Antes de empezar, quiero decirles que el español no es mi lengua materna, asi que pido disculpa de antemano por las posibles faltas de ortografía que intentaré sean las mínimas posibles.
Aclaración: No soy dueño de Naruto ni de Sekirei, tampoco de cualquier personaje de otro anime/manga/videojuego que aparezca en este fic.
Capítulo 12
-Necesitarás toda tu fuerza para lo que viene ahora-
Naruto y sus Sekireis se giraron bruscamente hacia la voz y no vieron a nadie.
-¿Qué?-
-Tsk-
-¡Chicas, estén atentas, debemos proteger a nuestro Ashikabi!- Gritó Seraphim. Las demás asintieron, y de immediato rodearon a Naruto para protegerlo.
-(Me estoy poniendo nerviosa)- Pensó Tiffania mirando a su alrededor y concentrándose en su sentido del oído, intentando encontrar el motivo de su inquietud.
La plataforma de la estación de ferrocarril era grande, de techo alto y repleto de lámparas que iluminaban el suelo de granito azul brillante. Los pilares al lado de la escalinata que desciende al vestíbulo tenían 20 televisores de cristal liquido dispuestos a modo de mosaico.
Durante unos segundos todos permanecieron en silencio. Silencio solo roto por la risa de la misteriosa voz. Poco después, Rias se pronunció
-¿Dónde estás?-
-¿Qué les pasa? ¿No me pueden ver?- Preguntó la misma voz, con risa irónica
-¡Deja de jugar¡ ¡Muéstrate!- Gritó Seraphim.
De pronto, un instinto asesino enorme inundo todo el lugar, haciendo temblar a todos los presentes.
-¿Q-qué..diablos- Susurró Yomi, cayendo de rodillas y temblando, los demás no estaban mucho mejor.
-¿Qué d-demonios es esta t-tensión?-
-Instinto asesino- Respondió la pelicastaña, alzándose del suelo con dificultad -(¿Quién sera? Las únicas que pueden hacer eso son Nene, Miya...y..)- Uzume dejó de pensar y palideció de golpe. -(Oh mierda)-
-¡Muéstrate de una vez!- Volvió a gritar la pelinegra, logrando levantarse.
Una risa larga y delicada le respondió y acto seguido apareció la figura de una mujer pelirrosa al frente de Seraphim
-Aquí me tienes- Dijo la mujer. -Ahora me puedes mirar a tu gusto y supongo que te desaparecerá el miedo que hace temblar tus labios.-
Las Sekireis agarraron a Naruto y saltaron hacia atrás, alejándose de la mujer.
La pelirrosa se apartó un mechón de pelo que el viento había arrojado sobre su cara y sonrió. -Déjenme presentarme pequeños pájaros, soy la Sekirei N° 23 Chris, lider del segundo escuadrón disciplinario...y...creo que no debe ser difícil comprender el motivo de por qué estoy aquí-
-(Oh mierda, mierda, mierda, mierda, ¡mierda!)- Uzume se echó a temblar y retrocedió asustada. Naruto la miró. La cara de Uzume estaba completamente blanca, como la de un verdadero fantasma. -(Estamos muertos)-
Sus nervios estallaron en un grito ahogado cuando una mano se posó suavemente sobre su hombro. Se tranquilizó al ver la sonrisa de su Ashikabi. En ese instante, Seraphim habló, llamando la atención de todos.
-Uzume, Tiffania, quédense atrás y protejan a naruto-sama, Yomi, Rias y yo nos encargaremos de derrotar a la N° 23- Y luego, sin esperar respuesta, corrió disparada hacia Chris, siendo seguida por sus dos hermanas.
-Jejeje, veamos que pueden hacer tres hormigas contra un Tyrannosaurus rex- Comentó la pelirrosa, subiéndose las mangas de su uniforme, mostrando una sonrisa de superioridad que sacó de quicio a Seraphim que materializó su espada hecha de hojas con la intención de cortarla en pedazos. Lanzó una feroz estocada directa a la cabeza de Chris, pero esta, sin dificultad, esquivó el ataque moviendo ligeramente la cabeza. La pelinegra retrocedió, alzó su espada e intentó cortarle el hombro, pero la pelirrosa la detuvó sujetándole la mano que empuñaba el arma, quedando la hoja a escasos centímetros de su cuello.
-Demasiado lenta- Se burló y arremetió contra la pelinegra con un golpe de dedo que la mando a volar, destruyendo una de las paredes de la estación.
-¡Mierda!- Exclamó Yomi, deteniéndose abruptamente y mirando el sitió donde Seraphim estaba enterrada.
-Q-que fuerza- Tartamudeó Rias, completamente sorprendida.
-Hey ¿Nadie les ha enseñado nunca que no deben bajar la guardia?- Dijo Chris, apareciendo de repente detrás de las dos, y sin darles tiempo a reaccionar, las agarró por la cabeza y las estampó contra el suelo, creando dos pequeños cráteres.
-¡Yomi! ¡Rias!- Gritó Naruto, corriendo hacia ellas.
-¡Espera, Naruto-kun!- Exclamaron Tiffania y Uzume, corriendo tras él.
La pelirrosa sonrió, agarró a Rias del cabello y la arrojó contra Naruto, provocando que ambos chocaran y rodaran por el suelo violentamente.
-¡Naruto-kun! ¡Rias!-
-Entrega completada- Se burló Chris, antes de esquivar un corte de energía que hizo una gran zanja en el suelo. La pelirrosa emitió un silbido, impresionada, y se giró hacia Seraphim, que se estaba acercando a ella con los ojos entrecerrados. -Nada mal, pequeño pájaro, nada mal-
La ojiverde gruñó y escupió sangre en el suelo, echando luego una maldición con los dientes apretados. -(Maldita loli, no puedo creer que con solo un golpe de dedo me haya hecho tanto daño, su fuerza es tremenda)- Sus ojos se volvieron rojos y se dirigieron hacia Yomi. -Yomi, ¿sigues consiente?-
-Sí..- Murmuró, levantándose un poco tambaleante, y saltando hacia Seraphim. -Joder, mi cabeza-
-¿Estás bien?-
-S-sí, no te preocupes- Murmuró la rubia, sacudiendo la cabeza y materializando su enorme espada.
-Bien, ataquémosla-
-Je, no tenemos alternativa-
Dicho esto, las dos se lanzaron al ataque.
Chris bufó divertida, y sacó un tantō(Espada japonesa corta). -Será mejor que esto valga mi tiempo, pequeños pájaros-
-¡No nos subestimes, zorra!-
Las tres desaparecieron.
-Eh...¿dónd...- Comenzó a preguntar Naruto, pero fue silenciado por un fuerte ruido de metal contra metal, y por una onda de choque que sacudió todo el lugar.
Las tres Sekireis aparecieron el el medio de la plataforma, y empezaron un intercambio masivo de cortes a gran velocidad los cuales desprendían enormes ráfagas de viento, y varias chispas.
¡SLAMM!
Un grito de dolor salió de la pelinegra mientras ella y Yomi impactaban contra el piso.
-¿Qué, eso es todo lo que pueden hacer?- Ella las miró con una expresión de desprecio.
-¡Suficiente!- Gritaron las dos, levantándose del suelo con furia, y desapareciendo.
-Oh, han desaparecido- Chris parpadeó exageradamente, fingiendo sorpresa.
-(¡Te tengo!)- Pensaron al mismo tiempo Yomi y Seraphim, apareciendo a los lados de la pelirrosa.
-Jejeje, vaya-
-¡Muere!- Gritaron las dos Sekireis de Naruto, lanzando dos cortes horizontales directos hacia el pecho y cuello de Chris. La susodicha soltó una carcajada y se agachó, evitando los dos cortes. Luego dió un fuerte codazo a Seraphim en el estómago, haciendo que ésta se doblara de dolor y escupiera sangre.
-¡Aghh!-
Chris le dio un golpe más, esta vez en la cara y la estrelló contra el suelo con un gran estruendo.
-¡Sera-chan!-
-Hey, ya te lo habia dicho antes. Nunca debes bajar la guardia.- Chris lanzó un rodillazo que pegó a Yomi en el estómago, seguido de un uppercut directo a la mandíbula el cual la mando a volar fuera de la plataforma, cayendo en los carriles
-Mierda..Y-yomi- Murmuró la pelinegra
-¿Oh, sigues consiente?... Bueno mejor para mí- Chris la agarró de una pierna y la empotró de cabeza contra una pared y luego contra el suelo. Seraphim se revolvió como pudo y acabo cayendo al piso.
-Es inutil- Ronroneó la pelirrosa y de una fuerte patada en la quijada la arrojó contra el techo de la estación, impactándolo con ferocidad. -(Je, esto es demasiado facil)- Enfundó su tantō con la mano derecha, y se encamino en dirección donde había mandado a volar a Yomi.
-¡Hey, perra rosa!-
-¿Hm?- Alzó un ceja y se giró, encontrándose a Rias envuelta en fuego negro.
-¡Fuego de mi promesa, carboniza los peligros que caen sobre mi Ashikabi!- Rias levantó sus dos manos hacia Chris, y lanzó una enorme columna de fuego negro de las palmas de estas.
La Sekirei N° 23 no se mostraba preocupada en lo absoluto, por el contrario dejo que el fuego impactara de lleno en su cuerpo, y una gran nube de humo cubrió el escenario.
Todos los presentes quedaron sorprendidos ante lo que habían visto.
-E...eso fue asombroso- Naruto tenía los ojos abiertos de par en par, mirando sorprendido a su Sekirei pelirroja, la cual respiraba afanosamente
-Rias...la derrotó..- Una sonrisa aliviada asomó al rostro de Tiffania.
-No- Dijo Uzume, con tono serio y preocupado mientras paseaba su mirada por ambos. -Chris es un monstruo, eso no será suficiente para derrotarla-
Efectivamente, cuando el humo se disipó, Chris apareció completamente ilesa.
-I-imposible..- Balbuceó Rias, retrocediendo asustada, ya que esperaba haberla lastimado, pero ni siquiera había podido lograr eso.
-Hm, ese Norito no estuvo nada mal, pero ni crean que me vencerán- Comentó la pelirrosa, sacudiendo con elegancia el polvo imaginario de su uniforme. -Hasta ahora sólo he estado jugando con ustedes, no he usado ni el 2% de mi poder-
-Maldición-
-Parece que nosotros también tendremos que pelear- Murmuró Naruto, tronándose los nudillos
-No lo creo- En un rápido movimiento, Uzume envolvió el cuerpo de Naruto con sus velos, dejando al descubierto solo su cabeza.
-¿¡Qué estás haciendo, Uzume-chan!?- Exclamó el ojiazul mientras caía al suelo, incapaz de mantenerse en pie.
La pelicastaña se agachó un poco, para verlo directamente a los ojos. -Lo siento... no puedo permitir que hagas eso-
-¿Quieres que me quede aquí sin hacer nada?- Le reclamó a su Sekirei y esta le puso una mano en el hombro.
-Eres mi Ashikabi Naruto-kun, mi deber es protegerte- Se irguió y miró a Tiffania. -Protégelo-
-Tranquila, protegeré a nuestro Ashikabi con mi vida si es necesario- Dijo la ojiazul, arrodillandose al lado de Naruto.
La pelimarrón echó una última mirada al rubio que trataba inútilmente de liberarse, y saltó hacia Rias.
-Parece que Chris se está divirtiendo- Dijo Sakyou, aterrizando con su hermana en un poste de metal que sostenía unos cables.
-Si, lástima que hemos llegado tarde- Ukyou soltó un suspiro de descontento, y miró de reojo a Yomi que estaba completamente inerte.
-Auch, eso debe de doler una barbaridad- Sakyou hizo una mueca mientras observaba a Chris enterrar su puño en el estómago de Uzume.
-Jeje, eso va a dejar un moretón desagradable-
De pronto el puente tembló. Los cristales de la estación saltaron hechos añicos.
-Uh, parece que Benitsubasa está peleando seriamente-
-Hey Ukyou, mira-
La aludida miró hacia donde estaba señalando con el dedo su hermana, y sonrió. -Un nuevo juguete-
-Es inútil- Chris bloqueó con su mano derecha la hoja de la espada de Seraphim, y bostezó falsamente.
-I-imposible-
-Nada es imposible para mí- Apenas terminó de hablar, rompió la espada con su mano, ésta se convirtió en hojas y se disolvió en el aire. Luego le enterró el puño en el estómago, tan fuerte que la hizo expulsar el aire de los pulmones. Seraphim jadeó, se dobló hacia delante y cayó de rodillas
-Pero..¿cómo?- Alcanzó a decir la pelinegra, helada por el miedo.
-Ya te lo he dicho, nada es imposible para mí- Chris se dio la vuelta para enfrentarse a Rias, que se estaba levantando. El ruido que hizo su puño al impactar contra la barbilla de la pelirroja resonó a su alrededor. Rias se tambaleó hacia atrás haciendo aspavientos con los brazos, y cayó torpemente al suelo.
La pelirrosa iba a arremeter de nuevo contra Rias, pero de repente unos velos surgieron de la nada, dirigiéndose rápidamente hacia ella. Chris haciendo gala de una agilidad felina, esquivó los velos que se clavaron en el suelo. Con un elegante movimiento de cabeza y cintura, giró velozmente en círculo, y se alejó de las tres
-¿Estás bien, chicas?- Preguntó Uzume mientras ayudaba a Seraphim a levantarse.
-Sí- Rias se limpió la sangre de su boca e intentó levantarse del suelo. Se rió cuando no pudo hacerlo. -Chicas, necesito ayuda-
Uzume fue hacia ella, y la levantó
-Mierda – Seraphim se tambaleó y cayó de rodillas, exhausta. -Joder...esa pequeña perra solo está jugando con nosotras-
-Sus golpes son muy fuertes...mis brazos están entumecidos- Murmuró Uzume, tocándose el estómago, donde se estaba formando un hematoma.
-¿Qué dicen si continuamos nuestro show?- Habló la pelirrosa, apareciendo de pronto frente a Rias.
-¡Cuidado!-
Chris levantó las manos como un rayo, agarró la muñeca y el codo de la pelirroja y de un tirón los golpeó contra su rodilla, rompiéndole el brazo como una rama. Pareció oírse el chasquido de una vara al quebrarse.
-¡Por favor tiffa-chan, ayúdame a liberarme!- Exclamó el ojiazul, tratando desesperadamente de romper los velos.
-Lo siento Naruto-kun, pero no puedo, es por tu propio bien-
El rubio iba a decir algo, pero un grito desgarrado repleto de un dolor insoportable los interrumpió. Naruto giró su rostro y se sintió morir, Rias gemía y se retorcía en el suelo, sujetándose el brazo roto como si pudiera curárselo sólo con ejercer presión. Una pequeña astilla de hueso se asomaba por la piel.
-Oh, que mujer más frágil- Se burló la pelirrosa con las manos apoyadas en la cintura mientras Uzume y Seraphim temblaban incontroladamente de pies a cabeza del terror que sentían en ese momento.
-Rias-chan-Susurró la chica elfa con la voz quebrada y con lágrimas brotando de los ojos
-¡Maldición tiffania, libérame!- Gritó Naruto.
-Y-yo...n..-
-¡Si quieres, nosotras te podemos ayudar!-
-¿Qué?- Los dos rubios se voltearon y vieron a dos gemelas corriendo hacia ellos.
-¡Jajaja, voy a romperle los dientes, las piernas y brazos!- Gritó Ukyou, haciendo una mueca desquiciada y perversa que desfiguraba su cara de manera terrible.
-Oh, no- Tiffania se puso delante de Naruto con el corazón en un puño y un nudo en la garganta. Se sentía el rostro húmedo y frío. Sin embargo, se obligó a no temblar. Debía ser fuerte, debía proteger a su Ashikabi.
-¡Tiffania nooo!-
-¡Demasiado tarde!- La mano derecha de Ukyou se volvió de hierro, tomó la forma de un mazo y se dirigió a la cabeza de Tiffania. -¡Apártate de mi juguete!- Pero, antes de que su mazo impactara contra la rubia, una figura chocó contra ella, deteniéndola y mandándola a volar brucamente contra la escalinata.
-¿Pero qué c...- Sakyou fue cortada por un fuerte golpe que la arrojó en la misma dirección que la de Ukyou.
...
...
-T-tú eres la S-sekirei de ayer- Balbuceó el ojiazul, sorprendido por la repentina aparición de la Sekirei. -Gracias por salvar a Tiffania-
-G-gracias por salvarme-
-(Fue una buena idea espiarlos ayer)- Ikaruga les dedicó una sonrisa, y miró a Uzume y Seraphim. -¿Hasta cuándo piensan seguir temblando de miedo? Si no fuera por mí, ellos dos no estarían vivos- Emitió un bufido y se encaminó hacia el vestíbulo. -Reaccionen-
-¿Quién se ha atrevido a atacarme?- Ukyou se levantó del suelo y ayudó a su hermana a ponerse de pie.
-He sido yo- Respondió Ikaruga mientras bajaba por las escaleras hasta el vestíbulo.
Ukyou entrecerró los ojos y miró fijamente a la pelinegra. -¿Cómo te has atrevido a interrumpir mi momento con mi nuevo juguete?-
-¿Juguete?-
-Me refiero al chico rubi..- La pelirroja tuvo que echarse hacia atrás con un pequeño salto cuando Ikaruga desvaino su espada, la hoja la iba a cortar.
-Maldita rata de alcantarilla repugnante, te voy a cortar en pedazos-
-Jejeje, interesante- Murmuró Ukyou, poniéndose en pose de batalla y activando su poder. -Hermana, yo me ocupare de esta perra, no intervengas-
-Uff...si eso es lo que quieres...eso si, después deberás invitarme un dulce-
-Trato ech..-
Con un solo movimiento rápido Ikaruga cerró el espacio entre ambas y la abofeteó. Le complació el chasquido y el ardor agudo -Hablas demasiado- Le dijo ella mientras lanzaba otro golpe, esta vez con el puño cerrado.
Ukyou se fue trastabillando hacia atrás. Puso la mano contra su labio reventado y luego alzó su mano ensangrentada y los ojos se llenaron de incredulidad.
-¡Maldita perra!-
Ella lanzó alocadamente un derechazo que Ikaruga esquivó fácilmente. La pelinegra dio un paso lateral y le enterró el puño en el costado donde terminan las costillas. La pelirroja se quejó de dolor, pero logró lanzar otro golpe que Ikaruga esquivó. Con una patada giratoria la pelinegra le alcanzó la cara interna de la rodilla y completó el movimiento con un derechazo a la nariz. Su puño sintió la satisfacción de haber roto hueso.
Ukyou movió los brazos ciegamente intentando agarrarla, pero Ikaruga era demasiado rápida para ella. Con otra patada a la rodilla la tiró al suelo.
-Eres demasiado débil, hice bien a no usar mi espada, no mereces sentir su hoja- Bufó Ikaruga.
Ukyou renovó sus fuerzas y con un rugido se le aventó encima. -Ahora ver..- Antes de que terminara lo que iba decir, fue interrumpida por un rodillazo en la quijada que la elevó unos metros en el aire, seguido por un violento codazo en la cara que la incrusto en la pared de la recepción.
-Una menos...faltas tú- Murmuró Ikaruga, mirando de reojo a Sakyou, quien simplemente sonrió
-Nunca debes de subestimar a un oponente, sobre todo a mi hermana.-
-¿Hm?-
-Te voy a matar, te voy a matar- Susurró la pelirroja, saliendo de la pared lentamente. -Te voy a matar- Alzó su pie derecho, y comenzó a estrellarlo contra el suelo repetidamente, quebrándolo. -Te voy a matar, te voy a matar, te voy a matar, te voy a matar, te voy a matar, ¿¡me escuchaste zorra!? ¡Te voy a matar!-
La pelinegra solo pudo parpadear antes de recibir un puñetazo en el estómago de Ukyou. El golpe fue tan fuerte, que le sacó todo el aire, y la arrojó contra el techo.
-Mierda, duele...estoy casi segura que me quebró una costilla- Siseó la pelinegra, cayendo al suelo a cuatro patas.
Sin darle un respiro, Ukyou se volvió a lanzar contra ella. Ikaruga esquivó los golpes, que por el estruendo al impactar contra el piso del vestíbulo, parecía que lo habían hecho con un mazo.
-(No...S-su mano se ha convertido en un mazo)-
-Jejeje, ¿qué pasa? Te vez preocupada- Ukyou esbozó una sonrisa burlona mientras su mano se trasformaba en una espada. Soltó un grito de guerra, subió su espada por lo alto y se fue a la carga, bajándola hacia la cabeza de Ikaruga.
Ikaruga la miró, luego en el último segundo, desenvainó su espada, y bloqueó el golpe de Ukyou.
Salieron chispas de la espada de Ukyou, mientras las dos entrelazaban armas, a unos centímetros de distancia, cada una gimiendo, mientras Ikaruga frenaba el golpe de Ukyou.
-(Tsk, que fuerza)-
-¡Prepárate a morir, perra!-
-¡Tsuki no akai!- Seraphim cortó el aire con su espada y de esta salió disparada una gran media luna de energía roja hacia Chris, quien simplemente levantó una mano, parando en seco el ataque.
-Ya te lo he dicho, los ataques a distancia no funcionan conmigo- Comentó la pelirrosa mientras miraba con curiosidad a Tiffania, la cual estaba curando a Rias. -(Vaya, interesante poder)-
-Maldición, ningún ataque funciona con ella- Murmuró Uzume, respirando con dificultad. -Estoy cansada, mi resistencia se esta acabando-
-Y-yo también estoy llegando a mi limite- Dijo Seraphim. Los músculos le temblaban por el cansancio y por la sangre que había perdido. Cayendo sobre una rodilla, sacudió la cabeza e intentó aclarar su vista, entonces de pronto se escucho una voz femenina.
-¡Esta espada representa mi promesa, destruye el sufrimiento que reside en mi Ashikabi!- Varias espadas de color amarillo se materializaron por todo el aire de la plataforma, y con increible velocidad impactaron contra Chris, creando una enorme nube de polvo, después cada espada emitió una potente luz amarilla y explotaron simultáneamente, sacudiendo violentamente la estación.
-Cof cof- Uzume tosió, miró hacia el origen de la voz y vio a Yomi, que apenas se podía mantener en pies. -Yomi..-
-Yomi-chan- Susurró el rubio, aliviado al saber que estaba bien.
Cuando de repente, de entre el polvo se empezaron a escuchar unos aplausos para enseguida revelar a una sonriente pelirrosa. -Brava, brava, bravísima, ese norito me ha molado un montón. Incluso lograste dañar mi haori-
-(Joder, esa loli es peor que una cucaracha, nada parece hacerle efecto)- Pensó Seraphim.
-Como recompensa, te voy a mostrar algo muy interesante- Chris alzó su mano derecha, y con su dedo índice hizo un movimiento horizontal, generando una ráfaga de cuchilla de aire.
Yomi tuvó suerte y logró evitar a tiempo el ataque, pero los edificios detrás de ella no tuvieron la misma suerte, fueron cortados por la mitad y se derrumbaron sobre las calles, causando un imponente estruendo.
-Oh...kami-
-Mierda-
-Eres un monstruo, has matado a gente ino..-
-Tranquilos, toda esta zona en la que estamos y alrededores ya ha sido evacuada, aunque en realidad no me importa nada de lo que le pase a la humanidad- Comentó, alzando de nuevo su mano cuando de repente alguien la agarró por la muñeca.
-Suficiente-
-Je, te demoraste tanto en llegar, Nene- Murmuró la pelirrosa mientras los demás se quedaron callados, sorprendidos por la repentina aparición de la ojidorada.
Por un momento, ambas se quedaron inmóviles, mirándose fijamente a los ojos. Pero de un momento a otro ambas comenzaron a expulsar una pequeña cantidad de energía, todo el lugar empezó a temblar, y los escombros se desprendían del suelo.
-(E-es increíble)- Pensó Seraphim, cubriéndose la cara con su brazo, ante las ráfagas de poder.
Después de un rato, las dos dejaron de emitir energia, y con una leve presión de los dedos, Nene soltó la muñeca de Chris.
-Me gustaría pelear contigo pero esta no es la ocasión- Dijo la pelirrosa
Las notas musicales de un teléfono móvil sonaron con fuerza, llamando la atención de todos, Naruto tardó un momento en darse cuenta de que era su teléfono el que sonaba. Se liberó de los velos con ayuda de Tiffania. Reconoció el numero, y activó el altavoz.
-¿Minato?-
-¡Naruto, lo hemos conseguido! ¡Kuno y Haruka han logrado escapar¡-
-¿L-lo dices en serio?-
-¡Sí!-
Chris emitió un bufido divertido y cruzó los brazos -Bueno, parece ser que mi presencia ha dejado de ser necesaria aquí- Lanzó una última mirada a Nene, movió la cabeza, se dio la vuelta sobre sus talones y se dirigió hacia la escalinata. -Nene, la próxima vez que nos encontremos lucharemos-
-¡Quédate quieta!- Rugió Ukyou, elevó la espada/mano y se apresuró a dar un feroz golpe descendente. Ikaruga la burló y le dio un corte directo en el abdomen descubierto. Ella se quejó de dolor y cayó sobre una rodilla. Sabiendo que la pelirroja ya no le ofrecería mayor resistencia ella le colocó una patada de hacha en la parte posterior del cráneo.
-Gané yo- Declaró la pelinegra, y agitó su espada en el aire para sacudir la sangre de Ukyou que se había quedado impreñada en la filosa arma.
-Maldita perra- Susurró la pelirroja.
-Bueno, parece que me toca a mí- Sakyou se levantó perezosamente del suelo, y se estiró.
-No, ya hemos terminado aquí, nos vamos- Chris apareció de repente a su lado y puso una mano sobre el hombro de la peliazul.
-Chris-sama-
-Levanta a tu hermana y vámonos de aqui-
-S-sí- Sakyou corrió hacia la pelirroja y con sus brazos la cargó al estilo nupcial.
-Jejeje, has recibido una paliza bastante mala, Ukyou- Bufó Chris saliendo de la estación, siendo seguida por Sakyou.
La pelirroja solo gruño al escucharla hablar y miró de nuevo a Ikaruga. -(Considerate muerta...vendré por ti, te buscare y te matare...es una promesa)-
Solo cuando las tres Sekireis desaparecieron de su vista, Ikaruga emitió un suspiro de alivio y cayó de culo al suelo. -Uff, la sola presencia de esa Sekirei me ha congelado de miedo- Miró su espada por un largo rato y sonrió. -Logré protegerlo...mi Ashikabi-
Mientras escribía este capítulo me he dado cuenta de una cosa, no soy bueno para escribir escenas de acción. (-_-;)
Bueno, gracias por leer, dejen review si les gusto
Sekireis de Naruto
1)#56 Yomi (Senran Kagura) Altura 160cm/ busto 95cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
2)#10 Uzume (Sekirei) Altura 163cm/ busto 95cm/ cintura 57cm/ caderas 90cm
3)#33 Rias Gremory (High School DxD) Altura 172cm/ busto 99cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
4)#36 Seraphim (Koreha Zombie Desuka) Altura 173cm/ busto 100cm/ cintura 62cm/ caderas 98cm
5)#99 Tiffania Westwood (Zero No Tsukaima) Altura 160cm/ busto 105cm/ cintura 59/ caderas 89cm
6) ¿?
7) ¿?
8) ¿?
Sekireis de Itachi
1)#23 Chris (Koreha Zombie Desuka) Altura ¿?/ busto ¿?/ cintura ¿?/ caderas ¿?
2)#80 Ukyou (Senran Kagura) Altura 158cm/ busto 83cm/ cintura 55cm/ caderas 82cm
3)#81 Sakyou (Senran Kagura) Altura 158 cm/ busto 82cm/ cintura 55cm/ caderas 83cm
4)#60 Hyōki (Senran Kagura) Altura 150 cm/ busto 89/ cintura 56cm/ caderas 85cm
5) ¿?
6) ¿?
7) ¿?
