Esa madrugada, Chat Noir regresó a su habitación casi eufórico. A pesar de que Marinette le había dicho que definitivamente había superado su enamoramiento hacia su forma civil (un golpe bajo para él) la chica estaba casi eufórica de tener, después de todo ese tiempo, un amigo nuevamente. "Bueno, contigo sin dos" había comentado la chica animadamente. Aunque técnicamente no era cierto, no pudo ni quiso desmentirle. Después de curar sus heridas, ambos seguían bastante despiertos, así que jugaron UNO un rato (el chico hizo un comentario insinuando que un juego famoso por romper amistades no era la mejor manera de celebrar reanudar una y ella, en contra de lo esperado, se rió). Tras ser derrotado varias veces y depositar un beso a medio camino entre su mejilla y sus labios, se retiró. Su estado de debía en parte a la felicidad de la chica, en parte a qué le había dado tiempo de rechazar el beso y ella no lo hizo.

Cuando retiró su transformación, se dejó caer en la cama con una sonrisa estúpida en los labios.

- Hay camembert en el cajón. Toma todo lo que quieras, Plagg - Dijo incluso antes de que el kwami pudiese exigir su amado queso. En contra de lo esperado, Plagg no se abalanzó sobre él. Lo miro con seriedad y algo de tristeza.

- Hablé con Tikki nuevamente. Está preocupada por su chica. Dice que sus cambios de humor, a pesar de que puedan parecer positivos, son alarmantes. Parece que las cosas están mejorando, pero el lunes volverán a verse en la escuela y las cosas allí serán difíciles, para ambos. Tendrás que ser fuerte, cachorro. - Y tras decir eso, fue a buscar su queso de una buena vez.

- Supongo que tienes razón. - Respondió. Toda la alegría de su voz se había evaporado. Esa misma tarde, Alya y Nino le habían dicho algunas cosas desagradables (especialmente la chica) después de anunciar que trabajaría con Marinette, y no con ellos en el proyecto de física. Entre otras cosas, le dijeron que hacer esas cosas por lástima no lo hacían buena persona, sino estúpido. Al final, había podido solucionar las cosas con Nino, pero no parecía del todo convencido. Lila se limitó a desearle suerte de una manera que le pareció bastante hipócrita. De todas formas, estaba demasiado agotado para pensar... Estaba a punto de quedarse dormido, cuando un chillido sobrenatural retumbó en sus oídos y en los de Plagg; sin importar la hora, había un akuma haciendo estragos en París. Lo único bueno de eso, pensó Adrien mientras se transformaba, era que podría ver a Ladybug de nuevo.

La batalla fue violenta y fugaz. Ladybug, a pesar de la hora y su delgadez enfermiza, parecía renovada. Atacó con más ímpetu que en los meses pasados, aunque gracias a eso se llevó más golpes de los necesarios (los cuales parecía no sentir). Cuando purificaron el akuma y regresaron todo a la normalidad, descubrieron que la víctima era una niña de ocho años a la que sus hermanos mayores habían aterrorizado con historias de horror. Ladybug no tardó en volver a su casa, pero Chat Noir decidió recargar las energías de Plagg y verificar que Marinette estuviera bien, pues muchos de los golpes habían parecido serios.

A pesar de que sabía que la chica debía seguir despierta, le sorprendió encontrarla en el balcón.

- Buenas noches, gatito.- Saludó la peliazul.

- ¿Me estabas esperando, princesa? - Preguntó con una sonrisa coqueta.

- No exactamente. Aunque de cierta forma, esperaba que vinieras. No podía conciliar el sueño.

- Bueno, no te culpo. Este akuma era increíblemente ruidoso. Se llamaba a sí misma "La Llorona". Como el personaje de la leyenda hispana.

- Supongo que eso tiene algo que ver. Pero estaba despierta antes del ataque.

- Deberías tratar de dormir. Te dejaré para que puedas hacerlo. Solo quería asegurarme de que estuvieras a salvo. Buenas noches, princesa. - El chico hizo una inclinación, y se dispuso a saltar del balcón, cuando la chica lo tomó de la mano.

- Por favor, quédate unos minutos más.

En ese momento, ella lo miró con tanta desesperación, que sintió que su corazón se hacía pedazos. ¿No hacía solo unos minutos parecía estar bien? Bajó del balcón y se colocó frente a ella sin decir palabra alguna, pero dándome a entender que se quedaría todo el tiempo que fuera necesario. La joven sonrió y Chat Noir acarició su mejilla. A pesar del guante, pudo notar que su piel estaba helada. La acercó más a su cuerpo por inercia.

- Entremos. Te estás congelando. - La chica asintió en silencio, pero sólo se pegó más a él, buscando la calidez que le ofrecía. Lo miraba directamente a los ojos, con los labios entreabiertos, como invitándolo a probarlos. No le parecía correcto besarla, a pesar de que era lo que más deseaba en ese momento. Pero sus labios se fueron acercando lentamente, de manera simultánea. No se alejaron cuando sintieron sus alientos mezclarse, ni cuándo sintieron el primer roce de sus narices. Fue Chat quién, finalmente, se atrevió a cerrar el espacio entre sus labios. A pesar de la inexperiencia de ambos chicos, rápidamente se convirtió en algo hambriento y desesperado. No era el primer beso de ninguno, pero sí el primero que recordaban. Definitivamente, no había sido algo dulce y mágico, pero mientras las piernas de Marinette rodeaban el cuerpo de Chat y él la aferraba a su cuerpo, se dieron cuenta de que era lo que ambos necesitaban, una forma de expresar el torbellino de emociones que atravesaban. Recobraron la conciencia de sus actos cuando llegaron al diván y Chat Noir comenzaba a retirar la blusa de Marinette. Cuando se separaron, el chico de dio cuenta de que estaba llorando.

- Lo siento. - Murmuró Marinette, avergonzada. - No debí... - El chico solo la abrazó con delicadeza.

- Sí tú no lo lamentas, yo tampoco lo haré, Marinette. - La chica solo correspondió su abrazo. - Es tarde. Deberías tratar de descansar. Mañana hablaremos de esto con calma.

- Está bien. Pero quédate unos minutos más conmigo. Por favor.

- Bueno, pero solo unos minutos.

Ambos se quedaron dormidos en el diván.


Aprovecho este espacio para hacer algunas aclaraciones:

En este fic, no pienso incluir a Luka: tendría qué hacerlo "malo" como a los compañeros de Marinette para que encajara con la trama, y no pienso hacerlo, ya que es de mis personajes favoritos.

Se supone que en el fic, los chicos tienen aproximadamente 17 años.

Es semi AU, ya que en esta historia, el Lucky Charm no cura las heridas no-magicas producidas durante el ataque. Por ejemplo, si el akuma te convierte en algún objeto, animal, te desaparece p algo parecido, el Lucky Charm lo arreglaría, pero si te electrocuta, hace que una piedra te rompa el brazo o te lastima con un golpe, no. Me doy está licencia ya que, al ser una serie para niños, probablemente no lo especifiquen.

Pienso corregir los errores ortográficos de los capítulos anteriores en cuanto tenga computadora.

Muchas gracias a las personas que dejan reviews, y un especial saludo a Rebeca.