Raze salió con el pequeño bebe. Los demás lycans lo veían escépticos. Algunos ni se atrevieron a acercarsele. Donde lo vieran era descomunal.

Una diminuta casi invisible se asomó en su rostro como una sonrisa. El bebe en sus musculosos brazos dormitaba ajeno a todo a su alrededor.

Aquel cachorro le hizo bagar en sus recuerdos. Cuando vivía en sus tierras en África hace miles de años.

Siempre fue distinto, su fuerza descomunal y su físico. Vago herido por muchos años hasta que fue capturado por los chupa sangre. Lo enterraron en el mundo más, conoció en esas mazmorras al que se convirtió en su amigo y el que le dio un propósito para quedarse. Una Manada. Una familia a la cual no esta aun acostumbrado.

Vio con ternura a un hermoso bebe bostezar y todas sus barreras se rompieron. Sonrió muchísimo, dejo salir una carcajada.

Estaba decidido. Seria el protector del cachorro de Lucian.