-0-

-¡Buenos días! -Escucharon los dos chinos al llegar ligeramente tarde a las actividades en el estadio.

-Lo sentimos mucho, nos quedamos dormidos -se disculpó Rei apenado, buscando con la mirada a alguien.

-¿Buscas a Kai? -Sonrió Max levantando una ceja. -Takao y yo queríamos ver...

La conversación se fue apagando a medida que la pelirrosa avanzaba en la sala, había despertado ese día con una sola cosa en mente y ahora estaba dispuesta a tener aquella plática con cierto ruso.

A lo lejos vio al bicolor ajustar algunos detalles con su Beyblade, seguramente tendría una beybatalla y tampoco veía a su padre cerca, así que corrió hasta él y con agilidad lo atrapó en sus brazos, cargándolo con esfuerzo mientras el niño, en shock, no sabía cómo reaccionar.

-¡¿E-Estás loca?! -gritó por fin el menor.- Suéltame ¿Qué te sucede?

Si algún adulto los hubiera visto se hubiera reído de la situación: Goh intentaba -inútilmente- dejar caer su peso para que la niña lo soltara, mientras esta lo jalaba de la cintura, levantándolo apenas centímetros del suelo. Para el ruso era difícil aceptar que su tamaño no le permitía hacerle frente a la chica que casi le doblaba la edad, era frustrante ser tratado de esa manera, tan humillante.

-¡Déjame en paz! -Gritó finalmente y una centésima de segundo después era soltado para caer en el suelo-. ¡¿Qué diablos te pasa?! ¡¿Estás loca?! ¡¿Cómo demonios se te ocurre que esa es forma de tratar a una persona?! Eres una... eres un...

Las palabras salían atropelladamente de la boca del niño, quien sin duda se esforzaba por encontrar insulto no tan ofensivo para la pelirrosa que detestaba pero que se veía obligado a respetar.

-¡Eres un esperpento que no merece practicar Beyblade! -gritó con los cachetes inflados y el rostro rojo de ira.

-Ya -rió la chica, cosa que molestó al niño aún más.

-¡Eres tan pedante, jactanciosa, insoportable!

-Demonios ¡ya cállate Goh! -respondió revirando los ojos.

Goh enfurecía a cada segundo.

-Necesitamos hablar ¿quieres tranquilizarte?

El ruso cerró los ojos, respiró profundamente mientras apretaba los puños, movía los labios, pronunciando palabras que la niña no alcanzaba a escuchar, y así, poco a poco el color de su rostro volvía a la normalidad.

-¿No podías simplemente pedirlo? -gruñó al abrir los ojos-. No todos son agresivos como tú.

-Va, lo siento - murmuró la niña pero el chico le seguía mirando con desaprobación-. Dije que lo siento, no ibas a querer hablar conmigo, sé que no te agrado.

-Es por estas cosas que no me agradas -respondió sin tapujos-. Si te portaras como una persona cuando estas con otras personas... si tuvieras un poco de sensatez...

-Ay Goh -dijo la niña exasperada-. Ya dije que lo siento, no volverá a pasar ¿podemos hablar de lo que sí es importante?

El pequeño ruso se cruzó de brazos, esperando que la chica hablara.

-¿Has notado la relación entre tu papá y el mío?

Goh no había quitado su expresión de molestia hasta ese momento, que se permitió relajarse.

-Si ¿qué hay con eso?

-¿Has notado que... bueno… que están enamorados?

El ruso la miró como si se le hubiera zafado un tornillo.

-¿Qué?

-Vamos, no me digas que no lo notaste...

-¿Mi papá enamorado del tuyo?

-Yo tenía mis dudas, sobre todo con tu papá, el mío sé que está enamorado desde hace años, pero del señor Kai... apenas ayer noté que sentía lo mismo ¿No has visto como se miran? ¿Cómo hablan y sonríen cuando están juntos?

Goh se quedó callado, analizando las palabras de Lin y analizando lo que había sucedido hasta esos momentos entre los dos adultos, sin duda había notado que Rei era importante para su padre, pero de eso, de ser mejores amigos a que estuviera enamorado de él...

-No lo creo…

-¡Goh! De seguro tú piensas que el tío Takao y el tío Max también son sólo amigos.

El rostro del chico se puso rojo.

-¿Ellos...?

Lin haló sus cabellos rosas y suspiró.

-El tio Takao y el tío Max son pareja...

-¡Ya lo sé! Pero no es lo mismo, ellos han estado juntos desde siempre.

Sin duda, Takao y Max llevaban tanto tiempo en pareja que simplemente Goh los veía juntos y no los imaginaba de otra manera. Tampoco recordaba alguna muestra de romance entre ellos, aunque ahora que lo pensaba, si lo había hecho, jamás le pareció extraño porque siempre habían sido así.

-¿Y cómo crees que inicia una pareja? A veces no me creo que seas tan inteligente.

-¡Basta! - gritó el niño-. Bueno, si eso fuera cierto ¿qué tiene que ver con nosotros?

La niña lo miró fijamente, fue la primera vez que Goh se sentía genuinamente intimidado por ella.

-Lo único que quiero saber es si tú tienes algún problema con eso...

-¿Ah?

-Nuestros papás harán lo que tengan que hacer, pero sin duda toman en cuenta lo que nosotros queremos.- suspiró-. Por ejemplo mi papá, él creía que no podía estar con el señor Kai por que tiene que hacerse cargo de mi... pero yo sé que él no tiene que olvidarse de la persona que ama por mí, él puede estar junto a la persona que lo hace feliz y conmigo... no tiene que escoger entre nosotros dos. Sólo quiero saber si piensas igual.

Goh levantó una ceja.

-¿Por qué me preguntas eso?

-¡Porque necesito saberlo!

-¿Para hacer algo al respecto?

-Porque si tú me detestas… si peleamos cada vez que estamos juntos, ellos se verán en un dilema "¿cómo podremos tener una relación si nuestros hijos no se soportan?"-dijo en tono dramático.

-Eres tú quien se esfuerza para no llevarse con nadie.

-Me apena que pienses eso. –respondió la chica, sin ninguna pena evidente en sus palabras.

El menor la miró fijamente, analizando sus palabras y sus reacciones, intentando descifrar lo que le acababa de decir, reuniendo toda la evidencia que el mismo había observado y comparándola con la que la chica le decía, llenando agujeros con la información nueva. Le tomó menos de un minuto suspirar, con una respuesta.

-Puedo soportarte, si te comportas como un ser humano de ahora en adelante –dijo finalmente.- Quiero que mi papá sea feliz, y si el señor Rei lo hace feliz, lo aceptaré aunque no me agrades del todo.

Para la niña era suficiente, si, Goh admitía que no le agradaba pero no era algo nuevo. Muchas veces se había topado con niños a los que no le agradaba pero había aprendido a ignorarlos. Y si Goh iba a ser su "nuevo hermano", aprendería a llegar a su corazón, o por lo menos a su circulo de tolerancia.

-Entonces tienes que dejar de suspirar tanto cuando estamos juntos –continuó la niña, casi riendo. –Si tu papá nota que no eres feliz cuando estamos juntos, empezará a evitarnos.

-Entiendo…- gruñó.

-Bueno, es todo.- Le extendió la mano y el chico la miró, sin saber qué hacer.- Tienes que estrechar mi mano como muestra de nuestra tregua.

-Bien…- gruñó nuevamente y extendió su mano.- Pero debes prometer no entrometerte más…

-No voy a ser cupido.- Rio.- Solo no entorpeceremos lo que ellos decidan con nuestra pelea de niños ¿está bien?

Goh asintió. Por primera vez, Lin le parecía lo suficientemente madura.

-0-

-0-

-0-

Morí de felicidad con sus reviews! El fandom no está muerto! TOT! Gracias gente, de verdad los aprecio muchísimo! :corazones: