Capítulo 4

La clientela de ese día era la normal, ni tanto ni poco. Así que como era alguien que no tenía un solo puesto asignado en el lugar por ser el jefe, podía hacer lo que quiera y prefirió dedicarse a la cocina con otros de sus empleadoa que se alegraban cuando él ayudaba. Otabek era diferente a otros patrones, él se involucraba con sus empleados ayudándolos para que no resulte tan pesada la labor.

Tenía bastante personal, dividía los días. Algunos trabajaban de lunes a miércoles y otros de jueves a sábados. Uno de ellos, llamado Phichit Chulanont que era un mesero ya un poco veterano, estaba trabajando un poco más de la cuenta por la falta de un compañero que lo ayude. Y esa tarde, se apareció el chico quien Otabek había llamado para probar si el puesto sobrante se lo quedaría.

Phichit lo recibió y aquel avisó a lo que venía. El mesero se dirigió al fondo para avisar que llegó un chico diciendo venir por el puesto. Otabek dejó lo que hacía para ir donde lo aguardaban.

Sin siquiera terminar de llegar, se paralizó. Quien tenía frente era alguien que conocía bien, que se distinguía a la perfección en sus recuerdos ¿YurioCat? ¡Tenía que ser un mal sueño!

Yurio se encontraba lleno de incertidumbre en la espera del encargado del lugar, preguntándose como sería, si se trataba de un tipo arisco o demandante, o incluso explotador de empleados, pero esos pensamientos desaparecieron por completo dejándolo en blanco cuando vio de quien se trataba. Con el que estrecharía su mano era un conocido del sábado pasado. Eso no era para nada normal.

Como necesitaba trabajo y no le resultaba fácil encontrar uno, tuvo que aceptar esto como un reto y con su expresión mas seria lo saludó.

-Buenas tardes -Estiró su brazo para saludar y el otro le correspondió.

-Hola.. ¿Y-yuri Plisetsky es tu nombre? No lo sabía, tampoco es como si "Yurio Cat" sea un nombre real.

-Por favor, no pronuncie ese nombre aquí. -Se sonrojó leve y prosiguió -Solo he venido por el puesto de trabajo pero no sabía que tu... eras el dueño.

La entrevista no fue tan extensa, Otabek preguntó lo necesario para comprobar si estaba apto. Y a pesar de no tener experiencia, asignó a Phichit que le enseñe como manejarse. Además comentó que él no juzgaba ni era tan exigente, que lo que mas le gustaba era ver actitud, voluntad, ganas en sus empleados. También informó sobre la paga, que días le correspondía cumplir, y que por estos tres primeros días estaba a prueba empezando desde ya.

Además de agradecer por darle una oportunidad que en otros lugares no logró conseguir, Yuri se emocionó. Lagrimeaba frente a Otabek, quien se impresionó por eso.

-Hace mucho estoy tratando de encontrar un empleo. De verdad, muchas gracias. -Agradecía sin dejar de llorar.

-¿Acaso te ha llevado demasiado tiempo conseguir uno?

-Si, y todo por no tener experiencia previa.

-Entonces bienvenido, ojalá esta sea una buena experiencia.

Yuri asintió sonriente, conforme y listo para empezar con el reto de prueba.

Otabek volvió a recordar lo cautivante que era esa sonrisa. Algo dentro suyo se sintió como un flechazo que no podía comprobar. Tal vez era un camino a la diabetes por tanta dulzura que tenía frente.

Luego recordó el video, lo que pasó el sábado y lo que se topó en internet de ese mismo haciendo que su pensamiento tierno se desvaneciera.

No iba a juzgar a un libro por su tapa. No lo conocía del todo (quitando que en el sentido físico si) no tenía por que conocer mucho mas allá, le debía bastar que sea buen empleado, aunque la curiosidad le pique.

Esa misma tarde estaba conteniéndose de llamar a JJ para contar sobre su famoso nuevo mesero. Si no lo hizo era porque daba por seguro una cosa: Jean apenas enterado, entraría corriendo emocionado al restaurante para comprobarlo con sus ojos. Y no quería que eso pasara, quizá Yuri se sentiría intimidado. Prefirió guardarse los comentarios.

- - , - - , - - , - - , - - , - - , - - , - -

El miércoles llegó, el día en que se decidiría si Yuri quedaba o no. Y para solo haber pasado tan pocos días, este se había familiarizado rápido con lo enseñado por Phichit. Le sentaba bien el trabajo, ya deseaba obtener el puesto.

A Phichit por su parte, le agradó. Hacía bien lo encargado y era un buen compañero de trabajo aunque por las mañanas se mostrara un poco malhumorado. No era una persona desagradable, mas bien desprendía humildad y esa actitud que mostraba era perfecta para ganarse su lugar.

El jefe no pensaba diferente, ya lo daba por aceptado y lo esperaría la siguiente semana.

A mitad de la tarde, sin siquiera esperarlo, apareció JJ acompañado de su esposa e hija.

-¡Tio! -La pequeña corrió eufórica a los brazos de Otabek y este la cargó para encontrarse en un abrazo.

Isabella se veía muy feliz y Jean como siempre, que tan expresivo era, con su sonrisa y haciendo el JJ style a donde vaya.

La idea fue de ella ir, quería reservar un lugar con mesa grande para el viernes próximo porque era su cumpleaños, y que mejor lugar que ese para festejarlo con familia y amigos.

Otabek por supuesto aceptó. Estaba algo nervioso porque de seguro JJ vería a Yurio de nuevo empleado y no pasó mucho para que lo descubra, porque como había gente esperando en sus respectivos asientos por sus pedidos, Yuri iba y venía con bandejas de comida encima.

Jean hizo expresiones con su rostro por detrás de su esposa mientras Otabek seguía hablando con ella como si nada. Sabía que aquel quería demostrarle con ojos sorprendidos que ya había visto a cierta persona. Luego se acercó mas a ella para adentrarse en la misma conversación pero la verdad era que no estaba prestando para nada atención de lo que hablaban, él desviaba su vista a Yuri, quien no se percató de su presencia por estar concentrado en lo que hacía. En cambio Isabella si descubrió la mirada distraída de su pareja hacia otra parte.

-Así que finalmente has tomado a una nueva empleada eh. Es linda... -Comentó Isabella golpeando suave el estómago de Jean para que ya deje de mirar.

-Es hombre, y si, esta desde el lunes aquí.

Isabella aún confusa, volvió a mirar a Yuri con atención descubriendo que era verdad, tenía rasgos masculinos que no notó y se disculpó por la equivocación.

Jean no dejaba la estupefacción, sin dejar de mirar a Otabek para que dé una misera explicación que claramente no podía dar con Isabella presente. Por eso, antes de que se marcharan, él decidió quedarse un rato mas con su amigo, lo cual Isa aceptó yéndose con la pequeña.

-Ahora sí, explicame por favor que hace aquí.

-Esta trabajando.

Jean revoleo los ojos -Pero ¡¿Cómo Pasó? !

Su amigo le explicó con detenimiento como terminó llamando al último postulante y que jamás imaginó que era él, mucho menos que se llamaba "Yuri Plisetsky"

Al entender, Jean se alegró. Las posibilidades de poder ligarselo eran mas cercanas. Tanto así que en ese mismo momento quería decirle a su amigo que lo amaba, aunque sonara exagerado. Parecía como si eso llamado destino existiese.

-Es la primera vez que lo veo con tanta ropa y no se ve nada mal. -Fue el chiste que soltó JJ bastante cierto, pensando en que Otabek se reiría pero no lo hizo, a diferencia de él que reía de sus propias ocurrencias. -Quiero hablarle.

-Haz lo que quieras.

Esperó paciente a que Yuri entre a la cocina y entonces se acercó:

-¿Yurio? ¿Trabajando aquí? Eso si es una buena noticia. -Soltó repentino haciendo que el aludido se gire, topándose con él.

No acotó nada, le sonrió un tanto nervioso.

-¿No piensas saludarme? Que descortés.

El otro se acercó saludando con un beso de refilón para luego volver la vista a las bandejas que debería estar ya llevando en ciertas mesas.

-¿Nos vemos el sábado? ¿O ya no trabajas en esa discoteca?

-Si lo hago. Y si me disculpas quiero seguir con mi trabajo. El Sr Otabek me echará si no cumplo. -Advertía con calma mientras tomaba dos bandejas que contenían platos con aperitivos.

-Tranquilo, ese idiota no te despedirá. Si eso pasara, lo impediría. -Le hizo una mirada juguetona que aquel correspondió divertido.

Yuri acabó la conversación diciendo "Nos vemos el sábado". Cierto era que le molestaba hablar sobre "Yurio" en hora de trabajo. Porque él era "Yurio Cat" los sábados en la noche, no ese día. Además, JJ le interesaba poco y nada. Estuvo ebrio aquella vez y se animó a cosas que sobrio no haría con cualquiera. Y ese tipo estaba dentro de esa categoría "cualquiera".

Jean volvió a donde se hallaba Otabek, quien justamente miraba a Yuri con mucha notoriedad.

-Admite que al menos te llama la atención.

-No se a que te refieres pero si es por él, lo estoy observando porque aún esta a prueba.

-Seguro de principio ya sin siquiera tomarlo le has dado un aprobado.

Luego de acabar con lo dicho, se puso al lado de su amigo también para observar atento y sonriente a tal hermosura. Comportamiento del que Yuri se percató, y lejos de ponerse nervioso, se limitó a seguir trabajando ignorandolos.

JJ parecía haber hecho una especie de Yuutsu de convencimiento para que funcione en Otabek y lo acompañe el sábado próximo a la discoteca pasada. Quedaron en ir, aunque según Otabek, esta vez no pensaba probar una gota de alcohol.

Notas de Autor:

Holi (? Como sabrán (o quizá no) se me borró la mitad de este fic que ya tenía bien guardado y escrito. Hoy por fin logré este capítulo y por suerte algunas cosas mas pude aprender utilizando el cel para escribir (cosa que no me gusta y extraño word en mi computadora de escritorio)

Bueno, espero que este capítulo llene un poco mi corto hiatus (?) Gracias por leer *emoji con ojos de corazón*

Bye ~