Capítulo 15
Otabek analizaba una y otra vez, viajando entre lo que pasó, lo que pasaba y lo que podía llegar a pasar. Generaba la misma pregunta final: ¿Esta mal? Costaba admitir culpas pero sabía bien que Yuri no era propiedad de nadie, su amigo Jean no tenía derecho a reclamar nada. Decidió por su cuenta aceptarlo después de mostrarse arrepentido y atraído hacia él inentendiblemente. Parecía mutuo, o eso suponía. La verdad era que ese último tiempo estaba más cercano a Yuri aunque mentalizándose una sola cosa: era algo sexual, nada más. Bastaría con una sola vez en que lo hagan para librarse de ese maldito deseo. No existía posibilidad de que busque más allá de eso porque Yuri se lo aclaró varias veces siendo directo con la verdad de como era con su estilo de vida. Aseguró que no cambiaría la forma en que trabajaba, ni se iría a menos que lo despidiera si era lo mejor. Volvería a ser un empleado más del montón sin privilegios.
Acostarse con él para luego despedirse sin reclamos ¿Eso necesitaba?
Yuri en cambio no tenía ni tuvo la molestia de analizar mucho. Sin arrepentimientos seguro de lo que quiere. Estaba acostumbrado. La situación fue repetida con demasiados hombres adquiriendo la experiencia suficiente como para entender que ya no necesita que la otra persona se moleste demasiado en conquistarlo, tampoco sacar provecho con algo más como obligarlo que lo lleve a cenar o premiarlo con halagos hasta que se sienta satisfecho para ceder a la otra persona. Sólo gustaba disfrutar del sexo con quien le parecía lindo y ya.
En su momento dudó porque también quiso algo con Jean y si era por él, se metía con ambos, aunque Chris lo hizo entrar en razón de que los triángulos no siempre resultaban bien. No todos comparten en común a otra persona y entre ellos se notaba que no pensaron nunca en compartir a Yuri. La primera vez fue casi sin conciencia, no estaba en sus planes que Yurio después se encontraría trabajando frecuentando con los dos. No eran los típicos hombres que compartirían a alguien en un trío. Proponer algo así era un fracaso.
Se quedó con su objetivo principal siendo entretenido, agradable y "bien hot" sin evitar destacar algo que nunca pasó con el resto de hombres con los que estuvo: Otabek era amable con él en todo momento e incluso se interesó por su vida personal. Algo que casi nunca le pasaba, que alguien tenga ganas de hablar con él o interesarse más allá de su físico. La amabilidad era pura, no forzada para intentar ligárselo, era propio de él y eso pareció llamativo.
Tal vez podría hacerlo con él una segunda vez... pero ¿Por qué estaba pensando en querer hacerlo una segunda vez si ni siquiera habían pasado por la primera? Era extraño.
Era extraño que destaque a un hombre entre tantos.
Era extraño que se haya entretenido demasiado antes de que ese momento llegue.
Era extraño que algo le parezca extraño.
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Phichit tuvo que volver sin acompañante nuevamente porque esta vez quien lo esperaba a su compañero en la salida era Jean. "¿En qué andará con esos dos?" pensaba camino a su casa. Yuri no brindaba demasiados detalles a la hora de contar sobre su situación con el jefe o Jean. Phichit empezaba a preocuparse un poco por el futuro. Con Jean no tenía mucho vínculo, era hablar por cortesía al ser amigo de Otabek, quien si le preocupaba al ser además de su jefe, alguien apreciado mucho como persona por su gentileza, empatía y fortaleza. Se terminó encariñando con él por los años llevados allí de trabajo, casi como un amigo y con Yuri pasaba algo parecido a pesar del poco tiempo que llevaba allí. Quizás medio año siendo compañeros volviendo juntos de camino a casa, lo compartido hablando con él dentro y fuera de su área laboral lo hacía entender que Yuri era una excelente persona. No se opuso jamás a que tenga un acercamiento de esa forma a Otabek, estaba bien mientras no abuse de la gentileza de este, aunque enseguida captó que Yuri no buscaba nada de eso, que estaba conforme con lo que ganaba en dinero siendo un mesero que simplemente buscaba algo de confort sexual sin más. Todo lucía normal solo temía que entre Jean y Otabek se genere algún tipo de pleito respecto a ese extraño triángulo amoroso del que notó y estaba al tanto. Yuri lo trató de tranquilizar diciendo que "elegiría a uno porque entendía que algo con los dos no iba a funcionar" pero al ver que Jean seguía insistiendo con su interés en Yuri, se inquietaba el pensar que éste cometería algún error terminando acorralado entre hombres que deseaban lo mismo habiendo espacio solo para uno.
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Lo que hablaron en su encuentro no fue demasiado, Yuri se negó a subir al auto de Jean limitándose a caminar juntos mientras iban camino a una plaza de las cercanías. Tenía que aclarar que ya no quería nada y si preguntaba el por qué de ello respondería que simplemente perdió el interés sin más por añadir ocultando que verdaderamente estaba enfocado en otro pretendiente.
—Es extraño Yuri, estabas completamente seguro e interesado.
—Y ahora estoy seguro que perdí el interés. Ya pasó mucho tiempo ¿No crees? No he podido esperar, lo siento mucho.
—Fueron casi dos meses pero ¿Los suficientes para olvidarte por completo de mi?
—No es como si pasó la gran cosa entre nosotros. No pintes algo de lo que no es.
—¿No hay forma de volver a empezar?
—Es tarde Jean, he perdido la emoción. Nuevamente lo siento, adiós.—Se despidió rápido para dirigirse a su casa. En todo momento de la conversación agria que tuvo, evitó mirarlo a los ojos porque sentía que descubriría algo más y eso lo avergonzaba demasiado. Tenía un secreto tan obvio que protegía solo por el bien de una amistad de la que él no era parte pero lo involucraba en algún punto de otro aspecto.
No estaba cansado después de todo, así que en vez de dirigirse a su hogar prefirió desviarse e ir a visitar a Chris que hacía un tiempo no pasaba por su casa. Necesitaban tener un momento de "viejas chusmas" para mantenerse al día con lo que andaban envueltos últimamente, reír un rato, cenar juntos y distraerse un poco de las responsabilidades que ambos con mucho esfuerzo llevaban estable por el momento, algo que dificultaba asumirse pero que en el presente parecían manejarlo.
Llegó encontrándose con la simpatía y sorpresa de Chris por esa visita inesperada. Justo preparaba la cena teniendo de sobra al estar solo. Una compañía tan agradable en ese momento venía genial. Yuri llevó los platos y demás a la mesa, luego se sentó a esperar que Chris termine de cocinar porque no lo dejó ayudar en la organización de esta. En esta ocasión preparaba pirozhki, comida que tanto él como Yuri amaban, más que todo Yuri porque eran sus favoritos. Y saber que se esforzaba preparando aquello solo hacía que su hambre aumentase.
Con los platillos en mesa, Yuri no evitó subir una historia a Instagram de ello, era una obra de arte hecha por su bro imposible de ignorar. Sus seguidores tenían que ver. Chris también tomó una fotografía para enviársela a Masumi y que se arrepienta de haber quedado con X amigos en un bar nocturno en vez de aceptar la invitación a cenar con él en la casa. Ambos le sonreían a la pantalla y cuando cruzaron miradas se percataron de ello riendo. Dejaron los celulares de lado comenzando a interactuar además de deglutir los deliciosos pirozhkis listos. Había mucho por contar.
Las conversaciones seguían fluyendo incluso después de terminar la cena y levantar los platos de la mesa junto a lavarlos. Lo destacado por Yuri de lo que Chris habló entre chismes y cosas de su vida era que Masumi se volvió más cercano a él de lo que ya era y deseaba que sus sentimientos se vuelvan correspondidos pronto llegando a lograr una relación estable de la que nunca fue capaz, o al menos esa era su meta de momento. Estaba feliz de saber que Chris tenía esperanza y ganas de invertir tiempo en algo noble y sano, él también de alguna forma estaba usando ese tiempo en diferentes cosas aún sin saber que camino tomarían porque a pesar de que su vida mejoró en lo económico, en lo demás seguía siendo un desastre. Quizás inconscientes, ambos querían algo nuevo, pero si lo hicieran conscientes sería mucho más efectivo.
Chris solo se preocupó porque Yuri otra vez priorizó el sexo antes que su estabilidad económica y no quería regañarlo por eso. No era el mejor ejemplo, de hecho él sería la última persona a la que debería escuchar cuando se trate de lo que conlleve responsabilidades fuera del mundo al que estaban acostumbrados. Ninguno tenía demasiada experiencia en tomarse las cosas "serias". Al menos Chris dio pasos muy fuertes en ese término para pronto estar listo en volverse un ejemplo a seguir como le gustaría para su hermano del corazón.
Y entre charlas y risas, cuando a Yuri se le dio por tomar un momento su celular. Leyó una notificación que importó más que todas las otras: Un mensaje de Otabek.
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Ese miércoles siguiente, el fin de su jornada laboral, Yuri dejó a Phichit volver solo camino a casa una vez más porque Otabek dejó avisado que lo esperase allí y se ocupe de "cerrar el local y no el encargado (Phichit) al menos por hoy". Otabek no había asistido al restaurante. Nadie preguntaba los motivos porque el dueño tenía derecho a faltar, no era su obligación asistir siempre si disponía de empleados que trabajaban por él. Yuri al ser uno de ellos, hizo caso a la petición y al terminar con el último cerrojo, Otabek apareció en su auto pidiendo que suba en el.
Acordaron esto por Chat, por la noche pasaría a buscarlo a la salida y que se encargara del cierre en el lugar. Yuri se carcomía de curiosidad por saber el motivo haciéndose una sospecha de lo que trataba. Otabek escribió "ven a quedarte en mi casa si no te parece demasiada imprudencia" ¿Imprudencia? ¿En serio escribía algo así de contradictorio? ¿En serio seguía siendo tan formal después de todo lo sucio que hicieron? No evitó reír después de leer aquello. En definitiva era un torpe para expresarse por escrito, lo prefería en persona. Eso fue tan inesperado y repentino.
Claro que aceptó, esperaba con ansias volver a pisar su casa.
—¿Y que tal tu día hoy Yuri? ¿Fue mucha gente?
—Lo normal de los miércoles, ni poca ni tanta. Incluso tuvimos algo de tiempo para bajar al depósito con Phichit a ordenar las cajas que trajeron en la mañana ¿Y tu que has hecho?
—En la mañana visitar el comedor, por la tarde ir al gimnasio. Suelo ir unas tres veces por semana, algunas luego del trabajo, otras cuando me ausento, generalmente no tengo una vida con un horario estricto de rutina. Varía demasiado, he tenido mis momentos en donde no iba por una semana entera al restaurante.
—Es lógico, eres el dueño. Yo si fuera tú solo me pasaría una vez por mes a recoger dinero o pagar a los empleados y listo. Pero bueno, somos completamente distintos.
—¿Y si te gustaría lo que haces? ¿Y si te encariñaras con tus empleados?
Yuri se detuvo a pensarlo y ponerse en su lugar ¿Amar tu trabajo? ¿Querer a tus empleados? Es posible e incluso imaginó que debe ser una sensación completamente placentera estar conforme con tu estilo de vida ¿Será que alguna vez podría llegar a amar algo igual o más fuerte que su abuelo, sea un trabajo, un objeto o una persona? Algo que no sea destructivo sino lo contrario...
—¿Yuri? ¡Yuri! Ya estamos por bajar ¿Ocurre algo? Te has ido de repente.
Yuri se sobresaltó al escuchar el llamado. Hacía mucho no se detenía a reflexionar sobre si mismo o sus actitudes. Olvidó que desde la pérdida de su abuelo se juró cerrarse al mundo "infantilmente soñador y estúpido que no tenía significado si al final se iría la gente que amaba antes que él" dejándose llevar por cualquier cosa sin importar las consecuencias destructivas de ellas. A pesar de que Chris lo ayudó a superar el sufrimiento de aquello aún guardaba esa promesa en secreto porque lo mantenía firme sin que nadie ni nada vuelva a derribarlo. Ser solo un despreocupado a esperar que algún día tanta basura lo mate.—Lo siento, me perdí en pensamientos sin importancia. Bajemos.
Se detuvo en la puerta de entrada. No quería pasar sin que antes Otabek aclare el motivo por el que lo llevó hasta allí. Aunque parecía obvio, tenía que confirmarlo.
—Solo para confirmar ¿A que me has traído aquí?
—Para... terminar con esto. Pero igualmente no me sentiría bien si no cenas algo y te pones cómodo con otra vestimenta antes...
Yuri asintió aceptando que tenía razón. El ambiente entre ambos era frío, conservaban formalidad siendo algo extraño ya que por chat y en el restaurante eran diferentes.
..
Antes de pasar en busca de Yuri, Otabek priorizó que como aquel estuvo trabajando todo el día en su restaurante, no merecía llevarlo a su casa sin antes cenar, deduciendo que Yuri no aceptaría salir a comer, por lo que cocinar en su propia casa como solía hacer siempre sería suficiente.
Preparó Pelmeni, uno de los platillos favoritos más pedidos en su restaurante y era de los que mas disfrutaba hacer además de recordar que Yuri conocía su sabor porque una vez en la cocina del restaurante él mismo pidió "una probadita de eso" porque venían a pedirlo mucho y le generaba curiosidad dándole un aprobado como algo efectivamente delicioso. Mientras los hacía, esperando a que la hora de recogerlo llegase, se preguntaba sobre su trato a Yuri en todo ese tiempo sintiénose egoísta e insensible. Ese mensaje enviado fue demasiado obvio y directo a que no aguantaba más la situación queriendo terminar de una vez. Siempre recordaba desde el principio y resumía tanto momentos divertidos trabajando como otros eróticos e incluso otros algo más "melancólicos" por así decirlo. Eran todos recuerdos que no precisamente se tenía que obligar a olvidar porque quería que después de que pase lo que tenga que pasar sigan siendo igual de cercanos. Se interesaba en ganar su amistad. No tenía motivos precisos, seguía con la idea de que cuando esa atracción se esfume podría ser alguien que se lleve amistosamente con él sin cargar pensamientos libidinosos que no le permitían ser quien era, algo así como lo era con Jean. Un acercamiento sincero y sin tapujos.
Esa noche pensaba confesarle que deseaba su amistad, su confianza. Que sonría junto a él de la misma manera que sonreía como con su mejor amigo, que no se guarde nada y ser libres de contarse cualquier cosa sin dudar. No era necesario que al finalizar algo sexual debían hacerlo con la relación amistosa que podían llegar a florecer. Tal vez parecía ingenuo pensando eso pero no permitiría perder el cruzar palabras con Yuri o no volver a escuchar su risa, quería que fuera del trabajo se sigan viendo como si fueran amigos de toda la vida porque sentía que Yuri era tan distinto a él y que juntos se complementaban. Se encariñó más rápido de lo que pensó con una persona en tan poco tiempo y esto no le solía ocurrir. Era un profundo cariño del que no hallaba palabras para expresarlo frente a ese chico.
No las tenía pero sea como sea debía hacérselo saber.
. .
—Con sinceridad te lo diré: esto te sale muy delicioso. Que afortunado soy en poder probar una ración entera en tu casa ¿Has estudiado gastronomía?
La reacción de Yuri muy positiva al platillo dejó al cocinero orgulloso de haber decidido hacerlo. —Si, y es algo de lo que no me arrepiento ¿Y a ti que te apasiona?
—Si te refieres a algo que no tenga que ver con sexo me es muy difícil decidirme en una cosa pero supongo que... —Se detuvo un minuto a pensar sin llegar a algo definitivo porque en realidad nunca se detuvo a indagar en profundidad algo que le gustase tanto como los hombres o el alcohol— Tal vez... un poco de... diseño de moda. Creo que eso es cool porque siempre cuando veo toda la ropa que Chris tiene en su closet me doy cuenta que es fabulosa o él tiene un gusto fabuloso pero las telas y la moda son algo que puede ser que me interese.
No se lo esperó, fue interesante escucharlo. Creía que iba a hacer un chiste diciendo que el camino a ser actor porno era su sueño pero eso de la ropa le agradó porque de hecho pegaba con él y si que podría resultar. —Vaya, que inesperado. Entonces algún día intenta seguir algún curso relacionado a ello porque seguro te atrapará. Tienes mi apoyo.
—Gracias pero estoy bien como estoy. Mientras tenga dinero para sobrevivir me alcanza y sobra.
—No deberías conformarte con poco Yuri... puedes ha
—No deberías decirme como manejar mi vida. —Se levantó alzando los platos rápidamente para llevarlos a la cocina pero Otabek lo detuvo tomándolos.
—Lo siento no quise...
—Lo siento yo. Soy muy brusco para decir lo que pienso. Déjame lavar los platos.
Otabek no dejó que lo haga prefiriendo a que esperase en el living unos cortos minutos mientras él terminaba de limpiar la cocina y lavar los utensilios.
En ese ínterin Yuri se sentía algo culpable por contestar tan a la defensiva, pero era la verdad. No quería que se meta en su vida, que se limite solo a preocuparse por si mismo antes de andar fijándose en la vida de los demás. Yuri era un completo insensible desde hacia bastante decidiendo que esa sea la mejor forma para no encontrarse en situaciones complicadas; siendo así. Sino terminaría otra vez lastimado por relacionarse demasiado con un tipo que no conocía en profundidad ¿Qué podía saber alguien que lo conoce hace unos meses? Muy poco y entrar en otra fase de mas confianza con una nueva persona lo veía difícil.
A pesar de seguir estando de acuerdo con su reacción, su manera bruta de contestar si la catalogaba como descortés y terminaba por disculparse. Él y su boca acostumbrada a solo atacar cuando a veces no era necesario tanto.
Otabek empezaba a desanimarse un poco por creer que luego podrían tener una bonita amistad. La cena fue buena, hablaron de variados temas referidos a trabajo, familia, series e incluso rieron recordando que hacía dos semanas atrás filmaron a Phichit cantando mientras barría en el depósito. El ambiente era normal entre ellos. Solo se arrepintió de haber tomado la decisión de "aconsejar algo". Esa contestación fue lo suficiente de clara para darse cuenta que Yuri estaba dolido con el mundo que lo rodeaba y que no estaba listo para dejar entrar gente nueva que no tenga que ver con lo sexual. En ese instante envidiaba a Chris (siempre notaba a Yuri hablar animadamente de él cuando se trataba de incluirlo como un mejor amigo-familia) por poder disfrutar de charlas y sonrisas con una hermosa persona como sabía que era Yuri pero no se dejaba conocer. Tal vez tendría que esforzarse un poco más o escuchar que no le interesa ser su amigo.
Fue a encontrarlo al living y lo encontró utilizando su celular. Se hacía selfies muy simpáticas y cuando lo vio llegar pidió a Otabek que posase a su lado porque quería una fotografía con él. Fue repentino pero no preguntó el motivo. Sabía que no la bajaría en ninguna red social, lo de ellos era un secreto. Quizás simplemente jugaba un rato con la cámara y sin profundizar en ello se dejó llevar por el momento.
Cuando se descuidó porque estaba concentrado posando para otra fotografía más juntos, Yuri lo tomó por sorpresa besándolo esperando a capturar una nueva imagen. Después dejó el celular a un costado más lejos continuando el beso que se prolongó. Eso quería de una vez por todas, empezar sin más vueltas a devorar su hombre deseado. Otabek a diferencia de él, no estaba pensando en que hacer para que una cosa lleve a la otra, prefería dejar al tiempo hacer su trabajo sin forzar los momentos.
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Besos y cariños sobraban. Eran unos completos adictos a ello demostrándolo con intensidad. A Otabek le gustaba saborear con atención los labios ajenos y con sus manos acariciar por la cintura, espalda y cabello, todo bien comprobadamente suave disfrutando con el tacto por debajo de la ropa. Yuri no se detenía a pensar detalles, sentirse junto a ese físico tan fibroso era más que suficiente para motivarse a querer más. Admitía que sabía besar con mucha pasión pero no era algo nuevo que descubrió, era normal sin embargo lo destacaba porque no todos los hombres con los que estuvo se esforzaban en besar con tanto detenimiento, solo querían pasar a la acción. En este caso fue distinto.
Otabek se separó de Yuri inclinándose hacia atrás —Siempre me dejas tan anonadado. No sé como lo haces pero me sienta muy bien.
—Y eso que aún no he hecho nada eh. No aceptaré que digas estar conforme tan pronto. —Se sentó encima de él mirándolo fijamente y rodeó el cuello con sus brazos para comenzar a moverse y frotar su trasero sobre el erecto pene que ya sentía Yuri de su compañero haciendo que este se estremezca para sentirse próximo al placer que esperaba ansioso expresar.
No continuó más y se levantó del sofá tomando a Yuri de la mano e invitándolo a que lo siga. Cosa que aceptó siguiéndolo por las escaleras hasta la habitación. Quizá esperaba a que lo cargase estilo princesa hasta llegar a destino pero la idea de ir tomados de la mano tampoco fue desagradable. Si pedía algo como eso sería demasiado exigente para ser un primer encuentro. No quería quedar como un caprichoso.
Cuando llegaron a la cama Yuri se lanzo en ella e invitó a Otabek que lo acompañase con la intención de que se suba encima de él a continuar un rato más saboreando esos besos que no estaban nada mal. Y a pesar de que Otabek hizo caso omiso, mientras se sostenía con la fuerza que hacían sus dos brazos sobre la cama, estando por encima de Yuri mirándose frente a frente, esta vez llevaba una expresión distinta a la que tenía hacia pocos minutos antes de entrar a la habitación.
Yuri lo notó. Estaba tenso, sus expresiones corporales no evitaban hablar por él descubriendo que se encontraba nervioso o quizás preocupado. Si bien, Yuri pudo hacer de las suyas e ignorar aquello para simplemente pasar a la acción y que de igual, no evitó pensar en que si la situación fuese al revés Otabek se detendría a preguntar que es lo que ocurre. Odiaba que pase pero haría algo diferente a lo que estaba acostumbrado y era cortar con el momento.
—Luego podemos continuar si quieres pero no van a salir las cosas bien si no me dices que es lo que te ocurre Otabek.
Luego de escuchar eso de Yuri, Otabek se tiró al costado derecho de la cama junto a él y dio un largo suspiro para luego poder confesar su pesar —No estoy seguro de que me pasa, de repente sentí nervios. Debe ser por lo tanto que he esperado este momento y ahora no sé como hacer para que todo marche perfecto.
Yuri apoyó un codo en la almohada para apoyar la cabeza en su mano y sostenerse mientras miraba a Otabek con atención pensando en que decir para tranquilizarlo.
—Mira, es imposible que salga perfecto y sabes que las cosas rara vez son como uno las imagina. No creo que nos falte conexión, al menos eso creo porque me siento cómodo contigo y ya hemos tenido contacto físico ¿Tu no te sientes bien conmigo? porque si es eso entonces n...
—Créeme que si fuera eso, ni siquiera tendría este fuerte deseo de querer estar contigo... Es solo que... me preocupo.
—¿Por qué te preocupas tanto? ¿De que te preocupas? Relájate —Se acercó más a Otabek para hacerle cariños suaves en su pecho.
—No quiero que esto acabe aquí, yo... necesito que seamos amigos y nos acerquemos. Llevarnos bien.
—¿Quieres seguir teniendo encuentros sexuales conmigo? ¿Amigos con derecho?
—¡No! digo... no. Es que me interesas como persona y que a pesar de lo que pase esta noche, luego quiero que sigamos llevándonos bien sin necesidad de esto ¿Entiendes Yuri?
—Pero de eso no tienes ni que preocuparte. Te he dicho que voy a seguir tratándote como siempre incluso si me llegas a despedir. No tienes que darle tanta vuelta, esto es una atracción de momento y luego pas— Yuri se detuvo porque sin poder terminar la frase, Otabek se encontraba abrazándolo con una fuerza abrumadoramente cálida, como si quisiera transmitirle su preocupación por el futuro que aún no llegaba. Y Yuri no hizo más que quedarse atónito entre sus brazos preguntándose en que estaba pasando con esta persona que no parecía de las usuales en su vida.
Casualmente Otabek se preguntaba lo mismo.
—Me preocupa perder esa chispa que nos une Yuri.
—No se perderá porque te propondré un trato.
Después de escuchar lo del trato, Otabek se desconcertó y esperó a que el otro continuase con esa extraña proposición ¿Un trato para qué?
—Es simple, si notas que esa "chispa" desaparece, me echas del restaurante. Si yo lo noto antes que tú, me iré por cuenta propia. Ya sé, no tiene nada que ver esto con la situación, pero es para que dejes de preocuparte por ello. Si hay un trato de por medio entenderás que puedes confiar en mis palabras de que nos llevaremos bien.
No contestó sin antes pensarlo un momento para si. —Esta bien Yuri, acepto. Y... gracias. De alguna forma me ha sacado un peso de encima escucharte tan seguro. También te agradezco por aguantar mi intensidad. De verdad, soy un intenso cuando se trata de las personas con las que me encariño.
Yuri no quiso acotar nada más. Le sonrió con sinceridad para demostrarle una vez más que no mentía y Otabek se limitó a devolverle la sonrisa mientras le acariciaba una mejilla con suavidad.
Yuri acotó que quería "sellar el trato en ese instante con un beso si es posible" bromeando y ambos comenzaron a reír. Otabek detuvo su risa para observar la ajena. De verdad no evitaba encantarse con ver a Yuri reír y en ese juego propuesto "aceptó sellarlo" porque ansiaba besarle. Así que retomaron los besos apasionados e incluidos otros por sus cuellos que tan bien los hacían sentir.
Después de tanto cariños entre abrazos, sonrisas y besos fogosos, Yuri le propuso a Otabek dormir juntos esa noche pero este se negó.
—Ahora si quiero hacerlo Yuri.
Su mirada denotaba seguridad y desprendía el deseo que Yuri estaba esperando que muestre. Sin embargo creía que ya no le apetecería hacer algo y lo sorprendió esa determinación con la que azotó haciendo a Yuri sonrojarse un poco.
«Pareciera como si... de verdad me amara.»
Yuri volvió a quedar debajo de él pero esta vez se sentía diferente. Otabek levantó su remera acariciando toda esa parte con detenimiento porque de verdad esa piel era una adicción y Yuri solo desviaba la mirada para no encontrarse con la de él, aún sonrojado esperando a que continuase tocándolo.
Ambos se quitaron las remeras lanzándolas a un costado al azar y volvieron a sus posiciones a seguir ahora un poco más piel a piel. Otabek utilizó sus labios para explorar aquel cuerpo que iba descubriendo a medida que lo besaba y lamía. Yuri comenzaba a estremecerse, ese tipo de contacto lo sentía muy bien e incluso en mucha más intensidad cuando Otabek se detenía a invertir más tiempo en sus pequeños pezones jugueteando en ellos mordiéndolos con suavidad o lamiéndolos en círculo para lograr escuchar al menos un mínimo quejido placentero del otro.
Pero era algo orgulloso en ese sentido, así que llevó su mano a la boca para evitar que se escuche. Aún no era momento de mostrarse complacido, quería más e hizo que Otabek lo bese solo para él con sus manos poder llegar a la cremallera del jean que llevaba y desasir de ella. Lo acarició un poco en esa parte para motivarlo a más lográndolo. Hizo que se deshaga del jean y luego él del suyo.
Yuri era ahora quien quería tener un poco más de territorio y como llegaron otra vez a sentarse, estando encima de él besándolo frenéticamente se le ocurrió empujarlo poco a poco mientras aumentaba el beso para que Otabek sea quien termine acostado y él poder subirse encima suyo.
Ahí aparecía otra vez el Yuri que miraba con lascivia porque tramaba algo. Otabek ya lo empezaba a conocer sabiendo que iba a perder el control. Yuri atacó con un nuevo beso desesperante mientras frotaba su trasero encima del bóxer algo húmedo del otro pero ya no había mucho más por motivar, parecía listo. Bajó lentamente hacia esa zona a descubrir el pene erecto y algo mojado que pedía estarlo más. No dudo en comenzar a lamerlo y luego metérselo en su boca un momento para llenarlo completamente de su saliva y poder masturbarlo un rato.
Otabek ya sabía lo bueno que era Yuri utilizando sus manos. Prácticamente lo hacía sentir en el paraíso pero no quería que todo acabe allí y Yuri lo sabía así que no lo hacía con rapidez sino que con normalidad. Luego se detuvo para continuar estimulándolo con sus labios que era mucho más entretenido, y a su gusto, más placentero.
A medida que iba aumentando la velocidad Otabek enloquecía dichoso y no era justo que sea el único que este disfrutando, así que entre gruñidos de gozo le imploró que lo dejase entrar en él.
Yuri se detuvo para hacer a Otabek levantarse de la cama a que lo espere. Esta vez fue él quien se recostó librándose del bóxer para llevar el dedo mayor a su boca mojándolo en saliva y luego estirar su brazo hasta su orificio anal metiéndolo a estimular la zona. También aprovecho su momento lleno de lujuria para masturbarse y Otabek con solo tener que esperar viendo tal escena no evitaba tocarse también pero ¿Por qué no encargarse él de ayudar a Yuri con la estimulación? Era lo justo. Por eso se acercó para hacérselo, no con uno sino con dos dedos y hundiéndolos mucho más de lo que Yuri lo estaba haciendo por su cuenta. Esto lo hizo inevitablemente sobresaltarse y gemir. Otabek de solo escucharlo se sentía muy animado a más y los movía esperando nuevas reacciones en el rostro de ese rubio repleto de sensualidad.
Ya estaba listo y no esperó a que se lo diga, lo dedujo por su cuenta retirando sus dedos para comenzar con su pene. Buscó un momento sobre la mesita de noche en un cajón el profiláctico sin tardar nada en ponérselo. Se acercó dispuesto.
Al meter la mitad solo notó un ligero estremecimiento pero al entrar por completo vio como Yuri cerró sus ojos arrugándolos y volver sus manos como puños. Se sostuvo mejor de las piernas ajenas para comenzar a moverse comprobando lo que pensaba: Yuri Plisetsky era delicioso.
Al principio con lentitud pensando que podía mantenerse varios minutos así pero se sentía tan bien que a nada ya había aumentado la velocidad y Yuri sin querer ocultar que se la pasaba muy bien, gemía sin descaro. Esto solo provocaba más a Otabek haciendo que se desespere pero Yuri no quería aún que termine todo tan rápido. Esa noche era él quien pensaba lucirse.
Pidió que cambien de posición y al estar tan excitados lo hicieron con rapidez. Yuri encima de Otabek una vez más transmitiendo esa expresión llena de complacencia. Sin ayuda metió el miembro de aquel para comenzar a moverse encima sin siquiera poderle dar un respiro. Al principio parecía que iban a ser simples movimientos lentos pero Yuri se movía cada vez con más velocidad y ninguno podía evitar jadear e inundarse de satisfacción.
Al momento del auge Otabek abrazó con fuerza a Yuri pegándolo contra él y moviéndose con una velocidad intensa hizo a Yuri no poder evitar gemir su nombre o pedirle más. Y como si sacara de si una fuerza sobrehumana todavía podía seguir aumentando velocidad a las embestidas.
Cuando ya no resistió más avisó a Yuri que se quite de encima y hacer que se arrodille frente suyo. No se masturbó demasiado, ni tampoco llegó a tiempo en terminar todo dentro de la boca ajena manchando aquel rostro blanquecino. Otabek no se había dado cuenta pero mientras terminaba en Yuri, este se estaba masturbando en la espera acabando prácticamente al mismo tiempo.
