Antes de empezar, quiero decirles que el español no es mi lengua materna, asi que pido disculpa de antemano por las posibles faltas de ortografía que intentaré sean las mínimas posibles.
Aclaración: No soy dueño de Naruto ni de Sekirei, tampoco de cualquier personaje de otro anime/manga/videojuego que aparezca en este fic.
Capítulo 8
¿Alguna vez me importó lo sificiente como para detenerme?
¿Acaso mi humilde corazón sacó lo mejor de mi?
Mi odio no puede existir, si estoy solo en este cuerpo...
Mi odio no puede existir en soledad...
-Minato-kun, ¿puedes bajar un poco el volumen de la musica?- Preguntó amablemente una mujer pelirroja.
-¿Eh? Ah! Sí...claro, como digas, Kushina-chan- Dijo el Hombre que conducía el auto, bajando el volumen del estéreo.
-Gracias, cariño-
Y cada bocanada de este aire plagado que respiras...estás respirando la muerte
Y a pesar de lo arrepentido que estoy, no puedo evitar que esto pase
Nada dura en mi cabeza llena de mentiras...
Y en mi humilde egoista corazón...ese mismo corazón que te quiere en mi sangre
-¡Síííí..lo logre, capture a Reshiram!- Gritó un niño de 7 años, parándose de su asiento, con un Nintendo DS en mano.
-Naruto, siéntate, es peligroso que vayas parado- Murmuró Kushina,mirando a su hijo por el retrovisor, para luego concentrar su mirada hacia la niña que estaba durmiendo al lado de su hijo .-Y haz silencio, vas a despertar a Haku-chan-
-L-lo siento mamá- Dijo el rubio, sudando balas y sentándose a una velocidad que le daria envidia a Usain Bolt.
Por una vez, no estoy solo...pero se que no se quedará así
Y duermo por las noches...pero mi amor se desvanece
Y los días se hacen más largos...
Mis manos se vuelven frágiles
Sentí amor por un tiempo...pero murió...
Naruto, apagó su consola portátil, luego recostó su cabeza en la ventanilla y se quedo ahí viendo las blancas nubes.
-¿Qué pasa cielo? ¿Estás aburrido?- Preguntó Kushina.
-Un poco...además tengo mucha hambre- Naruto se sobó el estómago.
-Jejeje, ten un poco de paciencia, Naruto. Ya falta poco para llegar a casa- Comentó Minato, soltando una pequeña risa -Primero pero, tenemos que llevar a Haku-chan a casa-
Naruto asintió y volvió a ver las nubes.
-Por cierto Minato-kun.- Kushina se acomodó el pelo detrás de la oreja -¿Qué quieres de comer para la cena?-
-Ramen de cerdo- Miró a su hijo al retrovisor y le hizo un guiño.
¿Acaso te amé antes de que...antes de que siquiera tuviera oportunidad...de ser amor?
De pronto, escucharon el sonido ensordecedor de una bocina. De la nada surgió una camioneta que se aproximaba hacia ellos.
-¡Mierda!- Al instante, Minato giró hacia el otro carril y la camioneta pasó al lado de ellos a gran velocidad...pero otro coche venía del otro carril. El conductor intentó frenar en seco pero chocó contra ellos.
Naruto abrió los ojos de golpe, intentando controlar su respiración agitada. El sudor caía por su frente y su corazón latía rápidamente contra su pecho. La última vez que tuvo esa pesadilla fue un año atrás. Al principio su visión era borrosa y después de parpadear varias veces regreso a la normalidad.
Lo primero que interceptaron los zafiros oculares de Naruto fueron las esmeraldas oculares de Seraphim, quien le observaba atentamente.
-Naruto-sama ¿Has tenido una pesadilla?- Le preguntó la Sekirei mientras acariciaba cuiadosamente la mejilla izquierda.
-Sí...un recuerdo del pasado- Susurró el rubio, mirando a su alrededor.
Seraphim estaba acostada encima suyo, a su lado izquierdo podía ver a Uzume durmiendo pacíficamente contra su hombro. A su lado derecho estaba dormiendo Rias, completamente desnuda y abrazando fuertemente su brazo, Yomi estaba más abajo, aferrando su pierna izquierda.
-Sera-chan...¿me puedes ayudar?- Preguntó el ojiazul, tratando de mover sus extremidades.
-Sí, claro-
(Después de unos cuantos minutos)
-Gracias- Naruto empezó a estirar los brazos y junto con este movimiento se oyeron tronar huesos y articulaciones, luego tiró de la cintura de Seraphim para pegarla a él y la besó, haciendo que sus alas aparecieran.
Separó los labios y movió la lengua por entre los de ella. Seraphim gimió y le rodeó el cuello con los brazos como si buscase el modo de meterse dentro de él. Ella le acarició el pelo de la nuca y movió la lengua poco a poco dentro de la boca de Naruto, provando su sabor. Naruto movió la lengua, separó la mandíbula buscando un beso más profundo y salvaje. Gimió entre los suspiros de ella, le mordió con suavidad el labio inferior y después recorrió la marca de los dientes con la lengua. Seraphim se estremeció y volvió a hacerlo. Repitió el beso, empezó otro de nuevo, lento, suave, frenético al cabo de un instante, apretó los dedos en la cintura. No podía moverlos, si lo hacía la desnudaría y le haría el amor allí mismo.
Naruto empezó a besarla más despacio, a darle besos suaves y lentos, hasta que sintió que era capaz de apartar los labios de los de ella
-Será mejor que paremos...por ahora-
Seraphim asintió y se sentó en la cama con los ojos enfrebecidos, las mejillas rojas y los labios hinchados.
-Voy a preparar el desayuno-
-¿P-puedo ayudarte?- Se ofreció la ojiverde.
Naruto se estremeció, y palideció al oír esas palabra. Ayer, él y sus otras tres Sekireis, habían aprendido que Seraphim era una terrible cocinera.
-N-no te preocupes, t-tú descansa- Le dio otro beso y se fue rápidamente hacia la puerta.
-Seguro-
-Sí-
-Está bien- Dijo la pelinegra mientras se acomodaba de nuevo en la cama, y escuchaba el suave sonido de la puerta cerrarse.
-(Bien, a preparar el desayuno)- Naruto apagó la luz del baño y cerró la puerta detrás de sí. Se dirigó a la cocina, y abrió los ventanales para que el aire fresco de la mañana entrara, luego encendió la radio para escuchar las noticias del día.
-Hoy un agente de la policía local de Shinto Teito ha encontrado a las 03:30 de la madrugada, el cuerpo sin vida de un joven con la cara completamente desfigurada, genitales destrozados, y manos y pies mutilados, en un callejón de Shibuya.- Se escuchó la voz de locutor de la radio.
-(Pobre tipo)- Abrió el refrigerador y sacó 7 huevos y dos cebollinos.
-La víctima no ha sido identificada. Las autoridades, por su parte, se encuentran investigando el caso.-
El rubio agarró una tabla de picar y empezó a cortar los cebollines. Una vez terminado de cortar, agarró una sartén y prendió el fuego de la cocina. Y le incorporó algo de aceite. Agarró un recipiente de vidrio, partió los 7 huevos, y comenzó a batir, luego agregó los cebollines y algunos ingredientes, y volvió a batir.
-Hoy va a ser un día memorable para todos los fans de Dragon Ball, ayer, los estudios 20th Century Fox han anunciado la secuela de Dragon Ball Evolution...-
-(Que Kami nos ayude)- Pensó el ojiazul dramáticamente mientras echaba la mitad de la mezcla en la sartén.
-La primera entrega de Dragon Ball Evolution fue todo un éxito y se ganó a gran parte de los espectadores. El adelanto que se pudo ver ayer durante la publicidad de la UEFA Champions League, ya dejó a la audiencia con ganas de ver de nuevo en acción a Son Gokū, Bulma, Kame-Sen'nin y el más fuerte y preferido de todos los fans...Yamcha.-
-Espero que ese locutor esté siendo sarcástico. Esa pelicula fue una reverenda mierda- Murmuró el rubio, ignorando completamente el comentario sobre Yamcha.
De pronto sintió dos brazos alrededor de su cintura que lo aferraban desde atrás. Simultáneamente pudo sentir dos grandes presiones adicionales en su espalda, con un punto levemente agudo cada uno. No le tomo ningún segundo para saber quién era.
-Rias-chan-
-Buenos días, Naruto-kun- Le susurró al oído con una voz muy sensual.
Naruto se giró sin soltarse de aquel cálido abrazo y la besó en los labios, ella correspondió, luego se separaron por falta de aire.
-Huele delicioso- Comentó Uzume, entrando a la cocina junto a Yomi, y Seraphim.
-Chicas, ¿Me pueden ayudar a poner la mesa?- Preguntó el rubio, después de haber dado un beso a sus otras tres Sekireis.
-¡Por supuesto!- Respondieron alegremente las cuatro, haciendo rápidamente lo que les pidió.
Minutos más tarde, estaban cómodamente sentados frente a la mesa, comiendo en un silencio agradable. Una vez que Uzume había consumido la mayor parte de su comida, comenzó a hablar.
-Naruto-kun, hoy voy a ir a visitar a Miya, ¿quieres venir conmigo?-
-Claro, ¿por qué no?- Respondió el rubio mientras bebía un vaso de té frío.
Yomi dejó de comer y miró a Uzume -Hey, ¿nosotras también podemos ir?-
La Sekirei asintió felizmente y regresó a comer su desayuno.
-Pero, no podemos ir con las manos vacías- Comenzó a decir el ojiazul, posando su tenedor en el plato. -Primero iremos a un restaurante para comprar algunos bocadillos para Miya-san-
-Naruto-kun, Miya no se preocupa por ese tipo de cosas- Comentó Uzume con buen humor.
-Puede ser...pero, visitar a alguien en su casa sin traer un regalo es de mala educación-
-¿Quién es Miya?- Preguntó Seraphim, mirando a Rias.
-Es la dueña de la posada donde Uzume vivia antes- Respondió en voz baja mientras se limpiaba la boca con una servilleta. -Gracias Naruto-kun, el desayuno estuvo delicioso-
-De nada, me alegro de que te haya gustado-
-Bueno, hay que empezar a alistarnos- Dijo la pelicastaña.
-Gracias por su compra, vuelva pronto-
El Namikaze salió del restaurante y miró a sus Sekireis -Ahora podemos dirigirnos a Izumo Inn-
Uzume sonrió felizmente y señaló una vía -Si vamos por esa calle llegaremos a Izumo Inn en 15 minutos-
-Perfecto, vamos-.
De pronto a lo lejos se diviso una enorme columna de agua, provocando la curiosida de toda la gente.
-¡Wow!- Exclamó un niño.
-Santo cielo- Murmuró una señora.
-Déjenme adivinar- Comenzó a decir Naruto, mientras él y sus Sekireis se alejaban de la multitud sorprendida. -Es obra de una Sekirei-
-Sí- Las cuatro asintieron con cara de palo.
Naruto soltó un suspiro. -Bueno, finjamos que no hemos visto nada y sigamos adelante-
-¿Va a venir Uzume-chan?- Preguntó Nene, recostando su cabeza en la mesa
-Sí, ayer me llamó y me dijo que iba a venir- Miya entró a la sala de estar y se sentó frente a la pelirroja. -(El almuerzo ya está listo, solo falta esperar la llegada de Uzume y de los demás)-
-Espero que traiga a su Ashikabi- Una leve sonrisa curvó sus labios.
-Ufufu- Miya sonrió y se tapó la boca con una mano -No sabía que habías desarollado un flechazo por Namikaze-san-
Nene levantó la mirada y miro fijamente a la pelimorada. -Yo...estoy reaccionando a Naruto-kun-
Miya dejó de reír inmediatamente y se puso seria, muy seria. -¿Estás segura?-
La pelirroja asintió tímidamente, con sus mejillas tan rojas como su cabello.
-Eso significa...que el momento se está acercando- Murmuró la pelimorada, frunciendo el ceño.
-Sí- Nene alzó su brazo derecho. Enseguida una especie de burbuja comenzó a formarse alrededor de su mano para luego desaparecer
-Me gustaría poder ayuda..- Miya fue cortada por Nene.
-Me ocuparé yo sola de Chris- La pelirroja frunció la boca carnosa y su mirada se endureció. -Recuerdas que pasó la última vez que intentaste matar a Minaka para detener su estúpido juego-
Miya se estremeció, recordando la forma en como la joven pelirrosa la había humillado, practicamente habia barrido el piso con ella. -(Ni siquiera pude asestarle un golpe)-
-Si yo no hubiese intervenido, te habría matado- Nene la miró fijamente. Luego suavizó su expresión. -No quiero que ella te haga daño de nuevo.-
-Está bien, entiendo- Habló ella en voz baja al cabo de unos instantes
-Gracias-
-Dejando eso de lado, piensas unirte a Namikaze-san hoy-
-No, todavía no-
En ese momento el timbre de la puerta sonó.
-Debe ser Uzume- La pelimorada se levantó y caminó hacia la puerta.
-(Puedo sentir su presencia...Naruto-kun)- La ojidorada sintió que se le encendían las mejillas. Llevó una mano a su pecho, tratando de calmar los irrefrenables latidos de su corazón.
Soltó un suspiro nervioso cuando escuchó varios pasos acercándose. Sus manos comenzaron a sudar un poco y su cuerpo empezó a temblar aunque no lo quisiera. Esperó unos largos segundos, que se convirtieron en los momentos más agónicos de su vida y vio como alguien entraba. El malestar por el que estaba pasando había merecido la pena.
-Hola- Le saludó el rubio muy sonriente y un poco nervioso.
-H-hola- Respondió la pelirroja.
-¡Nene!- Uzume corrió hacia la mencionada con los brazos extendidos.
-Uzume-chan, cuanto tiempo sin vernos- Ambas se fundieron en un tierno abrazo
-Casi un mes- Uzume se acurrucó contra ella y se frotó la mejilla contra sus pechos, sintiendo el calor y la suavidad de sus enormes senos.
Naruto sonrió viendo la interacción entre Uzume y Nene, y se sentó en la mesa junto a sus otras tres Sekireis. Luego entró Miya con una charola llena de bocadillos que Naruto le había comprado.
-(definitivamente fue una buena idea venir aquí)-
(Edificio M.B.I – oficina de Itachi)
-Te prometemos que ya no lo haremos más.-
-De ahora en adelante, seremos buenas niñas-
-Discúlpanos, Itachi-kun- Se disculparon al mismo tiempo Sakyou y Ukyou mientras se postraban en el piso.
El nombrado soltó un suspiro y se palmeó la cara por la estupidez de las dos gemelas. -Si no fuera por Minaka, estaríamos en serios problemas-
-Perdónanos...-
-Basta- Las interrumpió rápidamente mientras se sobaba las sienes. -Están perdonadas.-
Las dos Sekireis iban a gritar de felicidad, pero fueron silenciadas por una fria mirada del pelinegro.
-Pero... esta será la última vez. Y Si vuelven a desobedecerme, serán castigadas por Hyōki- Dijo mirando de reojo a una mujer parada a su lado. Tenía el cabello largo de color negro, ojos amarillos y piel pálida.
La Sekirei al escuchar su nombre, sonrió sádicamente, y desenvainó su espada que llevaba en la cintura, asustando a muerte a las dos gemelas.
-Pueden irse-
Ambas chicas asintieron y salieron a toda prisa de la oficina.
Itachi se reclinó en su asiento, cerró los ojos y soltó otro suspiro. -Sakyou y Ukyou siempre me causan dolores de cabeza-
Hyōki sonrió y se sentó en el regazo de Itachi -Jejeje, esas dos están más locas que una cabra-.
El ojinegro asintió, deslizando sus brazos alrededor de la cintura de su Sekirei.
-Por cierto... me olvidé de decirte que llamó Uke-chan- Ella pasó sus brazos alrededor de su cuello.
-Puedes dejar de llamar asi a mi tonto hermano menor- Se quejó, agarrando su celular del escritorio. -Ya tengo suficiente con los comentarios homófobos de mi padre-
-Obligame- Le susurró levemente al oído, moliendo su culo contra su entrepierna.
-Con placer- Dicho eso, lentamente acercó sus labios a los de ella para besarla.
En ese momento el teléfono de la oficina sonó, y se escucho la voz de Minaka.
-¡Wajaja, Itachi-kun, te necesito en mi oficina, rápido!-
...
...
-Grandioso, justo lo que necesitaba, otro loco-
-Vuelvan a visitarnos pronto- Dijo Miya, mirando a Naruto y sus Sekireis.
Los siete estaban parados en el pasillo, despidiéndose.
-Tenlo por seguro que lo haremos- Comentó el rubio, mirando de reojo a Nene, quien se sonrojo al instante en el que sus miradas se encontraron. En ese momento los demás o por lo menos Miya y Uzume sonrieron.
-¡Estamos de vuelta en casa!- Anunció Minato, entrando torpemente en la mansión junto a Kuruse, Yashima, Kusano y Katsuragi. Aunque nadie realmente les presto atención, porque casi todo el mundo, menos Seraphim, estaba mirando a la chica rubia que estaba enganchada al brazo del pelinegro.
Miya se acercó hacia ellos para saludarlos.
La rubia estrechó sus ojos en Miya, y luego miró a su Ashikabi -Minato..¿Quién es esa mujer?-
-Bueno..- Se llevó una mano a la nuca para intentar aliviar la tensión mientras intentaba responder -E-ella es la patrona de está mansión, Miya Asama-
La aludida se paró delante de ellos con una sonrisa dulce que asusto a Minato -Sasashi-san, por qué no nos presentas a tu nueva amiga-
-Yo...hmm...ella...bueno...es un poco difícil de explicar-
Minato se estaba tomando demasiado tiempo, y en un ataque de irritación, la rubia habló. -Mi nombre es Tsukiumi, su esposa-
-¿¡Qué!?-
-No de nuevo- Se quejó Kuruse, sobandose la frente.
-Espera, ¿lo dices es serio?- Preguntó el ojiazul.
Tsukiumi asintió sonriendo cuando oyeron unos pasos por la escalera. Naruto se giró hacia allí para ver a una mujer pelirroja bajando de los escalones de madera.
-¡Bienvenido, Minato-tan!- Matsu se abalanzó sobre el pelinegro, para gran consternación de la rubia.
-¿Quién es ella?- Preguntó Tsukiumi enojada mientras Minato miraba hacia cualquier parte menos a ella.
-Bueno...en realidad tu eres mi sesta Sekirei- Susurró, ganandose una mirada furiosa de la rubia.
-¿Tienes mucha competencia, eh?- Bromeó Uzume mientras Tsukiumi se giraba para mirarla.
-¿Y tú quién eres?-
-Soy Uzume, Sekirei N° 10. A tu servicio- Se presentó la pelimarrón, simulando una inclinación.
-Minato...no me digas que ellas también son...- Comenzó a decir la rubia mirando a Seraphim, Rias, Yomi y Uzume.
-No, no lo somos- La pelicastaña cortó a Tsukiumi, luego abrazó a Naruto por detrás, besando su mejilla. -Nosotras somos las Sekirei de Naruto-kun-
-No te hagas la graciosa, tú también tienes competencia- Kuruse rechinó los dientes, y fulminó con la mirada a Uzume que solo bufó divertida.
-A diferencia de ustedes, nosotras cuatro tenemos una comprensión muy profunda de nuestra situación- Ronroneó, pasando sus manos por debajo de la camiseta de Naruto, acariciando su abdomen.
Todos los presentes a excepción de Miya, Uzume y Matsu, se sonrojaron.
-Huhuhu, como siempre, eres muy atrevida Uzume-tan- Comentó la cuatro ojos mirando al rubio. -Naruto Namikaze, también conocido como el Ashikabi del Oeste, es un placer conocerte-
-¿Ashikabi del Oeste?- Hablaron al mismo tiempo Naruto y sus Sekireis.
-¿Acaso no lo sabían?-
-No- El ojiazul negó con la cabeza -Y, ¿a qué te refieres con Ashikabi del Oeste?-
-Bueno, gracias al "maravilloso juego" de Minaka, la capital se ha dividido en cuatro zonas, todas ellas dominadas por un Ashikabi. Estos cuatro tipos son Hayato Mikogami del sur, Izumi Higa del Este, tú y Minato-tan.
-¿Yo?- Exclamó el pelinegro.
-Lo siento, se me había olvidado mencionártelo, como ahora ya tienes 6 Sekirei, has dejado de ser considerado un Ashikabi normal, por eso te han asignado el sobrenombre de Ashikabi del norte...felicidades, Minato-tan-
-No entiendo ...¿por qué yo?...si tengo solo cuatro Sekireis- Murmuró Naruto, sobándose la nuca
-Bueno, has derrotado a Sanada y liberado la zona Oeste de Hatae, que se divertia en atormentar a los Ashibakis y Sekireis- Respondió Matsu.
-Esa pedazo de mierda- Seraphim cerró sus manos en puños.
-(Genial, yo que quería pasar desapercibido)- El rubio se palmeó la cara.
En la oficina de un edificio del Este de la ciudad, dos hombres estaban hablando, eran Izuma Higa el Ashikabi del Este y su secretario Kakizaki.
-Hmm, vaya sorpresa- Una tenue sonrisa se formó en el rostro de Higa mientras miraba la foto de Naruto en su computadora.
-¿Conocés el Ashikabi del Oeste?- Preguntó el secretario.
-Sí, lo conocí en una importante reunión de empresarios-
-¿Reunión de empresarios?-
-Él es el heredero de la empresa Namikaze, la cadena hospitalaria más grande de japón y demás países, también son aliados del M.B.I-
-Vaya- Comentó, acomodándose las gafas con el dedo índice. -Un tipo muy interesante-
-(Depresivo, bueno para nada, ya veras, voy a hundir tu empresa y al idiota de Minaka)- Pensó Higa para luego mirar a su secretario.-Hey Kakizaki, ¿Qué te parece ir de caza mañana en la zona Oeste?-
(Casa de Naruto)
-Me voy a dar una ducha- Dijo Uzume yendo al baño, siendo seguida por Seraphim y Yomi.
Naruto se encamino a la sala, encendió la televisión, se acerco al sofá y se sentó en el.
-¿Estás cansado?- Preguntó Rias apoyada en el marco de la puerta de la sala.
-Un poco- Respondió el rubio, haciendo un pequeño ademán con su mano para que se sentara a su lado. -Ven aquí, Rias-chan-
La pelirroja no dudó en cumplir su petición y, atravesando la distancia entre ellos, se sentó a horcajadas sobre él. Lo abrazó con tantas ganas, escondiendo su rostro entre su cuello, Naruto la tomó entre la curva inferior de sus nalgas. Y no las apartó.
Estuvieron abrazados durante unos minutos más
Rias se apartó un poco y le dio un beso en cada mejilla. A continuación, tomó su rostro con ambas manos y de manera casi imperceptible, tan delicada que apenas se notaba, frotó su nariz con la de él.
-Te amo, Naruto-kun- Susurró dulcemente, ofreciéndole aún aquellas caricias tan tiernas.
Intentando digerir aquellas palabras, Naruto subió las manos hasta su estrecha cintura y la observó. Rias le sonreía con la mirada.
-Yo tambien te amo, Rias-chan-
Ella se ruborizó y de manera distraída empezó a juguetear con su cabello carmesi.
El rubio sonrió. Cerró una mano sobre su cadera y la atrajo más contra su cuerpo. Luego, le apartó un flequillo, y posó los labios en la frente de su Sekirei.
-Listo chicas- Uzume sonrió, cerrando el grifo de la bañera.
-Finalmente- Seraphim se quitó la camiseta, mostrando sus enormes pechos, comprimidos por un coqueto sostén de encaje rosa fucsia que amenazaba con estallar al mínimo roce.
-Hoy fue muy divertido- Comentó la rubia, imitando la acción de la azabache.
Uzume iba a empezar a quitarse el sujetador, pero fue detenida por Seraphim.
-¿Qué pasa, Sera-chan?-
-¡Shh!- La pelinegra silenció a Uzume en voz baja.
Un segundo después se escuchó una voz acompañada de unas risas pervertidas dentro del enorme armario del baño -Jijiji, esto es oro, oro puro, jijiji, esperen mis queridos lectores de icha icha...el galan Jiraiya-sama ha encontrado una nueva inspiración-
Seraphim se acercó al armario y lo abrió, revelando a un hombre peliblanco.
-(Naruto, eres un chico muy afortunado)- Pensó Jiraiya mientras escribia velozmente en una libreta. El pobre desgraciado ni siquiera se había dado cuenta que había sido descubierto
-¿Quién es ese viejo?- Habló Uzume con una vena en la frente. Naruto era el único que tenía derecho a verla desnuda, solo él y nadie más.
-¿Eh?- Jiraiya alzó lentamente su mirada del cuaderno y, palideció de golpe.
-Una asquerosa cucaracha- Gruño la pelinegra, agarrando por el cuello a Jiraiya y tirándolo al piso.
-(Mierda)- El peliblanco comenzó a sudar balas mientras yomi maretializaba su espada y Uzume sus velos.
-¿Tus últimas palabras?- Dijo Seraphim frente a Jiraiya, tronándose los nudillos.
-M-mami-
(Con Rias y Naruto)
-Naruto-kun ¿Estás excitado?- Preguntó la pelirroja mientras sentía algo duro presionando contra su intimidad.
-No puedo evitarlo- Susurró Naruto y no pudo evitar lanzarle una mirada de deseo que ella captó. Entonces, ambos se quedaron quietos durante unos segundos mirándose a los ojos durante un momento eterno. Algo tangible crujió en el aire entre ellos y Rias apenas consiguió respirar.
De repente, una mano la agarró por la nuca y la empujó bruscamente hacia él. La boca de Naruto se acercó a la suya y la besó. Fue un beso rígido, exigente. Un beso lleno de pasión. Ella le abrazó por el cuello y cedió ante aquella embestida, igualando su fervor.
Se besaron. Una y otra vez.
Era como si alguien hubiera encendido una llama increíble entre ellos. No hablaron. Naruto no pronunció ni una palabra. Se limitó a seguir besándola hasta que ella pensó que iba a desmayarse de puro placer, con aquella sensación.
Al final, Naruto apartó su boca de la de ella. Se volvieron a contemplar, con los ojos atrapados por una magnética mirada, imposible de romper. Sus brillantes ojos azules la hipnotizaban. Los agraciados rasgos de su rostro. El tono pálido de su piel. Los mechones dorados de su pelo, con reflejos rojos. El aroma de él que traía el viento. La intrigaban. Nunca había conocido a nadie como su Ashikabi. Era incapaz de resistirse a las salvajes sensaciones que producía en ella y que creaba en su interior.
-Heres hermosa- dijo el rubio.
-Naruto-kun- Susurró muy bajo y le besó mientras sus labios tapaban los suyos. Quería saborearle, sentirle. Su lengua se deslizó en su cálida boca y se movió con la lengua del rubio.
Contuvo la respiración y se deleitó mientras lo saboreaba
Naruto gimió y la abrazó fuertemente por la cintura. Recorrió con sus labios su mandíbula y bajó por la garganta. Rias cerró los ojos y arqueó la espalda, echando hacia atrás la cabeza. Los calientes besos de Naruto bajaban cada vez más, le besaba el cuello,y la clavícula.
-Naruto..kun-
Naruto sonrió, le levantó la blusa y el sostén por encima de sus pechos, dejando al descubierto los enormes senos pálidos de Rias y el rosa suave de sus pequeños pezones.
El rubio se quedó mirando un rato los perfectos senos de su Sekirei.
Rias soltó una risita y acarició la mejilla de su Ashikabi. -Uzume tenía razón, tienes un fetiche por los senos grandes-
-No puedo negarlo- Naruto paso sus manos por debajo de la falda de la pelirroja, le agarró las nalgas con firmeza, amasando la carne con sus manos, y luego empezó a chuparle los pezones.
-Mmmm...aaahhh...Naruto-kun..- Rias no pudo evitar soltar un gemido de placer y decir el nombre de su Ashikabi.
Despúes de unos minutos, Naruto dejó de succionarle el pezón derecho y se concentró en el otro pecho que también requería atención.
Rias llevó su mano a la bragueta de Naruto, la desabrochó y sacó su miembro. -Te deseo Naruto-kun, quiero tu pene dentro de mí, quiero que me folles con todas tus fuerzas- Susurró antes de mover sus caderas, con intensidad, rozándolo, provocando que toda la longitud de Naruto, se deslizara en medio de sus labios íntimos.
Ambos jadearon ante ese roce, que se sintió tan exquisito, a pesar de que la suave tela de su panty, los separaba, y la humedad que brotaba de ella, lo impregño, multiplicando las sensaciones.
-¡Kyaaaaaa!-
Los dos adolecentes se quedaron paralizados cuando escucharon un grito de niña.
-Esa voz...es de ero-jiji- Murmuró el rubio mientras apartaba su boca de los pezones de Rias.
-¡No, por favor, en el rostro no!...¡No! ¡Mejor en el rostro, en el rostro!-
-Sí, es él-
-Uff, gracias por no haberlo matado, chicas- Dijo el rubio mientras vendaba la cabeza de su abuelo.-Espero que esto te sirva como lección ero-jiji-
-Viejo pervertido- Gruñó la Sekirei rubia en voz baja, captando la atención de Jiraiya.
-Para tu información jovencita, no soy un pevertido. ¡Soy un super pervertido!- Exclamó, ganándose unas miradas furiosas por parte de Yomi, Seraphim y Uzume.
-Tu nunca aprendes- Suspiró el ojiazul, terminando de vendarlo. -Hecho-
-Gracias, nieto- Dijo, al tiempo que se sobaba la cara adolorida. -Pero, debo decir que tus hermosas Sekireis pegan muy fuerte-
-Sí- Respondió el ojiazul, antes de abrir los ojos cómicamente. –E-espera, ¿t-tu cómo sabes eso?-
-Pfff, ¿acaso te has olvidado que nuestra empresa es aliada del M.B.I?-
-Bueno...-
-¡Naruto-kun!- Rias lo llamó, señalando el televisor. -Mira, el M.B.I-
Naruto y el resto de sus Sekireis se acercaron.
-¡Hey, gente de Shinto Teito!- Gritaba por la televisión un hombre vestido completamente de blanco. -Soy el fantástico, Minaka Hiroto, el presidente del M.B.I, tengo algo que informarles, nosotros el M.B.I, hemos ocupado Shinto Teito. ¡Una nueva era de los dioses esta por comenzar! ¡Wajaja!-
La imagen de la televisión cambio, dejando un enorme silencio en la sala.
-¿Qué quiere decir con ocupado?- Preguntó la rubia.
-Finalmente comenzó- Murmuró Seraphim. -La segunda fase-
-Sera-chan, ¿tú sabes lo que está pasando?-
-En estos momentos, Shinto Teito se ha convertido en el campo de batalla de las Sekireis..-
Canciones utilizadas:
I Loved de The Elijah
Through Glass de Stone Sour
Estoy indeciso sobre la última Sekirei de Naruto, me gustaría en sus review votasen a quien quieren que agregue
1) Monet(One piece)
2) Pyrrha Nikos(RWBY)
3) Honoka(Dead or Alive 5)
4) Lucy Heartfilia(Fairy Tail)
5) Mirajane Strauss(Fairy Tail)
6) Seilah(Fairy Tail)
7) Kazehana(Sekirei)
8) Celestine Lucullus(kuroinu kedakaki seijo wa hakudaku ni somaru)
9) Olga Discordia(kuroinu kedakaki seijo wa hakudaku ni somaru)
10) Akasha Bloodriver(Rosario Vampire)
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Sekireis de Naruto
1)#56 Yomi (Senran Kagura) Altura 160cm/ busto 95cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
2)#10 Uzume (Sekirei) Altura 163cm/ busto 95cm/ cintura 57cm/ caderas 90cm
3)#33 Rias Gremory (High School DxD) Altura 172cm/ busto 99cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
4)#36 Seraphim (Koreha Zombie Desuka) Altura 173cm/ busto 100cm/ cintura 62cm/ caderas 98cm
5) ¿?
6) ¿?
7) ¿?
8) ¿?
Sekireis de Itachi
1)#23 Chris (Koreha Zombie Desuka) Altura ¿?/ busto ¿?/ cintura ¿?/ caderas ¿?
2)#80 Ukyou (Senran Kagura) Altura 158cm/ busto 83cm/ cintura 55cm/ caderas 82cm
3)#81 Sakyou (Senran Kagura) Altura 158 cm/ busto 82cm/ cintura 55cm/ caderas 83cm
4)#60 Hyōki (Senran Kagura) Altura 150 cm/ busto 89/ cintura 56cm/ caderas 85cm
5) ¿?
6) ¿?
7) ¿?
