Capítulo N° 4

—Suéltalo— escuchó el gimoteo la voz del extraño que le supo a gloria.

—Porque debería hacerlo—

—Por favor— esos preciosos ojos lo conmovieron, tan hermosos que removieron sentimientos que no creia volver a sentir.

—Como se yo que es tuyo—

—Es Mío— gimoteo el extraño. —Por favor— intentando levantarse. —Dámelo— el bebé divertido de toda la sircunstancia le hacia manitos al extraño para agarrarse cuello.

—Es Mio— dijo fieramente el extraño. —Devuelvem... ¡Ah!— el grito desgarrador hizo llorar al bebé que inquieto quería regresar a los brazos de hermoso extraño mientras éste se retorcía en el suelo.

—Que me pasa— gimoteaba y lloriqueba de dolor. Lucian no podía dejar pasar esos fieros que se parecían tanto a su antiguo amor y tomó una decisión pués no podía negar la atracción que sentía por el chico que se retorcía en el suelo.

—Es la mordida de un Lycan, el veneno te está atando—

—No. No. No— veía repetir y gemir de dolor al chico.

—No. Ahora quien cuidará a mi Harry. Quién lo mantendrá a salvo. No puedo morir soy lo único que tiene— lloraba tocando la cabecita del bebe. Lucian sonrió ante la actitud maternal del pelinegro.

—Haremos un trato—