Antes de empezar, quiero decirles que el español no es mi lengua materna, asi que pido disculpa de antemano por las posibles faltas de ortografía que intentaré sean las mínimas posibles.
Aclaración: No soy dueño de Naruto ni de Sekirei, tampoco de cualquier personaje de otro anime/manga/videojuego que aparezca en este fic.
ADVERTENCIA: Este capítulo contiene lemon
Capítulo 14
-No tengo tiempo para esto, Uzume-chan. T-téngo que prepararme para ir a la escuela- Balbuceó Naruto mientras miraba a su Sekirei, que lucía un camisón muy sexy
-Todavia tienes dos horas- La pelimarrón lo atrapó por un brazo y lo apoyó en la pared de su habitación. -¿No me quieres?- Le susurró, humedeciendo su oreja con su aliento. -Estoy segura que ahora mismo andas loco por una vagina, sobre todo la mía- Lo atrapó fuerte por la cintura y se incrustó el duro miembro de Naruto entre sus piernas.
-Maldición- Murmuró el ojiazul antes de lanzarse contra su boca.
Se besaron con desesperación, en un beso salvaje y feroz. La Sekirei pasó los dedos por el cabello de Naruto y abrió ligeramente las piernas para sentir más directa la dureza de su erección. Entre gemidos, mordiscos y lametones, el rubio se movió y se dejó caer en la cama, colocando a Uzume a horcajadas sobre él. Oyeron el rasgar de la tela de su camisón, pero eso sólo le sirvió a Naruto para levantar hacia arriba todo el vestido y que únicamente la separara de él un finísimo tanga. Amasó sus nalgas desnudas, mientras ella se mecía desesperada sobre su falo dolorido.
Uzume seguía besando a Naruto con ansia mientras continuaba moviéndose sobre él. Un instante en el que pararon para tomar algo de aire, ella se bajó el escote del camisón y dejó sus enormes pechos al aire. Naruto se lanzó como un hambriento sobre ellos, chupando y mordisqueando, mientras ella echaba hacia atrás la cabeza, gimiendo y jadeando. Su hinchado clítoris golpeaba rítmicamente contra el duro pene hasta parecer que le ardía, provocándole un placer insoportable. Impaciente, comenzó a bajar el short de Naruto para poder extraer su miembro y culminar así aquella ansia que la quemaba. Cuando lo hizo, se sacó su tanga y comenzó a deslizar su húmeda vulva sobre la longitud del pene del rubio, arriba y abajo, con rapidez, gimiendo desesperada mientras él chupaba sus pezones con fuerza.
-Aquí voy...voy a llevárte tan alto, que no vas a querer bajar nunca más- Susurró la Sekirei.
Naruto gimió, cerrando los ojos, tragando en seco y haciendo la cabeza hacia atrás, completamente rendido a ella y a esa magia que desplegaba; dejándose llevar por lo que sentía, por su deseo, por el amor.
La miró, al sentir cómo Uzume, lo llevaba a su interior, con lentitud, haciendo que se alojara muy profundo, dentro de su cuerpo. Tembló íntegro y dejó de lado su actitud pasiva; si iban a hacer eso, lo harían bien.
Uzume se estremeció, al ver la decisión en la mirada de Naruto. Sabía qué esperar de él, cada vez que le dedicaba ese gesto, cargado de intensidad y seducción.
Separó sus labios, para recibirlo, sintiéndose emocionada, con su cuerpo lleno de expectativas, anhelando todo lo que Naruto le entregaría.
Bajó de golpe hasta hacer chocar sus glúteos contra los muslos de Naruto, una vez, y otra, y otra... Su vagina ardía, sus pechos dolían, y sus entrañas se disolvían.
-Más rápido- Murmuró Naruto, sujetándole con fuerza las nalgas.
Ella soltó una risa, antes de besarlo; comenzó a mover sus caderas más veloz. Se levantaba tan alto como podía, dejando sólo la punta de él dentro de ella, luego se dejaba caer de nuevo. Esta vez le respondió con su propio empuje hacia arriba, duplicando el impacto, casi sacándole el aire. Ella se quedó sin aliento.
Su mirada se fundió en la de Naruto, en ese azul cielo que le fascinaba; y con su frente apoyada en la de él, dejó que la pasión hiciera derroche en los dos.
Naruto estaba más alla de lo que pudiera soportar, se aferraba a los cabellos y las nalgas de Uzume, mordiéndole los labios, para drenar parte de lo que lo azotaba, completamente sometido, por el sensual movimiento de las caderas de su Sekirei.
Llevó una de sus manos al ano de Uzume, y sin analizar lo que hacía, la penetró; escuchó que ella jadeaba, impresionada por esa acción, y sonrió con malicia, antes de tomar en su boca, un pezón rosado.
Se envolvieron en un abrazo, justo cuando sintieron, que los temblores en sus cuerpos se hacían más intensos, los latidos de sus corazones, parecían uno solo, sincronizándose a un mismo ritmo, que irremediablemente, los empujaba hacia el éxtasis.
Él vio, cómo el placer, se apoderaba del rostro de Uzume, y antes de que ella fuera a liberar ese orgasmo que la recorría, en un grito; la tomó por el cuello y la besó.
Fue un beso cargado de emoción y pasión, donde él mismo, dejó escapar sus reacciones, sintiéndose como siempre que se derramaba en el útero de ella, en la cima del mundo, pues eso era lo que provocaba Uzume en él.
Justo como le prometió, lo había llevado muy alto; tanto, que se encontró deseando quedarse en esa nube, donde volaba, que ese instante, fuera eterno.
-Hmm...todavía sigues duro- Le dijo en un susurró mientras lo besaba en la frente y acariciaba su cara. -Quiero hacerlo de nuevo- La Sekirei frotó la nariz contra su cuello e imprimió por la línea de su mandíbula un raguero de besos y pequeños mordiscos.
Naruto, le apretó fuerte las nalgas y de un magistral movimiento, invirtió las posiciones. Sacó su miembro de la entrada de Uzume, está gruñó en protesta y él sonrió.
-Tranquila- Apoyó su falo contra el ano de Uzume y la penetró. Una vez que su miembro estuvo del todo dentro, agarró a Uzume desde detrás de sus rodillas y empujo sus piernas hacia ella misma de forme que su vagina quedase totalmente expuesta ante él
-Aqui voy- Gruño Naruto y comenzó a moverse dentro de ella con unas embestidas fuertes y rítmicas que la dejaron sin aliento.
La cabeza de Uzume chocaba contra la almohada; los senos le rebotaban vigorosamente tras cada embestida de su cuerpo, y esa sensación la excitó y la aturdió. -¡Más!-
Naruto empujó más las piernas de Uzume y aceleró sus estocadas. La cama se movía con cada embestida
-Sí..Naruto-kun...amor, sigue así- Eran los alaridos que salían de la boca de Uzume ante los golpes de Naruto, él habría deseado ser suave y sutil pero no pudo evitarlo, el rubio no pudo soportar el deseo ni menos la manera en que ella lo estaba abrazando con su ano.
-Na…..N...¡N-naruto-kun!- Gritó Uzume mientras un poderoso orgasmo invadía cada centímetro de su ser, junto a una gran liberación de jugos que bañaron la barbilla, el cuello, el tórax y abdomen de Naruto.
En ese instante, Naruto gimió, su cuerpo experimentó un espasmo, y eyaculó abundantemente dentro del recto de Uzume.
-Uff-
Ella le hizo una señal, encorvando el dedo, y él se inclinó y le cubrió la boca con la suya. Luego se separaron y Naruto salió de ella.
-¿Satisfecha?-
-Sí...mucho- Ronroneó la pelimarrón.
Naruto sonrió, se agachó y comenzó a besarle los jugosos labios vaginales, haciéndola gemir de nuevo, hasta que sintieron un carraspeo desde la puerta de la habitación. Allí estaban Seraphim, Rias, Tiffania y Yomi...completamente desnudas.
-C-chicas-
-Uzume, ¿por qué no nos has esperado?- Dijo Seraphim, acercándose a los dos.
-Jeje, lo siento- La pelicastaña sacó la lengua y se sentó, luego agarró el trozo de carne de Naruto y empezó a masturbarlo con entusiasmo. -Pero no se preocupen, Naruto-kun, tiene energía para rato-
La pelinegra bufó y abrazó a Naruto desde atrás, frotando sus enormes senos contra la espalda de él.
-C-chicas- Balbuceó de nuevo el ojiazul.
Uzume sonrió y soltó el miembro de Naruto que fue capturado rápidamente por la mano derecha de Seraphim.
-Tranquilo, Naruto-sama- La pelinegra le susurró al oído mientras le besaba el cuello y comenzaba a masturbarlo.
Rias se arrodilló frente a Naruto y empezó a chuparle la punta del pene. Uzume se agachó al lado de la pelirroja y comenzó a succionar los testiculos del rubio.
-Ahhh- El ojiazul gimió y cerró los ojos.
Tiffania, con la cara completamente roja, cogió la mano derecha de Naruto, y la guio hacia su entrepierna, directamente a su vagina, y comenzó a moverse.
Yomi hizo lo mismo con la otra mano de Naruto.
-C-chicas..m-me estoy viniendo-
-Rias, todo tuyo- Seraphim soltó el miembro de Naruto, y la pelirroja lo engulló casi por completo, moviendo velozmente la cabeza de adelante hacia atrás.
Luego de unos segundos, Naruto explotó en la boca de Rias.
-¡Rias-chan!-
La pelirroja alejó su rostro de la entrepierna de Naruto, dejando sólo el rosado glande en su boca, para así poder saborear el espeso semen de su Ashikabi, ya que las primeras descargas del mismo se habían ejecutado en la parte más profunda de su garganta. Siguió succionando la punta del miembro, al mismo tiempo que lo masturbaba con su mano derecha, para así sacarle todo el delicioso "nectar blanco" que pudiera. Cuando estuvo segura de que Naruto había terminado de eyacular, sacó la punta del miembro de su boca y se limpió los labios con el dorso de su mano izquierda.
-Uff, fue fantástico- Murmuró el ojiazul, antes de ser tirado boca arriba en la cama.
-Bueno, ¿quién quiere ser la primera en cabalgar a Naruto-kun?- Preguntó Uzume mientras reanimaba el falo del rubio.
-¡Yo!- Rias, Yomi y Tiffania hablaron al mismo tiempo, esforzándose cada una por hablar más alto que las otras
-Chicas, ¿puedo decidir yo quién será la primera?- Preguntó Naruto alzando su dedo índice pero fue ignorado olímpicamente por sus Sekireis.
-Yo seré la primera-
-No, lo seré yo-
Naruto suspiró y miró al techo mientras esperaba que sus Sekireis llegaran a un acuerdo. De pronto su vista fue tapada por la vagina de Seraphim.
-Cómeme, Naruto-sama- Susurró la ojiverde, posicionando su clítoris justo encima de la boca del rubio.
Sin perder tiempo, Naruto lamió el clítoris de Seraphim y hundió su lengua profundamente dentro de su abertura. Seraphim se sacudió y gimió, restregando su coño profundamente sobre su rostro.
Seraphim se veía increíblemente sexy montando el rostro de Naruto; sus manos vagaban por todo su cuerpo y sus largos cabellos negros danzaban con cada movimiento de éxtasis.
-Ya sé cómo arreglar esto- Dijo de pronto Yomi
-¿Cómo?- Preguntó Rias.
-Piedra, papel o tijera- Respondió la rubia con toda la seriedad que poseía.
-Piedra, papel...- La pelirroja no pudo continuar ante la carcajada que se atravesó en su garganta.
-¿Tienes miedo de que gane?- Inquirió ella sonriendo.
-No, solo es absurdo...elegir quien será la primera en montar a Naruto-kun mediante un reto, tan tonto- Sin dejar de sonreír.
-No es tonto-
-Para mí no hay problema- Murmuró Tiffania.
-Bien, hagámoslo, pero seguro que gano- Dijo Rias, colocando el puño cerrado sobre la plama de su mano.
-Bueno...¡Piedra, papel o tijera!- Yomi dio inicio al juego, y sacó la mano plana: papel, que se encontró con las manos cerradas de Rias y Tiffania.
La ojiverde rio. -Jaja. Un placer jugar con ustedes, chicas-
-Demonios-
Yomi se movió sobre el cuerpo de Naruto hasta que su verga estaba posicionada entre sus piernas y pudo hundirse sobre su tallo.
Seraphim mordió sus labios mientras observó la polla de Naruto desaparecer dentro del cuerpo de Yomi y se sentó con fuerza sobre el rostro de Naruto, cabalgando su lengua tan duramente que él insertó tres dedos profundamente dentro de su pasaje para incrementar su placer.
-Te voy a dejar seco- Ronroneó la rubia mientras se levantaba y bajaba de regreso en la longitud de Naruto, disfrutando cómo la cabeza de su polla golpeaba su útero.
-Ni lo pienses- Dijo Rias, fulmiando con la mirada a Yomi.
La rubia se echó hacia atrás, con las manos posadas sobre las rodillas de Naruto, moviendo las caderas hacia adelante y hacia atrás. -L-lo intentaré, p-pero no te prometo n-nada-
-(Oh kami, espero salir vivo de esta)- Pensó el rubio.
(En la azotea de la escuela superior de Shinto Teito - 12:00 p.m)
-(Auch, me duele todo el cuerpo)- Pensó Naruto mientras se sobaba la cintura, y se apoyaba sobre la barandilla. -(Me han dejado completamente seco)-
-¿Hm? ¿Qué es lo que te pasa, rubio problemático? Te veo, cansado...- Preguntó Shikamaru. Estaba recostado en el suelo de la azotea, observando el sol y las esponjosas nubes que paseaban lentamente con el viento, con unos auricolares puestos y el sonido a un volumen medianamente bajo.
-¿Yo? Estoy bien, tranquilo-
-Si tú lo dices...-
-Je, apuesto que estás cansado por una larga y dura sesión de sexo matinal con la chica pelimarrón que vimos el mes pasado- Comentó Suigetsu, dando una larga calada al cigarrillo que tenía entre sus dedos.
-¿Q-qué? C-claro que n-no, je..je- Exclamó, agitando las manos delante de él a la defensiva con una risa nerviosa.
-Hmp, parece que has dado en el clavo, Suigetsu-kun- Dijo Sasuke, agarrando el cigarrillo de la mano del peliblanco. -Eres muy malo mintiendo, dobe-
Naruto gruño y miró hacia otro lado. -Lo que tú digas, teme-
Sasuke inhaló el cigarrillo y sonrió. -Aunque...debo admitir que tu novia es muy hermosa...pero aún así, no es nada comparada con Suigetsu-kun-
El peliblanco infló el pecho y tanto Naruto como Shikamaru les rebaló una gota de sudor en la nuca.
De repente la puerta de la azotea se abrió y por ella entró Kiba, el cual cargaba varias revistas.
-¡Hey chicos!-
-Hola, Kiba-
-¿Y esas revistas?- Preguntó Sasuke, mientras el pelicastaño se acercaban hacia ellos.
-Son revistas hentai- Respondió, dejando caer las revistas delante de ellos.
Shikamaru se sentó y dio una mirada inexpresiva a Kiba. -¿Hablas en serio?-
-Sí- Afirmó, poniéndose las manos en la cintura -Veran, hoy por fin he descubierto el modo para tener éxito con las mujeres-
Se quedaron en silencio, un silencio incómodo que fue roto por Shikamaru.
-Problemático. Sé que voy a arrepentirme de esto, pero, ¿cuál es?-
-La respuesta está en esas revistas. Vamos, léanlos-
-Ni loco, estoy seguro que te has desplumado el ganso con esas revistas- Murmuró Suigetsu.
-Tranquilo, son nuevos, los he comprado hoy-
Shikamaru, Sasuke, Suigetsu y Naruto suspiraron, y empezaron a leer.
(5 minutos después)
-¿Todavía no han descubierto la respuesta?-
-No- Murmuró Naruto, volteando página.
-Vamos, la respuesta está delante de vuestros ojos-
-Hmm...puede ser...- Shikamaru dejó de mirar la revista, y observó a Kiba. Se quitó los auriculares y se masajeó las orejas. -La respuesta es...los protagonistas...o más bien el típico corte de cabello de todos los protagonistas del Hentai-
-Sí, el peinado follador- Dijo el pelicastaño. -Dejaré crecer mi pelo hasta que tapen mis ojos. Asi ninguna mujer podrá resistir a mi encanto-
...
...
...
-Tú...realmente eres un idiota- Comentó Sasuke.
-¡Hey!-
-Mejor hubieras comprado tambien unas revistas Yaoi Hentai- Dijo Suigetsu, abrazando a Sasuke.
-Je, ni muerto- Respondió Kiba, apoyándose en la barandilla. -Entonces, como les fue en sus clases-
-Bien-
-Mal-
Shikamaru soltó un bostezó y se recostó de nuevo en el suelo. -Problemático, déjenme adivinar, Sakura-
-Sí, esa gorila pecho plano-
-Habla por ti, culo de pato- Dijo Kiba. -Para mí ella es hermosa-
-Pienso lo mismo- Dijo Naruto. -La única cosa mala de Sakura es su comportamiento...es muy agresiva-
-Sí, jejeje, pega muy duro- Asintió Kiba, sobandose la mejilla. -Yo todavía siento el dolor de la bofetada que me dio-
-La manoseaste el trasero- Murmuró Shikamaru.
-Sí, y el golpe valió la pena-
-Eres peor que un perro en celo-
-No me importa lo que piensas- Dijo Kiba, extendiendo el dedo medio de su mano derecha hacia Suigetsu. -Ninguno me impedirá cumplir mi sueño-
-¿Y cuál seria?-
El pelicastaño se giró hacia Naruto y le sonrió. -Un harem-
-¿Lo dices en serio?-
-Sip-
Sasuke no pudo evitar imaginarse a él mismo sentado en una especie de trono, rodeado por varios hombres desnudos bailando a su alrededor, con Naruto y Shikamaru a sus dos lados, abanicándole, y Suigetsu y Kiba dándole de comer unas uvas.
El pelinegro se llevó una mano a la boca para intentar silenciar las risas que pugnaban por escapar de sus labios.
Naruto, Shikamaru y Kiba sintieron un desagradable escalofrío recorrerles el cuerpo y erizarles la piel.
-(Problemático)-
-(Kami, no veo la hora de llegar a casa, bañarme y descansar los pies)-
Las clases del día habían terminado, y Naruto se encontraba caminando rumbo a su casa, solo, por una calle larga no muy angosta, acompañado por un río.
Pasó al lado de un pequeño parque y vio al lado de unos bancos de madera rodeado de árboles una máquina expendedora de Coca-Cola y otras bebidas que exigía el importe exacto. Había también una máquina de hielo y otra de comida basura, con barritas de chocolate y distintos tipos de patatas fritas colocadas tras muelles de metal que parecían de somier.
Sonriendo, Naruto se acercó a la máquina de bebidas, introdujo dinero y pulsó unos cuantos botones para sacar una lata de té.
Se apoyó en un árbol, abrió la lata de té y tomó un sorbo.-Hmm...no está nada mal- Dio otro sorbo y miró el cielo. El atardecer pintó el cielo de naranja, bañando todo con una luz tenue y agradable, y frágiles nubes se esparcían como lanas de vestidos pastel, deshilachándose en el vasto cielo. El viento soplaba apacible, moviendo suavemente los árboles en un bamboleo que provocaba un susurro. Eran tan armonioso que servía de fondo a una música deliciosa provocada por el roce de las ramas. Era como escuchar a una gran orquesta compuesta de bellos instrumentos de cuerdas y que entre arpegios y notas hacían una hermosa melodía que llegaba hasta el alma. La casi calle solitaria denunciaba que la mayor parte de la gente ya estaba refugiada en sus hogares.
Suavemente, empezó a silbar una melodía.
-Hermosa tarde, ¿verdad?- Le preguntó una seductora voz femenina. Instantáneamente, miró en dirección a la voz y vio una joven mujer vestida de Miko sentada en uno de los bancos. Tenía el cabello largo y sedoso de color negro atado en una cola de caballo que le llegaba hasta las pies, con un listón naranja que mantiene todo en su lugar, ojos violetas y piel de porcelana,un cuerpo muy voluptuoso, pechos enormes y cintura estrecha.
-Sí- Respondió, un poco nervioso por la intensa mirada que estaba recibiendo de ella. Giró su mirada y comenzó a beber más y más rápido. Esa chica le trasmitía una extraña sensación, como si de sus centros nerviosos irradiaran pequeñas chispas.
...
...
Volvió a mirarla de reojo. La pelinegra le seguía mirando fijamente.
-¿P-pasa algo?-
-No-
-E-entonces ¿porqué me estás mirando fijamente?-
-Ufufu, solo estoy apreciando la hermosa vista que tengo delante de mí.
Naruto se cohibió y tosió, y ella soltó una risilla traviesa.
-¿Eres timido, eh?..bueno, mejor para mí~ Ronroneó, luego se levantó y comenzó a acercarse a él, moviendo provocativamente las caderas, pero a cada paso que ella daba retrocedia él otro.
-Ara, ara ¿Estás escapando de mí?-
...
-Sí- Naruto lanzó la lata vacía en un bote de basura y se alejó corriendo, ella se quedó quieta, mirando cómo se desvanecía en la distancia.
-Ara ara, ufufu- Se pasó la lengua rosada por los labios y se posó una mano sobre el corazón. Sintió el latido, potente y profundo. -No te vas a escapar de mi...bigotes...no, ahora que por fin te he encontrado-
-Uff, logré perderla- Susurró el rubio mientras miraba tras de sí. Esa chica le daba mala espina.
-¡Hey tú!-
Naruto, giró la mirada y se encontró con siete sujetos
-¿Sí?-
-Nos volvemos a encontrar, ¿eh?- Dijo uno de los tipos, acercándose al rubio.
El ojiazul inclinó su cabeza hacia un lado, confundido. -Creo que me está confundiendo con otra persona dattebayo-
-No te hagas el idiota, tú eres el bastardo que impidió que me divirtiera con la bomba rubia- Gruñó el sujeto.
Naruto se quedó mirando al tipo unos segundos. Parpadeó. -Ahora recuerdo. Tú eres el tipo que maltraté en el primer capítulo-
-Sí- Junichi se tronó los nudillos y le propinó una sonrisa siniestra. -Ahora me voy a vengar. Jejeje...te voy a hacer llorar- Señaló con el pulgar hacia atrás, donde estaban sus amigos -Obviamente con la ayuda de ellos-
Los hombres comenzaron a soltar carcajadas al igual que Junichi.
-Je,cuando terminemos contigo, iremos a buscar a esa puta rub..- Comenzó a decir, pero fue callado antes de que pueda seguir hablando. Naruto le propinó un fuerte golpe en la boca, tumbándolo al suelo y produciéndole un fuerte dolor. Lo último que alcanzó a ver, antes de que se le nublase la vista, fue el pies del rubio.
-Hablas mucho-
-¡Mierda Junichi!- Gitaron los sujetos. Estaban por lanzarse contra Naruto, pero él los detuvo en seco, alzando una mano.
-Esperen- Sacó su celular y llamó a alguien. Una mujer le contestó.
-¿Si?-
-Hola, quisiera pedir una ambulancia-
-¿Qué, ¿está pidiendo una ambulancia?- Exclamó uno de los sujetos.
-Seguramente para él-
-Sí, jejeje-
El rubio los ignoró y siguió hablando -Hmm, mejor envien varias al final de la calle de Shin Mejiro Dori, justo al lado de la riva del río Kanda. ¿Cuántas?- Naruto dirigió su vista hacia los tipos, los cuales miraban hacia él, confundidos, y comenzó a contar. -Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis...sí seis-
Los tipos se callaron y se quedaron mirando a Naruto durante unos largos segundos.
-¡Maldito mocoso!- .
Naruto guardó su celular y esquivó un golpe del primer matón, y antes de que pudiera reaccionar, le propinó un golpe con sus nudillos en la nuez, el matón se desplomó al suelo entre gorjeos de asfixia mientras se sujetaba el cuello con ambas manos. El segundo de los matones lanzó un puñetazo al rostro del ojiazul que se agachó ágilmente y le propinó un codazo en el estómago que le hizo doblar como un junco. El tercero de ellos, fuera de sí, corrió hacia él lanzando zarpazos con una navaja.
-¡Te voy a rajar, hijo de puta!-
Naruto lo tomó por la muñeca, deteniendo la navaja a un pelo de distancia de su rostro. El rubio lanzó un golpe con su otro puño pero el matón atrapó su antebrazo y ambos se hallaron firmemente atrapados en un agarre. Las venas del cuello del matón sobresalían como lombrices, y su rostro se tornó púrpura por el esfuerzo. El rostro de Naruto se mantenía calmado. Su atacante cometió el error de mirarlo a los ojos, claramente intentando inquietarlo como lo hacían los boxeadores en las peleas. Fue un error. El hombre vio la facilidad y falta de esfuerzo con la que el ojiazul lo sostenía.
Naruto sonrió y le propinó un potente cabezazo en plena cara, rompiéndole la nariz, seguido de un golpe en el estómago que lo dejó noqueado en el suelo.
-¡Te tengo!- Gritó el cuarto sujeto, intentando apuñalar el costado del rubio con un cuchillo. Naruto dio un paso fuera de su camino y lo golpeó fuertemente en la espalda, mandándolo directo hacia el suelo. El quinto tipo se abalanzó, lanzando un puñetazo. Naruto se agachó, evitando el golpe para luego levantarse en un fluido movimiento, golpeando de lleno su puño contra la quijada del matón, dejéndolo fuera de combate.
El último hombre se lanzó encima de Naruto, quien hábilmente lo esquivó y le plantó un puño en la cabeza. El sujeto cayó hacia adelante, directo hacia la rodilla del ojiazul. Un chorro de sangre salió disparado cuando su nariz se partió como fruta madura, y luego Naruto le asestó un duro golpe justo bajo el mentón, y cayó pesadamente al suelo.
-Vaya...esto fue demasiado fácil- Murmuró mientras se acomodaba la mochila en la espalda. Luego miró a los sujetos tendidos en el suelo, los cuales se lamentaban de dolor. -Tranquilos chicos, las ambulancias llegáran en cualquier momento- Como respuesta recibió más lamentos de dolor.
El ojiazul les dedico una última mirada y comenzó a alejarse del lugar y, al llegar a cierta distancia, escuchó las sirenas de las ambulancias. -(Eficientes como siempre)-
-Ufufu, has sido muy violento con ellos...me gusta~ Se escuchó una voz seductora.
Naruto se giró de golpe y vio a la hermosa joven de antes. Ella lo estaba mirando intensamente, con la cara completamente enrojecida.
-Sus gritos de dolor han sido música celestial para mis oidos...ahhh...siento que estoy mojada~
Naruto sintió un escalofrío que le recorrió la columna haciendo una breve escala en cada vértebra.
-(Mierda, es una sádica)-
En un parpadeo la ojivioleta apareció frente a él, inclinándose lentamente a su oído derecho. -Y tú eres el causante, así que debes hacerte responsable...Ashikabi-kun-
Naruto se quedó paralizado y agrandó los ojos. -(Oh no, otra Sekirei, a duras penas puedo con cinco)-
Ella le sujetó el rostro con las manos y lo beso apasionadamente.
Naruto se dejó llevar por la pasión rápidamente, sintió una mano de la pelinegra en su nuca mientras ella le besaba, deslizando su lengua en su boca, buscando la suya, sintiendo su base cuando Naruto retorcía su lengua, acariciando la base de su lengua con la de ella, la lengua de Naruto lentamente desdoblándose y lamiendo la suya...dejando ella caer la saliva de la punta de su lengua sobre la de Naruto, serpenteando mientras él le cogía fuertemente una nalga, casi sintiendo cómo la boca de Naruto absorbía las gotas de saliva, sintiendo su lengua embistiendo su boca...ella le succionó la lengua y dejó que él hiciera lo mismo con la suya.
Cuando se separaron, unas alas eléctricas aparecieron en la espalda de la ojivioleta.
-Sekirei N° 42 Akeno, será tuya ahora y para siempre-
-(Estoy jodido)-
-¿Dónde estará Naruto-kun?- Se Preguntó Rias mientra caminaba en circulos por la sala. -Se está demorando más de lo habitual, ya debería estar aquí-
-Tranquila, de seguro se habrá quedado conversando con sus amigos- Comentó Uzume, poniendo unos platos de comida sobre la mesa.
-Sigo pensando que hubiera sido mejor si una de nosotras hubiera ido a recojerlo- Dijo Yomi, sentándose en una silla.
-Yo pienso lo mismo, pero Naruto-sama no quiere ser tratado como una "damita"- Murmuró Seraphim, colocándose un mechón de pelo por detrás de la oreja.
-Naruto-kun, es muy testaduro- Dijo Tiffania.
En eso, el timbre de la puerta sonó.
-Jejeje, hablando del rey de Roma- Dijo la pelicastaña mientras observaba a Rias y Tiffania ir hacia la puerta.
Ella y las otras dos Sekireis se quedaron en silencio, esperando la entrada de su Ashikabi.
-¿¡Quién es ella!?-
Al escuchar el grito de Rias, las tres corrieron inmediatamente hacia la puerta para ver lo que pasaba.
-¿Qué está pasand...- Uzume se quedó callada a media frase, al ver algo que la molestó. -Naruto-kun, ¿quién es ella?-
El aludido, comenzó a temblar, iba a hablar, pero la ojivioleta lo hizo antes.
-Ara ara, yo soy la nueva Sekirei de Naru-kun, Sekirei N° 43 Akeno- Se presentó la pelinegra, frotando sus senos contra el brazo de Naruto.
Uzume al saber que ella era una Sekirei y no una humana se tranquilizo, pero Rias no.
-¡Aléjate de mi Naruto-kun!- Gritó, acercándose más a su Ashikabi. Ella le arrojó los brazos al cuello y enterró la cabeza de Naruto en su abundante pecho.
-Ufufu, no...Naru-kun, también es mi Ashikabi- Alejó a Naruto de Rias, y enterró el rostro del rubio en su busto.
Después de eso, se desató el infierno.
Me ha llevado más tiempo de lo esperado actualizar esta historia pero he estado ocupado con mi otra historia El viaje del sol
Pd: He decidido agregar otra Sekirei al harem de Naruto, así serán nueve, como las colas de Kurama.
Sekireis de Naruto
1)#56 Yomi (Senran Kagura) Altura 160cm/ busto 95cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
2)#10 Uzume (Sekirei) Altura 163cm/ busto 95cm/ cintura 57cm/ caderas 90cm
3)#33 Rias Gremory (High School DxD) Altura 172cm/ busto 99cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
4)#36 Seraphim (Koreha Zombie Desuka) Altura 173cm/ busto 100cm/ cintura 62cm/ caderas 98cm
5)#99 Tiffania Westwood (Zero No Tsukaima) Altura 160cm/ busto 105cm/ cintura 59/ caderas 89cm
6)#42 Akeno Himejima (High School DxD) Altura 168cm/ busto 102cm/ cintura 60cm/ caderas 89cm
7) ¿?
8) ¿?
9) ¿?
Sekireis de Itachi
1)#23 Chris (Koreha Zombie Desuka) Altura ¿?/ busto ¿?/ cintura ¿?/ caderas ¿?
2)#80 Ukyou (Senran Kagura) Altura 158cm/ busto 83cm/ cintura 55cm/ caderas 82cm
3)#81 Sakyou (Senran Kagura) Altura 158 cm/ busto 82cm/ cintura 55cm/ caderas 83cm
4)#60 Hyōki (Senran Kagura) Altura 150 cm/ busto 89/ cintura 56cm/ caderas 85cm
5) ¿?
6) ¿?
7) ¿?
