Antes de empezar, quiero decirles que el español no es mi lengua materna, asi que pido disculpa de antemano por las posibles faltas de ortografía que intentaré sean las mínimas posibles.
Aclaración: No soy dueño de Naruto ni de Sekirei, tampoco de cualquier personaje de otro anime/manga/videojuego que aparezca en este fic.
ADVERTENCIA: Este capitulo contiene lemon
Capitulo 6
-(Naruto-kun, se está demorando más de lo habitual)- Pensó Uzume, mientras ignoraba las miradas lascivas que algunos hombres le enviaban. Actualmente se encontraba en la entrada de la escuela esperando a su Ashikabi.
-Hey- Un chico adolecente llamó su atención acercándose a ella. Uzume se volteó hacia el joven y le preguntó dulcemente -¿Puedo ayudarte?-
-En realidad- El chico sonrió. -Tenía la esperanza de conocerte...-
-No gracias, no me interesas- Lo cortó la Sekirei.
El joven iba a decir algo, pero fue interrumpido por varios gritos de chicas
-(Ya era hora)- Uzume suspiró mentalmente de alivio mientras miraba a varios estudiantes salir de la escuela. Frunció el ceño cuando vio a varias chicas alrededor de Naruto.
Sus cejas comenzaron a temblar violentamente. Ella no sentía celos de sus hermanas Sekireis cuando pasaban tiempo a solas con Naruto, pero con las mujeres humanas era una cuestión completamente diferente. La pelicastaña apretó sus puños hasta que se pusieron blancos y comenzó a acercarse a él.
-(Maldición, ¿Por qué no se marchan y me dejan en paz?)- Pensó el rubio comenzando a ponerse nervioso. -(Joder)-
Naruto estaba por entregarse al ataque de nervios que sentía aproximarse cuando sintió una mano que lo jaló por su hombro, se giró y vio a su Sekirei.
-¿Uzume-chan?-
La pelicastaña iba a hacer un comentario sarcástico, pero se calló al ver la expresión de malestar en el rostro de Naruto.
-Chicas, por favor ¿Pueden retirarse y dejar en paz a mi novio?- Dijo la pelicastaña.
Las estudiantes que rodeaban al rubio profirieron algunas débiles protestas, pero comenzaron a alejarse de mala gana al ver la mirada airada de Uzume.
-Gracias, Uzume-chan- Agradeció el ojiazul con una sonrisa muy débil.
-Naruto-kun ¿Te sientes bien?- Preguntó la Sekirei mientras comenzaban a caminar.
-Sí, sólo estoy un poco cansado y nervioso, hoy a sido un día muy agitado- Sintió una gota deslizándose por su mejilla mientras soltaba una pequeña risa nerviosa. -Después de todo, hoy ha sido el último día de clase antes de las vacaciones de primavera.-
Uzume no dijo nada, solo se quedó mirándolo en silencio, con el ceño ligeramente fruncido. Después de un rato ella habló. -Naruto-kun ¿Has dejado de tomar tus antidepresivos?-
-No, claro que no- el rubio negó con la cabeza mientras cruzaban una calle por el paso de peatones
-Por favor, deja de mentirme- Uzume sujetó la mano de su Ashikabi con fuerza. -Soy tu Sekirei, sé cuando estás mintiendo-
Naruto la miró y siguió caminando pero sintió como sus pies desaceleraban. Dejó de caminar y la miró de nuevo -Uff..sí..he dejado de tomar mis antidepresivos-
-¿Por cuánto tiempo?-
-Bueno...dejé de tomarlos un día antes de conocer a Rias-chan-
-Una semana- Uzume levantó las manos y las pasó por las mejillas de Naruto -¿Por qué lo has hecho?-
Él le tomó las manos y la miró fijamente -Yo,,...desde el día que conoci a Yomi-chan, empecé a sentirme mucho mejor, más estable emocionalmente...y mi estado de ánimo estaba cambiando a pasos agigantados...por eso deje de tomar mis antidepresivos.-
-Naruto-kun, prométeme que vas a tomar tus antidepresivos de nuevo...por favor- Se puso de puntillas, pegó su frente a la de él, y lo miró a los ojos.
Naruto se quedó mirando a su Sekirei durante un largo rato, antes de sonreír
-De acuerdo, te lo prometo-
La Sekirei sonrió y le dio un inocente beso en la frente. -Ya verás que ya dentro de una semana te sentirás mucho mejor.-
-En realidad, no solo por eso estoy así- Murmuró el rubio.
-¿Qué quieres decir?-
Naruto comenzó a recordar lo que había visto hace media hora atrás, y empezó a sentir nauseas.
-¿Naruto-kun?-
-No pasa nada, vamos- El ojiazul reanudó su camino junto a Uzume, sin percatarse que alguien los estaba observando.
-(Al fin te encontré)- Pensó la figura mientras miraba fijamente a Naruto.
Era muy bonita, tenía rasgos finos, su cabello era largo hasta las rodillas de color negro, ojos azules y piel blanca, su cuerpo era curvilíneo, con grandes pechos. Traía puesto una chaqueta militar blanca, con adornos dorados, un brazalete azul en su brazo izquierdo, una falda blanca con adornos dorados, unos leggins negros, y unas botas de una combinación de colores similar al de la chaqueta. Tenía una Nodachi colgada en la espalda.
-Mi Ashikabi- Justo cuando iba a correr hacia él, una mano la sujetó por el brazo.
-¿A dónde crees que vas, pequeño pajarito?-
-¿Eh?- Lo siguiente que sintió la pelinegra, fue un fuerte golpe en la mejilla que la mandó a volar hacia un callejón oscuro, golpeándose la cabeza fuertemente contra el suelo.
-(Mierda, esto me pasa por bajar la guardia)- La ojiazul se levantó, su vista estaba borrosa y se encontraba muy desorientada, pero no le impidieron ver las siluetas de dos mujeres. Se llevó una mano a la espalda para tomar su Nodachi pero se encontró con la nada.
-¿Estás buscando esto?- Oyó una voz petulante detrás de ella y se giró velozmente para ver a otra mujer sosteniendo su arma.
-Tsk, maldición-
-Has bajado la guardia de nuevo- Fue lo que escuchó antes de recibir otro golpe en la cabeza, seguido de otro, y otro.
-Esto ha sido demasiado fácil- Se quejó una de las tres mujeres mientras daba una patada a la pelinegra.
-Toyotama, Ichiya, contrólense, si la hacen demasiado daño, no será de utilidad para nuestro Ashikabi- Dijo una de las tres
-Supongo que tienes razón, Kaie- Murmuró Toyotama.
-(Oh, no, debo escapar)- Pensó horrorizada la ojiazul mientras trataba de levantarse. -(No quiero ser alada por la fuerza, no quiero)- Antes de que pudiera ponerse en pie, Kaie la golpeó con el pomo de la Nodachi. La Sekirei gruñó y cayó boca abajo, aturdida. Su sangre se derramaba sobre el suelo sucio. Gimió y trató de levantarse de nuevo.
-Tranquila, coño- Ichiya le pisó la mejilla para evitar que se pusiera en pie
-¡Jódete!-
-Te dije que te quedes tranquila- Ichiya pisó su rostro con mayor fuerza todavía -No podemos dejarte escapar, o de lo contrario nuestro Ashikabi se anojaría con nosotras.-
-Afortunadamente para ustedes, hoy estoy de buen humor- Detrás de ellas apareció un hombre joven, vestido elegantemente de traje y corbata blancas.
-Higa-sama- Saludaron respetuosamente las tres Sekireis, inclinándose ante él.
-Ichiya, levántala- Ordenó, sin ni siquiera dirigirles una mirada.
La aludida asintió, agarró el cabello de la chica y la levantó bruscamente del suelo.
-(¡No, no, no, no!)- Pensó desesperadamente la ojiazul al ver como el hombre se acercaba hacía ella, y comenzó a temblar de miedo. -¡No te acerques! ¡Por favor, aléjate de mí!-
-Estúpida criatura inferior ¿Cómo te atreves a hablarme de esa manera? ¿Quién te crees que eres?- Gruño mirándola con disgusto antes de tomar su barbilla y elevarla hasta dejarla a la altura de su rostro. -Y ahora ¿Por qué lloras?-
-No, déjame ir, te lo suplico, d..-
Sus suplicas fueron calladas cuando los labios de Higa se posaron sobre los suyos, sellando el pacto, y haciendo que sus alas aparecieran, iluminando el callejón.
Tras besarla, el Ashikabi le dio la espalda y empezó a alejarse. -(Qué asco)- Escupió al suelo. -(Asquerosas criaturas inferiores. Tsk, ahora necesito enjuagarme la boca y labarme las manos)-
-N-no- Musitó la ojiazul llorando.
Ichiya la soltó y ella cayó de rodillas al piso y se cubrió el rostro con ambas manos, como un rayo fugaz algunas imágenes vinieron a su mente, imágenes de Naruto.
-N° 83 I-Ikaruga, s-será t-tu Sekirei-
-Yomi-chan, Rias-chan, ya estamos en casa- Anunció Naruto, entrando a la sala.
-¡Naruto-sama/kun!- Gritaron al mismo tiempo las dos Sekireis y se abalanzaron encima del ojiazul, abrazándolo. Naruto sonrió y devolvió el abrazo.
-Bienvenido a casa, Naruto-kun- Rias tomo las mejillas de Naruto y le planto un fuerte beso en los labios, lo que ocasiono que sus alas aparecieran e iluminaran la sala.
-Yo también- Yomi hizo un mohin. Naruto sonrió y le dio un beso.
-¡Naruto-kun!... no es justo… yo tambien quiero un beso- Se quejó la pelicastaña inflando sus cachetes. Luego lo agarró del cuello de la camisa y lo besó, metiendo su lengua y robándole el oxígeno.
Se separaron después de un rato por la falta de oxígeno y Uzume sonrió orgullosa al ver las sonrojadas mejillas de él y sus labios hinchados y rojizos producto del salvaje beso.
-¿Tienen hambre?- Preguntó de pronto la rubia, separándose de Naruto un poco, Rias seguía aferrada a él.-Rias-chan y yo hemos preparado la cena-
-Claro- Dijo Naruto yendo a la cocina junto a sus tres Sekireis. Mientras caminaban hacia la cocina, el rubio no pudo evitar recordar lo que había visto.
-Flashback-
-(Olvide mi celular en los vestuarios, tengo que ir a recogerlo)- Pensó Naruto mientras guardaba sus cosas en su mochila, para luego mirar alrededor del salón. Todos sus compañeros se estaban despidiendo entre sí.
Agarró su mochila, se la colgó en el hombro, y salió del aula.
-¡Naruto, espérame!- Le gritó uno de sus amigos.
-¿Qué pasa, Kiba?- Preguntó el rubio un poco nervioso, hoy no se sentía bien.
-¿A dónde vas?-
-He olvidado mi celular en los vestuarios-
-Jejeje, ¿en serio?, que coincidencia, yo también olvidé mi celular en los vestuarios- Se rió y cruzó los brazos sobre el pecho. -Hey ¿Por qué no vamos juntos?-
-Claro-
(5 minutos después)
-Aquí está- Naruto se acercó al banquillo, y agarró su celular.
-Bien, ahora salgamos de aquí- El pelicastaño se volteó hacia la puerta, tomó la manilla y se congeló con la puerta medio abierta. Desde el baño de los vestuarios escuchó un chillido agudo
-¿Q-qué coño fue eso?- Preguntó el rubio, volviéndose más pálido de lo normal.
-Parecía un lamento- Kiba cerró la puerta y lentamente se dirigió hacia donde estaba el sonido. Miró hacia atrás por un segundo para asegurarse de que no había nadie más a parte de ellos dos, y dio vuelta en la esquina.
Naruto tragó saliva nerviosamente y siguió a su amigo -Mierda ¿No será un fantasma?-
-Vamos Naruto, todos saben que los fantasmas no existen- El Inuzuka le palmeó el hombro, tratando de parecer más valiente de lo que en realidad se sentía. -Seguramente habrá sido nuestra imaginación-
-Espero que tengas razón-
Antes de que pudieran alcanzar su destino, escucharon el sonido de nuevo.
-¿Escuchaste?- El Namikaze comenzó a temblar de miedo. -Eso no ha sido un producto de nuestra imaginación-
Kiba asintió y se paró delante de la puerta del baño.
El sonido subió repentinamente de una octava y aulló como una sirena.
-¿V-vas a ir a ver?-
El pelicastaño agarró la manija y abrió violéntamente la puerta -Ya me cansé de est...- Kiba se calló de golpe y se petrifico al ver el origen de los sonidos.
Naruto se llevó una mano a su estómago y se puso verde.
Dentro del baño estaban Sasuke y Suigetsu.
El pelinegro estaba a cuatro patas sobre el suelo, completamente desnudo, y Suigetsu lo estaba penetrando por atrás sin piedad.
-Eres mío… mi pequeño y puta perra- Dijo el peliblanco, dándole una fuerte nalgada a Sasuke.
-Ahh..Suigetsu-kun-
Naruto no pudo aguantar más y cubriéndose la boca con las manos se giró y salió corriendo de los vestuarios a vomitar.
...
...
...
-¡Aaaaaahhhhh! ¡Mis ojos! ¡Mis pobres ojos!-
-¿¡Qué mierda haces aquí, Kiba!?-
Fue lo último que escuchó.
-Fin del Flashback-
-(Siento que voy a vomitar de nuevo)- Pensó Naruto, tapándose la boca con su mano libre, y ganándose unas miradas confundidas de parte de Yomi, Rias y Uzume.
En el edificio del M.B.I el presidente de la compañia estaba sentado cómodamente en el sillón de su oficina, en ese momento dos hombres acompañados por dos mujeres entraron sin llamar y se sentaron delante del escritrorio de este.
-Itachi-kun, Natsuo-kun, gracias por venir, los estaba esperando-
Itachi era un joven de unos 22 años, tenía ojos oscuros y grises, su cabello era negro y tenía una larga cola de caballo en la parte posterior de su pelo, piel pálida y unas grandes ojeras bajo los ojos.
Natsuo era un hombre de unos 28 años, su cabello era de tamaño normal y de color marrón, ojos del mismo color y su piel era blanca.
Los dos traían puestos unos elegantes trajes negros.
-Supongo que se estarán preguntando por qué han sido llamados aquí-
Los dos asintieron con la cabeza.
Minaka comenzó a reír, era una risa pequeña y reservada pero progresó a unas carcajadas en cuestión de segundos -¡Wajajajaja, dentro de poco más de una semana, por fin va a comenzar la segunda fase del plan Sekirei!- Anunció con fuerza, levantándose de su asiento, y alzando sus brazos al aire. -¡Por fin este maravilloso juego se va a poner mucho más interesante!-
-(Finalmente podre pelear contra ella)-
-(Ya era hora, mi espada esta sedienta de sangre)-
Pensaron las dos mujeres al mismo tiempo, con una enorme sonrisa.
Natsuo se acomodó mejor en el asiento, y miró al peliblanco -Entonces, supongo que debemos aumentar la vigilancia-
-Sí- Minaka asintió, para luego dirigir su mirada hacia las dos mujeres y comenzar a reír de nuevo. -Jajaja, parece que sus Sekireis están realmente emocionadas-
La primara chica tenía el cabello rizado de color rosa brillante, atado en tres colas rizadas al lado derecho de su cabeza, era de piel pálida, su cara tenía forma de corazón y sus ojos eran azules como el cielo, era de baja estatura, tenía un cuerpo sin curvas y era plana. usaba un top de cuero negro con una minifalda negra y unas medias negras que llegaban arriba de las rodillas y un Haori gris sobre sus hombros con la marca Sekirei.
La segunda mujer tenía el cabello plateado largo atado en una cola de caballo, con 2 mechones a los lados de su cara y uno grande en la frente, tenía una tez blanca y unos ojos de un color gris, e iba armada con una nodachi, estaba vestida igual que la pelirrosa.
-Chris, Karasuba, espero mucho de ustedes dos- Exclamó el peliblanco.
-(Las demas estarán felices cuando se enteren)- Pensó Itachi, mirando de reojo a su Sekirei pelirrosa.
Ya era de noche, Naruto y sus Sekireis estaban reunidos en la sala mirando la televisión mientras comían unas rebanadas de sandia.
Estaban viendo una película de acción.
-No está mal la peli- Comentó Uzume.
El rubio hizo un ademan de ir hacia la cocina para beber un vaso de agua pero las luces y la televisión se apagaron repentinamente.
-Hey-
-¡Nooo, justo en lo más interesante!-
-¿Qué ha pasado?-
-Un apagón- Respondió Naruto mientras sacaba su celular del bolsillo trasero de su pantalón, activando la opción de linterna. Se movió hacia las ventanas de la sala y descorrió un poco las cortinas contemplando la calle. Estaba oscuro.
-Un apagón, se cortó la luz en toda el área- El ojiazul soltó las cortinas, y giró su rostro hacia sus Sekireis.
-¿Por qué estás sonriendo?- Preguntó Yomi.
-Deberías estar enfadado- Dijo Rias.
-Ahora lo sabrán- Naruto se fue a la cocina. Se dirigió al enorme ventanal que adornaba la cocina y lo abrió, dejando pasar el viento, y salió al jardín, siendo seguido poco después por Uzume, Rias y Yomi.
-Miren el cielo-
Las Sekireis alzaron la mirada y se quedaron con la boca abierta.
El cielo estaba repleto de estrellas, incluso la via láctea era observable.
-Wow-
-Es más grave de lo que pensaba, parece ser un apagón general.- El rubio tenía los ojos chispeando felicidad.
-Es hermoso-
-Por eso estabas tan feliz- Dijo Uzume, mirando a su Ashikabi.
Naruto asintió, pero sus orbes azules no dejaron de mirar el cielo eterno. -Vengan, vamos a sentarnos- Sugirió.
Se sentaron debajo de un árbol y se quedaron observando el precioso cielo estrellado por largo rato. El viento soplo suave, moviendo con delicadeza el follaje del árbol donde los tres se hallaban.
Naruto estaba tan concentrado observando el cielo, que ni siquiera se percató de las miradas intercambiadas entre Uzume, Rias y Yomi.
-Naruto-sama- Comenzó a decir la rubia, levantándose del césped -Yo y Uzume-chan, nos estamos yendo ya a dormir-
-Claro..dulces sueños-
Las dos le dieron un beso y salieron del jardín.
Naruto se recostó sobre la hierba, y miro a su Sekirei pelirroja con una pequeña sonrisa -Rias-chan, si tú también tienes sueño ve a dormir-.
-No tengo sueño. Prefiero quedarme un rato más aquí contigo-
El rubio asintió y regresó su mirada al cielo.
El viento sopló de nuevo. Las ramas y hojas comenzaron a entonar un murmullo seco y apagado. Los cabellos de Naruto planeaban hacia uno y otro lado.
Pasaron unos minutos en silencio. Luego, Rias volvió a hablar.
-Naruto-kun-
Naruto se giró y vio a su Sekirei pelirroja completamente desnuda, la escasa luz de las estrellas la iluminaba de tal forma que peracía una diosa.
-¿P-por qué te has quitado la ropa?- Preguntó, mirando hacia abajo en el triángulo de pelos rojos en la cúspide de las piernas de su Sekirei. El rostro del rubio estaba completamente sonrojado, y un hilo de sangre corría por debajo de su nariz.
-Quiero hacer el amor contigo- Respondió, agarrándole suavemente la mano.
Naruto se levantó y pasó su mano libre por la mejilla de ella. -Entonces vamos a mi habitación-
-No.- La pelirroja sacudió la cabeza, meciendo su pelo carmesí, y haciendo rebotar sus pechos, para gran deleite de Naruto. -Yo quiero hacerlo aquí...bajo las estrellas-
El ojiazul la observó unos segundos antes de asentir, y se quitó la camiseta, dejando ver su pálida piel y tonificado torso.
Rias le miró la entrepierna y notó el considerable bulto que había en ella. La Sekirei se sonrojo más que un tomate recién maduro.
La pelirroja contuvo el aliento cuando él se acerco más a ella. Naruto miraba sus enormes pechos desnudos con ojos ardientes, levantándolos con las dos manos para acariciar los sensibles pezones con las yemas de los pulgares una y otra vez, hasta que Rias gemía con cada caricia. Sin pensar, levantó las manos para agarrarse a los hombros de Naruto cuando sus rodillas amenazaron con no seguir sosteniéndola.
-Eres tan hermosa..- Murmuró el rubio mientras inclinaba la cabeza para soplar suavemente sobre los pezones antes de envolver uno con los labios.
La mirada hipnotizada de Rias estaba clavada en los puntiagudos cabellos dorados de Naruto mientras le acariciaba el pezón con la lengua antes de metérselo en la boca, despacio al principio, luego con más fuerza. La pelirroja dejó escapar un suspiro, arqueándose instintivamente para empujar más el pezón dentro de la boca del rubio.
-Aaaahh, aahh- Solo podía gemir de gozo mientras observaba, fascinada, cómo Naruto levantaba una mano para acariciar el otro pecho, y apretaba el pezón entre el pulgar y el índice mientras chupaba el primero como un bebe recién nacido.
Quería más, necesitaba más. El deseo aumentaba y se movía, inquieta, para controlar la humedad que notaba entre sus piernas.
Naruto se apartó antes de erguirse, tenía los ojos oscurecidos y las mejillas cubiertas por un oscuro rubor
-Te quiero, ahora- Dijo Rias, para luego abalanzarse sobre él.
Ansiosamente, ella besó a Naruto, mezclando sus lenguas. Cuando las manos de él se deslizaron por debajo de sus rodillas y la levantó sujetándola por el trasero, ella colocó un brazo alrededor del cuello de él y se restrego contra su ingle.
-Por favor...te necesito- Gimió ella, estaba desesperada.
-Estas ansiosa eh- Dijo el rubio mirándola directo a los ojos, pero la verdad es que el también estaba ansioso por poseerla. Sus dedos se flexionaron en sus nalgas y ella se empujó adelante hacia su erección, sus senos chocaron con el pecho de él, provocándose así una sensación agradable.
Naruto la acercó más contra él, disfrutando de la encantadora sensación de sentir los enormes bultos chocando contra él.
Rias bajo una mano y le desabrochó los pantalones y le bajó los bóxer lo suficiente como para que su miembro quedara al aire, capturó el pene de Naruto con la mano, ciñéndolo con fuerza, y lo guió hasta la entrada de su vagina, entonces Naruto empujó contra ella, y poco a poco se fue adentrando hasta topar con una barrera que supuso era su himen.
-Dios...Rias-chan...estás muy apretada~ El Namikaze pegó su frente a la de la chica, y sin dejar de mirarla, siguió entrando hasta que rompió su barrera.
Rias iba a gritar, pero él la calló con un beso, un beso largo, lo suficiente largo para que se acostumbrara a la sensación.
Permaneció así unos momentos y después comenzó a moverse, haciendo que ella gimiera, arañando su espalda con las uñas. Naruto no se detuvo y continuó penetrándola una y otra vez. La Sekirei cerró los ojos y envolvió sus brazos alrededor del cuello de Naruto, presionando más sus enormes pechos contra su pecho sólido mientras su boca liberaba fuertes gemidos y quejidos.
El joven pelirubio siguió penetrándola, cada embestida era aun más intensa y profunda, pronto toda la vagina de la pelirroja era llenada por el miembro de Naruto.
El Jardín se llenó de gruñidos, gemidos y el erótico sonido de piel golpeando piel.
Uzume y Yomi se mantuvieron quietas y en silencio entre la entrada de la cocina y el pasillo, observando como Naruto embestia sin parar a su hermana Sekirei. Sus cuerpos subían rápidamente de temperatura más y más. Sin darse cuenta sus manos derechas fueron lentamente al interior de sus ropas, directos a sus empapadas pantis, y comenzaron a masturbarse lentamente, aumentando el ritmo a medida que sucedía el acto.
-Umm..aahhh...aahhh...Naruto-kun..más fuerte~ Gimió Rias, apoyando la cabeza en el cuello de Naruto.
Un remolino de emociones los acobijo a ambos, Rias cerró sus ojos y hecho su cabeza hacia atrás cuando las embestidas de Naruto se volvieron cada vez más y más violentas y frenéticas, golpeando su utero una y otra vez.
-Estás tan caliente~ Jadeó Naruto, apretando las nalgas de Rias y aumentando, si es que era posible, el ritmo de las embestidas.
-¡A-aahhhh!- La Sekirei explotó, llegando al orgasmo entre gemidos. Sus fluidos vaginales mancharon toda la pelvis de Naruto que comenzó a excitarse más al sentir como el coño de la pelirroja apretaba más su miembro.
Naruto continúo por minutos, con esas salvajes y durísimas estocadas, y Rias seguía chillando y disfrutando del inmenso placer, que le proporcionaba el pene de su Ashikabi.
-R-rias-chan- Gruño el rubio, mientras daba una estocada final, entrando en la matriz de la ojiazul, haciendo que su miembro se pronunciara por sobre el vientre de la pelirroja, llenando completamente su útero con una descarga industrial de semen. Se quedaron un rato sin moverse.
-Esto ha sido una gozada- Suspiró Naruto dando un beso en la sien a su Sekirei.
Sin salir de ella, la acostó lentamente en el césped. Sin aviso, le dio la vuelta y la colocó a cuatro patas delante de él. Rias lo miró por encima del hombro. Naruto la tomó de las caderas y comenzó a moverse de nuevo en ella.
-Mmm.. Gimió la pelirroja cerrando los ojos. El sonido de la pelvis de Naruto chocando contra sus nalgas era excitante, y sus pechos se balanceaban cada vez que Naruto la penetraba con fuerza, no lo resistió más y cayó totalmente boca abajo por la fuerza que le aplicaba el rubio, pero él no se detuvo, siguió embistiéndola una y otra vez, cada vez más fuerte.
Rias se intentó incorporar, pero Naruto se lo impidió al caer encima de ella cubriéndola con su cuerpo. Gemía desvergonzadamente cada vez que Naruto embestía dentro de ella mientras la sostenía con fuerza de las caderas.
Naruto se irguió, y colocó un brazo por debajo de la rodilla izquierda de Rias y le alzó la pierna para profundizar más las embestidas. Ella apoyó su mano derecha en el césped para equilibrarse un poco. Los sonidos de golpeteo aumentaron drásticamente, la pelirroja podía sentir cada pulgada del miembro de Naruto en su interior, incluso podía sentir cómo el pene besaba su útero con cada delicioso golpe.
Poco a poco las estocadas de Naruto se hicieron más y más rápidas. Rias hacía cada vez más ruido, sintiendo cómo sus enormes senos rebotaban en todas direcciones.
Naruto posó una mano sobre los enormes pechos de Rias y comenzó a amasarlos en movimientos circulares mientras la empalaba con más fuerza, esto provoco que más gemidos escaparan de la garganta de la Sekirei.
Siguieron así por 15 minutos y ella ya se habia corrido unas 3 veces
-Aahhhh, aaahhh, aahhh~ La pelirroja ya hacia tiempo que había perdido la facultad de poder hablar. Ahora lo único que brotaba de sus labios y garganta eran gemidos, chillidos y gritos de placer.
-Ahh...rias-chan, rias-chan...me voy a venir~ Dijo el ojiazul.
Unas furiosas acometidas má, y pronto sus estocadas se volvieron erráticas y casi espasmódicas. Con un gruñido ronco y un último golpe de cadera, Naruto se clavó hasta el fondo de una sola vez, irrumpiendo en el útero de la Sekirei, su cuerpo se quedó completamente rígido, y se corrió con fuerza dentro de Rias, que sintió su quinto orgasmo mientras el líquido caliente y espeso inundaba su interior.
La Sekirei cayó al césped completamente agotada, boca abajo y con las piernas separadas mientras intentaba mantener a raya sus jadeos.
-Fue fantástico- Susurró tratando de alzarse pero Naruto se lo impidió.
-¿Crees que acaba aquí?- Comentó Naruto, amasándole las nalgas, y introduciendo un dedo en el pequeño orificio de la pelirroja, la cual se tensó un poco por la incomodidad.
-N-naruto-kun-
-Tranquila, pronto pasará- Le aseguró moviendo el dedo en círculos lentamente, para que Rias se acostumbrara a la intromisión. Cuando vio que la Sekirei ya se relajaba un poco aprovechó y metió el segundo dedo, moviéndolo en forma de tijeras y haciendo círculos, Rias jadeó un poco y se mordió los labios al sentir como un tercer dedo irrumpía en su interior y ahora los tres entraban y salían, haciéndola casi perder la razón.
-Entra en mí..naruto-kun..-
-Aquí vengo- Advirtió Naruto, sacó los dedos del interior de Rias y la penetró, entrando unos centímetros.
-Ah. ¡Tan grande!~ Jadeó la Sekirei cuando Naruto entraba más y más en su culo. La pelirroja estaba empezando a preguntarse si el miembro de Naruto siquiera sería capaz de encajar en su trasero, parecía no terminar nunca.
-Te la he metido toda- Gruño el ojiazul una vez que finalmente tocó fondo.
Rias respiró profundo varias veces para que su cuerpo se relajara. Cuando se le disipó el dolor, se puso a cuatro patas y movió las caderas hacia atrás, para avisarle a su Ashikabi que ya estaba bien. Naruto entendió rápidamente el mensaje y empezó moverse. Al principio suave, entrando y saliendo poco a poco, sintiendo la estrechez de Rias, haciendo gemir a ambos.
-Más rápido...Naruto-kun-
Naruto gruño, sujetó las caderas de su Sekirei y haciéndole caso aumentó las embestidas, penetrándola profundamente.
Los ojos de Rias estaban por completo perdidos en el placer, sus nalgas rebotaban en cada estocada, y el sonido húmedo la ensordecía.
-Eres hermosa- Le susurró Naruto mientras le daba un beso en la espalda, y admiraba su largo cabello carmesí, al ritmo del va y ven de sus caderas.
Un hilo de saliva salió de los labios de Rias en medio de un gemido sonoro que inundó el jardín y raspaba el césped con las uñas, mientras hacia puños sus manos.
-Me estoy viniendo.- Anunció Naruto, volviendo las embestidas más fuertes y frenéticas.
-Dame todo lo que tienes, Naruto-kun.-
-Me corrroo.-
Naruto se derrumbó sobre ella, y eyaculó con una grandísima fuerza e intensidad, y la pelirroja se estremeció por completo, al sentir como su culo se inundaba con el semen de su Ashikabi.
Rias cerró los ojos, y sin poder contenerse más, su vagina se corrió, teniendo su sesto orgasmo de su vida, luego cayó al césped.
Naruto, sin salir de ella se tumbó a su lado y la abrazó por la espalda.
-Te amo Naruto-kun- La Sekirei giró el rostro para darle un pequeño beso en la boca.
-Yo también Rias-chan- Naruto rodeó la estrecha cintura de Rias con sus brazos, pegándola más a su cuerpo.
Los dos compartieron una cálida sonrisa, luego dirigieron la mirada hacia cielo, ambos perdiéndose en el mar de estrellas.
Ustedes, ¿quién creen que sera la nueva Sekirei de Naruto?
Saeko Busujima(Highschool of the dead)
Yuuko Sagiri(Triage X)
Seraphim(Koreha Zombie Desuka)
Tifa Lockhart(Final fantasy 7)
Akame(Akame ga kill)
Kagamiin Kyōka(Dragons Rioting)
Nami(One piece)
Adivinen ;-)
xxxxxxxxxxxxxxxxx
Sekireis de Naruto
1)#56 Yomi (Senran Kagura) Altura 160cm/ busto 95cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
2)#10 Uzume (Sekirei) Altura 163cm/ busto 95cm/ cintura 57cm/ caderas 90cm
3)#33 Rias Gremory (High School DxD) Altura 172cm/ busto 99cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
4) ¿?
5) ¿?
6) ¿?
7) ¿?
8)¿?
Sekireis de Itachi
1)#23 Chris (Koreha Zombie Desuka) Altura ¿?/ busto ¿?/ cintura ¿?/ caderas ¿?
2) ¿?
3) ¿?
4) ¿?
5) ¿?
6) ¿?
7) ¿?
