Disclaimer: Bleach y sus personajes pertenecen a Tite Kubo, la Bella y la Bestia y sus personajes pertenecen a Disney, el fanart para la portada fue hecho por Karoll Ann aka dangerousbride en tumblr. Fanfic hecho con el unico proposito de entretener y sin fines de lucro.
Capitulo 13: La Bella y la Bestia
La noche habia llegado a la aldea, y con ello, Renji volvia sin exito de encontrar a Rukia. Esto lo tenía de mal humor, temía por la seguridad de la chica y el hecho de llevar varias semanas sin señal de ella, lo hacía perder esperanzas; lo mas loco que podía suceder, es que ella se fuera de la aldea para huir de él, aunque eso parecía imposible, igual sabía que probablemente la haya asustado con su propuesta de matrimonio, después de todo, ella era muy inocente. Él, junto con Yumichikka, bajaron de sus caballos para dirigirse a la taberna, el otoño estaba empezando y el aire ya empezaba a ponerse frio, así que los aldeanos que pasaban por ahi ya llevaban abrigos puestos.
—Renji...—lo llamó Yumichikka a unos pasos de la taberna—¿Sabes? Aun estoy preocupado por Shunsui.
—¿Otra vez con eso?—respondió el pelirrojo fastidiado—déjalo, seguramente el viejo ya pasó a mejor vida.
—Pero a veces lo veo en mis sueños, reprochando que lo hayamos dejado ahi—dijo el moreno aún con duda—¿Tu no te sientes culpable?
—Escucha, Yumichikka, me costó mucho convencerme de que le hice eso a Shunsui por el bien de Rukia, no me lo arruines ahora—Renji se levantó el cuello del abrigo para cubrirse más, volvió a calinar para entrar a la taberna, él y su amigo empezaron a desprenderse de sus abrigos para estar más cómodos en el lugar; aunque el ambiente se sentía extraño, miraron a todos los que estaban ahi y encontraron nada más que miradas de reproche y desaprobación—¿Qué les pasa a todos ustedes? ¿Porqué me miran asi?—preguntó Renji desafiante.
—Shunsui nos contó que lo dejaste abandonado en el bosque—dijo el profesor Yamamoto, Renji y Yumichikka se miraron sorprendidos.
—¿Tienen algo que decir a su favor?—preguntó el padre Ukitake.
—¡Shunsui!—dijo Yumichikka con semblante alegre—¡Me alegra tanto ver que estás bien!—se acercó al hombre y lo tomó por los hombros—no sabes lo preocupado que estaba por ti.
—Si, lo imagino—contestó el relojero con sarcasmo.
—Renji, necesitamos una explicación—esta vez fue Ukitake quien habló—¿Porqué dejaste a Shunsui abandonado en el bosque?—al terminar la pregunta, toda la gente que estaba ahi concurrida miró con enfado al pelirrojo, éste se sintió acorralado, en toda su vida era la primera vez que los aldeanos lo veian de esa manera.
—Eh… yo…—Renji dudó un poco sobre que decir, Sode, quien estaba un tanto alejada de la gente, lo miraba con suma atención—no se de que me habla—terminó el excapitán, Sode solo pasó su mano por su rostro en seña de frustración.
—No digas que no sabes de que hablo—Shunsui terminó el contacto con Yumichikka—tu—señaló s Renji con el dedo—tu me ataste en el bosque y me abandonaste para que me devoraran los lobos.
—¿Y porque habría de hacer eso?—preguntó Renji en fingido tono de sorpresa.
—Por que te negué la mano de mi hija—cuando Shunsui dijo esto, el jóven sintió como la sangre le hervía nuevamente, de pronto escuchó los susurros de los aldeanos, volteó a mirarlos y todos lo miraban con todavía mas desaprobación que antes.
—Shunsui...—dijo él apretando los puños, su mirada era de verdadera furia, pero eso no desalentó al relojero en lo mas minimo—deja de calumniarme.
—Nada de calumnias, tu bien sabes que es verdad.
—¿Y tienes alguna forma de probarlo, Shunsui?—preguntó el señor Zaraki desde su lugar con tono despreocupado—la ultima vez que estuviste aquí, desvariabas.
—Claro que tengo como probarlo—dijo Shunsui con seguridad—Yumichikka estuvo ahí—dijo acercándose nuevamente al moreno—diles lo que pasó—Yumichikka sintió los ojos de todos los presentes sobre él, pero la más penetrante era la de Renji; Yumichikka sabía lo que tenía y no tenia que decir.
—Yo… yo no se de qué estás hablando… lo siento—dijo el con tristeza, pero todo era por asegurar la felicidad de su amigo y eso no podía ser algo malo. Desvío la mirada hacia Renji quien le sonreia con agradecimiento por ayudarlo a salir de ese embrollo.
—No se porque pensé que tu me ayudarías—dijo Shunsui con decepción y un tono mordaz—pero no importa, porque tengo a Sode, quien me rescató de mis ataduras y me dio refugio hasta que me recuperara—Sode dio un paso al frente para dar su testimonio, pero la risa de Renji se lo impidió.
—¿Es enserio, Shunsui? Sin ofender, Sode, pero dudo que la palabra de una pordiosera valga mas que la mía.
—Renji, cuida tus palabras—lo regañó el padre Ukitake.
—Padre, mire lo que está pasando, por los desvaríos de un viejo, estamos haciendo un escándalo donde no lo debería haber—le respondió el pelirrojo, después se dirigió a Shunsui—ahora veo porque Rukia no aparece, lo mas probable es que haya huido de casa para no tener que lidiar contigo.
—No te permito que me hables de esa manera—dijo Shunsui antes de levantar la mano con intención de darle una bofetada, pero fue detenido por Renji quien tenia reflejos más rápidos.
—No, Shunsui, yo no te voy a permitir que hagas mas alborotos—dijo Renji amenazante, volteo a ver a Ikkaku, Ganju y Shinji y con un movimiento de cabeza les indicó que se acercaran—permitenos ayudarte, Shunsui, ya verás que estarás a salvo—los cuatro hombres rodearon al relojero quien ya se sentia inseguro, el padre Ukitake intentó acercarse, pero el profesor Yamamoto se lo impidió, Sode seguía mirando la escena en silencio, veia de forma intensa a Renji como tratando de leerlo o persuadirlo, mientras que Yumichikka bajó la mirada apenado, sabia que había hecho mal en mentir y le aterraba pensar las consecuencias que eso traería.
Ichigo se estaba dando un baño en su alcoba, sentía el agua caliente recorrer su cuerpo, pero la temperatura del agua no podía superar el ardor que sentia en sus mejillas, estaba a unos minutos de compartir un baile con la joven que amaba y estaba ansioso, asustado, emocionado y no dejaba de suspirar.
—¿Está bien, amo?—preguntó Gin.
—No, no estoy bien—respondió Ichigo—me siento como un idiota, ni siquiera me di cuenta del momento en que la invité y ahora estoy metido en éste lío.
—No, amo, no diga eso, fue un movimiento muy acertado—le dijo el candelabro—recuerde que la rosa está a punto de marchitarse—Ichigo se levantó de la tina, y dejó que Sasakibe pusiera una toalla sobre él.
—No se en que rayos estaba pensando—dijo secando su cabello descuidadamente—no creo que ella me ame—continuó desanimado lanzando la toalla, ésta cayó sobre Gin haciendo que sus flamas se apagaran; Ichigo se puso su bata y se sentó frente a su tocador.
—Oh, amo, por favor, no sea tan pesimista—le dijo Unohana de manera maternal.
—Exacto, todos sabemos que ella es la indicada para usted—continuó Gin con alegría.
—Deja de decir estupideces de "la indicada"—dijo el principe molesto—esto no es una novela romántica.
—Pero usted la ama ¿Verdad?—Gin lo vio por el espejo e Ichigo asintió con la cabeza de manera tímida—en ese caso debe luchar por el amor de su doncella, recuerde que un corazón cobarde jamás conquista a su amada.
—Lo dices cómo si fuera tan fácil—le dijo Ichigo con fastidio.
—¿Cómo cree que me conquistó a mi?—preguntó Rangiku de manera retórica, el príncipe no pudo responder.
—Asi que éste es el plan—le dijo Gin—llegarán al salón, usted la deleitará con un baile al son de una romántica pieza musical a la luz de las velas, y cuando llegue el momento… le confesará su amor.
—¿Y como sabré que es el momento?—preguntó Ichigo confundido.
—Sentirá nauseas—contestó Aizen sobre el tocador.
—Ahora mismo siento que voy a vomitar—Ichigo puso su mano sobre su estómago.
—Son solo los nervios, amo, usted puede hacerlo—le dijo Unohana sonriendo.
—No estoy seguro...—respondió el príncipe, un aura lúgubre se cirnio sobre la tétera.
—Amo, si no lo hace, me temo que tomará té frio por el resto de sus días—le dijo Unohana con una sonrisa, Ichigo inmediatamente sintió un escalofrío que le recorria la espalda.
—Y lo beberá a oscuras—dijo Gin.
—Cubierto de tierra—continuó Rangiku.
—Oscuro, con mucha mucha tierra—le susurró Gin en el oído de manera lúgubre—Bien, debemos ponerlo guapo—dijo después con alegría.
—Sasakibe, encargate del cabello—indicó Aizen.
—Yo me encargare de las uñas—dijo Unohana sacando vapor de su boquilla.
—Muy bien compañeros, hay bastante que hacer—dijo Gin tomando un trapo y subiendo a la cabeza de Ichigo—debemos pulir los cuernos, no quiere bailar con la mujer de su vida con los cuernos sucios ¿O si? Por muy extraño que suene—dijo Gin con alegria haciendo que Ichigo gruñera.
—Sumerja sus uñas aqui, amo—le dijo Unohana señalándole un tazón con agua caliente, Ichigo obedeció y metió sus manos, después de unos segundos, las sacó y la tetera aplico un poco de vapor caliente, por su parte, Sasakibe peinaba el cabello de Ichigo a un estilo francés con rulos en cada lado de cabeza y Rangiku le espolvereó un poco de rubor rosado en el rostro, Aizen a cuestas les llevó el antifaz rojo de su amo y Sasakibe lo colocó enmarcando sus ojos miel.
—Voilà*—dijo Gin satisfecho, todos miraron a Ichigo en el espejo y no había quedado como esperaban. El antifaz le quedaba pequeño y solo se le asomaba un ojo, el rubor que Rangiku le aplicó solo se veia como una mancha rosa sobre su máscara blanca, como el cabello era mas largo, los rulos que Sasakibe le habia hecho se empezaban a deshacer y sin mencionar que los cuernos de Ichigo brillaban de forma muy peculiar, el unico trabajo bien hecho era el de Unohana quién sonreia satisfecha.
—Tranquilo, amo, yo lo arreglo—dijo Gin tratando de sonreir.
—Ahg, esto va a ser un desastre—dijo Ichigo jalandose el cabello con frustración—mantenme ya, por favor—suplicó.
En el ala oeste Rukia también se estaba arreglando, aunque su situación era menos caotica, acaba de arreglar su cabello, lo llevaba semi suelto, la pequela coleta que llevaba, estaba rodeada por una horquilla grande y dorada, en sus orejas llevaba unos aretes dorados que recorrian el largo de sus orejas, los objetos del tocador se encargaron de maquillarla dándole un look muy sutil, Rukia era hermosa por lo que mucho maquillaje era innecesario.
—Muy bien, Rukia-chan—dijo madame Orihime—esos serán tus zapatos de baile—le indicó una zapatillas amarillas, Rukia, quien ese momento solo estaba en bata se acercó a ellas.
—Son muy bonitas—se las puso y las miró en sus pies—y también muy cómodas—dijo con alegría.
—¿Lista para el vestido?—preguntó Yachiru que la acompañaba, la morena le sonrió y después miró expectante a Madame Orihime.
—Muy bien, es hora de colocarte mi mejor creación—las puertas del ropero se abrieron dejando ver un vestido amarillo, Rukia se deshizo de la bata y se lo puso. Era un vestido sencillo, pero elegante, todo era en amarillo, no llevaba corset ya que a Rukia le parecía muy incomodo, por lo que el vestido llevaba un talle común, tenia unos tirantes gruesos y estaba adornado por pequeños brillos que resplandecían a cada movimiento de la morena. La falda se componia en 3 capas que caian con gracia una sobre la otra, Rukia se vio en el espejo e inclinó la cabeza un tanto confundida.
—Me gusta la parte de arriba—dijo ella tocando el talle de su vestido.
—Creo que te ves preciosa—le dijo Orihime con felicidad.
—La parte de abajo se ve sosa—dijo la tacita sin tapujos.
—Yachiru…—le regañó Rukia mirándola por el espejo, el ropero miró nuevamente el vestido.
—¡Es cierto! Debemos darle el toque final—levantó sus bracitos de madera, y de los adornos de oro del techo, caian pequeñas hojuelas que se unian y formaban hojas y flores de oro, éstas se pegaron a los bordes de la falda de Rukia haciendo que luciera mejor—y está listo—Rukia se miró nuevamente en el espejo y dio una vuelta para ver como lucia el vestido en su totalidad.
—Me encanta—dijo con una sonrisa sincera—¿Será que a Ichigo le guste?
—El amo pensará que eres la doncella mas hermosa de todo el reino—dijo Orihime.
—¡Te ves muy bonita!—saltó Yachiru—ya quiero ver el baile—subió a su carrito de té y emprendio camino hacia la escalinata—iré con mamá, te veo allá Rukia.
—Ya debes irte o se te hará tarde—le dijo el ropero.
—Es verdad, muchas gracias, madame—dijo Rukia levantando su vestido para poder caminar más rapido.
—¡Qué te diviertas!—se despidió Orihime—si, hoy es la noche, estoy segura.
Ichigo ya estaba en la escalinata que guiaba al ala oeste, afortunadamente, habían conseguido arreglarlo mejor. Ataron su cabello en una coleta baja, usaba una chaqueta frac con bordes dorados, el chale era de color dorado y los pantalones eran negros, todo coordinaba a la perfección. Estaba nervioso, cada momento aflojaba un poco el cuello de la camisa y miraba expectante la escalinata frente a él, al pie de la escaleta en el recibidor, estaban sus leales sirvientes esperando en un carrito de té. De pronto escuchó pasos que se acercaban, el jóven entró en pánico y no sabía que hacer o como reaccionar, pensó en huir y resguardarse en la seguridad de su alcoba, pero fue entonces que la vió. Rukia lucía hermosa en ese vestido, lo que usaba solo acentuaba su belleza, ella estando frente a él, sonriéndole de esa forma tan única, habían hecho que el nerviosismo de Ichigo desapareciera. Queria compartir ese momento con ella. Rukia fue la primera en bajad al descanso que conectaba ambas alas, después Ichigo bajo y se sonrieron. La chica extendió su mano, Ichigo le tendió su brazo pars escoltarla hasta el salón de baile, en el camino, se miraban y se sonreian mutuamente, las palabras no eran necesarias. Entraron al salon y la música empezó a sonar, la melodia ejecutada por el maestro Uryuu acompañado de la voz de la señora Unohana.
Fábula ancestra, sueño hecho verdad
Belleza y fealdad, juntos hallarán mas que una amistad.
Ichigo miró a su alrededor viendo la decoración, todo estaba bellamente ambientado con luces de vela por todos lados, los adornos de oro relucían con particular brillo.
—¿Tienes algo que ver con ésto?—preguntó Ichigo sonriéndole a Rukia.
—Tal vez—respondió ella.
Algo alli cambió en su corazón, una historia ideal
Mágico final, Bella y Bestia son
Se detuvieron en el centro del salón quedando frente a frente, Rukia sonrió tiernamente e hizo una reverencia se levantó y miró a Ichigo, éste sin saber que hacer, la imitó e hizo una reverencia y al levantar la vista, vio a Rukia con ambas manos extendidas hacia él, el príncipe tomó las manos de la chica pero seguia nuy confundido.
Siempre será igual, siempre sin pensar
Rukia al tomar las mano de Ichigo, se balanceó hacia un lado, el príncipe al principio se sorprendió pero la siguió, esta vez, aun tomandose de las manos giraron y después Ichigo hizo que Rukia diera una vuelta quedando uno a la lado del otro.
Siempre existirá como la verdad
De que el sol saldrá
Dieron unos pasos cortos y Rukia dio un pequeño giro quedando ella de espaldas, volvió a girar y quedo nuevamente mirando al frente, Ichigo tomó su mano y giró haciendo que ella dibujara un circulo para después bailar frente a frente.
Fábula ancestral, canto celestial
Los instrumentos que adornaban el salón, acompañaban al maestro Uryuu en su ejecución haciendo que pareciera que había una orquesta en el lugar. Ichigo hacia que Rukia cambiara de lado dándole un pequeño empujón en su cintura y después haciéndola girar un poco alejada de él, Rukia terminó su giro esperando a Ichigo con brazos abiertos, el se acercó e hicieron una clásica posición de baile.
Es tan singular, que te hace cambiar
Lo que estaba mal
Ambos, frente a frente otra vez, dieron dos pasos a la izquierdad y giraron, dos pasos a la derecha y giraron de nuevo, siempre encontrando sus miradas otra vez, bailaron unos pasos de vals e Ichigo volvió a hacer que girara, Rukia al terminar el giro, volvió a tomar ambas manos de Ichigo entre las suyas y dio unos pasos hacía atras, Ichigo volvió a acercarla a él, puso su mano en la nuca de la chica y la otra en su cintura y la inclinó, sus ojos se miraron muy de cerca por un instante, y fue cuando Ichigo se dio cuenta que al bailar con Rukia sentía que volaba, que esa conexión no la había encontrado en nadie mas, y ahora mas que nunca sabia que Gin tenia razón, Rukia era la indicada, con esto, la afianzó mas de su cintura y la levantó de modo que quedara a su altura y el giró mientras se veian el uno al otro, en ese momento pudo ver como Rukia le sonreía con ternura.
Siempre como el sol, surge la ilusion
Fabula ancestral, música inmortal
Bella y Bestia son
Ichigo la bajo al suelo y sin despegar sus miradas, nuevamente bailaron unos pasos de vals, el vestido de Rukia se movía con gracia con cada movimiento creando un efecto muy bello, Ichigo ya habiendo tomando el control del baile, los guió cerca de la salida al balcón, en donde hizo a Rukia dar otro giro y después ambos se tomaron de la cintura y volvieron a girar juntos, siempre mirándose.
Fábula ancestral, música inmortal
Bella y Bestia son
Al detenerse, Ichigo se puso en posición para que Rukia lo tomara del brazo, ella rio un poco y se puso a su lado, volvieron a mirarse antes de empezar a caminar hacía el balcón. Los sirvientes que observaron en silencio todo el tiempo, celebraban lo que acababa de suceder.
—Vamonos, debemos dejarlos solos—dijo la señora Unohana y asi todo se fueron a la cocina.
Al salir al balcón, ambos sintieron frio, pero no importaba, habia sido una noche maravillosa.
—No bailaba desde hace muchi tiempo—dijo Ichigo mirando al frente—habia olvidado lo que se sentía.
—Espero que te haya agradado todo—le dijo Rukia sonriente.
—Por supuesto—le respondió Ichigo, instintivamente miró hacia atrás buscando a Gin o algún otro de sus sirvientes pero todos se habían ido—traidores...—susurró, miró a Rukia y de pronto sintió nauseas, si lo que dijo Aizen era cierto, entonces era el momento de confesarse—escucha...—empezó y suspiró—puede que pienses que soy un idiota—Rukia lo miró—pero… ¿Sería posible que un criatura como yo logre ganar tu afecto?—preguntó él poniendo su mano en su nuca, Rukia abrió los ojos sorprendida ¿Eso era uns declaración? Y si lo era… ¿Enserio? Ella pensando en palabras ridiculamente romanticas y el preguntándole de esa manera.
—Pues… quien sabe—respondió ella con picardía y sonriéndole.
—Oye, esa no es uns respuesta—reclamó el príncipe sintiendo ardor en sus mejillas—solo… quiero saber si… tu sería feliz aqui, en el castillo, con los sirvientes y… conmigo—dijo él nuevamente con su mano derecha en su nuca, la chica no dejaba de mirarlo, era una declaración y estaba a punto de aceptar de decirle que ella queria verlo feliz a su lado, pero entonces una imagen inundó su mente.
—Solo me haría falta mi padre—ella supuso que Ichigo la entendería, le estaba diciendo que si pero también queria tener a su padre a su lado también, no era tan difícil.
—Es un buen punto—dijo Ichigo mirando nuevamente al frente, Rukia gritó internamente, ahora si pensaba que era un idiota. Se quedaron en silencio un momento.
—Mi padre fue quien me enseñó a bailar—dijo la morena de repente—y Dios bendiga su paciencia porque lo pisaba todo el tiempo, él decia que debía estar lista para cuando me invitaran a un baile… y mira que razón tenía—continuó ella aunque una lagrima escurridiza queria escapar de sus ojos, el jóven la miró atento, sabía que el que ella tuviera que atravesar ese dolor, era su culpa.
—Lo extrañas ¿Verdad?—preguntó Ichigo un poco triste.
—Hey, hasta la pregunta ofende—le recriminó Rukia con gesto ofendido.
—No me contestes de esa manera, yo puedo hacer que veas a tu padre—la regañó el principe cruzando los brazos.
—¿Enserio? ¿Cómo?—Rukia se le acercó expectante.
—Asi me gusta, trátame bien—Ichigo hizo una expresión burlona.
—Deja de jugar y dime como—Rukia se enojó un poco haciendo que Ichigo soltara una risita divertido.
—Sígueme—le indicó y salieron del salón de baile, Ichigo la guió hasta el ala oeste y fueron al pasillo donde estaba la rosa encantada, sobre la mesita habia estaba el espejo que Ichigo había usado para ver a Rukia cuando llegó al castillo—Este espejo te permite ver lo que tu quieras, solo debes pedirlo—Rukia lo tomó temerosa.
—Quisiera ver a mi padre… por favor—un resplandor salió del espejo y Rukia pudo ver una horrible imágen. En la aldea, Ikkaku, Ganju y Shinji maltratan a su padre mientras el clamaba ayuda, ninguno de los aldeanos hacia nada y Renji, el sujeto que pregonaba amarla, veia todo en silencio—Oh no… ¿Que le hacen?—preguntó Rukia alarmada llamando la atención de Ichigo—está en problemas y nadie lo ayuda—continuó casi rompiendo en llanto. Ichigo la miró y luego miró la rosa, cuando Rukia mencionó a su padre pensó declararse mas directamente y si ella aceptaba, y el hechizo se rompía mandaría por el hombre, pero esto cambiaba las cosas, no podia dejar a Rukia sufriendo asi, no podía dejar al padre de la mujer que amaba sufrir así.
—Entonces ve a salvarlo… ¿Que esperas?—le ordenó Ichigo
—Pero…
—Pero nada, tu padre está en problemas, no te vas a quedar mirando por ese espejo ¿O si?—le dijo, Rukia lo veia con un extraño brillo en los ojos.
—Ire—dijo ella con determinación, hizo el ademán pars devolverle el espejo a Ichigo pero él se negó—no lo voy a necesitar.
—Llevatelo para que me recuerdes—Rukia pudo ver lágrimas en los ojos de Ichigo, ella acarició su rostro.
—No lo necesito porque volveré—dijo ella y el príncipe cerró los ojos sintiendo la mano de Rukia, tomo su mano como tratando de recordar su tacto.
—Igual, llévatelo, por favor—le volvió a pedir—ahora vete—la morena empezó a caminar, volteó a mirar a Ichigo una vez más.
—Te lo prometo, volveré, nada me lo va a impedir, solo ire por mi padre para mantenerlo a salvo—dijo y empezó a correr—¡Lo prometo!—y con esto salió de la habitación.
Ichigo la miró marcharse, con cada paso que escuchaba alejarse sentía como se rompía mas su corazón, jamás espero sentir algo asi por alguien, hasta hace unos meses su único interés era él mismo, pero ahora tenía una razón para vivir o de sacrificar lo que le quedaba, por ese amor que sentia por Rukia, es que no fue capaz de decirle que aunque ella volviera, no tendria caso, la rosa se habria marchitado y no habria vuelta atrás.
Rukia llegó al recibidor, vio a Sasakibe quien le hizo una reverencia antes de abrir la puerta—Volveré, no te preocupes—le dijo Rukia tratando de animarlo, Sasakibe solo la vio aun mas desanimado. La chica se dirigió a las caballerizas y tomó a Pesche y lo hizo correr lo mas rápido que podía, tenia que hacer esro rápido, ahora lo sabía, Ichigo la amaba, y estaba dispuesta a regresar y decirle lo mucho que ella también lo amaba, estaba dispuesta a luchar por ellos y su futuro.
Nota de la autora: Habemus nuevo capitulo, amigops. Este capitulo fluyo por si solo, es por esta parte de la pelicula que me aventé a hacer esta adaptación y la verdad es que estoy muy satisfecha con el resultado. Tomé elementos de ambas versiones, pero el rumbo de los dialogos en el balcón lo cambié casi en su totalidad debido a que en ninguna versión me dejaron feliz. Voy hacia las partes mas intensas de la película, asi que yo tambien me pondré intensa :v
*El frances de la palabra "Listo"
Si no entendiste muy bien los movimientos del baile, puedes ver la escena del Live Action uwu
