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Llegaban unos 15 minutos antes de la hora acordada, pero habían podido tomarse su tiempo de admirar la ciudad en su camino al lugar, justo como a Lin le gustaba hacer cada vez que iban a Japón.

Sin embargo un par de rusos se les habían adelantado. No tan lejos alcanzó a verlos sentados en una mesa de una cafetería al aire libre, Kai con un vaso desechable de café mientras leía algo apresuradamente en su celular, y el menor con una malteada a medio tomar pero con la nariz hundida en un libro que se veía grande en sus pequeñas manos.

-¡Hola Goh! -Gritó la china y casi pudieron notar un suspiro del ruso menor.

-¿Llevan mucho tiempo esperando? -Preguntó Rei al llegar frente a ellos.

-No realmente -Sonrió Kai, tranquilizándolo-. Goh y yo pasamos a una librería y decidimos venir aquí directamente.

-Hola, Goh.- Le saludo Rei, levantando la mano, haciendo un gesto algo infantil.

Goh frunció el ceño al responder en un tono amable que no coincidía con su expresión corporal.

Kai rio. Rei era bastante bueno con los niños, todos podían notarlo con su trato hacia Lin y Makoto, pero parecía que nunca lograba acertar con Goh.

No hubo tiempo de más preguntas, Makoto llegó corriendo hacia ellos y los saludo efusivamente. Detrás de él se acercaron Takao y Max.

-Por fin llegamos a tiempo -Rio Takao-. ¿Cómo están chicos?

-Es porque tú crees que el tiempo funciona de una manera distinta en ti y crees que te dará tiempo de hacer miles de cosas antes de una cita.- Max gruñó, tan raro en él-. ¡Hola!

-Papá ¿puedo ir con Makoto y Goh a ver alrededor? -Preguntó la chica sin esperar más presentaciones.

-Si sus padres están de acuerdo...-Empezó a decir Rei.

-Está bien, nosotros los cuidaremos -Se adelantó Max-. Kai… ¿Por qué no le enseñas a Rei el resto del parque?

Casi pudo ver como el rubio les guiñaba un ojo y Rei se paralizó.

-¿Quieres ir, Goh? -Preguntó a su hijo, quien se encogió de hombros y se puso de pie para acompañarlos, metiendo el libro en su pequeña mochila.

-¡Genial! -Saltó la pelirrosa y cogió al chico del brazo.

Los dos padres sólo pudieron observarlos alejándose alegremente.

-Creo que no le agradamos a Goh -suspiró Rei.

-¿De verdad lo crees? -Rio Kai-. Creo que le cuesta mucho trabajo llevarse bien con las personas en general, así que esto está bien para él.

-¿Admites que no le agradamos?

Kai rió aún más fuerte.

-No es personal, a Goh no le agrada nadie.

-Tan distinto a Lin que le agradan todos.

-Exacto -sonrió-. ¿Quieres ir a conocer el parque?

Ambos caminaban en silencio, Rei sorprendido de los espectáculos a su alrededor, había estado en Japón muchísimas veces, pero nunca había visto algo como ese lugar.

Lleno de luces y música, parecía la escena de una película mágica. Miró a Kai de reojo, y notó una sutil sonrisa en sus labios, todo el nerviosismo que había estado sintiendo hasta esos momentos desaparecieron, así era cada vez que estaba con él: sentía nervios al punto de marearse cada vez que le sentía tan cerca, después lo veía con la sonrisa más hermosa del mundo y volvía la calma a todo ese caos dentro de él. Siempre lo supo, la sonrisa de Kai le hacía sentir en paz.

Él también sonrió.

Para el ruso, ver a un Rei tan maravillado le recordaba a ese adolescente lleno de curiosidad y admiración por el mundo, ese Rei que fascinado le pedía que compartiera más cosas con él, en cada ciudad nueva que visitaban, en cada nuevo paisaje, con el que podía hablar por horas y que le escuchaba como si lo que le estuviera diciendo fuera lo más interesante del mundo.

Ese Rei que tanto adoraba y añoraba teniéndole lejos…

Un sentimiento explotó en su pecho, algo que quizá siempre supo pero que nunca se atrevió a admitir. La razón por la que Rei siempre fue especial, por la que siempre sonreía cuando estaba a su lado y porque siempre le miraba de una forma distinta que al resto.

-Rei...- dijo como si acabara de descubrir su nombre.

En esos momentos no existía nadie más en ese lugar. Sólo Rei y él, las luces a su alrededor hacían ver al resto de la gente como una nebulosa irreconocible.

El chino se volteó a él, en ese momento sintió un frío recorrerle la columna. Kai le miraba como si fuera un fantasma, lleno de fascinación. Algunas veces en el pasado había sentido esa clase de mirada en él pero nunca había sido tan consciente como en esa ocasión.

-¿Kai?

El ruso abrió la boca para decir algo y luego pareció reaccionar porque retrocedió ligeramente.

-¡Papá! -Lin había aparecido de la nada corriendo hacia ellos.- El espectáculo de fuegos artificiales va a empezar, tenemos que ir al otro lado del parque.

La chica pareció no darse de cuenta de lo que estaba ocurriendo y segundos después aparecía el resto de los chicos.

Goh llevaba una carita de cansancio mientras iba de la mano del tío Max, en cuanto vio a su padre caminó a su lado y se recargó a su lado.

-Creo que Goh ha agotado sus reservas de energía -bromeó Takao.

-Eso pasa cuando estás con Lin y Makoto por un rato -respondió Max-. Habrá un espectáculo, si queremos verlo bien tenemos que ir a la explanada ¿vienen?

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Ayy han pasado casi 2 meses desde que actualicé! Lo siento! Han sido dos meses caóticos! Cambié de trabajo, me cambié de casa, nueva rutina, el cambio de horario que todavía me está matandoooo y así… aunque ahora tengo más tiempo libre y eso me hace infinitamente feliz, perooooo he usado mucho de ese tiempo dibujando, no he escrito para nada, más que una especie de one shot que escribí hace poco y que no he publicado xD porque hay tanto por arreglar! Es extraño, porque no siento que sean falta de ideas o inspiración, simplemente siento que no me concentro, no puedo poner mis ideas en orden así que no tengo idea de cómo plasmarlas, incluso me siento confundida al escribir, pongo una letra por otra, me como palabras y todo ha sido horrible :c será que me faltan vitaminas?

En fin! Gracias a los que siguen aqui! De verdad me hacen feliz cuando dejan un review, me hace saber que hay gente que de verdad aprecia lo que escribo, ayyy quiero volver a escribir ;A;

Laet-lyre, namy, Akuma-hiwatari, Yume Musume y Guest (¿), gracias! Tal vez suene cliché y exagerado, pero gracias por sus comentarios! Me hacen no quitar el dedo del renglón y forzar a mi cerebro a escribir aunque duela!