Capítulo 2
—Espera JJ ¿Por qué está con nosotros? No piensas ir a tu casa con él ¿O si?
Jean se echó una carcajada y Yurio se la siguió. No era que estaban muy bien pero al menos entendieron a Otabek y su reacción fue esa.
—Claro que no, lo he traído para que haga un trabajo. —Confesó mientras guiñaba un ojo.
—¿Conmigo presente para mirar en primera fila? Olvídalo.
—Como voy a olvidar a mi buen amigo. —Repitió el guiño de hacía unos momentos y se cruzó con dificultad a la parte delantera del auto para tener una charla con su amigo sobre el tema. Se acercó mas al oído ajeno y se lo dijo. —Escucha, esto no es gratis, así que muéstrame el dinero de sobra que traes.
—¡¿Qué?! ¿Estás loco? No haré nada, mucho menos por dinero ¿Y en mi auto? Ni lo sueñes.
—Baja la voz, lo espantarás ¿Por qué siempre cuando bebes demasiado te pones de mal humor? Él nos guiará hasta su casa, por favor. —Terminó la charla privada y como forma de suplicar por última vez, juntó sus manos como si fuera a rezar.
Otabek simplemente asintió, no tenía razones, solo lo hizo. Mientras Yurio guiaba el camino a su casa, pensaba por dentro que no haría nada, y menos por dinero. No era tan fácil de comprar como su amigo, así que los dejaría solos mientras espera en su auto. Esa era la idea...
Estaba mareado, confuso, muy confuso. Tenía la mirada perdida y se notaba un poco su mal humor, a lo que Yurio preguntaba de a ratos si se sentía bien, pero Otabek solo asentía y seguía conduciendo sin prestar mas atención que a las indicaciones. No habló con Yurio en ningún momento, a diferencia de JJ, que ya estaba hablando en exceso y que seguro, ninguno de los tres recordaría sobre que, pero si las acciones.
Al llegar, el único que no salió del auto fue Otabek, avisó que se quedaría allí a esperar. Entonces Yurio se acercó a la ventanilla para que la bajase un momento. No insistió tanto, simplemente tomo la mano que estaba apoyada en el volante para acariciarla, diciéndole que entrara a su casa, que si no quería hacer nada que no lo haga, pero que pase. Y al final de esas palabras suaves que emitió, sonrió con confianza, algo que Otabek no pudo ignorar y se quedó allí tildado, en la curva que sus labios hicieron.
Fue motivo suficiente para aceptar y salir del auto. Así que tambaleándose, siguieron los pasos del dueño de la casa, pasando por un pasillo un poco oscuro hasta llegar a una puerta y de allí directo al cuarto. Les ofreció un vaso de agua mientras dejaba su bolso sobre un sillón y demás accesorios.
JJ enseguida vació su billetera en manos de Yurio y con la mirada a su amigo, hizo seña para que haga lo mismo, aunque este se negó.
—Otabek, si cooperas tendremos mas diversión. —Aseguró Jean en voz alta mientras le sonreía.
—No quiero nada, solo volver a casa.
En ese instante, Yurio, simpático por la extraña actitud de Otabek, se atrevió a meterse en la conversación.
—Puedes mirar junto a él si quieres y luego se retiran ¿Qué te parece? Además, con lo que me dio tu amigo no alcanza para mucho. Así que no te preocupes, ya te irás. —Y volvió a sonreír amable haciendo que Otabek no de respuesta y se siente en la cama junto con su amigo a quien le había sobrado muy poco dinero, así que tenía que conformarse con mirar como se desnudaba por completo frente a ellos.
Lo primero que hizo fue quitarse los zapatos junto con las medias, pero la ropa comenzó a quitarla lentamente desde arriba, primero su abrigo, luego la camisa que le permitió a JJ desabotonarla, ambas tirándolas en el suelo, sumado luego el jeans ajustado que traía, dejándose ver en bóxer frente a dos tipos desconocidos que les dio la espalda decidiendo así, quitar esa última prenda.
Los expectantes del show estaban bien despiertos y excitados. JJ ya no se aguantó mas y comenzó a frotarse el pene con la ropa puesta. Yurio se acercó para decirles que si querían tocarlo un poco, les permitía. Algo que ninguno rechazó.
Jean no lo pensó demasiado y acarició solo un poco el miembro de aquel que no estaba muy estimulado. Otabek en cambio, pasó sus manos por todo el torso desnudo del chico, para luego frotar un poco sus pezones. El roce de esos dos hizo que Yurio se estremeciera para dar lugar al siguiente paso que fue subirse encima del kazajo y rodearlo con sus piernas para que lo siga tocando más. Jean no podía sacar la vista de encima, lo miraba con lujuria, quería que ya sea su turno porque de verdad estaba ansioso. Tuvo que levantarse y desabrochar su jean porque ya lo estaba aprisionando mucho, sacando a la luz su parte íntima.
Esta acción hizo que Yurio deje de lado a Otabek para levantarse, dirigiéndose al otro hombre que parecía mas desesperado. Situó sus manos encima de las del otro, quien estaba masturbándose y lo ayudó a hacerlo mientras permitía que bese su cuello, acción que en vez de calmar, motivaba más.
Era Otabek ahora quien miraba con ganas, que mas reservado, también desabrochó el suyo y colocó una mano en su miembro por dentro para hacer eso mismo. Yurio se agachó y besó esa parte a Jean mientras lo dejó seguir tocándose y gateando, se acercó a Otabek para subirse encima a decirle algo puntual.
—Entonces... ¿Quieres más? —Preguntó al que antes se había negado, sin recibir respuesta. Pero no porque se haya negado, sino porque prefirió elegir el silencio y buscó en su bolsillo la billetera vaciándola con lo poco que tenía en manos del striper quién se detuvo a contar el dinero, concentrado y llegó a una respuesta. —Lamento informarles que no les alcanza para un buen trío, pero puedo ofrecerles algo de sexo oral si quieren.
—Esta bien. —Se dignó a hablar Otabek para confirmar.
—Que buen amigo eres. —Dijo como cumplido Jean.
El striper esta vez sonrió acompañada de una mirada ardiente a ambos dejando a un lado el dinero para comenzar con lo dicho.
Lo rodearon. Éste eligió empezar por JJ quien parecía mas desesperado, introduciéndolo en su boca con suavidad, rodeando la punta para luego mover su lengua en círculos , y luego, meterla completa en él, dejando que se mueva dentro, y mientras lo hacía, con una de sus manos, masturbaba a Otabek. Luego cambiaba de posición para hacer lo mismo pero con el contrario. De a ratos se detenía para tocarlos a ambos o jugaba tratando de meter en su boca a las dos juntas a pesar de ser un tanto complicado.
Jean no parecía conocer la delicadeza y jalaba el cabello de Yurio para que lo haga mas rápido. Otabek solo se limitaba a correr y acariciar los cabellos rubios que tapaban esas preciosas facciones de un chico ardiente.
El final llegó bastante veloz, ninguno se contuvo en rociar de semen ese delicado rostro. Ni siquiera demostró rechazo o asco cuando lo hicieron, parecía un completo profesional haciéndolo y concluyó con una sonrisa igual que en un principio.
