísono, la de Ash, la de Lillie y la de su abuelo.
—¡Hau, mi muchacho! ¡¿Estás…?!
—¡Estoy bien, abuelo!— exclamó Mahalo, comenzando a poner rumbo hacia la salida. Volteó a ver a Ben, quien le entregó sus seis Pokéballs.
—Insistían en quedarse afuera, pero los hicimos regresar para que recuperaran fuerzas— murmuró el recluta, para que solo Hau lo escuchara hablar. Mahalo asintió.
—¡Voy a poner rumbo hacia Malíe de inmediato!— aseguró, sintiendo como perdía fuerza en las piernas, pero con pura fuerza de voluntad, siguió caminando hacia el helicóptero.
—Pero, hijo… Debes estar demasiado…
—Abuelo— el Representante interrumpió con seriedad—. Personas y Pokémon inocentes están perdiendo la vida. Si puedo salvar tantas como pueda a cambio de no poder descansar las piernas, entonces acepto el trato.
Hubo silencio por la línea de Hala, o al menos, por unos pocos segundos.
—Tienes razón, Hau… Me dejé llevar por un segundo y lo lamento— dijo Hala, en su voz podía escuchar orgullo—. Cuídate mucho.
—Lo mismo digo— cuando dijo eso, bajó su radio. Sintió como sus ojos brillaban de felicidad al escuchar de nuevo la voz de su abuelo.
—Señor Hau, estamos listos en el momento en el que usted…
El sonido de una campana calló a Ben e hizo a Hau sonreír.
—Lo siento, Ben…— dijo, escuchando como algo aterrizaba justo detrás de él— Pero creo que alguien más va a llevarme.
Dio media vuelta y luego, abrió la boca con sorpresa.
—D-Debo decir que solo esperaba a Tapu Bulu…— murmuró, viendo a Tapu Koko y Tapu Lele a los costados de la deidad guardiana de Ula-Ula— ¡E-Entonces, Acerola, ya me…!
—Ya nos vamos— lo interrumpió la Capitana, dejando salir a su Gengar—. Yo también voy, HauHau.
—Pero…
—Puede que seas un Representante, pero aún soy más fuerte que tú— le dijo, sonriéndole con confianza.
Mahalo se rascó la cabeza, sabiendo bien que eso era cierto.
Tapu Bulu se le quedó viendo fijamente a Acerola, cosa que hizo que ella eventualmente le devolviera la mirada.
La deidad guardiana había sido la responsable de la destrucción de la Aldea Tapu, además de que había sido él quien había desterrado permanentemente a sus padres. Antes de poder reaccionar, Acerola hizo una reverencia.
—Es un honor poder verlo en persona, Tapu Bulu; también a Tapu Koko y Tapu Lele— dijo, con su tono de voz usual—. Lamento mucho los problemas que mi familia le causó en el pasado, Tapu Bulu.
La deidad guardiana se vio sorprendida por eso. Escuchó hablar a Koko y finalmente, asintió.
No había tiempo para eso.
Tomó a Hau por sus ropas y luego, lo subió rápidamente a sus cuernos. Mahalo se sujetó con fuerza, arremangándose un poco la chaqueta que ahora tenía puesta.
—¡Vamos, HauHa…!
Antes de que Acerola pudiera terminar de hablar, Bulu salió disparado hacia Malíe, seguido de cerca por las otras deidades guardianas.
—¿Eh?...— murmuró, parpadeando varias veces.
Hau miró hacia atrás, luciendo igual de sorprendido. Al parecer, Acerola tendría que hacer todo el camino hacia Malíe sola.
Ash aterrizó frente a Nanu. En ese momento quería sonreír al saber que Hau estaba bien, pero le era imposible; había demasiada muerte concentrada en un solo lugar.
—¡Dígame que debo hacer!— pidió, parándose con firmeza.
El Kahuna lo vio y luego, se rascó la cabeza.
—No encontrarás reclutas bajo mi mando en las cercanías… Tendrías que ir a las orillas de la ciudad para encontrarlos, pero esos lugares están siendo cuidados por los de la Unidad Ultra y los espadachines de Unova…— se quedó pensativo y luego, pareció encontrar una respuesta— No te mueras.
Ketchum sintió un escalofrío al ver los ojos de Nanu y entonces, asintió.
Con la mirada gacha, Ash se preguntó si esos eran los ojos de una persona acostumbrada a la muerte. ¿Él se vería igual al terminar esa guerra?...
Levantó la cabeza una vez más y vio detrás del Kahuna a Guzma, quien lo miraba con el ceño fruncido. Él también frunció el ceño.
—¿Qué me miras, cara de mierda?— le preguntó el líder Skull, caminando hacia él.
Ash se quedó callado por unos segundos y luego, lo miró a los ojos sin vacilar.
—Ahí adentro… también había gente tuya, ¿verdad?
Guzma apretó los puños y con rapidez, sujetó al azabache por la camiseta. Charizard y Pikachu reaccionaron de inmediato, dispuestos a defender a su entrenador a toda costa.
—¡Guzma, ahora no es momento para hacer esto!— exclamó Francine, tratando de detenerlo.
Pero Kiauka no la escuchaba. Para Guzma, esa pregunta había sido casi una burla por parte de Ash, de forma que él lo entendió como: "Me alegro que tus súbditos también hayan muerto".
—Lo siento— dijo Ketchum, haciendo que la ira dejara repentinamente el cuerpo del líder Skull—. No sé cómo se siente perder a alguien… pero debe de ser realmente doloroso. Por eso…, lo siento…
Guzma soltó al chico al ver sus ojos, los cuales eran realmente sinceros, demostrando que sus palabras no tenían dobles intenciones.
—Olvídalo…— murmuró, molesto. Iba a caminar hacia el resto de sus reclutas, pero entonces, escucharon algo.
—¡AHÍ VIENE!— gritó alguien a quien no pudieron ver.
Nadie necesitó pensar dos veces en el significado de esas palabras y de inmediato, salieron disparados lejos de ese lugar.
Hubo personas que fueron demasiado lentas y esas mismas personas fueron instantáneamente carbonizadas por el gigantesco rayo de luz de Necrozma.
Ash se quedó boquiabierto, viendo el camino de destrucción que ese enorme rayo de luz había dejado detrás de él.
No sintió miedo en ese momento, tampoco pudo sentir tristeza. Él solamente sintió rabia.
—Es extraño…— Necrozma agitó una de sus alas, desviando por completo el Foco resplandor de Solgaleo— Yo juraría… que eras más fuerte…
Solgaleo frunció el ceño, molesto y volvió a atacar con Foco resplandor. Necrozma volvió a desviarlo como si nada, pero al menos sirvió para distraerlo lo suficiente y permitir a Arceus conectar un buen Golpe umbrío, así como a los otros legendarios que seguían de pie, quienes también pudieron acertar sus ataques.
Varios metros más abajo, Lillie reaccionó. Por algún motivo, esas palabras realmente llamaron su atención… ¿pero por qué?
No pudo seguir pensando mucho, pues uno de esos gigantescos rayos de luz salió disparado en su dirección. El Charizard de la Buscamontura alcanzó a esquivarlo exitosamente.
Aether frunció el ceño, pues sabía perfectamente que Necrozma estaba siendo especialmente insistente con ella.
No podía dejar de volar.
—Eso… no funcionará, Mariposa…— murmuró Lunala, quien apenas y podía mantener la consciencia— Necrozma me quitó toda mi luz… Todo mi poder… desapareció…
—No piense así, mi señora. Estas escamas definitivamente harán que se sienta mucho mejor— le dijo, comenzando a rociarla con aquellos brillos sanadores.
—No… No me queda mucho… ¿Recuerdas en lo que se convirtió Solgaleo aquella vez?... Cuando Necrozma tomó… casi toda su luz…
Tapu Lele recordaba que, al final del combate, Solgaleo había estado en condiciones decentes, pues había recuperado energía al extraer parte del poder de Necrozma.
—Pero mi señor solamente decayó cuando…
Lunala no la dejó terminar, pues comenzó a retorcerse, haciendo que Lele se preocupara mucho.
—No uses tus habilidades en mí, Mariposa… Sana a las deidades humanas… Ellos pueden… ayudarlos…
Tapu Lele vio como Lunala perdía por completo la consciencia. Su cuerpo había adquirido una coloración opaca que hizo a Tapu Lele bajar la mirada con tristeza.
—Sus deseos son órdenes, mi señora…— murmuró, volando hacia el legendario más cercano que encontró, siendo este Lugia.
Necrozma desvió el ataque de Ho-Oh con una de sus alas y con otra, destruyó todas las rocas que Groudon le había lanzado. Golpeó con fuerza el rostro de Arceus y luego, lo atacó aprovechando la distancia que había entre ambos.
El Ultraente, mientras disparaba ocasionales rayos de luz hacia donde sabía, estaban los Representantes, y luchaba contra las deidades de la humanidad, también pensaba.
"Muy tranquilos", pensó. Si la humanidad podía darse el lujo de estar así de calmada, de tener las agallas para ir a enfrentarlo directamente, entonces eso quería decir que tenían un plan.
Se sintió irritado al pensar en esas malditas avispas.
A pesar de ser todopoderoso; más fuerte que el Dios creador y capaz de destruir todo con el mínimo esfuerzo, Necrozma no estaba confiado, de hecho, era al contrario.
Estaba más alerta que nunca. La última vez, él también había absorbido a uno de esos dos y los humanos aun así se las habían arreglado para derrotarlo.
Seguía maldiciendo a U'ilani Hau'oli y se aseguraría de matarla esta vez.
Aunque ciertamente, no era de ella de la única de quien debía cuidarse. Sus esbirros le habían notificado que el mundo era completamente diferente a como él lo recordaba, de hecho, su mejor agente, un Nihilego, le había enseñado información realmente valiosa.
Teléfonos celulares, internet, televisión, radio… Cosas que le permitían a la humanidad comunicarse a pesar de la distancia, como si fuera magia o habilidades telepáticas.
Necrozma era muy consciente de que los tiempos no eran los mismos. Sabía que las cosas eran diferentes y también sabía que seguramente, alguien más inteligente y preparado que la arcaica U'ilani Hau'oli habría aparecido; si estaba teniendo especial cuidado con su reencarnación, era porque era el oponente al que tenía claro.
Analizó todo lo que su súbdito le había enseñado.
Sabía que, cuando niña, era una mocosa llorona y cobarde. Había demostrado una excepcional inteligencia a temprana edad, eso era cierto, pero una gran inteligencia sin iniciativa era lo equivalente a un arma sin munición; no servía para nada.
Había sido hacía realmente poco que la personalidad de Lillie Aether había cambiado. No sabía por qué y tampoco le interesaba, pero ese cambio de actitud era verdaderamente peligroso.
¿Las mayores debilidades de la Representante del Amanecer?... Sin duda debían de ser las reencarnaciones de Kaimana y Ululani Hekili.
En esta vida, Kaimana ahora era Gladio Aether, el hermano mayor de Lillie y Ululani era ahora Ash Ketchum, su pareja reproductiva (termino que había aprendido gracias también al Nihilego y que solo había podido pronunciar luego de asimilar a Lunala).
Si mataba a los Representantes del Día y de la Noche… ¿entonces la del Amanecer perdería toda su voluntad de pelea? Sonrió, pues de cualquier forma planeaba terminar con sus vidas.
Un poderoso grito que salió de Arceus lo hizo sentirse un poco confundido, por lo que agitó la cabeza para espabilar. Con una de sus alas, golpeó directamente a Ho-Oh, quien había tenido la osadía de intentar atacarlo de frente.
¿Lo había matado? A Necrozma realmente no le importaba, pues al contrario que los humanos, ese Pokémon simplemente era un mosquito descerebrado.
Suspiró. ¿Y se suponía que los Pokémon eran más fuertes e inteligentes que los humanos?
Volteó a ver a Solgaleo, quien volvió a atacarlo con Foco resplandor. Comenzó a cargar su movimiento Géiser fotónico, haciendo que Solgaleo saliera huyendo inmediatamente. Casi soltó una carcajada, pero se contuvo. En su lista de prioridades, Solgaleo ocupaba el tercer lugar, luego de los cerebros de la humanidad y Arceus.
Pensó que ya era hora de lanzar otro de esos brillantes rayos de luz para intentar matar a los Representantes, pero escuchó una voz en su cabeza.
Se llenó de rabia al escuchar a uno de esos papeles andantes hablarle. Necrozma lo había indicado claramente: Si hablaban a su cabeza por una estupidez, entonces él personalmente los mataría.
Sujetó a Arceus con fuerza y lo hizo girar rápidamente, lanzándolo luego contra el suelo. El Dios Pokémon se detuvo justo antes de golpear la superficie, haciendo que Necrozma se frustrara un poco por ello.
Escuchó con desinterés la información que ese súbdito suyo le estaba dando hasta que escuchó una parte que llamó toda su atención. Se quedó quieto, recibiendo los ataques de Xerneas, Regigigas, Solgaleo, Groudon y Kyogre.
Una gran sonrisa apareció en su rostro.
—Agradece a tu suerte… Acabas de ganarte un favor de mi parte— dijo, mirando hacia el noroeste—. Finalmente... encontré el panal...
Paraíso Aether, ¿eh?... Había visto mucho de ese lugar gracias a su mejor agente y sabía perfectamente donde estaba. Los mejores cerebros del mundo reunidos en un punto…
¿Podrían habérselo dejado más fácil?
—¡DESTRÚYANLO! ¡REDÚZCANLO A CENIZAS! ¡ACABEN CON EL PARAÍSO AETHER!— gritó Necrozma a todo pulmón.
Nadie podía saberlo, pero en ese momento, la mitad exacta de Ultraentes que había en Alola, es decir, la mitad de los Ultraentes que seguían vivos, salieron disparados hacia su nuevo objetivo.
Su nuevo destino era ese lugar: El Paraíso Aether.
En el centro de mando, todos sintieron como su sangre se congelaba. Los rostros de los presentes se pusieron absurdamente pálidos al escuchar ese poderoso grito, mismo que también habían escuchado gracias a la transmisión de Alola Fresh.
Wicke ni siquiera dudó al presionar el botón que activaba todas las alarmas del lugar.
—¡EVACÚEN DE INMEDIATO EL PARAÍSO AETHER!— ordenó nada más pudo escuchársele— ¡PRIORICEN A LOS HERIDOS Y ASEGUREN SU TRANSPORTE! ¡PREPÁRENSE PARA DEFENDER EL LUGAR EN CASO DE QUE EL PARAÍSO NO HAYA SIDO COMPLETAMENTE EVACUADO!
Todas las personas que estaban en el lugar se pusieron de pie y de inmediato, salieron corriendo para preparar la evacuación de urgencia.
Todos excepto ellos.
Wicke se llevó una mano a la cabeza. Sabía que tendrían que preparar lanchas, barcos y helicópteros que no solían utilizar, por lo que seguramente les tomaría un tiempo evacuar rápidamente. Estaba segura de que heridos como Mina, Olivia y Leon serían los primeros en ser evacuados, pero ¿y los demás?...
—No lo lograremos antes de que lleguen, ¿cierto?...— preguntó Burnet, haciendo que Wicke negara.
—Necesitaremos apoyo…— murmuró Sonia, llevándose las manos a la cabeza— ¿Cómo supo Necrozma que…?
—Fue mi culpa— respondió Samuel, con la mirada gacha. Apretaba con fuerza sus manos—. Dejé ir a un Kartana… No sé cómo, pero estoy seguro de que le hizo saber a Necrozma que esta era nuestra base…
—¡P-Primo, eso no lo sabemos!— exclamó Gabriel, poniéndose de pie— ¡Hay muchas cosas de los Ultraentes que no sabemos, posiblemente…!
—Tal vez no fue mi culpa realmente— Samuel se puso de pie—, pero si existe la más mínima posibilidad de que así haya sido, entonces asumiré mi responsabilidad— su mirada hizo temblar a la gran mayoría de los presentes—. Hasta que todos hayan abandonado el Paraíso Aether, yo no me iré.
En medio de todos esos rostros afligidos, alguien se puso de pie.
—De nada sirve tratar de convencer a Samuel cuando se le mete una idea en la cabeza— dijo Rowan, atrayendo él todas las miradas—. Si va a enfrentar a los Ultraentes por su cuenta, entonces necesitaremos refuerzos. No tienen que pelear a muerte, solo necesitan defender el lugar mientras la evacuación sea completada— Sajalín se fijó en la transmisión de Alola Fresh, donde se veía a Necrozma esquivar uno de los ataques de Arceus con facilidad—. De preferencia que tengan Pokémon capaces de volar. Solo hay tres especies de Ultraentes que pueden surcar los cielos con libertas, las cuales son los Celesteela, los Nihilego y los Kartana. Podrían ser capaces de huir con relativa facilidad luego de ver completada la evacuación.
Wicke asintió.
—Entonces, solicitaré refuerzos. Cualquier ayuda nos vendría bien…— murmuró, accionando la radio fija— ¡Aquí Wicke Ally, del centro de mando! ¡Estamos evacuando el Paraíso Aether, pero necesitamos tiempo! ¡Si pudiéramos recibir apoyo, entonces…!
—¡Voy en camino!— escucharon decir a Red inmediatamente, cosa que hizo que varios sonrieran al instante.
—También voy— Nanu también habló, cosa que los sorprendió un poco—. En ciudad Malíe ya nadie me necesita… Si puedo ayudar un poco allá, pues ayudo.
—¡Si papá va, yo también!— esa era la voz de Acerola.
—¿Eh?... No, no, no. Tú quédate en…
—¡Es definitivo, no puedes hacerme cambiar de opinión! ¡Papá tonto, toooonto!
—… Bien, pero no te alejarás más de diez centímetros de mí.
—¡Que estricto!
—Iré también— escucharon la firme voz de Hala—. La Unidad Ultra ya aseguró pueblo Iki y varios de los Ultraentes que había aquí ya se han marchado. Si me doy prisa, podré alcanzarlos.
—¡Pero, Kahuna Hala, se supone que usted debe cuidar de Elio!— exclamó Wicke, algo inquieta.
—Elio aceptó venir. Tranquila, tenemos al Pidgeot que Ash nos prestó y es bastante veloz. En cuanto me deje a mí en el Paraíso Aether, retrocederá a una distancia segura y podrá ir a recogerme en cuanto lo necesite— dijo Hala, sin perder su tono de voz firme, de hecho, incluso dejó salir una pequeña risita al final.
—En la Aldea Marina todavía estamos hasta arriba de trabajo, pero si están los Kahunas Malíe y Mahalo, entonces no hay nada de que temer— escucharon hablar a Hapu—. ¡Fue una suerte que no me llevaran al Paraíso Aether, ¿eh?!
—Fue más bien obstinación…— murmuró Burnet.
—¡Aguantaremos cuanto podamos hasta su llegada!— aseguró Wicke, haciendo una reverencia que ninguno de los que hablaban por el otro lado de la línea pudo ver.
Escucharon unos cuantos asentimientos y luego, la Directora se enderezó.
—Por favor, asegúrense de llevar sus propias radios personales— pidió Wicke, volteando a ver a los presentes, quienes de inmediato levantaron sus electrónicos—. Entonces por favor, síganme.
Y fue al ver ese edificio que lo recordó.
Vio la gran Biblioteca de Malíe y recordó al instante todo lo que ese día se había hablado ahí adentro.
No sabía si ese fragmento en particular, el fragmento que podría salvar al mundo, era una invención de las personas de aquella época o si de verdad había ocurrido, pero de ser este último el caso, entonces había una oportunidad.
Una oportunidad para emparejar las cosas.
Lillie abrió los ojos de par en par.
¡Hola a todos! Terminé :D
De antemano, una disculpa por no haber respondido reviews de usuarios, pues como habrán visto, FanFiction estaba funcionando del nabo hasta el día de ayer y por suerte, ya funciona. Son tantas reviews que no tal vez no pueda responder todas, pero sin duda responderé aquellas que son las primeras de ciertos usuarios y algunas que tengan preguntas en ellas. Disculpen mucho el inconveniente, pero realmente se me acumularon demasiadas reviews y creo que me llevaría varias horas responderlas.
Hablando de reviews, muchas gracias por el apoyo que le han dado a estos últimos capítulos. Me alegra saber que les está gustando la dirección por la que va la resolución del arco de Necrozma.
También quiero agradecerle al usuario anónimo que me hizo saber que La leyenda del héroe ya es la quinta historia más seguida de Pokémon en español. Tiene mucho mérito, considerando que no a mucha gente le gusta el Aurelia (en comparación de otros shipps, claro está).
Y hablando del título de mi historia… En este último capítulo de Pokémon Journeys dijeron varias veces "La leyenda del héroe" y por algún motivo me sentí estúpidamente feliz XD Es obvio que no se referían a esta historia, pero de alguna forma me sentí halagado… Un pensamiento tonto que simplemente se me pasó por la cabeza y que quería expresar.
Bueno, no tengo mucho más que agregar. Tal vez estos últimos capítulos sean un poco más cortos de lo usual, pero no planeo que ninguno baje de las 8000 palabras.
El siguiente capítulo viene bastante cargadito, o al menos, esas son mis previsiones para este. ¡Espero que el capítulo 112 sea tan interesante como lo tengo planeado! Que por cierto, estamos en el capítulo 111; nunca más volverá a haber un capítulo que tenga más de una vez el mismo número (11, 22, 33, 44, etc)… Otro pensamiento tonto XD
Por cierto... Hace unos días se cumplió un año desde el final de Sun&Moon y pues yo sigo aquí, con una historia que inició apenas unos dos meses después... Como vuela el tiempo, ¿eh?... Gracias, Sun&Moon y de nuevo, perdón por tan poco.
¡En fin, yo me despido ya! ¡Espero que FanFiction siga sin caerse de nuevo y espero que disfruten mucho de lo que queda de arco!... ¡De hecho, creo que tal vez quedan unos tres capítulos, cosa que dije hace como dos capítulos! XD
¡Nos leemos y Alola!
