Capítulo 18

Otabek no sabía nada de JJ. Estaba acostumbrado a que desaparezca largos tiempos por temas de trabajo u otros motivos que lo mantenían ocupado, pero ahora que tuvieron un desencuentro donde su amistad estaba en juego, consumía sus pensamientos. Aunque tal vez a simple vista no parecía, Beka apreciaba mucho a JJ. El fuerte apego a las personas de su círculo cercano no permitiría perderlas pero ¿Qué podía hacer? ¿Enviar un mensaje preguntando como estaba? Ya pasó lo suficiente como para que lo pueda hallar mas calmo pero no estaba seguro cuando iban a volver a hablar y entre esos pensamientos perdidos tuvo que volver porque lo estaban llamando a tierra.

Otabek ¡Otabek! Te estoy hablando...

Lo siento Yuri ¿Qué era lo que querías?

Decía que este pedido no era para esa mesa que has dicho. Vaya que si estas en la luna. No eres de los que se equivoca tan seguido y hoy te ha pasado tres veces.

Lo sé, errores míos. Estoy tonto.

Deberías tomar un descanso o al menos decirme si lo que te inquieta es eso que te he contado en la mañana.

En parte si. Solo que pensaba en si lo correcto sería preguntar por él enviándole un mensaje.

¿Y por qué no preguntas a la esposa? Ella no debe saber nada de su pelea obviamente y te contestará. Además puede saber cuando encontrarlo sin que se te escape. Vamos, deja de pensar demasiado las cosas. Se que lo quieres pero con lo que te he dicho hoy solo basta con que se encuentren una vez mas para hablar.

Yuri tuvo un encuentro con JJ hacía pocos días donde por fin coincidieron para hablar personalmente sobre lo ocurrido. Por chat no les pareció adecuado y Yuri optó por esperar a que avise cuando sea posible el momento.

Fue un viernes por la tarde donde quedaron como punto en común esa misma plaza donde Yuri lo había rechazado para estar con Otabek. Ambos llegaron prácticamente al mismo tiempo y acordaron que se encontrarían en el medio para luego sentarse en uno de los bancos por allí.

Se saludaron y Jean sin querer alargar el verdadero motivo que los reunía, fue al grano.

¿Y bien? ¿De qué querías hablar exactamente?

De ti y de Otabek.

Ahora entiendo ¿Tu amigo te contó lo sucedido? —Preguntaba en tono irónico.

Escucha, no quiero que esto sea una discusión. Tu sabes que me caes bien y solo quiero ser directo con esto: Deja de estar enojado por algo tan irrelevante ¿Acaso yo soy motivo suficiente para que tu amistad de años se eche a perder?

No eres tu Yurio. Es él que no tuvo el valor para decirme que le atraías tanto. No iba a odiarlo por eso. Nos conocemos tanto que incluso lo noté, le gustabas, se lo pregunté y me lo negó.

No tuvo la culpa. Yo antes de intentar algo más contigo lo invité a que se acueste conmigo. Él me rechazó y entonces así fue como me cedí a ti. No voy a mentirte, los dos me gustan pero quise respetar que eran amigos y elegí a uno, como me rechazo, entonces luego si acepté tus invitaciones. Estoy libre, es obvio que si no me funcionaba con uno iría con el otro.

No lo defiendas. Es un imbécil que se confundió y no sabía que decisiones tomar en el momento. Luego se arrepintió y en cuanto vio una mínima oportunidad se abalanzó a ti. He tenido tiempo para pensar esto y si él fue quien dudo de los tres, es su culpa. A nosotros no tiene por que interesarnos que no pueda tomar una decisión concisa.

Si lo has pensado bien entonces entiendes que todos cometimos errores. Y tanto Otabek como yo lo queremos remediar ¿Tan difícil es entenderlo? No quiero defenderlo, al contrario, quiero hacerme responsable de nuestros errores para pedir que hables con él y tratar de arreglar las cosas. Jean, mírame cuando te hablo. —Y la mirada que llevaba hacia un costado se fijó en un Yuri que pedía ser tomado en serio con lo que decía. —No tienes que perder una hermosa amistad de muchos años por una persona que entró en sus vidas hace un par de meses.

El tiempo es irrelevante para mi. Si me mintió, se acabó.

Pero sabes que para Otabek no. El tiempo que ha pasado contigo es muy valioso, eres su único mejor amigo y tal vez no seas conciente de lo mucho que te aprecia. Así que revisa tu ego y disfruta de las personas que te quieren en tu vida porque después será tarde ¡Muy tarde! —Los ojos de Yuri se tornaron vidriosos y en las últimas oraciones ya no pudo controlar lo que sentía y tenía atorado para decir. Casi logra caer en llanto de no ser porque detestaba mostrarse así frente a otras personas.

Jean escuchó eso como un llamado desesperado a que abra los ojos y a la vez, se sentía apenado por la escena que estaba viviendo. Notaba que Yuri era alguien que se desmoronaba emocionalmente con facilidad porque no la tenía fácil en la vida y simplemente hizo a un lado ese rencor que guardaba contra su mejor amigo para ponerse un poco en lo planteado por Yuri, acercándose a él para rodearlo con sus brazos y abrazarlo por un momento como si ese gesto lograra hacer desaparecer toda la frustración, dolor y ahogo dentro de Yuri. Si bien, algo que Jean no entendía era el por que estaba empecinado en ayudar a la amistad que tenía con Otabek, tal vez por motivos personales o porque le gustaba, no lo entendía con claridad, pero verlo así, como sufriendo por algo ajeno a él, quiso repensar sus elecciones establecidas. Mejor era dejar de lado ese semblante tan drástico e intentar buscar otra solución. También confesó algo fuera de esa charla sobre la amistad para decirle que aún seguía "prendido" por él y que no se rendiría fácilmente. Después de eso hablaron sobre sentimientos. Jean afirmaba que conociendo tan bien a Otabek, podía deducir que sentía mas que simple atracción por Yuri y que encontraría la manera de volver a buscarlo de esa forma.

Yuri se lo negó porque ya pasó lo que tenía que pasar y Jean insistía con que eso no era requisito para que Otabek se mantenga en la línea de amistad, que en cualquier momento volvería a cruzar los límites.

No tiene caso que lo niegues. No importa si has hecho el Kama-sutra completo con él, no es eso. Es de ese tipo de personas que no suelta fácilmente a otras ¿Crees que no me buscará si sigo mas tiempo desaparecido? Soy su mejor amigo y no va a dejar que dejemos de serlo por nada. Y lo mismo contigo, no te dejará. Sonará precipitado pero lo tienes enamorado y no se ha dado cuenta.

Yuri continuó con su negación diciéndolo cada vez con menos credibilidad. Las palabras de Jean fueron muy sinceras y logró captar mejor la perspectiva con la que miraba todo. No era que solamente estaba sintiéndose traicionado. A su vez estaba preocupado por Otabek, porque aseguraba con firmeza que este estaba enamorado de una persona inusual, como Yuri, quien no tiene ningún plan de vida, que espera sin miedo la muerte y vive al límite. JJ analizó meticulosamente todo el contexto en el que se encontraban y no cabía posibilidad de que su mejor amigo entre en razón y entienda que Yuri era más de su tipo que el de él, que esperaba que encuentre algo de su altura, que no terminen juntos porque era alguien pasajero, no permanente.

Pero tal vez estaba subestimando a Yuri con esas hipótesis que nada aseguraban.

Ninguno conoce lo suficiente para saber quien es en verdad Yuri y que espera de si mismo. Ni él cree saber donde apuntar, de hecho, piensa que lo que ocurre en su vida es mero azar pero no es tan así porque al final sus actos son por sus decisiones. Y todavía seguía tomando decisiones con dolor, pensando que esas decisiones son irrelevantes pero en realidad nunca dejaron de ser suyas.

Esa preocupación de Jean, de no querer que Otabek se fije en alguien como Yuri, como él, lo hizo mirarse a si mismo y compararse para darse cuenta que era bien entendible la diferencia de un buen hombre y lo insignificante que era a su lado. No lo merecía ni como amistad. Ello fue suficiente para saber cual era la próxima decisión que tomaría sin importar que a otras personas les parezca mala o buena idea. Era dueño de si y esto era lo mejor para alguien como Beka.

Quizás fue un grave error compararse pero al menos lo hizo ver en que posición estaba él y en cual Otabek. Y si, era menos. Fue una pésima idea porque se hizo daño. Entendió que eran de diferentes mundos, que así sería toda la vida.

Se mantendría fiel a esa distancia donde cumpliría su papel de empleado y si incluso Otabek llegara a notarlo y lo despide tal como lo prometieron, entonces lo aceptaría sin rechistar. Su jefe estaba siendo demasiado bueno con alguien que no merecía para nada esos tratos. Tampoco podía culparlo por ser como es.

Si no fuera porque su trabajo era ideal con un sueldo y puesto fijo en un ambiente tan cómodo, lo hubiese dejado.

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Lo abrumado que la pasaba pensando en que su mejor amigo estaba enfadado, hizo que opte por hacer caso a las palabras de Yuri haciendo una llamada a Isabella donde luego de preguntar como estaban ella y la niña, preguntó por Jean. Ella no hizo demasiados comentarios respecto a su esposo, pero avisó que en un rato ya estaría en la casa y fue un dato suficiente para ir camino hacia allí.

No solía ir demasiado a casa de JJ porque este prefería que se encontraran en otros lugares o juntarse en casa de Otabek y desconocía el motivo. De hecho, siempre había cosas que notaba a Jean ocultar, cosas relacionadas a su esposa mayormente. Pero tampoco era algo que podía forzarlo a contar.

Cuando llegó, enseguida fue atendido por la simpática Isabella, tan resplandeciente y enérgica como siempre, que dio la casualidad en que llegó en un momento algo inadecuado porque preparaba una torta de cumpleaños para su padre (estaba casi lista) y se estaba por ir a la casa del mismo. La niña estaba ya con el abuelo porque su casa se encontraba a pocas casas de la suya con lo cual no había apuro. Aún así, Otabek se sintió un poco mal por llegar de una manera tan desprevenida sin preguntar antes si podía presentarse.

No te preocupes Bek, esperaré contigo hasta que se digne a llegar Jean y me iré a llevar la torta. Bueno, en realidad si quieres puedes venir al cumpleaños. Eres como parte de la familia así que no habrá problema. Además en cuanto la niña te vea correrá a tus brazos, hace mucho no te ve.

Me encantaría pero tengo bastante trabajo en el restaurante hoy y detesto cargarle todo a mis empleados. Mandale un saludo a tu padre y a la pequeña. Yo también la extraño muchísimo. —No mintió sobre su horario laboral pero la verdadera razón que lo llevaba allí era porque tenía un asunto por arreglar y era su prioridad.

Bueno, si sobra alguna porción te guardaré y le diré a Jean que te la alcance.

"Si es que quiere volver a verme" pensó en sus adentros mientras oyeron la puerta delantera abrirse y encontrarse con el esperado.

JJ se comportaba tan normal como siempre. Saludó a ambos y comenzó a hablar con su usual tono simpático diciendo que estaba listo para ir a hacer presencia en la "fiesta" de cumpleaños de su suegro.

Cariño. Convence a Bek para que venga al cumpleaños. Mientras tanto llevaré la torta. Los espero allí.

Isabella no preguntó ni tampoco dudó del por que estaba Otabek en su casa. Simplemente pensó que era una visita sorpresa y los dejó porque tenía que ir a ocuparse de otros preparativos. Tenía sus pensamientos volcados en aquello último que había dicho su padre: "Mientras menos gente, mejor. Mi hija, mi esposa y mi nieta junto con mi yerno son los que siempre están y los que me importan" un motivo al que ella hizo caso esperando a que esa mini fiesta de cumpleaños sea suficiente para su amado padre.

Cuando abandonó el lugar, Jean dejó su tono de falsedad para hablar herméticamente.

¿Y tu que quieres aquí? Isabella ya se fue así que puedo dejar de fingir amistad a un traidor.

Necesitamos hablar bien Jean. Se que todo esto es mi culpa, pe— fue interrumpido.

Claro que es tu culpa. Hablé con Yuri ¿Puedes creer que trataba de justificarte? dejame decir que eso no ayudó en nada, solo me hizo reforzar lo que ya creía: tu tienes la culpa.

Si quieres que me arrodille a pedir perdón lo haré. Se que él iba a intentar convencerte para que me perdones pero prefiero que esto lo arreglemos entre nosotros. Sabes que si tengo que elegir entre tu y Yuri, sin pensarlo te escogería. Eres mi mejor amigo, no puedo dejar las cosas así.

Pero cuando estabas caliente con él se te olvidó que tenías un mejor amigo tras esa misma persona. Eres un idiota.

Solo es una persona que apareció hace unos meses Jean. Me echas en cara que en ese momento lo elegí a él antes que pensar en ti pero ¿y tu? ¿No crees que estas haciendo demasiado drama como si esa persona significara más que tu amistad conmigo?

Los códigos que hay entre amigos y mi orgullo. Eso perdí ¿Cómo quieres que vuelva a confiar?

¡No has perdido nada! Yuri no es pareja de ninguno, aún puedes hacer lo que quieras. Además, nunca imaginé que esto ocurriría... de verdad entiendo que fui un imbécil y también sabes lo torpe que soy cuando se trata de esas cosas de ligar. No entiendo ni yo como Yuri me logró aceptar. —Su sonrojo después de lo dicho, fue evidente.

Jean levantó una ceja interrogante pensando aquello último y viendo la expresión de confusión en su amigo por no poder entender como concretó algo así con alguien como Yuri. —Si, eres pésimo.

De pronto, Jean también recordó todas esas veces que Otabek perdió oportunidades por no captar indirectas coquetas de otras personas y rio causa de ello.

Escuchar esa risa hizo a Otabek sentir un poco de alivio. La tensión parecía ir disminuyendo cada vez mas. Significaba que no se encontraba tan enojado como la última vez que casi lo golpea. Jean detuvo su risa para continuar hablando.

Sabes... pienso que es extraño que te hayas fijado en Yuri y mas que él te haya aceptado con tu nulo sentido de ligar.

Tal vez fue por otras razones, pero supongo que es porque Yuri es simplemente así. Le gusta alguien físicamente y se "lanza". Al menos así me dio a entenderlo.

No lo sé. Sigue siendo extraño de todas formas que haya querido ir mas allá. Es del tipo de persona que busca a "experimentados" acostumbrados a estar con muchos tipos. Admito que tienen razón, tal vez si estoy dramatizando. Pero es por algo que ya veo venir.

¿Qué?

Si lo tomo para mi o incluso si lo compartimos, tu solo te confundirás mas.

No entiendo.

Te conozco imbécil. Te enamorarás. Hablé con Yuri, seguro te cautivó demasiado esas emociones fuertes que tiene, es buena persona.

Es bueno, pero no significa que me enamoraré.

¡Lo miras todo el maldito tiempo! Alguien que se haya sacado las ganas no haría eso y sigues haciéndolo, tratas de hablar con él siempre que puedas, lo invitas a tu casa, buscas excusas para hablarle por mensajes ¿Quieres que siga?

Es porque siento que podemos ser buenos amigos.

Eso de ser amigos ¿Justifica que lo mires como un bobo? ¿Qué desesperadamente quieras hablar con él? ¿Que necesites saber si esta bien todo el tiempo?

No niego que es atractivo pero ya hemos decidido que no pasará nada más.

Jean de solo escuchar lo tontas que sonaban sus justificaciones a algo evidente se agarraba la cabeza pensando en lo terco que era negando todo. Le preocupaba que se enamore de ese tipo de personas. Yuri podrá ser alguien muy bueno pero sabía que era como él, con una vida sexualmente activa, que no se conformaba con una sola persona a su lado, que tenía sus propios problemas que no compartía con nadie, que elegía la destrucción antes que la construcción. Y en verdad no quería que Otabek sufra por alguien así.

Déjalo así. Ya me cansé de toda esta tontería. Te seré sincero: Yuri me encanta y se nota bien que acostarse con él debe ser increíble, pero intentarlo va a ser en vano si te vuelves a interponer. Y no sé si te lo he dicho pero Yurio me parece alguien como para mas de un encuentro...

Otabek estaba algo asombrado por esa última confesión. Pensó que Jean se conformaría como pasaba con la gran mayoría que conocía y conquistaba para una sola vez. Parecía que Yurio estaba en otro rango más alto.

Entiendo. No me meteré a menos que pase algo que me disguste.

¿Cómo qué?

Que Isabella se entere y venga al restaurante a montar un escándalo para matarlo, o que Yuri por x motivos quiera hacerte algo malo, tambien viceversa.

No pasará, tengo todo controlado.

Confiaré pero entonces ¿Amigos de vuelta y sin rencores?

Lo siento, mis rencores no suelen irse tan fácil pero si podemos volver a ser amigos. Eso si: te interpones una vez mas a pesar de todas las advertencias y aclaraciones que he hecho y aún así me encuentro con que andas en algo con él y directamente te romperé la cara, se acabará de inmediato nuestra amistad y te volveré a romper la cara hasta que entiendas tu nivel de estupidez. En resumen, me conocerás no enojado, furioso ¿Oíste?

Otabek suspiró largo y rodó sus ojos pensando que Jean llevaba todas sus deducciones al extremo y que nada de eso que temía pasaría, así que aceptó el trato y de allí en adelante todo entre ellos volvió a la normalidad.

Y a pesar de arreglar las cosas por un lado, por otro se habían desarreglado. Esta vez con Yuri y su nuevo extraño comportamiento que lo preocupaba.

Estaba distante.

Empezó a pasar desde el momento en que volvió de la casa de Jean ¿Acaso había hecho algo malo y no se dio cuenta? Lo notó cuando quiso contarle que todo ya estaba mejor entre ellos y Yuri simplemente contestó frívolo y esquivando su mirada con un "me alegro" que no lo convenció para nada.

Pensó que tal vez ya estaba preocupándose demasiado como le había dicho JJ y dejó pasar aquello porque no quería parecer demasiado molesto e ignoró su comportamiento en el resto del día dejando que haga su trabajo tranquilo. Pero esto se repitió los siguientes días y si no era tema de trabajo, Yuri parecía querer evitarlo. Estaba cumpliendo su papel obsoleto de mozo sin ninguna intención de desviar sus fines laborales.

Aunque esto no fue algo personal con él, sino que notó como Yuri se aisló de todos. Un ejemplo era cuando no tenían mucho trabajo y los empleados hablaban todos juntos pero él yacía apartado sin participar y limitándose a usar el celular.

Otabek estaba a empezando a sospechar que Yuri iba a renunciar tal como lo habían pactado aquella vez si las cosas se tornaban distantes entre ellos. Por su parte, no lo echaría. Una promesa así no justificaba dejar sin empleo a alguien que necesita comer. No tenía motivos para hacerlo, era un empleado respetable, responsable y muy atento con los clientes. Estaba preocupado porque sentía que Yuri se quería ir por cuenta propia y no podría vivir tranquilo sin que su motivo de renuncia no sea una razón convincente ¿Qué esta pasando con Yuri? Ya no sabía si era adecuado preguntar si todo estaba bien.

La distancia iba en un aumento considerable en todo ese mes. Ya casi no podía aguantar aquella brecha, tuvo que pedir consejo a alguien para que lo ayude.

Ahí estaba otra vez dependiendo de un apoyo para sobrellevar ese tipo de situaciones donde no sabía como actuar cuando alguien se alejaba. Tal como había pasado con Jean, ahora otra vez pero con Yuri, como si nunca llegara a concretar un equilibrio en su círculo social donde nadie tenga problemas con él. Empezó a convencerse cada vez más que él era el problema.

Jean, aunque no lo parecía, era un buen consejero. Pero esta vez, en vez de aconsejar que sería lo ideal en estas situaciones, prefirió directamente meterse.

Fue un día donde estaba desocupado y como siempre, Otabek lo recibió con merienda gratis y hablaron un rato de sus cosas como acostumbraban.

¿Y bien? ¿Ya has hablado con Yurio? Cuando me contaste sobre el tema por mensajes me preocupó también el hecho de que se quiera ir.

Habla mas bajo y no lo nombres que anda por aquí. Va y viene con platillos, puede escucharnos idiota. —Contestó Otabek nervioso y mirando a los costados para comprobar que nadie los podía escuchar. —No, no he hablado y sigue con esa actitud.

Pues si quieres mi opinión, creo que ya hizo lo que tenía que hacer contigo. Ya no eres su objetivo ¿Qué motivos tiene para querer hablarte animadamente todo el tiempo?

En parte tienes razón, no voy a pretender que sea muy allegado a mi solo por lo que tuvimos pero no es ese el punto. Me preocupa que se aísle de todo. Solo trabaja y no habla con sus compañeros, ya no vuelve con Phichit como antes y a mi directamente me evita conversación fuera del ámbito laboral. Estoy seguro que algo le pasó pero no quiero ser tan molesto de preguntar todo el tiempo si necesita algo o se siente bien.

De pasar algo le pasa. No es normal que esa química que tenían se haya roto tan de repente. Incluso me buscó personalmente para conversar un problema que tuve yo contigo y ahora no quiere ni cruzar una mirada.

A eso voy.

Y me imagino que esto te esta afectando a ti ¿Verdad? Tu y tu obsesión con querer mantener a las personas que quieres a tu lado. —Suspiró resignado— Bueno, solo estamos hipotetizando todo pero algo tenemos que hacer.

¿Tenemos?

Si ¿No puedo preocuparme? Es alguien que se ganó un poco de mi aprecio y además ya sabes que quiero con él. Observa.

No dijo más y se dirigió donde estaba Yuri. Quería hablar un rato para tratar de sacar algo de información al respecto y de paso, jugar al galán.

Hola bonito.

Yuri se estiró para saludarlo con un beso en la mejilla.

¿Te esclaviza mucho esa sanguijuela? Cuando quieras puedes renunciar y darme servicios privados.— Guiñó el ojo y contuvo su risa.

Gracias pero prefiero seguir siendo esclavo ¿Qué te trae por aqui? Veo que andan de amigos otra vez.

¿No te ha contado? Ya está solucionado gracias a un trato razonable.

¿Ah si? ¿Qué trato? Si se puede saber.

En resumen, que si vuelve a hacer lo mismo de dudar y ocultar cosas le romperé toda la cara y sin perdones.

Vaya, que razonable.— Decía sarcástico.

Jean notaba que Yuri no parecía para nada "mal anímicamente" pensando en la posibilidad de que Otabek estaba exagerando.

¿Y tu como andas? Te extrañé.

De maravilla.

Que extraño. Tu jefe dijo que no andas tan de maravilla como dices, le preocupas.

No es nada.

No insistiré, pero que de un día hacia otro tengas una actitud distante con él no es normal. A menos que tengas razones, enojo u otro motivo pero ¿Renunciarás? Porque si es así ¡Me harás llorar! —Bromeaba al final.

Que buen amigo eres intentando averiguar que me ocurre ¿Ahora eres paloma mensajera?

No solo soy buen amigo, tambien tengo mis propias intenciones que ya te imaginarás cuales. Hago dos por uno. Soy un genio ¿Verdad?

La manera en que Jean utilizaba sus tonos bromistas en la conversación generó nuevamente la luz y la risa característica de Yuri que tan ausente estuvo en todo ese mes. Notó como aquel se preocupaba por su amigo e intentaba ayudarlo pero a la vez aprovechaba para ligar un rato siendo esto tomado como un gesto dulce que le simpatizó. No quiso dar la impresión de que lo que ocurría era algo grave, así que entre esas charlas que tenían mitad serias y mitad bromeando, aclaró que si bien, algo pasaba, no era para tanto, que no renunciaría y que tal vez algún día cuente el motivo y volviendo a recalcar que no era nada importante para convencerlo.

Jean no se conformaba con ese "algún día" estaba yendo por más y esa excusa de acercarse por Otabek era solo un camuflaje de sus verdaderas intenciones: volver a intentar algo con él para esta vez concretarlo.

Notó a Yuri voluble con sus respuestas, no lo estaba rechazando en el juego y la oportunidad parecía caer del cielo.

Esta vez no hizo ningún tipo de invitación, prefirió que sea una sorpresa lo próximo. Se retiró del lugar luego de hablar un rato mas con Otabek para tranquilizarlo y contarle que todo parecía estar bien, que no era nada para preocuparse y que aún no sabía los motivos pero pronto los averiguaría.

Otabek había visto disimuladamente aquella escena todo el tiempo donde Yuri reía y Jean era la causa. Si bien, no estaba de acuerdo en que Jean se meta directamente, eso que hizo lo alivió en un 50% y en el otro 50 sobrante desbloqueó algo nuevo que quería evitar sentir pero no podía: el desagrado por ver a Jean cerca de Yuri y encima lograr sacarle sonrisas. No es que iba a interferir, ya tenía claro que eso no lo haría de vuelta pero esa sensación tan egoísta no podía quitársela. Se molestaba consigo mismo porque en realidad quería estar alegre al pensar que por fin Yuri sonreía.

Y mientras más tiempo pasaba pensando en Yuri, menos entendía porque sentía esas fuertes emociones contradictorias que no eran comunes en él.

Un nuevo ciclo parecía volver a empezar. Yuri siendo objetivo de su mejor amigo, él, un simple espectador. Y para finalizar, la última escena que presenció ese día cuando ya estaba cerrando el lugar, fue la de ver a Jean otra vez estacionado con su auto frente al restaurante esperando a Yuri con una caja de pizzas en la mano y cervezas.

Otabek quería ver aquello como cualquier otra persona normal lo vería o incluso alegrarse que Yuri acepte esa invitación subiendo al auto en compañía de su mejor amigo que por fin lograba acercarse a su objetivo pero en cambio, conseguía una sensación de sufrimiento que no se detenía. Le molestaba y tambien lamentaba no haber pensado una sorpresa así antes, cuando tuvo oportunidad. Quizás Yuri necesitaba la alegría que Jean generaba con tanta facilidad y él carecía de ese dote, quizás desde un principio tuvo que detener esos sentimientos negativos que se generaban pero era demasiado tarde.

Para los dos era tarde. Otabek y Yuri no controlaban la avalancha de sentimientos que en vez de ir por el camino que debían, se dirigían en dirección opuesta.