Antes de empezar, quiero decirles que el español no es mi lengua materna, asi que pido disculpa de antemano por las posibles faltas de ortografía que intentaré sean las mínimas posibles.
Aclaración: No soy dueño de Naruto ni de Sekirei, tampoco de cualquier personaje de otro anime/manga/videojuego que aparezca en este fic.
ADVERTENCIA: Este capítulo contiene lemon
Capítulo 25
_Un día después de la cuarta etapa_
...
-Muchas gracias por venir, Namikaze-san-
-De nada- Naruto entró en la casa de Shikamaru, y miró a Imu -¿Dónde está Shikamaru?-
La Sekirei suspiró, y cerró la puerta -Está en su cuarto, desde ayer no sale de ahí- Señaló el único pasillo de la casa con un gesto de la cabeza -Su habitación está al fondo del corredor-
Naruto asintió, y empezó a caminar. Vio a Kanzaki, y Yahan paradas silenciosamente a los dos lados de la puerta del cuarto de su Ashikabi. Las dos tenían una expresión triste.
Naruto carraspeó la garganta, para llamar la atención -Chicas... ¿puedo hablar con vuestro Ashikabi?-
Yahan, y Kanzaki asintieron, y se apartaron de su paso.
-Gracias- Naruto tomó la manilla de la puerta y empujó hacia adentro.
La habitación estaba oscura, aún así, pudo notar la silueta de Shikamaru sentado en la cama. Miraba fijamente la pared. El rubio pudo distinguir lágrimas en sus ojos.
-Hey... ¿estás bien?-
El Nara parpadeó, y movió la mirada hacia su amigo -¿Naruto?... ¿Qué haces aquí?-
-Tus Sekireis me llamaron para que hable contigo- El ojiazul cerró la puerta, se acercó a la ventana, y descorrió la cortina. El resplandor plateado de las nubes que cubrían Shinto Teito iluminó al instante la habitación -Así está mucho mejor-ttebayo-
Shikamaru se quedó mirando la espalda de su amigo durante unos segundos, y luego se frotó los ojos con el dorso de la mano. -Naruto... No deberías estar aquí... regresa a tu casa, ya que hoy es tu cumpleaños...-
-No puedes quitarte de la cabeza las imágenes de los cadáveres, ¿verdad?-
Shikamaru apoyó la cabeza sobre su antebrazo derecho. -Tengo pesadillas, Naruto... Cada vez que cierro los ojos, revivo los horrores de...- Se detuvo un momento y dio un manotazo al colchón -Siempre que me despierto, pienso que estoy en las profundidades del infierno... N-no logro deshacerme de la sensación de miedo.. de la sangre de los otros Ashikabis escurriendo sobre mi rostro, y cuerpo- Se detuvo y cerró los ojos para contener las lágrimas... pero fue inútil.
El rubio se acercó a él y le palmeó el hombro. Esperó que se desahogara un rato. Supuso que podría venirle bien compartir todo aquello.
Al pelinegro le tomó unos minutos recuperar la compostura. -M-me siento terriblemente en culpa por no haber podido resolver velozmente el acertijo... por no haber podido salvar a más Ashikabis..-
-No deberías sentirte así. Gracias a ti... Seo, y Hayato siguen vivos-
...
...
-Naruto... ¿cómo has logrado superar tu... bueno, ya sabes a lo que me refiero..-
-Hasta ahora no he superado del todo la muerte de mis padres, y de Haku- El ojiazul sonrió tristemente, se alejó de su amigo, y se apoyó en la ventana observándolo -Mi psicóloga me ha dicho que la muerte de un ser querido no se supera nunca, sino que se integra en nuestra vida. Es un trauma y hay que aprender a vivir con ello. Y se puede hacer y, aunque al principio parezca imposible, también se puede llegar a ser feliz con el paso del tiempo..- Suspiró, y se rascó sus marcas de bigotes -Pero... no sé si esto vale para ti también... Tu trauma es diferente al mio-
...
...
-Haku...- Un recuerdo floreció dentro de la cabeza de Shikamaru -Recuerdo que tú y yo teníamos un flechazo con ella..-
Naruto asintió -Haku-chan... era una niña muy alegre, activa, repleta de amigos y que quería convertirse en médica...- Alzó la mirada hacia el techo -En la escuela ella solía hacer tantas preguntas que a los profesores les costaba mucho contestarlas...-
-Hm..- Shikamaru se recostó contra el respaldo de la cama, y se sobó el brazo izquierdo -A propósito, ¿qué paso con su padre? Nunca lo volví a ver después del funeral de Haku-
-Lo último que supe fue que Zabuza-san se había ido al extranjero-
Guardaron silencio por unos segundos, pero este fue roto por Naruto.
-Shikamaru, ¿qué piensas hacer ahora? ¿Te sientes capaz de seguir compitiendo en el juego de Minaka?-
...
-No lo sé...-
-Si no quieres participar, lo entiendo, de verdad. Después de lo que te ha pasado... sería muy comprensible..- El ojiazul suspiró, y se cruzó de brazos -Mis abuelos vendrán a verme esta tarde, y mañana regresarán a Hiroshima... Tú y, tus Sekireis pueden ir con ellos si quieres, ahí estarán seguros, el idiota de Minaka le tiene un miedo mortal a mi abuela, no mandara ningún soldado del M.B.I a por ustedes-
-Pero.. él podría...-
-Estarán bien, no les pasará nada. Estoy seguro que el aparato que ese imbécil utiliza para desactivar a las Sekireis tiene límite de señal, prueba de ello son Shigi y su Sekirei, Kuno sigue despierta y coleando..-
...
...
-Yo... lo pensaré..-
...
...
(Una hora después)
-Bueno, debo irme, ya son las 11 de la mañana- Naruto se irguió, y estiró los brazos -Kiba me ha dicho que me ha organizado una pequeña fiesta de cumpleaños en el bar de Tezuna.. ¿te apetece venir, Shikamaru?-
-No... no tengo ganas de salir de casa... solo quiero dormir..-
-Vale..- Naruto se abotonó la chaqueta hasta el cuello, y levantó una mano en señal de despedida -Ahora me voy. Estaré esperando tu respuesta... y.. anímate.. no sigas culpándote-
El rubio abrió la puerta, y Kanzaki, Yahan e Imu, cayeron al suelo, una encima de otra.
El Namikaze parpadeó varias veces antes de sonreir -Oh, parece que nos estaban escuchando a escondidas-
Las tres Sekireis se levantaron avergonzadas, y se dirigieron hacia su Ashikabi.
-Shikamaru.. ¿te sientes mejor?-
-¿Tienes hambre? He preparado una sopa como Dios manda-
Naruto dio una última mirada a su amigo, quien estaba siendo abrazado por Kanzaki, y salió de la habitación.
...
...
Una ráfaga de gélido viento golpeó a Naruto en la cara. Hacía frío, y la gente circulaba con prisa.
-(¡Joder que frío!)- El ojiazul se paró delante de la puerta principal del bar de Tezuna, y se restregó las manos para calentárselas. -(Por suerte el bar está cerca de la casa de Shikamaru, no tuve que caminar mucho)-
Estaba para agarrar la manija de la puerta, pero se detuvo al escuchar unas voces, Deidara estaba hablando con alguien.
-¡Eres un gusano! ¿¡Por qué dices que super mario run es malo!? ¡Es mi juego preferido!-
-¿Y a mí qué diablos me importa que super mario run sea tu juego preferido?... idiota... Es malo porque yo lo digo ¿Hay alguna otra razón?... No. El juego es malo porque el gran Deidara-sama lo dice-
-¡Pero es tu opinión, no generalices, no puedes hablar por todo el mundo!-
-Fanboy, me importa una mierda tus sentimientos, me importa una mierda tus opiniones, me importa una mierda absolutamente todo desde la A hasta la Z y todas las letras de por medio del abecedario, y de cualquier otro abecedario arábigo, francés, chino, coreano, etc... Tu opinión me lo paso por el rabo... varias veces-
-(¿Con quién estará discutiendo?)- Naruto iba a abrir la puerta cuando ésta se abrió desde dentro y un chico, pelicastaño, casi lo tiró al suelo cuando salió a toda prisa.
-¡Lo juro por las oppais de la princesa Peach, te haré tragar tus palabras, rubio afeminado!-
-¿Pero qué...?- Naruto se quedó en la puerta, sin la intención de moverse, mirando perplejo al chico que se alejaba velozmente. -Qué extraño sujeto..-
-Kukuku, vaya, por fin llegó el festejado.-
El rubio se giró y se encontró mirando la cara de Orochimaru -Hola..., ¿sabes quién era ese tipo?-
El pelinegro asintió, al tiempo que su mano izquierda giraba el cartel que colgaba en la colorista vidriera de la puerta, y que indicaba que el bar estaba cerrado. -Es uno de mis fieles clientes. Es un buen chico, pero tiene una obsesión enfermiza por los senos de las mujeres- Sonrió, y se hizo a un lado invitándolo a entrar -Kukuku, dejando eso de lado, pasa, te estábamos esperando..-
Cuando Naruto atravesó la puerta, explotó el sonido del "feliz cumpleaños". Miró alrededor del bar ligeramente sorprendido por la decoración y adornos. Kiba, encabezaba el canto de cumpleaños acompañado por Deidara, e Shisui.
Aparte de ellos no había nadie más.
-Chicos...-
-Kuku, he puesto el cartel de cerrado para que nadie venga a disturbar tu cumpleaños- Orochimaru palmeó el hombro de Naruto, y se dirigió a la zona privada del bar -Diviértete, voy a terminar de hacer los bocadillos..-
El Namikaze se quitó la chaqueta, la plegó y la dejó sobre una silla, luego se dirigió hacia donde estaban sus amigos.
Deidara se sirvió sake de la jarra que reposaba sobre la mesa donde estaban sentados, y le tendió una copa al recién llegado -¿Una copa de sake, Naruto?-
-Sí, gracias...-
-¡Feliz cumpleaños, amigo!- Kiba chocó su copa con la de él -Y que haya mucho más-
-Gracias, Kiba. Te deseo lo mejor, amigo- Dio un sorbo de sake y levantó su copa -Gracias a todos por el esfuerzo que hicieron para mi festejo... Fue muy amable de tu parte, Kiba-
-Jajaja, no fue nada..-
Naruto sonrió, y se sentó al lado de Shisui -¿De qué estaban hablando, antes de que yo llegara?-
-De la horrenda masacre que ha ocurrido en el crucero del M.B.I- El pelinegro frunció el ceño -La noticia ha salido en los informativos de la mañana. ¿No lo has visto en televisión?-
El ojiazul sabía de que estaba hablando su amigo, pero negó con la cabeza, mintiendo. -No..-
-Bueno, al parecer, ayer un preso se escapó de la prisión de máxima seguridad de Shinto Teito, y se refugió en un crucero del M.B.I, donde asesinó veinte personas antes de suicidarse-
-Eso no fue lo único que pasó...- Deidara agarró su copa y le dio un buen trago a su sake. -Higa Izumi, ha desaparecido misteriosamente, y la sede central de su empresa ha sido destruida, aplastada como si un gigante se hubiera sentado encima-
-Vaya, eso no lo sabía- Kiba soltó un lento silbido -Joder, ¿qué demonios está pasando? Los asesinatos de hombres, los repentinos terremotos, la desaparición del idiota de Higa, y la masacre ocurrida en el crucero.. El mundo se está yendo al carajo-
Los cuatro se quedaron en silencio hasta que Kiba decidió hablar de nuevo -Hey, dejemos de hablar de eso, y centrémonos en el cumpleaños de nuestro amigo-
-Sí, tienes razón-
-Naruto, tengo algo para ti- El Inuzuka agarró su mochila, la colocó cerca de ellos y abrió la cremallera de un compartimento -Espero que te guste- Le tendió un pequeño paquete envuelto en papel de regalo.
-Gracias, Kiba- Naruto tomo el paquete y rompió el papel, adentro de la caja había un videojuego -El nuevo juego de Pokemon..-
-Sí, jejeje- Kiba cerró la cremallera de la mochila y la dejó en el suelo -Ayer fui con Fuka-chan al hipermercado, y lo encontré al precio de 4.005 yenes, estaba rebajado- Sonrió, y cruzó los brazos detrás de la cabeza -Cuando lo vi, en seguida me dije a mí mismo: "¡Puta, que ofertón!". Tengo que pillarlo como sea-
Naruto sonrió, y guardó el juego en el bolsillo de su sudadera.
-También vi una Playstation 5 a 79.000 yenes-
-Joder, qué caro..- Deidara agrandó levemente los ojos -Es un puto robo-
Kiba asintió, estando de acuerdo con él -Tienes razón, y como cualquier persona indignada y con plena consciencia de sus actos...- Se calló un momento antes de continuar, con una media sonrisa plasmada en su cara -Obviamente... opté por comprarlo-
Deidara se quedó un instante mirando incrédulo a Kiba, para luego negar con la cabeza -Pero que imbécil-
El pelimarrón se encogió de hombros -No me arrepiento de haber comprado la play, además el nuevo juego de Dragon ball me está molando una barbaridad-
-Dragon ball...- Shisui enarcó una ceja -¿Todavía sigue con vida ese anime?-
-Desgraciadamente sí- Deidara bufó, y se cruzó de brazos -A Torirata se le acabó la plata, por eso actualmente está profanando brutalmente su obra-
-Qué exagerado eres, Deidara- Naruto rodó los ojos -Dragon ball super no es tan buena como su predecesora, pero tampoco es mala-
-Pues no concuerdo contigo, Naruto- El rubio dio otro trago de sake, y se reclinó en su asiento -Super está plagado de incoherencias y descuidos; de personajes planos, sin motivaciones complejas y crecimientos psicológico... sin mencionar que a Goku lo han vuelto más tonto, y a Vegeta... oh, pobre principete..-
-¿Hm? ¿Qué pasa con Vegeta?-
Deidara suspiró y miró a Shisui -En la película "Dragon Ball Z: La batalla de los dioses", lo humillaron, hermano, lo humillaron..- Negó con la cabeza, y se sobó la nariz -Lo hicieron bailar ridículamente para que hiciera reír al perro desnutrido de Bills-
Kiba soltó una risa -Jejeje, aquello fue muy chistoso-
-Bueno, para mí fue como una puñalada en los testículos- Deidara se terminó el sake y dejó la copa sobre la mesa -En esa película, pasamos de Vegeta a... Perreta-
El Uchiha ahogó una carcajada ante el comentario de su amigo, y sacó de una bolsa plástica una caja de unos costosos chocolates belgas. -Naruto, toma, este es mi regalo-
-Oh, gracias-
-Yo también tengo algo para ti- Deidara se metió la mano en el bolsillo y sacó una cajita de condones, que sin perder tiempo tiró hacia Naruto. -Toma-
El ojiazul capturó al vuelo la cajita, y la guardó velozmente en su bolsillo -G-gracias-
-¿Le estás regalando condones? ¿En serio?-
-Es mejor eso, que regalarle una caja de chocolates- Deidara se sirvió otra copa -Estoy seguro que le serán útiles, por lo que entendí anteayer, su novia es muy juguetona... si sabes a lo que me refiero-
Naruto estaba a punto de decir algo, cuando sonó la melodía de entrada de mensajes de su teléfono; lo cogió, y leyó el contenido, "Feliz cumpleaños". -¿Hm? ¿Cómo se habra enterado Shino que hoy es mi cumpleaños?... yo no le dije a nadie...-
-Bueno...- Kiba soltó una risa nerviosa, y desvió la mirada -Fui yo-
El rubio suspiró, y en eso le llegó otro mensaje. Sin perder tiempo leyó en voz alta -Feliz cumpleaños, pichacorta- Una vena se le hinchó en la sien -Sai...hijueputa-
-Pff.. ja... jajaja- Deidara comenzó a reír desencajado y a señalar a Naruto con el dedo -¡Jaja, pichacorta!-
-Eso es mentira- Kiba apoyó el codo en la mesa y recostó la barbilla en la mano. -Una tarde en la ducha colectiva después de hacer educación física... Naruto casi me iba a dar un latigazo con su rabo cuando se giró para pasarme el jabón-
Deidara dejó de reír de golpe, y miró al Inuzuka -No necesitaba saber eso, muchas gracias-
Una sonrisa de oreja a oreja como gato que se come canario empezó a formarse en los labios de Kiba -Todavía me acuerdo muy bien lo que dijo Sasuke- Se irguió, y puso una expresión seria -Mmm... pero que pollón más delicioso tiene Naruto..-
Al escuchar eso Naruto se atragantó con el sake, un sorbo se fue por el agujero que no tocaba, y le empezaron a llorar los ojos. Se golpeó el pecho con la mano plana y cogió una botella de agua. Bebió un trago largo, se le aclararon los ojos y volvió a respirar con normalidad.
Todos observaron a Kiba, que estaba riendo a carcajadas
-¡Jajaja!-
-Maldición, habíamos jurado no hablar nunca de eso-ttebayo-
-Detente, detente, amigo, ten piedad-
-Hm, todavía no entiendo realmente porqué Fuka está saliendo contigo-
-¡Jajaja, porque tengo una enorme vara!-
-Apuesto a que es un palillo de dientes-
-¡Hey!-
-Chicos, ¿de que están hablando?-
Naruto miró hacia atrás y vio a Orochimaru, Fuka, y a una linda chica pelicastaña. Los tres traían unas bandejas plásticas con bocadillos, y un pastel cubierto de un glaseado de vainilla, con unas velitas naranjas y unas letras escritas con azúcar azul que rezaban: FELIZ CUMPLEAÑOS.
La visión del pastel y su delicioso aroma hicieron la boca agua a Naruto -Hola, Ayame, Fuka-
Ayame dejó la bandeja sobre la mesa, y abrazó al Namikaze -Feliz cumpleaños, Naruto-
Fuka sonrió -No todos los días se cumplen dieciocho añotes-
La pelicastaña dejó de abrazar a Naruto, y le dio una palmadita cariñosa en el hombro -Te he preparado el pastel de vainilla que tanto te gusta-
-Muchas gracias, se ve deliciosa-
Ayame sonrió, y miró a su novio -¿Ya le diste su regalo, cariño?-
Shisui asintió, mientras agarraba un bocadillo -Sí-
-Bien- Ayame suspiró contenta, y se sentó al lado de Deidara, que se estaba sirviendo otra copa -Hey... estás tomando sake?... deja eso-
-¿Estás loca, mujer? Esto es maná de los dioses-
La hija de Teuchi se cruzó de brazos y enarcó una ceja -¿Acaso no te acuerdas de lo que pasó en la fiesta de bienvenida de Naruto?-
A Deidara, Shisui, Kiba y Naruto, les resbaló una gota de sudor en la nuca. Ese día habían bebido tanto alcohol, que terminaron desnudos (excepto Naruto, que se quedó en bóxer) bailando al ritmo de "Movimiento naranja"
-Ya se me pasaron las ganas de beber-ttebayo-
Deidara frunció el ceño, y miró a Kiba -Todavia no he descubierto quién fue el desgraciado que puso esa música-
-¿Eh? ¿Por qué me miras a mí? ¡No fui yo, lo juro por los santos huevos de mi abuelo!-
-Jeje, me hubiera gustado haber estado ahí- Fuka sonrió divertida, y puso la torta delante de Naruto. Kiba sacó un encendedor de su bolsillo y encendió las velas.
-...-
-...-
Todos lo miraron esperando.
-Oh, no, no soy un niño-ttebayo-
-Oh, venga, Naruto, apágala, es una celebración-
-Vamos, bigotes, si no la apagas, ¿cómo vamos a cantar "feliz cumpleaños"?-
-Bueno, es un poco tonto, pero...- Naruto se puso en pie y sopló como un niño. Aplaudieron y cantaron "feliz cumpleaños".
Orochimaru trajo un cuchillo y unos platos de plástico. Ayame empezó a cortar el pastel, y a repartir los pedazos. El primero fue, como marcaba la tradición, para el chico del cumpleaños. La torta, que antes de pasar por el filo del cuchillo presentaba una forma redonda, se encontraba ahora repartida en las manos de todos
Fuka clavó el tenedor en su porción de pastel, y se llevó un pequeño pedazo a la boca. Un instante después, cerró los ojos y de su garganta escapó un gemido placentero -¡Dios, este pastel está delicioso!-
-¡Tienes razón!-
-Hm, nada mal-
-Está buenísimo, Ayame. Te superaste a ti misma-
-Gracias, chicos-
Kiba se lamió la vainilla que le había quedado en los labios y señaló la porción de Fuka. -¿Puedo..?-
La pelirroja arqueó las cejas y agitó el tenedor en el aire -Te lo advierto, novio o no. Si tocas mi pastel, te trincho con este tenedor-
Todos se echaron a reír menos Deidara.
En medio de todo aquello, nadie notó que se abría la puerta y alguien entraba en el bar y caminó hacia ellos.
-Naruto, ¿quieres otro trozo de pastel?-
-Me gustaría, pero no puedo comer demasiado, tengo que guardar espacio para el almuerzo con mis abuelos-
-A mí me gustaría probar el pastel-
Los siete se vieron sorprendidos por una nueva voz que no esperaban escuchar. Una voz delgada y enérgica que procedía adyacente a Naruto.
Shisui giró la cabeza hacia su amigo, y palideció de golpe -(Oh, Dios, ¡esto no puede estar ocurriendo!)-
Era Sakura
-S-sakura, q-qué sorpresa verte por aquí- Naruto se levantó nervioso de su asiento rascándose las marcas de bigote -Has venido para celebrar mi cumple...-
-Naruto- Lo interrumpió la pelirrosa agarrándolo por la nuca -Fuera de mi vista, rubio idiota- Lo fulminó con la mirada, y lo apartó de su camino, empujándolo bruscamente a un lado.
-¡Hey!, ¡hey!... ¿Qué crees que estás haciendo?-
Sakura ignoró a Ayame, y se sentó al lado del Uchiha, abrazándolo del bíceps derecho -Hola, Shisui..-
La pelicastaña se irritó al ver esa acción cariñosa hacia su novio -¿¡Eh!? ¿¡Quién es esta!?-
El Uchiha pasó saliva nervioso, y trató de zafarse del agarre de la pelirrosa -S-sakura... ¿Qué estás haciendo aquí?-
Sakura se acercó al oído de Shisui y susurró fuerte, para que todo el mundo pudiera escuchar, especialmente Ayame -He venido a verte, cariño-
-Tch.. Shisui me vas a contar qué está pasando aquí exactamente- Ayame entrecerró los ojos, y apretó los puños -Parece que tienes otra mujer en tu vida, ¿no?-
Deidara y Kiba se alzaron, alejándose unos pasos de la mesa.
-¡No, no no! Es... Ella solo es... yo...- El Uchiha intentó pensar en algo que decir pero no pudo. Solo bajó la mirada
-Si vas a soltarme excusas, ¿puedes al menos mirarme a la cara?-
Shisui levantó lentamente la cabeza, y se encogió asustado al ver la furia que reflejaba su mirada
-¿Has estado viéndote con ella sabiendo que yo estaba embarazada? ¿Y que el niño es tuyo?-
-(¡Mierda! ¡Tengo que arreglar esto ahora mismo!)- El pelinegro reunió coraje, y empezó a hablar, y tratando al mismo tiempo de levantarse -No... no es eso...-
-¿¡Y entonces qué es!?- Ayame dio un manotazo a la mesa, sobresaltando a su novio -Pensé que últimamente estabas un poco raro... Pero esto...-
-E-espera-
-Hey, Shisui...- Sakura le apretó más fuerte el biceps llamando su atención -¿Qué piensas?... Igual este es un buen momento para explicárselo. Ella es un lastre en tu vida, ¿verdad?-
Ayame agrandó los ojos, sorprendida.
El Uchiha frunció el ceño con una expresión indignada en su rostro -¡Yo nunca he dicho eso!-
Ayame se recuperó de la sorpresa, y miró a la pelirrosa -¿¡Qué estás diciendo!?.. No quiero oír ni una más de tus mentiras-
Sakura la miró brevemente con una sonrisa burlona antes de dirigir de nuevo la vista hacia el pelinegro -Shisui, cariño. No vas a hacerte el tonto ahora, ¿verdad?... Después de todo lo que has hecho conmigo... noche tras noche-
-E-eh..- Shisui se quedó con la boca abierta.
La pelicastaña puso cara de asco, y apartó la mirada de los dos -¡Oh! ¡Serás cerdo!-
-Si trabajas mucho para conseguir algo, lo acabas consiguiendo. Es una gran verdad, ¿no crees?- Sakura sonrió -Bueno, él me ha trabajado mucho, y me ha conseguido. Asi de simple..-
-Tch..-
-Además...- La pelirrosa apoyó la cabeza sobre el hombro de Shisui, sin borrar la sonrisa de los labios -Estoy segura de que no tienes ni idea de esto, pero este chico es toda una máquina en la cama... no creo que tú puedas satisfacerle ya..-
-Ah...- Ayame arqueó las cejas desconcertada, luego negó con la cabeza -¿Qué te pasa? ¿Estás mal de la cabeza o qué?-
Sakura bufó, divertida, y se acurrucó más contra el pelinegro -Escucha, cariño. Shisui solo necesita una cosa en el mundo, ¿sabes?. Y está sentada a su lado... Así que date por enterada y vete de aquí-
Con eso ayame explotó. Había tenido suficiente.
-¿Por qué demonios debería irme? ¡Tú eres la que debería irse, zorra!-
(Al mismo tiempo con Deidara, Naruto, Kiba, Fuka y Orochimaru)
-Chicos, ¿debemos intervenir? Ayame está empezando a perder la calma-
- No.. Deja que Shisui resuelva solo su problema- Deidara suspiró, y se apoyó en la barra del bar -Él se lo ha buscado-
-Wow..- Fuka lo miro sarcásticamente -Eres un amigo increíble-
-Sí, sí, lo sé, soy lo máximo-
Kiba se sobó la nuca, y miró a Naruto -Lo siento, Naruto... si tan sólo no hubiera avisado a todos que hoy era tu cumpleaños... nada de esto estaría pasando-
-No estoy enfadado contigo, tranquilo-
-Kukuku, chicos, la discusión se está agravando-
(Unos segundos antes con Shisui, Ayame y Sakura)
-¿Por qué demonios debería irme? ¡Tú eres la que debería irse, zorra!-
Sakura resopló divertida -Cuidado, si sigues poniendo esa cara, te van a salir arrugas... Abuelita-
-¿Qué has...? ¡Zorrita de mierda!- En ese instante, casi como un resorte, Ayame se levantó, golpeando la mesa, y le gritó a su novio -¡Mierda, Shisui!-
El Uchiha se tapó el rostro con una mano, desesperado -(¿¡Qué puedo hacer para solucionar esto!?)- Trató de pensar en algo que decir, pero no pudo... Suspiró y habló -¿P-podrás perdonarme?-
-¿Quieres que te perdone?- Ayame hizo una mueca de sorpresa y empezó a temblar de furia -¿¡Cómo podría...!?-
-¡Espera un momento! ¡Puedo explicarlo!-
-¡NUNCA te perdonaré!-
-¡Hey, para ya! Me importa una mierda si lo perdonas o no ¡Nosotros somos felices juntos!- Sakura soltó a Shisui, y entrecerró amenazadoramente los ojos hacia Ayame -¿No ves que nos estás molestando? ¿Por qué no te vas a tu casa, vieja puta?-
-¡Mira, tú!-
-¿Seguro que tienes un hijo en esa cueva de hielo?... Seguro que es mentira-
-¡Claro que no es mentira! ¡Cierra esa sucia boca de zorra!-
-¿Tan desesperada estás? ¡Eres patética!-
-¡Te he dicho que cierres la boca! ¡Puta mocosa!-
-¡Ya no te soporto, shannaro!- Sakura agarró el cuchillo que Orochimaru había traído unos minutos antes para cortar la torta, y señaló con la punta del instrumento a Ayame, que empezó a alejarse lentamente de la mesa.
Asustado, Shisui cogió a Sakura por un hombro y la zarandeó levemente -¿Hey, tranquilízate, vale?- Luego miró a Ayame -Mira, escucha un momento ¡Ya lo he dejado con ella! No sabía que iba a venir.. Por favor, tienes que creerme..-
-¡Es por tu culpa que Shisui esté tan confundido ahora!- Sakura apartó la mano de Shisui de un manotazo, y se lanzó contra Ayame -¡Si desaparecieses, él por fin podría ser libre!-
-¡Ahhh!-
-¿¡Estás loca!?-
-¡Mierda!-
-¡Cuidado!- Shisui se puso delante de Ayame, recibiendo el corte dirigido contra ella. El corte fue profundo y doloroso y la sangre que brotaba de la herida empezó a manchar la camiseta del Uchiha.
-¡Oh!-
-¡Shisui!-
-¡Joder!-
-Uh..- El pelinegro no pudo evitar quejarse en voz alta y caer al suelo, presionando su mano contra la region del flanco abdominal derecho que sangraba en abundancia.
-Tch- Sakura iba a lanzar otro corte contra Ayame, sin embargo, Naruto se apresuró en agarrarla impidiendo su locura, lanzándose sobre ella y bloqueándola en el suelo.
-¿¡Estás loca!? ¿¡Qué demonios has hecho!?-
-¡Suéltame, maldito imbécil!-
-¡No pienso hacerlo ni loco!- Le quitó el cuchillo de la mano y lo lanzó lejos -¡Chicos, llamen a una ambulancia, y a la policía!-
-¡Estoy en ello!-
-¡Apurate, Deidara! ¡Se está desangrando!-
-¡Mierda, Kiba, no grites. Me vas a poner más nervioso!-
-Dios mío, dios mío-
-Resiste, Shisui-
...
...
...
(Lugar desconocido - Hora 17:40)
Shisui sintió las piernas rígidas. No podía moverlas con libertad y sintió cierto ahogo. Sentía demasiado calor, necesitaba aire.
Apartó las sábanas con los pies para liberarse
-Eh..- Le susurró una voz -Cuidado-
-(¿Naruto?)-
Un pitido distante se intensificó cuando trató de abrir los ojos. Parpadeó. La habitación, desconocida para él, estaba muy iluminada. Se encontraba acostado en una cama mucho más pequeña que la suya, a cuyos pies vio a Naruto.
-¿N-naruto?- Tenía la boca tan seca que la lengua se le pegaba al paladar.
El ojiazul le palmeó los pies. Parecía cansado. -Te vas a poner bien..-
-Shisui..-
El Uchiha se volvió hacia un lado. Ayame estaba sentada al lado de la cama, tan inclinada sobre él que sus caras casi se tocaban. También parecia agotada.
Shisui parpadeó de nuevo. Estaba confuso -¿Qué está pasando?-
Ayame frunció el ceño -¿No lo recuerdas? Estás en el hospital-
-¿En el hospital?- El pelinegro arrugó la nariz y buscó el origen de aquel pitido. Vio los monitores y la vía en su brazo y finalmente lo entendió -¿En el hospital?- Los recuerdos volvieron a su mente en avalancha.
La cara de Sakura distorsionada por el odio. La sangre. Despertar en una camilla mientras lo ingresaban en urgencias. La cara de ansiedad de Ayame. Su ropa empapada de sangre. Su negativa a soltarle la mano cuando los médicos intentaban estabilizarlo. La mirada del cirujano corriendo hacia él era lo último que recordaba.
El pitido de la máquina se aceleró siguiendo los latidos del corazón de Shisui.
-Será mejor que le diga al médico y a los demás que te has despertado- Naruto se alzó, y salió de la habitación privada
El Uchiha miró a su novia, que le apretó la mano -S-sakura me ha apuñalado-
-Sí... me protegiste con tu cuerpo- La ira ardía en los ojos de Ayame -Te has desmayado. Te hemos traído y has despertado un momento en urgencias, pero has vuelto a quedarte inconsciente. Ha llegado el cirujano y ha dicho que no creía que el arma hubiera tocado ningún órgano vital, Te han llevado al quirófano. Afortunadamente tenía razón. El cuchillo no ha tocado ningún órgano ni arteria principal. Ahora estás en una habitación privada. Al parecer tendrás que quedarte unos días en el hospital.-
Shisui trató de incorporarse, pero un ramalazo de ardiente dolor le hizo gritar.
-Dios, Shisui, acaban de apuñalarte. Intenta no moverte-
-A-ayame... ¿q-qué paso con Sakura?-
La pelimarrón frunció el ceño, miró hacia otro lado un instante, y después volvió a mirarlo a él fijamente -Está en la comisaría, haciendo compañía a los policías-
...
...
-Ayame... yo... lo siento... por..-
-Ahora no, hablaremos de eso en otro momento-
...
...
-Señor Shisui, está despierto-
El pelinegro levantó la vista hacia la suave voz rica en matices y descubrió que pertenecía a un joven
-Soy el cirujano, el doctor Kabuto Yakushi-
-Hola-
El doctor sonrió, y se acercó a él, seguido de Deidara, Fuka, y Kiba.
-Cuando ha llegado a urgencias le hemos llevado al quirófano para asegurarnos de que no había órganos vitales...-
Shisui escuchó al doctor mientras repetía lo que ya le había dicho Ayame.
-Así que, ¿estoy bien?-
-Sí. Va a ponerse bien. Le recomiendo que permanezca ingresado en observación en el hospital durante unos días, solo para asegurarnos de que no hay infección, y después le mandaremos a casa. El tiempo de recuperación es de cuatro a seis semanas. La enfermera vendrá a hablar con usted de los antibióticos, el tratamiento contra el dolor y las curas..- Miró a Ayame -Me alegro de que tenga ayuda. Por más que le pida que tenga cuidado al moverse hasta haberse recuperado, la primera semana es muy complicada. Necesitará que alguien le ayude-
-Gracias, doctor-
-De nada. Le hemos suministrado algo para el dolor, pero si necesita más pulse el botón de llamada, Tayuya, su enfermera, no tardará- Se marchó, y cerró la puerta.
En ese instante, Shisui, fue rodeado por sus amigos.
-Cuánto me alegro de que estés bien, amigo-
-Joder, vaya susto nos has dado-
-Shisui, tu tía Mikoto, ha llamado para decir que ya salió del trabajo, y está viniendo con Sasuke para verte-
El Uchiha suspiró, y se acomodó mejor en la cama, y en eso notó la ausencia de cierto rubio -¿Dónde está, Naruto?-
-Bueno..- Deidara apoyó el hombro contra la pared, al lado de la única ventana de la habitación, cruzando los brazos -Se fue a su casa antes de que oscurezca. Vive lejos de aquí. Pero me ha dicho que mañana vendrá a visitarte... Además- Apartó la cortina que cubría la ventana -Está nevando. Mira-
Shisui miró hacia la ventana, y vio con asombro millones de copos de nieve cayendo desde el cielo -Wow... la nieve en octubre no es normal-
...
...
-En Shinto Teito estan pasando cosas raras desde hace mucho días..-
...
...
Con Naruto – Hora 19:20
La noche era fría, pero vigorizante. La nieve caía en gruesos copos. Una capa de polvo blanco cubría las aceras y las calles. Se había levantado viento y los árboles de la avenida, algunos sin hojas, se movían emitiendo chasquidos bajo la nieve. El aire le echaba el pelo hacia atrás y tenía la piel de gallina.
Sin perder tiempo se acercó a su casa. -(Por fin, llegué)- Se quitó la nieve de los hombros, del pelo, y entró en su hogar -¡Hola!... Ya estoy en casa-
-¿Naruto?-
El ojiazul escuchó unos pasos acercándose. Alzó la mirada, y vio a Yomi -Hola, Yomi-chan-
-Naruto... Te hemos estado esperando desde la una de la tarde. ¿Dónde has estado?-
-Lo siento, tuve un enorme problema-
La rubia agrandó los ojos, alarmada, y corrió hacia él -¿Te sucedió algo malo? ¿Te hiciste daño?-
Naruto alargó la mano y le acarició la mejilla -Por favor, estáte tranquila. Yo estoy bien, pero no puedo decir lo mismo de mi amigo Shisui-
-¿Qué le paso?-
-Te lo contaré luego... ¿Mis abuelos, dónde están?-
-En la cocina, juntos a las demás. Vamos-
-Sí-
Se dieron un rápido beso y, cogidos de la mano, fueron caminando hacia la cocina. Al entrar en la habitación, Naruto vio a sus abuelos, y al resto de sus Sekireis sentados alrededor de la mesa donde había un pastel con velas y unas jarras con refrescos.
Sus abuelos estaban hablando animadamente con Akeno, mientras las demás estaban escuchando en silencio, y haciendo pucheros.
En eso su abuelo se percató de su presencia, y sonrió -¡Naruto! ¡Por fin has venido!-
-¡Naruto-kun/sama!-
-¡Mocoso! ¿¡Se puede saber por qué te has demorado tanto en venir a casa!?-
-E-eh..- El ojiazul se asustó con la mirada que le clavó su abuela tsunade, y retrocedió un paso -Bueno...-
-¡Ah, olvidalo, me lo dirás después! Ahora, ven, acércate. Akeno-chan y yo tenemos algo que decirte-
Naruto asintió, y se acercó a ellos
-Akeno me ha contado que esta última semana ha estado teniendo náuseas y vómitos. Al ver que no llegabas decidí llevarla a un hospital de nuestra empresa para poder controlarla...- Tsunade se detuvo, y dio una palmadita en el hombro a Akeno -Vamos, dale la noticia-
Naruto sintió un nudo formándose alrededor de su garganta.
La pelinegra se levantó de su asiento, y se acercó a su Ashikabi. -Naruto... Estoy embarazada-
A Naruto se le detuvo el corazón -¿Cómo?-
-Que estoy embarazada... de 18 días-
El rubio se quedó petrificado mientras asimilaba la noticia -Voy a ser padre..-
Akeno asintió, con una hermosa sonrisa.
El ojiazul no sabía que decir. Un hijo era algo que él no esperaba, no estaba preparado para ser padre; pero... tendría que serlo.
-¡Buah!- Jiraiya rompió a llorar de felicidad -¡Estoy tan contento de que mi nieto no sea un princeso inútil!-
-¡Cállate, Jiraiya!-
Naruto centró sus ojos en los de Akeno. Y como siempre, los encontró hermosos, radiantes, bellos, enormes, divinos. La abrazó y la estrechó contra él. Ella hundió la cara en su sudadera. Él le acarició el pelo. -Akeno-chan... yo no estoy preparado para ser papá, todavía sueño con volver a tener los míos. Sueño con que un día ocurra un mílagro, y ellos resuciten- Respiró hondo y sonrió -Lo único que puedo hacer es prometer que haré todo lo que esté en mi mano para ser el mejor padre posible-
-Y eso es más que suficiente para mí, Naru-kun- Akeno levantó la cabeza y lo besó, y en seguida sus alas aparecieron en una ráfaga de luces multicolores.
Después de unos segundos que parecieron una eternidad, sus labios se separaron.
Tsunade caminó hacia su nieto y lo abrazó -Felicidades, Naruto-
-¿N-no estás enojada?-
-Al principio sí- Admitió la rubia -Quería romperte la cabeza por irresponsable. Pero pasadas unas horas logré calmarme-
-¡Jajaja! ¡Chúpate esa, Minaka! Tu medida de seguridad para evitar los embarazos en las Sekirei, no pudo detener a mi nieto. Nada ni nadie puede detener a los hombres Namikaze-
-Naruto, ¿Cómo te fue en la fiesta?- Preguntó Rias, tratando desesperadamente de cambiar de tema.
-Mal, fue un desastre-
-¿Hm?- Nene se enderezó en su asiento, y se puso seria -¿Qué paso?-
-Bueno...- Naruto empezó a contarles, sin dejar que lo interrumpieran, todo lo que había ocurrido.
-Vaya lío, por suerte, tu amigo no fue herido gravemente-
-¿Qué paso con tu amiga Sakura-
-La policía se la llevó a la estación-
-Bueno..- Tsunade batió las manos llamando la atención de todos -¿Qué me dicen si empezamos a cenar? No sé ustedes, pero yo me estoy muriendo de hambre-
Todos asintieron, se sentaron en la mesa, y pasaron una cena agradable, como siempre.
-Bueno. Nosotros nos vamos-
Tsunade y Jiraiya, estaban parados en el recibidor de entrada.
-Están seguros que no se quieren quedar con nosotros?-
Tsunade negó con la cabeza, y revoloteó el cabello de su nieto -Lo siento. Ya hemos reservado habitación en un hotel, además... no queremos disturbar vuestra intimidad-
-Je, je- Uzume sonrió, y se cruzó de brazos sobre sus voluptuosos pechos -Me parece genial; así esta noche podré gritar si me apetece-
Naruto se tapó la cara avergonzado, mientras Rossweisse, Rias, y Yomi soltaron un suspiro irritado
-¡Idiota!- Seraphim se acercó a Uzume, y le dio un coscorrón -No hables así delante de los abuelos de Naruto-sama, qué poca vergúenza-
-¡Auch!-
-Ufufu-
Jiraiya esbozó una expresión pervertida, y miró esperanzado a su mujer -¿Podemos quedarnos?-
-¡No!- La rubia lo agarró de una oreja, y abrió la puerta -Naruto, mañana, antes de regresar a Hiroshima, vendremos a saludarte-
Naruto dio un paso adelante -Espera, abuela. Tengo que pedirte un favor, mi amigo Shikamaru..-
-Me lo dirás mañana... ¡Ah! Casi me olvido...- Tsunade se detuvo repentinamente en la puerta, sin soltar a su marido, y se dio la vuelta para mirar a su nieto. -Nagato, te llamará por teléfono para felicitarte, por problemas de trabajo, no pudo venir hoy-
El rubio suspiró y, de mala gana, decidió esperar hasta la mañana siguiente para pedirle el favor a su abuela. Además, Shikamaru, todavía no lo había contactado. No sabía si su amigo había aceptado su propuesta -Esta bien, estaré esperando la llamada de mi hermano-
-Nos vemos mañana, cielo-
-Jejeje, diviértete con tus Sekireis, Nar...-
El ojiazul cerró la puerta antes de que su abuelo terminara la frase -(Estupido ero-abuelo)- Se sobó la nuca, y se giró hacia sus Sekireis -Voy a limpiar la cocina, luego me tomaré un baño caliente. Ustedes pueden irse a dormir si quieren-
Las caras de las Sekireis se iluminaron, sin decir palabra, y se intercambiaron miradas de complicidad, hasta que Nene habló soltando un suspiro y sonriendo -Rias, ve a traer el regalo-
-Voy- La pelirroja se fue corriendo hacia la sala y, unos segundos después, regresó cargando una bolsa de papel -Naruto-kun, toma esto. Es nuestro regalo-
Naruto agarró la bolsa.
-Es algo que todas nosotras hemos tejido para ti-
-Espero que te guste tanto-
-Ufufu, lo he hecho con mucho amor-
-Pensamos, que podía serte útil en el invierno-
El ojiazul abrió la bolsa y, sacó una bufanda de lana de ocho colores diferentes cuidadosamente doblada y tejida. -Chicas... es un regalo maravilloso- Recorrió el tejido con los dedos -La llevaré con mucho orgullo, gracias-
Las Sekireis se sonrojaron felices.
Naruto colgó la bolsa en el perchero, y sonrió zorrunamente -Cuando haya terminado de limpiar la cocina, me llevaré la bufanda a mi cuar...- Se calló de golpe con los ojos que se le habrían como platos al ver que sus Sekireis empezaban a desnudarse -Chicas... ¿por qué se están desvistiendo?-
-Por Dios, Naruto-kun, qué pregunta haces.- Uzume sonrió, y empezó a mover sus caderas en sensuales círculos, al tiempo que se desabrochaba el sujetador. -Hoy es tu cumpleaños, hoy es un día muy especial, y lo vamos a celebrar a lo grande-
-Ufufu, te arrancaré la ropa y te cabalgaré hasta que te olvides de tu nombre- Akeno se pasó la lengua por los labios, y se bajó la cremallera de los vaqueros, que cayó al suelo dejando al descubierto unas bragas de encaje negro y medias negras sujetas con liguero.
Naruto tragó saliva y retrocedió unos pasos hasta chocar con la puerta. Normalmente, estaría excitado por la perspectiva de hacer el amor con una de sus Sekireis.. ¡solo una!. Pero ahora era diferente. Estaba completamente seguro de que sí hacia el amor con las ocho a la vez no saldría vivo. -(Tengo que escapar-ttebayo)-
El rubio se lanzó corriendo pasando al lado de ellas, hacia la escalera que llevaba a su habitación. Pero, antes de que pudiera pisar el primer peldaño, unos velos le envolvieron el tobillo derecho, y le levantaron del suelo, suspendiéndolo en el aire boca abajo.
-(Mierda!)- En menos de un segundo, su ropa fue despedazada, quedando desnudo
-¿A dónde crees que vas, Naruto-kun?-
Yomi le agarró el pene con su mano izquierda y se lo frotó con ganas para que lograra la erección. El cuerpo del ojiazul reaccionó instantáneamente y su pene se endureció. La rubia sonrió satisfecha, y empezó a restregarse el rostro contra el pene de Naruto, para luego engullirlo.
Naruto, a malas penas, veía cómo su pene trataba de salir de aquella cueva, cómo la punta pugnaba por romper la malla de la mejilla izquierda o de la mejilla derecha de Yomi, para finalmente ser engullido hacia las profundidades de la garganta, estar a punto de escabullirse como un émbolo mojado, para ser de nuevo succionado por los labios implacables.
-Ufufu, ¿Naru-kun... por qué has escapado?- Akeno le rozó la sien con los labios tan suavemente como si fuera un susurro y, a continuación, comenzó a mordisquearle el lóbulo de la oreja.
El ojiazul soltó un fuerte gemido, perdido en la sensación que le daban los labios de Yomi alrededor de su pene erecto. Apretó los dientes, resistiéndose a aquel constante placer, y miró a Seraphim, Rossweisse, y Tiffania, quienes seguían llevando sus ropas interiores.
-¡Chicas, por favor, ayúdenme-ttebayo!-
Las tres se sonrojaron, y desviaron las miradas.
-Vamos, Naruto-kun- Rias colocó sus pechos sobre el rostro del ojiazul. La boca de Naruto no titubeó al atrapar uno de los pezones con sus labios
-(¡A la mierda con todo!)- Naruto se dejó llevar por la lujuria. Aplastó su cara entre los dos senos, juntando uno con otro para abarcar con sus labios los dos pezones a la vez. Rias echó la cabeza hacia atrás, se apretó contra él y colocó sus manos en la cabeza de su Ashikabi.
Uzume sonrió -Jeje. creo que ahora ya no escapará... chicas, ¿qué dicen si lo llevamos a su cuarto? Ahí podemos continuar-
Yomi se sacó el pene de Naruto de la boca y se lamió los labios. Unos hilos de saliva se extendían desde su labio hasta la barbilla. -Por mí está bien-
Sin perder tiempo, las Sekireis lo llevaron a su habitación, y lo soltaron. El rubio se levantó, y las miró. En sus ojos azules se reflejaban una brutal lujuria.
-Bueno... ¿quién va primero?- Nene se puso las manos en las caderas, y observó a sus hermanas
-Haremos como decidimos ayer- Rossweisse le dio una palmadita en la espalda a Tiffania -Tú eres la primera.-
La rubia asintió, y tímidamente se desabrochó el sujetador. Cuando los liberó, sus grandes senos rebotaron ligeramente.
Uzume suspiró, y se sentó en el suelo. -Entonces, la siguiente seré yo, y luego será el turno de Nene-
Rias se cruzó de brazos, mientras miraba a Tiffania, quien se estaba acercando a Naruto -Después será mi turno, luego le tocará a Akeno, Seraphim, Yomi y Rossweisse-
Seraphim se apoyó contra la pared, y frunció el ceño -Hey, quiero dejar claro una cosa. Si una de ustedes se atreve a tocarme mientras estoy con Naruto-sama, les rebanaré la cabeza sin pensarlo dos veces-
-No hay necesidad de que lo digas en ese tono- Rossweisse puso cara de asco y resopló -Yo nunca haría tal cosa. La única persona del mundo a la que permito tocarme es Naruto-kun-
-¡Ídem!- Dijeron al mismo tiempo las otras Sekireis.
Tiffania se detuvo delante de su Ashikabi. Su lengua rosada se asomó de sus labios exuberantes, del color de las cerezas. La polla de Naruto avanzó sacudiéndose y se estiró hacia ella como si la maldita cosa tuviera mente propia.
-Hazme una felación-
Por un momento Tiffania se le quedó mirando, luego se inclinó. Naruto sintió su aliento en la punta hinchada. Cada músculo de su cuerpo se tensó. La espera era pura tortura. Lo lamió lentamente, como un cono de helado en un día de verano.
-Más, Tiffa-chan. Lame todo el glande. Mételo en tu boca.-
Casi al instante, esa lengüita se movía por toda la punta sensible de su polla. Naruto apretó los dientes cuando el fuego crepitó por su columna. El deseo le escaldó. Ella trabajaba su polla con besos y pequeños lengüetazos suaves como mariposas.
Se sentía tan bien.
Bajó la mirada hacia su polla que desaparecía en su boca. Sus ojos estaban cerrados, su cara casi beatífica.
-Toma más, Tiffa-chan. Puedes tomar todo de mí. Métetela.- Naruto suavizó la voz, pero enredó las manos en su pelo, agarrando puñados. Largo y suave, el cabello de Tiffania era el asa perfecta para asirse mientras le follaba profundamente la boca, abriéndose paso centímetro a centímetro, de manera deliciosa.
Las manos de Tiffania encontraron sus muslos, los dedos se agarraron casi con desesperación. Ella se estremeció cuando abrió ampliamente los labios para acomodar sus cortas estocadas. Él se hundió otro centímetro en la boca caliente.
-Tócame las pelotas.-
Ella no vaciló, acunándoselas, masajeándoselas. Él se estremeció. Sus pelotas estaban apretadas contra su cuerpo y se sentían muy pesadas con su semen.
Naruto se empujó aun más profundo en su boca. Tiffania trató de rodearle la polla con la lengua, pero no había espacio en su boca apretada y caliente. Sus pelotas subieron, tan puñeteramente cerca del orgasmo. Pero no quería correrse todavía.
Con una mueca de disgusto, se salió de su boca
Tiffania se echó para atrás. Jadeaba, metiendo oxígeno a sus pulmones, mientras lo miraba con ojos inciertos.
-Naruto-kun, no te has corrido.-
-Hoy no voy a tratarte con mano suave, Tiffa-chan. Quítate las bragas-
La rubia se levantó, y se quitó las bragas.
Naruto nunca se habituaría a verla desnuda. Al igual que todas sus otras Sekireis, Tiffania era imponente, con unos hombros delicados, una cintura esbelta, pechos grandes coronados con pezones tensos y rosados pidiendo a gritos ser chupados. Todo lo que un hombre podría desear.
-Naruto-kun, quiero que me tomes por la parte de atrás-
-Por detrás será-
Tiffania, ansiosamente se arrodilló a cuatro patas, levantando su culo maravillosamente redondeado en el aire hacia él.
Naruto no perdió tiempo colocando sus piernas dentro de ella y agarrando sus caderas blandas con sus manos. Su cuerpo estaba caliente debajo y temblaba de excitación. La mantenía firme, lentamente entró en ella y observó con atónita fascinación mientras su grueso y penetrante pene desaparecía en su apretado coño.
Sus paredes vaginales pulsaban alrededor de su carne y él sujetó su mandíbula cerrada para evitar gruñir en voz alta ante su maravillosa opresión. Antes de que pudiera empezar a empujar, cerró las piernas, aumentando la presión y aumentando así el placer en su dura erección. Entonces empezó a mover su pelvis de un lado a otro en cámara lenta.
Un relámpago candente se cerró a lo largo de su pene y se clavó en su tripa. Esta vez no pudo evitar que los gemidos escaparan de su boca.
Apoyándose, palmeó sus grandes pechos suaves con sus manos y empezó a masajear sus pezones apretados. El ojiazul sonrió ante sus exhalaciones agudas mientras empujaba sus pechos juntos, amasándolos hasta que ella lloriqueó por misericordia.
La sangre bombeaba furiosamente a través de sus venas mientras mantenía los vagos movimientos sensuales de su pelvis. Luchó contra la necesidad de derramar su semilla dentro de ella. En cambio, se centró en complacer a Tiffania.
Aumentó el masaje en sus montículos y sonrió con satisfacción mientras se hinchaban en sus manos. Sus muslos se tensaron, enviando otra descarga como un relámpago a su miembro.
Naruto arqueó sus caderas en contra de ella y esta se agachó bajo su ataque. Estaba jadeando, pesada y dura.
Un placer salvaje devastó su polla mientras la molía en su calor. Increíble deseo se derramó sobre sus sentidos. Algo salvaje y maravilloso. Lo urgió a empujar su polla rígida más profundo y más rápido.
Naruto la folló con prolongados golpes. Sus músculos del coño se apretaron alrededor de su pene y ella echó la cabeza hacia atrás y gritó pidiendo misericordia. El ojiazul la ignoró y continuó los golpes tortuosos. Se aseguraría de que disfrutara de esta posición sexual. Asegurándose de que lo disfrutara mucho.
Un ferviente calor lo azotó mientras miraba hacia abajo y se miraba retirarse de su coño. Su pene palpitaba al aire fresco. La lujuria lo animó a lanzarse de nuevo en su pulido interior. Su agujero de satén se tensó alrededor de él, succionándolo en su cálido calor.
Naruto estableció un ritmo tortuoso y no pasó mucho tiempo antes de que sus músculos convulsionaran alrededor de su pene duro. Bajo sus manos a sus pechos hinchados, que se movían frenéticamente mientras suspiraba con jadeos de aire. Su cuerpo empezó a temblar cuando un orgasmo se acercó. Pero no quería que ella se viniera todavía. La haría esperar. Hacerla que se tambalee en el borde por un poco más.
Se apoyó contra su cuerpo. La folló con más fuerza, pero no lo suficiente como para hacerla venir. Él continuó sus empujes y al mismo tiempo deslizó la mano de su pecho y la sumergió entre sus piernas.
Tiffania gimió salvajemente ante su toque. Sus piernas temblaron cuando sus dedos se deslizaron contra su clítoris. Él pellizcó y masajeó sus deliciosos labios inferiores, que se hincharon bajo su ataque. Su excitación sexy impregnaba el aire. Lo alentaba.
Golpeando su polla hinchada dentro de ella, frotó un dedo sobre su clítoris pulsante. Ella gritó. La humedad goteaba de su coño caliente. Se retiró y empujó su polla dentro de su coño de nuevo. Él masajeó su dedo suavemente hacia adelante y hacia atrás hasta que ella empujó sus caderas hacia atrás en él, una clara indicación de que estaba lista para venirse. Y él estaba malditamente listo también.
Tiffania soltó un fuerte grito mientras temblaba violentamente
Sintiendo que su propia terminación se acercaba, Naruto apretó los dientes y se empujó con más fuerza contra los glúteos de Tiffania, haciéndolos rebotar más fuerte, una y otra vez. Un momento después, se unió a sus gritos con gemidos roncos cuando el intenso placer se apoderó de él y vació su semilla dentro de ella
Levantándose, y recostándose contra él, Tiffania cerró los ojos mientras sus manos le frotaban su cuerpo de arriba a abajo, ahuecando sus pechos sensibles. Su pene se deslizó fuera de su interior, y su semen chorreó por la pierna de Tiffania
-Uff, por fin- Uzume se levantó de un salto, sonriendo de oreja a oreja como un niño -Naruto-kun, ahora es mi turno- Ya no podía esperar a que Naruto se adentrara en su vagina. Estaba completamente mojada. Ver a esos dos copulando la había excitado tremendamente.
Sus otras hermanas estaban igual que ella.
Naruto negó con la cabeza, y alzó a la rubia -No, todavía no he terminado con Tiffa-chan-
-Oh, vamos..-
-Lo siento-
Naruto llevó a Tiffania hasta la cama y la depositó sobre ésta. Besó sus pezones antes de separar sus piernas y echar un vistazo a su vagina hinchada, y llena de semen. Pasó un dedo sobre esta mientras la admiraba y ella se estremeció.
La rubia se hallaba tan dolorida, tan inflamada, pero a pesar de esto, una nueva oleada de excitación se encendió ante su caricia.
-Levanta las piernas- Naruto le empujó las piernas hacia atrás -Y sujétalas.-
Inspirando un aliento tembloroso, Tiffania asintió con la cabeza y enganchó la mano debajo de sus rodillas, llevó las piernas hacia atrás y se exhibió a sí misma para él. Naruto recogió su esperma y la distribuyó por encima de su agujero fruncido mientras éste se fruncía bajo su tacto.
Mordiéndose el labio, Tiffania observó con nerviosismo. Era fácil imaginar lo que tenía en mente su Ashikabi, queria su trasero, pero sinceramente no podía ver cómo podría ajustar ese pene duro como roca allí dentro. A diferencia de sus hermanas, su agujero trasero seguía siendo virgen.
El rubio presionó y provocó su agujero, subiendo de vez en cuando para atraer más de sus jugos hacia abajo y luego, finalmente, un dedo se deslizó en su interior. Tiffania se quedó sin aliento cuando su grueso dedo se hundió más allá del nudillo y su agujero se apretó en torno a éste.
Con cuidado, lo condujo dentro y fuera, y pudo sentir el sudor reuniéndose sobre su labio y su cuerpo agitándose bajo las nuevas sensaciones.
Luego de un minuto su dedo la abandonó y se bajó de la cama y abrió el cajón de la mesa de noche. Tiffania lo observó, admirando la ondulación de sus músculos mientras se movía con facilidad. Su corazón puede haber estado martillando con aprensión, pero al parecer, su cuerpo no podía tener suficiente de él.
Sacando una botella de lubricante con una sonrisa triunfante, se instaló nuevamente en la cama. -¿Puedes poner las piernas detrás de tu cabeza-ttebayo?-
Tiffania asintió. -Creo que sí.-
-Hazlo, por favor.- La miró mientras apoyaba los pies contra la cama y sus mejillas se calentaron cuando eso abrió su culo por completo -¿Puedes permanecer de esa manera?-
-S-sí- No era precisamente cómodo pero ella era bastante flexible. Naruto comenzó a distribuir el lubricante sedoso en su interior.
Tiffania se centró en la ondulación de los músculos de su brazo y en el leve surco de concentración en su frente mientras cubría cada centímetro de su trasero, introduciendo su dedo en su agujero con fuerza cada vez más gradual y recubriendo su interior con el lubricante.
Cuando se estableció entre sus piernas, Tiffania sintió un poco de pánico cuando su cabeza tanteó su ano experimentalmente. A medida que la frotaba sobre su culo, lubricando su pene, la besó, enredando su lengua con la de ella salvajemente, ahogando sus miedos.
-¿Estás nerviosa?-
Tiffania abrió la boca, luego la cerró con fuerza, y asintió.
Naruto inclinó la cabeza con una sonrisa y la estudió. -No es mi intención hacerte daño, Tiffa-chan. Voy a tomar tu culo con dureza y rapidez, pero lo disfrutarás. Me aseguraré de ello.-
Asintió su acuerdo. ¿Realmente disfrutaría de ello? No podía ver cómo, pero sabía que no le haría daño a propósito. Eso era suficiente. Miró de reojo brevemente a sus hermanas, y ellas la sonrieron, tranquilizándola.
Con otro beso feroz, condujo su pene hacia delante, impulsándose hasta que estuvo segura de que su culo se dividiría.
Finalmente se abrió para Naruto y contuvo el aliento mientras su cabeza extendía su apretado agujero, ampliándolo. Esperó a que el dolor apareciera, pero sus preparativos anteriores debieron haberla preparado, ya que éste no llegó. Sus ojos se abrieron como platos mientras avanzaba centímetro a centímetro en su interior, sus propios ojos azules observando su reacción cuidadosamente mientras su boca se abría.
El lubricante cumplió su propósito mientras se hundía con facilidad y lanzó un grito ahogado cuando su gran eje reclamó su otro agujero virgen.
Dios, nunca sintió nada igual. No sabía si le gustaba o no, la sensación era tan exquisitamente extraña pero cuando se retiró casi hasta la punta antes de introducirse de nuevo una vez más, su vagina palpitó con necesidad.
Embistiendo una vez más, Naruto tomó su culo con más fuerza a medida que su cuerpo se relajaba en torno a él y Tiffania aceptó lo que podía proporcionarle con un sagaz entusiasmo mientras él le decía cuán sensual era, lo apretada que estaba. Sus muslos sólidos golpearon contra su trasero cuando aceleró el ritmo y rayos de satisfacción se dispararon a través de su ano.
Los gemidos de Naruto aumentaron y en poco tiempo follaba su culo como a una vagina empapada. Sujetándose las piernas, Tiffania no podía hacer otra cosa que gritar a medida que las nuevas sensaciones tensaban todo su cuerpo convirtiéndolo en una masa temblorosa de placer. Con un grito gutural, el semen de Naruto brotó en su culo, provocando en ella un clímax poderoso. Sus chorros calientes continuaron llenando su recto hasta que se desplomó contra ella
Se quedaron así hasta que sus respiraciones se fueron normalizando.
-(Una menos, faltan siete)- Naruto se separó de Tiffania y se giró hacia sus otras Sekireis. -Uzume-chan, ahora te toca a ti-
La pelimarrón sonrió, y corrió hacia él -Jaja, ya era hora-
-Acuéstese sobre tu espalda y separa tus piernas-
Uzume hizo lo que Naruto sugirió, extendiéndose sobre la cálida suavidad de la cama, al lado de una semiconsciente Tiffania.
Naruto bajó de la cama, y agarró a Uzume de las caderas, trayendo su coño hacia él.
La Sekirei sonrió lujuriosamente. Su coño ardía de deseo mientras tomaba su grueso pene palpitante en su mano y lo bajaba entre sus muslos. No se sorprendió al descubrir que su carne masculina caliente se deslizaba fácilmente. Estaba mojada por él. Siempre estaba mojada por Naruto.
Su miembro pulsante estaba caliente y sus músculos vaginales le daban la bienvenida con ansiedad, sujetando su carne masculina cuando entraba.
Para su sorpresa, él enganchó las manos bajo sus rodillas y le alzó los tobillos sobre los hombros. Jadeó mientras sus manos se deslizaban de sus piernas y acunaban sus mejillas del culo. Las sensaciones la atravesaron mientras empujaba su fuerte erección en su núcleo, llenándola completamente.
Su sonrisa era brillante y dulce mientras él le sonreía.
-¿Te gusta?-
-Ah..- Uzume jadeó ante el precioso edificio de presión dentro de su vagina. -¡No pares!-
Sin perder tiempo, Naruto empezó a balancearse de un lado a otro. Sus impulsos, rápidos eran profundos y poderosos. Aumentaron la presión fantástica que crecía profundamente dentro de su vientre inferior. En unos instantes, espasmos feroces ondulaban a través de ella y gimió desvergonzadamente.
Las respiraciones de Naruto eran irregulares y desiguales a medida que sus fuertes golpes se hacían más rápidos, más exigentes, más animales.
Cerrando los ojos, Uzume inhaló bruscamente mientras sus músculos del coño se contraían más fuerte alrededor de su duro pene. Explotó en un río de espasmos. Cada espasmo más potente que el anterior.
Naruto seguía zambulléndose y se estremeció cuando las olas violentas la envolvieron. La intensidad del placer se apoderó completamente y Uzume montó las olas abrasadoras con una locura cegadora.
Gritaba una y otra vez cuando los potentes orgasmos golpeaban. Su cuerpo estaba envuelto en la intensa felicidad que su Ashikabi creó, mientras empujaba.
Su polla se estiró mientras seguía sumergiéndose sin piedad, haciendo lágrimas de alegría correr por sus mejillas. Más estremecimientos la atravesaron, girándola a través de la locura del placer. La envolvió y Uzume gritó una y otra vez.
Pronto sus gritos fueron ahogados por sus pesados gemidos cuando se unió a ella en su mundo de éxtasis.
Naruto se vino. Duro. Su semilla caliente se derramaba en ella como una marea. Uzume sonrió cuando su finalización la llenó y salió de su vagina, empapando las entrañas de sus muslos.
Poco a poco, Naruto controló sus jadeos, y su corazón recuperó el ritmo norma. Soltándole las nalgas se inclinó para lamer un pezón y otro, alternando mordiscos y succiones, par luego erguirse y mirar a sus otras Sekirei -Dos fuera, faltan seis... ¿A quién le toca?-
-A mí- Nene apareció de golpe, frente a él, empujándolo sobre la cama, Tiffania y Uzume ya se habían movido de ahí.
La pelirroja, sin perder tiempo, se inclinó sobre él. Sus pechos llenos empujaron hacia fuera animándolo a tomar una probada.
Nene sonrió mientras sus manos agarraron sus hombros desnudos. Sus dedos quemaron en sus músculos e impulso una pierna larga sobre la parte inferior de su cuerpo.
Lentamente comenzó a ponerse en cuclillas sobre sus caderas y sobre su vara, que se paraba ante la atención como un asta rígida. Siseando entre dientes, observó excitado mientras toda su dura longitud desapareció lentamente entre los hinchados labios calientes de su coño limpio y afeitado.
Naruto se deslizó en ella fácilmente. Su coño estaba húmedo y tan apretado mientras sus músculos lo abrazaron inmediatamente.
Su corazón ardía por la mirada erótica que salpicaba su rostro. Se perdió en su asombrosa belleza, desorientado por la sensual sonrisa que inclinaba sus labios.
Nene comenzó a balancear sus caderas curvas. Sus movimientos sensuales hicieron que sus músculos vaginales se contrajeran salvajemente alrededor de su carne, enviando acordes de deseo rugiendo por su núcleo y directamente a su vientre.
Nene había tenido un orgasmo rápido
El corazón de Naruto, latía salvajemente contra su pecho desnudo mientras los pezones de Nene se clavaban en su rostro.
¿Cómo podría negarse a tan deliciosa oferta? Ella se estremeció mientras tomaba uno de esos exuberantes capullos rosados en su boca, acariciando la punta caliente con su lengua y dándole una buena succión al mismo tiempo.
Sus gritos de excitación se intensificaron, llegando desde lo más profundo de su pecho. El sonido sexy de su Sekirei le animó a chupar más fuerte. Sus manos salieron de sus hombros y sus dedos se sumergieron en su pelo puntiagudo, acariciándole la parte de atrás de la cabeza, tirando de su rostro contra sus senos suaves. Él amamantó su pezón mientras ella continuaba haciendo girar sus caderas.
Sus movimientos sensuales hicieron que su pene se sacudiera de placer y se endureciera más, como una barra de acero dentro de ella. Naruto empujó sus caderas hacia arriba y Nene se encontró con sus golpes.
Sus gemidos crecieron y ella se alejó permitiéndole soltar su pecho y tomar un poco de aire.
Nene le sonrió mientras lo montaba. Su mirada era caliente y frenética. Su cabello rojo largo rebotaba deliciosamente con cada movimiento.
La sudoración le humedeció la frente y las mejillas rosadas, mientras ella seguía tomando el placer de él, gimiendo y jadeando con cada giro de sus caderas.
Cuando sus músculos vaginales comenzaron a estremecerse violentamente con otro clímax que se aproximaba, Naruto frenó sus empujes en un esfuerzo para prolongar el placer.
Nene frunció el ceño bellamente. Luego volvió a meter su polla en su vagina. Se hundió en lo profundo, haciendo de su clímax otra explosión frenética.
Naruto no pudo retenerse más tiempo, su cuerpo se tensó y soltó su esperma caliente profundamente en Nene.
Cuando terminó de correrse, ella se derrumbó encima de él. Sus enormes senos se aplastaron contra su pecho y su rostro caliente se enterró en la curva de su cuello.
La pelirroja gimió junto al oído de Naruto, y él se estremeció al sentir su cálido aliento.
Ella no se salió de él, así que mantuvo su polla anidada cómodamente dentro de su coño caliente.
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Naruto soltó un suspiro cuando vio a Rias acercándose -(Tres fuera, faltan cinco)-
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-Ahh-
Rossweisse gimió cuando el pene grueso de Naruto entró en su coño mojado en un golpe rápido y sorprendente. Sus piernas temblaron cuando él se retiró y golpeó en ella otra vez. Y otra vez.
Los dos estaban de pie
Rossweisse se inclinó, dando la bienvenida a los deliciosos golpes salvajes de Naruto. Violentos temblores impregnándose a través de ella. Abrió la boca, jadeando en busca de aire. Estrellas bailaron detrás de sus ojos mientras un orgasmo la aferraba.
Agarrando sus hombros como soporte, se aferró a él mientras seguía empujando su polla. El sonido de succión de sus fuertes golpes era como música para sus oídos
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Rossweisse se vino, su cuerpo convulsionando salvajemente. Naruto siseó, y la follo con más fuerza hasta que cerró los ojos y gritó, vaciando su semilla en el útero de Rossweisse, quien se derrumbó en el suelo unos segundos después.
-(Sí, lo logré-ttebayo)- El rubio sonrió victorioso, observando a todas sus Sekireis tumbadas en el suelo, sin fuerzas ni siquiera para levantarse.
Iba a dar un paso, pero entonces sus piernas temblaron y cayó de rodillas en el suelo, temblando, jadeando, completamente agotado por el enorme esfuerzo que había hecho. -Mierda- Sus rodillas cedieron y aterrizó en el piso con un gruñido, y con los ojos en remolino.
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Sekireis de Naruto
1)#56 Yomi (Senran Kagura) Altura 160cm/ busto 95cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
2)#10 Uzume (Sekirei) Altura 163cm/ busto 95cm/ cintura 57cm/ caderas 90cm
3)#33 Rias Gremory (High School DxD) Altura 172cm/ busto 99cm/ cintura 58cm/ caderas 90cm
4)#36 Seraphim (Koreha Zombie Desuka) Altura 173cm/ busto 100cm/ cintura 62cm/ caderas 98cm
5)#99 Tiffania Westwood (Zero No Tsukaima) Altura 160cm/ busto 105cm/ cintura 59/ caderas 89cm
6)#42 Akeno Himejima (High School DxD) Altura 168cm/ busto 102cm/ cintura 60cm/ caderas 89cm
7)#21 Naegleria Nebiros (Koreha Zombie Desuka) Altura ¿?/ busto ¿?/ cintura ¿?/ caderas ¿?
8)#32 Rossweisse (High School DxD) Altura 173cm/ busto 96cm/ cintura 61cm/ caderas 89cm
Sekireis de Itachi
1)#23 Chris (Koreha Zombie Desuka) Altura ¿?/ busto ¿?/ cintura ¿?/ caderas ¿?
2)#80 Ukyou (Senran Kagura) Altura 158cm/ busto 83cm/ cintura 55cm/ caderas 82cm
3)#81 Sakyou (Senran Kagura) Altura 158 cm/ busto 82cm/ cintura 55cm/ caderas 83cm
4)#60 Hyōki (Senran Kagura) Altura 150 cm/ busto 89/ cintura 56cm/ caderas 85cm
5)#97 Marie Rose (Dead or Alive Altura 147 cm/ busto 74/ cintura 56cm/ caderas 78cm
6)#47 Sayo hitsugi (Triage X) Altura 170 cm/ busto 94/ cintura 58cm/ caderas 84cm
7) ¿?
