- Buenas noches, Chat.

- Buenas noches... ¿Tu nombre es Tikki, cierto?

- Exactamente. Soy el kwami de Marinette, pero tú ya sabes eso. Es un placer conocerte por fin... Aunque hubiera deseado que sucediera en otras circunstancias.

- Entiendo... Lamento mucho haber descubierto la identidad de Ladybug de la manera en que lo hice. Fui imprudente y abusé de su confianza.

- Estoy de acuerdo; lo que hiciste estuvo mal. Pero Plagg me explicó tus razones; estabas preocupado por ella, y en parte, eso lo justifica. - la pequeña kwami guardó silencio por unos segundos, como si con eso deseara darle más peso a sus próximas palabras. - A demás, creo que en este caso, fue un golpe de suerte. Ahora que conoces su otra identidad, supongo que crees en su inocencia, ¿cierto? El maestro Fu jamás habría elegido como portadora a la persona que habla en ese audio. -El chico simplemente asintió, y con este simple gesto, la kwami sintió como se liberaba de un enorme peso; a partir de ese momento, las cosas serían un poco más fáciles.-No sabes cuánto me alegro. Marinette realmente necesita de un amigo en estos momentos... Supongo que no lo sabes, pero desde que se difundió ese audio, no solamente comenzaron a tratarla mal en la escuela; incluso la familia de Marinette se ha vuelto bastante fría con ella.

Escuchar esas palabras fue un golpe duro para Chat. Recordó que por esos días había ayudado a desakumatizar a la madre de su Lady, pero creyó que de una u otra manera, lo habían superado. Al fin y al cabo, era su hija, ¿no? Pero en esos momentos, pensando en la fría relación que tenía con su padre, no parecía algo tan descabellado. Demonios, mi Lady... ¿Cómo has podido soportar todo esto? Durante los años que había portado el anillo, cientos de personas (incluso él mismo) habían sido akumatizadas por menos... En ese momento, recordó que Plagg había mencionado algo sobre una barrera para evitar que Hawk Moth detectara las emociones de la portadora del Miraculous de la creación. Tenía muchas dudas al respecto, pero primero, tenía que hacer una pregunta más importante.

- ¿Qué clase de persona pudo ser capaz de difamarla de tal manera? Ni siquiera Hawk Moth se ha ensañado tanto con nosotros...

- Bueno, esta es una acusación bastante grave y no quiero lanzar ningún nombre al azar pero... Creo estar bastante segura de quién hizo todo esto. - Mientras hablaba, Tikki había estado al pendiente de los cambios de ánimo de su interlocutor y había notado como la tristeza y la ira batallaban por dominarlo. Debía moverse con cuidado. - Pero antes de decírtelo, necesito que me prometas que no harás nada hasta que estemos seguros. Si nos movemos guiados solo por sospechas podemos empeorar la situación.

Después de sopesar las palabras de la kwami por unos momentos, Chat aceptó.

- Bien, hay una chica italiana en tu clase que ha sido akumatizada varias veces. Creo que es una mentirosa compulsiva y...

- ¿Lila Rosi? - No era una persona que le agradara del todo, pues a pesar de los incesantes intentos de acercarse a él, era consiente de su capacidad de mentir en el afán de conseguir la aprobación de sus compañeros. Pero de eso a difamar a Marinette...

- Sí, ella. Sé que parece bastante inocente: incluso al mentir, solo parece desear un poco de atención, pero nunca me dio buena espina. Sé que puede parecer que solamente le desagrada por contradecirla, pero no solo es eso... Ella realmente odia a Marinette; varias veces amenazó con destruirla por estar en su contra. Y vaya, realmente sé que esos motivos parecen bastante vagos, pero creo que ella sería la única capaz de hacerlo. No me refiero solo a la intención, sino a tener las herramientas necesarias. ¿Recuerdas cómo han sido las veces en las que ha sido akumatizada? Como Volpina, era capaz de crear ilusiones bastante realistas y como Chameleon, de convertirse en una copia exacta de sus víctimas. A demás, llegué a espiarla un par de veces junto a Marinette y puedo decirte que jamás había visto a alguien mentir con tanta fluidez.

- Entiendo a lo que quieres llegar, pero ella lleva casi un año sin ser akumatizada, y la última vez, como Chamaleon, nunca tuvo oportunidad de acercarse a Marinette...

- Chico, quien haya hecho esto fue demasiado astuto como para actuar de forma precipitada. Debe haber planeado esto por mucho tiempo. No es sorprendente que haya conseguido los números de los compañeros de Marinette; si realmente mis sospechas son ciertas eso debió ser pan comido para ella, al final, van en la misma clase. Tampoco es sorprendente que haya conseguido los números de los profesores, pero, ¿los padres de Marinette? Eso fue ir demasiado lejos. A demás, hizo todo desde un teléfono que no hemos podido rastrear. Que haya esperado unos cuantos meses para actuar sería lo menos sorprendente.

- ¿Entonces no tenemos nada seguro? - La voz del chico cada vez sonaba más abatida.

- No, al menos, por ahora. Pero desenmascarar al culpable no es lo más urgente en este momento... Quería reunirme contigo para hablar específicamente de Marinette. Ya has visto en qué estado se encuentra. Está demasiado deprimida: no son solo los cortes. Se olvida de comer, duerme casi todo el tiempo y cada vez se encierra más en sí misma. Últimamente apenas logro hablar con ella... Y juro que me duele demasiado verla así, pero no puedo hacer nada para animarla si se siente rechazada por el resto del mundo. Lo único que la mantiene a flote es su identidad como Ladybug, pero si continua hundiéndose... Tendría que devolver el Miraculous. Y no creo que logre sobreponerse a eso, Chat.

- ¿De verdad crees que el Maestro Fu sería tan cruel como para arrebatarle lo único que que tiene? No creo que...

-Chat - la pequeña criatura tenía lágrimas en los ojos. - Ya he discutido esto con él, y realmente no hay otra opción. Una persona tan inestable no puede mantener una responsabilidad tan grande. ¿Te imaginas que llegara a ser akumatizada? Detenerla sería casi imposible y el akuma podría reinfectarla una y otra vez. Hasta ahora, he estado consumiendo una pócima que me ha permitido leer sus emociones y poner una barrera que la vuelve indetectable para Hawk Moth en sus momentos de mayor debilidad, pero cada vez sus emociones son más intensas y volátiles. Aunque odie admitirlo, los cortes la ayudan a canalizar sus sentimientos y hacen todo más fácil, pero está llevando su cuerpo al límite, y creo que ninguna de las dos podrá soportarlo por más tiempo.

En ese momento, aunque sabía que debía ser fuerte, Chat se derrumbó. Sentía como las lágrimas abrazaban su rostro y su llanto, primero silencioso, se convertía cada vez en algo más convulsivo. Creía que todo eso era su culpa. ¿Por qué había dudado de ella? ¿Por qué la había dejado sola? ¿Cómo había permitido que alguien le hiciera tanto daño? El mundo le parecía demasiado cruel e injusto. ¿Acaso esa era la recompensa por proteger Paris tantos años?

- Déjalo salir, chico, te hará bien. Mientras me encuentre cerca estarás a salvo de los akumas. Pero tienes que ser fuerte; en este momento, solo tú puedes ayudar a Marinette. Nadie más sabe la verdad, pero creo que, por el momento, esto puede ser suficiente. El día de hoy ella estuvo bastante tranquila, casi feliz, y creo que fue por el saludo de la mañana. No sé si lo sepas, pero ella estuvo enamorada de ti por muchos años. En este momento, ella ha tratado de olvidar esos sentimientos sufrir menos, pero creo que aún te ama. Tú también la amas, ¿cierto? - Por un momento, el chico no supo que responder. ¿Podía decir que amaba a alguien cuando la había dejado sufrir tanto? Pero sí, la amaba, a pesar de estar ciego y ser un idiota, y estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para redimirse. Así que secó sus lágrimas y asintió decididamente. - Entonces, vamos a sacarla de este agujero. Y también vamos a desenmascarar a Lila o quién sea que esté detrás de todo esto.

- Cuentas conmigo para lo que sea necesario.

- Confío en ello. Pero ahora tienes que dormir. Mañana será un día muy agitado. Buenas noches, Chat Noir.

- ¡Espera! ¿Cuándo nos volveremos a reunir?

- Te avisaré por medio de Plagg. - La kwami estuvo a punto de retirarse, pero cambió de opinión al último segundo. - Gracias, Adrien - Y tras decir esto, desapareció.

El chico permaneció unos minutos más en la terraza, tratando de procesar toda la información que acababa de recibir. Habían sido demasiadas emociones para una jornada. Finalmente, emprendió camino hacia su hogar; estaba agotado, y el día siguiente prometía ser agotador.


Vamos, Agreste, no seas un cobarde. Nuevamente, Adrien y Marinette eran las únicas dos personas en el aula. Finalmente, el chico se armó de suficiente valor para acercarse al asiento de la peliazul. Ella ni siquiera notó su presencia; estaba demasiado abstraída escuchando música y garabateando en su libreta. Eso era una novedad; generalmente, se limitaba a recostarse hasta que la clase iniciara, pero ese día parecía un poco más animada, ¿sería gracias a él? Le había mandado un mensaje de buenos días como su alter-ego antes de ir a la escuela, y aunque aún no le respondía, estaba seguro de que lo había leído. Cuando estuvo lo suficientemente cerca y pudo descifrar los trazos de la chica, el pulso de Adrien se aceleró; estaba dibujándolo a él, o más específicamente, a Chat Noir. Impulsado por la pequeña euforia de ese descubrimiento, tocó levemente su hombro.

- Buenos días, Marinette.

La chica se retiró los audífonos, observando atónita a su interlocutor. ¿Por qué estaba Adrien Agreste dirigiéndole la palabra por segundo día consecutivo? ¿Acaso era parte de alguna broma cruel, o simplemente trataba de burlarse de ella? Sopesó esta probabilidad por unos segundos; no, el Adrien del que había estado enamorada era demasiado noble para hacer eso. Tal vez las cosas hubieran cambiado en esos meses de aislamiento, o simplemente el rubio había sentido lástima por ella; después de todo, él trataba con la misma amabilidad a todos, incluso a los indeseables como Chloé. Paró sus reflexiones, pues se dio cuenta de que estaba tardando en responder.

- Buenos días, Adrien. - Estaba apunto de volver a lo suyo, pero se dio cuenta de que la conversación no había terminado en ese punto.

- ¿Te molesta si el día de hoy me siento a lado tuyo?

- ¿Por qué querrías hacer eso? - La desconfianza en la voz de la peliazul le llegó al chico como una bofetada.

- Yo... Bueno.. Pensé que tal vez... Alya pueda sentarse en mi lugar por hoy. Ya sabes, Nino y Alya están saliendo y... - Eres un idiota, Agreste. ¿Realmente tenías que inventar algo tan absurdo? Probablemente ahora te mande al diablo. Debías decirle que solo querías estar con ella. O disculparte. O decirle que...

- Sí, no tengo ningún problema. - Respondió Marinette antes de volver a lo suyo.

Cuando los demás alumnos comenzaron a llegar a la clase, las expresiones generales eran de sorpresa al notar que el rubio y la peliazul se encontraban sentados juntos, así que nadie reparó en la expresión de furia que invadió fugazmente el rostro de Lila cuando los vio juntos. El único en interrogarlo directamente fue Nino, pero aceptó como válida la misma excusa que le había dado a Marinette. Una pequeña sensación de satisfacción lo invadió cuando se dio cuenta de que esta vez era la chica italiana a quien le tocaba sentarse sola pero se sintió culpable de inmediato; no podía garantizar que realmente ella hubiera sido la responsable de difamar a su Lady.


Bien, ¿cuáles son sus teorías? ¿Creen que Marienette sea akumatizada o llegue a perder su Miraculous? ¿Adrien logrará salvarla de si misma? ¿Lila será la verdadera culpable de la difamación de Marinette? (de eso di una pista bastante obvia en el summary). Y si llega a perder su Miraculous, ¿creen que se sobreponga, enloquezca o se suicide? Les advierto que puede pasar de todo.

Por cierto, esta vez traté de enfocarme en hacer un capítulo más largo, pero simplemente no se me da. No sé, me gusta segmentar la historia por sucesos bastante definidos y cortos, como por escenas. De hecho, hubiera preferido limitar este capítulo a la conversación (básicamente monólogo) con Tikki, pero creo que era muy poco. En fin, compensaré la brevedad de los capítulos tratando de actualizar con frecuencia.

No olviden dejar sus comentarios; me alimento de ellos.