Capítulo 13

Yuri llegó a su trabajo más temprano de lo que le correspondía. Esta vez, además de cargar con su usual mochila, traía consigo dos bolsas llenas de algo que parecía hacer bastante peso dentro de ellas. Otabek lo vio llegar y enseguida se acercó curioso para entender mejor.

"Si me avisabas, iba en busca de ello. No te hubieses molestado en traer todo hasta aquí" fue una de las respuestas que otorgó después de haberlo escuchado. Yuri decidió que era buena idea donar la ropa de su abuelo a las personas que iban al comedor comunitario del que le había hablado su jefe, quien además de estar agradecido, también estaba feliz porque en cierta forma, el chico pudo aclarar un poco que hacer con respecto a algunas cosas; ese era un paso importante.

Guardó las bolsas con ropa dentro del baúl de su auto para regresar e iniciar su día en el restaurante junto a sus empleados. El primero en llegar ya estaba bajando las sillas de las mesas acomodándolas para cuando aparecieran clientes. Cruzaron algunas palabras entre ellos y Yuri fue quien decidió empezar una conversación preguntándole por qué no había asistido el sábado a la discoteca que ambos frecuentaban. Le respondió que la causa fue por no tener con quien ir, que JJ no estuvo disponible ese sábado porque no lo llamó y era señal de que no podía. Yuri asintió comprendiendo, porque el no tener acompañante a veces resultaba un obstáculo, él si no iba Chris era como no ir. En todo caso, si necesitaba un acompañante, podía unirse a sus amigos, al menos eso le sugirió para la próxima si tenía ganas de salir y se encontraba solo. De alguna forma Yuri lucía como siempre, con un estado de animo por el momento, neutro. El resto de su jornada se pasó bastante rápido, o eso le pareció a Otabek quien la otra mitad de la semana, notaba la ausencia del que destacaba como su mesero favorito, pero eso era algo que no podía decir en voz alta ni planeaba hacerlo. Phichit era quien realmente merecía ser llamado así por la experiencia que tenía. Estaba evaluando a gusto personal y no a gusto laboral, es decir, jugando un poco con esos pensamientos que venían siempre acompañados de la misma persona.

No creía que llegara al punto de buscar una excusa para contactarse con él. Lo llamó al móvil solo para contarle a quienes fue destinada la ropa que donó, que estaban agradecidos por ello e incluso también él mismo por haber hecho tal gesto caritativo. Y no era como si Yuri se considerase la madre teresa de Calcuta por haberlo hecho una vez en su vida, de hecho le pareció completamente extraño que lo llamase para contarle de algo así porque simplemente bastaba con enviar un mensaje por whatsapp o esperar al lunes que se vean en físico para contárselo, pero no, lo llamó. Y como si pudiera olerlo, sabía que Otabek estaba buscándolo con otros fines. Quizás inconsciente, quizás no y le costaba acercarse, o tal vez no se sentía del todo seguro, no sabía que, pero eso lo desesperaba bastante a Yuri quien es muy directo y creyó haber sido claro en el encuentro anterior, aunque parecía ser que no tanto del otro lado. No había mas remedio que dar un empujón al asunto.

Luego de unos segundos en silencio de ambos lados de la línea, Yuri giró los ojos hacia arriba y suspiró desganado, Otabek solo escuchó el suspiro pero antes de poder decir algo, le ganaron.

Sabes, detesto las vueltas. No estoy acostumbrado, así que te lo repetiré por si has olvidado lo que he dicho en mi casa: estoy seguro de lo que quiero.

No lo he olvidado y comprendí tu mensaje.

¿Entonces? Sé que suena cruel o incluso ni tu te has dado cuenta pero eso me lo puedes haber contado por mensaje o en persona el lunes. Entonces ¿Por qué me llamas?

Siento si molesté, pensé que podía ser una forma de acercarnos más si hablábamos. Porque es lo que quiero, acercarme. —Sentía que la había cagado, que quedó como un idiota que busca excusas, que si, lo hizo y sin imaginar que Yuri le contestaría así.

Al contrario Otabek, no molestas. Si quieres hablar conmigo puedes hacerlo incluso por audios o enviándome imágenes de lo que haces, generar una conversación conmigo, preguntándome que estoy haciendo, lo que sea. Rayos ¿Qué nunca has tratado de ligarte a alguien? —Preguntó en un tono más elevado y algo simpático dejando escapar una ínfima risa.

La verdad es que no. Al menos no sobrio, y si estuve con algunas mujeres fue porque ellas siempre tomaron la iniciativa. Además, no soy una persona extrovertida, ya deberías notarlo.

Lo sé pero vamos tampoco que eres antisocial ¿Cómo haces entonces en el restaurante? Te he visto y puedes mantener buenas conversaciones con los clientes.

Pero a ellos no me... no los...

Ah entiendo, con ellos no te quieres acostar, ellos no te la chup—

Y-yuri ya para, entendí, lo siento. Tienes razón, si quiero acercarme a ti no buscaré excusas. Quedé como un completo idiota.

Yuri comenzó a reír del otro lado de la línea sin poder detenerse. Le resultó tierna esa manera que tenía de ser, pensar que es muy torpe cuando trataba de acercarse a alguien del que sentía interés sexual.

De acuerdo, te ayudaré para acercarte a mi. Ya te has ganado un punto porque me has hecho reír.

Otabek se mantuvo sonrojado hasta que la llamada finalizó. Recordó como el ardor en sus mejillas aumentó cuando escuchó la risa del otro lado. Es que no solo la situación hizo que se ponga así, sino también escuchar aquella risa que nunca había salido de él en esos meses que se conocían lo hizo sentir más en babia de lo que estaba, porque ahora se sumaba a su lista en las cosas que le encantan de Yuri.

.,, .. ,, .

La brecha entre ellos se había acortado un poco más desde que hablaban bastante por mensajes. El típico Buen día o buenas noches, ¿Cómo estás? ¿Qué haces? a veces hablar por audios, otras enviando fotos para mostrar lo que estaban comiendo. El sábado en la noche antes de que Yuri vaya a trabajar a la discoteca le preguntó a Otabek enviándole dos fotografías diferentes, que atuendo le quedaba mejor, y este muy contento de que haya acudido a él, respondió enseguida. Esta era la manera en como las cosas podían ir por buen camino, pero Yuri aún sentía que tenía que seguir dándole empujones porque comparando a otros tipos, se quedaba muy en último lugar. Ni siquiera un emoji de corazón o lunas enviaba como significado de algo. Le resultaba gracioso y nuevamente tierno porque sentía que se esforzaba y a la vez que seguía sin saber como debía hacerlo correctamente.

Otabek (en línea)

¿Ya has apagado el incendio de la noche anterior en la discoteca?

Yuri (en línea)

¡Claro que si! No bebí demasiado... Ya estoy listo para arrancar mi semana.

Otabek (en línea)

hmm... pues para ti no beber demasiado es al menos acordarte la mitad de la noche ¿Verdad?

Yuri (en línea)

A veces... Pero lo importante es saber que pase una noche increíble. (emoji guiño)

Además, no había ningún tipo interesante como para entretenerme y mis amigos los perdí entre la multitud. Estaba muy lleno el lugar.

Otabek (en línea)

Entonces no fue una noche tan increíble. (emoji pensante)

Yuri (en línea)

Tal vez faltaba algún hombre guapo que llamara mi atención, algo así como tú.

Otabek (en línea)

Vaya... gracias. (emoji sonrojado) Tu también eres muy guapo.

Yuri (en línea)

(emoji sonrojado)

¿Estás ocupando tu laptop? Quiero hacerte una videollamada por Skype.

Dejó en visto el último mensaje y prendió su notebook para él llamar. No sabía que le ocurría de repente y porque propuso lo de la videollamada por Skype, debía averiguarlo.

Ah, hola Otabek. Espero no haberte asustado, solo quería pasar un rato el tiempo, si es que no estás ocupado claro.

Otabek se mantuvo en silencio, hipnotizado frente a su pantalla porque nunca había visto a Yuri vestido con ropa casual y el cabello recogido con una cola alta. Tenía en su mano derecha una paleta rosada que brillaba igual que sus labios.

Otabek, llamando desde el planeta tierra... ¿Hola?

¡Lo siento! Es que nunca te había visto con el cabello recogido y en ropa casual.

Yuri se sonrojó y se tapó con la paleta rosada como si se quisiera cubrir por la vergüenza. —Lo sé me veo mal pero no me dan ganas de producirme un domingo justamente.

Al contrario, te ves... precioso. Tus facciones resaltan más, el pelo largo las oculta un poco.

Gracias, tu también te ves bien con esa musculosa negra, nunca te he visto así creo. Tienes buenos bíceps, se lucen mejor. Vaya que si te hace ver mas sexy. Pero no quisiera seguir mirando y recordando de ti, también tienes una hermosa espalda... No quiero terminar por excitarme ¿O si?

N-no, yo tampoco, aunque es inevitable a veces.

Oh, que picarón. Ahora me dio curiosidad ¿Con que sueles excitarte?

Creo que la conversación se tornó un tanto diferente a la que esperaba.

Pues algunas veces las videollamadas pueden ser mas entretenidas si la conversación se vuelve más hot. Pero si quieres evadir mi pregunta voy a entenderl—

Con-contigo.

¿Qué?

Que si pienso demasiado en ti o te observo demasiado me excito. —Desvió la mirada a un costado, sonrojado y sin saber como seguir la conversación.

Yuri quería reír. Se notaba que no estaba para nada acostumbrado a ese tipo de cosas y no es que quería hacer una videollamada para justamente volverse en un sex chat pero la situación era tentadora y quería saber hasta donde llegaba si lo seguía empujando.

¿Cuándo? ¿En la discoteca cuando bailo?

En varios momentos... en la discoteca, en el trabajo, en fotografías, o solo pensar demasiado en ti.

Si me lo dices cuando te ocurra, no tengo problema en ayudarte. Puedo volverme travieso muy rápido... —Lo miraba lascivo, esperando una respuesta.

No sé si podría decírtelo...

¿Y ahora te sientes así?

P-puede ser.

No se vale, yo también quiero sentirme así. —respondió triste y haciendo un puchero. —Quisiera que me motives... pero no creo que quieras.— Terminó la oración y pegó la paleta en sus labios para lamerla con sensualidad y que Otabek desde el otro lado, capte el doble sentido del mensaje que transmitía.

¿Y cómo tendría que motivarte? —Preguntó para luego tragar grueso y rascar su nuca sin dejar de mirar a un costado, avergonzado.

Podrías quitarte la musculosa que llevas puesta y yo también puedo quitarme algo...

Se quedó en silencio e hizo caso omiso quitándose la prenda, dejando lucir todo su pecho y abdomen bien marcado el cual Yuri observo con detenimiento y alabó ya sintiéndose realmente motivado a querer ver más, pero era su turno y quería hacer que Otabek se encienda mucho más, así que él simplemente se desnudó por completo para empezar con el juego. Buscó una posición cómoda para que la cámara enfoque bien su cuerpo y se vea mejor en ojos ajenos. Continuó exhibiéndose mientras pasaba sus manos lentamente por varias partes e incluso se giró para mostrar su trasero, posando a la pantalla, mostrándose mejor.

Otabek en este punto estaba más que encendido, mejor dicho incendiado, aguantando meter su mano por debajo del pantalón. Seguía observando sin poder quitar la vista de alguien que pensó no volver a ver nunca de esa manera pero se equivocó. Y no podía aguantar unos minutos más, así que tuvo que hacerlo: comenzar a masturbarse mientras seguía mirando con atención. Y Yuri notó ese detalle que no quiso hacer que pase desapercibido, así que le dijo que se sintiera mas "libre" de mostrar lo que estaba haciendo, también para motivarse mutuamente claro.

Enfocó entonces su miembro mientras continuaba tocándose ahora más libre como le había propuesto Yuri y fue entonces que él también decidió hacer lo mismo. Se llevó la paleta dentro de su boca mientras con la mano derecha se masturbaba y con la izquierda se tocaba una tetilla, luego pasaba a la otra. Al ver tal escena con la paleta, mientras le caía en su pecho saliva, el cabello recogido luciendo mejor su rostro excitado que lo provocaba el estar estimulando su pene y tocando sus tetillas, mientras escuchaba sus gemidos, era para Otabek el paraíso. No podía detenerse, estaba llegando al auge y la velocidad en que se tocaba aumentaba inevitablemente, estaba enloquecido. Yuri igual, estaba deseoso de tenerlo adentro suyo, de sentir su piel, de escuchar sus espasmos, de lamerlo y de acabar con esas ganas que no desaparecían.

Ambos terminaron casi al mismo tiempo y una vez mas serenos, Yuri volvió a hablar.

Te lo dije, es entretenido y se siente, muy, muy bien. Espero que la próxima ya sea más que solo a través de una pantalla.