Gracias por los comentarios ;)
Voy a responder a las preguntas que me dejaron
Issei Uchiha Namikaze-Dragneel: ¡Coño, por fin alguien se da cuenta! Sí, me inspiré en ese juego.
Mario.R.E: Hermano, el harén de Naruto será compuesto solo por sus Sekirei (Hinata y sus chicas, no serán incluidas) Ten un poco de compasión por el rubio, acaso quieres que se quede más seco que una momia en un desierto \(`0´)/
Naruriasake15: Amigo, no es que no me ha gustado tu idea, al contrario, pero la voy a utilizar más adelante. Si tienes otras sugerencias o ideas, dejálos en los comentarios. ;)
Narukateg: Lo siento si te aburrió el cap, sólo estoy tratando de comparar una relación real (Shisui, Sakura, Ayame) contra una ficticia (Naruto y sus Sekireis)
Y para los que preguntan por Grayfia, bueno no será incluida, la voy a usar en otra historia qué publicare cuando termine Unmei, lo siento.
Antes de empezar, quiero decirles que el español no es mi lengua materna, asi que pido disculpa de antemano por las posibles faltas de ortografía que intentaré sean las mínimas posibles.
Aclaración: No soy dueño de Naruto ni de Sekirei, tampoco de cualquier personaje de otro anime/manga/videojuego que aparezca en este fic.
ADVERTENCIA: Este capítulo contiene lemon
Capítulo 22
-Gracias por haberla curado- Dijo Shikamaru mientras miraba a Kanzaki, que actualmente estaba dormida y siendo cargando al estilo nupcial por él. A su espalda estaban Yahan y Imu.
Gaara sonrió sutilmente, y acarició la cabeza de Asia, haciéndola sonrojar un poco. -Yo no hice nada, deberías darle las gracias a ella-
Shikamaru movió la cabeza y sonrió a la rubia -Gracias por curar a Kanzaki, pero sobre todo, por haberle regenerado los dientes… hubiera sido muy fastidioso soportar sus quejas-
Asia desplegó una sonrisa radiante de genuina alegría -Sólo hice lo que pensé que era correcto-
-Awww, que tierna eres- Irina apretó a Asia entre sus brazos antes de frotar la mejilla contra su cabeza.
Xenovia suspiró y miró a su hermana con cara de palo -Irina, suéltala-
-No-
Shikamaru se encaminó a un banco de madera cercano, y allí dejó a Kanzaki sentada.
Los ocho se encontraban fuera del estadio, más concretamente, estaban en una parada de autobús.
-Bueno, nosotros ya nos vamos- Gaara se metió las manos en los bolsillos, y dio media vuelta. -Te deseo buena suerte, Nara. Espero que algún día volvamos a vernos-
-¡Espéranos, Gaara-kun!-
Shikamaru los vio alejarse por la calle hasta desaparecer. Soltó un suspiro y miró a sus Sekirei. -Chicas, ¿cuánto falta para el próximo bus?-
Imu observó la pantalla electrónica que había bajo la marquesina -Quince minutos-
-Qué fastidio- Shikamaru dejó escapar un bufido irritado, sacó su cigarrillo electrónico y miró a su alrededor, mientras Yahan y Imu se sentaban al lado de Kanzaki.
Era la diez y cuarto de la noche, oscura; fría noche de octubre. Las luces de las farolas alumbraban tenuemente los huesos de la ciudad (sus calles), vacias, incluso triste a esa hora de la noche.
Su móvil sonó. Observó la pantalla y vio que se trataba de una videollamada encriptada. Guardó el cigarrillo electrónico que iba a encender y colocó su dedo pulgar en el escáner dactilar. En cuanto lo hizo la pantalla se activó mostrando la panorámica de un Luna Park
-Mis queridos ashikabis, es hora que empiece el cuarto encuentro, y espero, de todo corazón, que sea mucho más emocionante e interesante que el anterior jajaja...El lugar del encuentro sera un parque de atracciones...¡Disneyland!-
Shikamaru se sentó en el cordón de la vereda, sin despegar ni por un momento los ojos de su celular.
-Los Ashikabis participantes son.. Ichinomi Natsuo, Higa Izumi, Takano Kouji.. y Sahashi Minato-
-(Ese tipo... tiene el mismo nombre del padre de..)-
-¡Shikamaru!-
El Nara dejó de mirar su celular, y dirigió la vista hacia la voz, y vio a Naruto, Nene y Tiffania, acercándoseles por una calle.
-Naruto-
El rubio se detuvo delante de él, apoyó las manos en las rodillas e intentó recuperar el aliento, mientras el pelinegro le dedicaba una sonrisa. Naruto se enderezó -Shikamaru, vine con Tiffania para que sane a Kanzaki..-
-Gracias, pero ya no es necesario- El Nara se levantó de la vereda donde estaba sentado, y señaló a Kanzaki, que estaba durmiendo sentada en el banco.
El rubio parpadeó, y saludó con la mano a Imu, y Yahan -No sabía que una de tus Sekirei tenía la capacidad de curar-
-Fue una de las Sekirei de Gaara-
-¿El pelirrojo?-
-Sí-
Naruto cruzó las manos detrás de la cabeza, y esbozó su clásica sonrisa zurrona -Bueno, estoy feliz de saber que Kanzaki está bien-
Shikamaru suspiró, y se rascó la nuca con la mano desocupada -Naruto, tenías razón sobre esa Sekirei, es terriblemente fuerte-
Nene se cruzó de brazos -Hicieron bien a rendirse, no tenían ninguna posibilidad de ganar-
-Joder, todavía no puedo creer que Itachi esté involucrado-ttebayo. Es un tipo rígido y distante, pero ha demostrado tanta humanidad en el caso de Sasuke- Naruto no podía creerse que el hermano de su amigo estuviera metido en el plan enfermo de Minaka y, quizás, en la muerte de varias personas -No puede ser-
Shikamaru regresó su mirada al móvil -A mí siempre me dio mala vibra-
-¿Hm? ¿Qué estás viendo?-
-La transmisión en vivo del cuarto encuentro. ¿Minaka, no te mandó la videollamada?-
-Deje mi celular en casa- Naruto pasó un brazo alrededor de la cintura de Tiffania, y la atrajo hacia sí -Hablando del juego de Minaka, ¿por qué la gente no reacciona cuando nos ve? Los encuentros están pasando en la televi...-
-El motivo es muy sencillo, Naruto-kun. Sólo los Ashikabis tienen el privilegio de ver los encuentros-
Naruto y los demás se voltearon, y vieron a Itachi y sus Sekirei, acercándoseles.
El rubio entrecerró los ojos y lo miró como si tratara de descifrar a qué especie pertenecía -¿Por qué has venido?-
-Solo tenía curiosidad de ver el Ashikabi que la N° 21 ha escogido... o sea... tú...- Itachi se metió las manos en los bolsillos del pantalón, con una serena sonrisa en los labios -La última vez que te vi, fue cuando regresaste a vivir a Tokio...¿Once o doce meses atrás?... Bueno, no importa. Pareces estar bien, deberías venir a visitarnos. Mi madre te extraña, sabes que ella te quiere como si fueras su hijo...-
-Corta el rollo, Itachi. Tú eres el Ashikabi de Chris, ¿verdad?-
-Ah, ¿tú vas directo al grano, eh?- El pelinegro sacudió la cabeza, la sonrisa nunca desapareciendo de su cara -Sí, ella es mi Sekirei, yo soy su Ashikabi-
-También de la N° 80 y N° 81- Naruto cerró las manos en dos puños fuertes y sólidos -Las que hirieron mortalmente a Ikaruga-
El Uchiha ladeó la cabeza y un mechón de pelo lacio le cayó sobre la cara -¿Ikaruga? ¿Te estás refiriendo a la N° 83?.. La Sekirei de Higa...-
-¡Ikaruga, es mi Sekirei!-
-¿Estás Seguro? La última vez que miré los datos de la N° 83, no vi tu nombre por ningún lado-
En ese instante Naruto sintió que la ira empezaba a crecer en su pecho, sentimiento que también se estaba manifestando en Nene y Tiffania, gracias al lazo espiritual que las unía a su Ashikabi.
Shikamaru se situó al lado de Naruto, y le colocó una mano en el hombro para calmarlo, luego miró a Itachi. -Tú siempre has sido un solitario... nunca has estado interesado en nada... ¿Qué fue lo que te hizo unirte a Minaka?-
...
...
-Me uní a él para sentir emociones fuertes-
-¿Para sentir emociones fuertes?-
-Sí, siempre me he sentido aburrido con mi vida, y un vacío interno desde que era pequeño. Incluso cuando encontraba algo interesante, terminaba sintiendo un gran aburrimiento.. Todo me resultaba monótono, aburrido y sin consistencia- Itachi miró al cielo -Pero entonces... en una fria tarde de verano... En mi primer día de trabajo en el M.B.I... sucedió algo que cambió mi monótona vida para siempre... conoci a Chris- Regresó su mirada hacia los dos Ashikabis -Cuando la vi a los ojos por primera vez, comprendi que era exactamente igual a mí. Estaba aburrida del mundo... Ella me escogió como su Ashikabi, luego me encontré con Minaka y me contó lo que quería hacer... Decidí ayudarlo. Ese nuevo mundo que se abría delante de mí era demasiado emocionante para no hacerlo-
Shikamaru frunció el ceño -¿A ti te gustaría ver arder el mundo sólo por diversión?-
...
...
-Sí-
-Hey, Nene- Chris, lentamente, comenzó a acercarse a ellos -¿No crees que los humanos son unas criaturas frágiles como pétalos?-
La pelirroja se puso delante de ella, deteniéndola -¿Qué quieres?-
Chris inclinó la cabeza a un lado y centró toda la atención en Nene -Oh, tú ya conoces la respuesta a eso-
Nene negó con la cabeza -No, todavía no es el momento, no podemos pelear aquí... Deberías marcharte-
La pelirrosa adoptó una expresión divertida -Jajaja, y yo que pensaba que eras más civilizada- Gesticuló con las manos y dulcificó la voz -Siempre te creíste mejor que yo, más inteligente.. y aún así, te niegas a pelear conmigo... como una cobarde-
Nene endureció la mirada, y se acercó más a Chris -Largate-
La pelirrosa se limitó a sonreír, y tras unos segundos, se llevó la mano lentamente a la barbilla y se la frotó -Oh... Pues te aseguro que no lo haré- Estuvo a punto de alargar la otra mano hacia Naruto, pero Nene se lo impidió sujetándole con fuerza la muñeca
-No te atrevas a tocar a mi Ashikabi- Aumentó la presión de su agarre -Vete de aquí-
-Eh...- Chris, comenzó a hablar arrastrando las palabras y mostrando una cínica sonrisa -Tú... vas a tener que matarme para que eso pase- Quiso avanzar de nuevo hacia Naruto, pero Nene le retorció el brazo.
-Eres una idiota-
-Ah...finalmente- Aquello fue lo último que dijo antes de recibir un demoledor puñetazo en la cara que la lanzó como un cohete hacia un pequeño condominio, el cual tembló por el impacto, y las tejas del techo se derrumbaron sobre el suelo.
-(Te enseñaré a no meterte con Naruto-kun)- Nene se pasó un mechón de pelo por detrás de la oreja, y se encaminó hacia el condominio con paso lento.
-¡Nene-chan, espera!-
-Venga, no seas aguafiestas, Naruto-kun. Déjalas que se diviertan-
El rubio miró a Itachi -¿Hablas en serio?-
El pelinegro asintió sin borrar su eterna sonrisa -Si estás preocupado por la gente o algo así, no lo estés, toda esta zona en la que estamos y alrededores ya ha sido evacuada de antemano por los soldados del M.B.I... Así que disfruta del espectáculo inminente-
Nene entró en el condominio por la fachada destruida, y caminó hasta llegar en una amplia sala de estar, donde encontró a Chris tumbada boca abajo en el suelo.
-¿No querías pelea? pues ven a pelear conmigo- La tomó fuerte del brazo izquierdo, y la levantó bruscamente del suelo
-Uh..- De repente, la pelirrosa empezó a reír, primero con suavidad y después con explosivas carcajadas de alegría que resonaron por la sala. Unos segundos después su carcajada empezó a perder fuerza -Je, je... bien.. ¡Mi turno!-
En el transcurso de un parpadeo, Nene se encontró el puño derecho de Chris hundido en el estómago. El golpe fue tan fuerte que la pelirroja salió disparada por el aire, quebrando todos los pisos del condominio hasta salir violentamente a través del techo
-¡Todavía no he terminado contigo!-
Nene miró al cielo, y vio a Chris descendiendo a gran velocidad hacia ella. -(¿Cuando se movió?)-
-¡Toma esto!-
-Tsk-
Las dos se lanzaron un puñetazo idéntico y opuesto hacia la otra. Los puños impactaron entre sí, creando una terrible onda de choque que sacudió los edificios, e hizo temblar la tierra.
La onda del choque fue bien percibida a distancias de más de 600 kilómetros.
Nene y Chris se miraron a los ojos durante un largo segundo antes de comenzar a intercambiar golpes a una velocidad cegadora.
El cielo se llenó de ondas de choque, el suelo empezó a temblar de nuevo, los edificios empezaron a derrumbarse, a perder las fachadas, comenzaron a romperse cristales por toda el lugar y una inmensa nube de polvo se dispersó por la ciudad.
-¡Cuidado!-
Un condominio que se encontraba cerca de Naruto y los demás, empezó a balancearse de un lado a otro. Acto seguido, la base que soportaba la estructura colapsó, y el condominio se derrumbó en el suelo.
-(Mierda)- Naruto se agazapó sobre Tiffania, para protegerla con su cuerpo
El impacto sacudió el suelo, y retumbó por toda la calle. La calzada se deformó de manera grotesca, desfigurándose, pero aun así resistió el golpe.
-Coff..coff.. Tiffa-chan, ¿estás bien?-
-Sí, gracias-
Naruto soltó un suspiro de alivio, y se arrodilló. Alzó la mirada al cielo, y vio dos destellos brillantes de color rojo y rosa colisionando continuamente entre sí. Cada impacto resonaba como una fuerte explosión de bomba. -(Cristo santo)- Bajó la mirada y observó su alrededor. -¿¡Chicos, están bien!?-
-¡Sí!-
-Qué noche más problemática-
-¡Tenemos que largarnos de aquí!-
Naruto se levantó del suelo, y sus ojos cayeron sobre Itachi, que estaba hablando con alguien por el celular.
-Itachi-kun, debes detenerlas ahora mismo-
-Pero.. sólo están haciendo un ligero sparring, no están peleando seriamente-
-No me importa, debes detenerlas inmediatamente. Todavía no es el momento ni el lugar adecuado para que esas dos peleen.. ¿acaso quieres que destruyan Japón?-
-...-
-Está bien, lo haré-
-Más te vale. He pasado los últimos diez años creando un campo de batalla que pueda soportar el poder de Chris y Naegleria. No permitiré a nadie que esterilice mis esfuerzos y destruya mi plan-
Minaka colgó la llamada.
Itachi guardó el móvil en el bolsillo, y levantó la mirada, justo a tiempo para ver caer en picada a Chris y Nene hacia el estadio.
Las dos Sekirei colisionaron contra el campo de juego, provocando un lluvia de tierra, y una nube de polvo se levantó sobre el estadio como un hongo nuclear en miniatura.
Itachi suspiró, y se encaminó a toda prisa hacia el estadio con Marie y Sayo, siendo seguido poco después por Naruto y Tiffania.
El impacto había hecho colapsar completamente el estadio Ajinomoto dejando como resultado un cráter enorme, y la mayor parte de los edificios de toda la zona, eran ahora montones de escombros.
Nene y Chris se encontraban en medio de aquel cráter, mirándose fijamente, como dos fieras que se odian.
La pelirroja tenía una ceja rota de la que manaba un hilillo de sangre, y Chris tenía el labio superior partido.
-Nene, ¿quieres continuar?-
-Hablas demasiado-
Las dos Sekirei se lanzaron al ataque y chocaron sus puños. Los golpes se deslizaron uno sobre el otro. El puño de Nene impactó contra el rostro de la pelirrosa y el de Chris chocó contra el vientre de la Sekirei de Naruto.
Las dos salieron despedidas por los aires. Chris aterrizó de pie, y se abalanzó de nuevo sobre ella
-¡Te tengo!-
Nene esquivó por muy poco los dos dedos extendidos que volaron hacia ella como la punta de un cincel y detuvo el golpe de la otra mano con el antebrazo.
El choque levantó cantidades inmensas de polvo y escombros, los cuales cayeron como lluvia sobre el cráter.
Chris giró sobre sí misma y lanzó una patada con la pierna izquierda, que Nene tuvo que esquivar apartando la cadera y levantando los brazos como una bailarina. La pelirrosa apoyó todo su peso en la pierna izquierda cuando la posó en el suelo, lo que le permitió tomar impulso para levantarse en el aire y lanzar otro golpe con la derecha.
En esta ocasión, la punta del pie derecho estuvo muy cerca de alcanzar su objetivo. Nene flexionó el cuerpo a la altura de la cintura, ladeando la cabeza casi hasta la clavícula para reducir al máximo la superficie expuesta al golpe, y dio una voltereta apoyándose en la mano derecha para ir a caer detrás de la pelirrosa justo cuando ésta se posaba en el suelo.
Todo eso pasó en menos de un segundo.
Al sentir su presencia, la pelirrosa lanzó un golpe hacia atrás para romperle la mandíbula. Ella detuvo con la palma de la mano derecha el impacto, y el suelo se resquebrajó bajo sus pies.
Chris lanzó otro golpe
La pelirroja la tomó por la muñeca, deteniendo el puño a un pelo de distancia de su cara, luego lanzó un golpe con su otra mano pero Chris atrapó su antebrazo y ambas se hallaron firmemente atrapadas en un agarre, empujando la una contra la otra.
Todo el lugar comenzó a temblar y a estremecerse, el suelo empezó a abrirse y hundirse, mientras un resplandor rojo/rosa rodeaba a las dos Sekirei.
-¡Prepárate, Nene, ahora voy a pelear con todas mis fuerzas!-
-¡Lo mismo digo!-
-Deténganse ahora mismo-
Las dos Sekirei se soltaron las manos, y se alejaron de un salto. Miraron hacia el borde del cráter, y vieron a Itachi junto a Marie, Sayo, Naruto y tiffania.
Chris escupió un pegote de sangre, y fulminó con la mirada a su Ashikabi -¿Querido, qué quieres? Ya sabes que no me gusta que me interrumpan cuando me estoy divirtiendo-
-Lo sé, pero Minaka me ha ordenado interrumpir la pelea-
-Estás de coña, ¿verdad?-
-No, estoy hablando en serio. Si no obedeces, ya sabes lo que va a pasar-
-El maldito va a desactivar mi Tama(espírito)-
-Sí- Itachi se metió las manos en los bolsillos y frunció el ceño -Será mejor que obedescaz, ya te has divertido lo suficiente por esta noche... Más adelante tendrás otra oportunidad de pelear con la N° 21-
La pelirrosa desapareció y casi en el mismo instante apareció al lado de Itachi -Está bien, tú ganas, vayámonos de aquí-
Mientras Itachi hablaba con su Sekirei, Naruto y Tiffania empezaron a bajar al fondo del cráter.
-Nene-chan, ¿estás bien? ¿Estás herida?-
-Naruto-kun- Nene le agarró la cara y le dio un beso en la boca, haciendo aparecer por un momento sus alas. -Estoy bien, no te preocupes-
En eso, se escucharon las hélices de varios helicópteros acercándose.
-Deben ser soldados del M.B.I-
-Seguro-
-Chicas, vámonos a casa-
...
...
(Un dia después – Domingo, hora 19:12)
-¡Ya llegué!- Anunció Yomi, cerrando la puerta tras de sí y dejando las llaves en la mesa del vestíbulo, se quitó las zapatillas y, descalza, se encaminó hacia la sala, donde encontró a Naruto, y a su hermanas, menos Seraphim.
El rubio se levantó del sofá, y se acercó a Yomi -Estaba empezando a preocuparme, no sabía qué te habrías demorado tanto en las compras-
Yomi le entregó una bolsa con comestibles, y suspiró. -Es un caos afuera, la gente sigue asustada por la batalla de Nene y Chris-
-¡Pfff!- Uzume bufó, mientras cambiaba de un canal a otro con el control remoto para ver qué otras cosas interesantes había en la tv -La reacción de la gente me parece normal, yo también estaba un poco asustada-
Nene se sonrojó de vergüenza, y apartó la mirada -Lo siento, me dejé llevar por Chris, y me excedí un poco-
A todos les resbalo una gota de sudor en la nuca mientras pensaban simultáneamente lo mismo -(Si eso es excederse un poco, no quiero imaginar cuando pelea en serio)-
Yomi se sentó en el sofá y le entregó a Rias un manga -Toma, aquí está lo que me pediste-
-¡Gracias!-
-Ara ara ufufu, pareces una niña pequeña-
-¡Cállate, Akeno!-
Naruto sonrió y se dirigió a la cocina -Voy a preparar la cena-
El ojiazul entró en la cocina, y dejó la bolsa de la compra sobre la mesa. Miró hacia el ventanal y vio a Seraphim. La pelinegra estaba sentada en el césped tocando un violín con las piernas cruzadas, descalza, y con el pelo suelto.
Hace unos días, Seraphim, le había contado que le gustaba tocar el violín, así que decidió comprarle uno.
El rubio, con una sonrisa, abrió el ventanal dejando pasar una corriente fría, y la melodía que inundó todo el espacio, desde lo mas bajo hasta lo más alto.
(Huma Huma - Pachabelly (Classical)
-(¡Wow! Sera-chan es muy buena tocando el violín)-
La pelinegra parecía estar completamente sumergida en su música, ya que no se había dado cuenta de Naruto y tenía la mirada perdida en el cielo, perdiéndose entre las nubes
La brisa soplaba a través de su cabello negro, besaba sus mejillas y acariciaba su frente, y el sol del atardecer la bañaba de rojo.
El corazón de Naruto empezó a correr a mil, y sus mejillas se tiñeron de carmin.
-Qué hermosa melodía-
Naruto estaba tan concentrado en Seraphim que se sobresaltó un poco al oír la voz, miró a su espalda y vio a Rossweisse.
-Ross-chan-
-¿Puedo ayudarte a preparar la cena?-
-Claro- El rubio asintió, y regresó la mirada hacia Seraphim, tratando de calmar los latidos de su corazón.
La peliplata se puso a su lado y le sonrió -Tienes las mejillas rojas como un tomate-
Su cara se volvió de color escarlata, lo que provocó la risa de Rossweisse. Ella le rodeó el bíceps derecho con los brazos, hundió la cara en su cuello, aspiró el aroma de su pelo rubio y lo agarró como si no quisiera dejarlo ir nunca.
-¿Hasta cuándo piensas seguir ruborizándote cada vez que nos miras?-
-No tengo la culpa de tener el rostro tan pálido-ttebayo-
-...-
-...-
-Ahora que lo pienso bien... hasta ahora no me has mirado así- Rossweisse frotó su rostro contra el cuello de Naruto y le acarició la nuca -Puede ser porque... apenas nos conocemos desde hace dos semanas, y no hemos intimado-
Naruto tomó su cara entre las manos y la miró con sus ojos azules -También puede ser que hasta ahora no me has pillado observándote-
Rossweisse sonrió, y acercó sus labios a los de él y lo besó; primero con suavidad, después con una pasión tan repentina como inesperada. Cada vez que besaba a Naruto se sentía sumida en trance. Se sintió elevada, casi como si hubiera abandonado su cuerpo.
Cuando por fin se separaron, él apretó la frente contra la de ella -¿Qué tal si empezamos a cocinar?-
Rossweisse sonrió ampliamente antes de darle un último beso -Vale, pero después de la cena, quiero hacerlo contigo-
-¿Eh?-
(Una hora después)
-Uff- Uzume se reclinó en su asiento, y se palmeó el estómago suavemente -Naruto-kun, Ross-chan, gracias por la comida, estuvo deliciosa-
Naruto abrió una botella de agua mineral con gas y se sirvió un vaso -Me alegro que te haya gustado-
-Chicos, ha sobrado un pedazo de carne- Akeno, señaló un plato grande que estaba en el centro de la mesa -¿Quién lo quiere? Yo ya estoy llena-
Rias negó con la cabeza -Yo no, ya estoy sácia-
Uzume suspiró contenta -Yo también-
-Me lo como yo- Tiffania se levantó de su asiento para tratar de coger con sus palillos el trozo delgado de carne, pero Yomi, Nene, y Seraphim se lo impidieron.
-No tan rápido-
-juguémonosla a piedra, papel o tijera-
-¿Hablas en serio, Yomi?-
-Sí-
Naruto sonrió mientras miraba a sus Sekirei levantándose para jugar a piedra, papel o tijera. En eso sonó la señal de mensaje de su celular, lo sacó de su pantalón y lo miró, ya tenía una sospecha acerca de lo que se trataba. Todas sus Sekirei se reunieron a su alrededor para ver
-Queridos Ashikabis, la tercera fase del plan Sekirei ha ido bien, aunque en el cuarto encuentro hubo algunos inconvenientes. Bueno, todavía sobran tres Jinkis, pero sería aburrido hacer lo mismo. Así que ha llegado el momento de empezar la cuarta etapa. La participación no es libre pero, sólo los Ashikabis que han perdido o no han participado en la tercera etapa pueden entrar.-
-Reúnanse en la terminal del M.B.I en la capital junto con sus Sekireis. Yo les estaré esperando ahí, Minaka Hiroto.-
-PD: Los ganadores de la tercera etapa, Naruto Namikaze, Hinata Hyūga, Itachi Uchiha e Higa Izumi están excluidos ヽ(ヅ)ノ
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(Cuarto de Naruto – Hora 22:23)
-Naruto-kun-
-Ross-chan-
Rossweisse lo agarró de la nuca y lo empujó hacia ella, buscando sus labios, y Naruto se entregó gustoso a su arrebato, a ese segundo beso que ella le exigía por iniciativa propia y que él saboreó, disfrutándolo como el más valioso de los obsequios. Su boca era dulce, embriagadora, de tacto seductor, al igual que el toque de sus dedos, que acariciaban su espalda y lanzaban escalofríos a lo largo de su cuerpo. Y su figura se acoplaba tan bien a él... La blusa se ajustaba de modo delicioso a sus curvas, y él comenzó a recorrerlas con sus manos, maldiciendo aquel tejido que le impedía disfrutar de su desnudez. El pensamiento viajó directo a su entrepierna, y como si ella se hubiera percatado de ello y se propusiera martirizarlo, lamió con suavidad sus labios, provocándolo con descaro. Naruto no pudo negarse y su beso se tornó profundo, osado, sugerente..
Tuvo que hacer gala de toda su voluntad para separarse de ella. Tembloroso al tener que contenerse, suspiró, rodeándola con fuerza. Hundió la nariz en su cabello plateado y aspiró, embriagándose de su aroma, que inundó su interior hasta las entrañas, como una oleada de calidez que despertaba aún más sus sentidos, sus instintos, su excitación... Sí, estaba perdido, de modo irremediable. Cerró los ojos con fuerza, tratando de escapar de aquella tortura.
-Yo...creo que no estás lista.. -
-Sí, lo estoy- Replicó ella, con picardia, y Naruto no pudo evitar reír. No le sorprendía su respuesta, así era ella, al igual que sus otras Sekireis: una mujer valiente que luchaba con ahinco tanto por sus ideas como por lo que quería, y ese brillo ardiente de su mirada dejaba de manifesto que, en ese momento, lo que quería era a él.
-Por Dios, Ross-chan...- Sonrió, mordiéndose el labio y reprimiendo las ganas de hacer eso mismo con los de ella -Definitivamente me vas a volver loco- Y para corroborar sus palabras, la Sekirei depositó un cálido beso en su cuello, estremecéndolo de pies a cabeza.
-Esa es mi intención, Naruto-kun- La oyó murmurar contra su piel, y Naruto sentía que su voluntad se quebraba poco a poco. -¿No me deseas?- Demandó en un susurro, dándole suaves besos bajo el oído, pero él la apartó y le sostuvo las mejillas, mirándola a los ojos.
-Te haré mía.- Sentenció, en tono profundo, y ella dejó escapar el aire con lentitud.
-Ya lo soy-
Naruto atrapó sus labios mientras el dique que dominaba sus deseos estallaba, besándola con vehemencia. Notó que los dedos femeninos se enredaban en su pelo puntiagudo, que su boca se rendía a la suya, exigiéndole más.. Soltó su rostro y bajó las manos hasta los hombros, palpando con suavidad la expuesta piel de su escote. Empezó a quitarle lentamente la blusa sin dejar de acariciarla hasta que gimió por el anhelo. Ella hizo lo mismo, le quitó la camiseta y le acarició la piel ardiente.
Naruto abandonó su boca, sin poder contener sus ganas de contemplarla. Un sostén de encaje negro transparente ceñía sus contundentes pechos y él pasó las yemas de los dedos por la carne que sobresalía por encima del borde de encaje del sujetador. Rossweisse tenía los ojos cerrados, disfrutaba de su toque y su respiración se agitaba cada vez más. Entonces, le dio la vuelta para ponerla de espaldas y apartó su plateado cabello, dejando despejado un lado de su cuello. Comenzó a besar la fragante piel al tiempo que llevaba sus manos al broche del sujetador.
Rossweisse había inclinado la cabeza para darle mayor acceso a esa boca que la saboreaba de modo ardiente, que le arrancaba jadeos y arrebataba toda la fuerza a sus músculos. Temía desplomarse a causa de la cálida debilidad que le recorría el cuerpo y que se agolpaba en el centro de su vientre. Naruto lamió la columna de su cuello hasta ese punto sensible bajo la oreja, y ella echó una mano hacia atrás para agarrarlo de la cabeza, pidiéndole que siguiera.
De pronto, el sujetador cayó al suelo, Naruto le giró ligeramente el rostro para alcanzar sus labios, y sus manos empezaron a recorrer su figura de insinuantes curvas por encima de su pantalón: la cadera, el abdomen, su cintura, hasta llegar a uno de sus pechos.
Oírla gemir contra su boca cuando acarició con suavidad el pezón se tradujo en un latigazo de ardor que hizo vibrar su miembro, ya henchido a causa de la creciente excitación. Rossweisse se arqueaba contra su mano, buscaba su tacto y jugueteaba con su lengua, alimentando el frenesí que bullía en las venas del rubio y que apenas podía controlar
Ansiaba tocarla, besarla, disfrutarla por entero... La giró hacia él y se embriagó de tan gloriosa visión de dos senos hermosos, exuberantes, firmes, redondos, y blancos como la nieve, como el resto del cuerpo.
Rossweisse tenía las mejillas sonrosadas, producto de la vergüenza y la pasión. Sin embargo, que Naruto la contemplase de ese modo, en una mezcla de devoción y deseo, dio alas al suyo. Acarició sus pectorales con las palmas hasta llegar a sus hombros, con un brillo de expectación en sus ojos. Despacio, se pegó a él, presionando sus redondeados pechos contra su torso, y un gruñido gutural vibró en la garganta masculina, al tiempo que la abrazaba.
-No necesitas tentarme- Dijo en tono ronco -Las ansias que tengo de ti me consumen- Inclinó la cabeza, y su plateado cabello le rozó la mejilla mientras deslizaba los labios por su piel. -Dios, qué suave eres-
Siguió bajando más y más, hasta cogerle un pezón con la boca. Su lengua se movía como los dedos de un ciego que está por descubrir los misterios del universo escritos en Braille. Fascinado, Naruto se dedicó a descubrir los secretos de cada poro, cada corrugamiento del aréola, luego lamió la piedrita dura al centro y lo chupó, arrancándole un grito.
La peliplata hundió los dedos en el cabello de Naruto cuando empezó a chuparle avidamente el otro pezón.
Depués de unos minutos, Naruto dejó de chupar los pezones de Rossweisse y la giró.
Le agarró suavemente la mandíbula, y la hizo voltear la cara a un lado, hacia él, para besarla de nuevo.
-Abre la bocca, Ross-chan-.
Rossweisse abrió los labios, y Naruto se arrojò hambriento. Ella emitió un gemido ronco que Naruto no logró descifrar cuando comenzó a desabrocharle los jeans con gestos torpes.¿Era un gemido excitado o una exclamación di sorpresa ahogada?
Renunciò a interpetrar aquel sonido, y continuò a besarla con pasión desenfrenada, devorando su boca suave mientras le bajaba los jeans con decisión y le acariciaba las caderas redondas, y las nalgas sodas. El deseo le oscurecía completamente la mente.
Rossweisse estaba extasiada.
Las manos de Naruto se deslizaron por su cuello hasta los hombros. Las palmas le acariciaron la parte de arriba de sus senos, las yemas de los dedos le recorrían las clavículas, de un lado a otro, mientras la besaba. Creyó que iba a gritar de frustación antes de que, por fin, le rodeara de nuevo los pechos con las manos.
Los apretó, levantándolos, mientras le acariciaba los pezones, dibujando circulos. Notó su aliento en la oreja cuando le recorrió el delicado contorno con la lengua. Luego el pulgar y el índice se cerraron con suave insistencia en su pezón. Apretando varias veces, mientras la lengua seguía el mismo ritmo dentro de su boca.
Interrumpió el beso y las caricias para tirar más abajo los jeans y ella emitió un chillido de sorpresa; Naruto le mordió delicadamente un labio, y luego le metió otra vez la lengua en la boca, buscando la suya.
Habría querido seguir besándola para siempre, pero también quería poseerla. Le apretó las nalgas nudas contra su erección, una y otra vez, al ritmo prescrito por su lengua, y ella respondió con un gemido cargado de excitación. Naruto ya no podía esperar más, sin dejar de besarla se desabrochó los pantalones y los jaló hacia abajo junto al bóxer.
-No resisto más-.
Ella frotó las nalgas contra su erección con aire provocante.
-Enseñame tu trasero, Ross-chan-
-Vale- Con los dientes clavados en su labio inferior, se alejó un poco de él, y se inclinó, pero no tenía nada para agarrarse, así que apoyó las manos sobre los muslos. Su culo era precioso y redondo, los cachetes un perfecto corazón invertido.
Naruto se quedó unos segundos hipnotizado por sus curvas exuberantes. Tenía una silueta de reloj de arena que le hacía agua la boca -Más abajo, Ross-chan. Inclínate más abajo y utiliza tus manos para abrir tus nalgas.-
La peliplateada poco a poco separó sus mejillas y le mostró su agujero.
Naruto se acercó a ella, la abrazó y empezó a moldearle los pechos con los dedos y los nudillos, a pellizcarle los pezones y a tocárselos hasta ponérselos duros y calientes de nuevo, de tal modo que Rossweisse sintió que ardería sólo de sus caricias. Podría haberse quedado allí horas, dejándose agasajar por Naruto.
Pero el rubio abandonó sus pechos.
La invasión de su culo fue repentina, pero no rompió a través de la bruma de felicidad. Debió de haber recogido suficiente de su excitación para facilitarlo, a medida que su dedo se deslizaba dentro sin problemas. Ella gimió y se mordió el labio mientras él curvaba y torcía el dedo.
-Eso es, Ross-chan, relajate-
Naruto deslizó el dedo invasivo más profundamente enviando chispas de sensación insoportable a través de ella. Cuando movió sus dedos en una posición de tijera y trabajó el resto dentro de su coño, ella chilló. Claramente animado, trabajó en sus agujeros con más fuerza y más rápidamente hasta que ella estuvo temblando y temorosa de perder el equilibrio. Un brazo fuerte se anganchó alrededor de su cintura y la atrajo hacia arriba, con el dedo todavía en su culo. Quedó plana contra su pecho, el brazo ahora posesivamente alrededor de sus pechos mientras le follaba su culo, añadiendo un dedo más. No hubo alivio, ninguna tregua mientras trabajaba ambos dedos dentro y fuera de su agujero, apenas otorgándole un momento para acostumbrarza a la sensación. La mano alrededor de sus pechos le dio un apretón y se deslizó hasta su coño para jugarr con su clítoris. Cuando lo pellizcó manteniendo el ritmo con los empujes de sus dedos, se convirtió en demasiado y ella se sacudió contra él, con los ojos cerrados bien apretados.
-¡Naruto-kun!- Gritó su nombre mientras su coño y culo se cerraban, el placer rodando a través de ella una y otra vez mientras él continuaba su follada implacable de su culo y chasqueando su capullo. Naruto sólo desaceleró cuando la última gota de placer fue exprimida de ella.
Rossweisse dejó que su cabeza se desplomara hacia atrás, contra él, mientras deslizaba sus dedos fuera de ella y la sostenía en su contra con esa mano en sus senos una vez más.
-¿Estás preparada para mi pene?- Murmuró en su pelo.
-Oh sí, Naruto-kun. Sí, por favor- Ella probablemente sonaba necesitada y patética, pero no podía evitar pensar; que si podía hacer eso con los dedos, ¿cómo sería tener su pene ahí?
-Me gusta tu honestidad- La acercó al escritorio, y guiándola sobre sus rodillas, le extendió las mejillas del culo una vez más y rozó sus dedos sobre su agujero fruncido. Se rió entre dientes cuando ella corcoveó contra éstos con anticipación.
-Ross-chan, te vas a ver tan bien montando mi pene-
La cabeza de su vara tocó su agujero antes de deslizarse más abajo hasta su coño. Metió el glande allí con facilidad, una vez, dos veces y una tercera vez, provocándola con su anchura. Entonces, sintió su calor contra su agujero y él empujó hacia adelante, estirándola, empalándola. Le dio poca oportunidad de acostumbrarse a él mientras presionaba hacia delante, penetrando su culo. La sensación de estar completamente llena era casi demasiado y ella exclamó.
-¡Naruto-kun!-
-¡Eso es, Ross-chan. Grita mi nombre mientras poseo tu trasero!-
No creía que pudiera caber más de él en ella, pero Naruto siguió avanzando hasta que estuvo completamente rellena con su pene. La fricción era increíble mientras se retiraba un poco y luego se enterraba de nuevo en su interior. Se movió lentamente varias veces más haciéndola gemir, sus dedos agarrando su formoso trasero. Sus piernas firmes se presionaron contra la parte posterior de las de ellas y sus grandes y redondos senos se balancearon con el movimiento.
Rossweisse se quejó y gimió y jadeó cuando Naruto se estrelló contra ella, esta vez follándola con más intensidad.
No había ninguna pretensión detrás de su forma de follar. Esto era por amor y placer. Esto era por poseerla. Esto era para hacerla suya.
Y a ella le gustó. Su culo estaba tenso, casi ardiendo, pero él había dicho que le gustaba la honestidad de sus reaccione y ella descubrió que le gustaba la forma honesta en que la follaba. Clavando los dedos en el borde del escritorio, Rossweisse apretó los dientes cuando la presión se acumuló. Dios, ¿era posible explotar de placer? Estaba apunto de bajar la mano y jugar con su vagina pero Naruto debío haber leído sus intenciones cuando se inclinó ligeramente sobre ella, llevando su eje más hondo y usó su mano para provocar su clítoris.
-Córrete para mí, Ross-chan. Quiero sentir tu culo exprimiendo mi pene-
El inicio de un orgasmo ya estaba construyéndose a medida que decía las palabras, aparentemente catapultado por su voz.
Dedos apretaron sus caderas, embistió con fuerza en ella, carne golpeando contra carne y jugó con su nudo sensible. Una profunda sensación atronadora creció y ella derramó palabras incoherentes mientras el placer seguía aumentando e incrementándose. Tembló y sudó hasta que temió poder colapsar en el suelo.
Sólo el fuerte apretón que Naruto tenía sobre ella le impidió hacerlo.
Luego voló a través de ella, consumiéndola. Cerró los ojos mientras se estremecía y Naruto murmuraba palabras dulces. Su cuerpo palpitó en torno a él y su pene se crispó en una reacción instantánea. Con varias arremetidas bruscas, largas, su semilla caliente la llenó. Rossweisse sintió en su recto una sensación cálida, y saboreó la sensación primitiva a medida que lo último de su orgasmo se disipaba dejando su cabeza zumbando, sus extremidades letárgicas.
Naruto presionó los labios contra su espalda mientras se retiraba. Su sonido de decepción debió de haberle divertido pues liberó una risita mientras la penetraba de nuevo el trasero. Sus brazos la envolvieron, su corazón galopando contra su espalda.
-¿Te gustó?- Murmuró Naruto contra su pelo mientras sus manos le acariciaban sus pechos
-Mmm-hmm-
...
...
-Estírate sobre la cama- Le ordenó mientras salía de ella.
Rossweisse se tumbó sobre la cama. Las piernas y el vientre despedían un brillo pálido bajo la luz de la luna que penetraba por el ventanal.
Naruto atrapó sus tobillos con sus manos y la abrió de par en par, besándole la sien y el cuello hasta los muslos. -Voy a comer tu coño, Ross-chan. Voy a darme un banquete contigo.- La voz de Naruto se había vuelto oscura y profunda, seduciéndola con las palabras. -Voy a observar y sentiré cada estremecimiento y tirón que hagas-
Se quedó sin aliento. Su vientre se contrajo. Apenas podía esperar.
-Amo la manera en que hueles.- Naruto aspiró profundamente dejando que su nariz tocara sus labios. Rossweisse se sentía tan vulnerable y en cierta medida eso la excitó aún más. Le encantaba la forma en que Naruto la sujetaba. En otras circunstancias, estaría terriblemente avergonzada por lo que le estaba haciendo, pero ahora parecía estar bien. Y luego no pensaba en nada, excepto en el lento deslizamiento de la lengua de Naruto raspando contra su piel, encendiendo cada uno de sus nervios. Intentó arquearse, exigir más, pero el agarre del rubio se hizo más fuerte.
-No, Rossweisse. Quédate quieta.-
Él lamió hacia arriba sus pliegues hinchados lentamente, seguido de un golpecito torturante sobre el clítoris. Rossweisee estaba sin aliento, cada sensación demasiado excitante. La mareaba. La hacía sentirse viva. Ella se retorcía, preguntándose como sobreviviría a semejante placer.
-Relajate, Ross-chan- Insistió Naruto.
-Ahh- Rossweisse gimió cuando Naruto continuó mordisqueándole el coño. Se metió un pliegue suave en la boca, lo chupó un instante, luego el otro. La devoraba como una golosina. Su lengua entraba y salía, hundiéndose profundamente, como si no pudiese obtener bastante. No existía un centímetro de ella que no hubiese probado. Un nuevo orgasmo se gestaba en su interior. Ahora que había tenido uno, reconocía las sensaciones. Y lo ansiaba.
-Por favor, Naruto-kun-
-Todavia no.- Naruto se rió entre dientes, la vibración resonando contra su carne sensible.
Rossweisse comenzó a decir algo, pero Naruto mordió el centro del clítoris entre los dientes. Ella lloriqueaba mientras él jugueteaba con ella, mordiendo con delicadeza, lamiendo.
La peliplateada se mordió el labio inferior para evitar volver a suplicar. Quería correrse. Estaba tan cerca. Y Naruto solo jugueteaba con ella, apartándose cuando sabía que la había llevado cerca del orgasmo.
Mientras ella se contraía y gritaba otra vez, Naruto se apartó para lamerle el muslo.
-Naruto-kun, no te detengas- Su sexo se contrajo y se movió espasmódicamente. Se sentía tan bien… más allá de cualquier cosa que hubiera imaginado.
Los dedos de Naruto estaban suspendidos en la entrada de su coño, metió uno. Luego otro. Rossweisse luchaba por no retorcerse mientras él la llenaba con sus manos suaves, pero proveyendo fricciones que la enviaban aún más cerca del borde. Se sentía tan bien, incluso cuando él la estiraba, abriendo los dedos como una tijera.
-Estás muy estrecha.- Naruto metió los dedos un poco más adentro. -Córrete para mi, Ross-chan- Gruñó las palabras y le chupó el clítoris. Sus dedos se movieron a la vez, doblándose y encontrando un dulce lugar del que Rossweisse había desconocido la existencia. Las sensaciones se acumularon bajo su clítoris, dentro de su cuerpo, creciendo y convergiendo. El orgasmo se precipitó por ella como un maremoto, certero y poderoso, ahogándola en la necesidad y dejándola jadeando por más.
-Tienes un buen sabor. Te corriste por toda mi boca.- Naruto depositó un tierno beso en su coño, antes de contemplarla -Eso fue muy hermoso.- La besó en la sien con un afecto dulce que la derritió después del violento orgasmo.
-Te deseo muchísimo, Ross-chan. Déjame hacerte mia de nuevo.- Naruto acunó sus grandes pechos suculentos y de forma redondeada, manoseándole los pezones hasta que ella gimió.
Los labios de Rossweisse se curvaron en una tímida sonrisa. -Sí.-
Naruto se acomodó entre sus piernas. Su coño todavía brillaba con la humedad de su reciente orgasmo. Alineó su polla en su coño y observó mientras comenzaba a hundirse dentro de ese cuerpo caliente y dulce.
Estrecha. Dios, era tan estrecha. Era una vista bellísima, su polla grande desapareciendo dentro de su coño. Naruto apretó los dientes y se obligó a tomarla centímetro a centímetro, hundiéndose poco a poco, apretando los dientes mientras le daba tiempo para adaptarse. Cuando ella lloriqueó, se tumbó sobre ella y la besó en la boca, su lengua entrando despacio y profundo, mientras su polla se hundía, empujando más allá de su barrera.
Rossweisse se puso rígida y Naruto le manoseó los pezones, los labios serenando contra su oído.-Estoy casi dentro, Ross-chan. Solo un poco más. Entonces será todo placer. Respira profundo.-
Ella lo hizo y se relajó lo suficiente para que Naruto penetrara otros pocos centímetros.
-Eres tan grande- Se quejó Rossweisse, retorciéndose, mientras sentía que los músculos de su vagina se contraían alrededor de él.
Él se detuvo, acunándole una mejilla. -Estoy haciendo mi mejor esfuerzo para ser cuidadoso, Ross-chan.-
-Está bien. Dámelo todo.-
Joder, eso lo excitó. La excitación rebanó su vientre, prendió fuego sus pelotas. Ella iba a tener todo de él. De ninguna manera se podría contener ahora. Con un gruñido, Naruto levantó sus caderas y empujó profundo dentro de su coño. Después de un segundo de resistencia, la carne se separó como mantequilla derretida y él finalmente se hundió hasta las pelotas. Rossweisse se quedó sin aliento, agarrándose con fuerza a Naruto.
Naruto se quedó quieto, observándola a los ojos, y se tomó un momento para disfrutar la sensación. Pero ella se apretaba como una tenaza ardiente y sedosa sobre su polla. No duraría mucho tiempo.
-Ross-chan- La mano del rubio se levantó de su pecho y se arrastró hacia su clítoris, presionándolo con delicadeza. Los ojos de Rossweisse se abrieron de par en par. Su respiración se volvió superficial.
-Naruto-kun- Gimió Rossweisse cuando él empezó a acariciarle el clítoris con el pulgar.
Era como si supiera la cantidad exacta de presión que tenía que ejercer para que se retorciera de placer. El pene de Naruto presionándole el clítoris desde dentro en toda su plenitud no hacía más que añadir otra dimensión de excitación al proceso.
-Tu clítoris está duro y tan mojado- Naruto se retiró casi por completo, luego volvió a penetrarla.
Las paredes de su coño lo chuparon, lo aferraron, empujándole aun más cerca del orgasmo. Él estableció un ritmo suave, renuente a dejarse ir todavía, aunque cada músculo de su cuerpo le pedía a gritos follarla hasta que ninguno de los dos pudiera pensar correctamente. En lugar de eso, él entraba y salía, tan despacio que sus ojos casi estaban en blanco por el placer. Maldita sea, estaba cerca. Su columna vertebral estaba hormigueando. Sus pelotas subidas.
-Ross-chan, córrete para mí.- Susurró Naruto, sus dedos continuaban haciendo círculos en su clítoris - Ahora-
El ojiazul empujó, su polla tan profundamente en el cuerpo de Rossweisse como podía ir. Ella se agarraba a él, las uñas clavadas en sus brazos. Él le dio la bienvenida a ese mordisco de dolor.
Consiguió su deseo cuando derramó todo lo que tenía, deslizándose dentro con un impulso lento que la hizo rodearlo con las piernas. Naruto le agarró las caderas con una mano y empujó de nuevo. Pero más profundo no era lo suficientemente profundo para él. Nunca sería. Ella lo tomó por completo, y se empujó contra él, luchando por su placer. Mientras su coño lo aferraba con rápidas contracciones, ella gritó, su rostro deformándose de manera tan bella, a la vez que contemplaba a Naruto como pidiendo misericordia en silencio. El Namikaze no tuvo ninguna, con su mano libre le frotaba el clítoris con insistente ritmo, y al mismo tiempo la aporreaba como un pistón. Ella gritaba y lo agarraba con fuerza como si nunca quisiera dejarle ir.
-Naruto-kun-
-Joder- Naruto gruñó, apretándole el clítoris con más fuerza, y empujando con la pelvis. Rossweisse gimió extasiada y empezó a temblar mientras el orgasmo crecía descontrolado en su interior. Sintió que su vagina se comprimía alrededor del miembro de Naruto, y esta vez, incluso a través de las olas de placer que rompían contra su cuerpo, supo que el gruñido de su ashikabi era de excitación. Cuando Naruto retiró la mano de su sexo, ella aún se estaba corriendo. Con un gruñido, se apartó unos centímetros y volvió a abalanzarse sobre ella.
-Dios, tu coño… es mejor de lo que había imaginado- Gimió casi de forma incoherente, mientras la acariciaba de nuevo con fuerza -Solo se me ocurre una cosa mejor, y es hacértelo a lo bestia.-
Rossweisse aún no había dejado de estremecerse bajo el efecto de las sacudidas que le recorrían el cuerpo, cuando Naruto la hizo temblar aún más con sus arremetidas, que se volvían más y más exigentes por momentos. La golpeó con la pelvis una y otra vez, marcando un ritmo cada vez más acelerado, hasta que, de pronto, paró en seco y restregó los testículos contra su sexo completamente expuesto. Rossweisse gritó extasiada.
Naruto empezó a penetrarla de nuevo, deslizándose dentro de ella con la fluidez de un pistón bien engrasado. Rossweisse reprimió un grito, que le abrasó la garganta. De pronto se dio cuenta de que hasta entonces Naruto se había estado conteniendo, pero ahora la estaba penetrando con una entrega absoluta, y no solo eso, sino también con una habilidad que la dejó sorprendida. Sus movimientos eran sutiles y descarnados al mismo tiempo, controlados y también salvajes. Era como si le insuflara placer en estado puro, como si se frotara contra su piel con tanta vehemencia que Rossweisse estaba segura de que en cualquier momento se pondría a arder. Empezó a mover la cadera siguiendo un ritmo opuesto al de él, y cada vez que sus cuerpos chocaban y se oía el sonido seco de la piel contra la piel, se le escapaba un grito por la boca.
-Por Dios- Gruñó Naruto unos segundos más tarde. Su voz sonaba miserable y eufórica al mismo tiempo.
Se movió encima de la cama y la embistió con tanta fuerza que la cabeza de Rossweisse golpeó la cabecera de la cama. Entonces advirtió que le había separado las piernas por completo. Naruto se apartó unos centímetros de Rossweisse y volvió a embestir, enseñando los dientes como un animal enjaulado.
-Naruto-kun, no te detengas- Le suplicó, mientras él se estrellaba contra su cuerpo una y otra vez hasta que Rossweisse volvió a sentir que se acercaba el orgasmo.
-No pienso hacerlo- Respondió él con la voz tensa.
Cogió carrerilla de nuevo y la acometió, gruñendo al percibir el sonido seco de sus cuerpos entrechocando. De pronto, se oyó un crujido que parecía venir de la base de la cama, pero afortunadamente no se desintegró en un montón de astillas bajo el peso, y la fuerza de sus cuerpos. La cabeza de Rossweisse chocaba contra el respaldo y sus grandes pechos rebotaban con cada nueva embestida, provocándole una sensación excitante y desconcertante. Naruto introdujo una mano entre sus cuerpos para abrirle los labios antes de rotar la cadera y frotar los testículos contra la parte externa de su sexo, mientras dibujaba círculos en su interior con la espectacular extensión de su miembro.
-Al menos, no hasta que te vuelvas a correr, Ross-chan-.
-Naruto-kun- Luego de un minuto Rossweiss abrió su boca mientras se corría de nuevo y gritaba el nombre de su Ashikabi. El rubio podía sentir los músculos del coño de su Sekirei pulsando con fuerza, apretando su polla hasta que no podría resistir ni un segundo más. Sus pelotas subieron de manera dolorosa. La penetró hasta la empuñadura una última vez, capturó el grito de placer de Rossweisse con su boca y luego el orgasmo lo azotó. Derramó todo lo que tenía dentro de su Sekirei. Su espalda se encorvaba mientras cada gota de su corrida brotaba violentamente de su cuerpo con fuerza imparable. El orgasmo se sentía como si continuase para siempre.
Finalmente saciado, sus brazos temblorosos cedieron, y se derrumbó encima de Rossweisse, completamente rodeado por su suavidad. Apoyó la cabeza contra su pecho, escuchando como los latidos del corazón femenino reducían la velocidad gradualmente. Ella le alisó el cabello.
-Ha sido magnífico- La voz de Rossweisse era jadeante.
Naruto sonrió. El pezón de Rossweisse se levantaba todo bonito y rosado a centímetros de su boca. Se levantó el tiempo suficiente para besarlo.
...
...
(Cuarto de Yomi - Hora 3:30)
-¿Todavía no terminan?-
La pared detrás de ella golpeaba con ritmo burlón e insistente y la rubia se preguntaba si Naruto y Rossweisse estaban tratando de establecer un record mundial de cuántas veces podrían follar en una noche. Había dejado de tratar de dormir horas antes y ahora se había sentado en la oscuridad, clavando la mirada ciegamente en la ventana, escuchando los gemidos y las eróticas palmadas. Sin duda Naruto y Rossweisse estaban teniendo una noche increible.
-(Eso sí que no me lo esperaba de Rossweisse)- Soltó un suspiro y volvió a echarse para tratar de dormir un rato.
Pero no lo consiguió.
...
...
Espero que les haya gustado y nos leemos hasta el próximo capítulo ;)
PD: Mientras haya más comentarios más rápido actualizare los capítulos.
Sekireis de Naruto
1)#56 Yomi (Senran Kagura) Altura 160cm/ busto 95cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
2)#10 Uzume (Sekirei) Altura 163cm/ busto 95cm/ cintura 57cm/ caderas 90cm
3)#33 Rias Gremory (High School DxD) Altura 172cm/ busto 99cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
4)#36 Seraphim (Koreha Zombie Desuka) Altura 173cm/ busto 100cm/ cintura 62cm/ caderas 98cm
5)#99 Tiffania Westwood (Zero No Tsukaima) Altura 160cm/ busto 105cm/ cintura 59/ caderas 89cm
6)#42 Akeno Himejima (High School DxD) Altura 168cm/ busto 102cm/ cintura 60cm/ caderas 89cm
7)#21 Naegleria Nebiros (Koreha Zombie Desuka) Altura ¿?/ busto ¿?/ cintura ¿?/ caderas ¿?
8)#32 Rossweisse (High School DxD) Altura 173cm/ busto 96cm/ cintura 61cm/ caderas 89cm
9) ¿?
Sekireis de Itachi
1)#23 Chris (Koreha Zombie Desuka) Altura ¿?/ busto ¿?/ cintura ¿?/ caderas ¿?
2)#80 Ukyou (Senran Kagura) Altura 158cm/ busto 83cm/ cintura 55cm/ caderas 82cm
3)#81 Sakyou (Senran Kagura) Altura 158 cm/ busto 82cm/ cintura 55cm/ caderas 83cm
4)#60 Hyōki (Senran Kagura) Altura 150 cm/ busto 89/ cintura 56cm/ caderas 85cm
5)#97 Marie Rose (Dead or Alive Altura 147 cm/ busto 74/ cintura 56cm/ caderas 78cm
6)#47 Sayo hitsugi (Triage X) Altura 170 cm/ busto 94/ cintura 58cm/ caderas 84cm
7) ¿?
