Gracias por cada comentario, me hacen inmensamente feliz.

Alexzero: Espero que actualizes pronto tu historia

Draigazul: Lo siento amigo, los pocos review que recibi mataron mis ganas de seguir escribiendo el viaje del sol.

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Antes de empezar, quiero decirles que el español no es mi lengua materna, asi que pido disculpa de antemano por las posibles faltas de ortografía que intentaré sean las mínimas posibles.

Aclaración: No soy dueño de Naruto ni de Sekirei, tampoco de cualquier personaje de otro anime/manga/videojuego que aparezca en este fic.

ADVERTENCIA: Este capítulo contiene lemon

Capítulo 18

-¿Mmm?- Tiffania se despertó con un rayo de sol que se colaba entre las cortinas del ventanal. Pero no se movió. Se encontraba sobre el pecho desnudo de Naruto, quien dormía boca arriba y respiraba profundamente. Tenía un brazo sobre la espalda de ella y el otro le colgaba fuera de la cama. Los dos estaban completamente desnudos. No quería despertarle, por lo que decidió no moverse de momento.

Volvió a cerrar los ojos y hundió su rostro en el torso de Naruto, moviéndose al compás de su respiración, profunda pero práticamente silenciosa.

Era agradable que aquel joven, que había resultado ser el hombre con el que iba a pasar el resto de su vida, no roncara. Tambén era agradable sentirse rodeada por un brazo como el suyo, fuerte, cálido, protector. Y su aroma. Nunca lo había percibido tan intensamente como en aquel momento, con el rostro pegado a su piel, suave y perfumada. Inhaló profundamente y se llenó de su esencia.

Su mano acarició su vientre, atraída por su tersa piel y las ondas de su musculatura. Tenia un cuerpo delgado y firme. Pero no fue su escultural cuerpo lo que llevó a los labios de Tiffania a besar su pecho. Fue su aroma familiar que desprendía su piel, cuyo sabor la obligó a ascender buscando más piel, más esencia, hasta que encontró su pezón. Instintivamente, lo mordió.

Rápidamente, volvió a apoyarse en su pecho y a quedarse inmóvil, como cuando se habia despertado, porque notó cómo a Naruto se le erizaba la piel bajo su mano y le oyó emitir un sonido gutural, después de que un espasmo los hiciera moverse a los dos.

El brazo que la rodeaba la aferró más fuerte y el otro se estiró acompañando un bostezo. Se habia despertado y ella trató de hacerse la dormida.

-Hmm, son las 6 de la mañana-

Tiffania notó un beso en su frente y una caricia en su mejilla, antes de sentir cómo la rodeaba con ambos brazos y suspiraba

Se estremeció cuando aquella cálida mano volvió a su rostro y lo recorrió lentamente. Sus dedos dibujaron cada curva, cada contorno. Nariz, cejas, labios, mentón, incluso la oreja. Apartó unos mechones de pelo que caían sobre su rostro antes de que dos de sus dedos volvieran a sus labios y, tras perfilarlos, entreabrieran su boca lentamente rozando su lengua con las yemas.

La respiración de la Sekirei perdió la cadencia que había tratado de controlar para aparentar estar dormida en cuanto él le humedeció los labios con sus dedos antes de que volvieran a entrar en su boca para repetir lo que acababan de hacer. Tiffania sintió que sus labios estaban jugosos y temblorosos bajo su mano y no fue capaz de seguir con la farsa

Alzó la vista como si se acabara de despertar y sus miradas se encontraron.

-Buenos días, Naruto-kun-

-Buenos días, Tiffa-chan- El rubio se incorporó, la abrazó y estiró sus extremidades en la cama aún sentado, quedando ella encima de él, a horcajadas.

Tiffania Inclinó la cabeza y unió sus labios en un beso dulce y tierno. Llevó las manos a su nuca y la acarició de esa manera que sabía que a él tanto le gustaba. Naruto la apretó más a su cuerpo y llevó una mano a sus nalgas. Se separaron unos segundos después y él beso la punta de su nariz .

-Eres tan bella-

Tiffania contuvo un gemido ante el sonido de su voz, y el fulgor de sus ojos. Naruto la acarició, recorriéndole los costados y las caderas con las manos, masajeándole los músculos de la espalda… moldeando un pecho con la palma.

Le pellizcó los pezones, y Tiffania gimió, retorciéndose ligeramente sobre él. Luego bajó a cabeza, y ella gimoteó cuando atrapó un pezón entre sus labios y lo azotó con su lengua, cálida y húmeda.

-Tienes unos senos magníficos- Naruto le colocó las manos alrededor de los enormes pechos y se los levantó. Ella gimió cuando vio la intensidad con la que los miraba.

-Chupalos, Naruto-kun- dijo con la voz ahogada mientras él moldeaba sus pechos con las manos, haciendo que los pezones asomaran entre los pulgares e índices.

Naruto gruñó suavemente antes de inclinarse y tomar su boca con un beso abrasador. Tiffania le devolvió el beso ansiosamente, con la conciencia eclipsada por su delicioso sabor, por su lengua hábil y sensual, y por la sensación que le producían sus manos al masajearle los pechos. Su boca resultaba caliente y exigente en su cuello. Le dio un pequeño mordisco en el músculo del hombro, y Tiffania se retorció excitada.

-Tranquila- le Susurró al tiempo que juntaba sus pechos con las manos y los presionaba hasta que sus pezones quedaron a apenas unos centímetros el uno del otro. Le rozó los dos senos con los pulgares, contemplándola acalorado, antes de lamerle ambos pezones con la lengua.

-¡Oh!- Gritó Tiffania con brusquedad, y arqueó la pelvis en un acto absolutamente instintivo para aliviar la punzada de deseo que atravesó su sexo. Levantó el culo varios centímetros de él y volvió a dejarlo caer, frotando los glúteos contra la erección. Él continuó masajeándole los pechos y lamiendo y succionando sus pezones.

Naruto siguió jugueteando con sus pezones varios segundos más, sus gestos eran deliberados… implacables, y la llevaban a un deseo frenético. Sus pezones estaban exquisitamente sensibles e hinchados a causa de sus incesantes atenciones. Para cuando se introdujo uno profundamente en la boca y succionó con fuerza, mientras pellizcaba ligeramente el otro, Tiffania estaba desesperada.

-Oh, Naruto-kun- Gimió, frotando el culo contra la erección del rubio.

Naruto continuó lamiendo y chupando sus pezones y apretando sus pechos sonrosados hasta que Tiffania pensó que gritaría.

-Oh, voy a correrme- Balbució

-Todavía no-

Naruto la levantó y la apoyó en el escritorio. Luego el rubio enganchó sus piernas sobre sus hombros y ella se quedó sin aliento ante la imagen sensual que representaban. Su rostro cautivador enmarcado por sus piernas blancas, su torso visible entre ellas... fue suficiente para hacer que su sexo palpitara con necesidad. La cabeza caliente de su pene tocó sus pliegues y ella emitió un gemido antes de que incluso la hubiera penetrado.

¿Cómo sería hoy? ¿Duro y rápido? ¿O lento y sensual? Naruto era tan difícil de predecir.

Dividió su calor con su pene, extendiéndola ampliamente hasta que estuvo asentado dentro de su vaina. Tiffania gimió ante la sensación y Naruto gruñó mientras le aferraba los muslos.

-Estás tan apretada como la primera vez- La invadió más -Eso es, Tiffa-chan, tómalo bien hondo-

Su eje frotaba directamente a través de su punto G a medida que se enterraba completamente en su interior. Su polla golpeó el cuello de su útero enviando una sacudida de exquisita agonía a través de ella, la sensación tan aguda, que tuvo que cerrar los ojos por un momento. Entonces Naruto comenzó con embestidas largas y suaves, cada una deliberada y contundente.. Apretó la mandíbula y Tiffania quedó subyugada por el movimiento de su cuerpo ágil mientras cada músculo individual se movía en su contra. Echó un vistazo más abajo, a su coño, la vista de su polla empalando su coño provocó que sus músculos internos se cerraran en torno a su longitud.

Naruto siseó entre dientes y arremetió con dureza, como si la castigara por el comportamiento de su cuerpo. Ella contuvo el aliento y se quedó boquiabierta cuando lo hizo de nuevo. Tratando de controlar el pulso de su cuerpo, se aferró a los bordes del escritorio, pero no sirvió de nada, su cuerpo tenía otras ideas. Así que con cada latido de su coño, Naruto presionó más fuerte y más profundo hasta que estuvo segura de que no podía tomar más.

Estaba dolorida, y palpitaba, y casi le dolía mientras la follaba con más fuerza que nunca. El placer era insoportable, pero sabía que tenía que soportarlo por Naruto. El sudor brilló en su piel y ella sintió como si fuera a explotar en cualquier momento a medida que un calor ardiente se acumulaba en su útero.

-Tómalo,Tiffa-chan- Le dijo -Tómalo todo- Su pene palpitó en su interior y ella gritó cuando su coño se contrajo al borde de un orgasmo. Su semen golpeó su útero y su clímax despegó, escalando desde su interior.

Cerró los ojos a medida que su semilla caliente la llenaba y continuaba exprimiéndose dentro de ella. Se estremeció de pies a cabeza, las estrellas destellaron detrás de sus párpados mientras trataba de tomar aliento. Cuando abrió los ojos, Naruto se retiró de ella, ofreciéndole una sonrisa cariñosa mientras soltaba sus piernas y se inclinaba sobre ella.

Naruto depositó un rápido beso en sus labios antes de levantarla del escritorio -Tiffa-chan, dentro de poco tengo que ir al colegio, vamos a bañarnos-

-Espera, Naruto-kun- Murmuró la rubia. Su cerebró apenas podía funcionar debido al orgasmo que acababa de darle. Se puso de rodillas y limpió el semen de su pene. Lo lamió, saboreándose a sí misma en él. El olor almizclado de sexo era tan fuerte que no podía decir si era sólo de su propio semen goteando de su vagina o más excitación. Algo primitivo se .retorció en su corazón mientras lamía su cabeza y ante el pensamiento de su semilla llenándola.

Cuando terminó, él tiró de ella poniéndola de pie y enganchó una mano debajo de sus piernas, recogiéndola en brazos. Sin otra alternativa, ella enlazó sus brazos alrededor de su cuello. Naruto la cargó, y se fueron al cuarto de baño a bañarse.


Cuando estuvo listo bajó junto a Tiffania a desayunar. En la cocina encontró a sus demás Sekirei. Como siempre, Uzume, Nene y Seraphim estaban sentadas en la mesa conversando a la espera de que el desayuno estuviese listo. Rias, Akeno y Yomi estaban cocinando, esta última canturreaba mientras freía unos huevos.

-Buenos días, chicas- Naruto colgó la mochila en el respaldo de la silla, y se sentó.

-¡Buenos días, Naruto-kun/sama!-

-Tu desayuno, Naruto-sama- Dijo Yomi con una sonrisa dejando una taza de café, y un plato a rebosar de huevos, tomates, champiñones y un par de tostadas ante la mirada divertida de Naruto.

-Gracias, Yomi-chan-

-De nada-

El rubio tomó un tenedor, e iba a empezar a comer cuando fue interrumpido por Akeno.

-Ara ara, espera Naru-kun- Le quitó el tenedor y se sentó en su regazo -Abre la boca, Naru-kun-

El ojiazul se puso rojo de vergüenza -No estarás hablando en serio, Akeno-chan-

-Vamos, abre la boca, Naru-kun- Susurró Akeno, moliendo su trasero contra la entrepierna del rubio.

Naruto no pudó apartar la mirada de su rostro mientras obedecía lentamente; y, cuando ella puso el tenedor con cuidado en su boca, percibió un delicioso sabor.

-Está buenísimo-

Akeno sonrió, y continuó dándole de comer hasta que el plato quedó vacío.

-Gracias. Ya es tarde, debo irme a escuela- El rubio levantó a Akeno, y besó a sus Sekirei antes de irse.

-¡Hasta luego, Naruto-kun/sama!-

...

...


(Azotea de la escuela superior de Shinto Teito - 12:00 p.m)

-Por fin un momento de paz, lejos de esa clase problemática-

Naruto sonrió y se recostó en el suelo al lado de Shikamaru -Je, para ti todo es problemático- Cruzó los brazos detrás de la cabeza, y miró el firmamento.

Se quedaron un rato en silencio, contemplando las nubes blancas que, gracias al viento de otoño corrían por el vasto cielo azul como si fueran barcos surcando el mar

-Naruto, ¿te acuerdas cuando éramos niños?-

-Claro, cómo olvidarlo, si fueron los mejores tiempos- Naruto sonrió -Madre mía, la de burradas que hicimos cuando éramos pequeños-

-Desde luego-

-¿Recuerdas cuando salimos a la una de la madrugada para pintar la escuela donde estudiaba mi hermano? Acabamos tan perdidos. Mi madre estuvo a punto de matarnos aquel día-

Shikamaru asintió con la cabeza. -Pensé que tu madre nos mataría, sí. Lo recuerdo parada en la entrada de tu casa con su cabello formando nueve colas. Pero lo peor fue mi mamá cuando llegué a casa. Estaba muy enfadada-

-Te castigaron durante una semana-

-Tú tampoco te salvaste- Sonrió el Nara.

Naruto cerró los ojos -Lo sé. Me acuerdo-

-¿Recuerdas cuando intentamos encender una fogata en el jardín de mi casa y acabamos llamando a los bomberos?-

-Sí. No nos parábamos a pensar en las consecuencias. En muchas ocasiones, podríamos haber acabado haciéndonos daño o algo peor-

Shikamaru suspiró -¿Y las carreras de bicicletas que hacíamos por las calles? Pasábamos entre la gente y los poste de luz como si fuese un circuito de obstáculos- Se rió

-Sí, y la de ventanas que rompimos jugando al fútbol-

-Bufff... No había una que tuviera cristal-

-Sí, je je ¿Y te acuerdas cuando nos tirábamos en invierno por las calles cuestas con esquíes que hacíamos con las señales de la carretera?-

Shikamaru asintió -Si no me equivoco, en ese tiempo conocimos a Shisui, que resultó ser el primo de Sasuke, y el senpai de tu hermano-

-Sip- Naruto se levantó, quedando sentado en el suelo -¿Y te acuerdas de guindilla(Jirōbō)?-

-Se picaba por todo, y cada vez que lo llamábamos por su mote se enfurecía y salía corriendo detrás de nosotros con la cara tan roja como una guindilla, qué risa-

-Sí, jajaja-

-Nos encantaba las cabañas. Tratamos de construir una con pequeños tablones de madera en la rama de un árbol de tu casa...-

-¿Te acuerdas cuando se entero mi madre?- Lo interrumpió el rubio -Ese día me puso el culo rojo como la fresa con el zapato-

-Jajaja, ¿recuerdas cuando tiraste una caja de bombas fétidas en el colegio?-

-Sí, también tire una en el comedor de los profesores. Ese día no dejaron salir a nadie del colegio hasta averiguar quién había sido-

Compartieron una carcajada. Luego, Shikamaru bajó la voz -Me alegraste cuando regresaste de Hiroshima el año pasado-

-Yo también estoy contento por haber regresado-

Se quedaron en silencio un momento, hasta que Shikamaru habló -Dime, como te va la vida con tus Sekirei-

-Bien, aunque Rias-chan y Uzume-chan son muy celos...- El ojiazul se calló de golpe y miró al Nara. -¿C-cómo lo sabes?-

Shikamaru sonrió, y observó de nuevo el cielo -Yo también soy un Ashikabi-

Naruto abrió los ojos, sorprendido por un instante por las palabras de su amigo.

-Una de mis tres Sekirei es una experta en computadoras y una hacker, he reunido bastante información, debido a esto sé que tú eres un Ashikabi-

Naruto se quedó mirándolo fijamente -¿Debo considerarte una amenaza?-

Shikamaru negó con la cabeza -A mí no me interesa el estúpido juego de Minaka, suena muy problemático-

-A diferencia de ti, yo no tengo elección- Naruto se recostó de nuevo sobre el suelo, y empezó a contarle con mucho cuidado, como si estuviera escogiendo las palabras, lo que había sucedido el viernes pasado.

(20 minutos después)

-Vaya, lo siento por ella-

Naruto miró el cielo -Traeré de vuelta a Ikaruga-

Shikamaru se levantó y estiró los brazos -Si necesitas ayuda de cualquier tipo, sólo llámame. Afín y al cabo, para eso están los amigos, ¿verdad?-

-Sí- Naruto sonrió y se alzó.

El Nara se metió las manos en los bolsillos, y se giró hacia su amigo -Hoy Yo, Kiba, Shisui y Deidara nos vamos a encontrar como siempre en el bar de Tezuna, ¿tú vas a venir?-

-Claro-

-Bien, por lo que parece, Shisui se ha metido en problemas-

De pronto se escuchó el graznido de un cuervo que se había posado en la barandilla de la azotea del colegio.

-¿Un cuervo?-

Shikamaru se masajeó la frente -No, es una de mis Sekirei, ella tiene la capacidad de transformarse en un cuervo-

Naruto parpadeó -Pero, ¿qué hace aquí?-

-Vigilándome. Una de tus Sekirei también te está vigilando- El pelinegro señaló un edificio cercano a la escuela y se encaminó a la puerta del azotea.

Naruto miró el edificio y vio una chica peliplata que lo miraba fijamente. Luego, de repente, desapareció.

-Pero...que..-

-Naruto movámonos, las clases van a comenzar-

-Ya voy-

...

...


(Bar de Tezuna – hora 18:05)

-No me lo puedo creer. Has engañado a Ayame- Dijo Kiba, mirando a Shisui, el cual bajó la cabeza avergonzado

-Hm, entonces, por eso me has invitado hoy- Habló un joven de unos 27 años mientras comía un aperitivo de salmón. Tenía los ojos azules y cabello largo rubio, peinado con una cola de caballo y mechones sueltos los cuales le tapaban el lado izquierdo de su rostro. -Ah, ¿sabes qué? Me acabo de acordar de algo. Dicen que los tíos tenemos tres golpes de suerte con las mujeres en nuestra vida, ¿sabes? Pues este es tu tercer golpe-

La ceja de Shisui se crispó -¿Golpe de suerte? ¿Cuándo coño fueron los otros dos?-

Deidara volteó los ojos -Cuando éramos niños, tú eras el más popular entre las chicas-

Shisui se sobó la cabeza -No me acuerdo de eso-

-Hm, la segunda vez fue cuando empezaste a salir con Ayame... Aunque eso se acabará si se entera de esto...-

El Uchiha exhaló un pesado suspiro y apoyó la cabeza sobre la mesa -Buuf... Mierda, tío... Seguramente quiera matarme-

-Eso seguro- Hablaron al mismo tiempo Naruto, Kiba y Shikamaru.

Deidara se reclinó en su asiento, y miró a Shisui -¿Eso es lo que te asusta? Hm, si ella no se entera, no pasa nada, ¿no? Simplemente haz como que no ha pasado-

El pelinegro se sobó la frente -Yo no soy como tú, no puedo ignorarlo sin más-

-Bueno, entonces, ¿por qué no se lo dices? Así no volverás a oír hablar de matrimonio, ¿no?- Deidara bebió un sorbo de whisky y bufó. -Todas esas historias de medias naranjas y amor eterno son basura. La vida de casado da asco. ¿De verdad quieres vivir lo mismo que yo?-

-Yo no soy como tú. Yo no quiero acostarme con cualquiera ¡Solo quiero que las cosas se queden como están!- Soltó otro suspiro -Buf... ¿Qué puedo hacer? Yo no quería que pasase nada de esto-

Deidara rodó los ojos y cogió otro bocadillo -Hm, si vas a ponerte a llorar, no haberlo hecho, estúpido-

El Uchiha le lanzó una mirada irritada -¡No te jode! Ojalá pudiera vivir sin preocupaciones, como tú-

-Pero, ¿No ves que no hay nada que puedas hacer, gilipollas? Da lo mismo lo bueno que seas con una mujer. Nunca sabes si te va a apuñalar por la espalda-

-Maldición-

-Hm, bueno, si vas a dejar a la nueva, avísame. Es mona, ¿no? ¿Tienes alguna foto de ella?-

-Je, yo también estoy curioso por verla- Dijo Kiba.

-Lo que faltaba... No, no tengo fotos de ella. De todos modos, no es vuestro tipo-

-Venga, hombre, ¿y tú cómo sabes eso?-

Shisui miró a Deidara -¡Porque es MI tipo!- Después de unos segundos, los ojos del pelinegro se agrandaron, y se palmeó el rostro, dándose cuenta de lo que había dicho.

...

-Jejeje-

-Problemático-

-Mierda, estoy bien jodido-

-Shisui, ¿cuando la conociste a esa chica?- Le preguntó Naruto.

-La última vez que nos vimos aquí, el viernes pasado. ¿Algunos de ustedes la conoce?-

Shikamaru negó con la cabeza. -Nunca vi a esa chica-

-¿En serio? Pensé que alguno de vosotros le pidió que viniera a mi mesa-

Kiba sonrió -Oye, si la chica era mona, seguro que nos acordaríamos de ella-

-¿Qué pasa que tienes esa cara, Shisui?- Una camarera se paró junto a la mesa. Llevaba un uniforme blanco limpio, recién planchado. Su cabello estaba atado profesionalmente en una red para pelo debajo de una gorra blanca. Llevaba consigo una hoja de pedido y un lápiz. Tenía una cara bonita, adornada con un toque de maquillaje, lápiz de labios rojo en sus labios con forma de corazón

-Oh... Hola, Fuka- Saludó el Inuzuka con una mirada boba

Deidara bufó, y dio otro sorbo a su whisky -El idiota tiene problemas de pareja-

Fuka sonrió y cruzó los brazos bajo los pechos -Bueno, ¿habéis oído hablar de la "furia femenina"? Dicen que su presa son hombres infieles y que los mata, o no...-

Naruto no pudo evitar imaginarse a Rias y Uzume furiosas, y sintió que un escalofrío le recorría la espalda.

Shikamaru dio una calada a su cigarrillo -¿Cuál de las dos?-

Shisui se pusó pálido y miró a la camarera. -Espera, ¿qué? ¿Qué es eso de la "furia femenina" exactamente?-

-Oh, tú no tienes que preocuparte por ello. Tú solo tienes ojos para tu chica, Shisui-

Deidara ahogó una carcajada y palmeó el hombro del pelinegro -Eh, ¿qué dices? Este chico necesita saberlo-

Kiba colocó su codo derecho en la mesa y puso su barbilla en la palma de la mano -Poner los cuernos es algo patético-

Shikamaru asintió -Estoy de acuerdo con Kiba, es patético-

Una vena se infló en la frente del Uchiha -¿A quién estás llamando patético? ¡Cállate y cómete los cacahuetes!- Agarró un fruto seco y lo tiró al Inuzuka

-¡Mi ojo!-

Fuka miró perpleja al pelinegro -¿¡Tú eres infiel!? ¿¡No estabas hablando de casarte!?-

Shisui se masajeó con el pulgar y el índice el puente de la nariz. Estaba entrándole dolor de cabeza -¿Por qué no lo dices más alto? En serio, dejad de pegar gritos sobre la infidelidad y todo eso. Me parece que en Marte no os han escuchado bien-

La mujer negó con la cabeza -Eso es caer bajo, Shisui. Muy, pero que muy bajo...-

-¡No digas eso!- El pelinegro la señaló -Ahora ya lo sabes, así que déjame en paz-

Fuka lo ignoró y se acercó más a él -Bueno, bueno, cuéntame más sobre esa chica-

-Oh, Dios..-

Deidara sonrió -Hm, parece que es más bonita que los ángeles-

-¡Deja de decir bobadas!-

Kiba miró sorprendido a Shisui -¿Estás de broma? Encontrar a tu media naranja es cojonudo. ¡A mí me da envidia!-

El uchiha resopló y señalo a sus amigos -A vosotros, mandriles, no se os ocurra mencionar esto fuera del bar. Lo digo en serio-

Naruto suspiró -Tío, no somos tontos-

-¡Oye, Fuka! ¡Tráenos otra ronda!- Gritó un cliente

-¡Ahora mismo!-

La mujer empezó a alejarse, pero Kiba la detuvo

-Mmm, eh..- Dijo nervioso -Yo...- Se rasco la nuca buscando las palabras correctas mientras sentía las miradas de sus amigos -Quiero preguntarte si no tienes nada que hacer el sábado en la tarde-

-Humm- Ella se golpeó el mentón con la punta de su dedo índice, meditándolo -No. No tengo nada que hacer. ¿A qué viene todo esto, Kiba?-

-Pues, yo... Si te parece bien... ¿Te gustaría ir conmigo a ver las estrellas? Conozco un buen sitio que casi nadie conoce..- Se levantó y se fue con ella -Además he conseguido un coche a un buen precio. Como es un modelo del año pasa... Quiero decir que está nuevo-

-Bueno, mientras los asientos estén en buenas condiciones...-

-¡Me aseguraré de que todo esté bien lubricado! Eh, ¡me refiero al coche! No... Oh, dios...-

Shisui miró a Deidara -Oye, ¿a Kiba le gusta Fuka de verdad?-

El rubio se encogió de hombros -Bueno, los críos babean por chicas como ella, ¿verdad, Shika-chan, Naru-chan?-

-Problemático-

-Que te jodan, fanático del arte-

Deidara esbozó una sonrisa engreída y se alzó de su asiento -Tengo que echar un meo-

Shikamaru esperó que Deidara entrara al baño antes de hacer una pregunta a Shisui -Ey... ¿Es verdad que Deidara está divorciado?-

-Ah, ¿no lo sabías? Se casó cuando tenia 22 años. Pero perdió un montón de dinero intentando hacer un chanchullo, y su mujer lo abandonó. Intenta aparentar que no le importa, pero creo que todavía lo afecta-

-Joder-

Después de so pasaron casi una hora más charlando antes de despedirse y encaminarse cada uno en una dirección


-¡Ya estoy en casa!- Anunció Naruto, abriendo la puerta de su casa. Nadie contestó y el rubio entró en la sala. No encontró a ninguna de sus Sekirei. -Qué extraño..- Dejó caer su mochila encima del sofá, y de pronto escuchó unos sonidos de golpes provenientes del jardín.

Sin perder tiempo se encaminó hacia allí para ver que era lo que sucedía, y las encontro.

Nene estaba parada en el medio del jardín, con los brazos cruzados bajo sus maravillosos pechos. Las demás estaban tiradas en el suelo con varios moretones, y respirando afanosamente. Las siete estaban usando pantalones cortísimos y ajustados que eran como bragas, y unas camisetas blancas sin mangas

El ojiazul parpadeó varias veces, y se acercó a ellas -¿Qué está pasando aquí, dattebayo?- Sus Sekirei parecía que la estaban pasando mal... Bueno, todas menos Akeno que tenía las mejillas sonrojadas y los pezones duros que se marcaban a través de la ajustada camiseta.

-Hola, Naruto-kun- Nene se acercó a su Ashikabi, y le dio un beso, haciendo aparecer por un momento sus alas. -Estoy ayudando a las chicas a mejorar sus reflejos de pelea-

-Entiendo- El rubio cogió a Akeno del brazo y la ayudó a levantarse -¿Estás bien, Akeno-chan?-

-Sí, Naru-kun- La pelinegra emitió un gemido, y empezó a restregarse contra él, y sin darle tiempo a reaccionar, tomó posesión de sus labios

-Akeno, suelta a Naruto-kun-

La Yamato Nadeshiko soltó lo labios de Naruto y se volteó, encontrándose con la cara de Rias. -Ara, ¿pasa algo?-

La pelirroja frunció el ceño -Suéltalo-

-Ufufu- Akeno se rió y se lamió los labios sensualmente -¿Estás celosa?-

Naruto solo suspiró antes de que sus otras Sekirei se abalanzarán sobre él, tumbándolo al suelo.

-¡Auch, mi cabeza!-

-¡Naruto-kun/sama!-

Luego de unos saludos cariñosos y besos apasionados, Tiffania, Yomi, Uzume y Seraphim ayudaron a Naruto a levantarse.

-Hoy has venido tarde, Naruto. Creía que ya no ibas a venir a casa- Le dijo Uzume en broma.

Naruto se rascó la nuca -Lo siento, estaba con mis amigos-

Yomi sonrió y estiró sus brazos al aire -Naruto-sama, he preparado un guisado de carne para la cena. Espero que tengas hambre-

-Sí, tengo mucha hambre, gracias- Su estómago emitió un gruñido como si hicieran falta pruebas.

A Yomi se le escapó una risita y se tapó la boca con la mano -Bien, pero primero yo y las demás iremos a tomar un baño rápido. Mientras tanto, ve a tu cuarto a ponerte ropa más comoda-

-Jeje, si, señora-

Después de varios minutos, Naruto y sus Sekirei se encontraban cenando en la cocina.

-Así que tu amigo también es un Ashikabi-

Naruto dejó el tenedor en el plato vacío y miró a Seraphim -Sí, Je, aún estoy un poco sorprendido de que Shikamaru sea un Ashikabi-

-¿Es un tipo del que te puedes fiar?- Ante la expresión confundida de su Ashikabi continuó -Naruto-sama eres el dueño de un jinki, debes tener cuidado con...-

-Tranquila, Sera-chan. Shikamaru es un buen tipo. Un tipo en el que uno puede confiar- Le interrumpió el rubio -Además, para él robarme el jinki, sería demasiado problemático y fatigoso-

-Si tú lo dices...- Murmuró la pelinegra mientras observaba a Uzume abrir una botella de agua mineral y llenar los vasos de todos hasta el borde

Naruto se recostó en la silla -Ah, casi me olvido de contarles que hoy he visto una Sekirei mirándome de lejos, como si me estuviera estudiando..-

-¿Qué, otra Sekirei?- Rias apretó con tanta fuerza el vaso que se rompió el cristal. Gotas de color escarlata se mezclaron con el agua, y cubrieron su palma, pero ella no hizo ningún ademán.

-¡Oh, mierda!- Naruto se levantó de golpe, y se acercó a Rias -¿¡Estás bien, Rias-chan!?-

Las demás también se habían levantado para no mojarse con la mezcla de sangre y agua que se había derramado por la mesa y el suelo.

La pelirroja ignoró la pregunta de Naruto, y lo agarró de los brazos -¿¡Estás buscando otra Sekirei!? ¿¡Acaso nosotras siete ya no te somos suficiente!?-

-Espera, Rias-chan, aquí ha habido un malentendido, dattebayo- Murmuró Naruto, un poco asustado. Rias lo arrinconó contra la pared, y se inclinó sobre él, haciendo que Naruto se sintiera prisionero

-No te hagas el tonto conmigo- Dijo, amenazándolo con sus ojos azules casi verdosos.

-No te estoy mintiendo. Esa Sekirei solo la he visto de lejos. Y a decirlo todo, tú, y Tiffa-chan son las únicas Sekirei que he buscado-

Rias se quedó mirándolo durante un largo rato antes de soltarlo. -L-lo siento, no quería reaccionar así-

Naruto la tomó entre sus brazos y la abrazó con fuerza, acariciando su cabello carmesí -Chsss... Está bien, tranquila- Dirigió la mirada hacia Tiffania -Tiffa-chan, puedes curar la mano de Rias-chan-

La rubia asintió, agarró del brazo a Rias y la llevó a una silla.

-Vaya. Eso fue inesperado- Murmuró Uzume, rascándose la mejilla nerviosamente.

Naruto se arrodilló y empezó a recoger los trozos de cristal roto.

-Déjalo, Naruto-sama, lo haré yo- dijo Yomi suavemente, acercandose a él. Pero el rubio siguió recogiendo.

-Lo haré yo- Repitió ella más fuerte.

Naruto se pasó los trozos de cristal de una mano a otra y siguió con su tarea.

-Naruto-sama- Agarrándolo de los hombros, lo levantó y lo obligó a soltar los trozos de cristal en un cuenco que había sobre la mesa. Naruto la miró algo asustado, iba a decir algo pero Yomi lo interrumpió colocando su mano en su mejilla.

-Sé lo que vas a decir. No, no estoy enfadada contigo, eso no tendría sentido. Fui yo quien te alentó en alar a más Sekirei-

Naruto la miró con sus ojos azules antes de soltar un suspiro entrecortado. Luego intentó sonreír un par de veces, aunque sin éxito -Bueno...te prometo que no voy alar a..-

-No no no, no te atrevas ni siquiera a pensarlo. si esa Sekirei viene a buscarte, no la rechases, y acéptala. No sería justo para ella-

Naruto asintió, luego junto con sus Sekirei comenzaron a limpiar la cocina, y pasaron el resto de la tarde mirando una película de terror en la televisión y conversando.


-(Se avecina una tormenta)- Pensó Naruto.

Sentado frente al ventanal se entretenía mirando las gotas de agua que se deslizaban por el cristal. Era una lluviosa y oscura noche, una de esas noches en que la lluvia cae lenta y continuadamente con monotonía de llanto asordinado, de ese llanto que se escucha por los rincones de las casas abandonadas. Desde donde estaba sentado podía ver un poco los relámpagos que centelleaban en aquel sombrío horizonte de siluetas de edificios, iluminados sólo breves instantes con la luz de los rayos.

De nuevo vio a lo lejos cómo se iluminaba el cielo por el zigzag de un relámpago y se puso a contar los segundos que transcurrían hasta oír el trueno: uno, dos, tres, cuatro... veinte... nada. Estaba tan lejos que ni siquiera llegaban las ondas sonoras.

-(Tal vez la tormenta va hacia otro lugar, y esta lluvia es solo el coletazo de su periferia)- Se levantó del suelo de madera, y se recostó en la cama, disfrutando por unos largos minutos el silencio, sólo cortado por los aullidos de los perros de los vecinos, o por el viento azotando las ventanas.

Cerró los ojos hasta que la puerta de su habitación se abrió.

-¿Estás durmiendo, Naruto-kun? Espero no molestarte-

-Tranquila, Nene-chan, estoy despierto- El rubio se incorporó sentándose en la cama.

En aquel instante, un relámpago iluminó la habitación. Nene se estremeció.

-¿Tienes miedo?- Preguntó Naruto, esbozando una sonrisa.

-Claro que no- Dijo la pelirroja con rotundidad. Pero al oírse un trueno en la distancia dio un respingo.

Naruto se levantó, se acercó a ella y le acarició la mejilla -¿A qué temes, a los rayos o a los truenos?-

-No me gustan las tormentas porque son impredecibles- Nene tragó saliva y frotó su mejilla contra la mano de Naruto -Nunca sabes cuándo van a caer, y de pronto, están sobre ti-

Naruto, lentamente y con ternura, la estrechó entre los brazos. Los dos se miraron intensamente. Nene se abandonó en su pecho. Naruto la estrechó más fuerte. Se quedaron así, abrazados, durante unos instantes hasta que él le cogió la barbilla y delicadamente le levantó la cara. Se miraron con los ojos brillantes, sus labios se tocaron dulcemente. Un vórtice de emociones los arrolló. Nene cerró los ojos y tuvo la sensación de que de repente todo se hubiera parado: el tiempo, la lluvia, los ruidos; nada más estaban ellos dos y el dulce sonidos de sus alientos. Sobrellevada por la emoción, Nene lo besó con pasión. Sus lenguas se juntaron en una danza hermosa, saboreándose y empreñándose de pura magia.

Mientras los besos se alargaban, el deseo fue aumentando, convirtiéndose en una insoportable necesidad. Naruto deslizó la mano bajo su camiseta y subió por la espalda antes de acariciarle el pecho por encima del sujetador. Al palpar sus cálidos y generosos senos, sintió que crecía su erección.

Ella soltó un pequeño gemido al notar su erección chocar contra su cuerpo.

-Naruto-kun-

-Te deseo, Nene-chan-

Naruto la acercó a la cama y continuó besándola mientras le acariciaba las nalgas. Nene echó la cabeza hacia atrás para darle mejor acceso a su cuello y le quitó la camiseta dejando al desnudo su torso. Pasó la mirada por aquel cuerpo y sus manos acariciaron sus pectorales hasta llegar a sus hombros. Nene clavó la vista en sus ojos azules y volvió a lanzarse sobre sus labios.

Naruto empezó a desvestirla. Bajo la ropa llevaba un conjunto de bragas y sujetador de seda.

Nene estaba hecha para el pecado. Tenía una figura con forma de reloj de arena. Su cintura era tan estrecha que probablemente alcanzara a rodearla con las manos. Aunque estaba lejos de ser delgada. La curva desde su cintura hasta sus caderas redondeadas tentaba la mano de un hombre, le instaba a tocar su piel suave y pálida. Con solo contemplar la pálida extensión de su vientre plano y la unión de sus muslos firmes sintió su miembro más duro y pesado, listo con una mirada. Tenía los pechos enormes y firmes.

-Quítate el sujetador. Yo te quitaré las bragas- Le indicó con voz ronca.

El aire le abrasaba en los pulmones cuando Nene se desabrochó el último corchete y sus pechos se liberaron de las copas. La erección le presionó contra los boxers.

Nene dejó caer los delicados brazos a los costados, con lo que quedaron al descubierto sus pechos firmes y sus pezones rosados.

Naruto se acercó a ella y le deslizó las bragas por los muslos para obtener total acceso a la curva de su rollizo trasero. Le agarró las nalgas con las manos, y se inclinó hacia ella y unió su boca a la suya. El beso fue tierno y apasionado a un tiempo. Sus manos le acariciaron la espalda desnuda desde las costillas hasta la cintura, lanzando un hechizo del que Nene no querría escapar nunca.

Ella hundió los dedos en su pelo y le apretó después los hombros. El deseo creció hasta hacerse incontrolable. Afortunadamente, Naruto le leyó el pensamiento.

Interrumpió el beso, pero continuó suficientemente cerca como para que Nene pudiera sentir el calor de su aliento en el cuello. Aquella fue la única advertencia que tuvo antes de que Naruto presionara la boca contra su mandíbula. Sintió escalofríos. Echó la cabeza hacia atrás, aunque quería acercarse más a él.

Mientras continuaba besándola y mordisqueándola en su camino hasta el oído, Naruto la fue tumbando en la cama. Cuando le tomó el lóbulo de la oreja con la boca y succionó, Nene tuvo que morderse el labio inferior para no gritar. Y cuando sintió el peso de Naruto sobre ella, abrió las piernas invitandolo. Contuvo la respiración cuando Naruto se acercó a sus enormes senos, donde le oyó sisear antes de cerrar los labios sobre el tenso y sensible pezón.

Iba a terminar ahogándose de placer, pensó Nene, aferrándose a la cabeza de Naruto para sostenerle contra ella. Era delicioso... excesivamente delicioso.

-Quiero más- Susurró.

Naruto succionó, lamió y continuó excitándola acariciando el pezón con la boca y la lengua. Después, se dirigió al otro pezón y repitió aquella erótica tortura.

Nene podía sentirse dilatándose con sus caricias. Entre sus piernas crecían la humedad y el calor.

-Naruto-kun..-

-¿Hm?- Naruto la miró, y ella sintió la delicada caricia del aire sobre sus senos húmedos y desnudos.

-Desnúdate-

-Sí, señora- El rubio sonrió, se levantó y se quitó el resto de la ropa

Nene lo miró y se quedó paralizada, y su lujuria aumentó exponencialmente. Hasta entonces no había visto nunca su sexo. Su pene era grande y grueso, la cabeza tenía la forma de la de una seta, estrecha y carnosa. Se le hizo la boca agua. Se acercó a Naruto.

Él le acarició la mejilla cálida y sedosa, y cerró los ojos con fuerza al sentir su mano cerrándose en torno a su miembro un momento después. Nene le pasó los dedos por el contorno de la cabeza de su sexo, con movimientos rápidos, concisos. Lo envolvió con su pequeña mano y gimió. Aquello lo atravesó como una cuchilla de placer. Su miembro se sacudió viciosamente.

La guió para que se pusiera de rodillas ante él. Nene colocó las manos en sus muslos para afianzarse. Sintió el aliento cálido de Nene en el glande. Por un segundo ninguno de ellos se movió, pero Naruto percibió la concentración de ella, compartió su tensión.

Sus labios cálidos y entreabiertos le acariciaron, haciéndole estremecerse. Le acogió en el interior de su boca, cálida y húmeda, e increíblemente precisa.

-Nene-chan…- Murmuró. Cerró los dedos entre su cabello y los abrió hasta que le tocó la nuca.

Ella bañó la tensa cabeza de su miembro y le cogió los testículos antes de introducirlo aún más en su boca. Su grave ronroneo de satisfacción vibró en la carne de Naruto, provocándole un siseo de placer. Modeló con suavidad sus testículos en la palma de la mano y le urgió con sus caricias y su lengua. Sus labios se movían como un pistón a medio gas, introduciéndolo lentamente en su boca… con seguridad, acogiendo su pene cada vez más hondo.

-(Maldición)- Nene lo acogió en el interior de su boca deslizando la lengua por su miembro hasta que Naruto notó que la anilla rígida de su garganta se cerraba en torno a la punta. Un gemido convulsionó su laringe, y sus dedos se cerraron con fuerza sobre la cabeza de Nene. De repente estaba zambulléndose adelante y atrás, agasajándole con una serie de caricias firmes y fluidas. Naruto abrió los ojos desorbitados. Ella sufrió una arcada cuando penetró en su garganta, pero controló el reflejo inmediatamente, manteniéndolo muy adentro.

Naruto arqueó las caderas y embistió sus labios fuertemente cerrados durante varios instantes deliciosos. Nene emitió un ronroneo de placer, y él se detuvo, apretando los dientes.

-¿Te estás ahogando?-

Por un momento Nene permaneció inmóvil, pero entonces negó ligeramente con la cabeza a un lado y a otro, llevándose su miembro con ella.

Naruto se alegró y comenzó a palpitar de nuevo entre sus labios mientras ella le chupaba, enviando ráfagas de un placer agudo por su columna.

-Ronronea de nuevo para mí.-

El gemido de Nene descendió hasta un ronroneo satisfecho cuando Naruto inclinó las caderas, disfrutando de su boca. Dios, aquello le gustaba tanto… Nene le acarició las caderas con las puntas de los dedos. La sensación que le produjeron sus dedos al acariciarle las nalgas casi hizo que se corriera al instante. Había algo en el hecho de que le acariciara el culo con tal suavidad mientras bombeaba con fuerza que le resultó poderosamente erótico. No aguantaría mucho más en medio de aquel tenso y eléctrico éxtasis.

-Nene-chan, utiliza la mano- Le ordenó. Su puño pequeño y fuerte bombeando la base de su sexo mientras él embestía su boca era un paraíso de pecado en el que un hombre solo podía sobrevivir hasta cierto punto. Se arqueó, sintiendo de nuevo la sensación exquisita que le producía su garganta al cerrarse en torno a su pene.

Ella pestañeó e hizo ademán de retirarse, pero se recuperó e, increíblemente, lo acogió todavía más adentro.

-Sí- Dijo Naruto con voz ahogada al notar el cosquilleo en los testículos que señalaba el final de aquella deliciosa tortura.

Ella le estaba chupando rápido y de manera superficial, mientras con la mano bombeaba a un contrarritmo perfecto, los sonidos de carne húmeda contra carne húmeda reverberaban en sus oídos.

Embistió con fuerza y la sostuvo con firmeza mientras el orgasmo le desgarraba. Todo quedó en un silencio absoluto por un momento. De algún modo halló la fuerza para no aullar.

O eso creía.

Lo que penetró la burbuja de aquel placer torrencial debió de ser su gemido grave y gutural.

Se retiró, deslizándose por la lengua de Nene. Siguió corriéndose y corriéndose; la fuerza de su clímax lo dejó absolutamente pasmado. Poco a poco cobró consciencia de los movimientos y sonidos de la boca de Nene al chuparle, de las puntas de sus dedos al acariciarle el culo con suavidad mientras la otra mano le cogía los testículos, exprimiéndole por completo.

Naruto se estremeció y respiró entrecortadamente, cerrando los ojos con fuerza cuando su cálida boca siguió moviéndose, limpiándole, provocándole… excitándole de nuevo. Trató de sacar su falo, pero los labios de Nene se movieron contra él, y su pene permaneció firmemente sujeto.

Extrajo su miembro, excesivamente sensible, del calor de Nene con una mueca de arrepentimiento. -Ven aquí- Dijo en voz baja, con las manos en sus hombros. La ayudó a levantarse. Le acarició la piel suave y perlada de las mejillas. Percibió su calor y supo que estaba excitada.

La tumbó en la cama y se echó encima de ella.

-¿Qué vas a hacer, Naruto-kun?- Preguntó entre jadeos mientras le pasaba la lengua justo por encima del vello púbico. Naruto alzó la vista cuando Nene intentó elevar la pelvis hacia su boca para tenerlo justo donde lo necesitaba.

-¿Quieres que te coma?-

-Oh, sí- Le susurró, mientras la lamía la parte interna del muslo. Emitió un gemido tembloroso cuando su lengua pasó a un centímetro de su sexo.

-Tus fluidos llegan hasta tu muslo. Hummm, deliciosos- Dijo con la voz pastosa antes de saborearla una vez más.

Nene cerró los párpados con fuerza, abrumada por la imagen de la cabeza de pelo rubio de Naruto entre sus muslos. Se lamentó con creciente frustración cuando su lengua volvió a rozar su piel húmeda. Dobló los dedos de los pies.

-Dime lo que quieres- Le murmuró él.

-Que pongas tu boca en mí y hagas que me corra- suplicó, sintiendo los labios irritados y extremadamente sensibles.

Naruto sonrió y le dobló las rodillas y le separó las piernas. Empujó sus caderas hacia arriba, de forma que dejó su sexo expuesto. Nene emitió un chillido un momento después cuando se arrodilló delante ella, sujetándole las piernas con las rodillas, y le levantó la parte inferior del cuerpo con las palmas abiertas en sus nalgas.

Se sentó en cuclillas y se llevó su sexo lentamente a la boca, con los bíceps muy marcados. La expectación pareció desgarrarla desde dentro. Nene detonó poco después cuando Naruto azotó su clítoris con el látigo firme y húmedo de su lengua. Continuó comiéndosela mientras ella gemía y se estremecía con el orgasmo, cubriendo la parte externa de su sexo con sus labios y aplicando una firme succión que la hizo volar hasta la estratosfera sexual durante un tiempo inaudito. Levantó la cabeza después de producirle un escalofrío final. La depositó de nuevo sobre el colchón, y ella se retorció, absolutamente agotada. Advirtió que los labios de Naruto brillaban a causa de sus propios fluidos.

-Estás deliciosa-

Su vagina se contrajo ante aquel tono extasiado

-Sígueme comiendo- Susurró y hogó un grito cuando bajó la cabeza de nuevo, ladeándola. Hundió la lengua en su sexo y extrajo sus fluidos. Oh, Dios, era una delicia sibarita y decadente que le proporcionase placer con tanta habilidad, sentir que su apetito penetraba cada poro de su ser.

Luego de un minuto Naruto se alzó, y se sujetó el miembro con la mano

-Ya no aguanto, aquí voy, Nene-chan-

La pelirroja se apoyó en los codos y observó cómo introducía la punta de su miembro en el centro de su sexo rosa y brillante, haciendo que Nene floreciera para él… que aceptara su monstruosa necesidad. Los dos jadearon ante la sensación que les produjeron los tejidos de Nene al expandirse y acoger su glande en un abrazo firme y voluptuoso. Naruto bajó el otro brazo para soportar su propio peso y se concentró en el rostro extasiado de Nene mientras se adentraba en su cuerpo.

Un momento después, rompió su himen, y golpeó sus testículos contra aquellos tejidos mojados y atrapó el grito tembloroso de ella entre sus labios. Esperó unos segundos a que se acostumbrara a él y comenzó a moverse con embestidas cortas, observando su rostro cada vez que le golpeaba el clítoris. Naruto gimió extasiado. Ella era demasiado apretada para su falo. Y aun así lo acogió sin queja alguna. De hecho, por su expresión sublime, arrobada, se diría que le gustaba el modo en que él la colmaba. El sonido de la lluvia y el viento se vieron ahogados por el martilleo de su corazón en sus oídos. Ajustó su ritmo a éste, de modo que su pelvis y sus testículos golpeaban la piel de Nene con el tempo de su pulso. Retiró su miembro un poco más y arremetió contra ella con más fuerza y una mueca de placer. Nene gimoteó, y él sintió que sus músculos se contraían en torno a él. Se adentró más y más rápido, hasta que un grito brotó de la garganta de Nene, y sus senos saltaron con cada intensa embestida.

-Tu coño es perfecto- Dijo con tono crispado, retrocediendo y empujando su pene con fuerza en su interior -Dime que es mío. Dilo-

-Mi coño es tuyo- Contestó agitada.

Abrió los ojos desorbitadamente y enloqueció cuando Naruto se adentró vertiginosamente en ella.

-Eso es- Masculló. Le desplazó las caderas hacia atrás y se arrodilló. Nene gritó cuando le empujó las rodillas a unos centímetros de su pecho y se zambulló en ella. El gruñido de satisfacción primitiva de Naruto se mezcló con su grito. La cabalgó así durante unos momentos maravillosos; al flexionarse sus caderas proporcionaban el perfecto contratiempo a sus exigentes embestidas, la fricción resultaba divina… demasiado óptima para que Naruto pudiera soportar aquel éxtasis por mucho tiempo.

Cuando sintió que sus testículos hormigueaban con la inminencia de un orgasmo, se obligó a detenerse en lo alto de su sexo, estrecho y caliente. Apretó los dientes al notar que el extremo de su útero le presionaba el glande. Ella chilló. Naruto se inclinó y cogió un pezón entre los labios. Estaban enrojecidos. Azotó la tierna carne con su lengua y esbozó una mueca al experimentar la deliciosa sensación del estremecimiento de Nene en torno a su miembro cuando se corría. Cuando Naruto la mordisqueó con ternura, Nene pasó los brazos por encima de su cabeza y le arañó el cuello con fuerza suficiente para hacerle sangre.

El orgasmo le sobrevino con aquella sensación. Comenzó a eyacular en lo más hondo, con el placer sacudiéndole como una bomba incendiaria. Cuando decayó ligeramente, arremetió contra su trémulo sexo con embestidas cortas y fuertes, y siguió corriéndose, y siguió abrasándose. Bajó el ritmo, resollando, todavía dentro de ella. Nene fue calmándose lentamente, hasta que sus dedos le acariciaron el pelo en lugar de arañarle.

Estaba sublimemente preciosa cuando la miró a los ojos.

-No te relajes demasiado, Nene-chan- Dijo -Tengo intención de volver a follarte en un minuto-

Sus dedos se detuvieron.

-¿Ya?- Preguntó con incredulidad.

Naruto asintió, mientras acariciaba el interior de su sexo con su miembro saciado y sentía que los rescoldos de la excitación titilaban y humeaban.

La boca exquisita de Nene esbozó una leve sonrisa. Le gustaban extraordinariamente sus labios curvados. Se inclinó y rozó aquella sonrisa con sus labios al tiempo que se retiraba. Se acercó a la cómoda que había junto a la cama y sacó un bote de lubricante y un tapón, y se dirigió hacia ella.

-Vas a… follarme por atrás, ¿verdad?- Preguntó Nene, sonrojada de vergüenza

-Sí- Respondió Naruto, que quitó el tapón del lubricante -Pero antes quiero montarte de nuevo.-

Un gemido de gran excitación se abrió paso entre los labios de Nene.

Naruto se acercó a ella. Su miembro y sus testículos se balanceaban ligeramente entre sus muslos. Nene dirigió una mirada nerviosa al tapón, que Naruto llevaba en la mano. Se le entrecortó la respiración al notar la presencia de Naruto detrás de ella. Al cabo de un instante cerró los ojos con fuerza y tensó la mandíbula cuando le introdujo el tapón lubricado. Le dolió un poco cuando se lo metió, pero una vez dentro su culo palpitó de placer en torno a aquel intruso de goma.

-Ponte a cuatro patas-

Nene obedeció, y adoptó la postura para que él pudiera penetrarla más cómodamente.

Naruto la penetró con una única embestida. Nene profirió un grito al notar el estallido de presión y placer. No tenía más orificios, estaba desbordada, con el tapón en el culo y Naruto, que se la había metido hasta el fondo de su sexo. Él le acarició las nalgas como si quisiera calmarla, aunque empezó a embestirla de nuevo sin piedad, y su pelvis y sus testículos chocaban con el trasero de Nene. La combinación de la presión en ambos lados se volvió casi insoportable. Y Naruto no se andaba con rodeos. La embestía una y otra vez, y Nene tenía que esforzarse para no perder el equilibrio ante aquel asalto.

-Eres tan sexy … - Gruñó Naruto, y ella se deleitó con el tono lujurioso de su voz. Naruto se apartó casi por completo, dejó solo la cabeza de su pene, y le propinó una palmada en el culo.

-Oh- Gritó ella, sacudió las caderas y hundió su sexo en el miembro duro, que palpitaba de placer.

Naruto le propinó otra palmada juguetona en el trasero y le agarró las caderas con fuerza

-Yo te monto a ti- Le recordó, con un tono de diversión.

-Sí. Sí, de acuerdo- Admitió ella con voz contenida.

Naruto le besó la espalda mientras la embestía, tirando de su cuerpo hasta que chocaba contra su pelvis con un ritmo excitante y vertiginoso que a ella le encantaba y al que se entregó en cuerpo y alma. Los pezones de Nene palpitaban, y sus enormes pechos botaban debido a las fuertes embestidas de su Ashikabi. Contrajo el esfínter para sentir aún más el tapón anal, lo que le provocó un oscuro escalofrío que recorrió todo su cuerpo.

Al cabo de un instante oyó la sarta de maldiciones que profirió Naruto mientras ella se estremecía al alcanzar el orgasmo. Nene lanzó un grito de protesta cuando Naruto retiró su miembro de dentro de ella.

-Irreprimible…- Murmuró con la voz pastosa al tiempo que le quitaba el tapón, y Nene gritó ante la interrupción del orgasmo. Acto seguido soltó un gemido de sorpresa cuando Naruto le besó varias veces en el culo y los muslos

Naruto arrojó el tapón al suelo. Nene abrió los ojos de forma desorbitada cuando sintió que Naruto le separaba las nalgas y acercaba su miembro lubricado y duro como el acero a su culo.

-¿Estás lista, Nene-chan?-

-Sí-

Entonces Naruto acercó la erección a su trasero, y ella gimió.

-Bien- Dijo antes de agarrarla con fuerza de las caderas y penetrarla lentamente.

El rubio gimió. El trasero de Nene era apretado. Era difícil seguir. A pesar de la preparación a la que la había sometido, aquel culo se le resistía.

-Nene-chan, empuja hacia mí, así será más fácil-

Ella obedeció y, no lo hizo a medias. Lo embistió con fuerza y provocó que ambos gimieran. Sin embargo, Naruto sabía lo suficiente para reconocer que el gemido de Nene no era sexual.

-¿Estás bien?- Le preguntó con voz ronca. Permanecer inmóvil con su miembro parcialmente introducido en el ano de Nene era como decirse a sí mismo que no respirara cuando no tenía aire en los pulmones.

-Sí- Le oyó susurrar -Me ha dolido un momento, pero ya no.-

-Entonces voy a empezar-

Naruto empezó a moverse de nuevo lentamente, centímetro a centímetro, mientras ella gemía. Cuando Nene volvió a empujar contra él, Naruto estiró una mano hasta alcanzar el clítoris, y comenzó a frotar su carne resbaladiza enérgicamente. Con la otra mano le inmovilizó la cadera para penetrarla con más fuerza.

-Oooh- Exclamó Nene con un grito casi de horror.

Esta vez Naruto se dio cuenta de que había sentido excitación, no dolor, y profirió un grito salvaje cuando logró introducirse hasta el fondo y presionar su trasero con los testículos. Le frotó el clítoris con más energía y sintió que a Nene empezaban a flaquearle las piernas. La agarró y la sujetó contra él, con el miembro hundido en su interior, mientras ella se estremecía de placer al alcanzar
el orgasmo.

Iba a matarlo. No le cabía la menor duda.

Empezó a embestirla agarrándola de las caderas y extendió los dedos, hundiéndolos en la carne firme y voluptuosa de su trasero para controlarla por completo.

-Voy a montarte como a una yegua- Murmuró con un gruñido mientras la penetraba sin piedad.

A pesar de que era él quien dominaba los movimientos, Nene le hizo sentir cosas que no había experimentado con sus otras Sekire. Movía el culo de forma perfectamente sincronizada con sus embestidas, y los gritos agudos de excitación que profería cada vez que recibía el impacto de su pelvis y sus testículos fueron aumentando la excitación de Naruto hasta que ya no pudo aguantar más. La levantó por la cintura, controlándola por completo, sometida a sus embestidas una y otra vez, de un modo despiadado. Ella gritó, pero esta vez Naruto no supo si el grito era de excitación, sorpresa o incomodidad. Estaba demasiado entregado a su búsqueda del nirvana.

Y lo encontró.

Un rugido brotó de su pecho. Empezó a eyacular dentro de Nene, gimiendo mientras las garras del placer lo destrozaban sin piedad.

El dolor le hizo volver en sí. Había flexionado los bíceps en una posición rígida para sujetar a Nene y llegar al orgasmo. Lanzó un gruñido de incomodidad cuando la soltó con cuidado en la cama. Permaneció inclinado sobre ella durante unos instantes, jadeando, intentando desesperadamente recuperar el control de sí mismo.

El orgasmo había sido tan intenso que le sorprendió que no le hubiera estallado la cabeza.

-¿Estás bien?- Le preguntó a Nene

-Sí- Murmuró ella.

Parecía estar bien, agotada… Saciada. ¿Se había corrido de nuevo, al final?. Naruto se había concentrado demasiado en su propio placer como para saberlo. Nene gimió y se estremeció cuando Naruto salió de ella. La cogió en brazos, y acercó sus labios a los de ella. Fue un beso tan tierno.

Se sonrieron jadeantes, con las respiraciones aceleradas por el sexo que acababan de tener. Él la llevó al cuarto de baño y juntos se dieron una ducha. Al acabar, se acostaron en la cama, desnudos, y se quedaron dormidos poco después.


Espero que les haya gustado y nos leemos hasta el próximo capítulo


Sekireis de Naruto

1)#56 Yomi (Senran Kagura) Altura 160cm/ busto 95cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm

2)#10 Uzume (Sekirei) Altura 163cm/ busto 95cm/ cintura 57cm/ caderas 90cm

3)#33 Rias Gremory (High School DxD) Altura 172cm/ busto 99cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm

4)#36 Seraphim (Koreha Zombie Desuka) Altura 173cm/ busto 100cm/ cintura 62cm/ caderas 98cm

5)#99 Tiffania Westwood (Zero No Tsukaima) Altura 160cm/ busto 105cm/ cintura 59/ caderas 89cm

6)#42 Akeno Himejima (High School DxD) Altura 168cm/ busto 102cm/ cintura 60cm/ caderas 89cm

7)#21 Naegleria Nebiros (Koreha Zombie Desuka) Altura ¿?/ busto ¿?/ cintura ¿?/ caderas ¿?

8) ¿?

9) ¿?

Sekireis de Itachi

1)#23 Chris (Koreha Zombie Desuka) Altura ¿?/ busto ¿?/ cintura ¿?/ caderas ¿?

2)#80 Ukyou (Senran Kagura) Altura 158cm/ busto 83cm/ cintura 55cm/ caderas 82cm

3)#81 Sakyou (Senran Kagura) Altura 158 cm/ busto 82cm/ cintura 55cm/ caderas 83cm

4)#60 Hyōki (Senran Kagura) Altura 150 cm/ busto 89/ cintura 56cm/ caderas 85cm

5)#97 Marie Rose (Dead or Alive Altura 147 cm/ busto 74/ cintura 56cm/ caderas 78cm

6)#47 Sayo hitsugi (Triage X) Altura 170 cm/ busto 94/ cintura 58cm/ caderas 84cm

7) ¿?