Su bebé fue llevado por un inmenso hombre de piel oscura. La preocupación sernia su rostro.
—Tranquilo Nuestro Bebe esta bien cuidado y asalvo. El es mi mano derecha—
—Ahora continuemos— dijo el Alfa, para tomarlo de las axilas y subirlo a su regazo obligando al menor a enroyar sus piernas. Fue desvestido en un segundo.
El Alfa beso profundamente al Omega dejándolo sin aliento. Se tiró en la cama con el Omega en su regazo. Que lanzo un gemido de la impresión, la calentura de su cuerpo no lo dejaba pensar cuirdsmente. Solo deseaba sentir el tacto del Alfa, sentirse suyo. Necesitaba sentirlo dentro.
El Alfa besaba su cuello abrumandolo de placer, las manos recorrieron su cintura hasta su pene masajeandolo, otra mano recorrió su muslo lentamente hasta llegar a la zona preparada para recibir. Sintió el placentero pinchazo que ocasionó la entrada de un dedo en su cavidad. Que no pudo evitar llegar al orgasmo.
Su Alfa río divertido ante tan preciosos evento, e inserto un segundo dedo mojandolo con el lubricante natural del moreno.
Ubo una protesta que se le hizo tierna al alfa cuando retiro los dedos, y se levantó ante la ruborizada mirada del Omega. Se desbistio completamente.
Una carcajada se le escapó al Alfa al ver la cara asombrada del Omega al ver su pene. —No tendrás la intención de meter eso en mi. Verdad—
—Es demaciado grande—
A pesar de la fiebre y la insaciable necesidad de ser poseído. Severus se negaba a que el Alfa metiera eso dentro. Lo iba a partir. Si lo hacia de seguro que no podría caminar al menos por unas semanas.
Un beso callo las protestas, gemidos y quejidos que salían de los labios del menor. Un camino de besos bajaba lentamente llevándolo a otro mundo. Llegando hasta su pene donde recibió una pequeña lamida, consiguiendo un grillo, siguiendo el juego, sus piernas fueron abiertas.
Inserto su lengua en la húmeda cavidad, degustando su sabor.
Entendiéndose por el exquisito olor. El Omega lloraba de placer sosteniéndose fuertemente de las sabanas, arrugsndolas mientras se corría por segunda vez.
Todo pasó inesperadamente. Sintió ese grueso pene entrar, casi ahogándose, se arqueo mientras las manos del Alfa apretaban firmemente su bella cintura.
Cierto dolor lo invadió rápidamente al mismo tiempo que un abrumador placer lo sustituir, recibiendo las primeras estocadas suaves que lo dejaban deseando más, el ritmo aumentó hasta pareser salvajes.
—Ah. Mmnm más, mas— eran los constantes ruegos por parte del Omega que se ahogaba en placer. Llorando del mismo.
Una corriente eléctrica surco su espina dorsal hasta alojarse en su pene, y el cual era bombeado por su Alfa.
—Aaha Al.. Alfa. Creó que—
—Si. Yo también— respondió roncamente . Alentando los embistes. El nudo lentamente se fue formando hasta que estuvo trabado dentro del Omega al tiempo que lo marcaba mordiendo su cuello.
El Omega se corrió por última vez al recibir la marca de su Alfa. Desmayandose por el placer y el dolor.
Pd: Échenle un ojo a mi fic "De Quién es? "
Gracias por leer éste capítulo Nós leemos en el próximo
